Charles Darwin
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(desambiguación).
Charles Darwin
Información personal
Nombre de
Charles Robert Darwin
nacimiento
Nacimiento 12 de febrero de 1809
The Mount (Reino Unido)
Fallecimient 19 de abril de 1882
o Down House (Reino Unido)
Sepultura Colegiata de San Pedro en Westminster
Nacionalida
Británica
d
Religión Anglicanismo y agnosticismo
Lengua
Inglés de Inglaterra
materna
Familia
Padres Robert Darwin
Susannah Wedgwood
Cónyuge Emma Darwin (1839-1882)
Hijos Anne Darwin
Francis Darwin
George Darwin
Leonard Darwin
Educación
Educación Grado en Artes, Master of Arts y Legum
Doctor
Educado en Christ's College
University of Edinburgh Medical
School
Shrewsbury School (1818-1825)
Universidad de Edimburgo (Medicina;
desde 1825)
Universidad de Cambridge (Teología;
desde 1828)
Alumno de Adam Sedgwick
John Edmonstone
Información profesional
Ocupación Geólogo, explorador, escritor de viajes,
etólogo, naturalista, filósofo, escritor y botán
ico
Área Biología
Empleador Royal Geographical Society
Obras On the Tendency of Species to form
notables Varieties; and on the Perpetuation
of Varieties and Species by Natural
Means of Selection
El origen de las especies
El viaje del Beagle
El origen del hombre
La expresión de las emociones en el
hombre y en los animales
Insectivorous Plants
Abreviatura Darwin
en botánica
Abreviatura
Darwin
en zoología
Miembro de Real Academia de las Ciencias de
Suecia
Academia de Ciencias de Hungría
Real Academia de Artes y Ciencias
de los Países Bajos
Academia Nacional de los Linces
Academia de Ciencias de Francia
Academia de Ciencias de Rusia
Academia Prusiana de las Ciencias
Royal Geographical Society
Academia de Ciencias de Baviera
Sociedad Zoológica de Londres (desde
1839)
Royal Society (desde 1839)
Academia Alemana de las Ciencias
Naturales Leopoldina (desde 1857)
Sociedad Filosófica
Estadounidense (desde 1869)
Academia de Ciencias de Turín (desde
1873)
Academia Estadounidense de las
Artes y las Ciencias (desde 1874)
Firma
Charles Robert Darwin (Shrewsbury, 12 de febrero de 1809-Down House, 19
de abril de 1882), comúnmente conocido como Charles Darwin, también
llamado Carlos Darwin en parte del ámbito hispano,123 fue
un naturalista inglés, reconocido por ser el científico más influyente (y el
primero, compartiendo este logro de forma independiente con Alfred Russel
Wallace) de los que plantearon la idea de la evolución biológica a través de
la selección natural, justificándola en su obra El origen de las especies (1859)
con numerosos ejemplos extraídos de la observación de la naturaleza.
Así postulaba que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el
tiempo a partir de un antepasado común mediante un proceso
denominado selección natural. La evolución fue aceptada como un hecho por
la comunidad científica y por buena parte del público en vida de Darwin,
mientras que su teoría de la evolución mediante selección natural no fue
considerada como la explicación primaria del proceso evolutivo hasta los años
1930.4 Actualmente constituye la base de la síntesis evolutiva moderna. Con
sus modificaciones, los descubrimientos científicos de Darwin aún siguen
siendo el acta fundacional de la biología como ciencia, puesto que constituyen
una explicación lógica que unifica las observaciones sobre la diversidad de la
vida.5
Con apenas dieciséis años Darwin ingresó en la Universidad de Edimburgo,
aunque paulatinamente fue dejando de lado sus estudios de medicina para
dedicarse a la investigación de invertebrados marinos. Durante sus estudios de
medicina, asistió dos veces a una sala de operaciones en el hospital de
Edimburgo, y huyó de ambas dejándole una profunda impresión negativa.
«Esto era mucho antes de los benditos días del cloroformo», escribió en su
autobiografía.6 Posteriormente, la Universidad de Cambridge dio alas a su
pasión por las ciencias naturales.7 El segundo viaje del HMS Beagle consolidó
su fama como eminente geólogo, cuyas observaciones y teorías apoyaban las
ideas uniformistas de Charles Lyell, mientras que la publicación del diario de su
viaje lo hizo célebre como escritor popular. Intrigado por la distribución
geográfica de la vida salvaje y por los fósiles que recolectó en su periplo,
Darwin investigó sobre el hecho de la transmutación de las especies y concibió
su teoría de la selección natural en 1838.8 Aunque discutió sus ideas con
algunos naturalistas, necesitaba tiempo para realizar una investigación
exhaustiva, y sus trabajos geológicos tenían prioridad.9 Se encontraba
redactando su teoría en 1858 cuando Alfred Russel Wallace le envió un ensayo
que describía la misma idea, urgiéndole Darwin a realizar una publicación
conjunta de ambas teorías.10
Su obra fundamental, El origen de las especies por medio de la selección
natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida,
publicada en 1859, estableció que la explicación de la diversidad que se
observa en la naturaleza se debe a las modificaciones acumuladas por
la evolución a lo largo de las sucesivas generaciones.4 Trató la evolución
humana y la selección natural en su obra El origen del hombre y de la
selección en relación al sexo y posteriormente en La expresión de las
emociones en los animales y en el hombre. También dedicó una serie de
publicaciones a sus investigaciones en botánica, y su última obra abordó el
tema de los vermes terrestres y sus efectos en la formación del suelo.11 Dos
semanas antes de morir publicó un último y breve trabajo sobre
un bivalvo diminuto encontrado en las patas de un escarabajo de agua de los
Midlands ingleses. Dicho ejemplar le fue enviado por Walter Drawbridge Crick,
abuelo paterno de Francis Crick, codescubridor junto a James Dewey
Watson de la estructura molecular del ADN en 1953.12
Como reconocimiento a la excepcionalidad de sus trabajos, fue uno de los
cinco personajes del siglo XIX no pertenecientes a la realeza del Reino
Unido honrado con funerales de Estado,13 siendo sepultado en la abadía de
Westminster, próximo a John Herschel e Isaac Newton.14
Biografía
Primeros años y formación
Darwin con siete años en 1816.
