Capitulo 2
Capitulo 2
El desarrollo de la industria se inicia hacia fines de los años 40, aunque desde comienzos de
los 20 se extrajeron importantes volúmenes asociados a la explotación petrolera que en una
primera época fueron venteados y más tarde inyectados a las formaciones para energizar
los reservorios. Las reservas de gas asociado representaban en 1997 casi el 93% del total
de reservas probadas mientras que la reinyección y venteos representaron casi el 39% de la
producción bruta. El 63% de la producción se concentra en el oriente del país que es donde
también se ubica la mayor proporción de reservas (68%).
En la actualidad se exportan derivados del gas natural entre los que la mayor significación la
tiene el propano y en menor medida el butano y la gasolina natural. Aún cuando existen
desde 1992 varios proyectos de exportación de gas natural, no se han concretado los ductos
necesarios para ello. Sin embargo, parece un hecho la exportación de LNG hacia Puerto
Rico luego del convenio entre PDVSA y Enron a fines de 1998.
La industria se ha encontrado hasta hace poco bajo control de PDVSA. A partir de mediados
de 1998, mediante un decreto ejecutivo del gobierno, se inició la apertura de la industria a la
actividad privada que ganó contratos con PDVSA para la extracción de líquidos del gas
natural en el este del país donde se descubrieron importantes reservas. Pero es con la
nueva administración, a partir de febrero de 1999, que cambia la tradicional estructura de la
industria que pasa a ser controlada por el Ministerio de Energía. Con la nueva
administración la liberalización y expansión de la industria del gas natural han pasado a ser
los temas centrales de la política energética del país. Con ello se busca incrementar
significativamente el consumo de gas mediante la inversión nacional y extranjera en
infraestructura que se espera duplique la producción de gas natural en la próxima década.
1
Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos. Decreto Nro. 255 del 14 de agosto de 1999.
49
hidrocarburos líquidos y a los componentes no hidrocarburados contenidos en los
hidrocarburos gaseosos, así como al gas proveniente del proceso de refinación del petróleo.
Dadas esas expectativas, el presente estudio tiene como finalidad analizar y evaluar de
manera preliminar la situación actual y las perspectivas del mercado de gas natural en
cuanto a sus posibilidades de exportación por ductos, así como el marco jurídico y
regulatorio a que está sometido ese mercado en Venezuela. No obstante, al final del estudio
se extraen algunas conclusiones relativas a la necesidad de profundizar sobre distintos
aspectos cuyos alcances están fuera de las posibilidades de este estudio.
A principios del año en curso el análisis de la economía venezolana sugería las siguientes
perspectivas para 19992:
• un resultado fiscal de caja del sector público restringido, igual a un déficit de 9.4
millardos de US$ (cerca del 9% del PIB). La brecha de financiamiento sería de unos 8.7
millardos de US$.
• restricciones externas para la economía provenientes de una caída en los ingresos
petroleros y del escaso y costoso financiamiento voluntario del gobierno.
• importantes restricciones domésticas: (a) recesión y fatiga financiera; (b) menor
cobertura en activos duros y reducido espacio para OMAs; (c) déficit fiscal y baja
eficiencia del gasto y (d) debilidad institucional.
• inevitable drástico ajuste macroeconómico.
2
Vivancos, F. Caracas, febrero de 1999.
50
Por su parte, y como consecuencia de esa situación, el programa económico del actual
gobierno, anunciado el 25 de marzo de 1999, preveía una moderada tasa de crecimiento de
la economía estimado en el orden del 2% para el año 2000.
Figura 1:
Pero los indicadores entre 1990 y 1997 muestran la gran dependencia de la economía
respecto de la actividad petrolera (Tabla 1). Ello pone de manifiesto que aún existe cierta
vulnerabilidad del país frente a la volatilidad de los precios del petróleo en el mercado
mundial y explica en gran parte la coyuntura reciente en que se ha debatido el país. En
efecto, en 1997 las exportaciones de petróleo representaban el 72.3% de las exportaciones
totales del país, con una incidencia del 40% de los ingresos petroleros en los ingresos
fiscales recaudados y con un producto petrolero que participaba con el 21% en el Producto
Bruto Total.
3
En base a datos de The Wall Street Journal Americas, 16 de agosto 1999.
51
Tabla 1: Indicadores Económicos y Petroleros
CONCEPTO 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
MMBs
PTB TOTAL 1/ 2.279.261 3.037.492 4.131.483 5.453.903 8.675.172 13.662.248 29.333.029 42.744.455
PTB Petrolero 643.455 665.492 785.647 969.901 1.671.820 2.367.190 7.803.212 8.973.197
PTB Petrolero (%) 28,2 21,9 19 17,8 19,3 17,3 26,6 21,0
Ingresos Petroleros 431.548 562.624 512.414 545.214 763.865 1.026.261 3.006.437 3.596.489
Ingresos Petroleros (%) 81,6 79,3 69,5 59,6 50,5 44,7 54,7 40,1
EXPORTAC. TOTALES 1/ 830.764 952.353 1.088.770 1.470.282 2.677.447 3.658.612 10.755.433 12.574.700
Exportaciones Petroleras 665.398 700.206 770.918 979.94 1.751.664 2.467.048 7.905.995 9.094.475
Exportac. Petroleras (%) 80,1 73,5 70,8 66,6 65,4 67,4 73,5 72,3
Número de Trabajadores
Pob. Económic.Activa 6.232.534 6.654.556 6.929.889 7.587.081 7.953.848 8.474.688 8.699.499 9.187.881
Ind. Petrolera 2/ 40.363 42.911 42.401 41.246 39.611 39.043 41.554 36.606
Ind. Petrolera (%) 0,65 0,64 0,61 0,54 0,50 0,46 0,48 0,40
Hacia fines de 1997 los recursos de gas de Venezuela alcanzaban a 11.259.6 miles de
millones de metros cúbicos (397.5 TPC). La composición de los recursos (Tabla 2) indica
que el país dispone de un importante potencial inexplorado por descubrir y recursos posibles
con indicios en cuencas aún inactivas.
52
Tabla 2: Recursos de gas a fin de 1997
TPC MMMmc
Recursos por descubrir 172.0 4.872,5
Recursos posibles 44.0 1.246,5
Reservas probables 36.0 1.019,8
Reservas probadas 145.5 4.120.8
Total Recursos 397.5 11.259.6
Fuente: Con base en datos de PDVSA, 1998.
Por su parte, las reservas probadas y probables son de considerable magnitud y sobre ellas
es posible inferir con relativa certeza su disponibilidad si se cuenta con las inversiones para
desarrollarlas y facilidades para ponerlas a disposición del mercado.
Si además se tienen en cuenta las reservas extraídas (producción neta acumulada desde el
inicio de la explotación) que se estiman a 1997 en 623 MMMmc se tiene que los recursos
últimos de Venezuela serían del orden de 11.882.6 MMMmc a esa fecha4. Ello estaría
indicando que en 1997 la producción acumulada representó apenas el 5.2% de los recursos
últimos mientras que las reservas probadas de gas natural representaron 34.7%, aspecto
que sugiere que el país cuenta con abundantes recursos gasíferos por explotar sin
considerar las reservas probables y el resto de los recursos por descubrir que representan
60.1% de los recursos últimos del país.
La evolución histórica de las reservas (Tabla 3) indica que entre 1990 y 1997 las reservas
comprobadas han aumentado en 692.2 MMMmc, que equivale a un crecimiento de 20.1%
en el período. No obstante, en el mismo período la producción aumentó 42.8% por lo que la
relación reservas/producción disminuyó su horizonte de 120 a 101 años.
4
Con base en datos de Masters, C.D. et al (1994) “World Petroleum Assesment and Analysis”Proceedings 14th World
Petroleum Congress. Stavanger, Norway. John Wiley and Sons Ltd. y datos de producción neta del Ministerio de Energía y
Minas, Dirección General Sectorial de Hidrocarburos y Dirección de Planificación y Economía de Hidrocarburos, 1998.
53
Si bien los incrementos de capacidad anual, dados por los incrementos de las reservas
comprobadas de gas natural, no muestran una correlación estricta con las de petróleo debido a
que la relación Gas Oil Ratio
Gráfico 2: Incremento de reservas comprobadas de petróleo y
gas natural (GOR) entre los descubrimientos
3000 anuales de gas y petróleo no es
uniforme en todos los campos, la
2500 tendencia de los descubrimien-
Gas Natural (MMbep)
Sin embargo, es posible que esa fuerte dependencia de los descubrimientos de las reservas
de gas respecto a las de petróleo pueda ser contrarrestada en el futuro, en parte por las
acumulaciones de gas reinyectado desde el inicio de la explotación que podrían posibilitar
una mayor disponibilidad de gas en los yacimientos con evidencias de agotamiento petrolero
y en parte por los avances tecnológicos en nuevas formas de energización de yacimientos
con alta relación GOR o por la reorientación de la exploración hacia descubrimientos de
yacimientos de gas libre como parecería desprenderse de los objetivos que orientan la
política energética actual.
5
En 1997 la relación GOR media era de 381 mc de gas por mc de petróleo lo que explica que el perfil de la producción de gas
natural haya seguido al de petróleo crudo.
54
Las reservas de gas libre se concentran en el este y representan el 10.2% del total de
reservas comprobadas en el área mientras que en el resto de las cuencas la disponibilidad
de gas libre tiene baja significación. Las características físicas de la composición del gas
natural promedio de las cuencas pueden verse en el Anexo I.
Cabe señalar que la posibilidad de acceso a esos recursos dependerá en gran medida de la
integración de la red de transporte de gas del país.
1.2.3.1 Evolución histórica: Más del 99% del gas natural producido en el pasado ha
estado asociado a la producción pe-
Gráfico 3:
trolera debido a la dependencia del país
de esa producción, en especial de los
crudos livianos y medios, que han deter-
minado que hasta mediados de la déca-
da del 40 el gas natural fuera conside-
rado indeseable y no se aprovechara.
Recién a mediados de esa década se
promulgó la Ley de Hidrocarburos que
introdujo la práctica de conservación del
recurso iniciándose un gran esfuerzo de
reinyección y la extracción de las
fracciones líquidas.
En 1997 la producción bruta de gas totalizó 59.2 MMmc de los cuales el 31.2% fue
reinyectado y el 7.5% venteado con lo cual el gas disponible para los consumos intermedios
y finales ha representado el 61.3% de la producción bruta.
6
Se entiende por “capacidad del suministro” a la producción máxima realizable en los campos de gas con el fin de realizar
entregas al mercado, inclusive de las cantidades producibles con fines de reinyección para sustentar la producción petrolera.
Por su parte la denominación de “suministro” se utiliza para las cantidades reales entregadas al mercado.
