Apuntes 2
Temas abordados
Apuntes 2
Temas abordados
¿QUÉ ES LA CIENCIA?
Galileo y Kant afirman que la psicología nunca se podría convertir en una ciencia debido a su interés por la experiencia subjetiva.
La ciencia apareció como respuesta a preguntas sobre la naturaleza mediante el examen directo de la misma, en lugar de depender
exclusivamente del dogma eclesiástico, de antiguos poderes o de la superstición.
Desde los comienzos de la ciencia, su última autoridad ha sido siempre la observación empírica (la observación directa de la
naturaleza).
EVOLUCIÓN CIENTÍFICA DE LA PSICOLOGÍA
Los hombres primitivos intentaron explicar los sucesos naturales, proyectando los atributos humanos sobre la naturaleza. Por
ejemplo, el cielo y la Tierra se podían enfadar o estar tranquilos, igual que lo haría el hombre.
Animismo: considerar la naturaleza como si estuviese viva.
Antropomorfismo: proyección de los atributos humanos en la naturaleza.
ANTIGUA GRECIA
En los siglos V y VI a.C, las explicaciones de los griegos sobre las cosas eran todavía predominantemente religiosas. Existían dos
teologías principales: la olímpica y la dionisiaca-órfica.
Religión olímpica: consistía en creer en los dioses del Olimpo descritos en los poemas homéricos. Los dioses mostraban poco
interés por las preocupaciones de los hombres. Solían ser irascibles y amorales.
Religión dionisíaca-órfica: era la religión de la clase obrera griega cuyas vidas se caracterizaban por la incertidumbre política y
religiosa. Esta religión está basada en la leyenda de Dionisio (dios de la vegetación) y su discípulo Orfeo.
La magia, la superstición y el misticismo dominaron los intentos de comprender la naturaleza, durante la mayor parte de la historia
antigua. El pensamiento humano dio un gran paso cuando se ofrecieron explicaciones naturales en lugar de sobrenaturales.
Los primeros en presentar tales explicaciones, fueron los antiguos filósofos griegos. La filosofía empezó cuando las explicaciones
naturales reemplazaron a las sobrenaturales.
Cosmologos: primeros filósofos que explicaban el origen, la estructura y el proceso gobernante en el cosmos (el universo). Ej:
Tales, Anaximandro, Heráclito, Parménides, Pitágoras&
En la Odisea, Homero describió a los médicos como personas que vagaban por el mundo, vendiendo sus servicios a quien los
necesitaba. Los que tuvieron éxito ganaron una reputación que les precedía; a algunos se les veía como seres divinos y, una vez
muertos se erigían templos en su honor. En estos templos, los sacerdotes practicaban la medicina según las enseñanzas del
difunto. Los sacerdotes mantuvieron sus enseñanzas en secreto. Esta medicina del templo se hizo muy popular y se solicitaban
muchas curas maravillosas. En la medida en que el tratamiento de las dolencias era psicosomático, es muy posible que esta
medicina fuese muy eficaz porque se realizaba junto a rituales y ceremonias.
Entre los antiguos médicos griegos, destacó Hipócrates que poseía una extraordinaria habilidad para diagnosticar, pronosticar y
tratar la enfermedad. A partir de su educación y sus observaciones, concluyó que todos los desórdenes (tanto mentales como
físicos) estaban originados por factores naturales como la susceptibilidad heredada a la enfermedad, las lesiones orgánicas y el
desequilibrio de los fluidos del cuerpo. Se considera a Hipócrates como el padre de la medicina.
Renacimiento (1450-1600): aquí la tendencia fue retornar al método de investigación sin prejuicios que caracterizó a la antigua
filosofía griega. Europa cambió gradualmente desde el ser centrado en Dios, al ser centrado en el hombre. Si Dios existía, existía
en la naturaleza, por lo tanto, estudiar la naturaleza era conocer a Dios. La atención se apartó de los cielos (objetivo de Pitágoras,
Platón y los antiguos cristianos) para centrarse en el hombre.
Humanismo: gran interés por los seres humanos. Interés por cómo piensa, siente o se comporta el ser humano.
FISIOLOGÍA Y PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL
Los logros científicos de los siglos XVII y XVIII permitieron el análisis, mediante métodos más novedosos y precisos, de muchas de
las preguntas que los filósofos clásicos se habían planteado.
Astrónomos: los primeros que utilizaron el conocimiento de la fisiología humana para el desarrollo del resto de las ciencias.
Hasta el siglo XIX, prevalecían teorías sobre la naturaleza de los nervios y su manera de funcionar. Descartes, consideraba que el
nervio estaba formado por un conjunto de fibras que conectaban los receptores sensitivos del cerebro. Dichas fibras, alojaban
unos tubos huecos transmisores de los= espíritus animales= desde el cerebro hasta los músculos.
En 1811, el fisiólogo Charles Bell expuso una teoría completamente diferente. Según sus investigaciones, los nervios sensitivos
accedían a las raíces posteriores (dorsales) de la médula espinal y los nervios motores salían de las raíces posteriores (ventrales).
Wilhelm Wundt: fundador de la psicología experimental. En 1862 realizó un experimento que le llevó a creer que era posible una
disciplina de psicología experimental independiente. Utilizando un aparato, demostró que se tardaba aproximadamente 1/10
parte de un segundo en cambiar la atención del sonido de una campana a la posición de un péndulo y viceversa. Wundt creía que
con este <medidor del pensamiento= había demostrado que los hombres podían atender un solo pensamiento a la vez y que
tardaba 1/10 parte de un segundo en cambiar de un pensamiento a otro.
En el siglo XIX se realizaron las primeras medidas de la inteligencia (Galton, Cattell), Binet desarrolló el término CI.
Escuela del funcionalismo en los Estados Unidos (1896): defiende que los sucesos mentales y la conducta abierta tienen siempre
una función. Esta corriente sigue vigente en la actualidad. Representante de esta corriente es James que consideró la conciencia
como una corriente de sucesos metales cambiando continuamente, cuyo propósito era permitir a la persona adecuarse al entorno.
Thorndike que tras sus estudios con animales, concluyó que el aprendizaje se producía gradualmente en lugar de todo a la vez.
CONDUCTISMO
A Watson se le considera el fundador del conductismo, a principios del S XX en EEUU, pero a la vez se desarrollaba en Rusia la
psicología objetiva rusa. Estas corrientes, estudian únicamente los fenómenos que son directamente observables y que se pueden
medir. Representantes de la escuela rusa con Sechenov, Pavlov (reflejos condicionados) y Bechterev.
PSICOLOGIA DE LA GESTALT
Al mismo tiempo que los conductistas se estaban rebelando en contra del funcionalismo en EEUU, un grupo de jóvenes psicólogos
alemanes se rebelaban en contra de la psicología experimental de Wundt. Estos psicólogos creían que no se experimentaban
cosas en piezas aisladas sino en configuraciones intactas, con significado. No vemos parches de verde, azul y rojo sino que vemos
a las personas, los coches, los árboles y las nubes. Los miembros fundadores de esta escuela fueron, Wertheimer, Koffka y Köhler.
PSICOANÁLISIS
Al considerar a la psicología como una ciencia, inicialmente se determinó que esta disciplina estaba vinculada a la consciencia,
aunque más tarde se llegó a considerar como una ciencia de la conducta. El psicoanálisis considera la importancia de los procesos
inconscientes como causas fundamentales de las enfermedades mentales. Freud consideraba que los hombres se encontraban
inmersos en una batalla perpetua entre sus tendencias irracionales (dionisíacas) y racionales (apolíneas).
PSICOLOGÍA CONTEMPORÁNEA
La psicología contemporánea refleja su larga y diversa historia. Las metodologías utilizadas más a menudo para estudiar a los
hombres a través de la historia de la psicología han sido la intronspección, la observación naturalista y la experimentación. Todas
estas metodologías se encuentran en la psicología actual.
EVALUACIÓN PSICOLÓGICA
La evaluación psicológica es la disciplina de la psicología científica que se ocupa de la exploración y análisis del comportamiento
de un sujeto o de un grupo de sujetos humanos. La evaluación psicológica implica un proceso de solución de problemas y toma
de decisiones. Los métodos de evaluación psicológica son: la observación, los autoinformes, la entrevista, técnicas proyectivas, y
las técnicas psicométricas.
LA OBSERVACIÓN
Observación: estrategia fundamental del método científico y, por tanto, cualquier técnica de recogida de información en
evaluación psicológica conlleva de una u otra forma observación. La observación es una conducta humana universal, pero no sería
correcto decir que todas las técnicas de recogida de información en evaluación psicológica son técnicas observacionales. Las
características del método observacional son:
• Quién observa es un experto o ha sido entrenado para observar. Por ejemplo, cuando le pedimos a los padres que registren
en una hoja de observación conductas de su hijo.
• Lo que se observa generalmente, es un hecho que ocurre en una situación natural o una situación análoga o artificial creada
para reproducir el comportamiento que ocurre en una situación natural.
• Se observa de forma sistemática, por lo que la observación conlleva un protocolo u hoja de registro preparada para ello.
¿Qué se observa?
• Atributos: de la observación de la conducta manifiesta (verbal o no verbal) se infieren determinadas características que se
supone están siendo expresadas por dicha conducta.
• Conductas: cualquier conducta puede ser descrita en una serie de aspectos de mayor a menor especificidad.
• Interacciones: en ocasiones la unidad a observar no está formada por una sola conducta sino por la relación secuencial entre
dos eventos procedentes de dos o más personas.
• Productos de conducta: se observa el resultado de un conjunto de actividades que el sujeto ha realizado en situaciones tanto
naturales como artificiales.
¿Con qué observar?
• Registros narrativos: presentan un formato flexible para permitir recoger diferentes características y modalidades de las
actividades de los sujetos.
• Escalas de apreciación: utilizadas cuando se pretende la cuantificación, calificación o clasificación de las actividades de un
sujeto. Existen distintos tipos de escalas pero a través de todas ellas se pretende que el observador valore la frecuencia y la
intensidad de la conducta.
• Registros de conductas: se trata de una agrupación de una serie de eventos conductuales bien definidos que son relevantes
para el caso estudiado.
• Matrices de interacción: dirigidas a la constatación de las interacciones que se producen entre el ambiente social y la
conducta.
LOS AUTOINFORMES
<Si quieres saber la experiencia interna de una persona, quizás el método más directo es preguntarle= (Kleinmutz).
Autoinforme: mensaje verbal que un sujeto emite sobre cualquier tipo de manifestación propia. Cualquier información verbal
sobre uno mismo implica procesos de memoria, pensamiento y lenguaje.
¿Sobre qué se informa?: El sujeto puede informar sobre los siguientes aspectos:
• Conductas motoras (por ejemplo, cuántos cigarrillos consume por unidad de tiempo).
• Respuestas fisiológicas (por ejemplo, si tiene taquicardia).
• Pensamientos o cogniciones (por ejemplo, si tiene ideas de suicidio).
• Emociones (por ejemplo, si se siente triste o alegre).
• Experiencia subjetiva en relación con determinados actos o comportamientos (por ejemplo, si cree que está fumando
demasiado).
LA ENTREVISTA
Entrevista: instrumento de evaluación que precede a cualquier modalidad de intervención o proceso de toma de decisiones,
adopta un formato interactivo y está presente en el contínuo evaluación- intervención. Es un instrumento destinado a recoger
datos mediante el autoinforme o heteroinforme del sujeto evaluado. Es la técnica más utilizada en el ámbito clínico. Las entrevistas
pueden ser estructuradas, semiestructuradas o abiertas.
TÉCNICAS PROYECTIVAS
Técnicas proyectivas: instrumentos especialmente sensibles para revelar aspectos inconscientes de la persona que provocan una
amplia variedad de respuestas subjetivas.
El material presentado es ambiguo, provoca la imaginación del sujeto, de él no se derivan respuestas correctas o incorrectas y su
interpretación depende de un análisis global. Se consideran fundamentalmente ligadas al psicoanálisis. Desde las técnicas
proyectivas, se parte de que el sujeto cuenta con una estructura básica y estable de la personalidad. Toda respuesta ante el
material proyectivo no es casual, y es entendida como un signo de la personalidad del sujeto. El sujeto no es consciente de la
relación entre sus respuestas y su mundo interno y es difícil que pueda falsear las respuestas.
TÉCNICAS PSICOMÉTRICAS
Técnicas psicométricas = tests psicológicos. Es una medida de una muestra, objetiva y estandarizado, del comportamiento de una
persona. Su interpretación se lleva a cabo comparando al sujeto con un grupo que ha realizado el test del mismo modo.
Características de los tets psicológicos:
• Poseer un material, instrucciones y modo de aplicación e interpretación estandarizado. Son idénticos para todos los sujetos
evaluados.
• El resultado obtenido por el sujeto es independiente del profesional que realiza la evaluación.
• Es cuantitativo: ofrece un resultado numérico.
• Está tipificado: su interpretación sólo tiene sentido a partir de la comparación de las puntuaciones obtenidas por el sujeto
con un grupo que se establece como norma.
TEMA 2: LA ATENCIÓN
Como no podemos procesar toda la información que entra por nuestros sentidos necesitamos un filtro, la atención, que se
encargará de separar lo que nos interesa de lo que no, y <fijarnos= sólo en lo que nos interesa.
Atención: estudio de un amplio campo que engloba las siguientes áreas: concentración mental, vigilancia, atención selectiva,
búsqueda, activación, disposición y análisis.
Lo que tradicionalmente se ha incluido bajo el término atención son todos aquellos fenómenos en los que intuitivamente parece
estar implicada la atención y que con frecuencia se han vinculado, a la experiencia consciente. Una consecuencia de esto es que
las definiciones de atención propuestas por los diferentes autores han estado sesgadas hacia la parte de estos fenómenos
atencionales más cercana al autor en cuestión.
El sistema atencional es capaz de emitir respuestas arbitrariamente asociadas a los estímulos, puede dirigirse hacia cualquiera de
las fuentes de estimulación del medio externo o interno, por lo que debe elegir. Esta selección no se realiza al azar ni con un
criterio sencillo o único, por lo que el mecanismo encargado de hacerlo alcanza un valor adaptativo enorme, al permitir que la
conducta de los organismos caiga bajo el control de los estímulos que son relevantes para su supervivencia.
Se suele distinguir entre aquellos casos en los que la atención es capturada por los estímulos (externos o internos) y aquellos en
los que es la actividad interna la que determina qué estímulos ocupan su actividad atencional. En los primeros se dice que el
procesamiento es de abajo-hacia-arriba y en los segundos de arriba-hacia-abajo.
Entre los factores que favorecen una captura originada en el estímulo se suelen citar la intensidad, el movimiento, el color& es
más probable que atrape la atención un estímulo más intenso que uno menos intenso, al igual que un estímulo que se mueve
frente a uno estático o en elemento diferente o incongruente con respecto a los demás. También la novedad, el cambio, la
complejidad, el conflicto, la sorpresa y la incertidumbre hacen que nuestra atención se dirija hacia unos estímulos en lugar de
hacia otros.
Hay muchas situaciones en las que no son propiedades de los estímulos las que dirigen la atención, sino la propia actividad del
sujeto. Es este caso la selección de estímulos está cognitivamente gobernada (de arriba-hacia-abajo). Los factores internos no
pueden ejercer su influencia hasta que aparezcan estímulos externos apropiados que actúen como desencadenantes.
LA RESPUESTA DE ORIENTACIÓN
Fue el fisiólogo ruso Iván Pavlov quien primero describió este complejo patrón de respuesta. Observó cómo ante las situaciones y
estimulaciones inesperadas los perros de su laboratorio detenían su actividad motora, levantaban las orejas, volvían los ojos hacia
la fuente del estímulo, se dilataban sus pupilas, etc. Parecía que la atención del animal quedaba atrapada por el estímulo nuevo,
por lo que llamó reflejo de orientación, aunque muchos autores dudan de que este término sea corrector y prefieran llamarla
respuesta de orientación (RO). Posteriormente se han identificado algunas respuestas del sistema nervioso autónomo, como los
cambios en la conductancia de la piel o en la tasa cardíaca, que son los que se han utilizado como indicadores de la aparición de
la RO. La RO desaparece con la repetición del estímulo que la produce, esta desaparición se denomina habituación.
La presentación repetida del estímulo hace que el sujeto construya una representación interna del mismo. Cuando se presenta un
estímulo el sujeto lo compara con el banco de modelos RO es un proceso que se desarrolla con relativa rapidez.
La RO se producirá ante la aparición de estímulos inesperados y significativos o relevantes para el sujeto.
La función de la RO es facilitar le elaboración de respuestas. Tiene un valor adaptativo importantísimo ya que facilita la adquisición
de nueva información relevante con la que elaborar la respuesta más apropiada.
EL DESPLAZAMIENTO DE LA ATENCIÓN
Atendemos un estímulo cuando la actividad cognitiva se desarrollo en torno a él. Normalmente esta actividad cognitiva va
acompañada de otros componentes que pueden servirnos como signos externos. Cuando atendemos a un estímulo, por ejemplo,
dirigimos a él nuestra mirada, orientamos nuestros oídos y realizamos cambios posturales para mejorar la percepción de la
información.
Todos estos cambios periféricos no son, en sí mismos, un desplazamiento atencional, sino que son elementos que están al servicio
del auténtico desplazamiento atencional que se realiza a nivel central.
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ATENCIÓN SELECTIVA
Decimos que estamos estudiando la atención selectiva cuando disponemos la situación experimental de tal forma que sólo parte
de la estimulación que se presenta al sujeto es relevante para la tarea, mientras que hay otra parte irrelevante.
En los años 50 y 60 se realizaron los primeros experimentos en los que se presentaban dos o más mensajes auditivos. Se intentaba
determinar las condiciones en las que el sujeto es capaz de separar eficazmente los mensajes, atendiendo a uno e ignorando el
otro. Para asegurarse de que el sujeto estaba prestando atención a uno de ellos se le pedía que fuera repitiendo lo que oyese en
ese mensaje a medida que se iba presentando. Esta técnica se conoce como sombreado (del inglés shadowing) porque el sujeto
debe seguirlo tan de cerca como si fuera su sombra. Como medidas de la eficacia selectiva se analizaban el grado en que el
sombreado se realizaba sin interferencias y el recuerdo posterior del sujeto con respecto al mensaje ignorado.
Las conclusiones de estos experimentos son los siguientes:
• Al presentar un mensaje diferente a cada oído, el sujeto es capaz de sombrear sin dificultad uno de ellos.
• Cuando ambos mensajes se presentan a ambos oídos (escucha biaural) pero se distinguen por el tono (por ejemplo, una voz
masculina y otra femenina) el sombreado es también eficaz, habiendo de nuevo una ausencia total de recuerdo del mensaje
rechazado, a excepción del hecho de que era una voz masculina (o femenina).
• En escucha dicótica los sujetos no detectan en el mensaje rechazado un cambio de idioma ni la presencia de un mensaje
invertido (una cinta marcha atrás), pero sí el cambio de voz masculina a femenina o viceversa y los <cliks=, pitidos u otros
sonidos bruscos.
• Cuando los mensajes comparten las mismas características físicas (localización de la fuente, tipo de voz, volumen, idioma,
etc) los sujetos encuentran grandes dificultades para seguir uno de los mensajes. Si se trata de mensajes coherentes y no
palabras sueltas o frases <cliché= el sombreado es algo más eficaz.
Fenómeno que se produce cuando el sujeto debe dar respuestas rápidas a dos estímulos presentados en rápida sucesión. El
resultado básico esque si el segundo estímulo se presenta antes de que se haya respondido al primero, entonces se demora la
respuesta al segundo. Esta demora es la que ha recibido el nombre de período refractario psicológico. Parece como si el sistema
tuviera que esperar a que se desocupara algún mecanismo que está involucrado en el procesamiento del primer estímulo.
Esta tarea, conocida también con tarea de Eriksen en honor de quién la ideó, consiste en presentar, en el lugar donde estaba el
punto de fijación, un estímulo al que el sujeto tiene que responder los más rápidamente posible. Por ejemplo, la tarea puede
consistir en decidir con rapidez si la letra es una C o una H, apretando una tecla para cada respuesta posible. Pero no se presenta
solo la letra central, sino que a ambos lados se presentan otras letras, llamadas flancos, cuya función es actuar como distractores
y deben ser ignoradas. La manipulación experimental se basa en la relación entre el estímulo-objetivo (al que hay que responder)
y los flancos.
En la condición de flancos compatibles, éstos son iguales que el estímulo imperativo (por ejemplo, CCC ó HHH) en la de flancos
incompatibles éstos son la letra que tiene asociada la respuesta contraria (por ejemplo, CHC ó HCH) y en la de flancos neutrales
éstos no tienen asociada respuesta alguna (por ejemplo, OCO ó OHO).
El resultado habitual es que el tiempo medio de respuesta es menor en la condición de flancos compatibles, intermedio en la de
neutrales y más largo en la de incompatibles. Es decir, aunque el sujeto sabe que debe ignorar los flancos y que éstos le pueden
distraer de la tarea, su atención es incapaz de ignorarlos completamente.
LA TAREA DE STROOP
Se presentan tres tarjetas en las que se han escrito listas de palabras coloreadas. En la tarjeta de control se pueden presentar
nombres comunes escritos en diferentes colores, siendo la tarea de los sujetos decir con rapidez el color en que están escritas las
palabras. En las tarjetas experimentales las palabras son nombres de colores. En la tarjeta incongruente son diferentes los colores
que denotan las palabras y los colores en que están escritos. En ambas los sujetos deben decir con rapidez el color en que están
escritas las palabras. El resultado es que el tiempo invertido en la tarjeta experimental incongruente resulta ser mayor que el
invertido en el de control, y algo menor que éste suele ser el invertido en la tarjeta congruente. La conclusión es que aunque en
teoría la tarea se podría realizar analizando sólo el color de los estímulos, los sujetos son incapaces de ignorar la información
contenida en la propia palabra.
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LA TAREA GLOBAL/LOCAL
El material experimental consiste en una letra grande formada por letras pequeñas. En la tarea global la tarea consiste en decidir
con rapidez si la letra grande es una H o una G, mientras que en la tarea local se trata de decidir con rapidez lo mismo con respecto
a las letras pequeñas. La manipulación principal consiste en que las letras pequeñas y la grande sean la misma o la contraria.
Si en la tarea global se tarda lo mismo independientemente de que la letra grande y las pequeñas sean la misma, quiere decir que
los sujetos son capaces de filtrar la información irrelevante. Se ha encontrado que en la decisión sobre las letras pequeñas los
sujetos se ven influidos por cual sea la letra grande, pero no al contrario. Parece ser que los aspectos más globales son analizados
necesariamente, antes que los locales, por lo que su influencia es inevitable. Pero no ocurre lo contrario.
EL EFECTO SIMON
Decimos al sujeto que fije su mirada en el punto de fijación de la pantalla y que va a presentarse un estímulo en una de las
posiciones pre-indicadas. La tarea consiste en apretar con rapidez el botón de la izquierda si la letra presentada es una A y el de
la derecha si es una B, siendo diferente que la letra se presente a uno u otro lado. Lo que se ha observado es que las respuestas
ante la letra A son más rápidas si ésta se presenta a la izquierda, mientras que las respuestas ante la B son más rápidas si ésta se
presenta a la derecha. Es decir, la congruencia entre la posición en la que aparece el estímulo y la del botón de respuesta facilita
las respuestas. Los sujetos son incapaces de dejar de procesar la posición del estímulo, y ésta información interfiere con sus
respuestas.
Modelo para explicar cómo se perciben estímulos selectivamente. Postula la existencia de dos fases bien diferenciadas de
procesamiento, una pre-atencional y otra propiamente atencional.
• Fase pre-atencional: los procesos que involucra no se ven afectados por las variables ligadas a la atención, como las
intenciones. Actúa de forma automática. En esta fase el sistema extrae, en módulos independientes, las propiedades más
simples de los estímulos presentes, entre las que se encuentran la orientación de las líneas, el color, el tamaño y la dirección
de los objetos en movimiento. Estas propiedades, llamadas caracteres o rasgos, serán la base sobre la que actuará cualquier
procesamiento posterior.
• Fase atencional: la encargada de recombinar los caracteres para formar objetos que tienen una forma, color, tamaño y
movimiento particulares. La atención <pega= los caracteres que de, forma separada, se han activado en una posición concreta,
para que su combinación constituya un percepto único e integrado.
Hay casos en los que el conocimiento almacenado acerca del mundo permite que se peguen de manera mecánica ciertos
caracteres.
ATENCIÓN DIVIDIDA
En el estudio de la atención selectiva se aborda la pregunta de si somos capaces de centrar nuestra atención en lo relevante,
separándolo de lo irrelevante. Lo óptimo sería que nuestro sistema atencional fuese capaz de hacer varias cosas: seleccionar
cuando parte de la estimulación presente es irrelevante para nuestros objetivos del momento y dividir cuando nuestro objetivo
del momento es precisamente realizar dos tareas a la vez. La atención dividida estudia las condiciones bajo las cuales somos
capaces de hacer dos o más cosas a la vez.
Además de estudiar la ejecución simultánea de pares específicos de tareas, se ha tratado de evaluar los recursos que demandan
diversas tareas mediante la técnica de la prueba o de sondeo del gasto, conocida también como técnica de la tarea secundaria. La
técnica de la prueba o de sondeo del gasto consiste en añadir a la tarea principal una tarea secundaria muy sencilla, como por
ejemplo la de responder lo más rápidamente posible ante la aparición de un estímulo determinado. Por ejemplo, se puede pedir
al sujeto que realice una tarea de cálculo mental o de retención a corto plazo y, en distintos momentos de la tarea, presentar un
sonido como estímulo secundario. Cuanto mayor sea el consumo de recursos de procesamiento de la tarea primaria, menor será
la cantidad dedicada a elaborar la respuesta al estímulo secundario y mayor será el tiempo de reacción ante él.
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ATENCIÓN SOSTENIDA O VIGILANCIA
Otra de las tareas clásicas dentro del estudio de la atención es la de atención sostenida. Aquí se agrupan los estudios centrados
en cómo cambia la atención del sujeto en periodos relativamente largos de tiempo, especialmente en las de vigilancia, en las que
el sujeto debe detectar estímulos que aparecen de manera infrecuente.
El origen de estos estudios está en el ámbito militar. En Inglaterra, durante la segunda guerra mundial se convirtió en cuestión de
alta prioridad la detección rápida de aviones enemigos. Se observó que tras un periodo largo no era inhabitual que el observador
omitiese la presencia de algún avión o diese la alarma ante manchas que interpretaba erróneamente como aviones. Cuando la
tarea consiste en detectar cambios pequeños e infrecuentes, al cabo de un periodo de observación se producen alteraciones
importantes en el rendimiento, especialmente en lo que se ha llamado decremento de vigilancia.
Se ha comprobado que hay diversos factores que afectan a estos cambios en el rendimiento, entre los que hay que destacar ciertas
características de los propios estímulos, como su modalidad sensorial, su intensidad o duración, la existencia de ruido de fondo,
la complejidad de la tarea, la frecuencia de aparición de las señales que hay que detectar o la discriminabilidad entre la señal y el
ruido de fondo.
Tanto en el estudio de la atención dividida como en el de la atención selectiva se han obtenido evidencias de que ciertos procesos
y tareas no se comportan como las demás. En tareas de atención selectiva el material ignorado alcanza niveles de reconocimiento
que supuestamente solo deberían ser alcanzados por estímulos atencionalmente procesados. Por otro lado, en ciertas situaciones
de atención dividida había tareas que podían realizarse con la misma eficacia que en situación de atención focalizada.
Todo esto sirvió para que se elaborasen marcos teóricos en los que se establecía la distinción entre dos tipos de procesos. Por un
lado, los procesos que se venían abordando como propios de la atención recibieron los nombres de procesos controlados o
procesos conscientes y, por el otro, esos procesos que parecían no estar sujetos a las limitaciones de los anteriores recibieron el
nombre de automáticos. La práctica masiva puede hacer que un proceso con características propias de un proceso controlado o
atencional pase a convertirse en un proceso con características propias de un proceso automático. A este cambio progresivo se le
llama automatización. Es un proceso gradual.
Por ejemplo, el aprendizaje de un instrumento musical, de la conducción automovilística o del juego del tenis son experiencias de
adquisición de destrezas que se pueden describir como una progresiva reducción del control de las acciones. Al principio, cualquier
acción, por pequeña que sea, necesita ser ejecutada mediante el control atencional. Con la práctica el sujeto acaba siendo capaz
de realizarlas <con el automático=.
ATENCIÓN Y PSICOPATOLOGÍA .
Un aspecto tan esencial para la cognición como la atención es enormemente sensible a los desórdenes psicológicos. Hay que
distinguir al menos tres formas en las que aparecen desviaciones atencionales en los desórdenes psicológicos.
1. Desórdenes específicos de la propia atención: sobresale el Desorden por Déficit Atencional, ligado a la hiperactividad.
2. Desordenes cuya naturaleza no es atencional pero que conllevan una disfunción cognitiva que a veces se ha interpretado
como una disfunción esencialmente atencional. Un sistema cognitivo sin filtro de entrada podría experimentarse como un
caos interno parecido al que a veces describen los esquizofrénicos.
3. Desordenes en los que no hay una disfunción atencional en sí, pero en los que una de sus consecuencias es una forma
particular de funcionar la atención. Entre estos últimos se encuentran desórdenes de afecto, particularmente trastornos de
ansiedad y depresión.
Una característica esencial de los sujetos ansiosos es que se sienten vulnerables, por lo que tienen una especial y constante
preocupación por los peligros potenciales. Estos peligros no son solo las amenazas físicas sino también, y sobre todo, el sentirse
evaluado y criticado. Como consecuencia, rastrean constantemente el medio a la búsqueda de señales que les permitan
anticiparse a los peligros.
