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Resistiendo

El protagonista se encuentra atrapado en la soledad tras la pérdida de su amada, quien está en coma debido a un accidente que él siente que fue su culpa. A pesar de su deseo de estar con ella y su lucha interna, se siente impotente y culpable, mientras recuerda momentos felices y enfrenta la realidad de su situación. La historia explora el dolor, la pérdida y el deseo de venganza en un contexto de amor y tragedia.

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Resistiendo

El protagonista se encuentra atrapado en la soledad tras la pérdida de su amada, quien está en coma debido a un accidente que él siente que fue su culpa. A pesar de su deseo de estar con ella y su lucha interna, se siente impotente y culpable, mientras recuerda momentos felices y enfrenta la realidad de su situación. La historia explora el dolor, la pérdida y el deseo de venganza en un contexto de amor y tragedia.

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Hasta pronto

Capitulo �nico.

Soledad. Siempre y solo en compa��a de la misma soledad �Qui�n y qu� m�s fiel que
ella?

Nadie, absolutamente nadie podr�a ocupar su lugar. �l mismo se hab�a encargado de


que nadie, siquiera, intentara el hacerlo. �l solo quer�a que por siempre lo
acompa�ara la soledad y nadie m�s.

As� hab�a sido toda su vida; as� el destino lo hab�a querido y �l, tambi�n.
Entonces...

�Por qu� gotas de agua salada resbalaban por sus mejillas? �Por qu� sus ojos
estaban cristalizados si ten�a todo lo que quer�a, o elegido, tener?

Porque todo era mentira.

Porque �l no hab�a estado solo hasta ese momento. Porque �l hab�a dejado que
alguien ocupara el lugar que por a�os le hab�a dado a la soledad. Por que �l,
ahora, quer�a que lo acompa�ara alguien m�s que la nada. M�s eso no era posible.

Ella ya se hab�a ido al igual que todos sus familiares. Lo hab�a dejado y, tal
parece, para nunca volver.

Se hab�a permitido amar una vez m�s creyendo ciegamente que esta vez ser�a
diferente y todo porque ella le hab�a prometido que nunca lo iba abandonar. Esa
promesa hoy se ve�a, realmente, lejana.

Las yemas de sus dedos limpiaban el agua esparcida por sus mejillas al momento que
su cuerpo se ergu�a y se dirig�a hacia la ventana de su departamento o, m�s bien,
su refugio.

No sal�a de all� a menos que fuera para trabajar, necesitara comprar v�veres o
visitarla a ella. �l no hab�a dejado que nadie se le acercara a menos que le
dijeran algo sobre la condici�n de la mujer a la cual amaba, por muy cursi que
suene.

Porque s�. �l se hab�a enamorado y hab�a descubierto que ya no le apetec�a el estar


en compa��a de la soledad, que ya no necesitaba seguir refugi�ndose en el odio. �l
solo quer�a amor y, precisamente, de ella.

��Hasta pronto!� Escuch� como una de sus vecinas se desped�a de alguna persona y �l
no pudo m�s que apretar sus pu�os sobre el marco de la ventana. Esas palabras las
conoc�a muy bien. Ella le hab�a dicho lo mismo antes de cerrar sus ojos y era por
esas palabras que a�n la esperaba.

Pero recordar el porqu� de sus palabras le hac�a sentirse a�n m�s culpable de lo
que se sent�a cada vez que se cruzaba con los amigos y familiares de ella.
Culp�ndolo a �l de su condici�n y as� lo comenzaba a creer, tambi�n, �l.
Hace once meses que �l se encontraba encerrado en solo cuatro paredes, de nueva
cuenta, en compa��a de la soledad y hace once meses que ella yac�a inconsciente en
la camilla de un hospital. Un hospital al que �l ten�a prohibido, siquiera, pisar
la entrada. Y todo porque los familiares de ella as� lo quer�an. No quer�an que el
chico culpable de su condici�n la visitara.

�l no ten�a c�mo contradecir aquello. �l era el que iba al volante y aunque otro
auto fuera el que se le hab�a cruzado no hab�a hecho nada para evitar el impacto.
Era su culpa aunque Naruto le dijera que, eso, no era verdad.

A�n as� �l la visitaba casi con constancia. Siendo su �nica entrada a ella la
ventana, siempre abierta, de su habitaci�n en aquel hospital. Hoy tambi�n entrar�a
por la ventana para verla aunque solo fuera para, simplemente, verla dormida.

Por eso ahora sal�a de su departamento camino al hospital. Deb�a dejar de llorar
como una ni�a e ir apoyar a Hinata. M�s ahora que se discut�a el desconectarla de
su respirador y, para empeorar las cosas, �l no pod�a hacer nada.

�l quer�a estar a su lado cuando ella despertara, aunque halla escuchado que hab�a
muy pocas posibilidades de que recordara algo. Sab�a que ella no podr�a olvidarlo,
no a �l. As� lo quer�a creer.

Como tantas veces, se encontraba parado frente a la camilla donde dormitaba Hinata
�Cu�ntos minutos se qued� observ�ndola? Realmente no le importaba pero supon�a
deb�a haber sido demasiado como para despedirse de ella.

Depositando un suave beso en su frente se fue alejando poco a poco de la camilla


hasta llegar a la ventana. Al llegar a ella apret� con fuerza el marco de esta. De
nueva cuenta las malditas lagrimas quer�an salir pero no lo pod�a permitir, no
all�. No deb�a seguir mostr�ndose d�bil pero ya hab�a perdido todo rastro de
esperanza. Ella no volver�a a despertar ni �l a ver sus ojos perlados.

M�s con lo siguiente las lagrimas no tardaron en comenzar a recorrer sus mejillas.

��Sasuke... kun?�

Fin.Prologo

Se encogi� en la cama, temblando. Recostando su cuerpo contra la pared, abrazando


el peluche de felpa que le hab�a dado Neji para su cumplea�os, conten�a las
l�grimas e intentaba respirar con lentitud, sin alterarse. El silencio sepulcral
que acompa�aba la noche la asustaba, se hab�a acostumbrado a utilizar los pasos
ligeros sobre la fina madera, pasos que indicaban la presencia de los miembros de
la rama secundaria como una especie de repelente contra pesadillas, el saber que
habr�a gente cuid�ndola la dejaba dormir en paz.

