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Invetigacion de Mercado TP

El documento analiza la importancia de la cultura y subcultura organizacional en las pequeñas y medianas empresas (PYMES), destacando cómo estas influyen en el bienestar y rendimiento de los colaboradores. Se revisan conceptos históricos y teóricos sobre la cultura organizacional, así como la necesidad de adaptabilidad y liderazgo en la gestión de subculturas dentro de estas organizaciones. La conclusión enfatiza la necesidad de una cultura organizacional saludable para evitar problemas en la dinámica interna y promover un ambiente de trabajo óptimo.

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El documento analiza la importancia de la cultura y subcultura organizacional en las pequeñas y medianas empresas (PYMES), destacando cómo estas influyen en el bienestar y rendimiento de los colaboradores. Se revisan conceptos históricos y teóricos sobre la cultura organizacional, así como la necesidad de adaptabilidad y liderazgo en la gestión de subculturas dentro de estas organizaciones. La conclusión enfatiza la necesidad de una cultura organizacional saludable para evitar problemas en la dinámica interna y promover un ambiente de trabajo óptimo.

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Cultura y Subcultura Organizacional Localizada en las PYMES

Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas

María Elena Ibarra

Profesor Oscar López

Asunción, Paraguay
2

Índice

Introducción 3

Conceptualización e historia referente al estudio de culturas organizacionales. 4

Las subculturas organizacionales 6

Importancia de la cultura y subcultura organizacionales en las PYMES 7

Conclusión 10

Anexos 11

Bibliografía 12
3

Introducción

En la actualidad, el mundo laboral ha experimentado cambios significativos en la organización


de las empresas, especialmente en los últimos años. Dichos cambios se han visto reflejados en
las interacciones internas y externas de las organizaciones, lo que ha llevado a una mayor
importancia de la cultura organizacional como herramienta para maximizar el bienestar integral
de los colaboradores, así como para eficientizar su desempeño y producción finales.

En este sentido, resulta crucial tener en cuenta que las interacciones que se dan en el ámbito
laboral son llevadas a cabo por seres humanos, quienes establecen relaciones interpersonales
basadas en valores y visiones tanto individuales como sociales. Por lo tanto, es necesario contar
con una cultura eficiente que permita lograr un equilibrio vital para la sustentabilidad y
crecimiento de los emprendimientos.

En este contexto, los conceptos ya conocidos referentes a la cultura organizacional resultan


particularmente valiosos para enfrentar las realidades actuales que condicionan el rendimiento de
los colaboradores de cualquier empresa. Estos conceptos proveen de herramientas para
maximizar el bienestar integral de las personas y también eficientizar su desempeño y
producción finales logrando un equilibrio vital para la sustentabilidad y crecimiento de los
emprendimientos.

Ahora bien, es importante destacar que aplicar los conocimientos y conceptos desarrollados
sobre este tema vital a las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) es una necesidad
imperativa por la naturaleza de estas, su tamaño y la estrechez de contacto que aun existe entre
los colaboradores y las planas jerárquicas organizacionales que los lideran a alcanzar los
objetivos de la visión a través de la aplicación de los valores particulares de cada empresa.

En conclusión, la cultura organizacional se ha convertido en una herramienta fundamental para


maximizar el bienestar y el rendimiento de los colaboradores en el ámbito laboral actual. Es
esencial aplicar estos conceptos en las PYMES, dada su naturaleza y tamaño, para lograr los
objetivos a través de los valores particulares de cada empresa.
4

Conceptualización e Historia Referente al Estudio de Culturas Organizacionales

Acuñamiento Y Primeras Definiciones

El término "cultura organizacional" surgió por primera vez en la segunda mitad de la

década de 1970 y comenzó a llamar la atención de los círculos académicos a principios de la

década de 1980, siendo ampliamente estudiado y aplicado en el mundo empresarial. Andrew

Pettigrew es considerado como el pionero en introducir el concepto de cultura en el ámbito

académico de los negocios y la administración. En 1979, publicó su artículo "Acerca Del Estudio

De Las Culturas Organizacionales", donde inicialmente definió la cultura organizacional como

una mezcla de creencias, rituales, identidad y mitos que caracterizan a un grupo en particular.

Aunque esta definición aún es aceptada en varios círculos, se ha mejorado y refinado a través de

investigaciones posteriores.

Entre los trabajos relevantes se encuentra el de Hofstede en 2001, quien amplió el concepto al

buscar respuestas sobre qué tan aplicables eran las teorías de administración estadounidenses en

culturas diferentes, y cómo estas culturas influían en las políticas de cultura organizacional.

También es relevante mencionar el trabajo de Deal y Kennedy en 1982, donde describieron la

cultura organizacional como "la forma en que las cosas se llevan a cabo", basándose en cuatro

modelos de prototipos organizacionales. En 1990, Schein realizó una revisión conjunta con otros

académicos de la época, destacando el interés que este autor puso en el papel del líder

organizacional como creador y sustentador de la cultura dentro de las organizaciones.

