CIUDADANO:
JUEZ(A) DE PRIMERA INSTANCIA DE MEDIACIÓN, SUSTANCIACIÓN Y
EJECUCIÓN DEL CIRCUITO DE PROTECCIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y
ADOLESCENTES DEL ESTADO CARABOBO---,
SU: DESPACHO.-
Yo, MANUEL BERNARDO CEBALLOS OSIO, venezolano, mayor de edad, de
este domicilio, correo electrónico: manuelceballososio@[Link], número
telefónico 0412-1318314 y titular de la cédula de identidad número V-17.066.027,
asistido por el ciudadano VICTOR ORLANDO RODRIGUEZ ASSELTA, Abogado
en libre ejercicio de la profesión, titular de la cédula de identidad N° V-24.013.827,
de este domicilio e inscrito debidamente en el Instituto de Previsión Social del
Abogado (I.P.S.A.), bajo el Nro. 303.429, ante usted, ocurrimos como en efecto lo
hacemos para presentar solicitud de DIVORCIO POR DESAFECTO, del vínculo
matrimonial que mantengo con la ciudadana RAQUEL SARAYIN JIMENEZ
RAMIREZ, venezolana, mayor de edad, de este domicilio, correo electrónico:
sarayn42@[Link], número telefónico: 0412-4883946 y titular de la cedula de
identidad numero V-13.323.448; fundamentándome en la Sentencia N° 1070, de
fecha 9 de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, que instituyó el desafecto como causal de divorcio y en la Sentencia N°
136 del 30 de Marzo de 2017 de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo
de Justicia, que versa sobre el procedimiento a seguir en solicitudes de divorcio
por Desafecto; solicitud que hago en la forma siguiente:
CAPITULO I
DE LOS HECHOS
Contrajimos Matrimonio Civil por ante la Primera Autoridad Civil del Municipio
Guacara del Estado Carabobo; en fecha tres (03) de Abril del año 2007, según
consta en copia certificada de Acta de Matrimonio que acompaño marcada letra
“A”, asentada bajo el número ciento trece (N° 113), Tomo 1, Folio 113, asentada
en los libros correspondientes a nacimientos llevados por ese despacho en el año
2007, instrumento fundamental en solicitudes de divorcio. Fijamos nuestro último
domicilio conyugal, en la dirección siguiente: AVENIDA MIRANDA CALLE, 116,
URBANIZACIÓN CENTRO NORTE CASA 98-145 VALENCIA, ESTADO
CARABOBO. De esta unión conyugal procreamos dos (02) hijos; nuestra primera
hija de nombre SOPHIA ISABELLA CEBALLOS JIMENEZ, nacida el día
veinticinco (25) de marzo del año dos mil ocho (2008), menor de edad, cedula de
identidad numero V-33.105.739, tal como consta en copia certificada de partida de
nacimiento que acompaño marcada letra “B”, y nuestro segundo hijo de nombre
SEBASTIAN ANDRES CEBALLOS JIMENEZ, nacido el día veintidós (22) de
marzo del año dos mil trece (2013), tal como consta en copia certificada de partida
de nacimiento que acompaño marcada letra “C”. Nuestra relación desde el
principio y por varios años fue armoniosa y estuvo basada en el respeto, la
tolerancia, el afecto mutuo y la comprensión; cumpliendo cada uno con nuestras
obligaciones conyugales. Pero es el caso ciudadano juez que en nuestra relación
surgieron desavenencias que nos fueron distanciando como pareja haciendo
imposible nuestra vida en común a tal punto que hace ya más de tres (04) años
que deje de tenerle afecto a mi aun esposa como pareja, solo la respeto como
persona y madre de mis hijas, no existiendo actualmente ningún vínculo afectivo o
apego sentimental que me una a ella; así mismo he de resaltar que tomando en
consideración el derecho de nuestros hijos a vivir en un ambiente en armonía me
separe de hecho de mi aún esposa, interrumpiendo definitivamente nuestra vida
en común el día viernes veinte (20) del mes de marzo del año dos mil doce (2015),
viviendo a partir de esa fecha cada uno en residencias diferentes; destacando que
jamás pretendí ni pretendo reconciliación alguna; por lo que manifiesto ante usted
mi voluntad de poner fin a la relación matrimonial por invocación expresa del
desafecto, que de acuerdo a lo plasmado en el contenido de la Sentencia N° 1070
del 9 de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, y que aquí reproduzco:
“(…) al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el nacimiento del
desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española como la falta de
estima por algo o alguien a quien se muestra desvío o indiferencia.
Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego sentimental, habiendo
de una disminución del interés por el otro, que conlleva a una sensación creciente
de apatía, indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con el tiempo lleva a
que los sentimientos positivos que existían hacia él o la cónyuge cambien a
sentimientos negativos o neutrales…”
Como consecuencia de los hechos narrados ciudadano Juez respetuosamente
solicito decrete el divorcio por desafecto, solicitud que hago ante usted de acuerdo
a su competencia como juez que ampara los derechos de los Niños, Niñas y
Adolescentes.
CAPITULO II
DEL DERECHO
La Sentencia N° 1070 del nueve (9) de Diciembre del año dos mil dieciséis (2016)
de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, estableció dentro de su
contenido el desafecto como motivo o causal de divorcio y destacó que no precisa
de un contradictorio en la forma siguiente:
“(…) esta Sala estando en franca sintonía con el respeto a los derechos
constitucionales relativos a la libertad y el libre desenvolvimiento de la
personalidad, desarrollados en la sentencia 693/2015, estableció la posibilidad de
que la ruptura jurídica del vínculo matrimonial se pueda generar por causas no
previstas en la legislación patria, es decir, que el desafecto y la incompatibilidad
de caracteres, creadores de disfunciones en el matrimonio y la familia, siendo esta
la base fundamental para el desarrollo de la sociedad, pueden ser alegados con el
fin de obtener una sentencia que disuelva el vínculo jurídico que une a los
cónyuges, para así lograr el desenvolvimiento efectivo de los principios, valores y
derechos constitucionales que rigen la materia, así como la protección familia y de
los hijos –si es el caso-habidos durante esa unión matrimonial en la cual se
produjo el desafecto o la incompatibilidad señalada. Por ello, a los fines de la
protección familiar debe entenderse el divorcio como una solución al conflicto
marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de aligerar la carga emocional
de la familia.(...Omissis...)”.
En consecuencia, considera esta Sala que con la manifestación de
incompatibilidad o desafecto para con el otro cónyuge apareja la posibilidad del
divorcio en las demandas presentadas a tenor de lo dispuesto en el artículo 185 y
185-A, que conforme al criterio vinculante de esta Sala no precisa de un
contradictorio, ya que se alega y demuestra el profundo deseo de no seguir unido
en matrimonio por parte del cónyuge demandante, como manifestación de un
sentimiento intrínseco de la persona, que difiere de las demandas de divorcio
contenciosas.
En efecto, la competencia de los Tribunales es producir como juez natural
conforme lo dispone el artículo 49 constitucional, una decisión que fije la ruptura
jurídica del vínculo con los efectos que dicho divorcio apareja, sin que pueda
admitirse la posibilidad de que manifestada la existencia de dicha ruptura
matrimonial de hecho, se obligue a uno de los cónyuges a mantener un vínculo
matrimonial cuando éste ya no lo desea, pues de considerarse así se verían
lesionados derechos constitucionales como el libre desenvolvimiento de la
personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de constituir legalmente una
familia, y otros derechos sociales que son intrínsecos a la persona....
Por su parte la Sentencia N° 136 del treinta (30) de Marzo del año dos mil
diecisiete (2017) de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia,
estableció dentro de su contenido el procedimiento a seguir en solicitudes de
divorcio por desafecto en la forma siguiente:
“Cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad de caracteres o el
desafecto para con el esposo o la esposa, el procedimiento de divorcio no
requiere de un contradictorio, ya que es suficiente el deseo de no seguir en
matrimonio por parte del cónyuge solicitante para que se decrete el divorcio, en
armonía con los preceptos constitucionales y las sentencias vinculantes supra
desarrolladas, pues es evidente que el libre desarrollo de la personalidad como
parte del derecho a la libertad, definen un espacio de autonomía individual, de
inmunidad, frente al poder estatal, cuya interdicción sólo procede bajo causas
específicas”.
Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el desamor, el desafecto o la
incompatibilidad de caracteres, el procedimiento a seguir será el de la jurisdicción
voluntaria, establecido en los artículos del 895 al 902 del Código de Procedimiento
Civil, ordenando la citación del otro cónyuge (quien deberá comparecer
representado o debidamente asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio
Público, pues una vez expresada en los términos descritos la voluntad de disolver
la unión matrimonial “…debe tener como efecto la disolución del vínculo…”. Así lo
refleja la sentencia 1070/2016 supra transcrita de la Sala Constitucional,
procedimiento en el cual fue suprimida la articulación probatoria, ya que tal
manifestación no puede depender de la valoración subjetiva que haga el Juez de
la entidad de la razón del solicitante.
Por último, ratifica esta Sala que el fin que deben perseguir los tribunales, es
producir como jueces naturales conforme lo dispone el artículo 49 de la Carta
Política, una decisión que entienda el divorcio como una solución al conflicto
marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de la protección familiar y de
aligerar la carga emocional de la misma. (...Omissis...)
Por ello, una vez expresada en los términos descritos la voluntad de disolver la
unión matrimonial, “…debe tener como efecto la disolución del vínculo…” máxime
si cualquier posible discusión en cuanto a una eventual reconciliación estaría –
como ocurre en el sub iudice fuera de contexto por ser ajena a las defensas que
se plantearen, sin condicionantes probatorios, pues no existe prueba del
sentimiento de desafecto ya que ello no está vinculada a condiciones ni a hechos
comprobables; por el contrario, debe depender de la libre manifestación de
voluntad del cónyuge de disolver el vínculo por la terminación del afecto, lo cual es
más acorde con las exigencias constitucionales del libre consentimiento que
impone el derecho de libre desarrollo de la personalidad y sin que el procedimiento
pretenda invadir la esfera privada del cónyuge solicitante y sin cuestionar el libre
desarrollo de su personalidad, pues las relaciones conyugales se establecen para
vivir manteniendo el vínculo afectivo, por lo que a través del procedimiento de
jurisdicción voluntaria el Juez cuenta un amplio margen de discrecionalidad para
acordar la demanda y sus pretensiones y de conformidad al artículo 11 del Código
ritual, pueda, en casos excepcionales de duda, requerir alguna prueba que
considere indispensable, sin permitírsele al Juez inmiscuirse en el libre desarrollo
de la personalidad del individuo al valorar los motivos por los cuales el solicitante
adoptó la decisión. El trámite es estrictamente objetivo y nada invasivo de la
esfera individual del o la solicitante.
En ese orden de ideas, esta Sala de Casación Civil acoge los criterios doctrinales
y jurisprudenciales antes citados, especialmente la sentencia N° 1070 dictada con
carácter vinculante por la Sala Constitucional en fecha 9 de diciembre de 2016, y
concluye que cualquiera de los cónyuges que así lo desee, podrá demandar el
divorcio por las causales previstas en el artículo 185 del Código Civil, o por
cualquier otro motivo, como la incompatibilidad de caracteres o desafecto, sin que
quepa la posibilidad de que manifestada la ruptura matrimonial de hecho, se
obligue a alguno de los cónyuges a mantener el vínculo jurídico cuando éste ya no
lo desea, pues de lo contrario, se verían lesionados derechos constitucionales
como el libre desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un estado civil
distinto, el de constituir legalmente una familia, y otros derechos sociales que son
intrínsecos a la persona.
Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el desamor, el desafecto o la
incompatibilidad de caracteres, el procedimiento a seguir será el de la jurisdicción
voluntaria, establecido en los artículos del 895 al 902 del Código de Procedimiento
Civil, ordenando la citación del otro cónyuge (quien deberá comparecer
representado o debidamente asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio
Público, pues una vez expresada en los términos descritos la voluntad de disolver
la unión matrimonial “…debe tener como efecto la disolución del vínculo…”. Así lo
refleja la sentencia 1070/2016 supra transcrita de la Sala Constitucional,
procedimiento en el cual fue suprimida la articulación probatoria, ya que tal
manifestación no puede depender de la valoración subjetiva que haga el Juez de
la entidad de la razón del solicitante.
