FINAL PRACTICA 5
Resumen
El presente trabajo tiene como objetivo reflexionar sobre las prácticas
profesionalizantes de 5to año de la Licenciatura en Psicomotricidad, en la Facultad de
Educación y Salud de la Universidad Provincial de Córdoba. Este escrito propone
diferentes objetivos, describir aspectos esenciales del envejecimiento saludable en
contraposición de los estereotipos negativos hacia la vejez; promocionar una imagen
positiva de la vejez en el contexto actual, destacando el papel de la intervención
psicomotriz en el bienestar y envejecimiento saludable y favorecer la conciencia
corporal para representar y resignificar su propia expresión psicomotriz.
Todas las acciones que se realizan en esta línea de trabajo se corresponden al
modelo de formación en Atención primaria de la salud, desarrollando desde la
disciplina un papel fundamental para generar en la persona mayor la necesidad de
cambio, desde un abordaje que se posicione en un nivel preventivo, preparándose
para envejecer de la mejor forma posible, es decir en un devenir armónico de la
personalidad hacia un envejecimiento positivo, activo y participativo.
Esto, nos permitió pensar la problemática desde el enfoque de curso de vida. Erikson
(1950), en su teoría contempla aspectos de pérdida y de ganancia al mismo tiempo,
haciendo referencia al envejecimiento como un proceso abierto que supone estos dos
puntos (pérdida y ganancia), es decir, que puede haber maneras de envejecer
negativas o positivas. Por lo anteriormente mencionado, es que nos parece pertinente
hacer alusión a la psicomotricidad en el campo de la persona mayor, como se piensan
nuestras prácticas profesionalizantes desde la intergeneracionalidad y su relación con
la promoción del envejecimiento saludable.
Palabras claves: Envejecimiento saludable (OMS) - derechos humanos de las
personas mayores - nuevas longevidades - Gerontopsicomotricidad - prácticas
profesionalizantes
Objetivos:
Promocionar una imagen positiva de la vejez en el contexto actual, destacando
el papel de la intervención psicomotriz en el bienestar y envejecimiento
saludable.
Promover el placer del movimiento a través de las vivencias corporales por
medio del trabajo corporal.
Favorecer desde la Gerontopsicomotricidad la conciencia corporal para
representar y resignificar su propia expresión psicomotriz.
La propuesta de las practicas fue ser parte del Programa Universitario Bien-Estar para
personas mayores de 55 años en el Taller de Psicomotricidad mediado por la
expresión corporal-danza, con la coordinación de la profesora Claudia Marcela Carta.
Dentro del mismo programa, se desarrollan conversatorios, talleres, visitas guiadas y
culturales teniendo como objetivos dar respuesta a la comunidad, específicamente a
las personas mayores.
En la actualidad, la expectativa de vida a nivel mundial se incrementa. Siguiendo los
datos estadísticos de la OMS (2022) vemos reflejado que entre los años 2015 y 2050,
el porcentaje de los habitantes del planeta de mayores de 60 años se duplicará, siendo
así el ritmo de envejecimiento de la población actual mucho más rápido que en el
pasado, por tanto, es vital que se tenga en cuenta esta realidad hacia el interior de la
disciplina, considerando a las nuevas demandas poblacionales.
Estos cambios demográficos mundiales son sustento para actualizar la
conceptualización acerca del proceso de envejecimiento en torno al logro de dos
condiciones fundamentales: independencia y participación activa para nuestras
personas mayores, en contraposición a las antiguas consideraciones acerca del
envejecimiento de la mano de la invalidez, el aislamiento y la marginación.
Bregar por este cambio cultural implica promover una representación distinta sobre el
envejecimiento y la vejez hacia una mejor calidad de vida y bienestar, que se conjuga
con sabiduría y experiencia para fortalecer el vínculo intergeneracional, donde
según Garcia Olalla (2014) es el encuentro e intercambio con personas y grupos
pertenecientes a distintas generaciones, produciendo así un intercambio bidireccional,
es decir un encuentro entre diferentes grupos etarios.
