Voces de Adultos Mayores en Comunidad
Voces de Adultos Mayores en Comunidad
SITUACIÓN INICIAL
Pensar en los adultos mayores requiere analizar el lugar que se les destina en nuestra
sociedad, que por otra parte es la suya, donde se vivencian los espacios de inserción que visibilizan
las carencias. Desde lo instituido las faltas son innúmeras y los posicionamientos políticos,
económicos sociales y culturales, aún en transición y con miras a proyectar una mejor calidad de
vida, no ofrecen alternativas que reflejen plenamente su sentir.
Observamos las posibilidades reales de inserción de las que hoy disponen nuestros adultos
en los ámbitos participativos y lo existente está pensado desde un supuesto conocimiento de
aquello que se considera que es lo que desean, necesitan y sienten. Todo está dado estandarizado,
cristalizado, homogeneizado.
Nuestros adultos mayores no son mayormente escuchados y lo que se les ofrece como
oportunidades de acceso están enmarcados en clichés tan trillados y slogans carentes de
contenido como “mejor calidad de vida” u otros peores “en estos últimos años, tus mejores
experiencias”. Es por esto que situamos la problemática entendiéndola como aquello que le pasa a
una persona desde su no decir y advertimos la necesidad de brindar herramientas para que el
grupo social reproduzca las voces que reclaman ser escuchadas iniciando así una búsqueda socio
comunitaria de modo que advengan posibilidades instituyentes que representen deseos, sentires.
Será a través de un espacio de escucha donde la palabra sea alojada desde donde serán leídas las
dificultades para el planeamiento de intervención.
Estamos atravesando un tiempo particular, un virus condicionó y condiciona aún la vida
del hombre en cualquier rincón del planeta y por primera vez este mundo, signado por la
globalidad y el capitalismo, enfrenta algo que no puede controlar, dominar, manejar. Si bien las
desigualdades y situaciones de vulnerabilidad existentes previamente se ven claramente
expuestas y no hacen más que acrecentarse, hay algo que a todos, en cualquier lugar del mundo,
nos atraviesa: nuestra vida diaria, nuestras costumbres, nuestra cotidianeidad se modificó
abruptamente para dar paso a la incertidumbre, a los miedos, a los interrogantes. Lo que hasta
hoy podía ser relativamente planificado o previsible pasó a ser incierto, imprevisto y hasta
peligroso. La cotidianeidad y la relación con el otro son quizás las dos coordenadas que más se
vieron afectadas en este contexto pandémico y esto nos lleva, necesariamente, a reflexionar
acerca de cómo vivenciaron los adultos mayores esto ya que fueron ellos los primeros focos de
cuidado pero también de aislamiento del otro. Lo difícil de pensarnos como sujeto que necesita de
otro, que es con otro, pero en un marco, en un contexto donde ese otro puede llevar consigo la
idea de peligro sin dudas deja marcas.
Somos en tanto somos mirados y reconocidos por otro. Y esto, tal como afirmaba Sartre,
nos lleva necesariamente al compromiso social porque somos parte de ese mundo construido con
otro. Hablamos de encuentro como experiencia mediada por el comportamiento que supone
acercarse a un sujeto que no soy yo pero cuya presencia necesito para constituirme. Esta mirada,
esta perspectiva, este punto de vista nos convoca a un compromiso y responsabilidad con ese
otro, entendiendo que ese otro podemos ser nosotros mismos. Concebir así a la otredad implica
cuidar y velar por las necesidades de ese otro que requiere de protección, de atención, de ayuda
en búsqueda de su bienestar; entender al mundo como un todo conformado por sujetos
diferentes, que interactúan en ese mundo, se reconocen y son responsables no solo de sí mismos
sino de ese otro fortaleciéndose así la necesidad del bienestar común. Que la voz de los adultos
mayores pueda expresarse, pueda ser escuchada, pueda ser tenida en cuenta en tanto otro
solidario con quien compartimos el andar.
El concepto de cartografía social nos permite acceder a una primera perspectiva global
acerca de lo que concierne a la trama del problema, nos posibilita conocer y construir
conocimientos integrales desde una mejor comprensión de la realidad social territorial, aspectos
que se vivencian en el territorio que habitamos y necesitan ser deconstruidos para poder pensar y
ofrecer propuestas adecuadas a las realidades de las representaciones sociales. Ahora bien, esto
no podrá hacerse sin las acciones participativas que solo tendrán alcance si se construyen en
grupos de pertenencia, territorios que propicien el acceso para producir subjetividad dentro de un
espacio bien definido, hasta la expresión singular de las mismas en el escenario de intervención.