La manifestación atencional del trastorno depresivo es muy distinta a la de los ansiosos. Utilizando la analogía de la atención como
un zoom, se puede decir que en los depresivos el foco es siempre ancho y de muy baja intensidad. De esta forma se refleja su
desinterés general por lo que ocurre, desinterés que procede de la visión tan negativa que los depresivos tienen sobre el mundo
y sobre ellos mismos.
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TEMA 3: LA SENSOPERCEPCIÓN
Imaginemos que entramos en una habitación del hospital y vemos a un paciente llorando en la cama. Esta situación conlleva una
serie de procesos fisiológicos y psicológicos:
• Transducción: el mundo externo se refleja en la retina, excitando los conos y los bastones que transforman la energía física
de las ondas luminosas en corriente eléctrica, para que de este modo la señal se propague a lo largo de la neurona. Este
fenómeno fisiológico que consiste en transformar los estímulos físicos (luz, sonido o presión) o químicos (olor o gusto) en
corriente eléctrica se llama transducción y es un proceso fisiológico puro.
• Sensación: esa señal eléctrica se transmite de neurona en neurona a lo largo de unos circuitos (vía óptica), para llegar al área
17 de Brodmann, de la corteza visual occipital. Es el área visual primaria o área de la sensación visual. Si estimulamos
directamente esta zona mediante electrodos, el individuo referirá ver destellos luminosos, nada que tenga sentido para él. La
destrucción de esa zona cortical producirá ceguera. Este fenómeno que tiene lugar en el área de la sensación es también
fisiológico.
• Percepción: del área 17, la señal eléctrica pasa a las áreas 18 y 19 de Brodmann de la corteza cerebral occipital. Es el área de
asociación secundaria o área de la percepción visual. Si estimulamos mediante electrodos directamente distintas zonas de
esta área el individuo referirá ver cosas que tienen sentido para él. Las lesiones de las áreas de percepción no impiden ver ni
tener la sensación, pero el individuo no entiende lo que ve (agnosia visual). A este fenómeno, que consiste en interpretar y
dar sentido a las sensaciones, se le llama percepción y es un fenómeno psicológico.
Por lo tanto, la sensación es un proceso puramente fisiológico. Sin embargo, la percepción es un proceso psicológico; no sólo
vemos, sino que entendemos lo que vemos y lo interpretamos. Piaget dice que el hombre conoce por adaptación a la realidad.
Esta adaptación se da por dos mecanismos: la asimilación y la acomodación.
Frente a la realidad se intenta asimilar lo nuevo a los esquemas de que se dispone. Cuando no es posible, por acomodación del
esquema más parecido se crea otro nuevo que se ajusta mejor a esa realidad.
Sin memoria no habría con qué comparar, no habría referencias y por lo tanto no habría percepción. La percepción y la memoria
son dos procesos que interactúan y se influyen mutuamente.
La memoria influye en nuestra forma de percibir. Al percibir comparamos con lo que tenemos almacenado y completamos la
información que falta con información del esquema que disponemos. La experiencia de dos personas es distinta, por eso la
comparan con esquemas que contienen información distinta. Esto explica que percibimos de forma diferente una misma realidad.
Al percibir nos fijamos en aspectos distintos de la realidad. Por diversas razones (intereses, motivaciones, etc.) nos fijamos en
distintos aspectos de la realidad y recogemos información diferente. Por eso, en la memoria almacenamos distinta información
de la misma realidad. Percibir es interpretar un estímulo desde la experiencia y prisma de cada uno. Por eso, un mismo estímulo
nunca es percibido igual por dos personas distintas.
FACTORES PSICOLÓGICOS
GENERALES
La percepción sigue unos principios comunes en todos los hombres, que fueron estudiados a fondo por los psicólogos de la Gestalt.
Son las leyes de la percepción:
• Figura/fondo: se organizan las figuras en contraste con un fondo. La figura se percibe más clara y cercana sobre un fondo
percibido más lejano y difuminado. De hecho, cuando la figura y el fondo son igual de claros podemos intercambiarlos.
• Agrupamientos: cuando se tiende a percibir globalmente, se hace agrupamientos por proximidad, semejanza, cierre, simetría
y continuidad.
• Constancia perceptual: una misma realidad se percibe igual aunque produzca sensaciones diferentes. Por ejemplo, se percibe
a un conocido como la misma persona, aunque haya más o menos luz y se le vea de un perfil y de otro.
PERSONALES
Cuando decimos que percibir es interpretar desde nuestra perspectiva, estamos expresando que comparamos con lo que
conocemos, nuestra experiencia almacenada en la memoria. Frente a una situación ambigua, intentaremos situarnos por lo que
se parece a situaciones anteriormente vividas. Además, nuestra experiencia almacenada en la memoria no es afectivamente
neutra. Toda experiencia está impregnada de un tono afectivo que la acompaña. Nuestra experiencia hace que percibamos lo que
sucede de una u otra manera.
PERSONALIDAD
Los rasgos de personalidad influyen en la forma de percibir. Desde la psicología cognitiva se habla de estilo cognitivos, que son las
formas de procesar la información. Desde este punto de vista se clasifica a las personas en dos clases según la forma de percibir
que tienen: en dependientes y en independientes de campo:
• Dependientes de campo: perciben las cosas y situaciones muy influenciadas por el contexto. Son personas muy ansiosas.
• Independientes de campo: son capaces de percibir las cosas y sucesos libres del contexto. Son personas más seguras de sí
mismas y menos ansiosas.
ESTADO AFECTIVO
Puesto que gran parte de lo almacenado en la memoria está impregnado de un tono afectivo, cada vez que vivimos en un estado
afectivo, recordamos más sucesos y cosas acordes con ese tono afectivo. Cuando una persona está triste ve las cosas más negras
de lo que son y cuando está alegre, mejor de lo que son. Por lo tanto, comprender que el estado afectivo influye en los recuerdos
accesibles, y éstos en la forma de percibir, nos ayudará a ser más comprensivos con los pacientes y con nosotros mismos.
CULTURA
Cada cultura tiene implícitas formas de interpretar los sucesos. Por eso, las personas de la misma cultura tienden a percibir algunas
cosas de forma similar y personas de diferentes culturas a percibir las mismas cosas de manera distinta.
El dolor, por ejemplo, tiene significados muy diferentes en distintas culturas. En nuestra cultura occidental actual es algo
intolerable, que hay que evitar por todos los medios y carente de sentido. Sin embargo, en otras culturas, es algo que dignifica a
las personas.
PERCEPCIÓN SOCIAL
Procuramos entender todo lo que nos rodea y todo lo que sucede. Del mismo modo que nos servimos de esquemas de nuestra
memoria para conocer los objetos de nuestro alrededor, nos servimos de los esquemas de que disponemos para conocer a las
personas y las situaciones que nos rodean.
AUTOPERCEPCIÓN
El hombre no sólo es capaz de pensar, sino también de ser consciente sobre lo que es y lo que piensa. Es capaz de percibirse a sí
mismo como ente físico, psíquico y social. Es capaz de percibirse y a partir de ahí de construir un concepto de sí mismo.
A medida que se desarrolla, el sujeto se va definiendo a sí mismo a partir de la información que recibe de dos fuentes
principalmente: cómo lo definen los demás y cómo se percibe a sí mismo.
La forma de verse, de percibirse, estará muy cargada emocionalmente por tratarse del objeto de percepción más importante para
cada uno: uno mismo. Por lo tanto, no será en absoluto objetivo. También se percibe en relación con los demás y con los valores
aceptados socialmente. Al hacerlo se compara con los demás y con lo que sería ideal.
PERCEPCIÓN DE CONTROL
Una variable que se ha relacionado con el bienestar psicológico es la percepción de control. Las personas que creen tener cierto
control frente a los acontecimientos tienden a percibir lo que les sucede en parte es debido a su conducta (atribución interna) y
que ellos pueden influir en lo que suceda posteriormente (locus de control interno). Estas personas toman iniciativas dirigidas a
solucionar sus problemas de forma activa, lo cual les conduce a menudo a conseguir sus objetivos, manteniendo de esta manera
su autoestima y la sensación de cierto control sobre lo que les sucede.
Por el contrario, quienes creen no tener control sobre lo que les sucede tienden a percibir que lo que les ocurre no tiene nada que
ver con su conducta (atribución externa) y que no pueden influir sobre los que les suceda (locus de control externo). Esto les lleva
a sentirse indefensos y a merced de cualquier acontecimiento que pueda perjudicarles, presentando baja autoestima, ansiedad y
tendencia a la depresión.
La percepción de control va creciendo durante la niñez y sobre todo a partir de la adolescencia y decrece con la edad. Se ha
comprobado que mantener una percepción de control es un predictor muy importante de salud física y mental en la tercera edad.
Que el anciano siga teniendo capacidad de decisión y autonomía le sienta bien.
ORIGEN DE LA MOTIVACIÓN
Sinclair (1991) nos explica que la motivación puede entenderse de tres modos diferentes: como consecuencia de un estado de
necesidad en el que se encuentra la persona; como consecuencia de eventos pasados que hayan llevado a la persona a la
consecución de sus objetivos, y en función de sus objetivos, es decir, para la obtención de un fin.
PIRAMIDE DE MASLOW
Estas necesidades son universales, pero en cada persona y según el momento que esté viviendo, tendrán mayor importancia unas
que otras, y es función de la enfermera estar atenta a cuáles son las prioridades del paciente en cada momento para responder
adecuadamente. Según Murray (1953), las necesidades guían la conducta humana. Todas las personas tienen una serie de
necesidades básicas que producen energía y dirigen la conducta hacia la satisfacción de aquellas necesidades que configuran la
personalidad.
INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA
• Introducir fuentes de motivación, cambiando aquellas que impiden avanzar al paciente. De esta forma, la enfermera alienta
la persona a renunciar a sus resistencias. Las diversas fuentes de motivación que puede utilizar la enfermera son:
a) Que el paciente conozca los objetivos que se quiere lograr. Marcar junto a él unos objetivos claros, progresivos y
asequibles.
b) Involucrar activamente al paciente en sus cuidados.
c) Apoyar y aprobar los esfuerzos y logros realizados en cada etapa, por mínimos que éstos sean, ya que la crítica puede
aumentar los niveles de ansiedad.
d) Información al paciente. Las enfermeras deben ser conscientes de la necesidad que tiene el paciente del conocimiento
de los logros y resultados que se están produciendo.
• Fomentar la autodeterminación y competencia de la persona mediante:
o Apoyo a la autonomía. Permitir la iniciativa, la toma de decisiones y la solución de problemas.
o Retroalimentación positiva no controladora. No hacer uso de la crítica negativa o controladora, no utilizar expresiones
como “debe”, “está obligado”. Tratar el bajo rendimiento como un problema que hay que valorar y no como un motivo
de crítica.
o Identificar y responder a las motivaciones del paciente como importantes cualquiera que sea su motivación.
o Reconocimiento del punto de vista ajeno. Reconocer y aceptar la opinión del paciente. Identificar y expresar sus propios
sentimientos.
o Participación en grupos. Permite al paciente la identificación con un grupo de personas con experiencias vitales similares
a las suyas.
REFLEXIONES
• La enfermera debe ser protagonista de su propio proceso, lo cual representa:
o Reconocer los deseos propios y ponerlos en marcha.
o Exhibir la propia identidad con lo que nos gusta y nos desagrada.
o Disponer de un proyecto común.
o Responsabilidad y autoconocimiento.
o Poner y recibir límites.
o Enfrentarse a aceptaciones y rechazos.
o Tener posesión de un espacio público.
o Afrontar obstáculos.
o Adquirir recursos.
o Correr riesgos.
o Tener conciencia de grupo.
Las enfermeras estamos acostumbradas a no ocupar un lugar protagonista en el ámbito público. Los cuidados de enfermería
tienen que encontrar su idiosincrasia, resaltando los aspectos singulares y las circunstancias específicas de este tipo de
cuidados con respecto a los que pueden prestar otros profesionales.
• Trascender los límites de lo privado. Los logros de la enfermería nunca tienen trascendencia social reconocida. La falta de
resonancia de la voz profesional es indicativa de la limitación en las posibilidades de responsabilidad que se ofrecen a las
enfermeras.
Es indispensable identificar las características de los cuidados y del servicio de enfermería, explicar el proceso de los cuidados
y determinar sus competencias, para que su contribución sanitaria y social sea reconocida, para que los usuarios de los
cuidados sepan que pueden esperar de ellos, y que los cuidadores puedan valerse en los medios y en las condiciones
necesarias para su profesión.
TEMA 6: INTELIGENCIA
La inteligencia influye decisivamente en nuestras vidas. Si nos paramos a pensar en las acciones que realizamos diariamente, nos
daremos cuenta que la mayor parte de ellas exigen un nivel intelectual básico.
Inteligencia: suposición que se justifica por el tipo de actos que realizan cotidianamente las distintas personas.
El concepto científico <inteligencia= se deriva de una observación sistemática del comportamiento de la gente.
No sabemos exactamente qué es la inteligencia, no hay un criterio absoluto sobre lo que puede ser el concepto inteligencia.
Pero lo que sí conocemos, por pura observación, es que las personas no resuelven con igual efectividad situaciones o problemas
que consideramos intelectualmente exigentes. En 1996 la Asociación Americana de Psicología (APA), publicó un informe sobre la
inteligencia. Sus principales conclusiones son las siguientes:
- Las diferencias genéticas contribuyen significativamente a las diferencias individuales en inteligencia, pero no sabemos
cómo. El impacto de las diferencias genéticas aumenta con la edad, pero no sabemos por qué.
- Los factores ambientales también contribuyen significativamente al desarrollo de la inteligencia, pero no sabemos cuáles
son estos factores ni cómo actúan.
- El papel de la nutrición sobre la inteligencia no está claro.
- Las puntuaciones medias en los tets de inteligencia están aumentando con el paso de las décadas desde principio de siglo.
- Los tets estandarizados no exploran todas las formas posibles de inteligencia.
Según este informe de la APA los tets predicen bastante bien el rendimiento escolar. Los tets también predicen el rendimiento
en las pruebas de logro escolar diseñadas para medir conocimientos sobre el currículum académico. Los niños con mejores
puntuaciones es los tets de inteligencia aprenden más rápido que sus colegas menos capacitados.
El cociente intelectual (CI) es el mejor predictor único del rendimiento laboral.
TEORÍAS FACTORIALES
Modo científico de representar o exponer de un modo formal cuál es la estructura de los rasgos o propiedades básicas de la
inteligencia. Las teorías factoriales de la inteligencia responden a la pregunta sobre la estructura de la inteligencia, es decir,
cuáles son los elementos que componen el concepto científico de inteligencia. Dicen poco sobre la dinámica de la inteligencia,
sobre cómo funciona la inteligencia de una persona. Representantes de estas teorías son P. Vernon, R.B Cattell y J.B Carroll entre
otros. La teoría de Cattell está basada en las relaciones entre 57 pruebas psicológicas. El resultado fueron 19 factores primarios,
algunos de los cuales son los siguientes:
- Factor V (verbal): supone comprensión verbal y habilidad con las palabras.
- Factor N (numérico): supone velocidad y precisión de cálculo.
- Factor S (espacial): habilidad para mantener orientaciones en la mente.
- Factor P (velocidad y precisión perceptiva): se relaciona con la eficiencia con la que la persona transmite información.
El estudiar las relaciones entre los factores primarios da como resultado los factores secundarios:
- Gf (inteligencia fluida): constituye una habilidad básica de razonamiento que actúa en una gran cantidad de problemas.
Supone realizar inferencias, razonar inductivamente y disponer de una buena amplitud de memoria.
- Gc (inteligencia cristalizada). Actúa en las pruebas que requieren que la persona visualice mentalmente y opere sobre una
determinada información figurativa.
- Gr (recuperación). Supone habilidad para acceder con rapidez al material informativo registrado en la memoria.
- Gs (velocidad cognitiva). Representa la rapidez con la que la persona puede realizar tareas intelectualmente exigentes.
TEORÍAS COGNITIVAS
Modo en el que actúan las distintas propiedades recogidas en las teorías factoriales. Los procesos mentales incluidos en las
teorías cognitivas son un elemento básico para explicar las diferencias intelectuales según la dinámica sugerida por las distintas
personas. Una cosa en la información real que la persona ve o escucha y otra es la forma que adopta esa información en la
mente de la persona (el tratamiento cognitivo que se le da a esa información). Parece ser que las personas más inteligentes usan
sus bases de conocimientos, es decir, lo que conocen (hechos) y lo que saben hacer (destrezas), para decidir eficazmente qué
información en concreto es relevante a la hora de resolver un determinado problema intelectualmente exigente. Las estrategias
cognitivas son los modos particulares en los que se combinan los procesos cognitivos y las representaciones mentales. El tipo de
estrategia cognitiva empleadas por la persona depende de sus aptitudes intelectuales. Por ejemplo, una persona con una
excelente aptitud verbal usará estrategias cognitivas verbales, mientras que una persona con una buena aptitud espacial usará
estrategias cognitivas espaciales. Las teorías cognitivas de la inteligencia estudian los procesos cognitivos, las representaciones
mentales y las estrategias cognitivas en la que se combinan las representaciones y los procesos. El material mental sobre el que
pueden actuar los procesos cognitivos se reducirá dos tipos:
- Material verbal: la persona describe a través del lenguaje la información sobre la que va a aplicar los procesos mentales.
- Material visoespacial: la persona imagina en su cabeza la información sobre la que va a aplicar los procesos mentales.
TEORÍAS BIOLÓGICAS
El modo característico en el que estas teorías responden exige prestar atención a nuestro pasado evolucionista. Desde este
punto de vista, la inteligencia no debería estudiarse ignorando que los individuos han debido responder a ciertas presiones
ambientales en su pasado evolucionista como especie: algunos habrán respondido satisfactoriamente, pero otros no.
EVALUACIÓN DE LA INTELIGENGIA
Comienza con la publicación de la Escala métrica de la inteligencia de Binet y Simon en 1905, evaluaba mediante observación un
conjunto de funciones cognitivas que los autores consideraban relacionadas con la inteligencia. Al principio, la escala medía la
inteligencia en términos de edad mental, (EM) asignando una puntuación expresada en unidades de edad, por comparación con
las tareas que un niño normal ejecuta a esa edad por término medio. Luego, pasó a cociente intelectual (CI), al dividir la EM por
la edad cronológica. En la actualidad, dos son los grupos más importantes de tests individuales de inteligencia adaptados y
baremados a la población española que se utilizan en nuestro país. Las escalas de Wechsler y las escalas de Kaufman. Ambos en
grupos comparten un planteamiento teórico similar que se puede resumir de la siguiente forma: <lo que miden los tests
(individuales) de inteligencia (lo que esperamos y deseamos que midan) es la capacidad del sujeto de comprender el mundo que
le rodea y los recursos que posee para enfrentarse a sus exigencias y desafíos=. Las diferencias intelectuales son resultado de la
educación y la cultura. Un niño que no recibe una educación adecuada, probablemente no desarrollará las habilidades valoradas
en su cultura. Sabemos que los ambientes culturalmente deprimidos tienen un impacto negativo en el desarrollo intelectual de
los niños. Sin embargo, según diversos estudios, es bastante más probable que el medio ambiente tenga un impacto negativo
que un impacto positivo en el desarrollo de la inteligencia. Por tanto, los programas escolares que se aplican para intentar
corregir las desventajas socioculturales de determinados niños son de gran utilidad para evitar el impacto negativo de los
ambientes deprivados. Pero eso no significa que si un niño se desarrolla en un ambiente enriquecido culturalmente termine
siendo necesariamente más inteligente que un niño que crece en un ambiente culturalmente normal.
TEMA 5: EMOCIÓN
En nuestra vida diaria estamos acostumbrados a utilizar indistintamente palabras como emoción, afecto y sentimiento: sin
embargo, sentimiento, emoción y afecto son acepciones distintas.
Se denomina emoción al estado funcional interno del organismo que implica reacciones fisiológicas, conducta expresiva
específica y una experiencia subjetiva (pensamientos y sentimientos).
El sentimiento sería la experiencia subjetiva que acompaña a una emoción.
Por afecto se entendería la tonalidad emotiva dominante de un individuo y se utiliza particularmente en relación con el
reconocimiento de los sentimientos de los otros.
Los sentimientos carecen normalmente de las manifestaciones somáticas propias de las emociones, son menos intensos,
estables y duraderos que ellas, dicen menos en relación con la conducta motora y más con el pensamiento y la imaginación
(simpatía, amor, resentimiento, celos, orgullo o vergüenza).
Como características de las emociones podríamos destacar las siguientes:
• No pueden observarse de forma directa.
• Surgen de modo repentino.
• Son difíciles de controlar.
• Varían en intensidad.
• Existen en polaridad.
• El ser humano es susceptible de vivir multitud de emociones, incluso contrarias.
La mayoría de los autores coinciden al considerar universales las siguientes emociones primarias y que combinadas darían lugar
a lo que denominaríamos emociones secundarias (vergüenza, culpa, desprecio, etc.):
- Alegría: asociada a la consecución de un objeto de valor.
- Ira: asociada a un obstáculo persistente que impide alcanzar determinados fines.
- Miedo: incapacidad para hacer frente a una situación amenazante.
- Tristeza: provocada por la pérdida de alguien o algo importante.
COMPONENTES DE LA EMOCIÓN
Los elementos que componen la emoción son:
• Componente fisiológico: subyace la emoción, lo que ocurre dentro de nuestro organismo. Las reacciones fisiológicas.
• Componente cognitivo: el aspecto vivencial subjetivo y personal, llamado también es aspecto experimentado; cómo es
sentido.
• Componente conductual: comportamiento motor asociado con la emoción; cómo se expresa. La expresión de las
emociones.
Todos los elementos nos ayudarán a reconocer la presencia de una emoción. Por ejemplo, si un paciente se encuentra enfadado,
se observará en él un aumento del tono de voz, las mandíbulas apretadas y expresará sentimientos de impaciencia, ganas de
ridiculizar, etc. Y su corazón laterá más deprisa y se acelerará su respiración.
EXPRESIONES FACIALES
Se han estudiado más que cualquiera de los componentes conductuales. Y los diversos estudios parecen proporcionar una clara
evidencia de la universalidad de éstas. Parece, por las observaciones realizadas, que las emociones primarias se expresarían en
el rostro del mismo modo en todas las culturas. Esto indica que tiene un componente innato.
GESTOS Y ACCIONES
A menudo, las emociones se acompañan de conductas predecibles. La ira está vinculada con actos vigorosos y activos. La tristeza
se asocia con respuestas de baja intensidad, como quedarse mirando fijamente hacia nada o entrelazar las manos.
Los individuos aprenden expresiones emotivas de sus familias, por observación e imitación. La propia cultura influye en el tipo
de situación en la que se deben manifestar las emociones. A medida que vamos creciendo vamos ocultándolas. La
exteriorización es más frecuente en los niños que en los adultos pero, por otra parte, dura mucho menos en los niños.
DETERMINANTES DE LA S EMOCIONES
La misma situación puede desencadenar emociones diferentes en diversos individuos y situaciones distintas pueden originar una
emoción idéntica en una persona determinada. Los determinantes de las emociones pueden provenir del estímulo o depender
del individuo que las sufre.
FACTORES INDIVIDUALES
La disposición emocional depende de la historia personal del individuo y de sus condicionamientos anteriores; en suma, de la
estructura de su personalidad. Pero la emoción depende igualmente de factores fisiológicos: en un mismo individuo, igual
estímulo producirá una emoción cuantitativa e incluso cualitativamente diferente según su estado psicofisiológico.
FUNCIÓN ADAPTATIVA
La conducta emocional tiene ocho propósitos distintos: protección, destrucción, reproducción, reintegración, afiliación, rechazo,
exploración y orientación. Por ejemplo, según el propósito de protección, el miedo prepara para el ataque, etc. Para cada
principal situación ambiental, los seres humanos han desarrollado una reacción emocional adaptativa correspondiente. Por lo
tanto, el significado funcional de la emoción sería la preparación corporal para las respuestas apropiadas a exigencias concretas.
Desde este punto de vista funcional, no existe la emoción <mala= o <buena=. Todas ellas son beneficiosas ya que son
básicamente adaptativas.
FUNCIÓN SOCIAL
Además de facilitar la adaptación al entorno, las emociones también facilitan la adaptación del individuo al entorno social:
• Comunican cómo nos sentimos a los demás. Son mensajes potentes, no verbales, de comunicación (puede apreciarse
claramente en los bebés).
• Regulan la manera en que los demás reaccionan ante nosotros. La expresión emocional de una persona puede provocar
reacciones conductuales específicas en otra.
• Facilitan la interacción social. Muchas veces sonreímos aunque no sintamos alegría, simplemente para facilitar la interacción
social como muestra de bienvenida.
• Facilitan la conducta prosocial. El afecto positivo hace a las personas más sociables y cooperativas.
IRA- AGRESIÓN
Se define la ira como una emoción, caracterizada por fuertes sentimientos de desagrado. Desencadenados por males reales o
imaginarios. Una conducta que a menudo acompaña a la ira es la agresividad. Entre el tipo de acontecimientos generadores con
mayor frecuencia de respuestas agresivas se encuentran la frustración (impedir la consumación de un acontecimiento dirigido a
una meta), el dolor y las evaluaciones negativas. Los acontecimientos frustrantes son aquellos que bloquean la conducta dirigida
a una meta del individuo, amenazan el aprecio que tiene de sí mismo, o lo privan de la oportunidad de satisfacer alguna
necesidad importante. Las fuentes de frustración pueden ser:
• Barreras interpuestas externamente, que impiden alcanzar una meta importante (enfermedad, paro, violación de derechos)
• Conflictos internos entre respuestas incompatibles, o sentimientos de insuficiencia y ansiedad que inhiben o impiden la
persecución de fines importantes.
La frustración no siempre produce agresión, sólo lleva a ella si es intensa, inesperada o arbitraria. Existen una serie de
condiciones ambientales que fomentan la agresión y que será necesario tener en cuenta:
• Normas sociales. La sociedad a través de diversas instituciones, de códigos éticos, religiones, los buenos modales, las
buenas costumbres, las normas y esquemas de funcionamientos, la cultura en su conjunto, es una fuente de represión de la
agresividad.
• Condiciones sociales. Ciertas condiciones sociales favorece la aparición de respuestas de agresión:
o Anonimato: las ciudades modernas proporcionan gran cantidad de estimulación sensorial, esto genera un clima
impersonal y el resultado de esto es que la mayor parte del tiempo los individuos se sienten anónimas.
o Disponibilidad de armas: en una sociedad en la que es fácil adquirir un arma se piensa que poseerla es una forma
conveniente de solucionar un problema.
o Pobreza: una serie de condiciones que van unidas a la pobreza aumentan la posibilidad de la agresión (salud,
alimentación, frío, desempleo o hacinamiento). La escasez hace más necesario un estilo agresivo.
ALEGRÍA
El placer y el gozo se presentan cada vez que se satisfacen las necesidades. Pero no sólo las emociones positivas van unidas a las
necesidades biológicas; tener una buena relación con la pareja y los amigos, completar una tarea, sentirse saludable, dormir
suficiente, reírse&son sucesos que producen esta emoción. La alegría es una sensación positiva derivada de una sensación de
satisfacción y triunfo, que hace que la vida resulte agradable, contrarrestando las experiencias vitales inevitables de frustración y
decepción.
MIEDO-ANSIEDAD
El miedo se activa por la percepción de daño y peligro tanto físico como psicológico y desempeña un papel fundamental en la
supervivencia del individuo, ya que la sensación de tensión nerviosa que produce le permite protegerse o desarrollar una actitud
evitativa. Los dos activadores de la ansiedad son la pérdida y el fracaso. La ansiedad motiva a la persona a realizar cualquier
conducta necesaria para aliviar las circunstancias que la han provocado, a hacer que el ambiente vuelva al estado en que estaba
antes de producirse.
PENSAMIENTO ESPONTÁNE O
Asociación involuntaria de ideas continua, muy influida por lo que se está percibiendo, por el estado de ánimo y por los deseos.
A menudo se puede obtener mucha información sobre cómo se encuentra una persona a través de lo que cuenta, puesto que
hablará de sus pensamientos. También pueden estar hablando de los deseos, los miedos y las fantasías. Del mismo modo, el
pensamiento espontáneo del profesional le dará a éste mucha información sobre su propio estado de ánimo, deseos y
frustraciones.
La frustración del cuidado de un paciente y las pocas ganas de estar con él, acompañado de pensamientos de que es un “mal
paciente”, deben poner en alerta al profesional. Un autoconocimiento elevado ayudará al profesional a entender el porqué de las
emociones y pensamientos despertados por el paciente. Así tendrán menos repercusión en su conducta y de esta forma podrá
ajustarla a las necesidades del paciente.
PENSAMIENTO DIRIGIDO
El pensamiento dirigido es voluntario. Por lo general está dirigido a solucionar problemas y a conocer la causa de las cosas. Gracias
al desarrollo de la inteligencia el hombre es capaz de representarse mentalmente los problemas que se le presentan y de buscar
su solución más adecuada. Incluso va más allá, se pregunta el porqué de las cosas para intentar prevenirlas en el futuro.
La representación mental de los problemas y la reflexión sobre ellos exige la capacidad de abstracción, y por tanto la construcción
y utilización mental de conceptos.
CONCEPTUALIZACIÓN Y CATEGORIZACIÓN
El hombre sabe que existen algunas cosas al margen de que las perciba. Esto se debe a que en algún momento del desarrollo ha
construido representaciones de esas realidades en la mente son las representaciones mentales. No obstante, a nivel mental
también es capaz de construir significados que no representan realidades del mundo sino abstracciones de estos. Son los
conceptos.
