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Voces de Adultos Mayores en Comunidad

El proyecto de intervención comunitaria se enfoca en escuchar y valorar las voces de los adultos mayores en centros de jubilados y geriátricos, promoviendo su participación activa en la planificación de actividades que reflejen sus deseos y necesidades. Se busca transformar la percepción social sobre la vejez y abordar el impacto de la pandemia en su bienestar integral, fomentando un espacio de diálogo y expresión. La intervención se fundamenta en la necesidad de recuperar la subjetividad de los adultos mayores, desafiando estereotipos y promoviendo su protagonismo en la sociedad.

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Voces de Adultos Mayores en Comunidad

El proyecto de intervención comunitaria se enfoca en escuchar y valorar las voces de los adultos mayores en centros de jubilados y geriátricos, promoviendo su participación activa en la planificación de actividades que reflejen sus deseos y necesidades. Se busca transformar la percepción social sobre la vejez y abordar el impacto de la pandemia en su bienestar integral, fomentando un espacio de diálogo y expresión. La intervención se fundamenta en la necesidad de recuperar la subjetividad de los adultos mayores, desafiando estereotipos y promoviendo su protagonismo en la sociedad.

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NOVIEMBRE DE 2021

“El sentido que los hombres asignan a su existencia, su sistema global de


valores es el que define el sentido y el valor de la vejez. A la inversa, por la
forma en que una sociedad se comporta con sus viejos, descubre sin equívoco
la verdad –a menudo cuidadosamente enmascarada– de sus principios y sus
fines”
(SIMONE DE BEAUVOIR , 1970)

PROYECTO DE INTERVENCIÓN COM


ADULTOS MAYORES

instituto superior de psicología social

tecnicatura superior en acompañamiento terapéutico – 3° año - alumnas: ALICIA LUIZ – GABRIEL


PLANTEO DE LA PROBLEMÁTICA
Nuestra propuesta de intervención comunitaria está dirigida a los adultos mayores que se
encuentran compartiendo la vida en un Centro de Jubilados. Podría adaptarse el proyecto
también a los Hogares conocidos comúnmente como geriátricos, que si bien tienen características
diferentes tienen en común el ser espacios donde los adultos mayores transitan toda o gran parte
de su vida.
Ante lo que sucede en estas instituciones donde todo está planeado para ellos, para
atender a sus necesidades, nos preguntamos si sus voces son escuchadas a la hora de proyectar y
planificar, si alguien se pregunta qué es lo que ellos quieren, qué tienen ganas de hacer, qué
tienen ganas de decir. En muchos proyectos institucionales todo cierra con mucha claridad y
perfección en la letra y el papel pero está ausente la voz de los destinatarios. Este proyecto apunta
a eso, a que se escuche la voz de los adultos mayores en relación a lo que les pasa, lo que
necesitan y lo que desean.
Pero lo que proponemos es ampliar nuestra mirada, corrernos de los lugares comunes y
preguntarnos qué se entiende hoy por “adulto mayor”. Estamos en una época de transición en
cuanto a los estereotipos sociales acerca de ellos y su rol. ¿Es igual hoy que hace 20 años? ¿Qué
miradas hay en la sociedad acerca de la ancianidad? ¿Cómo se siente mirado el adulto mayor por
esa sociedad a la que pertenece? En tiempos de un capitalismo extremo y arrasador donde quien
no tiene utilidad productiva pasa a ser de descarte, ¿Qué lugar encuentran? ¿Encuentran un lugar?
No podemos dejar de lado lo ocurrido en el último año con la pandemia y el impacto de la misma
en los adultos mayores. En el afán por cuidarlos y preservarlos en su salud física repensar en qué
medida se vio impactada su salud integral. Será momento de escuchar en su propia voz qué les
pasó a ellos, cómo se sintieron, qué tienen para decir para que aprendamos como sociedad algo
más a partir de esta experiencia que de alguna manera los ubicó en el centro de la escena por ser
de los grupos más vulnerables ante el avance de la pandemia.
Desde este posicionamiento nos proponemos ofrecerle al adulto mayor un espacio para
que circule y se fortalezca la palabra promoviendo la escucha activa, generar la posibilidad de que
se expresen por distintos medios no en tanto lo que otros les dicen que digan sino en tanto lo que
ellos quieran comunicar.
Confiamos en que este espacio construido por ellos mismos con nuestra colaboración sea
un espacio que permita transformar, transformarnos y transformarse, donde los adultos mayores
sigan siendo protagonistas de su propia historia y no simples depositarios de lo que sus familias o
las políticas sociales prevén para ellos.

SITUACIÓN INICIAL
Pensar en los adultos mayores requiere analizar el lugar que se les destina en nuestra
sociedad, que por otra parte es la suya, donde se vivencian los espacios de inserción que visibilizan
las carencias. Desde lo instituido las faltas son innúmeras y los posicionamientos políticos,
económicos sociales y culturales, aún en transición y con miras a proyectar una mejor calidad de
vida, no ofrecen alternativas que reflejen plenamente su sentir.
Observamos las posibilidades reales de inserción de las que hoy disponen nuestros adultos
en los ámbitos participativos y lo existente está pensado desde un supuesto conocimiento de
aquello que se considera que es lo que desean, necesitan y sienten. Todo está dado estandarizado,
cristalizado, homogeneizado.
Nuestros adultos mayores no son mayormente escuchados y lo que se les ofrece como
oportunidades de acceso están enmarcados en clichés tan trillados y slogans carentes de
contenido como “mejor calidad de vida” u otros peores “en estos últimos años, tus mejores
experiencias”. Es por esto que situamos la problemática entendiéndola como aquello que le pasa a
una persona desde su no decir y advertimos la necesidad de brindar herramientas para que el
grupo social reproduzca las voces que reclaman ser escuchadas iniciando así una búsqueda socio
comunitaria de modo que advengan posibilidades instituyentes que representen deseos, sentires.
Será a través de un espacio de escucha donde la palabra sea alojada desde donde serán leídas las
dificultades para el planeamiento de intervención.
Estamos atravesando un tiempo particular, un virus condicionó y condiciona aún la vida
del hombre en cualquier rincón del planeta y por primera vez este mundo, signado por la
globalidad y el capitalismo, enfrenta algo que no puede controlar, dominar, manejar. Si bien las
desigualdades y situaciones de vulnerabilidad existentes previamente se ven claramente
expuestas y no hacen más que acrecentarse, hay algo que a todos, en cualquier lugar del mundo,
nos atraviesa: nuestra vida diaria, nuestras costumbres, nuestra cotidianeidad se modificó
abruptamente para dar paso a la incertidumbre, a los miedos, a los interrogantes. Lo que hasta
hoy podía ser relativamente planificado o previsible pasó a ser incierto, imprevisto y hasta
peligroso. La cotidianeidad y la relación con el otro son quizás las dos coordenadas que más se
vieron afectadas en este contexto pandémico y esto nos lleva, necesariamente, a reflexionar
acerca de cómo vivenciaron los adultos mayores esto ya que fueron ellos los primeros focos de
cuidado pero también de aislamiento del otro. Lo difícil de pensarnos como sujeto que necesita de
otro, que es con otro, pero en un marco, en un contexto donde ese otro puede llevar consigo la
idea de peligro sin dudas deja marcas.
Somos en tanto somos mirados y reconocidos por otro. Y esto, tal como afirmaba Sartre,
nos lleva necesariamente al compromiso social porque somos parte de ese mundo construido con
otro. Hablamos de encuentro como experiencia mediada por el comportamiento que supone
acercarse a un sujeto que no soy yo pero cuya presencia necesito para constituirme. Esta mirada,
esta perspectiva, este punto de vista nos convoca a un compromiso y responsabilidad con ese
otro, entendiendo que ese otro podemos ser nosotros mismos. Concebir así a la otredad implica
cuidar y velar por las necesidades de ese otro que requiere de protección, de atención, de ayuda
en búsqueda de su bienestar; entender al mundo como un todo conformado por sujetos
diferentes, que interactúan en ese mundo, se reconocen y son responsables no solo de sí mismos
sino de ese otro fortaleciéndose así la necesidad del bienestar común. Que la voz de los adultos
mayores pueda expresarse, pueda ser escuchada, pueda ser tenida en cuenta en tanto otro
solidario con quien compartimos el andar.
El concepto de cartografía social nos permite acceder a una primera perspectiva global
acerca de lo que concierne a la trama del problema, nos posibilita conocer y construir
conocimientos integrales desde una mejor comprensión de la realidad social territorial, aspectos
que se vivencian en el territorio que habitamos y necesitan ser deconstruidos para poder pensar y
ofrecer propuestas adecuadas a las realidades de las representaciones sociales. Ahora bien, esto
no podrá hacerse sin las acciones participativas que solo tendrán alcance si se construyen en
grupos de pertenencia, territorios que propicien el acceso para producir subjetividad dentro de un
espacio bien definido, hasta la expresión singular de las mismas en el escenario de intervención.

