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Fuentes del Derecho Administrativo en Argentina

El documento analiza las fuentes del derecho administrativo en Argentina, destacando la supremacía de la Constitución y los tratados internacionales tras la reforma de 1994. Se clasifica la jerarquía de los tratados y se detalla la función de las leyes nacionales y locales, así como los diferentes tipos de reglamentos emitidos por el Poder Ejecutivo. Además, se aborda la limitación de la delegación legislativa y el control de convencionalidad por parte de la Corte Suprema.

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Fuentes del Derecho Administrativo en Argentina

El documento analiza las fuentes del derecho administrativo en Argentina, destacando la supremacía de la Constitución y los tratados internacionales tras la reforma de 1994. Se clasifica la jerarquía de los tratados y se detalla la función de las leyes nacionales y locales, así como los diferentes tipos de reglamentos emitidos por el Poder Ejecutivo. Además, se aborda la limitación de la delegación legislativa y el control de convencionalidad por parte de la Corte Suprema.

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FUENTES DEL DERECHO ADMINISTRATIVO

Según el artículo 31 de la CN, dice que la CN, las leyes dictadas por Congreso y los tratados con
potencias extranjeras son ley suprema de la Nación. La reforma de 1994 modificó esta igualdad de
jerarquía que existía entre leyes y tratados.
Dos años antes la supremacía de los tratados internacionales había sido puesta en manifiesto por la
Corte Suprema en el fallo “Ekmekdjian c/ Sofovich” y un año después de este en “Fibraca Constructora”,
y otro posterior en “Café la Virginia”.

Constitución Nacional y Tratados Internacionales con Supremacía Constitucional: la Constitución es una


fuente de extraordinaria importancia en el derecho administrativo, Es una ley superior al propio Estado
y fuera del alcance de las potestades de éste
Según el artículo 31 de la CN, dice que la CN, las leyes dictadas por Congreso y los tratados con
potencias extranjeras son ley suprema de la Nación. La reforma de 1994 modificó esta igualdad de
jerarquía que existía entre leyes y tratados.
Dos años antes la supremacía de los tratados internacionales había sido puesta en manifiesto por la
Corte Suprema en el fallo “Ekmekdjian c/ Sofovich” y un año después de este en “Fibraca Constructora”,
y otro posterior en “Café la Virginia”.
La Constitución Nacional recepta tres tipos de tratados internacionales.
- Los tratados con jerarquía internacional
Tal como dice el artículo 75 inciso 22 adicionado tras la reforma constitucional de 1994. Son 12, algunos
de ellos son la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre, o la Declaración Universal de
DDHH o la Convención Americana de DDHH.
El artículo refiere a las condiciones de vigencia y que son complementarios a las garantías y derechos de
la Constitución. En el primer punto hace alusión a la manera (interpretación) en que se aplica en el
Derecho Internacional. En el fallo Giroldi sostiene la jerarquía de la Convención Americana y que al
referirse la CN a las condiciones de vigencia considera la interpretación y aplicación que se hace del
derecho internacional.

Para que un tratado internacional tenga jerarquía constitucional debe ser votado por las dos terceras
partes de la totalidad de los miembros de cada Cámara. Misma cantidad se necesita para suprimirle tal
jerarquía y ser denunciados por el Ejecutivo.

- Los tratados sin jerarquía constitucional


A partir del año 1994 tienen mayor jerarquía que las leyes, es por ello que una ley no puede derogar o
modificar un tratado ya suscripto por el Estado.

- Los tratados de integración


Regulados por el artículo 75 inciso 24 dice que el Estado Argentino puede delegar competencias a
organismos supraestatales en virtud de la igualdad y reciprocidad, respeto del orden democrático y
derechos humanos.
El Congreso debe declarar la conveniencia que le genera a nuestro país la conformación de tal y tras al
menos 120 días aprobarlo por mayoría absoluta de los integrantes de cada Cámara. En caso de que sea
con Estados latinoamericanos se requiere tan solo los votos de la mayoría absoluta de cada Cámara y se
desestima la declaración de conveniencia.

La Corte Suprema se ha expedido mediante diversos fallos, en el fallo “Giroldi” (1995) reconoce a la
CIDH y su jurisprudencia para la interpretación y aplicación de las normas de la Convención, y de esa
manera aplicarlo internamente. En el fallo “Mazzeo” (2007) dijo que al Poder Judicial le corresponde
hacer un Control de Convencionalidad de las normas jurídicas argentinas con las de la Convención. En
“Lociser” (2012) sostiene que los fallos de la Corte son guías de interpretación de los preceptos
constitucionales. La Corte Suprema les da valor vinculante a los fallos de la CIDH y aplica a sus sentencias
la interpretación que el órgano supranacional aplica.
En el fallo “Fontevecchia” (2017) sostiene de todas formas que esos fallos de la CIDH no pueden revocar
sentencias de la CSJ, no puede funcionar como una “cuarta instancia” revisora de los fallos dictados por
los tribunales nacionales pues la Convención no abarca entre las facultades de la CIDH la revocación. Iría
a contramano del 27 de la CN, pues la última instancia es la CSJ, quien es la máxima intérprete de la CN,
siendo la CIDH de la Convención. Es aquí donde debe encontrarse el equilibrio. Es interesante la
disidencia del juez Maqueda, quien mantuvo su posición como en fallos anteriores y reiteró el carácter
obligatorio de las decisiones de la CIDH. Tras la sentencia de supervisión de la CIDH, finalmente se
añadió una nota al caso que hacía alusión a que la sentencia se contraponía con la Convención, pero no
se revocó.
El valor jurídico de los fallos de la CIDH es vinculante para la aplicación en el derecho interno siguiendo
su interpretación y aplicación, sin embargo, no puede revocar una sentencia, aunque si podría
ejecutarse, y dependiendo de la particularidad de cada caso, otros actos jurídicos para dar cumplimiento
a la reparación ordenada.
La Corte Suprema en el fallo “Carranza” refiere al valor jurídico de los informes de la Comisión
Interamericana de DDHH. Según Fayt y Zaffaroni estos son recomendaciones que se le formula al Estado
y que, ante estas situaciones, y aludiendo a la CIDH, se deben tomar las medidas para remediar
atendiendo a la responsabilidad internacional que conlleva la violación de las normas.
Para Petracchi reafirman el deber argentino de orientar los esfuerzos para el cumplimiento de las
recomendaciones de la Comisión. Para Petracchi más allá que no tengan el valor obligatorio de los fallos
de la CIDH por principio de buena fe debe. Maqueda siguiendo este último principio también alegó que
no se podía desconocer los informes.
Es decir, según estos jueces, los informes de la Comisión tienen fuerza obligatoria y valor vinculante, se
debe sentenciar una medida que tienda a privilegiar al ser humano ante el poder estatal.