Pero ahora, aquellos sonidos reconfortantes se hab�an detenido dej�ndola a merced


del silencio. Una lagrima solitaria resbalo por su mejilla, odiaba el silencio,
odiaba lo que este representaba, quer�a el ruido, quer�a su repelente.

El sonido de algunos pasos irregulares por el pasillo hizo que recobrara la


cordura, sacudi� la cabeza y seco las l�grimas, se estaba convirtiendo en la
chiquilla indefensa que necesitaba de otros. Se estaba volviendo a convertir en lo
que no deseaba, esas pesadillas la estaban cambiando. Un sonoro grito hizo que se
levantara de la cama y activara el Byakugan, la imagen la dejo muda.

Una ni�a de la rama secundaria, la ni�a a quien pertenec�a el escalofriante grito


acababa de ser atravesada por un kunai. Lucho por contener un grito, por lanzarse
hacia el pasillo y enfrentar al culpable de aquello. Los pasos irregulares
volvieron, ahora acompa�ados de una figura que conoc�a bien, su primo caminaba
sosteni�ndose de las paredes. Ten�a el chakra completamente gastado y se mov�a con
dificultad; se qued� paralizada, una figura enmascarada se acercaba sosteniendo una
katana dispuesto a matar a su primo.

��Neji!�grit� corriendo la puerta con brusquedad, no permitir�a que aquel sujeto le


hiciera da�o a su primo, no eso no.

Reprimi� un gemido al ver la figura alta tan familiar cubierta de cortes y


magulladuras, le dol�a verlo as�, con la respiraci�n jadeante e incapaz de
defenderse. El enmascarado se acercaba con lentitud, no lo pens� mucho y cargo a su
primo haciendo acopio de todas sus fuerzas. No pelear�a, Neji lo hab�a hecho y el
estado en el que estaba era deplorable.

Cruz� su habitaci�n de un salto, no pod�a darse el lujo de perder tiempo. Pate� con
todas sus fuerzas la ventana, luchando por no perder el equilibrio. No le importo
cortarse con algunas esquirlas de vidrio que hab�an quedado, era m�s importante la
seguridad de su primo.

�Hi�Hinata-sama�susurr� haciendo una mueca de dolor�O�Olv�dese de m�.

Lo mir�, dedic�ndole una sonrisa forzada. Lo ignoro y salto, hace tiempo se hab�a
prometido que proteger�a a sus seres queridos, aunque esto le costara la vida.

�Neji�dijo empezando a correr� no dejare que te mueras� la sonrisa que le dedico


fue cambiada por una mueca de dolor, que preocupo al joven.

El kunai le hab�a lastimado la pierna, no era capaz de correr con Neji y la pierna
de esa manera. �Qu� deb�a hacer? �Pelear? No, por supuesto que no. Si peleaba y
perd�a habr�a fracasado como Ninja y no podr�a salvar a su primo. Seguir corriendo
era la mejor opci�n.

��Hinata!�grit� una voz familiar desesperada; se detuvo, dejando a su primo en el


suelo. Cogi� fuerzas y se gir�, la peque�a se remov�a en los brazos de aquel
sujeto, estaba llena de cortes y el cabello casta�o oscuro ensangrentado.

�Hanabi�murmur� haciendo unos sellos de mano� �Bastardo! �Su�ltala!� se impuls�


hacia delante ignorando el dolor en la pierna izquierda, mientras dos leones
aparec�an en sus manos.

�No me har�s un solo rasgu�o�dijo esquivando el ataque y peg�ndole una patada en el


vientre para lanzarla lejos�, aunque deb� matarte en cuanto pude, Hinata�su voz
adquiri� un matiz divertido�pero a�n me queda un peque�o premio�expuso sosteniendo
un kunai sobre el cuello de la casta�a�esto se pone cada vez m�s interesante.

Desapareci� con el viento, llev�ndose a la menor.

�Maldito� mascull� levant�ndose, prest�ndole la m�s m�nima atenci�n a la mansi�n en


llamas que se alzaba tras de s�. Aquel sujeto era fuerte, de no ser por la fina
capa de chakra que rodeaba todo su cuerpo, aquel golpe le abr�a roto las costillas.

Se levant� con dificultad, escupiendo algo de sangre. Camino hasta donde estaba su
primo, este respiraba con dificultad y el color de sus ojos estaba cambiando de
blanco perlado a blanco gris�ceo. Se arrodillo ante �l, sosteniendo la cabeza de
Neji contra su pecho, �l se mor�a y ella no se sent�a capaz de llevarlo al
hospital. Algunas l�grimas resbalaron por sus mejillas.

Lo recost� en suelo, utilizar su chakra para salvarlo era in�til pero no perd�a
nada con intentar. La luz verde empez� a emanar de sus manos, sus conocimientos de
ninjutsu medico eran b�sicos, nada extraordinarios como los de Sakura. Se dej� caer
sobre el pasto, la respiraci�n de su primo era cada vez m�s lenta.

�Te quiero, Neji- niisan�susurr� conteniendo las l�grimas, recost�ndose al lado de


su primo. Dej�ndose vencer por el cansancio.

�Hinata�la voz conocida la despert�, �Estas bien?

Levanto la mirada, encontr�ndose con el ojo inquisitivo de Kakashi, la preocupaci�n


se notaba en este. No se sinti� capaz de responder, solo quer�a saber que hab�a
pasado con su primo.

�Neji, es� �est� bien?�inquiri� al sentir que los brazos de Kakashi la levantaban
del suelo.

�Si

�Kakashi-sensei�susurr� con un hilo de voz� Mi�mi familia�

�Lo siento, Hina-chan� dijo empezando a caminar� todos est�n muertos.

Tras aquellas palabras rompi� a llorar, su familia, todos estaban muertos. Aquel
sujeto los hab�a asesinado.

Se sent� al lado de la camilla en la que descansaba su primo, repitiendo la misma


rutina desde hace tres d�as: se sal�a de su habitaci�n, caminaba hasta la de su
primo, se sentaba a su lado y no se le despegaba en ning�n momento.