“Que cualquiera de los cónyuges podrá demandar el divorcio por las causales
previstas en el artículo 185 del Código Civil, y por cualquier otro motivo, tales
como: la incompatibilidad de caracteres o desafecto, sin que quepa la posibilidad
de que manifestada la ruptura matrimonial de hecho, se obligue a alguno de los
cónyuges a mantener el vínculo jurídico, cuando éste ya no lo desea, pues de lo
contrario, se verían lesionados derechos constitucionales como el libre
desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, y otros
derechos sociales que son intrínsecos a la persona”. Dejó establecido nuestro
Máximo Tribunal de la República que cuando uno de los cónyuges manifieste la
incompatibilidad de caracteres o el desafecto para con el esposo o la esposa, el
procedimiento de divorcio no requiere de un contradictorio, ya que es suficiente el
deseo de no seguir en matrimonio por parte del cónyuge solicitante, para que se
decrete el divorcio, sin que le sea dable al juez, entrar en consideraciones
subjetivas ni axiológicas acerca de cuáles son las razones por las cuales surgió el
desamor, pues la decisión del juez debe comprender que el divorcio, en éstos
casos, es una solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el
propósito de la protección familiar y de aligerar la carga emocional de la misma.
Todo esto obedece al respecto a los derechos constitucionales relativos a la
libertad y el libre desenvolvimiento de la personalidad desarrollados en las
sentencias de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, Nº 446 del
15 de Mayo del 2014 Exp. 14-094; Nº 693 del 02 de Junio del 2015 Exp. 12-1163 y
Nº 1070 DEL 09 de Diciembre del 2016 Exp. 16-916.
CAPITULO III
DE LAS PRUEBAS
Ciudadano Juez consigno y acompaño a este escrito marcada letra “A” nuestra
acta de matrimonio, la cual es el instrumento fundamental en solicitudes de
divorcio y es pertinente porque su objeto es demostrar que existe un vínculo
matrimonial entre nosotros.
Consigno y acompaño a este escrito las copias certificadas de las partidas de
nacimientos de nuestras hijas ambas ya identificadas, marcadas letras “B” y “C”,
respectivamente, las cuales tienen pleno valor probatorio, siendo ambos
instrumentos pertinentes porque su objeto es demostrar la filiación legal que existe
entre nuestras hijas y nosotros.
Reitero el criterio de la Sala de Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y
acogido por la Sala de Casación Civil del nuestro máximo Tribunal, respecto a que
el desafecto no está sujeto a pruebas para decretar el divorcio, bastando solo con
la libre manifestación de voluntad de uno de los cónyuge de disolver el vínculo por
la terminación del afecto.
CAPITULO IV
DEL RÉGIMEN DE CONVIVENCIA FAMILIAR, RESPONSABILIDAD DE
CRIANZA, PATRIA POTESTAD Y DE LA OBLIGACIÓN DE MANUTENCIÓN
Invocando el derecho y de conformidad con el Artículo 351 de la Ley Orgánica de
Protección de niños, niñas y adolescentes: En caso de interponerse acción de
divorcio, de separación de cuerpos o de nulidad de matrimonio, el juez o jueza
debe dictar las medidas provisionales, en lo referente a la Patria Potestad y a su
contenido, particularmente en lo que concierne a la Custodia, al Régimen de
Convivencia Familiar y a la Obligación de Manutención que deben observar el
padre y la madre respecto a los hijos e hijas que tengan menos de dieciocho años
y, a los que, teniendo más de esta edad, se encuentren con discapacidad total o
gran discapacidad, de manera permanente. En todo aquello que proceda, el juez o
jueza debe tener en cuenta lo acordado por las partes.
Artículo 365 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes : la
Obligación de Manutención comprende todo lo relativo al sustento, vestido,
habitación, educación, cultura, asistencia y atención médica, medicinas,
recreación y deportes, requeridos por el niño, niña y adolescente.
Artículo 385 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: El
padre o la madre que no ejerza la patria potestad, o que ejerciéndola no tenga la
responsabilidad de Custodia del hijo o hija, tiene derecho a la convivencia familiar,
y el niño, niña o adolescente tiene este mismo derecho.
Artículo 359 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: El
padre y la madre que ejerzan la Patria Potestad tienen el deber compartido, igual e
irrenunciable de ejercer la Responsabilidad de Crianza de sus hijos o hijas, y son
responsables civil, administrativa y penalmente por su inadecuado cumplimiento.
