El psicoanálisis y la salud mental (libro Galende)
Hace referencia a que el hombre rechaza la teoría de que existe un
inconsciente y ve al psicoanálisis ajeno a la cultura social. Pero
Freud asegura que el psicoanálisis busca el bienestar del sujeto en
todos sus ámbitos.
La salud mental forma parte de las políticas de salud y lo que hace
la sociedad es ocultar las relaciones de poder que se establecen en
esta y ocultan a la locura porque aseguran que el médico es el que
tiene el saber, por lo tanto es el que puede hablar por el paciente.
Galende afirma que ocultar las relaciones de poder que se
producen dentro de una sociedad fomenta los procesos de
exclusión.
Lo social y lo psicológico no pueden pensarse por separado porque
forman parte de la vida humana. Freud lo asocia al inconsciente,
con los sentimientos de culpabilidad y agresividad (el poder está en
lo reprimido) y hace referencia a que no se puede pensar que la
salud mental es igual para todos, ya que se debe tener en cuenta
las diferencias que existen entre las clases sociales. Comprendiendo
esta estructura social se podrá atender al loco, sino se fomentaría
la exclusión. Los marginados hacia afuera (sociedad) y los frágiles y
pobres hacia adentro (encerrados). Todos tenemos los mismos
derechos mas allá de la clase social a la que pertenecemos.
Freud a través del psicoanálisis lo que hace es darle la palabra al
paciente por medio de la asociación libre.
El libro (son varios los autores que nombra) hace referencia a que el
sujeto esta siempre atravesado por la cultura, el lenguaje y la
naturaleza y esto le permite estar en continuo cambio. Pero
siempre debe respetar las normas y las leyes impuestas por la
cultura.
Hoy se ve de manera manifiesta el cambio social y cultural pero
siempre es el sujeto de clase social más alta, quien ejerce el poder
por lo tanto la subjetividad es sofocada por la sociedad ya que el
sujeto se ve forzado a escolarizarse, casarse y trabajar y no puede
vivir de manera libre.
Freud buscaba saber si existía un equilibrio entre los sujetos y la
sociedad o si por el contrario no lo había y pensaba que un
enfrentamiento entre dos grandes fuerzas, Eros (tiende a la unión
con el otro) y Tanatos (muerte y destrucción) eran fenómenos de la
civilización, ya que asegura que estos dos fenómenos son los que
atacan al principio de realidad (neurosis)
E imponen aplacar el goce a la realidad que impone la sociedad y la
cultura al sujeto. (Ejemplo: el hombre haría y viviría como los de las
cavernas, haciendo lo que quiere en todos los ámbitos de la vida sin
una sociedad que le imponga límites y le obligue a vivir de cierta
manera). El estado, la escuela, la salud, la iglesia, son las
instituciones normativas que reglan los comportamientos
individuales. El estado a través de la organización política, jurídica,
administrativa, trata de establecer las normas que hagan posible la
convivencia social, cuidando y vigilando los comportamientos
públicos de los individuos; la escuela cuida de la organización de
una inteligencia normada asegura a los sujetos los contenidos que
debe llenar su deseo de saber; la medicina regula las demandas de
salud, establece los criterios de bienestar físico y sus condiciones,
cuida del cuerpo de los individuos; la iglesia se ocupara de reglar las
condiciones del espíritu moral, de allí que es quien más
visiblemente ejerza la vigilancia del sexo y las pasiones de los
hombres, y quien más alerte sobre los peligros de salirse de esta
moral reglada.
Freud también afirmaba que el hombre aspira a llegar a la felicidad
(Principio de placer) y la busca por medio del amor hacia otro
sujeto para ver si así logra la felicidad plena.
Las preocupaciones del psicoanálisis por el sujeto no se limitaron a
la exploración subjetiva de la cura, sino que se busca intervenir en
los problemas humanos que recorta el dispositivo de la Salud
Mental.
La critica a la psiquiatría asilar y la anti siquiatría represento en su
momento el diseño de una política para enfrentar la que la
psiquiatría ejercía a través de sus modelos clasificatorios, la
segregación, exclusión y encierro del enfermo que operaba. El
psicoanálisis nunca avalo la exclusión de los enfermos mentales,
siempre sostuvo una práctica de respeto por la palabra del enfermo
y una ética de la verdad y el deseo.