Leyes: el concepto predominante de ley tiende a prescindir del contenido del acto, para atenerse
exclusivamente al aspecto formal, y así es como se dice que “ley” es todo acto sancionado por el Poder
Legislativo de acuerdo al procedimiento previsto en la Constitución a tal efecto. Están incluidos dentro
de la noción de “ley” tanto los actos legislativos de contenido estrictamente general, como los de
contenido particular.

a) Las leyes locales del Congreso de la Nación son aquellas que éste dicta en su carácter de legislatura
local. Todo lo que hace al derecho administrativo es por regla general local: De allí que las leyes que se
dictan en esta materia son dictadas por cada provincia para sí, y por la Nación también sólo para ella
misma y sus entes, excluidas las provincias. Las leyes locales si son dictadas por las Legislaturas
provinciales y solo aplican a ámbito territorial donde tiene jurisdicción. La ley provincial deberá ceder
ante la ley nacional cuando exista esa incompatibilidad
b) Las leyes nacionales del Congreso de la Nación se caracterizan porque son de aplicación en todo el
territorio de la Nación; se subclasifican en leyes de derecho común y leyes de derecho federal, y esta
subclasificación está concebida en razón de la materia o contenido de tales leyes. Observamos así que
mientras que la distinción entre leyes locales y nacionales está dada en razón del territorio, la distinción
entre leves nacionales de derecho común y federal está en cambio dada en razón de la materia. 1º) Son
leyes de derecho común las previstas por ejemplo en el art. 67, inc. 11 de la Constitución argentina: El
Código Civil, el Código Penal, el Código de Comercio, etc.
Las leyes nacionales son las emanadas por el Congreso y abarcan todo el territorio Nacional. Se pueden
clasificar según su materia en leyes de derecho común o leyes de derecho federal.
Las leyes comunes o de derecho común, porque las aplican los jueces locales dependiendo su
jurisdicción. Ejemplo de ellas son el Código Civil y Comercial, Minero, Penal. Se caracterizan porque son
aplicadas por los jueces locales, es decir, por los jueces de la respectiva provincia en que la cuestión se
produzca.
En cambio, las leyes federales solo las aplican los jueces federales y hacen a la existencia y
funcionamiento de los poderes del Estado. Ejemplos son leyes de ciudadanía, servicio militar, elecciones
nacionales, ley de educación.
No es fácil ubicar en el contexto general de las leyes argentinas el lugar que corresponde a las leyes de
derecho administrativo. Como solución de principio se señala que el derecho administrativo es local, y
que por lo tanto las leyes administrativas de la Nación sólo rigen para ella misma, y que cada Provincia
se dicta sus propias leyes de obras públicas, leyes relativas a la función pública, leyes iv. fuentes del
derecho administrativo. de procedimiento administrativo y de derecho procesal administrativo, leyes de
organización administrativa, entidades autárquicas, empresas del Estado, etc. Sin embargo, no debe
olvidarse que no todo el derecho administrativo nacional es puramente local, de aplicación sólo para la
Nación misma: Hay algunas leyes administrativas que entran dentro del ámbito del derecho federal, y
que en consecuencia escapan al ámbito provincial; como ejemplo pueden citarse las leyes de aduana,
servicio militar obligatorio, etc. Además, existen algunas facultades que son concurrentes del Congreso
Nacional y de las legislaturas locales, como ser lo referente al bienestar general.
Por lo demás, la ley de derecho administrativo no tiene ninguna característica intrínseca que la
diferencie de las demás leyes; en particular, es un error sostener que todas las leyes administrativas son
de orden público;10 ellas lo serán de acuerdo a los criterios y condiciones en que cualquier otra ley
puede ser considerada con aquél carácter. El Congreso puede legislar sobre todas y cualquiera de las
actividades realizadas por el Poder Ejecutivo, sin otra limitación que la de que la ley establezca una
regulación razonable.

