Responsabilidad Civil Notarial
Los notarios son responsables de todas sus faltas, por pequeñas que sean, si
causan daño a alguien en su relación profesional. Según Pérez y Tórrez (2003) la
ignorancia de la ley, no les excusa, y muchos argumentan que no pueden ser
responsabilizados por errores que no afecten la autenticidad del documento. La
responsabilidad civil surge cuando un notario comete un acto ilícito en el ejercicio
de sus funciones, debiendo indemnizar al afectado.
Pérez y Tórrez (2003) cita a Rufino Larraud, quien establece, que esta
responsabilidad para que sea efectiva, se requieren ciertos elementos: la
existencia de un acto u omisión del notario que viole la norma, culpa o negligencia,
y que se demuestre el daño causado.
En Nicaragua el notario presta promesa como abogado y notario público ante la
Corte Suprema de Justicia, quien es el órgano encargado de sancionarlo cuando
incurre en alguna falta o delito. La responsabilidad civil del notario se refleja de
forma concreta para resarcir los daños y perjuicios que ocasionare en el ejercicio
de sus funciones en el Decreto N°1618 Sanciones a Abogados y Notarios Públicos
por Delitos de Ejercicio de su Profesión, art. 1, párrafo 2, que expresa “La
suspensión de la profesión de abogado y notario como consecuencia de una
sentencia condenatoria ejecutoriada, la cual podrá ejercer hasta después de
cumplir la pena y reparado los daños económicos”.
La responsabilidad civil de un notario en Nicaragua se activa cuando causa daños
o perjuicios a terceros por dolo, culpa o ignorancia inexcusable, tendrán como
sanción las siguientes:
Si el notario contraviene la ley, puede ser multado por la Corte Suprema de
Justicia, según el art. 6 del Decreto N°1618 Sanciones a Abogados y
Notarios Públicos por Delitos de Ejercicio de su Profesión
Si el notario no paga la multa, puede ser suspendido por dos años, según el
art. 2 del Decreto N°1618 Sanciones a Abogados y Notarios Públicos por
Delitos de Ejercicio de su Profesión
Crespo (2014) propone un supuesto en el que se autoriza una escritura de
compraventa de un inmueble después de haber entrado en el Registro de la
Propiedad un mandamiento de embargo sobre el mismo, sin que éste se pusiese
en conocimiento del comprador por un fallo en la comunicación entre el Registro
de la Propiedad y la Notaría, siendo este uno de los tantos ejemplos en los que se
puede reflejar actos que originan responsabilidad al notario ya sea por acción o
por omisión.
Bibliografía
Pérez Alonso, D. L., Tórrez Chavarría, A. M. (2003). Funciones y
responsabilidades civiles y penales de los notarios públicos de la
legislación nicaragüense.
Crespo, M. O. (2014). Un caso de responsabilidad civil notarial.
Decreto Legislativo N°. 1618, aprobado el 24 de septiembre de 1969, Decreto
en Materia de lo Civil, Sanciones a abogados y notarios públicos por delitos de
ejercicio de su profesión Publicado en La Gaceta, Diario Oficial N°. 227 del 4
de octubre de 1969.