Introducción
Desde que la tecnología aumentó de tal manera que la humanidad dependa
bastante de dichos adelantos la ética y el plagio se ven afectados, una de forma que
muchas veces no se tenga memoria de ella o quizá no se quiera tomar en cuenta,
el plagio se hace presente debido a que existe una gran cantidad de información al
alcance de un solo clic y muchas veces por facilidad o comodidad la persona
“investigadora” las utiliza como propias haciendo presente el robo de la propiedad
intelectual.
Otro elemento importante que en esta era digital ha crecido considerablemente es
la inteligencia artificial (IA), el cual ha revolucionado la forma en que se lleva a cabo
la investigación, brindando herramientas avanzadas para el análisis de datos, la
generación de contenido y la automatización de procesos. Sin embargo, su uso
plantea desafíos éticos significativos, especialmente en lo que respecta al plagio y
la integridad académica. La facilidad con la que estas aplicaciones pueden generar
textos, traducir documentos o resumir información ha generado preocupaciones
sobre la originalidad y la autoría del conocimiento por lo que es importante
establecer su regulación.
El plagio, entendido como la apropiación indebida de ideas o textos sin el debido
reconocimiento, es un problema que se ve amplificado por las capacidades de la
inteligencia artificial. La investigación basada en IA, si bien ofrece grandes
beneficios, también requiere un marco ético sólido que garantice la transparencia,
la honestidad y el respeto por los derechos de autor. En este contexto, es
fundamental establecer principios y regulaciones que permitan aprovechar las
ventajas de la inteligencia artificial sin comprometer la integridad académica y
científica.
Inteligencia Artificial
Para iniciar el desarrollo del tema, es fundamental señalar a un personaje de
prestigio conocido como el padre de la Inteligencia Artificial, John McCarthy, quien
hizo importantes aportes para su avance; esto es porque su interés fue la de
desarrollar máquinas que fueran capaces de procesar y seguir instrucciones lógicas
como el cerebro humano.
El surgimiento de la inteligencia artificial ha dado un giro significativo en la forma en
que el ser humano interactúa con todo lo que le rodea e inclusive depender de ella
en todas las actividades que se desarrollan, por ejemplo, en el lugar de trabajo se
pueden analizar datos para automatizar los procesos y facilitar el manejo, además
contribuye a economizar recursos como tiempo y dinero, aunado a esto en varias
ramas de la ciencia aporta y facilita la precisión de los procesos.
Según Ruiz, F. (2003) define: La inteligencia artificial toma un sentido científico
viable, como resultado directo de la confluencia de diversas corrientes intelectuales
desarrolladas sobre los cimientos formales de la matemática y de la lógica discreta
impulsada por el desarrollo de los computadores digitales. (Francisco Escolano
Ruiz, 2003).
Como es sabido las matemáticas discretas son utilizadas específicamente en
programación y se basan en cadenas numéricas; algunas de las aplicaciones
utilizadas en la actualidad que dependen de esta programación son las utilizadas
para saber rutas de desplazamiento, tiempo de conducción y vías alternas, es por
ello que es el soporte de comunicación eficiente por lo que es importante aplicar los
conocimientos que se deriven de la transmisión de conocimientos.
La inteligencia artificial en la actualidad es una herramienta bastante útil debido a
que facilita la obtención de información de algo especifico o de forma general. En
estos últimos años ha evolucionado considerablemente y no sería poco común que
en el futuro, quizá no lejano, estas se conviertan en algo indispensable para el
desarrollo humano. La información que la inteligencia Artificial ofrece es accesible
en todo momento, únicamente conlleva complicaciones en el enfoque desde la ética
porque pone en riesgo la seguridad y el uso indebido de la información que se
proporciona dado que carece hasta ahora de un marco legal para su regulación y
uso desproporcionado.
La Ética
A través del tiempo el ser humano constantemente atraviesa por cambios de
manera inevitable, por lo que es importante descubrir cuales son las causas de la
forma de ser y de actuar de las personas, al mismo tiempo que tratar de diferenciar
las reglas de lo bueno y lo malo.
La ética fue objeto de estudio de pensadores y filósofos como Platón y Aristóteles
que analizaron la conducta humana. La ética aristotélica trata sobre la forma en que
se debe alcanzar la felicidad y la relaciona con las virtudes y la autonomía material
y física.
Cortina y Martinez afirman que: La ética procede del griego ethos, que significaba
el “modo de ser” que una persona va adquiriendo a lo largo de su vida. (Cortina &
Martínez, 2008)
Por ello la importancia de la ética radica en saber cómo actuar ante diversidad de
situaciones como individuos y como sociedad para tomar las decisiones correctas
a nivel personal y general.
