Insurrecto 3
Insurrecto 3
Abril 2020
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universidad
CON-ORMALIDAD UDECINA.
En días de La indiferencia de muchos es la razón
pandemia, de por la cual esta administración pasa
encierro y por encima de los estudiantes y del
distanciamiento derecho mismo a la educación; pues,
social. La como son más los que sí pueden,
educación tiene entonces los demás no importan.
un reto que es
Es muy triste ver este tejido social,
su adecuación
pero lo importante es que aún no está
para la modalidad virtual, una
roto, sino débil y por eso, conscientes
alternativa que responde a la
de lo que implica la defensa de la
problemática, pero que no tiene ni tuvo
universidad y sobretodo la del
en cuenta muchísimos factores
estamento estudiantil es que
claves, entre esos: La conectividad y
sentimos, sufrimos, nos enojamos y
las zonas veredales, además de los
rechazamos con digna rabia la actitud
hogares que no cuentan con el
impopular de quienes están al mando
servicio de internet.
de la u…, porque cuando más
En la Universidad de Cundinamarca el necesitábamos su apoyo y
distanciamiento social hizo metástasis solidaridad, la respuesta fue el
dejando al desnudo la incapacidad de atropello moral y económico.
colocarnos en los zapatos de los
Recordemos este día, recordemos la
compañeros y compañeras más
posición de los administrativos, la
afectados, un problema que se debe a
empatía de los profes y la solidaridad
la forma en como se está pensando la
de algunos compañeros, recordemos,
universidad; es decir, la visión de
porque debemos cambiar esto. El
privada en una universidad que dice
tejido social no está roto, sólo está
ser pública.
débil y por eso es que debemos pasar
La posición de la universidad frente a también a la acción y no sólo a la
la exigencia de los compañeros, fue la indignación en redes. Necesitamos
de emitir comunicados impopulares e soluciones reales a las problemáticas
ineptos que básicamente les da la reales y no comunicados cada 5 días
espalda a los compañeros y de la SUE al MinEducación que es
compañeras más afectados y igual de ineficaz a las soluciones que
vulnerables por la situación, dejando da la universidad.
como única opción la cancelación de
la matrícula con énfasis en que el valor
no será devuelto.
¿Dónde están los demás
compañeros?
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4 MIL MILLONCITOS...
Recuerdo una frase que alguna vez vi rayada en un muro del congreso de la
república en la Plaza Simón Bolívar, Bogotá. Esta decía: “El autoritarismo solo
genera violencia”. Y claramente lo vemos así, pues, hoy los vigilantes más que
garantizar la seguridad del estudiantado, se han caracterizado por su
comportamiento desafiante y represivo.
4 mil millones de pesos es el contrato de la universidad con la empresa Nápoles
para la seguridad en todas sus instalaciones. En nuestra universidad, casi el 80%
de los estudiantes son estrato 1, 2 y 3, es decir, un poco más de 12 mil estudiantes
y que, directamente son los más afectados por la situación actual. Un plan de
internet en zona rural oscila entre 120mil pesos y basados en esto podemos concluir
que casi 1440 millones son los que se necesitan para cubrir la totalidad de cobertura
a internet, o sea, un 36% aproximadamente del presupuesto total invertido en
seguridad privada. En la universidad podemos observar salones en deterioro, poca
cobertura de los beneficios socioeconómicos y politiquería barata que muchas
veces incide en quien recibe el apoyo.
Hasta antes de la crisis, se ha observado la actitud arrogante y déspota de estos
vigilantes, principalmente en la seccional Girardot y la sede Fusagasugá, quienes
se caracterizan por desempeñar también una labor de ‘topos’, fotografiando a
distintos estudiantes y también a los compas, poniendo así en peligro la vida de la
persona, porque en Colombia rebelarse contra la injustica es firmar casi una
sentencia de muerte, pero el panorama no es tan gris, pues hay vigilantes en el
cargo que realmente velan por la seguridad del estamento estudiantil y no a la
persecución de este.
A través de la estigmatización, de las requisas, de las cámaras de vigilancia y de la
infiltración, la universidad en cabeza del rector Adriano Muñoz pone al descubierto
lo que dijimos anteriormente respecto a la persecución del movimiento estudiantil y
las falacias apoyadas por falsos testimonios, como la vez del supuesto lanzamiento
de una “papa bomba” a un docente, hechos que nunca ocurrieron y sólo sirven para
dividir y deslegitimar las vías de hecho. Recortar este dinero ofrecería a la
universidad la posibilidad de cumplir su deber de brindar educación para llegar a
cada estudiante mientras siga establecida la modalidad virtual, pero sólo se va a
quedar en una simple idea porque la realidad es que estamos a puertas de terminar
un semestre y empezar otro con la duda de cómo pagarlo.
Como se notan las prioridades de la universidad y la falta de garantías de esta para
ofrecer realmente un semestre para TODOS Y TODAS.
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cuarentena en nuestro país, es un
privilegio de clases.
