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Insurrecto 3

El documento expresa la indignación de los estudiantes de la Universidad de Cundinamarca ante la falta de apoyo durante la pandemia, resaltando la ineficacia de la administración y la desigualdad en el acceso a la educación. Se critica la priorización de recursos en seguridad en lugar de en la conectividad y el bienestar estudiantil, mientras se denuncia la represión y el autoritarismo del gobierno. Se llama a la solidaridad y a la acción colectiva para enfrentar la crisis social y económica exacerbada por la pandemia.
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Insurrecto 3

El documento expresa la indignación de los estudiantes de la Universidad de Cundinamarca ante la falta de apoyo durante la pandemia, resaltando la ineficacia de la administración y la desigualdad en el acceso a la educación. Se critica la priorización de recursos en seguridad en lugar de en la conectividad y el bienestar estudiantil, mientras se denuncia la represión y el autoritarismo del gobierno. Se llama a la solidaridad y a la acción colectiva para enfrentar la crisis social y económica exacerbada por la pandemia.
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N° 3

insurrectoÓrgano informativo de las Juventudes del Movimiento 19 de abril.


Brigada Rebelde. Guillermo Elvencio Ruiz.

Abril 2020

ESTE PUEBLO TIENE TODO EL DERECHO


DE PROTESTAR PORQUE SE Está
MURIENDO DE HAMBRE

1
2
3
universidad

CON-ORMALIDAD UDECINA.
En días de La indiferencia de muchos es la razón
pandemia, de por la cual esta administración pasa
encierro y por encima de los estudiantes y del
distanciamiento derecho mismo a la educación; pues,
social. La como son más los que sí pueden,
educación tiene entonces los demás no importan.
un reto que es
Es muy triste ver este tejido social,
su adecuación
pero lo importante es que aún no está
para la modalidad virtual, una
roto, sino débil y por eso, conscientes
alternativa que responde a la
de lo que implica la defensa de la
problemática, pero que no tiene ni tuvo
universidad y sobretodo la del
en cuenta muchísimos factores
estamento estudiantil es que
claves, entre esos: La conectividad y
sentimos, sufrimos, nos enojamos y
las zonas veredales, además de los
rechazamos con digna rabia la actitud
hogares que no cuentan con el
impopular de quienes están al mando
servicio de internet.
de la u…, porque cuando más
En la Universidad de Cundinamarca el necesitábamos su apoyo y
distanciamiento social hizo metástasis solidaridad, la respuesta fue el
dejando al desnudo la incapacidad de atropello moral y económico.
colocarnos en los zapatos de los
Recordemos este día, recordemos la
compañeros y compañeras más
posición de los administrativos, la
afectados, un problema que se debe a
empatía de los profes y la solidaridad
la forma en como se está pensando la
de algunos compañeros, recordemos,
universidad; es decir, la visión de
porque debemos cambiar esto. El
privada en una universidad que dice
tejido social no está roto, sólo está
ser pública.
débil y por eso es que debemos pasar
La posición de la universidad frente a también a la acción y no sólo a la
la exigencia de los compañeros, fue la indignación en redes. Necesitamos
de emitir comunicados impopulares e soluciones reales a las problemáticas
ineptos que básicamente les da la reales y no comunicados cada 5 días
espalda a los compañeros y de la SUE al MinEducación que es
compañeras más afectados y igual de ineficaz a las soluciones que
vulnerables por la situación, dejando da la universidad.
como única opción la cancelación de
la matrícula con énfasis en que el valor
no será devuelto.
¿Dónde están los demás
compañeros?

4
5
4 MIL MILLONCITOS...
Recuerdo una frase que alguna vez vi rayada en un muro del congreso de la
república en la Plaza Simón Bolívar, Bogotá. Esta decía: “El autoritarismo solo
genera violencia”. Y claramente lo vemos así, pues, hoy los vigilantes más que
garantizar la seguridad del estudiantado, se han caracterizado por su
comportamiento desafiante y represivo.
4 mil millones de pesos es el contrato de la universidad con la empresa Nápoles
para la seguridad en todas sus instalaciones. En nuestra universidad, casi el 80%
de los estudiantes son estrato 1, 2 y 3, es decir, un poco más de 12 mil estudiantes
y que, directamente son los más afectados por la situación actual. Un plan de
internet en zona rural oscila entre 120mil pesos y basados en esto podemos concluir
que casi 1440 millones son los que se necesitan para cubrir la totalidad de cobertura
a internet, o sea, un 36% aproximadamente del presupuesto total invertido en
seguridad privada. En la universidad podemos observar salones en deterioro, poca
cobertura de los beneficios socioeconómicos y politiquería barata que muchas
veces incide en quien recibe el apoyo.
Hasta antes de la crisis, se ha observado la actitud arrogante y déspota de estos
vigilantes, principalmente en la seccional Girardot y la sede Fusagasugá, quienes
se caracterizan por desempeñar también una labor de ‘topos’, fotografiando a
distintos estudiantes y también a los compas, poniendo así en peligro la vida de la
persona, porque en Colombia rebelarse contra la injustica es firmar casi una
sentencia de muerte, pero el panorama no es tan gris, pues hay vigilantes en el
cargo que realmente velan por la seguridad del estamento estudiantil y no a la
persecución de este.
A través de la estigmatización, de las requisas, de las cámaras de vigilancia y de la
infiltración, la universidad en cabeza del rector Adriano Muñoz pone al descubierto
lo que dijimos anteriormente respecto a la persecución del movimiento estudiantil y
las falacias apoyadas por falsos testimonios, como la vez del supuesto lanzamiento
de una “papa bomba” a un docente, hechos que nunca ocurrieron y sólo sirven para
dividir y deslegitimar las vías de hecho. Recortar este dinero ofrecería a la
universidad la posibilidad de cumplir su deber de brindar educación para llegar a
cada estudiante mientras siga establecida la modalidad virtual, pero sólo se va a
quedar en una simple idea porque la realidad es que estamos a puertas de terminar
un semestre y empezar otro con la duda de cómo pagarlo.
Como se notan las prioridades de la universidad y la falta de garantías de esta para
ofrecer realmente un semestre para TODOS Y TODAS.

6
cuarentena en nuestro país, es un
privilegio de clases.
Mientras muchos están ocupados subiendo fotos de sus rutinas de ejercicios, de
sus comidas, de sus compras excesivas y retos, ignoran que, las noticias ayudan
a tapar la cara de la otra Colombia, la ignorada, la silenciada, la que ha vivido
la violencia, pero no física, sino la que ejerce el estado. Para ellos la
cuarentena es una falta de comida, de asistencia médica, falta de todo, menos de
gases lacrimógenos.
En Colombia el virus también ha dejado al desnudo varias cosas; la clase de
gobierno que tenemos, la naturaleza de un estado cleptocrático y la inutilidad
de las llamadas voces alternativas.
Mientras muchos no tienen un peso para comprar siquiera una bolsa de leche, el
gobierno toma la decisión de regalar billones de fondos públicos a bancos y
personajes que financiaron las campañas electorales del liberalismo, el

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5
uribismo, los conservadores y otros para que sean ellos quienes presten ese
dinero a los pobres, en vez de donarlo directamente, bien sea en efectivo o
comida y artículos necesarios, es un crimen, un robo al erario y como ya saben,
los bancos no están prestando ni a pobres, ni a la clase media, ese dinero se
queda en sus arcas –bancos-. Estamos ante una clase dirigente que durante más
de 70 años ha asesinado despiadadamente a los pobres que se opusieron a sus
políticas. Pero esta no es la primera vez que en la historia del país que un
presidente se roba dinero para entregarlo a los ricos.
lo hicieron todos en su momento; Samper, Gaviria, pastrana, Uribe, santos, barco,
etc.
Vemos en Colombia un capitalismo salvaje que está dispuesto a pasar por encima
de los muertos que sean necesarios para garantizar las ganancias de los de
siempre. Y una izquierda que cree estar negociando algún punto de algún
proyecto de ley en alguna comisión del senado. Mientras tanto los ingenuos y
varios cínicos que le hicieron campaña al gobierno, que lo avalaron, guardan
silencio o alaban sus decisiones, pues ellos viven muy lejos de la miseria en
Colombia, donde la cuarentena es una falta de comida, falta de asistencia
médica, falta de todo, menos de gases lacrimógenos y donde los recursos se
priorizan para la represión, como lo vimos con las 5 tanquetas que compraron y
su valor total fue de 7,9 mil millones de pesos.