Reglamentos. Mientras que la Constitución es cualitativamente la fuente más importante del derecho
administrativo, pues es la fuente suprema y orientadora de toda esta disciplina, el reglamento es la
fuente cuantitativamente más importante,13 dado que la mayor parte de las disposiciones del derecho
administrativo se encuentran contenidas no en la Constitución ni en las leyes, sino en los reglamentos
emanados de la administración.14 En nuestro concepto, un reglamento es una declaración unilateral
realizada en ejercicio de la función administrativa que produce efectos jurídicos generales en forma
directa.
Tipos de Reglamentos
1) Reglamentos de ejecución o Reglamentarios.
2) Decretos Autónomos
3) Decretos Delegados
4) Decretos de Necesidad y Urgencia
1) El reglamento de ejecución se encuentra reglado por el artículo 100 inciso 2° de la CN. Son los actos
de ejecución que dicta el Poder Ejecutivo con el propósito de fijar detalles o pormenores de las leyes
que ha sancionado el Congreso. La periferia del reglamento de ejecución es lo único que puede
determinar el Ejecutivo, en cambio el Legislativo ambas excepto que el Congreso no haya hecho
enfoque en cuestiones nucleares de la ley. Es fundamentalmente un reglamento dirigido a los propios
agentes administrativos, para que éstos sepan a qué atenerse y cómo proceder en los distintos casos de
aplicación de la ley
Los límites son que no puede alterar el espíritu de la ley, ni sustituirla, ni invadir la zona de competencia
del legislador. sin poder adentrarse, por ejemplo, a definir el concepto legal; si lo hace, no habiendo
para ello autorización expresa de la ley, es ilegítimo y no puede ser opuesto a los particulares en ese
aspecto. La CSJ en el fallo “Gentini” aseveró que el Ejecutivo no puede adoptar disposiciones
que sean incompatibles con los fines que el Legislativo tenía.
¿Diferencia entre un reglamento de ejecución y un reglamento delegado?
La diferencia está en que los decretos delegados son facultad del Legislativo donde se transfiere de
aptitud al Ejecutivo en determinado plazo y cuestiones, en cambio los de ejecución son propios del
Ejecutivo.
Además, los de ejecución solo determinan detalles o pormenores de la ley, y por el otro lado, los
delegados ingresan al núcleo de la ley y la regulan.

2. El decreto autónomo es aquella norma de alcance general que dicta el Poder Ejecutivo sobre zonas
que son de su exclusiva competencia de ordenación y regulación. Se excluye participación del legislador.
Regula núcleo y periferia de cuestiones propias, por eso también son llamados independientes.
Se funda para algunos en los incisos 1° de los artículos 99 y 100 donde se hace referencia a la
responsabilidad de administración general del país tanto del Presidente y Jefe de Gabinete
respectivamente. Aunque para otros no está previsto expresamente en las leyes ni en la CN.

3) Los decretos delegados se expresan constitucionalmente en el artículo 76. Se insertaron en la CN tras


la reforma de 1994. En principio está prohibido salvo dos amplias excepciones que son cuestiones de
administración o de emergencia pública. Se debe establecer un lapso de duración, no se puede delegar
todo y se debe justificar porque se delega.
Legislador tiene que fijar materias y aspectos específicos a delegar. Así como principios y criterios
básicos que debe perseguir el Ejecutivo (su finalidad).
Artículo 76.- Se prohíbe la delegación legislativa en el Poder Ejecutivo, salvo en materias determinadas
de administración o de emergencia pública, con plazo fijado para su ejercicio y dentro de las bases de la
delegación que el Congreso establezca.
Regula tmb la Ley 26.122.
Tanto la doctrina como la jurisprudencia están contestes en que el Congreso no puede delegar en forma
amplia sus facultades al Poder Ejecutivo, sino que sólo puede permitirle fijar ciertas normas dentro de
un marco legal prefijado por el legislador. Por ello es que resulta un contrasentido hablar de reglamento
“delegado” como habitualmente se hace, y resulte más adecuado, en nuestro concepto, usar el término
“reglamento de integración,” por las razones que se verán.
No pueden transferirse facultades atinentes a cuestiones penales, electorales, del régimen de partidos
políticos y tributarios, donde una de las Cámaras sea de origen, donde se exijan mayorías especiales,
actos complejos donde interviene Presidente y Congreso, y materias administrativamente propias del
Congreso. Es una alteración al ppio de división de poderes.
El 100 inciso 12 dice que el Jefe de Gabinete refrenda los decretos y que estos son sujetos a la Comisión
Bicameral Permanente a quien debe trasladarse en el plazo de 10 días. La Comisión debe expedirse en
otro plazo de 10 días, antes derivarlo a ambas Cámaras quien de forma expresa (artículo 82 CN) debe
rechazar o aprobar. La aprobación es de mayoría absoluta de presentes. Las Cámaras no pueden
modificar el decreto, y si ambas rechazan se deroga.
Ha dicho así la Corte Suprema en el caso Delfino: “Que, ciertamente, el Congreso no puede delegar en el
Poder Ejecutivo o en otro departamento de la administración, ninguna de las atribuciones o poderes que
le han sido expresa o implícitamente conferidos. Es ese un principio uniformemente admitido como
esencial para el mantenimiento e integridad del sistema de gobierno adoptado por la Constitución y
proclamando enfáticamente por ésta en el art. 29.” “Desde luego, no existe propiamente delegación
sino cuando una autoridad investida de un poder determinado hace pasar el ejercicio de ese poder a
otra autoridad o persona descargándolo sobre ella.” “Existe una distinción fundamental entre la
delegación de poder para hacer la ley y la de conferir cierta autoridad al Poder Ejecutivo o a un cuerpo
administrativo, a fin de reglar los pormenores y detalles necesarios para la ejecución de aquélla. Lo
primero no puede hacerse, lo segundo es admitido aún en aquellos países en que, como los Estados
Unidos de América, el poder reglamentario del Poder Ejecutivo se halla fuera de la letra de la
Constitución”20 y lo ha reiterado luego en la causa Mouviel, del año 1957, en el sentido de que: “En el
sistema representativo republicano de gobierno adoptado por la Constitución (art. 1º) y que se apoya
fundamentalmente en el principio de la división de los poderes, el legislador no puede simplemente
delegar en el Poder
Antes de la reforma, la Corte había dado avalado la delegación solo en tres fallos “Delfino” (1927),
“Arpemar” (1992) y Coccia (1993) centrándose en que el Ejecutivo podría hacer su mera interpretación
de las leyes y los encolumnaban como decretos de ejecución, simplemente de ejercicio. No había
criterios claros. Se establece que Congreso no puede delegar al Ejecutivo las facultades que le fueron
conferidas, ni Ejecutivo puede sustituirse de el.
Tras la reforma, la Corte se expidió en “Pcia de San Luis c. Estado Nacional” (2003) se invalidó un decreto
delegado por el legislativo fundado en la emergencia social y económica pues sostuvo que el Ejecutivo
se excedió de los límites. Un año después en el fallo “Selcro “determina que por tratar de una cuestión
tributaria se debe invalidar. En 2008 en “Colegio Público de Abogados de Capital Federal” donde se
determinó que al ser la delegación amplia e imprecisa el juez puede anular la ley delegante o interpretar
restrictivamente su alcance, “a mayor imprecisión, menor alcance” e invalidó el decreto del Ejecutivo.
Por último, en “Camaronera Patagónica” (2014) consideró un nuevo exceso por parte del estado al
tomar el aspecto tributario mediante resolución, pues forma parte de las reservadas facultades del
Legislativo, aunque estableció dos excepciones, si el Congreso anteriormente pautas o criterios por ley o
si lo hace posteriormente.
El fallo “Verrocchi” (1999) estableció que la falta de integración de la Comisión Bicameral no es
impedimento para que el Presidente decrete tal como se le transfirieron las facultades.
La Corte dio aval a la subdelegación que puede hacer el Ejecutivo de tareas delegadas por el Legislativo
en los fallos “CNdV c. Terrabusi” (2007) y en “YPF c. ESSO”.