Mientras muchos están ocupados subiendo fotos de sus rutinas de ejercicios, de
sus comidas, de sus compras excesivas y retos, ignoran que, las noticias ayudan
a tapar la cara de la otra Colombia, la ignorada, la silenciada, la que ha vivido
la violencia, pero no física, sino la que ejerce el estado. Para ellos la
cuarentena es una falta de comida, de asistencia médica, falta de todo, menos de
gases lacrimógenos.
En Colombia el virus también ha dejado al desnudo varias cosas; la clase de
gobierno que tenemos, la naturaleza de un estado cleptocrático y la inutilidad
de las llamadas voces alternativas.
Mientras muchos no tienen un peso para comprar siquiera una bolsa de leche, el
gobierno toma la decisión de regalar billones de fondos públicos a bancos y
personajes que financiaron las campañas electorales del liberalismo, el
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uribismo, los conservadores y otros para que sean ellos quienes presten ese
dinero a los pobres, en vez de donarlo directamente, bien sea en efectivo o
comida y artículos necesarios, es un crimen, un robo al erario y como ya saben,
los bancos no están prestando ni a pobres, ni a la clase media, ese dinero se
queda en sus arcas –bancos-. Estamos ante una clase dirigente que durante más
de 70 años ha asesinado despiadadamente a los pobres que se opusieron a sus
políticas. Pero esta no es la primera vez que en la historia del país que un
presidente se roba dinero para entregarlo a los ricos.
lo hicieron todos en su momento; Samper, Gaviria, pastrana, Uribe, santos, barco,
etc.
Vemos en Colombia un capitalismo salvaje que está dispuesto a pasar por encima
de los muertos que sean necesarios para garantizar las ganancias de los de
siempre. Y una izquierda que cree estar negociando algún punto de algún
proyecto de ley en alguna comisión del senado. Mientras tanto los ingenuos y
varios cínicos que le hicieron campaña al gobierno, que lo avalaron, guardan
silencio o alaban sus decisiones, pues ellos viven muy lejos de la miseria en
Colombia, donde la cuarentena es una falta de comida, falta de asistencia
médica, falta de todo, menos de gases lacrimógenos y donde los recursos se
priorizan para la represión, como lo vimos con las 5 tanquetas que compraron y
su valor total fue de 7,9 mil millones de pesos.
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Refle-xion
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CRITICA Y AUTOCRITICA (Fragmento del texto original)
Por:
Camilo Torres Restrepo (Bogotá, 1929 – San Vicente de Chucuri, Santander,
02/15/1966)
Tenemos que convencernos de que la humanidad no busca
el conflicto. Es más, trata de evitarlo hasta donde sea posible.
El conflicto es el resultado de una serie muy compleja de
factores dentro de los cuales la voluntad de producirlo es
quizás el menos influyente. Todos los interesados en buscar
las causas del comportamiento humano deben mirar el
conflicto como un objeto de estudio más que como una
manifestación de moralidad o de inmoralidad. El doctor
Carlos Lleras es una persona inteligente, instruida y, por decir
lo menos, civilizada. Por eso busca el diálogo aún con sus
mayores adversarios. Él sabe que el diálogo es constructivo y por eso vino a la
Universidad. A los estudiantes les gusta escuchar, les gusta también preguntar, en
una palabra, les gusta dialogar. El diálogo es una de las actividades principales del
estudiante. Debemos dar por seguro que al universitario no le gusta oler formol, ni
le gusta echar huevos a sus semejantes, ni gastar su tiempo libre en exponer su
seguridad personal a la furia de las bayonetas. Y, sin embargo, se produce el
conflicto. El conflicto que, en sí mismo, ninguna de las dos partes buscaba.
Para explicarnos este hecho debemos ver qué corrientes se encontraron y qué
representaban estas corrientes entre sí. Independiente de lo que ellas sean en
realidad el concepto que una tiene de la otra es para el grupo social respectivo un
estereotipo, es decir, una figura simplificada de aquellos rasgos exteriores que más
impresionan. Carlos Lleras puede tener las cualidades subjetivas y objetivas. No
obstante, como todo hombre político, representa un sistema y, como el más
característico de los políticos del sistema, personifica una clase que, en este caso,
es la minoritaria, privilegiada y gobernante.
En teoría, los universitarios deben estudiar, investigar, concurrir a clase y nada más.