FUNDAMENTACIÓN – MARCO TEÓRICO


Un signo de la época es la crisis de los espacios de socialización y con ello el borramiento
de los vínculos y el lazo social como elementos constitutivos de la solidaridad. La lógica de
mercado como ordenador social empuja a ver en el otro a un competidor, un impedimento, un
enemigo para el progreso individual e impone una lógica de costo – beneficio. Este contexto
excluye a todo aquél que no logre insertarse o simplemente no ser útil para este paradigma, la
desigualdad social se cierne sobre los individuos que se ven insertos en una lógica competitiva, de
exclusión y donde el temor aparece como ordenador social. Una época que nos lleva a vivir
siempre en una especie de presente eterno, donde poco valor tiene la experiencia y la memoria y
por ende quienes en la sociedad la representan: los adultos mayores.
Nuestros adultos mayores pertenecen al grupo de las minorías, insertos en una sociedad
fragmentada, exiliados ante la ponderación de los privilegios individualistas y la concreción de
proyectos marginales que imperan. En la sociedad no existe lugar para quienes dejaron la
plenitud, la productividad en sentido material y la juventud. Así se perpetúa la renuncia a los
posicionamientos colectivos y aspiraciones de conjunto que se ven arrasadas por el poder
dominante. Las democracias encuentran en la realidad restricción de posibilidades y pensar en la
transformación social se convierte en una utopía cuando las libertades se encuentran cercenadas
por tendencias políticas obturadoras que dividen al pueblo para perpetuarse en el poder.
Pareciera irreversible proyectar horizontes vitales, recuperar tiempos y espacios,
superar el milenarismo que nos deja su homologada ideología de que todo tiempo pasado fue
mejor. El capitalismo arrasa a nuestros pueblos, la sociedad de consumo y productividad ejerce el
control devastador, entonces no hay lugar ni mirada posible para quienes ya no son serviles a los
mecanismos del imperialismo, el páter ya no ampara porque no hay que reflejarse en la pasividad
de quienes no son vigorosos.
Pensar el territorio de intervención es pensarlo como lugar de espacio habitado, lugar
delimitado por lo real, simbólico e imaginario. En el territorio la historia dialoga con el presente y
permite construir idea de futuro en constante movimiento. La relación entre territorio e identidad
tiene que ver con inscripciones de cada sujeto con la cultura, la historia y se entrelazan con la
biografía de cada sujeto. El territorio habita y se convierte en un texto. Leerlo será indispensable
como herramienta de mayor significación. El concepto de cartografía social como instrumento
ayuda a profundizar la mirada atenta a los recorridos temáticos hasta la elaboración de
inscripciones concretas de padecimiento, las llamadas cartografías del dolor visibilizan más
posibilidades de acercamiento al padecimiento en su expresión singular y heterogénea para dar
surgimiento al “sujeto inesperado”. La territorialidad ubica espacios de contención y escenarios
sociales cambiantes que deben ser leídos, pues es donde se construye el sentido de la vida
cotidiana y la intervención puede dar cuenta de estas cuestiones desde diferentes ángulos.
Pensar en cómo las personas construyen y confieren sentido a su cotidianeidad, y el lugar
simbólico que cada uno ocupa se manifiesta en un discurso, lenguaje propio y singular. La
heterogeneidad interpela lo que cada uno y cada grupo inscribe y requiere de distintas formas de
interpretación y comprensión. Los lazos sociales fragmentados inscriben formas de padecimiento
que de no ser escuchadas puede tener implicancias arrasadoras: no ser visto, individualizado,
subjetivado.
A partir de ahí la intervención se podrá orientar a “la reparación, la recuperación de
capacidades y habilidades que fueron posiblemente obturadas por las circunstancias que
generaron la desigualdad”1. Desde un escenario identificado se interviene la realidad. La escena se
presenta como real de algo que se encubre y la envuelve, por ejemplo en proyectos, talleres y
capacitaciones que recrean a nuestros adultos mayores pero muchas veces ninguna de esas
propuestas está fundamentada en el diálogo con ellos. Otra es la escena que queremos que ellos
puedan construir, donde las distintas narrativas, sus historias, presente y biografías puedan dar
cuenta de lo que venimos persiguiendo; escucharlos, y ser mediadores para que acontezca el
universo de posibilidades en tiempos y espacios, para que su voz también sea escuchada por
otros.
Intervenir para que los adultos mayores sean los protagonistas es partir de la
recuperación de su historia y la subjetividad dándole sentido, ser mediadores en la trama vincular
social donde todo está en movimiento, nada es estático, donde habrá que habilitar instancias para
que nada se rigidice. Al diseñar una intervención es preciso pensar en el escenario donde se
llevará a cabo la misma, donde lo singular y lo institucional marcan y condicionan. Esto nos lleva a
pensar ¿Qué son las instituciones creadas para los adultos mayores? ¿Son lugares de cuidado, de
atención o de confinamiento para aquello que no se quiere ver? Cada escenario institucional dará
cuenta de su propia mirada sobre la realidad de las personas a quienes aloja: geriátricos, centros
de jubilados, hogares de ancianos. La intervención comunitaria social implica develar a ese otro
que naturalizó formas de vivir por habituación y repetición natural y comprometerá acciones que
reproduzcan la desnaturalización de escenarios perjudiciales que constituyen la vida día a día.
Pensar la intervención en lo social es pensar en problemáticas complejas ya que no son
estáticas, las poblaciones no son heterogéneas, implican desafíos, tensiones. Una intervención
debe ser pensada siempre en un contexto, en relación a sus fines últimos y considerando los
posibles condicionamientos. Será un medio de acceso a la problemática en la que a partir del
hacer se dé lugar a nuevas interpelaciones y permita “construir con ese otro que reclama
intervención las posibilidades de transformación que ésta conlleva”2