Neji no despertaba, y las noticias sobre aquel sujeto eran nulas.

Tom� las manos de su primo entre las suyas, le dol�a verlo as�.

�Me vengare, nii-san� prometi� depositando un suave beso en las manos de este�lo
juro.

Su hermana estaba secuestrada, su primo en un coma profundo y el resto de su


familia en varias urnas dispuestos en el cementerio privado de los Hyuga. Por culpa
de aquel sujeto volv�a a estar sola, sola y en silencio. Aquel sepulcral silencio
regia ahora su vida.

Observo el rostro de su primo, parec�a tan tranquilo, ajeno a todo lo que le


rodeaba. "Es posible que muera, Hinata" record� lo que le hab�a dicho Tsunade, no
dejar�a que aquello ocurriera, pero no podr�a estar con �l mientras se recuperaba.

Acarici� con la yema de los dedos el rostro de Neji, se inclin� hacia �l y deposito
un suave beso en los labios de este; se levant� decidida, lo buscar�a, lo
encontrar�a y lo asesinar�a.

�Lo�lo si�siento nii-san�balbuceo derramando algunas l�grimas.

Sali� de la habitaci�n tropezando con el rubio hiperactivo del que alguna vez
estuvo enamorada, sinti� que las l�grimas iban a salir en cualquier momento.

�Naruto-kun�susurr� abraz�ndolo, a �l tambi�n lo dejar�a y aquello le dol�a. �l le


hab�a ayudado a superarse como persona.

�Tranquila �Ya ver�s c�mo atrapamos a ese maldito �ttebayo!�grit� devolvi�ndole el


abrazo. Ante aquel gesto no pudo evitar sonre�r, escondi� el rostro en el cuello
del moreno, ocultando el sonrojo que se hab�a apoderado de sus mejillas.

�Gracias Naruto-kun� dijo controlando el impulso por tartamudear.

.Two

Se recost� contra el tronco de aquel enorme y viejo �rbol, intentado olvidar las
im�genes que lo empezaban a agobiar, im�genes que inundaban su cabeza y no le
permit�an pensar. La sonrisa de su hermano, sus padres sobre el enorme charco de
sangre, el Mangekyo Sharingan que lo hab�a obligado a contemplar la manera en la
que Itachi, el hermano mayor al que tanto hab�a deseado alcanzar, el que hab�a
admirado.

Se cubri� el rostro con una mano, dando un profundo suspiro. Odiaba ese d�a, odiaba
rememorar a cada instante que hab�a sido d�bil. Dejo que sus pies continuaran
movi�ndose en direcci�n sur, siendo a penas consiente de lo que hac�a; el sol se
filtraba por entre las hojas de los �rboles, d�ndole un matiz de verdor a su piel
blanquecina.

�Tsk�solt� empu�ando su Katana, dejando fluir la electricidad a trav�s de esta.

Unos cuantos metros m�s adelante la figura enmascarada alta y delgada sosten�a a
una joven de cabello casta�o. La quietud del sujeto y la manera extremamente
relajada en la que se paraba frente a �l le daba mala espina.

�Uchiha�dijo el enmascarado; acerc�ndose a un paso que se le antojo de tortuga�,


justo a quien quer�a ver.

Con un suave movimiento detuvo el avance de aquel misterioso personaje,


sosteni�ndolo por el cuello y colocando su Katana a la altura de un ri��n; no se
quedar�a m�s tiempo all� esperando a ver como reaccionaba y contraatacaba, ese no
era su estilo. Deslizo la Katana a trav�s del cuerpo del sujeto, esperando que este
se paralizara y soltara a la joven de cabello casta�o.

�Imposible�musit� cuando su propio cuerpo atraves� al de aquel enmascarado, sin


hacerle un solo rasgu�o�Obito.

�Te equivocas, Sasuke-kun�replic� situ�ndose en frente de un sorprendido Uchiha�mi


nombre es Rito, aunque t� puedes decirme Rito-sama.

�Rito�repiti� formando una mueca, aquel sujeto definitivamente no le agradaba�un


nombre realmente est�pido�Fijo su vista en el cuerpo de la joven que llevaba en
brazos, observando c�mo esta abr�a los ojos y mov�a los labios cansada "ay�dame"�,
para alguien que secuestra un Hyuga.

Un escalofr�o recorri� la espalda del enmascarado, �en qu� momento se dio cuenta?
Pens� intentado relajarse, deb�a ver ese peque�o incidente como una ventaja para su
prop�sito.

�Buena deducci�n Sasuke-kun�dijo saltando a la rama m�s cercana�ser�s un gran


jugador.

Desapareci� en un segundo.

Buf�, odiaba ese tipo de interrupciones innecesarias. Envaino la Katana, caminando


sin rumbo de nuevo. "ser�s un gran jugador" aquella frase resonaba en su cabeza, �a
qu� se refer�a con eso? Movi� la cabeza de un lado a otro, las im�genes volv�an a
atacarlo.

Sus pies ya no daban para m�s, llevaba corriendo un buen tiempo y ansiaba llegar a
casa para devorar lo que su madre le tuviese preparado para la cena.

Dio un respingo al notar que todas las luces estaban apagadas y nadie caminaba por
las calles del barrio Uchiha, �tan tarde era? Disminuyo la velocidad, esperando
encontrarse con sus t�os y que estos insistieran en que comiera uno de los dulces
que sol�an preparar; no estaban.

Elevo la mirada hacia el poste de energ�a que se alzaba a unos cuantos metros,
sent�a que alguien lo observaba desde all�. Pero no hab�a nadie y el silencio
sepulcral lo empezaba a asustar, los Uchiha eran callados pero el murmullo siempre
se o�a.

Solt� un suspiro algo quejumbroso, probablemente fueran cosas de su imaginaci�n y


cuando le contara a su padre este lo reprender�a dici�ndole que deb�a controlar
aquello, Itachi probablemente le seguir�a la corriente y su madre lo calmar�a un
poco antes de servirle un poco de onigiri con tomate.