1
Carballeda, Alfredo. (2008) “Los cuerpos fragmentados. La intervención en lo social en los escenarios de la
exclusión y el desencanto”. Bs. As, Ed. Paidós. Pág. 22
2
Carballeda, A. Obra Citada. Pág. 19
Tener en cuenta a ese otro es pensar no en un modelo estático, rígido, sino en
movimiento, pensar la vida en movimiento. Muchas veces las prácticas en relación a lo social
pueden, sin quererlo, convertirse en barreras para el alcance de los objetivos propuestos
rigidizando cualquier posibilidad de participación o acción que no sea dentro de los marcos
preestablecidos, de ahí la imperiosa necesidad de estar atentos ante ese riesgo.
Es por ello que la intervención debe ser pensada como posibilidad, como espacio de
interlocución donde circule la palabra, donde exista la posibilidad de interrogarse y donde exista
siempre una puerta abierta a nuevas opciones, nuevas preguntas, nuevas respuestas.
Pensar las trayectorias individuales insertas en un proyecto colectivo, pensar el hacer
entendiendo los problemas sociales como resultado entre las relaciones sociales y el devenir
histórico – político sabiendo que “el padecimiento se inscribe en forma diferente a partir de
nuevas problemáticas sociales que retoman temas ya instalados pero en escenarios mucho más
complejos”3
Recuperar la voz es pensar en autonomía, individuación para resignificar lo propio en la
dinámica de grupo, un grupo que contenga y permita expandir y realizar el deseo que cada uno
quiera expresar. Tener la convicción de que hay que cambiar, irrumpir y destituir mecanismos
corporativos de naufragio condenatorio entendiendo que solo podemos pensar en nuestra propia
existencialidad si desafiamos las leyes de la reductibilidad, pergeñada por muchos que solo
pueden oprimir si fragmentan, en la suma de la disgregación se enriquecen y cada vez sofistican
más sus operaciones para lograr máxima y absoluta dependencia.
Habrá que inscribir significativas existencialidades para que las nuevas generaciones
puedan reconocerse en sus adultos mayores como expresión de una sociedad que construye
subjetividades, que instituye los Derechos Humanos y piensa en la trama social como red de
posibilidades que se enfrentan a los desafíos de una sociedad enmascarada por una democracia
restringida. Lo instituyente posibilitara la pedagogía del encuentro que visibilice escuche y accione
con expresiones colectivas para que las individualidades se escuchen y reproduzcan las voces y la
reedición de las innúmeras posibilidades de una realidad que nos encuentra en ella.
El proyecto sustenta sus acciones en propósitos y objetivos que invisten nuevas maneras
de mirar, escuchar y hacer para que los adultos mayores habiten espacios que les han sido
arrebatados e inicien el camino hacia la realización de sus deseos postergados. Nos proponemos
articular pasado y presente desde un paradigma interpretativo donde lo central sea la perspectiva
3
Carballeda, A. Obra Citada. Pág. 34
del actor, en este caso el adulto mayor, su relación con la vida cotidiana, incorporando al juego de
lo interpretativo las nociones de real, imaginario y simbólico. A la vez posibilitar, a partir de la
pedagogía del encuentro, hacerle frente a la fragmentación como acto de resistencia que permita
recuperar el análisis histórico y la capacidad de encuentro, rescate la organización popular social y
recupere la escena política entendiendo que “ser distinto no significa ser enemigo”
ENCUADRE
DE LO GENERAL A LO PARTICULAR.
El envejecimiento de la población a nivel mundial dado principalmente por dos factores, el
descenso de los índices de natalidad y el mejoramiento de la calidad de vida, planteó una nueva
problemática que hasta finales del siglo XX había estado circunscripta al ámbito privado: el
cuidado y atención de la vejez.
