UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE PSICOLOGIA
ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES
SOCIALES
Daniela Rubi Perez Cerna
2128951
Grupo: 004
A 24 de febrero del 2025
El Entrenamiento en Habilidades Sociales (EHS) es un tratamiento cognitivo conductual
en el que se aplican un conjunto de técnicas cuyo objetivo es mejorar la calidad de las
relaciones interpersonales, de comunicación y relacionales (Segrin, 2009).
El déficit en habilidades sociales está asociado a numerosos problemas emocionales y
de desadaptación. Hay numerosos estudios que demuestra la asociación entre déficit de
habilidades sociales y proplemas de aislamiento social, fracaso escolar y delincuencia
en la infancia y adolescencia.
3.1.1. Modelos de adquisición de las habilidades sociales
Kelly (1988) señala cómo desde la perspectiva desde la teoría del aprendizaje social, las
habilidades sociales son conductas aprendidas y hay distintos mecanismos que podrán
explicar su adquisición y mantenimiento.
Destaca los siguientes:
Reforzamiento directo de las habilidades, experiencias de aprendizaje vicario u
observacional, retroalimentación interpersonal recibida y desarrollo de expectativas
cognitivas respecto a las situaciones interpersonales.
Reforzamiento positivo: A lo largo del desarrollo del individuo las conductas sociales
se ejecutan y mantienen por sus consecuencias reforzantes. Ya en la primera infancia
se aprenden rápidamente las conductas que generan consecuencias positivas en el
ambiente y conductas tales como sonreír, balbucear e ir adquiriendo habilidades motoras
generan respuestas físicas y atencionales de los mayores. Posteriormente, el repertorio
de conductas interpersonales del niño va siendo mucho más elaborado, variado y verbal.
En el propio desarrollo, a medida que distintos tipos de situaciones sociales inducen
consecuencias positivas tanto para el niño como posteriormente para el adulto resultarán
reforzadas e incluidas en el repertorio interpersonal.
Retroalimentación interpersonal: En los contextos sociales, la retroalimentación es la
información por medio de la cual otra persona nos comunica su reacción ante nuestra
conducta. Cuando esta retroalimentación es positiva, fortalece ciertos aspectos de la
conducta social tanto conductuales como cognitivos mientras que si es negativa debilita
aspectos particulares de la conducta. Así, por ejemplo, cuando a una persona su
interlocutor le dice "me gusta mucho que me escuches", o "lo que dices me estimula ",
esa conducta será fortalecida por la reacción producida en la otra persona.
Modelos explicativos del comportamiento incompetente
Con respecto a por qué los individuos no muestran conductas socialmente adecuadas y
eficaces se han propuesto una serie de modelos que pretenden explicar las causas del
fracaso en la conducta social. Los principales modelos resumidos por Bellak y Morrison
(1982) son los siguientes:
Modelo de déficit de conductas. Este modelo sostiene que la incompetencia social se
explica por la carencia de conductas adecuadas en el repertorio del comportamiento del
sujeto, debido a una socialización deficiente o a la falta de experiencias sociales
adecuadas de forma que no ha tenido la oportunidad de aprender las habilidades
necesarias.
3.2. Tipos de habilidades sociales
Las habilidades sociales constituyen un amplio rango de competencias que se pueden
agrupar en distintas categorías relacionadas entre sí. Cabe resaltar las siguientes:
◦ Habilidades no verbales relacionadas con el lenguaje corporal como son la
expresión facial, el contacto ocular, ademanes y posturas, etc.
◦ Habilidades básicas de conversación
◦ Habilidades de comunicación
◦ Habilidades emocionales
◦ Habilidades de autoprotección
◦ Habilidades de solución de problemas
◦ Habilidades de aproximación-evitación en las relaciones íntimas y en la
consecución de objetivos vitales.
Otra forma de agrupar las habilidades sociales que se trabajan en el Entrenamiento en
Habilidades Sociales es distinguir entre habilidades conductuales y habilidades
cognitivas y cambios fisiológicos.
3.3.1. Evaluación y selección de las habilidades sociales
El EHS, al igual que el resto de las intervenciones cognitivo-conductuales, requiere una
evaluación rigurosa. La evaluación de las habilidades sociales se suele llevar a cabo
mediante varios procedimientos combinados.
Entrevista
Suele constituir el inicio de toda evaluación y en ella se pueden observar las
características de la conducta social del sujeto que también podrá identificar sus déficits
tanto a nivel molar como molecular. Debido a que la propia situación de la entrevista es
una situación de interacción, se puede también observar el comportamiento del paciente
en cuanto a elementos tales como el contacto visual, la postura, el volumen de la voz, la
fluidez del discurso etc.
Autoobservación y registro
La observación del paciente de su propia conducta es uno de los elementos
fundamentales para que tome conciencia de su funcionamiento y mantenga la motivación
para el cambio.