ALFABETIZACIÓN INICIAL
Qué es la alfabetización inicial y cuál es su importancia.
“Es un proceso mediante el cual el niño construye los conceptos sobre las funciones de los
símbolos, letras, números y del material impreso. Es un conocimiento basado en las
experiencias lingüística significativa facilitada por interacciones con adultos y el medio. Paz
Baeza Bischoffshausen, 2006 (Didáctica de la Lengua)
Esto quiere decir, que un aspecto relevante en este proceso, es el contacto que el niño tenga
con este tipo de instancias estimulantes y en las experiencias lingüísticas significativas con
otros adultos y el medio.
Este concepto de alfabetización inicial, hace referencia a los conocimientos lingüísticos de los
niños previos a la etapa educacional.
Ahora bien, este proceso también ha sido denominado alfabetización emergente, dado que
varios autores han postulado que estos conocimientos tanto en lectura, escritura y
matemáticas, emergen desde el interior de los niños, jugando un rol preponderante la
estimulación del medio que lo rodea, ya sean los padres o personas significativas con el
material impreso (libros), ya que definen el grado de adquisición de estos conocimientos por
parte de los niños.
Por este motivo es fundamental que el niño desde su nacimiento, (en una primera instancia
mediante interacciones verbales y no verbales con otros, exploraciones y descubrimientos
sobre su ambiente) se vaya familiarizando con la lectura y la escritura y una pieza clave para
esto, es el ambiente textualizado; cabe recalcar que este es un proceso que se mantiene a lo
largo de toda la vida.
Dentro de este proceso el rol del niño es activo y constructivo, siendo el rol del adulto el de
facilitador, ampliando el aprendizaje que el niño de forma autónoma ha iniciado. Ahora bien, la
La Alfabetización inicial, presenta las siguientes características:
Es un Proceso Constructivo (proceso interno del niño, en base a sus propias exploraciones y al
uso de la lengua),
Es un Proceso Funcional (el propósito que el niño realice actividades en situaciones normales y
reales) y por último un Proceso Interactivo (implica la interacción con otros en diversos
contextos).
Factores claves
Para que un aprendizaje sea significativo y efectivo tanto en lectura, escritura y matemáticas,
debe tener en consideración los siguientes cinco factores claves, los cuales son
respectivamente:
Conocimiento acerca de lo impreso (Proceso mediante el cual el niño se familiariza con
el lenguaje impreso del ambiente letrado y numerado que lo rodea. Incluye la
comprensión de que el lenguaje es ordenado, permanente y tiene un fin).
Conocimiento del alfabeto (identificar y diferenciar todas las letras del alfabeto tanto en
mayúscula como minúscula, relacionando cada grafema con su fonema).
Conciencia metalingüística (reflexión acerca del propio lenguaje, lo que implica el
desarrollo de la conciencia fonológica, la semántica y sintáctica).
Conciencia de los números y las operaciones (capacidad de comprender el significado
y uso de los números).
Conciencia del espacio y de las formas (capacidad para relacionarse con otras
personas y objetos que nos rodean).
Por último, le cabe al establecimiento educacional un rol fundamental dentro de este proceso
de alfabetización inicial, el cual consiste en acercar desde temprana edad a los niños a la
cultura letrada, haciendo uso de la pertenencia cultural y favoreciendo instancias para la
reflexión.
MÚLTIPLES CAPACIDADES PARA LEER EL MUNDO.
Inés Dussel sostiene que:
“…La escritura sigue siendo fundamental para representar al mundo para acceder a otro
mundo de significados, para encontrarse con la experiencia de otros humanos y para acceder a
otro cuerpo de saberes, pero ya no es la única forma posible”.
Del concepto primario de alfabetización, en el sentido de codificar y decodificar se visualiza el
pasaje a otras maneras distintas de observar, conocer, relacionar, de interactuar con el mundo.
Propiciar desde un currículo multialfabetizador, pedagogías focalizadas en alfabetizaciones
múltiples implica la enseñanza de habilidades de pensamiento, de conductas sociales,
favoreciendo la adquisición de gran variedad de destrezas y formas de pensar asociadas a un
contexto que le permita a un sujeto utilizar los procedimientos adecuados para enfrentarse
críticamente en su ámbito.
Educarse no es simplemente apropiarse de los saberes del curriculum prescripto por medio de
la estrategia lectoescritora sino más bien incorporar diversos e innovadoras estrategias de
apropiación del saber en el vínculo de enseñanza y aprendizaje. En este sentido la formación
integral, implica reconocer la multiplicidad de aspectos que la conforman. Por eso la
alfabetización se amplía, se liga a la imagen, a las emociones, al movimiento corporal, al
espacio, a la capacidad de vincularnos con nosotros, los otros y también a la comprensión
lectoescritora y numérica.
En definitiva, se puede hablar en un sentido amplio de “alfabetizaciones”, que se refieren a
habilidades que involucran, niveles de lectura y escritura, niveles de comprensión, dimensiones
funcionales sociales y culturales, la extensión del término para nuevas competencias y más
aún, como estrategia de liberación en la “capacidad de leer el mundo’’, como lo propone Paulo
Freire.
