El Sistema Nervioso Central
El Sistema Nervioso Central
LA ENFERMEDAD DE PARKINSON:
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta el
sistema nervioso central, específicamente la sustancia negra del cerebro. La sustancia
negra es una estructura del cerebro que contiene dopamina, un neurotransmisor importante
para el control del movimiento.
Etiología:
La causa exacta de la enfermedad de Parkinson aún se desconoce, pero se cree que
es una combinación de factores:
1. Edad: El riesgo aumenta con la edad.
2. Genética
3. Exposición a toxinas
4. Traumatismo craneoencefálico
Signos y síntomas: Los más comunes son:
1. Temblor involuntario.
2. Rigidez.
3. Bradicinesia: Lentitud de movimientos.
4. Inestabilidad postural.
Otros síntomas menos comunes incluyen:
1. Demencia: Deterioro de la memoria, el pensamiento y el juicio.
2. Depresión y ansiedad.
3. Trastornos del sueño.
Pruebas diagnósticas: El diagnóstico se basa en la historia clínica, el examen físico y
las pruebas complementarias, como:
1. Tomografía por emisión de positrones (TEP): Es una técnica de imagenología
que utiliza radioisótopos para crear imágenes de la actividad funcional del cuerpo.
2. Ecografía transcraneal.
3. Análisis de sangre:
Tratamiento:
Para controlar los síntomas motores:
1. Medicamentos dopaminérgicos: Estos medicamentos aumentan la dopamina
en el cerebro, los más comunes incluyen levodopa, carbidopa, bromocriptina, pergolida
y pramipexol.
2. Amantadina: Este medicamento puede ayudar a controlar los síntomas
motores en algunas personas con EP.
Para aliviar los síntomas no motores:
1. Anticolinérgicos: Estos medicamentos pueden ayudar a controlar los
temblores, la rigidez y la sialorrea (exceso de saliva). Los anticolinérgicos más comunes
incluyen benztropina, trihexifenil y biperideno.
2. Analgésicos: Estos medicamentos pueden ayudar a controlar el dolor. Los
analgésicos más comunes incluyen paracetamol, ibuprofeno y naproxeno.
3. Laxantes: Estos medicamentos pueden ayudar a controlar el estreñimiento.
Los laxantes más comunes incluyen bisacodilo, senna y docusato sódico.
Intervención de enfermería:
Antes del diagnóstico de la EP:
1. Identificación de factores de riesgo: Reconocer a los pacientes con factores
de riesgo.
2. Educación sobre la EP: Brindar información clara y comprensible sobre la EP.
Durante la fase temprana de la EP:
1. Evaluación integral: Realizar una evaluación integral del paciente, incluyendo
su estado físico, neurológico, funcional, cognitivo y emocional.
2. Manejo de los síntomas motores: Implementar estrategias para controlar los
síntomas como el temblor, la rigidez y la bradicinesia.
3. Manejo de los síntomas no motores: Brindar apoyo y estrategias para
manejar los síntomas como estreñimiento, trastornos del sueño, depresión y disfunción
cognitiva.
4. Promoción de la independencia: Fomentar la independencia del paciente en
las actividades de la vida diaria.
5. Soporte emocional.
Durante la fase avanzada de la EP:
1. Continuación del cuidado integral.
2. Manejo de complicaciones: Monitorear y manejar las complicaciones de la EP
3. Cuidados paliativos: Brindar cuidados paliativos para aliviar el dolor.
Tipo de dieta clínica:
No existe una dieta específica para la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, una
dieta saludable que incluya frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras puede
ayudar a mantener la salud en general y mejorar la calidad de vida.
SÍNDROME DE GUILLAIN-BARRÉ
El síndrome de Guillain-Barré (SGB) es un trastorno neurológico poco común que
causa debilidad muscular progresiva. Se produce cuando el sistema inmunitario ataca por
error los nervios periféricos, los cuales son los que conectan el cerebro y la médula espinal
con el resto del cuerpo.
Etiología:
1. Infección por Campylobacter jejuni: Una bacteria que se encuentra
comúnmente en pollos mal cocidos y carne contaminada.