7
Mantellini R. Q. “Natural Gas Resource Base of Venezuela” Proceedings of the Global Gas Resources Wokshop. Vail,
Colorado, September 1994
55
Tabla 5: Producción y utilización de gas natural (MMmc)
CONCEPTOS 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
PRODUCCION DISPONIBLE 1/ 41.196 41.760 41.929 41.599 43.051 50.740 54.515 59.153
UTILIZACION
Inyectado 13.242 13.283 13.599 11.726 12.175 13.207 15.258 18.441
Venteado 3.449 3.616 3.494 3.388 3.545 3.562 4.199 4.429
Transformación Productos y Mermas 3.106 3.525 3.766 3.721 4.092 4.627 5.917 6.071
Combustible 5.972 6.370 6.405 6.873 9.614 8.817 10.567 11.016
Total Vendido 15.427 14.966 14.665 15.891 13.625 20.527 18.574 19.196
Donado 567 566 547 565 1.436 629 590 618
1/ no incluye gas donado.
Fuente: PODE 1997. Ministerio de Energía y Minas, Dirección General Sectorial de Hidrocarburos y Dirección de Planificación y Economía de
Hidrocarburos, Caracas 1998.
Por su parte, las exportaciones directas de productos obtenidos del gas a partir de los
procesos de transformación (Tabla 6) en el período 1990–1997 indican un fuerte crecimiento
que se concentra básicamente en el propano, butano y gasolina natural.
1.3.1 Transporte:
La red de gasoductos tiene una longitud de 4.575 Km con un volumen transportado en 1997
de 17.609 MMmcd (Figura 3). La red comprende tres subsistemas principales, central y del
este donde el 64% de la red es operada por Corpoven y el resto del sistema oeste es
operado por Lagoven 23% y Maraven 13%, todas ellas empresas subsidiarias de PDVSA
(Tabla 7).
56
La red operada por Corpoven suministra el 77% del gas no utilizado por el sector petrolero y
puede ser considerada la columna vertebral de la red nacional de gas.
57
1.3.2 Distribución
La distribución es realizada a las ciudades de Caracas, Valle Tuy, Los Teques, Guarenas,
Guatire, Barcelona, El Tigre, Maracaibo y Puerto La Cruz donde se atienden a unos 460.000
usuarios. La cartera de clientes en la industria asciende a 1.400 establecimientos a los
cuales se le presta un servicio prácticamente ininterrumpible.
El consumo interno de gas en Venezuela para el período 1990–1997 por sectores y para la
industria petrolera (Tabla 8) muestra un importante y correlativo crecimiento con la
producción.
Entre 1990 y 1997 las principales actividades consumidoras han sido las intermedias, el
sector petrolero y la generación de electricidad (Gráfico 4). En 1997 la participación del
consumo de las actividades intermedias representó el 64.3% del consumo interno total
(Gráfico 5).
30000
25000 Cent.Transf.
25%
MMmc
Electricidad
20000
49% Doméstico
15000
Industria
10000
Otros
5000 3%
0
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
15%
Cent.Transf. Electricidad Doméstico Industria Otros
58
El gas natural para vehículos está en proceso de desarrollo y cuenta con más de 200 puntos
de venta, públicos y privados, principalmente concentrados en la ciudad de Caracas.
1.5. Precios
Entre 1988 y 1996 los precios al sector residencial se han mantenido por encima de los
precios al sector industrial atendiendo a la planificación diseñada por PDVSA que le dio
prioridad a otras áreas de negocios que le resultaban más atractivas. Ello explicaría que el
desarrollo del sector doméstico haya quedado rezagado. Pero a partir de 1996 se inicia un
proceso de ajuste de precios para eliminar la distorsión en el mercado doméstico.
Pero, para los nuevos consumidores, los mayores consumos por las ampliaciones de
capacidad de las empresas existentes y para las actividades no reguladas por el Estado el
gas se vendería de acuerdo a su valor de oportunidad.
Gráfico 7: Comparación del precio del gas natural con otros energéticos en 1996 (*)
En la estrategia para la fijación futura de los precios para el gas predomina el concepto del
costo de oportunidad que se aproximaría al precio que fije el mercado por el libre juego de
59
las fuerzas del mercado. Como primer paso en esa dirección se ha dividido al país por
localidades (Tabla 9) para las que el gobierno8 ha fijado los precios del gas (metano) así
como el costo esperado de la generación eléctrica9.
De acuerdo con información producida por PDVSA, el costo marginal de largo plazo para la
producción del gas en Venezuela se ubica en 0,40 US$/MMBtu para el gas asociado a la
producción petrolera del oriente del país; mientras que en la región occidental dicho costo se
eleva a 1,00 US$/MMBtu.
Los costos marginales de largo plazo para el transporte de gas metano, para los volúmenes
estimados por PDVSA, varían según la distancia desde los campos de producción hasta los
centros de consumo. En la región Occidental el costo de transporte se estima igual a 0,05
US$/MMBtu para entregas en el Zulia y a 0,25 para entregas en Falcón.
El costo incremental de largo plazo del servicio a puerta de ciudad para el área de Jose y
Puerto la Cruz se estima en 0,16 US$/MMBtu, que al agregarle el costo del gas en la
Estación Principal de Anaco (EPA), 0,40 US$/MMBtu, resulta ser 0,56 US$/MMBtu. Las
entregas a puerta de ciudad en Puerto Ordaz llegan a 0,59 US$/MMBtu, precio que incluye
ambos componentes del costo.
8
Los Decretos No. 450 del Ministerio de Industria y Comercio y No. 315 del Ministerio de Energía y Minas, del 6/11/98,
establecen la evolución del precio del gas metano hasta el año 2000. Estos precios son constantes en dólares
Estadounidenses para todo el período.
9
Calculados con base en una turbina de combustión interna con eficiencia igual al promedio del Sistema Interconectado
Nacional para 1997.
60
1.6. Inversión y financiamiento10
En 1995 el sector realizó una alianza estratégica con Mitsubishi y Shell para explotar el gas
natural del oriente del país que establece un hito, en la interpretación jurídica de la ley que
nacionalizó el petróleo, al posibilitar la participación extranjera con mayoría de acciones.
También es el caso, en proyectos petroleros como la apertura de los campos marginales o
las asociaciones para explotar recursos pesados de la faja petrolífera del Orinoco, en los
que Venezuela avanza sobre el tradicional concepto de que el Estado debía poseer más del
50% de las acciones.
La próxima década será determinante para la industria del gas en Venezuela. Para
posibilitar esos desarrollos el Gobierno se ha propuesto la apertura a la participación del
capital privado así como una política de precios para el gas, que considere su adecuada
valoración como recurso energético y mantenga su competitividad con las otras opciones del
mercado.
Se busca en ese periodo una penetración en los usos tradicionales y no tradicionales del
gas en más ciudades para aprovechar las ventajas comparativas frente a otras fuentes
energéticas.
10
Con base en “El Gas Natural en la Política Energética de América Latina y el Caribe” OLADE/ CEPAL/GTZ, 1998.
11
OLADE/CEPAL/GTZ. Op.Cit.
61
• Ley que reserva al Estado la industria del gas natural (1971): Por razones de interés
nacional se reserva para el Estado la industria del gas natural basada en reservorios de
hidrocarburos. Asigna la explotación a Corpoven.
• Ley que reserva para el Estado la explotación de los productos derivados de los
hidrocarburos para el mercado doméstico (1973).
• Ley del Régimen Orgánico Municipal (1978): Establece que las municipalidades son
legalmente competentes para vender electricidad y gas en sus jurisdicciones, de
acuerdo a las normas promulgadas en la legislación nacional.
• Resolución 537 (1993): Establece el procedimiento para fijar los precios base del gas
natural.
• Decreto de mayo de 1998 y la Resolución 323 que lo norma. Se unifica la dispersión que
existía respecto al marco legal al cual estaba sujeta la actividad del gas natural. La
normativa define las oportunidades para el sector privado en la industrialización,
transporte, distribución y comercialización del gas metano y etano en el territorio
nacional.
• Decretos No. 450 del Ministerio de Industria y Comercio y No. 315 del Ministerio de
Energía y Minas, del 6/11/98, establecen la evolución del precio del gas metano hasta el
año 2000.
El nuevo marco legal de mediados de agosto de 1999 permite que, a lo largo de la cadena
gasífera, la exploración y explotación de gas no asociado y su recolección, así como del gas
asociado con petróleo y otros fósiles, hasta su transporte y distribución, incluido el comercio
interior y exterior, pueda ser ejercido por el Estado directamente o mediante entes de su
propiedad o por personas privadas nacionales o extranjeras, con o sin la participación del
Estado. Dentro de lo anterior se incluye a los hidrocarburos líquidos y a los componentes no
hidrocarburos contenidos en los hidrocarburos gaseosos, así como al gas proveniente del
proceso de refinación del petróleo.
12
Decreto Nro. 255 del 14 de agosto de 1999.
62
industrial, como materia prima para su industrialización y para su eventual exportación en
cualquiera de sus fases. Esas actividades se deberán realizar atendiendo a la defensa y uso
racional del recurso y a la conservación, protección y preservación del ambiente.
Las actividades a las que se refiere la Ley así como las obras que su manejo requiera se
declaran de utilidad pública, mientras que las actividades relacionadas con el transporte y
distribución de gas destinados al consumo colectivo, constituyen un servicio público.
En cuanto a los aspectos institucionales se establece que el Ejecutivo Nacional, a través del
Ministerio de Energía y Minas, ejercerá la competencia nacional sobre los hidrocarburos a
los que se refiere la Ley. Ello implica que podrá planificar, vigilar, inspeccionar y fiscalizar a
todos los fines previstos en las leyes, las actividades relacionadas con los mismos. También,
dictará medidas que propicien la formación y la participación de capital nacional en las
actividades señaladas. Por esta normativa se crea también el Ente Nacional del Gas con
autonomía funcional, adscrito al Ministerio de Energía y Minas, para promover el desarrollo
del sector y la competencia en todas las fases de la industria de los hidrocarburos gaseosos
relacionadas con las actividades de transporte y distribución.
• La facultad de determinar los precios de los hidrocarburos gaseosos, desde los centros
de producción y procesamiento, al Ministerio de Energía y Minas atendiendo a principios
de equidad.
• La fijación de tarifas a los consumidores finales por los Ministerios de Energía y Minas y
de la Producción y el Comercio, mientras que el Ente Nacional del Gas elaborará las
bases para el establecimiento de dichas tarifas. Las tarifas para los consumidores
minoristas se compondrán por el precio de adquisición del gas más la tarifa de
transporte más la tarifa de distribución. Se busca que las tarifas aseguren el menor costo
posible para los consumidores y sean compatibles con la seguridad de abastecimiento.
Los aspectos que se han resumido precedentemente son los más relevantes para este
estudio pero la Ley es más amplia y específica en otros aspectos relacionados con la
actividad.
63
1.8. El marco legal ambiental
Algunas violaciones a la ley pueden ocasionar prisión. El Ministerio del Ambiente es el ente
que debe administrar la ley, aunque el sistema judicial tiene jurisdicción.
Para cada fase de operaciones de petróleo, gas y electricidad deben obtenerse licencias
ambientales, para lo cual quien las solicite debe proporcionar los correspondientes reportes
de impactos ambientales.