Partimos de la concepción de persona como globalidad según Bottini (2021), en
donde propone concebirla como un sistema complejo y auto-organizado lo que
presupone ampliar la mirada hacia el contexto en el que la persona está inmersa,
condicionando así su vida y por consiguiente su devenir (p. 5). En relación a ello, la
psicomotricidad pone en relación, como nos dice el autor Berruezo y Adelantado
(2000) dos elementos: lo psíquico y lo motriz. Es decir que, la psicomotricidad no se
ocupa solamente del movimiento humano en sí mismo, sino de la comprensión del
movimiento como factor de desarrollo y expresión del individuo en relación con su
entorno (p.1).
Desde lo anteriormente mencionado, se considera fundamental remarcar que la
intervención psicomotriz parte desde un abordaje corporal y del movimiento,
pretendiendo que la persona logre desenvolverse y adaptarse al medio en el que se
desempeña (Carta y Castellani, 2018, pp. 55-56). Puntualmente, el trabajo con
gerontopsicomotricidad busca favorecer en esta etapa el conocimiento y movimiento
corporal, para llegar al descubrimiento del placer y expresión psicomotriz (Henriquez y
Nuñez, 2005, como se citó en Vázquez y Mila, 2018).
Por lo tanto, a partir de nuestra práctica profesionalizante es que nos surgieron
diversas preguntas: Desde una perspectiva de derecho hacia la persona mayor
¿Cómo está puesta la mirada en las nuevas longevidades?¿Qué aporta la intervención
psicomotriz en la vejez? ¿Cómo abordamos y reflexionamos en nuestras prácticas
sobre las influencias sociales y culturales propias de nuestro espacio? ¿De qué
estereotipos negativos hacia la vejez somos portadores? Las cuales en el siguiente
apartado se intentarán abordar y trabajar, como un modo de ver la vejez en el contexto
actual y cómo esto influye en nuestro espacio de práctica y en nuestra disciplina.
Estas prácticas son una apuesta a profundizar el compromiso con nuestra formación
profesional y pensar el rol del psicomotricista, desde la especificidad como desafío de
complejidad para analizar el objeto de nuestras prácticas, con herramientas
conceptuales y metodológicas.
Es fundamental reconocer a las personas mayores como sujetos de derechos, tal
como señala el preámbulo de la Convención Interamericana sobre la Protección de los
Derechos Humanos de las Personas Mayores. Estas personas gozan de los mismos
derechos humanos -sociales, económicos y civiles- y libertades fundamentales que el
resto de la población. Entre estos derechos se incluyen, la dignidad y la igualdad
inherentes a todo ser humano, lo que garantiza, entre otros, el derecho a no ser
discriminadas por su edad y a vivir una vida libre de violencia. Además de garantizar
los derechos fundamentales y la igualdad, es crucial reconocer que el proceso de
envejecimiento no debe ser un impedimento para que las personas mayores sigan
disfrutando de una vida plena.
En este sentido, a medida que las personas envejecen, es conveniente continuar
llevando una vida independiente y autónoma, con salud, seguridad e integración,
participando activamente en los ámbitos económicos, sociales, culturales y políticos de
sus comunidades, tal como lo establece la convención (Ley de los Derechos de las
personas mayores, N° 27.360, 2017).
Si pensamos a la psicomotricidad con personas mayores, implicaría concebir a la
práctica como un proceso de intervención complejo, dinámico y flexible que requiere
continua reflexión y articulación entre teoría, técnicas y prácticas. Para ello, es
esencial conocer las fundamentaciones anteriormente mencionadas, de las que se
dispone para intervenir desde las demandas singulares de los grupos, desde una
mirada de las personas en su complejidad y garantizando sus derechos hacia un
envejecimiento saludable, para poder así diseñar estrategias que contemplen en
contexto la globalidad de las personas con las que se co-construye, en el encuentro
intergeneracional en la práctica en psicomotricidad (Vázquez y Mila, 2018).