Por ejemplo, una persona tiene una representación mental de cada uno de sus amigos. Cada representación es única y representa
la forma unívoca de “ese amigo”. Sin embargo, por lo que tienen en común todas esas representaciones construye un nuevo
significado, “amigo”, que no tiene un único representante en la realidad, por ser una abstracción, pero que le sirve para clasificar
a los individuos en los que son amigos y no lo son, por un conjunto de características que lo definen. Esto es, ha construido el
concepto de amigo, un recurso muy económico, puesto que: permite ordenar, categorizar, asimilar la realidad con mayor rapidez,
conocer y transmitir conocimiento sin experiencia personal directa, gracias a la ayuda del lenguaje.
La ciencia avanza del mismo modo en el conocimiento de la realidad. Clasifica la realidad gracias a la creación de conceptos que
están jerarquizados por categorización. Los diagnósticos que se hacen en enfermería se basan en síndromes, conceptos que
contienen síntomas y signos concretos, que a su vez son conceptos que se definen por un conjunto de características concretas.
ATRIBUCIÓN CAUSAL
El ser humano necesita saber el porqué de las cosas. Ello le permite tener una percepción de mayor control sobre el medio y a su
vez sentirse más seguro. La ciencia se afana en construir una metodología más correcta para conocer la “verdad”. Tiene que ser
una metodología que evite el máximo de sesgos, para conocer de la forma más objetiva posible la realidad. El método científico
es hipotético-deductivo. No obstante, el hombre como individuo, tiene la tendencia a atribuir un porqué a las cosas. El hombre se
comporta como un científico. Desde niño desea saber ese porqué. A diario se hace preguntas y atribuye causas a los sucesos. La
diferencia es que como “científico de la vida cotidiana” comete multitud de sesgos:
Por un lado, no se detiene a analizar cada uno de los sucesos; sólo lo hace ante aquellos que más le llaman la atención o que
menos se adecuan a sus expectativas.
La principal motivación no es siempre conocer la verdad, como lo es para la ciencia. A menudo tiene más importancia que el
suceso refuerce sus esquemas previos y expectativas. Como miembro de grupos, comparte con los otros miembros un
conocimiento conjuntamente creado y mantenido. A menudo se deja influir por ese conocimiento sin cuestionarlo.
Aunque como individuos esta necesidad de conocer el porqué es muy temprana, la forma de atribuir causalidad se va haciendo
más complicada y acertada a medida que el niño va desarrollándose. Podemos hablar de tres tipos de pensamiento que de menos
a más evolucionado serían: pensamiento mágico, pensamiento intuitivo y pensamiento lógico abstracto.
PENSAMIENTO MÁGICO
Es el pensamiento más primitivo. Consiste en pensar que un suceso lleva a otro simplemente porque se presentan conjuntamente.
Es el fundamento de los ritos, amuletos y simbología de las culturas primitivas. Al mismo tiempo, es el fundamento de creer que
algo sucede porque se ha pensado previamente. Por ejemplo, el niño pequeño a menudo piensa que las cosas suceden porque las
ha pensado y por eso se siente culpable cuando ha deseado el mal a alguien que ha sufrido una desgracia. Pero es una forma de
pensar que está presente también en los adultos, que a menudo creen que han enfermado como castigo a su mala conducta o
llevan amuletos porque les da buena suerte.
PENSAMIENTO INTUITIVO
El niño en estadio preoperacional tiene la posibilidad de pensar en posibles causas de un suceso. Sin embargo, por lo general es
“cegado” por la causa más llamativa. De cualquier forma, el adulto también usa muy a menudo esta manera de atribuir causalidad
en la vida cotidiana. Tal es así que la mayoría de los prejuicios tienen su base en esta forma de pensamiento.
Cuando el niño alcanza la inteligencia formal, es capaz de pensar y de tener en cuenta todas las posibilidades que explican un
suceso sin dejarse impresionar por la más llamativa. Es una forma de pensar que se utiliza en las áreas en que se está especializado,
como es la profesión de cada uno. Es difícil utilizarla en todas las áreas de la vida porque exige un nivel de conceptualización y
categorización elevado, que sólo se logra en las áreas en que uno tiene muchos conocimientos.
Ejemplo: un ingeniero de la NASA no admitirá el pensamiento mágico o inductivo al hablar de astronomía. Sin embargo, puede
llevar un amuleto pensando que le da buena suerte, que está enfermo por su mal comportamiento (pensamiento mágico) y
atribuir el empeoramiento de su sintomatología a la comida del mediodía, porque llevaba mayonesa (pensamiento intuitivo).
ATRIBUCIÓN SOCIAL
Del mismo modo que se atribuyen causas a acontecimientos naturales, se atribuye causalidad a la conducta de los demás. Si
hubiera que analizar objetivamente qué es lo que determina que una persona lleve a cabo una conducta concreta, se debería
tener en cuenta, según Heider:
• Su capacidad para esa determinada conducta.
• Su motivación para esa determinada conducta.
• La dificultad de la conducta.
• La oportunidad de llevar a cabo la conducta.
Si la conducta no es difícil, el sujeto tiene capacidad y motivación y se presenta la oportunidad de realizarla, se podría decir que
ha tenido la intención de realizarla.
No obstante, la mayoría de las veces se descuida la dificultad de la conducta y la oportunidad de realizarla sobrevalorando la
capacidad y la motivación del sujeto. En el caso de un paciente, cuando no se soluciona su problema, a menudo lo atribuye a que
el profesional de la salud no está cualificado o a que no se ocupa de él por desinterés, por lo que adoptará una actitud hostil. Si su
problema no se resuelve, será raro que piense que el profesional tiene sus limitaciones y dificultades, o que se trata de un
problema difícil y se está haciendo todo lo que se puede.
Sin embrago, al observar a alguien que lleva a cabo una conducta por lo general no se tienen en cuenta tantos factores. Se tiende
a explicar la conducta de los demás mediante factores disposicionales estables del individuo: “Si ha hecho eso es porque es de tal
manera”. Esto permite predecir su conducta futura. No obstante, es fuente continua de equivocaciones. A esta tendencia de
explicar la causa de la conducta a factores disposicionales estables del actor se le ha denominado “ error atribucional
fundamental”. Se debe a que al observar la conducta de alguien, se fija la atención en él descuidando los factores ambientales
que pueden estar influyendo.
Al explicar la conducta de los demás, el observador tiene tendencia a atribuir la conducta a factores disposicionales estables del
actor, sin tener en cuenta los factores ambientales, mientras que al explicar su propia conducta tiene mucho más en cuenta los
factores ambientales.
Weiner observó que el proceso atribucional desencadena respuestas emocionales. Según la atribución que se haga se producirá
una u otra respuesta emocional que guiará la conducta en uno u otro sentido.
En general, observó que la emoción despertada depende de:
• La consecuencia de la conducta. Positiva o negativa.
• Atribución de la causa a factores controlables o incontrolables por uno mismo o por los demás:
- Cuando el individuo atribuye una conducta de consecuencias positivas a factores controlados por él, se produce el orgullo.
- Cuando el individuo atribuye una conducta de consecuencias positivas a factores controlados por otros, se produce la
gratitud.
- Cuando el individuo atribuye una conducta de consecuencias negativas a factores controlados por él, se produce la culpa.
- Cuando el individuo atribuye una conducta de consecuencias negativas a factores controlados por otros, se produce la
cólera.
- Cuando el individuo atribuye una conducta de consecuencias negativas para otros a factores incontrolables, se produce
la compasión.
- Cuando el individuo atribuye una conducta de consecuencias negativas para uno mismo a factores incontrolables, se
producen la resignación o desesperanza, dependiendo del grado de aceptación del individuo.
En la psicología cognitiva actual se tiende a hablar más de estilos cognitivos que de personalidad. Los estilos cognitivos serían las
formas de percibir y de pensar. Cada persona tiene una forma de percibir y de pensar que define un estilo cognitivo que nos
permitirá hacer predicciones sobre la conducta del individuo. En este contexto podemos hablar de estilos atribucionales: cada
individuo tiene una forma de hacer atribuciones que define un estilo atribucional. Características:
• Estilo atribucional interno: tendencia a atribuir lo que le sucede a uno como consecuencia de sus actos. Se asocia con mayor
percepción de control de lo que a uno le suceda, que el estilo atribucional externo.
• Estilo atribucional externo: tendencia a atribuir lo que le sucede a uno como consecuencia de factores externos.
• Estilo atribucional egótico de Snyder: las personas con este estilo atribucional tienden a atribuir las consecuencias positivas
de su conducta a sí mismos y las consecuencias negativas a factores externos. Es un estilo atribucional que refuerza la
autoestima y es protector frente a la depresión. Sin embargo, si es exagerado, puede ser desadaptativo porque el individuo
pierda la capacidad de aprender de sus errores.
• Estilo atribucional insidioso de Seligman: las personas con este estilo atribucional atribuyen el éxito a factores externos,
específicos e inestables como la suerte, y los fracasos a factores internos, globales y estables como la incapacidad. Son
personas con baja autoestima y gran tendencia a la depresión.
RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS
Muchas de las conductas y decisiones que se toman van precedidas de una reflexión que tiene en cuenta los objetivos que se
persiguen y lo que hace falta para conseguirlos. Si nos basamos en la capacidad del adulto de considerar todas las posibilidades y
de elegir la idónea, cabría pensar que este proceso tiene siempre éxito. No obstante, a menudo los resultados no son tan buenos
como cabría esperar. ¿Qué pautas debería seguir una persona cuando tiene que resolver un problema? Desde la psicología se
analiza la resolución de problemas como un proceso que sigue los siguientes pasos:
• Identificación del problema.
• Planificación de la solución: ¿Cuál es la situación inicial? ¿Cuál es el objetivo? ¿Qué dificultades y limitaciones habrá? ¿Qué
hay que hacer para lograr el objetivo?
• Ejecución del plan.
• Evaluación (y replanteamiento, si fuera necesario).
En este proceso, la segunda fase sería la resolución de problemas propiamente dicha. En ella se tendrían en cuenta las posibles
alternativas y se elegiría la más adecuada, tras analizar mentalmente los pros y los contras. Es importante, fomentar ciertas
actitudes básicas que determinarán un modo más adecuado de responder frente a las situaciones problemáticas. Estas actitudes
son:
1.- Reconocer que las situaciones problemáticas constituyen una parte normal de la vida cotidiana.
2.- Creer que podemos hacer algo para solucionarlas.
3.- No “ bloquearse” por la reacción emocional e inhibir la tendencia a responder impulsivamente.
Incluso en los casos en los que el individuo desarrolla sistemáticamente el proceso de resolución de problemas, hay factores que
influyen en que dicho proceso tenga mayor o menor éxito. En ese sentido los siguientes factores favorecerán el proceso de
resolución de problemas: motivación, atención, diferenciar lo importante de lo accesorio, dedicación, perseverar en la
consecución de objetivos. En momentos en los que no se ve salida posible es aconsejable dejarlo durante un tiempo. A veces el
motivo es porque el camino elegido es equivocado. Al dejarlo un tiempo y retomarlo se abren nuevas posibilidades que permiten
elegir el camino correcto. La competitividad es un estímulo importante para la resolución de problemas.
TEMA 8: APRENDIZAJE
Ernest Mayr (1974) distinguió entre organismos con programas de conducta cerrados y organismos con sistemas de conducta
abiertos. Ambos se diferencian en el grado de flexibilidad a las experiencias individuales.
En el reino animal podemos encontrar una amplísima gama de capacidades de aprendizaje. En los niveles inferiores de la escala
filogenética (ejem, protozoos) encontramos seres vivos con programas de conducta en su mayor parte cerrados o prefijados por
la herencia genética para responder a ambientes estables, de tal manera que poseen poca capacidad adaptativa a ambientes
cambiantes. Por el contrario, en los niveles superiores de la escala filogenética, los animales superiores poseen sistemas de
conducta abiertos, en los que la determinación genética es menor y poseen una importante capacidad para adquirir aprendizaje
a partir de la experiencia y para almacenarlo y utilizarlo cuando se necesite. Desde los tiempos más antiguos, los filósofos
distinguían entre las conductas automáticas y voluntarias, pero fue Pavlov (1927) quien realizó una definición que diferenciaba
dos tipos de conductas: innatas y adquiridas.
CONDUCTAS NO APRENDIDAS
CONDUCTAS INNATAS
Pertenecientes a este tipo de conductas cabría citar, en primer lugar, las respuestas fisiológicas producidas en el nivel más
elemental, de base fisicoquímica y que no implican la acción del sistema nervioso. Se trata de los tropismos, las cinesias y las
taxias, conductas muy primitivas y de carácter automático, como, por ejemplo, los movimientos elementales de tipo local que
ejecutan los organismos dependientes de condiciones ambientales. Estas conductas no tienen un papel relevante en el hombre,
en el que en cambio adquieren mayor importancia conductas innatas, como los reflejos y los instintos.
Los reflejos incondicionados son conductas simples, pero que ya requieren la existencia de un sistema nervioso. El reflejo se define
como la respuesta elemental y directa de un efector a la estimulación de un receptor. Ejemplos de reflejos serían: flexionar una
extremidad en respuesta al dolor o la contracción de la pupila con la luz. Este tipo de conductas son básicamente respuestas fijas,
no modificables por la experiencia, inmediatas a la estimulación y específicas al tipo de estímulo. Los reflejos, aunque innatos e
incondicionados, desempeñan un importante papel en la configuración de la conducta de los organismos como elemento básico
a partir del cual se adquieren nuevos y muy variados programas de conducta, con los que no se contaba al nacer y que forma
parten parte del aprendizaje.
Los instintos, en comparación con los reflejos, son conductas mucho más complicadas que requieren una alta programación,
aunque ésta no se adquiera, sino que sea hereditaria para la especie. Se ha definido los instintos como un patrón de conducta
heredado, específico y estereotipado, que se descarga ante ciertos estímulos concretos del ambiente.
PRIMERAS EXPERIENCIAS
Lo típico del aprendizaje es la asociación. Por ello, cuando se adquiere o modifica una respuesta sin proceso asociativo, o podemos
llamar a este fenómeno aprendizaje.
Habituación: decremento y desaparición de una reacción no asociativa repetida. Por ejemplo, si nos esforzamos, podremos
recordar una multitud de ruidos que se producen en nuestro entorno y a los que no prestamos atención porque estamos
acostumbrados, pero que en cambio harían reaccionar a una persona ajena a nuestro ambiente. La adaptación como respuesta
innata, nos permite adaptarnos a las más diferentes circunstancias sin el enorme desgaste que representaría tener que responder
repetidamente a estímulos sin interés para nosotros.
Pseudocondicionamiento: manifestación conductual en la que al igual que en la habituación, no existe asociación entre dos
estímulos, y que por lo tanto, no alcanza la categoría de condicionamiento. En este caso, la presencia de un estímulo capaz de
provocar la conducta innata puede modificar el estado del organismo, de tal manera que un estímulo neutro cualquiera produzca
la respuesta innata. Por ejemplo, una descarga eléctrica en una mano puede dejarla tan <sensibilizada= que después por el roce
de cualquier objeto se contraiga.
CONDUCTAS APRENDIDAS
En la conducta humana casi todo es aprendido. Desde el nacimiento, el niño está aprendiendo y continúa haciéndolo durante toda
la vida. Denominamos aprendizaje a la adquisición o modificación de comportamientos e información a partir de la experiencia,
es decir, de la interacción con el medio. La interacción entre las características del organismo y las del medio, necesaria para que
se produzca el aprendizaje, implica que el individuo no es nunca pasivo, sino que interviene en el aprendizaje seleccionado,
modulando o condicionando aquellos aspectos del medio susceptibles de influir sobre él, por lo que toda conducta aprendida está
condicionada por el estado inicial del organismo. Las conductas aprendidas abarcan una gran variedad de modalidades y tipos de
respuestas, desde las más simples, a nivel fisiológico, pasando por las motoras, hasta llegar a las más complejas a nivel cognitivo
(como el lenguaje).
CONDICIONAMIENTO CLÁSICO
En el momento de nacer contamos con un repertorio de reflejos (ejem. pupilar, salivación, parpadeo, succión, etc.) genéticamente
determinados. Los reflejos constituyen la base sobre la cual se configuran los comportamientos individuales y complejos.
El condicionamiento clásico (CC) consiste en el proceso mediante el cual un evento (o estímulo), que acompaña sistemáticamente
a otro estímulo a otro estímulo que llamamos incondicionado (el que provoca la respuesta incondicionada), llega a adquirir valor
de señal y el poder de provocar también la respuesta de forma anticipada, es decir, en este proceso se crea una conexión entre
un estímulo nuevo y un reflejo ya existente.
El CC alcanzó su formulación primera a partir de los estudios de Pavlov (1927), en un principio encaminados a la investigación de
los procesos digestivos. Este fisiólogo ruso observó que los perros secretaban jugo gástrico no solo durante la ingestión de
alimentos, sino también ya antes de ingerirlos con la mera visión de la comida. Después sustituyó la visión de la comida por el
sonido de una campana y comprobó del mismo modo después de asociar repetidamente el sonido con la comida, la mera aparición
del sonido les provocaba salivación.
ELEMENTOS
A partir de este experimento ya podemos comprobar los elementos que intervienen en el CC.
Estímulo incondicionado (EI): produce el reflejo innato (en el ejemplo anterior la comida).
Estímulo condicionado (EC): aquel, en principio neutro (EN), que con anterioridad al emparejamiento con el EI no produce la
respuesta condicionada. EJ: sonido de la campana.
Respuesta incondicionada (RI): producida por el EI de forma refleja. EJ: salivación originada por la comida.
Respuesta condicionada (RC): producida por la presentación aislada del EC, una vez establecida la conexión EC-EI. Ésta es una
respuesta aprendida y de menor intensidad que la RI. EJ: salivación originada ante la mera presentación del sonido.
PRINCIPIOS BÁSICOS
Procesos comunes que tienen lugar en el condicionamiento clásico. Adquisición, generalización y discriminación.
Proceso de adquisición en el CC: función creciente, en la que a partir de las presentaciones apareadas EC-EI, la magnitud, amplitud
o intensidad, latencia, frecuencia y/o resistencia a la extinción de la RC aumentan.
El aprendizaje no es para toda la vida; sería desadaptativo que se mantuviera permanente, más allá del tiempo que resulta útil.
Sería contradictorio con los principios mismos del aprendizaje que implican adaptación rápida a circunstancias cambiantes. Si no
aparece el EI junto al EC, éste pierde su valor informativo; la <señal= deja de serlo. Con el principio de extinción hacemos referencia
a la relación entre la intensidad (u otro parámetro) de la RC y el número de veces que el EC se presenta de forma no asociada con
el EI, siendo su resultado la paulatina debilitación en la emisión de la RC, hasta que llega a desaparecer.
Generalización: proceso de condicionamiento por el que los estímulos semejantes (en cualidad o cantidad) al EC adquieren la
propiedad de provocar la RC a la que dicho EC ha sido condicionado. Así, un perro condicionado a salivar ante el sonido de un
silbato, puede hacerlo también ante un sonido de semejante cualidad y parecida intensidad. Podemos decir que la intensidad, u
otro parámetro por el que midamos la RC, está en razón directa a la semejanza del estimulo <generalizado= respecto al EC.
Discriminación: proceso inverso a la generalización. El EC y los estímulos semejantes a los que se puede generalizar se delimitan
y distinguen de otros que no tienen el poder de anticipar el EI. Pero a su vez, la discriminación tiene un límite más allá del cual se
hace imposible; esto es importante, ya que la discriminación es necesaria para la vida adaptativa, de tal manera que no poder
discriminar entre estímulos ocasiona en muchos casos anormalidades en la conducta.
CONTRACONDICIONAMIENTO
El proceso de extinción se puede acelerar para aumentar su eficacia clínica acompañándola de un contracondicionamiento, que
consiste en la asociación del EI que producía las respuestas desadaptativas ([Link]. la ansiedad), con estímulos, en general
verbales que producen una respuesta opuesta o incompatible con la que interesa eliminar ([Link]. la relajación o la risa). Las
técnicas que se basan en la relajación, en presencia de estímulos que provocan ansiedad, son un ejemplo de aplicación de este
proceso.
Una vez que hemos convertido un estímulo en un EC, es decir, que ha adquirido la capacidad de provocar la RC por sí solo, éste
puede servir de base para un nuevo condicionamiento. El estímulo neutro con el que sistemáticamente se asocie el EC puede
adquirir el poder de provocar la respuesta por sí mismo, e incluso, si este proceso se repite más de una vez, se puede llegar a una
cadena de condicionamientos cuyo resultado sería la asociación del EI con el EC presentado en último lugar y que sería diferente
del EC primitivo.
CONDICIONAMIENTO OPERANTE
El condicionamiento operante (CO) tiene un nivel de complejidad más elevado que el CC. En este, el procedimiento consistía en el
establecimiento de una relación entre dos estímulos.
Los dos tipos de condicionamiento, clásico y operante, son términos que se refieren a procesos o relaciones funcionales, no a tipos
diferentes de conductas. Una respuesta operante puede ser idéntica a otra adquirida mediante CC, lo que las diferencia son las
condiciones que controlan su ocurrencia o explicación.
Al igual que Pavlov con el CC, fue Skinner (1938) quien se interesó en definir y analizar este tipo de aprendizaje. La situación
experimental en la que comenzó a trabajar consistía en una caja con una palanca donde introducía un animal; cada vez que éste
presionaba la palanca, obtenía comida, de tal modo que pronto aprendía la relación entre su conducta ( apretar la palanca) y el
estímulo o refuerzo ( obtención de la comida). A partir de esto, Skinner definió el aprendizaje como el aumento de probabilidad
de una respuesta, debido a sus efectos.
ELEMENTOS
Las variables fundamentales del condicionamiento operante son la respuesta y el refuerzo, pero además suelen intervenir otros
elementos como el estímulo discriminativo y el tiempo de privación.
El refuerzo es el estímulo que hace aumentar la probabilidad de la respuesta o el vigor de ésta. Por lo tanto, sólo podemos llamar
refuerzo a un estímulo una vez que hemos comprobado su efecto sobre la respuesta, es decir, su definición se realiza en función
de sus efectos sobre la conducta y no por sus características estructurales.
La facilidad o limitación para condicionar una respuesta está determinada por la preparación o disposición que el individuo posea
para realizarla. Así, una conducta que forme parte del repertorio habitual de respuestas de un individuo o animal se condicionará
con mayor facilidad que otras que le sean extrañas.
Existen diferentes procedimientos para obtener la conducta deseada. Para clasificarlos partiremos de la distinción entre las
repuestas que están en el repertorio del individuo y las que no lo están. En el primer caso, ´lo que se persigue es la emisión de tal
conducta en las circunstancias deseadas; para ello podemos emplear tres procedimientos: disminuir la probabilidad o la ocasión
de conductas alternativas, estructurar el medio ambiente, proporcionando ocasiones para que se lleve a cabo la respuesta, y
aumentar la motivación. Cuando la respuesta no existe en el repertorio del individuo, el proceso empleado para generar una
nueva conducta recibe el nombre de <moldeamiento=, Dicho proceso encuentra una de sus principales aplicaciones en la
enseñanza de las habilidades motoras.
El estímulo discriminativo es una clase explicita que se destaca en la situación y que sólo tiene carácter informativo, e indica el
momento en que el refuerzo está disponible. El estímulo discriminativo no provoca la respuesta, sólo proporciona la ocasión de
que se emita de manera espontánea. Por ejemplo, un piloto luminoso en una máquina de refrescos, que no indica que está en
funcionamiento, de manera que actúa de estímulo discriminativo sobre la conducta de introducir monedas (RC) para conseguir el
refresco (refuerzo). En caso contrario, si la luz está apagada, la conducta no será probable, si hemos aprendido que bajo estas
condiciones no obtendremos el refuerzo.
TIPOS
El paradigma general operante tiene cuatro subparadigmas: condicionamientos de recompensa, de castigo, de evitación y de
omisión.
• El de recompensa: el caso más típico de condicionamiento operante y es la función que define el aumento (en número de
veces o el vigor) de una respuesta por ser ésta contingente con un evento positivo (refuerzo).
• El castigo: condicionamiento operante con estímulo aversivo presente, es decir, la función que define la supresión de una
respuesta por ser esta contingente con un estímulo aversivo.
• En el condicionamiento de evitación: se produce un aumento en la respuesta que tiene como consecuencia la evitación de
un estímulo aversivo. En este caso existen dos modalidades; por un lado, la evitación propiamente dicha, en la cual la
respuesta se emite para que <no aparezca= el estímulo (quedarse en cama para no presentarse a un examen); por otro lado,
la modalidad de escape, donde la respuesta se produce para que <desaparezca= el estímulo cuando está presente (tomar una
pastilla cuando duele la cabeza).
• El condicionamiento de omisión o castigo negativo: la respuesta está condicionada por la desaparición del evento positivo
(premio), esto es, el potencial refuerzo positivo se halla presente en el ambiente y el hecho de producir una determinada
respuesta lo omite. El resultado es la debilitación o extinción de dicha respuesta.
En la década de las sesenta, el estudio científico de la memoria se vio muy influido por el paradigma cognitivo, lo que hizo que
surgieran modelos de memoria basados en la analogía con el ordenador. En ese momento, las explicaciones anteriores basadas
en mecanismos asociativos, propias de los conductistas, cedieron el paso a conceptos como <almacenes de memoria=,
<procesamiento de la información=, etc.
Broadbent (1958) fue el primero en describir un modelo de memoria en el que, de forma interactiva con la percepción y la
atención, se presentaba la memoria humana como un diagrama de flujo de información entre distintos almacenes. En este
modelo, se entiende que los almacenes son componentes estructurales (permanentes o estáticos) del sistema, mientras que los
distintos procesos u operaciones que experimenta la información (codificación, almacenamiento, retención y recuperación)
poseen un carácter dinámico, no permanente ni estático, ya que el individuo los pone en funcionamiento sólo en determinadas
ocasiones. Este modelo influyó enormemente en modelos posteriores.
Murdock (1967) describió los componentes esenciales de todos ellos en lo que denominó <el modelo modal=. Dichos
componentes se refieren a la estimulación, registro sensorial, transferencia de información al almacén de memoria a corto plazo
(MCP) y, eventualmente, al almacén de memoria a largo plazo (MLP). Sin duda, el principal y más influyente de estos modelos ha
sido el de Atkinson y Shiffrin.
En este modelo, el input de información externa incide, en paralelo, en un almacén de memoria sensorial (registros sensoriales
que hipotéticamente podrían ser distintos y específicos para cada modalidad sensorial). Aquí se explora en base a sus
características físicas, es decir, de forma precategorial y no en función de su significado semántico. La capacidad de ese almacén
es virtualmente ilimitada, aunque en él la pérdida de información se da en unas fracciones de segundo. A continuación, la
información pasa al almacén de MCP, donde se codifica y almacena de forma limitada (alrededor de 7 ítems como máximo)
durante unos segundos.
Cuando la información se halla en este almacén, pueden entrar en funcionamiento los mecanismos de repetición (o repaso) para
evitar el olvido y los de agrupamiento, por los que la información se agrupa en unidades informativas de orden superior. El tipo
de codificación que recibe la información en este almacén es de naturaleza acústico-lingüística.
Esta información puede olvidarse o pasar a otro tercero de capacidad y persistencia limitada: la MLP. En éste se guarda la
información de todo el período vital de un individuo y su codificación tiene un carácter semántico, es decir, en forma de
categorías con significado. Habitualmente, la información en la MLP permanece desactivada y se activa cuando una determinada
tarea lo requiere.
Craik y Lockhart (1972) desarrollaron una importante crítica al modelo de Atkinson y Shiffrin y plantearon un enfoque basado en
los niveles de procesamiento. Dijeron que ese modelo no aclara si los límites de la MCP se referían a su capacidad estructural o
al número de operaciones por unidad de tiempo que era capaz de realizar. Dijeron que la MCP acepta una gran variedad de
códigos físicos y semánticos. Finalmente, señalaron que el intervalo de tiempo durante el cual la información puede permanecer
en este almacén no es fijo sino que depende del tipo de información de que se trate.
Craik y Lockhart proponen la existencia de un continuo de niveles de procesamiento de la información, de tal manera que los
niveles más superficiales codificarían sus propiedades físicas y sensoriales, hasta llegar a los niveles profundos que irían
codificando progresivamente sus propiedades semánticas y compararían la información que llega con la almacenada
previamente.
Procesamiento de tipo II: tratamiento en mayor o menor profundidad que se realiza con la información. La persistencia
temporal de la información en la memoria dependerá del nivel de procesamiento en el que se ha codificado, las codificación en
los niveles más profundos genera trazos de memoria más duradero (más recuerdo). El procesamiento de tipo I consiste en
retener la información en estado activo repitiéndola
Distintas investigaciones mostraron que la capacidad de la MCP podría estar aumentada por operaciones de control como la
repetición y la recodificación de la información. La primera permite prolongar la permanencia de los ítems en la MCP, y la
segunda permite reagrupar los ítems en unidades más complejas permitiendo una mayor capacidad en términos absolutos de la
MCP, aunque el número de unidades reagrupadas que es capaz de retener siga siendo igualmente limitado.
Baddeley (1991) desarrolló el concepto de memoria operativa. En diversas operaciones mentales muy complejas (toma de
decisiones, cálculo matemático, comprensión verbal&) se produce una competencia entre la función de almacenamiento o
retención de los ítems en MCP y otras operaciones de control más complejas, ya que estas utilizarían el espacio de
almacenamiento de la MCP.