2. Virus de Zika.
3. Epstein-Barr.
4. Citomegalovirus.
Signos y síntomas:
1. Debilidad muscular.
2. Hormigueo y entumecimiento: En las extremidades afectadas.
3. Dolor: Que puede ser intenso y quemante.
4. Dificultad para caminar.
5. Dificultad para respirar.
Pruebas diagnósticas:
El diagnóstico del SGB se basa en la historia clínica, el examen físico y las pruebas
complementarias, como:
1. Análisis de sangre
2. Punción lumbar
3. Electromiografía (EMG)
4. Estudios de conducción nerviosa
Tratamiento:
Inmunoglobulinas intravenosas (IgG): Son el tratamiento de primera línea para el
SGB y ayudan a bloquear los anticuerpos que atacan los nervios.
Intervención de enfermería:
Antes del diagnóstico del SGB:
1. Identificación de pacientes en riesgo: Reconocer a los pacientes con factores
de riesgo de SGB
2. Valoración del estado neurológico.
3. Monitorización de la función respiratoria.
Durante la fase aguda del SGB:
1. Estabilización del paciente: Garantizar la permeabilidad de las vías aéreas,
mantener la ventilación y la perfusión adecuadas.
2. Manejo de la debilidad muscular: Ayudar al paciente con las actividades de la
vida diaria (AVD), como la alimentación, el baño y la higiene personal.
3. Prevención de úlceras por presión.
4. Manejo del dolor: Implementar medidas para controlar el dolor del paciente
5. Soporte emocional.
Después de la fase aguda del SGB:
1. Continuación de la monitorización.
2. Rehabilitación física: Colaborar con el equipo de rehabilitación para
desarrollar un plan de rehabilitación individualizado.
3. Educación al paciente y a la familia: Proporcionar información clara y
comprensible sobre el SGB.
Tipo de dieta clínica:
Las personas con SGB pueden tener necesidades nutricionales especiales. En general,
la dieta debe ser rica en calorías, proteínas, vitaminas y minerales.
ANEURISMA CEREBRAL: Un aneurisma cerebral es una protuberancia o globo
anormal en la pared de una arteria en el cerebro. Se produce por un debilitamiento de la
pared arterial.
Tratamiento:
Para prevenir la rotura del aneurisma:
1. Antiagregantes plaquetarios: Como la aspirina o el clopidogrel, que ayudan a
prevenir la formación de coágulos sanguíneos.
2. Bloqueadores de los canales de calcio: Como la nimodipina o el verapamilo,
que ayudan a relajar las paredes de los vasos sanguíneos.
Para tratar la hemorragia subaracnoidea:
1. Anticonvulsivantes: Como la fenitoína o el levetiracetam, que se utilizan para
prevenir o controlar las convulsiones.
2. Vasopresores: Como la vasopresina o la norepinefrina, que se utilizan para
elevar la presión arterial y mejorar el flujo sanguíneo cerebral.
3. Agentes hemostáticos: Como el ácido tranexámico, que se utiliza para
detener el sangrado.
Para tratar el edema cerebral:
1. Diuréticos: Como la furosemida o el manitol, que se utilizan para eliminar el
exceso de líquido del cuerpo y reducir la presión intracraneal (PIC).
2. Corticosteroides: Como la dexametasona, que se utilizan para reducir la
inflamación cerebral y la PIC.
Intervención de enfermería:
Antes del aneurisma cerebral:
1. Educación al paciente y a la familia: Proporcionar información sobre los
factores de riesgo de aneurisma cerebral y recuperacion.
2. Preparación para el tratamiento: Informar al paciente sobre el procedimiento
de tratamiento, los riesgos y beneficios, y los cuidados postoperatorios.
Durante el aneurisma cerebral:
1. Preparación para la cirugía: Colaborar con el equipo quirúrgico para preparar
al paciente para la cirugía, incluyendo la administración de medicamentos
preanestésicos, la colocación de vías intravenosas y la monitorización de los signos
vitales.
2. Monitorización durante la cirugía: Vigilar estrechamente los signos vitales, la
función neurológica y la diuresis del paciente durante la cirugía.
3. Cuidados postoperatorios inmediatos: Brindar cuidados de enfermería
inmediatos al paciente después de la cirugía.
4. Prevención de complicaciones: Tomar medidas para prevenir complicaciones
como infecciones, hemorragias, trombosis venosa profunda y espasmo cerebral.
Después del aneurisma cerebral:
1. Continuación de la monitorización
2. Manejo del dolor: Implementar medidas para controlar el dolor del paciente.
3. Rehabilitación: Colaborar con el equipo de rehabilitación para desarrollar un
plan de rehabilitación individualizado para el paciente.
