RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD OPERACIONAL – BOLETIN Nº 03
Condiciones Climáticas
Influencia de la meteorología en la seguridad aérea
Las inclemencias del tiempo pueden afectar y afectan cualquiera y todos en la
aviación. Incluso con toda la tecnología implementada, no hay mucho que nosotros
puede hacer para detener la lluvia, el hielo, las turbulencias, u otras condiciones
adversas a la actividad de la aviación. Pero ahora debido a la asombrosa variedad
de herramientas y tecnologías que los aviadores pueden usar para evitar o trabajar
de forma segura las operaciones aéreas.
La meteorología aeronáutica es un elemento esencial del sistema que constituye el
control de las operaciones aéreas. La meteorología condiciona todos los aspectos
de las operaciones aéreas de las aeronaves, así como ayuda a mejorar en
seguridad y eficiencia de ésta.
¿Qué influencia tiene la meteorología en la operativa de la aviación?
La posibilidad de pronosticar situaciones meteorológicas adversas y/o
extremas puede convertirse en una herramienta muy útil para poder anticiparse a
posibles problemáticas e incidencias que puedan afectar a la gestión y la
planificación aéreo. Por este motivo, el pronóstico meteorológico se convierte en
una pieza clave a la hora de la toma de decisiones que permitan diagnosticar
situaciones adversas y así activar las actuaciones preventivas para intentar evitar
y mitigar los posibles impactos negativos causados por las condiciones
meteorológicas venideras. Por ejemplo, el pronóstico del viento, así como de otras
variables meteorológicas a diferentes niveles de vuelo puede ayudar a encontrar
la ruta más adecuada entre un origen y un destino. Un pronóstico de precipitación
de carácter convectivo puede localizar celdas convectivas con elevadas
velocidades verticales que pueden suponer un peligro para las aeronaves que se
encuentran cerca de la misma. La predicción de la severidad de turbulencias y
de hielo (icing) supone una gran ayuda a la hora de planificar la ruta de vuelo para
localizar puntos críticos del trazado a evitar.
Las condiciones con meteorología adversa son la principal causa de accidentes e
incidentes aéreos que suceden durante la fase de descenso, aproximación inicial y
final, aterrizaje, ascenso inicial y final, y fase de despegue. No obstante, y a pesar
de que los porcentajes de incidentes y accidentes por causas meteorológicas van
disminuyendo año tras año, el impacto de la meteorología en actividades
aeronáuticas es todavía muy elevado, tanto desde el punto de vista de la seguridad
aérea como de la economía.
¿Cómo se puede mejorar la gestión y la seguridad aérea?
Cambios bruscos en la dirección y velocidad del viento, la existencia de cizalladura
de viento, situaciones de poca visibilidad y otras condiciones meteorológicas
adversas son los principales factores a tener en cuenta a la hora de planificar las
operaciones. Es por ello que disponer de información de pronóstico
meteorológico de alta resolución es esencial para la planificación y la seguridad de
las operaciones aéreas tanto en aeropuertos como en las rutas aéreas. Por todo
ello, es necesario dotar de información meteorológica pronosticada, utilizando de
las más avanzadas técnicas de modelización numérica del tiempo (NWP).
Debido a las diferentes resoluciones espaciales con las que operan los sistemas de
ATM, les es de vital interés el poder disponer de información precisa de las
condiciones meteorológicas tanto a escala sinóptica como a escalas más
reducidas. De este modo, desde METEOSIM nos vemos capacitados para definir
dos servicios de pronóstico meteorológico; de medio alcance y escala regional para
la fase de crucero, donde las tormentas y las turbulencias definidas como clear-air
turbulences (CAT) son las variables más críticas, y de corto alcance y escala
local para las fases de aproximación y despegue de aeronaves.
