0% encontró este documento útil (0 votos)
52 vistas7 páginas

Elementos clave en la comunicación efectiva

La comunicación es un proceso fundamental que implica la transmisión de mensajes entre un emisor y un receptor a través de un canal y un código compartido, en un contexto específico. Los textos son unidades significativas que permiten la transmisión de información y su comprensión depende del contexto situacional y cultural en el que se producen. En la era de la comunicación mediada por computadoras, los contextos socioculturales y situacionales se han reconfigurado, permitiendo nuevas formas de interacción y producción de contenido en línea.

Cargado por

susanacardoza28
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
52 vistas7 páginas

Elementos clave en la comunicación efectiva

La comunicación es un proceso fundamental que implica la transmisión de mensajes entre un emisor y un receptor a través de un canal y un código compartido, en un contexto específico. Los textos son unidades significativas que permiten la transmisión de información y su comprensión depende del contexto situacional y cultural en el que se producen. En la era de la comunicación mediada por computadoras, los contextos socioculturales y situacionales se han reconfigurado, permitiendo nuevas formas de interacción y producción de contenido en línea.

Cargado por

susanacardoza28
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Comunicarnos es una de las actividades humanas más interesantes e

importantes ¿Se imaginan lo que ocurriría si no pudiéramos comunicarnos entre


nosotros? Desde que comenzaste tus estudios de Lengua y Literatura quizás has
notado el énfasis puesto en el proceso de comunicación y es que esta actividad está
presente de manera permanente en nuestras vidas.
Este proceso consiste en transmitir un mensaje a un receptor a través de un
canal y usando un código compartido. Y todo el proceso se halla inscrito en una
situación que hay que tomar en cuenta para que esa interrelación realmente tenga
sentido, es decir, un contexto. También es necesario que el mensaje que se va a
transmitir tenga una estructura determinada, que sea un texto bien construido. Por
eso es fundamental conocer los elementos que intervienen en el proceso
comunicativo, especialmente la noción de texto y de contexto.
Los elementos que deben darse para que se considere el acto de la
comunicación son:
Emisor: Es quien emite el mensaje, puede ser o no una persona.
Receptor: Es quien recibe la información.
Canal: Es el medio físico por el que se transmite el mensaje, como internet,
teléfono, etc.
Código: Sistema de señales o signos que se usan para transmitir un mensaje,
por ejemplo, el inglés, el castellano, el código morse.
Mensaje: Es lo que se quiere transmitir.
Situación o contexto: Es la situación o entorno extralingüístico en el que se
desarrolla el acto comunicativo.

La Noción de Texto

Cuando nos comunicamos transmitimos mensajes y esos mensajes,


dependiendo de la situación, tienen características específicas y bien diferenciadas.
Poseen una determinada estructura, una forma. Esa forma es lo que denominamos
texto. El texto nos permite la transmisión de la información o mensaje, por eso se
dice que es una unidad de significación mayor que la oración.
Producimos textos de varias clases que siempre son significativos. Los
podemos combinar a nuestro gusto, pueden ser orales o escritos. Al construirlos
podemos cambiar el registro, nuestros gestos o nuestra entonación, en el caso de
los textos orales. En los textos escritos, varía la extensión y podemos encontrar
textos formados por una sola oración, el uso de los recursos lingüísticos y de las
estrategias discursivas.
En el texto el protagonista es nuestra comunicación, ya que a través de esta
unidad se muestran las costumbres de una determinada comunidad, se refleja la
personalidad del emisor y se ofrece una visión del contexto en el que fue creado. El
texto es el elemento dentro del proceso de comunicación donde se concreta el
mensaje, así que podríamos decir que transmitimos mensajes a través de los textos,
los cuales tienen una función social muy importante, porque permiten la
interrelación entre los seres humanos.
La condición comunicativa del texto depende del contexto situacional, pues es
el producto de un proceso interactivo. Por ello, es necesario prestar atención a la
manera como producimos nuestros textos, para que la compresión que requerimos
por parte de nuestro receptor se ajuste lo más posible a lo que nosotros como
emisores esperamos.