Para tener una comprensión más completa del concepto, Smircich propuso en 1983 que la

combinación de la perspectiva funcionalista del trabajo con los aspectos socio-antropológicos

daría lugar a diversas perspectivas sobre este concepto. Siguiendo esta línea de pensamiento,
5

Martin en 1992 ofreció una visión interpretativa de la cultura organizacional al proponer la

existencia de prototipos que tienden a formarse dentro de las organizaciones, lo cual contrasta

con las concepciones de otros autores anteriores.

Todas estas perspectivas sobre el concepto y el desarrollo de la cultura organizacional en el

campo de las ciencias administrativas representan aproximaciones válidas a una realidad que

refleja la variabilidad inherente a la naturaleza humana. Muchos de estos aspectos teóricos son

medibles y observables en el mundo real, y pueden dar lugar a estrategias de gestión de recursos

humanos en las instituciones. Por esta razón, en este trabajo se considera adecuada una revisión,

aunque sea superficial, de estos estudios llevados a cabo por reconocidos autores en la teoría

administrativa. Esto permitirá realizar un análisis más completo y cumplir con el objetivo de esta

revisión, que se centra en la "Cultura y Subcultura Organizacional Localizada en las PYMES".

Es necesario establecer claramente los conceptos, la historia y el desarrollo contextual de los

mismos antes de intentar aplicarlos al tema en cuestión, que son las pequeñas y medianas

empresas. Estas empresas, como se discutirá más adelante en el trabajo, presentan una estructura

organizacional donde se puede esperar una mayor fricción interpersonal debido a la naturaleza

Las Subculturas Organizacionales

Según Rob Seay (2020), las subculturas organizacionales se refieren a grupos de personas

con situaciones, funciones o identidades similares que se unen bajo su propia interpretación de la

cultura organizativa dominante. A pesar de este concepto, se ha afirmado que las organizaciones,

en lugar de tener una única cultura sólida y unitaria con una visión única, pueden ser en realidad

una mezcla de varias subculturas internas.


6

Cada una de estas subculturas tiene su propia perspectiva de los valores y la misión de la

empresa (Riley Patricia, 1983). Estas facciones, con características comunes, pueden ser tanto

antagonistas como estar alineadas con la cultura corporativa predominante, pero nunca dejarán

de existir. Es necesario mantener una constante adaptabilidad a nuevos desafíos y una

consistencia en mantener la cultura que se estableció desde el inicio (Denison, 1995). Como

cualquiera que haya presenciado el crecimiento de una empresa desde una pequeña empresa

hasta una organización más grande y multifuncional puede confirmar, estos subgrupos, surgidos

de las significativas diferencias en la interpretación cultural, se formarán en todos los niveles

(Rob Seay, 2020).

Las estructuras organizacionales tienden a generar algunas subculturas que, según algunos

académicos, se pueden clasificar en: cultura ejecutiva, que se refiere a los cargos ejecutivos de

una compañía; cultura ingeniera, relacionada con los expertos o técnicos; y cultura operadora,

vinculada a los operadores (Edgar Schein, 1985). Cada una de estas subculturas, dentro de esta

clasificación particular, tiene sus propias peculiaridades que pueden conducir a una competencia

potencialmente poco saludable entre ellas.

Para lograr una adecuada integración de estas culturas, se requiere un sistema de liderazgo que

las maneje de manera saludable, así como una estructura organizacional con una visión,

objetivos y valores claramente definidos hacia los cuales trabajar, con el fin de lograr una

producción óptima y funcional en beneficio de la organización.


7

Importancia de la Cultura y Subcultura Organizacionales en las PYMES

Los procesos administrativos necesariamente deben contemplar la aplicación de la

cultura organizacional oficial. Es responsabilidad de los lideres el mantenimiento de la cultura

establecida y esto depende en gran medida del conocimiento de la topología en la que está

localizada dicha organización (Wiener, 1988) Los valores instituciónelas son de extrema

importancia a medida que una mediana empresa va creciendo ya que es en este punto que la

adhesión de nuevos colaboradores como el incremento del relacionamiento con la sociedad

circundante (otras empresas, entes gubernamentales y la comunidad local) deben ser

cuidadosamente considerados por los lideres de la compañía (Trice, 1984).

Otro concepto de importancia para las empresas en desarrollo es el de preparar una

percepción adecuada de sus nuevos empleados al ser estos aun aplicantes, es la fase anticipatoria

de socialización, es tremendamente importante marcar claramente los parámetros que

caracterizan a la cultura de la organización para resultar en una favorable visión de estos nuevos

empleados de la empresa (Cable, 2000).