La diferencia con los DNU es que la delegación legislativa es una facultad del Congreso, en cambio los
DNU del Ejecutivo.
Los decretos delegados además no necesitan de la aprobación de todos los ministros como los DNU,
solo firma del Jefe de Gabinete y Presidente.
Otra diferencia es que el decreto delegado requiere de una autorización previa del Congreso, en cambio
el DNU no, aunque ambos pasan por un posterior Control Parlamentario.

4) Se adicionó al texto constitucional tras la reforma de 1994, y es el artículo 99 inciso 3 quien lo regula,
así como la ley 26.122 que regula la segunda etapa del Control Parlamentario. El artículo constitucional
determina que el Ejecutivo no puede emitir disposiciones del legislativo y que en caso de hacerlo serían
nulas e insanables. No obstante, en situaciones excepcionales donde no se hubiera podido seguir el
trámite ordinario, que es la sanción de la ley mediante el Congreso.
No deben ser normas respecto a cuestiones tributarias, electorales, penales ni régimen de partidos
políticos.
Dentro de los requisitos sustanciales y materiales podemos nombrar:
 Necesidad y urgencia: debe ser objetiva y no solo de la opinión de quien la dicta y en caso de
no remediarse a tiempo se produzca un mal mayor.
 Circunstancias excepcionales: inusuales, imprevisibles y de escasa imprevisión.
 Imposibilidad de seguir trámite ordinario: Que aún actuando rápido sea insuficiente.
Los requisitos subjetivos refieren a las cuestiones formales que conlleva emitir un DNU. Debe existir un
acuerdo general de ministros, ser refrendado por el Jefe de Gabinete y firmado por el Presidente.
Inmediatamente se publica en el Boletín Oficial. El Jefe de Gabinete debe llevarlo a la Comisión
Bicameral Permanente en el plazo de 10 días, quien lo elevará a ambas Cámaras también en el plazo de
10 días.
La Corte antes de la reforma permitía estos, a pesar de no estar previstos en la CN, en los fallos
“Porcelli” (1989) y “Peralta” (1990), se fundaba en el silencio del Congreso y que no existía otra
herramienta que evitase la crisis económica y financiera pues los tiempos de presentación ante el
Congreso, su tratamiento y sanción no hubieran paliado nada.
Algunos fallos importantes donde la Corte se expresa respecto a los DNU, son “Verrocchi” (1999) donde
reitera el carácter excepcional que requieren de una urgencia en emitirlo. No cumpliendo este requisito,
se invalidó el DNU. Se ratificó el control de constitucionalidad sobre los DNU, QUE el Presidente puede
dictar decretos aún sin ley reglamentaria.
El fallo “Risolia de Campo” (2000) estipula que los DNU deben perseguir intereses generales y no solo
sectoriales.
En 2010, “Consumidores Argentinos” la Corte declaró inconstitucional un decreto por no encontrar
urgencia en su dictado. Reiteró esta excepcionalidad, y que la creación del 99 inciso 3 fue para limitar al
presidencialismo, que los jueces pueden controlar el estado de necesidad y urgencia, y que no puede
dictarse un DNU por mera conveniencia política. Un año después, en “Aceval Pollacchi” se avala
constitucionalidad de un decreto que prorroga el pago de doble indemnización, da válida la existencia
de necesidad y urgencia, no hay materia prohibida en la cuestión, y que existe razonabilidad entre el fin
perseguido y el medio utilizado.
Finalmente, en “Asociación Argentina de Compañía de Seguros” (2015) manifiesta la
inconstitucionalidad de un decreto pues no encontró razonabilidad ni excepcionalidad.
Describa el procedimiento previsto en la ley 26.122 para el tratamiento de los DNU y los Reglamentos
delegados. ¿Es válido un DNU que es aprobado por una de las Cámaras del Congreso y rechazado por la
otra?
La ley 26.122 que regula la segunda etapa del Control Parlamentario de los Decretos de Necesidad y
Urgencia, Delegación Legislativa y de promulgación parcial de leyes.
Ambas Cámaras deben dictaminar de forma expresa e inmediata: rechazan o aprueban. Para que el DNU
sea ratificado debe haber voluntad coincidente de las dos.
Si ambas rechazan, el DNU caduca. Si una rechaza y la otra aprueba, se ratifica el DNU.
En caso de silencio, y a pesar del 82 de la CN, se convalida en los hechos.
9. ¿Las materias que veda el artículo 99 inciso 3° de la CN (materia penal, tributaria, etc.), se aplican a los
reglamentos delegados?
Si, aplica más allá de que el artículo 76 de no lo especifique, pues son competencia exclusiva del
Congreso tal como especifica el 99 inciso 3° para los DNU, estas son materias prohibidas para ambos
tipos de decreto.