¿Quedarnos encerrados o morirnos de hambre? ¿salir a buscar comida, o


contagiarnos?

87
5
Refle-xion

lucha solidaria contra el coronavirus y


por el cambio de sistema.
Gran parte de la Occidental y el fin de los bloqueos
población mundial, inhumanos.
hoy está sitiada en
Desentonan con sus desaciertos,
las ciudades,
presidentes como el nuestro (sub-
atrincherada en sus
presidente), que, en lugar de ocuparse de
casas, como
la gente humilde acosada por la inanición
medida extrema
en medio de la pandemia, prefiere afinar
para escapar de la peste y salvar la vida.
con sus “amos del norte” los detalles de
Vivimos sin duda un tiempo de tensión y
su proyectada agresión militar contra
crisis sicológica, mientras la ciencia en
Venezuela, mientras rechaza la ayuda de
una lucha contrarreloj, busca en la
equipos médicos necesarios, ofrecidos
medicina una solución a los retos de la
generosamente por la hermana república
pandemia.
bolivariana.
El coronavirus le está diciendo al mundo,
El Covid-19, nos está planteando una
en todos los tonos, que es más importante
encrucijada vital: Salvar al capitalismo, o
la vida que el capital, porque sin esta, no
salvar la humanidad. Y la respuesta la da
hay empresa. La salvación está en la
el sentido común, la vida debe triunfar,
solidaridad humana y no en la perversidad
debe vencer la solidaridad y el
de Donald Trump, que en medio de esta
sentimiento de justicia y dignidad de los
vorágine sigue sosteniendo guerras en el
pueblos. Que se hunda el capitalismo,
mundo y criminales bloques económicos
que es egoísmo y destrucción del planeta.
contra los pueblos y gobiernos que odia
porque no se le arrodillan. Si el coronavirus está uniendo voluntades
en una lucha solidaria por la vida, es el
Esa actitud demencial debe cesar, entrar
momento de unir voluntades, para
en razón por un instante, para sumar
derrotar al enemigo de los pueblos, al
esfuerzos a la inteligencia que busca por
pirata ladrón de sus riquezas, que
todos los medios una fórmula de
empobrece a millones con sus
neutralización del virus. Pero Trump se
imposiciones económicas y pisotea con
proyecta ante el mundo como un
arrogancia la dignidad humana.
personaje loco apuñalando a un ser
humano en agonía. Se comporta en esta Es hora del levantamiento y la rebeldía de
crisis como un hombre brutal y los pueblos contra la tiranía mundial del
desalmado. El pueblo de los Estados capitalismo, contra la manipulación y el
Unidos y la gente buena del mundo exigen dominio de la mente, contra el hambre y
el retiro inmediato de las tropas la pobreza, y, sobre todo, por la soberanía
norteamericanas en los territorios de Asia de los territorios.

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10
CRITICA Y AUTOCRITICA (Fragmento del texto original)
Por:
Camilo Torres Restrepo (Bogotá, 1929 – San Vicente de Chucuri, Santander,
02/15/1966)
Tenemos que convencernos de que la humanidad no busca
el conflicto. Es más, trata de evitarlo hasta donde sea posible.
El conflicto es el resultado de una serie muy compleja de
factores dentro de los cuales la voluntad de producirlo es
quizás el menos influyente. Todos los interesados en buscar
las causas del comportamiento humano deben mirar el
conflicto como un objeto de estudio más que como una
manifestación de moralidad o de inmoralidad. El doctor
Carlos Lleras es una persona inteligente, instruida y, por decir
lo menos, civilizada. Por eso busca el diálogo aún con sus
mayores adversarios. Él sabe que el diálogo es constructivo y por eso vino a la
Universidad. A los estudiantes les gusta escuchar, les gusta también preguntar, en
una palabra, les gusta dialogar. El diálogo es una de las actividades principales del
estudiante. Debemos dar por seguro que al universitario no le gusta oler formol, ni
le gusta echar huevos a sus semejantes, ni gastar su tiempo libre en exponer su
seguridad personal a la furia de las bayonetas. Y, sin embargo, se produce el
conflicto. El conflicto que, en sí mismo, ninguna de las dos partes buscaba.
Para explicarnos este hecho debemos ver qué corrientes se encontraron y qué
representaban estas corrientes entre sí. Independiente de lo que ellas sean en
realidad el concepto que una tiene de la otra es para el grupo social respectivo un
estereotipo, es decir, una figura simplificada de aquellos rasgos exteriores que más
impresionan. Carlos Lleras puede tener las cualidades subjetivas y objetivas. No
obstante, como todo hombre político, representa un sistema y, como el más
característico de los políticos del sistema, personifica una clase que, en este caso,
es la minoritaria, privilegiada y gobernante.
En teoría, los universitarios deben estudiar, investigar, concurrir a clase y nada más.
En un país subdesarrollado, los estudiantes reúnen en sí mismo dos cualidades que
difícilmente se encuentran juntas en otros grupos de la sociedad: un nivel cultural
relativamente alto y una cierta libertad en relación con las estructuras imperantes y
con la minoría dirigente. De ahí el papel político que ha jugado la universidad en los
países subdesarrollados y especialmente en América Latina. No se trata de
anatematizar o alabar la intervención política de los universitarios. Debemos
comprobarlo como un hecho y explicar las causas. Las dos características
anteriormente anotadas producen un estado de rebeldía y de inconformismo en una

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sociedad cuyas estructuras requieren un cambio fundamental. En las democracias
más evolucionadas, la rebeldía y el inconformismo tienen canales de expresión. La
información no es un monopolio, como en los países subdesarrollados, aun cuando
en éstos haya una apariencia de libertad de opinión, de expresión y de prensa. Los
grupos de presión minoritarios han encontrado sistemas menos obvios y más
eficaces que la censura y la persecución directa. El bloqueo de la propaganda, de
las oportunidades de trabajo y del apoyo financiero produce no sólo la limitación
sino la desaparición de toda manifestación de oposición. Cuando los canales
institucionales de expresión están obstruidos y el inconformismo no puede
expresarse a pesar de que aumenten en su intensidad, esta necesidad de expresión
tomara cauces no previstos dentro de las estructuras vigentes. Estos canales son
los que suelen llamarse antisociales o patológicos.
En el momento en que la posibilidad de usar los canales antisociales de expresión
del anticonformismo coincide con la presencia del objeto de éste. Se produce un
conflicto que necesariamente es calificado como antisocial por el grupo que controla
los canales institucionales. La actitud de este grupo dirigente es explicable.
Desgraciadamente ha implicado una falta absoluta de autocrítica. Los errores de la
clase dirigente por si solos no bastarían para producir un conflicto. La falta de
autocrítica estabiliza en el error al que cae en él. Por desgracia, esto ha sido una de
las características de clase dominante en los últimos tiempos; se presenta el
fenómeno de la violencia y, antes de estudiarlo, se busca la represión como método
exclusivo para tratar el mal. Cuando, después de trece años de sufrir este flagelo,
alguien se atreve a hacer un estudio sobre él y a publicarle; dicho estudio no produce
ninguna clase de reflexión, se utiliza como instrumento de un grupo partidista, o se
considera un insulto a otro grupo.
Cuando las mayorías se abstienen de votar en unas elecciones el fenómeno se
atribuye a todo menos a errores de la clase dirigente. Cuando se revelan hechos
sociales que se interpretan en detrimento de ella, su reacción es de defensa y de
ataque. Este mismo artículo no producirá ninguna reflexión, ni ninguna autocrítica.
Será objeto de condenación por parte de la clase dirigente que continuará encerrada
en su torre de marfil, cuyos miembros seguirán elogiándose mutuamente y ante
quienes ningún censor se considerará suficientemente autorizado.
El abismo entre esta clase y las mayorías populares se ahonda cada vez más y los
sistemas de comunicación entre las dos se hacen cada día más precarios.
(…) La doble moral que la clase dirigente quiere imponer al país se fundamenta en un
desconocimiento de la capacidad de crítica que han adquirido la clase popular y los
universitarios en cuanto son capaces de representarla. Solamente una autocrítica valerosa
y sincera de la clase dirigente permitirá establecer el contacto entre las dos clases. De que
este contacto se restablezca o desaparezca definitivamente dependerá la violencia o el
acuerdo en que culminarán los próximos conflictos sociales en Colombia.
Noviembre de 1964.