Se detuvo de golpe en la puerta de su casa, ning�n sonido proven�a del interior. El


coraz�n empez� a martillear en sus o�dos, ten�a miedo y un shinobi jam�s deb�a
tener miedo, apret� los pu�os, se estaba comportando como un completo cobarde, si
segu�a as� su padre jam�s dir�a "ese es mi hijo"

Abri� con lentitud la puerta, conteniendo un grito al contemplar los cuerpos de sus
padres sobre un enorme charco de sangre fresca, alzo la mirada encontr�ndose con su
hermano que lo miraba frio, sin ninguna expresi�n en el rostro.

�Itachi-niisan, �Qu� est� pasando?�inquiri� asustado.

�Peque�o y tonto hermano menor�dijo lanz�ndole un kunai, este rozo su hombro


caus�ndole una peque�a herida.
��Q-Qu� hiciste?�pregunt� confundido.

�Probar mi fuerza�respondi� jugando con un kunai�. Pero a ti, no te matare, no


vales la pena�sonri�, empezando a caminar hacia su hermano menor�, por eso corre,
corre si quieres seguir con vida.

No lo pens� mucho tiempo y empez� a correr, ten�a miedo. Su hermano estaba actuando
raro, sus padres aunque le costaba asimilarlo estaban muertos, posiblemente todo el
clan lo estuviera.

�Eres un cobarde�murmur� intercept�ndolo y lanz�ndolo contra una pared�adem�s, eres


d�bil.

�Maldito�musit� mir�ndolo a los ojos��Te odio!

��diame, �diame hasta que ese odio te haga lo suficientemente fuerte como para
enfrentarme y entonces b�scame e int�ntalo.

Lo miro, furioso y temeroso.

�Pero, para poder derrotarme deber�s obtener esto�una sonrisa vac�a adorno el
rostro del mayor, su Sharingan cambio, paso de tener tres aspas a formar una
especie de estrella�Mangekyo Sharingan.

Sus pupilas se dilataron, un sonoro grito sali� de su garganta. El Genjutsu en el


que hab�a ca�do era potente, le mostraba una y otra vez la manera en la que hab�a
asesinado a todo el clan, enfoc�ndose en c�mo hab�a asesinado a sus padres.

Lo dejo en paz, no quer�a torturarlo m�s de la cuenta.

��diame�dijo observ�ndolo, su hermano menor estaba tirado en el suelo y murmuraba a


cada rato "maldito"

La sombra que paso a su lado lo saco de sus recuerdos, giro esperando encontrarse
con el sujeto enmascarado de hace unos momentos. Se sorprendi� al ver que eran
bastante parecidos pero diferentes, una capa marr�n cubr�a todo su cuerpo y gran
parte del rostro adem�s de un antifaz azul que dejaba entrever una endeble sonrisa.
En los brazos llevaba un cachorro.

�Uchiha�dijo divertido�, nos veremos pronto.

Sasuke quedo algo confundido, dos sujetos en una misma tarde, ambos diciendo cosas
algo incoherentes.

�Eran dos sujetos?Recogi� su cabello azulado en una cola alta, dejando que algunos
mechones cayeran sobre su rostro. Una mueca de dolor y tristeza adorno su rostro
por unos cuantos segundos, antes de que sus labios volvieran a formar una l�nea
tensa e indiferente, observo con algo de melancol�a la banda negra que la
identificaba como una kunoichi de Konoha. Pod�a aparentar que no le importaba, que
no le dol�a dejar la aldea para cumplir su prop�sito tal y como lo hab�an hecho
algunos ninjas antes que ella, pero la realidad era otra: le dol�a y realmente no
deseaba irse.

Limpi� las l�grimas que empezaban a resbalar por sus mejillas, no quer�a dejar a su
primo en una cama de hospital, completamente solo. Le dol�a hacerlo, sent�a una
punzada en el pecho cada vez que pensaba en lo que estaba a punto de hacer, pero la
ignoraba pensando que aquello era lo correcto, que deb�a vengar a su clan, era su
deber, el asesinato de todos los miembros del Clan Hyuga no pod�a quedar como otra
masacre m�s, en la que no se pod�a hacer nada.
Observo como el sol se ocultaba tras los altos y viejos �rboles que lindaban con la
aldea. Parec�a decir adi�s, escondi�ndose de la vista de todos, d�ndole paso a la
oscuridad que reinaba en la noche; de alguna manera era lo que ella estaba
haciendo, alej�ndose en silencio, en el mutismo que repugnaba.

Se coloc� la m�scara ANBU, decidida en lo que iba a hacer: Vengar�a a su familia, a


su primo y traer�a sana y salva a su hermana menor, le demostrar�a a Neji que era
digna de ser una Hyuga.

Sus pies no hicieron ning�n sonido sobre las hojas secas, no pod�a hacer ruido.
Deb�a irse sin que los dem�s se enteraran, aunque aquello significara enfrentarse
al silencio que tanto temor despertaba en ella; �Cu�nto tardar�an en notar su
ausencia? �Se lo tomar�an bien o le imputar�an cargos por abandonar la aldea sin
permiso del Hokage? Aquellas preguntas rondaban en su mente, intentando hallarle
una respuesta l�gica y acertada a las reacciones de los dem�s.

Mir� a su alrededor esperando ver a su mejor amigo, quer�a que Kiba se le acercara
de la nada intentando convencerla. Que Shino hubiese llegado antes de su misi�n y
no la dejara ir. Pero lo �nico que hab�a a su alrededor eran los �rboles, las hojas
secas y las ardillas que correteaban de un lado a otro.

Apret� la banda para luego soltarla, dej�ndola en el suelo. Diciendo sin necesidad
de palabras que a partir de ese momento ya no era una ninja de Konoha, que ya no
estaba al servicio del Hokage. Que era una ninja renegada.

Con un leve impulso salto a la rama m�s cercana y desapareci� en la espesura del
bosque.

El enorme Can olfate� el aire en busca del aroma de su compa�era de equipo, tomando
con su hocico la banda de la Kunoichi. Se la llev� a su amo, el joven de cabello
casta�o con un par de marcas rojas en las mejillas�igual que todos los miembros del
clan Inuzuka�.Kiba ten�a los ojos encharcados y luchaba por no desmoronarse
mientras observaba el s�mbolo que hac�a que su compa�era perteneciera a Konoha.

