Mar
Te explicamos todo sobre el mar, qué tipos existen y su
profundidad. Además, diferencias con el océano y ejemplos de
mares del mundo.
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Desde la Antigüedad el mar nos ha facilitado transporte y alimento.
¿Qué son los mares?
La superficie de nuestro planeta está cubierta en tres cuartos
por agua, formando las enormes masas de agua salada que
conocemos como océanos, y aquellas de menor envergadura,
conocidas como mares.
Es decir que un mar es una masa de agua salada de importancia
local o regional, mucho más pequeña en perspectiva que el océano
en el cual se inserta. Sus dimensiones, forma y porción rodeada por
tierra firme pueden ser sumamente variadas.
Algunas masas de agua salada, en lugar de ser llamadas mares, se
denominan golfos, bahías o de otras formas. En principio, ello se
debe a consideraciones de tipo histórico, dado que
las poblaciones humanas han elegido desde tiempos antiguos
siempre asentarse junto al mar, dadas las facilidades
de transporte, alimentación y clima benigno que sus costas suelen
ofrecer.
Durante mucho tiempo se habló de “los siete mares” para aludir a
las distintas regiones marítimas conocidas, pero en realidad su
número asciende a más de cincuenta, dotadas de una gigantesca
diversidad en cuanto a formas, tamaños y ecosistemas. Incluso los
lagos endorreicos, o sea, lagos de agua salada totalmente
encapsulados en tierra firme, son a menudo referidos como mares.
Los mares han sido objeto de inspiración de la humanidad desde
muy temprano, motivando obras artísticas, relatos increíbles y
convocando al aventurero a viajar. Se les atribuye a menudo una
presencia femenina, cuando no materna, dado que la vida comenzó
entre sus aguas. A menudo se les supone escenario de reinos
submarinos o civilizaciones míticas sumergidas, como la Atlántida.
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Diferencia entre mar y océano
El mar de Omán forma parte del enorme mar Arábigo, en el océano
Índico.
Dicho del modo más simple posible, la diferencia entre los mares y
los océanos es de tamaño. Casi todos los mares, de hecho, forman
parte de algún océano específico, así que podría decirse que los
océanos son una unidad marítima mayor o superior.
Existen, por eso, cinco océanos en el mundo: Atlántico, Pacífico,
Índico, Ártico y Antártico; pero más de cincuenta mares repartidos
por el globo.
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Profundidad del mar
En las capas menos profundas del mar prolifera la vida.
Tanto los océanos como los mares tienen una profundidad media
de 4,26 kilómetros, distribuida de manera muy desigual. En algunas
localidades el mar puede ser más llano, mientras que en
otras regiones se interna hacia lo profundo de fosas oceánicas y
trincheras continentales.
Por ejemplo, la Fosa de las Marianas, ubicada en el Océano Pacífico
occidental, presenta una profundidad máxima registrada en el
Abismo de Challenger, de 10.994 metros de profundidad.
Tipos de mares
El mar de Japón se encuentra entre ese país y China, Corea y Rusia.
Los mares se clasifican en tres tipos, dependiendo de su ubicación
geográfica y sus características:
Mares litorales o costeros. Se trata de golfos muy amplios de la
costa oceánica, que no poseen ningún tipo de separación
submarina respecto del océano abierto, pero poseen mareas más
amplias, menor profundidad y temperaturas más altas.
Mares continentales. Su nombre proviene del hecho de hallarse
ubicados dentro de un continente específico, pero sosteniendo una
comunicación con el océano al cual pertenecen mediante un
estrecho de algún tipo, generalmente de escasa profundidad. Esto
hace que existan diferencias sustanciales entre el mar continental y
el océano, especialmente en cuanto a salinidad y temperatura. Las
mareas de este tipo de mares son tan poco amplias que suelen
pasar totalmente inadvertidas.
Mares cerrados. Son también llamados lagos endorreicos, pues son
lagos de agua más o menos salada, de grandes extensiones,
ubicados dentro de una plataforma continental y con poco o ningún
intercambio de aguas directo con los océanos. Esto ocasiona que las
propiedades de sus aguas sean siempre muy particulares.
Ejemplos de mares
Gran parte del mar de Aral hoy se ha convertido en un desierto.
A continuación ofrecemos algunos ejemplos de cada tipo de mar
listado anteriormente:
Mares litorales o costeros:
El mar de Beaufort. Ubicado en el océano Atlántico norte, entre
Alaska y el Yukón canadiense.
El mar de Noruega. Parte del océano Atlántico norte, ubicado al
noroeste de Noruega y entre los mares del Norte y de Groenlandia.
El mar de Omán. También llamado Golfo de Omán, forma parte del
enorme mar Arábigo, en el océano Índico, y comunica con el golfo
Pérsico a través del estrecho de Ormuz.
El mar Arábigo. El más grande del planeta, forma parte del océano
Índico y se ubica en la región suroccidental de Asia, entre el
Indostán y la península Arábiga. Posee 3.862 kilómetros cuadrados
de superficie.
El mar del Coral. Ubicado en el océano Pacífico oeste, frente a la
costa de Australia, donde se encuentra la Gran Barrera de Coral, el
mayor arrecife coralino del planeta.
Mares continentales:
El mar del Norte. Perteneciente al océano Atlántico norte, se ubica
entre las costas de Noruega y Dinamarca, Alemania, Países Bajos,
Bélgica, Francia y las islas británicas. Se conecta a través del canal
de la mancha al resto del Atlántico, al mar Báltico a través del canal
de Kiel y al mar de Noruega a través del norte.
El mar Mediterráneo. Ubicado entre el sur de Europa occidental y el
norte de África, recibe su nombre del hecho de que las culturas
clásicas surgidas en sus alrededores lo pensaron el centro de la
Tierra. Está conectado al océano Atlántico a través del estrecho de
Gibraltar.
El mar del Japón. Que recibe su nombre al estar entre las costas de
dicho país y las de sus vecinos China, Corea y Rusia, se conecta con
otros cinco mares regionales a través de estrechos de poca
profundidad.
El mar Báltico. Ubicado en el norte de Europa, es un mar interior de
agua salobre abierto al mar del Norte y además comunicado al
océano Atlántico mediante los estrechos de Kattegat y Skagerrak.
Posee dos golfos: el de Finlandia y el de Botnia, y es el mayor
depósito de ámbar del mundo.
Mares cerrados:
El mar muerto. Ubicado en una depresión a 435 metros por debajo
del nivel del mar, entre Israel, Palestina y Jordania, posee aguas de
una composición radicalmente distinta a las del océano, repletas de
calcio, magnesio, potasio y bromo, que las hacen tan densas que
hundirse en ellas es casi imposible. Tampoco hay vida acuática
alguna en el mar muerto, lo cual justifica así su nombre.
El mar Caspio. Entre Europa y Asia, es el lago más extenso del
planeta, ubicado en una cuenca endorreica de la Tierra a 28 metros
por debajo del nivel del mar. Lo alimentan el río Volga, el Emba, el
Ural y el Kurá.
El mar de Aral. Situado en el Asia central, entre Kazajistán y
Uzbekistán, es un mar altamente contaminado por fertilizantes
agrícolas de uso común en la región durante el siglo XX. Su
superficie alguna vez fue de 68.000 kilómetros cuadrados, que
hacían de él uno de los más grandes lagos del mundo, pero
actualmente se ha reducido a tan sólo el 10% de su superficie, en
uno de los mayores desastres medioambientales de
la historia reciente.