Las nuevas perspectivas de la alfabetización temprana, se refiere a la adquisición de la lengua
escrita desde la primera infancia. Las investigaciones acerca de la alfabetización temprana han
tenido alcances sobre el conocimiento de la adquisición de la lengua escrita en toda su
complejidad, como así también en la evolución de los paradigmas psicoeducativos -
socioculturales que lo interpretan; han participado en las grandes controversias de la última
década , en los consensos acerca de la enseñanza inicial de la lectura y la escritura; dando
lugar a nuevos modelos en la pedagogía de la lengua escrita y al desarrollo de actitudes
críticas en la pedagogía en general.
LECTURAS EN LA PRIMERA INFANCIA
De la mano de la imaginación, la literatura da la vuelta al mundo. Es la siembra para que los
niños se inicien en la lectura. Porque, “con la literatura, nos humanizamos más” Margarita
Mainé (2012)
La lectura es un derecho, porque es uno de los momentos fundamentales para tener acceso a
la educación. La lectura y la escritura son herramientas para la construcción simbólica.
¿Quién lee?, ¿Cómo? Y ¿Cuándo? Cuando se trata de niños pequeños, es otro, un adulto. Es
la voz de la madre la que le transmite en largas horas de escucha, lo que le permite la palabra,
y que los bebes leen con las orejas y con la piel. A él la palabra lo reconforta. Muchas veces
leer es amar la propia historia. Lo emocional es muy importante a la hora de la lectura. La
lectura como construcción simbólica, es parte del triángulo amoroso: niño-adulto-cuento.
Remontarse a la biografía personal, de cada uno implica buscar a la persona que abrió las
puertas e introdujo al niño al mundo de la literatura, y es por ello que desde el entorno más
inmediato de un niño, esto se asocia a las personas claves : madre, padre, hermanos, abuelas,
quienes siembran desde los afectos más importantes una verdadera semilla literaria , en este
caso, dicha acción se construye con un doble valor: el vínculo y la imaginación en la formación
subjetiva por un lado ; y el valor y la importancia de las palabras en el contexto familiar, como
primer referente literario.
Entra en escena un triángulo amoroso en la importancia de la literatura: un adulto que cuenta-
un niño que escucha y disfruta - una producción literaria. (Yolanda Reyes 2012)
Desde el triángulo amoroso, y en relación con el docente como lector se deben tener en
cuenta: la reflexión y el análisis de los diferentes formatos, desde 3
conceptos, animación, promoción y mediación que se forman como lectores de los diferentes
soportes literarios.
Las técnicas utilizadas, van desde lo visual en un principio y continúan con la oralidad, o cuento
leído, trabajando los diferentes sonidos, las onomatopeyas que a los niños tanto les gustan.
La Literatura puede pensársela desde diversas miradas. No solo desde la recreación, sino
también como portadora de vida. Pensar en cuentos que hablen de lo que sucede en lo
cotidiano de la vida, implica hacerlo desde la responsabilidad y la intencionalidad de lo que
cuidadosa y celosamente se selecciona para los nuevos ciudadanos. En definitiva, en la hora
del cuento se puede tener conversaciones de vida.
Las/os docentes de la primera infancia tienen mucho valor, son los cimientos de la casa
imaginaria. Finalmente, la Educación Inicial, está impregnada de cuentos. Son múltiples los
momentos, las oportunidades, de este contacto con un mundo de palabras y de imaginación.
AMBIENTES DE APRENDIZAJE
Al hablar de ambientes de aprendizajes o ambientes alfabetizadores, se hace referencia al
“tercer maestro”, siendo la familia y los docentes/ educadores, los primeros y segundos
educadores.
Cuando se habla de espacios, dicho término se refiere a los sectores o ubicación física de
determinado lugar geográfico y que implica sus dimensiones, extensión, altura, estado,
aberturas, etc. Cuando se habla de ambientes, el término alude a las relaciones vinculares que
se establecen en él.
Pero para que los ambientes también formen parte de los procesos de aprendizajes deben ser
portadores de determinadas cuestiones.
Las salas de Jardín de Infantes y Maternales presentan muchas veces una estimulación visual
digna de todo un análisis pedagógico. Sería oportuno poder comenzar a buscar no sólo las
diferentes posibilidades que estas propician para que las salas reflejen la realidad, el contexto,
la riqueza que estas le ofrecen a los niños/as y que además forman parte de su vivir cotidiano,
con el objetivo de crear y recrear con intencionalidad pedagógica cada uno de los diferentes
espacios físicos de las instituciones.
Es necesario crear y recrear ambientes estimulantes para el niño, tanto en el jardín infantes
como en la casa, en donde se encuentre con adultos que tengan la disponibilidad de jugar, leer,
cantar, dibujar, escribir, investigar, construir; de dejar buenas huellas en su infancia. Como lo
propone Paulo Freire “…Está en nuestras manos dar alas a los niños como estrategia de
liberación en la “capacidad de leer el mundo’’. Enseñar a “leer” no solo con los ojos o el
entendimiento sino con el corazón y la imaginación, invitará a atravesar fronteras a incursionar
en nuevos mundos, a hacer posible lo imposible. Es nada más ni nada menos, que formar
libres pensadores, lectores críticos que puedan expresarse y defender sus ideas sin temor.
Para cumplir con estos retos es preciso que como Educadores entremos en un proceso de
contracultura - enculturación, reinventarse a través de una formación continua, para avanzar de
la cultura de la rutina, el individualismo y la improvisación, a una cultura del Cuidado, la
innovación, la cooperación y la responsabilidad.