Esquema Base Bíblica sobre Correr
1. Correr en la Vida Cristiana como una Carrera
● La vida cristiana como una carrera de perseverancia: La Biblia compara la vida
cristiana con una carrera que requiere esfuerzo, disciplina y perseverancia para
alcanzar el premio final.
○ "No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren,
pero uno solo obtiene el premio? Corred de tal manera que lo
obtengáis." (1 Corintios 9:24)
○ "Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande
nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos
asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante."
(Hebreos 12:1)
● Correr con propósito: La carrera cristiana no es solo un ejercicio físico, sino una
carrera hacia la meta de la vida eterna, enfocándose en la obediencia y el
crecimiento espiritual.
2. Correr con Perseverancia y Fe
● No rendirse: A lo largo de la Biblia, se enfatiza la importancia de correr con
perseverancia, a pesar de las dificultades.
○ "Yo he peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la
fe." (2 Timoteo 4:7)
● Correr en la fe: Los cristianos son llamados a mantener su mirada puesta en Jesús
mientras corren esta carrera, sin perder de vista el objetivo final.
○ "Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe..." (Hebreos
12:2)
3. Correr con Determinación y Firmeza
● Determinación en Cristo: Correr con determinación implica mantener un enfoque
constante en el llamado que Dios ha dado a cada creyente, sin distraerse o
desanimarse.
○ "Hermano, no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago:
Olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está adelante,
prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo
Jesús." (Filipenses 3:13-14)
● La victoria está asegurada: Correr con la seguridad de que la victoria final está
garantizada para aquellos que permanecen fieles.
○ "Pero gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de
nuestro Señor Jesucristo." (1 Corintios 15:57)
4. Correr Hacia la Meta Celestial
● El premio final: El "premio" para el cristiano es la vida eterna con Dios, la cual se
alcanza corriendo con diligencia, sin rendirse.
○ "Yo procuro no correr en vano, ni correr sin objetivo." (1 Corintios 9:26)
○ "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe;
por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el
Señor, juez justo, en aquel día." (2 Timoteo 4:7-8)
5. El Correr como Símbolo de la Lucha Espiritual
● Correr y la lucha contra el pecado: La carrera cristiana también implica la lucha
constante contra el pecado y las tentaciones, mientras nos mantenemos firmes en
nuestra fe.
○ "No os dejéis envolver por el pecado que tan fácilmente nos atrapa, y
corramos con perseverancia la carrera que tenemos delante." (Hebreos
12:1)
● Evitar obstáculos: Así como un corredor debe evitar tropiezos en su camino, el
cristiano debe mantenerse alerta ante los obstáculos espirituales (tentaciones,
desánimos, etc.).
6. Correr con Energía Renovada en Dios
● Dios fortalece al que corre: El correr en la vida cristiana no se hace con nuestras
fuerzas, sino con la fuerza que Dios nos da.
○ "Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas
como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se
fatigarán." (Isaías 40:31)
● El poder de Dios en nuestra vida: Dios da la fortaleza para seguir corriendo en la
fe, sin agotarnos.
Conclusión:
El concepto de "correr" en la Biblia es una metáfora poderosa para la vida cristiana, que
representa perseverancia, determinación, y enfoque en la meta celestial. Correr con fe y
paciencia, siempre con los ojos puestos en Jesús, es fundamental para alcanzar la victoria
espiritual y la recompensa final, que es la vida eterna. Además, se nos recuerda que no
corremos en nuestras propias fuerzas, sino que Dios nos da el poder y la energía para
seguir adelante.