En caso de divorcio, separación de cuerpos, nulidad de matrimonio o de
residencias separadas, todos los contenidos de la Responsabilidad de Crianza
seguirá siendo ejercida conjuntamente por el padre y la madre.
Artículo 349 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: La
Patria Potestad sobre los hijos e hijas comunes habidos durante el matrimonio y
uniones estables de hecho que cumplan con los requisitos establecidos en la Ley,
corresponde al padre y a la madre y la misma se ejerce de manera conjunta,
fundamentalmente en interés y beneficio de los hijos e hijas. En caso de
desacuerdo respecto a lo que exige el interés de los hijos e hijas, el padre y la
madre deben guiarse por la práctica que les haya servido para resolver
situaciones parecidas. Si tal práctica no existe o hubiese dudas sobre su
existencia, cualquiera de ellos o el hijo o hija adolescente puede acudir ante el
Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, de conformidad con lo
previsto en el Parágrafo Primero del artículo 177 de esta Ley.
Ciudadano Juez con respecto a nuestros hijos propongo se establezca en
beneficio de ellos lo siguiente:
PRIMERO: La patria Potestad continuara siendo ejercida por ambos progenitores
conforme a la ley.
SEGUNDO: Ambos progenitores seguiremos ejerciendo la responsabilidad de
crianza de nuestras hijas conforme a la ley.
TERCERO: Nuestros hijos quedaran bajo la custodia directa de su progenitora tal
como ha venido sucediendo hasta ahora.
CUARTO: El padre quien nunca ha dejado de proveer lo necesario para sus dos
(2) hijos, continuara aportando conforme a la ley y a la moral para cubrir las
necesidades básicas de sus hijas, tal como ha venido sucediendo hasta ahora, por
lo tanto le dará a sus hijas mensualmente por concepto de obligación de
manutención la cantidad de CIEN ---CON CERO CÉNTIMOS (Bs.
O00.000.000,oo), los cuales serán depositados en la cuenta de ahorros N° ---del
Banco Mercantil a nombre de la madre, en una (1) única cuota es decir
mensualmente debido a que el padre es -------y la remuneración por sus servicios
la percibe de forma mensual tal como es de conocimiento público. Para el mes de
agosto de cada año el padre cubrirá el cincuenta por ciento (50%) de los gastos de
útiles, uniformes y calzado escolar que requieran sus hijas y para el mes de
diciembre de cada año el padre cubrirá el cincuenta por ciento (50%) de los gastos
que requieran sus hijas en ropas y calzados para estrenos, obligación que será
adicional a lo depositado mensualmente, previéndose que para cubrir este
cincuenta por ciento (50%) de gastos de vestimenta y calzado de sus hijas, como
mínimo el padre deberá contribuir en los meses de agosto con la cantidad de
cincuenta millones de bolívares (50.000.000,oo), que representan el 25% del
monto de manutención mensual y para los meses de diciembre para cubrir este
cincuenta por ciento (50%) de gastos de vestimenta y calzados de sus hijas
deberá aportar el treinta y cinco por ciento (35%) de lo que perciba por concepto
de utilidades, así mismo el padre sufragará el cincuenta ciento (50%) de los gastos
de medicinas y exámenes médicos que requieran sus hijas y en caso de cesantía
del padre de su fuente de trabajo para proteger a sus hijas deberá aportar el
treinta y cinco por ciento (35%) de lo que perciba por prestaciones sociales.
En cuanto al Régimen de Convivencia Familiar propongo se establezca lo
siguiente en la decisión que recaiga sobre este asunto:
PRIMERO: El padre podrá visitar a sus hijos en cualquier momento del día,
siempre que no interrumpa sus labores escolares; los fines de semana el padre
podrá llevarse a su residencia a sus hijos, desde los viernes a las seis de la tarde
(06:00 p.m.) hasta los domingos a las seis de la tarde (6:00 p.m.), por lo que
queda entendido que las hijas podrán pernoctar con el padre.
