Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA B
EXPTE. N° 58.405/2019
HALLAC, SARA VIVIANA c/ WEINRAUCH, DANIEL GUSTAVO s/
FIJACIÓN DE COMPENSACIÓN ECONÓMICA – ARTS. 441 Y 442 CCCN
///nos Aires, Capital de la República Argentina, a los días del mes de diciembre de
dos mil veinticuatro, reunidos en Acuerdo los Señores Jueces y la Señora Jueza de la
Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala “B”, para conocer en los
recursos interpuestos en los autos caratulados “Hallac, Sara Viviana c/ Weinrauch,
Daniel Gustavo s/ fijación de compensación económica – arts. 441 y 442 CCCN”
respecto de sentencia de fecha 06.05.2024 (f. 417), el Tribunal estableció la siguiente
cuestión a resolver:
¿Es ajustada a derecho la sentencia apelada?
Practicado el sorteo, resultó que la votación de los Sres. Jueces y de la
Sra. Jueza debía efectuarse en el siguiente orden: DR. CLAUDIO RAMOS FEIJÓO – DR.
ROBERTO PARRILLI – DRA. LORENA FERNANDA MAGGIO.
A la cuestión planteada, el Dr. Ramos Feijóo dijo:
I.- En la sentencia recurrida de fecha 06.05.2024, la jueza de primera
instancia falló rechazando la demanda interpuesta por la Sra. Sara Viviana Hallac, con
costas.
Contra dicho pronunciamiento interpuso recurso de apelación la parte
actora (f. 426), quien funda sus agravios (fs. 464/473), los que fueron oportunamente
contestados (fs. 475/478).
II.- De modo previo al tratamiento de los recursos, es necesario hacer una
advertencia preliminar: los jueces no estamos obligados a analizar todas y cada una de
las argumentaciones de las partes, sino tan sólo aquéllas que sean conducentes y posean
relevancia para decidir el caso (ver CSJN, "Fallos": 258:304; 262:222; 265:301; 272:225;
Fassi Yáñez, "Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, Comentado, Anotado y
Concordado", T° I, pág. 825; Fenocchieto Arazi. "Código Procesal Civil y Comercial de la
Nación. Comentado y Anotado", T 1, pág. 620). Asimismo, en sentido análogo, tampoco
es obligación del juzgador ponderar todas las pruebas agregadas, sino únicamente las
que estime apropiadas para resolver el conflicto (art. 386, in fine, del ritual; CSJN,
"Fallos": 274:113; 280:3201; 144:611).
III.- La actora apelante, ha basado la expresión de agravios en la falta de
consideración por parte de su congénere, la sentenciadora, de una perspectiva de género
y en su visión del rol de la mujer en la religión ortodoxa judía, la cual dice practican los
dos ex cónyuges.
Fecha de firma: 11/12/2024
Firmado por: CLAUDIO RAMOS FEIJOO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ROBERTO PARRILLI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LORENA FERNANDA MAGGIO, JUEZA DE CAMARA
#33983596#438826933#20241210135553416
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA B
En esa empresa ha hecho tabla rasa con los hechos en que basó su
pretensión (art. 330, inc. 4 CPCCN) y que la sentenciadora le enrostra como alegados y
no probados (arts. 364 y 377 del CPCCN)
Así es como la actora sostuvo en su escrito introductorio que era perito
mercantil, cuando la Escuela de Comercio n° 2 Dr. Antonio Bermejo, contestó que adeuda
la asignatura de contabilidad 5° año; que cursó por varios años la carrera de ciencias
económicas en la Universidad de Belgrano cuando esta institución informa que ingresó en
1976 procesándose su baja como alumna en 1977 por no presentar la documentación
comprobatoria de sus estudios secundarios.
Lo propio sucede con los cursos de inglés del Instituto Cambridge de
Cultura Inglesa, los antecedentes de su alegado trabajo en el Banco del Buen Ayre, y su
desempeño como docente de la escuela Shuba Israel.
