LECCIÓN 2 Completo 3
LECCIÓN 2 Completo 3
LECCIÓN 2
LA UNIÓN EUROPEA
1. LA NATURALEZA DE LA UNIÓN Y SU PERSONALIDAD JURÍDICA
1.1.DIFERENCIAS EXISTENTES ENTRE LA UE Y UN ESTADO
En primer lugar, la UE no es un Estado, es una Organización Internacional (OI) formada por los
EE miembros. Son los EE miembros los que crean la UE sobre el sustrato de las Comunidades.
La finalidad de la UE es, según el TUE, conseguir de un modo progresivo una unión cada vez
más estrecha entre los pueblos de Europa (los ciudadanos europeos).
Hay que tener en cuenta que son los EE los que han dotado de competencia a la UE, y como
cualquier otra OI se rige por el principio de atribución de competencias, que implica que la UE
poseerá las competencias concretas, limitadas, determinadas, que le atribuyan los EE, y las
podrá ejercer siempre en las condiciones que vienen establecidas en los Tratados que la
regulan (TUE, TFUE). Los EE miembros siguen siendo EE independientes, soberanos, y que
permanecen como tales (los EE no desaparecen).
Sobre la base de que un estado tiene 3 elementos fundamentales (poder, pueblo y territorio),
cabe observar que si compramos al estado con la UE hay un diferencia relevante que consiste
en que en la UE no hay una Constitución sino un tratado internacional, y no la hay porque no
hay un poder constituyente. Es decir, no hay un pueblo europeo que legitime una constitución
a través del ejercicio del poder constituyente, sino que lo que hay son ciudadanos de los
estados miembros de la UE. Ante esta falta de poder constituyente, en la UE son los estados
quienes de facto ejercen un poder constituyente de carácter intergubernamental, es decir,
quienes crean y ratifican el tratado internacional.
Por lo tanto, no hay pueblo europeo, no hay territorio europeo, no hay poder europeo
constituyente, y no hay constitución europea. Vemos como hay una importante carencia
democrática en origen, de ahí la importancia del Consejo Europeo. Ahora bien, si hay un poder
que se configura en la cesión de competencias, lo que se quiere decir con esto es que mientras
que el poder del Estado es un poder constituyente originario y un poder per se, el poder de la
UE es un poder derivado, es decir, es un poder que deriva de las competencias que los Estados
le han atribuido a la UE.
La UE como tal surge formalmente con el Acta Única de la UE, esta Acta es un hibrido político
que supuso la modificación de los tratados fundacionales de las Comunidades Europeas, es
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
decir, el Tratado de París de 1951 (creando la CECA) y los Tratados de Roma (instituyendo la
CEE y el EURATOM).
Siendo la vocación política en el largo plazo, este hibrido se desarrolla más ampliamente con el
Tratado de Maastricht, el cual es un tratado de inflexión, que aporta una nueva estructura a la
UE en donde pasamos de no tener un marco formal a englobar la cooperación
intergubernamental.
En este contexto, por tanto, solo había tres comunidades (CECA, CEE y CEEA o EURATOM),
cada una de ellas tenía su propia personalidad jurídica internacional. Desde el Tratado de
Ámsterdam (en 1997), aunque la UE no tuviera formalmente personalidad jurídica, sí tuvo
cierto reconocimiento jurídico con base en el principio de efectividad en el ejercicio de sus
competencias, sobre todo en dos materias, en PESC y en CPJP, porque en estas materias la
reforma de Ámsterdam le reconoció a la UE competencias para concluir acuerdos
internacionales que vinculaban a las instituciones comunitarias. Ahora bien, aunque la UE
venía ejerciendo sus facultades de facto, es con el Tratado de Lisboa en 2007 cuando la UE se
configura formalmente, donde se le reconoce esa autonomía jurídica internacional, es decir, se
le reconoce expresamente personalidad jurídica (art.47 TUE).