Hacia el 2020 se verificarán profundas transformaciones en el sector gasífero del país. Ello
se inicia con el nuevo concepto sobre el régimen de propiedad del gas metano, la
reorganización de la industria mediante la desintegración vertical y horizontal de la cadena
del gas, la institucionalización del mercado y la adecuación de los marcos legales para
posibilitar la inversión privada.
64
del LNG aunque en volúmenes aún no muy significativos. El escenario relacionado con
estas expectativas se presenta como Escenario Base con un horizonte hasta el año 2020
de acuerdo a supuestos que se explicitan en el apartado correspondiente.
Por otra parte, se han analizado Escenarios Alternativos que tienen por finalidad evaluar el
alcance de los recursos cuantificados a fines de 1997, aunque sin considerar su eventual
crecimiento y avances tecnológicos, para afrontar la demanda de gas natural en los
próximos 20 años. Se supone que la demanda de gas de los sectores socioeconómicos es
igual a la considerada en el Escenario Base13 y una hipótesis alternativa para generación
termoeléctrica que tiene como referencia los estudios realizados por FUNDELEC14. En
ambos casos se considera la situación extrema de demanda máxima de electricidad. Esas
hipótesis se combinan con la eventual posibilidad de exportaciones moderadas a masivas
de gas metano por ductos hacia los países vecinos. Para ello se ha tomado como referencia
un trabajo reciente realizado por OLADE/CEPAL/GTZ que analiza las perspectivas de
suministro de gas en la región teniendo y que tiene en cuenta los recursos gasíferos
disponibles en cada país15. La combinación de alternativas da lugar a cuatro escenarios
para los que se contrastan los resultados.
El marco de referencia de este escenario considera que el Gobierno actual tiene como
objetivo duplicar la producción de gas natural hacia fines de la próxima década. Para facilitar
ese objetivo la demanda de gas se expandiría mediante inversión extranjera en infraes-
tructura a lo largo de la cadena gasífera. Ello posibilitará el suministro de cantidades
crecientes a los sectores socioeconómicos de consumo y para generación de electricidad.
La política tendiente a facilitar esas metas se encuadra en la nueva legislación
recientemente aprobada.
13
PDVSA “Pronóstico de Ventas de Gas por Sector: Mercados Centro Oriental y Occidental” Gerencia de Mercadeo de Gas.
Caracas, 27 de abril de 1998.
14
FUNDELEC “Plan Indicativo de Expansión de la Generación e Interconexiones del Sistema Eléctrico Venezolano”. Caracas,
noviembre 1998
15
OLADE/CEPAL/GTZ “Interconexiones y Perspectivas para el Comercio de Gas Natural en América Latina y el Caribe 2000 -
2020”. Quito, junio 1999.
65
Tabla 10: Consumo interno de gas por habitante y población
Consumo per cápita (1) Población (2)
(mch) (Miles de habitantes)
1990 1257 19502
1995 1442 21844
2000 2353 24215
2005 3218 26370
2010 3201 28769
2015 3205 30799
2020 3205 32972
Fuente: (1) 1990-1997 Con base en datos del Ministerio de Energía y Minas, Dirección General Sectorial de Hidrocarburos y Dirección de
Planificación y Economía de Hidrocarburos. PODE 1997; 1998-2013 Con base en proyecciones de PDVSA y 2013-2020 estimación propia. (2)
SIEE OLADE
A partir del año 2013 las previsiones son el resultado de elaboraciones propias con base en
el supuesto de que se mantiene constante el consumo interno per cápita. Ello implica que a
partir de esa fecha el crecimiento de los consumos de gas sigue al crecimiento vegetativo de
la población.
Como referencia parece interesante comparar los consumos per cápita de Venezuela con
otros países y regiones (Tabla 11). En 1997 el país ha alcanzado una importante penetra-
ción del consumo de gas que lo ubica entre los consumos de Europa y Estados Unidos y
primero en Latinoamérica. Las previsiones llevarían a duplicarlos en el año 2010.
La mayor penetración del gas natural se alcanzaría por mayores requerimientos para la
generación de electricidad y por la expansión de los consumos en los sectores doméstico,
industria y transporte a partir de la liberalización de la distribución, actividad que pasaría a
ser realizada o complementada por empresas privadas (Tabla12).
En el sector doméstico la fuerte penetración del gas natural podría aumentar su participación
en el consumo interno total del 2.6% en 1997 al 12% en el año 2005 y seguir con aumentos
moderados hasta el año 2010. A partir de esa fecha los consumos domésticos crecerían
vegetativamente aspecto que implicaría que su peso relativo en el mercado de gas se
estabilizaría en el futuro en el orden del 10% (Tabla 13).
66
Tabla 12: Escenario Base - Previsiones de demanda 1998-2020
Consumo Interno (MMmc)
Intermedio Final
Años Total
Ind. Petrol. Electricidad Subtotal Doméstico Industria Otros Subtotal
Fuente: Con base en datos del Ministerio de Minas y Energía, 1998; PDVSA, abril 1998 y elaboración propia.
16
En 1996 Ortiz, J. L., Subgerente de Gas de CeveGas, señalaba que hacia el año 2010 Venezuela podría, a partir de la
masificación del gas natural, llegar a abastecer a 3.3 millones de suscriptores. Divulgas. Año I Nro 2. Caracas, 1996.
17
Estada, J. “Apertura de la Industria del Gas Natural en México” Comisión Reguladora de Energía. México, 1999. También en
Secretaría de Energía “Prospectiva del gas natural 1998 – 2007” México 1998.
18
Véase Gas & Gas, Buenos Aires, diciembre de 1998.
19
Gas & Gas, Op cit., y Secretaría de Energía “Prospectiva 1998” Buenos Aires, diciembre 1998. http://energía.mecon.ar
67
Tabla 13: Escenario Base – Estructura Porcentual
Consumo Interno (%)
En el sector transporte, la penetración del gas natural comprimido (GNC), iniciada en años
recientes, también contribuirá sustancialmente a liberar combustibles líquidos y a mejorar el
impacto ambiental en las ciudades. En la medida que se abra el mercado, las inversiones
para el suministro de gas en las estaciones de servicio podría tener un alcance singular y
reducir al mismo tiempo el costo de los equipos duales para el transporte automotor. Ello
sugiere que los requerimientos adicionales de gas por este sector podrían ser cubiertos por
ahorros de gas en los centros de transformación de la industria petrolera ya que, al liberarse
gas de esas actividades, el mayor uso en el sector transporte liberaría importantes
volúmenes de combustibles líquidos para exportación.
Si bien el país cuenta con una apreciable capacidad hidroeléctrica se estima que la
generación eléctrica con centrales térmicas de alto rendimiento (turbinas a gas y ciclo
combinado) crecerá significativamente en la próxima década. Este crecimiento parece ser
similar a la expansión que está teniendo ese tipo de emprendimientos en casi todos los
países de la región por el atractivo que ejercen sobre los inversores privados, en particular
cuando existen los recursos gasíferos y se fomentan las facilidades para el suministro.
Gráfico 8: Consumo Interno de Gas Natural Gráfico 9: Estructura del Consumo Interno 2020
120000 4%
16%
100000
Ind. Petrol.
80000
Electricidad
MMmc
60000 Doméstico
48%
11%
40000 Industria
Otros
20000
0
00
02
04
06
08
10
12
14
16
18
20
90
92
94
96
98
20
20
20
20
20
20
20
20
20
20
20
19
19
19
19
19
21%
Ind. Petrol Electricidad Doméstico Industria Otros
El consumo de gas por las centrales de generación térmica alcanzaría una participación del
15.8% en el año 2010 y del 21.0% en el 2020 (Gráfico 9). Lo expuesto sugiere que el sector
petrolero puede llegar a ser una importante variable de ajuste futura en lo referente a los
68
consumos de gas que realiza en el mercado interno ya que comparados con otros países de
la región insume cantidades de significativa proporción que en el año 2020 podrían aún
representar el 48% de los consumos de ese mercado, sin incluir el gas reinyectado y los
venteos. No obstante, esa participación descendería en el período y la diferencia se
distribuiría en forma más equilibrada entre los sectores socioeconómicos (Gráfico 8).
20
Véase el Comunicado de Prensa de PDVSA, www.pdv.com, del 20/1/99.
21
Las reservas comprobadas se han estimado como la diferencia entre los descubrimientos necesarios para posibilitar la
producción y la producción acumulada que resulta de las expectativas de producción anual. En este caso los descubrimientos
están sujetos al límite de recursos e incluye el gas reinyectado a las formaciones. Con respecto a los recursos se han
considerado todas las manifestaciones de existencia de gas (probadas, probables, posibles, hipotéticas y especulativas), que
sumadas a la producción acumulada desde el inicio de la explotación también se denominan Recursos Ultimos. Se asume que
los Recursos Ultimos son el resultado de la ponderación de sus componentes por la probabilidad respectiva de recuperación
con la tecnología vigente y que pueden ser descubiertos y extraídos en su totalidad, lo que puede considerarse como una
hipótesis optimista. Se ha considerado como recursos por descubrir a la diferencia entre los Recursos Ultimos y las reservas
comprobadas más la producción acumulada desde el inicio de la explotación, también llamadas reservas originales.
69
abastecido sin dificultad aún cuando se dupliquen los requerimientos de gas para fines de la
próxima década. Ello supone que el crecimiento de la producción tendría que acelerarse,
respecto a la producción máxima que deriva de la tendencia de los últimos cinco años, a
efectos de satisfacer la producción requerida (Gráfico 12).
La producción máxima posible 22 que resulta de esa aceleración al parecer sería viable como
para acompañar al objetivo gubernamental si se resolvieran por otros medios las aparentes
restricciones que tiene la producción del país para mantener la energía de los reservorios,
esto es, la necesidad de una reinyección importante de parte de la producción bruta de gas,
que en parte podría deberse a la necesidad de evitar problemas de condensación retrógrada
en la explotación de algunos yacimientos.
Si así fuera, la conclusión más significativa que se desprende es que la producción máxima
posible podría satisfacer sin dificultad una demanda creciente durante más de 50 años,
dados los cuantiosos recursos de gas con que cuenta el país, siempre que existan las
inversiones necesarias para armonizar la infraestructura y facilidades a lo largo de toda la
cadena gasífera.
Las superficies que envuelven las producciones máxima tendencial y posible son iguales en
ambos casos a los volúmenes de reservas totales que se podrían extraer en horizonte de
producción, pero difieren entre sí por el diferente ritmo de extracción anual que muestran en
cada caso.
40
Como se ha señalado precedentemen-
te la producción máxima posible
20
permitiría, dados los recursos descu-
0 biertos y por descubrir, asegurar el
1990 2000 2010 2020 2030 2040 2050
suministro interno a largo plazo sin
Producción Max. Posible Consumo Interno
aparente dificultad hasta más allá de
mediados del próximo siglo. Esta circunstancia es singular dada la notable disponibilidad del
recurso y permitiría que el país pueda buscar nuevos mercados en los países vecinos.
• Ampliación Anaco – Barquisimeto: Longitud 530 km. Diámetro 30” a 42”. Plantas
compresoras: 110 MHP. Inversión total: 472 MMUS$(98).