Este modelo de memoria operativa, presenta la MCP como constituida por un <bucle de repetición= cuya función sería mantener
una pequeña cantidad de información recirculando (unos 3 ítems). Por otro lado, un <procesador central=, que funcionaría como
almacén de capacidad limitada y ejercería de control del almacenamiento y recuperación de la información.
EMOCIÓN Y MEMORIA
Efecto de memoria congruente con el estado de ánimo: posibilidad de que tanto la codificación como la recuperación de la
información se vea facilitada si su valencia emocional resulta congruente con el estado de ánimo en el que se encuentra el
individuo.
Efecto de memoria dependiente del estado de ánimo: fenómeno por el cual lo que se ha aprendido bajo un determinado
estado anímico, puede recordarse mejor si en el momento de su recuperación el individuo se encuentra con el mismo estado de
ánimo con el que se aprendió, e independientemente de la cualidad emocional de la información.
OLVIDO
Rhéodule Ribot (1881) escribió: <una condición de la memoria es el olvido. Sin el olvido total de un número prodigioso de
estados de conciencia y el olvido momentáneo de otro gran número, no podemos recordar. El olvido, salvo en ciertos casos, no
es pues, una enfermedad de la memoria, sino una condición de su salud y su vida=. Ribot decía que era la necesidad que tiene el
sistema humano de memoria de eliminar información para continuar funcionando adaptativamente. Sin olvido, nuestra
capacidad adaptativa se vería seriamente amenazada.
Robert Bjork (1989) ha estudiado el olvido dirigido. Postula que durante la codificación tiene lugar un procesamiento diferencial
de los ítems que deben ser recordados frente a los ítems que deben ser olvidados, y ese procesamiento diferencial producirá
una segregación en memoria de dos tipos de ítems. El olvido dirigido ocurre porque en el momento de la recuperación las claves
de olvido ponen en marcha un proceso de inhibición que impide el acceso a las representaciones de los ítems asociados a tales
tipos de claves. Lo valioso de estos trabajos es que demuestran experimentalmente que el olvido intencionado es un mecanismo
esencial del sistema humano de memoria cuya función es impedir que la mente se atiborre de conocimiento inútil y desfasado.
El funcionamiento eficaz de la memoria implica la necesidad de suprimir o de olvidar determinadas informaciones o parte de
ellas. Las personas que han sido víctimas de experiencias estresantes o traumáticas presentan amnesia selectiva del
acontecimiento violento o, a la inversa, no pueden olvidarlo.
• Por exceso (HIPERMNESIAS): incremento anormal de la capacidad de memorizar. Es el caso de algunos individuos que
pueden memorizar varios listines de teléfono.
• Por defecto (AMNESIAS): déficit total o parcial de la memoria debido a causas que pueden ser psíquicas o físicas.
o Retrógradas: se olvida el período previo al trauma amnésico. De origen orgánico o psíquico. Dura desde unos minutos
hasta años. Queda afectada la memoria a largo plazo. Falla el proceso de evocación.
o Anterógradas: se olvida el período posterior al trauma amnésico. De origen orgánico o psíquico. Queda afectada la
memoria a corto plazo. Falla el proceso de fijación de la información.
o Lacunar: mal funcionamiento de la fijación. Déficit en la evocación durante el período de tiempo en que el sujeto tuvo
la conciencia alterada por algún motivo, como puede ser: la ingestión de drogas, alcohol,&..
o Afectivas: todas las amnesias producidas por factores afectivo-emocionales (trauma psíquico). Pueden ser amnesias por
ansiedad, amnesias selectivas y amnesias psicógenas.
TEMA 11: EL SUEÑO
Hay que distinguir dos tipos de sueños: el no REM y el REM. REM es la abreviatura de rapid eye movements, movimientos oculares
rápidos. A lo largo del sueño se intercalan fases de sueño REM y sueño no REM.
SUEÑO NO REM
SUEÑO REM
Se caracteriza por:
• Mayor disminución de conciencia y mayor dificultad para despertar.
• Mayor hipotonía muscular. Se produce una auténtica parálisis.
• Movimientos oculares rápidos.
• Aumento de las funciones vitales.
• Inyección del tejido peneano en los hombres (erección) y vulvar en las mujeres.
• En el electroencefalograma se observan ondas cerebrales similares a las que aparecen durante la vigilia. Por todo ello, se
denomina también sueño paradójico.
En esta fase del sueño se producen los sueños o ensoñaciones que son tan importantes para la recuperación psicológica como lo
es el dormir para la recuperación física.
Cada noche acontecen de 4 a 6 fases REM que duran unos 20 min. Para entrar en cada fase REM, en sueño no REM se aligera. Esto
sucede aproximadamente cada 90 min, si bien cuesta más entrar en el primer sueño REM de la noche que en el último. Por ello,
las sustancias o situaciones que provocan un acortamiento del tiempo para entrar en el primer sueño de la noche (tiempo de
latencia) acortan las horas de sueño perjudicando el descanso. Entre las sustancias que acortan el tiempo de latencia están los
depresores del sistema nervioso central como el alcohol. La depresión es una situación que también acorta la fase de [Link]
sucesión de fases durante el sueño tiene un patrón particular para cada persona, de tal forma que si registramos varias noches
seguidas el sueño de alguien observaremos que sigue un patrón muy similar.
Al comparar patrones de distintas personas se ha observado que a medida que transcurren las horas de sueño disminuye la
proporción de sueño no REM y aumenta la de sueño REM. Además, la proporción de sueño REM y no REM varía con la edad. Los
recién nacidos pasan hasta el 50% del sueño en fase REM, mientras que los de 8 a 22 años, el 25%. Las necesidades de horas de
sueño también varían con la edad. Estas cifras no dejan de ser orientativas, ya que todas las personas no necesitan el mismo
número de horas. Si bien lo normal en una persona adulta es dormir de 6 a 9 horas, el 10% duerme menos de 6,5 horas y el 15%
más de 9,5.
• Consumo de sustancias: los estimulantes pueden dificultar la conciliación del sueño. Entre ellos está la nicotina del tabaco, la
cafeína, la teofilina del té y la teobromina del cacao. Los depresores del SNC, como el alcohol, disminuyen el tiempo de latencia
y hacen que las fases REM se produzcan antes y por lo tanto que disminuya el número total de horas de sueño, perjudicando
con ello el descanso.
• El deporte moderado facilita la conciliación del sueño porque produce relajación.
• Reproducir a diario los mismos rituales al acostarse como tomar un vaso de leche, ver la televisión, leer, etc., facilita el conciliar
el sueño.
• Los estados de ansiedad dificultan conciliar el sueño por alargar el tiempo de latencia produciendo insomnio al comienzo de
la noche.
• Los estados depresivos producen insomnio matutino por acortar el período de latencia, disminuyendo el número de horas de
sueño.
Los trastornos del sueño se dividen en dos categorías principales: las disomnias y las parasomnias.
Disomnias: dificultades para tener el sueño necesario, problemas para dormir cuando se desea y quejas sobre la calidad del sueño,
como no sentirse descansado aun cuando se ha dormido toda la noche.
Parasomnias: conducta anormal o por acontecimientos fisiológicos que tienen lugar durante el sueño, como pesadillas y
sonambulismo.
Los hábitos del sueño pueden determinarse mediante una evaluación polisomnográfica (PSG). El paciente pasa una o más noches
durmiendo en la unidad del sueño, y se le realizan gran cantidad de mediciones que incluyen la respiración y la desaturación de
oxígeno, los movimientos de las piernas, la actividad de las ondas cerebrales medidas por un electroencefalograma (EEG); los
movimientos oculares medidos por un electrooculógrafo (EOG), los movimientos musculares medidos por un electromiógrafo
(EMG) y la actividad cardiaca. Una forma de determinar si una persona tiene un problema con el sueño, es observar sus actos
diurnos o conducta durante la vigilia. Por ejemplo, si le lleva 90 minutos comenzar a dormir por la noche, pero esto no es molesto
y se siente descansado durante el día, entonces no tiene ningún problema.
DISOMNIAS
INSOMNIO PRIMARIO
El insomnio es uno de los trastornos del sueño más comunes, el término insomnio que significa “no dormir” se aplica a varios
problemas. Se considera que las personas tienen insomnio si por la noche tienen problemas para dormir (dificultades para iniciar
el sueño), si despiertan con frecuencia o demasiado temprano y no pueden volver a dormirse (dificultad para mantener el sueño),
o incluso si duermen un considerable número de horas pero no se encuentran descansadas al día siguiente (sueño no
restablecedor). Hay una gran cantidad de trastornos psicológicos que se asocian con el insomnio. El tiempo total de sueño
disminuye a menudo con la depresión, los trastornos de abuso de sustancias, los de ansiedad y la demencia tipo Alzheimer. Las
mujeres manifiestan insomnio con el doble de frecuencia que los hombres. La ansiedad puede acrecentar el problema. Acostarse
con una preocupación interfiere en el sueño.
HIPERSOMNIA PRIMARIA
Hipersomnia es el problema de dormir demasiado, muchas personas que duermen toda la noche pueden dormitar varias veces
durante el día. Hay varios factores que pueden ser motivo de una somnolencia excesiva y que no deben considerarse hipersomnia.
Por ejemplo, las personas con insomnio a menudo manifiestan estar cansadas durante el día. En comparación, quienes tienen
hipersomnia duermen toda la noche y parecen descansados al despertarse, pero aún así, se siguen quejando de están
excesivamente fatigados a lo largo del día. Otro problema que puede ocasionar una somnolencia excesiva similar es un trastorno
del sueño relacionado con la respiración llamado apnea del sueño. Las personas con este problema tienen dificultades
respiratorias por la noche. Roncan con fuerza, hacen una pausa entre respiraciones y se despiertan por la mañana con la boca
seca y dolor de cabeza. Para identificar la hipersomnia hay que descartar el insomnio, la apnea del sueño u otras causas de
somnolencia diurna. Hay relativamente pocas investigaciones sobre las causas de hipersomnia. Parte de los casos parecen tener
asociación con influencias genéticas, ya que un 39% de las personas que la padecen también tienen un historial familiar del
trastorno.
NARCOLEPSIA
Además de las somnolencias diurnas, las personas con narcolepsia experimentan cataplexia, una pérdida súbita de tono muscular.
La cataplexia se da mientras la persona está despierta y puede oscilar entre una ligera debilidad de los músculos faciales y un
colapso físico completo. La cataplexia dura de varios segundos a varios minutos; por o común la precede una emoción fuerte, de
ira o de alegría. La cataplexia parece ser producto de sueño o de una aparición repentina de sueño REM. En lugar de dormirse de
manera normal y pasar por las cuatro etapas de movimientos oculares no rápidos que por lo común preceden al sueño REM,
quienes tienen narcolepsia pasan de forma casi directa del estado de vigilia a esta etapa del sueño. Una de las consecuencias del
sueño REM es la inhibición de estímulos de entrada a los músculos y éste parece ser el proceso que conduce a la cataplexia.
PARASOMNIAS
Las parasomnias son de dos tipos: las que tienen lugar durante el sueño de movimientos oculares rápidos (REM) y las que suceden
durante el sueño de onda lenta ( SOL). Las pesadillas ocurren durante el sueño REM o de imágenes oníricas. Cerca de un 20% de
los niños y entre un 5 y un 10% de los adultos las experimentan. Algunos investigadores diferencian entre pesadillas, que acaban
despertando a las personas que las padecen y “malos sueños”, que no lo hacen.
Los terrores nocturnos, que por lo común afectan a los niños, comienzan normalmente con un grito desgarrador. A primera vista
los terrores nocturnos se parecen a las pesadillas, pero se dan en la fase SOL y por lo tanto, no provocan imágenes oníricas
aterradoras. El sonambulismo tiene lugar durante la fase SOL. Esto significa que cuando la persona camina dormida tal vez no esté
experimentando imágenes oníricas en ese momento. Esta parasomnia por lo común se produce durante las primeras horas, en
las que la persona se encuentra en la etapa más profunda del sueño. Los criterios de DSM-IV para el sonambulismo exigen que la
persona abandone la cama, aunque hay episodios menos activos que comprenden conductas motrices menores como sentarse
en la cama, recoger cosas y gesticular. Como el sonambulismo se producen durante las etapas más profundas del sueño, resulta
difícil despertar a alguien durante uno de estos episodios; y si se despierta la persona por lo común no recuerda lo sucedido. No
es cierto que sea peligroso despertar a un sonámbulo.
• Dormir y soñar son necesidades básicas que posibilitan que la persona se recupere y funcione mejor. A menudo, las rutinas
del hospital interfieren en el adecuado descanso de los pacientes.
• La toma de temperatura matinal, por ejemplo, interfiere a menudo en el descanso. El hecho de compartir habitación también
implica que las necesidades de atención de uno de los pacientes hace que la enfermera tenga que acudir a menudo a esa
habitación, y como consecuencia, encender la luz y hacer ruido dificultando el descanso del compañero de habitación.
• En la medida de lo posible, el personal de enfermería deberá tener cuidado con esas situaciones para asegurar el adecuado
descanso del paciente.
TEMA 12: PERSONALIDAD
Cuando alguno de nosotros afirmar que <conoce muy bien a alguien= está diciendo que ha visto cómo se comporta ese <alguien=
en una variada gama de situaciones y que es capaz de anticipar qué hará en situaciones futuras. Ante una afirmación como la
siguiente: <Si vamos a ver una de guerra no avises a Fernando porque seguro que no viene=, debemos suponer que la persona
que la hiciera tendrá la suficiente información para realizarla bien porque Fernando le hay dicho que no le gustan las películas
bélicas, bien porque se ha dado cuenta de que, en otras ocasiones, Fernando ha puesto una excusa para no ir, bien porque sabe
que ese día de la semana tiene otros planes& Estamos estableciendo una predicción sobre el comportamiento futuro de Fernando
con base a su comportamiento pasado. Esa manera, forma o estilo de actuación personal o particular es lo que se llama
personalidad. En el lenguaje popular, la personalidad es un término muy usado comúnmente: <Carmen tiene una gran
personalidad=, <el problema de Carlos es que no tiene personalidad=. Estas dos afirmaciones son erróneas.
La personalidad es algo que no se puede dejar de tener, que no pesa y que no se puede definir en función de su fortaleza o de su
debilidad.
DEFINICIÓN DE PERSONALIDAD
TEORIAS DE LA PERSONALIDAD
Las teorías factoriales de la personalidad recogen datos sobre los rasgos temperamentales y motivacionales de las personas y los
agrupan. Organizan los datos y estudian las relaciones entre las puntuaciones de las distintas personas en cada una de las pruebas
administradas. Lo hacen a través de la técnica de análisis factorial e informan de cuándo se parecen y cuánto no se parecen las
respuestas de las personas en las distintas pruebas. Constituyen visiones de conjunto, mapas de la estructura de la personalidad
en las que se sitúan las principales propiedades y se especifican sus relaciones. Las tres teorías factoriales clásicas de la
personalidad son las de J. P Guilford, R.B. Cattell y H.J. Eysenck.
TEORIA DE J. P. GUILFORD
Según Guilford (1959) la personalidad se define a partir de un axioma que todo el mundo acepta: cada persona es única. Los rasgos
de personalidad se descomponen, en rasgos temperamentales y motivacionales. La personalidad de un individuo es su patrón
único de rasgos. Un rasgo es una manera distinguible, relativamente estable, en la que un individuo difiere de los demás. La
personalidad se organiza en una serie de niveles, desde las acciones concretas que las personas realizan, hasta los tipos
descriptivos más generales. Los niveles de la teoría factorial de Guilford son las acciones, las hexis o hábitos, los rasgos y los tipos.
J.P. Guilford encuentra 13 rasgos primarios básicos en sus investigaciones. A su vez, estos rasgos primarios pueden resumirse aún
más en cuatro rasgos secundarios más generales o globales.
Los factores primarios de la teoría factorial de la personalidad de Guilford son los siguientes:
• Factor (G): actividad general. Algunas hexis que resumen G son ritmo rápido, energía y actividad.
• Factor (A): ascendencia. Algunas hexis que resumen A son liderazgo, convencer a los otros y hablar en público.
• Factor (S): sociabilidad. Hexis resumidas por S son tener muchos amigos, gusto por actividades sociales y ser el centro de
atención.
• Factor (R): retraimiento. Algunas hexis que resumen R son seriedad, lentitud y esfuerzo persistente.
• Factor (T): actitud pensativa. Hexis resumidas por T son reflexivo, interesado por la filosofía y equilibrio mental.
• Factores (C): disposición cicloide (D. depresión), ( N nerviosismo) e ( I inferioridad). Algunas de las hexis que resumen estos
factores son continuidad en los estados de ánimo, optimismo, excitabilidad y sentimientos de culpa.
• Factor (O): objetividad. Hexis incluidas en O son egocentrismo hipersensibilidad y susceptibilidad.
• Factor (F): cordialidad. Algunas de las hexis incluidas en F son beligerencia, dominio y desprecio por los otros.
• Factor (P): relaciones personales. Hexis contenidas en P son tolerancia hacia la gente, fe en las instituciones y
autocompadecimiento.
• Factor (M): masculinidad. Algunas hexis incluidas en M son disgustarse con facilidad, simpatía e intereses románticos.
Los factores secundarios:
• Factor (SA): Actividad social. Resume los siguientes tres factores primarios: G, A y S.
• Factor (IE): Introversión-extroversión. Resume los siguientes dos factores primarios: R y T.
• Factor (E): Estabilidad emocional. Resume los siguientes cinco factores primarios: C, D, N, I y O.
• Factor (Pa): Disposición paranoide. Resume los siguientes tres factores primarios. O, F y P.
En esta teoría hay un solo factor terciario:
• Factor (EH): Salud emocional. Resume los siguientes dos factores secundarios: E y Pa.
Comenzó su desarrollo en las fuerzas aéreas norteamericanas en los años cincuenta. En una taxonomía, una manera que los
investigadores emplean para estudiar características de la personalidad resumidas en una serie de áreas. La taxonomía big five
proviene del análisis de los términos que las personas usan en su lenguaje natural para describirse a sí misma y a sus semejantes.
FACTOR I: extroversión, energía entusiasmo.
• Bajo factor I: tranquilo, reservado, vergonzoso, silencioso, tímido, solitario.
• Alto factor I: hablador, asertivo, activo, enérgico, amigable. Abierto dominante, fuerte, enérgico, entusiasta, presumido,
sociable, valiente, gusto por las aventuras, ruidoso, mandón.
FACTOR II: cordialidad, altruismos, afecto.
• Bajo factor II: criticón, frío, hostil, antipático, pendenciero, duro de corazón, poco amable, cruel, severo, poco agradecido,
fibroso, correoso.
• Alto factor II: simpático, amable, agradecido, afectivo, blando de corazón, caluroso, generoso, confiado, provechoso,
clemente, agradable, afable, cordial, cooperativo, gentil, generoso, alabador, sensible.
FACTOR III: concienzudo, control responsabilidad.
• Bajo factor III: Descuido-despistado, desordenado, frívolo, irresponsable, descuidado, de poca confianza, inseguro, olvidadizo.
• Alto factor III: Organizado, minucioso, detallista, planificador, eficiente, responsable, fiable, de confianza, seguro,
concienzudo, preciso, práctico, pausado, cuidadoso, cauto.
FACTOR IV: neuroticismo, afecto negativo, nerviosismo.
• Bajo factor IV: Tenso, ansioso, nervioso, malhumorado, preocupado, susceptible, miedoso, muy nervioso, autocomplaciente,
temperamental, inestable, autocastigador, desanimado.
• Alto factor IV: Estable, calmado, satisfecho, contento, poco emocional-emotivo.
FACTOR V: apertura, originalidad, abierto de mente.
• Bajo factor V: Ordinario, usual de costumbres, intereses estrechos, simple-sencillo, superficial, poco avispado.
• Alto factor V: Intereses amplios, imaginativo, original, curioso, sofisticado, artístico, agudo, inventivo-ocurrente, perspicaz,
ingenioso, gracioso, civilizado, sabio, lógico.
Las teorías cognitivas de la personalidad intentan conocer qué le pasa a una persona por la cabeza y qué le lleva a:
• Dirigirse en su vida de un modo que podríamos denominar emocionalmente estable.
• Responder de un modo que denota estabilidad emocional a las preguntas que se le formulan.
• Comportarse de modo estable en las situaciones artificiales diseñadas por psicólogos.
Según parece los extrovertidos son más impulsivos y sociables que los introvertidos. El principal objetivo de la teoría cognitiva de
Eysenck será encontrar explicaciones de este tipo. Se trata de averiguar cómo se comportan sujetos con distintas personalidades
en tareas experimentales típicas de laboratorio, buscando pistas sobre lo que pasa por la cabeza del introvertido y del extrovertido.
La ansiedad ha sido estudiada dentro del enfoque experimental de Eysenck. Cuando se estudia la ansiedad suele ser frecuente
distinguir entre la ansiedad-rasgo y la ansiedad-estado. La ansiedad-rasgo se refiere a las diferencias individuales relativamente
estables, mientras que la ansiedad- estado se caracteriza por sentimientos subjetivos, conscientemente percibidos de tensión y
por una actividad del sistema nervioso autónomo. La ansiedad sentida por una persona en un momento dado (estado) dependerá
tanto del grado de estrés presente en ese momento como de la susceptibilidad del individuo a la ansiedad (rasgo).
TEORÍA DE A. BANDURA
Según Albert Bandura (1986) las recompensas y castigos del medio ambiente influyen claramente en lo que aprendemos y en el
tipo de comportamiento que realizamos. El principal concepto de la teoría de Bandura es la autoeficacia. Es la percepción o
evaluación que la persona hace de su aptitud para resolver satisfactoriamente las situaciones vitales. El elemento importante no
son las habilidades de la persona, sino su percepción subjetiva de cuáles son esas habilidades y cómo puede usarlas.
La sensación personal de autoeficacia en una determinada situación depende de cuatro cosas:
• La experiencia previa de la persona sobre los éxitos y fracasos en esa situación.
• Las experiencias vicarias relevantes, es decir, las experiencias indirectas sobre las situaciones.
• Persuasión verbal o social. Las sensaciones de autoeficacia pueden aumentar si alguien convence a la persona de que está
capacitada para hacer frente a la situación.
• Activación o arousal emocional. Una alta activación suele relacionarse con la ansiedad y el fracaso, por lo que puede reducir
las sensaciones de autoeficacia.
Estas teorías se preguntan en qué medida el funcionamiento biológico puede ayudar a explicar las acciones de las personas.
TEORÍA DE [Link]
Se pregunta por la importancia e independencia de las dimensiones introversión y neuroticismo. Combina la introversión y el
neuroticismo para expresar las diferencias individuales en impulsividad y ansiedad. Incluyen dos polos de cada dimensión:
• N-, E+: el extrovertido y estable será poco ansioso.
• N+, E-: el introvertido neurótico será muy ansioso.
• N-, E-: el introvertido estable será poco impulsivo.
• N+, E+: el extrovertido neurótico será muy impulsivo.
EVALUACIÓN DE LA PERSONALIDAD
Las técnicas psicométricas de personalidad surgen dentro de un modelo de rasgos. Esta perspectiva asume que <personalidad es
lo que permite predecir lo que una persona hará en determinada situación=. El comportamiento humano puede ser ordenado y
medido según unas dimensiones <relativamente estables= denominadas rasgos. A nivel teórico, la evaluación de la personalidad
según los modelos de rasgos se apoya, según Wiggins (1973), en los siguientes supuestos:
• Se supone que cada ítem tiene un significado similar para diferentes personas.
• Se supone que una persona es hábil para percibir y describir fielmente su autoconcepto y personalidad.
• Se supone que una persona es honesta.
• Se supone que el comportamiento de una persona es estable a lo largo del tiempo.
Dentro del grupo de tets psicométricos de personalidad existe un cierto número de instrumentos monorrasgo construidos para
evaluar rasgos específicos que se utilizan fundamentalmente con fines clínicos o de investigación. Uno de los constructos de
personalidad sobre los que se ha construido mayor número de escalas monorrasgo ha sido probablemente la ansiedad, pero
también hay otros sobre la motivación, el locus de Control.
TRASTORNOS DE PERSONALIDAD
Según el DSM- IV los trastornos de personalidad son <patrones de percepción, de relación y de pensamiento estables acerca del
medio y de uno mismo= que <se manifiestan en una amplia gama de importantes contextos sociales y personales= y que <son
inflexibles y desadaptativos, y ocasionan ya sea un deterioro funcional significativo o una angustia subjetiva=. Los trastornos de
personalidad se clasifican en tres grupos. Esta división se basa en la semejanza entre trastornos dentro del mismo grupo. El grupo
A se llama <raro= o excéntrico, el grupo <B= es el dramático o emocional y el grupo C es el ansiedad o temor.
CONCEPTO DE COMUNICACIÓN
Comunicación: proceso por el cual se realiza la transmisión de información entre dos fuentes diferentes: emisor y receptor. Sin
embargo, el proceso de la comunicación es algo mucho más complejo y difícil de abordar, por lo que los investigadores han
desarrollado modelos teóricos que intentan explicarla de la manera más simple posible. La mayoría de los modelos actuales y los
principales conceptos sobre la Teoría de la Comunicación se originan en la obra “Teoría matemática de las comunicaciones “de
Shanon y Weaver (1949). Su diagrama de la comunicación consta de los siguientes elementos:
• Fuente de información: el origen del mensaje. Está constituido por el cerebro del individuo que inicia el mensaje e incluye
sus conocimientos, habilidades y actitudes.
• Mensaje: es la información que se debe transmitir, también denominada input.
• Emisor: transforma el mensaje en una señal adecuada, apta para ser transmitida por el canal que va a ser utilizado.
• Código: sistema formado por un repertorio de señales (léxico) y unas reglas de combinación (sintaxis) que permiten las
operaciones de codificación y descodificación. Dicho código debe ser compartido por los interlocutores porque, de lo
contrario, es imposible la comunicación.
• Canal: soporte físico utilizado para transmitir la señal del emisor al receptor.
• Señal: forma codificada del mensaje, capaz de utilizar el canal. En el lenguaje hablado lo forman las vibraciones aéreas
estructuradas según las normas del código lingüístico. Cuando esta señal puede ser entendida por el receptor como
asociada al referente del que se trate, se denomina signo. Si este signo es reconocido mayoritariamente por un grupo
humano como expresión de un referente, se llama símbolo.
• Receptor: elemento que capta y descodifica la señal restituyendo al mensaje. Dependiendo del tipo de señal actuará el
sistema auditivo o visual.
• Destinatario: individuo a quien va dirigido el mensaje.
• Referente: es el objeto, sujeto o la situación a quién hace referencia el mensaje.
• Ruido: cualquier trastorno que interfiere con la transmisión del mensaje, puede tener lugar en cualquier nivel del proceso
de comunicación.
Existen una serie de críticas y modificaciones a este modelo, realizadas en el transcurso de los años. Son imprescindibles para
entender el proceso comunicativo. Describiremos las más importantes.
RETROALIMENTACIÓN
El esquema original de Shanon presenta un solo sentido: la comunicación circula del emisor al receptor sin que exista
información en sentido contrario. Sin embargo, en la comunicación humana, el emisor y el receptor intercambian de forma
rápida sus papeles y emiten/ reciben información continuamente.
La retroalimentación, feedback en inglés, se refiere a las consecuencias de un acto o una conducta determinada que, cuando son
transferidas al centro que controla la información, producen un efecto que implica, de alguna forma, la modificación del acto o
de la conducta. Las principales funciones de la retroalimentación son: corregir la información que obtiene un organismo y ligar
esta información a las acciones o conductas que se llevarán a cabo posteriormente.
METACOMUNICAICÓN
Todo mensaje precisa un marco referencial que permita a los participantes interpretar, analizar, deducir y comprender el
mensaje recibido. A este marco, compuesta por múltiples factores, entre los que destacan los culturales y grupales, se le
denomina proceso metacomunicativo. Si ambos interlocutores no comparten este encuadre, generalmente por pertenecer a
diferentes culturas, pueden existir alteraciones importantes en la comprensión del mensaje.
AXIOMAS DE LA COMUNICACIÓN
Los axiomas básicos de la comunicación humana son los siguientes:
• No se puede no comunicar. No es posible, en presencia de otro ser humano, no intercambiar información.
• Toda comunicación presenta dos aspectos: el contenido y la relación, de forma que la segunda engloba a la primera y, por lo
tanto, es una metacomunicación. Toda comunicación verbal implica una significación manifiesta que describe el mundo que
nos rodea. Pero la comunicación total incluye también los aspectos no verbales, como la entonación, la mímica, las posturas
y los gestos. Los aspectos no verbales deben interpretarse según unos presupuestos culturales implícitos y
sobreentendidos, que indicarán el verdadero encuadre de la comunicación.
• Todo intercambio de comunicación es simétrico o complementario. El acuerdo sobre la relación que alcanzan dos
comunicantes nunca se establece de forma continua y se va redefiniendo en cada momento.
Debe quedar claro que todo lenguaje es comunicación, pero no toda comunicación es lenguaje. El lenguaje es el instrumento de
comunicación propio de la especie humana. El rasgo distintivo del lenguaje humano se asocia a la aparición de dos funciones, la
representativa y la semiótica.
• Función representativa o simbólica. Define la posibilidad de representación mental de un objeto ausente o imaginario que
se denomina “referente”. Los animales, cuando se comunican, deben referirse siempre a algún elemento que esté presente
en el campo visual en ese momento. El ser humano, por el contrario, puede intercambiar información no sólo sobre objetos
no presentes sino también incluso respecto a elementos abstractos o inexistentes.