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CARLOS PIZARRO MI AMIGO
Por:
Alonso Ojeda Awad (Ex Embajador de Colombia En Europa)
Debo reconocerles que me invade la
tristeza cuando escribo sobre mis amigos
que fueron dolorosa e injustamente
asesinados en la plena primavera de sus
vidas. Son tantos, que a veces el peso de
sus recuerdos, la amplitud de sus sonrisas
y las esperanzas de sus sueños e ideas me
acompañan y me siguen por días y noches
enteras y me interrogan en mis soledades
acerca de lo diferente que hubiesen sido
nuestras vidas, si aún nos acompañara el calor fraternal de su valiosa existencia.
Comienzo este escrito con la imagen joven y serena que conservo de Carlos
Pizarro, lo hago en un avión de Avianca, quizás similar al último vuelo que él
pretendió realizar, antes de que las balas asesinas del sicario, colocado
premeditadamente detrás de él, nos arrebatara para siempre la vida de este singular
y emblemático guerrillero, quien entendió que la razón de su existencia era
entregarse a la tarea inaplazable de la búsqueda por la justicia social y
posteriormente de la Paz. Por eso, en un gesto que desafiara los años, decidió en
medio de la aguda contradicción armada firmar la Paz y envolver en la bandera
nacional su pistola, gesto que se transformó en símbolo de rearticulación a la vida
democrática, como lo habían hecho a comienzos del siglo XX Rafael Uribe Uribe y
Benjamín Herrera, legendarios Generales Liberales de la Guerra De Los Mil Días.
El segundo de ellos, después de firmados los Acuerdos, también en un acto que se
tomó simbólico: Desenvainó su espada y la despedazó contra las rocas,
exclamando: “La Patria por encima de los partidos”.
Tuve la fortuna de conocer a Carlos Pizarro en los años de 1976, cuando por
condiciones específicas del proceso histórico me correspondió adelantar, con mi
compañero Medardo Correa, el surgimiento de esa visión esperanzadora al interior
del ELN que se denominó “El replanteamiento” y que pretendió tesoneramente
buscar los caminos para la unidad estratégica entre las diferentes expresiones
políticas, armadas y sociales que dieran como resultado la creación del Frente de
Liberación Nacional, tal como lo había visualizado el padre Camilo Torres Restrepo.
En esta tarea habíamos descendido de las montañas de las estribaciones del cerro
de “Paramillo” en la cordillera Occidental, acosados por las enfermedades como la
fiebre amarilla, lográndose después de muchas peripecias arribar a la ciudad de
Bogotá.

14
El ambiente político en esos tiempos era intenso. Muchas organizaciones políticas
y sociales exigían al ELN una mayor comprensión y articulación con la lucha de
masas. El M-19 comenzaba a despuntar ese universo revolucionario y pedía
dirección política para su accionar. El grupo de base del ELN en Bogotá, llamado el
PJ, aglutinaba en su interior a maestros, periodistas, trabajadores, intelectuales,
académicos, profesores universitarios, sindicalistas, estudiantes, que leían y
debatían con mucha fuerza y entusiasmo los logros de la Revolución Vietnamita,
triunfante en esos momentos. Enrique Santos Calderón era uno de esos
intelectuales quien, como periodista, desde su columna de opinión “Contraescape”
del diario El Tiempo, abría serios y profundos interrogantes sobre el curso de la
política y la democracia colombiana, planteaba la necesidad de realizar un reportaje
al ELN. Esta circunstancia llevó a que nos encontráramos, reunión en la que planteó
una serie de temas vitales, entre otros habló de uno que me resultaba extraordinario,
la posibilidad de contactarnos con Jaime Bateman Cayón, dirigente máximo del M-
19. Efectivamente, la reunión se realizó en un restaurante camino a La Calera.
Recuerdo que mi encuentro con Bateman estuvo cubierto por un ambiente de
amplia camaradería, aprecio y profundo reconocimiento mutuo, muy rápido
entramos en identificaciones del quehacer revolucionario, construyéndose
posteriormente en una valiosa amistad. Fue tal el entendimiento con “El Flaco” –
como cariñosamente le decíamos- que a pocas semanas me llevó hasta el calor de
su hogar, donde tuve la oportunidad de conocer a cuatro emblemáticos
comandantes del M-19, a saber, según su responsabilidad en la organización: Iván
Marino Ospina, Álvaro Fayad, Carlos Pizarro León-Gómez y Elmer Marín.
El menor del grupo era Carlos. Desde que lo conocí me impresionó mucho su
decencia, sus sobrios modales, su discreta y elegante manera de vestir, denotando
una educación esmerada de sus padres En nuestras reuniones no hablaba mucho,
pero cuando lo hacía expresaba profundos conocimientos en la materia. Me fui
dando cuenta que tenía amplia formación universitaria y en sus análisis se
detectaba la fuerza de planeamientos sociales y cristianos, remarcándose en la
necesidad de construir una sociedad justa y equitativa, donde los extremos fueran
asimilados. Era muy crítico de la sociedad pro permitir a la derecha apropiarse de
todas las posibilidades y recursos económicos, relegar a las amplias masas de
campesinos y obreros a las peores condiciones de vida.
Me contó que había estudiado en la Universidad Javeriana y de su especial
admiración por el sacerdote Camilo Torres Restrepo que le permitió valorar y sentir
su consigna de “El deber de todo cristiano es ser Revolucionario y el deber de todo
revolucionario es hacer la Revolución”. Este punto fue el que más nos acercó,
pasábamos largo tiempo analizando la magnitud de sus mensajes, sobre todo la
gran importancia que el sacerdote revolucionario concedía a la organización de los
sectores populares. Compartía con Camilo la concepción de las Fuerzas Armadas,
decía: en la medida en que la lucha revolucionaria se vaya profundizando,
comandantes y oficiales se irían vinculando a la lucha revolucionaria. Después supe

15
que su padre había sido Almirante de las Fuerzas Navales de Colombia, militar de
conducta intachable. Pienso que ese ejemplo de su padre lo animaba a tener
esperanzas en que sectores importantes del Ejército y la Marina, podrían estar al
lado de propuestas revolucionarias, alternativas, en beneficio de una mejor y más
equilibrada sociedad.
Las discusiones entre nosotros se hacían en un ambiente de mucha camaradería y
respeto, sobre todo en lo que respecta al sueño de la construcción del Frente Amplio
de Liberación Nacional, con el M-19 fusionado al ELN, donde la visión dominante
fuera el accionar político marcado por la participación de amplios sectores sociales
incorporados a las coyunturas de distinta índole, generando tendencias y contra
tendencias políticas, forma de actuar en la política real. Sin embargo, este sueño se
abortó y el ELN no logró salir unificado de la discusión ideológica, lo que significó
una frustración no solo para nosotros, sino muy especialmente para ellos.
A partir de este momento teníamos muchos puntos de acuerdo, pero también
empezaron a existir puntos de discrepancia. Llegó el momento en que el Buró
político del M-19, del que hacía parte activa mi hoy recordado amigo y compañero
Pizarro, planteó la necesidad de asumir la lucha armada. Nosotros con todo respeto
y respaldados por nuestra dura y dolorosa experiencia le dijimos: No. Explicando
hasta la sociedad que la necesidad fundamentar era la Organización del pueblo.
Les dijimos que era necesario aprender de la dolorosa experiencia del grupo Anorí,
quien tuvo tantas armas, que su propio peso la enterraron al restarle movilidad como
guerrilla, circunstancias que les impidió salir del cerco táctico que le impuso el
Ejército Nacional y cuyos resultados fueron lamentables y muy dolorosos para
nosotros. La discusión se generalizó y se amplió. Cada uno expuso lo mejor de sus
argumentos. Yo como de costumbre, obsesivo en recordar la última consigna de la
Proclama a los colombianos que envió Camilo Torres Restrepo desde las montañas
de Santander: “Por la organización de la clase popular hasta la muerte”. La ratifiqué.
Recuerdo que Carlos estuvo muy atento a la discusión y a la final se acercó para
decirme: hay que tener muy en cuenta las reflexiones que nos acabas de hacer.
Después vino el golpe que dio el M-19 al Cantón Norte, de donde se sustrajeron
miles de armas y se inició una persecución terrible sobre los revolucionarios y sobre
la sociedad civil. La diáspora iniciada por esta acción armada nos dispersó por todo
el país y el mundo. Cada cual buscó la mejor forma para protegerse de la represión
desatada. Acosado por las circunstancias me refugié con Gloria Amparo, Pedrito y
Silvia Carolina, mi pequeña familia en la costa, donde la solidaridad y el cariño de
mis viejos amigos y compañeros nos resguardaron. El vendaval fue pasando y la
vida nos fue colocando a cada uno en su lugar. No nos volvimos a ver. Pasaron los
años y los nuevos acontecimientos mostraron la vocación de Paz del M-19 que
respaldé y felicité. El día que Carlos Pizarro me entregó envuelta en la bandera de
Colombia su pistola, recordé al joven aquel que había conocido en el apartamento
de Jaime Bateman Cayón, volví a ver en él su pulcritud, su consecuencia, su
seriedad y su deseo ferviente de servir a los intereses de los sectores populares, vi