1
Carballeda, Alfredo. (2008) “Los cuerpos fragmentados. La intervención en lo social en los escenarios de la
exclusión y el desencanto”. Bs. As, Ed. Paidós. Pág. 22
2
Carballeda, A. Obra Citada. Pág. 19
Tener en cuenta a ese otro es pensar no en un modelo estático, rígido, sino en
movimiento, pensar la vida en movimiento. Muchas veces las prácticas en relación a lo social
pueden, sin quererlo, convertirse en barreras para el alcance de los objetivos propuestos
rigidizando cualquier posibilidad de participación o acción que no sea dentro de los marcos
preestablecidos, de ahí la imperiosa necesidad de estar atentos ante ese riesgo.
Es por ello que la intervención debe ser pensada como posibilidad, como espacio de
interlocución donde circule la palabra, donde exista la posibilidad de interrogarse y donde exista
siempre una puerta abierta a nuevas opciones, nuevas preguntas, nuevas respuestas.
Pensar las trayectorias individuales insertas en un proyecto colectivo, pensar el hacer
entendiendo los problemas sociales como resultado entre las relaciones sociales y el devenir
histórico – político sabiendo que “el padecimiento se inscribe en forma diferente a partir de
nuevas problemáticas sociales que retoman temas ya instalados pero en escenarios mucho más
complejos”3
Recuperar la voz es pensar en autonomía, individuación para resignificar lo propio en la
dinámica de grupo, un grupo que contenga y permita expandir y realizar el deseo que cada uno
quiera expresar. Tener la convicción de que hay que cambiar, irrumpir y destituir mecanismos
corporativos de naufragio condenatorio entendiendo que solo podemos pensar en nuestra propia
existencialidad si desafiamos las leyes de la reductibilidad, pergeñada por muchos que solo
pueden oprimir si fragmentan, en la suma de la disgregación se enriquecen y cada vez sofistican
más sus operaciones para lograr máxima y absoluta dependencia.
Habrá que inscribir significativas existencialidades para que las nuevas generaciones
puedan reconocerse en sus adultos mayores como expresión de una sociedad que construye
subjetividades, que instituye los Derechos Humanos y piensa en la trama social como red de
posibilidades que se enfrentan a los desafíos de una sociedad enmascarada por una democracia
restringida. Lo instituyente posibilitara la pedagogía del encuentro que visibilice escuche y accione
con expresiones colectivas para que las individualidades se escuchen y reproduzcan las voces y la
reedición de las innúmeras posibilidades de una realidad que nos encuentra en ella.
El proyecto sustenta sus acciones en propósitos y objetivos que invisten nuevas maneras
de mirar, escuchar y hacer para que los adultos mayores habiten espacios que les han sido
arrebatados e inicien el camino hacia la realización de sus deseos postergados. Nos proponemos
articular pasado y presente desde un paradigma interpretativo donde lo central sea la perspectiva

3
Carballeda, A. Obra Citada. Pág. 34
del actor, en este caso el adulto mayor, su relación con la vida cotidiana, incorporando al juego de
lo interpretativo las nociones de real, imaginario y simbólico. A la vez posibilitar, a partir de la
pedagogía del encuentro, hacerle frente a la fragmentación como acto de resistencia que permita
recuperar el análisis histórico y la capacidad de encuentro, rescate la organización popular social y
recupere la escena política entendiendo que “ser distinto no significa ser enemigo”

ENCUADRE
DE LO GENERAL A LO PARTICULAR.
El envejecimiento de la población a nivel mundial dado principalmente por dos factores, el
descenso de los índices de natalidad y el mejoramiento de la calidad de vida, planteó una nueva
problemática que hasta finales del siglo XX había estado circunscripta al ámbito privado: el
cuidado y atención de la vejez.
A nivel internacional la Organización de las Naciones Unidas se pronuncia en favor de los
adultos mayores recién en 1991 a través de una Declaración de principios, y la obligación de los
estados hacia los derechos de este grupo recién se plasma en la Declaración política del Plan de
Acción Internacional de Madrid sobre envejecimiento del año 2002, aunque en ambos casos son
declaraciones no vinculantes. En el año 2010 la ONU crea un grupo de trabajo sobre los derechos
humanos de las personas mayores que se propuso trabajar sobre el eje de la invisibilidad de la
problemática. La vejez aparece así como un tema nuevo a abordar por las políticas de estado ante
el aumento de la proporción de la población de adultos mayores en relación a la población en
general.
Para América un hito en este sentido lo marcó la aprobación en 2015 de la Convención
Interamericana sobre la protección de los Derechos Humanos de las personas mayores por parte
de la Organización de Estados Americanos a la que nuestro país adhiere sin reparos. Ésta obliga a
los estados miembros, ya que es vinculante, a tomar acciones concretas para priorizar la atención
de los adultos mayores en una política integral de cuidados que pueda coordinar las
intervenciones del Estado, la familia, la comunidad y el mercado, cada uno con funciones
diferentes estando el desafío en la articulación de las acciones que garantice los Derechos
Humanos de este grupo poblacional.
La convención de la OEA define como persona mayor a aquella de 60 años o más y como
vejez a la construcción social de la última etapa del curso de la vida, plantea la existencia de la
discriminación por la edad en la vejez y busca promover el envejecimiento activo y saludable tanto
a nivel individual como colectivo. Acordamos con esto que plantea, en especial a entender a la
vejez como construcción social, pero hacemos la salvedad de que al considerar que se es viejo a
partir de los 60 años la vejez se presentará mucho más heterogénea teniendo en cuenta la
extensión de la esperanza de vida, las condiciones de salud generales de cada grupo etario y la
calidad de vida que puedan tener en cada caso.
La Convención enuncia así como principios:

 La valorización de la persona mayor, su papel en la sociedad y contribución al desarrollo.