La “zona de reserva de la administración”, es la que establecen los incisos 1° de los artículos 99 que
nombra Jefe Supremo y responsable político de la administración general del país, y el 100 inciso 1° que
faculta al Jefe de Gabinete a ejercer la administración general del país. Para algunos pr ejemplo
Vivacqua, los decretos autónomos son emitidos por el Presidente de la Nación versando sobre materias
propias de la “zona de reserva de la Administración” que no pueden ser reguladas por ley. Tal afirmación
es riesgosa ya que el Poder Ejecutivo podría inmiscuirse en cuestiones atinentes al Congreso, cuando en
realidad ambas normas refieren a ejecución material y no a la regulación de situaciones jurídicas de los
particulares.
Tal como detallé en la respuesta anterior, no está expreso en la CN. Para buena parte de la doctrina la
“zona de reserva de la administración” se considera inconstitucional, pero también porque no se puede
dar de forma exclusiva la administración del país al Ejecutivo, y menos limitar los derechos de los
particulares mediante la administración, sino que debe ser por leyes dictadas por el Congreso. Se
contradice con el mismísimo artículo 14 que entiende que los habitantes gozan de derechos conforme a
las leyes. Puede suceder que grupos de personas se encuentren rehenes de disposiciones
administrativas, como por ejemplo las fuerzas de seguridad o funcionarios de la administración.
habrá de cuidarse de no fijar obligaciones de los particulares hacia la administración, que no tengan un
sustento legal específico. Y tampoco sostener, desde luego, que pertenece a una esotérica “zona de
reserva de la administración” , dicen es una destrucción del Parlamento. Es franca y ostensiblemente
inconstitucional la tesis de que la administración pudiera tener facultades o actividades exentas de
regulación legislativa: de allí la necesidad de advertir expresamente acerca del punto y recordar que
todo lo que es materia administrativa puede ser regulado por el Congreso, con la única salvedad de que
tal regulación no sea irrazonable. Habrá de cuidarse de no fijar obligaciones de los particulares hacia la
administración, que no tengan un sustento legal específico. Y tampoco sostener, desde luego, que
pertenece a una esotérica “zona de reserva de la administración”
Es decir, el Ejecutivo está limitado por las cuestiones periféricas del dictado de leyes, siendo facultad del
Legislativo la nuclear. A partir de esto, el Poder Ejecutivo no puede dictar decretos autónomos o
independientes. Por ello, pocas veces lo utiliza, a veces en cuestiones de creación de entes autárquicos o
política salarial del empleo público, aunque el Congreso le establece frontera muchas veces mediante
leyes.

La costumbre puede ser fuente de derecho administrativo. Surge cuando hay un convencimiento
popular abonado por una práctica y cumplimiento usual de un determinado comportamiento humano.
No debe confundirse con ciertas costumbres jurisprudenciales.
La costumbre no puede admitirse como fuente de derecho administrativo si una ley no lo autoriza, pues
según la CN una persona no puede ser obligada a hacer lo que la ley no manda ni privado de lo que ella
no prohíbe. Necesita una norma jurídica que la avale, aunque puede considerarse fuente cuando
contiene la creación de derechos para los particulares frente a la administración. También pueden exigir
costumbres administrativas, pero no constituyen fuente sin norma jurídica.

 Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto - Fontevecchia // Fontevecchia 2 (2017)


TRATADOS INTERNACIONALES, FALLO CIDH
El caso se refiere a la responsabilidad internacional del Estado por la sanción judicial impuesta a Jorge
Fontevecchia y Hector D’Amico debido a una publicación de supuesto hijo que supuestamente habría
afectado la vida privada de Menem.
En 1997 un juez de primera instancia en lo civil rechazó la demanda interpuesta por el señor Menem. La
sentencia fue apelada y en 1998, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal
revirtió la decisión y condenó a la editorial y a Jorge Fontevecchia y Hector D’Amico a pagar la suma de
la suma de $150.000,00. Los demandados interpusieron un recurso extraordinario federal. En el año
2001 la Corte Suprema confirmó la sentencia recurrida aunque modificó el monto indemnizatorio,
reduciéndolo a la suma de $60.000,00.
2001 llega a Com. IDH. 2005 admite. 2010 hace informe de fondo.
2010 Corte IDH. si el Estado violó el artículo 13 de la Convención Americana, en relación con el artículo
1.1 de la misma. (oda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión.) la Corte
Interamericana dictó que se dejara sin efecto una sentencia firme de la Corte Suprema. Se la mando a
revisión.
El voto conjunto consideró que no correspondía hacer lugar a lo solicitado en tanto ello supondría
transformar a la Corte IDH en una “cuarta instancia” revisora de los fallos dictados por los tribunales
nacionales, en contravención de la estructura del sistema interamericano de derechos humanos y de los
principios de derecho público de la Constitución Nacional.
En este sentido, entendió que el texto de la Convención no atribuye facultades a la Corte Interamericana
para ordenar la revocación de sentencias nacionales (art. 63.1, C.A.D.H.).
Asimismo, consideró que revocar su propia sentencia firme —en razón de lo ordenado en la decisión
“Fontevecchia” de la Corte Interamericana— implicaría privarla de su carácter de órgano supremo del
Poder Judicial argentino y sustituirla por un tribunal internacional, en violación a los arts. 27 y 108 de la
Constitución Nacional. Rosatti dice que debe complementarse y no colisionen las decisiones de la CSJ
maxima interprete de la CN y la CIDH maxima interprete de la Convencion "dialogo jurisprudencial" Que
CSJ tiene en cuenta los tratados acorde al 75 inciso 22 y 27. Disidencia Maqueda, sentencias de CIDH
deben cumplirse como en “Cantos” (2003), “Espósito” (2004), “Derecho” (2011), “Carranza Latrubesse”
(2013) y “Mohamed” (2015).
Para muchos este fallo es un retroceso pues anteriormente CSJ tomo como vinculantes informes de
Cmisión como en fallos Acosta, Carranza Latrubesse, que antes decían eran guías indicativas.

