Fallo
Fallo
#32343906#444216624#20250217113107742
Solicitaron la citación en garantía de Liderar Compañía General
de Seguros S.A.
b. La sentencia de fs. 576/595 del registro digital hizo lugar a la
demanda por la reparación que allí estableció y reguló los honorarios de los
profesionales intervinientes.
c. El pronunciamiento fue apelado por los actores y por la citada
en garantía.
Los primeros expresaron sus agravios a fs. 648/649, 650/652 y
653/654, donde cuestionaron la omisión de tratar la partida por gastos, y la
escasa cuantía fijada para afrontar la incapacidad sobreviniente, el daño
extrapatrimonial o moral y el tratamiento psicológico.
La última hizo lo propio en fs. 655, mereciendo la réplica de fs.
667/669, donde cuestionó la cuantía de las partidas por incapacidad
sobreviniente y daño extrapatrimonial o moral, y además se quejó de lo
decidido respecto a la tasa de interés y el límite de cobertura.
II. Juzgada y consentida la responsabilidad corresponde entender
sobre la procedencia y cuantía de las consecuencias mediatas e inmediatas por
las que deben responder los emplazados y lo atinente a la tasa de interés y el
límite de cobertura (CCCN 1726, 1727, 1738 ccs.).
Cabe destacar, vinculado al apartado I de las quejas de la
aseguradora, que las manifestaciones allí efectuadas y relacionadas con la
arbitrariedad del pronunciamiento resultan genéricas y no abordan
concretamente la ausencia u omisión de fundamentación de la sentencia en
análisis que alcance el umbral de agravio audible en los términos del cpr. 265
y 266.
a. Incapacidad sobreviniente
La incapacidad sobreviniente no cubre sólo la faz laboral sino que
por ser integral abarca todos los aspectos de la vida de una persona y por ende
todas sus actividades.
Cabe señalar que la incapacidad para ser indemnizable debe ser
total o parcial y como consecuencia que cubre todas las erogaciones futuras
atendiendo a la índole de la actividad impedida, sea o no productiva, puesto
que la reparación no sólo comprende el aspecto laboral, sino también todas las
consecuencias que afectan la personalidad del damnificado.
Fecha de firma: 17/02/2025
Alta en sistema: 18/02/2025
Firmado por: GASTON MATIAS POLO OLIVERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CARLOS CARRANZA CASARES, JUEZ DE CAMARA
#32343906#444216624#20250217113107742
Poder Judicial de la Nación
#32343906#444216624#20250217113107742
presentaba disminución funcional, por lo que estimó la incapacidad por dicha
secuela en orden al 5% T.O.
Si bien el informe fue impugnado a fs. 475/476, el experto
contestó a fs. 480/481, donde fue categórico al ratificar sus conclusiones.
Es dable mencionar que se ha resuelto, con criterio que comparto,
que la valoración de la prueba pericial debe realizarse conforme las pautas
generales del cpr. 386, y con las especificaciones dadas por el cpr. 477 –norma
cuyo contenido concreta las reglas de la “sana crítica” en referencia a la
prueba pericial- (CNCom. D, 11.7.03, “Gómez, Elisa Nilda c/ HSBC La
Buenos Aires Seguros SA y otro s/ ordinario”).
Esta consideración predica que “la sana crítica aconseja (frente a
la imposibilidad de oponer argumentos científicos de mayor peso) aceptar las
conclusiones del perito, no pudiendo el sentenciante apartarse arbitrariamente
de la opinión fundada del perito idóneo; extremo que le estará permitido si se
basa en argumentos objetivos que demuestren que la opinión del experto se
encuentra reñida con principios lógicos y máximas de experiencia, o que
existan en el proceso elementos probatorios de mayor eficacia para provocar
convicción sobre los hechos controvertidos” (CNCom. B, 30.9.04, Gráfica
Valero SA s/ conc. prev. s/ verificación por González, Oscar; íd. en igual
sentido: “Luvelo y Cía. SA c/ Excel SA s/ ord.”).
En base a estas consideraciones, estimo que las conclusiones
arribadas por el perito de oficio a través de su dictamen pericial y respectivas
aclaraciones, deben ser admitidas habida cuenta de su concordancia con las
reglas de la sana crítica (conf. cpr. 386 y 477) y de las que no hallo motivos
para apartarme. Máxime cuando ellas aparecen efectuadas con sujeción al
método científico, sin apreciaciones dogmáticas o sujetas a la mera percepción
subjetiva del dictaminante, y en esta instancia no se hicieron cargo de dichas
respuestas.