Se sent�a culpable, ella se la hab�a pasado d�ndole pistas durante tres d�as de lo
que planeaba hacer y �l apenas lo hab�a comprendido cuando no la encontr� en la
habitaci�n de Neji. Hab�a llegado tarde, ella ya no estaba all�, se hab�a marchado.
�Deb�a dec�rselo a alguien, respetar su decisi�n o seguir su rastro hasta
encontrarla?

�Akamaru�susurr� sin dejar de observar la banda con el s�mbolo de la hoja� �debemos


seguirla?

El enorme perro gimoteo mirando en direcci�n al bosque, �l quer�a seguirla,


encontrarla.

��Entonces vamos!�grit� mont�ndose sobre Akamaru, siguiendo el aroma que hab�a


dejado Hinata en su huida.

El aroma era fresco, sin duda reciente. No deb�a estar muy lejos, si apretaba el
paso la podr�a alcanzar eventualmente. Ten�a que hacerlo, traerla devuelta a la
aldea sin importar lo que costase, lo que tuviera que hacer para ello, en esos
momentos su determinaci�n era la misma que la de Naruto por encontrar al desertor
Uchiha.

Un kunai paso a su lado dej�ndole una peque�a cortadura en la mejilla, un nuevo


olor algo familiar se mesclo con el aire.

�No puedes seguirla�dijo una voz femenina; la figura menuda cubierta por una
m�scara que parec�a ser ANBU se acercaba peligrosamente a �l.

��No te entrometas!�resopl� mir�ndola decidido� ella no har� una locura, yo no


dejare que lo haga.

La joven no dejaba de mirarlo.

�S�lo te advierto�murmur� tom�ndolo de la camisa, escuchando como Akamaru


gru��a�pero no dejare que t� cometas una locura.

Con la rodilla golpe� al perro en el est�mago y noque� al Inuzuka.

�Lo hago por t� bien.

Fren� en seco sobre la rama, recost�ndose contra el tronco. Intentando recobrar el


aliento, hab�a estado saltando y corriendo todo lo que sus piernas pod�an con un
solo pensamiento en mente: escapar, huir lo m�s r�pido posible sin dejar rastro, le
dol�an las piernas, los brazos y tiritaba de frio. Aunque aquello no le importaba,
sus pensamientos no se enfocaban en que no podr�a moverse hasta que amaneciera. Su
mente estaba perdida en las memorias de un pasado que aunque no fue el m�s feliz o
digno de evocaci�n, ten�a sus mejores recuerdos.

Una lagrima solitaria bajo por su mejilla, siendo ocultada por la m�scara ANBU. Sus
pensamientos la llevaron a las im�genes que capto con su Byakugan hace algunas
noches: los cuerpos tirados, cercenados y en posiciones retorcidas. Un escalofr�o
recorri� su cuerpo, soltando unas cuantas lagrimas m�s; el dolor en su pecho se
incrementaba con cada segundo que pasaba volvi�ndolo intolerable.

Sus manos se volvieron un par de pu�os, aquel enmascarado ten�a a su hermana menor
y ella deb�a rescatarla.

�Dame una raz�n para no matarte�musit� una voz profunda.

Todo su cuerpo se tens�, no lo hab�a visto venir y la sonrisa s�nica que adornaba
el rostro de su atacante le demostraba que no bromeaba.

�N-No tengo ti-tiempo para e-eso�balbuci� activando el Byakugan�Uchiha-san

Reuni� el chakra suficiente para causarle da�o.

�Que arrogancia�dijo empu�ando su katana, para el Sharingan ning�n movimiento


pasaba desapercibido y la joven que ten�a en frente estaba lista para luchar.
Aquello lo emociono, no ten�a una batalla digna desde hace unos a�os y su actual
contrincante pose�a el Byakugan, �Qu� mejor rival para un Uchiha que un Hyuga?

Sin esperar a que el Uchiha atacara primero, se lanz� directo a bloquear los
tenketsus de los brazos. No pod�a permitirle realizar jutsus, mucho menos cuando
era de conocimiento general lo poderoso que era el kusanagi no tsurugi (katana
chidori) y que no podr�a contrarrestarlo con jutsus de agua pues este se basaba en
un t�cnica de rayo.

Sasuke se movi� evitando el roce de las palmas de Hinata contra su antebrazo,


activando el kusanagi no tsurugi dispuesto a asestar un golpe que la dejara
inmovilizada. Se sorprendi� por la velocidad con la que lo atacaba, aunque �l era
m�s veloz y lograba esquivarla sin dificultad.

Hab�an abandonado la rama y luchaban en el suelo.

Hinata esquivaba y atacaba, ignorando el cansancio de sus m�sculos. Se estaba


forzando a mantenerle el ritmo al Uchiha, pero sus movimientos empezaban a volverse
torpes. Los calambres hac�an estragos en su cuerpo.

��Chidori Senbon!�grit�; un millar de agujas se alzaron en el aire, yendo en


direcci�n a ella.

��Rotaci�n celestial de los ocho trigramas!�mascull�; empezando a girar, creando


una esfera de chakra capaz de protegerla y adem�s desviar el ataque.

Una sonrisa arrogante apareci� en el rostro del Uchiha, aquella Hyuga segu�a
luchando aunque sus reservas de chakra disminuyeran r�pidamente y el cansancio
fuera notorio incluso para alguien que no poseyera un dojutsu. Era cuesti�n de
tiempo para que no pudiera seguir batallando contra �l.

Fren� en seco, jadeante. Aquella defensa hab�a gastado su chakra y los m�sculos
gritaban por un descanso. Cay� al suelo incapaz de mantenerse en pie.

��Por qu� tanto esfuerzo en levantarse cuando es obvio el cansancio?�inquiri� al


ver como se esforzaba por colocarse de pie.

�T-Tengo que hacer al-algo importante�farfull� llevando una mano a su abdomen, una
de las agujas le hab�a dado.

Se acerc� a ella musitando un endeble Hmp; la sangre que brotaba del abdomen y las
bajas reservas de chakra eran un tanto preocupantes. No quer�a que aquella Hyuga
muriera por un capricho, no le apetec�a que uno de los pocos ninjas que combat�an
contra �l y le daban una buena pelea falleciera sin una segunda batalla.