Charles Robert Darwin nació en Shrewsbury, Shropshire, Inglaterra, el 12 de
febrero de 1809 en el hogar familiar, llamado "The Mount" ('El monte'). 15 Fue el
quinto de seis de los hijos habidos entre Robert Darwin, un médico y hombre
de negocios acomodado, y Susannah Darwin (apellidada Wedgwood de
soltera). Era nieto de Erasmus Darwin por parte de su padre y de Josiah
Wedgwood por parte de su madre. Ambas familias eran de antigua
tradición unitarista, aunque los Wedgwoods adoptaron el anglicanismo. El
mismo Robert Darwin, siendo un discreto librepensador, bautizó a su hijo
Charles en la Iglesia anglicana, aunque tanto él como sus hermanos asistían a
los oficios unitaristas con su madre. A los ocho años Charles ya mostraba
predilección por la Historia natural y por el coleccionismo de ejemplares cuando
en 1817 se incorporó a la escuela diurna, regida por el predicador de la capilla
donde asistía a los cultos. En julio de ese mismo año falleció su madre. En
septiembre de 1818 se incorporó con su hermano Erasmus a la cercana
escuela anglicana de Shrewsbury como pupilo.16
Darwin pasó el verano de 1825 como aprendiz de médico, ayudando a su
padre a asistir a las personas necesitadas de Shropshire, antes de marchar con
Erasmus a la Universidad de Edimburgo. Encontró sus clases tediosas y
la cirugía insufrible, de modo que no se aplicaba a los estudios de medicina.
Aprendió taxidermia con John Edmonstone, un esclavo negro liberto que había
acompañado a Charles Waterton por las selvas de Sudamérica y se le veía
frecuentemente sentado con aquel «hombre inteligente y muy agradable».17
En su segundo año en Edimburgo ingresó en la Sociedad Pliniana, un grupo de
estudiantes de historia natural cuyos debates derivaron hacia
el materialismo radical. Colaboró con las investigaciones de Robert Edmund
Grant sobre la anatomía y el ciclo vital de los invertebrados marinos en el fiordo
de Forth, y en marzo de 1827 presentó ante la Sociedad Pliniana el
descubrimiento de que unas esporas blancas encontradas en caparazones
de ostras que eran los huevos de una sanguijuela. Un buen día, Grant expuso
las ideas sobre evolución de Lamarck. Darwin quedó estupefacto, pero al haber
leído recientemente ideas similares en los escritos de su abuelo Erasmus,
mantuvo posteriormente una postura indiferente.18 Darwin se aburría bastante
con el curso de historia natural impartido por Robert Jameson, que comprendía
la geología y su debate entre neptunismo y plutonismo. Aprendió
la clasificación de las plantas, y contribuyó a los trabajos en las colecciones
del museo de la universidad, uno de los mayores de la Europa de su tiempo.19
Esta falta de atención a sus estudios de medicina disgustó a su padre, quien lo
envió al Christ’s College de Cambridge para obtener un grado en letras como
primer paso para ordenarse como pastor anglicano.20 Darwin llegó en enero de
1828, pero prefería la equitación y el tiro al estudio. Su primo William Fox le
introdujo en la moda popular de coleccionar escarabajos, a la que se dedicó
con entusiasmo, consiguiendo publicar algunos de sus hallazgos en el
manual Illustrations of British entomology de James Francis Stephens. Se
convirtió en un amigo íntimo y seguidor del profesor de botánica John Stevens
Henslow y conoció a otros importantes naturalistas que contemplaban su
trabajo científico como una teología natural, siendo conocido por estos
académicos como «el hombre que pasea con Henslow». En la proximidad de
los exámenes finales, Darwin se centró en sus estudios, deleitándose con el
lenguaje y la lógica de la obra Demostración del Cristianismo (Natural Theology
or Evidences of the Existence and Attributes of the Deity) de William Paley.21 En
el examen final de enero de 1831 Darwin aprobó, quedando el décimo de una
lista de 178 examinados.22
Charles Darwin tuvo que quedarse en Cambridge hasta junio. Durante este
período leyó tres obras que ejercerían una influencia fundamental en la
evolución de su pensamiento: otra obra de Paley, Teología Natural, uno de los
tratados clásicos en defensa de la adaptación biológica como prueba del
diseño divino a través de las leyes naturales;23 el recién publicado Un discurso
preliminar en el estudio de la filosofía natural, de John Herschel, que describía
la última meta de la filosofía natural como la comprensión de estas leyes a
través del razonamiento inductivo basado en la observación; y el Viaje a las
regiones equinocciales del Nuevo Continente, de Alexander von Humboldt.
Inspirado por un ardiente afán de contribuir al avance del conocimiento de la
naturaleza, Darwin planeó visitar Tenerife con algunos compañeros de clase
tras la graduación para estudiar la historia natural de los trópicos. Mientras
preparaba el viaje se inscribió en el curso de geología de Adam Sedgwick y
posteriormente le acompañó durante el verano a trazar mapas
de estratos en Gales.24 Tras una quincena con otros amigos estudiantes
en Barmouth, volvió a su hogar, encontrándose con una carta de Henslow que
le proponía un puesto como naturalista sin retribución para el capitán Robert
FitzRoy, más como un acompañante que como mero recolector de materiales
en el HMS Beagle, que zarparía en cuatro semanas en una expedición
para cartografiar la costa de América del Sur.25 Su padre se opuso en principio
al viaje que se planeaba para dos años, aduciendo que era una pérdida de
tiempo, pero su cuñado Josiah Wedgwood lo persuadió, aceptando así
finalmente la participación de su hijo.26
Viaje del HMS Beagle
Artículo principal: Segundo viaje del HMS Beagle
Portada de la primera traducción en España de
un libro de Charles Darwin (Juan N. de Vizcarrondo, 1857).
