TALES DE MILETO
Tales de Mileto (en griego antiguo: Mileto, c. 624 a. C.-ibid., c. 546 a. C.)1 fue
un filósofo, matemático, geómetra, físico y legislador griego.
Tales de Mileto (en griego antiguo:
Vivió y murió en Mileto, polis griega de la costa Jonia (hoy en Turquía).
Aristóteles lo consideró como el iniciador de la escuela de Mileto, a la que
pertenecieron también Anaximandro (su discípulo) y Anaxímenes (discípulo
del anterior). En la antigüedad, se le consideraba uno de los Siete Sabios de
Grecia. No se conserva ningún texto suyo y es probable que no dejara
ningún escrito a su muerte. Desde el siglo V a. C., se le atribuyen
importantes aportaciones en el terreno de la filosofía, la matemática, la astronomía, la física, etcétera, así
como un activo papel como legislador en su ciudad natal.345
A menudo, Tales es reconocido por romper con el uso de la mitología para explicar el mundo y el
universo, cambiándolo en su lugar por explicaciones naturales mediante teorías e hipótesis naturalistas
que utilizan la razón (logos), por lo que es considerado el iniciador de la especulación científica y
filosófica griega y occidental,267 aunque su figura y aportaciones están rodeadas de grandes
incertidumbres. Como la mayoría de filósofos presocráticos, Tales explicó que el principio originario de la
naturaleza y de la materia era una única sustancia última (arjé): el agua.
Aunque la tradición insistentemente atribuyó a Tales el haber comenzado a usar el pensamiento
deductivo aplicado a la geometría, no hay absolutamente ningún documento que respalde tal cosa, y
tampoco se le puede adjudicar el desarrollo de los dos teoremas geométricos que llevan su nombre.
Principales ideas de Tales de Mileto
Las ideas de Tales pueden resumirse en:
Para Tales, el universo físico podía ser explicado desde la razón, pese al desorden que aparentaba.
Rechazaba todo pensamiento basado en lo místico o mágico.
Investigó sobre el principio único del universo y su naturaleza. Comenzó preguntándose sobre la
naturaleza de las cosas y consideraba que, así como el trozo de un mineral se podía convertir en cobre,
todas las sustancias podían convertirse en otras.
Consideraba que la primera causa de todo debía ser material y eterna. Se preguntaba si en su origen
todas las sustancias podrían tener el mismo aspecto y si todas las cosas eran en realidad aspectos
diferentes de una misma materia original.
Consideraba a la Tierra como un disco plano que estaba suspendido sobre un océano infinito cubierto
por una semiesfera color celeste que era el cielo.
Fue el primero en introducir la geometría en Grecia y a él se le atribuyen teoremas y descubrimientos
matemáticos. Muchos de ellos están recogidos en la obra Elementos del matemático griego Euclides.
Según Diógenes Laercio, historiador griego, Tales fue capaz de predecir un eclipse y estimó el tamaño de
la luna respecto al Sol.
Se cree que fue uno de los primeros pensadores en utilizar el pensamiento deductivo.
Creía en una ley universal (a la que se podía acceder mediante la razón) que controlaba y regulaba todo.
No distinguía a la filosofía de la ciencia.
Aportes matemáticos y los teoremas de Tales
Si se colocan tres rectas paralelas y dos secantes, los segmentos serán proporcionales.
Se cree que Tales introdujo la geometría en Grecia luego de haber viajado y estudiado en Egipto. En la
actualidad existen dos teoremas que se aplican en el campo de la geometría y se le atribuyen a Tales. Se
cree que los utilizó para medir la altura de las pirámides de Guiza, en Egipto, a partir de sus sombras.
En la actualidad se considera que los siguientes dos teoremas fueron descubiertos por Tales o, en todo
caso, llevan su nombre en su honor:
• Primer teorema de Tales. Afirma que si sobre un triángulo se traza una línea paralela
(tomando como referencia alguno de sus lados), se obtendrá un triángulo más pequeño semejante al
primero.
• Segundo teorema de Tales. Se aplica en geometría y hace referencia a los triángulos
rectángulos, las circunferencias y los ángulos inscritos. Sostiene que cuando un triángulo se forma con el
diámetro de una circunferencia y dos secantes, el ángulo que se forma frente al diámetro mide 90°.