En un país subdesarrollado, los estudiantes reúnen en sí mismo dos cualidades que
difícilmente se encuentran juntas en otros grupos de la sociedad: un nivel cultural
relativamente alto y una cierta libertad en relación con las estructuras imperantes y
con la minoría dirigente. De ahí el papel político que ha jugado la universidad en los
países subdesarrollados y especialmente en América Latina. No se trata de
anatematizar o alabar la intervención política de los universitarios. Debemos
comprobarlo como un hecho y explicar las causas. Las dos características
anteriormente anotadas producen un estado de rebeldía y de inconformismo en una
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sociedad cuyas estructuras requieren un cambio fundamental. En las democracias
más evolucionadas, la rebeldía y el inconformismo tienen canales de expresión. La
información no es un monopolio, como en los países subdesarrollados, aun cuando
en éstos haya una apariencia de libertad de opinión, de expresión y de prensa. Los
grupos de presión minoritarios han encontrado sistemas menos obvios y más
eficaces que la censura y la persecución directa. El bloqueo de la propaganda, de
las oportunidades de trabajo y del apoyo financiero produce no sólo la limitación
sino la desaparición de toda manifestación de oposición. Cuando los canales
institucionales de expresión están obstruidos y el inconformismo no puede
expresarse a pesar de que aumenten en su intensidad, esta necesidad de expresión
tomara cauces no previstos dentro de las estructuras vigentes. Estos canales son
los que suelen llamarse antisociales o patológicos.
En el momento en que la posibilidad de usar los canales antisociales de expresión
del anticonformismo coincide con la presencia del objeto de éste. Se produce un
conflicto que necesariamente es calificado como antisocial por el grupo que controla
los canales institucionales. La actitud de este grupo dirigente es explicable.
Desgraciadamente ha implicado una falta absoluta de autocrítica. Los errores de la
clase dirigente por si solos no bastarían para producir un conflicto. La falta de
autocrítica estabiliza en el error al que cae en él. Por desgracia, esto ha sido una de
las características de clase dominante en los últimos tiempos; se presenta el
fenómeno de la violencia y, antes de estudiarlo, se busca la represión como método
exclusivo para tratar el mal. Cuando, después de trece años de sufrir este flagelo,
alguien se atreve a hacer un estudio sobre él y a publicarle; dicho estudio no produce
ninguna clase de reflexión, se utiliza como instrumento de un grupo partidista, o se
considera un insulto a otro grupo.
Cuando las mayorías se abstienen de votar en unas elecciones el fenómeno se
atribuye a todo menos a errores de la clase dirigente. Cuando se revelan hechos
sociales que se interpretan en detrimento de ella, su reacción es de defensa y de
ataque. Este mismo artículo no producirá ninguna reflexión, ni ninguna autocrítica.
Será objeto de condenación por parte de la clase dirigente que continuará encerrada
en su torre de marfil, cuyos miembros seguirán elogiándose mutuamente y ante
quienes ningún censor se considerará suficientemente autorizado.
El abismo entre esta clase y las mayorías populares se ahonda cada vez más y los
sistemas de comunicación entre las dos se hacen cada día más precarios.
(…) La doble moral que la clase dirigente quiere imponer al país se fundamenta en un
desconocimiento de la capacidad de crítica que han adquirido la clase popular y los
universitarios en cuanto son capaces de representarla. Solamente una autocrítica valerosa
y sincera de la clase dirigente permitirá establecer el contacto entre las dos clases. De que
este contacto se restablezca o desaparezca definitivamente dependerá la violencia o el
acuerdo en que culminarán los próximos conflictos sociales en Colombia.
Noviembre de 1964.
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CARLOS PIZARRO MI AMIGO
Por:
Alonso Ojeda Awad (Ex Embajador de Colombia En Europa)
Debo reconocerles que me invade la
tristeza cuando escribo sobre mis amigos
que fueron dolorosa e injustamente
asesinados en la plena primavera de sus
vidas. Son tantos, que a veces el peso de
sus recuerdos, la amplitud de sus sonrisas
y las esperanzas de sus sueños e ideas me
acompañan y me siguen por días y noches
enteras y me interrogan en mis soledades
acerca de lo diferente que hubiesen sido
nuestras vidas, si aún nos acompañara el calor fraternal de su valiosa existencia.
Comienzo este escrito con la imagen joven y serena que conservo de Carlos
Pizarro, lo hago en un avión de Avianca, quizás similar al último vuelo que él
pretendió realizar, antes de que las balas asesinas del sicario, colocado
premeditadamente detrás de él, nos arrebatara para siempre la vida de este singular
y emblemático guerrillero, quien entendió que la razón de su existencia era
entregarse a la tarea inaplazable de la búsqueda por la justicia social y
posteriormente de la Paz. Por eso, en un gesto que desafiara los años, decidió en
medio de la aguda contradicción armada firmar la Paz y envolver en la bandera
nacional su pistola, gesto que se transformó en símbolo de rearticulación a la vida
democrática, como lo habían hecho a comienzos del siglo XX Rafael Uribe Uribe y
Benjamín Herrera, legendarios Generales Liberales de la Guerra De Los Mil Días.
El segundo de ellos, después de firmados los Acuerdos, también en un acto que se
tomó simbólico: Desenvainó su espada y la despedazó contra las rocas,
exclamando: “La Patria por encima de los partidos”.
Tuve la fortuna de conocer a Carlos Pizarro en los años de 1976, cuando por
condiciones específicas del proceso histórico me correspondió adelantar, con mi
compañero Medardo Correa, el surgimiento de esa visión esperanzadora al interior
del ELN que se denominó “El replanteamiento” y que pretendió tesoneramente
buscar los caminos para la unidad estratégica entre las diferentes expresiones
políticas, armadas y sociales que dieran como resultado la creación del Frente de
Liberación Nacional, tal como lo había visualizado el padre Camilo Torres Restrepo.
