0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas14 páginas

PC 1

La salud mental enfrenta desafíos significativos a nivel global y en Perú, donde aproximadamente el 30% de la población sufre trastornos mentales, exacerbados por la pandemia de COVID-19. A pesar de la Ley de Salud Mental 30947, el acceso a servicios es desigual y limitado, especialmente en áreas rurales. Se propone un programa de inclusión y sensibilización para reducir el estigma y mejorar la aceptación social de personas con enfermedades mentales.

Cargado por

camila.r.6398
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas14 páginas

PC 1

La salud mental enfrenta desafíos significativos a nivel global y en Perú, donde aproximadamente el 30% de la población sufre trastornos mentales, exacerbados por la pandemia de COVID-19. A pesar de la Ley de Salud Mental 30947, el acceso a servicios es desigual y limitado, especialmente en áreas rurales. Se propone un programa de inclusión y sensibilización para reducir el estigma y mejorar la aceptación social de personas con enfermedades mentales.

Cargado por

camila.r.6398
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD TECNOLOGICA DEL PERU

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS HUMANAS


CARRERA PROFESIONAL DE PSICOLOGIA

NOMBRE DEL CURSO:


TALLER DE REHABILITACION SOCIAL
PRACTICA CALIFICADA 1

ALUMNAS:
CAMILA RODRIGUEZ MORENO – 1626383

DOCENTE:
JIMMY RENZO HURTADO OLIVARES

Octubre – 2024
1. Realidad de la salud mental a nivel nacional e internacional

La salud mental, tanto a nivel internacional como en Perú, enfrenta importantes desafíos que
requieren atención urgente. A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima
que casi mil millones de personas viven con un trastorno mental. La pandemia de COVID-19 ha
amplificado esta situación, incrementando los casos de ansiedad, depresión y trastornos
relacionados con el estrés. Los confinamientos, la incertidumbre económica y las pérdidas
humanas han afectado gravemente el bienestar psicológico de millones. A pesar de los avances
en concientización y en el desarrollo de políticas de salud mental, muchas personas siguen
enfrentando barreras significativas para acceder a los servicios de salud mental debido al
estigma, la falta de recursos económicos y la limitada infraestructura de salud.

En Perú, la realidad de la salud mental refleja estos problemas globales, pero con
particularidades propias del contexto social, económico y geográfico del país. Según el
Ministerio de Salud (MINSA), alrededor del 30% de los peruanos sufre de algún trastorno
mental, siendo la depresión, la ansiedad y los trastornos por consumo de sustancias los más
prevalentes. El acceso a servicios de salud mental es desigual, siendo especialmente limitado
en las zonas rurales y en las comunidades indígenas, donde la falta de infraestructura y
personal especializado es un problema crítico. A pesar de la Ley de Salud Mental 30947
aprobada en 2019, que tiene como objetivo garantizar la atención integral, accesible y de
calidad, el sistema de salud peruano aún carece de los recursos necesarios para implementar
adecuadamente estos servicios en todo el territorio.

La creación de centros de salud mental comunitarios ha sido un avance significativo en los


últimos años, con el objetivo de descentralizar la atención y acercarla a las comunidades. Sin
embargo, la cobertura sigue siendo insuficiente, y los desafíos para integrar la salud mental
como parte esencial del sistema de salud general son grandes. En especial, el estigma hacia los
trastornos mentales persiste, lo que desalienta a muchas personas a buscar ayuda,
perpetuando el sufrimiento de quienes viven con estas condiciones.

La pandemia de COVID-19 también afectó gravemente a la salud mental en Perú. Los


confinamientos prolongados, la pérdida de empleos, el aislamiento social y la incertidumbre
económica han disparado los niveles de ansiedad, depresión y otros trastornos psicológicos,
sobre todo entre los jóvenes y los adultos mayores. El Instituto Nacional de Salud Mental
"Honorio Delgado - Hideyo Noguchi" ha reportado un incremento en las consultas por
trastornos emocionales y por intentos de suicidio desde el inicio de la pandemia, lo que
evidencia la urgencia de fortalecer los servicios de salud mental en el país.

En términos de inversión, la asignación presupuestaria para salud mental en Perú sigue siendo
baja en comparación con otros sectores de la salud. Esto limita la capacidad del país para
formar y contratar a profesionales especializados en salud mental, así como para expandir la
infraestructura necesaria para cubrir la demanda creciente. Es urgente que se incremente el
presupuesto y que se implementen programas de educación y prevención para reducir el
estigma y promover el bienestar mental en la población.