Coincido pues con la sentenciadora anterior, en que la lectura de la
conducta procesal de la actora apelante, no permite dar credibilidad a sus dichos
referentes a que su ex cónyuge por una costumbre familiar, le hubiese solicitado que
dejase de trabajar para dedicarse a su familia y a sus hijas, puesto que
independientemente que su trabajo en un tempo de la comunidad lo realizase “ad
honorem”, a la fecha continúa trabajando en el mismo lugar que lo hacía previo a contraer
nupcias (art. 163, inc. 5, últ. párr.).
Llama también la atención que, al ofrecer prueba testimonial, la pretensora
no haya propuesto la declaración del rabino con quien cumplía su voluntariado en el
templo Sucat David o en su defecto librado un oficio a tales fines, como hizo con las
malhadadas pruebas restantes (arts. 429, 396 y ccdtes. CPCCN) u ofrecido la declaración
de algún pariente o allegado en los términos del art. 711 CCyC.
La apelante hace pie en reiteradas oportunidades en la sentencia recaída
en autos (expte. n° 74.348/2018) del Juzg. 92 del fuero. La referencia a esa ilustrada
sentencia, con abundantes citas de derecho comparado no hace más que corroborar el
yerro de la apelante. Resulta básico para la aplicación de jurisprudencia que las causas
contengan hechos aproximadamente similares, sin pretender que la una sea igual a la
otra, sino procedería el esquivo recurso del art. 288 del CPCCN, por contradicción de la
doctrina.
Pues bien, la única coincidencia es que en ambas causas se reclaman US
50.000, nada más. En lo restante, la otra actora dejo el hogar conyugal, se encontraba
alquilando una vivienda y el demandado tenía vivienda propia.
Es la jueza de la causa que la apelante trae como “jurisprudencia
aplicable”, la que en el punto II de sus Considerandos pone como punto de partida
“procederé a tratar las cuestiones expuestas en relación a la prueba ofrecida y rendida en
autos de acuerdo a los principios de la sana crítica, de observación obligatoria para la
suscripta (art. 386 CPCCN), agregando más adelante “…la compensación económica no
se justifica en la necesidad de quien reclama –como ocurre con los alimentos– sino en el
desequilibrio objetivo causado por la ruptura”.
Fecha de firma: 11/12/2024
Firmado por: CLAUDIO RAMOS FEIJOO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ROBERTO PARRILLI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LORENA FERNANDA MAGGIO, JUEZA DE CAMARA
#33983596#438826933#20241210135553416
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA B
Para ser exaudida la petición de compensación económica es requisito sin
el cual, la comprobación fehaciente de un “desequilibrio manifiesto”, en este caso, en la
vida económica de alguno de los integrantes del matrimonio, con origen en la ruptura del
mismo, que se traduzca en una desventaja para quien la pretende (art. 441 CCyC).
Nótese que el legislador al igual que en el caso de la ruptura de una convivencia (art. 524
CCyC) ha calificado la necesidad que el desequilibrio económico sea tan “manifiesto que
signifique un empeoramiento de su situación y que tiene por causa adecuada el vínculo
matrimonial y su ruptura”.
Para su ponderación, la sentenciadora cuenta, entre otras, con las pautas
del art. 442 CCyC y por cierto la pretensora con la alegación y prueba de las mismas
(arts. 330, incs. 3 y 4, 364, 377 y ccdtes. CPCCN).
La primera dedicó más de un párrafo, destacando que no desconocía el rol
de esposa y madre de la pretendiente, señalando al unísono que contaba con ayuda de
una empleada que se ocupaba de las tareas de la casa.
La actora apelante confunde, una vez más, el concepto de crítica concreta
y razonada de la sentencia (art. 265 del CPCCN) agraviándose en éste al igual que hizo
en la liquidación de bienes de la comunidad, de lo alto que se estipuló el valor locativo del
inmueble propiedad de su ex cónyuge que se le atribuyó como vivienda y las expensas
que debe pagar por la ocupación del mismo y no demuestra equivocación alguna en el
razonamiento de la sentenciadora para arribar al rechazo de su pretensión. Subyace en
su expresión de agravios una reminiscencia al derogado divorcio por culpa de uno de los
cónyuges.