En esta tarea habíamos descendido de las montañas de las estribaciones del cerro
de “Paramillo” en la cordillera Occidental, acosados por las enfermedades como la
fiebre amarilla, lográndose después de muchas peripecias arribar a la ciudad de
Bogotá.
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El ambiente político en esos tiempos era intenso. Muchas organizaciones políticas
y sociales exigían al ELN una mayor comprensión y articulación con la lucha de
masas. El M-19 comenzaba a despuntar ese universo revolucionario y pedía
dirección política para su accionar. El grupo de base del ELN en Bogotá, llamado el
PJ, aglutinaba en su interior a maestros, periodistas, trabajadores, intelectuales,
académicos, profesores universitarios, sindicalistas, estudiantes, que leían y
debatían con mucha fuerza y entusiasmo los logros de la Revolución Vietnamita,
triunfante en esos momentos. Enrique Santos Calderón era uno de esos
intelectuales quien, como periodista, desde su columna de opinión “Contraescape”
del diario El Tiempo, abría serios y profundos interrogantes sobre el curso de la
política y la democracia colombiana, planteaba la necesidad de realizar un reportaje
al ELN. Esta circunstancia llevó a que nos encontráramos, reunión en la que planteó
una serie de temas vitales, entre otros habló de uno que me resultaba extraordinario,
la posibilidad de contactarnos con Jaime Bateman Cayón, dirigente máximo del M-
19. Efectivamente, la reunión se realizó en un restaurante camino a La Calera.
Recuerdo que mi encuentro con Bateman estuvo cubierto por un ambiente de
amplia camaradería, aprecio y profundo reconocimiento mutuo, muy rápido
entramos en identificaciones del quehacer revolucionario, construyéndose
posteriormente en una valiosa amistad. Fue tal el entendimiento con “El Flaco” –
como cariñosamente le decíamos- que a pocas semanas me llevó hasta el calor de
su hogar, donde tuve la oportunidad de conocer a cuatro emblemáticos
comandantes del M-19, a saber, según su responsabilidad en la organización: Iván
Marino Ospina, Álvaro Fayad, Carlos Pizarro León-Gómez y Elmer Marín.
El menor del grupo era Carlos. Desde que lo conocí me impresionó mucho su
decencia, sus sobrios modales, su discreta y elegante manera de vestir, denotando
una educación esmerada de sus padres En nuestras reuniones no hablaba mucho,
pero cuando lo hacía expresaba profundos conocimientos en la materia. Me fui
dando cuenta que tenía amplia formación universitaria y en sus análisis se
detectaba la fuerza de planeamientos sociales y cristianos, remarcándose en la
necesidad de construir una sociedad justa y equitativa, donde los extremos fueran
asimilados. Era muy crítico de la sociedad pro permitir a la derecha apropiarse de
todas las posibilidades y recursos económicos, relegar a las amplias masas de
campesinos y obreros a las peores condiciones de vida.
Me contó que había estudiado en la Universidad Javeriana y de su especial
admiración por el sacerdote Camilo Torres Restrepo que le permitió valorar y sentir
su consigna de “El deber de todo cristiano es ser Revolucionario y el deber de todo
revolucionario es hacer la Revolución”. Este punto fue el que más nos acercó,
pasábamos largo tiempo analizando la magnitud de sus mensajes, sobre todo la
gran importancia que el sacerdote revolucionario concedía a la organización de los
sectores populares. Compartía con Camilo la concepción de las Fuerzas Armadas,
decía: en la medida en que la lucha revolucionaria se vaya profundizando,
comandantes y oficiales se irían vinculando a la lucha revolucionaria. Después supe
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que su padre había sido Almirante de las Fuerzas Navales de Colombia, militar de
conducta intachable. Pienso que ese ejemplo de su padre lo animaba a tener
esperanzas en que sectores importantes del Ejército y la Marina, podrían estar al
lado de propuestas revolucionarias, alternativas, en beneficio de una mejor y más
equilibrada sociedad.
Las discusiones entre nosotros se hacían en un ambiente de mucha camaradería y
respeto, sobre todo en lo que respecta al sueño de la construcción del Frente Amplio
de Liberación Nacional, con el M-19 fusionado al ELN, donde la visión dominante
fuera el accionar político marcado por la participación de amplios sectores sociales
incorporados a las coyunturas de distinta índole, generando tendencias y contra
tendencias políticas, forma de actuar en la política real. Sin embargo, este sueño se
abortó y el ELN no logró salir unificado de la discusión ideológica, lo que significó
una frustración no solo para nosotros, sino muy especialmente para ellos.