La Noción de Contexto

En comunicación el contexto es el conjunto de circunstancias en las cuales se


produce la interacción (lugar, tiempo, cultura del emisor y del receptor, entorno,
etc.), este aporta la información necesaria para que podamos entender el mensaje.
Es un hecho elemental y bien conocido que el significado de un mensaje no
solo depende de su estructura gramatical (sintáctica o léxica) sino también y en alto
grado del contexto. Este debe incluir la referencia a la situación que está teniendo
lugar, a la cultura en la que se desarrolla (cultura en un sentido amplio) y a las
características del texto en sí mismo, con las variables lingüísticas específicas.
Podemos distinguir, básicamente, dos tipos de contextos:

● Contexto lingüístico
● Contexto extralingüístico

El contexto lingüístico es el entorno discursivo que rodea a una palabra,


tiene que ver con todos los factores que van frecuentemente asociados a la
producción de enunciados y que afectan la interpretación, la adecuación e incluso
el significado de los mensajes. Blommaert (2001) lo relaciona con los diferentes
recursos lingüísticos y las distintas habilidades comunicativas.
El contexto extralingüístico se asocia al lugar, la audiencia o conjunto de
interlocutores potenciales que intervienen en una acción comunicativa, el tipo de
registro y el momento en que se produce el acto lingüístico. Son parte del contexto
extralingüístico:
● Contexto histórico: las circunstancias históricas que rodean el texto.
La época puede ser histórica o pretérita (en el caso de una historia de
fantasía).
● Contexto cultural: aspectos de la cultura de la comunidad donde se
manifiesta el discurso, tales como: religión, economía, tensiones
sociales entre grupos. Depende del grupo social y suele estar integrado
por los comportamientos observables y los valores que los sustentan.
● Contexto social: también conocido como contexto pragmático, está
vinculado a la situación de interacción. Es la zona de cooperación
donde se produce la comunicación, en la que emisor e interlocutor
adoptan ciertos roles definidos por el tipo de interacción, las
presuposiciones, las inferencias y la relación simétrica o asimétrica
establecida entre quienes participan (Losada, 2002; Camps, 1994).
● Contexto espacio-temporal: se trata del entorno en el que tiene lugar la
comunicación, e incluye las coordenadas espaciales y temporales en las que
se produce un enunciado.
En síntesis, lo extralingüístico o extrasituacional incluye las experiencias y todo
tipo de conocimientos del mundo adquiridos previamente y compartidos
socialmente, que le posibilita al hablante/escritor u oyente/lector realizar
determinadas presuposiciones, que utiliza para la adecuada producción e
interpretación de los enunciados en las interacciones comunicativas (Goodwin y
Duranti, 1993).
Muchos textos dependen directa y exclusivamente del contexto. Este es un
elemento importante en la reconstrucción del significado de una palabra, un
enunciado o una secuencia de enunciados, de tal manera que existe una innegable
dependencia del significado del texto respecto de su contexto y esto ocurre no solo
en la interacción cara a cara, o en el mundo real/material, también se da en la
comunicación virtual o mediada por dispositivos electrónicos.

La comunicación mediada por computadoras (CMC) como contexto


comunicativo

El surgimiento de las llamadas tecnologías sociales y su alto nivel de adopción


por parte de casi todas las personas nos llevan a reexaminar los conceptos que
tradicionalmente se aplican a la interacción cara a cara, para poder observar qué
otros aspectos del contexto se incorporan al estudio de este tipo de comunicación
mediada por la computadora (CMC), o por dispositivos como los teléfonos celulares.
La interacción e interpretación discursiva mediada a través del uso de un
dispositivo o artefacto tecnológico poseen atributos o características contextuales
específicas que se hayan condicionadas no solo por las especificaciones técnicas
de los artefactos sino también por la utilidad que le dan los usuarios.
Con el surgimiento de la denominada Web 2.0, la comunicación interpersonal
se enriquece al verse favorecida por la convergencia de medios en la producción
del discurso, es decir, el contenido generado por el individuo puede manifestarse
vía texto escrito, video, audio y/o imágenes estáticas.
Por tanto, es inevitable que en la interacción en línea, al igual que en la
interacción cara a cara, el lenguaje se acomode a los contextos y prácticas sociales
que surgen en torno a ésta. Esta acomodación favorece el uso de ciertas estrategias
lingüísticas que se dan en un contexto condicionado por factores que obedecen a
características generales y constitutivas de los entornos virtuales.
Observemos la exploración del concepto de contexto en la comunicación en
línea que propone Parini (s/f):

Figura 1: Caracterización del contexto en la


comunicación mediada por computadoras (CMC)