El viaje del Beagle duró casi cinco años, zarpando de la bahía de Plymouth el
27 de diciembre de 1831 y arribando a Falmouth el 2 de octubre de 1836. Tal
como Fitzroy le había propuesto, el joven Darwin dedicó la mayor parte de su
tiempo a investigaciones geológicas en tierra firme y a recopilar ejemplares,
mientras el Beagle realizaba su misión científica para medir corrientes
oceánicas y cartografiando la costa.427 Darwin tomó notas escrupulosamente
durante todo el viaje, y enviaba regularmente sus hallazgos a Cambridge, junto
con una larga correspondencia para su familia que se convertiría en el diario de
su viaje.28 Tenía nociones de geología, entomología y disección de
invertebrados marinos —aunque se sabía inexperto en otras disciplinas
científicas; de modo que reunió hábilmente gran número de especímenes para
que los especialistas en la materia pudieran llevar a cabo una evaluación
exhaustiva.29 A pesar de sufrir frecuentes mareos —que ya había acusado la
primera vez que embarcó su equipaje a bordo— la mayoría de sus notas
zoológicas versa sobre invertebrados marinos, comenzando por una notable
colección de plancton que reunió en una temporada con viento en calma.2730
En su primera escala, en Santiago de Cabo Verde, Darwin descubrió que uno
de los estratos blanquecinos elevados en la roca volcánica contenían restos
de conchas. Como Fitzroy le había prestado poco antes la obra de Charles
Lyell Principios de Geología, que establecía los principios uniformistas según
los cuales el relieve se formaba mediante surgimientos o hundimientos a lo
largo de inmensos períodos,n. 1 Darwin comprendió ese fenómeno desde el
punto de vista de Lyell, e incluso se planteó escribir en el futuro una obra sobre
geología.31
Viaje del Beagle
En Brasil, Darwin quedó fascinado por el bosque tropical, pero aborreció el
espectáculo de la esclavitud.3233
En Punta Alta y en los barrancos de la costa de Monte Hermoso, cerca
de Bahía Blanca, Argentina, realizó un hallazgo de primer orden al localizar en
una colina fósiles de enormes mamíferos extintos junto a restos modernos
de bivalvos, extintos más recientemente de manera natural. Identificó, por un
diente, al poco conocido megaterio —que en principio asoció con el caparazón
de una versión gigante (gliptodonte) de la armadura de los armadillos locales—.
Estos hallazgos, ocurridos el 24 de septiembre de 1832, constituyeron la
primera prueba fósil que halló sobre la mutabilidad de las especies y marcaron
el inicio de la posterior elaboración de su célebre teoría. Estos hallazgos
despertaron un enorme interés a su regreso a Inglaterra.34 Cabalgando con
los gauchos del interior se dedicó a observar la geología y extraer más fósiles,
adquiriendo, al mismo tiempo, una perspectiva de los problemas sociales,
políticos y antropológicos tanto de los nativos como de los criollos en el
momento anterior a la revolución de los Restauradores. También aprendió que
los dos tipos de ñandú poseen territorios separados, aunque superpuestos.3536
Contempló con asombro la diversidad de la fauna y la flora en función de los
distintos lugares. Así, pudo comprender que la separación geográfica y las
distintas condiciones de vida eran la causa de que las poblaciones variaran
independientemente unas de otras. Continuando su viaje hacia el sur, observó
llanuras aplanadas llenas de guijarros en las que cúmulos de restos
de conchas formaban pequeñas elevaciones. Como estaba leyendo la segunda
obra de Lyell, asumió que se trataba de los «centros de creación» de especies
que este describía, aunque por primera vez comenzó a cuestionar los
conceptos de lento desgaste y extinción de especies defendidos por Lyell.3738
En Tierra del Fuego se produjo el retorno de tres nativos yagán que habían
sido embarcados durante la primera expedición del Beagle, con objeto de
recibir una educación que les permitiera actuar de misioneros ante sus
semejantes. Darwin los encontró amables y civilizados, aunque los otros
nativos le parecieron «salvajes miserables y degradados», tan distintos de los
que iban a bordo como lo pudieran ser los animales salvajes de los
domésticos,39 si bien, para Darwin, esa distinción estribaba en cuestiones
culturales y no raciales. Al contrario que sus colegas científicos, empezó a
sospechar que no existía una diferencia insalvable entre los animales y las
personas.40 Al cabo de un año, la misión había sido abandonada. Uno de los
fueguinos retornados, a quien le habían dado el nombre cristiano de Jemmy
Button, vivía con los demás nativos, se había casado y manifestó no tener
ningún deseo de volver a Inglaterra.41
Placa conmemorativa del ascenso de Charles
Darwin al Cerro La Campana (hoy parque nacional La Campana, Chile)
En Chile, Darwin fue testigo del terremoto de Concepción,42 donde observó
indicios de un levantamiento del terreno, entre los que se encontraban
acumulaciones de valvas de mejillones por encima de la línea de la marea alta.