A nivel internacional la Organización de las Naciones Unidas se pronuncia en favor de los
adultos mayores recién en 1991 a través de una Declaración de principios, y la obligación de los
estados hacia los derechos de este grupo recién se plasma en la Declaración política del Plan de
Acción Internacional de Madrid sobre envejecimiento del año 2002, aunque en ambos casos son
declaraciones no vinculantes. En el año 2010 la ONU crea un grupo de trabajo sobre los derechos
humanos de las personas mayores que se propuso trabajar sobre el eje de la invisibilidad de la
problemática. La vejez aparece así como un tema nuevo a abordar por las políticas de estado ante
el aumento de la proporción de la población de adultos mayores en relación a la población en
general.
Para América un hito en este sentido lo marcó la aprobación en 2015 de la Convención
Interamericana sobre la protección de los Derechos Humanos de las personas mayores por parte
de la Organización de Estados Americanos a la que nuestro país adhiere sin reparos. Ésta obliga a
los estados miembros, ya que es vinculante, a tomar acciones concretas para priorizar la atención
de los adultos mayores en una política integral de cuidados que pueda coordinar las
intervenciones del Estado, la familia, la comunidad y el mercado, cada uno con funciones
diferentes estando el desafío en la articulación de las acciones que garantice los Derechos
Humanos de este grupo poblacional.
La convención de la OEA define como persona mayor a aquella de 60 años o más y como
vejez a la construcción social de la última etapa del curso de la vida, plantea la existencia de la
discriminación por la edad en la vejez y busca promover el envejecimiento activo y saludable tanto
a nivel individual como colectivo. Acordamos con esto que plantea, en especial a entender a la
vejez como construcción social, pero hacemos la salvedad de que al considerar que se es viejo a
partir de los 60 años la vejez se presentará mucho más heterogénea teniendo en cuenta la
extensión de la esperanza de vida, las condiciones de salud generales de cada grupo etario y la
calidad de vida que puedan tener en cada caso.
La Convención enuncia así como principios:
4
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) “Las políticas de cuidado en Argentina: avances y desafíos”. Edición en
español. ISBN: 978-92-2-328400-8 (web pdf) Pág. 45. Consultado el 10/10/2021
5
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) Obra Citada. Pág. 47.
La soledad es otro sentimiento que aparece con asiduidad y afecta la cotidianeidad del
adulto mayor. La reacción frente a la misma es muchas veces mayor aislamiento y encierro y en
otras la búsqueda de agrupamientos con quienes identificarse y pasar el tiempo, o mejor dicho
vivirlo, como son los Centros de Jubilados.
6
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) Obra Citada. Pág.53.
7
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) Obra Citada. Pág.53.
En Argentina existen varias instituciones públicas dedicadas, en el marco de la legislación
vigente, al cuidado del adulto mayor. Por el carácter federal del país cada jurisdicción tiene las
propias, pero en este caso enunciaremos las existentes a nivel nacional:
8
OIT, UNICEF, PNUD, CIPPEC. (2018) Obra Citada. Pág. 56.
El espacio de la intervención será el contexto de la vida cotidiana compartida en una
institución enmarcada en un barrio donde los adultos mayores son los protagonistas o sea se
buscará que sean ellos quienes interpreten y den nuevos significantes a su historia y aquello que
quieran comunicar, espacio donde puedan “hacer ver”, espacio donde puedan “decir”, espacio
donde puedan “construir con otros” en un ámbito real y simbólico de pertenencia.
Entendemos esta intervención “como un camino de recuperación, de resignificación, de
construcción de nuevas inscripciones”9 para este grupo social al que la lógica del mercado le
impone un techo y lo margina de la sociedad.
No debe perderse de vista que vivimos en un contexto de desprotección social, donde “los
sujetos excluidos deben tornarse autónomos por mandatos de programas sociales o estrategias de
intervención que configuran, quizás, nuevas formas de coerción ligadas, por ejemplo, a las políticas
sociales focalizadas (…) Se interviene por la necesidad de una reparación del daño generado por
décadas de injusticia y desigualdad”10
Es necesario que las políticas dialoguen con la sociedad y la intervención puede ser un
medio para ello permitiendo que se instale un nuevo espacio político que interpele, que cuestione,
que permita promover nuevas formas de subjetividad que se afirmen en el lazo social y enfrenten
la individualidad.