PRACTICAS
MIRIAM LENARDUZZI EL NUEVO ENFOQUE SOBRE LA INTERNACION:
La ley n°26657 postula que la persona con alguna patología mental
“será reconocida como sujeto de derecho, y a que se presuma su
capacidad”
Sobre la atención, esta deberá ser desarrollada fuera del ámbito de
la internación, en el marco de un abordaje interdisciplinario e
intersectorial. La internación solo se llevara a cabo cuando aporte
mayores beneficios terapéuticos que el resto de las intervenciones
realizables en el entorno familiar y comunitario. Deberá ser breve y
nunca se podrá prolongar para resolver otras problemáticas (social
o vivienda), se tratara de mantener los vínculos y la comunicación
con los familiares, allegados, el entorno laboral y social. Si es una
internación involuntaria, solo se aplicara de modo excepcional y
cuando a criterio del equipo de salud exista situación de riesgo
cierto e inminente y en el caso de que no sean posibles los
abordajes ambulatorios.
Definición de salud mental (OMS): se define como un estado de
bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias
capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida,
puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer
una contribución a su comunidad.
La dimensión positiva de la salud mental se destaca en la definición
de salud que figura en la Constitución de la OMS * la salud es un
estado de completo bienestar físico, mental y social, y no
solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
SALUD MENTAL EN LA LEY NACIONAL
Se promulgo en el 2010 abriendo las puertas al movimiento de
desmanicomializacion, es una ley con una mirada integradora, que
considera a las personas como sujetos de derechos, en su texto se
lee las nociones de inclusión social y laboral, vínculos y
comunicación, propios de un posicionamiento bio-psico-social;
estableciendo no solo los derechos para las personas con
padecimiento mentales, sino una amplitud laboral para los
profesionales de la salud mental, como también corresponde,
controles, lineamientos de trabajo y responsabilidades para los
profesionales, sin dejar de lado a la figura del estado.
La mirada jurídica de una ley es darlas herramientas para quien está
inmerso en el tema de la salud mental y poder defender los
derechos propios o de terceros. El at no solo debe tener teoría y
praxis sobre la problemática, sino, conciencia de protección
además en el ámbito normativo, son recursos valiosos, que pueden
hacer la diferencia a la hora de defender la salud mental de las
persona.
La nueva ley tiene una mirada desde un sujeto bio-psico-social que
tiene derechos, que se los reconoce desde el estado, quien tutela
su salud mental, y que lo hace desde el marco regulatorio de los
derechos humanos y tiene una mirada inclusiva e integral.
Crea deberes al estado y a los profesionales de la salud mental,
debiendo hacer cumplir las normas en el primer caso y en el
segundo debiendo denunciar si se sabe de algún trato indigno. Se
crea un órgano de revisión, encargado de hacer cumplir todo lo
expuesto en la ley.
El rol del AT desde esta ley:
El artículo 1 establece: entiéndase por padecimiento mental a todo
tipo de sufrimiento psíquico de la persona y/o grupos humanos,
vinculables a distintos tipos de crisis previsibles o imprevistas, así
como a situaciones más prolongadas de padecimiento, incluyendo
trastornos y/o enfermedades, como proceso complejo
determinado por múltiples componentes.
El artículo 8, establece a cargo de quien estará la promoción de la
atención en salud mental, entra aquí la figura del at “este a cargo
de un equipo interdisciplinario integrado por profesionales,
técnicos y otros trabajadores capacitados con la debida
acreditación de la autoridad competente”, los integrantes del
equipo interdisciplinario asumen la responsabilidades que derivan
sus propias incumbencias profesionales en el marco del trabajo en
conjunto.
El ámbito de abordaje de la intervención del at en general siempre
será fuera del hospital o la internación, puesto que el espíritu de
esta ley es justamente, abandonar el contexto del encierro, en el
tratamiento para padecimientos mentales graves si hablamos del
acompañamiento de estas patologías. El at tiene la posibilidad de
prevenir internaciones en la vida cotidiana del paciente.