Asimismo, también encontró restos de conchas en las alturas de los Andes, así
como árboles fosilizados que habían crecido a pie de playa, lo que le llevó a
pensar que, según subían niveles de tierra, las islas oceánicas se iban
hundiendo, formándose así los atolones de arrecifes de coral.4344
Poco después, en las islas Galápagos, geológicamente jóvenes, Darwin se
dedicó a buscar indicios de un antiguo «centro de creación», y encontró
variedades de pinzones que estaban emparentadas con la
variedad continental, pero que variaban de isla a isla. También recibió informes
de que los caparazones de tortugas variaban ligeramente entre unas islas y
otras, permitiendo así su identificación.45
En Australia, la rata marsupial y el ornitorrinco le parecieron tan extraños que
Darwin pensó que era como si «dos creadores» hubiesen obrado a la vez.46
Encontró a los aborígenes australianos «bienhumorados y agradables», y notó
su decadencia por la proliferación de asentamientos europeos.47
El HMS Beagle también investigó la formación de los atolones de las islas
Cocos, con resultados que respaldaban las teorías de Darwin. Por aquel
entonces, Fitzroy —que redactaba la «narración oficial» de la expedición— leyó
los diarios de Darwin y le pidió permiso para incorporarlos a su crónica.48 El
diario de Darwin fue entonces reescrito como un tercer volumen dedicado a la
historia natural.49En Ciudad del Cabo, una de las últimas escalas de su vuelta
al mundo, Darwin y Fitzroy conocieron a John Herschel, quien había escrito
recientemente a Lyell alabando su teoría uniformista por plantear una
especulación sobre «ese misterio de misterios: la sustitución de especies
extintas por otras [como] un proceso natural en oposición a uno milagroso».50
Ordenando sus notas rumbo hacia Plymouth, Darwin escribía que de probarse
sus crecientes sospechas sobre los pinzones, las tortugas y el zorro de las islas
Malvinas, «estos hechos desbaratan la teoría de la estabilidad de las especies»
(más tarde, reescribió prudentemente «podrían desbaratar»).51 Posteriormente
reconoció que en aquel momento, los hechos observados le hacían pensar que
«arrojaban alguna luz sobre el origen de las especies».52
Años de la gestación y publicación de El origen de las
especies
Artículo principal: El origen de las especies
Inicios de la teoría
Cuando el Beagle regresó el 2 de octubre de 1836, Darwin se había convertido
en una celebridad en los círculos científicos, ya que en diciembre de
1835 Henslow había promovido la reputación de su anterior discípulo
distribuyendo entre naturalistas seleccionados un panfleto de sus
comunicaciones sobre geología.53 Darwin fue a visitar su casa en Shrewsbury y
se encontró con sus parientes, apresurándose inmediatamente
a Cambridge para ver a Henslow, quien le recomendó buscar naturalistas
disponibles para catalogar las colecciones, y acordó encargarse de los
especímenes botánicos. El padre de Darwin organizó las inversiones que
permitieron a su hijo ser un caballero científico sustentado por sus propios
ingresos, y le animó a hacer una gira por las instituciones de Londres para
asistir a recepciones en su honor y buscar de ese modo expertos para describir
las colecciones. Los zoólogos tenían ante sí un enorme trabajo acumulado, y
había peligro de que los especímenes quedaran abandonados en almacenes.54
A mediados de julio de 1837 Darwin comenzó
su cuaderno B sobre la «Transmutación de las especies» y en su página 36
escribió «pienso en el primer árbol de la vida».
Charles Lyell, entusiasmado, se encontró con Darwin por primera vez el 29 de
octubre y pronto le presentó al prometedor anatomista Richard Owen, quien
disponía de las instalaciones del Real Colegio de Cirujanos de Inglaterra para
poder trabajar en los huesos fosilizados recolectados por Darwin. Entre los
sorprendentes ejemplares que clasificó Owen se encontraban los de perezosos
gigantes extintos, un esqueleto casi completo del desconocido Scelidotherium,
un roedor del tamaño de un hipopótamo, que recordaba a un capibara gigante,
y fragmentos del caparazón de Glyptodon, un armadillo gigante, tal y como
inicialmente supuso Darwin.55 Estas criaturas extintas estaban estrechamente
relacionadas con especies vivas de Sudamérica.56
A mediados de diciembre, Darwin buscó alojamiento en Cambridge para
organizar su trabajo en sus colecciones y reescribir su «diario».57 Escribió su
primer artículo en el que defendía que la masa continental de América del Sur
se estaba elevando lentamente, y con el apoyo entusiasta de Lyell lo leyó en
la Sociedad Geológica de Londres el 4 de enero de 1837. El mismo día
presentó sus especímenes de mamíferos y aves a la Sociedad Zoológica de
Londres. El ornitólogo John Gould pronto anunció que las aves de las islas
Galápagos que Darwin había pensado que eran una mezcla de tordos,
picogordos y pinzones, eran en realidad especies distintas de pinzones. El 17
de febrero Darwin fue elegido como miembro de la Sociedad Geográfica y el
discurso de presentación, que estuvo a cargo de Lyell en su calidad de
presidente, expuso los hallazgos de Owen a partir de los fósiles de Darwin,
enfatizando la continuidad geográfica de las especies como apoyo a sus
ideas uniformistas.58
A comienzos de marzo Darwin se mudó a Londres para residir cerca de su
trabajo, uniéndose al círculo social de científicos de Lyell, con eruditos
como Charles Babbage,59 quien le describió a Dios como diseñador de leyes.