El contexto sociocultural representa el dinamismo de la sociedad


contemporánea móvil en donde los ejes temporales y espaciales se hallan en
constante reconfiguración y en donde el uso de las nuevas tecnologías no es un
pasatiempo de unos pocos sino una necesidad de todos.
Aquí nos ubicamos en lo dicho por Bauman, citado en Parini (s/f), denomina la
época de la instantaneidad a la sociedad actual, la cual tiene como símbolos
principales los teléfonos celulares. Dispositivos que constituyen verdaderas
mochilas electrónicas en las cuales llevamos, como verdaderos exploradores, un
mundo de contactos al que tenemos acceso solamente con apretar un botón o tocar
un ícono en la pantalla.
La sociedad móvil forma parte del fenómeno de la globalización en el que las
nuevas tecnologías contribuyen a acortar las distancias físicas y hacen posible un
marco participativo en el que los individuos gozan de una mayor autonomía en
términos de las conexiones comunicativas que ellos mismos generan y que no son
filtradas por los medios masivos de comunicación o las instituciones.
En el nivel meso, el contexto sociomental, contempla la fluidez, la fugacidad y
el grado de estabilidad o inestabilidad de las relaciones sociales que tejen los
participantes, relaciones que pueden estar más centradas en el individuo o más
centradas en el grupo o grupos a los que éste pertenece, que pueden ser más o
menos anónimas, y que pueden o no incluir instancias de co-presencia física.
Este contexto sociomental se caracteriza por proporcionar un estado de
conectividad constante y que genera la sensación de estar físicamente cerca de
alguien y al tanto de sus movimientos cotidianos. Facebook, Twitter, Messenger,
entre otros medios digitales, ofrecen este tipo de interacción en línea. Esta es una
forma de interacción en la que los participantes no necesariamente llevan a cabo un
intercambio verbal recíproco, sino que pueden establecer una interacción a partir de
la sensación de presencia mutua y la posibilidad de monitoreo mutuo que surge por
el hecho de estar siempre conectados, aunque no necesariamente disponibles.
Por último, el contexto situacional contempla un marco participativo que
adquiere características específicas de la CMC en el entorno de la Web 2.0. Estas
incluyen la posibilidad de monitoreo mutuo a la distancia y sin copresencia física, el
uso de artefactos mediadores de la interacción como son los avatares, y la
convergencia de medios que brinda un abanico de posibilidades que son explotadas
de forma diferentes por los usuarios, muchos de los cuales no solo consumen sino
también producen contenido que luego comparten con otros usuarios en línea.
En la CMC la noción tradicional de emisor-receptor presenta un esquema
menos rígido o predecible dada las diferentes combinaciones que se hacen posibles
en el contexto comunicativo de la Web 2.0 en la que cada vez más se impone la
convergencia de medios como forma de comunicación multimodal. Así, la relación
entre el emisor y el receptor no es solo de uno a uno sino que puede ser, y en un
creciente número de situaciones lo es, de uno a muchos, de muchos a uno y de
muchos a muchos.
Pensemos, por ejemplo, como los mensajes de textos se utilizan para micro-
organizar todo tipo de encuentro presencial, o cómo las redes sociales,
particularmente Facebook y Twitter permiten convocar a miles de manifestantes que
se reúnen en persona en un determinado espacio físico y temporal y que luego
pueden continuar la discusión de lo ocurrido en el mundo material a través de los
posteos o mensajes que se producen en línea.
En conclusión, es inevitable que en la interacción en línea, al igual que en la
interacción cara a cara, el lenguaje se ajuste a los contextos y prácticas que surgen
en torno a ésta
FUENTES CONSULTADAS

Arcas, Yajaira y Arenas, Luisa. (2002). Lengua y Literatura 8 Grado (edición para el
docente). Caracas: Santillana, S.A.

Arroyo Cantón, Carlos; Berlato Rodríguez, Perla. (2012). La comunicación. En:


Averbuj, Deborah. Lengua Castellana y Literatura. España: Oxford University
Press. p. 7.

Blommaert, Jan. (2001). Context is/as critique. En: Critique of Anthropology. Vol.
21(1). London: Sage Publications, pp. 13-32.

Camps, Anna. (1994). La enseñanza de la composición escrita. Barcelona, España:


Barçanova.

Goodwin, Charles y Duranti, Alessandro. (1993). Rethinking context: an introduction.


En: A. Duranti y C. Goodwin (eds.) Rethinking context Language as an
interactive phenomenon. Cambridge: Cambridge University Press, pp. 1-42.

Losada, Flora. (2002). Análisis crítico de las nociones de contexto y significación.


Sus aportes al estudio de los fenómenos culturales de calidad folclórica.
Cuadernos FHyCS-UN, 18, pp. 265 – 273.

También podría gustarte