Las experiencias de los sujetos de intervención, en este caso los adultos mayores, están
mediatizadas por los modos de pensar y sentir transmitidos a través de los lazos sociales: las
representaciones que estos tengan sobre sí mismos, sobre su entorno y la realidad que viven se
resignifican en espacios microsociales donde se comparte la vida cotidiana como los Centros de
Jubilados.
Así planteada la intervención desde una perspectiva comunitaria nos permitirá el acceso a
la singularidad pero no sin los lazos sociales que también la conforman. Refundar solidaridades,
alejarnos de las dicotomías y generar la posibilidad de que la palabra circule en un marco de
reciprocidad y fortalecimiento de los vínculos con otros.
Los Centros de Jubilados en la República Argentina, y en particular en el Conurbano
Bonaerense, son espacios construidos por los propios adultos mayores. Estos mantienen una
fuerte idea de clase o representación que los aúna “jubilados y pensionados” pero esto no debe
entenderse como población pasiva sino que por el contrario quienes los conforman lo hacen para
9
Carballeda, A. Obra Citada. Pág. 51.
10
Carballeda, A. Obra Citada. Pág. 68 y 69.
sentirse activos a pesar de la etiqueta que recae sobre ellos. La presencia barrial, la pertenencia a
una comunidad particular es parte de su identidad colectiva.
Las motivaciones para ser parte de estas instituciones son mayormente “del orden
familiar, parecen ser una constante en la génesis de los Centros de Jubilados de la región, la
socialización de una problemática surge como motor del asociacionismo en los mayores. En todas
las entrevistas aparece un relato asociado a la búsqueda de bienestar que se colectiviza 11”. Son
para ellos espacios colectivos donde encuentran un lugar propio, pueden desplegar sus propias
experiencias y encuentran una mirada que los aloja. “Los mayores grupalizados, divirtiéndose
ponen en tensión los modos hegemonizados de corporalidad y del uso del tiempo. Discuten la idea
de un tiempo ocioso de los mayores, de un tiempo sin proyecto y de un espacio doméstico
exclusivamente12”.
La grupalidad aparece así como un recurso esencial entendiendo que la acción subjetiva
solo cobra sentido en la acción colectiva y permite el empoderamiento de sus protagonistas. En los
Centros de Jubilados se construye historicidad y a la vez se la revive y reconstruye a partir del
intercambio y la mirada de los otros.
11
Danel, P y otros. (2017) “Los Centros de Jubilados y Pensionados como espacio de creciente
politicidad”. UNLP. Pág. 3. En [Link] Consultado el
10/10/2021.
12
Danel, P y otros. Obra Citada. Pág. 4.
PROYECTO DE INTERVENCIÓN
OBJETIVO GENERAL
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Reflexionar y compartir con otros acerca sus intereses y experiencias en torno a cómo se
perciben.
Debatir desde una perspectiva personal y colectiva acerca de las representaciones sobre
“envejecer” y “volverse viejos”.
Socializar sus experiencias durante el tiempo de pandemia sopesando costos y beneficios
de los cuidados y el aislamiento.
Desplegar su historia personal con vinculación colectiva a partir de la narrativa.
Diferenciar aspectos identificatorios e identitarios que les permitan fortalecer su identidad
en tanto sujetos actores de la sociedad a la que pertenecen.
Reafirmar la propia identidad a partir de la construcción colectiva.
Hacer escuchar su voz en los entornos donde se encuentran insertos de modo de poder
ser reconocidos como parte activa de los mismos.
HOJA DE RUTA
Cada uno de los 6 primeros encuentros tendrá una duración de dos horas, previendo un
receso de media hora para cada uno que se hará en el momento que la metodología de trabajo
permita en cada caso.
Se realizará una convocatoria para aquellos que deseen participar de los encuentros
propuestos. La invitación se hará a lo largo de 15 días tanto en forma personal en los espacios de
los distintos talleres como a través de cartelería en el lugar físico donde funciona la Institución y en
sus redes sociales. Los que deseen participar realizarán una inscripción previa para lo que se
pedirá la colaboración del personal del Centro siendo la cantidad límite de participantes de 25
personas. Si la cantidad de inscriptos excede esa cantidad se buscará desdoblar la intervención.
OBJETIVO A TRABAJAR
Reflexionar y compartir con otros acerca sus intereses y experiencias en torno a cómo se
perciben.