La carta de John Herschel sobre el «misterio de misterios» de las nuevas
especies fue ampliamente discutida en estas reuniones, con explicaciones que
se buscaban en las leyes de la naturaleza, no en milagros ad hoc. Darwin
permaneció con su hermano Erasmus, quien era un libre pensador, miembro
del círculo del partido Whig y amigo íntimo de la escritora Harriet Martineau que
promovió el maltusianismo que subyacía a la controvertida ley de Pobres de
1834 de los whigs para impedir que el bienestar produjera sobrepoblación y
más pobreza. Como unitarista recibió bien las implicaciones radicalistas de
la transmutación de las especies, promocionadas por Robert Edmond Grant y
jóvenes cirujanos influidos por Étienne Geoffroy Saint-Hilaire, pero que
eran anatema para los anglicanos que defendían el orden social.5060
En su primera reunión para discutir sus detallados hallazgos, Gould le dijo a
Darwin que los pinzones de las distintas islas de las Galápagos eran especies
diferentes.61 Los dos ñandúes también eran especies distintas, y el 14 de
marzo Darwin publicó el hecho de que su distribución había cambiado,
desplazándose hacia el sur.62
A mediados de marzo, Darwin especulaba en su cuaderno rojo sobre la
posibilidad de que «una especie se transforme en otra» para explicar la
distribución geográfica de las especies de seres vivos como los ñandúes, y de
las extintas como Macrauchenia, una especie de guanaco gigante. Desarrolló
sus ideas sobre la longevidad, la reproducción asexual y la reproducción
sexual en su cuaderno B en torno a mediados de julio hablando de la variación
en la descendencia para «adaptarse y alterar la raza en un mundo en cambio»
como la explicación de lo observado en las tortugas de las Galápagos,
pinzones y ñandúes. Realizó un esbozo en el que representaba la
descendencia como la ramificación de un árbol evolutivo, en el cual «es
absurdo hablar de que un animal sea más evolucionado que otro», descartando
de ese modo la teoría de Lamarck en la cual líneas evolutivas independientes
progresaban hacia formas más evolucionadas.63
El proceso de preparación
Véase también: Down House
Panorámica de la casa Down House, donde
vivió Charles Darwin.
A su vuelta al Reino Unido, Darwin publicó la obra Diario del viaje del Beagle.
Cuando las «crónicas» de Fitzroy se publicaron en mayo de 1839, los diarios
de Darwin eran ya un éxito tal que el mismo Fitzroy costeó la publicación del
tercer tomo.64 Durante más de una década, se dedicó a realizar pruebas
de cruce de animales y numerosos experimentos con plantas, mediante los
cuales encontró indicios de que las especies no eran realidades inmutables que
le permitieron profundizar las implicaciones de su teoría.4 Durante más de una
década estos trabajos constituyeron el trasfondo de su investigación principal,
consistente en la publicación de los resultados científicos del «viaje del
Beagle».65
Panorámica del salón de la casa Down House,
donde vivió Charles Darwin.
A principios de 1842, Darwin escribió una carta a Lyell exponiéndole sus ideas,
quien observó que su camarada «se negaba a ver un origen para cada grupo
similar de especies». Tras tres años de trabajo, Darwin publicó en mayo sus
estudios sobre los arrecifes coralinos, y comenzó a esbozar su teoría.66 Para
escapar a las presiones de la capital, el matrimonio Darwin se mudó a su Down
House rural en septiembre.67 El 11 de enero de 1844 Darwin comentó sus
especulaciones con el botánico Joseph Dalton Hooker, admitiendo con humor
que era «como confesarse culpable de asesinato».6869 Hooker replicó que en su
opinión había «series de producción en diferentes puntos, así como un cambio
gradual en las especies», y le manifestó su interés en «escuchar su explicación
sobre cómo puede producirse este cambio, dado que por el momento las
opiniones al respecto no me satisfacen».70
Hacia el mes de julio, Darwin había ampliado su esbozo a un ensayo de 230
páginas, destinado a completarse con el resto de sus investigaciones en el
caso de una muerte prematura.71 En noviembre la opinión pública reaccionó
con polémica ante la publicación anónima de la obra Vestigios de la historia
natural de la Creación, escrita por Robert Chambers. Se trataba de una obra
bien redactada que llamó la atención sobre el tema de la transmutación. Darwin
le censuró su bisoñez en geología y zoología, pero las críticas que recibió esta
defensa de la evolución hicieron que revisara cuidadosamente sus propios
argumentos.7273
El camino donde Darwin meditaba, en la Down
House.
En 1846 Darwin ya había completado su tercer libro sobre
geología, Observaciones geológicas en América del Sur. Recuperó su
fascinación por los invertebrados marinos, que había despertado en sus años
de estudiante cuando diseccionaba y catalogaba con Robert Edmond Grant
los percebes recogidos durante su viaje, observando con placer sus complejas
estructuras y planteando analogías con estructuras similares.74 En 1847,
Hooker recibió el «ensayo» y envió algunas notas críticas a Darwin, que le
ayudaron a ver su obra con distanciamiento científico y cuestionarse su
oposición al creacionismo.75
Preocupado por su enfermedad crónica, Darwin acudió en 1849 al balneario del
doctor James Manby Gully, y descubrió con sorpresa las virtudes de
la hidroterapia.76 En 1851 su querida hija Anne Darwin enfermó, avivando los
temores de Darwin de que su mal pudiera ser hereditario, y tras una serie de
crisis falleció.77
A lo largo de ocho años de trabajo sobre cirrípedos, la teoría de Darwin le
había ayudado a encontrar homologías que indicaban que mínimas
alteraciones morfológicas permitían a los organismos cumplir nuevas funciones
en nuevas condiciones, y el hallazgo de minúsculos machos parásitos en
organismos hermafroditas le sugirió una progresión intermedia en el desarrollo
de seres sexuados.78 En 1853 este trabajo le valió la Medalla Real concedida
por la Royal Society, trayéndole así la celebridad como biólogo.79 En 1854
continuó su trabajo sobre la teoría de las especies, y en noviembre ya había
anotado que las diferencias en los caracteres de los descendientes podían
obedecer a su adaptación a «diversos entornos» en la economía natural.80
Trabajo excesivo, enfermedad y matrimonio
Durante el desarrollo de su profundo estudio sobre la transmutación de las
especies, Darwin se cargó con más trabajos. Mientras aún escribía su «diario»,
continuó editando y publicando los informes de los expertos sobre sus
colecciones y con la ayuda de Henslow obtuvo una asignación del tesoro de
1000 libras para patrocinar su obra en varios volúmenes Zoología del viaje del
Beagle. En esta última y en su libro Geología de Sudamérica acepta datos no
realistas en apoyo de las ideas de Lyell. Darwin acabó de escribir su diario en
torno al 20 de junio de 1837, día de la coronación de la reina Victoria, pero
posteriormente tuvo que corregir las pruebas.81
Darwin tomó como esposa a su prima, Emma
Wedgwood.