IDEAS GENERALES:
1- La doble legitimidad sobre la que se fundamenta la UE: legitimidad de los Estados y los
ciudadanos (legitimidad territorial e intergubernamental y legitimidad democrática,
respectivamente).
2- La UE se configura como una estructura que se caracteriza por ser una organización
internacional basada no en la cooperación (norma general) sino basada en la
integración. Los estados atribuyen competencias a la UE y la UE sobre esas mismas
competencias atribuidas es sobre las que legisla.
3- Diferencia entre un Estado y la UE: el Estado se fundamenta en la soberanía, tiene el
poder originario, tiene la competencia sobre la competencia. La UE no tiene poder
originario, sino un poder derivado de los estados, por tanto, no tiene soberanía, tiene
un poder limitado a las competencias que le han sido atribuidas. Es decir, el estado
puede regular cualquier ámbito en virtud de su soberanía, y la UE no puede intervenir
en cualquier ámbito sino solo en las competencias que le han sido atribuidas.
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
Por otra parte, el TUE contiene una serie de valores comunes a la UE y a los EE miembros. Son
valores que se comparten entre las sociedades europeas, resultado de una herencia (cultural,
religiosa) europea común, y es deseable que se adopten a nivel universal. Estos valores se
encuentran en el art. 2 TUE:
Aparte de estos valores, el TUE contiene algunos valores que se tienen que aplicar o respetar
en la acción exterior de la UE. Se puede destacar el respeto de los principios de DI contenidos
en la Carta de la ONU, y de las normas del DI. Además, los Tratados de la UE contienen valores
de tipo económico o social.
Hay una obligación jurídica de fomentar o promocionar y respetar estos valores, que se
encuentra en el art. 2 TUE, de forma que el respeto a los valores se considera como una
obligación jurídica tanto para las instituciones europeas como para los EE miembros, y además
se considera que este respeto es una condición básica o esencial para que el proyecto europeo
tenga éxito, de forma que este respeto se constituye en una condición de ingreso en la UE y
también en una condición para permanecer en la UE.
Estos valores nos indican que la UE no es una unión estrictamente económica, sino que la
voluntad de la unión va más allá de lo económico pretendiendo alcanzar valores de carácter
político. Aunque el futuro es el que es, a efectos formales (en la teoría, no en la práctica, ej.
caso Grecia) la vocación última es hacer una unión cada vez más estrecha entre los pueblos
que integran la UE.
Como se señaló en la Lección 1 una vez desechada la posibilidad de seguir adelante con la
ratificación del Tratado de Roma de 2004 los Esta-dos miembros mantuvieron, entre otros, el
reto de la simplificación y racionalización de los Tratados constitutivos.
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
Con el Tratado de Lisboa, y extinta la CECA, se ha optado por el fortalecimiento de la UE, que
sustituye y sucede a la CE [art. 1(3) TUE], y por la pervivencia de la CEEA —que continuará
existiendo como Co-munidad, aunque estrechamente ligada a la UE—. La definición básica de
la UE y su actuación en la práctica ha sido recogida en dos Tratados constitutivos diferentes
[arts. 1(3) TUE y 1 TFUE], y la Unión ha sido no sólo dotada de la necesaria personalidad
jurídica en la esfera internacional (art. 47 TUE), de la que hasta ahora carecía formalmente,
sino también de la más amplia personalidad jurídica conforme al Derecho interno de los
Estados miembros (art. 335 TFUE) y de privilegios e inmunidades en el territorio de esos
Estados (art. 343 TFUE), habiendo sido prevista además su existencia por tiempo ilimitado
(arts. 53 TUE y 356 TFUE). En todo caso, la Declaración n.º 24 aneja al Acta Final de la CIG
insiste en subrayar los límites a las posibilidades de acción de la UE, recordando que su recién
adquirida personalidad jurídica no le habilita para legislar o actuar más allá de las
competencias que los Estados miembros le han atribuido en los Tratados constitutivos.