En varios estudios de análisis se pueden observar que diferencias en la cultura social

circundante también influencian a las dinámicas internas de una organización, evidenciado

inicialmente con el estudio de Hofstede sobre el liderazgo y la aplicación de teorías conocidas de

un país occidental sobre culturas diferentes a esta (Hofstede, 1980). De la misma manera Edgar

Schein enfocando desde un punto de vista psicológico y tratando de establecer un modelo

funcionalista implica las practicas formales e informales como parte de las variables que afectan

la cultura organizacional, esto es, derivado de la cultura circundante (Schein, 1999).


8

Otro factor a considerarse es que en las pequeñas y medianas empresas, el número de

empleados es reducido, por lo cual las interacciones entre subculturas dentro de este tipo de

compañías es mayor y las fricciones que se produzcan podrían más fácilmente generar

reducciones en el compromiso de los trabajadores con la empresa, sus valores y sus objetivos en

especial en factores que refieren a las diferencias medibles que aparecen entre subculturas como

lo son la distancia jerárquica, evitación incierta, distancia por poder y colectivismo (Cluston,

2000) siendo todas estas mucho más trascendentes y tangibles en una empresa con un espacio y

un numero reducido de personas que interactúan con mucha mas cercanía y frecuencia debido a

la necesidad.

La naturaleza de la industria en la que una empresa funciona también a sido reconocida

como un factor decisivo a la hora de establecer y mantener una cultura organizacional

funcionalmente significativa (Doktor, 1991 & Gordon, 1991). En las pequeñas empresas, la

diferencia entre la cultura operadora y la ejecutiva suele ser muy evidente. Por ejemplo, en una

empresa de manufacturación de muebles, la subcultura ejecutiva (administrativos, finanzas,

directores ejecutivos etc.) son culturalmente muy diferentes a los operadores (carpinteros,

vendedores etc.) pero deben estar en constante contacto y trato debido a la naturaleza in situ de la

empresa, lo que lleva a la necesidad de establecer políticas de valores que homogenicen la

interacción entre las partes independiente a su posición jerárquica. Esto requiere de una constante

atención al manejo de la personalidad y relacionamiento (Chatman, 1995) así como dicta que

ciertas clausulas que reflejen estos asuntos sean incluidas como parte vital de los valores de la

compañía desde sus inicios como una pequeña empresa para que sean establecidas c omo la

política de valores institucionales y se mantengan como parte de la cultura organizacional, una

dimensión intangible.
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Como ya hemos observado existen varios factores que influencian la cultura

organizacional y esto se puede abordar desde varias perspectivas dependiendo de la autoría y la

corriente académica, referente a esto podemos observar un modelo de cultura organizacional

bastante indicativo (figura 1) , que demuestra las posibles interacciones negativas y positivas,

todas contenidas por un circundante de practicas formales e informales, valores supuestos

declarados abiertamente (o no) por la compañía como también las interacciones entre subculturas

que varían entre el conflicto la indiferencia y el apoyo mutuos, todas son variables a tener en

cuenta en el ambiente empresarial aunque podría no ser tan complejo en el contexto de una

media o pequeña empresa, aunque a pesar de esto, no deja de ser una poderosa realidad que

arroja resultados productivos o impide el rendimiento optimo en el funcionamiento de un modelo

de negocios.
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Conclusión

En las pequeñas y medianas empresas (PYMES), es común observar los problemas que

surgen cuando no se cuenta con una cultura organizacional saludable, así como los efectos

negativos de una mala gestión de las subculturas que se forman a medida que la empresa crece y

se desarrolla. Es fundamental que los líderes de estas organizaciones realicen ajustes constantes a

sus políticas institucionales para guiar a los colaboradores a ser conscientes y responder

adecuadamente a los valores y visión de la empresa a la que pertenecen.

En la mayoría de los casos, se busca establecer una cultura organizacional que promueva la

igualdad en el trato hacia todos los miembros del personal, sin importar su naturaleza o función,

y se intenta evitar las interpretaciones erróneas que pueden surgir debido a la variabilidad

inherente a la naturaleza humana. Esta es una tarea desafiante, pero con la información adecuada,

una observación atenta y constante, y el conocimiento de los factores culturales y sociales que

caracterizan a los empleados y los sitúan en diferentes subculturas dentro de la organización, es

posible mantener una cultura empresarial acorde a las necesidades del entorno, con el objetivo de

lograr un rendimiento óptimo y el bienestar integral de las personas que forman parte de la

empresa.
11

Anexos

Figura 1. Modelo de cultura organizacional (Ariola, 2011, El Clima como Manifestación

Objetiva de la Cultura Organizacional, Rev. Ciencias Estratégicas, p. 19)


12

Bibliografía

Pettigrew, Andrew M. (1979). “On Studying Organizational Cultures.” Administrative Science

Quarterly (24.4). p.: 570–581.

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Rob Seay. (1 Agosto, 2020). Do Your Subcultures Align or Undermine Your Company

Values. [Link]

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Clugston, Michael, Jon P. Howell, and Peter W. Dorfman. (2000). Does Cultural Socialization

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13

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