4. Apoyo emocional.
Tipo de dieta clínica:
Las personas con aneurismas cerebrales no requieren una dieta específica. Sin
embargo, es importante mantener una dieta saludable y equilibrada para controlar la presión
arterial y reducir el riesgo de complicaciones. Se recomienda una dieta rica en frutas,
verduras, cereales integrales y proteínas magras.
EDEMA CEREBRAL:
El edema cerebral, también conocido como hidrocefalia ex vacuo, es una acumulación
anormal del líquido cefalorraquídeo (LCR), al cual rodea y amortigua el cerebro y la médula
espinal, lo que puede causar daño cerebral e incluso la muerte.
Etiología:
1. Traumatismo craneoencefálico.
2. Accidente cerebrovascular.
3. Infecciones del sistema nervioso central: Las infecciones, como la meningitis
y la encefalitis.
4. Tumores cerebrales.
5. Trastornos de la presión arterial
Signos y síntomas: Los síntomas del edema cerebral varían según la gravedad y la
causa subyacente. Los más comunes son:
1. Cefalea
2. Náuseas y Emesis.
3. Vértigo o mareos.
4. Somnolencia o confusión.
5. Convulsiones.
6. Pérdida de conciencia.
7. Problemas de visión.
8. Rigidez en el cuello.
Pruebas diagnósticas: El diagnóstico del edema cerebral se basa en la historia
clínica, el examen físico y las pruebas complementarias, como:
1. Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética nuclear (RMN)
cerebral.
2. Punción lumbar.
Tratamiento:
Agentes osmóticos:
1. Manitol: Reduce el volumen del líquido intracelular y extracelular, lo que
ayuda a disminuir la presión intracraneal (PIC).
2. Soluciones salinas hipertónicas: Funcionan de manera similar al manitol,
pero también pueden ayudar a mejorar la perfusión cerebral.
Corticosteroides:
1. Dexametasona: Disminuye la inflamación cerebral.
Diuréticos:
1. Furosemida: Promueve la eliminación de líquido del cuerpo, lo que puede
ayudar a reducir la PIC.
Anticonvulsivantes:
1. Fenitoína (Dilantin): Previene o trata las convulsiones, que son una
complicación común del edema cerebral.
Sedantes y analgésicos:
1. Propofol: Se utiliza para controlar la agitación y el dolor. Agentes osmóticos:
2. Manitol: Reduce el volumen del líquido intracelular y extracelular, lo que
ayuda a disminuir la presión intracraneal (PIC).
Intervención de enfermería:
Antes del edema cerebral:
1. Identificación de pacientes en riesgo: Reconocer a los pacientes con factores
de riesgo de edema cerebral
2. Valoración del estado neurológico.
3. Monitorización de la PIC: Implementar la monitorización de la PIC de manera
invasiva o no invasiva
4. Educación al paciente y a la familia.
Durante el edema cerebral:
1. Estabilización del paciente: Garantizar la permeabilidad de las vías aéreas,
mantener la ventilación y la perfusión adecuadas.
2. Control de la PIC: Implementar medidas para reducir la PIC, como la
administración de medicamentos diuréticos, osmóticos y sedantes, la hiperventilación
mecánica y la colocación de un drenaje ventricular externo.
3. Monitorización continua: Vigilar estrechamente los signos vitales, la función
neurológica, la diuresis.
4. Manejo del dolor: Implementar medidas para controlar el dolor del paciente.
Después del edema cerebral:
1. Continuación de la monitorización.
2. Rehabilitación neurológica.
3. Apoyo emocional.
Tipo de dieta clínica:
Las personas con edema cerebral no requieren una dieta específica. Una dieta
saludable y equilibrada para apoyar la recuperación. Se recomienda una dieta rica en frutas,
verduras, cereales integrales y proteínas magras. Es importante evitar alimentos con alto
contenido de sodio.
Etiología:
1. Caídas: La principal causa de TCE en todas las edades, especialmente en
niños y adultos mayores.
2. Accidentes de tráfico
3. Golpes en la cabeza: Por ejemplo, por objetos contundentes o por golpes
contra una superficie dura.
4. Lesiones por penetración: Por ejemplo, por armas de fuego o armas
punzantes.