Junto a estos elementos básicos que no dejan de ser expresivos de una realidad intermedia
entre un Estado federal y una Organización intergubernamental tradicional, las disposiciones
específicas relativas a la acción política exterior de la UE (el anterior «segundo pilar», la PESC)
configuran dicha esfera, incluso tras el Tratado de Lisboa, como un ámbito material que
permanece gobernado por un sistema diferente al general de la integración. Y es que, como se
estudiará con más detalle en las Lecciones 8.ª, 9.ª y 15.ª, el ámbito de las relaciones con
terceros actores en materia de PESC es el único reducto de competencias que continúa
rigiéndose por mecanismos específicos de cooperación intergubernamental, lo que entre otras
cosas implica la adopción y aplicación de actos jurídicos mediante procedimientos más
próximos a los procedimientos clásicos conocidos por el DI, y no por los procedimientos
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
generales de adopción y aplicación de actos jurídicos propios de los otros ámbitos del DUE,
donde es más evidente la integración que la cooperación intergubernamental. Esta
diferenciación es más visible si cabe por cuanto es en el TUE, y no en el TFUE, donde se
recogen, junto a dos disposiciones generales relativas a la acción exterior (arts. 21 y 22 TUE, a
los que remite el art. 205 TFUE), el diseño del principal actor de la PESC, el Alto Representante
de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y aquellas disposiciones específicas
sobre la PESC, incluida la eventual intervención de las instituciones de la UE en ese ámbito
(arts. 18 y 23 a 46 TUE).
TUE y TFUE
Conforme a este planteamiento de base, el TFUE viene a escribir la letra pequeña del
funcionamiento de la estructura institucional y orgánica o columna vertebral de la UE, lo que le
permite establecer un sistema jurídico propio y la situación de cada institución respecto del
mismo (arts. 223 a 309 TFUE). De igual forma, como estudiaremos en la próxima Lección, el
TFUE regula la proyección de los valores y principios establecidos en el TUE sobre una serie de
ámbitos materiales concretos pactados con los Estados a fin de alcanzar los objetivos fijados. A
ese diseño práctico se refiere el apelativo que da título a este segundo Tratado, el
«funcionamiento» de la UE, mediante el diseño y regulación de una serie de políticas
materiales concretas.
Por último, dos breves apuntes sobre la subsistente CEEA y la extinta CECA. De un lado,
respecto de la CEEA, de acuerdo con lo establecido en el Acta Final de la CIG que adoptó el
Tratado de Lisboa, el TCEEA y sus Protocolos anejos quedan reformados por las modificaciones
operadas por las disposiciones del Tratado de Lisboa que sean de aplicación y por los
Protocolos anejos al Tratado de Lisboa pertinentes. De otro, por lo que hace a la CECA, como
su patrimonio fue transferido a la CE tras la ex-tinción de aquélla (constituyéndose el Fondo de
Investigación del Carbón y el Acero), y con el Tratado de Lisboa la UE sustituye y sucede a la CE,
el Protocolo n.º 37 regula las consecuencias financieras de la expiración del TCECA y el Fondo,
asegurando que el Fondo mantenga su naturaleza, ubicación, funciones y objetivos.
El logro de los objetivos comunes es la razón de ser de la constitución por los Estados
miembros de la Unión, así como de la atribución de competencias a tal Unión [art. 1(1) TUE].
En tanto que formulaciones en las que se condensan las finalidades del proceso en sí y el
destino último de los esfuerzos comunes, los objetivos de la Unión, al igual que sucede con sus
valores de base, vienen recogidos en el TUE (arts. 3 y 8) —por tanto, en el Tratado que de facto
sirve de carta constitucional del proceso de integración—, si bien su verdadero desarrollo sólo
se encuentra en el TFUE o en actos jurídicos derivados del TFUE o acuerdos internacionales
celebrados en su aplicación; la excepción es la formulación de los objetivos generales de la
acción exterior de la UE, que se precisan también en el TUE (art. 21), al que remiten
esencialmente el artículo 23 TUE, relativo a la PESC, y el artículo 205 TFUE, sobre la acción
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
En la disposición que hace las veces de catálogo general de los objetivos de la Unión (art. 3
TUE), además de su atenta redacción, debe señalarse la cuidadosa combinación de objetivos
económicos y políticos enumerados —si bien, ciertamente no siempre es fácil clasificarlos,
pues un mismo objetivo puede tener connotaciones políticas y económicas—, dejando así
patente el interés esencial en conceder la misma importancia a unos y otros a la hora de su
consagración convencional y, de esta forma, haciendo frente a las tradicionales críticas a la
dimensión exclusivamente económica que estuvo presente en las primeras realizaciones que
fructificaron en el proceso de integración europea, que sólo más tarde, particularmente des-de
1992, se revistieron de otras finalidades políticas.