22
Se define a la producción requerida como aquella que deriva de la expansión del consumo mientras que la producción
máxima posible resulta de condicionar la producción requerida por la disponibilidad de reservas.
70
• Ampliación Ulé – Amuay: Longitud 242 km. Inversión total: 216 MMUS$(98). Se espera
que su ejecución la realicen inversionistas privados.
• Ampliación Anaco – Puerto Ordaz: Longitud 200 km. Inversión total: 71 MMUS$(98).
• Ampliación Anaco – Jose – PLC: Longitud 308 km. Inversión requerida: 298 MMUS$(98).
Se asume que una empresa mixta se hará cargo de la ejecución del proyecto, con
participación de PDVSA.
A esos gasoductos es posible que haya que agregar otros con el objeto de facilitar el
transporte de los incrementos de
Gráfico 14: Capacidad de Transporte vs Requerimientos producción para satisfacer las
necesidades previstas en las
400 expectativas mencionadas del
Gobierno. Al respecto, dadas las
350
estimaciones de producción y
300 demanda se ha supuesto una
capacidad operativa de los gaso-
250
ductos mínima del 85% (Gráfico
MMmcd
El nexo de las disponibilidades de gas de los distintos campos productores con los requeri-
mientos de gas en las ciudades y otros centros de consumo, tal que permita acompañar la
evolución indicada (Gráfico 14), supone una complejidad que afecta a los procesos de trans-
formación y comercio tanto de los derivados líquidos como de los gaseosos. En esa comple-
jidad los precios son determinantes de la asignación de inversiones por lo que los resultados
que deriven de ello solo podrían analizarse, para ser más específicos, a partir de un modelo
que tenga en cuenta la mayor cantidad de los elementos en juego (Figura 4).
Ello facilitaría evaluar alternativas de inversión para ampliar o construir nuevas redes de
distribución de gas, por ejemplo, como está previsto para Puerto Ordaz, Maturín, Anaco,
Caracas, Valencia, Barquisimeto y Maracaibo en forma conjunta con la expansión de la red
de transporte y la operación del sistema. También ayudaría a un análisis integral que
comprenda la complejidad mencionada que se espera afronte la inversión privada23.
23
Por ejemplo, en Argentina la Secretaría de Energía ha resuelto esos aspectos mediante un modelo de programación lineal
multiperído que representa el sistema de gas mediante el que se ha simulado la operación de todas las etapas de la cadena de
gas. La función objetivo minimiza, sujeta a las restricciones, el costo de abastecer la demanda. A partir del “despacho óptimo
de gas” se simuló luego la operación de los yacimientos. También, en Bolivia se utilizó un modelo de programación mixta para
evaluar las alternativas de interconexiones con Brasil y otros países. Los programas fueron desarrollados por la empresa
Petroleum Technology Consultants (PTC).
71
Figura 4: Flujo del Gas Natural
Cuencas
Sedimentarias City Gate
Exploración
Petroquímica
Oleoductos
Exportación
En mercados competitivos consolidados en todas las fases de la cadena los precios asignan
las inversiones al margen de si las empresas son privadas, públicas o mixtas24. En
Venezuela la transición entre la modalidad actual de coordinación central y la esperada de
coordinación por el mercado no asegura que la ejecución de las obras sea realizada por
inversores privados a menos que en las etapas iniciales intervengan como contratistas de
obra de las empresas existentes que controlan la actividad. Sin embargo, las nuevas
medidas que ha anunciado el Gobierno y que implicarían una desintegración vertical y
horizontal de la cadena del gas, acompañada de marcos legales y regulatorios que
favorezcan la inversión privada, pueden facilitar en forma más rápida esos procesos.
Otro proyecto que contempla el Plan de Negocios de PDVSA consiste en una ampliación de
la capacidad de procesamiento en Occidente. Este proyecto tendría un costo de 184
MMUS$(98) y debe iniciar operaciones en el año 2002. También se espera que lo ejecuten
inversionistas privados. El proyecto contempla la construcción de plantas de extracción de
gas con capacidad de 200 MMPcd (31.8 MMmcd) en Bachaquero y dos plantas con
capacidad 150 MMPcd (23,9 MMmcd), cada una, en Ulé.
Por su parte, una de las estrategias de PDVSA Gas es maximizar la extracción del LNG
(Gas Natural Licuado). Al respecto, se planifica incrementar la capacidad actual de
producción de LNG de 282 Mbbld (44.9 Mmcd) a 315 Mbbld (50.2 Mmcd).
24
Al respecto los Temas Focales de OLADE de 1997 y 1998 son bastante ilustrativos de los procesos de modernización en la
industria del gas natural que se están registrando en la región en los últimos años.
72
En resumen, las inversiones totales que se han previsto realizar en la industria serían de
1.421 MMUS$ y se concentrarían en:
Predominante Predominante
generación térmica generación hidráulica
Exportación masiva Escenario: A Escenario: B
Exportación conservadora Escenario: C Escenario: D
Las modificaciones al escenario referencial se han realizado ajustando los consumos de gas
de las centrales térmicas y las exportaciones.
Los requerimientos de gas natural en la región tendrán, entre los años 2000 y 2020, una
fuerte expansión regional tanto por la incorporación de centrales termoeléctricas de alto
rendimiento (turbinas a gas y ciclo combinado) como por su difusión gradual en los otros
usos. Esa expansión se observará en los países productores y en muchos de sus vecinos
que importarán gas para completar su propia producción o para incorporarlo como fuente
energética alternativa de menor costo y bajo impacto ambiental.
25
Una breve descripción del Modelo puede encontrarse en el Anexo IV.
26
También puede verse un trabajo anterior de EDELCA “Estudio de Expansión de Generación: Periodo 1997 – 2013” División
de Planificación de Sistemas Eléctricos” Septiembre 1997.
27
OLADE/CEPAL/GTZ “Interconexiones y Perspectivas para el Comercio de Gas Natural en América Latina y el Caribe 2000-
2020”. Quito, junio 1999.
73
Esos requerimientos y las exportaciones que originen determinarán aumentos en la
producción y el correlativo incremento de reservas para sostener el suministro a largo plazo,
al menos durante los períodos y volúmenes a exportar que autoricen los gobiernos y para
respaldar los contratos de compra-venta que luego negocien los actores públicos y/o
privados. Esos plazos mínimos seguramente estarán ligados al período de recuperación del
capital y de beneficios que se estime necesarios para satisfacer las expectativas de las
empresas que asuman el riesgo de construcción de los gasoductos que requerirá la
expansión del sistema. Al respecto, las autorizaciones y contratos de exportación que se
están concretando en la región tienen una duración de hasta 20 años en la mayoría de los
casos.
Por otra parte, un plazo menor a los 20 años podría no evidenciar, con suficiente antelación,
que los incrementos de reservas requeridos por la expansión de los sistemas de transporte y
distribución estarán condicionados no sólo por las inversiones a realizar en el upstream sino
también por la disponibilidad de los recursos gasíferos que, al ser no renovables, podrían
limitar el horizonte de exportación de los países menos dotados y en consecuencia la
construcción de gasoductos en proyecto, que individualmente y bajo el supuesto de la
disponibilidad de caudales sí se justifican.
Por ello, el análisis prospectivo para el gas natural sugiere la necesidad de considerar al
menos un horizonte de 20 años. Ese análisis se realizó sin entrar a evaluar si la red de
gasoductos es óptima para la región ya que se estima que, a medida que se consoliden los
procesos de reforma en los países, el sistema de transporte tenderá a encontrar la solución
de equilibrio por sus propios mecanismos de ajuste. Esto es, que las empresas perseguirán
objetivos de rentabilidad y penetración en el mercado mientras que la política energética
buscará alcanzar objetivos de suministro sostenible a largo plazo en un contexto energético
global que configurará una estrategia para el sector en cada país. De ello, seguramente
derivarán soluciones que buscarán conciliar las respectivas expectativas en la actividad
gasífera.
100000
16%
Electricidad
60000
Doméstico
40000 51%
11% Industria
20000
Otros
0
00
02
04
06
08
10
12
14
16
18
20
90
92
94
96
98
20
20
20
20
20
20
20
20
20
20
20
19
19
19
19
19
18%
Ind. Petrol Electricidad Doméstico Industria Otros
74
Tabla 14: Escenarios B y C - Previsiones de demanda interna de gas natural 1998-2020
Consumo Interno (Mmc)
Intermedio Final
Años Total
Ind. Petrol. Electricidad Subtotal Doméstico Industria Otros Subtotal
La evolución del consumo interno (Gráfico 15) no difiere sustancialmente del que se observa
en el Escenario Base, excepto por la menor incidencia de los requerimientos de gas por las
centrales eléctricas que hacia el año 2020 tendrían una participación en el consumo total del
18% (Gráfico 16). En el resto de los sectores socioeconómicos tampoco se observan
mayores variantes con respecto al Escenario Base.
92
94
96
98
00
02
04
06
08
10
12
14
16
18
20
19
19
19
19
19
20
20
20
20
20
20
20
20
20
20
20
Los escenarios de exportación se caracterizan por dos tipos de enfoque. Por un lado el
enfoque por proyectos, que se denomina de exportación masiva, y por otro el enfoque de
75
sostenibilidad del suministro en el largo plazo, que se denomina de exportación
conservadora28.
Argentina y Bolivia, por el contrario, disponen de recursos más limitados y sus horizontes de
reservas se encuentran entre 21 y 23 años respectivamente. De acuerdo a las estimaciones
su producción máxima se alcanzaría dentro de los próximos 15 a 20 años en este escenario.
Ello implicará, de no descubrirse nuevos recursos, la necesidad de importar importantes
volúmenes entre el 2015 y 2020 para cubrir las necesidades del mercado interno, incluido el
de los países que actualmente importan gas de esos orígenes. Entre estos se destaca Brasil
por la magnitud potencial de su mercado doméstico. Se desprende de ello que sus posibles
proveedores a mediano y largo plazo podrían ser Perú y Venezuela.
El caso de Colombia podría llegar a ser similar al de México, tiene un elevado aunque más
modesto nivel de recursos pero con un horizonte de reservas de 32 años y su producción
máxima se alcanzaría en los próximos 20 años. Pero, la vecindad con Venezuela le
aseguraría un posible suministro a largo plazo.
28
OLADE/CEPAL/GTZ. Op. Cit.
76
Tabla 16: Escenario de exportación moderada (MMmc)
Cono Sur NorAndino Caribe Total
Argentina Brasil Chile Uruguay Subtotal Ecuador Centro Subtotal
América
2000 1913 1913
2003 3842 3842 1913 5755
2005 6522 6522 1913 8435
2010 7000 7218 14218 1913 16131
2013 10610 7218 17828 2132 2132 1913 21872
2015 13000 7218 20218 2132 2132 1913 24263
2017 13000 8131 9532 1330 31993 2132 2132 1913 36038
2020 13000 8131 9532 1330 31993 2132 2132 1913 36038
Fuente: OLADE/CEPAL/GTZ
Este sería el caso hacia el que estaría reorientándose Argentina donde el mercado de gas
está muy desarrollado con una cobertura cercana al 45% y posiblemente de Colombia al
limitar las exportaciones. En el primer caso, se buscaría que los proyectos no pongan en
situación de riesgo el suministro al mercado interno y en el segundo limitar la exportación a
una relación reservas/producción de referencia que tiene un efecto similar29.