Otros aportes matemáticos que se le atribuyen a Tales son:
• Un círculo se divide en dos partes iguales por su diámetro.
• Los ángulos que hacen a un triángulo isósceles son iguales.
• Si dos líneas rectas se intersectan, sus ángulos opuestos son iguales.
• En un semicírculo, su ángulo inscrito es recto.
Sin embargo, estos datos son atribuidos a Tales por Diógenes y Proclo (adjudicar a grandes pensadores
grandes descubrimientos era una práctica muy común en la antigüedad).
ANAXIMANDRO
Anaximandro (en griego antiguo Ἀναξίμανδρος; Mileto, Jonia; c. 610 a. C.-c.
546 a. C.) fue un filósofo y geógrafo de la Antigua Grecia. Discípulo y
continuador de Tales,34 además compañero y maestro de Anaxímenes,
consideró que el principio de todas las cosas era lo ápeiron.
Se le atribuye solo un libro, conocido con el título Sobre la Naturaleza. El
libro se ha perdido y su palabra ha llegado a la actualidad mediante
comentarios doxográficos de otros autores. Se le atribuye también una
carta terrestre, la medición de los solsticios y equinoccios por medio de un
gnomon, trabajos para determinar la distancia y tamaño de las estrellas y la afirmación de que la Tierra
es cilíndrica y ocupa el centro del universo
Pensamiento
Anaximandro fue considerado por la mayoría de los autores de la Antigüedad como el primer pensador
en adoptar una visión naturalista de las cosas. Así, sus contribuciones abrieron el camino al estudio de la
física, la geografía, la meteorología y la biología tal y como las conocemos, y ayudaron a cambiar la forma
de pensar el mundo. En este sentido se le considera como el iniciador de un cambio de paradigma en el
conocimiento, basado en la investigación racional de la naturaleza
Cosmología
Aspecto probable del perdido primer mapa del Mundo, ideado por Anaximandro.
En Anaximandro se encuentra ya una cosmología que describe la formación del cosmos por un proceso
de rotación que separa lo caliente de lo frío. El fuego ocupa la periferia del mundo y puede contemplarse
por esos orificios que llamamos estrellas. La tierra, fría y húmeda, ocupa el centro.
Postula Anaximandro que los opuestos se encuentran unidos en lo ápeiron, y se separan para formar
todas las cosas nivelados por ciertos ciclos de dominancia de cada uno. Así, el mundo se formó cuando se
separó lo frío de lo caliente, se formó la Tierra (fría) rodeada por una capa ígnea y otra capa de aire
interior. Esta capa se rompió (de alguna manera) y esta desestabilización produjo el nacimiento del Sol, la
Luna y las estrellas. El Sol y la Luna son comprendidos como anillos de fuego y aire que circundan la
Tierra; El Sol es 27 o 28 veces mayor (en diámetro) que la Tierra, y la Luna 18 veces. Sin embargo, solo
vemos una parte de estos astros, mediante unos orificios en la bóveda celeste. Sobre las estrellas y los
planetas no existe claridad. A los radios de estos anillos o ruedas que sujetan las estrellas, la Luna y el Sol
les asigna distintas magnitudes numéricas, colocándolos a diferentes distancias de la Tierra; el filósofo
milesio rompe así con la idea tradicional de que existía una bóveda o cúpula celeste —como límite
superior del mundo— por la que se desplazaban los astros, y es capaz de intuir la profundidad del cielo e
introducir por primera vez la idea del cosmos como un espacio abierto.
Anaximandro observa empíricamente un descenso de las aguas en las zonas geográficas que conoce, y de
ahí deduce que «la Tierra se está secando». Esto podría entenderse como la «reivindicación» de lo
caliente y seco (cielo, Sol, Luna) frente a lo húmedo y frío (mundo conocido), indicando que pronto se
cambiarán los papeles.