 La dignidad, independencia, protagonismo y autonomía de la persona mayor.
 La igualdad y no discriminación.
 La participación, integración e inclusión plena y efectiva en la sociedad.
 La autorrealización.
 La equidad e igualdad de género y enfoque de curso de vida.
 El enfoque diferencial para el goce efectivo de los derechos de la persona mayor.
 El respeto y valorización de la diversidad cultural.
 La responsabilidad del Estado y participación de la familia y de la comunidad en la
integración activa, plena y productiva de la persona mayor dentro de la sociedad, así como
en su cuidado y atención, de acuerdo con su legislación interna.
De estos principios se desprenden los derechos que asisten a los adultos mayores que son
congruentes con los derechos humanos enunciados en la Declaración de la ONU de 1948.
En Argentina el envejecimiento de la población es un cambio que se está dando debido a
una multiplicidad de factores y de forma constante. De acuerdo al Censo del año 2010 el 14,3% de
la población tiene 60 años o más lo que plantea nuevos desafíos al Estado, a las familias y a la
sociedad civil.
Ahora bien, no puede hablarse de una única vejez sino de distintos tipos de vejeces. Esto
estará dado por la manera en que cada persona transite el proceso de envejecimiento junto a
otros factores como la edad, el sector social, el grado de autonomía, el género, las cargas de
trabajo que haya soportado a lo largo de su vida, su lugar de residencia, sus ingresos, su salud, etc.
Este escenario tan heterogéneo supone consecuentemente un reto a un tratamiento
territorialmente equitativo para las poblaciones de adultos mayores.
Estadísticamente en Argentina del total de la población de adultos mayores el 43% son
varones y el 57% son mujeres. A la vez su perfil es mayormente urbano, es decir, que se concentra
en las grandes ciudades.
“El fenómeno de envejecimiento poblacional implica importantes cambios en las dinámicas
de los hogares, dado que las necesidades derivadas interpelan la naturaleza de las relaciones
intergeneracionales y familiares (INDEC, 2014). A su vez, el tipo de hogar en el que vive un adulto
mayor tiene un efecto importante en la probabilidad de sufrir vulneraciones de derechos, carecer
de apoyo en situaciones de dependencia y disfrutar de un bienestar mínimo”5.
Un elemento importante a tener en cuenta en relación a las personas mayores es la salud.
Sabemos y de hecho se evidencia con mayor claridad lo vinculado al deterioro físico pero no
debería perderse de vista su salud mental. La depresión aparece con mucha frecuencia y se
manifiesta en síntomas como tristeza, pérdida de interés o placer, falta de autoestima, trastornos
del sueño, del apetito, etc.

4
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) “Las políticas de cuidado en Argentina: avances y desafíos”. Edición en
español. ISBN: 978-92-2-328400-8 (web pdf) Pág. 45. Consultado el 10/10/2021
5
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) Obra Citada. Pág. 47.
La soledad es otro sentimiento que aparece con asiduidad y afecta la cotidianeidad del
adulto mayor. La reacción frente a la misma es muchas veces mayor aislamiento y encierro y en
otras la búsqueda de agrupamientos con quienes identificarse y pasar el tiempo, o mejor dicho
vivirlo, como son los Centros de Jubilados.

Una variable a tener en cuenta en el grupo poblacional de adultos mayores es la edad


socio - funcional ya que no será la misma vida la de aquél que pueda sostener su autonomía o gran
parte de ella que la de aquellos que dependan del cuidado de otros para subsistir.

6
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) Obra Citada. Pág.53.
7
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) Obra Citada. Pág.53.
En Argentina existen varias instituciones públicas dedicadas, en el marco de la legislación
vigente, al cuidado del adulto mayor. Por el carácter federal del país cada jurisdicción tiene las
propias, pero en este caso enunciaremos las existentes a nivel nacional:

 ANSES (Administración Nacional de Seguridad Social).


 INSSJYP – PAMI (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados).
 DINAPAM (Dirección Nacional de Políticas para Adultos Mayores).
 Comisión Nacional de Pensiones.
 Secretaría de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo.
 Consejo Federal de Adultos Mayores.
Pero también existen las organizaciones de la sociedad civil destinadas a los adultos
mayores caracterizadas por su heterogeneidad: Centros de Jubilados, Clubes de Abuelos,
Federaciones provinciales y Nacionales.
Este proyecto de intervención está orientado a un Centro de Jubilados ubicado en la
localidad de Isidro Casanova, “Centro San Roque”, Partido de La Matanza, aunque el dinamismo de
la propuesta permite su adaptación a distintos ámbitos donde haya un agrupamiento de adultos
mayores. Considerando a la intervención como un espacio construido y atravesado por discursos
que se van conformando a través del tiempo, lo que permitirá la intervención es la generación de
un tiempo – espacio artificial a construir a partir de una demanda concreta lo que se cristalizará en
las actividades a desarrollar y la posibilidad de articulación con otras instituciones barriales.

8
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) Obra Citada. Pág. 56.
El espacio de la intervención será el contexto de la vida cotidiana compartida en una
institución enmarcada en un barrio donde los adultos mayores son los protagonistas o sea se
buscará que sean ellos quienes interpreten y den nuevos significantes a su historia y aquello que
quieran comunicar, espacio donde puedan “hacer ver”, espacio donde puedan “decir”, espacio
donde puedan “construir con otros” en un ámbito real y simbólico de pertenencia.
Entendemos esta intervención “como un camino de recuperación, de resignificación, de
construcción de nuevas inscripciones”9 para este grupo social al que la lógica del mercado le
impone un techo y lo margina de la sociedad.
No debe perderse de vista que vivimos en un contexto de desprotección social, donde “los
sujetos excluidos deben tornarse autónomos por mandatos de programas sociales o estrategias de
intervención que configuran, quizás, nuevas formas de coerción ligadas, por ejemplo, a las políticas
sociales focalizadas (…) Se interviene por la necesidad de una reparación del daño generado por
décadas de injusticia y desigualdad”10
Es necesario que las políticas dialoguen con la sociedad y la intervención puede ser un
medio para ello permitiendo que se instale un nuevo espacio político que interpele, que cuestione,
que permita promover nuevas formas de subjetividad que se afirmen en el lazo social y enfrenten
la individualidad.
Las experiencias de los sujetos de intervención, en este caso los adultos mayores, están
mediatizadas por los modos de pensar y sentir transmitidos a través de los lazos sociales: las
representaciones que estos tengan sobre sí mismos, sobre su entorno y la realidad que viven se
resignifican en espacios microsociales donde se comparte la vida cotidiana como los Centros de
Jubilados.
Así planteada la intervención desde una perspectiva comunitaria nos permitirá el acceso a
la singularidad pero no sin los lazos sociales que también la conforman. Refundar solidaridades,
alejarnos de las dicotomías y generar la posibilidad de que la palabra circule en un marco de
reciprocidad y fortalecimiento de los vínculos con otros.
Los Centros de Jubilados en la República Argentina, y en particular en el Conurbano
Bonaerense, son espacios construidos por los propios adultos mayores. Estos mantienen una
fuerte idea de clase o representación que los aúna “jubilados y pensionados” pero esto no debe
entenderse como población pasiva sino que por el contrario quienes los conforman lo hacen para