En resumen, la situación de la salud mental, tanto a nivel internacional como en Perú, requiere
una respuesta integral que incluya más recursos, políticas efectivas y campañas de
sensibilización. Aunque se han dado pasos importantes, aún queda mucho por hacer para
garantizar que todas las personas, independientemente de su ubicación o condición
socioeconómica, puedan acceder a una atención de salud mental adecuada y oportuna.
2. ¿Cuáles son las causas de que la salud mental se vea afectada?

La salud mental puede verse afectada por una amplia gama de factores que interactúan entre
sí. Estas causas pueden agruparse en factores biológicos, psicológicos y sociales. A
continuación, se detallan algunas de las principales causas:

2.1.. Factores biológicos

 Genética: Los antecedentes familiares de trastornos mentales, como la depresión, el


trastorno bipolar o la esquizofrenia, aumentan el riesgo de que una persona desarrolle
estos problemas.
 Desequilibrios químicos en el cerebro: Los neurotransmisores, como la serotonina y la
dopamina, juegan un papel clave en la regulación del estado de ánimo y el
comportamiento. Desequilibrios en estos químicos pueden desencadenar trastornos
mentales.
 Enfermedades y condiciones médicas: Algunas enfermedades crónicas, como el
cáncer o enfermedades del corazón, así como lesiones cerebrales o condiciones
neurológicas, pueden afectar el estado mental de una persona.
 Alteraciones hormonales: Factores hormonales, como los cambios que ocurren
durante la pubertad, el embarazo o la menopausia, pueden influir en la salud mental.

2.2. Factores psicológicos

 Estrés crónico: El estrés prolongado, ya sea por situaciones laborales, familiares o


económicas, puede llevar al desarrollo de ansiedad, depresión y otros trastornos
emocionales.
 Trauma: Experiencias traumáticas, como abuso físico, emocional o sexual, accidentes,
violencia doméstica o desastres naturales, son factores de riesgo significativos para
trastornos como el trastorno de estrés postraumático (TEPT).
 Baja autoestima o problemas de identidad: Las personas con una autoimagen
negativa o con dificultades para definir su identidad personal pueden ser más
susceptibles a sufrir problemas de salud mental.
 Manejo inadecuado de emociones: La incapacidad de gestionar adecuadamente las
emociones, como la ira, el miedo o la tristeza, puede llevar a trastornos como la
depresión o el trastorno de ansiedad.

2.3. Factores sociales y ambientales

 Problemas familiares o relaciones conflictivas: Un ambiente familiar disfuncional, con


presencia de violencia, abuso o negligencia, puede afectar gravemente la salud mental
de los individuos, en especial de niños y adolescentes.
 Aislamiento social: La falta de redes de apoyo, la soledad y el aislamiento social
pueden generar problemas de depresión y ansiedad. Esto se ha visto claramente
durante la pandemia de COVID-19, donde el distanciamiento social aumentó los
problemas de salud mental.
 Pobreza y desigualdad: Las personas que viven en condiciones de pobreza o bajo
situaciones de alta desigualdad tienen más probabilidades de sufrir estrés crónico, lo
que aumenta el riesgo de trastornos mentales. Las condiciones de vida precarias, el
desempleo y la inseguridad económica son factores que contribuyen al deterioro de la
salud mental.
 Discriminación o exclusión social: Grupos marginados, como minorías étnicas,
personas LGBTQ+, inmigrantes o personas con discapacidad, son más vulnerables a
trastornos mentales debido a la discriminación, exclusión y violencia que pueden
enfrentar.
 Consumo de sustancias: El abuso de alcohol, drogas o medicamentos puede agravar
problemas de salud mental o incluso desencadenar trastornos como la depresión, la
ansiedad o la psicosis.

2.4. Factores culturales y tecnológicos

 Cultura de la sobreexigencia: En sociedades donde se valora en exceso el éxito, la


productividad y la perfección, las personas pueden sufrir presión constante, lo que
aumenta el riesgo de agotamiento, ansiedad o depresión.
 Impacto de las redes sociales: El uso excesivo de redes sociales puede contribuir a una
mala salud mental, al generar comparaciones constantes, ciberacoso y distorsión de la
realidad. El consumo inadecuado de contenido en línea también puede aumentar la
ansiedad y el estrés en individuos, especialmente jóvenes.

3. ¿La alteración mental es una enfermedad o una discapacidad? Justifica.