Según Cortina & Martínez (2008) “La Ética es la disciplina filosófica que se ocupa
de esta compleja dimensión de la vida humana que es la moralidad”. Además
señalan que “La ética pretende desplegar los argumentos que permitan comprender
la dimensión moral de la persona humana en cuanto tal dimensión moral, es decir,
sin reducirla a sus componentes psicológicos, sociológicos, económicos de
cualquier otro tipo”. (Cortina & Martínez, 2008)
Ramas de la ética:
1. Metaética:
Se encarga de estudiar el análisis de los principios éticos, por ejemplo, considerar
si el poder de Dios para castigar o su papel en la creación establece una autoridad
legítima. Según Porras (2004) la define así, “Aquella disciplina que se interesa por
la cuestión de si y de cómo pueden justificarse los juicios morales”. (Dorado Porras,
2004)
2. Ética Normativa:
Para Maliandi la ética normativa “Fundamenta principios morales, aquellas normas
generales que sirven de base a las demás o que cumplen la función de legitimarlas”.
(Maliandi, 2006)
Se enfoca en estudiar los criterios para determinar cuándo una acción es correcta,
guiando a la persona por el bien común, por ejemplo, no mentir, tratar a los demás
con equidad, no hacer acciones que vayan a dañar a otras.
3. Ética Aplicada:
A diferencia de la ética normativa no busca ni cuestiona fundamentos, porque
necesariamente los reconoce. (Maliandi, 2006)
Se utiliza para resolver dilemas morales y conflictos éticos a situaciones concretas
de la vida.
Subdisciplinas de la ética aplicada
La ética abarca campos para su desarrollo, por ejemplo:
• Ética de la economía: está relacionada con la economía, comercio, finanzas
cuyo objeto es preguntarse la forma de cómo hacer dinero de una manera
positiva y no con acciones ilegales.
• Ética y educación moral: La persona debe tener la capacidad de adquirir
habilidades sociales para crear a su alrededor una buena relación con las
personas, para que pueda defenderse en la vida y triunfar en ella.
• Ética profesional: se refiere a los valores que tiene que tener un profesional
en alguna especialidad, por ejemplo, en las ramas de: medicina, psicología,
derecho, auditoria entre otras.
La ética basada en Inteligencia Artificial:
El desconocimiento es el origen de muchos males, en consecuencia, los desafíos
éticos que enfrenta la Inteligencia artificial son la responsabilidad, toma de
decisiones y rendición de cuentas, privacidad, protección de datos, transparencia e
impacto en la autonomía humana.
La inteligencia artificial representa un conjunto de ciencias que incluye la lógica
matemática, la estadística, las probabilidades, la neurobiología computacional, la
informática, que pretende el estudio de las capacidades cognitivas del ser humano.
Como lo establece Degli-Esposti (2023) sobre la ética de la inteligencia artificial:
“Hacer solo el bien” (beneficencia) y “no hacer daño” (no maleficencia) aunque
parecen lo mismo, representan ideas distintas. La inteligencia artificial puede
contribuir al bienestar de ciertos grupos o enriquecer a unos pocos poderosos en
detrimento de comunidades que han sido desposeídas en el pasado”
Ejemplo:
¿Piensan las maquinas? La inteligencia artificial de una máquina que podría realizar
con éxito cualquier tarea intelectual que pueda realizar un ser humano, sin embargo,
las maquinas pueden reemplazar a los humanos en tareas repetitivas, pero no
pueden sustituirlos en actividades que requieren inteligencia emocional, creatividad,
o habilidades sociales.
El Plagio
Mucho se sabe de ¿qué es plagio?, sin embargo, ¿podemos comprender lo que
significa realmente? Según el diario de la lengua española de la Real Academia
Española es copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias. Aunado
a esto según: Correa, Calderón y Larazaro (1969) proponen que el plagio es: “la
copia servil o imitación torpe de un modelo, con pretensiones de originalidad”.
(Correa Calderon & Lazaro, 1969)
Con base en las definiciones anteriores a cerca de lo que significa plagio, se puede
decir sin lugar a duda que es un delito al que hay que darle la importancia que
corresponde, debido a que incurre en la anulación de documentos, multas,
advertencias, amonestaciones y a largo plazo, perjuicios entre otras formas de
penas.
El plagio se ve actualmente como algo sin importancia y para muchos de los
estudiantes en la actualidad es común y lo realizan con mucha despreocupación y
por ello mismo no es fácil hacer notar tal incorrección debido a que representa
comodidad y es difícil no hacerlo. El internet ahora es una herramienta que colabora
y aporta la facilidad a esto, ya que a través de un ordenador y a tan solo un clic se
puede tener la información de cualquier tema y acceder al mismo. Aunque sea parte
de la forma de utilizar esta herramienta da lugar a que todos los que la utilicen estén
vulnerables a cometer plagio al mismo tiempo que no se percaten en su momento
de lo que hacen y lo vean después cuando ya están en una revisión o presentación
e incluso en debates porque se pensará que pasará desapercibido y no se tenga la
madurez de corregirlo.