De tenderse hacia este último enfoque, el mercado de Brasil requeriría para su expansión de
nuevas fuentes de suministro aparte del desarrollo que está realizando de sus propios
yacimientos. Si bien Brasil tiene un volumen de recursos relativamente similar al de
Argentina, la demanda potencial es de singular tamaño y podría triplicar a la de Argentina.
Los flujos estimados de comercio en cada alternativa para los años 2010 y 2020 se ilustran
en las Figuras 5 y 6.
29
En Argentina esos aspectos son regulados por la Resolución SE 299/98 de la Secretaría de Energía. En Colombia la
autorización de exportar es reciente, junio 1999.
77
Fuente: OLADE/CEPAL/GTZ
LNG Caribe
ICA R.M. ?
LNG
5.8 MMmcd 5.2 MMmcd
6.5 MMmcd
LNG
EC
Min 0 MMmcd ?
Max 38.9 MMmcd
PE
Min 0 MMmcd
Max 16.4 MMmcd
30.0 MMmcd
? BO BR
PY
?
?
CL
Min 0 MMmcd
Max 19.2 MMmcd
UY
* 2007
AR
Fuente: OLADE/CEPAL/GTZ
78
Figura 6: Comercio de Gas Natural 2020
12.0 MMmcd
LNG Caribe
ICA R.M. ?
LNG
5.8 MMmcd
5.2 MMmcd
6.5 MMmcd
LNG
EC
Min 87.7 MMmcd ?
Max 173.9 MMmcd
PE
Min 52.1 MMmcd
Max 68.2 MMmcd
?
PY
10.9 MMmcd
3.6 MMmcd
CL
UY
AR
Fuente: OLADE/CEPAL/GTZ
79
2.5. Balance entre oferta y demanda
150
baja intensidad respecto a los mayores
100
esfuerzos en que deberán incurrir Argentina
y Bolivia cuyos recursos son signi-
50 ficativamente menores y que en el caso de
Argentina se encuentran dispersos debiendo
0
1990 2000 2010 2020 2030 2040 2050
superar grandes distancias y rendimientos
por pozo mucho menores.
Producción Max. Posible Consumo Interno
80
2.5.2 Escenario B (exportación masiva y mínima generación térmica)
10000
Prod.Acum. En efecto, el estrechamiento de la brecha
Descub.Acum.
Recursos (97) entre los descubrimientos y producción
MMMmc
8000
acumulados es más reducido y por lo
6000 tanto repercute en una caída menos acen-
tuada de las reservas remanentes.
4000
3000
Como se ha mencionado, en este caso la
carga de centrales de generación supone
2000 diferir la construcción de centrales termo-
eléctricas a favor de alternativas hidro-
1000
eléctricas. Con ello las perspectivas de
0
exportación masiva de gas natural se
1990 2000 2010 2020 2030 2040 2050 verían mejoradas a largo plazo.
81
2.5.3. Escenario C (exportación conservadora y máxima generación térmica)
Gráfico 24: Descubrimientos y Producción
Acumulados En este escenario las perspectivas de
suministro a largo plazo se extienden
14000
aún más en el tiempo y estarían garanti-
12000 zadas por el volumen de recursos (Grá-
Prod.Acum. ficos 24 y 25).
10000 Descub.Acum.
Recursos (97)
MMMmc
3000
82
2.5.4 Escenario D (exportación conservadora y mínima generación térmica)
8000
Con referencia al Escenario C implica una
6000 menor utilización de recursos debido a la
4000
menor carga de centrales termoeléctricas
y con referencia a los escenarios A y B
2000 disminuye la intensidad de las exporta-
0
ciones hacia los países vecinos, en modo
1990 2000 2010 2020 2030 2040 2050 similar a la situación que se verifica en el
Gráfico 28: Reservas Remanentes escenario anterior.
6000
5000
También en este caso Venezuela dispon-
dría de importantes volúmenes de reser-
4000 vas para el suministro que se prolon-
MMMmc
83
2.6 Resumen y consideraciones sobre la producción neta y los recursos
La hipótesis más fuerte aplicada al conjunto de escenarios descriptos ha sido que los
recursos gasíferos cuantificados en el Apartado 2.1 (Tabla 2) se podrían extraer en su
totalidad. Sin embargo, las estimaciones de reservas involucran un cierto grado de
incertidumbre que depende de la confiabilidad de los datos de geología e ingeniería y de su
interpretación. Por otro lado no se han considerado expansiones de los recursos en el
período analizado de manera que el descuento por incertidumbre podría verse compensado
en todo o en parte por esos incrementos así como por la introducción de nuevas tecnologías
que en el futuro podrían mejorar el factor de recuperación de petróleo en los yacimientos de
gas asociado y liberar en consecuencia más gas para el mercado.
No obstante, los horizontes de reservas con base en el 2020 son bastante expresivos e
indican que al mismo ritmo de descubrimientos de los últimos años y acelerando
moderadamente el ritmo de producción el país podría afrontar las necesidades del mercado
interno y los compromisos de exportación que se negocien en el futuro si los recursos
estimados pudieran extraerse en su totalidad.
En efecto, la relación entre los recursos y la producción indica, a partir del año 2020,
horizontes que podrían extenderse entre 40 y 70 años según la alternativa que se considere.
84
2.6.2 Recuperación parcial de recursos: Análisis pesimista
Sin embargo, los datos que se han manejado en el apartado anterior podrían ser
contradictorios con la certeza de su recuperación total por lo que parece conveniente
introducir componentes de incertidumbre que permitan cuantificar el riesgo en las
estimaciones de modo de establecer un límite inferior a los recursos recuperables. Para ello
se han reclasificado los recursos entre identificados (reservas probadas, probables y
posibles) y no identificados (recursos por descubrir). Se asume que si los recursos no
identificados se descubrieran tendrían una estructura equivalente a la de los identificados
(Tabla 18). A su vez, para cuantificar la incertidumbre de cada categoría de reservas se han
aplicado factores de riesgo, que si bien pueden tener algunas diferencias para el caso
particular de Venezuela, son empleados por otros países30. El resultado es un volumen de
recursos ponderado por riesgo que es menor al de los recursos estimados en 2.877
MMMmc y que indicaría que el 25.5% de los recursos cuantificados tiene una muy baja
probabilidad de ser puestos en el mercado.
Aunque las estimaciones son indicativas sugieren un límite inferior o pesimista ya que en
este caso tampoco tienen en cuenta el posible crecimiento de los recursos en el período ni
las ventajas tecnológicas que pueden aparecer en la recuperación de petróleo con gas
asociado.
El resultado que deriva de considerar una restricción de recursos pesimista (Tabla 19)
sugiere que para cada escenario los horizontes de reservas no serán significativamente
menores debido al peso relativo de las reservas comprobadas iniciales y a la elevada
ponderación de las reservas probadas asumida para el total de recursos por descubrir en el
período.
Sin embargo, lo más probable es que la realidad se ubique en posiciones intermedias entre
las alternativas optimistas y pesimistas para cada escenario en la medida que se verifiquen
los otros aspectos señalados, tales como la posible expansión de la frontera de recursos y el
avance tecnológico, que se han omitido en el estudio.
30
Por ejemplo, ver las estimaciones de recursos de Argentina para la prospectiva nacional del suministro de gas a los
mercados interno y externos.<http://energia.mecon.ar>.
85
Tabla 19: Comparación de resultados 1997 - 2020
2020
1997
Escenarios Base A B C D
MMMmc
Consumo interno 36.3 105.7 105.7 102.1 105.7 102.1
Exportación - 2.6 69.9 69.9 36.0 36.0
No Aprovechado 4.4. 13.2 21.4 21.0 17.3 16.9
Producción Neta 40.7 121.5 197.0 193.0 159.0 155.1
86
2.7.1 Proyectos con estudios de prefactibilidad
Venezuela – Colombia:
Venezuela – Brasil
31
ECOPETROL “Estudio de Factibilidad Preliminar: Interconexión Gasífera con Venezuela” Informe Final. Vol. I a VI. Estudios
Técnicos SA. Bogotá, agosto, 1991.
32
OLADE/CAF “Proyecto de Integración Gasífera Colombia – Venezuela” Quito, junio 1992.
33
Arthur D. Little, Inc “Pan American Gas Pipelines: Feasibility Study” Prepared by Brown & Root, Inc. July 1995.
34
C. Khelil, A. Bellazoug and E. F. Hardy “Trans – Caribbean Gas Pipelines: Preliminary Technical and Economic Screening
Study” Oil and Gas Division, World Bank. July, 1995.
35
OLADE/CEPAL/GTZ “ Gasoducto Regional Venezuela – Colombia – Istmo Centroamericano: Estudio de Prefactibilidad” (En
elaboración) Unidad de Energía. CEPAL., México, 1999.
36
OLADE/CEPAL/GTZ “Interconexiones y Perspectivas para el Comercio de Gas Natural en América Latina y el Caribe: 2000 –
2020” Quito, junio 1999.
87
Mapa 1: Interconexiones de gas natural en operación y en proyecto en Sudamérica
88
2.8. Precios
Una estimación aproximada a los precios city gate, teniendo como referencia los costos de
transporte por un gasoducto con una capacidad de 40 MMmcd en las trazas indicadas en el
Mapa 1, indica que en el presente los precios de Venezuela y Perú estarían descolocados
frente a los de Bolivia y Argentina para abastecer a Santa Cruz, Bolivia; San Pablo, Brasil y
Buenos Aires, Argentina.
Tabla 21: Precios city gate estimados para algunas ciudades del Cono Sur
US$/MMBtu
Origen\Destino
Santa Cruz San Pablo Buenos Aires
Venezuela 3.14 3.61 4.37
Perú 1.30 3.05 2.53
Bolivia 1.00 2.73 2.18
Argentina Norte - 2.45
1.93
Argentina Sur - 2.80
Fuente: Elaboración propia
Sin embargo, el gas de Venezuela a los precios boca de pozo indicados precedentemente,
podría llegar a Manaos a 1.32 US$/MMBtu, a Porto Velho a 1.99 US$/MMBtu, a Cuiabá a
2.61 US$/MMBtu y a Brasilia a 3.11 US$/MMBtu. Precios que estarían en el orden de los
que se negocian en el Cono Sur y que podían ser menores si se considera la inyección
complementaria hacia el sur desde los yacimientos de Urucu. Al parecer también Santa
Cruz, en Bolivia, podría transformarse en el nodo de arbitraje de precios futuros donde el
mix de gas de distintos orígenes posibilite precios menores a los indicados (Tabla 21).
No obstante, el gas de Perú podría ser competitivo en un futuro cercano con el de Argentina
y Bolivia mientras que el de Venezuela también podría penetrar gradualmente en la medida
en que vayan aumentando los precios del gas en el sur. En la subregión Norandina,
Colombia y Ecuador podrían también abastecerse gradualmente con gas de Venezuela
mientras que en Centroamérica parecería que los precios de Venezuela y México podrían
alcanzar un nodo de indiferencia en algún punto del Istmo.