Para dar comienzo al encuentro, siendo este el de inicio del proyecto, se invitará a los
participantes a ubicarse en el salón en forma de círculo de manera de poder vernos, mirarnos.
Preguntaremos si se conocen, de dónde, hace cuánto comparten el espacio.
¿Para qué estamos acá? Será la pregunta que dé inicio a la presentación del proyecto.
Escucharemos el por qué decidieron participar del espacio, qué se imaginan, qué esperan. Por
nuestra parte la explicación será que este es un espacio para que ellos puedan decir y nosotros
escuchar. Se los invita a escuchar, juntos, el relato de Eduardo Galeano: Un mar de fueguitos. De
ser posible se escuchará el audio del relato del autor y también se repartirán copias para que
puedan seguirlo con la lectura aquellos que lo desean y puedan:
[Link]
un_mar_de_fueguitos.html
18
La propuesta es que dialoguen acerca de ese interés, de eso que les gusta hacer. ¿Lo
pueden hacer en la actualidad? Si la respuesta es sí, dónde, cómo, con quiénes. Si la respuesta es
no, por qué, cuáles son los obstáculos. Retomando el relato de los fuegos, se los invita también a
compartir cómo se sienten en relación a lo que escucharon.
Desde su lugar cada grupo hará una puesta en común de lo que pudieron conversar. En la
pizarra se irá anotando aquello que surge a medida que se va compartiendo lo trabajado.
Finalizada la puesta en común se los invitará a pensar sobre lo que aparece más repetidas veces
para elaborar entre todos alguna conclusión. Se los invitará luego a construir entre todos alguna
frase o pensamiento que refleje todo lo conversado. Luego de ponerse de acuerdo la misma será
escrita en un afiche para que quede como mensaje de cierre del encuentro.
Para el próximo encuentro se les propone que piensen una palabra relacionada con el
tiempo de pandemia y sobre sus vivencias en relación a ella.
[Escriba aquí]
2° ENCUENTRO: “SABÍAMOS LAS RESPUESTAS Y NOS CAMBIARON LAS PREGUNTAS”
OBJETIVO A TRABAJAR
Para iniciar este tercer encuentro se les pide que se ubiquen en forma circular y la
propuesta es escuchar una canción vinculada con lo vivido como sociedad en el tiempo de
pandemia.
Luego de escuchar la canción se les repartirá a cada uno un recorte de cartulina para que
escriban la palabra que pensaron relacionada al tiempo de pandemia. Luego de hacerlo se los
[Escriba aquí]
invitará a pegarla con cinta en la pizarra y decirla en voz alta. Una vez finalizado esto se conversará
sobre lo que este tiempo significó para cada uno.
Divididos en dos grupos se los invitará a preparar una escena que represente lo vivido en este
tiempo de cuarentena con la consigna del taller: “Ahora que sabíamos las respuestas nos
cambiaron las preguntas”. Puede ser algo que hayan vivido o que les hayan contado, pero que
tenga que ver con lo que surgió a partir de la puesta en común de la primera parte. La escena debe
ser breve, no más de 5 minutos, y deberá tener un título.
Cada grupo representará la escena para todos. Finalizada la presentación de cada grupo
conversaremos acerca de lo vivenciado al volcar en una escena las experiencias de lo compartido.
Algunas preguntas podrán guiar la puesta en común: ¿Se sintieron cuidados o aislados? ¿Qué
consejos darían de producirse una situación similar? ¿Qué cambiarían y qué sostendrían? ¿Pesó la
soledad? ¿Se sintieron acompañados? ¿Qué aprendieron de este tiempo? ¿Cuál es el balance?. Se
dejará registro en fotos y filmaciones de lo expresado y realizado.
Entre todos pensarán un mensaje que quisieran que las nuevas generaciones lean en el
caso de que una situación similar se presente. El mismo se escribirá en un afiche.
Se les propone que para el próximo encuentro cada uno traiga algún objeto, fotografía,
imagen o pequeño relato de alguna vivencia que sea significativa para él y se relacione con cómo
se sienten en este momento de su vida, algo que los represente.
OBJETIVO A TRABAJAR
[Escriba aquí]
Debatir desde una perspectiva personal y colectiva acerca de las representaciones sobre
“envejecer” y “volverse viejos”.