SEGUNDO: En cuanto a la época decembrina las hijos pasaran las vacaciones de
esta época con el padre desde las seis de la tarde (06:00 p.m.) del quince (15) de
diciembre de cada año hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.) del treinta (30) de
diciembre de cada año, teniendo el padre el derecho de pernoctar con sus hijos en
estos días continuos; adicional a esto a partir de este año dos mil veintitres (2023),
los hijos pasaran las Navidades con el padre y pernoctaran con él y el Año Nuevo
y los días de Reyes serán pasados con la madre, lo cual deberá alternarse cada
año, solo en relación a las navidades, Año Nuevo y día de Reyes, es decir los días
que podrán alternarse en época decembrina son veinticuatro (24) y veinticinco (25)
de diciembre con treinta y uno (31) de diciembre, primero (1°) y seis (6) de enero,
por lo tanto cuando el veinticuatro (24) y veinticinco (25) de diciembre le
corresponda a la madre pasarlo con sus hijos, el padre deberá entregarlos el
veinticuatro (24) de diciembre a las ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) a la
madre y volver a buscarlas el veintiséis (26) de diciembre a las ocho y media de la
mañana (08:30 a.m.); cuando al padre le corresponda pasar el veinticuatro (24) y
veinticinco (25) de diciembre con sus hijos para garantizar que las hijos tengan
contacto con su madre la misma podrá llevarlas consigo de paseo en ambos días
desde las ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) hasta las cinco de la tarde
(05:00 p.m.); resaltando que cuando al padre le corresponda pasar Año nuevo con
sus hijos las entregará igualmente a la madre el treinta (30) de diciembre a las seis
de la tarde (06:00 p.m.) como ya se ha previsto y las buscará el treinta y uno (31)
de diciembre a las seis de la tarde (06:00 p.m.) teniendo que devolverlas a la
madre el primero (1°) de enero a las seis de la tarde (06:00 p.m.) para regresar por
ellas el seis (06) de enero a las ocho de la mañana (08:00 a.m.) y pasar el día con
sus hijos hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.), es decir solo pernoctara con sus
hijos el treinta y uno (31) de diciembre que le corresponda pasarlo con sus hijos;
en caso de ser necesario que las hijos realicen viajes de esparcimiento en época
decembrina con algún progenitor, el otro progenitor deberá firmar el
correspondiente permiso de viaje siempre y cuando el viaje no se extralimite de
siete (07) días continuos.
TERCERO: En cuanto a Carnaval y la Semana Santa, cuando el Carnaval lo
pasen con la madre, la Semana Santa la pasarán con el padre, es decir se
alternaran ambas festividades año tras año; el carnaval más próximo al
establecimiento de este régimen le corresponde a la madre pasarlo con sus hijos;
tomando en consideración que la custodia directa la tiene la madre; cuando al
padre le corresponda pasar los carnavales con sus hijos deberá buscarlas el
viernes más próximo al lunes y martes de carnaval a las seis de la tarde (06:00
p.m.) y entregarlas nuevamente a la madre el día miércoles siguiente al martes de
carnaval a las seis de la tarde (06:00 p.m.), por lo que queda entendido que las
hijos pernoctaran con su padre en esos días; cuando al padre le corresponda
pasar la semana santa con sus hijos deberá buscarlas el viernes más próximo al
lunes santo a las seis de la tarde (06:00 p.m.) y entregarlas nuevamente a la
madre el día domingo de resurrección a las seis de la tarde (06:00 p.m.), por lo
que queda entendido que las hijos pernoctaran con su padre en esos días; en
caso de ser necesario que las hijas realicen viajes de esparcimiento con algún
progenitor en estas festividades, el otro progenitor deberá firmar el
correspondiente permiso de viaje.
CUARTO: El Día de la Madre que se celebra en domingo, los cuales como ya ha
quedado establecido son días en que las hijas deberán estar con el padre, las
hijas lo pasarán con la madre, es decir que el padre deberá entregar a las hijos los
sábados previos al día de la madre de cada año a las seis de la tarde (06:00 p.m.),
y el Día del Padre que se celebra en domingo las hijos lo pasarán con el padre
como ya ha quedado establecido hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.).
QUINTO: El día del cumpleaños de las hijos, cada año serán pasados al lado de
su madre y el padre podrá asistir a la reunión que se celebre en esas ocasiones.
