INSTITUTO TECNOLÓGICO DE COMITANCILLO
TEMA:
Investigación De Los Tipos De Plantas
PRESENTA:
Geovani Mauricio Cabrera Jiménez
CARRERA:
Ing. Agronomia
SEMESTRE: 4 GRUPO: B
MATERIA:
Fisiología Vegetal
ASESOR:
Ing. Pedro Solórzano Castro
San Pedro Comitancillo Oaxaca, a 10 de marzo de 2025.
Carretera Ixtaltepec – Comitancillo Km. 7.5 San Pedro Comitancillo, Oax.
C.P. 70750. Teléfonos (01 971) 717 21 09 (01 971) 717 21 10
e-mail: [email protected].
www.comitancillo.tecnm.mx
INTRODUCCIÓN
Las plantas se clasifican en diversos grupos según su ciclo de vida y características de
crecimiento. Esta clasificación es fundamental para entender cómo se comportan en su entorno y
cómo pueden utilizarse en agricultura y jardinería. A continuación, te explico las diferencias
entre los tipos más comunes: anuales, perennes, perennifolias y caducifolias. Estas plantas
completan su ciclo de vida en un solo año. Crecen, florecen, producen semillas y mueren en el
transcurso de una temporada. Son ideales para cultivos de corta duración y a menudo se utilizan
en jardines para aportar color y variedad. Ejemplos incluyen las caléndulas y las zinnias. A
diferencia de las anuales, las perennes viven por varios años. Su sistema radicular puede
sobrevivir de una temporada a otra, y suelen florecer y dar frutos cada año. Son excelentes para
jardines de larga duración y pueden ser más sostenibles. Ejemplos son las lavandas y las
margaritas. Estas son plantas perennes que mantienen sus hojas durante todo el año,
independientemente de las condiciones climáticas. Esto las hace valiosas para el paisajismo, ya
que proporcionan vegetación constante. Ejemplos incluyen pinos y acebos. En contraste, las
caducifolias son aquellas que pierden sus hojas en una temporada, generalmente en otoño, para
adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes. Esto les permite conservar energía y agua
durante los meses más difíciles. Ejemplos comunes son los robles y arces.
PLANTAS ANUALES
Las plantas son todas comunes entre ellas porque necesitan sol, agua y nutrientes para
desarrollarse. Sin embargo, existen diferentes ciclos de vida. Algunas pueden repetir el ciclo
cada dos años, otras cada año, o algunas que pueden mantenerse vivas por mucho más de dos
años. Si tienes un jardín o quieres iniciarte en los huertos caseros, es oportuno que conozcas los
ciclos de vida de las plantas para poder planear bien tus espacios, aprovechar cada planta, saber
cuándo plantar qué, y sobre todo no llevarte sorpresas inesperadas. En esta ocasión nos
ocuparemos de conocer a las plantas anuales, las que viven solamente por un año.
Las plantas anuales son aquellas que completan su ciclo de vida en un año, y que mueren al
terminar de producir las semillas. Otra forma de decirlo es que el ciclo de vida sucede en una
sola estación de crecimiento.
Esta categorización se observa en el crecimiento activo, en el d e latencia y, por último, en la
muerte de la planta. Las etapas de desarrollo por las que pasan son las siguientes:
• Semilla
• Fase vegetativa
• Fase reproductiva
• Fecundación
• Formación de nuevas semillas
Al terminar con estas fases de desarrollo morirán todos los órganos vegetativos, es decir hojas,
raíces, semillas y tallos. El único vínculo entre las generaciones descendientes son las semillas.
Estas plantas son fáciles de reproducir desde semillas en lugar de esquejes o de una planta
madre. No producen raíces profundas, así que pueden tenerse en macetas.
Ahora, dentro de las plantas anuales pueden distinguirse dos tipos diferentes, en función de la
temporada en la que crecen:
• Plantas anuales de verano: crecen, producen hojas, flores y semillas durante los meses
más cálidos del año. Es importante no sacar las plántulas al exterior hasta que las heladas
hayan pasado.
• Plantas anuales de invierno: desarrollan sus funciones básicas durante los meses más fríos
del año.