Cuando se analizan las series cronológicas de precios del gas natural caben varias
consideraciones. Si la racionalidad se apega a cómo se forman los precios en las empresas
constituidas como unidades de negocios, entonces el crecimiento de los precios del gas en
boca de pozo debería evidenciarse cuando comienza la declinación de su producción. Esto
es, que cualquier empresa racional buscaría, a partir de su ecuación financiera, mantener un
nivel constante de rentabilidad sobre el patrimonio neto incrementando los precios en igual
proporción al aumento de costos y disminución de producción, o en su defecto, incorporar
tecnología que permita absorber vía eficiencia ese aumento, o reducir los costos de los
pasivos y utilizar el efecto “leverage” para compensar los efectos negativos de esos
aumentos. La combinación de esos instrumentos, en la ecuación mencionada, puede en el
corto plazo dar lugar a efectos que inicialmente amortiguen los aumentos de costos con el
fin de llevar a cabo una estrategia competitiva, pero así y todo, luego de agotar esos medios,
los precios crecerán inexorablemente.
89
No obstante, ese crecimiento tiene límites. El primero de ellos, es el precio de frontera del
gas natural posible de importar (por ductos o licuificado) más el costo de transporte hasta el
lugar de entrega (city gate). Si ese precio es menor al precio del gas doméstico en igual
destino entonces descolocará del mercado a los productores que no puedan competir. De
ese modo el precio del mix de gas comercializado en un mercado libre y abierto puede llegar
a tener aumentos muy atenuados a largo plazo cuando los proveedores disponen de
recursos de gas en abundancia y la red de transporte está convenientemente integrada
como para que los oferentes y demandantes puedan acceder libremente y sin discriminación
a ella. Ese podría ser el caso que derive de una integración creciente en la región, donde la
penetración del gas de Venezuela y Perú, podría obligar a una mayor eficiencia productiva y
eventualmente a desplazar la oferta de los productores cuyos precios no puedan competir.
El segundo límite, es el precio de los sustitutos (cif) ponderado por los rendimientos en cada
uso. Si ese precio es menor al precio del gas doméstico más los costos de transporte hasta
el mismo punto, también ponderado por los rendimientos en los mismos usos, entonces el
productor perderá gradualmente mercado comenzando por el de generación eléctrica y
terminando con el minorista residencial.
2.9 Inversiones
• Sincerar precios para posibilitar una rentabilidad atractiva a los futuros inversores;
• Modificar el régimen de propiedad del producto a efectos de garantizar su libre
disponibilidad en el mercado;
• Desintegrar vertical y horizontalmente la cadena gasífera para evitar la posibilidad de
posiciones dominantes de la oferta en el mercado y regulación de los monopolios
naturales (transporte y distribución) que asegure libre acceso no discriminatorio a los
ductos y tarifas razonables;
37
A comienzos de la década del 90 todos los países productores de la región se caracterizaban por tener sistemas de
coordinación centralizada. A fines de la década casi todos los países han abandonado esa modalidad y han adoptado sistemas
coordinados por el mercado.
90
• Desincorporar activos o concesionar unidades de negocios por plazos largos para
garantizar a los beneficiarios la recuperación del capital invertido;
• Asegurar la competencia con marcos legales apropiados, y;
• Establecer condiciones de seguridad jurídica para oferentes y demandantes a efectos de
reducir el riego país para los inversores.
A medida que el mercado alcanza mayor madurez la eficiencia tiende a trasladarse a los
precios, posibilitando su baja dentro de ciertos límites y con efectos laterales sobre las otras
cadenas energéticas, como por ejemplo, generación de electricidad a menor costo. Se
desarrollan los mercados spot y se vislumbran los mercados de futuro para el gas natural.
Ese proceso parece ser el que también orienta a la política para el gas en Venezuela y que
posibilitará una fuerte expansión de esa industria en el país. Con los ajustes de precios se
ha iniciado un proceso de sinceramiento que si bien aún sigue controlado por el gobierno
crea las condiciones para su futura liberación cuando se den las condiciones adecuadas.
Con la separación del concepto de propiedad del gas natural respecto del gas metano se
posibilita la libre disponibilidad del producto y el interés por participar en la actividad si ella
puede constituir un buen negocio. El siguiente paso referente a la desintegración vertical y
horizontal de la cadena gasífera está encaminado por la nueva legislación que permitirá la
participación de los actores privados en sus distintas etapas, desde la exploración y
producción hasta la comercialización.
De todo ello se desprende que cabe esperar que Venezuela en pocos años pase a
institucionalizar un mercado doméstico para el gas y a desempeñar un singular rol en el
mercado regional.
3 Conclusiones
Las perspectivas del mercado del gas venezolano permiten inferir una importante expansión
que incluso puede superar las expectativas que sugieren los escenarios alternativos que
resultan de este trabajo.
• Una disponibilidad de recursos de magnitud considerable, que se ubican entre las más
importantes del mundo, y que prácticamente se encontrarían subexplotados por la falta
de mercados.
• Una producción de significativa importancia, la primera en su nivel en América Latina y el
Caribe, pero con una elevada relación gas/petróleo y tecnologías de explotación que
requieren significativos volúmenes de reinyección para energizar los reservorios. Ello
restringe la disponibilidad del producto para el mercado potencial actual aunque permite
esperar su recuperación posterior cuando las reservas de petróleo de esos reservorios
se encuentren en condiciones no económicas de explotación. No obstante, la
explotación petrolera, tanto para el mercado doméstico como internacional, permitiría
liberar importantes volúmenes que complementados por un mayor descubrimiento y
explotación del gas libre y una racionalización en los venteos y usos del gas en la
actividad petrolera permitiría ampliar las disponibilidades de gas para el mercado interno
y externo.
91
• En el mercado interno la potencial expansión hacia los usos domésticos, liberaría un
gran potencial para exportar GLP, de mayor valor que el metano, hacia el resto de
mundo. La mayor penetración del GNC en los usos vehiculares posibilitaría liberar para
la exportación grandes volúmenes de gasolinas y diesel oil así como reducir las
emisiones al ambiente en las ciudades. No obstante, es destacable la fuerte penetración
del gas en la industria en la que aún habría que investigar si caben posibles
sustituciones de los energéticos actualmente utilizados por gas natural. Pero, la
producción incremental de gas que puede derivar de la actual política energética para el
gas natural además liberará otros líquidos asociados a su explotación que aumentarán el
potencial exportador del país. Finalmente, la expansión que se espera en la generación
térmica permitirá balancear presupuestariamente mejor las necesidades adicionales de
electricidad ya que las correlativas inversiones en capacidad de alto rendimiento y
reducidos plazos para su operación permiten modular en forma más flexible los costos
de sobrecapacidad respecto al que originan las inversiones en capacidad hidráulica de
elevado costo inicial y largos plazos de maduración.
• La disponibilidad de gas natural, solamente al nivel de las reservas comprobadas y al
ritmo de la producción actual, tendría un horizonte de 101 años. Pero si se descubriera
el potencial tendría 175 años adicionales, esto es, un horizonte de 277 años. Todo ello
sin considerar la posible expansión de la frontera de recursos y el avance tecnológico.
• En ese contexto la red de transporte y distribución tendría que ampliar su capacidad y
simultáneamente integrarse territorialmente si, como se espera, se introduce la
competencia en el mercado del gas natural.
• En el mercado externo se observa una expectativa aún relativamente modesta de
exportación de LNG y proyectos de exportación de gas metano por ductos para los que
las motivaciones que los originaron aparentemente se han diluido por distintas razones o
que aún esperan su oportunidad. Sin embargo, existe un gran potencial para el
desarrollo del mercado externo en varios frentes y con el tiempo suficiente como para
afrontar ese desafío luego de poner en marcha el mercado interno a través de la
modernización del subsector en la que se ha comprometido el gobierno. En efecto, se da
la circunstancia favorable de posibles exportaciones a mediano plazo hacia el mercado
de Centroamérica, Ecuador y Colombia en ese orden y luego hacia el Cono Sur
empezando por Brasil y luego más hacia el sur donde se está desarrollando un gran
mercado subregional a partir de interconexiones de gran envergadura. Ese proceso de
penetración por ductos en nuevos mercados podría iniciarse en la próxima década por lo
que parece conveniente realizar oportunamente los correspondientes estudios de
prefactibilidad. Esos proyectos podrían originar importantes recursos financieros y
diversificar el peso de las exportaciones de petróleo en los aportes fiscales a la vez de
asegurar una estabilidad de precios del gas mayor que la que ofrece el mercado
petrolero mundial y en consecuencia mayor previsibilidad en la recaudación.
Las perspectivas a largo plazo para el mercado del gas venezolano permiten inferir una
singular expansión que incluso puede superar las expectativas que se analizan en los
escenarios alternativos que resultan de este trabajo.
92
Ello equivale a descubrir, hacia el año 2020, la producción que se acumularía (2.737
MMMmc), más un adicional entre 1.769 y 995 MMMmc, según sea la alternativa
optimista o pesimista, que sumados representan el 63% o 52% de los recursos por
descubrir iniciales, aspecto que parece factible en una situación intermedia. Esas
reservas, frente a una producción neta que podría llegar en el extremo a 197 MMMmc en
el año 2020, tendrían aún un horizonte entre 23 a 19 años sin considerar los recursos
por descubrir que se encontrarían a esa fecha con un remanente entre 4.017 y 1.914
MMMmc. Por otra parte, en el lapso que media entre el presente y el 2020 es probable
que además se expanda la frontera de recursos y que aumente el factor de recuperación
por el avance tecnológico. Dadas las conclusiones expuestas, sujetas a la convalidación
de expertos calificados, parecería que Venezuela tendría asegurado el posible
suministro a largo plazo del mercado interno y externo desde una perspectiva
exclusivamente física.
• Desde una perspectiva financiera las posibilidades de penetración del gas en los
mercados externos dependerán de varios factores. En primer lugar, de los precios city
gate que el país pueda ofrecer en cada mercado, dados por la suma de los precios en
boca de pozo más el costo de transporte frente a los precios del gas de otros orígenes
en esos mercados y de los sustitutos (fuel oil, diesel oil, LNG). Al parecer, un estudio
preliminar indicaría que por ahora a los precios boca de pozo para Puerto Ordaz (0.5
US$/MMBtu) sería posible penetrar hacia algunas ciudades del norte de Brasil pero no
se tiene referencia sobre los posibles precios de venta hacia Colombia excepto por las
anteriores estimaciones de proyectos que han quedado desactualizadas. De todos
modos las estimaciones definitivas deberían realizarse a partir de los estudios
específicos de factibilidad. En segundo lugar, depende de las condiciones marco para
realizar los contratos de compra-venta en cada caso particular ya que de ellas depende
que se hagan atractivos los proyectos para los inversores. En tercer lugar, se requiere
que el inversor tenga para cada proyecto al menos un comprador que garantice un
volumen mínimo de adquisición con cláusula take or pay y posibilidades de expandir la
oferta a los potenciales usuarios mediante redes de distribución. Este tipo de
operaciones se ha desarrollado exitosamente en el pasado entre Bolivia y Argentina y
más recientemente entre Argentina y Brasil, Brasil y Bolivia, Argentina y Chile, Estados
Unidos y México y por último entre Argentina y Uruguay. Pero ese proceso no se ha
agotado ya que las operaciones continúan en expansión mediante la inauguración de
nuevos gasoductos y el desarrollo nuevos proyectos.
