Adaptación de las plantas acuáticas
Las plantas acuáticas están adaptadas para vivir en charcos, arroyos,
lagos, ríos, y albuferas (laguna costera de agua salada separada al
mar por una barrera de arena.
Se habla de plantas acuáticas en general, pero entre las mismas
pueden haber varios tipos. Creo que las mas famosas son las plantas
flotantes, siendo entre ellas la más conocida el Loto Sagrado, pero
entre los muchos tipos también hay: sumergidas, enraizadas en el
fondo, no enraizadas en el fondo, de hoja sumergida y energías, y las
que solo sumergen las raíces.
Estas plantas presentan una estructura herbácea (no leñosa).
Las sumergidas o flotantes apenas desarrollan raíces y cutícula en las
superficies en contacto con el agua ya que toman directo del agua los
minerales y gases que necesitan para vivir.
Las que desarollan sus raíces en lugares encharcados y mantiene los
demás órganos separados del agua suelen tener tallos huecos para
llevar el aire hasta sus raíces, en los que hay astroclereidas (células
muertas gruesas) que evitan que la presión del agua cierre los
conductos, y cuentan con varios canales para evitar que la
destrucción de uno mate la planta.
1. Hidrófitas enraizadas emergentes
Raíces ancladas en el fondo del agua o en suelos húmedos.
Tallos y hojas sobresalen completamente del agua.
Adaptadas a crecer en zonas de poca profundidad.
Tienen tejidos rígidos para mantenerse erguidas.
Ejemplos: Espadaña (Typha), Junco (Juncus).
2. Hidrófitas enraizadas de hojas flotantes
Raíces fijas en el fondo del agua.
Hojas grandes y planas que flotan en la superficie.
Adaptadas a aguas tranquilas para evitar que sus hojas se hundan.
Poseen tejidos con cámaras de aire para la flotación.
Ejemplos: Nenúfar (Nymphaea), Loto (Nelumbo).
3. Hidrófitas enraizadas sumergidas
Raíces ancladas en el fondo, pero toda la planta permanece bajo el agua.
Hojas finas y flexibles para resistir corrientes.
Absorben oxígeno y nutrientes directamente del agua.
Importantes para oxigenar el agua y dar refugio a peces y otros organismos.
Ejemplos: Elodea (Elodea canadensis), Vallisneria (Vallisneria).
4. Hidrófitas libres flotadoras
No tienen raíces fijas al suelo, flotan en la superficie del agua.
Se desplazan con el viento o las corrientes.
Algunas tienen raíces colgantes que absorben nutrientes directamente del agua.
Pueden formar capas densas sobre el agua, bloqueando la luz.
Ejemplos: Lenteja de agua (Lemna), Jacinto de agua (Eichhornia crassipes).
5. Hidrófitas libremente sumergidas
No están enraizadas, flotan completamente bajo el agua.
Absorben nutrientes directamente del agua a través de su estructura.
Algunas pueden moverse con las corrientes o ajustarse según la profundidad del
agua.
Muchas tienen estructuras especializadas para capturar pequeños organismos
(como Utricularia).
Ejemplos: Utricularia (Utricularia), Myriophyllum (Myriophyllum).
6. Hidrófitas enraizadas de tallos postrados
Raíces ancladas en el fondo, pero sus tallos crecen horizontalmente.
Se extienden por el sustrato formando colonias.
Pueden desarrollar hojas flotantes o sumergidas, dependiendo de la especie.
Contribuyen a la estabilidad del ecosistema acuático.
Ejemplos: Potamogeton (Potamogeton).