EL AT COMO ESTRATEGIA DE SALUD PÚBLICA:
SUSANA FERNANDEZ CARRAL
El at supone la facilitación de la inclusión social de las personas que
padecen un malestar psíquico, físico o relacional. Se transforma,
entonces en un servicio de apoyo sanitario y social.
Los cambios socioeconómicos y políticos en Argentina, sumados a
los cambios epidemiológicos de las últimas décadas, provocaron
transformaciones en las condiciones de vida y en la cotidianeidad
de la comunidad y uno de esos cambios en particular son los modos
de enfermar de las personas, sin que haya estrategias de
respuestas en el sistema de salud para mitigarlos. En la actualidad
los padecimientos están más vinculados con el comportamiento,
tanto individual como social, y esto plantea una revisión de los
conceptos y operatorias que rigen las practicas en los servicios de
salud. Todo esto hace que los índices de discapacidad hayan
aumentado dejando a muchas personas limitadas para afrontar su
día a día y las relaciones con la vida productiva y social.
Las personas con algún tipo de discapacidad sufren por la exclusión
de oportunidades educativas, laborales y de los servicios públicos
que estas últimas generan y son esas condiciones de aislamiento las
que el sistema aun no logra modificar.
El acompañamiento terapéutico constituye para algunos, un
dispositivo y para otros una función y tiene su origen hace décadas
en el campo de la salud mental, a partir de la publicación, en 1947
de un libro de la Dra. Sechehaye (terapista suiza) que da cuenta de
una de las primeras experiencias en este tipo de abordaje. Hoy en
día el at se mantiene vinculado con dos cuestiones principales: por
un lado con el concepto psicológico del acompañamiento y por el
otro, como la práctica situada en relación con la medicina privada.
Posicionados en una visión integral e integradora de la salud y de
los acuerdos existentes respecto de la salud del individuo, en la
práctica estos conceptos no son aplicados, mas allá de que el DSM
IV mencione como anacrónica la distinción entre trastornos
mentales y físicos.
Para revertir estas situaciones, el at requiere de un mayor
afianzamiento como integrante del equipo de salud, posicionarse
como mediador que suma la cotidianeidad del paciente y acerca las
distancias que habitualmente existen entre la persona que padece
y la institución responsable de la atención. De esta manera, el at se
irá instituyendo en el sistema de salud a partir del propio ejercicio,
pero sabiendo que se es acompañante solo acompañando.
Visto desde una perspectiva integradora de la salud, el at es
entonces un trabajador sanitario, capacitado para cuidar, aliviar en
distintas situaciones y padecimientos, ya sean psíquicos, físicos,
sociales o educativos, a modo de dispositivo preventivo. El at, en
estos términos, será un nuevo integrante del equipo de salud
pública complementario, facilitador y promotor en la tarea de
reforma del modelo de atención. Un modelo de atención que,
además, pone en riesgo al propio sistema por lo desgastado y poco
efectivo.
El AT supone, en ese marco, facilitar la inclusión social de las
personas que padecen un malestar psíquico, físico o relacional y
pensar la salud sin un territorio especial. Se transforma, entonces,
en un servicio de apoyo sanitario y social, pero de modo vivencial y
no interpretativo, con potencialidad de promover habilidades
remanentes y generar redes solidarias de contención para lo cual
poner el cuerpo es su herramienta principal.
MODALIDADES:
Tratamiento de adicciones: la incorporación del at (Ana Quiroga)
No existe una única manera de definir a las adicciones, sino que hay
múltiples y diferentes modos de concebirlas. Los patrones de
comportamiento que sustentan las conductas adictivas están
apoyados en la vida anímica de cada persona y en ciertos
condicionamientos culturales propios de nuestra época y sociedad,
por ello se piensa a las dependencias en relación de un vínculo
particular entre un sujeto y un objeto; de este modo, resulta
primordial establecer los medios para estudiarlas en función a tres
componentes: el sujeto, el objeto y el contexto (familiar, histórico,
cultural). A su vez, la adición solo al consumo de sustancias
psicoactivas, sino a la mantención de otras actividades que se
encuentren apuntaladas en los mismos principios psicológicos.