La alteración mental puede considerarse una enfermedad. Esto se debe a que los trastornos
mentales son condiciones clínicas que afectan el funcionamiento psicológico, emocional y
conductual de una persona. Estas alteraciones se pueden diagnosticar y tratar, al igual que
otras enfermedades físicas.

Sin embargo, cuando la enfermedad mental se vuelve severa y afecta la capacidad de una
persona para realizar actividades diarias o participar en la vida social y laboral, puede también
resultar en una discapacidad. En este sentido, una alteración mental puede ser vista como una
enfermedad que, en casos graves, puede convertirse en una discapacidad, limitando el
funcionamiento de la persona en la sociedad.

Por lo tanto, es importante reconocer que la alteración mental puede ser ambas cosas: una
enfermedad en términos de diagnóstico y tratamiento, y una discapacidad en términos de
impacto en la vida diaria y la capacidad funcional.

4. ¿Cuál es la primera causa de discapacidad y de años de vida perdidos saludables en


las personas según la realidad conocida en cuanto a salud? Justifica

La depresión es la primera causa de discapacidad y de años de vida perdidos saludables (AVPS)


en las personas a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros
estudios de salud pública.

- Prevalencia global: La depresión afecta a más de 300 millones de personas en todo el


mundo, y su prevalencia ha ido en aumento en las últimas décadas. Este trastorno no
solo impacta la salud mental, sino que también está asociado con una serie de
problemas de salud física.
- Impacto funcional: La depresión puede limitar significativamente la capacidad de una
persona para realizar actividades diarias, mantener relaciones interpersonales, trabajar
y participar en la comunidad. Esto contribuye a su clasificación como una de las
principales causas de discapacidad.
- Años de vida perdidos saludables (AVPS): La depresión se asocia con una disminución
en la calidad de vida y un aumento en los años de vida perdidos saludables. Esto se
debe a que no solo afecta el bienestar psicológico, sino que también incrementa el
riesgo de enfermedades físicas (como enfermedades cardíacas) y suicidio, lo que
impacta la longevidad y la calidad de vida.
- Costos económicos y sociales: Además del sufrimiento individual, la depresión genera
costos significativos para la sociedad en términos de atención médica, pérdida de
productividad y servicios sociales, lo que subraya su gravedad como un problema de
salud pública.
5. Revise cuál es la diferencia entre discapacidad e incapacidad y coloque un ejemplo
de cada una de ellas.
[Link]: La discapacidad se refiere a una limitación o restricción en la capacidad
de una persona para realizar actividades de la vida diaria debido a una condición física,
mental o sensorial. Es una categoría más amplia que abarca diferentes tipos de
limitaciones.
- Ejemplo: Una persona con discapacidad física puede tener una movilidad reducida
debido a una lesión en la columna vertebral, lo que le impide caminar sin el uso de una
silla de ruedas. Esta persona puede tener dificultades para moverse, pero aún puede
llevar una vida activa y productiva en otros aspectos.
[Link]: La incapacidad se refiere a la falta de capacidad para realizar ciertas
actividades o funciones específicas. Se asocia más a menudo con la imposibilidad de
realizar tareas concretas y puede ser temporal o permanente.
- Ejemplo: Una persona que se está recuperando de una cirugía de rodilla puede
experimentar incapacidad temporal para caminar o subir escaleras durante el proceso
de rehabilitación. A medida que se recupera, su capacidad para realizar estas
actividades puede mejorar.
6. Realiza una propuesta para que el 75% de rechazo que sufren las personas con
alguna enfermedad mental disminuya y tengan acceso a mismas oportunidades que
las demás personas.

Propuesta: Programa de Inclusión y Sensibilización en Salud Mental

Objetivo: Disminuir el rechazo hacia las personas con enfermedades mentales, logrando un
aumento del 50% en la aceptación social y la inclusión en el ámbito laboral y educativo en un
plazo de 3 años.

Estrategias y Acciones Específicas:

[Link]ñas de Sensibilización Local

- Acción: Realizar talleres comunitarios trimestrales en centros de salud, escuelas y


lugares de trabajo para educar sobre la salud mental. Incluir charlas de profesionales y
testimonios de personas que han vivido con enfermedades mentales.
- Implementación: Asociarse con organizaciones locales y centros comunitarios para
facilitar estos talleres. Usar materiales visuales y recursos digitales para hacer las
sesiones interactivas.
- Meta: Alcanzar al menos 1000 personas en el primer año.