• Función semiótica. Ligada al desarrollo de la semantización de los signos convencionales, expresa la posibilidad de utilizar
signos absolutamente arbitrarios y sin relación alguna con el referente.
FASE INICIAL
El inicio y el final de la entrevista o comunicación con el paciente son los dos apartados que de forma más eficiente realizan los
profesionales. Consideramos que la fase inicial de relación con el paciente se ha llevado a cabo adecuadamente cuando se
cumplen, como mínimo, los siguientes aspectos:
• Presentación. El profesional se presenta con su nombre e indica cuál es su cargo en el sistema sanitario y cuál va a ser su
relación con el paciente. Esto incluye el horario en que está accesible y en qué tipo de circunstancias puede solicitar su
ayuda.
• Disponibilidad temporal. Cuando se inicia la comunicación es importante dar la impresión de que se cuenta con un mínimo
de tiempo para que el paciente se sienta entendido. Conversar mientras el profesional realiza otra actividad o mandar
mensajes no verbales de que se dispone de poco tiempo inhibe la espontaneidad del paciente.
• Clarificación de la demanda del paciente. La clarificación del motivo de la demanda es imprescindible para responder de
una manera efectiva. Una de las formas más efectivas es, en la fase inicial, emplear una pregunta abierta tipo: “¿En qué
puedo ayudarle?”. Un error frecuente es suponer cuál es el motivo de la demanda.
FASE INTERMEDIA
Objetivos básicos: obtener los datos necesarios para responder a la demanda del paciente, asegurarse de que se entiende
nuestra información y mostrar empatía.
Obtención de datos:
• Estilo expresivo claro. Evitar formas de comunicación que generen confusión. Las cuestiones deben ser únicas, sencillas y
no dirigidas (una pregunta dirigida es en la que el personal sugiere más o menos abiertamente la respuesta que está
esperando).
• Baja reactividad. Es el tiempo que tarda el profesional en intervenir después de haber hablado el paciente. Conviene dejar
al menos 2 segundos desde que termina el paciente hasta que intervenimos nosotros para no interrumpir el discurso.
• Uso de facilitadores. La conducta del entrevistador, verbal y no verbal, que intenta ayudar al paciente a que inicie o prosiga
su relato, sin sugerirle contenidos.
• Petición de clarificación. Generalmente, los pacientes expresan sus problemas de forma vaga e imprecisa. Para concretar la
demanda debemos empezar la entrevista con preguntas abiertas y continuar con cuestiones más cerradas.
• Respuestas a pistas de malestar psicológico. A menudo, los pacientes son incapaces de explicar sus preocupaciones o su
malestar psicológico. Entre las pistas no verbales más frecuentes se encuentran: incapacidad para mantener el contacto
visual, tensión corporal y aspecto facial deprimido. Respecto a las pistas verbales, las más importantes son las indecisiones,
silencios o contradicciones, así como la discordancia entre el contenido verbal y no verbal.
Asegurarse de que el paciente comprende sentirse comprendido: empatía.
• Utilizar expresiones breves. Las frases largas o complejas son difíciles de asimilar y recordar.
• No utilizar términos técnicos. No hay que dar por supuesto un conocimiento médico, sino que debemos explicar todo
minuciosamente.
• Evitar términos de alto contenido emocional. No deben utilizarse palabras consideradas amenazadoras por los pacientes
porque producen un gran impacto psicológico. Debemos sustituirlas por sinónimos neutros.
• Resumir. Tras la intervención conviene realizar un pequeño resumen que englobe los aspectos más importantes de nuestra
recomendación, para asegurarnos de que el paciente lo ha memorizado.
• Comprobar la asimilación. En ancianos y en cualquier paciente en que sospechemos que la información no se ha entendido
suficientemente.
ESCUCHA ACTIVA.
TEMA 14: EL PACIENTE Y LA FAMILIA EN EL MEDIO
HOSPITALARIO
CONDUCTA DE ENFERMEDAD
La formulación del concepto conducta de enfermedad se basa en un hecho observado muy frecuentemente en la práctica clínica
y que tiene fundamental importancia: no todos los pacientes con el mismo diagnóstico y un tratamiento similar responden de la
misma manera. En unos, la enfermedad cursa favorablemente, y en otros son frecuentes las recaídas y hospitalizaciones. La gran
variabilidad de respuestas que presentan los enfermos ha confirmado la importancia de las características psicosociales de cada
uno. Existe una relación estrecha entre los acontecimientos vitales, las situaciones de estrés y la propia personalidad del sujeto,
con la aparición de enfermedades.
Podemos decir que existen unas características generales que derivan del propio proceso de enfermar:
• La invalidez: en mayor o menor medida no se puede desarrollar una actividad normal.
• El malestar: en forma de dolor, molestia o sufrimiento físico y psíquico.
• La amenaza: la enfermedad puede conllevar una amenaza de muerte o de alteración de los planes de futuro.
• La soledad: el enfermo se encuentra solo con su enfermedad y su malestar. Sus dolencias son difícilmente transferibles a los
demás.
• Los significados: el sentido que le da cada persona a su enfermedad.
• La ansiedad: la enfermedad puede vivirse con niveles elevados de ansiedad.
• Egocentrismo: la persona se centra en su proceso de enfermedad y tiende a pensar solo en sí mismo.
SIGNIFICADO DE LA ENFERMEDAD
Cada paciente elabora un significado sobre su enfermedad que refleja sus experiencias personales, sus creencias, el nivel de
conocimientos y sus influencias culturales. Puede darse la enfermedad con los siguientes significados:
• La enfermedad como desafío: la persona adopta estrategias de afrontamiento. Busca a tiempo ayuda médica, se informa
sobre su enfermedad, coopera en su curación e intenta encontrar gratificaciones sustitutivas.
• La enfermedad como amenaza: la persona vive la enfermedad como un atentado a la necesidad de mantenerse íntegro e
imperecedero.
• La enfermedad como enemigo: el sujeto considera la enfermedad como una invasión por fuerzas externas. El lenguaje
empleado puede ser característico como combatir la enfermedad o conquistar la salud. El paciente con este concepto de
enfermedad suele sentir miedo, ansiedad y mal humor.
• La enfermedad como refugio: las personas cuya vida es difícil pueden encontrar en el hecho de enfermar un alivio y una forma
más fácil de estar en el mundo. Es una ocasión para cuidar de sí mismos y de poder abandonar relaciones insatisfactorias y
frustrantes.
• La enfermedad como ganancia: algunas personas utilizan la enfermedad para conseguir más atención y tiempo de los otros.
La baja laboral en un trabajo insatisfactorio y la ocasión de manipular a la familia son también ventajas que pueden obtener.
• La enfermedad como castigo: algunos pacientes viven la enfermedad como un castigo por algo que hicieron mal; esto les
puede llevar a adoptar actitudes pasivas y de resignación.
En esta etapa aparecen los primeros síntomas, pero todavía no existe enfermedad como tal. La persona evalúa, hace una
valoración personal de los síntomas y aunque es consciente de que no se encuentra bien, trata de seguir con su vida diaria. Pueden
aparecen autotratamientos como remedios caseros.
La persona asume que realmente se encuentra mal y lo comunica a las personas significativas de su entorno para que le ayuden a
tomar decisiones sobre la conducta a seguir. Decide si busca ayuda sanitaria y de qué tipo: oficial, terapias naturales, etc. Si decide
si pasa a la siguiente etapa.
ETAPA DE LEGITIMACIÓN DEL ROL DE ENFERMO
La persona va a buscar el reconocimiento oficial de su malestar, es decir, ayuda médica. Trata de recibir una explicación de sus
síntomas, un diagnóstico y un tratamiento. Si logra este reconocimiento oficial se le considera legalmente enfermo y exento de
algunas de sus funciones, como la obligación de ir a trabajar. Si la enfermedad no se reconoce y el sujeto sigue encontrándose
mal, este comienza una peregrinación de consulta en consulta.
Contacto con el sistema sanitario o equipo de salud el enfermo pasa a depender en mayor o menor grado de los profesionales
de la salud (centro de salud, hospital) que realizarán una valoración y un tratamiento durante el tiempo necesario.
Rehabilitación y convalecencia etapa en la que declinan los síntomas y el paciente reanuda poco a poco sus actividades. Es el
momento en el que pueden aparecer secuelas.
ETAPA DE CURACIÓN
El paciente abandona el rol de enfermo y reanuda todas sus actividades habituales. En esta etapa puede ocurrir que el paciente
pase al rol de enfermo crónico por causas físicas o psíquicas.
La mayoría de los pacientes ingresados en un hospital pueden vivir una situación que se definiríamos como ansiosa. Los motivos
estresantes pueden ser muchos y depender de cada persona, pero en línea general se pueden destacar los siguientes:
• Pérdida de control del medio que le rodea: el hospital, en principio, para el paciente que ingresa en él, es un lugar
desconocido y hostil. Además de ser un medio extraño, también resulta inquietante, porque está relacionado con la
enfermedad y con el sufrimiento. Estos hechos son más marcados cuanto mayor y más despersonalizado es el hospital.
• Situación de riesgo vital: el paciente siente que su integridad física y psicológica se encuentra en mayor o menor grado
amenazada.
• Despersonalización: en un hospital tiende a existir una cierta estandarización y uniformación. El paciente siente una cierta
pérdida de sí mismo como sujeto, para transformarse en objeto. Tiene asignado un número de cama y de habitación, la ropa
se la proporciona el hospital y se le limita el número de objetos personales que puede traer.
• Aislamiento: la hospitalización supone una separación física y psicológica del entorno habitual, tanto familiar como social.
• Alteración de la percepción sensorial: si el paciente, por su enfermedad o por otras causas, tiene alterada la percepción
sensorial (vista, oído, etc), esto constituirá una causa de estrés añadida a la dificultad de encontrarse en un medio extraño.
• Reglamentación de las actividades: existe en el hospital una reglamentación necesaria de las actividades como el aseo, visitas,
horario de comidas, descanso&
• Dependencia forzosa del personal hospitalario: normalmente la relación es asimétrica. Para el paciente existe una
superioridad por parte del personal que lo atiende porque son los que dirigen las actividades y en principio saben lo que le
sucede.
• Información deficiente: en muchas ocasiones al paciente no se le facilitan los datos ni la información suficiente a la cual tiene
derecho. Uno de los momentos claves es la admisión o el ingreso en el hospital. Las explicaciones dadas entonces, contribuyen
a reducir la ansiedad. También es importante posteriormente explicarle en la medida de lo posible su evolución clínica, la
programación de pruebas diversas y el resultado de esas pruebas.
INTERVENCIÓN DE ENFERMERIA
Los aspectos más importantes que enfermería debe tener en cuenta desde la perspectiva de la intervención psicosocial son los
factores que influirán en la situación de enfermedad y en el paciente mismo. Debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
• Los sentimientos y pensamientos del paciente: mostrar interés por ellos y facilitar su expresión, aunque sean de naturaleza
triste u hostil.
• El estado de las funciones psíquicas del paciente. La detección de una alteración en este sentido nos permitirá intervenir y
evitar que aumente la sintomatología existente ( ejm, deterioro cognitivo).
• El tipo de relación que el paciente establece con la familia, amigos, equipo de salud y demás enfermos.
• Mostrar interés por cómo vive el paciente los cambios que su enfermedad le provoca: estilo de vida, relaciones&
• Identificar las conductas desadaptativas que utiliza habitualmente.
• Investigar los recursos económicos, emocionales y el apoyo social con los que el paciente cuenta.
• Tratar de poder entender y soportar la angustia del paciente.
• Tratar de escuchar las preguntas del paciente e informarlo, planteándonos previamente dos cuestiones:
1.- Qué está preguntando.
2.- Qué quiere saber realmente.
• Entrenar al paciente en su autocuidado para que sea activo en sus procesos.
• Fomentar en el paciente sentimientos de control sobre el medio hospitalario. Animarle en el proceso de control activo y en
el hecho de que su palabra tiene un peso importante.
Vienen determinado por el tipo de intervención que se le vaya a realizar. Podemos clasificarlas de la siguiente forma:
• Voluntarias: como las operaciones de cirugía estética.
• Involuntarias: por motivos estrictamente de salud.
• Si la intervención implica mutilación por extirpación de órganos o partes del cuerpo (tanto externas como internas), existe
una alteración de la imagen corporal que puede dar serias alteraciones en el autoconcepto y la autoestima.
• Si la intervención implica riesgo vital. En este caso el grado de temor o ansiedad será mucho mayor.
• Si la intervención es de tipo curativo solamente de carácter paliativo.
• Si la intervención ha sido programada o es urgente. En el caso de que haya sido urgente la persona no ha podido prepararse
ni psicológica ni materialmente.
Las necesidades psicológicas del paciente quirúrgico son:
• Todas las citadas en el paciente no quirúrgico.
• En la etapa preoperatoria: recibir información que le proporcione seguridad y control sobre el medio y la operación.
• En la etapa postoperatoria: recibir enseñanza y educación sanitaria para poder manejar con éxito el proceso de curación.
• Apoyo emocional en ambas etapas.
El dolor es un síntoma no un signo físico. El dolor es un síntoma subjetivo sujeto a la información que nos da el propio paciente.
El dolor imaginado no existe, el dolor es siempre real para la persona que lo experimenta. En este concepto está incluido el dolor
psicógeno que es un tipo de dolor generado psicológicamente pero no irreal. El dolor físico y el dolor psíquico son con frecuencia
inseparables, uno lleva al otro. No existe necesariamente una relación lineal cuantitativa entre la intensidad de la sensación
dolorosa y las características de la lesión física que la provoca. Tipos de dolor:
• Agudo: está marcadamente influido por la ansiedad que provoca en el sujeto que lo sufre.
• Crónico: dolor persistente e intermitente que dura más de seis meses. Va acompañado de alteraciones psíquicas. Genera en
el sujeto que lo sufre sentimientos de impotencia y desesperación. Produce cambios en el estilo de vida de la persona y su
entorno.
• Psicógeno: este tipo de dolor no tiene una base orgánica.
Factores que influyen en la percepción y expresión del dolor
• Factores endógenos del sujeto: existen personas que son muy resistentes al dolor (indiferencia congénita) mientras otras lo
sienten de una forma muy intensa (disminución congénita del umbral doloroso).
• Factores ligados a la personalidad: su modo de ser y estar en el mundo es determinante en la percepción y expresión del
dolor. También las experiencias dolorosas anteriores marcarán de algún modo las sensaciones dolorosas actuales.
• Factores ligados al medio ambiente: factores culturales y sociales, factores educativos y otros factores como la emotividad
del paciente.
Valoración de enfermería
• Las características fisiológicas del dolor.
• Las manifestaciones afectivas del paciente: tensión emocional, irritabilidad, etc.
• Las manifestaciones psicomotoras como agitación.
• De qué forma afecta el dolor al descanso, la alimentación&.
• En qué grado afecta el dolor a su estilo de vida y sus roles habituales.
• Cuáles son los factores precipitantes del dolor: situaciones que lo aumentan, lo desencadenan, enfermedades psíquicas
sobreañadidas&
• Cuáles son los factores que disminuyen la tolerancia del paciente al dolor.
• Qué tipo de medidas alivian el dolor del paciente, teniendo en cuenta que estas medidas pueden ser distintas en cada persona.
• Factores socioculturales: cuáles son las creencias que pueden influir en la percepción y en la expresión del dolor.
Intervenciones de enfermería: el objetivo prioritario es aliviar el dolor y ayudar a la persona a adaptarse a él. Es necesario realizar
las siguientes intervenciones:
• Dar información en el caso de que se prevea que va a sentir dolor, la información disminuye la angustia.
• Enseñar al paciente técnicas no agresivas que alivien el dolor, como por ejemplo masajes o técnicas de relajación.
Probablemente harán que baje el consumo de analgésicos.
• Establecer una relación de ayuda que permita a la persona disminuir su ansiedad y sentirse aceptado en su percepción del
dolor.
• Permitir y animar al paciente en la expresión de pensamientos y sentimientos acerca del dolor que siente.
• Ayudar a identificar los aspectos que le dificulten el manejo del dolor.
• Ayudar a la persona a mantener, en la medida de lo posible, sus roles habituales incluida la actividad física.
PÉRDIDAS Y DUELO
La pérdida es una experiencia inevitable en la vida de todo ser humano. Lo importante es la forma en la que cada sujeto la percibe
y la resuelve. Existen distintos tipos de pérdidas.
• Pérdida de personas: tanto por muerte como por separación de las mismas.
• Pérdida de objetos: pueden ser materiales o simbólicos como pérdidas de ideas, valores o creencias.
• Pérdida de función o parte corporal debida a alteraciones físicas como enfermedades, accidentes, cirugía o envejecimiento.
• Pérdida de rol: por sucesos o cambios de estilo de vida.
• Pérdida de status: por cambios económicos o de posición en la profesión.
• Pérdida de relaciones o de lazos afectivos: por cambios o conflictos en las relaciones amorosas, familiares y amistosas.
El duelo : respuesta real o percibida ante la pérdida de una cosa o una persona. Cuando existe un duelo siempre lleva sufrimiento
al sujeto que lo padece. Las reacciones durante el duelo pueden ser múltiples y particulares en cada individuo, pero las más
comunes son:
• Reacciones a nivel físico, expresadas con síntomas somáticos. Insomnio, anorexia, astenia, naúeas, ahogos, mareos
• Reacciones a nivel emotivo: sentimientos de temor, culpa, rechazo, hostilidad.
• Reacciones a nivel mental: autorreproches, pensamientos autodestructivos, confusión.
• Comportamientos de negación de la realidad o de la evidencia de la pérdida.
• Incapacidad para sustituir la pérdida.
• Incapacidad para centrar el interés en otra cosa que no sea la pérdida.
• Tendencia a establecer relaciones de dependencia con las personas que proporcionan apoyo y consuelo.
• Aparición de síntomas depresivos: tristeza, llanto, pérdida de interés por el mundo, aislamiento, dificultad para concentrarse.
Etapas del proceso de duelo
• Negación: es un mecanismo de defensa ante el shock que produce un diagnóstico. Permite amortiguar el sufrimiento y
hacerse cargo de la situación más despacio. Se piensa que se han equivocado de diagnóstico.
• Ira o Rabia: debido a la impotencia y a la pérdida de control sobre lo que les sucede.
• Negación o Pacto: se trata de negociar la muerte con Dios o con alguna otra figura significativa.
• Depresión: aparece ante la conciencia de la pérdida que se está produciendo.
• Aceptación: es un sentimiento de resignación que se alcanza con el apoyo adecuado.
VALORACIÓN DE ENFERMERÍA
• Valorar la respuesta del paciente y la familia a la situación que están viviendo, en qué fase del proceso de duelo se encuentran
y cuáles son las necesidades de información y comunicación que precisan.
• Valorar el nivel de apoyo que se encuentra disponible para el paciente. Qué soporte físico y emocional le están
proporcionando las personas significativas de su entorno.
• Valorar los elementos añadidos de estrés que se encuentran presentes.
• Valorar la respuesta de la familia ante la situación, cuáles son sus conocimientos y sentimientos en relación a lo que está
sucediendo.
INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA
Los objetivos principales son:
- Ayudar y acompañar al paciente y la familia en el proceso de duelo, proporcionándoles un ambiente terapéutico que aumente
la sensación de control de la situación y asegure el máximo confort durante todo el proceso.
- Es fundamental la capacidad de escucha. Es importante tener siempre en cuenta el estado físico del paciente. El último sentido
que se pierde es el oído, hay que recordar esto siempre y tener cuidado con lo que se habla delante del paciente.
- Es fundamental respetar y facilitar la expresión de las emociones y los pensamientos en torno al proceso.
TEMA 15: LA ANSIEDAD
Ansiedad: estado de ánimo negativo caracterizado por síntomas corporales de tensión física y aprensión respecto al futuro. En
los seres humanos puede ser una manifestación subjetiva de inquietud, un conjunto de conductas (estar preocupado,
inquieto…) o una respuesta fisiológica que se origina en el cerebro y se manifiesta con una frecuencia cardiaca elevada y tensión
muscular. La ansiedad también se relaciona estrechamente con la depresión. La ansiedad en cantidades moderadas es buena
para nosotros, dado que impulsa y mejora el rendimiento físico e intelectual. La ansiedad es un estado de ánimo orientado hacia
el porvenir. Se caracteriza por la aprensión, pues no es posible predecir o controlar sucesos próximos. Es una reacción emocional
frente a un estímulo indefinido o amenaza no identificada. Se diferencia del miedo porque en este último la amenaza puede ser
identificada como algo real y definido. La ansiedad puede tener tres manifestaciones:
• Fisiológicas: las produce el sistema nervioso simpático y pueden ser: sudoración, palpitaciones, temblores, etc.
• En los pensamientos y sentimientos: nerviosismo, incapacidad para concentrarse, desamparo, etc.
• En los comportamientos: irritabilidad, llanto, huida, falta de iniciativa, incapacidad para desarrollar determinadas tareas,
etc.
Podemos distinguir varios grados de ansiedad:
• Ansiedad leve: estado de alerta en el cual la percepción y la atención están incrementadas. La persona conserva la
capacidad de afrontar y resolver las situaciones problemáticas que se le presentan. A nivel fisiológico puede aparecer
insomnio, agotamiento físico y sensación de malestar general.
• Ansiedad moderada: existe una disminución de la atención y la percepción. Aparecen dificultades de concentración y
disminución de la capacidad de analizar la realidad de forma objetiva. A nivel físico pueden darse temblores y un aumento
de la frecuencia cardíaca y respiratoria.
• Ansiedad grave: se caracteriza por una incapacidad de la persona para concentrarse y una percepción muy reducida de la
realidad. A nivel fisiológico pueden aparecer todos los síntomas de la ansiedad moderada, incrementados, y además, dolor
de cabeza, náuseas, etc.
• Pánico: se caracteriza por una percepción muy distorsionada de la realidad e incapacidad para comunicarse y actuar
(parálisis). La persona pierde el control sobre sí misma y sobre el medio. A nivel físico aparecen alteraciones más evidentes
en el equilibrio orgánico como: vómitos, mareos, gran agitación psicomotriz, etc.
ESTRÉS
Esta palabra se utiliza muchas veces como sinónimo de ansiedad, ya que presenta las mismas manifestaciones. Para poderlos
distinguir diremos que el estrés es aquel estado de tensión o ansiedad al que la persona se ve sometida de forma intensa o
prolongada en el tiempo. En la vida de toda persona se producen a menudo cambios en su entorno. Todos estos
acontecimientos tienen un elemento común: su aparición conlleva la necesidad de adaptación, lo que origina alteraciones en su
sistema de vida habitual. Ante la demanda, cambio o amenaza percibida por el organismo, éste pone en marcha una respuesta
enérgica que si se prolonga en el tiempo puede producir efectos adversos en el organismo y conducir a enfermedad. Aunque
estos cambios provocan efectos en diversos sistemas del organismo, el más afectado es el psicosocial y emocional. La enfermera
deberá tener en cuenta que la enfermedad, que es una situación estresante o de sobrecarga, produce cambios importantes en
la persona y será su función ayudarla a aprender a controlar las circunstancias a las que se debe adaptar. Existen tres fases en la
reacción fisiológica del estrés:
• Fase de alarma: en este momento el organismo está en presencia de un estímulo, se halla en estado de alerta (aumenta la
frecuencia cardiaca, la tensión arterial y la frecuencia respiratoria), se coloca en situación de huida o ataque para
restablecer el equilibrio interno. Esto nos ocurre a diario, cuando vamos a algún lugar por primera vez, esperamos una
noticia o tenemos que hablar en público.
• Fase de resistencia: si el estímulo persiste durante algún tiempo, las reacciones que habían surgido en la fase anterior se
mantienen, pero disminuye su intensidad y el individuo intenta restablecer el equilibrio, apartándose o adaptándose al
estímulo estresante.
• Fase de agotamiento: intentará utilizar todos los medios de los que dispone para combatir los estímulos estresantes, pero si
el organismo no es capaz de adaptarse, su vida está amenazada. Ante el diagnóstico de una enfermedad, la persona se
encuentra en estado de alerta y tenso hasta que se le da la información sobre la situación real. Después se adaptará o no.
• Respuestas adaptadas: si hace frente adecuadamente a la situación, la tensión se convierte en algo saludable que facilita la
estimulación y vigilancia, contribuye al crecimiento y desarrollo personal y ayuda a cubrir necesidades.
• Respuestas inadaptadas: cuando el individuo no crea oportunidades para recuperar el equilibrio, la tensión no es calculable
y se crean sentimientos de desamparo, de cansancio o apatía, se inhibe el funcionamiento óptimo y existe predisposición a
la enfermedad.
AGENTES ESTRESANTES
Los agentes estresantes a los que debemos enfrentarnos a lo largo de la vida son múltiples, desde acontecimientos vitales
importantes (divorcio, jubilación, desempleo, etc), acontecimientos diarios o circunstancias crónicas. Los estresores pueden ser
positivos o negativos. Aunque los estresores negativos, aquellos que causan una amenaza, son con frecuencia más intensos y de
mayor preocupación (pérdida de trabajo, separación, etc), acontecimientos positivos como el matrimonio, la promoción en el
trabajo, cambio de casa…implican similar respuesta de tensión.
PREDISPONENTES
Como hemos dicho, no todos los agentes estresantes tienen el mismo efecto, esto dependerá de:
EL PROPIO ACONTECIMIENTO
Su naturaleza: Intensidad, extensión, frecuencia y duración. Un estresor negativo puede ser más perjudicial cuando una persona
lo prolonga de forma continuada o mantiene sentimientos fuertes mucho tiempo después de que el estresor real haya
desaparecido no (es lo mismo un parto de una hora que uno de tres, ni una quemadura en el dedo o en la cara). Magnitud del
cambio que representa: por ejemplo, el cambio que puede experimentar un paciente tras un accidente de circulación y quedar
imposibilitado. Energía que requiere el estímulo para combatirlo: poner la primera inyección requiere más energía que poner la
número 100.
LA PERSONA
Predisponentes biológicos: antecedentes genéticos, condición nutritiva, sensibilidades biológicas, salud general. El estrés afecta
al órgano más débil del sistema. Así pues, mientras una persona sufre ataques asmáticos, otra puede desarrollar úlceras
gástricas y una tercera tener tales reservas de fortaleza física que no afecten a su salud.
Predisponentes psicológicos: inteligencia, habilidades verbales, personalidad, experiencias pasadas, autoconcepto o motivación.
Las personas psicológicamente fuertes tienen más posibilidades que las débiles para afrontar saludablemente los
acontecimientos estresantes de la vida. Esto incluye tres características básicas: compromiso, control y reto:
• El compromiso permite ver a la persona la importancia y el valor de lo que es y realiza, lo cual la lleva a involucrarse en lo
que está haciendo.
• El control es la idea de que la persona es responsable de su propia vida, que de algún modo provoca los acontecimientos, y
que, por lo tanto, los puede controlar.
• El reto está basado en la idea de que el cambio es algo más esperado en la vida que la estabilidad, por lo que permite
contemplar los acontecimientos estresantes, más que como una amenaza, como una oportunidad que conduce al desarrollo
personal.
Predisposiciones socioculturales: edad, sexo, educación, ocupación, posición social, antecedentes culturales, creencias
religiosas, afiliación política, experiencias sociales, relaciones familiares…
A partir de esto se puede decir que la persona resistente al estrés tiene un conjunto específico de actitudes hacia la vida, un
sentimiento de participación en lo que está haciendo y un sentido de control frente a los acontecimientos. Los agentes
estresantes producen alteraciones emocionales (ansiedad, irritabilidad, rabia, culpabilidad, etc); alteraciones cognitivas
(confusión, dificultades de concentración, olvidos, etc.) y alteraciones fisiológicas (aumenta la actividad del sistema nervioso).
Ante esta situación, el individuo intenta moderar dichos esfuerzos mediante estrategias de afrontamiento. El afrontamiento
implica realizar un esfuerzo, consciente o no, con el fin de prevenir, eliminar o debilitar los estresores o que permita tolerar sus
efectos de forma que hagan el menor daño posible. Existen dos formas de afrontar el estrés: el afrontamiento directo y el
defensivo.
• Afrontamiento directo : cuando la persona afronta directamente el agente estresante, centra su atención en él, utilizando
todos sus recursos para provocar un cambio en los acontecimientos y que éste desaparezca. Esto implica identificar la
fuente de estrés y desarrollar estrategias. Indica una confrontación física o mental frente al estrés. Entre estos mecanismos
estarían la resolución de problemas, la confrontación (negociación) y el apoyo social (personas a las que uno puede acudir
en momentos de crisis en busca de ayuda).
• Mecanismos defensivos : están dirigidos a la supresión de los efectos negativos del estrés, pero en vez de afrontar, se huye
de la situación o de los síntomas que provoca.
o Negación: no reconocer la realidad de una situación traumática y los sentimientos que los acompañan.
o Proyección: la persona atribuye a los demás los deseos, necesidades, pensamientos y sentimientos que no puede
aceptar en ella.
o Regresión: volver a un estado anterior del desarrollo, tomando comportamientos infantiles ante situaciones difíciles
que se presentan en la vida y a las que debe hacer frente.
o Desplazamiento: sentimiento, pensamiento casi siempre de hostilidad, experimentado por una persona que lo desplaza
hacia otra que sabe que no puede hacerle daño.
o Formación reactiva: tomar una actitud o un comportamiento opuesto a los sentimientos, deseos y gustos verdaderos.
o Represión: llevar al inconsciente los deseos, pensamientos, recuerdos y sentimientos que generan ansiedad.
o Identificación: se adopta el comportamiento y la manera de ser de otra persona a la que se admira y a la que se ha
elegido como modelo.
o Racionalización: explicar los deseos, necesidades, sentimientos, sin tener en cuenta las verdaderas razones de éstos,
sino por aquellas aceptadas por los demás y la sociedad.
o Sublimación: cambias deseos, necesidades y pensamientos socialmente inaceptables por actividades aceptables.
o Compensación: quien presenta una deficiencia en un aspecto de su vida intenta destacar en otro.
o Aislamiento (distancia emocional): contar o vivir experiencias con carga emocional de forma fría, como si no le hubiera
pasado a uno.
