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Beneficios de Prácticas Deportivas

El documento analiza diversas prácticas deportivas y su impacto en la salud integral, destacando la importancia de la actividad aeróbica, el entrenamiento de fuerza, ejercicios de flexibilidad y deportes de equipo. Se enfatiza la necesidad de una prescripción adecuada de la actividad física para mejorar la salud, prevenir enfermedades crónicas y promover el bienestar psicológico. Finalmente, se proponen recomendaciones para implementar programas deportivos que favorezcan el desarrollo integral del individuo.
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Beneficios de Prácticas Deportivas

El documento analiza diversas prácticas deportivas y su impacto en la salud integral, destacando la importancia de la actividad aeróbica, el entrenamiento de fuerza, ejercicios de flexibilidad y deportes de equipo. Se enfatiza la necesidad de una prescripción adecuada de la actividad física para mejorar la salud, prevenir enfermedades crónicas y promover el bienestar psicológico. Finalmente, se proponen recomendaciones para implementar programas deportivos que favorezcan el desarrollo integral del individuo.
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TECNICAS DEPORTIVAS

NOMBRE :MICHELL GOMEZ TORREGLOSA

INTITUCION EDUCATIVA LA INMACULADA

MATERIA :EDUCACION FISICA

GRADO: 10

2025
Resumen

El presente trabajo explora de manera técnica diversas prácticas deportivas y su

impacto en la salud integral. Se abordan las características, beneficios y retos asociados a

actividades aeróbicas, entrenamiento de fuerza, ejercicios de flexibilidad y deportes de

equipo. A través del análisis de literatura científica y de las directrices de organismos

reconocidos, se destaca la importancia de la prescripción adecuada de la actividad física para

el mejoramiento del estado de salud, la prevención de enfermedades crónicas y la promoción

del bienestar psicológico. Finalmente, se discuten recomendaciones para la implementación

de programas deportivos que favorezcan el desarrollo integral del individuo.

Palabras clave: prácticas deportivas, salud, entrenamiento, bienestar

Introducción

El deporte y la actividad física constituyen herramientas fundamentales para la

promoción de la salud y la calidad de vida. Diversas prácticas deportivas han sido estudiadas

en términos de su eficacia para mejorar la condición cardiovascular, la fuerza muscular, la

flexibilidad y el equilibrio, además de favorecer la integración social en el caso de los

deportes de equipo (American College of Sports Medicine [ACSM], 2018). El presente

trabajo tiene como objetivo analizar de forma técnica las características y beneficios de varias

prácticas deportivas, basándose en estudios recientes y en guías de organismos

especializados.
1. Actividad Aeróbica

La actividad aeróbica, que incluye disciplinas como correr, nadar y andar en bicicleta,

se caracteriza por su capacidad para mejorar la resistencia cardiovascular. Estudios indican

que la práctica regular de ejercicio aeróbico reduce el riesgo de enfermedades

cardiovasculares y metabólicas (Garber et al., 2011). Además, se ha evidenciado que

actividades como el jogging o el ciclismo favorecen la liberación de endorfinas, lo que

contribuye a la mejora del estado de ánimo y la reducción del estrés.

Ventajas:

• Mejora de la capacidad cardiorrespiratoria.

• Regulación del metabolismo y control del peso corporal.

• Beneficios psicológicos, como la disminución de la ansiedad.

Consideraciones técnicas:

La intensidad y duración de la actividad deben ajustarse a las capacidades

individuales, recomendándose una frecuencia mínima de 150 minutos de actividad moderada

o 75 minutos de actividad vigorosa por semana, conforme a las directrices del ACSM (2018).

2. Entrenamiento de Fuerza

El entrenamiento de fuerza, que abarca el uso de pesas, máquinas o el peso corporal,

es esencial para el desarrollo muscular y la mejora de la densidad ósea. La literatura científica

respalda que una adecuada prescripción del entrenamiento de resistencia no solo incrementa
la fuerza, sino que también reduce el riesgo de lesiones en actividades diarias (American

College of Sports Medicine, 2014). Este tipo de entrenamiento es especialmente relevante en

poblaciones de edad avanzada, para contrarrestar el deterioro muscular.

Beneficios específicos:

• Aumento de la masa muscular y mejora de la fuerza.

• Prevención de la osteoporosis y mejora en la estabilidad articular.

• Incremento del metabolismo basal.

