Resumen de fallos
Tema 2:
Caso Martin & Compañía (6 de noviembre de 1963):
La demandante, Yerbatera Martín, importa en el año 1955 productos provenientes de Brasil.
Al arribar estos productos al puerto de Rosario se encuentra con que tiene que pagar una “sobretasa”
impositiva, por la introducción de los mismos, en concepto de eslingaje, guincho y almacenaje, en virtud
establecido por el Estado argentino en el decreto ley 6572/58.
Este decreto modificaba un tratado de Comercio y Navegación entre Argentina y Brasil firmado en el
año 1940, que eximía del pago de estas sobretasas impositivas.
La demandante paga la sobretasa e inicia una demanda solicitando la Administración General de
Puertos, que le “devuelva” lo que a criterio de la empresa martín había pagado de más.
En el fallo de primera instancia y luego en la Cámara de Apelaciones le dan la razón a la empresa
Martín, sosteniendo que según el art 31 de la CN, los tratados son ley suprema de la nación y que la
voluntad de las partes en el tratado debe ser respetada sobre las disposiciones contenidas en un decreto
posterior.
La Corte rechaza el planteo de la empresa Martín, en amparo de los siguientes fundamentos.
Ni el art 31 ni el art 100 de la CN (ahora art 16) atribuyen prelación o superioridad a los tratados con
las potencias extranjeras respecto de las leyes válidamente dictadas por el Congreso de la nación.
Ambos –leyes y tratados- son igualmente calificados como “ley suprema de la Nación”, y no existe
fundamento normativo para acordar prioridad de rango a ninguno.
Que, siendo leyes y tratados iguales en el ordenamiento jurídico, rige el principio de que los posteriores
derogan a los anteriores. También así lo sientan la doctrina y la jurisprudencia norteamericanas.
Que resultado el decreto ley 6575/58 posterior al tratado internacional, cuyos contenidos modifica,
corresponde su aplicación.
Ambos (leyes y tratados) son igualmente calificados como “ley suprema de la Nación”.
El caso se resuelve porque una ley deroga a otra.
Caso Ekmekdjian c. Sofovich (7 de julio de 1992):
En la emisión del programa “La Noche del Sábado” conducido por el señor Gerardo Sofovich, el
escritor Dalmiro Sáenz se refirió a Jesucristo y a la Virgen María con palabras que Miguel Ángel
Ekmekdjian consideró irrespetuosas, ofensivas y blasfemas.
Ekmekdjian, al sentirse agraviado en sus sentimientos religiosos, remitió una carta documento a
Sofovich y lo intimó a que leyera una carta en la que él le contestaba a Sáenz en el mismo programa.
Según noticias periodísticas, la contestación de Ekmekdjian a los dichos de Sáenz, tenía 14 páginas.
Como Sofovich se negó a leer la contestación, Ekmekdjian inició un juicio de amparo, en el hecho de
que había sido lesionado profundamente “su sentimiento de católico cristiano” fundado en el derecho
de réplica que, según su criterio, le concedía el art. 33 de la Constitución Nacional y el art. 14.1 del
Pacto de San José de Costa Rica aprobado por ley 23.054 y vigente para la República Argentina desde
el depósito del instrumento de ratificación el 5 de setiembre de 1984.
La demanda fue contestada. El juez de 1ra instancia la desestimó, Ekmekdjian apeló y la Cámara de
Apelaciones confirmó la sentencia de 1ra. instancia. Contra ese fallo de segunda instancia,
Ekmekdjian recurre ante la CSJN.
En primer lugar la Corte plantea que debe examinarse si la norma que prevé el derecho de
rectificación o respuesta (Art. 14 del Pacto) es de naturaleza operativa o programática.
En su análisis respecto de los hechos habidos y la aplicación del derecho a réplica, la Corte advierte
respecto del derecho que alega el actor “que se trata de un derecho subjetivo de carácter especial y
reconocimiento excepcional, que requiere –para habilitar el ejercicio del derecho de rectificación o
respuesta- una ofensa de gravedad sustancial”
Por ello, se hace lugar a la queja… Se condena al demandado, señor Gerardo Sofovich a dar lectura
únicamente de la primera hoja de la carta del actor obrante a fs. 61, en la primera de las audiciones
que con ese nombre u otro similar actualmente conduzca el demandado.
Caso Cafés la Virginia (13 de octubre de 1994):
Se da un Tratado internacional con Brasil en el marco de la ALADI, previo al Mercosur, donde
Argentina se comprometió a no poner nuevos tributos en ciertas áreas, pero una de esas terminó
tributada a raíz de 2 impuestos diferentes:
Uno establecido por una Resolución del ministro de Economía (referido al código aduanero en la
década del 70, donde el Ministerio de Economía podía fijar impuestos a la importación/exportación).
Estos impuestos eran validos por resolución ministerial y una de estas fuentes fue uno de los
impuestos que pago Café la Virginia.
El otro había sido más una ley del Congreso, no solo aplicaba con Brasil.
No había diferencia de rango entre ley y tratado y por eso mismo la Corte lo desestimo (en relación al
impuesto establecido por ley y no por la resolución del ministerio); por lo tanto, una ley posterior se
interponía por sobre un tratado; además este era más general.
La Corte aplicó el principio de Supremacía de los Tratados Internacionales por sobre las normas de
derecho interno.