Para dar comienzo a este segundo encuentro nos vamos a ubicar en un círculo pero esta
vez estará formado no solo por sillas sino también por mesas de modo de poder colocar aquello
que trajeron y predisponerse para la actividad siguiente. Una vez que todos estemos ubicados se
les pedirá que en el orden que prefieran compartan con todos aquello que trajeron y por qué es
para ellos significativo. Uno de los coordinadores irá tomando nota en una pizarra en torno a las
palabras significativas que vayan surgiendo en el relato.
Vamos a leer el poema de Alberto Cortez, “La vejez”. También, si el grupo lo quiere, se
podrá escuchar la canción cantada por su autor.
[Escriba aquí]
Ante la duda que vendrá después
La vejez es todo el equipaje de una vida
Dispuesto ante la puerta de salida
Por la que no se puede ya, volver.
A lo mejor más que viejo, seré un anciano honorable
Tranquilo y lo más probable grande asidor de consejos
O a lo peor, por celosa me apartará de la gente
Y cortará lentamente mis pobres últimas rosas.
Cada uno tendrá la letra para poder ir siguiendo la lectura del poema o la escucha del
poema según sea. Finalizado esto se les propondrá que elijan alguna de las frases con las que se
identifican y si hay algo con lo que no están de acuerdo. Podrán hacerlo en forma individual o en
pequeños grupos.
Se les propondrá luego que vayan enumerando qué cosas tienen que ver con envejecer y
cuáles con volverse viejos, incorporando no solo que reflexionaron a partir del poema sino de las
cosas que trajeron para el encuentro. Se irán anotando en un afiche a modo de cuadro
comparativo para que quede registro.
[Link]
Este video nos da el pie para la consigna para el encuentro siguiente: Traer una o varias
fotos significativas de su historia.
OBJETIVO A TRABAJAR
[Escriba aquí]
Para dar inicio al taller se habrá armado previamente una línea de tiempo con afiches y
fibrones en las paredes del salón. Esa línea de tiempo incluirá algunas imágenes de referencia de
hechos nacionales y mundiales que hayan tenido impacto. Se les pedirá que hagan un recorrido
por esa línea histórica, que la observen, que piensen si conocen lo que ahí se menciona, qué
faltaría. Dispuestos en forma circular se hará la puesta en común de lo que observaron. A
continuación se les pedirá que saquen lo que trajeron para el encuentro y piensen en qué
momento de la línea de tiempo lo ubicarían.
Se dará ahora el tiempo necesario para que cada uno pueda contarle al otro de qué trata
aquello que trajeron, qué les representa, a qué tiempo los remite, por qué es para ellos
significativo. También se los invita a decir con qué momento histórico relacionado con lo colectivo
vinculan esa vivencia.
A continuación se los invita a escribir algo de esa vivencia, a narrar aquello que les
significa, pensando en alguien a quien les gustaría dirigir esa narrativa. La propuesta es que esto
pase a ser parte de un diario de registro construido entre todos. Se seguirá trabajando con esta
temática en el próximo encuentro.
[Escriba aquí]
Para el próximo encuentro se les propone que piensen en algo más que quisieran
incorporar al relato que ellos pudieron construir: ampliarlo, contar alguna otra cosa, incorporar
algo nuevo. También se les pedirá que traigan una foto de ellos que les agrade y con la que les
gustaría presentarse ante los demás.
OBJETIVO A TRABAJAR
[Escriba aquí]
Diferenciar aspectos identificatorios e identitarios que les permitan fortalecer su identidad
en tanto sujetos actores de la sociedad a la que pertenecen.
Para este inicio se les pedirá que muestren las fotos que trajeron. Cada uno comentará con
los demás por qué eligió esa foto y se los invitará a realizar una tarjeta de presentación. Para eso
se les repartirán tarjetas y lapiceras para que lo realicen. Finalizada la tarea se los convocará a que
ubiquen su foto y su tarjeta de presentación en una cartelera que quedará dispuesta para el
próximo encuentro.
Si trajeron material para incorporar al diario de registro se les solicitará para poder
incorporarlo.
[Link]
Finalizada la proyección del video se los dividirá en tres grupos y a cada grupo se les dará
dos afiches con una caja de recursos con imágenes, palabras, frases, hojas en blanco y fibrones. Un
afiche se corresponderá con lo identificatorio, cómo los otros los ven, y otro con lo identitario,
cómo ellos se ven. En cada uno armarán un collage seleccionando elementos de la caja de
recursos.