[Link] de Capacitación en Empresas


- Acción: Desarrollar un programa de capacitación de una jornada para líderes y
empleados sobre salud mental en el lugar de trabajo. Incluir módulos sobre manejo del
estrés, apoyo a compañeros y políticas de inclusión.
- Implementación: Colaborar con asociaciones empresariales y recursos humanos para
promover la capacitación. Ofrecer incentivos, como certificados, para empresas que
participen.
- Meta: Capacitar a 500 empresas en los próximos 2 años.

[Link] a Servicios de Salud Mental

- Acción: Aumentar el número de líneas directas de apoyo y servicios de salud mental


accesibles. Implementar un servicio de chat en línea que permita a las personas recibir
apoyo anónimo y gratuito.
- Implementación: Trabajar con organizaciones de salud mental para establecer estas
líneas de ayuda y promover su uso a través de campañas publicitarias locales.
- Meta: Tener al menos 3 líneas directas operativas en cada región del país en un año.

[Link]ón de Políticas de Inclusión

- Acción: Desarrollar una guía de inclusión que las empresas y escuelas puedan adoptar
para garantizar que se respeten los derechos de las personas con enfermedades
mentales. Esto incluye la creación de espacios de trabajo y estudio seguros.
- Implementación: Trabajar con legisladores para impulsar políticas que obliguen a las
instituciones a implementar estas guías.
- Meta: Lograr que al menos el 30% de las empresas y escuelas implementen la guía en
2 años.

[Link] de Integración Social

- Acción: Organizar eventos anuales que incluyan deportes, arte y actividades culturales,
donde personas con y sin enfermedades mentales puedan interactuar y compartir
experiencias.
- Implementación: Colaborar con organizaciones comunitarias y patrocinadores locales
para financiar y promover estos eventos.
- Meta: Atraer a al menos 2000 participantes en el primer evento y repetirlo
anualmente.

Evaluación:

 Encuestas: Realizar encuestas anuales antes y después de las campañas para medir
cambios en la percepción social hacia la salud mental.
 Indicadores: Medir el aumento en la cantidad de empresas y escuelas que
implementan políticas inclusivas y el uso de líneas directas de salud mental.

7. Si van en el transporte público y ven a una persona hablando sola y diciendo


incoherencias ¿cuál debe ser nuestro comportamiento?

Si me encuentro en el transporte público y veo a una persona hablando sola y diciendo


incoherencias, lo primero que trato de hacer es mantener la calma. No quiero asustarme ni
ponerme ansioso, porque sé que mi reacción inicial puede influir en cómo percibo la
situación y en cómo interactúo con la persona.
Tomo un momento para observar la situación y evaluar el contexto. Me pregunto si la
persona parece estar en peligro o si puede causar daño a sí misma o a otros. Intento evitar
hacer juicios apresurados; no quiero asumir que está bajo la influencia de drogas o que es
peligrosa. Reconozco que hablar incoherentemente puede ser un signo de un problema de
salud mental.

Si decido interactuar, lo haré de manera amable y no invasiva. Por ejemplo, podría


acercarme y preguntar: "¿Estás bien?" Sin embargo, si veo que la persona parece estar en
una crisis severa, en peligro de sí misma o de otros, no dudaré en informar al conductor del
transporte público o a un miembro del personal de seguridad. Quiero asegurarme de que
la situación sea atendida adecuadamente.

También trato de promover un ambiente de respeto entre los demás pasajeros. Si estoy
con personas que se sienten incómodas o que hacen comentarios negativos, intento
calmarlas y fomentar una actitud de respeto hacia la persona. Recuerdo que todos
podemos enfrentar desafíos en la vida y que una actitud comprensiva puede marcar la
diferencia.

Evito grabar o tomar fotos de la situación, ya que sé que eso puede aumentar la
vulnerabilidad de la persona y sería una violación de su privacidad. Y, por supuesto, si me
siento incómodo o inseguro, tengo que ser honesto conmigo mismo y es perfectamente
válido mantener la distancia y no involucrarme más allá de lo que considere seguro.

En resumen, creo que lo más importante es actuar con empatía y respeto. Reconocer que
la salud mental es un tema delicado y que todos merecen dignidad y comprensión,
independientemente de sus circunstancias, es fundamental para contribuir a un entorno
más inclusivo y humano.