Tocante a la pauta para cuantificar la partida, en su parte
pertinente, el CCCN 1746 establece que “en caso de lesiones o incapacidad
permanente, física o psíquica, total o parcial, la indemnización debe ser
valuada mediante la determinación de un capital, de tal modo que sus rentas
cubran la disminución de la aptitud del damnificado para realizar actividades
productivas o económicamente valorables, y que se agote al término de un
Fecha de firma: 17/02/2025
Alta en sistema: 18/02/2025
Firmado por: GASTON MATIAS POLO OLIVERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CARLOS CARRANZA CASARES, JUEZ DE CAMARA
#32343906#444216624#20250217113107742
Poder Judicial de la Nación
#32343906#444216624#20250217113107742
En otro orden de ideas, de la normativa de incumbencia emerge
que el capital a determinar debe generar rentas suficientes para cubrir dos
facetas: la disminución para desempeñar actividades productivas, y la
disminución para desplegar actividades económicamente valorables. En
efecto, deben considerarse todas las tareas útiles que quedan afectadas, aun
parcialmente, por la lesión o incapacidad (Zavala de González – González
Zavala, ob. cit. p. 336).
Varias denominaciones han empleado los fallos y la doctrina,
incluso dependiendo de las distintas jurisdicciones, a la hora de aludir a la
fórmula matemática (“Vuoto”, “Marshall”, “Las Heras-Requena”, “Vuotto II
o Méndez”, “matemática” y/o “polinómica”). No obstante, Acciarri se encarga
de evidenciar la equivalencia práctica de todas las distintas expresiones
matemáticas aludidas (Acciarri, ob. cit., p. 266 y ss.). En realidad, en casi
todos los casos se trata de la misma fórmula (Acciarri, Hugo – Irigoyen Testa,
Matías, “La utilidad, significado y componentes de las fórmulas para
cuantificar indemnizaciones por incapacidad y muertes”, La Ley 9/2/2011, p.
2).
Por ende, cuadra efectuar una operación en la que se determinará
el capital de acuerdo a la ganancia afectada para cada período, una tasa de
interés a devengarse durante el período de extracción considerado y el número
de períodos restantes hasta el límite de la edad productiva o la expectativa de
vida presunta de la víctima.
Sentado lo expuesto, a los fines de cuantificar la partida,
ponderaré los siguientes elementos: a) que, al momento del hecho, Sergio
Oscar Villegas tenía 52 años, restándole 28 años de vida productiva, Sergio
Nahuel Villegas tenía 24, restándole, 56 años de vida productiva y Eliana
Ailén Vanney tenía 23 años, restándole 57 años de vida productiva (si se tiene
en cuenta una edad máxima de 80 años – conf. Organización Mundial de la
Salud); b) un ingreso mensual tomando como parámetros objetivos el Salario
Mínimo Vital y Móvil; a lo que se le añadirá un prudencial incremento, pues
la presente reparación no se circunscribe únicamente al aspecto productivo de
la víctima sino que, como fuera señalado supra, por ser integral abarca todos
los aspectos de la vida de relación de una persona y por ende todas sus
actividades; c) una tasa de descuento equivalente a la ganancia pura que
Fecha de firma: 17/02/2025
Alta en sistema: 18/02/2025
Firmado por: GASTON MATIAS POLO OLIVERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CARLOS CARRANZA CASARES, JUEZ DE CAMARA
#32343906#444216624#20250217113107742
Poder Judicial de la Nación
#32343906#444216624#20250217113107742
En consecuencia, y de conformidad a los parámetros que utiliza la
Sala para casos análogos respecto a la cuantificación del ítem; propongo al
Acuerdo la elevación de la partida por tratamiento psicológico a la suma de $
432.000 (Pesos cuatrocientos treinta y dos mil) (cpr 165).
c. Gastos de atención médica, farmacia y traslados.
Los demandantes se agravian por cuanto el a quo omitió tratar la
reparación de este perjuicio. Ahora bien, entiendo que el mismo se encuentra
incluido dentro del acápite “Gastos derivados del accidente. Tratamientos
futuros”, por lo que me abocaré a su tratamiento.
El CCCN: 1746, en su parte pertinente, reza que “se presumen los
gastos médicos, farmacéuticos y por transporte que resultan razonables en
función de la índole de las lesiones o incapacidad”.