Dentro del “área de conocimiento de la Psicomotricidad” (Tuzzo y Mila, 2010, como se
citó en Vázquez y Mila, 2018) surge la gerontopsicomotricidad como medio para
favorecer una elaboración positiva de la imagen del cuerpo en las personas mayores,
que acompañe los procesos de cambio que conlleva el envejecimiento. Como dicen
Vázquez y Mila (2018) “el objetivo fundamental, es que la persona logre recuperar el
placer por el dominio del movimiento, según sus expectativas y posibilidades reales”
(p. 16).
El psicomotricista mediante los recursos específicos de su formación realiza un
abordaje de prevención y promoción, ofreciendo propuestas de intervención que
consideran las dimensiones biológica, psicológica, sociocultural y corporal. En ésta
última, la psicomotricidad hace sus principales aportes disciplinares, en torno a los
cambios a nivel del esquema corporal y de la imagen corporal. “Estas intervenciones
buscan potenciar las capacidades individuales y promover la autonomía, recuperando
el placer y el poder del movimiento mediante el despliegue corporal y las diversas
acciones en las que el cuerpo es protagonista” (Mila et al., 2019, p. 52). De este modo,
se permite a las personas mayores ser protagonistas de su propio bienestar,
mejorando su calidad de vida desde un enfoque psicomotriz.
Las propuestas de intervención, se llevan a cabo a través de mediaciones
psicomotrices terapéuticas. Las mismas se realizan en el encuadre psicomotriz
terapéutico y deben proponer y habilitar a las personas mayores a experimentar su
cuerpo, vivir experiencias tónico-corporales y tónico-emocionales, y poder transitar por
experiencias relacionales con otros miembros del grupo (Mila, 2019, p. 15). Todo ello
contribuye a que la persona conozca y tome conciencia de aspectos sensoriales,
tónicos, posturales, motores, afectivos y expresivos, fundamentales para su identidad.
Se identificaron diferentes elementos como componentes de la Técnica en Terapia
psicomotriz con adultos:
el encuadre de trabajo terapéutico
el rol del psm
fenómenos transferenciales que se desencadenan bajo el encuadre terapéutico
Instrumentos de la Técnica de la Terapia Psicomotriz con Adultos, se identifican y
aíslan a:
mediadores de la comunicación corporal del psm (mirada, tono, postura, voz,
gesto, uso del espacio)
los parámetros psicomotrices del psicomotricista
mediaciones psicomotrices terapéuticos
diversos soportes de la mediación psicomotriz terapéutica
Otro nombre por el cual se pueden nombrar a las mediaciones psicomotrices
terapéuticas, es mediaciones terapéuticas corporales o mediaciones terapéuticas
psico-corporales, pero actualmente debido al momento histórico, es de preferencia
llamarlas como mediaciones psicomotrices terapéuticas, ya que son privativas de las
intervenciones terapéuticas realizadas exclusivamente por psicomotricistas bajo el
encuadre psicomotriz terapéutico. Las mediaciones sólo pueden proponerse, ser
llevadas a cabo y ser sostenidas en espacios de intervención psicomotrices
terapéuticos con personas adultas y por psm formadas en el área, donde este último
mencionado tiene que ser capaz de sostener el encuadre de trabajo, garantizando la
permanencia durante las sesiones de un espacio tanto físico o real, desarrollándose
en la misma la sesión. El psicomotricista formado en este área, utilizando las
mediaciones psicomotrices terapéuticas como instrumentos de intervención, debe
habilitar tanto al “hacer” sobre lo real y sobre el cuerpo real, como al trabajo sobre la
imagen corporal, o sobre el cuerpo imaginario, a través al “hacer” psíquico o trabajo
psíquico.
Las mediaciones psicomotrices terapéuticas, son en definitiva mediaciones psico
corporales o corporales terapéuticas que se realizan en el encuadre psicomotriz
terapéutico y las misma deben proponer y habilitar al adulto a experimentar su cuerpo,
vivir experiencias tónico corporales, tónico emocionales y a transitar experiencias
vinculares/relacionales y que contribuyen a que la persona conozca y tome
consciencia de aspectos sensoriales, tónicos, posturales, motores, afectivos y
expresivos que hacen a su identidad como personas. En resumen, las mediaciones
psicomotrices terapéuticas son parte esencial de técnica de intervención a nivel de la
terapia psicomotriz y a su vez son verdaderos instrumentos de intervención
terapéutica.