8. ¿Qué estrategias se pueden utilizar para lograr que la población apoye en la difusión
y rehabilitación de personas con discapacidad o problema de salud mental?
[Link]ñas de Sensibilización: Organizar campañas de concienciación en medios de
comunicación, redes sociales y comunidades locales que eduquen sobre la salud
mental y la discapacidad. Estas campañas deben presentar historias reales de personas
con discapacidad o problemas de salud mental, resaltando sus logros y contribuciones
a la sociedad.
- Objetivo: Aumentar la empatía y la comprensión, y reducir el estigma asociado con
estas condiciones.
[Link]ón en Escuelas y Universidades: Incluir en los programas educativos temas
sobre salud mental y discapacidad, abordando su importancia y fomentando un
ambiente de inclusión. Esto puede incluir charlas, talleres y actividades interactivas
que involucren a estudiantes y docentes.
- Objetivo: Crear conciencia desde una edad temprana y cultivar actitudes de respeto y
solidaridad hacia personas con estas condiciones.
[Link]ón de Profesionales: Ofrecer capacitación a profesionales de diversos
sectores (salud, educación, recursos humanos) sobre cómo apoyar y trabajar con
personas con discapacidad o problemas de salud mental.
- Objetivo: Fomentar un entorno inclusivo y accesible en todos los ámbitos, asegurando
que los profesionales estén equipados con el conocimiento y las herramientas
necesarias.
[Link]ón con Organizaciones Locales: Establecer alianzas con organizaciones que
trabajen en el ámbito de la discapacidad y la salud mental. Esto puede incluir la
organización conjunta de eventos, talleres y actividades de sensibilización.
- Objetivo: Unir esfuerzos y recursos para maximizar el impacto de las iniciativas y llegar
a un público más amplio.
[Link] del Voluntariado: Promover programas de voluntariado que permitan a las
personas participar activamente en la rehabilitación y el apoyo a personas con
discapacidad o problemas de salud mental.
- Objetivo: Involucrar a la comunidad en el proceso de apoyo y rehabilitación, creando
un sentido de responsabilidad compartida.
[Link] de Redes Sociales: Utilizar plataformas de redes sociales para difundir
información sobre discapacidad y salud mental, compartir historias inspiradoras y
crear espacios de diálogo.
- Objetivo: Aumentar la visibilidad de estas problemáticas y fomentar una cultura de
apoyo y solidaridad.
[Link] Comunitarios: Organizar eventos locales, como ferias de salud, actividades
deportivas o culturales que incluyan a personas con discapacidad o problemas de salud
mental. Esto puede ayudar a normalizar su participación en la sociedad.
- Objetivo: Promover la integración y el respeto, permitiendo que la comunidad conozca
y valore a estas personas.
[Link] de Políticas Públicas: Trabajar en la promoción de políticas públicas que
favorezcan la inclusión y rehabilitación de personas con discapacidad o problemas de
salud mental. Esto puede incluir leyes de no discriminación y programas de apoyo
económico.
- Objetivo: Asegurar que haya un marco legal que apoye la inclusión y el bienestar de
estas personas.
[Link] y Historias de Éxito: Compartir testimonios de personas que han
superado desafíos relacionados con la discapacidad o problemas de salud mental. Esto
puede hacerse a través de documentales, blogs o charlas en eventos.
- Objetivo: Inspirar y motivar a otros a ser parte del cambio y apoyar a estas personas.

9. Crea el título de un proyecto innovador en materia de salud mental a corto plazo y


describa brevemente en qué consistiría.

Título del Proyecto: "Rincones de Resiliencia: Una Aventura de Bienestar Mental"

"Rincones de Resiliencia" es un proyecto innovador que transformará espacios públicos en


refugios de bienestar mental, creando una experiencia única y envolvente en la comunidad.
Este proyecto consiste en diseñar "rincones" en parques, plazas y centros comunitarios, donde
se llevarán a cabo actividades interactivas y creativas que fomenten la salud mental y la
conexión social.

Cada rincón será un mini-ecosistema de bienestar, con actividades temáticas semanales, como
"Días de Pintura Positiva", "Caminatas Conscientes", y "Círculos de Conversación". Las sesiones
de arte y manualidades permitirán a los participantes expresarse y liberar tensiones, mientras
que las caminatas y los círculos de conversación fomentarán la conexión emocional y el apoyo
mutuo.

Además, estos rincones estarán decorados con murales coloridos creados por artistas locales,
inspirando a las personas a reflexionar y compartir sus pensamientos y sentimientos. Para
atraer a más personas, se organizarán eventos especiales mensuales, como "Noches de Música
y Relajación" y "Cine al Aire Libre", donde se proyectarán películas que aborden temas de salud
mental y resiliencia.
El proyecto contará con la participación de profesionales de la salud mental, quienes ofrecerán
talleres sobre manejo del estrés, técnicas de relajación y mindfulness, creando un ambiente
inclusivo y seguro para todos. La efectividad de "Rincones de Resiliencia" se evaluará a través
de encuestas antes y después de las actividades, así como mediante la recopilación de
testimonios sobre el impacto en la comunidad.