�Doler�dijo sacando la aguja sin importarle el leve cosquilleo que recorri� su


cuerpo.

��Q-Qu� hace?�pregunt� haciendo una mueca de dolor.

��Qu� puede ser tan importante?�respondi� con otra pregunta, a pesar de que no le
interesaba la respuesta. S�lo no quer�a admitir que ayudaba a otro.

�Vengarme�respondi�.

La venganza mueve monta�as pens� vendando la herida con un troz� de la chaqueta que
ella portaba.

�Necesito su ayuda, Uchiha-san�murmur� nerviosa.

�No.

�Mi clan fue asesinado�dijo agachando la mirada�, y yo quiero acabar con ese
sujeto.

�Lo siento�mascull� entre dientes, escuchar aquello le recordaba la masacre Uchiha.

Se alej� de ella, dispuesto a irse.

��Uchiha por favor!�grit� cayendo al suelo.

�Vuelve a Konoha�susurr�.

�Mi hermana fue secuestrada�murmur� �No volver� a la aldea!

Esa Hyuga era su hermana cavil�.

�Al norte�dijo�ese sujeto la llev� al norte.

��Me ayudar�?�inquiri� de nuevo.

�Un no, es un no�farfull� saltando a la rama m�s cercana y desapareciendo en la


espesura del bosque.

Hinata golpe� el suelo, si no hab�a resistido una batalla contra el Uchiha �C�mo
podr�a luchar contra el enmascarado?

Se rasc� la cabeza, hab�a algo en el tono con el que Hinata le hab�a hablado que lo
preocupaba. No lograba hallarle sentido a la cantidad desmesurada de gracias que le
hab�a dicho, �l sab�a que ella era alguien bastante gentil y que de por si
agradec�a casi todo lo que otro hac�a. Pero aquello lo hab�a descolocado.

��Naruto?�inquiri� la joven acerc�ndose con lentitud, sent�ndose sobre el


escritorio del Hokage.

�Dime, Ino�susurr�; girando para poder verla a los ojos.

��Por qu� no organizaste el papeleo anoche?�el ton� de voz que utilizo lo asusto.

�Eh� no debo darte explicaciones, soy el Hokage.

La rubia se levant�, siempre ten�a ese tipo de charlas con Naruto. Ella lo rega�aba
por no haber hecho las cosas que deb�a hacer y �l siempre dec�a que era el Hokage;
era algo que se repet�a sin cesar d�a tras d�a.

��Hokage-sama!�grit� un joven de cabello Casta�o y un par de marcas en las


mejillas, tras el sonido de un portazo�Inuzuka Kiba fue hallado herido y tra�a esta
nota�Le pas� el peque�o sobre.

"Hyuga Hinata se ha ido de la aldea, la ha abandonado antes del crep�sculo. Uchiha


Sasuke ha sido visto merodeando en el pa�s del fuego al igual que al renombrado
renegado del viento"

�Hinata�susurr�.

��Qu� ocurre Naruto?�inquiri� Ino tomando la nota.


�Formaremos un equipo de b�squeda�orden� mirando a la rubia�, �C�mo esta Kiba?

�Est� siendo tratado, el golpe que recibi� aunque no fue grave, es extra�o.

�Expl�cate.

�Fue dado por una ni�a, Hokage-sama.olor

Dolor, �Qu� es m�s doloroso, un golpe f�sico o una herida en el coraz�n?

Dol�a, su mano se aferraba a su pecho como si de aquello dependiera su vida. La


herida en su coraz�n, que en alg�n momento logr� cicatrizar hab�a vuelto a abrirse,
rasg�ndolo por dentro, da��ndolo. Se mordi� el labio inferior con fuerza, causando
que la boca le supiera a sangre nuevamente; el viento soplaba d�ndole en la cara,
revolvi�ndole el cabello y llen�ndolo de polvo. Sus ojos se enfocaban en uno de los
puntos m�s alejados de la villa, las ruinas calcinadas de lo que alguna vez fue la
mansi�n Hyuga, hogar del clan m�s poderoso de Konoha.

Apret� con fuerza la mand�bula y cerr� los ojos de un incre�ble color aguamarina,
intentando regular su respiraci�n. No hab�a llegado a tiempo para detenerlo, se
hab�a vuelto a salir con la suya.

�Tsk�susurr� al aire�lo hizo otra vez.

Acarici� al peque�o cachorro que ten�a en brazos, sin dejar de observar la melena
rubia que se acercaba r�pidamente. Era cuesti�n de tiempo que �l se diera cuenta
que estaba all�, adem�s no se hab�a molestado en ocultar su presencia.

��Por qu� has venido?�inquiri� con una voz ser�a, poco usual en �l.

�Nada importante�murmur� mir�ndolo, Naruto lo observaba con el ce�o fruncido y a la


vez con una enorme sonrisa.

��Sabes que deber�a estar encerr�ndote en estos momentos?

�S�

�Aun no entiendo �Por qu� lo hiciste?�inquiri� rasc�ndose la cabeza, mirando la


aldea.

No respondi�.

�Vet� antes de que alguien m�s te vea�dijo retomando de nuevo la voz ser�a que tan
poco le quedaba�, desear�a que nada de esto pasara.

�Yo tambi�n�mascull� recordando las razones por las que ahora era uno de los pocos
nombre que llenaban el libro Bingo.

Salt� a la rama del �rbol m�s cercano, la actitud ser�a del actual Hokage lo hab�a
dejado extra�ado, siempre hab�a esperado que fuera el mismo idiota de siempre
cuando consiguiera el t�tulo que tanto quiso. Se hab�a equivocado, del Naruto que
conoc�a ya poco quedaba.

�Karura�dijo saltando de rama en rama�, Este juego no puede continuar.

.
.

No quiso abrir los ojos, por miedo a encontrarse con el vac�o al que tanto le
tem�a, a la oscuridad que la asustaba. La ausencia de los pasos, de las voces
susurrantes de las enfermeras y del leve respirar de su primo la estremec�an. Unas
ganas incontrolables de gritar y hacer que ese sonido aterrador desapareciera se
apoderaron de ella.

�Hmp�escuch�.