Por otro lado Carta y Castellani (2018) trabajaron sobre los mismos diciendo que los
mediadores pueden ser diversos, técnicas corporales de conciencia corporal,
sensopercepción, actividades sensoriales, eutonía, trabajo con máscaras. elementos
de expresión corporal, danza, actividades grafoplásticas, recursos audiovisuales, entre
otros. Mila (2013, 2018) nos dice que estas mediaciones dirigidas hacia las personas
adultas, no deben ser infantilizadas, si esto sucede, el psicomotricista estaría
desconociendo la historicidad e individualidad de la persona. Las mediaciones y sus
soportes deben habilitar al adulto a vivencias el placer, displacer, tono, postura,
movimiento en el espacio, el tiempo, su expresividad psicomotriz, posibilitando que se
gestionen su emocionalidad y afectividad y acceder a niveles de representación y
simbolización.
Por ello, es importante hacer una diferenciación entre expresión corporal y
expresividad psicomotriz. La EXPRESIÓN PSICOMOTRIZ noción que fue formulada
por Soubiran y Coste (1989), conceptualizada a partir de la teoría y la práctica en el
campo infantil y del trabajo conjunto con Julián de Ajuriaguerra
Soubiran y Coste consideran que hay que comprender al niño a partir de su expresión
psicomotriz:
El desarrollo del tono y de la motricidad se funden con el
desarrollo emocional, con el desarrollo del gesto y del lenguaje.
Estos desarrollos no son psicomotores, sino que es su
expresión la que es psicomotriz (Soubiran y Coste 1989)
No obstante, consideran las autoras que la expresión psicomotriz es una concepción
pertinente y aplicable a la intervención con adolescentes, adultos y personas mayores.
(p. 24)
El concepto de expresión psicomotriz es importante a fin de comprender al otro como
sujeto y como individuo individual y único (p.32)
-Mila J. (2018) psicomotricidad. Intervenciones en el campo adulto.
Nuria Frank va a hablar para esta noción de “expresividad motriz” sustentada por el
tono, que funda el lenguaje no verbal, constituído por la mímica, gestos, posturas,
movimiento, voz, mirada, mediante lo cual el niño nos hace partícipes de sus
sentimientos, deseos y carencias, capacidades y limitaciones, habilidades y
conocimientos. A partir de aquí nuestras actuaciones se fundamentan en la
descodificación del lenguaje no verbal, nuestra disponibilidad corporal y la
intervención.
-Franc, N. ( 2004) Educación e Intervención Psicomotriz. Revista Iberoamericana de
Psicomotricidad y Técnicas corporales. N°16. Noviembre 2004 (p.73-83)
EXPRESIVIDAD PSICOMOTRIZ 2°competencia de la formación corporal del
psicomotricista (Camps, 2011). El profesional a partir de la toma de consciencia
corporal deberá ser capaz de representar y re-significar su propia expresión
psicomotriz y su forma de establecer relación con el otro a quien va dirigida su
práctica. La expresividad psicomotriz del psicomotricista está relacionada con la
capacidad y la habilidad para interactuar a través de los mediadores de la
comunicación (mirada, voz, palabras, gestos, tono muscular, postura) que deben ser
concebidos en el encuadre de intervención y que a la vez son manifestaciones de la
propia expresión psicomotriz de la psicomotricista puesta al servicio de la relación más
adecuada con el otro.(p.32-33) Todo psicomotricista debe conocer su expresividad
psicomotriz para poder decodificar la expresividad psicomotora del otro en el marco de
la intervención. (p.47)
Competencia descripción componentes
Expresividad Disponibilidad a nivel corporal que se Tono y actitud
psicomotriz manifiesta a través del tono, la actitud corporal corporal
y los mediadores de la comunicación
Gestualidad
Contacto
corporal
Uso de la
mirada
Uso del sonido
y la voz
Uso del
lenguaje verbal
Garcia (2011) en Mila (2018) describe los indicadores que permiten constatar la
adquisición de la competencia. Ej: si el tono y la actitud corporal son ajustados a la
propuesta de trabajo, si el psicomotricista en formación muestra la capacidad de
comunicación a través de su cuerpo, fundamentalmente a través de su gestualidad
facial y corporal ajustados a la propuesta y al grupo. (p.54-55)
-Mila J. (2018) psicomotricidad. Intervenciones en el campo adulto.