La salud de Darwin se resintió por la presión. El 20 de septiembre tuvo una
«incómoda palpitación del corazón», de modo que los médicos le conminaron a
«abandonar todo el trabajo» y vivir en el campo durante algunas semanas. Tras
visitar Shrewsbury se reunió con sus parientes de la familia Wedgwood
en Maer Hall, Staffordshire, pero les encontró demasiado entusiasmados con
los relatos de sus viajes como para proporcionarle algún descanso. Su
encantadora, inteligente y cultivada prima Emma Wedgwood (1808-1896),
nueve meses mayor que Darwin, estaba cuidando de su tía inválida. Su
tío, Jos señaló un lugar donde el limo habían desaparecido bajo el terreno y
sugirió que podría ser obra de los gusanos, inspirando una «nueva e
importante teoría» sobre su papel en la formación del suelo que Darwin
presentó ante la Sociedad Geológica de Londres el 1 de noviembre.82
William Whewell animó a Darwin a aceptar las obligaciones de secretario de la
Sociedad Geológica. Tras declinar inicialmente la oferta, aceptó el cargo en
marzo de 1838.83 A pesar de la abrumadora labor de escribir y editar los
informes del Beagle, Darwin realizó destacables progresos en el problema de la
transmutación, aprovechando cualquier oportunidad para poner en cuestión a
naturalistas expertos y, de forma menos convencional, a personas con
experiencia práctica, como granjeros y criadores de palomas.484 Con el tiempo
su investigación tomaba datos de sus parientes e hijos, la familia Butler, los
vecinos, colonos y antiguos compañeros de navegación.85 Entre sus
especulaciones incluyó desde el principio a la naturaleza humana, y
observando un orangután en el zoológico el 28 de marzo de 1838 reparó en lo
semejante de su conducta a la de un niño.86
Los esfuerzos le pasaron factura, y en junio tuvo que permanecer varios días
en cama con problemas estomacales, dolor de cabeza y síntomas de
afección cardíaca. Durante el resto de su vida se vio repetidamente
incapacitado con episodios de dolores de
estómago, vómitos, abscesos graves, palpitaciones, temblores y otros
síntomas, en particular durante las épocas de estrés como la asistencia a
reuniones o visitas sociales. La causa de la enfermedad de Darwin sigue
siendo desconocida, y todos los intentos de tratamiento tuvieron poco éxito.87
El 23 de junio se tomó un respiro y se fue a «hacer algo de geología»
en Escocia. Visitó Glen Roy con un tiempo extraordinario para ver los «caminos
naturales» cortados en las laderas de las colinas a tres alturas. Posteriormente
publicó su interpretación de este fenómeno, afirmando que eran playas de mar
elevadas por los movimientos geológicos, pero posteriormente tuvo que
aceptar que eran líneas de la orilla de un lago proglacial.88
Totalmente recuperado regresó a Shrewsbury en julio. Acostumbraba a tomar
notas diarias sobre la cría animal, al tiempo que pergeñaba pensamientos
inconexos sobre su carrera y proyectos en dos pedazos de papel, en los que
valoraba las ventajas e inconvenientes de contraer matrimonio.89 Tras tomar
una decisión favorable, lo discutió con su padre y fue a visitar a su prima Emma
el 29 de julio. No llegó a hacerle proposiciones, pero en contra del consejo de
su padre le mencionó sus ideas sobre la transmutación.90
Continuando con sus investigaciones en Londres, a las extensas lecturas de
Darwin se añadió la sexta edición de la obra de Thomas Malthus Ensayo sobre
el principio de la población:
En octubre de 1838, esto es, quince meses después de comenzar mi indagación
sistemática, sucedió que leí por diversión el ensayo sobre la población de Malthus, y
comencé a estar bien preparado para apreciar la lucha por la existencia que se da en
todas partes a partir de observaciones a largo plazo de los hábitos de animales y
plantas, y de inmediato me impactó el hecho de que bajo tales circunstancias las
variaciones favorables tenderían a ser preservadas, mientras que las desfavorables
serían destruidas. El resultado de esto sería la formación de nuevas especies. Aquí,
por tanto, por fin había una teoría con la que trabajar.91
Charles Darwin, con 31 años, en un retrato
en acuarela realizado por George Richmond hacia finales de los años 1830.
Malthus afirmaba que si no se controlaba, la población humana crecería
en progresión geométrica y pronto excedería los suministros de alimentos,
alcanzando lo que se conoce como catástrofe maltusiana.4 Darwin estaba bien
preparado para percatarse de que eso se aplicaba a lo que de
Candolle denominaba «guerra de especies» entre plantas y a la lucha por la
existencia en la vida salvaje, explicando cómo el tamaño poblacional de una
especie permanecía bastante estable. Puesto que las especies siempre se
reproducían en cantidad mayor que los recursos disponibles, las variaciones
favorables mejorarían la supervivencia de los organismos transmitiendo las
variaciones a su descendencia, mientras que las variaciones desfavorables se
perderían. Esto acabaría dando como resultado la formación de nuevas
especies.492 El 28 de septiembre de 1838 anotó esta intuición, describiéndola
como un tipo de cuña que introduciría las estructuras adaptadas en las fisuras
de la economía de la naturaleza al tiempo que las estructuras más débiles se
hacían a un lado.4 En los meses siguientes comparó a los granjeros recogiendo
lo mejor de su cosecha con una selección natural maltusiana a partir de
variantes surgidas «al azar», de modo que «cualquier parte de [cualquier]
estructura nuevamente adquirida está completamente experimentada y
perfeccionada», y pensó que esta analogía era «la parte más hermosa de mi
teoría».93
El 11 de noviembre volvió a Maer y se declaró a Emma, contándole una vez
más sus ideas. Ella aceptó, y en los intercambios de cartas de amor mostraba
cómo valoraba su apertura a compartir sus diferencias, y exponiendo también
sus creencias unitaristas y su preocupación porque sus dudas honestas
pudieran separarlos más adelante.94 Mientras estaba buscando casa en
Londres, los accesos de enfermedad continuaban y Emma le escribió
apremiándole a que se tomara algún descanso, comentando de modo casi
profético «No sigas poniéndote malo, mi querido Charley hasta que pueda estar
contigo para cuidarte». Él encontró una casa que llamó una «cabaña
de guacamayos» (por sus llamativos interiores) en Gower Street, y trasladó allí
su museo durante las navidades. El 24 de enero de 1839 Darwin fue elegido
miembro de la Royal Society.95
El 29 de enero Darwin y Emma Wedgwood se casaron en Maer en una
ceremonia anglicana preparada para acoger a los unitarios, e inmediatamente
tomaron el tren a Londres para ocupar su nuevo hogar.96
Publicación
Un ejemplar de la primera edición de El origen
de las especies.