Cada grupo pondrá en común lo trabajado, haciendo hincapié en las diferencias entre
cómo los ven y cómo se ven.
[Escriba aquí]
Yo no voy a avergonzarme de estas Otros modos de mirar
lágrimas Muchas formas de escribir
Ni callar mi corazón Y nadie tiene la verdad
Ni rendirme en el perdón Las voces son infinitas
Porque sincero lo que soy
No bajaré mi bandera No voy a cambiar la historia de esta
América
Cada paso y cada huella tuya es Suena fuerte mi canción
única Yo defiendo la razón
De la cabeza a los pies Y no hay granada ni cañón
Cada uno es como es Que ahuyente a un hombre que
Por eso déjame vivir grita
Yo elegiré la manera
Pienso seguir al borde del Sol
Pienso seguir al borde del Sol Aunque digan lo que digan
Aunque digan lo que digan Yo soy más fuerte si me dicen no
Yo soy más fuerte si me dicen no
A todos se nos quiebra la voz
A todos se nos quiebra la voz En todos hay un poco de Dios
En todos hay un poco de Dios Yo soy igual a ti
Yo soy igual a ti Tú eres igual a mí
Tú eres igual a mí Y es uno solo el amor
Y es uno solo el amor
Rescata de tu alma esa flor
Rescata de tu alma esa flor Y olvidarás su sexo y color
Y olvidarás su sexo y color Yo soy igual a ti
Yo soy igual a ti Tú eres igual a mí
Tú eres igual a mí Y es uno solo el amor
Y es uno solo el amor
[Escriba aquí]
6° ENCUENTRO: “ESTAMOS HECHOS DE HISTORIAS”
OBJETIVO A TRABAJAR
Para este primer momento se habrá ambientado el lugar con todas las producciones
realizadas a lo largo de todos los encuentros. Los afiches estarán dispuestos sobre las paredes, al
igual que las fotos. También habrá copias del diario confeccionado a partir de sus producciones.
Junto al docente del taller de informática del Centro de jubilados se realizó la edición del mismo y
una versión digital para subir a los sitios virtuales del Centro. Se invitará a los participantes a
realizar un recorrido por la muestra que ellos mismos produjeron.
A continuación, y dispuestos en círculo, se los invitará a compartir con sus compañeros las
sensaciones que les provoca lo que acaban de ver, que es lo que ellos mismos construyeron.
Luego como grupo pensaremos, a partir de todo lo construido en conjunto, qué tienen
ganas de decir, de contar. Se los invita a pensar a quiénes les gustaría contarles todo esto: ¿A sus
familias? ¿A los otros adultos del Centro que no participaron? ¿A chicos de una escuela? ¿A
quiénes …?
Dispuestos en una ronda se les dará una golosina. Cada uno deberá pensar en una palabra
que pueda simbolizar todo lo compartido, aprendido, vivenciado en este espacio. Luego de decirla
[Escriba aquí]
le dará su golosina a otro compañero que tomará la posta de la palabra y así hasta finalizar. Una
vez que todos hayan terminado leeremos un breve cuento del que se le dará a cada uno una copia.
Cuentan los viejos más viejos de los nuestros, que los más primeros
dioses, los que nacieron el mundo, repartieron la memoria entre los hombres y
mujeres que caminaban el mundo. “Buena es la memoria -dijeron y se dijeron
los más grandes dioses- porque ella es el espejo que ayuda a entender el
presente y que promete el futuro.”
Con una pequeña vasija hicieron los más primeros dioses la medida para
repartir la memoria y fueron pasando todos los hombres y mujeres a recibir su
medida de memoria. Pero resulta que unos hombres y mujeres eran más
grandes que otros y entonces la medida de memoria no se veía igual en todos.
Los más pequeños la brillaban más plena y en los más grandes se opacaba. Por
eso dicen que dicen que la memoria es más grande y fuerte en los pequeños y
es más difícil de encontrar en los poderosos.
Por eso dicen también que los hombres y mujeres se van haciendo cada
vez más pequeños cuando envejecen. Dicen que es para que más brille la
memoria. Dicen que ese es el trabajo de los más viejos de los viejos: hacer
grande la memoria.
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