A partir de este momento teníamos muchos puntos de acuerdo, pero también
empezaron a existir puntos de discrepancia. Llegó el momento en que el Buró
político del M-19, del que hacía parte activa mi hoy recordado amigo y compañero
Pizarro, planteó la necesidad de asumir la lucha armada. Nosotros con todo respeto
y respaldados por nuestra dura y dolorosa experiencia le dijimos: No. Explicando
hasta la sociedad que la necesidad fundamentar era la Organización del pueblo.
Les dijimos que era necesario aprender de la dolorosa experiencia del grupo Anorí,
quien tuvo tantas armas, que su propio peso la enterraron al restarle movilidad como
guerrilla, circunstancias que les impidió salir del cerco táctico que le impuso el
Ejército Nacional y cuyos resultados fueron lamentables y muy dolorosos para
nosotros. La discusión se generalizó y se amplió. Cada uno expuso lo mejor de sus
argumentos. Yo como de costumbre, obsesivo en recordar la última consigna de la
Proclama a los colombianos que envió Camilo Torres Restrepo desde las montañas
de Santander: “Por la organización de la clase popular hasta la muerte”. La ratifiqué.
Recuerdo que Carlos estuvo muy atento a la discusión y a la final se acercó para
decirme: hay que tener muy en cuenta las reflexiones que nos acabas de hacer.
Después vino el golpe que dio el M-19 al Cantón Norte, de donde se sustrajeron
miles de armas y se inició una persecución terrible sobre los revolucionarios y sobre
la sociedad civil. La diáspora iniciada por esta acción armada nos dispersó por todo
el país y el mundo. Cada cual buscó la mejor forma para protegerse de la represión
desatada. Acosado por las circunstancias me refugié con Gloria Amparo, Pedrito y
Silvia Carolina, mi pequeña familia en la costa, donde la solidaridad y el cariño de
mis viejos amigos y compañeros nos resguardaron. El vendaval fue pasando y la
vida nos fue colocando a cada uno en su lugar. No nos volvimos a ver. Pasaron los
años y los nuevos acontecimientos mostraron la vocación de Paz del M-19 que
respaldé y felicité. El día que Carlos Pizarro me entregó envuelta en la bandera de
Colombia su pistola, recordé al joven aquel que había conocido en el apartamento
de Jaime Bateman Cayón, volví a ver en él su pulcritud, su consecuencia, su
seriedad y su deseo ferviente de servir a los intereses de los sectores populares, vi
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un hombre más maduro que conservaba sus rasgos juveniles y su claridad política.
Sabiendo del camino tan complejo que debía recorrer este gigante por la Paz y su
cantidad de obstáculos que debía superar, solo atiné a murmurar una oración por
su muerte.
A los pocos días mi hermana Eufemia asistió a una reunión muy fraternal con Carlos
y muy contenta me llamó para decirme que había hablado largo con él y que se
expresaba en términos muy cariñosos y generosos conmigo y decía que debíamos
reuniros muy pronto para continuar con nuestros sueños y esperanzas. Me dispuse
a nuestro encuentro, me ilusioné con la cercanía del abrazo que nos daríamos y con
los miles de análisis, historia y anécdotas que compartiríamos después de su
regreso de Barranquilla. Por eso, cuando las noticias inundaron el espacio
informando de su asesinato, un dolor duro y amargo se asentó en mi corazón y supe
que ya nunca más volvería a ver otro de mis buenos e inolvidables amigos que la
muerte me estaba arrebatando.
Edición 445-Semana 8 al 14 de mayo de 2015 (Corporación Viva la Ciudadanía).
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18
pensamiento
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Colpensiones) 8,3 millones, es decir un 25%, fundamentalmente, porque los
sistemas de contratación cambiaron dramáticamente. Los contratos a término
indefinido que fueron la mayoría hacia finales de los años sesenta, ahora se han
convertido en contratos tercerizados a través de oficinas de empleo temporal,
órdenes de prestación de servicios (OPS) contratos a término fijo inferiores a un año
y otros tipos de contratación basura, incluso pretenden imponer un enganche por
dos horas diarias, sin que el Ministerio de Trabajo realice su función de inspección
y vigilancia. Este aparato se está convirtiendo en una especie de nicho de
funcionarios cómplices de los desafueros y las violaciones de las pocas normas
laborales que amparan precarios derechos de los trabajadores.
La Administradora de Fondos Privados, AFP, administra una suma de $278 billones
de pesos, según ha denunciado un senador de la bancada alternativa del Congreso.
Antes del 31 de marzo del presente año, ya entrada la pandemia y las medidas de
contención, se repartían las utilidades de varios millones de pesos, antes de la
“jugadita” del traslado a que se refiere el decreto 558 por considerar que vienen
tiempos complicados para colocar los dineros en los TEST y otras inversiones que
corren el riesgo de volverse negativas y no quieren cargar con esa responsabilidad:
¡qué cinismo!
El responsable de la jugadita fue Jorge Humberto Botero, quien se ha desempeñado
como Ministro de Comercio, Industria y Turismo, ejecutivo del Banco Mundial,
presidente de Asobancaria, presidente del Banco Cafetero, secretario jurídico de la
presidencia y actualmente, presidente de Asofondos, ¿qué tal ese prontuario?