Son los propios fundamentos del Proyecto del Código los que dan
respuesta a la postura de la apelante, cuando refiere que el novedoso instituto de la
compensación económica “Se aleja de todo contenido asistencial y de la noción de
culpa/inocencia como elemento determinante de su asignación. No importa cómo se llegó
al divorcio, sino cuales son las consecuencias objetivas que el divorcio provoca. Por estas
razones se fija un plazo de caducidad para reclamarlas de seis meses, computados desde
el divorcio”.
La jueza analizó puntillosamente las pautas del art. 443 del CCyC, a las
que aditó comentarios de doctrina para arribar a su fallo, el que no resulta rozado por la
pieza procesal en estudio.
Al tratarse la “compensación económica” de una herramienta destinada a
lograr un equilibrio patrimonial, es necesario realizar un análisis comparativo de la
situación patrimonial de cada uno de los cónyuges al inicio del matrimonio y al momento
de producirse el divorcio, esto es, obtener una ‘fotografía’ del estado patrimonial de cada
uno de ellos, y, ante un eventual desequilibrio, proceder a su recomposición”
(Fundamentos del Anteproyecto de Código Civil y Comercial de la Nación elaborados por
la Comisión Redactora, en Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación, Bs. As.,
Ediciones Infojus, 2012).
Fecha de firma: 11/12/2024
Firmado por: CLAUDIO RAMOS FEIJOO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ROBERTO PARRILLI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LORENA FERNANDA MAGGIO, JUEZA DE CAMARA
#33983596#438826933#20241210135553416
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA B
La posibilidad de potencialidad de la pretensora para desarrollarse
económicamente de no haber desempeñado su rol en el matrimonio, no fue demostrada
en autos (art. 384 CPCCN). Dicho sea de paso, a estar la liquidación de la comunidad de
bienes, el otro ex cónyuge también mantuvo el propio statu quo económico anterior.
Se refuerzan las conclusiones de la sra. Jueza con las constancias a que la
misma hace referencia de la compulsa del beneficio de litigar sin gastos que iniciara la
actora. Allí consta que esta posee a la fecha las siguientes tarjetas de crédito, a saber:
Visa, American Express Oro, denunciando encontrarse en actividad desde el año 1990
como autónoma (ver informe Banco HSBC).
IV.- Por lo antedicho, habiendo dado respuesta a los agravios atendibles,
propongo al Acuerdo la confirmación de la sólida sentencia atacada en todo cuanto fuera
materia de agravios. Costas en ambas instancias a la actora vencida (arts. 68, 163 inc. 8 y
ccdtes. CPCCN). Así lo voto.
El Dr. Parrilli y la Dra. Maggio, por análogas razones a las aducidas por
el Dr. Ramos Feijóo, votaron en el mismo sentido a la cuestión propuesta.
Con lo que terminó el acto: DR. CLAUDIO RAMOS FEIJÓO – DR.
ROBERTO PARRILLI – DRA. LORENA FERNANDA MAGGIO.
Es fiel del Acuerdo. -
Buenos Aires, diciembre de 2024.-
Y VISTOS: Por lo que resulta de la votación que instruye el Acuerdo que
antecede, SE RESUELVE: confirmar la sentencia apelada en todo lo que se decide y
fuera materia de agravios. Las costas de Alzada se imponen a la parte actora vencida.
La regulación de honorarios se difiere para una vez practicada la de la
instancia de origen (arts. 1, 30, 52 y cctes. ley 27.423; 163, inc. 8 CPCCN).
Regístrese, protocolícese, notifíquese a las partes y, oportunamente,
publíquese (conf. Acordada 24/2013 de la CSJN).
Fecho, devuélvase.
CLAUDIO RAMOS FEIJÓO
ROBERTO PARRILLI
LORENA FERNANDA MAGGIO
Fecha de firma: 11/12/2024
Firmado por: CLAUDIO RAMOS FEIJOO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ROBERTO PARRILLI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LORENA FERNANDA MAGGIO, JUEZA DE CAMARA
#33983596#438826933#20241210135553416