Para Anaximandro, la Tierra tiene forma de cilindro o tambor. Pero el concepto revolucionario que
expuso por vez primera fue el presentar a nuestro planeta como un cuerpo finito que flota en equilibrio
sobre el espacio; es decir, tanto por encima como por debajo de la Tierra hay cielo. Esta idea ha sido
calificada de revolucionaria para la evolución del pensamiento científico; en palabras del filósofo de la
ciencia Karl Popper: «Esta idea de Anaximandro es una de las ideas más audaces, revolucionarias y
portentosas de toda la historia del pensamiento humano abrió el camino hacia las teorías de Aristarco,
Copérnico, Kepler y Galileo»
PITÁGORAS
Pitágoras de Samos (en griego antiguo Πυθαγόρας; Samos,1 c. 5702-
Metaponto, c. 490 a. C.3), a menudo conocido simplemente como
Pitágoras, fue un filósofo y polímata griego jonio, y fundador epónimo
del
Pitágoras pitagorismo.4 Sus enseñanzas políticas y religiosas fueron
bien conocidas en la Magna Grecia e influyeron en las filosofías de
Platón, Aristóteles y, a través de ellos, Occidente en general. Lo que se
sabe de su vida está envuelto por la leyenda, y no hay consenso entre
los académicos modernos respecto a su educación o influencias. Eso
sí, coinciden en que, alrededor del 530 a. C., viajó a Crotona, en el sur
de Italia, donde fundó una escuela ético-política en la que iniciados hacían juramentos de secreto y vivían
un estilo de vida comunitario y ascético, con creencias y observancias comunes, entre las que se incluían
normas prescriptivas (como la prohibición de comer legumbres o ciertas carnes), la preservación y
búsqueda del conocimiento esotérico y la reverencia al propio fundador. Aunque de naturaleza religiosa,
esta escuela formuló principios que influyeron en el pensamiento de Platón y Aristóteles y contribuyeron
al desarrollo de las matemáticas y la filosofía racional occidental.
En la antigüedad, a Pitágoras se le atribuyeron muchos descubrimientos matemáticos y científicos, entre
ellos el teorema de Pitágoras, la afinación pitagórica, los cinco sólidos regulares, la teoría de las
proporciones, la esfericidad de la Tierra y la identidad de las estrellas de la mañana y de la tarde con el
planeta Venus. Se decía que fue el primer hombre en autodenominarse filósofo («amante de la
sabiduría»)5 y que fue el primero en dividir el globo en cinco zonas climáticas. Se creía tradicionalmente
que Pitágoras había contribuido de manera significativa en el avance de la matemática helénica, la
geometría y la aritmética, derivadas particularmente de las relaciones numéricas y aplicadas, por
ejemplo, a la teoría de pesos y medidas, a la teoría de la música o a la astronomía. Los historiadores
clásicos debaten si Pitágoras hizo realmente estos descubrimientos, y muchos de los logros que se le
atribuyen probablemente se originaron antes o fueron realizados por colegas o sucesores suyos. Si bien
algunos relatos mencionan que la filosofía asociada con Pitágoras estaba relacionada con las
matemáticas y que los números eran importantes, se debate hasta qué punto contribuyó realmente a las
matemáticas o a la filosofía natural, si es que lo hizo en absoluto.
Es el fundador de la Escuela pitagórica, una sociedad que, además de ser predominantemente religiosa,
se interesaba en medicina, cosmología, filosofía, ética y política, entre otras disciplinas. El pitagorismo
formuló principios que influyeron tanto en Platón como en Aristóteles y, de manera más general, en el
posterior desarrollo de la matemática y en la filosofía racional en Occidente. Pitágoras influyó en Platón,
cuyos diálogos, especialmente su Timeo, muestran enseñanzas pitagóricas.
FILOLAO
(También llamado Filolao de Tarento o Filolao de Crotona;
Crotona, segunda mitad del s. V a.J.C.) Médico y astrónomo
griego. Discípulo de Pitágoras, difundió las doctrinas pitagóricas
en Tebas y Tarento y desarrolló por escrito las teorías de la
escuela.
Filolao de Crotona afirmaba que en el centro del universo se
hallaba un enorme fuego, distinto del Sol, y que a su alrededor
giraba la Tierra a gran velocidad. El universo quedó explicado,
entonces, como un gran fuego central en torno al que giraban la
Tierra, la Luna, el Sol, los cinco planetas conocidos y el cielo de
las estrellas fijas
Obra
Pitágoras y Filolao experimentando con flautas musicales. De Theorica musicae de Franchino Gaffurio,
1492 (¿1480?)