ADAPTACIÓN
Capacidad de la persona para enfrentarse a los cambios internos y externos del medio, manteniendo el equilibrio y potenciando
el crecimiento y desarrollo personales.
Respuestas adaptadas:
• Guían el crecimiento, el aprendizaje y el objetivo de logro.
• Permiten a la persona cambiar o reinterpretar una situación tensa.
• Permiten a la persona controlar la tensión resultante de una situación, sin efectos adversos en otros aspectos de la vida.
Respuestas desadaptadas:
• Evitan el crecimiento disminuyendo la autonomía.
• El funcionamiento cognitivo es deficiente, las habilidades intelectuales se encuentran impedidas de manera importante.
• La conducta social es deficiente. El comportamiento se desvía mucho de las normas sociales aceptadas.
• El autocontrol es deficiente. La mayor parte de las veces se espera que las personas se dominen a sí mismas, al tiempo que
muestran espontaneidad cuando es adecuado. Los extremos de poco o exagerado control pueden ser desadaptados.
Continuo adaptación-desadaptación que pueden ayudar a la enfermera a valorar la situación del paciente frente al cambio.
DEPENDENCIA-INDEPENDENCIA
La dependencia de otros es una necesidad humana fundamental durante el crecimiento y el desarrollo normal, y una respuesta
saludable a las crisis a lo largo de la vida. Según vamos madurando nos movemos hacia la independencia para situarnos en la
interdependencia como algo necesario para sobrevivir. La dependencia será una reacción habitual en las personas enfermas u
hospitalizadas, y la enfermera deberá comprenderlo como mecanismo que utilizan ante un lugar desconocido o también debido
a la incapacidad real de autocuidado. En estos casos, la enfermera suplirá el cuidado. El comportamiento será desadaptativo, si
el paciente no es progresivamente independiente, permaneciendo dependiente cuando la situación no requiere ya el cuidado.
FLEXIBILIDAD-RIGIDEZ
Aunque se trata de una característica de la personalidad, también podemos contemplar como una respuesta aprendida ante una
situación de cambio o de estrés. Flexibilidad significa que el individuo responde y está incitado para la adaptación al cambio. La
persona flexible posee un amplio número de respuestas y tiene la mente abierta, presentando claridad para el cambio. La
dificultad para adaptarse y alterar el propio comportamiento caracteriza la rigidez. Esto dificulta o imposibilita el aprendizaje y el
cambio.
La ira es una emoción caracterizada por sentimientos de molestia y desagrado. La enfermera deberá identificar el punto en el
que se mueve el sentimiento de ira entre la salud y la enfermedad. Es fundamental que la enfermera ayude a las personas que
cuida a reconocer su enfado, para que aprendan a expresarlo adecuadamente son hacerse daño ni hacérselo a los demás.
Asimismo, hay que ayudar a las familias de los pacientes para que puedan entender el significado del enfado y la normalidad de
estos comportamientos.
ESTRÉS PROFESIONAL
El llamado síndrome de Burn-Out o de Estar Quemado, fue definido en 1975 por Freudenberger. Este autor atribuye la causa de
este síndrome a la desproporción entre los esfuerzos realizados por el individuo en el trabajo y los resultados obtenidos, que no
compensan con las expectativas del profesional.
Causas
- Las presiones ejercidas por la sociedad. Incluyen las exigencias percibidas por el sujeto en cuanto a la necesidad de
responder a un modelo laboral para valorarse a sí mismo. Por otro lado, las presiones de la empresa.
- Los estresores del mundo laboral:
- Condiciones ambientales del puesto de trabajo.
- Condiciones organizativas como sobrecarga laboral o los horarios.
- El desempeño deficiente de roles, coma la ambigüedad de roles, el conflicto entre roles distintos, etc.
- La falta de participación de los trabajadores en la toma de decisiones.
- La pobreza en las relaciones sociales y el poco apoyo de los compañeros en el trabajo.
- Los rasgos de personalidad del profesional.
Síntomas
• Pérdida de confianza en uno mismo.
• Pérdida de la autoestima con sentimientos de incompetencia laboral.
• Somatizaciones múltiples.
• Dificultad de concentración.
• Disminución significativa del rendimiento laboral habitual en un período de varios meses consecutivos.
Etapas
• Entusiasmo: existe entusiasmo por los ideales que, muchas veces se alejan de la realidad.
• Desilusión: la ilusión puesta en estos ideales cae cuando se enfrenta a la realidad.
• Frustración: el trabajador se encuentra insatisfecho y aparecen sentimientos de impotencia, inseguridad y mal humor.
• Apatía: aparece la indiferencia y un cuadro depresivo.
TRASTORNOS DE ANSIEDAD
No todas las personas que tienen un ataque de pánico desarrollan por fuerza un trastorno de pánico. De igual modo, muchas
experimentan ansiedad y pánico sin que se presente agorafobia. Para satisfacer los criterios del trastorno de pánico una persona
tiene que experimentar un ataque de pánico inesperado y desarrollar ansiedad por la posibilidad de tener otro ataque o por las
complicaciones o consecuencias de éste Tiene que pensar que cada ataque es un signo de muerte o incapacidad inminente. La
conducta de evitación agorafóbica es una complicación de graves ataques de pánico inesperados. Si alguien ha tenido ataques
de pánico repentinos y teme tener otro, deseará estar en un sitio a salvo o al menos con una persona segura que sepa lo que
experimenta cuando sufre un ataque, de modo que pueda ir pronto a un hospital o por lo menos a su habitación y acostarse. La
ansiedad disminuye en el caso de los individuos con agorafobia si consideran que un sitio o una persona son “seguros”.
FOBIAS ESPECÍFICAS
Una fobia específica es un temor irracional a un objeto o a una situación en concreto que interfiere marcadamente en la
capacidad funcional del individuo. Hay tantas posibles fobias como objetos o situaciones. Una fobia especial es la fobia a las
inyecciones, sangre y/o heridas. Fisiológicamente hablando, este tipo de fobia se comporta de una manera diferente. Mientras
que en el resto de las fobias lo normal es que aumente la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea en la fobia a las inyecciones
lo que se produce es una disminución considerable de la frecuencia cardiaca y la tensión arterial, como consecuencia de esto se
desmayan.
Tal vez el acontecimiento traumático más impresionante sea la guerra, pero es posible que aparezcan trastornos emocionales
tras una agresión física, accidentes de tráfico o la muerte repentina de un ser querido. El trastorno emocional que sigue a un
trauma se conoce con el nombre de trastorno de estrés postraumático (TEPT).
TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO
En otros trastornos de ansiedad, el peligro por lo común se halla en un objeto o una situación externos, o al menos en el
recuerdo que se tiene. En el TOC, el suceso peligroso es un pensamiento, una imagen o un impulso que el paciente trata de
evitar tanto como alguien con una fobia evita al objeto fóbico. Las obsesiones son pensamientos, imágenes o necesidades
intrusivos y generalmente sin sentido a los que el individuo trata de resistirse o trata de eliminar. Las compulsiones son los
pensamientos o las acciones utilizados para suprimir las obsesiones y que proporcionan alivio.
INTERVENCIÓN DE ENFERMERIA
• Identificación de los estresores: la enfermera debe de ayudar al paciente a reflexionar sobre cómo reacciona ante todo tipo
de situaciones. Una vez que se es consciente de cómo se reacciona se puede localizar los estresores.
• Eliminar y reducir los estresores: al conocer los estresores a los que el paciente se enfrenta, puede tener la posibilidad de
enfrentarse a ello y de poderlos reducir.
• Desarrollo de mecanismos efectivos: es necesario para que uno sea capaz de neutralizar las propias respuestas cuando se
produce la tensión o para poder utilizar respuestas adaptativas.
TEMA 16: LA IMPORTANCIA DEL DESARROLLO HUMANO
Los seres humanos nos hemos extendido de tal forma sobre la Tierra, sometiendo a otras especies animales, que nos sentimos
los reyes de la creación. El hombre ha modificado la superficie del planeta construyendo ciudades, carreteras, presas,
domesticando animales… de este modo alteramos la vida de otras especies animales y vegetales, y mientras a unas las
favorecemos o las modificamos, a otras las llevamos a la extinción. ¿Cómo hemos conseguido esto?, ¿ cómo es posible que un
ser físicamente débil, que en cuanto individuo aislado tiene capacidades inferiores a otras especies se haya convertido en el ser
que domina la naturaleza?.
Para contestar a estas preguntas tenemos que plantearnos qué es lo que diferencia al hombre de los demás animales, en dónde
se encuentran esas características que le han convertido en un ser único, pero que al mismo tiempo comparte tantas cosas con
los demás seres vivos. Todos los animales están adaptados al medio, de tal manera que si se producen modificaciones sensibles
en éste, las posibilidades de supervivencia del animal se alteran. Para mantener esta adaptación al medio, muchos animales
disponen de una serie de conductas que han recibido de forma hereditaria y que les hacen responder automáticamente a los
estímulos externos. Otras veces el animal forma conductas nuevas en contacto con el medio, aprendiendo de él. El hombre
también nace con unas conductas determinadas, pero son pocas e imprecisas en comparación con las de muchos animales. En
cambio, tiene una capacidad de aprender y formar nuevas conductas muy variada y compleja. Cuando establecemos
comparaciones entre humanos y animales, encontramos bastantes rasgos diferenciadores, entre los que se pueden mencionar
los siguientes:
• Mantener una posición erguida que le permite liberar las manos y servirse de ellas.
• Disponer de una mano muy versátil con oposición del pulgar y el índice.
• Ser capaz de mantener una dieta omnívora, pudiendo alimentarse casi de todo, lo que multiplica sus posibilidades de
encontrar alimento.
• Tener una actividad sexual permanente, sin períodos de celo, lo que facilita la multiplicación de la especie.
• Disponer de una gran capacidad de cooperación y competición con otros hombres.
• Disponer de una capacidad de comunicación mucho mayor que los demás animales, sobre todo gracias al lenguaje.
• Ser capaz de construir representaciones precisas y complejas de su medio ambiente.
• Tener una infancia prolongada.
• Haber realizado una acumulación cultural, sirviéndose de los sistemas simbólicos que le permiten una comunicación con
otros hombres, que es lo que entendemos como cultura.
De entro todas las características que diferencian al hombre del resto de los animales, hay una que nos interesa especialmente,
la existencia de una infancia prolongada. Esta infancia va asociada con un período de inmadurez y plasticidad. durante el cual las
posibilidades de aprendizaje son muy grandes. Eso es lo que hace que las capacidades del hombre sean tan numerosas y tan
variadas, que llegue a construir una inteligencia tan flexible y que puede recibir la herencia cultural de sus antepasados y
enriquecerla. Hay muchos animales que poco después de nacer tienen casi completas las conductas adultas, mientras que
nosotros tenemos que aprenderlo casi todo y ésa es precisamente nuestra gran ventaja. Podría parecer más práctico nacer con
las conductas del adulto y no tener que pasar por un largo período de dependencia y de inmadurez durante el cual el niño no
puede valerse por sí mismo. Pero en realidad no es así. Al haber reducido la información que se trasmite hereditariamente, el
hombre tiene que aprenderlo casi todo, gracias a ello puede recorrer muy distintos caminos. Sólo nacemos con disposiciones y
no con conductas ya hechas, por lo que la conducta humana es mucho más plástica, mucho más adaptable a condiciones de vida
muy cambiantes, a dietas muy diferentes, a condiciones ambientales de calor o de frío muy extremas, a costumbres y prácticas
sociales muy variadas… Durante el largo período de la infancia nos convertimos en miembro de la sociedad adulta y construimos
nuestra inteligencia y todos nuestros conocimientos.
Dado el largo período de inmadurez por el que pasan los seres humanos, los cambios que se van produciendo en el tiempo, a los
que denominamos desarrollo, tienen una importancia fundamental, mucho mayor que en otras especies. El desarrollo es el
proceso que experimenta un organismo que cambia en el tiempo hasta alcanzar un estado de equilibrio. En el caso del ser
humano, nace con una serie de conductas y de disposiciones que se van a ir especificando a lo largo del tiempo. Algunos
aspectos de la conducta están muy determinados genéticamente, como el desarrollo de las capacidades motoras, mientras que
otros se deben primordialmente a factores ambientales, a influencias externas, pero probablemente cualquier conducta es
producto de ambas cosas.
La existencia de un medio social resulta indispensable para el desarrollo de un ser que es tan frágil cuando llega al mundo, y que
no podría sobrevivir sin que los otros le prestaran una continua atención atención durante muchos años.
A lo largo del siglo XX el desarrollo humano ha sido estudiado desde diferentes perspectivas teóricas que se basan en
presupuestos diversos acerca de cómo se adquieren conductas nuevas. Las diferentes teorías contienen supuestos acerca de
cómo se produce el desarrollo, su naturaleza y sus causa, qué factores lo favorecen o dificultan, cuál es la importancia relativa
de los factores biológicos y ambientales y cuáles son los aspectos del desarrollo que tiene más importancia estudiar.
TEORÍA PSICOANALÍTICA
Trata de elaborar un modelo de funcionamiento psicológico consciente, pero sostiene que los principales determinantes de la
conducta con inconscientes y se interesa principalmente por estudiar la motivación que origina la actividad, que es atribuida a
una energía interna del organismo que puede canalizarse de distintas maneras. El niño pasa por una serie de estadios
relacionados con la forma en que se establece la satisfacción de sus necesidades. Se origina en los trabajos de Sigmund Freud
(1856-1939), un médico que vivió gran parte de su vida en Viena. Freud se dedicó a la psicología clínica y trató de buscar los
orígenes de las perturbaciones psicológicas que se daban en los adultos, en las experiencias anteriores que de habrían producido
durante la infancia.
LA POSICIÓN CONDUCTISTA
Centra su interés en el estudio de la conducta manifiesta, en lo que el organismo hace. Se preocupa sobre todo por estudiar
cómo a partir de las conductas con que nace el sujeto, que serían reflejos incondicionados, se van formando nuevas conductas
por medio de condicionamiento. Los mecanismos de aprendizaje son comunes a todos los animales y a partir de conductas muy
simples se construyen conductas cada vez más complejas por asociación entre ellas. Esos mecanismos son también los mismos
en los niños y en los adultos y lo que entendemos por desarrollo puede reducirse a un proceso de incremento cuantitativo de
conductas que cada vez se hacen más complejas. Al ser un crecimiento cuantitativo no puede decirse que existan propiamente
estadios en el desarrollo. Basada en los experimentos de Pavlov, representada por Wtason, Skinner, Bandura y Walters.
LA PSICOLOGÍA DE LA GESTALT
Defiende que para conocer el sujeto se sirve de estructuras que tienen una base física, y que se imponen por sus cualidades
internas. Las estructuras son totalidades complejas y para los gestaltistas las unidades simples no son el punto de partida sino el
producto de la descomposición de unidades complejas. Estas totalidades, o Gestalten, son comunes en todos los niveles de
funcionamiento cognitivo y por tanto no existe propiamente una génesis. Nació en Alemania, impulsada por un grupo de
psicólogos lalmados Wertheimer, Khöler y Koffka.
LA TEORÍA DE PIAGET
LA POSICIÓN DE VIGOTSKI
Presenta similitudes con la de Piaget, pero el autor ruso se interesa principalmente por los determinantes sociales del
desarrollo, manteniendo que el desarrollo del individuo es indisociable de la sociedad en la que vive, la cual le transmite formas
de conducta y de organización del conocimiento que el sujeto tiene que interiorizar.
LA PSICOLOGÍA COGNITIVA
Surge como una reacción contra el conductismo, trata de estudiar los procesos internos que tienen lugar en el sujeto. Éste es
considerado como un <procesador= o elaborador de información y construye representaciones internas del mundo y de su
propia conducta, en lo que coincide con la posición de Piaget. Sin embargo, muchos de los procesos que describe son
asociativos, con lo cual se aproxima al conductismo. La psicología cognitiva constituye una perspectiva teórica muy fecunda que
tiene actualmente una gran importancia dentro de la psicología.
TEMA 17: LA LLEGADA AL MUNDO
En el estudio de la conducta humana, lo más importante es lo que ocurre después del nacimiento. La socialización del ser
humano se realiza gracias a la cultura. Sin embargo, desde una etapa anterior al nacimiento pueden producirse sucesos que
afecten al desarrollo posterior. Esto justifica que nos detengamos brevemente en recordar cómo transcurre ese periodo en que
el niño es una parte del cuerpo de su madre, del que depende totalmente para sobrevivir.
LA FECUNDACIÓN
Cuando un espermatozoide penetra en el óvulo y lo fecunda se inicia un proceso a lo largo del cual se van a ir formando las
distintas estructuras corporales, este proceso culmina con el nacimiento. El nuevo ser comienza a formarse cuando los
espermatozoides que el varón ha lanzado por millones llegan hasta el óvulo y todos tratan de penetrar en su interior, pero sólo
uno puede conseguirlo, pues a partir del momento en que lo ha hecho la membrana del óvulo se vuelve impenetrable para los
demás. Esa unión del espermatozoide y del óvulo se denomina cigoto y tras sucesivas divisiones dará lugar al nuevo ser. Los
varones producen continuamente espermatozoides a partir de la pubertad y en cada eyaculación se contienen varios millones.
Los óvulos son mucho más escasos y cada mujer nace con un número limitado de ellos que se sitúa alrededor del millón. Hacia
los siete años quedan unos trescientos mil y cuando llega a la madurez sexual en la pubertad sólo le quedan unos cuatrocientos,
número suficiente para concebir todos los hijos que pueda llegar a tener. En el interior de cada una de las células de nuestro
cuerpo tenemos 23 pares de cromosomas, y en ellas se contiene toda la información genética que determina las características
de cada uno de nosotros. En cada cromosoma hay alrededor de 20000 genes en los que se contiene información. Es
prácticamente imposible que haya dos personas con la misma dotación genética.
La información sobre el sexo del nuevo ser está en uno de los cromosomas. Las mujeres tienen en el óvulo un cromosoma sexual
tipo X (llamado así porque tiene esa forma), y en el resto de las células de su cuerpo un par de cromosomas XX, mientras que en
los espermatozoides los hay con un cromosoma tipo X o con un cromosoma tipo Y, y los varones tienen en las restantes células
un par de cromosomas XY. Así si el espermatozoide que penetra en el óvulo es de tipo X, el nuevo ser será niña pues tendrá
pares de cromosomas sexuales XX, y si es de tipo Y será niño, al tener pares de cromosomas XY. La duración total de la gestación
en la especie humana es de 9 meses equivalente a 38 semanas, es decir, 266 días. El desarrollo intrauterino se divide en tres
periodos.
• PERIODO 1: PREEMBRIONARIO O CIGOTICO: dura unas dos semanas.
• PERIODO 2: EMBRIONARIO: durante el cual empiezan a aparecer los primeros órganos y dura hasta las ocho semanas y
media, hasta los dos meses aproximadamente.
• PERIODO 3: FETAL: dura hasta el nacimiento.
Durante las seis primeras semanas, se producen rapidísimo cambios en el embrión, que conducen a la diferenciación de las
distintas partes y órganos del cuerpo. Hacia la cuarta semana, el embrión comienza a ser visible a simple vista alcanzando el
tamaño de unos dos milímetros y empieza a formarse la cabeza, el corazón y el intestino. A partir de la sexta semana se
empiezan a distinguir en la cabeza rasgos de los ojos, los oídos y nariz, y en la séptima semana comienzan a aparecer las manos y
los pies. Al terminar este periodo, el embrión tiene aproximadamente unos tres centímetros y su forma se parece ya a la de un
ser humano, al tiempo que empiezan a observarse los primeros movimientos, aunque la madre no los perciba hasta el cuarto o
quinto mes. Este es el periodo más delicado del desarrollo intrauterino, en el que pueden producirse alteraciones en la
formación de los órganos.
A partir de las 12 semanas se empiezan a producir movimientos espontáneos de brazos y piernas y hacia las 16 semanas la
madre empieza a sentir los movimientos del feto. Es hacia las 28 semanas cuando el feto puede vivir fuera del útero y con
cuidados más especiales desde las 22 semanas. Parece que hacia el séptimo mes ya está completo el número de neuronas. El
feto realiza diversas actividades y practica varios reflejos en el interior del útero. Por ejemplo, chupa y traga líquido amniótico,
que luego elimina. Muchas de las actividades son reducidas por la escasez de estimulación apropiada, que llega disminuida, pero
parece que el feto percibe sonidos al menos desde el séptimo mes. El feto manifiesta tres estados diferenciados: el sueño
profundo, durante el cual no reacciona a los estímulos y permanece quieto, el sueño con movimientos oculares rápidos, durante
el cual además de mover los ojos bajo los párpados, mueve diversas partes del cuerpo, y el estado de vigilia en el que se
mantiene con los ojos abiertos, mueve los miembros y puede reaccionar ante estímulos como el ruido o una luz intensa.
Durante el último periodo de la vida fetal los movimientos se reducen por la escasez de espacio.
No existen conexiones nerviosas directas entre el feto y la madre por lo cual no puede decirse que haya influencia directa del
estado psicológico de la madre sobre el feto, pero las influencias indirectas parecen innegables y la conducta de la madre y su
actividad pueden tener repercusión sobre el desarrollo del feto. Parece que la tensión emocional de la madre durante el
embarazo puede afectar al desarrollo del nuevo ser. La ansiedad y la tensión inducen la producción de hormonas en la madre
que se transmiten al feto y algunas como la adrenalina reducen la cantidad de sangre que le llega. El feto se mueve más cuando
las madres están fatigadas o en situación psicológica difícil, soportando tensiones emocionales. Las relaciones entre la madre y
el feto son complejas y no bien conocidas. Posiblemente la actitud de la madre hacia el nuevo ser tenga influencias por vías
indirectas e influya en los hábitos y cuidados de la propia madre hacia ella misma durante el embarazo. El parto es un momento
de choque profundo en que el feto va a abandonar un medio estable y empezar a llevar una vida independiente. Durante él se
pueden producir situaciones y accidentes que tengan una influencia psicológica duradera. Los más importantes son las
hemorragias cerebrales por rotura de vasos, debidas a las fuertes presiones que experimentan, así como la anoxia, debida a la
dificultad para respirar del niño en los primeros momentos.
LA ENTRADA EN EL MUNDO
Tras el periodo de gestación, el momento del nacimiento en sin duda un instante de choque por el cambio que supone pasar de
encontrarse en un ambiente perfectamente controlado y estable, con todas las funciones vitales satisfechas por otra persona, a
tener que enfrentarse directamente con un ambiente mucho más cambiante e incluso hostil, en el que la supervivencia resulta
más difícil.
El recién nacido pasa la mayor parte del tiempo durmiendo, entre 16 y 20 horas al día. El niño se alimenta varias veces al día y
cada sesión dura alrededor de 20 minutos, después de la alimentación permanece durante unos minutos despierto, luego va
cayendo lentamente en un estado de adormecimiento y finalmente se duerme. Permanece dormido durante unas tres o cuatro
horas, al cabo de las cuales la sensación de hambre le despierta y le puede provocar el llanto, para reclamar comida; se calma en
el momento en que se le da de comer, iniciándose un nuevo ciclo. Muy pronto se producen otros cambios y algunos periodos
entre comidas se hacen más largos. El niño no tiene un control voluntario de los esfínteres hasta el segundo o tercer año de vida
y elimina los residuos cuando se acumulan. Durante los primeros días parece que el niño puede orinar de 15 a 20 veces diarias y
defecar hasta siete u ocho veces. El recién nacido pasa a lo largo del día por diversos estados, que se distinguen tanto por el
aspecto que el niño presenta como por indicadores fisiológicos que pueden determinarse con cierta precisión.
En los últimos años se ha realizado una enorme cantidad de investigación sobre los recién nacidos. El estudio de los bebés, y más
concretamente de los recién nacidos, ha sido siempre complicado porque no se puede utilizar con ellos los mismos métodos que
con niños mayores o con adultos. Tenemos que inferir lo que hacen a partir de índices bastante indirectos, como puede ser su
frecuencia cardiaca o respiratoria o los segundos que mantienen la atención en algo que sucede a su alrededor. Lo que el recién
nacido es capaz de hacer, depende mucho del estado en el que se encuentre, por ejemplo, durante el llanto no logra prestar
atención a otros estímulos. Su capacidad de atención es muy limitada, posiblemente es en el estado de inactividad alerta en el
que mejor podemos estudiar muchas de sus capacidades. Las capacidades que presenta el recién nacido las podemos clasificar
en tres grupos:
• Sistemas para recibir información.
• Comunicar sus necesidades a los adultos y manifestar sus estados.
• Capacidades para actuar.
El ser humano dispone de diferentes órganos sensoriales que hacen posible la percepción de características del entorno. Su
grado de desarrollo varía de unos sentidos a otros. El oído está bastante desarrollado al nacer, mientras que la visión lo está
menos pero progresa rápidamente durante los primeros seis meses. Hoy sabemos que desde el nacimiento el niño es capaz de
ver, aunque no con la misma precisión que un adulto. Su capacidad de enfoque es reducida y no se acomoda a la distancia de los
objetos. Lo que aún no puede hacer es atribuir un significado a los objetos. Necesita un contacto con esas cosas, explorarlas de
diversas maneras para llegar a atribuirles un significado. También es capaz de oír y de percibir sonidos, incluso muy suaves. La
percepción del sonido está ya presente en el útero, sin embargo, todavía no suele ser capaz de dirigir la cabeza hacia la fuente
de sonido. Los sonidos bajos y rítmicos tranquilizan al niño. Desde el nacimiento el niño reconoce gustos y sabores y lo
manifiesta mediante sus reacciones y expresiones faciales. Lo mismo podemos decir del olfato. Los olores que los adultos
consideramos agradables producen relajación facial e iniciación de movimientos de succión.
SISTEMAS PARA TRANSMITIR INFORMACION
Aunque el niño no “pretende” comunicarse con los otros, pues ni siquiera “sabe” que existen los otros, como lo saben los
adultos, viene al mundo dotado de sistemas para manifestar al exterior su estado. El llanto, es una conducta que se produce
como respuesta refleja a un estado de malestar. Diferencias de temperatura, una estimulación demasiado intensa, hambre, una
posición incómoda, dolores, todo ello produce el llanto para atraer la atención de los adultos. El primer llanto del niño es el que
se produce nada más nacer y es importante porque indica que el aire ha entrado en los pulmones y el niño ha comenzado a
respirar.
La sonrisa aparece pronto como una especie de mueca que los adultos interpretan positivamente. Las primeras sonrisas son
puramente fisiólogicas y traducen una situación de bienestar. Poco a poco la sonrisa empieza a ser una manifestación de
reconocimiento de objetos y situaciones y va adquiriendo un valor social. Los adultos reaccionan muy favorablemente a la
sonrisa del niño y aumentan su interacción con él. Al cabo de pocos meses, el niño es capaz de expresar sorpresa mediante los
gestos de la cara, así como interpretar diversos estados y emociones. Las expresiones emocionales constituyen un medio muy
valioso para la comunicación entre niños y adultos, mucho antes de que empiece a aparecer el lenguaje.
Los reflejos son conductas que se ponen en marcha cuando se producen determinadas condiciones. Los reflejos del recién
nacido son muy numerosos y variados. Lo característico de los reflejos del recién nacido es que se ponen en funcionamiento
cuando aparece un estímulo interno o externo. Un reflejo que tiene especial importancia es el de succión que le permite
alimentarse. Hay un reflejo de búsqueda que hace que cuando algo le toca la mejilla el niño gire la cabeza hacia ese lado. El
reflejo de deglución le permite tragar. Otro reflejo de gran importancia sobre todo para el futuro del niño es el de prensión,
cuando algo toca la mano del niño la cierra y trata de mantener agarrado el objeto. El niño tiene también un reflejo de reptación
que le lleva a desplazarse sobre una superficie con movimientos de brazos y piernas, pero sólo meses más tarde empezará a
gatear. En el pie se produce un reflejo de prensión plantar que consiste en cerrar los dedos, como en la mano cuando algo
estimula el pie cerca de la base de los dedos. El estudio del recién nacido ha producido resultados sorprendentes, por ejemplo
en el terreno de la imitación. Durante mucho tiempo se ha supuesto que los niños no imitaban movimientos realizados con
partes de su cuerpo hasta los ocho meses más o menos. Sin embargo, trabajos más recientes han mostrado que niños de pocos
días imitan a adultos que sacan la lengua o mueven los labios delante de ellos.
¿Cuál es el mecanismo por el que un recién nacido se convierte en individuo adulto en una sociedad determinada? Para
sobrevivir, el organismo tiene que satisfacer unas necesidades básicas que son comunes a los seres vivos, para ello, tiene que
adaptarse al medio. El medio es modificado y el organismo se transforma. La adaptación es un proceso activo. El proceso
adaptativo consta de dos aspectos: la asimilación que es la incorporación que el organismo hace del medio y la acomodación
que es la modificación del organismo por efecto de la influencia del medio.