En resumen, este proyecto busca no solo mejorar el bienestar mental, sino también construir
una comunidad más fuerte y unida, donde cada persona se sienta valorada y apoyada.

10. ¿Cómo futuro psicólogo cual consideras debe ser el comportamiento del ser humano
post pandemia y cuál es el propósito de ese comportamiento?

Como futuro psicólogo, considero que el comportamiento del ser humano post-pandemia debe
estar orientado hacia la resiliencia, la empatía y el autocuidado. La pandemia nos ha enseñado
que somos vulnerables, y el impacto global que ha tenido en la salud mental, las relaciones y la
vida cotidiana, ha subrayado la necesidad de comportamientos más conscientes y adaptativos.

En primer lugar, el desarrollo de la resiliencia y la capacidad de adaptación es clave. La


pandemia nos ha recordado que la incertidumbre es una constante en la vida. Las personas
deben aprender a enfrentar adversidades y a encontrar maneras saludables de recuperarse
emocionalmente. Esto implica ser flexible, manejar el estrés y encontrar sentido en medio de
los cambios. Cultivar la resiliencia permitirá que las personas enfrenten futuros desafíos con
mayor fortaleza y equilibrio mental.

El segundo aspecto fundamental es la empatía y solidaridad. El aislamiento y las dificultades


compartidas por millones de personas han puesto de manifiesto el valor de la conexión
humana. La empatía, es decir, la capacidad de ponerse en el lugar del otro y entender su
situación, debe guiar nuestras interacciones. Esto no solo fortalece las relaciones personales,
sino que también fomenta comunidades más inclusivas y solidarias, donde el apoyo mutuo es
esencial para el bienestar colectivo.

El autocuidado y la prevención también deben ser prioridades en este comportamiento post-


pandemia. Cuidar de la salud física y mental es crucial, no solo en tiempos de crisis. Desarrollar
hábitos de autocuidado, como la práctica regular de ejercicio, meditación, una dieta
equilibrada y la búsqueda de ayuda psicológica cuando sea necesario, contribuye a la
prevención de futuros problemas de salud mental. El autocuidado no solo es una
responsabilidad individual, sino también un paso hacia la creación de una sociedad más
saludable.

Por último, la conciencia colectiva y la responsabilidad social deben guiar nuestras acciones. La
pandemia mostró que nuestras decisiones individuales pueden afectar a toda la comunidad. El
respeto por las normas de salud pública, la colaboración y la responsabilidad social son
fundamentales para enfrentar desafíos globales. Esta conciencia de interconexión nos ayudará
a ser más responsables y a construir un futuro más seguro y equitativo.

El propósito de este comportamiento es crear un mundo post-pandemia donde las personas


sean más resilientes, conscientes de su salud mental, empáticas hacia los demás y
comprometidas con el bienestar colectivo.
11. ¿Qué evaluación se debe realizar a alguna persona con algún problema de salud
mental para darle rehabilitación y cuál sería el objetivo de la misma?

Para brindar rehabilitación a una persona con algún problema de salud mental, es
fundamental realizar una evaluación integral que permita comprender su situación desde
diversas perspectivas. Esta evaluación debe ser exhaustiva y multidimensional, considerando
factores psicológicos, emocionales, sociales y médicos. A continuación, describo los
componentes clave de esta evaluación y su objetivo.

11.1. Evaluación clínica y psiquiátrica

- Objetivo: Diagnosticar correctamente el trastorno mental y determinar la gravedad de


los síntomas.
- Descripción: Esta evaluación incluye una entrevista clínica realizada por un psicólogo o
psiquiatra, donde se exploran los antecedentes personales, familiares, síntomas
actuales y su impacto en la vida diaria. Además, puede incluir la aplicación de pruebas
diagnósticas específicas para medir la depresión, ansiedad, trastorno bipolar u otros
trastornos. En algunos casos, se pueden realizar evaluaciones físicas para descartar
condiciones médicas subyacentes que puedan estar afectando la salud mental.

11.2. Evaluación cognitiva

- Objetivo: Determinar el nivel de funcionamiento cognitivo de la persona.


