Alimentación,
estrés y
enfermedades
cardiovasculares
Alimentación, estrés y enfermedades cardiovasculares
Introducción
El deterioro o afectación de la salud emocional puede
implicar depresión, estrés crónico, ansiedad,
pesimismo e insatisfacción.
La evidencia indica que la salud emocional puede tener
una asociación causal en los procesos biológicos y los
comportamientos que contribuyen y causan las
Enfermedades cardiovasculares.
Alimentación, estrés y enfermedades cardiovasculares
El estrés
Puede contribuir a comportamientos de salud y alimentarios
vinculados a un mayor riesgo de enfermedades cardíacas y
accidentes cerebrovasculares, como los siguientes:
• Tabaquismo
• Comer en exceso/ no comer
• Falta de actividad física
• Dieta poco saludable
• Tener sobrepeso
• No tomar medicamentos como se indica
La respuesta de su cuerpo al estrés puede ser:
• Un dolor de cabeza
• Dolor de espalda
• Dolores de estómago
• El estrés también puede:
• Agotar su energía
• Causar estragos en el sueño
• Hacer que se sienta irritable, olvidadizo o sin control
Alimentación, estrés y enfermedades cardiovasculares
Alimentos y estado de ánimo
• La comida y el estado de ánimo están relacionados.
• Conocer mejor su interacción colabora a tomar decisiones
alimentarias a favor de la salud y controlar el comer compulsiva o
como respuesta emocional a situaciones externas.
• Los alimentos y la nutrición influyen en la salud del cuerpo y el
cerebro.
• Su impacto se refleja en salud física y emocional
• A su vez, las emociones conducen o impulsan determinadas
conductas alimentarias
• La relación entre el estado de ánimo y la alimentación está mediada
por la biología, los hábitos, la educación.
Al estar deprimidos o bajo estrés:
La tendencia es a buscar productos poco saludables y altos en calorías
• Esto tiene sentido: el cuerpo responde a la adversidad con un modo de
lucha o huida, y necesita energía rápida para eso.
• Se buscan "comidas reconfortantes" o gratificantes, sin embargo:
• los alimentos con alto contenido en grasas y azúcares aumentan la
probabilidad de tener más depresión y ansiedad. Esto conduce a una
mayor apentencia de comidas tipo “chatarra” de baja calidad
nutricional para combatir esta situación. De esta manera, se forma un
círculo vicioso. Se sostiene un ciclo de mala alimentación para intentar
mantener un estado de mejoría transitoria.
• Por otro lado, hay evidencia de que la felicidad luego de comer ocho
raciones de frutas y verduras al día mejoran el estado de ánimo.
• Efectos a largo plazo sobre la salud mental
• Estudios han demostrado que patrones alimentarios saludables, como
la dieta mediterránea: generoso en fruta y verdura, cereales integrales y
proteínas magras, pueden ayudar a controlar la depresión
manteniendo el estado de ánimo más estable.
Alimentación, estrés y enfermedades cardiovasculares
Cuando nos enfrentamos a estas situaciones
podemos realizar algunas de las siguientes
estrategias:
• Estrategia de prevención: tener disponibles alimentos naturales y
saludables, como frutas, vegetales prontos para el consumo,
semillas o frutos secos. Que la elección saludable sea la más
sencilla.
• La alimentación saludable para la salud física a largo plazo protege
la salud emocional
• Comer con consciencia para comer más saludable: tomarse un
momento para comer
• Reflexionar: : “¿Tengo hambre?” Es posible confundir sensaciones
sed, aburrimiento, cansancio, frustración, estres, soledad
• Reflexionar: si necesita alimentación en forma de comida o si
necesita otra cosa.
• Evaluar: los alimentos o las comidas, calidad, cantidad, adecuación
• Comer lento: Coma más lento. Deje el tenedor en el plato entre
bocado y bocado. Masticar cada bocado. Comer más despacio
ayuda a que el cerebro perciba la saciedad
• Saborear: disfrutar su comida, su textura, los sabores que se
perciben
• Cuidar la porción: al percibir la propia saciedad es posible controlar
la porción. Para evitar un comida de alta densidad calórica,
malestares y descargas de azúcar, sal o grasas en una misma
comida
Alimentación, estrés y enfermedades cardiovasculares
Violencia, estrés y enfermedad cardiovascular
• No solo se trata de estar triste. Estar sufriendo cambios
bioquímicos predisponen a las personas a tener otros problemas
de salud, como problemas cardíacos
• La ansiedad, el estrés y la depresión pueden tener un impacto
negativo en la salud física e incluso pueden aumentar el riesgo de
enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares
• La reacción biológica del cuerpo al estrés, la ansiedad y otros tipos
de problemas de salud mental pueden manifestarse físicamente a
través de una frecuencia o ritmo cardíaco irregular y un aumento de
la presión arterial e inflamación en todo el cuerpo
• El estrés puede afectar la presión arterial y la frecuencia cardíaca y
cualquiera de estas situaciones puede ser a causa de situaciones
de violencia que estemos viviendo.