Por ende, los gastos de farmacia deben ser admitidos si de las
lesiones sufridas por la víctima ellos son presumibles, aunque no se hayan
traído al juicio las constancias documentales correspondientes.
Así, dado las lesiones sufridas por los requirentes conforme se
desprende del dictamen pericial obrante en autos, y demás constancias
médicas, estimo indudable que las víctimas debieron efectuar algunas
erogaciones para su asistencia médica y farmacológica y así también para su
traslado, por cuyo motivo debe indemnizarse, aun cuando no fueren gastos
documentados (CNCiv, sala C, ED 3-93; íd. Sala F, ED 26-320).
Es que aun cuando se haya recibido atención médica en un
hospital o el que pudiera brindar una obra social, medicina prepaga y/o ART,
si la tuviere, igualmente es admisible fijar una suma de dinero por este
concepto, dado que aun los centros asistenciales nombrados no son totalmente
gratuitos o no contemplan cubiertas todas las prestaciones o insumos.
También debe contemplarse que la convalecencia limita
asimismo el traslado, generando a su vez la necesidad de tratamiento en
centros asistenciales, lo cual importa así gastos de transporte en medios
alternativos al efecto.
Por ello, teniendo en cuenta lo que surge de la prueba rendida en
autos, como así también las particularidades del caso, fijaré esta partida en la
suma de $50.000 (Pesos cincuenta mil) para cada uno de los actores (cpr 165).
d. Daño extrapatrimonial o moral
Fecha de firma: 17/02/2025
Alta en sistema: 18/02/2025
Firmado por: GASTON MATIAS POLO OLIVERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CARLOS CARRANZA CASARES, JUEZ DE CAMARA
#32343906#444216624#20250217113107742
Poder Judicial de la Nación
#32343906#444216624#20250217113107742
este mismo orden de ideas, se ha señalado en la doctrina que: “El principio de
individualización del daño requiere que la valoración del daño moral compute
atentamente todas las circunstancias del caso, tanto las de naturaleza objetiva
(la índole del hecho lesivo y de sus repercusiones), como las personales o
subjetivas de la propia víctima (Matilde Zavala de González, “Resarcimiento
de daños”, 2 a -Daños a las personas”-, Ed. Hammurabi, pág. 548, pár. 145).
Conviene recordar la reflexión de Alfredo Orgaz: “No se trata, en
efecto, de poner “precio” al dolor o a los sentimientos, pues nada de esto
puede tener equivalencia en dinero, sino de suministrar una compensación a
quien ha sido herido en sus afecciones” (“El daño resarcible”, Bs. As., 1952,
pág. 226). El dinero no sustituye al dolor pero es el medio que tiene el derecho
para dar respuesta a una circunstancia antijurídica ya acontecida. La traslación
a la esfera económica del efecto del daño moral, significa una operación muy
dificultosa, sea cual fuere la naturaleza (sanción ejemplar, indemnizatoria o
ambas a la vez) que se atribuya a la respuesta que da el derecho ante el daño
moral.
Finalmente, zanjando la discusión, el CCCN: 1741 in fine,
establece que el monto debe fijarse ponderando las satisfacciones sustitutivas
y compensatorias que pueden procurar las sumas reconocidas.
Así, en orden a lo arriba reseñado, ponderando las angustias y
sufrimientos que debieron soportar Sergio Oscar Villegas, Eliana Ailén
Vanney y Sergio Nahuel Vanney, teniendo en cuenta lo que surge de las
circunstancias y consecuencias del siniestro, estimo que las sumas concedidas
por este concepto resultan reducidas, por lo que propongo al Acuerdo su
elevación a la de $2.475.000, $2.475.000 y $4.600.000, respectivamente (Cpr.
165).
III. Intereses
El juez de la instancia anterior estableció que los accesorios
debían computarse de acuerdo a la tasa activa cartera general de préstamos a
treinta días del Banco de la Nación Argentina, conforme estableció el plenario
“Samudio” de esta Cámara.