Impacto del factor meteorológico en la navegación aérea
La mala meteorología siempre ha sido una de las causas que más han influido en
la falta de seguridad de los vuelos, pero como causa única solamente engloba al
rededor del 17% de los casos de accidentes. Teniendo en cuenta algunos datos de
EUROCONTROL las principales causas meteorológicas en los accidentes o
incidentes son las siguientes:
✓ La turbulencia severa;
✓ Los daños por granizo;
✓ El impacto de los rayos;
✓ El engelamiento en vuelo;
✓ La mala visibilidad en tierra, debida frecuentemente a la lluvia o a la niebla;
✓ Los vientos fuertes y la cizalladura cerca de la superficie Ejemplos de
algunos de estos fenómenos pueden verse en las siguientes imágenes:
Aunque estos fenómenos son los que más influyen en los accidentes, desde el
punto de vista de la meteorología, en cada fase de vuelo repercuten de manera
diferente, ya sea por la presencia mayor de algunos fenómenos cerca de la pista,
como de la propia peligrosidad de las maniobras en las que resulta más decisivo
un determinado factor meteorológico. Por ejemplo, es evidente que la mala
visibilidad no influye de la misma manera cuando el avión está en la fase de ruta
que cuando se aproxima a pista para aterrizar. Pero antes incluso de despegar la
aeronave ya puede estar en riesgo de sufrir algún daño que debe tenerse en cuenta.
Por ejemplo, cuando el avión está en la pista de rodaje o realizando maniobras de
estacionamiento éste puede verse afectado por el engelamiento en pista o en el
propio avión, por las tormentas y los rayos asociados que resultan muy peligrosos
si se está repostando combustible, por los vientos fuertes o por la falta de visibilidad
para realizar esas maniobras debida a la bruma o a la niebla. Algunos accidentes
han tenido lugar precisamente cuando alguna aeronave estaba rodando en pista y
por mala visibilidad no se ha percatado de la presencia de otra aeronave o ha
tomado una pista de rodaje que no era la apropiada, interfiriendo en las maniobras
de otro avión. En las fases despegue y aterrizaje se muestran esenciales unos
cuantos fenómenos, pero uno de los factores que más influye en esta situación es
la falta de visibilidad ocasionada por la niebla, la bruma o la baja nubosidad.
También es evidente que las tormentas en o cercanas al aeropuerto tienen una
relevancia muy grande por influir mucho en la gestión del tráfico para evitarlas, pues
además pueden generar a su vez otros fenómenos que repercuten muy
negativamente en el avión y en la gestión del tráfico, como puede ser el viento
fuerte, racheado o cruzado, los microrreventones y la cizalladura. Además, la
reducción de visibilidad también puede estar originada por la tormenta.
Similares fenómenos afectan también a la fase de aproximación. Quizá lo que más
influye en esta fase, cuando aún el avión está a unas millas de distancia del
aeródromo, es la presencia de tormentas en las cercanías del aeropuerto, pues
esta situación interfiere mucho en la entrada y/o salida de los aviones, generando
problemas de seguridad y de desvío de aeronaves hacia otros aeropuertos. Por
último, la fase de ruta, que en principio suele ser más segura, tiene sus propios
fenómenos meteorológicos que hay que tener en cuenta. Quizá el principal es la
turbulencia, ocasionada por diferentes condiciones de la orografía o por situaciones
meteorológicas a altos niveles de vuelo. Las ondas de montaña o la turbulencia en
aire claro, por ejemplo, son algunos de los fenómenos que pueden hacer incómodo
el vuelo en estos niveles o provocar algunos problemas de seguridad cuando este
factor es severo.
Igualmente el engelamiento no controlado puede provocar dificultades para el
vuelo, y la presencia de cenizas volcánicas hacerlo muy peligroso. En algunos
estudios se muestra que de las causas meteorológicas casi la mitad de los
accidentes se deben al viento, siendo la visibilidad el segundo factor meteorológico
que más influye, con gran diferencia respecto a los demás. Sin embargo, como se
ha dicho antes, el viento es una variable que muchas veces aparece ligada a varios
fenómenos meteorológicos, como las tormentas, la cizalladura, etc, por lo que es
lógico que en conjunto sea la que más influencia ejerce. Si se considera el
fenómeno meteorológico que más afecta en la mayoría de las fases de vuelo, y no
tanto una única variable meteorológica, sin duda es la tormenta el factor que más
problemas ocasiona al tráfico aéreo. Además, las tormentas tienen asociados otros
problemas derivados, como el engelamiento, la turbulencia, los vientes fuertes, etc.
Cuando nos ceñimos a las fases de vuelo fuera de la ruta (aproximación, despegue,
aterrizaje) la visibilidad es el factor que más peso tiene en los incidentes o
accidentes, así como en los problemas de la gestión del tráfico, como retrasos o
desvíos, por ejemplo.