9
Carballeda, A. Obra Citada. Pág. 51.
10
Carballeda, A. Obra Citada. Pág. 68 y 69.
sentirse activos a pesar de la etiqueta que recae sobre ellos. La presencia barrial, la pertenencia a
una comunidad particular es parte de su identidad colectiva.
Las motivaciones para ser parte de estas instituciones son mayormente “del orden
familiar, parecen ser una constante en la génesis de los Centros de Jubilados de la región, la
socialización de una problemática surge como motor del asociacionismo en los mayores. En todas
las entrevistas aparece un relato asociado a la búsqueda de bienestar que se colectiviza 11”. Son
para ellos espacios colectivos donde encuentran un lugar propio, pueden desplegar sus propias
experiencias y encuentran una mirada que los aloja. “Los mayores grupalizados, divirtiéndose
ponen en tensión los modos hegemonizados de corporalidad y del uso del tiempo. Discuten la idea
de un tiempo ocioso de los mayores, de un tiempo sin proyecto y de un espacio doméstico
exclusivamente12”.
La grupalidad aparece así como un recurso esencial entendiendo que la acción subjetiva
solo cobra sentido en la acción colectiva y permite el empoderamiento de sus protagonistas. En los
Centros de Jubilados se construye historicidad y a la vez se la revive y reconstruye a partir del
intercambio y la mirada de los otros.

11
Danel, P y otros. (2017) “Los Centros de Jubilados y Pensionados como espacio de creciente
politicidad”. UNLP. Pág. 3. En [Link] Consultado el
10/10/2021.

12
Danel, P y otros. Obra Citada. Pág. 4.
PROYECTO DE INTERVENCIÓN

OBJETIVO GENERAL

 Crear un espacio para que circule y se fortalezca la palabra promoviendo la


escucha activa y la expresión por distintos medios de aquello que los adultos
mayores quieran comunicar no en tanto lo que otros les dicen que digan sino en
tanto lo que ellos quieren decir.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Que los adultos mayores puedan:

 Reflexionar y compartir con otros acerca sus intereses y experiencias en torno a cómo se
perciben.
 Debatir desde una perspectiva personal y colectiva acerca de las representaciones sobre
“envejecer” y “volverse viejos”.
 Socializar sus experiencias durante el tiempo de pandemia sopesando costos y beneficios
de los cuidados y el aislamiento.
 Desplegar su historia personal con vinculación colectiva a partir de la narrativa.
 Diferenciar aspectos identificatorios e identitarios que les permitan fortalecer su identidad
en tanto sujetos actores de la sociedad a la que pertenecen.
 Reafirmar la propia identidad a partir de la construcción colectiva.
 Hacer escuchar su voz en los entornos donde se encuentran insertos de modo de poder
ser reconocidos como parte activa de los mismos.

HOJA DE RUTA

La intervención está planificada para 7 encuentros. El último encuentro será de


socialización de lo trabajado.

Cada uno de los 6 primeros encuentros tendrá una duración de dos horas, previendo un
receso de media hora para cada uno que se hará en el momento que la metodología de trabajo
permita en cada caso.

Cada encuentro tendrá un momento de apertura, uno de desarrollo y otro momento de


cierre.
 1° Encuentro: “SOMOS UN MAR DE FUEGUITOS”
 2° Encuentro: “SABÍAMOS LAS RESPUESTAS Y NOS CAMBIARON LAS PREGUNTAS”
 3° Encuentro: “ENVEJECER ES COSA DE TODOS”
 4° Encuentro: “LA VEJEZ, EQUIPAJE DE LA VIDA”
 5° Encuentro: “ENTRE SER Y NO SER, YO SOY”
 6° Encuentro: “ESTAMOS HECHOS DE HISTORIAS”
 7° Encuentro: “TENDIENDO PUENTES”

Antes de comenzar la intervención se realizarán una serie de entrevistas para tener un


conocimiento más acabado de la situación de esa comunidad de adultos mayores en particular. Se
entrevistará a las autoridades del Centro de Jubilados, a los talleristas que realizan actividades con
ellos y a los profesionales que trabajan de manera estable en el centro: enfermera y trabajadora
social.

Se realizará una convocatoria para aquellos que deseen participar de los encuentros
propuestos. La invitación se hará a lo largo de 15 días tanto en forma personal en los espacios de
los distintos talleres como a través de cartelería en el lugar físico donde funciona la Institución y en
sus redes sociales. Los que deseen participar realizarán una inscripción previa para lo que se
pedirá la colaboración del personal del Centro siendo la cantidad límite de participantes de 25
personas. Si la cantidad de inscriptos excede esa cantidad se buscará desdoblar la intervención.

Se realizará registro de lo que sucede en el desarrollo de los encuentros de manera visual


a través de fotos y filmaciones y un registro escrito. Todo será utilizado como insumo para el cierre
del Proyecto y deberá contarse con la autorización de los participantes.
1° ENCUENTRO: “SOMOS UN MAR DE FUEGUITOS”

OBJETIVO A TRABAJAR

 Reflexionar y compartir con otros acerca sus intereses y experiencias en torno a cómo se
perciben.

INICIO - TIEMPO APROXIMADO: 40 MINUTOS.

Para dar comienzo al encuentro, siendo este el de inicio del proyecto, se invitará a los
participantes a ubicarse en el salón en forma de círculo de manera de poder vernos, mirarnos.
Preguntaremos si se conocen, de dónde, hace cuánto comparten el espacio.

Será entonces el momento de presentarnos nosotras, quienes llevaremos adelante la


intervención. Cada una presentará a otra diciendo su nombre, su edad, a qué se dedica y algo que
le gusta hacer y la identifica. La compañera presentada deberá, antes de presentar a la otra,
mostrar algo de eso que le gusta hacer en forma breve (cantar, narrar un cuento, mostrar algo
hecho por ella como un dibujo o una artesanía). Así se continuará hasta terminar con la
presentación.