Por lo que hace a los objetivos más políticos, pueden considerarse ambiciosos, y cabe
distinguir entre ellos aquéllos relativos a la UE en sí, y los que presiden las relaciones con su
entorno, esto es, con terceros Estados y/u Organizaciones Internacionales. Respecto de los
primeros, la Unión fija como propósitos:
a) promover la paz, sus valores y el bienestar de sus pueblos (art. 3.1 TUE), lo que retoma
de alguna forma el espíritu fundador plasmado en la Declaración Schuman y sólo recordado en
los preámbulos de los Trata-dos constitutivos de las CCEE, pero hasta ahora no en el TUE;
Y por lo que hace a las relaciones de la UE con su entorno, la Unión afirmará y promoverá sus
valores e intereses también en el exterior y velará por la protección de sus ciudadanos, lo que
implica: contribuir a la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible del planeta, la solidaridad y el
respeto mutuo entre los pueblos, el comercio libre y justo, la erradicación de la pobreza, la
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
protección de los derechos humanos, y la defensa del DI, en especial de los principios de la
Carta de las Naciones Unidas (art. 3.5 TUE).
Los artículos 21 y 23 TUE reafirman y desarrollan estos objetivos de la acción exterior de la UE,
y de la PESC en particular, así como los principios en los que se basará dicha acción exterior.
También los objetivos económicos resultan ambiciosos y destacan por su nivel de concreción,
grado de estructuración y carácter altamente técnico. Son los siguientes:
c) establecimiento de una unión económica y monetaria cuya moneda es el euro (art. 3.4
TUE), configurando esta finalidad como un objetivo de la Unión en su conjunto.
Finalmente, el TUE establece igualmente objetivos transversales, esto es, metas a alcanzar no
sólo como objetivos en sí mismos, sino también en la consecución de las diferentes políticas y
acciones concretas previstas.
b) la lucha contra la discriminación por razón de sexo, raza, origen étnico, religión o
convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual (art. 10 TFUE); y
El Tribunal subrayó desde bien pronto, a principios de la década de los setenta, la importancia
de estos objetivos, dotándolos de coherencia y mayor operatividad mediante el recurso a la
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
interpretación teleológica del Derecho. Por ejemplo, cuando, ante la ausencia de prohibición
expresa de las concentraciones de empresas en los Tratados constitutivos, el Tribunal declaró
contraria a los objetivos de la entonces CEE una operación de estas características sobre la
base del antiguo artículo 3 TCEE, que establecía los objetivos genéricos de la CEE,
considerando que esos objetivos eran indispensables para el cumplimiento de los fines y
funciones de la Comunidad, por lo que no era aceptable la pretensión de que dicha disposición
contenía un catálogo de finalidades desprovistas de efectos jurídicos . El Tribunal ha ampliado
con posterioridad el alcance de esta jurisprudencia, al aplicar el mismo razonamiento en un
caso en el que el objetivo en cuestión no tenía su base en los Tratados constitutivos, sino en un
acuerdo internacional con un tercer Estado, volviendo el Tribunal a recordar la importancia,
operatividad y especificidad de dichos objetivos.