Caupí
Muchos alimentos son cultivos anuales. El conocimiento de sus ciclos de vida ayudó al
establecimiento en un lugar de los primeros humanos y al desarrollo de la agricultura. En
particular, esta hortaliza es conocida también como alubia ojo de perdiz, carilla, judía de careta,
chícharo de boquita negra, frijol de carita, frijol paciencia, frejol Castilla, chicharillo, chícharo
salvaje, chíchere, chíchare, frijol chino, frijol cabecita negra, poroto tape, espelón o xpelón.
Tiene gran valor nutricional aprovechado para consumo humano y para forraje. Es un cultivo
anual de verano, por lo que no tiene buena tolerancia al frío y, por otro lado, soporta muy bien
las sequías. Debe sembrarse después de las heladas y tiene muy buena facilidad de
establecimiento. No necesita de suelos muy especiales.
Cempasúchil
El cempasúchil es la llamada tagete o flor de Día de Muertos usada en México, pues su
floración anual coincide con dicho día y desde épocas prehispánicas ha sido aprovechada para
estas fiestas. Produce cabezas de flores de tonalidades amarillas a naranjas, produciendo un
aroma dulce. Comienza a sembrarse a inicios del verano para que las flores estén listas para el
mes de noviembre. A inicios de octubre las plantas comienzan a secarse para terminar con la
semilla, que marca el fin de su temporada. Esta planta puede tenerse tanto en maceta como
sembrada directamente en tierra, pero siempre al exterior y bajo el sol.
Crisantemo
Algunas especies de crisantemo son perennes, pero Chrysanthemum coronarium es anual.
También es conocido como ojo de buey o flor de muerto y existen muchas variedades con
tonalidades amarillas. Es nativa del Mediterráneo. Puede ser cultivada en exterior como en
interior, siempre procurando proveerle luz filtrada para evitar quemarla. Es propia de climas
templados y además de ser usada en jardinería es una flor comestible muy usada en la cocina
asiática. El sabor es similar al berro y da un toque alegre a ensaladas, aunque también puede ser
incorporada a sopas o tés por tener altos contenidos de hierro y ácido fólico.
Col
Aunque la col es una planta conocida como hortaliza para consumo, hay muchos jardines
que la incorporan como planta ornamental por los llamativos colores de sus hojas que despliegan
tonalidades del verde esmeralda al lila. Si bien se trata de una planta bianual, se ha cultivado
como anual de invierno puesto que durante el invierno es cuando sus colores son más vistosos.
Incluso es una de las plantas que más soportan el frío y las heladas. Es una planta que debe estar
al exterior para recibir luz directa durante el invierno. Necesita de riego intenso.
Girasol
Esta planta es famosa por seguir el sol, lo que nos indica que se trata de una planta de
exterior que necesita de luz directa para crecer. Por otro lado, al ver su nombre científico
podemos ver que la especie usa el epíteto específico annuus, que hace referencia a la anualidad
de la planta. Su desarrollo ocurre durante el verano y soportan mejor sequías que exceso de
riego. Esta adición al jardín será ornamental y cuando termine su ciclo se podrá disfrutar de sus
semillas como alimento.
PLANTAS PERENNES
Una planta es un ser vivo que no tiene capacidad locomotora, es autótrofo (produce su
materia orgánica partiendo de elementos inorgánicos) y desarrolla la fotosíntesis (recurre a la luz
del sol como energía para sintetizar las sustancias orgánicas). Perenne, en tanto, es aquello
incesante o permanente; en el terreno de la botánica, el término refiere específicamente a aquel
organismo que vive más de dos años. Las plantas perennes, por lo tanto, son vegetales que
subsisten al menos dos años. Esta característica las diferencia de las plantas anuales, que
germinan, florecen y mueren en el mismo año. También conocidas como plantas vivaces, las
plantas perennes suelen ser confundidas con las plantas perennifolias. Una planta perennifolia,
sin embargo, es aquella que presenta hojas durante todo el año, más allá de su supervivencia. De
todos modos, en el lenguaje coloquial suele calificarse como perenne a la planta cuyo follaje se
mantiene siempre verde: es decir, no se renueva en cada estación. La calificación precisa, en
cambio, debería indicar que la planta en cuestión es perennifolia. En el caso de las herbáceas, las
plantas perennes no desarrollan un tejido leñoso permanente sino que en su lugar produce tallos.