¿Para qué estamos acá? Será la pregunta que dé inicio a la presentación del proyecto.
Escucharemos el por qué decidieron participar del espacio, qué se imaginan, qué esperan. Por
nuestra parte la explicación será que este es un espacio para que ellos puedan decir y nosotros
escuchar. Se los invita a escuchar, juntos, el relato de Eduardo Galeano: Un mar de fueguitos. De
ser posible se escuchará el audio del relato del autor y también se repartirán copias para que
puedan seguirlo con la lectura aquellos que lo desean y puedan:
[Link]
un_mar_de_fueguitos.html

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir


alto al cielo.
Y a la vuelta, contó.
Dijo que había contemplado, desde allá arriba,la vida humana.
Y dijo que somos un mar de fueguitos.
- El mundo es eso - reveló -.
Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

No hay dos fuegos iguales.


Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores.
Hay gente de fuego sereno que ni se entera del viento,
y gente de fuego loco que llena el aire de chispas.
Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman;
pero otros, otros arden la vida con tantas ganas
que no se puede mirarlos sin parpadear,
y quien se acerca, se enciende.
.
Se pondrá en común qué les despierta este relato, en qué les hace pensar. ¿Cómo se
sienten? ¿Con qué tipo de fuegos se identifican? Se les repartirá a cada uno una imagen de ese
fuego con una cinta para que pongan su nombre y se la coloquen en el cuello de modo de poder
conocerlos y recordarlos por sus nombres.

- MOMENTO DE RECESO – TIEMPO APROXIMADO: 20 MINUTOS -

DESARROLLO - TIEMPO APROXIMADO: 25 MINUTOS.

Nos volvemos a disponer en círculo. En un pizarrón habrá anotadas distintas actividades


que reflejan alguno de los intereses que los convocan: BAILAR – VIAJAR – ESCUCHAR MÚSICA –
COCINAR – LEER. Se los invitará a elegir uno de ellos y se les dará una tarjeta con un color que
refiera a ese interés. Luego se les propondrá agruparse por color. (La idea es que los grupos
queden parejos en cuanto a cantidad, si en un grupo quedan muchos o pocos se reorganizará la
división)

18
La propuesta es que dialoguen acerca de ese interés, de eso que les gusta hacer. ¿Lo
pueden hacer en la actualidad? Si la respuesta es sí, dónde, cómo, con quiénes. Si la respuesta es
no, por qué, cuáles son los obstáculos. Retomando el relato de los fuegos, se los invita también a
compartir cómo se sienten en relación a lo que escucharon.

CIERRE - TIEMPO APROXIMADO: 25 MINUTOS

Desde su lugar cada grupo hará una puesta en común de lo que pudieron conversar. En la
pizarra se irá anotando aquello que surge a medida que se va compartiendo lo trabajado.
Finalizada la puesta en común se los invitará a pensar sobre lo que aparece más repetidas veces
para elaborar entre todos alguna conclusión. Se los invitará luego a construir entre todos alguna
frase o pensamiento que refleje todo lo conversado. Luego de ponerse de acuerdo la misma será
escrita en un afiche para que quede como mensaje de cierre del encuentro.

Para el próximo encuentro se les propone que piensen una palabra relacionada con el
tiempo de pandemia y sobre sus vivencias en relación a ella.

[Escriba aquí]
2° ENCUENTRO: “SABÍAMOS LAS RESPUESTAS Y NOS CAMBIARON LAS PREGUNTAS”

OBJETIVO A TRABAJAR

 Socializar sus experiencias durante el tiempo de pandemia sopesando costos y beneficios


de los cuidados y el aislamiento.

INICIO - TIEMPO APROXIMADO: 30 MINUTOS.

Para iniciar este tercer encuentro se les pide que se ubiquen en forma circular y la
propuesta es escuchar una canción vinculada con lo vivido como sociedad en el tiempo de
pandemia.

2020: El Año Que Se Detuvo el Tiempo


He sentido la tristeza que jamás sentí
He extrañado hasta la gente que no conocí
He visto como la vida se va en un momento
El año que, se detuvo el tiempo
He llorado como nunca yo jamás lloré
Y rezado por aquello que nunca recé
He luchado con la angustia y los pensamientos
El año que, se detuvo el tiempo
Y aunque todo pasará
Y aunque vamos a seguir
Algo tiene que cambiar
Algo tiene que servir
Y aunque todo pasara
Esto nos tiene que unir
Por aquellos que no están y no
pudimos despedir
He sentido todo el miedo que jamás sentí
He sufrido la amargura de lo que perdí
He cargado la impotencia de lo que no entiendo
El año que se detuvo el tiempo
Y aunque todo pasará
Y aunque vamos a seguir
Algo tiene que cambiar
Algo tiene que servir

Luego de escuchar la canción se les repartirá a cada uno un recorte de cartulina para que
escriban la palabra que pensaron relacionada al tiempo de pandemia. Luego de hacerlo se los

[Escriba aquí]
invitará a pegarla con cinta en la pizarra y decirla en voz alta. Una vez finalizado esto se conversará
sobre lo que este tiempo significó para cada uno.

DESARROLLO - TIEMPO APROXIMADO: 30 MINUTOS

Divididos en dos grupos se los invitará a preparar una escena que represente lo vivido en este
tiempo de cuarentena con la consigna del taller: “Ahora que sabíamos las respuestas nos
cambiaron las preguntas”. Puede ser algo que hayan vivido o que les hayan contado, pero que
tenga que ver con lo que surgió a partir de la puesta en común de la primera parte. La escena debe
ser breve, no más de 5 minutos, y deberá tener un título.

- MOMENTO DE RECESO – TIEMPO APROXIMADO: 20 MINUTOS -

CIERRE - TIEMPO APROXIMADO: 40 MINUTOS

Cada grupo representará la escena para todos. Finalizada la presentación de cada grupo
conversaremos acerca de lo vivenciado al volcar en una escena las experiencias de lo compartido.
Algunas preguntas podrán guiar la puesta en común: ¿Se sintieron cuidados o aislados? ¿Qué
consejos darían de producirse una situación similar? ¿Qué cambiarían y qué sostendrían? ¿Pesó la
soledad? ¿Se sintieron acompañados? ¿Qué aprendieron de este tiempo? ¿Cuál es el balance?. Se
dejará registro en fotos y filmaciones de lo expresado y realizado.

Entre todos pensarán un mensaje que quisieran que las nuevas generaciones lean en el
caso de que una situación similar se presente. El mismo se escribirá en un afiche.

Se les propone que para el próximo encuentro cada uno traiga algún objeto, fotografía,
imagen o pequeño relato de alguna vivencia que sea significativa para él y se relacione con cómo
se sienten en este momento de su vida, algo que los represente.

3° ENCUENTRO: “ENVEJECER ES COSA DE TODOS”

OBJETIVO A TRABAJAR

[Escriba aquí]
 Debatir desde una perspectiva personal y colectiva acerca de las representaciones sobre
“envejecer” y “volverse viejos”.

INICIO - TIEMPO APROXIMADO: 30 MINUTOS.