Tratando de seguir haciendo frente a las críticas del «déficit democrático» del proceso de
integración europea, el Tratado de Lisboa ha introducido un nuevo Título II en el TUE dedicado
a los principios democráticos de la Unión, definiendo éstos en relación a la situación de las
personas dentro de la UE, de las relaciones entre las personas y la Unión y sus instituciones, y
de las relaciones entre los Estados miembros y la Unión y sus instituciones.
1. Principio democrático.
El principio democrático es la condición sine qua non para ingresar y permanecer en la UE.
Desde el momento de la fundación de las Comunidades, se busca conseguir cada vez una
mayor democratización en el proceso de integración, muestra de ello es en 1976 se adopta el
Acta Electoral Europeo, por el cual el Parlamento se va a elegir cada 5 años a través del
sufragio directo universal.
Ahora bien, todo esto es con carácter formal, ya que si vemos materialmente la realidad, se ve
el contraste entre lo que dice la doctrina mayoritaria y lo que se desprende del análisis de la
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
Los procedimientos decisorios han cambiado y ya no hay una clara legitimación, no sabemos
quién decide qué en el ámbito político. No hay democracia transparente. En el ámbito
comunitario las decisiones importantes van más allá de la simple representación ya que se
toman en otros ámbitos decisorios (Ej. MEDE). Por eso decimos que hay un contraste entre la
democracia formal representativa y la realidad de las cosas. Una cosa es la norma del tratado y
otra cosa es la realidad social (la realidad interactúa con la norma), por lo que la democracia
queda muchas veces cuestionada.
Participación ciudadana
En cuanto a los modos de democracia representativa, cabe decir que la UE los ciudadanos de
los EE van a estar representados, directamente en el PE, e indirectamente en distintas
instituciones como por ejemplo: en el Consejo Europeo (Jefes de E y de Gobierno), en el
Consejo de la Unión (representados por un miembro de nuestro gobierno, ministros que
tienen una legitimidad indirecta ya que son investidos por el presidente del gobierno
correspondiente), en el Comité Económico y Social Europeo (que expresa los intereses
empresariales y sindicales) y en el Comité de las Regiones (que expresa los intereses
municipales y regionales de los estados federados como Alemania).
Con la reforma de Lisboa se abren nuevas vías para la participación ciudadana, que afectan a la
Comisión, ahora existe la posibilidad en el art. 11 TUE de presentar una propuesta legislativa a
la Comisión Europea a través de la iniciativa popular, para lo cual es necesario recoger un
millón de firmas de nacionales de un número significativo de EE miembros. A este respecto,
cabe decir que la UE publica libros verdes (es como si la comisión quisiese escuchar las
peticiones de los ciudadanos) y el libro blanco (es la propuesta que hace la comisión sobre la
cuestión de la sociedad, es la respuesta que da).
Si se trata de articular las relaciones del conjunto de los ciudadanos por medio de la
participación de asociaciones representativas o la sociedad civil en cuanto tal, o de los propios
partidos políticos, la UE viene obligada a facilitar a éstos cauces apropiados, transparentes y
regulares para expresar e intercambiar públicamente sus opiniones en todos los ámbitos de
actuación que les son propios, como muy especialmente se puso de manifiesto en el proceso
de redacción de la CDFUE.
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
Este principio viene a decir que todos los EE miembros, con independencia de su población, de
su riqueza, incluso de su participación en el proceso de integración (fundadores o no), son
iguales en derechos y obligaciones. Ahora bien, hay que destacar 3 aspectos:
c) Este principio conlleva que todos los EE miembros formen parte de las instituciones en
las mismas condiciones, pero este principio de igualdad se tiene que compensar con el
principio de democracia y hay que buscar un equilibrio entre ambos, y el resultado es
que en la práctica no todos los Estados miembros tienen el mismo número de
eurodiputados en el PE. Existe igualdad matizada por el principio de la democracia.
De este modo, podemos decir que este principio versa sobre una igualdad formal que es un
concepto abstracto, ya que la realidad política se quiebra cuando existen Estados con poder
predominante sobre otros Estados.