16
un hombre más maduro que conservaba sus rasgos juveniles y su claridad política.
Sabiendo del camino tan complejo que debía recorrer este gigante por la Paz y su
cantidad de obstáculos que debía superar, solo atiné a murmurar una oración por
su muerte.
A los pocos días mi hermana Eufemia asistió a una reunión muy fraternal con Carlos
y muy contenta me llamó para decirme que había hablado largo con él y que se
expresaba en términos muy cariñosos y generosos conmigo y decía que debíamos
reuniros muy pronto para continuar con nuestros sueños y esperanzas. Me dispuse
a nuestro encuentro, me ilusioné con la cercanía del abrazo que nos daríamos y con
los miles de análisis, historia y anécdotas que compartiríamos después de su
regreso de Barranquilla. Por eso, cuando las noticias inundaron el espacio
informando de su asesinato, un dolor duro y amargo se asentó en mi corazón y supe
que ya nunca más volvería a ver otro de mis buenos e inolvidables amigos que la
muerte me estaba arrebatando.
Edición 445-Semana 8 al 14 de mayo de 2015 (Corporación Viva la Ciudadanía).

17
18
pensamiento

contra el gobierno ilegitimo: lucha


por la democracia
En la agenda legislativa del segundo semestre de 1993, siendo ministro de
Hacienda Rudolf Hommes; ministro de Trabajo, Luis Fernando Ramírez, presidente
César Gaviria y la presidencia del Senado en cabeza del Partido Liberal, se levantó
una campaña bien organizada y muy fuerte sobre la ineficiencia del Estado y la
necesidad de su reducción, trasladando parte de sus responsabilidades al sector
privado que, según ellos, era más eficiente y menos corrupto.
Para la época también pusieron en venta muchos de los activos estratégicos de la
nación, como Telecom, entidad que jugó un papel importante en la implementación
de la telefonía rural para dotar con esa tecnología a municipios apartados del centro
del país. El sector eléctrico, un 87% propiedad de la nación entonces, hoy en manos
del sector privado, que ha demostrado en el caso de Electricaribe, no solo
ineficiencia, sino corrupción; igual que las carreteras, medio de rentabilizar
altamente al capital financiero mediante onerosos peajes; la propiedad del subsuelo,
los servicios públicos domiciliarios, todos privatizados, vendidos a precios irrisorios.
En el caso de la salud, pensiones y riesgos profesionales, todo el escándalo estuvo
dirigido a condenar al entonces Instituto de Seguros Sociales, ISS. Dirigido por
Jaime Arias, quien cumplió e nefasto papel en el debilitamiento de esa institución,
por lo cual fue recompensando con la dirección de la asociación de las EPS.
La historia ha dejado al descubierto las verdaderas intenciones y objetivos de la
burguesía al imponer el modelo neoliberal en los años noventa: Apropiarse de las
mejores empresas estatales a precios que constituían una ganga y precarizar el
trabajo asalariado para incrementar sus utilidades, reformar el código de trabajo,
desmontar las prestaciones sociales conquistadas con largas y costosas luchas, en
término de vidas del movimiento sindical urbano y campesino. Uno de sus objetivos
más lesivos para los trabajadores fue la reforma pensional, modelo impuesto por el
consejo de Washington y refinado por el gremio empresarial, especialmente el
capital financiero.
Siempre se cumple una teoría y es que lo más conveniente para el capital, siempre
es lesivo para los trabajadores y así lo demuestran las estadísticas sobre la
correlación entre el número de trabajadores con vínculos formales y los llamados
informales, que presentan casi un 60%. Lógicamente viven en condiciones
precarias y sus hijos tienen pocas posibilidades de acceder a la educación media,
superior y el acceso a los servicios de salud, por lo cual generalmente terminan en
el llamado “paseo de la muerte”.
Los medios de comunicación burgueses propalaban halagüeñas ventajas para los
pensionados con las nuevas disposiciones, pero la realidad es tozuda y
contundente. Para acceder a la pensión la realidad es distinta: La población
económicamente activa (PEA) es de 23.1 millones de personas, de las cuales solo
cotizan al régimen pensional (Administradoras de Fondos Privados, AFP, o

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Colpensiones) 8,3 millones, es decir un 25%, fundamentalmente, porque los
sistemas de contratación cambiaron dramáticamente. Los contratos a término
indefinido que fueron la mayoría hacia finales de los años sesenta, ahora se han
convertido en contratos tercerizados a través de oficinas de empleo temporal,
órdenes de prestación de servicios (OPS) contratos a término fijo inferiores a un año
y otros tipos de contratación basura, incluso pretenden imponer un enganche por
dos horas diarias, sin que el Ministerio de Trabajo realice su función de inspección
y vigilancia. Este aparato se está convirtiendo en una especie de nicho de
funcionarios cómplices de los desafueros y las violaciones de las pocas normas
laborales que amparan precarios derechos de los trabajadores.
La Administradora de Fondos Privados, AFP, administra una suma de $278 billones
de pesos, según ha denunciado un senador de la bancada alternativa del Congreso.
Antes del 31 de marzo del presente año, ya entrada la pandemia y las medidas de
contención, se repartían las utilidades de varios millones de pesos, antes de la
“jugadita” del traslado a que se refiere el decreto 558 por considerar que vienen
tiempos complicados para colocar los dineros en los TEST y otras inversiones que
corren el riesgo de volverse negativas y no quieren cargar con esa responsabilidad:
¡qué cinismo!
El responsable de la jugadita fue Jorge Humberto Botero, quien se ha desempeñado
como Ministro de Comercio, Industria y Turismo, ejecutivo del Banco Mundial,
presidente de Asobancaria, presidente del Banco Cafetero, secretario jurídico de la
presidencia y actualmente, presidente de Asofondos, ¿qué tal ese prontuario?

El cerebro malévolo de Álvaro Uribe Vélez, no solo fue ponente de la ley 100, sino
también el presidente que le escamoteó a los trabajadores cuatro horas de recargo
nocturno al convertir a Colombia en el único país del Trópico donde el sol se oculta
a las 10 de la noche. Lógicamente la responsabilidad de esa política anti-obrera no
solo es de personas, sino de los partidos burgueses agentes defensores en el
parlamento de los intereses del capital.

En el marco de esas medidas, este gobierno incapaz y elegido con dineros del
narcotráfico, se limita a firmar los decretos que conciben los integrantes del
denominado Consejo Intergremial, limitándose a escenificarlo en la televisión.

Esta realidad tan deprimente, agravada por la impotencia de un presidente elegido


con manipulaciones delictuosas en las elecciones, hace que las fuerzas
democráticas y decentes de este país, exijan su renuncia y generen un movimiento
que imponga una profunda reforma política en Colombia. El primero de mayo, que
las redes socialicen los mensajes y las cacerolas multiplicando las protestas, que
en todos los ventanales de las casas existan mensajes rechazando los decretos
contra los más pobres, y la exigencia del cese de la guerra contra el pueblo.

SEMINARIO LA VOZ.

20
COLOMBIA. ES NUESTRO MOMENTO
La crisis que vivimos ha traído a colación diferentes conceptos e interpretaciones,
que pretenden explicar el porqué de los acontecimientos actuales ante la inminente
saturación de información, resultado de la gran cantidad de fuentes que brindan su
punto de vista, llegó a mí un concepto que había leído hace ya varios años y al cual
no había dedicado tiempo, debido al tinte conspirativo que encontraba en él. Sin
embargo, sumido en la crisis actual, y sobre todo observando la paupérrima
situación de las clases populares, este concepto ha cobrado todo su sentido en mí.

Llamado “La doctrina del Shock”, este concepto fue acuñado por la periodista
Naomi Klein en su libro “La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre”.