Con la nueva legislación se han creado las condiciones iniciales para favorecer los procesos
de expansión mencionados pero los resultados, a través de la concreción de proyectos
específicos de inversión, dependerán ahora de la viabilidad que sugieran los estudios de
factibilidad en cada caso.
93
Anexo I: Composición química del gas venezolano y su poder calorífico
Componentes Rango
94
Anexo II: Escenario Base
Tabla II.1: Pronóstico de ventas de gas por sector Mercado Centro Oriental (MMPcd)
Año Sector Eléctrico Otros Clientes Exportación Consumo Petrolero Total Ventas
1997 405 993 0 167 1.565
1998 355 1.054 0 182 1.591
1999 515 1292 0 207 2.014
2000 584 1603 0 215 2.402
2001 681 2.106 0 249 3.036
2002 739 2.136 200 254 3.329
2003 827 2.219 250 286 3.582
2004 906 2.240 250 288 3.684
2005 961 2.262 250 288 3.761
2006 986 2.412 250 289 3.937
2007 1.010 2.431 250 291 3.982
2008 1.076 2.437 250 291 4.054
2009 1.074 2.454 250 292 4.070
2010 1.078 2.464 250 301 4.093
2011 1.147 2.479 250 301 4.177
2012 1.255 2.488 250 304 4.297
2013 1.264 2.506 250 305 4.325
Nota: Ventas incrementales a partir de 1999 requieren nueva infraestructura
Fuente: PDVSA. Gerencia de Mercadeo de Gas (27/04/98)
Tabla II.2: Pronóstico de ventas de gas por sector Mercado Occidental (MMPcd)
Año Sector Eléctrico Otros Clientes Exportación Consumo Petrolero Total Ventas
1997 132 281 0 152 565
1998 124 324 0 216 664
1999 198 325 0 265 788
2000 229 327 0 307 863
2001 261 330 0 310 901
2002 292 356 0 334 982
2003 307 357 0 387 1051
2004 307 358 0 384 1.049
2005 307 358 0 385 1.050
2006 307 359 0 385 1.052
2007 307 360 0 385 1.052
2008 307 361 0 385 1.053
2009 307 362 0 385 1.054
2010 307 363 0 386 1.056
2011 307 363 0 386 1.056
2012 307 364 0 386 1.057
2013 307 365 0 386 1.058
Nota: Ventas incrementales a partir de 1999 requieren nueva infraestructura
Fuente: PDVSA. Gerencia de Mercadeo de Gas (27/04/98)
95
Anexo III
El SECTOR ELECTRICO DE VENEZUELA:
EXPANSION DE LA GENERACION ELECTRICA
1. ANTECEDENTES.
Para la obtención del plan indicativo de obras de generación se utilizó el Sistema Unificado
de Planificación Eléctrica Regional ( ), desarrollado por Olade con apoyo financiero
del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)38. El modelo representa adecuadamente los
sistemas eléctricos con embalses plurianuales y térmicos dispersos en el territorio nacional
y posibilita simular y optimizar planes alternativos de expansión de capacidad de
generación. A partir de esos resultados es posible diseñar estrategias de expansión,
teniendo en cuenta la incertidumbre en el crecimiento de la demanda, los costos de los
combustibles, los períodos de ejecución de los proyectos y el comportamiento de la
hidrología. Las simulaciones suministran indicadores apropiados tanto para el Gobierno
como para los inversionistas privados a la vez que permiten analizar los efectos que tienen
las alternativas de expansión sobre el ambiente y finanzas de las empresas.
2. OBJETIVO.
Por otro lado, teniendo como referencia información adicional tomada de los estudios de la
Gerencia de Mercadeo de Gas de PDVSA, de abril de 1998, y las expectativas del Gobierno
actual de duplicar la producción de gas hacia fines de la próxima década se ha analizado la
estructura de las capacidades térmica e hidráulica compatible con la demanda de
electricidad prevista en el estudio anterior.
Con las simulaciones indicadas se definieron dos escenarios: El primero, basado en una
mayor carga de capacidad de generación hidráulica que ejerce menor presión sobre la
demanda de gas y el segundo con una mayor carga de capacidad de generación térmica
que representa una expansión en la demanda de gas. Ello posibilitará, a su vez, evaluar
alternativas de inversión pública y privada en generación y los impactos sobre los recursos
de gas así como las inversiones en exploración y desarrollo de nuevas reservas y medios de
transporte y distribución para posibilitar el suministro interno y externo.
38
Para mayor detalle sobre el ver síntesis en el Anexo IV.
96
3. EVOLUCION DE LA DEMANDA Y OFERTA DE ELECTRICIDAD.
La tasa de crecimiento de la demanda eléctrica en los últimos años ha sido del 3.9% (Tabla
III.1).
97
Tabla III.2: Produccion Total de Energía Eléctrica (GWh)
Variación
DESCRIPCION 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996
anual (%)
TOTAL 59,321 63,337 67,440 69,382 71,221 73,446 72,680 3.44
Centrales eléctricas 56,195 60,279 63,592 66,047 67,569 70,672 69,512 3.61
Autoproductores 3,126 3,058 3,848 3,335 3,652 2,774 3,168 0.22
Fuente: Olade, SIEE
La oferta hidroeléctrica existente está básicamente constituida por tres centrales: Guri de
9,500 MW, Macagua de 2,920 MW y San Agaton de 200 MW. Lo que da un total de 12,620
MW de fuentes energéticas renovables.
Las centrales térmicas estaban a su vez conformadas por 5,050 MW de capacidad instalada
en plantas a vapor que consumen fuel oil, 3,260 MW en térmicas a gas natural y 120 MW de
grupos diesel, lo que da un total de 8,430 MW de origen térmico. De ese total instalado, la
capacidad efectiva, por compañía eléctrica es el siguiente: Cadafe 3,857 MW; Elecar 2,250
MW; Enelven 1,102 MW. A nivel nacional, se cuenta con 7,209 MW efectivos.
La energía térmica del sector eléctrico venezolano fue generada por centrales que
consumen gas natural, fuel oil y gas oil. La información histórica sobre el consumo de
combustible se presenta a continuación:
Como se puede observar (Tabla III.3) el gas natural tiene una importancia sustancial como
insumo en el parque térmico nacional. Su aporte medio es superior al 80% del valor total,
con una tasa de crecimiento anual del 4.9%. A partir de 1999, se ha previsto que algunas
centrales térmicas que consumen fuel oil tienen ser modificadas para que utilicen gas
98
natural, por lo que el uso de este recurso será aún superior. La entrada en servicio de
nuevas centrales hidroeléctricas, la utilización creciente del gas natural en la producción de
electricidad y el alto margen de reserva eléctrica explican que la tasa de variación del fuel oil
haya sido negativa (27%).
La proyección de la demanda de energía eléctrica, que ha sido elaborada por Fundelec para
el estudio mencionado se presenta en la Tabla III.4. Los dos escenarios, bajo y alto, se
encuentran a ambos lados del crecimiento tendencial de la demanda en los últimos años.
Como en este estudio interesa conocer los máximos requerimientos de gas natural
destinados a la producción de energía eléctrica (condiciones extremas), se utilizará el
escenario de demanda alto, en el cual la tasa de crecimiento anual es del 4.03%, mayor que
el crecimiento vegetativo de la última década.
En el marco del convenio de asistencia técnica suscrito con Olade, Fundelec proporcionó
amplia información sobre el sector eléctrico de su país (estadística de demanda horaria a
nivel nacional, estadística de caudales naturales afluentes a las centrales existentes y a los
proyectos futuros, características físicas y operacionales de las centrales hidroeléctricas y
termoeléctricas existentes y características físicas, operacionales y de costos de las
centrales hidroelécticas y termoeléctricas futuros, etc.).
99
requerimientos de combustible, básicamente gas natural, objeto de este estudio. El proceso
seguido fue el siguiente:
Los proyectos hidroeléctricos estudiados y propuestos por EDELCA son atractivos para el
sistema que satisface sus expectativas (Tabla III.6). Estos proyectos son:
100
Gráfico III.2: BALANCE DE POTENCIA (MW)
25,000
20,000
15,000
10,000
5,000
0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
Se puede observar que el valor de la reserva eléctrica disminuye con transcurso del tiempo
(Gráfico III.2); al principio (año 1999), se podría argumentar que toda la generación térmica
está asignada a la reserva de demanda máxima; al transcurrir el tiempo, ésta disminuye. En
el año 2007, con la entrada en servicio de la central hidroeléctrica Tocoma, aumenta y luego
vuelve a disminuir a fines del período de estudio (Tabla III.8).
Para satisfacer los requerimientos de energía eléctrica, el sistema requiere los siguientes
volúmenes de gas natural (Tabla III.9).
101
Tabla III.9: Requerimientos de Gas Natural
6 3
AÑO GWh MW 10 m
1999 21,511.9 3,778 7,740.05
2000 23,245.5 4,082 8260.42
2001 32,428.1 5,695 10,839.8
2002 34,967.7 6,141 11,599.8
2003 34,615.2 6,079 11,496.4
2004 34,520.9 6,063 11,469.2
2005 36,299.8 6,375 11,987.4
2006 37,422.1 6,572 12,313.5
2007 37,672.2 6,616 12,386.4
2008 37,373.5 6,564 12,275.4
2009 36,492.5 6,409 12,002.7
2010 37,202.5 6,534 12,208.2
2011 49,371.6 8,671 16,167.9
2012 47,457.3 8,335 15,614.4
2013 47527.9 8,347 15,653.3
Nota: Para determinar la capacidad a ser instalada se ha utilizado un factor de carga del
65% anual.
Estos volúmenes son superiores a los obtenidos en el escenario anterior por lo que se ha
procedido a realizar un análisis inverso al utilizado en el numeral 4.2 a efectos de determinar
la composición del equipamiento de generación compatible con los requerimientos indicados
en la tabla anterior y con la demanda interna máxima de electricidad prevista en las
hipótesis de Fundelec. Para ello, el análisis ha consistido en:
102
4.3.1. Disponibilidad térmica.
103
son mayores que en el caso procesado en el numeral 4.2. Los requerimientos de gas
natural y el equipamiento hidroeléctrico existente y en construcción, determinan ese margen
de reserva del sistema. A continuación se presentan los valores de la demanda, oferta y
reserva de potencia (Tabla III.11).
En el Gráfico III.5 se muestran los requerimientos de gas natural para cada una de las
opciones analizadas. Los requerimientos de gas natural en la opción de Fundelec son
menores que los de la opción PDVSA.