Hasta hace poco predominaba el método comunitario, desde Maastricht la balanza ha ido
decantándose hacia una época intergubernamental en detrimento del método comunitario,
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
predominando así los intereses estatales en detrimento del interés comunitario. El predominio
de Alemania y de Francia hace que el poder lo tengan cada vez más los Estados y no las
instituciones comunitarias (Consejo).
El triángulo que hay entre la estructura comunitaria, entre los estados y los ciudadanos no se
entendería sin este principio.
En este sentido, cabe hacer mención a una Sentencia importante y fundante: la Sentencia
NOLD de 1974, en la que se exigía este principio en todas las actuaciones de las instituciones
bajo la sanción de nulidad del acto, esta sentencia sistematiza e integra todo el acervo
comunitario y de la jurisprudencia de los años 60 y 70 anterior en materia de derechos
humanos. Todo acto de las instituciones de la UE para ser jurídicamente legítimo tiene que
respetar los derechos fundamentales.
Este principio se refuerza, por un lado, a través de la Carta de Derechos Fundamentales que se
adoptó en Niza en el 2000 con valor político pero no jurídico, y por otro lado, con la reforma de
Lisboa que es cuando la Carta adquiere valor jurídico, ya que el TUE en el art. 6 párrafo 1º
dispone que la Carta forma parte del derecho y se debe aplicar con el mismo valor que los
Tratados (se reconoce a la Carta obligatoriedad, tanto para las instituciones de la UE como
para los EE miembros).
El TJUE aplica el Tratado de Lisboa y el TEDH aplica el Convenio de los derechos humanos de
1950. La sentencia NOLD deriva del TJUE. Hay un conflicto latente e implícito entre ambas
jurisdicciones (TJUE y TEDH).
Desde Lisboa todos los convenios internacionales suscritos por la UE con terceros estados
tienen una cláusula de condicionalidad democrática, consistente en que un estado puede no
firmar un acuerdo si el otro estado firmante no respeta los derechos humanos fundamentales
contenidos en la Carta.
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
El DUE contiene una formulación específica y más desarrollada del principio de DI relativo al
cumplimiento de buena fe de las obligaciones internacionales dimanantes de un tratado
internacional (pacta sunt servanda): el principio de cooperación leal (art. 4.3 TUE).
Este principio estructural vincula a los EEMM entre sí y en relación con la Unión, y a las
instituciones y órganos de la Unión entre sí, pero también a la Unión para con los EEMM,
obligándoles a respetarse y asistirse mutuamente en el cumplimiento de las misiones
derivadas de los Tratados constitutivos. En la actualidad este principio se recoge en el tratado
de funcionamiento.
Cuando hablamos de lealtad o colaboración leal, esta tiene 3 manifestaciones:
1- El estado tiene que tener la obligación de facilitar la aplicación del derecho de la UE,
porque quien aplica el derecho de la UE es el Estado en virtud de esa identidad
nacional comentada anteriormente, es decir, en virtud de la estructura institucional de
ese estado (es lo que se denomina autonomía institucional y autonomía
procedimental, ej. Yo aplico el derecho comunitario en función el marco normativo
español).
2- El estado se abstiene de poner dificultades u obstáculos en el desarrollo de los
objetivos a alcanzar por la UE (sentido negativo). Se trata de poner todas las
facilidades posibles para facilitar la fluidez del derecho comunitario (sentido positivo).
3- Los estados tienen que facilitar el cumplimiento de las misiones de la UE. Es decir, si la
UE le reclama a los estados cierta información (en los ámbitos que sea) el estado tiene
la obligación leal de colaborar, hasta cierto límite, con las misiones comunitarias.
Tras el Tratado de Lisboa, el principio de cooperación leal se acompaña de una precisión más:
los EEMM adoptarán todas las medidas de Derecho interno necesarias para la ejecución de los
actos jurídicamente vinculantes de la Unión.
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
Este principio se incluye por 1ª vez en el Tratado de Maastricht y más recientemente, tras la
reforma de Lisboa, el TUE en el art. 4 párrafo 2º desarrolla y concreta su contenido.