EL NACIMIENTO DE LA INTELIGENCIA
El niño poco a poco va interaccionando con otros seres humanos y va adquiriendo capacidades que le permiten actuar sobre los
objetos sociales y naturales. El niño pone en funcionamiento sus reflejos cuando recibe estímulos exteriores e interiores. La
repetición de estos reflejos le va a permitir consolidar unas conductas. Una vez que el niño ha conseguido dominar por completo
una acción, la repetición cesa, ya no le interesa hacerlo de la misma manera. Si la repite, no lo hace del mismo modo sino
modificándola, explorando nuevas posibilidades. En este primer periodo de su vida el niño va a establecer las bases de todo su
desarrollo posterior, elaborando una serie de conductas que le van a permitir actuar sobre el mundo y sobre los otros, al tiempo
que descubre las propiedades de las cosas. En el primer estadio del desarrollo se ejercitan los reflejos. Pronto ese ejercicio
posteriormente se convierte en adaptaciones adquiridas, y una de las características del segundo estadio son las reacciones
circulares primarias. Una reacción circular es la repetición de un ciclo que se está adquiriendo por azar, y que el niño trata de
conservar, realizándola una y otra vez hasta que la domina y controla perfectamente .Estas reacciones son relativas al propio
cuerpo.
Las reacciones circulares secundarias, que aparecen en el tercer estadio, se refieren a la conservación de fenómenos relativos al
mundo exterior. El niño descubre que mediante su actividad puede producir efectos en el mundo y trata de reproducirlos.
Las reacciones circulares terciarias, características del quinto estadio, suponen una modificación de un resultado que se ha
producido anteriormente. Es una especie de experiencia para ver qué resultados producen las variaciones de su acción.
Aquí hay una auténtica experimentación y no sólo la conservación de algo fortuito.
El desarrollo físico constituye la base sobre la que se establece el desarrollo psicológico, aunque éste sea bastante
independiente de las características físicas.
EL DESARROLLO FÍSICO
Cuando los niños nacen muestran diferencias considerables de tamaño, peso, forma y madurez física. El varón pesa por término
medio aproximadamente 3,6 kg y la niña 3,4 kg., su talla se sitúa alrededor de los 50 cm, mientras que la niña tiene una estatura
ligeramente inferior. A los dos años la talla ha alcanzado los 87 cm y el peso ha pasado los 12 kg. A los 10 años la estatura es de 1
metro 35 centímetros, aunque algunas niñas se acerquen al metro y medio y otras apenas sobrepasen 1 metro 25 cm. Las
diferencias individuales son notables, sin que deban considerarse anormales ni preocupantes. El recién nacido tiene todas las
fibras musculares que llegará a tener de adulto pero todavía no están desarrolladas. El desarrollo en éste como en otros
aspectos sigue una dirección céfalo-caudal (comienza por la cabeza y se va extendiendo progresivamente hasta las
extremidades). Los niños tienen una proporción de músculo mayor que las niñas y esa diferencia se mantiene durante todas las
edades. El crecimiento de las niñas es más regular. La edad del esqueleto se puede medir a través del grado de osificación, por el
depósito de minerales que ha alcanzado, se observa fácilmente con un examen con rayos x. La edad dental se establece a través
del número de dientes que ha brotado a cada edad. En la mayoría de los bebés el primer diente aparece entre los cinco y los
nueve meses, al año hay entre seis y ocho dientes y a los dos años y medio unos 20. La segunda dentición permanente se
presenta como entre los 6 y los 13 años.
EL DESARROLLO MOTOR
El recién nacido apenas dispone de músculos con una capacidad suficiente para mantenerse en una posición determinada por lo
que permanece la mayor parte del tiempo acostado en su cuna. El desarrollo motor sigue la misma dirección céfalo- caudal y
próximo-distal que el desarrollo físico. Se establece primero un control de los movimientos de cabeza, que luego se va
extendiendo a los brazos, las manos, el abdomen, las piernas y los pies. Desde el nacimiento puede mover la cabeza hacia un
lado u otro, tanto estando boca arriba como boca abajo. Hacia los dos meses comienzan a levantar la cabeza, los hombros y el
pecho, pero no consiguen mantenerse sentados. A partir de los tres o cuatro meses, los bebés son capaces de permanecer
sentados con la ayuda de otra persona y empiezan a ser capaces de mantener la cabeza erguida en esa posición. Hacia los siete
u ocho meses pueden mantenerse sentados sin ayuda. Aunque el niño dispone al nacer de un reflejo de reptación, esa
capacidad desaparece y los niños tienen que volver a aprender a arrastrase. Es aproximadamente hacia las 34 semanas cuando
empiezan a desplazarse voluntariamente y hacia las 40 semanas gatean sobre las manos y las rodillas; gatear sobre las manos y
los pies se produce por término medio hacia las 49 semanas. Entre las 36 y las 40 semanas se adquiere otra importante
capacidad que es la de sostenerse de pie agarrándose de algún objeto. Hacia las 48 semanas consigue mantenerse de pie solo y
al final del primer año es capaz de caminar cogido de la mano, y uno o dos meses más tarde empezará a hacerlo por sí solo.
Hacia los 18 meses puede subir y bajar escaleras sin ayuda y hacia los dos años puede recoger un objeto sin caerse. Otro aspecto
muy importante es el de los movimientos de la mano y la coordinación sensorio-motriz. Hacia los cuatro meses y medio el niño
es capaz de realizar una prensión dirigida visualmente.
El hombre es ante todo un animal social, y la vida humana, tal y como la entendemos hoy, sería imposible si los otros no
existieran. Gran parte del éxito adaptativo del hombre, hay que atribuirlo, sin duda a la capacidad para cooperar con otros
hombres. El desarrollo social y las relaciones con otros hacen posible la asimilación de la cultura, y contribuyen al desarrollo
intelectual. El hecho de que el hombre nazca inmaduro exige, la presencia de adultos que se ocupen y satisfagan las necesidades
de la cría durante largo tiempo. La capacidad para establecer y mantener vínculos sociales es un aspecto muy importante del
desarrollo humano. El niño responde al cuidado que se le presta y muy pronto empieza a establecer relaciones con las personas
con las que está en contacto. Durante el segundo mes de vida se produce la sonrisa social. La sonrisa aparece desde muy pronto,
pero sólo es hacia las cuatro o seis semanas cuando empieza a manifestarse como una respuesta a estímulos externos. Hacia los
siete u ocho meses se forman lazos más estrechos con una o varias personas específicas, en particular con la madre o la persona
que cuida más permanentemente al niño. A esta edad se produce la ansiedad por separación, manifestaciones claras de
disgusto cuando se produce una separación. Otro hecho que se produce hacia esa edad es el miedo a los extraños que antes no
se producía.
EL APEGO
El vínculo no se forma de golpe, atraviesa varias fases. Inicialmente, el niño empieza a atender a las personas, pero sin
diferenciar unas de otras, las diferencia sólo por algunos aspectos. El niño empieza a interaccionar con miradas, balbuceos,
sonrisas, etc. Hacia los tres o cuatro meses el niño empieza a reconocer caras. A partir de los tres meses el niño empieza a
producir respuestas diferenciadas hacia las personas y sobre todo hacia unas pocas. El niño reconoce plenamente las situaciones
habituales y además de esas situaciones empieza a emerger la persona o personas que le cuida, con la que establece un vínculo
diferente. Esta fase dura hasta los seis meses aproximadamente.
En una tercera etapa, a partir de los seis-siete meses, el niño no sólo diferencia netamente a una persona, sino que trata de
mantenerse en su proximidad o contacto, ya sea directo o visual. El niño no sólo interacciona o responde a los gestos o señales
de los otros, sino que él mismo inicia gestos y acciones. Hasta ese momento el desarrollo cognitivo del niño no le permitía
discriminar claramente unas personas de otras.
En la cuarta fase cuando el apego ya ha sido construido, la relación entre el niño y la madre está perfectamente establecida,
pero el niño concibe todavía la relación desde su propio punto de vista. Le queda por concebir a la madre como un ser
independiente de él.
Las conductas de apego son las manifestaciones visibles de apego, conductas que favorecen la proximidad y el contacto, entre
las que se encuentran, la aproximación, el seguimiento, el abrazo, la sonrisa, el llanto o las llamadas. Hoy se piensa que los
acontecimientos que suceden durante los primeros años son muy importantes pero no irreversibles. La influencia de una
situación puede compensarse posteriormente. Y cuanto más pronto trate de corregirse una situación desafortunada, una
experiencia traumática, una mala relación, más fácil puede ser compensarla. Por ejemplo, los niños adoptados pueden formar
excelentes relaciones con los padres adoptivos pero cuanto antes se produzca la adopción más fácil será.
En casi todas las culturas la madre desempeña el papel central respecto al cuidado del niño durante los primeros meses de vida,
pero también hay algunas en las que el padre se ocupa igualmente de esas tareas. La relación del padre con el hijo se va
construyendo a lo largo de los primeros meses de vida y, a medida que el niño se va convirtiendo en un ser más autónomo, la
relación se va haciendo más estrecha y se establece un vínculo más profundo. Cada vez las familias son más reducidas, a veces,
limitadas a los padres y un solo hijo o a lo sumo dos. El resto de la familia puede vivir en otra cuidad o alejados. El núcleo familiar
es muy pequeño y cada vez es más frecuente que falte uno de los progenitores porque la pareja se ha separado. Si la relación
con los dos padres sigue siendo buena, es probable que los efectos sean pequeños.
TEMA 18: LA INFANCIA
A lo largo de los casi dos años transcurridos desde su nacimiento, que construyen el periodo sensorio-motor, el niño ha realizado
enormes progresos en su conocimiento del mundo y ha ido adquiriendo capacidades que le permiten actuar e interaccionar con
las cosas y las personas y que constituyen lo que llamamos su “mente” o inteligencia. Igualmente ha adquirido notables
competencias para relacionarse con las personas. Ha establecido un vínculo con su madre y ha empezado a entender los límites
de esa relación, establece relaciones con otros y aprende a hacer gestos de despedida, de saludo y movimientos que facilitan la
interacción social que los adultos promueven y refuerzan. Pero aún faltan progresos que distancian definitivamente a los seres
humanos de otros seres vivos. Una de las principales características de los hombres es la de construir representaciones precisas
de la realidad que le permiten actuar sobre ella y anticipar lo que va a suceder. Al final del período sensorio-motor, empieza a
manifestarse cada vez más claramente una capacidad nueva: la de utilizar medios simbólicos para referirse a las cosas o a las
situaciones, sin necesidad de actuar sobre ellas materialmente, y eso es lo que marca el final de ese periodo y la entrada en una
etapa nueva. La manifestación más evidente de estas nuevas posibilidades es su capacidad para comunicarse con los demás, tanto
mediante gestos intencionales como mediante palabras, pues está empezando a hablar. Esa actividad simbólica se manifiesta
además de en el lenguaje, en otras actividades como realizar juegos o hacer una acción inexistente (hacer como si durmiera o
comiera). También empieza a imitar acciones. Lo característico de todas estas actividades que globalmente podemos denominar
representación, es que por medio de ellas, en vez de actuar directamente sobre un objeto podemos servirnos de algo que lo
sustituye que está en lugar de ese objeto o acontecimiento, y que podemos llamar significante.
El significante está en lugar del significado que es aquello que designa. En vez de actuar materialmente sobre la realidad puede
hacerse también de forma simbólica, y por ello la utilización de significantes abre unas inmensas posibilidades al desarrollo
psicológico del sujeto permitiéndole distanciarse cada vez más de la situación presente y abrirse hacia mundos alejados en el
espacio y el tiempo, o incluso ficticios y que sólo existen en la mente.
La imitación desempeña un importante papel en la génesis de esta capacidad representativa, y el niño va a utilizar
representaciones motoras antes de utilizar otras más abstractas. El significante puede ser independiente del significado pero
guarda una cierta conexión con él, una “relación motivada”, y en ese caso se habla de símbolos. Los dibujos o fotografías se
consideran representaciones simbólicas de los objetos que representan. Pero además, puede haber significantes que sean
completamente arbitrarios y que se han establecido mediante una convención o que son producto de un largo proceso histórico
de tal manera que ya no existe ninguna relación clara ente significante y significado. En este caso se habla de signos. El ejemplo
más importante lo constituyen las palabras del lenguaje,o su representación gráfica, el lenguaje escrito.
En los últimos estadios del periodo sensorio-motor, y sobre todo en el sexto, se van haciendo cada vez más claras las
manifestaciones de la capacidad de representación que va adquiriendo el niño. Progresivamente va siendo más capaz de utilizar
significantes en lugar de significados, símbolos, reconocimiento de representaciones gráficas o imitación en ausencia de modelo.
A lo largo del periodo sensorio-motor el niño va mejorando su capacidad de imitación de los modelos que percibe. Pero se trata
siempre de una imitación en presencia del modelo, en tanto que al final del período sensorio-motor empieza a manifestarse una
imitación en ausencia del modelo, una imitación diferida que puede producirse mucho tiempo después de haber visto al modelo,
horas o días después. Otra manifestación de la capacidad representativa es el juego simbólico. El niño empieza a utilizar la nueva
capacidad representativa de forma lúdica. Las imágenes mentales constituyen también una nueva forma de representación que
no parece existir con anterioridad. Las imágenes son algo interno que nos queda cuando no tenemos delante la situación, y que
podemos evocar, pero son algo más que las huellas que deja la percepción e implican todo el conocimiento que el sujeto tiene
acerca de la situación. El dibujo es también más que una simple copia de la realidad y supone, una forma de utilización de una
imagen interna. El dibujo es una producción material del niño muy ligada a la imitación, y también al juego. Los niños encuentran
un gran placer en su realización. Por último, el lenguaje, vinculado igualmente con la imitación en su aprendizaje, y ligado como
las otras manifestaciones de la función semiótica al conjunto del desarrollo cognitivo, constituye la forma de representación más
original, extensa e importante que los hombres utilizan.
EL JUEGO
El juego constituye una actividad importante durante un período de la vida y generalmente se piensa que para los niños es
importante jugar, por lo que hay que darles oportunidades de que lo hagan, aunque también se opone el juego al trabajo.
Desde el punto de vista de las actividades que se realizan, de los lugares en que se realizan y del conjunto de la situación, es difícil
encontrar características comunes a los distintos tipos de juegos. Lo que si parece evidente en todas las actividades de juego es
que los que las realizan encuentran un placer claro en ejecutarlas y que lo hacen por la satisfacción que les produce.
El juego tiene una gran importancia en el desarrollo del niño, es una actividad completamente necesaria para un crecimiento sano.
El juego es una actividad que tiene un fin en sí misma, es decir, es una actividad en la que no se trata de conseguir objetivos ajenos
a la actividad sino que la propia actividad resulta placentera.
Otra característica del juego es la falta de organización ya que carece de la estructura organizada que tiene el pensamiento serio.
Además de estas características definitorias del juego, se produce la liberación de conflictos ya que el juego ignora los conflictos
o los resuelve. El niño al que no le gusta la comida se la da un muñeco simbólicamente y este la toma con mucho placer.
Finalmente, otro criterio es la sobremotivación. Convertir una actividad ordinaria en juego permite obtener motivación
suplementaria para realizarla. El niño que tiene dificultades con la comida puede tomársela mejor cuando juega con la cuchara y
la convierte en un avión que transporta algo para descargarlo en la boca. El juego está ligado directamente a la inmadurez con la
que nacen los seres humanos. Es un medio de minimizar las consecuencias de las propias acciones y por lo tanto, de aprender en
una situación menos arriesgada. En el juego, el niño logra metas sin proponérselo, y sin verse frustrado cuando no las alcanza. El
juego proporciona una oportunidad para ensayar combinaciones de conductas que no serían intentadas en condiciones de
presión. Tipos de juegos:
• Juego de ejercicio: durante los primeros meses de vida aparece este tipo de juego que consiste en realizar actividades que el
niño ha logrado en otros contextos con fines más adaptativos. Después las realiza únicamente por puro placer. Estas
actividades consisten fundamentalmente en movimientos del propio cuerpo o de objetos que tiene a su alrededor.
• Juego simbólico: aparece hacia el final del periodo sensorio-motor, ligado a la aparición de la capacidad de representación o
de la función semiótica. El niño empieza a realizar actividades en las que utiliza símbolos haciendo “como si” estuviera
realizando una acción pero sin ejecutarla. Este juego será dominante hasta los seis o siete años pero se prolongará hasta más
tarde.
• Juego de reglas: a partir de los seis o siete años, el niño empieza a participar en juegos de reglas, como policías y ladrones, el
escondite, etc. Son juegos exclusivamente sociales, caracteriza por unas reglas que definen el juego.
• Juegos de construcción: participan del simbolismo lúdico pero sirven también para la realización de adaptaciones o de
creaciones inteligentes. Ejemplo de estos son todos los juegos que se realizan con materiales para producir formas diversas.
Durante el periodo sensorio-motor, el niño ha aprendido a actuar sobre las cosas y a prever sus comportamientos. Mientras que
el bebé de pocos meses se limita a llorar cuando experimenta una necesidad, el de dos años sabe cómo tiene que actuar sobre los
adultos para conseguir lo que quiere. De la misma forma ha aprendido mucho sobre las propiedades de las cosas y sabe que no
puede meter un objeto grande dentro de uno pequeño, pero sí al revés. Ha realizado grandes progresos desde el punto de vista
de su inteligencia y de su conocimiento del mundo, que se desarrollan paralelamente. La aparición del lenguaje y de la
representación en general amplían enormemente su conocimiento del mundo, esto se va a realizar paulatinamente hasta la
adolescencia. El lenguaje y la representación permiten al hombre distanciarse de la situación inmediata. Le permiten pensar a
largo plazo, situarse en espacios distintos de donde se encuentra, anticipar lo que va a suceder. Le permite también hacer
previsiones de lo que va a hacer, planes a largo plazo de su propia actividad. Durante su desarrollo cognitivo, la tarea principal que
el niño tiene que realizar consiste en conseguir que el mundo que le rodea, tanto físico como social, aparezca dotado de una
organización y una constancia y descubrir los principios que rigen su funcionamiento. El mundo es percibido inicialmente como
una serie de estímulos y para entenderlo es preciso organizarlo. El trabajo de la inteligencia consiste en construir procedimientos
para organizar ese mundo. Para el niño que se encuentra en el período sensorio-motor los objetos aparecen y desaparecen,
todavía no tienen la consistencia de algo permanente.
El niño va a aprendiendo a construir categorías con los objetos, a clasificarlos de acuerdo con sus semejanzas y a ordenarlos en
función de sus diferencias. Al actuar de esta manera está descubriendo los principios de lo que llamamos “lógica”. Lo esencial del
desarrollo intelectual es la organización del mundo. El niño pequeño está muy determinado por la información que recibe, por la
percepción inmediata, mientras que a medida que progresa en su desarrollo va sometiendo la información de cada instante a una
mayor elaboración. El niño va construyendo el modelo mental del mundo y de sus relaciones, y a medida que progresa va
subordinando las informaciones a la coherencia del modelo. La adquisición de la representación señala el final del periodo
sensorio-motor y el comienzo de una etapa nueva. El niño ha conseguido una gran habilidad en su manejo de los objetos y la va a
ir perfeccionando durante los años de infancia. La etapa que sigue al periodo sensorio-motor, la que transcurre de los dos a los
siete años, se ha denominado dentro de la teoría de Piaget, período “preoperacional” o “preoperatorio” porque el sujeto no es
capaz todavía de realizar operaciones. Las operaciones con conjuntos de acciones organizadas en sistemas, dependientes unas de
otras. El niño descubre que puede juntar cosas que se parecen, pero que también puede separarlas, y que son acciones opuestas.
Uno de los rasgos más característico es la formación de invariantes, de elementos que se conservan cuando se producen las
transformaciones. El esquema del objeto permanente, constituye un invariante claro que se produce durante el período sensorio-
motor. Las llamadas “identidades”, es decir, el descubrimiento de que los objetos siguen siendo los mismos aunque cambie algo
en ellos, y el establecimiento de las primeras “ funciones”, es decir, que la modificación de algún aspecto va unida a modificaciones
en otros aspectos (por ejemplo, cuando algo se alarga por un lado se reduce por el otro), son también tipos de invariantes que de
se adquieren durante el período preoperacional.
Al mismo tiempo que se adquiere la noción de identidad de los objetos, se adquiere también la de relación o dependencia
funcional. Esto lo que supone es que el niño comprende que algunos acontecimientos van asociados con otros y una modificación
en el primero produce una modificación en el segundo.
La primera etapa del pensamiento preopertorio, la que transcurre entre los dos y cuatro años, está dominada por la adquisición
del lenguaje. Hay una lenta sustitución de la experiencia por la deducción y se va produciendo una subordinación de las acciones
sensoriomotrices al trabajo realizado por medio de la representación. Se suele denominar al pensamiento preoperatorio
pensamiento intuitivo, porque el niño afirma sin pruebas y no es capaz de dar demostraciones o justificaciones de sus creencias.
Esto es una manifestación de lo que se ha denominado “egocentrismo”, que es la dificultad para ponerse en el punto de vista de
otro. Si le pedimos a un niño que explique algún fenómeno que se produce delante de él, sus explicaciones pueden fácilmente ser
contradictorias, esto puede deberse a la dificultad para considerar más de un aspecto. Del mismo modo, en las clasificaciones, le
resulta difícil admitir que un objeto, un elemento de la clasificación pueda pertenecer simultáneamente a dos clases. Con la edad
va aumentando la capacidad para el manejo de la información. Mediante la aplicación de los esquemas vamos extrayendo las
propiedades de los objetos y los vamos categorizando. Descubrimos los colores, formas, tipos de superficie, dureza, etc. Piaget
ha llamado abstracción física al proceso mediante el cual vamos extrayendo esas propiedades características de cada objeto o de
cada tipo de objetos. Piaget ha señalado además que extraemos propiedades de nuestras propias acciones mediante lo que ha
denominado abstracción reflexiva. En la abstracción reflexiva ya no nos interesan las propiedades de los objetos sino lo que
nosotros hacemos con ellos, y el tipo de objetos de que se trate es irrelevante.
Los progresos en el desarrollo psicológico pueden describirse con referencia a tres tipos de fenómenos. Por un lado, los cambios
que se producen en la capacidad de actuación de los niños en las distintas edades, es decir, las modificaciones en su conducta. En
segundo lugar, los cambios que tienen lugar en sus instrumentos intelectuales, es decir, en los medios que utiliza para organizar
la realidad. En tercer lugar, las variaciones que se producen en las representaciones de la realidad. La comprensión de las
propiedades de la mente propia y su atribución a los otros constituye un progreso esencial para que se desarrolle la capacidad de
interacción con las demás personas. Parece que es entre los cuatro y los cinco años cuando se produciría ese salto en la
comprensión de la mente de los otros. Diversos autores sostienen que hacia los tres años el niño adquiriría la comprensión de los
siguientes cuatro tipos de rasgos:
• La distinción básica entre la mente y el mundo material, como dos fenómenos distintos.
• La existencia y la naturaleza de las creencias y los deseos.
• Las relaciones entre las entidades mentales.
• Que los contenidos de la mente representan el mundo exterior a ella.
LA REALIDAD Y LA FANTASÍA
Lo que existe y lo que no existe no aparece en los niños con caracteres tan nítidos como aparece en los adultos. Vemos el mundo
de una determinada manera, porque lo hemos ido construyendo así mediante la interacción de nuestros instrumentos
intelectuales en formación con una realidad exterior que suponemos que existe. Nuestros instrumentos intelectuales y nuestra
actividad social, nuestras expectativas y nuestras creencias determinan cómo vemos la realidad. Los adultos hemos llegado a
diferenciar claramente en la mayoría de los casos lo que consideramos la realidad objetiva, independiente de nosotros, y lo que
imaginamos. La realidad está sometida a unos controles y a unas reglas que no podemos modificar. Pero a través del lenguaje y
de otras formas de representación, nosotros podemos crear realidades que son distintas, que son fantásticas, que no
corresponden con la realidad objetiva, pero que pueden resultarnos interesantes, agradables, placenteras, etc. Tenemos la
posibilidad de crear mundos diferentes y así se hace en las obras literarias o artísticas. Esta distinción entre la realidad y fantasía,
entre el mundo que existe y lo que se imagina, no parece tan clara en los niños, e incluso las confunden. Para el niño la ficción y
sus personajes tienen un carácter de cierta realidad. El hecho de que se pueda hablar de Blancanieves , de brujas, o de gnomos,
indica que de alguna manera existen; si no existiera no se podría hablar de ellos. Hay niños que afirman haberlos visto. Los niños
creen que los sueños tienen una gran realidad. Inicialmente, los niños piensan que los sueños vienen del exterior y creen que otras
personas pueden ver sus sueños. Posteriormente, los niños pasan a considerar que los sueños, aunque vienen de dentro, tienen
lugar fuera de nosotros y que en el sueño se está en el sitio con el que se sueña.
EL EGOCENTRISMO
Muchas veces, cuando nos relacionamos con niños, nos sorprende lo que hacen o dicen, sus preguntas y sus concepciones de la
realidad. El origen de muchas de esas características se deriva de la dificultad que tienen para situarse en una perspectiva distinta
de la suya, lo que Piaget denominó egocentrismo.
Cuando las cosas tienen algunas dificultades y la perspectiva de los otros no coincide con la propia, los niños tienden a verlas
desde su propio punto de vista, sin darse cuenta que pueden existir otros. El egocentrismo es la dificultad para separar el punto
de vista propio de otros puntos de vista. A pesar de la semejanza de nombre, el egocentrismo tiene poco que ver con el egoísmo.
El egoísmo supone querer las cosas para uno, querer imponer el propio punto de vista, no plegarse a los deseos de los otros o a
las necesidades de los otros, pero tomando conciencia de que los demás están ahí. Por el contrario, el egocentrismo, consiste
precisamente en la ausencia de conciencia del yo.
Desde que nace o incluso antes el niño está experimentando la influencia del ambiente social, sin el cual no podría llegar a
convertirse en un individuo adulto normalmente desarrollado. La conducta de los otros hacia el niño está muy determinada por
normas que se han ido forjando en esa sociedad. La conducta del niño hacia los otros está determinada en sus comienzos por sus
necesidades biológicas, pero estas necesidades biológicas van a ser pronto moldeadas por ese marco social dentro del que los
adultos tratan de situarle, la conducta de los adultos está encaminada a conseguir que lo que el niño hace entre dentro de las
normas prescritas para los niños a esa edad.
Los adultos de cualquier sociedad tienen un modelo de la conducta deseable del niño en cada momento y de acuerdo con ella van
educándole. Los psicólogos han detectado desde muy temprano predisposiciones sociales en el ser humano: la sensibilidad hacia
las caras, hacia las voces, hacia las configuraciones de estímulos que caracterizan a las personas. Se ha encontrado, que los niños
desde muy pequeños son particularmente sensibles a sonidos que se producen dentro de la amplitud de las frecuencias de la voz
humana, sobre todo de la voz femenina. Hacia los nueve meses son capaces de reconocer expresiones afectivas en la cara de los
otros y establecer una relación con su propio estado. Y hacia esa misma edad empieza a colaborar en juegos sociales como el cu-
cú o esconderse y aparecer. Así pues, desde muy pronto son capaces de expresar sus propios estados de tal manera que sean
comprensibles para los otros, y de interpretar las expresiones de los demás. A partir del segundo año empieza a haber respuestas
diferenciadas a los estados emotivos de los otros e incluso los niños son capaces de reconocer a una persona que se encuentra en
una situación de tensión. Hacia los tres o cuatro años se formaría la teoría de la mente, consistente en que el niño establece
modelos del funcionamiento mental de las otras personas. Desde muy temprano y en distintos aspectos se manifiesta la capacidad
que tiene el niño para interactuar con los demás y para interpretar adecuadamente la información que está implícita en la
conducta de los otros. Tienen una auténtica capacidad de comunicación social. Los niños muy pequeños tienen habilidades muy
especiales de tipo social y reconocen diferencias de edad en las personas, tienen preferencias por mirar a otros niños, desde los
primeros meses de vida. Todo ello pone de manifiesto que desde muy temprano el niño va especializando una parte de su
conducta para interaccionar con el mundo social y está bien dotado para ello.
EL DESARROLLO MORAL
Cada sociedad posee una serie de normas acerca de las conductas deseables e indeseables que pueden realizar los individuos.
Ninguna sociedad carece de esas normas que constituyen lo que se denomina la moral o la ética. La moral se hace especialmente
necesaria para los seres humanos porque viven en un sistema social jerarquizado en el cual hay unos individuos que ocupan
posiciones preeminentes respecto a los otros, y tratan de mejorar sus posiciones. Las reglas establecen hasta dónde puede llegarse
y qué es lo que no debe hacerse respecto a los otros.