Diogenes Laercio reproduce, sin darla por auténtica o falsa, la versión contemporánea de que Filolao
habría sido autor de un libro titulado Sobre la naturaleza, que Platón habría comprado a sus
descendientes por una importante cantidad de plata (40 minas alejandrinas) o recibido de un discípulo
pitagórico al que habría ayudado cuando era perseguido por la justicia, para luego usar el texto como
inspiración, fuente o molde de copia para su propia obra Timeo.
En otro pasaje Diógenes habla no de uno sino de tres libros. Al respecto, el erudito Charles Peter Manson
señala que el primer libro habría tratado sobre el Universo; el segundo sobre la naturaleza de los
números, fuente de la esencia de las cosas de acuerdo a las ideas pitagóricas. El mismo Diógenes cita a
Demetrio de Magnesia, que en su obra Colombroños habría señalado que Filolao fue el primer pitagórico
en publicar el cuerpo de dogmas del grupo, bajo la sentencia: "La naturaleza en el mundo está
coligadamente compuesta de finitos e infinitos, igualmente que el universo y cuanto en él se contiene".
Los fragmentos transmitidos de su obra fueron recopilados y explicados por August Boeckh en su obra
Philolaos des Pythagoreers Lehren, nebst den Bruchstücken seines Werkes (1819)
ARQUITAS
Arquitas de Tarento (en griego antiguo: Ἀρχύτας ὁ Ταραντίνος; c.
430 a. C.- c. 360 a. C.) fue un filósofo, matemático, astrónomo,
estadista, general y contemporáneo de Platón.
Arquitas trabajó en su ciudad natal, la colonia griega Tarento en
Apulia. Como filósofo, perteneció a los pitagóricos. Se le conoce
sobre todo por su relación amistosa con Platón, por la paloma
voladora que se dice que inventó y por un experimento mental
con el que intentó demostrar la infinitud del universo. Sólo se
conservan algunos Fragmentos de sus escritos, que trataban en
particular temas de matemáticas y música.
Como teórico de la ciencia, Arquitas era optimista. Creía que el conocimiento científico era fácil de
obtener si se tenía el método adecuado. Hizo especial hincapié en las matemáticas como ciencia básica.
Su logro matemático más significativo fue la solución del problema de duplicar el cubo. Esto demuestra
que tenía una complejidad metodológica extraordinaria para su época. Contribuyó a la armónica musical
con su teoría matemática del intervalo armónico. En óptica intentó encontrar una explicación para la
reflexión y en Acústica para los diferentes tonos. Sus logros científicos, de los que poco se sabe debido a
la escasez de datos conservados, fueron reconocidos por la posteridad antigua y por los historiadores
modernos de la ciencia.
Arquitas desempeñó un papel político y militar decisivo como principal estadista y estratega de su ciudad
natal y de una federación de colonias griegas en el sur de Italia liderada por ella. Sus éxitos militares le
valieron una gran autoridad. En el ámbito interno, abogó por el equilibrio social, creyendo posible
justificar científicamente un concepto de justicia y lograr así el consenso.
Arquitas nació en Tarento (Magna Grecia, hoy Italia) entre los años 435 y 410 a. C.1 Hijo de Hestieo,
según Aristógenes, o de Mneságoras, según Diógenes Laercio. Fue comandante en tres guerras, y
strategos de Tarento durante siete años (indicativo de su prestigio social) ya que la ley prohibía la
reelección más de un año. Condujo una reforma política en Tarento mediante la que llegó a ser la ciudad
más rica y poblada de la Magna Grecia. A través de la construcción de memoriales, templos y otros
edificios le dio lustre a la ciudad. Ayudó a dar nuevos impulsos al comercio al buscar asociaciones con
Istria, Grecia y África.
Filosofía
Aunque Arquitas fue un contemporáneo más joven de Sócrates, a quien sobrevivió durante décadas, se le
cuenta entre los Presocráticos porque pertenecía a una tradición más antigua que aún no estaba bajo la
influencia de la filosofía socrática. Esta clasificación es problemática, sin embargo, porque sus obras
fueron escritas después de la muerte de Sócrates.