En palabras de James Rickards, reconocido economista [1]. “La doctrina shock es


simple. Los líderes políticos utilizan las crisis para ubicar a la fuerza, políticas en
lugares donde nunca se las hubiese aceptado en tiempos normales”. Básicamente
este concepto explica como la burguesía utiliza diferentes acontecimientos
traumáticos socialmente para implantar medidas que los favorecen y que en un
contexto que podríamos llamar “normal” no podrían llevar a cabo.

Naomi Klein y James Rickards, en sus respectivos libros dan una gran cantidad de
ejemplos con los cuales nos quieren hacer entender de qué forma nos engañan
estas clases privilegiadas para seguir acumulando dinero a expensa de nosotros.
Ante todos estos ejemplos, nace en mí una pregunta… ¿Puede la clase obrera
colombiana aplicar una estrategia de “doctrina Shock” ?, ¿Por qué no? ¿Por qué no
aprovechar este momento de crisis capitalista y conflicto interoligárquico para
apropiarnos de esa plusvalía que durante décadas nos han arrebatado?

Aunque de principio este concepto se nos plantea perverso e indignante, lo que se


propone es verlo desde otra perspectiva. Una en la que sea una oportunidad para
reivindicar los derechos de los oprimidos, aprovechando la grieta en el sistema
social y económico capitalista. Esta grieta en el sistema, brinda oportunidades a los
movimientos alternativos que proponen sistemas económicos diferentes al
capitalista, y ante esta oportunidad nosotros tenemos la obligación de proponer
medidas de hecho que brinden esperanza a las clases populares. Son diferentes
los atropellos que nos tienen que motivar al cambio, y estos los mencionare a
continuación.

El porqué

Esta crisis del capitalismo se avizoraba desde mucho antes que el Covid–19
irrumpiera en el escenario internacional, la recesión mundial ya era inminente. Es
sabido que este es un sistema insostenible, que pasa por su tercera crisis después
del crack del 29 y de la crisis hipotecaria del 2008. Aun así, las clases privilegiadas
se han anclado a él, con el fin de no perder sus beneficios, y han utilizado la
geopolítica como herramienta de defensa de sus intereses.

21
Los capitalistas y su forma de producir, son los únicos culpables de la calamidad
sanitaria y económica que estamos viviendo, ya que han creado todo un entramado
político–económico para beneficiarse hasta de la actividad más primordial. Esta es
una crisis que ellos crearon y que estamos sufriendo nosotros.

Complementando la idea anterior y entrando ya en el caso colombiano, si existe una


razón por la cual nuestro sistema de salud sea tan precario como lo hemos
evidenciado durante esta crisis, es debido a aquella ley 100, por la cual se
privatizaron los servicios de salud para que unos bribones se llenaran los bolsillos
con el dinero de la salud de los colombianos.

Las EPS y las ARL en Colombia, han hecho de la salud un desastre, un sistema
inoperable que sirve solo en el caso de las clases privilegiadas que pueden adquirir
servicios prepagados, y que ha pasado por múltiples escándalos de corrupción
desde la implementación del decreto. Como si no fuera el colmo del cinismo, en los
últimos días se ha denunciado que las ARL como: Positiva, Sura, ARL Seguros,
Bolívar (Liberty), Seguros Alfa, Colmena, Seguros La Equidad, Mapfre, Colpatria o
Aurora, no están entregando los suministros necesarios para enfrentar el virus a los
trabajadores de la salud [2]. Este es uno de los muchos ejemplos que demuestran
como los capitalistas afectan a la población impulsados por su ambición, dejando a
un lado los intereses y derechos de las clases populares.

También, la crisis económica ha repercutido en el sistema financiero colombiano. Y


el sistema bancario ha mostrado una vez más el nulo interés que tiene hacia la
situación de los ciudadanos. Las entidades financieras han recibido enormes sumas
de dinero por parte del Banco de la República para afrontar la crisis, esperando que
estas a la vez brinden créditos a las empresas que las ayuden a reabrir después de
la calamidad actual. Sin embargo, diferentes medios han hecho públicas las quejas
de la ciudadanía en las cuales argumentan que, dichos créditos son inaccesibles
para las MiPymes.

Los bancos han sido los actores más atacados durante la actual crisis, debido a la
nula cooperación que han tenido con los ciudadanos. Siguen cobrando
transacciones e intereses, además de que han quedado inmersos en escándalos
recientes como el de FINAGRO. Sin embargo, el Banco de la República sigue
brindándoles beneficios, como la reciente reducción del encaje bancario mediante
el cual pueden despejar más dinero para su utilización comercial.

Pero no solo el sistema financiero ha mostrado ese profundo desinterés por las
clases populares. La peor cara de este sistema opresor, se vio mediante la
propuesta de FENALCO, en la cual pide al ministerio del trabajo poder reducir los
salarios de sus empleados hasta en un 30% durante el tiempo de crisis [3]. Una
propuesta que muestra la total falta de sensibilidad de estos gremios con las clases
trabajadoras, en las que prefieren sacrificar a los trabajadores antes de obligarse a
rebajar sus ganancias. Es esta ambición sin límites morales, ni éticos, característica
de la oligarquía capitalista, la que ha presionado detrás de bambalinas al presidente

22
para apresurar un retorno de las actividades, retorno que sería prematuro y
peligroso, sacrificando siempre a la clase obrera.

El problema es que muchas de las personas del común, sobre todo trabajadores
informales, ven con buenos ojos la retoma de las actividades, ya que debido al
“parón”, aguantan hambre y saben que poder trabajar brindará un mínimo alivio ante
sus necesidades. Sin embargo, esta lógica no responde a lo que debería ser una
política social de cuidado a la población.

La medida correcta que debe tomar el Gobierno, es aplicar la cuarentena obligatoria


mínimo hasta finales de junio, teniendo en cuenta el análisis de la curva de
crecimiento del virus. Esta cuarentena debe cumplir con todas las garantías de
servicios, alimentación y cancelación de deudas bancarias, además de obligar a las
empresas a cumplir con el pago completo de sus nóminas.

Todo la anterior, sumado a los escándalos recientes por el robo de los dineros para
alimentación de los más necesitados por parte de políticos inescrupulosos y sumado
también a las desproporcionadas represiones por parte del ESMAD en protestas en
las que las persona no piden más comida, nos llena de motivos para buscar un
cambio drástico en las relaciones de producción. Y este momento de crisis es el
indicado para dar un golpe sobre la mesa.

El cómo

¿Cómo aplicar una estrategia de “shock”? Tenemos que aprovechar el desgobierno


que hemos evidenciado antes y durante la pandemia para dar un golpe contundente.
Ahora, la crisis del sistema capitalista sumada al conflicto interoligárquico nos
brindan una oportunidad histórica para mostrar un sistema alternativo que sacie las
necesidades de la clase trabajadora. Uno de los conceptos a explicar es el de
“conflicto interoligárquico”. Concepto trabajado en el conversatorio de la Escuela
Permanente Carlos Alberto Pedraza el pasado viernes 24 de abril, y del cual me
permitiré tomar ideas importantes.

A grandes rasgos, podríamos decir que las relaciones capitalistas han llevado a que
los capitales se especialicen en algún sector. Esto nos lleva a que exista un capital
industrial, donde se encuentran empresas como: Arturo Calle, Ecopetrol o Bavaria.
Un capital financiero, con empresas como: Grupo aval, Davivienda, y un capital
comercial, con empresas como: Grupo éxito entre otros.

Cuando hablamos de conflicto, es necesario observar el contexto actual para darnos


cuenta mediante las diferentes noticias, de las disputas que están ocurriendo entre
estas oligarquías. Por ejemplo, la ANIF, que es el gremio de las instituciones
financieras ha pedido mayor liquidez por parte del banco de la república. FENALCO
la agremiación que junta a los comerciantes, ha hecho la propuesta de un modelo
de pago compartido en donde el estado dé una parte y los empresarios otra. La
ANDI que agremia a los grandes sectores industriales también hizo un

23
pronunciamiento en el cual aseguran que las reservas en las grandes industrias solo
alcanzan para 11 días.

¿Pero a qué punto quiero llegar con todo esto?, todas estas noticias nos dejan ver
ese conflicto actual que existe entre las oligarquías capitalistas, que no se ponen de
acuerdo para tomar medidas ante la crisis. En lo único que, si se han puesto de
acuerdo, es que las clases populares tienen que ser las sacrificadas en este
momento, de ahí a que el presidente haya tomado la decisión de reabrir algunos
sectores económicos a costa de la salud de muchas personas.

