0% encontró este documento útil (0 votos)
22 vistas2 páginas

La Poesía de 1939 A Finales de Siglo

La poesía española desde 1939 hasta finales del siglo XX refleja las convulsiones históricas, comenzando con la represión durante la dictadura de Franco y evolucionando a través de diversas corrientes. Se distingue entre poesía arraigada, que apoya al régimen, y poesía desarraigada, que expresa descontento y angustia, seguido por la Generación del Medio Siglo y los novísimos poetas que buscan renovación. Con la llegada de la democracia, surgen tendencias como la poesía de la experiencia y la poesía del silencio, que abordan temas cotidianos y metafísicos, respectivamente.

Cargado por

mierdaeconomicas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
22 vistas2 páginas

La Poesía de 1939 A Finales de Siglo

La poesía española desde 1939 hasta finales del siglo XX refleja las convulsiones históricas, comenzando con la represión durante la dictadura de Franco y evolucionando a través de diversas corrientes. Se distingue entre poesía arraigada, que apoya al régimen, y poesía desarraigada, que expresa descontento y angustia, seguido por la Generación del Medio Siglo y los novísimos poetas que buscan renovación. Con la llegada de la democracia, surgen tendencias como la poesía de la experiencia y la poesía del silencio, que abordan temas cotidianos y metafísicos, respectivamente.

Cargado por

mierdaeconomicas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA POESÍA DE 1939 A FINALES DE S. XX.

La Guerra Civil supone una trágica convulsión histórica que marcará en todos los órdenes la
vida de los españoles. El régimen de Franco impone una dictadura, caracterizada por la
represión política, y la censura, la falta de libertades o la pobreza cultural y económica. Tras la
muerte de Franco (1975) comienza la transición y la normalización de la vida política,
acompañado todo ello de un desarrollo económico, cultural.

La Guerra Civil se llevó a grandes poetas españoles como Miguel Hernández que apenas
sobreviven a la posguerra y muchos otros marcharon al exilio, entre ellos, Juan Ramón Jiménez
y muchos de los integrantes de la Generación del 27, que escriben sobre la perdida de España
y León Felipe portavoz de los españoles emigrados, destacando su obra ‘’español del éxodo y
del llanto’’.

La poesía que se escribió después de la guerra hasta mediados de los años cincuenta puede
agruparse en dos tendencias: poesía arraigada y poesía desarraigada. La Poesía arraigada se
desarrolla en los años cuarenta por quienes se encuentran próximos ideológicamente al
régimen. Se trata de un grupo de poetas que hacen propaganda de las ideas que los
vencedores quieren promocionar. Distinguimos dos grupos:

Grupo en torno a la revista Escorial: poesía sencilla, de estrofas clásicas y lenguaje


transparente; tratan temas cotidianos (la familia, el hogar, el amor conyugal...), destaca Luis
Rosales con ‘’La casa encendida’’

Poetas en torno a la revista Garcilaso: vinculados a la revista Garcilaso, que mantienen una
visión positiva de la vida y tratan temas heroicos, religiosos y una visión idealizada de la vida
ajena a la realidad del momento. El lenguaje es sereno y clásico con el soneto es la estrofa
preferida. El autor más representativo es José García Nieto.

La poesía desarraigada sigue la estela de ‘’Hijos de la ira’’ de Dámaso Alonso, obra que
constituye el arranque de la poesía de posguerra, se dan a conocer obras que presentan una
visión pesimista y angustiada de la existencia, con un tono crispado. Expresan una profunda
disconformidad con la realidad, aunque sin hacer referencia explícita a la situación. Con un
lenguaje directo y humano. Los poetas de esta tendencia publican en la revista Espadaña.
Destaca Gabriel Celaya (Tranquilamente hablando)

Durante la década de 1950 la poesía se concibe como un instrumento de transformación


política y social, cuyo principal objetivo es dar testimonio de la realidad para agitar
conciencias. Los temas son la injusticia y la falta de libertad, con un lenguaje claro y sencillo.
Sus referentes poéticos son Antonio Machado, Pablo Neruda, y, sobre todo, Aleixandre con su
libro ‘’Historia del corazón’’. Destaca Blas de Otero, ‘’Pido la paz y la palabra’’ (1955).
A mediados de los cincuenta, surge un grupo de poetas a los que la crítica llama Generación
del Medio Siglo, aunque su poesía se desarrolla sobre todo durante los años sesenta. Los
autores son Ángel González (Áspero mundo), Gil de Biedma (Las personas del verbo), Claudio
Rodríguez (Don de la ebriedad) entre otros. Mantienen una posición crítica ante la realidad,
pero con un tono menos dramático. Entienden la poesía no solo como comunicación, sino
como una forma de exploración de la realidad con temas como (el amor, la amistad, el paso
del tiempo, las vivencias de la Guerra o la infancia y la adolescencia como paraísos perdidos).
Su lenguaje es aparentemente sencillo, conversacional y los estilos son diversos.

En los 70, se publica la antología Nueve novísimos poetas españoles, que rompen con el
realismo de la poesía anterior y reivindican la renovación y la experimentación formal. Aportan
una nueva sensibilidad apoyada en referentes culturales del cine, el cómic, el jazz y alternan el
tono grave y el sarcasmo. Se caracterizan por el hermetismo y la dificultad de sus versos. Pere
Gimferrer destaca por una poesía brillante y un lenguaje nostálgico en ‘’La muerte en Beverly
Hills’’. En los setenta se incluyen otros poetas que se inscriben en diversas tendencias que
comparten algunos rasgos: el culturalismo; la poesía clasicista o la poesía experimental de
Miguel Ullán.

Con la consolidación de la democracia, se diversifican tendencias y estilos en la lírica,


abandonando de la vanguardia y la búsqueda de equilibrio entre tradición y novedad.
Destacan 2 corrientes. La poesía de la experiencia, con el creador de esta tendencia es Luis
García Montero ‘’El jardín extranjero (1983)’’. Recurre a motivos de la propia biografía del
poeta, cargada de simbolismo, se centra en cosas cotidianas: el tiempo que transcurre, los
encuentros amorosos, los desengaños, los fracasos... Sucede en un ambiente urbano, con una
expresión menos elitista y más comunicativa, frecuentemente acompañada por toques de
humor.

La poesía del silencio. Surge en los finales de los años setenta, es una poesía caracterizada por
la indagación metafísica, la concisión expresiva y la renuncia a lo anecdótico, lo narrativo y lo
sentimental. Su poesía se preocupa por la muerte y por la trascendencia y el deseo de alcanzar
la plenitud. Destaca José Ángel Valente. Otras tendencias minoritarias son la poesía
experimental neosurrealista que se inspira en el Surrealismo de la Generación del 27 y la
Poesía entrometida. Ya dentro del nuevo milenio, la poesía dirige de nuevo una mirada crítica
sobre un mundo alienado donde destaca Juan Carlos Suñén

También podría gustarte