5. Accidentes deportivos: Por ejemplo, conmociones cerebrales en deportes de
contacto.
Intervención de enfermería:
Antes del TCE:
1. Educación al paciente y a la familia.
2. Valoración del estado neurológico.
3. Administración de medicamentos profilácticos: En algunos casos, se pueden
administrar medicamentos para prevenir convulsiones o controlar otras complicaciones.
Durante el TCE:
1. Evaluación inmediata.
2. Estabilización: Controlar la hemorragia, mantener la vía aérea permeable y
asegurar la ventilación y la perfusión adecuadas.
3. Monitorización continua: Vigilar estrechamente los signos vitales, la presión
intracraneal (PIC), la función neurológica y la diuresis.
4. Administración de medicamentos: Administrar medicamentos prescritos por el
médico, como anticonvulsivos, diuréticos, sedantes, analgésicos y corticosteroides.
5. Manejo del dolor: Implementar medidas para controlar el dolor del paciente.
6. Apoyo emocional.
Objetivos:
a. Diagnosticar trastornos neurológicos como epilepsia, tumores cerebrales,
enfermedades degenerativas y alteraciones del sueño.
b. Monitorizar la función cerebral durante procedimientos quirúrgicos o
neurológicos.
c. Evaluar la respuesta a tratamiento farmacológico o terapias.
Preparación del paciente:
1. Informar al paciente sobre el procedimiento de manera clara y concisa,
resolviendo dudas y obteniendo el consentimiento informado.
2. Verificar alergias a medicamentos o materiales utilizados en la prueba.
3. Instruir al paciente para que lave su cabello con champú sin acondicionador
previo al procedimiento.
4. Solicitar al paciente que retire cualquier objeto metálico del cabello, joyas o
prótesis dentales.
Intervención de enfermería durante el EEG:
1. Recibir al paciente en el área de estudio y verificar su identidad.
2. Colocar al paciente en una camilla en posición supina, con la cabeza
ligeramente elevada y cómoda.
3. Adherir los electrodos al cuero cabelludo del paciente, siguiendo las
indicaciones del técnico o especialista.
4. Asegurar una correcta fijación de los electrodos para una óptima captación de
la actividad eléctrica cerebral.
5. Monitorear el estado del paciente durante la prueba, vigilando signos de
malestar o incomodidad.
6. Registrar cualquier observación relevante durante el procedimiento.
Cuidados posteriores al EEG:
1. Retirar cuidadosamente los electrodos del cuero cabelludo del paciente.
2. Limpiar la pasta conductora utilizada en la fijación de los electrodos.
3. Brindar información al paciente sobre los resultados de la prueba y su
interpretación clínica.
4. Ofrecer apoyo emocional y resolver dudas que puedan surgir al paciente.
5. Posición del paciente: Decúbito supino con la cabeza ligeramente elevada.
Materiales utilizados:
a. Electrodos
b. Pasta conductora
c. Amplificador
d. Computadora
e. Software de registro y análisis de EEG
Objetivos:
a. Diagnosticar una amplia gama de enfermedades y lesiones en diferentes
partes del cuerpo.
b. Evaluar la extensión y gravedad de patologías.
c. Guiar procedimientos intervencionistas o quirúrgicos.
d. Monitorizar la respuesta a tratamiento médico o quirúrgico.
Preparación del paciente:
1. Informar al paciente sobre el procedimiento de manera clara y concisa,
resolviendo dudas y obteniendo el consentimiento informado.
2. Verificar alergias a medicamentos o materiales utilizados en la prueba,
especialmente al contraste intravenoso.
3. Instruir al paciente sobre la necesidad de ayuno previo a la prueba, si es
requerido.
4. Solicitar al paciente que retire cualquier objeto metálico del cuerpo, joyas o
prótesis dentales.
Intervención de enfermería durante la TC:
1. Recibir al paciente en el área de estudio y verificar su identidad.
2. Confirmar que el paciente cumple con los requisitos previos para la
realización de la prueba, como el ayuno.
3. Colocar al paciente en la camilla del tomógrafo en la posición indicada por el
tecnólogo.
4. Administrar el contraste intravenoso, si es necesario, siguiendo el protocolo
establecido.
5. Monitorear el estado del paciente durante la prueba, vigilando signos de
alergia o malestar.
6. Registrar cualquier observación relevante durante el procedimiento.
Cuidados posteriores a la TC:
1. Brindar al paciente líquidos para favorecer la eliminación del contraste
intravenoso.