El aprendizaje de las reglas comienza desde muy pronto ya que los adultos que tratan de socializar al niño ponen una gran
insistencia en el respeto a las normas, que es lo hace posible la convivencia social. Las normas convencionales regulan usos
sociales como las formas de vestir, el saludo, prácticas como el cuidado de los niños, costumbres, etc. Las normas morales, se
refieren a aspectos más generales de las relaciones con los otros y tratan de la justicia, la integridad de los otros, el respeto a su
derecho. Ni las normas convencionales, ni las morales están explícitamente codificadas pero casi todos lo individuos las comparten
y las van adquiriendo a lo largo del desarrollo. Finalmente, las normas jurídicas están explícitamente codificadas y se caracterizan
por un poder que se ocupa de imponer sanciones en caso de violación. Los límites entre estos tres tipos de normas son borrosos
y varían de una sociedad a otra. En 1932 Piaget realizó una investigación, que constituye el núcleo de su libro” El juicio moral en
el niño”, que cambió la orientación de los estudios sobre la génesis de la moral. Piaget consideró que las normas a las cuales se
adecua la conducta de los individuos pueden ser impuestos por otros (en el caso de los niños por los adultos) o que las normas
pueden interiorizarse y el sujeto las hace suya. Piaget se sirvió de diversas historias que contaba a los niños y que estos tenían que
evaluar de acuerdo con su grado de bondad o maldad. El estudio de éstos y otros problemas que Piaget se plantea en su libro
conducen a sostener que para los niños pequeños el valor de las normas está ligado a las personas que las dictan, es decir, a los
adultos. Esto es lo que se denomina moral heterónoma ya que la fuerza de la norma depende de otro. Desde esta posición se va
pasando poco a poco a una moral autónoma desde la cual el niño empieza a ser capaz de juzgar las normas en función de su
bondad o maldad, e independizándose de quién las dicte. El sujeto va interiorizando las normas y va siendo capaz de reflexionar
sobre ellas y de discutirlas, pudiendo no estar de acuerdo con los adultos. La posición heterónoma produce una estructura
bastante sistemática, de carácter perioperatorio que Piaget denomina realismo moral, según la cual las obligaciones y los valores
están determinados por la norma independientemente del contexto y de las intenciones. El realismo moral que impone un respeto
absoluto respecto a la norma, se caracteriza por tres rasgos:
• La heteronomía que lleva a no plantearse el valor de las normas morales, ya que éstas son valiosos en sí mismas porque
provienen de los adultos.
• Tomar las normas en su sentido más literal sin tener en cuenta las condiciones en las cuales deben aplicarse.
• La responsabilidad objetiva, es decir, que la acción es mejor o peor en función del daño que se ha producido y no de la
intención.
• Piaget encuentra que hasta los siete u ocho años el niño subordina la justicia a la autoridad adulta; entre los ocho y los once
años va adquiriendo un igualitarismo progresivo, y generalmente a partir de los once o doce años las ideas igualitarias se van
convirtiendo en apoyos a la noción de equidad o de justicia racional.
TEMA 19: LA ADOLESCENCIA
En la actualidad y en nuestra cultura, la incorporación del adolescente a la vida adulta se ha retrasado notablemente. Es un
periodo de gran confusión, tanto para el adolescente como para quienes lo rodean. Como cada periodo de transición, se trata de
una época difícil, donde los demás esperan del adolescente comportamientos que no sabe si va a poder cumplir, si quiere
cumplir o si sabe cumplir. La adolescencia es la etapa de transición que se extiende desde el final de la infancia hasta el principio
de la vida adulta. Algunos autores lo sitúan entre los 12-14 años y los 18-20 años. Es la etapa más corta cronológicamente
hablando y en ella están más marcados los cambios tanto biológicos como psicosociales.
La pubertad es un fenómeno universal para todos los miembros de nuestra especie como hecho biológico. La adolescencia es
un hecho psicológico no necesariamente universal y que adopta distintos patrones de comportamiento en las diversas culturas.
Las principales características de este proceso de maduración son:
• Maduración biológica: se producen los más importantes cambios físicos y culmina la maduración.
• Maduración psíquica: la madurez de la inteligencia se determina por la aplicación de la facultad intelectual con sentido
crítico; la madurez emocional por la capacidad para controlar emociones y la madurez afectiva por la ausencia de depender
de otras personas.
• Maduración social: es la capacidad profesional y socioeconómica de vivir con los propios medios.
En la pubertad se ponen en marcha una serie de mecanismos hormonales que provocan las características del adulto y que
hacen que los cuerpos masculinos y femeninos se diferencien. En los chicos los principales cambios en esa época son:
• El crecimiento del pene y los testículos se acelera, alcanzando las proporciones y tamaño adulto.
• El vello blando del labio superior se hace más duro y oscuro.
• La región púbica se cubre de vello.
• La voz empieza a hacerse más grave.
• El cuerpo alcanza plenamente su tamaño y vigor.
• El vello del cuerpo se desarrolla por completo.
En las chicas: desarrollo de los senos, aparición del vello púbico, crecimiento rápido del cuerpo, menarquía.
Las reacciones del adolescente ante todos estos cambios pueden ir desde la alegría por hacerse mayor hasta el miedo y la
tristeza por lo desconocido de la situación. En relación con la aparición de los cambios se puede hablar de pubertad precoz o
tardía. Tanto una como otra, al situarse fuera de los márgenes esperados por el adolescente, pueden causar un impacto
importante, que es diferente en los chicos y en las chicas. Por lo general, en los chicos la maduración precoz es bien recibida,
pues los distingue de los demás por su fuerza y su capacidad atlética. Cuando la maduración se produce tardíamente es
probable que se espere del adolescente un comportamiento infantil. En las chicas la maduración temprana no suele ser bien
recibida. La adolescente intenta ocultar los signos de identidad que le ha aportado la madurez, llevándola a comportamientos
más retraídos.
En esta etapa el adolescente ya tiene conocimiento suficiente para asociar sus órganos genitales con la sexualidad. Para evitar la
culpabilidad y los temores que acechan a los adolescentes y para ayudarles a salir de la confusión, es fundamental que puedan
acceder fácilmente a la información existente en relación con los temas que le preocupan. Durante la adolescencia también se
vive con gran intensidad las emociones, que suelen ser vividas interiormente. Al adolescente le gusta permanecer solo,
refugiarse en sí mismo o en sus iguales, por quienes se siente entendido. Esta soledad, sobre todo con respecto a los adultos, le
permite sentir su individualidad. Esto produce el egocentrismo tan característico en los adolescentes. La experiencia emocional
del adolescente está caracterizada por: el amor, la melancolía, la angustia y la despersonalización. El sentimiento de
enamoramiento es muy típico de este período de la vida. Unido al primer amor surge la primera frustración, pues los primeros
amores suelen terminar en fracaso. Ante esta situación de pérdida, la melancolía o tristeza es la respuesta esperada. El
adolescente se refugia en sí mismo, le gusta vivir en soledad su tristeza. La angustia en el adolescente parece que está
relacionada con la transición de abandonar unos roles conocidos de la vida infantil, para enfrentarse con la vida adulta. El
adolescente se enfrenta con muchos problemas que pueden producir angustia, entre los que se encuentran la elección de la
carrera, la decisión de seguir o no con los estudios, mayor exigencia en las relaciones de amistad, etc. La despersonalización
puede ser definida como una vivencia de extrañeza hacia sí mismo y hacia el mundo exterior. El adolescente se siente extraño
en su <nuevo cuerpo=, que tan bruscamente ha cambiado. Han cambiado sus sentimientos, su manera de pensar y entender el
mundo que le rodea, observándolo como algo ajeno a él.
Durante esta etapa, no es de extrañar que su vida escolar se resienta, ya que considera que tiene cosas para vivir más
emocionantes que aprender.
DIMENSIÓN INTELECTUAL
La evolución intelectual es determinante en este momento de la vida. En la adolescencia se desarrolla el pensamiento formal,
que se caracteriza por ser:
• Hipotético deductivo. El adolescente elabora <sus hipótesis= sobre la realidad que le rodea. Podrá ejercer procesos de
deducción y de inducción a partir de esas hipótesis. Aprende que lo real es sólo un caso de lo posible.
• Proposicional. El adolescente cambia los datos concretos por enunciados. Reflexionará y podrá llegar a elaborar
conclusiones válidas, sin que necesariamente sean reales.
• Combinatorio. El pensamiento formal permite elaborar múltiples combinaciones sobre los datos reales. El adolescente es
egocéntrico cognitivamente., utiliza de manera abusiva el nuevo pensamiento formal, creando un mundo hipotético alejado
de la realidad.
DIMENSIÓN ESPIRITUAL
En esta etapa de gran confusión y dificultad, el adolescente intentará adecuar su conducta, por un lado, a la realidad y, por el
otro, a los valores. En esta época aparecen por primera vez las reflexiones metafísicas sobre los grandes problemas: el sentido
de la vida, el significado de la muerte, el sentimiento de culpa, el sentido de la amistad&
INTERVENCIÓN DE ENFERMERIA.
• Proporcionar información sobre los cambios físicos.
• Dar información sobre aspectos relacionados con la sexualidad.
• Fomentar hábitos de autocuidado saludables.
• Reforzar los comportamientos saludables y confrontar aquellos que puedan ser perjudiciales.
• Ofrecer apoyo, evitando actitudes paternalistas.
• Ayudarle a identificar sus sentimientos y ser capaz de expresarlos.
• Proporcionarle toda la intimidad que necesite.
• Hablar a solas con él.
• Comunicarle a él primero la información.
• Escuchar más que hablar.
• No imponer, dialogar.
• Demostrar que se confía en él.
• Desarrollar habilidades para la resolución de problemas.
• Debemos proporcionar protección y seguridad. Si el adolescente se siente inseguro, discutirá por sistema las sugerencias de
la enfermera y se defenderá de la situación con comportamientos infantiles, agresivos e indiferentes.
TEMA 20: LA EDAD ADULTA Y VEJEZ
EDAD ADULTA
A diferencia de etapas anteriores en las que la biología determina en gran parte el desarrollo, durante la edad adulta los
aspectos psicosociales desempeñan un papel más determinante. Según Sinclair, madurar <es ser consciente de las cualidades
que uno ha desarrollado=. Se trata de un periodo largo de la vida en el que se suceden acontecimientos relacionados con las
distintas dimensiones del ser humano: embarazo, menopausia, déficits sensoriales, cambios en la forma de percibir el mundo,
matrimonio, nuevas relaciones, trabajo& La enfermera en su relación con personas adultas no deberá ignorar los cambios
psicosociales que se producen en esta etapa.
Características de la vida adulta: desde el punto de vista cronológico se puede considerar la etapa adulta esa parte de la vida que
se extiende desde los 20-25 años hasta los 60-65. El objetivo general del desarrollo de una persona adulta es la creación de una
estructura de vida. Durante la edad adulta pueden tener lugar cambios importantes en los intereses individuales, en las maneras
de reaccionar y comprender el mundo, e incluso en las relaciones consigo mismo.
EL ADULTO JOVEN
En esta primera fase de la vida adulta se producen los cambios críticos y transcendentales. El joven adulto se siente alejado de
su familia y siente la necesidad de independizarse. Se trata de una fase de importantes cambios sociales en los ámbitos de la
vida profesional y familiar. Se producen cambios en el estilo de vida y en los roles sociales necesarios para llevar a cabo una serie
de tareas, cambios en la percepción de la imagen corporal y en el sistema de valores y creencias. El adulto joven está preparado
para comprometerse en una relación más íntima. Este es un periodo activo de cambios rápidos. Todos estos acontecimientos,
que implican una nueva experiencia, conllevan ansiedad, confusión e incertidumbre frente a las nuevas y desconocidas
demandas psíquicas y sociales.
PERIODO DE TRANSICIÓN
Entre los 40 y 45 años se produce un momento de transición que suele coincidir con un mayor declive físico, con el
envejecimiento o muerte de los padres y con la adolescencia de los hijos. La persona se cuestiona aspectos de su vida. Es
bastante frecuente que en este periodo aparezca una crisis de pareja o se cambie de trabajo. Esta transición puede ser vivida sin
problemas o alcanzar proporciones de crisis.
EL ADULTO
La etapa de adulto propiamente dicha, se sitúa en el periodo comprendido entre los 45 y los 65 años. Se trata de un período en
el que por lo general las personas son responsables del control de sus vidas. La mayoría tienen una salud física y emocional
buena y son seguras económicamente. Los objetivos de esta etapa de la vida son una combinación de aspectos biológicos,
psicológicos y sociales, y pasan por: lograr responsabilidad, establecer y mantener un nivel económico adecuado, ayudar al paso
de los hijos a la edad adulta, desarrollar actividades en el tiempo libre y adaptarse a los cambios físicos.
DIMENSIÓN FÍSICA
Al llegar a esta etapa el crecimiento físico se ha completado. Son, en general años de buena salud y gran energía. Se pueden
empezar a notar signos de pérdida de elasticidad en la piel, cambios en el peso habitual y menor elasticidad de los músculos.
El cambio más importante que se puede dar durante la primera etapa en la mujer es el embarazo. Este tiene un importante
impacto psicológico tanto en la mujer como en el hombre. A pesar de que la mujer puede sentirse contenta y desear tener un
hijo, el embarazo se recibe con gran ambivalencia. La mujer siente su cuerpo de forma diferente, tiene miedo a lo desconocido,
a su capacidad como madre, lo que le provoca ansiedad, confusión y sentimientos de incapacidad. De la misma forma, el padre
experimenta una mezcla de emociones. Puede sentirse orgulloso y al mismo tiempo sentirse inseguro ante la idea de ser padre,
preocupado por la responsabilidad que implica ser padre y confundido por los cambios físicos y emocionales que se producen en
la mujer. Durante la segunda etapa, el cuerpo experimenta cambios más significativos que en la etapa anterior, ya que
comienzan a tener un impacto importante en la imagen corporal. Es tiempo de aparición de ciertas enfermedades, muchas de
ellas relacionadas con lo hábitos mantenidos durante la vida (fumar, mala alimentación&). Los cambios más importantes de esta
época son la disminución de la agudeza sensorial y la aparición de la menopausia. En relación con los cambios fisiológicos se
produce: disminución de la masa, estructura y fortaleza muscular, disminución de la masa ósea, pérdida de cabello y pelo cano,
aumento del insomnio.
Un cambio importante que se produce en la mujer en esta época es el climaterio. Se denomina climaterio al periodo de tiempo
de la vida adulta en el que aparecen importantes cambios hormonales que conducen a la mujer a la desaparición de la función
reproductiva. Cuando desaparece la menstruación se denomina menopausia.
La menopausia es paulatina, entre los 45 y 55 años, y se necesita que pasen meses sin menstruación para establecer su
existencia. Los cambios hormonales que se producen derivan en una serie de cambios en el organismo de la mujer como:
• Cambios genitales: reducción de flujo.
• Cambios circulatorios: inestabilidad vasomotora (sensación repentina de calor por todo el cuerpo y <sofocos=).
• Cambios en el estado de ánimo: irritabilidad, melancolía, tendencia a la depresión, etc.
• En el climaterio avanzado aumenta considerablemente el riesgo de accidentes cardiovasculares y de osteoporosis.
Además de todos estos aspectos físicos, este periodo tiene un importante impacto psicosocial en la mujer que pierde el rol de
reproductora, muy asociado al rol sexual. Hay tantas menopausias como mujeres porque cada una reacciona de una manera
diferente a estos cambios. Esto es debido a una serie de factores relacionados con la historia personal, la información previa, las
redes de apoyo familiar. Un aspecto muy importante relacionado con los cambios físicos en esta etapa, será la forma de
enfrentarse a dichos cambios y a la conciencia de envejecimiento. En relación con ello tiene gran importancia la salud en el
pasado, las actitudes familiares y la personalidad individual. En general, las mujeres tienden a preocuparse más por la salud. Esto
puede presentar relación con el embarazo y el parto y con el rol tradicional de la mujer como cuidadora de la salud familiar.
DIMENSIÓN INTELECTUAL
Una de las características que se consideran esenciales en el adulto es, desde un nivel cognitivo, el razonamiento y la lógica. El
funcionamiento cognitivo permanece alto en el adulto joven. El adulto tiene capacidad para aprender sobre todo material con
sentido, a diferencia de los jóvenes que tienen mayor capacidad para aprender material sin sentido. Ahora bien, en los adultos
mayores los aprendizajes anteriores tienen gran influencia, ya que les será difícil asimilar aquellos aspectos que contradigan los
aprendizajes realizados y que son la base de otros nuevos. La inteligencia no disminuye sino que cambia con la edad.
DIMENSIÓN EMOCIONAL
Uno de los aspectos de la dimensión emocional que diferencia significativamente la etapa adulta del resto de las etapas es la
experiencia de las emociones y la expresión de las mismas. Se espera de una persona adulta que sea capaz de detener o aplazar
las respuestas emocionales y las exprese de manera socialmente adaptada. Este control de emociones que se exige como signo
de madurez, y que se necesita para la convivencia, puede causar problemas en la persona, puede producir culpa, soledad,
malestar, etc. Por ello es necesario que el adulto joven aprenda a desarrollar comportamientos de afrontamiento y vías de
escape que le permitan canalizar las explosiones emocionales. Durante esta etapa es normal que aparezca ansiedad frente a las
pérdidas que se producen (salida de los hijos de casa, pérdida de vínculos familiares, enfermedades). Pueden aparecer también
sentimientos de culpa cuando se comprueba que no se han logrado los objetivos deseados, o que a los padres ya mayores no se
les cuida lo suficiente.
DIMENSIÓN SOCIAL
La vida adulta está marcada sobre todo por acontecimientos sociales. A lo largo de esta etapa, el adulto pasará de la libertad de
la soltería a los vínculos de la pareja, de la familia de origen a formar una propia, de la despreocupación de la vida de estudiante
a las exigencias y responsabilidades de un trabajo. Todo ello conlleva un cambio espectacular en el estatus social, en sus roles,
en sus relaciones sociales, como consecuencia de la nuevas demandas provenientes principalmente de los ámbitos familiar,
profesional y comunitario.
RELACIONES SOCIALES
Durante esta etapa se establece una forma característica de agrupamiento social. La red de relaciones sociales se extiende
ampliamente como consecuencia de los diferentes roles que el adulto debe desempeñar. Según Newman (1982), <la persona
desarrolla un sistema de reglas que gobiernan, organizan y delimitan el amplio campo de las relaciones sociales, dando
significado al mundo interactivo del individuo=. Podríamos clasificarlas según el grado de intimidad y proximidad de la siguiente
forma:
• Círculo íntimo: relaciones que poseen alto grado de intimidad. El adulto mantiene una unión emocional con una persona
diferente a cualquier otra relación en su intensidad, en la cual es correspondido ( pareja o padres-hijos)
• Círculo cercano: relaciones familiares y de amigos cercanos que tienen un lugar primordial en la vida social y personal del
individuo. Son estrechas y escasas y cualquier acontecimiento que afecte a una de esas personas afectará al resto.
• Círculo distante: el de los buenos amigos y las relaciones agradable; son numerosas y con poco grado de intimidad. Se cuida
su bienestar, pero su desaparición causa menor preocupación que las de los círculos anteriores. Dentro de este círculo se
incluyen las relaciones profesionales, las relaciones individuales ocasionales y las asociativas.
Lo que se espera de la persona adulta en las relaciones sociales es que sea capaz de comportarse adecuadamente, sabiendo a
qué distancia se encuentra en cada una de ellas.
TRABAJO
Al final de la adolescencia y en la temprana edad adulta, el individuo toma una opción en relación con lo que desea que sea su
futuro laboral (elección de una carrera, un oficio&) a partir de ahí, una de las tareas decisivas en la etapa adulta es la búsqueda
de un trabajo estable y adecuadamente remunerado. El trabajo es uno de los lazos más fuertes que unen al individuo con la
realidad, y cumplen gran variedad de funciones:
• Medio de supervivencia: fuente de ingresos
• Organizador de nuestra existencia: como orientador del tiempo, el trabajo es la actividad que más tiempo ocupa en la vida
adulta y alrededor del cual se organizan el resto de las actividades.
• Satisface las necesidades de dar salida a las cualidades físicas e intelectuales: la satisfacción en el trabajo sólo se consigue
cuando es la expresión creativa de la personalidad.
• Posee un importante contenido social: con el trabajo se inicia una serie de experiencias sociales como el trato con los
compañeros, responder a la autoridad, defender los propios intereses, etc.
VEJEZ
Envejecer exige una adaptación tanto desde el punto de vista biológico e intelectual como social y afectivo. La longevidad no es
sólo un fenómeno cuantitativo sino también cualitativo, y no es un fenómeno estático sino dinámico y complejo enmarcado en
diferentes situaciones culturales y sociales. Hay una serie de circunstancias que han hecho que tengamos una visión de la vejez
como un periodo evolutivo. La primera es el aumento de la proporción de personas mayores de 60-65 años., el descenso en la
natalidad y de mortalidad infantil, la mejora en las condiciones de vida y los grandes avances tecnológicos. La vejez es un cambio
gradual que transcurre a lo largo de un espacio de tiempo muy dilatado. Obtener una buena calidad de vida para los ancianos es
un objetivo reconocido. Un aspecto especialmente importante de la calidad de vida es la capacidad de elección y control. Los
ancianos no son meramente receptores de decisiones sino gestores de su propia vejez.
CONCEPTO Y EDADES
Si nos preguntamos cuándo se es anciano, se pueden encontrar diferentes respuestas según la edad cronológica del ser
humano. El establecimiento de la edad de las personas sobre todo a medida que avanzamos en el ciclo vital se puede realizar,
según diversos autores, según los siguientes conceptos de edades.
• Edad cronológica: representa el número de años transcurridos desde el nacimiento de la persona.
• Edad biológica: tiene en cuenta fundamentalmente los cambios que el trascurso de los años va produciendo en las
estructuras celulares, tejidos, formaciones óseas, etc.
• Edad psíquica: se determina en función de los cambios cognitivos y afectivos en el transcurso del tiempo.
• Edad social: considera al individuo como miembro del grupo al que pertenece y de la sociedad que la acoge.
DIMENSIÓN BIOLÓGICA
El proceso de envejecimiento trae consigo una decadencia del organismo en los niveles estructural y fisiológico, llamado
involución. Se produce una disminución de las capacidades funcionales.
Con la edad, los cinco sentidos declinan en sensibilidad. Aunque en edades jóvenes pueden existir compensaciones, en la edad
avanzada la capacidad de compensación está disminuida. En relación con la visión, disminuye la agudeza visual y la amplitud del
campo visual. Los ancianos requieren una iluminación mayor. Hay una pérdida de agudeza auditiva como consecuencia de la
degeneración del nervio auditivo. Estas alteraciones sensorioperceptivas producen un empobrecimiento en relación con el
medio físico. En cuanto al sistema musculoesquelético hay una disminución de masa ósea y de masa muscular, y en el sistema
nervioso se produce una degeneración progresiva de las células nerviosas. Todo ello se traduce en una lentitud de movimientos.
DIMENSIÓN INTELECTUAL
Las funciones intelectuales alcanzan su punto máximo alrededor de los 30 años y de manera imperceptible comienza un declive
progresivo que se acelera después de los 60 años pero que no es tan brusco como se creía. En cuanto a la memoria en los
ancianos se observa una pérdida de ésta y las causas son complejas. Existe una base biológica y unos factores psicosociales entre
los que destacan: bajo nivel de inteligencia, falta de hábitos para recordar y falta de motivación. Con frecuencia se conserva la
evocación de hechos pasados, aunque es característico que se refieran a acontecimientos con un significado personal muy
importante. El anciano desarrolla la memoria sistemática que permite realizar agrupaciones de experiencias con arreglo a su
significado. El recuerdo puede mejorarse si el material se presenta lentamente y el anciano tiene suficiente tiempo para
responder. A pesar de que el rendimiento disminuye, se puede aprender a cualquier edad. Lo que requiere el anciano para un
aprendizaje efectivo son estímulos motivacionales adecuados y un espacio mayor de tiempo que en etapas anteriores. Los que
más se han cultivado durante la edad adulta, tanto a nivel físico, psíquico y social, se hallan mejor equipados para vivir la etapa
de la ancianidad.
DIMENSIÓN EMOCIONAL
Los estudios muestran una tendencia a la estabilidad de la personalidad de los ancianos que se mantiene a mayor nivel
educacional y siempre que la salud sea óptima, los cambios que surgen con la edad se deben, en su mayoría, a una respuesta a
las nuevas condiciones que experimenta el individuo. Aquellos ancianos que se mantienen activos y con responsabilidades,
apenas muestran cambios en la personalidad. En conjunto, todas las actividades psicológicas se vuelven más lentas, pero esta
declinación está favorecida con frecuencia con cierta compensación llamada por muchos autores <estrategia psíquica del
anciano=. Esta estrategia está basada en la experiencia acumulada a lo largo de la vida al abordar determinadas situaciones. Uno
de los sentimientos más generalizados en esta etapa de ciclo vital es la soledad, convirtiéndose para muchos ancianos en un
problema de salud. En la actualidad, el mayor peligro de soledad se asocia a la vida urbana en contraste con la vida en pequeños
pueblos.
DIMENSIÓN SOCIAL
VIUDEZ
Entre los viudos y viudas la mortalidad es mayor y se da mayor tasa de depresiones. Otro de los problemas que se plantea para
ambos sexos es de índole económico. En general la viuda es menos propensa a derrumbarse si durante su vida ha mantenido la
búsqueda de intereses personales, familiares e incluso económicos. El viudo se enfrentará mejor a esta nueva etapa si está
acostumbrado a las tareas propias del hogar y a realizar los trámites de carácter social.
EL PROCESO DE JUBILACIÓN
En el momento actual hay un 15% aproximadamente de la población jubilada. Algunos autores han estudiado los efectos de la
jubilación:
• Económicos: por la reducción de ingresos.
• Físicos: el <Síndrome del jubilado= afecta al bienestar físico.
• Psíquicos: es frecuente encontrar estados depresivos.
• Sociofamiliares: implica la pérdida del grupo sociolaboral, los ritmos vitales son distintos.
El momento de la jubilación posee unos antecedentes y unas etapas posteriores:
• Pre-retiro: en esta etapa se pueden crear una serie de expectativas más o menos <fantásticas= que posteriormente quizá
den lugar a dificultades por si irrealidad.
• La luna de miel: es la primera fase de la jubilación. Es un período eufórico en que la persona intenta hacer todo lo que no
había hecho antes. Adopta dos alternaciones:
a) Ocupación- actividad. El individuo emprende una serie de actividades que el trabajo le había impedido realizar.
b) La segunda alternativa, descanso-tranquilidad, consiste en disfrutar del descanso.
• El desencanto-en esta etapa los problemas de salud y económicos pueden dar lugar a un descontento.
• Reorientación. Se establecen objetivos realistas y se intenta desarrollar una rutina aceptable.
• Estabilidad: en esta fase se logra mantener el ajuste entre la actitud y las posibilidades reales.
• Dependencia: esta fase implica pasar del estatus de jubilado sano e independiente al de persona con limitaciones.
En la actualidad se proponen cursos de preparación para la jubilación. Incluyen medidas para el fomento de la creatividad,
<aprender a aprender=, adquirir nuevos roles. Muchos de los problemas de los jubilados contemporáneos pasa por convertir un
<rol sin rol <en un <rol con rol=.
Theories of intelligence, such as Cattell's, differentiate between fluid intelligence (Gf) and crystallized intelligence (Gc). Fluid intelligence involves basic reasoning abilities, useful in novel problem-solving, whereas crystallized intelligence relies on knowledge and skills acquired through experience, important for tasks requiring mental manipulation of specific information. These theories address different aspects of cognitive development and highlight the varied applications of intelligence across contexts .
In Guilford's theory, personality traits are shaped by both biological predispositions and environmental influences. Biological factors provide a framework that predisposes individuals to certain temperaments, while environmental influences and life experiences refine these traits, expressing them in varied behaviors. This interaction results in each individual's unique pattern of personality traits, categorized into primary traits like sociability and secondary traits like emotional stability .
Primary factors influencing a patient's motivation include biological, learned, and cognitive components. Understanding these can help identify potential sources of motivation, increasing the patient's sense of control and self-esteem. Nurses introduce motivational sources and help patients recognize their goals, actively involving them in their care. This involvement boosts their perceived control and self-esteem, encouraging progression towards recovery .
Learned helplessness is exhibited in patients who feel devoid of control, leading to passivity and reluctance to engage in self-care or decision-making. This response can impede recovery, exemplified by patients overly reliant on caregivers. Nursing staff can prevent this by encouraging patient autonomy, setting achievable goals, and educating patients about their conditions to enhance their perceived control and reduce feelings of helplessness .
In nursing, motivation is critical in patient recovery, driving behaviors that align with health goals. It encompasses biological desires and psychological incentives, impacting energy to pursue objectives. When patients recognize the rationale behind care plans and see progress, motivation enhances their engagement in self-care activities, accelerating recovery. Nurses play a crucial role by setting personalized goals, providing support, and recognizing patients' efforts, thus strengthening motivational elements .
Emotional states significantly influence patient behavior, often manifesting as adaptive or non-adaptive responses. Negative emotions like anxiety and depression can hinder recovery, leading to disengagement from care. Strategies to address these include creating supportive environments, validating patients' emotions, and enhancing communication. Fostering a sense of control and involving patients in their care decisions can mitigate negative emotions and promote positive health outcomes .
In early childhood, sensory perceptions develop variably, with hearing fairly advanced at birth and vision rapidly progressing thereafter. These sensory experiences are crucial for interpreting the world, as they help children assign significance to objects. Through interacting with their environment, they refine their perceptions, facilitating cognitive development and contributing to their growing understanding of the surrounding world .
Social interactions are essential in early development, as they foster emotional bonds and aid in cultural assimilation. Attachment behaviors emerge as children begin to smile and interact socially, initially indiscriminately but becoming more focused around six and seven months. Close bonds are developed, typically with primary caregivers, intensifying with signs like separation anxiety. These behaviors reflect evolving cognitive abilities, facilitating secure attachment and emotional resilience .
Maintaining a perception of control is a crucial predictor of both physical and mental health in the elderly. This perception declines with age, but elderly individuals who retain decision-making capacity and autonomy tend to have a better sense of control, which positively impacts their health outcomes. Autonomy allows the elderly to organize themselves and make decisions, contributing to improved overall well-being .
A newborn's adaptive mechanisms involve reflexes that respond to stimuli, aiding in survival. Reflexes such as sucking for feeding and grasping contribute to initial interactions with the environment. As the infant adapts, these behaviors are refined, promoting cognitive and motor development. Through repetitive actions and responses to various stimuli, newborns integrate into their surroundings, establishing a foundation for later developmental milestones .