Abri� los ojos movida por la curiosidad, quer�a saber a qui�n pertenec�a ese leve
"Hmp" tan parecido al de su primo. Una leve luz verdosa la hizo cerrar los ojos,
dej�ndola de nuevo en una oscuridad rojiza, se forz� a abrirlos y a no cerrarlos.

El trinar de los p�jaros y el leve correr de algunos animales disip� el silencio al


que hab�a estado presa. Las hojas que se empezaban a volver rojizas y de las cuales
ca�an peque�as gotas era todo lo que pod�a ver en esa posici�n. Intent� levantarse,
pero un dolor agudo en el abdomen y uno de sus brazos la detuvo.

Gir� el rostro y contemplo la figura del Uchiha, incluso sentado y de alguna manera
en un estado de relajaci�n daba ese aire de autoridad y orgullo que la intimidaban.
�Por qu� estaba all�? Se pregunt� al recordar que �l se hab�a ido justo despu�s de
su corta confrontaci�n. No se atrev�a a pregunt�rselo, mucho menos ahora que su
m�scara ANBU ya no estaba protegiendo de alguna manera su identidad.

�Hyuga�musit� Sasuke abriendo los ojos�, Hinata Hyuga.

Lo miro algo asombrada, jam�s pens� que el Uchiha fuese saber su nombre con solo
verla una vez, luego su expresi�n desapareci�. Era obvio porque conoc�a su nombre,
una mueca de desagrado reemplazo el semblante sereno que hab�a tenido hasta ese
momento. La sonrisa ir�nica que adorno el rostro de Sasuke la molesto.

Suspiro apoyando los brazos en su abdomen, acariciando la herida causada por la


batalla. Lastimada no pod�a emprender un viaje en busca de venganza.

�Uchiha-san�murmur� observando el vaiv�n de las copas de los �rboles�, �Por qu�


esta aqu�?

Sasuke cerr� los ojos, no quer�a responder esa pregunta, �Por qu� estoy aqu�?, no
conoc�a la respuesta. Simplemente cuando hab�a estado lo suficientemente lejos
escucho un fuerte estruendo y decidi� devolverse, las razones del porque hab�a
hecho eso las desconoc�a; quiz� era solo un acto de reflejo.

�Hmp.

Hizo una mueca para luego levantarse, no se quedar�a all� m�s tiempo. Tal vez
volviera m�s tarde a averiguar si la Hyuga segu�a all�; sus pasos apenas se
sintieron en la hierba, Hinata no le prest� atenci�n concentrada en las hojas
rojizas que empezaban a caer de los arboles anunciando la llegada del oto�o.
Perdida en sus pensamientos no se dio cuenta cuando quedo completamente sola y
rodeada de un silencio abrumador.

La suave brisa que soplaba y remov�a las hojas, las leves pisadas de algunas
ardillas y el goteo incesante proveniente de alg�n lugar del claro empezaron a
despertar su aterradora imaginaci�n, llenando su cabeza de situaciones irreales;
las im�genes que hab�an quedado grabadas en su mente hicieron aparici�n, los
cuerpos ensangrentados, mutilados y p�tridos que hab�a dejado la guerra, las formas
crueles e inhumanas en las que hab�a muerto su familia. La figura de su primo con
la ropa hecha jirones, lleno de sangre y d�bil, luchando por mantenerse en pie.

�Despierta, Hinata!

Abri� los ojos sent�ndose de golpe, con la respiraci�n acelerada y los ojos
llorosos. No pod�a permitirse divagar.

El dolor agudo la oblig� a mirar su vientre, la mancha roja en su estomag� la


asusto, su herida no estaba curada. Sonri� con melancol�a al recordar como Sakura,
la kunoichi de cabellos rosados sol�a curar sus heridas cuando regresaba de alguna
misi�n. Dejo que la luz verde rodeara las palmas de sus manos, sus conocimientos
m�dicos eran b�sicos pero era capaz de curar algunas heridas.

"Sabes Hinata-chan, Sakura es maravillosa" sus ojos se encharcaron de nuevo al


recordar las palabras de Naruto, ese d�a �l era el hombre m�s feliz del mundo. Se
mordi� el labio inferior, rememorar los tiempos en los que el rubio segu�a siendo
un idiota feliz y no la sombra de un h�roe le dol�a demasiado. �Cu�ndo fue que
cambiaste tanto, Naruto-kun?

Suspir� mientras se levantaba, observando todo lo que ten�a a su alrededor.


Buscando con la mirada algo que le indicara la presencia de alguien m�s aparte de
ella; la figura inm�vil de una ni�a que la miraba con una sonrisa algo s�nica la
sorprendi�, hace unos momentos no estaba all�. El murmurar del viento entre las
hojas se detuvo, y los p�jaros dejaron de cantar. Un escalofr�o le recorri� la
espalda.

La ni�a salto de la rama en la que estaba, acortando con una velocidad


impresionante la distancia entre ambas. Sosteniendo un kunai contra el cuello de
Hinata.

�No dejare que �l cometa un locura�La boca de la ni�a apenas y se movi� mientras
pronunciaba esas palabras, mir�ndola a los ojos; reprimi� un grit� al ver que los
ojos de est� eran blancos, iguales a los suyos. Imposible

�U-Una Hyuga�mascull� ignorando el kunai que rozaba su piel. �Era otra Hyuga, no
estaba tan sola!

El leve cosquilleo que recorri� su cuerpo la alej� de su peque�a esperanza, todos


los Hyuga estaban muertos. No hab�a ning�n sobreviviente a parte de su primo, su
hermana y ella. Salt� hacia atr�s tomando posici�n ofensiva, atacar�a. Pero, antes
de poder dar un paso estaba congelada en el suelo, no pod�a moverse.

�No te recomiendo hacer eso�murmur� Sasuke apuntando con su katana a un �rbol�Una


maestra en Kugutsu no jutsu, algo que no se ve todos los d�as.

��Kugutsu no jutsu?�abri� los ojos, �El jutsu de los marionetistas!

�No deb� subestimarte Sa-su-ke-kun� �Esa voz! No, no pod�a ser ella. Simplemente
era inconcebible.