2. Observar la aparición de signos de reacción alérgica al contraste y tomar las
medidas correspondientes.
3. Informar al paciente sobre los resultados de la prueba y su interpretación
clínica.
4. Ofrecer apoyo emocional y resolver dudas que puedan surgir al paciente.
5. Posición del paciente: Decúbito supino, variando según la región del cuerpo a
estudiar.
Materiales utilizados:
a. Equipo de tomografía computarizada
b. Contraste intravenoso (si es necesario)
Objetivos:
a. Diagnosticar infecciones del sistema nervioso central (meningitis, encefalitis).
b. Estudiar enfermedades inflamatorias o degenerativas del sistema nervioso.
c. Medir la presión intracraneal.
d. Administrar medicamentos o realizar pruebas diagnósticas intratecal
Preparación del paciente:
1. Informar al paciente sobre el procedimiento de manera clara y concisa,
resolviendo dudas y obteniendo el consentimiento informado.
2. Verificar alergias a medicamentos o materiales utilizados en la prueba,
especialmente a los anestésicos locales.
3. Solicitar al paciente que vacíe su vejiga antes del procedimiento.
4. Colocar al paciente en posición fetal, decúbito lateral o sentado, según la
preferencia del médico.
Intervención de enfermería durante la punción lumbar:
1. Recibir al paciente en el área de estudio y verificar su identidad.
2. Colaborar con el médico en la preparación del campo estéril.
3. Administrar anestesia local en el sitio de punción.
4. Ayudar al médico a realizar la punción lumbar, manteniendo al paciente en la
posición adecuada.
5. Recolectar el líquido cefalorraquídeo en tubos de ensayo estériles.
6. Asistir al médico en la retirada de la aguja espinal.
7. Aplicar un apósito estéril en el sitio de punción.
Objetivos:
a. Diagnosticar enfermedades vasculares como aneurismas, estenosis y
obstrucciones arteriales.
b. Planificar procedimientos intervencionistas o quirúrgicos en el sistema
arterial.
c. Evaluar la respuesta a tratamiento médico o intervencionista.
Preparación del paciente:
1. Informar al paciente sobre el procedimiento de manera clara y concisa,
resolviendo dudas y obteniendo el consentimiento informado.
2. Verificar alergias a medicamentos o materiales utilizados en la prueba,
especialmente al contraste intravenoso.
3. Solicitar al paciente que retire cualquier objeto metálico del cuerpo, joyas o
prótesis dentales.
4. Instruir al paciente sobre la necesidad de ayuno previo a la prueba, si es
requerido.
Intervención de enfermería durante la arteriografía:
1. Recibir al paciente en el área de estudio y verificar su identidad.
2. Confirmar que el paciente cumple con los requisitos previos para la
realización de la prueba, como el ayuno.
3. Colocar al paciente en la camilla del angiógrafo en la posición indicada por el
tecnólogo.
4. Administrar el contraste intravenoso, si es necesario, siguiendo el protocolo
establecido.
5. Monitorear el estado del paciente durante la prueba, vigilando signos de
alergia o malestar.
6. Registrar cualquier observación relevante durante el procedimiento.
Cuidados posteriores a la arteriografía:
1. Brindar al paciente líquidos para favorecer la eliminación del contraste
intravenoso.
2. Observar la aparición de signos de reacción alérgica al contraste y tomar las
medidas correspondientes.
3. Informar al paciente sobre los resultados de la prueba y su interpretación
clínica.
4. Ofrecer apoyo emocional y resolver dudas que puedan surgir al paciente.
5. Posición del paciente: Decúbito supino, variando según la región arterial a
estudiar.
Materiales utilizados:
a. Equipo de arteriografía
b. Catéter
c. Contraste intravenoso
Objetivos:
a. Diagnosticar enfermedades que afectan a la médula espinal y sus raíces
nerviosas, como tumores, hernias discales y malformaciones congénitas.
b. Planificar procedimientos intervencionistas o quirúrgicos en la médula
espinal.
c. Evaluar la respuesta a tratamiento médico o intervencionista.
Preparación del paciente:
1. Informar al paciente sobre el procedimiento de manera clara y concisa,
resolviendo dudas y obteniendo el consentimiento informado.
2. Verificar alergias a medicamentos o materiales utilizados en la prueba,
especialmente al contraste intratecal.