El crecimiento puede surgir de un tejido o de un rizoma. Si se encuentran en un clima cálido, es
común que crezcan de manera continua; sin embargo, en aquéllos en los que se distinguen las
estaciones con claridad, lo habitual es que florezcan cuando el tiempo es cálido y pierdan su
follaje en la temporada más fría. Pensemos por ejemplo en las zonas en las que suele haber
heladas con cierta regularidad: por lo general, sus plantas perennes se desarrollan y florecen
únicamente a lo largo de la primavera y, en especial, del verano. Si las temperaturas fueran
templadas a lo largo del año, en cambio, la floración se daría todos los meses.
Aunque la noción de planta perenne muchas veces se aplica a las herbáceas y a los arbustos, la
botánica acepta el término para nombrar a los árboles de mayor tamaño. Esto se debe a que la
idea se relaciona con el hecho de vivir dos o más años, y no a otras características. Las plantas
perennes florecen todos los años a lo largo de diversas temporadas y producen pétalos de colores
alegres que atraen a los insectos polinizadores, de manera que su función es muy beneficiosa
para las especies que las rodean.
Abelia grandiflora
La abelia es uno de los arbustos perennes más utilizados en parques y jardines por su gran
valor como planta ornamental. Gracias a sus flores perfumadas y de color blanco y rosado que
florecen desde finales de primavera hasta ya bien iniciado el otoño. Del mismo modo, esta planta
no necesita de cuidados muy específicos, solo será necesario estar pendiente de mantener el
suelo ligeramente húmedo y enriquecerlo con abono de manera puntual durante su época de
floración.
Hibisco lila
Este arbusto perenne originario del oeste de Australia y conocido comúnmente como
falso hibisco, puede llegar a alcanzar hasta los 2 metros de altura. Sus hojas, pequeñas y de color
verde intenso contrastan con sus flores de color violeta, lo que lo hace perfecto para aportar un
toque de color y elegancia a cualquier jardín. Es muy resistente a las heladas y prefiere lugar
donde recibe luz sola tanto de manera directa como indirecta.
Durillo
Este arbustos perennes con el durillo, un arbusto de hoja perenne que gracias a sus flores
blancas ofrece un toque de color único durante el invierno. Es muy resistente y puede soportar
con facilidad temperaturas extremas. Además, no necesita de muchos cuidados para lucir con
todo su esplendor sus hojas de color verde brillante. Solo recomendamos mantener el suelo bien
drenado y colocarlo en un lugar de semisombra.
Fotinia
La fotinia es un arbusto perenne originario de China que alcanza una altura máxima de
hasta 7 metros pero que, generalmente, llega hasta los 3 metros. Dispone de hojas de forma
oblonga, de color verde y con un tamaño de 5 entre 9 centímetros. Sus flores blancas se agrupan
en corimbos para ofrecer a tu jardín un toque elegante. Te recomendamos plantarla en un lugar
donde no reciba luz solar directa y donde la temperatura mínima anual sea de -12ºC.
Leptospermo
El siguiente arbusto perenne de nuestro artículo es el leptospermo, que cuenta con hojas
pequeñas y lanceoladas que destacan gracias a sus flores de color rodado o blanquecino.
Originario de Oceanía e Indonesia puede alcanzar una altura de 2 metros de alto. En cuanto a sus
cuidados, prefiere crecer allí donde pueda recibir luz solar directa y soporta temperaturas de
hasta -5ºC.
FRUTALES PERENNIFOLIOS
Los árboles frutales de hoja perenne son regalos de la naturaleza y representan una
excelente opción para su jardín o propiedad. La mayoría de los árboles frutales de hoja perenne
son árboles de cítricos, pero también se encuentran aquellos que son ornamentales. Como su
nombre lo indica, los árboles frutales perennifolios son aquellos que mantienen su follaje durante
todo el año. Sin embargo, estos no deben confundirse con los que producen frutos durante todo el
año. Este grupo de plantas generalmente tendrán períodos específicos en los que sus frutos
florecen y se pueden cosechar. Entonces también tendrán períodos en los que no darán frutos.
Estos árboles son importantes por su capacidad para producir deliciosas frutas orgánicas. Las
hojas perennes cumplen una doble función, sirven para proteger al árbol de la deshidratación
cuando hace mucho calor y el agua es poco abundante, también sirven como protección del frío
invierno.
El aguacate (Persea americana) :
Es un árbol de hoja perenne, originario de América Central y México, apreciado por sus
frutos ricos en grasas saludables y que se ha expandido a regiones con climas subtropicales y
tropicales. El cultivo del aguacate requiere condiciones específicas para su desarrollo óptimo.