La palabra adicción hace directa referencia a la idea de esclavitud y
de pérdida de la propiedad del sujeto respecto de si mismo,
posicionándolo como objeto de comercialización. Según autores del
psicoanálisis las relaciones que el sujeto establece con su objeto de
adicción estaría motivada por tendencias inconscientes y
mecanismos psíquicos primitivos, que remiten a modalidades de
funcionamiento propias de las relaciones objétales tempranas.
Considerando que la operatividad del at requiere del
establecimiento de un determinado tipo de vínculo con el paciente
y que estos sujetos presentan ciertas particularidades en la
modalidad de entablar lazos afectivos, el at es importante en su
práctica frente a sujetos que tienden a anular los vínculos que
posibilitan cambios y progresos.
La inclusión del at cobra sentido, no solo a partir de la necesidad o
pedido que formule el paciente o la familia, sin fundamentalmente
a partir del lugar que el terapeuta le confiere. La inserción del at
siempre tiene un “para que” implícito dentro de una estrategia de
tratamiento, por lo que no se trata de una intervención ingenua,
sino de un dispositivo que persigue una finalidad en el marco de un
tratamiento especifico.
Es en la individualidad de cada caso donde debemos analizar si la
demanda del at es adecuada para ese sujeto o si estamos en riesgo
de producir mayor estigmatización.
Dimensiones de acciones del at
Lo vincular: es solo en el vinculo y por el vinculo que las
intervenciones podrán ser efectivas.
Lo cotidiano: es el ámbito por excelencia de intervención del
at, en el que se inserta al modo de un yo auxiliar o soporte en
donde hay grietas en las funciones de sostén de la familia y
otras instituciones sociales y carencias en los propios recursos
del sujeto.
El trabajo en equipo: se requiere de la reunión de equipo, lo
cual implica la renuncia a la omnipotencia imaginaria del
profesional solitario y la multiplicación e intercambio de
diversos puntos de vista.
Que le aporta el at al terapeuta?
La posibilidad de ampliar la estrategia terapéutica en el
ámbito cotidiano del paciente.
Abarcar el espacio tiempo entre secciones.
Afrontar situaciones de recaída, de ruptura en la trama social.
Mayor adherencia al tratamiento.
Incorporación del at en adicciones, actividades posibles:
Contener: durante el síndrome de abstinencia
Administrar la medicación
Acompañar en los momentos críticos en los que no puede
frenar el impulso de consumo.
Señalar contradicciones entre lo verbal y lo conductual
Favorecer los vínculos saludables
Posiciones a sostener por el AT:
Contribuir a sostener una legalidad que lo trascienda en la
estrategia del tratamiento, la política y la lógica del
tratamiento.
Ni vigilante
Ni cómplice ( del paciente, la familia)
Ni testigo ( no permitir que el paciente lo convierta en testigo
u observador de su autodestrucción)
Adolescencia y autoestima (María Julia Vernice)
La adolescencia es un periodo de gran vulnerabilidad durante el
cual los chicos comienzan a estar expuestos a mayores riesgos.
Quizá puede ser la etapa de la vida que requiera de adultos
dispuestos a escuchar, contenedores y consistentes.
Otorgar un espacio y un tiempo de meditación a los adolescentes
no es una tarea que comúnmente realicen las escuelas u otras
instituciones educativas.
Al negarles este espacio, muchas veces los estamos privando de
una oportunidad de aprendizaje, la propuesta del at sería la de
brindarles un espacio de escucha sobre sus problemas, sus dudas y
cuestionamientos con los recursos adecuados y tomándonos el
tiempo que se considere necesario, dispuestos a aprender de ellos
y con ellos. Implementar un espacio y un tiempo que nos ayude a
vernos como realmente somos, a aceptarnos y querernos y a
modificar aquellos aspectos que son un obstáculo para mejorar
nuestra propia calidad de vida y la de quienes nos rodean.
Algunas características del adolescente actual
Durante esta etapa comienza a tener una importancia
fundamental el grupo, donde será aceptado y reconocido por
sus pares.
Se comunican dentro del grupo por medio de un código
común e incomprensible para los adultos.
Comienzan a sentirse parte del mundo adulto cuando aun no
tienen las herramientas para integrarse a él.
Para muchos los medios de comunicación son su única
compañía.
Se suele pasar de un estado de ánimo a otro rápidamente.