Los atropellos a los que la clase obrera tiene que enfrentarse, más que
entristecernos y desmoralizarnos, tiene que impulsarnos y llenarnos de motivos para
realizar una verdadera revolución que tumbe las relaciones de producción
capitalistas las cuales van en detrimento de los trabajadores. La unión en necesaria,
es menester reunir todos los movimientos que este momento se encuentran
dispersos; indígenas, trabajadores, estudiantes, profesores, campesinos, todos
tenemos que unirnos buscando un mismo norte. Una estrategia que particularmente
me parece interesante, es concentrarnos sobre todo en la clase media, ya que la
clase media colombiana tiene una particularidad.

Estas personas viven completamente sumidas en el sistema capitalista, y recurren


a acciones que las hunden aún más, con el fin de aparentar un estatus social que
en definitiva no tienen. Esta clase social es sobre la cual recae todo el peso
económico del país. En datos del DANE, para el 2015 la clase media tenía una tasa
de participación en empleo del 72%, además de que es la encargada de que el
consumo siga sus niveles normales, y es a la vez la que más se endeuda mediante
hipotecas, créditos educativos y créditos para automóviles.

Obstáculos

Sin embargo, tendremos que observar que posibilidades reales tiene el movimiento
de masas de organizarse de una forma que produzca un verdadero cambio. Y ante
esto EPCAP, también ha hecho un análisis realista que aporta de gran manera a
este artículo. Hay que empezar diciendo que no existe un consenso entre los
movimientos de masas, esto debido a la atomización y dispersión de los
movimientos alternativos creada en cierta forma por la constante matanza
de líderes sociales.

Flagelo ha creado miedo, y no ha permitido que los movimientos entren en


verdadera cohesión. Además, hay que recalcar que partidos como el de alianza
verde, que se disfrazan de alternativos han creado confusión y dispersión,
esperanzado a las personas con ideales que en la práctica no se cumplen, y que
por el contrario recurren a medidas muy de derecha como en el caso de Bogotá y
Villavicencio con la forma de reprimir a las personas que están saliendo a reclamar
por comida.

24
La esperanza

Culminando este texto, y


volviendo a estas expresiones
del pueblo que ejemplifican las
protestas de Soacha en
Bogotá y de San Antonio aquí
en Villavicencio, hay que tener
en cuenta que estas
expresiones han sido
protestas espontáneas de las
personas en donde
demuestran un malestar real.

Estas no han sido


manifestaciones en donde
haya existido una
organización, aquí crece la
necesidad de brindar
herramientas ideológicas a estas personas, con el fin de demostrar conjuntamente
y de manera organizada nuestro inconformismo general. Es necesario unirnos, con
el fin de crear políticas de organización que brinden medidas de hecho, que
pasemos de las ideas a la práctica, brindando una salida de la crisis a toda la clase
trabajadora.

Así y solo así, lograremos la superación de las relaciones capitalistas de producción


que nos tienen sumidos en la infelicidad; apropiaremos de lo que es nuestro por
derecho; crearemos una sociedad en donde primen los intereses del pueblo y no
los intereses privados de unos pocos; lograremos nuestra anhelada revolución.

[1]Rickards, J. (2015). La gran caída.

[2]El colombiano (2020). Contraloría revela las ARL que aún no suministran
elementos de protección.

[3]El tiempo (2020). FENALCO plantea acuerdos colectivos para bajar salarios
temporalmente.

[4]BBC (2020). por qué Rusia no quiere reducir la producción de petróleo pese al
desplome de los precios por el impacto del covid-19.

[5]EPCAP (2020). Cambios en la disputa interoligárquica ¿nuevas relaciones de


fuerzas en el bloque dominante?

John O.

25
Refle-xion

VOLVER A LENIN, EN LA ERA DEL CAPITALISMO


TARDÍO.
Sin teoría revolucionaria no hay
movimiento revolucionario. Pero al
mismo tiempo, no hay teoría adecuada
sin práctica revolucionaria.
Pasaron ciento cincuenta años desde el
nacimiento de Vladimir IIich Ulianov, ‘Lenin’;
y la pobreza, la opresión, la explotación, el
imperialismo, la violencia militar y las
desigualdades de riqueza y poder siguen
siendo un problema en nuestro mundo.
Formaban parte del capitalismo que Lenin
analizó y combatió enérgicamente durante
su vida, esto sugiere que muchas de sus
ideas podrían tener importancia como
herramientas para la acción, para aquellos que hoy tratan de desarrollar una
comprensión de nuestra historia e intentar transformar lo existente.
La actual ideología dominante y las estructuras de poder que defiende son tan
hostiles a las luchas sociales y de liberación del siglo pasado que una recuperación
de la memoria histórica y política de la obra de Lenin se convierte en un acto de
resistencia.

La guerra imperial y emancipación internacional

Fue la Primera Guerra Mundial, momento en el que estallan las contradicciones


entre los imperios depredadores europeos, las contradicciones del capitalismo
monopolista en formación a comienzos de siglo, así como las contradicciones de
los partidos socialdemócratas.

La traición de los partidos socialdemócratas con su colaboración activa y chovinista


a la carnicería. Hay que recordar que, en 1907, en el congreso de la II Internacional
celebrado en Stuttgart, se aprobó por unanimidad una resolución redactada por
Lenin, Martov quien era el líder de la facción Menchevique y Rosa Luxemburgo en
la que se declaraba el rechazo total de toda guerra interestatal en Europa y el
compromiso de que, los partidos miembros de la Internacional pondrían todo su
esfuerzo por sabotearla. Una verdadera traición a lo que era un verdadero
compromiso político; Kautsky, líder del SPD, partido socialdemócrata alemán, y
figura mayor del marxismo europeo, capituló y dio su apoyo con el del resto de
diputados socialistas, excepto Karl Liebknecht, a la guerra.

26
Tras 1914 se abre un proceso de fractura total en los partidos socialdemócratas que
alcanzará su realización final en la creación de la Tercera Internacional en marzo
1919, pensada como una escuela fundamental de discusión de estrategias y
tácticas revolucionarias y un espacio para coordinar y organizar la revolución
socialista internacional.

Lenin fue siempre un comprometido internacionalista; el derrocamiento del orden


global capitalista debía ser global y total. Organizar la revolución en Rusia sólo tenía
sentido si provocaba un efecto dominó que afectase al resto de Europa. En este
sentido, la Primera Guerra Mundial se presentó como una oportunidad para
transformar la guerra entre potencias imperiales en una guerra civil europea en la
que las clases populares del continente, bajo la bandera de Paz, Pan y Tierra,
desertasen masivamente los ejércitos, se amotinasen y derrocasen sus burguesías
nacionales. El hastío, la miseria y el hambre sufridos por las tropas movilizadas en
la trituradora de la Gran Guerra ofrecían un escenario de crisis y crispación que las
fuerzas revolucionarias europeas no podían desaprovechar. La atmósfera de
inminente revolución en todo el continente es patente y dio nacimiento a una larga
lista de revoluciones aplastadas; el levantamiento espartaquista en Berlín, el soviet
de Munich, la comuna de Budapest, las ocupaciones de fábricas de Turín, etc.:
derrotas que llevaron a la necesidad de crear una nueva Internacional y nuevos
partidos.

Lenin se plantea cómo redirigir la rebelión de los pueblos de Europa hacia su posible
emancipación total, alimenta la idea de la revolución socialista como única salida a
la matanza, pero enfrentándose al hecho de que los partidos que organizan a las
clases obreras apoyan la guerra y agitan sentimientos nacionalistas. Lenin no vio
nunca esta guerra como una tragedia sino como un nuevo campo de posibilidades:
de ahí una de las primeras gran virtudes de Lenin; su increíble capacidad de
interpretación del momento histórico. Sólo se resolvió con una victoria parcial; si
bien en Octubre los Bolcheviques lideran una revolución socialista victoriosa, existía
cierta confianza ciega de que la revolución iba a acontecer en el resto de Europa
casi por necesidad histórica.

Bajo la luz de esta creencia hay que interpretar el Tratado de Brest-Litvosk en el


que Rusia renunció a muchos de sus territorios como Finlandia, Polonia o Estonia
entre tantos otros. Lenin consideraba irrelevantes esas pérdidas por dos motivos:
por un lado, el objetivo fundamental era poner punto y final a la guerra cuanto antes.
Por otro, Lenin creía que la revolución en Alemania y otros países era cuestión de
meses.