Prefiere suelos bien drenados y ligeramente ácidos, y es sensible al encharcamiento, por lo que la
ventilación adecuada del suelo es crucial. La exposición a la luz solar es esencial, aunque ciertas
variedades pueden tolerar sombra parcial. Los árboles de aguacate son tolerantes a temperaturas
moderadas, pero las heladas pueden dañar las plantas jóvenes.
El mango:
Es un árbol de hoja perenne que en condiciones óptimas puede superar los 30m, aunque para
facilitar su recolección se limita su crecimiento mediante podas. Sus hojas son alternas,
dispuestas en espirales y de forma elíptica o lanceolada, con una longitud variable de 10 a 40cm
de longitud. Su color puede variar según cultivar. Sus inflorescencias son en forma de panículas
terminales con un numero variable de flores que puede ir de las 200 a las 10.000. Dentro de la
misma panícula crecen flores masculinas y femeninas. Su polinización es principalmente
entomófila. Su fruto es una drupa grande y carnosa que puede contener uno o más embriones,
siendo el más habitual el mango de la India que es monoembriónico.
Guayaba:
Es un árbol o arbusto perennifolio o caducifolio que puede medir entre 2,5 metros (8
pies) y 10 metros (33 pies) de altura, cuyo tronco presenta un diámetro de hasta 60 cm. De tronco
generalmente retorcido y muy ramificado, de madera dura, su corteza es de color gris, se
desescama con frecuencia y presenta manchas. Sus hojas son simples, oblongas o elípticas de
color verde brillante a verde parduzco, muy fragantes cuando se estrujan. Sus flores son
solitarias, ocasionalmente se presentan en racimos hasta de 8 cm, siendo axilares, con sépalos de
4 a 5, de color verde en el exterior y blanco en el interior. Los pétalos de su floración, de color
blanco, vienen de 4 a 5. Su fruto es del tipo baya, de hasta de 8 cm de diámetro, con formas
semiesférica, ovoide o en forma de pera, con el cáliz persistente en el ápice, carnosas, de color
rosado, verde e intermedios de los anteriores a crema amarillento, de olor fragante y sabor
agridulce. Su fruto es una baya muy apreciada por su acidez leve y buen sabor. La cáscara es de
tonos amarillo-verdosos y su interior puede ser rosado, rojo, blanco, amarillo o anaranjad o
La Papaya:
Es un pequeño árbol de hoja perenne que puede alcanzar los 10 metros de altura. El
tronco contiene un jugo lechoso, que consiste en papaína, utilizado principalmente para fines
medicinales. Este árbol debe ser cultivado en áreas cálidas protegidas por el viento y por lo tanto
se cultiva en consociación con otros arbustos de mayores dimensiones, con el objetivo de vender
las frutas y producir jugos sabrosos.
Limón:
Un árbol frutal perenne, es conocido por sus frutos cítricos ácidos y fragantes, y se adapta
bien a climas cálidos y suelos bien drenados ,es moderadamente vigoroso, de mediano a grande
donde puede alcanzar alturas de 4.5 a 6 metros, de ramas con pocas espinas cortas y puntiagudas.
Las hojas son anchas-lanceoladas y con pecíolos alados; los brotes jóvenes son de color purpura
que después cambian a verde. Posee flores blancas y pequeñas. El fruto es ovalado y
generalmente redondeado en la base. La cáscara del limón Tahití es de color verde intenso hasta
que madura y se torna a amarillo pálido, mientras que la pulpa tiene un color amarillo verdoso
cuando madura. El fruto usualmente no tiene semilla.
Frutales caducifolios
Caducifolios significa "caída en la madurez" y generalmente se usa en referencia a
árboles o arbustos que pierden sus hojas estacionalmente y arrojan otras partes, como la fruta,
cuando están maduros. Comprar árboles frutales caducifolios es más económico y ofrece muchos
beneficios.
Las frutas de hoja caduca normalmente crecen en árboles, arbustos o enredaderas e incluyen
generalmente aquellas que contienen hueso y pepitas como las uvas, manzanas, peras,
melocotones, ciruelas, nectarinas, cerezas, albaricoques, aguacates, kiwis, entre otras.