 Los Lagos SA Ganadera c Gobierno Nacional, Corte Suprema de Justicia de la Nación,


30/06/1941 ANALOGIA
El Derecho Público puede recurrir al derecho común o privado mediante la analogía, que es la técnica
más usual que se utiliza y la que el sistema jurídico avala. Es decir, es un procedimiento lógico jurídico
válido.
Solo se puede recurrir a la analogía cuando existan casos y hechos (antecedentes) semejantes y que la
solución que conlleve sea justa.
En caso de lagunas primero se debe recurrir a otras normas del Derecho Administrativo, y de no ser
posible, ahí recurrir al Derecho Privado. Ahí el intérprete debe adaptar las reglas al del segundo al
primero.
En el Derecho Civil intérprete puede recurrir a reglas escritas que no son para solucionar el caso
concreto, pero no recurre al Derecho Administrativo.
En caso de no encontrar la solución el Derecho Privado se recurrirá a los principios generales del
Derecho.
Algunos decretos o leyes pueden establecer que se aplican ciertas normas del derecho privado por
analogía.
En el fallo “Los Lagos SA Ganadera c/ Gobierno Nacional” la Corte utiliza análogamente el sistema de
nulidades del Código Civil debido a que la Ley de Procedimiento Administrativo aún no se había dictado.
A partir de allí advierte al sector público de la necesidad de un sistema normativo regulador. Al no
encontrarse presentes todos los elementos del acto administrativo y además existir una laguna
normativa resuelve por analogía, más allá de que haya independencia de la teoría de la nulidad de los
actos administrativos, la cual es independiente del Derecho Privado.
Una sociedad anónima solicitó la nulidad de un Decreto del Poder Ejecutivo Nacional por el que se hacía
concesión de unas tierras fiscales efectuadas por el mismo gobierno en favor de la actora y disponía, en
consecuencia, que el Registro de la Propiedad tomase razón de las caducidades referidas. Opuesta
excepción de prescripción por la accionada, la Cámara, al revocar la decisión del anterior, resolvió en
favor de dicha defensa. Contra esa decisión se interpuso recurso ordinario de apelación. La Corte
Suprema de Justicia de la Nación, no obstante exigir petición de parte como requisito para obtener un
pronunciamiento vinculado a la inconstitucionalidad de las leyes y de los decretos, declaró la nulidad
absoluta del decreto cuestionado.

 Delfino, A.M. (optativo) DECRETOS DELEGADOS 1927


Disputa entre empresa de buques con Prefectura por aplicación de multa (Arrojar basura al puerto). Una
ley habia dado ese poder a la Prefectura, ed a juzgar las faltas o contravenciones
Pedian inconstitucionalidad de reglamento en esa facultad por resultar violatorios de los siguientes
preceptos constitucionales, Art. 86 inc. 2 (actual 99 inc. 2) de ejecucion, Art. 67 inc. 11 (actual 75 inc.
12), inc. 12 (actual inc. 13) y Art. 18. Cámara de Apelaciones confirmó la sentencia se juez de 1ra
instancia que avaló la multa.
Cuando el Poder Ejecutivo ejerce sus poderes reglamentarios en presencia de una ley previa como la
3.445 no lo hace en virtud de una delegación legislativa, sino en ejercicio de la facultad conferida por el
Art. 86 inc. 2, el único límite que tiene es el de no alterar la intención de la ley, en el caso, la Prefectura
de Puertos al dictar el reglamento que se cuestiona, no hizo más que cumplir con la voluntad legislativa
expresada en la ley 3.445.
Reitera que dicha reglamentación no altere su espíritu o intención. Es condición.

 Mouviel Y otros. Decretos delegados 1957


Policía dicto edictos autorizado por Código de Procedimiento en lo Criminal. (Función judicial) Condena
fue impuesta por el jefe de la policía de la Capital Federal. 30 dias de arresto.
El Art. 86 inc. 2 de la C.N. indica como atribución del Poder Ejecutivo la de expedir las instrucciones y
reglamentos que sean necesarios para la ejecución de las leyes de la Nación, cuidando de no alterar su
espíritu con excepciones reglamentarias.
crear faltas, excede la facultad reglamentaria del Poder Ejecutivo e importa la delegación por parte del
Poder Legislativo de potestades que le son exclusivas y propias. De esta manera al conferirse al poder
administrador funciones claramente legislativas se vulnera el principio constitucional de la división de
poderes. No se puede extralimitar del interpretar el 18 y 19 de la CN, de garantía de ley previa.