El cerebro malévolo de Álvaro Uribe Vélez, no solo fue ponente de la ley 100, sino
también el presidente que le escamoteó a los trabajadores cuatro horas de recargo
nocturno al convertir a Colombia en el único país del Trópico donde el sol se oculta
a las 10 de la noche. Lógicamente la responsabilidad de esa política anti-obrera no
solo es de personas, sino de los partidos burgueses agentes defensores en el
parlamento de los intereses del capital.
En el marco de esas medidas, este gobierno incapaz y elegido con dineros del
narcotráfico, se limita a firmar los decretos que conciben los integrantes del
denominado Consejo Intergremial, limitándose a escenificarlo en la televisión.
SEMINARIO LA VOZ.
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COLOMBIA. ES NUESTRO MOMENTO
La crisis que vivimos ha traído a colación diferentes conceptos e interpretaciones,
que pretenden explicar el porqué de los acontecimientos actuales ante la inminente
saturación de información, resultado de la gran cantidad de fuentes que brindan su
punto de vista, llegó a mí un concepto que había leído hace ya varios años y al cual
no había dedicado tiempo, debido al tinte conspirativo que encontraba en él. Sin
embargo, sumido en la crisis actual, y sobre todo observando la paupérrima
situación de las clases populares, este concepto ha cobrado todo su sentido en mí.
Llamado “La doctrina del Shock”, este concepto fue acuñado por la periodista
Naomi Klein en su libro “La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre”.
Naomi Klein y James Rickards, en sus respectivos libros dan una gran cantidad de
ejemplos con los cuales nos quieren hacer entender de qué forma nos engañan
estas clases privilegiadas para seguir acumulando dinero a expensa de nosotros.
Ante todos estos ejemplos, nace en mí una pregunta… ¿Puede la clase obrera
colombiana aplicar una estrategia de “doctrina Shock” ?, ¿Por qué no? ¿Por qué no
aprovechar este momento de crisis capitalista y conflicto interoligárquico para
apropiarnos de esa plusvalía que durante décadas nos han arrebatado?
El porqué
Esta crisis del capitalismo se avizoraba desde mucho antes que el Covid–19
irrumpiera en el escenario internacional, la recesión mundial ya era inminente. Es
sabido que este es un sistema insostenible, que pasa por su tercera crisis después
del crack del 29 y de la crisis hipotecaria del 2008. Aun así, las clases privilegiadas
se han anclado a él, con el fin de no perder sus beneficios, y han utilizado la
geopolítica como herramienta de defensa de sus intereses.
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Los capitalistas y su forma de producir, son los únicos culpables de la calamidad
sanitaria y económica que estamos viviendo, ya que han creado todo un entramado
político–económico para beneficiarse hasta de la actividad más primordial. Esta es
una crisis que ellos crearon y que estamos sufriendo nosotros.
Las EPS y las ARL en Colombia, han hecho de la salud un desastre, un sistema
inoperable que sirve solo en el caso de las clases privilegiadas que pueden adquirir
servicios prepagados, y que ha pasado por múltiples escándalos de corrupción
desde la implementación del decreto. Como si no fuera el colmo del cinismo, en los
últimos días se ha denunciado que las ARL como: Positiva, Sura, ARL Seguros,
Bolívar (Liberty), Seguros Alfa, Colmena, Seguros La Equidad, Mapfre, Colpatria o
Aurora, no están entregando los suministros necesarios para enfrentar el virus a los
trabajadores de la salud [2]. Este es uno de los muchos ejemplos que demuestran
como los capitalistas afectan a la población impulsados por su ambición, dejando a
un lado los intereses y derechos de las clases populares.
Los bancos han sido los actores más atacados durante la actual crisis, debido a la
nula cooperación que han tenido con los ciudadanos. Siguen cobrando
transacciones e intereses, además de que han quedado inmersos en escándalos
recientes como el de FINAGRO. Sin embargo, el Banco de la República sigue
brindándoles beneficios, como la reciente reducción del encaje bancario mediante
el cual pueden despejar más dinero para su utilización comercial.
Pero no solo el sistema financiero ha mostrado ese profundo desinterés por las
clases populares. La peor cara de este sistema opresor, se vio mediante la
propuesta de FENALCO, en la cual pide al ministerio del trabajo poder reducir los
salarios de sus empleados hasta en un 30% durante el tiempo de crisis [3]. Una
propuesta que muestra la total falta de sensibilidad de estos gremios con las clases
trabajadoras, en las que prefieren sacrificar a los trabajadores antes de obligarse a
rebajar sus ganancias. Es esta ambición sin límites morales, ni éticos, característica
de la oligarquía capitalista, la que ha presionado detrás de bambalinas al presidente
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para apresurar un retorno de las actividades, retorno que sería prematuro y
peligroso, sacrificando siempre a la clase obrera.