Arquitas consideraba la ciencia de los números, a la que llamaba logistikē, como el fundamento de las
ciencias y también destacaba su primacía sobre la geometría. En su gran estima por las matemáticas,
coincidía con Platón. Sin embargo, mientras Platón veía en el estudio de las matemáticas sólo una
preparación para el estudio de la filosofía y su concepción de la educación apuntaba a una comprensión
puramente intelectual de la realidad, Arquitas no compartía el desdén de Platón por el empirismo y
tampoco hacía la tajante distinción platónica entre los ámbitos de lo intelectualmente conocible y lo
sensiblemente perceptible. Para él, la aritmética también era importante desde el punto de vista político,
porque parecía ofrecerle la posibilidad de encontrar fórmulas plausibles para una distribución
consensuada y equilibrada de la propiedad entre los ciudadanos. Puesto que la aplicación de tales
fórmulas era verificable para todos, podía, según la convicción de Arquitas, establecer y preservar la paz
social. Esto era de suma importancia en las ciudades griegas, a menudo sacudidas por sangrientas luchas
de poder. El equilibrio entre las clases sociales, que debía evitar conflictos violentos (stáseis en la
ciudadanía, era una preocupación central de Arquitas. Él esperaba la realización del "cálculo" correcto y
apropiado (logismós), que demostrablemente aseguraba que nadie se extralimitar
HERACILITO
Heráclito "floreció" en la 69.ª Olimpiada, 504–501 a. C. Hijo de
un tal Heración o Blisón, Heráclito se crio en el seno de una
familia aristocrática hereditaria del cargo de Basileos c. 540 a.
C. en Éfeso, parte del Imperio Persa, en lo que hoy es Turquía.
Tal cargo Heráclito se lo cedió a su hermano. Diógenes relata
que Heráclito era un misántropo. Creía que Hesíodo, Pitágoras,
Jenófanes y Hecateo no sabían nada y que Homero y Arquíloco
merecían ser derrotados. No fue discípulo de nadie, aunque se dice que lo fue de Jenófanes. Diógenes
Laercio relata que cuando Heráclito era niño había dicho que "no sabía nada", pero luego afirmó que
"sabía todo". Odiaba a los atenienses y a sus compañeros efesios, deseando a los últimos riquezas como
castigo por sus malos caminos y que se ahorcasen por desterrar a su líder más destacado. Debido a ello,
se retiró a los montes a vivir como un ermitaño. Es probable que interviniera en los asuntos de la ciudad
en el período en que el gobierno de Persia había dado lugar a la autonomía
La vida de Heráclito como filósofo fue interrumpida por una hidropesía. Los médicos que consultó no
pudieron prescribir una cura. Diógenes enumera varias historias sobre la muerte de Heráclito en dos
versiones. En una Heráclito se curó de la hidropesía y murió de otra enfermedad. Sin embargo, en un
relato, el filósofo se enterró en un establo esperando que el calor húmedo del estiércol le sacara la
humedad nociva, mientras que otro dice que se trató con un linimento de estiércol de vaca y, después de
un día propenso al sol, murió y fue enterrado en el mercado. Murió hacia el año 470 a. C. Según Neantes,
después de mancharse con estiércol, Heráclito fue devorado por perros
Obra.
La obra de Heráclito es completamente aforística. Su estilo remite a las sentencias del oráculo de Delfos y
reproduce la realidad ambigua y confusa que explica, usando el oxímoron y la antítesis para dar idea de la
misma. Diógenes Laercio (en Vidas..., IX 1–3, 6–7, 16) le atribuye un libro titulado Sobre la naturaleza,
que estaba dividido en tres secciones: «Cosmología», «Política» y «Teología». No se sabe nada más de
este libro.
Muchos filósofos posteriores de este período se refieren a Sobre la naturaleza. Charles Kahn dijo: "Hasta
la época de Plutarco y Clemente, si no más tarde, el librito de Heráclito estaba disponible en su forma
original para cualquier lector que quisiera buscarlo". Laercio comenta sobre la notabilidad del texto,
declarando: "Su libro se hizo tan célebre, que llegó a tener secuaces, llamados heraclitianos". Entre los
filósofos prominentes identificados hoy como heraclíteos se incluyen Crátilo y Antístenes, que no debe
confundirse con el cínico.