La revolución

La Revolución de Febrero produjo un gobierno débil que era incapaz de resolver la


crisis y que, sobre todo, seguía comprometido con la campaña bélica. El desafío de
Lenin era dilucidar cuál era la vía, los medios y los objetivos de la revolución en el
periodo. Febrero fue un alzamiento masivo de las masas de Petrogrado imprevisto
por todas las fuerzas políticas que asestó un golpe mortal al feudalismo y al

27
absolutismo ruso en tan sólo ocho días. Liderado por los obreros de una industria
en crecimiento exponencial en la ciudad y los soldados, los soviets de trabajadores
y soldados exigieron el poder político reclamando para sí el monopolio legítimo de
la violencia. No obstante, dicha demanda popular no se tradujo en la construcción
de un estado socialista, sino que se formó un gobierno provisional formado por
viejos políticos de la Duma y por Mencheviques.

Este gobierno se mostró pusilánime, inactivo, absuelto de rendir cuentas, y sin


legitimidad representativa. La miseria siguió creciendo y la guerra no paró. Los
mencheviques como parte del gobierno establecido creían firmemente en la
elaboración de una sociedad burguesa con instituciones democráticas como etapa
necesaria para luego poder dar paso, a la organización de una revolución socialista.
Había un país en plena efervescencia política: se debatía constantemente y sin
descanso. La política inundaba las calles, en esta marea las masas rusas
adquirieron un alto grado de conciencia y educación política, los Bolcheviques
acumularon las fuerzas suficientes para ganar en octubre.

No obstante, el partido Bolchevique y su dirección no estaban tampoco dispuestos


a forzar el curso de la historia y organizar la revolución socialista. Lenin, exiliado en
Suiza cuando la revolución estalla, recomienda un mayor programa revolucionario
y más tácticas revolucionarias. Lenin no sentía timidez ante el hecho de hacer
Historia, y comprimir la experiencia de décadas en tan sólo unos días, recordemos
que el Partido Bolchevique se mostraba en contra de saltarse las etapas de la
Historia. A la vuelta de Lenin a Rusia, y tras la lectura de las Tesis de Abril, en su
estilo sobrio, de simplicidad práctica, pero de enorme impacto y poder, dio un
discurso en donde afirmaba su postura; la revolución no podía quedarse en el
producto de febrero, tenía que ser socialista en su naturaleza, internacional en su
encuadre. La estrategia de Lenin tenía dos vertientes; una dimensión política, dar
todo el poder y la soberanía a los soviets, arrebatándoselo al gobierno provisional.

Por otro lado, insistir en la necesidad de contribuir al proceso de maduración de la


revolución en un sentido popular, obrero y campesino. Las masas, a la vanguardia
del partido, acabaron por darle la razón a Lenin. Tras una insurrección fallida en
Julio que llevó de nuevo al exilio o a la cárcel a muchos líderes Bolcheviques, éstos
acabaron por ganar la mayoría de los Soviets de Moscú y Petrogrado en octubre
provocando un levantamiento que, dio el poder a la facción Bolchevique.

En el fondo este dilema es la toma de conciencia de que los procesos


revolucionarios, para no disolverse en fragmentos, deben ser organizados
activamente. El problema de la organización de la revolución y del partido que la
debe organizar es el problema leninista por excelencia. Si Lenin se distancia por
completo del terrorismo populista y anarquista ruso del siglo XIX, que era la práctica
principal de los movimientos antizaristas, es porque se centraba en objetivos
individuales, dejando el sistema intacto y las masas desmovilizadas, y por tanto
mostrándose totalmente ineficaz. Lenin, en cambio, creía en la necesidad de
orquestar un levantamiento masivo, sin el cual no hay revolución posible.

28
La otra gran diferencia política que marcó la historia del socialismo ruso fue la
división del Partido Socialdemócrata en dos facciones; la Menchevique (minoría) y
la Bolchevique (mayoría). La diferencia nace de un debate organizativo acerca del
estatus del militante del partido y las condiciones de entrada. Martov, líder de la
facción menchevique, defendía condiciones más laxas, mientras que el líder
bolchevique defendía la idea de un partido de revolucionarios profesionales
trabajando entre la clandestinidad y la esfera pública, y absolutamente
comprometidos al partido. Estos debates organizativos no son triviales. El diseño
interno del partido no fue gratuito y condicionó cuestiones políticas fundamentales.

La insurrección

Un levantamiento popular en contra de un Estado capitalista o un levantamiento


armado contra un ejército colonizador deben ser realizados con precisión,
especialmente en las fases finales. Una insurrección debe organizar y poner en
juego una multitud de elementos heterogéneos que persiguen finalidades
particulares.

El trabajo de Lenin demostró como una diversidad de agentes políticos y sociales;


partidos, asociaciones, grupos sociales diversos; las masas en su conjunto, lograron
una ruptura política como una revolución, una transformación radical de los modos
de vida, teniendo en cuenta que cada grupo tiene unos intereses particulares. Los
creadores de un orden nuevo, para que éste sea realmente emancipador, deben
ser las masas que son las que deben hacer Historia por sí mismas y apropiarse del
poder político. No puede ser que una unidad privilegiada les robe la voz.

Lenin al final de su vida lucho contra las propias dinámicas del partido Bolchevique
que fueron desplazando las aspiraciones democráticas radicales de los soviets en
beneficio de aspiraciones personales de ciertos líderes y la generación de una
burocracia que se convirtió ciega ante el horizonte histórico emancipador del que se
suponían que eran los aceleradores o promotores.

El texto, la planificación de una revolución está siempre en proceso de ser escrita y


sometida a todo tipo de modificaciones debido a causas externas, ajenas e
imprevistas que obligan constantemente a replantear las tácticas, las estrategias y
los objetivos. A lo que se añade la disonancia y diferencia de cada agente social, su
posible incompatibilidad funcional o estructural, y la esencia cegadora en la que
están inmersos a la hora de perseguir sus intereses particulares imposibilitándoles
encuadrar sus objetivos en ese horizonte mayor y políticamente más importante.

Lenin era consciente de que los fragmentos no se unen ni se resignifican solos.


Puede haber estallidos, revueltas o insurrecciones, pero sólo la conciencia activa
de los cuadros dedicados a construir una revolución y a ensanchar de esa energía
al resto de movimientos es capaz de generar revoluciones victoriosas. Por tanto,
una de las principales enseñanzas de Lenin es que no hay horizonte revolucionario
sin organización revolucionaria. La revolución sólo acontece si se logran dominar
las condiciones históricas, no desaprovechando las oportunidades adecuadas, en

29
la toma de conciencia de la absoluta fragilidad y contingencia de que algo así como
una revolución tenga lugar y que posteriormente triunfe.

La ausencia de un horizonte o imaginario emancipatorio post-capitalista a día de


hoy acordémonos de aquello de que es más fácil imaginar el fin del mundo que el
fin del capitalismo, quizás se deba en gran parte a la inexistencia de organizaciones
políticas que lo articulen y construyan.

El Estado socialista

Lenin sentía que la vieja burocracia zarista había logrado conquistar a sus
camaradas, que había adoptado con bastante facilidad los viejos métodos de
gobierno, las prácticas culturales, de sus opresores del pasado. Lenin, inspirado por
la mayor experiencia socialista habida hasta la fecha, la Comuna de París de 1871,
defendía un nuevo modelo estatal que condujese a la disolución de los aparatos
represivos y burocráticos del Estado, esa maquinaria que organiza la violencia para
la represión de clase, así como la superación del parlamentarismo considerado
como una suplantación fetichizad ora de la democracia.

Este modelo tenía una máxima principal: todo el poder para los soviets. Los soviets
eran las asambleas donde asistían los representantes de trabajadores y soldados
diseñados como una superación de la separación de poderes; todos los cargos tanto
de los soviets como de la administración debían poder ser revocados, ningún
representante debía tener privilegios políticos, debían poder a su vez repartir justicia
y organizar el conjunto de la economía.

Lenin proponía en el "El Estado y la Revolución" que "la Comuna sustituye el


parlamentarismo venal y podrido de la sociedad burguesa por instituciones en las
que la libertad de crítica y de examen no degenera en engaño, pues aquí los
parlamentarios tienen que trabajar ellos mismos, tienen que ejecutar ellos mismos
sus leyes, tienen que comprobar ellos mismos los resultados, tienen que responder
directamente ante sus electores. Las instituciones representativas continúan, pero
desaparece el parlamentarismo como sistema especial, como división del trabajo
legislativo y ejecutivo, como situación privilegiada para los diputados. Sin
instituciones representativas no puede concebirse la democracia, ni aun la
democracia proletaria". Su tesis, derivada de las reflexiones de Marx sobre la
Comuna de París, que el poder socialista debe suponer no una simple transición de
una clase a otra, sino de una modalidad de poder a otra.