A comienzos de 1856 Darwin investigaba si los huevos y semillas podrían
sobrevivir a un viaje en el agua del mar diseminando de ese modo las especies
por los océanos. Hooker cada vez dudaba más de la doctrina tradicional en
torno a la inmutabilidad de las especies, pero su joven amigo Thomas Henry
Huxley era un firme detractor de la evolución. Por su parte, Lyell estaba
fascinado por las especulaciones de Darwin, aunque sin percibir el alcance de
sus implicaciones. Cuando leyó un artículo de Alfred Russel Wallace sobre
la Introducción de especies, observó similitudes con los pensamientos de
Darwin y le apremió a publicarlos para establecer la precedencia. Aunque
Darwin no percibió amenaza alguna, comenzó a trabajar en una publicación
corta. La contestación de difíciles cuestiones retenían su desarrollo una y otra
vez, y finalmente amplió sus planes a la redacción de un «gran libro sobre las
especies» titulado Selección natural. Darwin continuó con sus
investigaciones, obteniendo información y especímenes de naturalistas de todo
el mundo, incluyendo a Wallace, que estaba trabajando en Borneo. El botánico
estadounidense Asa Gray mostraba intereses similares, y el 5 de septiembre
de 1857 Darwin envió a Gray un esbozo detallado de sus ideas, incluyendo un
extracto de su obra Selección natural. En diciembre, Darwin recibió una carta
de Wallace preguntándole si el libro trataría la cuestión del origen del hombre.
Él le contestó que evitaría el tema al estar «tan rodeado de prejuicios»,
mientras animaba a Wallace a seguir con su línea teórica, añadiendo que «Yo
voy mucho más allá que Usted».97
El libro de Darwin estaba a la mitad cuando el 18 de junio de 1858 recibió una
carta de Wallace. En ella, Wallace adjuntaba un manuscrito para ser revisado
en el que defendía la evolución por selección natural. A petición de su autor,
Darwin envió el manuscrito a Lyell, mostrándole su sorpresa por la
extraordinaria coincidencia de sus teorías, y sugiriendo la publicación del
artículo de Wallace en cualquiera de las revistas que este prefiriese. La familia
de Darwin estaba en crisis, y los niños de su pueblo estaban muriendo
de escarlatina, de modo que dejó el asunto en manos de Lyell y Hooker.
Finalmente se decidió por una presentación conjunta en la Sociedad Linneana
de Londres el 1 de julio bajo el título Sobre la tendencia de las especies a crear
variedades, así como sobre la perpetuación de las variedades y de las
especies por medio de la selección natural compuesta por dos artículos
independientes: el manuscrito de Wallace, y un extracto del no
publicado Ensayo de Darwin, escrito en 1844, junto con un resumen de la carta
de Darwin a Asa Gray. No obstante, la hija de Darwin murió pronto de
escarlatina y estaba demasiado abatido como para asistir.98
La presentación de la teoría de la selección natural ante la Sociedad Linneana
no recibió demasiada atención. Tras la publicación del artículo en agosto en el
periódico de la sociedad, se reimprimió en varias revistas y recibió algunas
reseñas y cartas, pero el presidente de la Sociedad Linneana comentaba en
mayo de 1858 que aquel año no estaba señalado por ningún descubrimiento
revolucionario.99 Solo una reseña le resultó a Darwin lo suficientemente incisiva
como para tenerla en cuenta más tarde: el profesor Samuel
Haughton de Dublín afirmaba que «todo lo novedoso del artículo es falso, y lo
verdadero ya es cosa dicha anteriormente».100 Darwin se debatió durante trece
meses para producir un extracto de su «gran libro», sufriendo enfermedades
del corazón, pero recibiendo continuos ánimos de sus amigos científicos. Lyell
lo dispuso todo para que lo publicara John Murray.101
El origen de las especies mediante la selección natural o la conservación de
las razas favorecidas en la lucha por la vida (habitualmente conocido bajo el
título abreviado de El origen de las especies) resultó inusitadamente popular, y
el lote completo de 1250 copias tenía un número de suscriptores superior
cuando salió a venta a los libreros el 22 de noviembre de 1859.102 En el libro,
Darwin expone una «extensa argumentación» a partir de observaciones
detalladas e inferencias, y considera con anticipación las objeciones a su
teoría.103 Su única alusión a la evolución humana fue un comentario moderado
en el que se hablaba de que «se arrojará luz sobre el origen del hombre y su
historia».104 Su teoría se formula de modo sencillo en la Introducción:
Como de cada especie nacen muchos más individuos de los que pueden sobrevivir, y
como, en consecuencia, hay una lucha por la vida, que se repite frecuentemente, se
sigue que todo ser, si varía, por débilmente que sea, de algún modo provechoso para
él bajo las complejas y a veces variables condiciones de la vida, tendrá mayor
probabilidad de sobrevivir y, de ser así, será naturalmente seleccionado. Según el
poderoso principio de la herencia, toda variedad seleccionada tenderá a propagar su
nueva y modificada forma.105
Darwin argumentó contundentemente en favor de un origen común de las
especies pero evitó el entonces controvertido término «evolución» y desde la
segunda edición de El origen de las especies, al final del libro, concluía que:
Hay grandeza en esta concepción según la cual la vida, con sus diferentes fuerzas, ha
sido originalmente exhalada en nuevas formas o en una sola, y que, mientras este
planeta ha ido girando según la constante ley de la gravitación, se han desarrollado y
se están desarrollando, a partir de un principio tan sencillo, una infinidad de las formas
más bellas y portentosas.106
Los últimos años de Darwin
Hacia 1879, un cada vez más famoso Darwin
llevaba años aquejado de una enfermedad crónica.