Este tribunal ha sostenido que en casos como el presente –en
donde los valores de la indemnización son fijados a valores actuales- la tasa
que debe liquidarse es la del 8% anual desde la fecha del accidente hasta el
Fecha de firma: 17/02/2025
Alta en sistema: 18/02/2025
Firmado por: GASTON MATIAS POLO OLIVERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CARLOS CARRANZA CASARES, JUEZ DE CAMARA
#32343906#444216624#20250217113107742
Poder Judicial de la Nación
#32343906#444216624#20250217113107742
perjuicio de señalar que el acceso a una reparación integral de los daños
padecidos por las víctimas constituye un principio constitucional que debe ser
tutelado y que esta Corte ha reforzado toda interpretación conducente a su
plena satisfacción, ello no implica desconocer que el contrato de seguro rige la
relación jurídica entre los otorgantes (artículos 957, 959 y 1021 del Cód. Civil
y Comercial de la Nación) pues los damnificados revisten la condición de
terceros frente a aquellos que no participaron de su realización, por lo que si
pretenden invocarlo, deben circunscribirse a sus términos (artículo 1022 del
Cód. Civil y Comercial de la Nación) (consid. 9º)”.
Como derivación de lo apuntado, se afirmó que “la relación legal
que vincula a la víctima con la aseguradora es independiente de aquella que se
entabla entre ésta y el asegurado, enlazadas únicamente por el sistema
instituido por la ley 17.418 (artículo 118 citado). Ambas obligaciones poseen
distintos sujetos -no son los mismos acreedores y los deudores en una y otra
obligación- tienen distinta causa -en una la ley, en la otra el contrato- y,
demás, distinto objeto -en una la de reparar el daño, en la otra garantizar la
indemnidad del asegurado-, en la medida del seguro” (consid. 12º), motivo por
el cual el Tribunal remató categóricamente que “la pretensión de que la
aseguradora se haga cargo del pago de la indemnización “más allá de las
limitaciones cuantitativas establecidas en el contrato” carece de fuente jurídica
que la justifique y, por tanto, no puede ser el objeto de una obligación civil”
(CS, 6.6.2017, “Flores, Lorena Romina c/ Giménez, Marcelino Osvaldo y otro
s/ daños y perjuicios (acc. trán. c/ les. o muerte).
Más allá del cuestionamiento en examen, cabe concluir que el
límite de cobertura resulta conceptualmente operativo, de modo que, siendo
ese contrato el que sirve de sustento de la extensión de la condena en los
términos de la LS: 118; la mera discrepancia con algunos de sus términos no
implica desconocer su estructura convencional y económica (vgr. interés
asegurable, riesgo y límites de cobertura). Considero pues que, en la especie,
el contrato de seguro se encuentra suficientemente probado en cuanto a su
existencia y alcances (de ello se deriva su operatividad en autos), y que sus
cláusulas convencionales resultan consecuentemente oponibles al tercero
demandante (arg. LS: 61, 109 y 118), para el cumplimiento de su objeto, esto
es: mantener la indemnidad del patrimonio del responsable del daño, mediante
Fecha de firma: 17/02/2025
Alta en sistema: 18/02/2025
Firmado por: GASTON MATIAS POLO OLIVERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CARLOS CARRANZA CASARES, JUEZ DE CAMARA
#32343906#444216624#20250217113107742
Poder Judicial de la Nación
#32343906#444216624#20250217113107742
En efecto, el límite de cobertura debe ser comprendido al capital
asegurado. La cobertura asegurativa se extiende a los intereses debidos por
mora en el pago del siniestro sin hallarse alcanzados por esa limitación, pues
de ser omitidos, se habilitaría una alternativa que otorga al asegurador la
facultad de retardar o resistir el cumplimiento de su prestación en su exclusivo
beneficio financiero, en perjuicio del interés asegurable en franca
contradicción con el principio cardinal de buena fe (arg. CCCN:9 y 344; cciv
953).
Ese capital histórico no se halla pues ajeno a una actualización,
derivada de la aplicación de intereses cuya cancelación se encuentra abarcada
por las obligaciones derivadas del seguro.
Establecidas las las sumas de resarcimiento a valores actuales, el límite
de cobertura no puede mantenerse incólume y eludir una actualización que,
aun en su valor histórico, habría sufrido de todos modos por la incidencia
propia de la aplicación de intereses moratorios.
De tal modo, es preciso conciliar ambas cuentas a fin de
compatibilizarlas para su aplicación, estableciendo una pauta objetiva de
actualización.
Debe recordarse que si bien se mantiene vedada la posibilidad de
actualización de sumas de dinero mediante el uso de índices (vgr. Indexación;
ley 23.928:10), nuestro más alto Tribunal ha considerado admisible que tal
repotenciación pueda ser efectuada mediante la utilización de pautas objetivas
(CS, Acordada 28/2014).