 Cocchia c/ Estado Nac. (optativo) DECRETOS DELEGADOS (1993)


S/ Actividades portuarias delegadas a PE por leyd e emergencia. No violentar bloque de legalidad. La
Corte decidió que la norma atacada era constitucional pues reglamentaba un bloque de legalidad, sin
apartarse del programa de gobierno establecido por las leyes
Con este fallo surge la delegación impropia: el PE dicta un decreto modificando el régimen
laboral portuario, suspendiendo el convenio colectivo, ante lo cual el gremio interpone accion de
amparo (aceptado en primera y segunda instancia). El PE dijo que el congreso a través de una ley de
emergencia económica le delego la facultad de resolver las pautas allí fijadas en cuanto a reducción de
costos que causaba el régimen laborar portuario en vigencia derivado en un convenio colectivo.
La corte dijo que se cumplen las condiciones como para ser una delegación constitucional: se ejerce el
poder de policía, hay razonabilidad en las medidas aceptadas, etc. dan lugar a decreto delegado
centrándose en que el Ejecutivo podría hacer su mera interpretación de las leyes y los encolumnaban
como decretos de ejecución, simplemente de ejercicio.

 Selcro S.A. c/ Jefatura Gabinete DECRETOS DELEGADOS 2003


delegó en el Poder Ejecutivo Nacional la facultad de establecer los valores para determinar las tasas a
percibir por la Inspección General de Justicia.
La Cámara hizo lugar a una acción de amparo y declaró la inconstitucionalidad del segundo párrafo del
art. 59 de la ley 25.237. La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la sentencia.
“determina que por tratar de una cuestión tributaria se debe invalidar."

 CPACF c. Estado Nacional 2008 DECRETOS DELEGADOS


2001 ley de emergencia economica, El Poder Ejecutivo, invocando esa ley, dictó el decreto 214/01, en
cuyos 3 y 5 eximió a los abogados del Estado de matricularse ante el Cpacf y pagar el bono. El Cpacf
matricula a todos los abogados que actúan ante los tribunales federales y les cobra un derecho fijo.
CSJ dice que PE pretendió ejercer una atribución delegada por la ley 25.414.
“Colegio Público de Abogados de Capital Federal” donde se determinó que al ser la delegación amplia e
imprecisa el juez puede anular la ley delegante o interpretar restrictivamente su alcance, “a mayor
imprecisión, menor alcance” e invalidó el decreto del Ejecutivo.
Que reglamentos delegados tienen cuatro requisitos: que sean dictados en materias de administración o
de emergencia pública; el Congreso, en la ley respectiva, fije las bases y límites de esa delegación y que
se dicten por un plazo que no exceda el establecido por la ley.

 ComNacVal c/ Terrabusi -por subdelegación- (dictamen y fallo) (optativo) DECRETOS


DELEGADOS 2007
Hechos. Negociacion entre sociedades. Venta de acciones más caras de lo acordado para la venta a
Nabisco. la Corte Suprema confirmó lo resuelto por la CNV e impuso una multa a los acusados.
La Corte dio aval a la subdelegación que puede hacer el Ejecutivo de tareas delegadas por el Legislativo
en los fallos “CNdV c. Terrabusi” (2007) y en “YPF c. ESSO”.

 Camaronera Patagónica S.A. c/ Ministerio de Economía y otros DECRETOS DELEGADOS 2014


consideró un nuevo exceso por parte del estado al tomar el aspecto tributario mediante resolución,
pues forma parte de las reservadas facultades del Legislativo. Todos los jueces coinciden en que sólo el
Congreso tiene facultades para fijar tributos, declarando la inconstitucionalidad de las resoluciones
11/02 y 150/02 del Ministerio de Economía. declararon su inconstitucionalidad sin límite temporal
alguno (la norma decia q era durante transcursode mazo/agosto 2002). Retenciones son tributos y ley es
la única fuente de las obligaciones tributarias pues la competencia del Congreso es exclusiva en la
materia y no puede ser ejercida por ninguno de los otros dos poderes del Estado, ni siquiera en
situaciones de emergencia..
Aunque estableció dos excepciones para modificar retenciones, si el Congreso anteriormente fija las
pautas o criterios por ley o si lo hace posteriormente. En este caso había dejado la determinación del
aspecto cuantitativo del derecho de exportación “completamente librado al arbitrio del Poder
Ejecutivo”, por lo que se estaba ante una delegación legislativa evidentemente inconstitucional.
 Peralta, Luis A. y otro c. Estado nacional (Ministerio de Economía --Banco Central--) 1990
.donde legitimó el atributo presidencial de dictar decretos de necesidad y urgencia con cierta
amplitud.

 Video Club DReams c. Instituto Nacional de Cinematografía s. Amparo (optativo) 1995


La ley 17.741 establece un impuesto equivalente al 10% del precio básico de toda localidad o
boleto entregado gratuitamente para presenciar espectáculos cinematográficos en todo el país y
cualquiera sea el ámbito donde se efectúen. El PEN, por medio de dos decretos de emergencia de 1991
y 1992, alegando la crisis terminal del cine nacional y la necesidad de preservar esta fuente cultural,
extendió la aplicación de dicha norma a la venta o locación de todo tipo de videograma grabado,
destinado a su exhibición pública o privada y a todo tipo de película exhibida a través de canales de
televisión abierta o por cable, en video bares y cualquier otro tipo de local.
El tribunal de primera instancia hizo lugar al amparo con fundamento en la vulneración de la legalidad
tributaria (los tributos sólo pueden crearse por ley). La Cámara confirmó el fallo de primera instancia. Ni
aún una presunta voluntad tácita del Congreso –en este caso se habría manifestado sobre el gravamen
en la ley de presupuesto- puede convalidar un decreto de necesidad y urgencia en materia tributaria.
CSJ dice que no puede ceder el principio de legalidad tributaria.
Declaró además que “La situación actual de la cinematografía nacional no constituye un caso de grave
riesgo social que justifique el dictado de DNU ”