3. Solicitar al paciente que vacíe su vejiga antes del procedimiento.
4. Colocar al paciente en posición fetal, decúbito lateral o sentado, según la
preferencia del médico.
Intervención de enfermería durante la mielografía:
1. Recibir al paciente en el área de estudio y verificar su identidad.
2. Colaborar con el médico en la preparación del campo estéril.
3. Administrar anestesia local en el sitio de punción lumbar.
4. Ayudar al médico a realizar la punción lumbar y la inyección del contraste
intratecal.
5. Monitorear al paciente durante la prueba, vigilando signos de alergia o
malestar.
6. Registrar cualquier observación relevante durante el procedimiento.
Cuidados posteriores a la mielografía:
1. Monitorear al paciente en busca de signos de complicaciones, como dolor de
cabeza, náuseas o vómitos.
2. Indicar al paciente que permanezca en decúbito supino durante varias horas
después de la punción lumbar.
3. Brindar líquidos al paciente para favorecer la rehidratación.
4. Informar al paciente sobre los resultados de la prueba y su interpretación
clínica.
5. Ofrecer apoyo emocional y resolver dudas que puedan surgir al paciente.
6. Posición del paciente: Decúbito fetal, decúbito lateral o sentado.
Materiales utilizados:
a. Aguja espinal
b. Jeringa
c. Tubos de recolección de muestras
d. Anestésico local
e. Contraste intratecal
f. Guantes estériles
g. Mascarilla quirúrgica
h. Apósito estéril
PARES CRANEALES:
Par craneal ¿Como se evalúa?
Se le pide al paciente
Olfatorio
que identifique los olores.
Se evalúa la agudeza,
Óptico reconocimiento de color, el
campo visual y pupilas.
Motor ocular común Se observa la simetría
Patético del movimiento, la posición
ocular, la asimetría o caída
de los párpados (ptosis) y las
Motor ocular externo contracciones o el aleteo de
los globos oculares o los
párpados.
Utilizando un pinchazo
Trigémino para evaluar la sensibilidad
facial y pasando una torunda
de algodón contra la parte
inferior o lateral de la córnea
para evaluar el reflejo
corneal. La función motora
del nervio trigémino se
evalúa palpando los
músculos maseteros
mientras el paciente aprieta
los dientes y abre la boca
contra resistencia.
Se evalúa los
movimientos faciales
Facial
(sonreír, fruncir el ceño...),
se evalúa también el gusto.
Se evalúa susurrándole
Acústico al paciente de varios tonos
de voz.
Glosofaríngeo Se presta atención a la
simetría en el ascenso del
paladar mientras el paciente
Vago dice "aaa". Al igual que se
evalúa la deglución.
El nervio craneal XI
(espinal accesorio) se evalúa
mediante el examen de los
músculos inervados por este:
Para el
esternocleidomastoideo, se
pide al paciente que gire la
cabeza contra la resistencia
ofrecida por la mano del
Espinal. explorador a la vez que se
palpa el músculo activo (el
del lado contrario al giro de
la cabeza).
Para el trapecio
superior, se solicita al
paciente que eleve los
hombros contra la
resistencia que ofrece el
examinador.
Se valora pidiendo al
paciente que saque la
Hipogloso lengua e inspeccionando la
presencia de atrofia,
fasciculaciones y debilidad.
ESCALA DE GLASGOW (GCS): La Escala de Coma de Glasgow (GCS) es una
herramienta estandarizada para evaluar el nivel de conciencia de una persona. Se utiliza
para determinar la gravedad de una lesión cerebral y para monitorizar el estado neurológico
del paciente a lo largo del tiempo.
Tipos de pupilas:
1. Pupila normal: La pupila normal es redonda y tiene un tamaño de entre 2 y 5
milímetros.
2. Pupila meiótica: La pupila meiótica es una pupila pequeña y contraída. Puede
ser causada por una serie de factores, como el uso de ciertos medicamentos, la
exposición a la luz brillante o una lesión del nervio óptico.
3. Pupila midriática: La pupila midriática es una pupila grande y dilatada. Puede
ser causada por una serie de factores, como el uso de ciertos medicamentos, la
oscuridad o una lesión del cerebro.
4. Pupila anisocoria: La pupila anisocoria es una pupila que tiene un tamaño
diferente en cada ojo.