Todos los árboles frutales caducifolios necesitan una buena exposición al sol durante todo el año
para garantizar una buena producción de frutos. Esto garantiza frutas nutritivas, con gran
contenido de fibra dietética, que ayudan a reducir el colesterol y proteger de las toxinas
ambientales.
Es importante que estos árboles estén en un clima fresco y muchas variedades requieren un cierto
número de "horas de frío" cada invierno, por debajo de los 7 ° C, antes de que den fruto. Por lo
tanto, es fundamental seleccionar correctamente los árboles de hoja caduca de acuerdos a su área.
La uva:
Es el fruto de la parra o vid, conocida en botánica como Vitis vinífera, una planta
trepadora que puede llegar a superar los 20 metros pero que por la acción del ser humano, con
podas anuales, suele presentar alturas de 1 o 2 metros. La uva es una fruta carnosa que nace en
largos racimos formados por granos redondos u ovalados, cuyo diámetro medio es de 1,6
centímetros y su peso 200-350 gramos (tanto el tamaño como el peso se refieren a los estándares
ajustados a las normas de calidad de la comercialización de las uvas). El color de su piel es
diferente según variedades, pudiendo lucir tonos verdosos, rojizos, púrpuras, azulados o
amarillentos. Su pulpa es jugosa y dulzona, presentando diversas pepitas pequeñas y duras en su
interior.
La manzana:
Es una de las frutas más populares y más consumidas en el mundo. Se calcula que existen
más de 7.500 tipos de manzanas, pero se las suele agrupar en tres variedades, según su aspecto:
manzanas rojas, verdes o amarillas. A partir del mes de octubre, y durante todo el otoño
principalmente, comienza la época de las manzanas, así que es el momento ideal para
aprovecharlas y preparar con ellas deliciosas recetas, como una crema de calabaza con manzana
o una tarta tatin de manzana.
La pera:
Es una fruta en forma de bombilla; su cáscara es lisa, la cual puede ser de color verde,
amarillo, café o rojizo. La pulpa es blanca y jugosa, ligeramente “harinosa” al paladar, tiene un
sabor dulce y es refrescante gracias a su alto contenido de agua. Este fruto crece en los perales,
los cuales son árboles caducifolios y pertenecen a la familia “Rosáceae”. Requieren cerca de 900
a 1,000 horas de frío para su óptimo desarrollo. La mayor parte de la cosecha nacional se
concentra entre los meses de agosto y octubre.
La ciruela:
Es el fruto una drupa de forma redondeada u oval, con un hueso leñoso en su interior, que
puede ser de color rojo, amarillo, verde o negro, dependiendo de la variedad árbol caducifolio de
3 a 8 m de altura. Hojas alternas pinnadas, de color verde amarillento, de 10 a 20cm de largo.
Las flores son pequeñas y de color rojo o rosado. El fruto es una drupa, de color rojo purpúreo o
amarillo de forma ovoide de 3 cm de largo; contiene de 1 a 5 semillas.
La cereza:
Son frutos redondos, de tamaño mediano, con piel y pulpa de color rojo oscuro, ricos en
potasio y fibra, y con beneficios para la salud como la formación de orina y la prevención de
enfermedades mentales sus dimensiones pueden variar en función de su clase o variedad, su
tamaño promedio son dos centímetros de diámetro.
CONCLUSION
La clasificación de las plantas en anuales, perennes, perennifolias y caducifolias es
crucial para comprender su ecología y las prácticas de manejo en agricultura y jardinería. Cada
tipo de planta tiene características únicas que se adaptan a diferentes entornos y necesidades,
afectando su crecimiento, reproducción y cuidado.
Las plantas anuales son ideales para quienes buscan una rápida productividad en el jardín,
ofreciendo flores y productos en un ciclo corto. Por otro lado, las perennes aportan estabilidad y
duración, proporcionando belleza y funcionalidad a lo largo de los años. Las perennifolias
animan los paisajes con su follaje constante, mientras que las caducifolias, al desprender sus
hojas, se adaptan eficazmente a los cambios estacionales.
Entender estas diferencias nos ayuda a seleccionar las plantas adecuadas para nuestros jardines,
fomentar la sostenibilidad y optimizar los recursos en la agricultura. Cada grupo de plantas tiene
su propio papel que desempeñar en el ecosistema, promoviendo así la biodiversidad y el
equilibrio en la naturaleza.