El problema es que muchas de las personas del común, sobre todo trabajadores
informales, ven con buenos ojos la retoma de las actividades, ya que debido al
“parón”, aguantan hambre y saben que poder trabajar brindará un mínimo alivio ante
sus necesidades. Sin embargo, esta lógica no responde a lo que debería ser una
política social de cuidado a la población.
Todo la anterior, sumado a los escándalos recientes por el robo de los dineros para
alimentación de los más necesitados por parte de políticos inescrupulosos y sumado
también a las desproporcionadas represiones por parte del ESMAD en protestas en
las que las persona no piden más comida, nos llena de motivos para buscar un
cambio drástico en las relaciones de producción. Y este momento de crisis es el
indicado para dar un golpe sobre la mesa.
El cómo
A grandes rasgos, podríamos decir que las relaciones capitalistas han llevado a que
los capitales se especialicen en algún sector. Esto nos lleva a que exista un capital
industrial, donde se encuentran empresas como: Arturo Calle, Ecopetrol o Bavaria.
Un capital financiero, con empresas como: Grupo aval, Davivienda, y un capital
comercial, con empresas como: Grupo éxito entre otros.
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pronunciamiento en el cual aseguran que las reservas en las grandes industrias solo
alcanzan para 11 días.
¿Pero a qué punto quiero llegar con todo esto?, todas estas noticias nos dejan ver
ese conflicto actual que existe entre las oligarquías capitalistas, que no se ponen de
acuerdo para tomar medidas ante la crisis. En lo único que, si se han puesto de
acuerdo, es que las clases populares tienen que ser las sacrificadas en este
momento, de ahí a que el presidente haya tomado la decisión de reabrir algunos
sectores económicos a costa de la salud de muchas personas.
Los atropellos a los que la clase obrera tiene que enfrentarse, más que
entristecernos y desmoralizarnos, tiene que impulsarnos y llenarnos de motivos para
realizar una verdadera revolución que tumbe las relaciones de producción
capitalistas las cuales van en detrimento de los trabajadores. La unión en necesaria,
es menester reunir todos los movimientos que este momento se encuentran
dispersos; indígenas, trabajadores, estudiantes, profesores, campesinos, todos
tenemos que unirnos buscando un mismo norte. Una estrategia que particularmente
me parece interesante, es concentrarnos sobre todo en la clase media, ya que la
clase media colombiana tiene una particularidad.
Obstáculos
Sin embargo, tendremos que observar que posibilidades reales tiene el movimiento
de masas de organizarse de una forma que produzca un verdadero cambio. Y ante
esto EPCAP, también ha hecho un análisis realista que aporta de gran manera a
este artículo. Hay que empezar diciendo que no existe un consenso entre los
movimientos de masas, esto debido a la atomización y dispersión de los
movimientos alternativos creada en cierta forma por la constante matanza
de líderes sociales.
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La esperanza
[2]El colombiano (2020). Contraloría revela las ARL que aún no suministran
elementos de protección.
[3]El tiempo (2020). FENALCO plantea acuerdos colectivos para bajar salarios
temporalmente.
[4]BBC (2020). por qué Rusia no quiere reducir la producción de petróleo pese al
desplome de los precios por el impacto del covid-19.
John O.
25
Refle-xion
26
Tras 1914 se abre un proceso de fractura total en los partidos socialdemócratas que
alcanzará su realización final en la creación de la Tercera Internacional en marzo
1919, pensada como una escuela fundamental de discusión de estrategias y
tácticas revolucionarias y un espacio para coordinar y organizar la revolución
socialista internacional.
Lenin se plantea cómo redirigir la rebelión de los pueblos de Europa hacia su posible
emancipación total, alimenta la idea de la revolución socialista como única salida a
la matanza, pero enfrentándose al hecho de que los partidos que organizan a las
clases obreras apoyan la guerra y agitan sentimientos nacionalistas. Lenin no vio
nunca esta guerra como una tragedia sino como un nuevo campo de posibilidades:
de ahí una de las primeras gran virtudes de Lenin; su increíble capacidad de
interpretación del momento histórico. Sólo se resolvió con una victoria parcial; si
bien en Octubre los Bolcheviques lideran una revolución socialista victoriosa, existía
cierta confianza ciega de que la revolución iba a acontecer en el resto de Europa
casi por necesidad histórica.
La revolución
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absolutismo ruso en tan sólo ocho días. Liderado por los obreros de una industria
en crecimiento exponencial en la ciudad y los soldados, los soviets de trabajadores
y soldados exigieron el poder político reclamando para sí el monopolio legítimo de
la violencia. No obstante, dicha demanda popular no se tradujo en la construcción
de un estado socialista, sino que se formó un gobierno provisional formado por
viejos políticos de la Duma y por Mencheviques.
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La otra gran diferencia política que marcó la historia del socialismo ruso fue la
división del Partido Socialdemócrata en dos facciones; la Menchevique (minoría) y
la Bolchevique (mayoría). La diferencia nace de un debate organizativo acerca del
estatus del militante del partido y las condiciones de entrada. Martov, líder de la
facción menchevique, defendía condiciones más laxas, mientras que el líder
bolchevique defendía la idea de un partido de revolucionarios profesionales
trabajando entre la clandestinidad y la esfera pública, y absolutamente
comprometidos al partido. Estos debates organizativos no son triviales. El diseño
interno del partido no fue gratuito y condicionó cuestiones políticas fundamentales.