EXPRESIÓN CORPORAL (técnica)
Todo abordaje terapéutico se da a través de mediadores de intervención (técnicas y
recursos que permiten tomar conciencia del cuerpo) p.61. no se trata de perfeccionar
técnicas o realizar recetas, sino tomar elementos por ejemplo de la expresión corporal,
la eutonía, etc. para promover producciones.
En relación al Taller de Psicomotricidad mediado por la expresión corporal- danza del
que somos parte, se encuentra orientado a favorecer los factores protectores del
envejecimiento saludable (OMS, 2019), como así también, trabajar con diferentes
expresiones artísticas como pilares de la salud psicofísica, derribando estereotipos
negativos hacia la vejez, basándose en una visión global de la persona, integrando así
las interacciones cognitivas, emocionales, simbólicas y sensoriomotrices en la
capacidad de ser y de expresarse en un contexto psicosocial, por lo tanto, desempeña
un papel fundamental en el desarrollo armónico de la personalidad.
Los mediadores característicos del taller son la danza, la expresión corporal, la
relajación, la eutonía, expresión grafoplástica, actividades estético-expresivas,
distintos objetos (aros, fitball, pañuelos, imágenes, globos), y la música, donde se tiene
en cuenta a las personas y la cultura, sus gustos, etc., como también la utilización de
la sensopercepción, actividades sensoriales, y otros que promueven diferentes niveles
de representación emocional, psíquica y cognitiva que le permiten a la persona mayor
trabajar diferentes planos de representación de sí mismo provocando emociones,
sensaciones, imágenes y recuerdos que repercuten en su esquema e imagen corporal
(Carta et al., 2019).
Es de suma importancia hacer referencia al encuadre psicomotriz ya que las
propuestas por los coordinadores deben estar pensadas y elaboradas para ese grupo
y a su vez, deben ser apropiadas a la realidad de la persona y no es aconsejable partir
de una actividad espontánea. Resulta fundamental comprender el por qué o para qué
se hacen las propuestas de intervención psicomotriz en este taller (Mila, 2018, p. 127).
A partir de este encuadre, se habilita la posibilidad de hacer y provocar la expresión de
su cuerpo en un grupo, como así también, las propuestas deben provocar, movilizar
sorprender a la vez que se sostiene, habilita y se cuida a la persona (Mila et al., 2019).
Pueden ser aceptadas, declinadas o abandonadas en el transcurso de la misma. En
estos encuentros, ellas se apropian del espacio, se hacen parte del mismo, mediante
la palabra o la acción, retomamos una frase de una poesía que nos regaló una de las
concurrentes, “las tardes de música, no son cualquier tarde, son las tardes de catarsis
y relatos, son las tardes de pañuelos, pelotas, cintas, globos, las de festejos y
preparativos para salir a escena”.
La importancia del encuadre, una de las competencias fundamentales en la formación
corporal del psicomotricista. En el ámbito de la psicomotricidad, el encuadre en las
clases de formación corporal es un elemento central, ya que establece el marco
necesario para el desarrollo de las propuestas. El encuadre no solo abarca el contexto
físico y temporal, sino que también incluye aspectos relacionales, metodológicos y
organizativos que influyen directamente en la dinámica de aprendizaje y en las
experiencias vividas por los participantes. Estos espacios, en particular en el trabajo
con personas mayores, se convierten en momentos de exploración, experimentación y
reflexión, donde se desarrollan habilidades corporales y se adquieren herramientas
valiosas. Este marco no se reduce únicamente a la creación de reglas y límites
consensuados, sino que requiere un compromiso continuo con estos para mantener la
armonía y la integridad del espacio compartido. Además, es fundamental que el
encuadre sea flexible, permitiendo momentos de adaptación según las necesidades
del grupo y fomentando la construcción colectiva de normas, lo que implica la
participación activa de todos los miembros.