A pesar de los repetidos brotes de su enfermedad durante los últimos 22 años
de su vida, Darwin continuó infatigablemente su trabajo. Habiendo publicado El
origen de las especies como un resumen de su teoría, continuó desarrollando
líneas de investigación que allí solo habían sido esbozadas y que incluyeron
objetos tan dispares como la evolución humana, diversos aspectos de la
adaptación de las plantas o la belleza decorativa en la vida salvaje.
En 1861, sus investigaciones sobre la polinización por insectos le condujeron a
novedosos estudios sobre las orquídeas salvajes en los que investigó la
adaptación de sus flores al síndrome floral y al aseguramiento de
la heterosis. La fecundación de las orquídeas, publicada en 1862, ofreció la
primera demostración detallada del poder de la selección natural, explicando
las complejas relaciones ecológicas y haciendo verificables las predicciones. El
deterioro de su enfermedad obligó a Darwin a permanecer en cama. La
habitación en la que guardaba reposo se encontraba repleta de ingeniosos
experimentos para trazar los movimientos de las plantas trepadoras,107 y no
dejó de recibir visitas de ilustres naturalistas. Entre ellos se encontraban Ernst
Haeckel, un celoso seguidor del Darwinismus, una particular versión del
darwinismo que favorecía la ortogénesis por encima de la selección natural,108 y
Wallace, quien aunque siguió apoyando la teoría de Darwin, se convirtió
progresivamente al espiritualismo.109
La primera parte del «gran libro» planeado por Darwin, y titulado Variación de
las plantas y los animales en estado doméstico creció hasta convertirse en dos
enormes volúmenes, obligándole a dejar de lado otros objetos de estudio como
la evolución humana y la selección sexual. La obra se publicó en 1868 y a
pesar de su extensión tuvo una amplia acogida, alcanzando un número
considerable de ventas y siendo traducida a varios idiomas. Más tarde, Darwin
escribió una segunda sección dedicada a la selección natural que sería
publicada a título póstumo.110 En 1869, Darwin utilizó por primera vez la frase
acuñada por Herbert Spencer: «la supervivencia del más apto», como sinónimo
de la selección natural; en la quinta edición de El origen de las especies.
El siguiente reto de Darwin tuvo por objeto la evolución humana. Lyell ya había
popularizado el tema de la prehistoria, y por entonces Thomas Henry
Huxley organizaba sesiones de anatomía en las que se comparaban cráneos
de simios y humanos en distintos grados de desarrollo. Con El origen del
hombre, y la selección en relación al sexo, publicado en 1871, Darwin ofreció
múltiples pruebas que situaban al ser humano como una especie más del reino
animal, mostrando la continuidad entre características físicas y mentales. Así
mismo, expuso la teoría de la selección sexual como una explicación de
determinadas características no adaptativas, como el plumaje de la cola
del pavo real, así como la evolución cultural y las
diferencias sexuales, raciales y culturales, al mismo tiempo que enfatizaba la
pertenencia de todos los humanos a una misma especie.111 Su investigación
fue ampliada en su siguiente libro: La expresión de las emociones en el
hombre y los animales (1872), una de las primeras publicaciones acompañada
de fotografías impresas, que discutía la continuidad de la psicología
humana con la conducta animal. Ambos libros fueron enormemente populares
y el mismo Darwin se declaró sorprendido de que «todo el mundo hablase de
ello sin demostrar sorpresa alguna».112 Su conclusión fue que
... el hombre, con todas sus nobles cualidades, con su compasión hacia los que siente
desarraigados, con su benevolencia no sólo hacia los otros hombres sino hacia la más
humilde criatura; con su intelecto, que parece divino y ha penetrado en los
movimientos y la formación del sistema solar —con todos estos elevados poderes—
todo hombre sigue cargando en su condición corporal el sello indeleble de su modesto
origen.113
La tumba de Charles Darwin en la Abadía de
Westminster.
Sus experimentos e investigaciones sobre evolución culminaron en sus
trabajos sobre el movimiento de plantas trepadoras y carnívoras, los efectos de
la heterosis y la autofertilización vegetal, diferentes formas de flores en una
misma especie de planta, y El poder del movimiento en las plantas. En su
último libro, Darwin investigó el efecto de la presencia de lombrices en la
formación del suelo.
Murió en Downe, Kent (Inglaterra) el 19 de abril de 1882. Esperaba ser
enterrado en el patio de la iglesia de St. Mary, en Downe, pero por petición de
sus colegas, el presidente de la Royal Society, William Spottiswoode, convino
un funeral de Estado en la Abadía de Westminster, donde fue enterrado junto
a John Herschel e Isaac Newton.114 Solo cinco personas que no pertenecieran
a la realeza tuvieron el honor de recibir un funeral semejante durante el
siglo XIX.13