Las masas controlando directamente y exclusivamente, sin más supervisión que la


suya, su propio destino.

Esta visión del futuro Estado Socialista no llegó a verse plasmada en la realidad, si
se generó el poder dual soviético. Pero no desapareció la burocracia ni el ejército
permanente, las dos patas del estado burgués en opinión de Lenin, y apareció una
nueva forma de burocracia vinculada al partido.

30
Pero la experiencia posterior de la revolución es la experiencia de la
contrarrevolución. La experiencia de la Guerra Civil fue la matriz fundamental del
futuro desarrollo de la Unión Soviética. No se puede entender la deriva que tomaron
los Bolcheviques y la importancia de la disciplina y ciertas formas autoritarias si uno
no tiene en cuenta el asedio brutal de las fuerzas reaccionarias rusas con el apoyo
de multitud de potencias extranjeras. Los años de una guerra devastadora fueron
más determinantes para la forma final que tomaría la revolución que su nacimiento,
moldeándola de tal forma que facilitó su posterior desarrollo estalinista.

El sueño de un Estado-Comuna había sido reemplazado por la realidad un Estado-


partido que sufría deformaciones burocráticas porque el viejo aparato estatal zarista
no había sido destruido. La solución pasaba a esas alturas por poner al partido bajo
el riguroso control de las masas. Pero he aquí el problema que identificó Lenin: la
insuficiente educación y cultura que dificultaba la generación de un clima político
suficientemente maduro para una posible reconversión del proceso en marcha. Así
mismo, se adquirió la conciencia de la dificultad técnica de generar un nuevo tipo
de Estado. Crear de cero un nuevo tipo de Estado que rompe totalmente con las
viejas formas es una tarea que requiere de mucho conocimiento técnico y jurídico.

La ausencia

Después de la muerte de Lenin, Stalin presentó una variante rígida del leninismo.
En el influyente clásico de 1924 de Joseph Stalin, "Los fundamentos del leninismo",
se nos dice que "el leninismo es el marxismo en la era del imperialismo y la
revolución proletaria", lo que sugiere que, si deseas ser un marxista genuino, no
puedes cuestionar sino solo abrazar esas ideas.

En contraste con todo esto, la formulación de Stalin "El leninismo es marxismo"


presento el pensamiento de Lenin como el único marxismo verdadero que no puede
ser cuestionado; una sistematización condensada de estilo catequista y de tono
autoritario.

La dictadura burocrática encabezada por Stalin que, a partir del aislamiento y la


erosión de la Revolución rusa, buscó una ideología dogmática para ayudar a
reforzar su propio poder cada vez más incuestionable. La "revolución desde arriba"
asesinamente implementada por el régimen de Stalin, cuya rápida industrialización
y colectivización forzada de la tierra culminó en represiones crecientes, regímenes
culturales autoritarios, purgas sangrientas y campos de trabajos forzados.

Prácticas y teorías

Las ideas políticas y organizativas de Lenin no fueron abstracciones incorpóreas,


sino que se confrontaban constantemente con la realidad del movimiento obrero y
del proceso revolucionario. Que elementos conceptuales aporto la inteligencia
estratégica de Lenin, el artífice de la autonomía de la política de la clase trabajadora:

31
La comprensión de la necesidad de independencia política de la clase obrera en las
luchas sociales y políticas, y la necesidad de su liderazgo si estas luchas pretenden
triunfar.

Una concepción coherente de la organización práctica, democrática y


revolucionaria.

El desarrollo de una táctica de frente unido, en la cual diversas fuerzas políticas


puedan trabajar juntas en la consecución de los mismos fines, pero de un modo que
permita a las organizaciones socialistas avanzar en perspectivas efectivamente
revolucionarias.

Rigor intelectual y práctico en el empleo de la teoría marxista y ausencia de


dogmatismo y sectarismo.

Un análisis profundo del imperialismo y la cuestión nacional.

Una aproximación internacionalista al análisis de la realidad social.

Lenin acentuó la necesidad de que la clase obrera socialista organizada apoyase


todas las luchas de quienes sufren opresión.

La búsqueda de la libertad de discurso y de expresión, la libertad de expresión


cultural, los derechos de las minorías religiosas, los derechos de los grupos étnicos
y raciales, los derechos de la mujer, de los soldados, de los estudiantes y de los
campesinos.

Que un revolucionario tiene que ser un tribuno del pueblo, alguien capaz de
reaccionar a cada manifestación de tiranía y de opresión, sin importarle dónde tenga
lugar.

La aproximación de Lenin también implica integrar las luchas reformistas dentro de


una estrategia revolucionaria. Este punto guarda relación con una notable
comprensión de cómo las luchas democráticas desembocan finalmente en una
revolución socialista.

El poder de la burguesía sólo puede ser desafiado mediante una educación


sistemática y sostenida y un trabajo de agitación y organización de la mayoría de la
clase obrera.

Las habilidades y conocimiento necesarios para llevar a cabo acciones efectivas, y


para crear posibilidades revolucionarias, sólo podrán hacerlos quienes se dediquen,
toda su vida.

32
Conclusión

Podemos llegar a una conciencia anticapitalista mirando al mundo y con una pizca
de inteligencia y de compostura moral, pero con eso no llegar a tener una conciencia
de los mecanismos dominación y de las instituciones de poder. La distinción entre
conciencia política espontánea y obtenida, es una distinción necesaria, no es
cuestión de la sutileza de la vanguardia frente a la incapacidad de las masas, sino
de una distinción epistemológica entre tipos de conocimiento iguales para todos.
Como nos recordaba Lenin; sin teoría revolucionaria no hay movimiento
revolucionario. Pero de acuerdo con Lenin, al mismo tiempo no hay teoría adecuada
sin práctica revolucionaria. La teoría revolucionaria correcta, insistía, toma su forma
final en estrecha relación con la actividad práctica de un movimiento de masas
revolucionario.

Y porque volver a Lenin en la era del capitalismo tardío. La Revolución de Octubre


transformó la política mundial y en el proceso, rehízo el siglo XX con un
enfrentamiento frontal al capitalismo y a los imperios, acelerando la
descolonización. La ideología dominante y las estructuras de poder que ésta
defiende son, al día de hoy, tan hostiles a las luchas sociales y de liberación que
una recuperación lo más amplia posible de su memoria histórica y política es ya un
acto de resistencia en sí mismo.

Fernando Coll..

33
poemas

GUERRILLERA ESTÁN AQUÍ

No te vayas guerrillera He de llamar aquí como si aquí


no te marches compañera; estuvieran.
si te vas tras el combate, Hermanos: sabed que nuestra lucha
si te duermes de agonía, continuará en la tierra.
no me dejes sin tu esencia…,
no abandones mi conciencia. Continuará en la fábrica, en el
campo,
Déjame un pedazo de tu voz en la calle, en la salitrera.
para sembrarlo con tus besos En el cráter del cobre verde y rojo,
en la esperanza profunda en el carbón y su terrible cueva.
de mis sueños combatientes. Estará nuestra lucha en todas
partes,
Déjame un pedazo de tus sueños, y en nuestro corazón, estas
para guardarlos sin cadenas banderas
en el raudo viento que presenciaron vuestra muerte,
de mis ansias libertarias. que se empaparon en la sangre
vuestra,
Déjame las huellas fatigadas se multiplicarán como las hojas
de tu larga marcha en la montaña de la infinita primavera.
para encontrar en esa ruta
el mejor futuro sin tiranos. Pablo Neruda.
Déjame las alas de tus quimeras,
…tu olor a monte,…a cañada,
LOS QUE TIENEN POR OFICIO
y tu credo firme por lo justo,
LAVAR LAS CALLES
y tu insaciable entrega por lo digno.

Déjame el aliento dulce Los que tienen por oficio lavar las
de tu sabia lucha por el pueblo calles
para juntar tu fuego con mi fuerza (madrugan, Dios les ayuda)
encuentran en las piedras, un día y
y pelear sin alto en las trincheras.
otro,
Déjame tu canto de guerrera, regueros de sangre.
déjame tu fusil y tu alegría, Y la lavan también: es su oficio
déjame tu magno empeño y valentía…, Aprisa
para hacer de la batalla, no sea que los primeros transeúntes
la pisoteen.
aunque sea con la muerte,
mi querer…, mi poesía.
José Arango.
Jesús Santrich.

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