Cuando se habla en el ámbito comunitario del respeto a la identidad nacional de los estados se
está refiriendo al aspecto más racional y emocional: los estados que se integran en la UE no
pierden su identidad. Cada Estado va a decidir de una forma libre como autoorganizarse,
siempre y cuando esa autoorganización interna le permita cumplir sus obligaciones por la UE
(si no, opción de retirarse en el art. 50 TUE).
Es curioso que se hable de esta identidad y que en ningún tratado se hable de la identidad
europea. Tal y como apuntábamos al principio del tema, en la realidad, vemos como no existe
poder, pueblo y territorio europeo. No hay un poder constituyente en el ámbito europeo. No
hay una identidad territorial, solo territorios de los diferentes estados que integran la UE. No
hay un pueblo europeo sino pueblos europeos diversos. No existe un gobierno europeo, no
existe la dialéctica gobierno-oposición, porque la comisión europea no es un gobierno sino una
administración, a pesar de que el presidente de la comisión sea investido por el parlamento.
No existen partidos políticos europeos sino partidos políticos nacionales con representantes
europeos, es decir, solo hay grupos parlamentarios en el parlamento europeo formados por
representantes de los partidos políticos nacionales de los diferentes estados.
6. Principio de solidaridad.
La solidaridad supone favorecer a los estados o a un estado concreto sin perjudicar a otros
estados o a la UE. Se habla de una solidaridad entre los Estados y de estos con la UE. Debe
existir un equilibrio entre intereses de los EEMM y los de la UE.
Ej. Solidaridad regional: cuando España se aprovechó de los fondos europeos (fondos de
desarrollo regional, fondos FEDER). Para crear una solidaridad entre los estados europeos y
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
contribuir a una mayor integración europea hay que facilitar la comunicación entre todas
partes mediante la inversión en infraestructuras.
Esos fondos son la expresión más clara del principio de solidaridad, en el sentido de que tiene
como finalidad ayudar a los estados más débiles económicamente para que vayan adquiriendo
con la ayuda de esos fondos un nivel medio europeo. La integración europea se alcanza con la
proximidad (no se puede tardad 12 h de ir de Madrid a París, de ahí que se invierta en
infraestructuras como aeropuertos, autopistas, etc.).
Lisboa aporta, amparada bajo este principio, una novedad en caso de que un Estado sufra
ataques terroristas, introduce en su art.47 es la cláusula de ayuda mutua a la defensa
colectiva. Se habla de la solidaridad, ayuda y cooperación de otros Estados en caso de que uno
de ellos sufra un ataque terrorista. En conclusión, a partir de aquí en la práctica todos los
estados como son soberanos tienen derecho por sí mismo a actuar independientemente
defendiendo su seguridad e integridad. Pero aquí entraría su principio de solidaridad por lo
que también tendría el Estado el derecho a la solidaridad, en caso sobretodo de ataques
terroristas o desastres naturales.
7. Principio de transparencia
Parlamento nacionales y UE
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
De una parte, enumerando aquellas actividades en las que éstos participarán activamente, y
que luego detalla a lo largo del TFUE para cada caso concreto. Dicha participación activa se
define en las siguientes actividades: asumir la función de guardianes del principio de
subsidiariedad; intervenir en los mecanismos de evaluación de las políticas adoptadas por la
UE en relación al espacio europeo de libertad, seguridad y justicia, así como en el control
político de la Oficina Europea de Policía (Europol) y las actividades de Eurojust; intervenir en
los procedimientos de revisión de los Tratados constitutivos, lo que es obligatorio dada la
naturaleza de esos Tratados; y tomar parte en las diferentes actividades y formas de
cooperación interparlamentaria entre los Parlamentos nacionales y el PE.
De otra parte, definiendo su participación pasiva, pues el artículo 12 TUE exige que los
Parlamentos nacionales sean informados y formalmente notificados de los proyectos de actos
legislativos de la Unión, así como de las solicitudes de adhesión a la Unión que se produzcan.