 Verrocchi c/ Poder Ejecutivo Nacional - Administración Nacional de Aduanas s/ acción de


amparo (optativo) DNU (1999)
Suprimió asignación familiares a quienes superaran $1000. Presenta amparo.
Donde reitera el carácter excepcional que requieren de una urgencia en emitirlo, y deben cumplir las
exigencias materiales y formales que la Constitución establece. No cumpliendo este requisito, se
invalidó el DNU.
Se ratificó el control de constitucionalidad sobre los DNU, que el Presidente puede dictar decretos aún
sin ley reglamentaria. Declara inconstitucional.
Exacerba la División de poderes. estableciendo categóricamente en el art. 99, inc. 3º que “El Poder
Ejecutivo no podrá en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de
carácter legislativo...”
para que el Presidente de la Nación pueda ejercer legítimamente las excepcionales facultades
legislativas que, en principio, le son ajenas, es necesaria la concurrencia de alguna de estas dos
circunstancias: 1) que sea imposible dictar la ley mediante el trámite ordinario previsto por la
Constitución, vale decir, que las cámaras del Congreso no puedan reunirse por circunstancias de fuerza
mayor que lo impidan, como ocurriría en el caso de acciones bélicas o desastres naturales que
impidiesen su reunión o el traslado de los legisladores a la Capital Federal; o 2) que la situación que
requiere solución legislativa sea de una urgencia tal que deba ser solucionada inmediatamente, en un
plazo incompatible con el que demanda el trámite normal de las leyes
Estableció que la falta de integración de la Comisión Bicameral no es impedimento para que el
Presidente decrete tal como se le transfirieron las facultades. (Verrochi discrepa)

 Consumidores Argentinos c/ EN - PEN (2010)


amparo con el objeto de que se declarase la inconstitucionalidad del decreto de necesidad y urgencia
558/02, que modificó la ley 20.091 de entidades de seguros. Perjudica a ususario (42 CN) y propiedad
(17 CN). atenta contra los derechos de propiedad y de igualdad, del debido proceso y del principio de
división de poderes (arts. 17, 18 y 109 CN). Privaban a los consumidores de ejercer el derecho de
oposición fundada en un caso de transferencia de cartera y permitían la exclusión de activos de la
aseguradora sin dar ninguna noticia a los asegurados violando el derecho de propiedad
La Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, al confirmar la
sentencia del juez de primera instancia, hizo lugar a la demanda.
El Estado Nacional dedujo recurso extraordinario. El caso es anterior a la ley 26122 que regula los DNU, y
por lo tanto esa ley no ha sido cuestionada.
1) La facultades para dictar un DNU son admitidas en condiciones de rigurosa excepcionalidad para
limitar y no para ampliar el sistema presidencialista . marco absolutamente restrictivo.
2) Los jueces pueden controlar la existencia del estado de necesidad y urgencia, la que no es igual a la
mera conveniencia políticas
La Corte, por unanimidad, inválido el DNU impugnado y, si bien varios ministros tuvieron sus votos
particulares, corresponde comenzar indicando el fundamento central por el cual pueden revisar la
decisión estatal y con que alcance.
Dice que DNU no traduce una respuesta a paliar situacion de crisis excepcional del sector. Por ello indicó
que cabía concluir la invalidez del decreto cuestionado, por cuanto no han existido las circunstancias
fácticas que el art. 99, inciso 3º, de la Constitución Nacional describe con rigor. No acreditaba ninguno
de los dos supuestos que habilitaban el dictado de un DNU y además puntualizó como inválido una
modificación de carácter legislativo que tuviera carácter permanente, premisa que resulta más extensiva
que lo establecido en la Constitución Nacional. (ni circunstancias excepcionales ni icieran imposible
seguir los trámites ordinarios)

Aceval Pollachi c/ Compañía de Radiocomunicaciones Móviles s/despido 2011


Fue despedido sin causa. debía pagarse al trabajador doble indemnización
Cabe confirmar la sentencia que elevó el monto de la condena monetaria que debía soportar la
demandada, sobre la base de considerar constitucional el decreto 883/02 del Poder Ejecutivo Nacional -
que prorrogó la duplicación indemnizatoria dispuesta por el art. 16 de la ley 25.561-, pues corresponde
tener por cumplido el recaudo relativo a la existencia de un estado de necesidad y urgencia que justifica
su dictado.
“Para ello se debe evaluar la razonabilidad de las normas en los términos de la relación entre los medios
elegidos y los fines perseguidos en cuanto a su idoneidad, necesidad y/o proporcionalidad”
Nolasco y Maqueda - existió un exceso reglamentario en el dictado del decreto

Asociación Argentina de Compañías de Seguro (dictamen y fallo).


La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la sentencia de cámara que había declarado
inconstitucionales a los decretos de necesidad y urgencia 1654/2002 y 1012/2006 (que ratificó al
anterior), mediante los cuales el Poder Ejecutivo Nacional excluyó a las empresas nacionales de
transporte aerocomercial de la obligación impuesta en la ley 12.988 de asegurar sus riesgos en
compañías de seguros nacionales.
injusta e intolerable discriminación impositiva
Adujeron, además, que no existían razones de necesidad y urgencia que justificara el dictado de
decretos de tal índole.

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