Aspectos metodológicos:

Es importante considerar la progresión gradual en la carga, el número de repeticiones

y la técnica correcta para evitar lesiones. Se recomienda un programa supervisado,

especialmente en personas con poca experiencia en entrenamiento de fuerza.

3. Ejercicios de Flexibilidad y Equilibrio

Las prácticas que incluyen ejercicios de flexibilidad y equilibrio, como el yoga y el

pilates, son fundamentales para mejorar la amplitud de movimiento y la coordinación.

Diversas investigaciones han demostrado que estas prácticas no solo contribuyen a la salud

física, sino que también pueden tener efectos positivos en el bienestar mental (Field, 2016).

La combinación de estiramientos, posturas y técnicas de respiración favorece la relajación

muscular y la reducción del estrés.


Componentes clave:

• Estiramientos dinámicos y estáticos para mantener la elasticidad

muscular.

• Ejercicios de equilibrio que mejoran la propriocepción.

• Integración de técnicas de meditación y respiración.

Aplicación práctica:

La incorporación de ejercicios de flexibilidad y equilibrio es recomendada como

complemento a otras formas de actividad física. Programas integrados pueden mejorar

significativamente la calidad de vida, especialmente en adultos mayores.

4. Deportes de Equipo

Los deportes de equipo, tales como el fútbol, baloncesto y voleibol, combinan el

beneficio físico con el desarrollo de habilidades sociales y de cooperación. La dinámica

grupal fomenta la comunicación, la resolución de conflictos y la construcción de relaciones

interpersonales (Weiss & Wiese-Bjornstal, 2009). Además, la práctica regular de deportes en

equipo se ha relacionado con mejoras en la coordinación, la agilidad y la motivación para

mantener un estilo de vida activo.

Aspectos positivos:

• Desarrollo de habilidades sociales y trabajo en equipo.

• Incremento de la motivación y adherencia a la actividad física.


• Estímulo del sentido de pertenencia y la cohesión grupal.

Desafíos:

La organización y coordinación de los entrenamientos pueden ser complejas, y es

fundamental contar con un liderazgo que promueva la equidad y el respeto entre los

integrantes del equipo.

Discusión

Cada una de las prácticas deportivas analizadas presenta beneficios específicos y retos

que deben ser considerados en función de los objetivos individuales y colectivos. La

evidencia científica respalda la integración de distintos tipos de ejercicio para lograr una

condición física y mental óptima. La combinación de actividad aeróbica, entrenamiento de

fuerza, ejercicios de flexibilidad y deportes de equipo permite abordar diferentes dimensiones

de la salud, optimizando el rendimiento y la prevención de enfermedades. No obstante, la

implementación de programas deportivos debe ser personalizada y supervisada por

profesionales capacitados, considerando las condiciones y limitaciones de cada individuo

(Garber et al., 2011; ACSM, 2018).

Conclusión

El análisis de las diferentes prácticas deportivas evidencia que una aproximación

multidisciplinaria en la actividad física es fundamental para el desarrollo integral de la salud.

La integración de ejercicios aeróbicos, de fuerza, flexibilidad y deportes de equipo no solo

mejora las capacidades físicas, sino que también fortalece aspectos emocionales y sociales.
Se recomienda la implementación de programas de entrenamiento que combinen estos

elementos, adaptándose a las necesidades y características particulares de los individuos, con

el fin de promover un estilo de vida saludable y prevenir afecciones crónicas.

Referencias

American College of Sports Medicine. (2018). ACSM’s guidelines for exercise

testing and prescription (10ª ed.). Wolters Kluwer.

American College of Sports Medicine. (2014). Progression models in resistance

training for healthy adults. Medicine & Science in Sports & Exercise, 46(9), 1757–1771.

Field, T. (2016). Yoga research review. Complementary Therapies in Clinical

Practice, 24, 145–152. https://doi.org/10.1016/j.ctcp.2016.04.007

Garber, C. E., Blissmer, B., Deschenes, M. R., Franklin, B. A., Lamonte, M. J., Lee, I.

M., … & Swain, D. P. (2011). Quantity and quality of exercise for developing and

maintaining cardiorespiratory, musculoskeletal, and neuromotor fitness in apparently healthy

adults: Guidance for prescribing exercise. Medicine & Science in Sports & Exercise, 43(7),

1334–1359.
Weiss, M. R., & Wiese-Bjornstal, D. M. (2009). Promoting positive youth

development through physical activity. President’s Council on Physical Fitness and Sports

Research Digest, 10(3), 1–8.

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