Desde este punto de vista, estimo que resulta admisible, en tanto
resulta un parámetro objetivo, aplicar el límite del seguro establecido por la
autoridad de contralor la que deberá ajustarse a las normas vigentes al
momento del efectivo pago por parte de la citada en garantía.
Desde esta perspectiva, propicio al Acuerdo confirmar la
sentencia de grado en cuanto hizo extensiva la condena a la aseguradora y de
acuerdo a los parámetros señalados supra.
VI. En virtud de las consideraciones precedentemente expuestas,
propongo al Acuerdo: I. Modificar parcialmente la sentencia de grado para
elevar la partida por incapacidad sobreviniente a la suma de $4.950.000 (Pesos
cuatro millones novecientos cincuenta mil), $9.200.000 (Pesos nueve millones
Fecha de firma: 17/02/2025
Alta en sistema: 18/02/2025
Firmado por: GASTON MATIAS POLO OLIVERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CARLOS CARRANZA CASARES, JUEZ DE CAMARA
#32343906#444216624#20250217113107742
Poder Judicial de la Nación
#32343906#444216624#20250217113107742
establecido en el apartado III del presente. II. Confirmarlo en lo demás que
decide y fue materia de quejas, las costas de alzada se imponen a la citada en
garantía en razón del principio objetivo de derrota (conf. cpr. 68). III. En
atención, a la calidad, extensión y mérito de la labor profesional desarrollada y
conforme lo establece el art. 279 del Código Procesal, corresponde adecuar los
honorarios regulados en la sentencia de primera instancia al nuevo monto del
proceso y a lo establecido por los arts. 15, 16, 19, 20, 21, 22, 24, 29, 51, 52, 54
y 56 y conc. ley 27.423. En consecuencia, se regulan los honorarios de la
letrada patrocinante y apoderada de la parte actora, Dra. Viviana Judit
Rochtein, por su labor en las tres etapas del proceso en 189,54 UMA,
equivalente a $12.592.280 (Pesos doce millones quinientos noventa y dos mil
doscientos ochenta). Asimismo, se fijan los honorarios de los letrados
apoderados de la citada en garantía, Dres. Franco Ortolano, por su labor en
las primeras dos etapas del proceso, en 130,82 UMA, equivalente a
$8.691.158 (Pesos ocho millones seiscientos noventa y un mil ciento
cincuenta y ocho), Liliana Vilar, por su participación en la audiencia
preliminar, en 3 UMA, equivalente a $199.308 (Pesos ciento noventa y nueve
mil trescientos ocho) y Viviana Lorena Mangieri, por su participación en la
audiencia de vista de causa, en 2 UMA, equivalente a $132.872 (Pesos ciento
treinta y dos mil ochocientos setenta y dos). Por las labores de alzada se
establecen los honorarios de la Dra. Rochtein en 56,86 UMA, equivalente a
$3.777.551 (Pesos tres millones setecientos setenta y siete mil quinientos
cincuenta y uno) y los del Dr. Ortolano en 39,24 UMA, equivalente a
$2.606.949 (Pesos dos millones seiscientos seis mil novecientos cuarenta y
nueve), conforme arts. 30, 51 y ctes. de la ley 27.423 en virtud de la fecha en
que se realizaron las labores (Ac. 14/24 CSJN y Resolución SGA 925/24). En
virtud de la calidad de la labor pericial desarrollada, su mérito, naturaleza y
eficacia; la adecuada proporción que deben guardar los emolumentos de los
expertos con los de los letrados intervinientes (Fallos: 314:1873; 320:2349;
325:2119, entre otros) y atento lo normado por el art. 21 y conc. de la ley
27.423, se fijan los emolumentos de los peritos ingeniera Stella Maris
Carusela, psicóloga Francisca Rella y médico Mario Arnaldo Malfatti, en
62,83 UMA, equivalente a $4.174.174 (Pesos cuatro millones ciento setenta y
cuatro mil ciento setenta y cuatro). Se establecen los honorarios del mediador
Fecha de firma: 17/02/2025
Alta en sistema: 18/02/2025
Firmado por: GASTON MATIAS POLO OLIVERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CARLOS CARRANZA CASARES, JUEZ DE CAMARA
#32343906#444216624#20250217113107742
Poder Judicial de la Nación
#32343906#444216624#20250217113107742