Para dar comienzo a este segundo encuentro nos vamos a ubicar en un círculo pero esta
vez estará formado no solo por sillas sino también por mesas de modo de poder colocar aquello
que trajeron y predisponerse para la actividad siguiente. Una vez que todos estemos ubicados se
les pedirá que en el orden que prefieran compartan con todos aquello que trajeron y por qué es
para ellos significativo. Uno de los coordinadores irá tomando nota en una pizarra en torno a las
palabras significativas que vayan surgiendo en el relato.

DESARROLLO - TIEMPO APROXIMADO: 30 MINUTOS

Vamos a leer el poema de Alberto Cortez, “La vejez”. También, si el grupo lo quiere, se
podrá escuchar la canción cantada por su autor.

Me llegará lentamente y me hallará distraído


Probablemente dormido sobre un colchón de laureles
Se instalará en el espejo, inevitable y serena
Y empezará su faena por los primeros bosquejos.
Con unas hebras de plata, me pintará los cabellos
Y alguna línea en el cuello que tapará la corbata
Aumentará mi codicia, mis mañas y mis antojos
Y me dará un par de anteojos para sufrir las noticias.
La vejez está a la vuelta de cualquier esquina
Allí donde uno menos se imagina
Se nos presenta por primera vez.
La vejez es la más dura de las dictaduras
La grave ceremonia de clausura
De lo que fue la juventud alguna vez.
Con admirable destreza, como el mejor artesano
Le ira quitando su antigua firmeza y asesorando al galeno
Me hará prohibir el cigarro porque dirán
Que el catarro viene ganando terreno.
Me inventará un par de excusas para menguar la impotencia
Que vale más la experiencia que pretensiones ilusas
Y llegará la bufanda, las zapatillas de paño
El reuma, año tras año aumentará su demanda.
La vejez es la antesala de lo inevitable
El último camino transitable

[Escriba aquí]
Ante la duda que vendrá después
La vejez es todo el equipaje de una vida
Dispuesto ante la puerta de salida
Por la que no se puede ya, volver.
A lo mejor más que viejo, seré un anciano honorable
Tranquilo y lo más probable grande asidor de consejos
O a lo peor, por celosa me apartará de la gente
Y cortará lentamente mis pobres últimas rosas.

Cada uno tendrá la letra para poder ir siguiendo la lectura del poema o la escucha del
poema según sea. Finalizado esto se les propondrá que elijan alguna de las frases con las que se
identifican y si hay algo con lo que no están de acuerdo. Podrán hacerlo en forma individual o en
pequeños grupos.

- MOMENTO DE RECESO – TIEMPO APROXIMADO: 20 MINUTOS -


- DESARROLLO - TIEMPO APROXIMADO: 30 MINUTOS

Se hará la puesta en común de lo que fueron pensando, orientando la conversación hacia


dos ejes: Envejecer y Volverse viejos.

Se les propondrá luego que vayan enumerando qué cosas tienen que ver con envejecer y
cuáles con volverse viejos, incorporando no solo que reflexionaron a partir del poema sino de las
cosas que trajeron para el encuentro. Se irán anotando en un afiche a modo de cuadro
comparativo para que quede registro.

Cerramos el encuentro con la proyección de un video breve de 3 minutos.

[Link]

Este video nos da el pie para la consigna para el encuentro siguiente: Traer una o varias
fotos significativas de su historia.

4° ENCUENTRO: “LA VEJEZ, EQUIPAJE DE LA VIDA”

OBJETIVO A TRABAJAR

 Desplegar su historia personal con vinculación colectiva a partir de la narrativa.

INICIO - TIEMPO APROXIMADO: 30 MINUTOS.

[Escriba aquí]
Para dar inicio al taller se habrá armado previamente una línea de tiempo con afiches y
fibrones en las paredes del salón. Esa línea de tiempo incluirá algunas imágenes de referencia de
hechos nacionales y mundiales que hayan tenido impacto. Se les pedirá que hagan un recorrido
por esa línea histórica, que la observen, que piensen si conocen lo que ahí se menciona, qué
faltaría. Dispuestos en forma circular se hará la puesta en común de lo que observaron. A
continuación se les pedirá que saquen lo que trajeron para el encuentro y piensen en qué
momento de la línea de tiempo lo ubicarían.

DESARROLLO - TIEMPO APROXIMADO: 80 MINUTOS

Se dará ahora el tiempo necesario para que cada uno pueda contarle al otro de qué trata
aquello que trajeron, qué les representa, a qué tiempo los remite, por qué es para ellos
significativo. También se los invita a decir con qué momento histórico relacionado con lo colectivo
vinculan esa vivencia.

A continuación se los invita a escribir algo de esa vivencia, a narrar aquello que les
significa, pensando en alguien a quien les gustaría dirigir esa narrativa. La propuesta es que esto
pase a ser parte de un diario de registro construido entre todos. Se seguirá trabajando con esta
temática en el próximo encuentro.

- NO HABRÁ EN ESTE ENCUENTRO UN RECESO ESTIPULADO SINO QUE EL MOMENTO DE


NARRACIÓN SERÁ MECHADO CON TIEMPOS DE INTERCAMBIO Y
DESCONTRACTURADOS QUE PERMITAN QUE SEA A LA VEZ UN ESPACIO RECREATIVO –

CIERRE - TIEMPO APROXIMADO: 20 MINUTOS

Los coordinadores de la intervención recopilarán los escritos de cada uno de los


participantes. Nos volvemos a disponer en círculos.

Se propone a continuación realizar la técnica de la tela de araña. Se dispondrá de un ovillo


iniciando por aquél que voluntariamente quiera hacerlo. La consigna es decir una palabra o, aquél
que se anime, decir algo de lo que significó narrar esa experiencia.

[Escriba aquí]
Para el próximo encuentro se les propone que piensen en algo más que quisieran
incorporar al relato que ellos pudieron construir: ampliarlo, contar alguna otra cosa, incorporar
algo nuevo. También se les pedirá que traigan una foto de ellos que les agrade y con la que les
gustaría presentarse ante los demás.

5° ENCUENTRO: “ENTRE SER Y NO SER, YO SOY”

OBJETIVO A TRABAJAR

[Escriba aquí]
 Diferenciar aspectos identificatorios e identitarios que les permitan fortalecer su identidad
en tanto sujetos actores de la sociedad a la que pertenecen.

INICIO - TIEMPO APROXIMADO: 30 MINUTOS.

Para este inicio se les pedirá que muestren las fotos que trajeron. Cada uno comentará con
los demás por qué eligió esa foto y se los invitará a realizar una tarjeta de presentación. Para eso
se les repartirán tarjetas y lapiceras para que lo realicen. Finalizada la tarea se los convocará a que
ubiquen su foto y su tarjeta de presentación en una cartelera que quedará dispuesta para el
próximo encuentro.

Si trajeron material para incorporar al diario de registro se les solicitará para poder
incorporarlo.