La insurrección
Lenin al final de su vida lucho contra las propias dinámicas del partido Bolchevique
que fueron desplazando las aspiraciones democráticas radicales de los soviets en
beneficio de aspiraciones personales de ciertos líderes y la generación de una
burocracia que se convirtió ciega ante el horizonte histórico emancipador del que se
suponían que eran los aceleradores o promotores.
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la toma de conciencia de la absoluta fragilidad y contingencia de que algo así como
una revolución tenga lugar y que posteriormente triunfe.
El Estado socialista
Lenin sentía que la vieja burocracia zarista había logrado conquistar a sus
camaradas, que había adoptado con bastante facilidad los viejos métodos de
gobierno, las prácticas culturales, de sus opresores del pasado. Lenin, inspirado por
la mayor experiencia socialista habida hasta la fecha, la Comuna de París de 1871,
defendía un nuevo modelo estatal que condujese a la disolución de los aparatos
represivos y burocráticos del Estado, esa maquinaria que organiza la violencia para
la represión de clase, así como la superación del parlamentarismo considerado
como una suplantación fetichizad ora de la democracia.
Este modelo tenía una máxima principal: todo el poder para los soviets. Los soviets
eran las asambleas donde asistían los representantes de trabajadores y soldados
diseñados como una superación de la separación de poderes; todos los cargos tanto
de los soviets como de la administración debían poder ser revocados, ningún
representante debía tener privilegios políticos, debían poder a su vez repartir justicia
y organizar el conjunto de la economía.
Esta visión del futuro Estado Socialista no llegó a verse plasmada en la realidad, si
se generó el poder dual soviético. Pero no desapareció la burocracia ni el ejército
permanente, las dos patas del estado burgués en opinión de Lenin, y apareció una
nueva forma de burocracia vinculada al partido.
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Pero la experiencia posterior de la revolución es la experiencia de la
contrarrevolución. La experiencia de la Guerra Civil fue la matriz fundamental del
futuro desarrollo de la Unión Soviética. No se puede entender la deriva que tomaron
los Bolcheviques y la importancia de la disciplina y ciertas formas autoritarias si uno
no tiene en cuenta el asedio brutal de las fuerzas reaccionarias rusas con el apoyo
de multitud de potencias extranjeras. Los años de una guerra devastadora fueron
más determinantes para la forma final que tomaría la revolución que su nacimiento,
moldeándola de tal forma que facilitó su posterior desarrollo estalinista.
La ausencia
Después de la muerte de Lenin, Stalin presentó una variante rígida del leninismo.
En el influyente clásico de 1924 de Joseph Stalin, "Los fundamentos del leninismo",
se nos dice que "el leninismo es el marxismo en la era del imperialismo y la
revolución proletaria", lo que sugiere que, si deseas ser un marxista genuino, no
puedes cuestionar sino solo abrazar esas ideas.
Prácticas y teorías
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La comprensión de la necesidad de independencia política de la clase obrera en las
luchas sociales y políticas, y la necesidad de su liderazgo si estas luchas pretenden
triunfar.
Que un revolucionario tiene que ser un tribuno del pueblo, alguien capaz de
reaccionar a cada manifestación de tiranía y de opresión, sin importarle dónde tenga
lugar.
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Conclusión
Podemos llegar a una conciencia anticapitalista mirando al mundo y con una pizca
de inteligencia y de compostura moral, pero con eso no llegar a tener una conciencia
de los mecanismos dominación y de las instituciones de poder. La distinción entre
conciencia política espontánea y obtenida, es una distinción necesaria, no es
cuestión de la sutileza de la vanguardia frente a la incapacidad de las masas, sino
de una distinción epistemológica entre tipos de conocimiento iguales para todos.
Como nos recordaba Lenin; sin teoría revolucionaria no hay movimiento
revolucionario. Pero de acuerdo con Lenin, al mismo tiempo no hay teoría adecuada
sin práctica revolucionaria. La teoría revolucionaria correcta, insistía, toma su forma
final en estrecha relación con la actividad práctica de un movimiento de masas
revolucionario.
Fernando Coll..
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poemas
Déjame el aliento dulce Los que tienen por oficio lavar las
de tu sabia lucha por el pueblo calles
para juntar tu fuego con mi fuerza (madrugan, Dios les ayuda)
encuentran en las piedras, un día y
y pelear sin alto en las trincheras.
otro,
Déjame tu canto de guerrera, regueros de sangre.
déjame tu fusil y tu alegría, Y la lavan también: es su oficio
déjame tu magno empeño y valentía…, Aprisa
para hacer de la batalla, no sea que los primeros transeúntes
la pisoteen.
aunque sea con la muerte,
mi querer…, mi poesía.
José Arango.
Jesús Santrich.
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