La figura de una mujer apareci� en el claro, cubierta por una capa su identidad
quedaba oculta. Movi� los dedos de manera casi imperceptible haciendo que el
cad�ver de la ni�a Hyuga retrocediera hasta quedar a su lado, le gustaba la
expresi�n aterrada de Hinata con los ojos abiertos y llorosos. Era m�s que obvio
que sab�a qui�n era.

�Hinata-chan�dijo en ton� de burla�, no cre� que cometer�as el mismo error dos


veces�sonri�pero veo que me equivoque.
�T-T�murmur� llev�ndose una mano a la boca incapaz de pronunciar m�s palabras. Le
parec�a imposible que ella estuviera ah� enfrent�ndola como hace algunos a�os.

Sasuke levant� la katana y apunto a la joven que ten�a frente a �l, dejando que una
sonrisa s�dica cruzara por su rostro para luego desaparecer. No ten�a intenciones
de armar una batalla contra aquella ninja renegada sin ning�n prop�sito pero, no
quer�a tener que soportar sus comentarios burlescos mucho m�s. La katana empez� a
echar chispas antes de que un rayo cruzara el claro e impactara con el cuerpo
inerte de la ni�a casta�a.

�Que r�pido�farfull� desde un �rbol furiosa, ese era su ultimo "t�tere" hab�a
perdido los otros tres mientras buscaba al renegado de la arena. El actual
innombrable del mundo shinobi. Vio la sonrisa de satisfacci�n del Uchiha aumentando
su ira, Ese engre�do le dio la espalda y se perdi� entre los �rboles.

�Naruto �Est�s bien?�inquiri� la rubia acerc�ndose hasta donde estaba sentado el


susodicho. Le preocupaba la salud mental de su actual Hokage, siempre andaba
perdido en los recuerdos y murmurando cosas que la hac�an sentir de alguna manera
culpable.

�Tranquila Ino, no te preocupes�susurr� limpiando las l�grimas que brotaban de sus


ojos, formando una sonrisa.

Quiso gritarle que como no quer�a que se preocupara, que llevara a�os viendo como
deca�a y se sum�a en una depresi�n de la que casi nadie lo sacaba y aun as� quer�a
que no se preocupara. Pero no dijo nada, sent�ndose al lado de est� y mirando al
vac�o. Ocultando su rostro con el flequillo, pasando un brazo por los hombros de
�l.

�Lo siento�murmur� el rubio�te he preocupado.

�Disculpas aceptadas�mascull� Ino abraz�ndolo�, pero no solo me has preocupado a


m�. Natsu tambi�n lo est�.

El nombre de Natsu retumbo en sus o�dos, �Hace cu�nto no lo ve�a? Dej� que la rubia
lo abrazara por largo rato, aquello lo reconfortaba. Le hac�a sentir que no estaba
solo, que ten�a a alguien que se preocupaba por �l.

��Puedo verlo?�Pregunt� cu�ndo Ino se alej� un poco.

�Es t� hijo�musit� levant�ndose y tendi�ndole una mano.

Se levant�, dedic�ndole una sonrisa intranquila. Deb�a admitir que ver a su hijo lo
asustaba, tanto tiempo sin tener contacto con �l le hac�a pensar que quiz� ya �l no
lo quer�a y se preocupaba solo porque �l era su padre.

�Tranquilo�dijo intentado reconfortarlo.

Saltaron a los tejados de la aldea, la manera m�s r�pida para llegar a cualquier
lugar. Estaba ansioso, dos meses son dos meses se dijo a s� mismo. �Cu�ndo se le
hab�a ido el tiempo?; los tejados empezaron a escasear y llegaron a la parte m�s
alejada de la aldea, donde la imponente mansi�n Hokage los esperaba. Fren� en seco
cuando se encontr� frente a la que deb�a ser su casa.
�Vamos�lo empuj� Ino dentro de la enorme casa, sin darle tiempo para protestar.

El lugar estaba decorado de una manera sencilla, nada muy extravagante. Pero se
sorprendi� al encontrarlo vaci�, Natsu no estaba dentro.

�Est� entrenando�susurr� Ino hal�ndolo hasta el patio.

La imagen se le hizo tierna, el ni�o de cabellos ros�ceos estaba dormido al lado de


uno de los troncos de entrenamiento, roncaba y parec�a disfrutar del sol de la
tarde y las hojas que ca�an sobre �l. Cuando una de estas cay� sobre la nariz de
�l, estornudo y se levant� asustado.

��Pap�?�inquiri� al ver la figura alta del rubio, una enorme sonrisa adorno el
rostro del ni�o que empez� a correr hasta quedar entre los brazos de un emocionado
Naruto.

�Hola, peque�o�dijo alz�ndolo y d�ndole un fuerte abrazo.

�Hola�murmur� somnoliento, mir�ndolo a los ojos. Azul contra azul� �Hoy s� te


quedaras?

�S�, hoy pasar� tiempo contigo.

��Me ense�aras el rasengan?

Asinti�, por nada del mundo se despegar�a de su hijo el resto de la tarde. Tenerlo
frente a �l lo hac�a sentirse libre de muchas preocupaciones.

Ver como Naruto volv�a a sonre�r y escuchar la risa de Natsu la emociono, un deseo
de un�rseles la embarg� pero decidi� dejarlos solos. Ser� mejor volver a casa

�Hyuga, nos vamos�orden� envainando su katana.

Hinata lo mir� y asinti�; Sasuke hab�a aceptado "entrenarla" sin raz�n alguna y una
de sus primeras condiciones era que seguir�a todas sus �rdenes. Termin� de vendar
sus manos y se coloc� de nuevo la chaqueta algo rasgada, observ� el claro y sinti�
pena por el cuerpo de la Hyuga que hab�an enterrado. Le dol�a saber que su cuerpo
hab�a sido usado para asesinar.

Sasuke salt� a la rama m�s cercana, esperando a que la Hyuga fuera con �l.

�Sasuke-kun�dijo cuando estuvo a su lado� �Por qu� me ayuda?

�Tengo mis motivos, Hinata�explic�, no quer�a responder esa pregunta. A decir


verdad le apenaba la raz�n para su condescendencia.

Se limit� a asentir y no volvi� a preguntar.

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