Capitulo 5: administración de la responsabilidad social y la ética
Analizar el significado de ser socialmente responsable y los factores que influyen en la
decisión de asumir ese compromiso.
La obligación social, alternativa que refleja la perspectiva clásica de responsabilidad social,
ocurre cuando una empresa se involucra en acciones sociales debido a que tiene la
obligación de cumplir determinadas responsabilidades de índole económica y legal. La
sensibilidad social se da cuando la empresa se involucra en acciones sociales en respuesta a
determinadas necesidades populares. La responsabilidad social se refiere a la intención que
tiene una empresa, más allá de lo que determinan sus obligaciones legales y económicas, de
hacer lo correcto y actuar de forma que la sociedad resulte beneficiada. Tanto la
sensibilidad social como la responsabilidad social reflejan la perspectiva socioeconómica
de la responsabilidad social. Para determinar si es necesario que las organizaciones tengan
participación social, es recomendable analizar los argumentos a favor y en contra. Además,
se puede evaluar el impacto que tiene la participación social sobre el desempeño económico
de una empresa y tomar en consideración el comportamiento de los fondos destinados a la
inversión socialmente responsable (ISR). Podemos concluir que la participación social de
las organizaciones no perjudica su desempeño económico.
Explicar qué es la administración verde y qué pueden hacer las organizaciones para
“volverse verdes”.
La administración verde es aquella que toma en cuenta el impacto que tiene la organización
en el entorno natural. Las organizaciones pueden asumir un compromiso a favor del medio
ambiente (esto es, implementar una administración verde) de varias maneras. Cuando
adopta un enfoque verde claro, la organización se limita a hacer aquello que se le exige por
ley, es decir, a cumplir su obligación social. Al utilizar el enfoque de mercado, las empresas
responden a las preferencias ecológicas de sus clientes. Cuando asumen un enfoque de las
partes con intereses en la organización, las empresas se esfuerzan por satisfacer las
demandas ambientales de múltiples grupos que tienen intereses en ellas. Tanto el enfoque
de mercado como el de las partes con intereses en la organización pueden interpretarse
como una expresión de sensibilidad social. Al adoptar el enfoque verde oscuro, o activista,
la organización busca formas de proteger los recursos naturales del planeta, lo cual nos
refiere a la responsabilidad social. Las acciones administrativas verdes pueden evaluarse
mediante el análisis de los informes en que las empresas hacen del conocimiento público su
desempeño ambiental, examinando su nivel de adhesión a las normas de administración
ambiental (ISO 14000) y consultando la lista Global 100 de las corporaciones más
sustentables del mundo.
Analizar los factores que favorecen los comportamientos éticos y no éticos.
El término ética hace referencia a los principios, valores y creencias que definen el
comportamiento correcto e incorrecto. Entre los factores que determinan el comportamiento
ético y el no ético están: el nivel de desarrollo moral del individuo (preconvencional,
convencional o de principios), las características personales (valores y variables de la
personalidad: fuerza del ego y locus de control), las variables estructurales (diseño
estructural, uso de objetivos, sistemas de evaluación de desempeño y procedimientos de
asignación de recompensas), la cultura organizacional (valores compartidos y solidez de la
cultura) y la intensidad del problema ético (magnitud del daño, consenso respecto de qué es
incorrecto, probabilidad de ocasionar un perjuicio, inminencia de las consecuencias,
proximidad de las víctimas y concentración del efecto). Como los estándares éticos no son
universales, los gerentes deben saber qué pueden y qué no pueden hacer de acuerdo con las
leyes. También es importante que reconozcan cualesquiera diferencias culturales que
pudieran existir y que establezcan lineamientos éticos claros para los empleados que
trabajan en distintos lugares del mundo. Por último, los gerentes deben estar al tanto de los
principios incluidos en el Pacto Mundial de la ONU y en legislaciones relacionadas, como
la Convención para Combatir el Cohecho.
Describir el papel que juega la administración en el fomento del comportamiento
ético.
El comportamiento de los gerentes es el factor de influencia individual más importante en
la decisión de los empleados de actuar de manera ética o no. Algunas de las formas
específicas en que los gerentes pueden fomentar el comportamiento ético incluyen: hacer
una cuidadosa selección de empleados, contar con un código de ética y aplicarlo, reconocer
el importante papel que desempeña el liderazgo ético y saber que lo que hacen las figuras
de autoridad es más importante que lo que dicen, asegurarse de que los objetivos y la
evaluación de desempeño no recompensen el logro sin tomar en consideración cómo se
alcanzaron las metas, usar programas de capacitación en ética y auditorías sociales
independientes y establecer mecanismos de protección para los denunciantes.
Analizar temas actuales relacionados con la responsabilidad social y la ética.
Los gerentes pueden manejar los problemas éticos y de falta de responsabilidad social si
adoptan un sólido liderazgo social y protegen a los empleados que denuncian actos de
corrupción. El ejemplo que den los gerentes ejerce una gran influencia en el
comportamiento ético de los empleados. Los líderes éticos también son honestos,
comparten sus valores, hacen hincapié en los valores importantes que comparten los
miembros de la organización y emplean adecuadamente el sistema de recompensas. Los
gerentes pueden proteger a los denunciantes (es decir, a los empleados que expresan
públicamente una preocupación de orden ético o evidencian un problema de falta de
honestidad) alentándolos a hablar, dotándolos de líneas telefónicas de denuncia gratuitas y
estableciendo una cultura que favorezca la difusión de cualquier acto deshonesto sin miedo
a represalias. Los emprendedores sociales son pieza clave en la resolución de problemas
sociales, ya que buscan oportunidades para mejorar a la sociedad utilizando enfoques
prácticos, innovadores y sustentables. Los emprendedores sociales quieren que el mundo
sea un mejor lugar para vivir y actúan apasionadamente para lograrlo. Las empresas pueden
promover el cambio social positivo mediante la filantropía corporativa y los esfuerzos de
voluntariado de los empleados.