CLASE 8.
REGIMEN PATRIMONIAL DEL MATRIMONIO.
Regímenes matrimoniales. En la actualidad se encuentran básicamente 3 regímenes matrimoniales, aunque cabe la
aclaración que en legislaciones especificas no se presentan en forma pura sino mixta, estos son: 1) el régimen de
comunidad de bienes: Es uno de los regímenes de división patrimonial de bienes que elije nuestro código. La
característica fundamental que permite considerar a un régimen como de comunidad es la formación de una masa
de bienes, que en el momento de su disolución deberá ser compartida entre los esposos o el sobreviviente y los
herederos del otro cónyuge. Esta masa está compuesta por los llamados bienes gananciales. Puede haber: A) una
comunidad universal, por la que todos los bienes que los cónyuges tuvieran antes del matrimonio, como aquellos
adquiridos durante su vigencia, quedan integrados en esa masa común de bienes que deberá ser oportunamente
dividida entre los esposos. También se puede encontrar: B) una masa de bienes comunes más restringida, como
sucede en la comunidad de ganancia, de la que quedan excluidos todos los bienes de los esposos anteriores al
matrimonio, ya sean muebles o inmuebles, y también los que adquieran después de la celebración por un titulo que
les de su propiedad. Al haber sido reconocido el derecho que se confiere a los cónyuges a optar, en la convención
matrimonial, al celebrar el matrimonio con posterioridad y por el régimen de separación de bienes, el régimen de de
comunidad TIENE CARÁCTER SUPLETORIO. Es un derecho que se consolida al momento al momento de la
disolución, momento al cual los cónyuges podrán exigirse los bienes que hayan sometido a esa masa comun
ganancial.
2) Régimen de separación de bienes: Es el otro régimen de división de bienes que establece nuestro código. En este
régimen, la celebración del matrimonio no produce ninguna alteración en cuanto a la administración y disposición de
sus bienes por parte de los cónyuges, esto significa que cada esposo conserva la titularidad de los bienes que tenía
desde antes de casarse, y además, adquiere para sí mismo los que adquiere después de este. 3) Régimen de
participación en las ganancias: la característica principal de este régimen es la comunidad de resultados, por lo que
durante la vigencia de dicho régimen no hay masa común; sino que hay dos masas separadas y distintas en cabeza
de cada uno de los cónyuges.
Naturaleza jurídica del régimen de bienes en el CCyC. El nuevo CCyC permite a los cónyuges que estos puedan optar
por un régimen de separación de bienes determinado y distinto al del código. Sin embargo, en caso de silencio y de
no expedirse, se fijara y quedaran sometidos al régimen de comunidad de bienes . Esta prevista también la
posibilidad que puedan modificar la elección de a qué régimen se someten durante la vigencia del matrimonio o la
modificación del régimen impuesto.
Convenciones matrimoniales. Con la sanción del nuevo CCyC se mantuvo la posibilidad receptada en la legislación
anterior de celebrar convenciones matrimoniales, que consisten en los acuerdos que los contrayentes realizan
entre sí respecto a la titularidad de los bienes, las deudas o la valuación de los mismos que serán llevados a la
comunidad matrimonial. Estas convenciones son realizadas por escritura pública. La enumeración de los bienes
sujetos y declarados de acuerdo a este procedimiento es taxativa. Las convenciones quedan sujetas a la
celebración del matrimonio, aquel que no sea celebrado, dejara sin efecto el acuerdo realizado en pos de la
convención. También se estableció un régimen primario obligatorio e imperativo, el cual estaba compuesto por
normas comunes a ambos regímenes (el de comunidad de bienes y el de separación, antes no podía elegirse) y estas
eran inmodificables por la voluntad de los cónyuges y estos no podían dejarlas de lado. Se estableció la indivisión
postcomunitaria de los bienes, pretendiendo dejar indivisos aquellos bienes sujetos al régimen seleccionado por los
cónyuges hasta el momento que la comunidad matrimonial se disuelva. El deber de cooperación, en donde cada
cónyuge deberá solventar los gastos que se generen dentro del ámbito de la familia, en el mantenimiento del
cónyuge, de acuerdo a las necesidades de los hijos en común, forma parte de este régimen primario obligatorio.
