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Debate

El documento analiza las teorías del valor del trabajo propuestas por Adam Smith, David Ricardo y Karl Marx, destacando cómo cada economista define el valor de un bien en relación con el trabajo. Smith enfatiza el poder adquisitivo derivado del trabajo, Ricardo establece que el valor depende de la cantidad de trabajo necesario para producir un bien, y Marx introduce la noción de tiempo socialmente necesario para la producción. A pesar de sus diferencias, todos coinciden en que el trabajo es fundamental para determinar el valor de las mercancías.

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El documento analiza las teorías del valor del trabajo propuestas por Adam Smith, David Ricardo y Karl Marx, destacando cómo cada economista define el valor de un bien en relación con el trabajo. Smith enfatiza el poder adquisitivo derivado del trabajo, Ricardo establece que el valor depende de la cantidad de trabajo necesario para producir un bien, y Marx introduce la noción de tiempo socialmente necesario para la producción. A pesar de sus diferencias, todos coinciden en que el trabajo es fundamental para determinar el valor de las mercancías.

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Debate: Al preguntarse por el valor de un bien, tres de los

economistas más célebres de la historia elaboraron diferentes


teorías sobre el valor del trabajo.

¿Qué constituye el valor de un bien? En los siglos XVIII y XIX, tres de los más
grandes economistas, Adam Smith, David Ricardo y Karl Marx, partieron de
esta pregunta para desarrollar diferentes teorías del valor del trabajo.

El poder de comprar

Cautivado por los temas económicos tras su grand tour por el continente
europeo, durante el que conoce a François Quesnay y a Turgot, el filósofo
escocés Adam Smith (1723-1790) se sumerge en el estudio del valor en su
emblemática obra Una investigación sobre la naturaleza y las causas de la
riqueza de las naciones, publicado en 1776.

Antes de producirse la división social del trabajo (especialización de los


individuos en profesiones bien definidas), los individuos eran
autosuficientes: cada uno producía el conjunto de bienes necesarios para su
supervivencia: nutrición, vestido, vivienda, etc. En las sociedades modernas
se produce la división social del trabajo: cada persona, especializada en un
oficio, solo produce una ínfima parte de los bienes que va a consumir. Los
individuos dejan de ser autosuficientes y pasan a ser interdependientes.

El panadero conserva algunos panes para él y su familia e intercambia el


excedente no consumido del producto de su trabajo con el excedente no
consumido del producto del trabajo de otro. Al vender su pan, puede
comprar la carne del carnicero o la cerveza del cervecero, unos bienes que
él no produce.

A pesar de las discrepancias, hay acuerdo en que el trabajo es el


fundamento del valor de las mercancías

Cada uno tiene, en cierto modo, un poder adquisitivo respecto al trabajo de


otro, el derecho a encargar el trabajo de otro. Smith indica: “Riqueza es
poder, ha dicho Hobbes, pero el que adquiere una gran fortuna o la recibe
por herencia no adquiere por ello necesariamente ningún poder político, ya
sea social, militar (…). El tipo de poder que esta posesión le transmite
inmediata y directamente es el poder de comprar, es un derecho de
encargo sobre el trabajo de otro o sobre el producto de ese trabajo
existente en el mercado”.

Precio natural y precio de mercado

Durante una estancia en la ciudad balnearia de Bath (Inglaterra) en 1799, el


financiero David Ricardo (1772-18239) descubre la economía política y La
riqueza de las naciones, de Smith. Se apasiona también por los temas
económicos y no tarda en refutar a su predecesor.

Aunque Ricardo está de acuerdo con la idea de Smith de que “el trabajo fue
el primer precio, la moneda primitiva con la que todo se pagaba”, no está
de acuerdo con su teoría. Para Ricardo, lo que constituye el valor de un bien
es la cantidad de trabajo necesario para producir dicho bien. Si se necesitan
cinco horas para producir una silla y 10 para producir una mesa, dicha mesa
se intercambiará, entonces, por dos sillas.

Para Ricardo, hay dos tipos de precio: el precio natural, reflejo de las
condiciones de producción, y el precio de mercado, reflejo de las
condiciones de mercado. El precio de mercado fluctúa respecto al precio
natural. Por consiguiente, toda variación coyuntural de la oferta o de la
demanda provocará una variación del precio de mercado, y toda variación
estructural de las condiciones de producción (progreso técnico frente a
dificultad de producción) provocará una variación del precio natural.

Tiempo socialmente necesario

Durante su estancia en París, el filósofo Karl Marx (1818-1883) se dedica a


leer a los economistas clásicos. También está de acuerdo con la teoría del
valor del trabajo según la cual el trabajo es el fundamento del valor de las
mercancías. Ello hace que se le conozca como “el último de los clásicos” a
pesar de las divergencias abismales que tiene con Smith y Ricardo (por
ejemplo, sobre el capitalismo).

La teoría del valor de Marx no está lejos de la teoría del valor del trabajo
incorporado de Ricardo, pero con una diferencia fundamental. Para Ricardo,
el valor de un bien depende de las horas necesarias para producir dicho
bien en las peores condiciones: el valor del trigo depende del tiempo de
trabajo necesario para producir trigo en las tierras menos fértiles… Para
Marx, el valor de un bien depende del número de horas de trabajo
necesarias para producir, de media, dicho bien en una sociedad. Marx
subraya: “El tiempo socialmente necesario para la producción de las
mercancías es el que exige todo trabajo, ejecutado con el grado medio de
habilidad e intensidad y en las condiciones que, respecto al medio social
dado, son normales.”

Por consiguiente, el progreso técnico, al reducir el número de horas de


trabajo socialmente necesario para la producción de un bien, provoca
necesariamente una disminución del valor: un peligro para los pequeños
productores frente a la gran industria.

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