- Descripción: Esta evaluación examina habilidades como la memoria, la atención, el
razonamiento y la capacidad de toma de decisiones. En algunos trastornos mentales,
como la esquizofrenia o el trastorno bipolar, las funciones cognitivas pueden verse
afectadas. Evaluar estas áreas es crucial para diseñar una rehabilitación que incluya
intervenciones cognitivas, si es necesario.

11.3. Evaluación psicológica

- Objetivo: Identificar factores emocionales y conductuales que contribuyan al


problema de salud mental.
- Descripción: A través de pruebas psicológicas estandarizadas y entrevistas, se evalúan
aspectos como la personalidad, el manejo del estrés, los patrones de comportamiento
y la capacidad de adaptación. Esto ayuda a comprender cómo la persona enfrenta las
dificultades emocionales y cómo su comportamiento afecta su salud mental.

11.4. Evaluación social y del entorno

- Objetivo: Analizar las relaciones sociales y el entorno en el que vive la persona.


- Descripción: Se exploran aspectos como el apoyo familiar, las relaciones
interpersonales, la situación laboral y las redes sociales. El entorno social puede tener
un gran impacto en el bienestar mental, por lo que esta evaluación es clave para
diseñar estrategias de rehabilitación que incluyan intervenciones en el ámbito familiar
o comunitario.

11.5. Evaluación funcional


- Objetivo: Determinar el grado en que la persona puede realizar actividades de la vida
diaria.
- Descripción: Esta evaluación examina el nivel de autonomía en las actividades
cotidianas como el autocuidado, la organización, el trabajo y las interacciones sociales.
El objetivo es identificar qué áreas requieren más apoyo durante la rehabilitación para
mejorar la funcionalidad y calidad de vida de la persona.
11.6. Evaluación de riesgos
- Objetivo: Identificar posibles riesgos de autolesiones, suicidio o comportamiento
agresivo.
- Descripción: Durante la evaluación, es importante indagar sobre pensamientos
suicidas, conductas autolesivas o cualquier tipo de comportamiento que pueda poner
en riesgo la seguridad del paciente o de otros. Esto es esencial para establecer un plan
de intervención y monitoreo de seguridad.

Objetivo general de la evaluación: El objetivo principal de esta evaluación integral es recopilar


la mayor cantidad de información relevante sobre el estado mental, emocional, cognitivo y
social de la persona. Con esta información, se puede diseñar un plan de rehabilitación
personalizado, que aborde las necesidades específicas del paciente, promoviendo su
recuperación y mejorando su calidad de vida. El plan debe incluir terapias adecuadas
(psicoterapia, medicación, terapias ocupacionales, intervenciones familiares), enfocadas en
restaurar la funcionalidad de la persona y permitirle alcanzar el mayor grado de independencia
y bienestar posible.

12. ¿Cómo debe ser el abordaje psicosocial que se le dé a la salud mental para que esta
tenga un buen pronóstico a mediano y largo plazo?

El abordaje psicosocial de la salud mental debe ser integral y multidimensional para garantizar
un buen pronóstico a mediano y largo plazo. Este enfoque no solo debe centrarse en el
individuo, sino también en los factores sociales, familiares y comunitarios que influyen en su
bienestar.