- MOMENTO DE RECESO – TIEMPO APROXIMADO: 20 MINUTOS -

DESARROLLO - TIEMPO APROXIMADO: 50 MINUTOS

Nos dispondremos a ver un video “Invisibles”.

[Link]

Finalizada la proyección del video se los dividirá en tres grupos y a cada grupo se les dará
dos afiches con una caja de recursos con imágenes, palabras, frases, hojas en blanco y fibrones. Un
afiche se corresponderá con lo identificatorio, cómo los otros los ven, y otro con lo identitario,
cómo ellos se ven. En cada uno armarán un collage seleccionando elementos de la caja de
recursos.

CIERRE - TIEMPO APROXIMADO: 20 MINUTOS

Cada grupo pondrá en común lo trabajado, haciendo hincapié en las diferencias entre
cómo los ven y cómo se ven.

Para cerrar veremos el video y escucharemos la canción de Diego Torres, “Iguales”.


[Link] Para el próximo encuentro se les pedirá que
traigan comida y el mate para compartir y poder hacer entre todos un cierre de lo trabajado. El
centro de jubilados nos proveerá de bebidas: gaseosas, café, etc.

Iguales Diego Torres

[Escriba aquí]
Yo no voy a avergonzarme de estas Otros modos de mirar
lágrimas Muchas formas de escribir
Ni callar mi corazón Y nadie tiene la verdad
Ni rendirme en el perdón Las voces son infinitas
Porque sincero lo que soy
No bajaré mi bandera No voy a cambiar la historia de esta
América
Cada paso y cada huella tuya es Suena fuerte mi canción
única Yo defiendo la razón
De la cabeza a los pies Y no hay granada ni cañón
Cada uno es como es Que ahuyente a un hombre que
Por eso déjame vivir grita
Yo elegiré la manera
Pienso seguir al borde del Sol
Pienso seguir al borde del Sol Aunque digan lo que digan
Aunque digan lo que digan Yo soy más fuerte si me dicen no
Yo soy más fuerte si me dicen no
A todos se nos quiebra la voz
A todos se nos quiebra la voz En todos hay un poco de Dios
En todos hay un poco de Dios Yo soy igual a ti
Yo soy igual a ti Tú eres igual a mí
Tú eres igual a mí Y es uno solo el amor
Y es uno solo el amor
Rescata de tu alma esa flor
Rescata de tu alma esa flor Y olvidarás su sexo y color
Y olvidarás su sexo y color Yo soy igual a ti
Yo soy igual a ti Tú eres igual a mí
Tú eres igual a mí Y es uno solo el amor
Y es uno solo el amor

Siempre hay más de una visión de


la película

[Escriba aquí]
6° ENCUENTRO: “ESTAMOS HECHOS DE HISTORIAS”

OBJETIVO A TRABAJAR

 Reafirmar la propia identidad a partir de la construcción colectiva.

INICIO - TIEMPO APROXIMADO: 20 MINUTOS.

Para este primer momento se habrá ambientado el lugar con todas las producciones
realizadas a lo largo de todos los encuentros. Los afiches estarán dispuestos sobre las paredes, al
igual que las fotos. También habrá copias del diario confeccionado a partir de sus producciones.
Junto al docente del taller de informática del Centro de jubilados se realizó la edición del mismo y
una versión digital para subir a los sitios virtuales del Centro. Se invitará a los participantes a
realizar un recorrido por la muestra que ellos mismos produjeron.

Finalizado el recorrido, se los invita a sentarse y predisponerse a ver el video elaborado


con la síntesis de todo lo trabajado. Veremos juntos el video que tendrá recopilación de imágenes,
videos, y testimonios. La duración del mismo será aproximadamente de entre 10 y 15 minutos.

DESARROLLO - TIEMPO APROXIMADO: 50 MINUTOS

A continuación, y dispuestos en círculo, se los invitará a compartir con sus compañeros las
sensaciones que les provoca lo que acaban de ver, que es lo que ellos mismos construyeron.

Luego como grupo pensaremos, a partir de todo lo construido en conjunto, qué tienen
ganas de decir, de contar. Se los invita a pensar a quiénes les gustaría contarles todo esto: ¿A sus
familias? ¿A los otros adultos del Centro que no participaron? ¿A chicos de una escuela? ¿A
quiénes …?

La propuesta es que ellos mismos planifiquen un encuentro con aquellos a quienes


quieran invitar. Para esta última actividad se contará con la colaboración de la entidad quienes
podrán a disposición el lugar, el equipo de sonido, de proyección, bebidas y choripanes. El
encuentro se realizará dentro de 15 días.

CIERRE - TIEMPO APROXIMADO: 50 MINUTOS

Dispuestos en una ronda se les dará una golosina. Cada uno deberá pensar en una palabra
que pueda simbolizar todo lo compartido, aprendido, vivenciado en este espacio. Luego de decirla

[Escriba aquí]
le dará su golosina a otro compañero que tomará la posta de la palabra y así hasta finalizar. Una
vez que todos hayan terminado leeremos un breve cuento del que se le dará a cada uno una copia.

La historia de la medida de la memoria

(Los Otros Cuentos - Relatos del Subcomandante Insurgente


Marcos - Volumen 2)

Cuentan los viejos más viejos de los nuestros, que los más primeros
dioses, los que nacieron el mundo, repartieron la memoria entre los hombres y
mujeres que caminaban el mundo. “Buena es la memoria -dijeron y se dijeron
los más grandes dioses- porque ella es el espejo que ayuda a entender el
presente y que promete el futuro.”

Con una pequeña vasija hicieron los más primeros dioses la medida para
repartir la memoria y fueron pasando todos los hombres y mujeres a recibir su
medida de memoria. Pero resulta que unos hombres y mujeres eran más
grandes que otros y entonces la medida de memoria no se veía igual en todos.
Los más pequeños la brillaban más plena y en los más grandes se opacaba. Por
eso dicen que dicen que la memoria es más grande y fuerte en los pequeños y
es más difícil de encontrar en los poderosos.

Por eso dicen también que los hombres y mujeres se van haciendo cada
vez más pequeños cuando envejecen. Dicen que es para que más brille la
memoria. Dicen que ese es el trabajo de los más viejos de los viejos: hacer
grande la memoria.

Y dicen también que la dignidad no es más que la memoria que vive.


Dicen.

Vale. Salud y que la memoria cumpla su cometido, es decir, haga


justicia.

Con la colaboración del personal del Centro de jubilados se prepararon en el espacio


arbolado al aire libre las mesas con la comida para compartir entre todos un cierre distendido,
comiendo, escuchando música, bailando. El próximo encuentro planificado será llevado adelante
por ellos de acuerdo a lo que planificaron, con la colaboración de los coordinadores de la
intervención.

[Escriba aquí]
[Escriba aquí]

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