En cuanto a las vacaciones escolares se dividirán exactamente por mitad; la
primera mitad se fija desde el quince (15) de julio de cada año hasta el quince (15)
de agosto de cada año, y la segunda mitad se fija desde el dieciséis (16) de
agosto de cada año hasta el quince (15) de septiembre de cada año; debiendo
ambos padres alternarse los periodos de vacaciones que pasaran con sus hijos
bien sea pasando la primera mitad o la segunda mitad; queda entendido que a
partir del establecimiento de este régimen le corresponde al padre pasar con su
hijos la primera mitad del periodo de vacaciones; tomando en consideración que la
custodia de las hijos la tiene la madre, el padre deberá buscar a sus hijos el día
quince (15) de julio de cada año que le corresponda a las ocho y media de la
mañana (08:30 a.m.) y entregarlas a la madre el día quince (15) de agosto a las
seis de la tarde (06:00 p.m.), teniendo derecho a pernoctar con sus hijos y cuando
al padre le corresponda pasar la segunda mitad con sus hijos deberá buscarlos el
dieciséis (16) de agosto de cada año que le corresponda a las ocho y media de la
mañana (08:30 a.m.) y entregarlos el día quince (15) de septiembre del año que
curse a las seis de la tarde (06:00 p.m.), teniendo el padre el derecho a pernoctar
con sus hijos. Queda entendido que en el periodo de vacaciones escolares las
hijas no podrán pasar más de cinco (05) días continuos con el padre ni con la
madre debiendo tener contacto con el progenitor que no le corresponda pasar uno
de los periodos de las vacaciones con ellos, desde los sábados a las ocho de la
mañana (08:00 a.m.) hasta el domingo a las seis de la tarde (06:00 p.m.), es decir
pernoctaran con ellos, por lo tanto al progenitor que no le corresponda pasar con
sus hijas la mitad de las vacaciones deberá buscarlas y entregarlas en el horario
indicado. En caso de ser necesario que las hijos en época de vacaciones
escolares pasen más de cinco (05) días continuos con algún progenitor por
cuestiones de viajes de esparcimiento, el otro progenitor deberá firmar el
correspondiente permiso de viaje, el cual no podrá extenderse por más de doce
(12) días continuos.
Así mismo el padre deberá comunicar continuamente a sus hijos cuando no pueda
cumplir el régimen de convivencia previsto motivado a su condición de
comerciante, debiendo en todo caso mantener contacto telefónico con ellos y
hacer uso de las redes sociales actuales.
CAPITULO V
DEL PETITORIO
Narrados los hechos, invocado el derecho y aportadas las documentales
pertinentes solicito y lo cual es el objeto de mi pretensión que su competente
autoridad decrete el divorcio por desafecto de mi persona hacia la ciudadana
RAQUEL SARAYIN JIMENEZ RAMIREZ, ya identificada, por haber manifestado
mi voluntad, sin ningún tipo de coacción de querer poner fin a la relación
matrimonial por invocación expresa del desafecto; así mismo solicito que mi aun
esposa convenga en lo propuesto en beneficio de nuestras hijas en relación a las
Instituciones Familiares o en su defecto sean fijadas conforme a su sano criterio
tomando como base la propuesta que hago en beneficio de nuestros hijos.
CAPITULO VI
DE LAS NOTIFICACIONES
Indico que la ciudadana RAQUEL SARAYIN JIMENEZ RAMIREZ, plenamente
identificada, está residenciada en la siguiente dirección: Avenida Miranda calle 116
Urbanización Centro Norte casa 98-145 Valencia Estado Carabobo, a fin de que
juzgue lo conveniente para materializar su notificación personal e informarla sobre
este procedimiento; todo conforme al artículo 458 de la Ley Orgánica para la
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes vigente, en concordancia con el
artículo 218 del Código de Procedimiento Civil vigente, que prevé la entrega de
citaciones personales en el lugar donde se le encuentre a la persona, siempre y
cuando sea dentro de los límites territoriales de la jurisdicción del Tribunal .
Señalo que mi domicilio procesal será el siguiente: Avenida Miranda calle chile
edificio Eve piso 4 apto 12 Valencia, Estado Carabobo, por todo lo antes expuesto,
ocurro ante usted para SOLICITAR EL DIVORCIO POR DESAFECTO, en base a
la Sentencia N° 1070, de fecha 9 de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional
del Tribunal Supremo de Justicia y en la Sentencia N° 136 del 30 de Marzo de
2017 de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo. Pido que esta Solicitud
sea admitida, tramitada conforme a derecho y declarada con lugar. En -------a la
fecha de su presentación.