12.1. Atención integral y personalizado: El abordaje debe adaptarse a las


necesidades particulares de cada persona, tomando en cuenta sus antecedentes
personales, el tipo de trastorno, la gravedad de los síntomas y su entorno social. Un
plan de tratamiento personalizado, que combine intervenciones psicológicas, sociales
y, si es necesario, farmacológicas, aumentará las posibilidades de éxito. La psicoterapia
individual (como la terapia cognitivo-conductual o terapias de tercera generación)
juega un rol clave, pero debe complementarse con otros recursos para abarcar todos
los aspectos de la vida del paciente.
12.2. Apoyo social y familiar: El apoyo social es fundamental para el bienestar
mental y debe considerarse como un pilar en el tratamiento. Involucrar a la familia y a
las redes sociales del paciente en el proceso de rehabilitación es esencial para su
recuperación. Esto puede incluir psicoeducación para que las familias entiendan mejor
el trastorno y sepan cómo apoyar al paciente, además de grupos de apoyo que
promuevan la comprensión y solidaridad.
12.3. Promoción de la integración social: Es clave fomentar la inclusión social y
comunitaria para que las personas con problemas de salud mental se sientan parte
activa de la sociedad. La integración en espacios laborales, educativos y comunitarios
mejora el bienestar psicológico, reduce el estigma y promueve la autonomía.
Programas de rehabilitación psicosocial, donde se refuerzan habilidades sociales y
laborales, ayudan a restablecer la funcionalidad de los pacientes y su autoestima.
12.4. Intervenciones preventivas y promoción del bienestar: La prevención es un
componente esencial en el abordaje psicosocial. Fomentar hábitos de autocuidado y la
promoción de la salud mental desde una edad temprana ayuda a reducir el riesgo de
desarrollar trastornos a largo plazo. Esto puede lograrse mediante campañas de
sensibilización, programas de educación emocional en escuelas y lugares de trabajo, y
la creación de espacios seguros para hablar abiertamente sobre la salud mental.
12.5. Trabajo interdisciplinario: El equipo encargado del tratamiento debe ser
multidisciplinario, compuesto por psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales,
terapeutas ocupacionales y otros profesionales de la salud. Esta colaboración garantiza
que todos los aspectos de la vida de la persona sean abordados, no solo los síntomas
clínicos. El trabajo conjunto entre los diferentes profesionales permite crear estrategias
más completas que atienden tanto los factores biológicos como psicosociales.
12.6. Reducción del estigma y promoción de la salud mental en la comunidad: La
lucha contra el estigma asociado a los trastornos mentales es esencial para un
pronóstico favorable. El estigma puede ser una barrera importante que impida que las
personas busquen ayuda o reciban el apoyo necesario. Programas comunitarios de
concienciación que promuevan una comprensión más clara de la salud mental
ayudarán a reducir los prejuicios, fomentando un ambiente más inclusivo.
12.7. Seguimiento continuo: Es importante que el tratamiento no termine con la
mejoría de los síntomas. Debe haber un seguimiento continuo a lo largo del tiempo,
ajustando el tratamiento según sea necesario. Esto garantiza que las recaídas sean
menos probables y que el paciente continúe recibiendo el apoyo necesario para
mantener su bienestar. Esto puede incluir terapia de mantenimiento, visitas regulares
con un profesional de salud mental y acceso a recursos de rehabilitación cuando sea
necesario.
12.8. Enfoque en el fortalecimiento de habilidades: Ayudar al paciente a desarrollar
habilidades para la vida cotidiana, como manejo del estrés, resolución de problemas y
habilidades interpersonales, es fundamental para el bienestar a largo plazo. Estas
habilidades no solo mejoran la capacidad de adaptación del paciente, sino que
también reducen la posibilidad de recaídas en el futuro, promoviendo una vida más
estable y plena.
13. Crea un flujograma que contenga redes de apoyo que brinden soporte a las
poblaciones vulnerables. (Elige la población y el problema)

Flujograma de Redes de Apoyo para Adultos Mayores con Problemas de Salud Mental

El proceso de atención a adultos mayores con problemas de salud mental se estructura en


varias etapas que garantizan una evaluación adecuada, intervención oportuna y seguimiento
continuo, basándose en la gravedad de la situación. A continuación, se detalla cada fase del
flujograma:

1. Admisión:
La primera fase implica la detección del problema por parte de familiares,
profesionales de salud o instituciones comunitarias. Los adultos mayores que
muestran síntomas de deterioro mental o conductual son referidos a los servicios de
atención primaria, donde comienza el proceso formal de intervención.
2. Evaluación Inicial:
En esta etapa, un psicólogo o psiquiatra realiza una evaluación exhaustiva del estado
mental del paciente. Esta evaluación incluye el análisis de los factores de riesgo, la
historia clínica, y la capacidad del paciente para realizar actividades diarias de manera
autónoma.
3. Determinación de la gravedad:
Tras la evaluación, se toma una decisión sobre el nivel de intervención requerido:
o Intervención leve (Psicoterapia): Para casos donde el deterioro es leve o
existen problemas emocionales tratables mediante terapia psicológica.
o Intervención moderada (Terapias de apoyo): Para casos en los que el adulto
mayor requiere un enfoque más especializado, como terapias grupales, visitas
domiciliarias o rehabilitación.
o Intervención severa (Hospitalización o atención psiquiátrica): En casos donde
la salud mental del paciente está gravemente comprometida y requiere
hospitalización, medicación controlada o intervención psiquiátrica intensiva.
4. Seguimiento y evaluación del progreso:
Tras la intervención, se establece un proceso de monitoreo continuo para medir la
eficacia del tratamiento y ajustar las intervenciones según la evolución del paciente. El
equipo multidisciplinario realiza evaluaciones periódicas, adaptando el plan de
tratamiento en función de la respuesta del adulto mayor.

También podría gustarte