García Olalla (2001) plantea un modelo de programa de trabajo en
gerontopsicomotricidad con cinco fases:
Bienvenida. Donde los asistentes se saludan, comparten algún aspecto de su vida y
comunican cómo se encuentran ese día. Es un momento que también se aprovecha
para evocar las experiencias de la sesión anterior a fin de que sirva de arranque de la
actividad del día.
Trabajo tónico. Donde se realizan movilizaciones y actividades de respiración y
relajación que permiten reconectar con una sensación de bienestar corporal.
Fase de juego y relación. Trabajándose con diversas movilizaciones y materiales que
facilitan la interacción, el placer sensoriomotor y la creatividad. Por ejemplo, pueden
pasarse una pelota o moverse al ritmo de una música de su gusto, etc.
Reapropiación y conciencia corporal. Donde alguna actividad sencilla de masaje, así
como comentar las sensaciones vividas durante la sesión.
Despedida. En la que es grupal. realiza algún comentario que ayude a tomar
conciencia grupal.
Finalmente, el encuadre es una preparación para la acción y que puede ser flexible
según las necesidades del grupo y del proceso de formación, lo que demuestra una
comprensión profunda de la dinámica del encuadre en la formación corporal.
Como segunda parte de la pregunta, en el contexto de la psicomotricidad y la
enseñanza en general, los términos propuesta, consigna, y ejercicio tienen significados
y usos específicos, lo cual es importante diferenciarlos para comprender mejor sus
aplicaciones. A continuación se presenta una definición y diferenciación de cada uno:
Propuesta:
La propuesta es una invitación abierta a participar en una actividad o experiencia, sin
una estructura rígida ni directrices específicas. Se caracteriza por ser flexible,
permitiendo que los participantes la interpreten y la desarrollen según sus propios
intereses y capacidades.
Uso: Se utiliza en situaciones donde se busca fomentar la creatividad, la exploración
libre y la autoexpresión. En psicomotricidad, una propuesta podría ser ofrecer
diferentes materiales (pelotas, aros, cuerdas) y dejar que el grupo los utilice como
desee.
Consigna:
La consigna es una instrucción clara y directa que indica cómo realizar una actividad o
tarea. Suele ser más estructurada que la propuesta y marca una dirección específica
que los participantes deben seguir.
Uso: Se utiliza cuando se desea lograr un objetivo concreto o desarrollar una habilidad
determinada. En psicomotricidad, las consignas permiten encuadrar las actividades
para trabajar competencias específicas (equilibrio, coordinación, lateralidad, etc.).
Ejercicio:
Un ejercicio es una actividad con una estructura definida que generalmente tiene el
propósito de desarrollar una habilidad, destreza o capacidad específica. Los ejercicios
suelen ser repetitivos y tienen un objetivo claro relacionado con el aprendizaje o el
desarrollo físico o cognitivo.
Uso: Los ejercicios se utilizan cuando se quiere entrenar o desarrollar una habilidad
concreta. En psicomotricidad, puede referirse a ejercicios de equilibrio, coordinación o
fuerza. A diferencia de la propuesta y la consigna, el ejercicio suele estar diseñado
previamente y se aplica de manera uniforme a todos los participantes.
Los cuatro ejes a observar en la Psicomotricidad son: el cuerpo, el espacio, el
tiempo, y la relación. Dentro de estos contenidos se encuentran criterios
psicomotores a observar en personas mayores: esto no llega a ser un instrumento, ni
tampoco una guía acabada, solo orientadora (Carta, C. M., 2019, pp. 57 y 58):
CUERPO ESPACIO TIEMPO RELACIÓN
-Tono de base y -Como lo inviste, lo -¿Está orientado -De la persona
de actividad. recorre, modo de usar temporalmente? consigo misma.