Durante los años 2001 y 2002, los requerimientos son similares debido básicamente a la
entrada en servicio de los proyectos hidroeléctricos que actualmente se encuentren en
construcción. A partir del 2010, al no incorporarse nuevas centrales hidroeléctricas los
consumos de gas de la opción Fundelec son más elevados aunque menores que en la
opción PDVSA.
La Tabla III.12 presenta la comparación entre las dos opciones en unidades de potencia
(MW) y de consumo de gas (metros cúbicos):
104
Gráfico III.4: EQUIPAMIENTO TERMICO (MW)
12,000
10,000
8,000
6,000
4,000
2,000
0
1995 2000 2005 2010 2015
Para el año 2013 existe una diferencia de 4,101 MW. Esto representa un 56.4% más en la
opción de PDVSA y de 2,239 millones de m3 de consumo de gas, o sea un 16% más de
consumo de este combustible.
105
4.4.2 Reserva del sistema
50.0
45.0
40.0
35.0
30.0
25.0
20.0
15.0
10.0
5.0
0.0
1999 2002 2005 2008 2011
El Gráfico III.6 muestra la reserva de potencia en cada uno de los casos analizados. Por su
parte, muestra la mayor reserva del sistema en la opción PVDSA.
Las siguientes tablas presentan la reserva del sistema eléctrico venezolano en las dos
opciones analizadas: con información de Fundelec y de PDVSA.
Tabla III.13: Reserva del Sistema (Mw) Tabla III.14: Reserva del Sistema (%)
Fundelec PDVSA DIFERENCIA Fundelec PDVSA DIFERENCIA
1999 4,632 5,134 502 1999 36.6 40.6 4.0
2000 3,950 5,175 1,225 2000 29.6 38.8 9.2
2001 4,508 5,097 589 2001 31.4 35.5 4.1
2002 4,888 5,672 784 2002 32.7 38.0 5.2
2003 4,956 6,486 1,530 2003 31.9 41.7 9.8
2004 4,874 7,039 2,165 2004 30.0 43.3 13.3
2005 4,794 7,358 2,564 2005 28.1 43.2 15.0
2006 4,296 7,041 2,745 2006 24.5 40.2 15.7
2007 4,946 7,365 2,419 2007 27.4 40.7 13.4
2008 5,314 7,288 1,974 2008 28.5 39.1 10.6
2009 5,789 6,672 883 2009 30.1 34.7 4.6
2010 5,570 6,038 468 2010 28.0 30.3 2.4
2011 4,430 5,862 1,432 2011 21.5 28.5 7.0
2012 3,495 5,950 2,455 2012 16.4 28.0 11.5
2013 2,565 5,282 2,717 2013 11.7 24.0 12.4
5. OFERTA EXTERNA 39
Olade, dentro de las actividades del Tema Focal 1999 "Interconexiones Energéticas e
Integración Regional en América Latina y el Caribe", analizó mediante estudios de caso la
posibilidad de interconexiones eléctricas entre los distintos países de la región. Uno de los
39
Mayor información sobre este tema se puede ver en el Tema Focal 1999 de OLADE "Interconexiones Energéticas e
Integración Regional en América Latina y el Caribe". Quito, junio 1999.
106
estudios de caso analizados fue el de la Región Andina (Venezuela, Colombia y Ecuador), y
otro fue el de la región Andina con los Países del Istmo Centroamericano.
El efecto ambiental es otro de los beneficios que trae consigo la interconexión eléctrica. La
disminución de la operación de las térmicas de baja eficiencia y la introducción de nuevas
centrales de ciclo combinado, de alto rendimiento, contribuyen a reducir las emisiones de
gases a la atmósfera.
La transferencia de energía entre los países vecinos varía de un año a otro. Durante el
período de análisis Venezuela sería el principal país exportador de energía eléctrica en la
subregión, aunque las transferencias netas hacia este país, desde Colombia y Ecuador,
dependerían de las condiciones hidráulicas y estacionales del conjunto de los tres países.
Otro factor importante a ser analizado son los costos marginales de operación de los
sistemas, que por efecto del flujo de transmisión de energía más barata entre los países, se
ven reducidos, generando un beneficio para todos los actores.
6 CONCLUSIONES.
Este estudio, es una primera aproximación a aquellos que se deberían realizar para
profundizar sobre los requerimientos de energéticos a nivel nacional.
Los procesos de integración binacional, subregional y regional son cada vez más intensos,
por lo que, los resultados del estudio, se dirigen a mostrar las ventajas que tendría para
Venezuela la interconexión eléctrica y gasífera con otros países de América Central,
Norandinos y de América del Sur.
107
Anexo IV
EL SISTEMA UNIFICADO DE PLANIFICACIÓN ELECTRICA REGIONAL: EL
MODELO
1. INTRODUCCION
La experiencia de las empresas eléctricas ha mostrado que esos factores son tan relevantes
para las decisiones de inversión como los aspectos ya representados, tales como
incertidumbre en la hidrología y fallas de los equipos. La tarea de su implementación es
muy compleja tanto en términos metodológicos como computacionales:
a. En contraste con los fenómenos de hidrología y fallas de equipos, que pueden ser
modelados a través de técnicas investigadas en el área de ciencias naturales, las
incertidumbres aquí mencionadas están fuertemente ligadas a aspectos económicos,
políticos y de organización social.
108
c. Es necesario reexaminar la función objetivo tradicional de la planificación en dos
aspectos: a) el uso del valor esperado para representar el efecto de las incertidumbres;
y b) la utilización de una única medida escalar (costos) para estimar la calidad del plan.
Para hacer frente a los cambios que se están presentando en el sector eléctrico
latinoamericano, la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), con el apoyo finan-
ciero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con base en la experiencia existente
en la región, desarrolló el modelo de planificación eléctrica regional el mismo que ha
sido utilizado en la mayoría de los países por los entes responsables de la expansión de la
generación eléctrica.
OLADE, con la colaboración financiera del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), desa-
rrolló un sistema computacional, orientado a la priorización, dimensionamiento y selección de
proyectos eléctricos para satisfacer el crecimiento de la demanda de energía eléctrica en
condiciones de incertidumbre. El sistema determina en cada etapa metas de generación para
cada central del sistema, minimiza el valor esperado del costo de operación a lo largo del
período de estudio y evalúa los impactos financieros y ambientales, motivados por el futuro
desarrollo del sector eléctrico.
Informática
Demanda y
y control
conservación
Hidrológico
Planificación bajo
Incertidumbre Térmico
109
2.1. MODULO DE DEMANDA (MODDEM)
El objetivo principal del módulo de demanda es elaborar modelos de curva de carga a partir
de información histórica; y, con base en proyecciones de demanda anual externas al
modelo, preparar la información de entrada para los otros módulos del . El módulo de
demanda simula el efecto de los programas de Conservación de Energía y Administración
de Carga (CEAC) sobre las demandas proyectadas, considerando las fluctuaciones
estacionales del mercado. Adicionalmente, efectúa pre-despachos de potencia y energía de
los casos cuya representación no es manejada por los otros módulos del , lo que
permite representar el despacho de plantas no convencionales (pequeñas centrales
hidráulicas, solares eólicas, cogeneración, etc.) e intercambios acordados con anterioridad
con empresas generadoras y consumidores de regímenes especiales.
La información histórica de hasta 5 años a nivel de cargas horarias, puede estar subdividida
por regiones y tipos de consumo. El usuario tiene la opción de ingresar información ya
elaborada en cualquiera de las etapas del módulo.
110
El problema de selección de inversiones puede dividirse en dos subproblemas: inversión y
operación y puede entenderse como un proceso de decisión en dos etapas: en la primera,
se toman decisiones de expansión; estas decisiones son analizadas en una segunda etapa
(donde la operación del sistema se simula, incluida la decisión de expansión) para retro-
alimentar la primera etapa. Con base en los costos de operación se reformula la estrategia
de expansión, la cual es analizada de nuevo en una segunda etapa y así sucesivamente.
Con la simulación de la operación del sistema, se puede obtener una gran cantidad de
información que le permite al usuario tomar decisiones relacionadas con:
• Consumo de combustible de las centrales térmicas.
• Determinación de los costos marginales del sistema, para cada etapa del período
de estudio período y cada bloque horario.
• Determinación de una política que permita evitar los desabastecimientos de
energía; o que si éstos ocurren su efecto sea mínimo.
• Modulación de la demanda de energía eléctrica que posibilite reducir los costos
de operación del sistema.
• Realimentación al plan de expansión determinado por el módulo de planificación.
La existencia de interconexiones con los sistemas vecinos permite una reducción de los
costos de operación a través del intercambio de energía y de un aumento en la confiabilidad
de abastecimiento, a través de la repartición de las reservas.
Los sistemas térmicos pequeños (STP) son aquéllos que poseen pocas unidades
generadoras termoeléctricas cuyos tamaños son relativamente grandes comparados con la
demanda del sistema y en los cuales el recurso hidroeléctrico no existe o bien es
relativamente escaso y de regulación estacional a lo sumo.
111
2.6. MODULO FINANCIERO (MODFIN)
El módulo financiero tiene como objetivo, analizar la factibilidad financiera de los planes de
expansión de la generación de energía eléctrica y los refuerzos del sistema de transmisión,
a fin de permitir tomar decisiones oportunas, respecto a la gestión que la organización debe
realizar para concretar un esquema de financiamiento viable.
El MODFIN presenta una gran versatilidad ya que puede realizar análisis en moneda
corriente o en moneda constante, en moneda local o en moneda extranjera; pudiendo
fácilmente trasladarse a cualquiera de estas opciones.
La atención y gestión del ambiente, por la multiplicidad de realidades que la integran (física,
biótica, social, cultural, económica) requiere necesariamente de una metodología en la cual
cada una de ellas puede ser involucrada explícitamente.
Se han determinado cinco objetivos en los que se recogen los impactos más relevantes de
los proyectos de generación; sean éstos hidráulicos o térmicos. Cada objetivo, a la vez, está
conformado por uno o varios criterios, seleccionados con la finalidad de evaluar un impacto
en particular.
La metodología está concebida para evaluar planes de expansión; esto es, grupos de
proyectos que cumplan la restricción de cubrimiento de la demanda; para tal efecto, una vez
especificado cuáles proyectos conforman cada alternativa del plan de expansión, los
impactos de cada proyecto se van agregando para llegar a la evaluación del plan como un
todo.
El ha sido distribuido a más de 100 usuarios entre los que se cuentan organismos
internacionales, universidades y centros de investigación, empresas eléctricas públicas y
privadas y ministerios y dependencias ministeriales de América Latina y el Caribe. Se han
dictado cursos de entrenamiento a empresas eléctricas, consultoras y a especialistas de
organismos internacionales.
El modelo ha sido utilizado por casi todos los países de la Región; su experiencia se
circunscribe a la obtención de planes de expansión de la generación, determinación de
costos marginales, estudios de factibilidad de proyectos, despachos de mínimo precio; estu-
dios financieros y ambientales. En la ejecución de estos trabajos OLADE ha apoyado a los
países de acuerdo a las necesidades particulares de cada uno, bien sea con cursos
intensivos en el uso de la herramienta o asesorías puntuales.
112