Los fragmentos de su obra que han sobrevivido fueron reunidos y explicados por primera vez en la Edad
Contemporánea por Schleiermacher en su compilación Herakleitos der Dunkle von Ephesos de 1807.
Estos se catalogan actualmente utilizando el sistema de numeración Diels-Kranz, recopilados en la obra
Die Fragmente der Vorsokratiker (1903).
El primer estudioso en proponer un ordenamiento de los fragmentos fue P. Schuster (1873),29 poniendo
a la cabeza de todos el que posteriormente fue dispuesto como B56 (Diels-Kranz) y que refiere la
adivinanza que unos niños plantearon a Homero, y que este, «el más sabio de todos los griegos», como lo
pinta Heráclito (véase más abajo), no supo resolver. Ingram Bywater en 1877 hizo un reacomodo de los
fragmentos conforme a la indicación de Laercio, traducido al español por José Gaos. Es curioso que
Bywater no considera importante el fragmento que Schuster pone a la cabeza de todos, y no lo incluye en
su propia ordenación. Agustín García Calvo reconstruye la posible estructura del libro en su edición de los
fragmentos del mismo, titulada Razón común, en la que distingue tres apartados: «Razón general»,
«Razón política» y «Razón teológica».
El Oscuro
Heráclito es conocido como «el Oscuro», por su expresión lapidaria y enigmática. Aristóteles cita en la
Retórica para esbozar la dificultad de entender a Heráclito sin ambigüedad.
Por ejemplo, al comienzo de su composición dice: “De esta razón que existe siempre los hombres
ignoran”, donde no está claro si “siempre” debe ir con “que existe” o con “son ignorantes”.
Teofrasto dice (en Diógenes Laercio) que "sus escritos, unos a medio hacer y otros a veces muy ajenos de
verdad". Teofrasto pensó que la incapacidad de terminar el trabajo demostraba que Heráclito estaba
melancólico
Doctrinas
Heráclito sostuvo que el fundamento de todo está en el cambio incesante. El ente deviene y todo se
transforma en un proceso de continuo nacimiento y destrucción al que nada escapa. Enrique Hülsz
afirmó que "todos los distintos temas que forman el conjunto de la filosofía de Heráclito están
recíprocamente contenidos unos en otros". Diógenes Laercio resumen las doctrinas de Heraclito de la
siguiente forma:
«Que todas las cosas se hacen por contrariedad, y todas fluyen a manera de ríos. Que el universo es
finito. Que el mundo es único, es producido del fuego y arde de nuevo de tiempo en tiempo
alternadamente todo este evo. Que esto se hace por el hado. Que de los contrarios, aquel que conduce
las cosas a generación se llama guerra y lucha o contención, y el que al incendio, concordia y paz. Que la
mutación es un camino hacia arriba y hacia abajo, y según éste se produce el mundo. Que el fuego
adensado se transforma en licor, y adquiriendo más consistencia para en agua. Que el agua condensada
se vuelve tierra, y éste es el camino hacia abajo. Liquídase de nuevo la tierra y de ella se hace el agua, de
lo cual provienen casi todas las demás cosas».
Es común incluir a Heráclito entre los primeros filósofos físicos, que pensaban que el mundo procedía de
un principio natural (como el agua para Tales de Mileto, el aire para Anaxímenes y el ápeiron para
Anaximandro), y este error de clasificación se debe a que, para Heráclito, este principio es el fuego, lo
cual no debe leerse en un sentido literal, pues es una metáfora como, a su vez, lo era para Tales y
Anaxímenes. El principio del fuego refiere al movimiento y cambio constante en el que se encuentra el
mundo. Esta permanente movilidad se fundamenta en una estructura de contrarios. La contradicción
está en el origen de todas las cosas.
El Logos
La naturaleza está regida por una ley que Heráclito denomina Logos, una antigua palabra griega con una
variedad de significados (razón, palabra o discurso en griego). El logos parece una ley universal que une el
cosmos, aunque Heráclito "juega deliberadamente con los diversos significados de Logos", no hay
ninguna razón convincente para suponer que lo usó en un sentido técnico especial, significativamente
diferente de la forma en que se usaba en el griego ordinario de su época.