-Organización el espacio. Fecha (día, mes y -Relación con
postural. Melodía -Qué espacio ocupa, año), hora, los demás
cinética. Actitud. utiliza, habita. momento del (conductas
-Respiración -Qué planos utiliza día/noche. - observables:
-Equilibrio: frecuentemente, o Nociones desinhibición,
Unipodal y puede reconocer: alto, temporales: Antes, apatía.
bipodal medio y bajo. ahora, después, Relaciones con
Dinámico y -Nociones espaciales: mañana, pasado figuras de
estático. Las reconoce? mañana, ayer, antes autoridad.
-Lateralidad: (arriba-abajo, adentro- de ayer, la semana Relación con
manual, ojo, pie, afuera, adelante- próxima. otro género.
auditiva. atrás, un lado- otro, -Reconoce y puede -Relación con
-Reacciones de entre, a través, etc.). ordenar los días de los objetos.
prestancia. Puede identificarlas la semana? ¿Los -Relación con el
-Coordinación: en el propio cuerpo; meses del año? espacio.
Dinámica puede ubicar su ¿Las estaciones? -Relación con el
general. cuerpo en el espacio; -Componentes tiempo.
Viso- cómo se acomoda el observables del
motriz: cuerpo en el espacio; tiempo: reconoce y
óculo- relación entre los puede utilizar
manual y objetos en el espacio. intervalos de tiempo
óculo- -Identifica un espacio o de secuencias
pedal. personal y un espacio temporales.
-Control inhibitorio: social. Tiene registro -¿Identifica el inicio,
motriz, lenguaje y de Proxemia. el desarrollo, el
conducta. -Espacio gráfico: cierre y la pausa
-Motricidad gruesa topológico, proyectivo durante la sesión?
y motricidad fina y euclidiano. Cómo es Puede permanecer
(manual y facial). la planificación del en ella.
-Praxias globales y uso del espacio, no -¿Tiene rutinas?
finas. La Praxia es habla también del uso puede
Función Ejecutiva. de la función flexibilizarlas?
-Gnosias. ejecutiva. -Hay registro de los
-Esquema -Logra actividades de pasajes de una
corporal: Se Viso - construcción? actividad a otra, de
evalúa señalando -Se orienta en el un momento a otro,
y nominando en el espacio amplio sin de un encuentro al
propio cuerpo y en necesidad de un siguiente.
el del examinador, apoyo perceptivo -Ritmo: ¿cómo es
las partes del concreto? ¿Se orienta su ritmo interno?
cuerpo. en el espacio Puede adecuarse a
-Imagen corporal. gráfico(plano)? un ritmo externo.
-Organización -Puede representarse -Puede ordenar las
viso-perceptiva y el espacio. acciones y
perceptivo-motriz. secuencias en el
Procesos de tiempo.
análisis y síntesis
-Representación
Como dice la autora Carta, C. M.(2019) esto es una grilla orientadora, que debiera
desarrollarse y sistematizarse, a los fines de poder construir un perfil psicomotor.
Puede ampliarse con algunos aspectos de la BPM (Batería Psicomotora) de Vítor Da
Fonseca. Este autor plantea 7 factores psicomotores: Tonicidad - Equilibrio-
Lateralidad - Noción de cuerpo - Estructuración espacio-temporal - Praxias globales -
Praxias finas. Estos mismos (factores) se encuentran en relación con el modelo
explicativos del funcionamiento del cerebro de Luria Alexander (modelo
psiconeurológico):
Primera Unidad Funcional: de regulación tónica, de alerta y de los estados
mentales. Psicomotrizmente está constituida por: Tonicidad, Equilibrio
Segunda Unidad Funcional: de recepción, análisis y almacenamiento de la
información. Psicomotrizmente está constituida por: Lateralidad, Noción del
cuerpo, Estructuración espacio temporal
Tercera Unidad Funcional : programa, regula y verifica la actividad mental.