Lo que no está en los Tratados: símbolos de la Unión (bandera, himno, día de Europa)
Medio siglo después de las primeras iniciativas, la UE es hoy día un símbolo cada vez más
presente en las versiones que, a diario, sus Estados miembros dan de sí mismos. En todos los
ayuntamientos, por ejemplo, ondean banderas —originariamente del Consejo de Europa y que
ahora comparte con la UE— de estrellas doradas que se ordenan en armonía perfecta
formando un círculo sobre fondo azul. En las ocasiones solemnes, junto al himno nacional o
regional correspondiente, no es extraño oír la «Oda a la alegría» de la Novena sinfonía de
Beethoven como himno que rinde honor a esta entidad multicultural que es la UE, un himno
igual-mente compartido con el Consejo de Europa.
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Derecho de la Unión Europea Tema 2
Los miembros de la Convención sobre el futuro de Europa fueron incluso más allá e
introdujeron en el Tratado de Roma de 2004 la idea de «divisa» de Europa, que si bien no ha
perdurado en los actuales Tratados constitutivos, sigue identificándose con un principio
interiorizado, como mantra contra el fantasma de la división y el enfrentamiento seculares de
los europeos: «unidos en la diversidad». Los símbolos externos que materializan y permiten
visualizar más fácilmente a la UE se completan con el euro como moneda común, y con la
fecha de celebración de la integración europea: el 9 de mayo, día en el que tuvo lugar la
Declaración Schuman.
Lo que está en los Tratados: valores de la Unión
Tras esos símbolos se han ido sedimentando en paralelo a lo largo de los años una serie de
valores esenciales en los que descansa hoy la UE, y que por vez primera han sido recogidos
expresamente como tales por el Derecho originario. Algunos han sido destilados
pacientemente por la jurisprudencia del Tribunal, especialmente la idea de comunidad de
Derecho (asunto Los Verdes c. PE 2); otros han sido formulados con ocasión de diversas
declaraciones políticas del Consejo Europeo. A este respecto resulta especialmente
significativa la Declaración sobre la identidad europea adoptada por la Cumbre de Jefes de
Estado y de Gobierno de Copenhague en 1973, en la que los Estados miembros se confesaban
deseosos de asegurar el respeto de los valores del orden jurídico, político y moral del que
formaban —y aún forman— parte y, preocupados por preservar la rica variedad de sus
culturas nacionales, afirmaban compartir una misma concepción de la vida, así como su
intención de salvaguardar los principios de la democracia representativa, del imperio de la ley,
de la justicia social y del respeto de los derechos humanos, que consideraban constituían los
elementos esenciales de la identidad europea.
Art.2 TUE. Consecuencias jurídicas
En esta misma línea se pronuncia el artículo 2 TUE, que establece como valores de la UE el
respeto de la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, el Estado de Derecho y
el respeto de los derechos humanos —mencionados expresamente también como valores de
base en su Preámbulo—, aludiendo expresamente a los derechos de las personas
pertenecientes a minorías y sentando como base de la sociedad europea el pluralismo, la no
discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre los dos sexos. De esta
forma, el TUE fija los valores en los que descansa y que a la vez procura el proceso de
integración, disponiendo el sometimiento de la UE a los mismos y tres consecuencias jurídicas
importantes. En primer lugar, como hemos visto en la Lección anterior, sólo los Estados
europeos que respeten esos valores y se comprometan a promoverlos podrán solicitar el
ingreso como miembro en la Unión (art. 49 TUE). En segundo lugar, al especificar las bases de
la sociedad que sus Estados miembros componen, subordina también a éstos a esos mismos
valores y se prevé una reacción de la UE ante la existencia de un riesgo claro de violación grave
y, más aún, ante la existencia de una violación grave y persistente por parte de un Estado
miembro de tales valores (art. 7 TUE). Finalmente, en tercer lugar, el círculo se cierra al
establecerse igualmente el necesario respeto de estos valores en la acción exterior de la
Unión, incluida la PESC (arts. 21 y 23 TUE y 205 TFUE).
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