También forma parte de este régimen primario obligatorio la llamada “protección de la vivienda familiar y sus
muebles”, que amplía la protección ahora a los muebles indispensables de la vivienda y declara la imposibilidad de
trasladarlos.
Bienes propios y gananciales. Calificar a los bienes matrimoniales implica distinguir aquellos que son propiedad de
los cónyuges de aquellos que pertenecen al régimen ganancial al que se someten ambos. Sin importar la calificación
de los bienes, ni los bienes propios o los gananciales, estos pueden ser liquidados antes de que el régimen ganancial
finalice. La categorización de un bien, sea ganancial o propio, dependerá del tiempo de adquisición del bien y del
derecho que justifica dicha adquisición. Los bienes NO PUEDEN SER PROPIOS Y GANANCIALES, son de un tipo o de
otro. Como regla general para diferenciar a este tipo de bienes, se afirma: se considera como bien propio a
aquellos bienes que cada cónyuge lleva por su cuenta al matrimonio, antes de celebrado el mismo; también
pueden ser considerados propios todos los bienes que incluso se adquieran durante al matrimonio pero por un titulo
o por causa anterior a la celebración de dicho matrimonio, entre otros. Los bienes gananciales, por su parte, son
aquellos “compartidos” por los cónyuges en medida que la comunidad de vida formada por ellos se mantenga
vigente. Los bienes gananciales podrán ser adquiridos durante la celebración del matrimonio por un titulo oneroso,
p.ej. Los bienes gananciales son todos aquellos existentes al momento de la extinción de la comunidad, salvo
prueba en contrario.
Nuestro CCyC en el art. 464 enumera aquellos bienes considerados propios y en el 465 los bienes considerados
gananciales. De la interpretación de estos artículos se desprende la siguiente regla: existe presunción de
ganancialidad, por lo cual, todos aquellos bienes fuera del régimen regulado en art. 464 son considerados
gananciales. 1) Dentro de los bienes propios, podemos encontrar: A) todos aquellos bienes adquiridos antes de la
formación de la comunidad ganancial, y dentro de ellos, a aquellos adquiridos luego de la celebración del
matrimonio pero por una causa anterior a este p.ej. (este inc. a del art. 464 refleja a aquellos bienes llamados
“aportados” o “llevados” al matrimonio). B) A todos los bienes adquiridos durante el matrimonio por una causa
anterior a este (los ejemplos de este tipo se reflejan en el inc. g del 464). C) A todos aquellos adquiridos bienes
adquiridos gratuitamente (reflejados en el inc. b, y en él se menciona a las donaciones, los legados o herencias). D) A
todos aquellos bienes adquiridos con fondos propios de alguno de los cónyuges. E) También son considerados bienes
propios los derechos personalísimos (reflejados en los inc. o, m, n y ñ, como pueden ser pensiones, los alimentos,
indemnizaciones, etc.) y F) también podemos mencionar como propios a los accesorios y a los incrementos que
puedan sufrir dichos bienes (reflejados en los inc. j y k, todo aquello que adquirimos por accesión a otra cosa); entre
otros. 2) Dentro de los bienes gananciales, podemos encontrar: A) todos aquellos bienes adquiridos por título
oneroso por alguno o ambos cónyuges, durante la comunidad, siempre que no estén incluidos. B) Todos aquellos
adquiridos durante la comunidad, sea por azar, lotería, apuestas o hallazgos. C) Los frutos naturales y civiles de los
bienes propios y gananciales, devengados durante la comunidad. D) Los frutos naturales, civiles, etc. provenientes
del trabajo, comercio o profesión de alguno de los cónyuges.