Psicomotrizmente está constituida por: Praxia global, Praxia fina
Componentes de la Función Ejecutiva (es un conjunto de habilidades cognoscitivas
que permiten la anticipación y el establecimiento de metas, el diseño de planes y
programas, el inicio de las actividades y de las operaciones mentales, la
autorregulación y la monitorización de las tareas, la selección precisa de los
comportamientos y las conductas, la flexibilidad en el trabajo cognoscitivo y su
organización en el tiempo y en el espacio):
Componentes conductuales Componentes cognitivos
Inhibición comportamental Flexibilidad cognitiva/mental
Flexibilidad Conductual Atención voluntaria
Iniciativa Regulación emocional
Organización de materiales Memoria Operativa
Cognición social Planeación/Organización
Concentración Autocontrol/ automonitoreo
Monitoreo Tiempo de reproducción
Metacognición
Resolución de problemas
Nos hemos válidos: intervención ptz - encuadre-mediadores-factores psicomotores-
competencias -
Es por ello que desde la intervención psicomotriz se pretende, a través de un abordaje
corporal, desarrollar las posibilidades y capacidades de la persona para desenvolverse
y adaptarse al medio en el que se desempeña. (Carta Castellani, 2018, p. 55-56)
Es importante destacar el encuentro intergeneracional que tiene lugar en el taller,
donde ambas generaciones se nutren a partir del intercambio bidireccional, se
promueven las relaciones abiertas, tolerantes, el no enjuiciar al otro, reforzar la
interacción y establecer lazos emocionales, habilitando momentos de escucha atenta,
respeto mutuo y el reconocimiento aflorando lo mejor de cada uno (García Olalla,
2014, p. 45). En estos encuentros, tanto las concurrentes como los estudiantes,
forman un lazo social, compartiendo su tiempo, aprendizaje mutuo y nuevas
perspectivas. Consideramos también, que las personas mayores transmiten
experiencia y habilidades, mientras que los jóvenes adultos podemos ofrecer una
nueva perspectiva del movimiento y creatividad, siendo ambos beneficiados de la
diversidad de habilidades y experiencias. Este tipo de encuentro ayuda a romper
barreras generacionales y crear un ambiente de colaboración, respeto y afecto mutuo.
La gerontopsicomotricidad como disciplina de transformación
La meta actual de la gerontopsicomotricidad, es lograr en la persona mayor la máxima
integración posible en la forma de seguir con las actividades y roles a los que está
habituado en la sociedad. Para ello se trabaja en diferentes niveles, aspectos
emocionales, aspectos instrumentales, la imagen corporal, la autoestima, las
sensaciones y los valores, intentando transitar el proceso de envejecimiento de forma
positiva, activa y participativa desarrollando así factores de protección y hábitos
saludables que protejan de factores de riesgo que originan una vejez negativa e
invalidante.
En esta línea Mila (2013), considera que la gerontopsicomotricidad tiene una
perspectiva interdisciplinaria en tanto integra conocimientos y disciplinas que dan lugar
a nuevos saberes que demuestran que se puede aprender a envejecer
satisfactoriamente, lo que significa apropiarse de una vejez exitosa, desde la propia
singularidad en cuanto a la forma de envejecer como en la tonalidad afectiva que la
acompaña, fortaleciendo paralelamente, a partir de la formación de recursos humanos
especializados en el área, la responsabilidad intergeneracional que nos compete como
estudiantes y futuros psicomotricistas desde una mirada disciplinar más humanizante
hacia esta etapa del ciclo vital.
El estudiante al transcurrir por la práctica profesionalizante va adquiriendo diferentes
competencias. Camps y Mila (2011) plantean que son: el encuadre de trabajo, la
expresividad psicomotriz, el cuerpo en relación, la disponibilidad para el trabajo en
grupo, la dinámica emocional, la articulación teórica y la articulación práctica (p. 61).
La formación corporal-personal es un puente fundamental para que los futuros
profesionales construyan de manera constante sus competencias. Al vincular la teoría
con la práctica y lo vivenciado con el modo de ser y hacer, se fomenta un aprendizaje
continuo que permite desaprender y reaprender a lo largo de la vida. De esta manera,
cada estudiante o profesional desarrollan estilos propios, posicionamientos subjetivos
y con un sustento teórico-práctico. Las experiencias de aprendizaje significativas se
convierten así en un proceso dinámico y permanente, que acompaña a las personas a
lo largo de su trayectoria profesional.