Este acto conduce a una vulneración de los derechos de autor lo cual moralmente
se debe evitar. Anteriormente se acudía a bibliotecas o a la hemeroteca para
realizar las consultas y se transcribía la información que se necesitaba para la
investigación solicitada. “En la época antigua esto solía pasar con obras en cuadros
que imitaban y las hacían pasar por legitimas y solo quien conocía bien del tema
sabia distinguir la diferencia”. (Timal Lopez & Sánchez Espinoza, 2017)
Con la evolución de los métodos del conocimiento cambia todo y con ello se debe
aprender y cuidar del profesionalismo y no dejarse llevar por las cosas que se vean
de manera fácil y accesible y querer evitar o ahorrar tiempo, dinero o trabajo.
Investigación basada en Inteligencia Artificial
El enfoque epistemológico de la inteligencia artificial se fundamenta en el estudio
de cómo los sistemas informáticos pueden representar, procesar y producir
conocimiento. (McCarthy, 1956) describió la Investigación Artificial (IA) como "la
disciplina e ingeniería que se encarga de crear maquinaria inteligente". En su
conferencia El nacimiento de la inteligencia artificial, su perspectiva se fundamenta
en la lógica matemática y la representación simbólica del conocimiento.
Por otro lado (Minsky, 1986) sostuvo que la Inteligencia Artificial no debe restringirse
a la lógica formal, sino que debe incorporar modelos simbólicos y conexionistas para
imitar el pensamiento humano. Este conflicto entre la Inteligencia Artificial simbólica
y conexionista continúa siendo un tema crucial en la epistemología de la IA, puesto
que genera cuestionamientos acerca de la validez y el ámbito del conocimiento
generado por algoritmos.
Los enfoques actuales de Inteligencia Artificial, como el aprendizaje profundo, se
fundamentan en el empirismo computacional: los sistemas adquieren conocimientos
a partir de datos en masa, identificando patrones y formulando proyecciones sin la
intervención directa de reglas programadas. Este modelo de creación de saber se
diferencia de los procedimientos científicos convencionales, que se fundamentan en
la formulación de hipótesis y la experimentación regulada. Esto ha generado una
discusión acerca de la confiabilidad y la capacidad de explicación de la IA como
instrumento de investigación.
Desafíos Metodológicos y éticos: Uno de los principales desafíos metodológicos
de la investigación artificial en la investigación es el carácter de “caja negra”. Los
modelos de aprendizaje profundo, aunque efectivos a menudo carecen de
interpretabilidad, lo que dificulta su validez epistemológica. (Russell, 2020)
Argumenta que la falta de transparencia en estos sistemas compromete su uso en
disciplinas donde la justificación del conocimiento es fundamental.
A nivel ético, la IA plantea interrogantes sobre el sesgo algorítmico y la
responsabilidad en la toma de decisiones. El trabajo de (Bostrom, 2014) advierte
sobre los riesgos de una IA superinteligente que actúe sin un marco ético sólido, lo
que podría generar consecuencias imprevistas. Esto subraya la necesidad de
estableces principios normativos para regular el desarrollo y aplicación de la IA en
la investigación.
Conclusiones
La facilidad con la que la inteligencia artificial puede generar contenido ha
incrementado el riesgo de plagio involuntario y la falta de reconocimiento adecuado
a las fuentes originales, y para aminorar este problema, los investigadores deben
adoptar buenas prácticas de investigación basadas en la ética tales como: la
verificación de referencias, el uso de herramientas de detección de plagio y la
educación en principios de citación y atribución correcta de la información
consultada para la investigación.
El plagio es un fenómeno que ha aumentado con la llegada de internet debido a que
gran cantidad de información esta a tan solo dar clic a cualquier pagina de consulta
que si bien es cierto frecuentemente no son confiables y con la llegada de la IA la
investigación se ha debilitado en cuanto al soporte de fuentes confiables, es por eso
que debe estar guiado por principios éticos que promuevan la transparencia, la
responsabilidad y la integridad académica.
La investigación basada en Inteligencia Artificial ofrece grandes oportunidades para
optimizar los procesos de investigación, pero su uso debe complementarse con un
enfoque crítico y responsable. La combinación de inteligencia artificial y el criterio
humano puede potenciar el desarrollo del conocimiento, siempre que se utilice de
manera que el rigor académico sea el fundamento para que exista una investigación
de calidad, evitando la dependencia excesiva de herramientas automatizadas sin
un análisis reflexivo que encaminan a un trabajo poco profesional y sin fundamentos
solidos que sean de soporte a una investigación de calidad.
Bibliografía
Bostrom. (2014). Superintelligence: Paths, dangers, strategies. .
Correa Calderon, E., & Lazaro, F. (1969). Lengua y Literatura Española. Madrid.
Cortina, A., & Martínez, E. (2008). Ética (4a. Edición ed.). Madrid, España:
Ediciones Akal, S.A.
Francisco Escolano Ruiz, M. A. (2003). Inteligencia Artificial, Modelos, Técnicas y
Áreas de aplicación. España: Paraninfo S.A.
McCarthy, J. (1956). Dartmouth.
Minsky, M. (1986). The society of mind. .
Russell, S. N. (2020). Inteligencia artificial.
Timal Lopez, S., & Sánchez Espinoza, F. (2017). El Plagio en el contexto del
derecho de Autor. Tla-melaua.