Tema: “Dios el Centro de la Familia”.
Lectura: Salmo 128.
Oración: Orar por la palabra leídas, y por el mensaje de esta noche para que Dios bendiga
nuestra vida y nuestra familia a través de su palabra.
Por: Familia Del Orbe Soldevila.
1. DEFINICIONES
1) Centro:
Del lat. centrum, y este del gr. κέντρον kéntron 'aguijón', 'punta del compás en la que
se apoya el trazado de la circunferencia', 'centro'.
Punto interior que se toma como equidistante de los límites de una línea, superficie o cuerpo.
2) Familia:
Grupo de personas formado por una pareja (normalmente unida por lazos legales o religiosos),
que convive y tiene un proyecto de vida en común, y sus hijos, cuando los tienen.
La palabra familia proviene del latín famulus que significa 'sirviente' o 'esclavo'. En efecto,
antiguamente la expresión incluía los parientes y sirvientes de la casa del amo.
Según la sociología, el término familia se refiere a la unidad social mínima constituida por el
padre, la madre y los hijos.
2. FUNCIÓN SOCIAL DE LA FAMILIA
Es la responsabilidad de la familia promover la educación y el buen comportamiento ante el
medio social. Asimismo, educar a sus miembros bajo los valores morales y sociales, esenciales
para el proceso de socialización del niño.
En un escenario ideal, en la familia debe prevalecer la armonía, confianza, seguridad, respeto,
afectos, protección y el apoyo necesario ante la resolución de problemas.
En este sentido, la familia tiene al menos dos funciones, una referida a los niños y otra a los
adultos:
1. En cuanto a los niños, la familia tiene por función formarlos para que estos aprendan a
salir de sí mismos y a relacionarse con las demás personas en igualdad, y respeto a las
necesidades.
2. En cuanto a los adultos, brindar espacios para superar la instalación en sus rutinas y
crear actitudes de apertura, flexibilidad, solidaridad y encuentro mutuo.
La familia es la unidad básica de la sociedad, independientemente de las características
culturales que posea y se espera de ella que, de acuerdo con sus posibilidades, cubra las
principales necesidades de sus miembros y trasmita a las nuevas generaciones los valores
culturales, morales y espirituales de cada sociedad. Por otro lado todas las familias cambian a
lo largo del tiempo debido a la propia transformación de sus componentes, siendo la mayoría
de estos cambios habituales y típicos: se constituye una familia; nacen los hijos; estos crecen y
se desarrollan; asisten a la escuela; se forman en una profesión o carrera; y generalmente
abandonan el hogar para formar su propia familia. Cada una de estas transiciones requiere que
la familia cambie, que reinicialice sus prioridades y que reorganice las nuevas perspectivas de
esa nueva etapa de la vida.
3. DESARROLLO
Dios tiene que ser el centro de la familia, para que todas estas etapas se den con éxitos. Y le
damos el centro a él cuándo vivimos para él, cuando leemos y estudiamos su palabra, les
buscamos en oración. La familia es la clave de todo lo que Dios quiere hacer en el mundo.
En Deuteronomio 6, el señor nos dice: 4 »Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el
único Señor. 5 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus
fuerzas. 6 Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. 7 Incúlcaselas continuamente
a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te
acuestes y cuando te levantes. 8 Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como
una marca; 9 escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades.
El amor a Dios no se impone, se modela, se inspira y se transmite de padres a hijos cuando es
parte de una experiencia cotidiana. Significa una relación que transmite vida, alegría, gratitud,
paz, esperanza, ilusión y fe.
Porque nuestros hijos necesitan que como familia tengamos una vida espiritual fuerte,
constante, auténtica y llena de ilusión y alegría. Porque ellos necesitan tener fe, esperanza y
ánimo para encarar la vida por ellos mismos.
El diablo sabe que si destruye la familia, destruirá los planes de Dios para la humanidad.
Es por esto que es muy importante que entendamos cómo funciona la familia, y que ésta, tiene
más que ver con lo que Dios quiere hacer, que con lo que nosotros queremos hacer.
Por lo tanto si queremos cumplir con la voluntad de Dios en la tierra y queremos que Su
propósito se cumpla en nosotros, no podemos hacerlo solos, necesitamos que él sea el centro
de nuestra familia.
Una de las cosas más difíciles de entender y más en este tiempo que todos los cañones del
enemigo están apuntados a la familia, es el tema de la autoridad y los roles de cada uno dentro
de la familia.
4. CUANDO DIOS ES EL CENTRO EN LA FAMILIA, ESTA SERA FUNCIONAL.
La principal característica de una familia funcional es que funcionan en base a los principios
bíblicos, teniendo límites claros, roles claros y definidos, comunicación abierta y explícita y
capacidad de adaptación al cambio.
Las relaciones afectivas entre todas las personas pertenecientes a la familia se dan de manera
primero vertical (Dios) y luego horizontal.
Se reconoce la autoridad de Dios delegada a cada uno entre los padres y los hijos y entre los
esposos.
En una familia funcional NO todo es democrático. Muchas familias dejan de ser funcionales
cuando se invierten los roles; por ejemplo cuando los hijos mandan a los padres, o la esposa
toma el rol del esposo y cuando la jerarquía se confunde con el autoritarismo.
Por eso, en una familia donde Dios es el centro:
a) Las casadas están sujetas a sus maridos. (Efesios 5.22–24 RVR60).
Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de
la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así
que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
b) El esposo ama a su mujer como Cristo amo a la iglesia. (Efesios 5.25–27 RVR60).
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo
por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin
de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa
semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
c) Los hijos son obedientes. (Efesios 6.1–4 RVR60).
Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu
madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida
sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en
disciplina y amonestación del Señor.
d) Y los padres no provocan a iras a los hijos. (Colosenses 3.20–21 RVR60).
Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. Padres, no exasperéis
a vuestros hijos, para que no se desalienten.
Este es el diseño de Dios para la familia, y cuando cada uno ocupa su lugar y se preocupa por
funcionar de la manera que Dios lo estableció, las cosas pueden cambiar.
Lo cierto es que, a pesar de que llamemos “funcional” a una familia, eso no significa que la
familia sea perfecta. Todas las familias se encuentran con obstáculos al momento de atender
las personalidades propias de cada integrante de la familia, las cuales son muy diferentes entre
sí.
5. TOMANDO MI LUGAR.
Jeremías 31.1 RVR60
En aquel tiempo, dice Jehová, yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellas me serán
a mí por pueblo.
Quién es el centro en mi familia, entonces?
La mayoría, estamos preocupados por tratar de que nuestra familia funcione de acuerdo a como
a mí me parece que tendría que funcionar. Y de esa manera nos convertimos en el centro de la
familia, cuando debería ser Dios.
La propuesta de Dios es ser él el centro de la familia. Erróneamente muchos pensamos que la
familia es nuestra, si bien es cierto que pertenecemos a una familia, la familia es de Dios.
Por lo tanto yo tomo mi lugar, porque es el lugar que Dios me dio al ser parte de la familia que
soy.
Al tomar mi lugar estoy poniendo a Dios como el centro de mi familia.
No se olviden de sus familiares y de honrar a los padres.
Muchos encuentran en la iglesia la familia que nunca tuvieron o que tuvieron mal. Pero es muy
importante, justamente por pertenecer a la familia de Dios, de no olvidarse de la familia en la
cual Dios te trajo al mundo.
Debemos perdonar, amar y mostrar la misericordia de Dios sobre nuestros familiares.
Por último, en el Salmo que leímos, Salmo 128, podemos ver que si tenemos a Dios como
centro de nuestra familia, y con temor a él, entonces seremos bienaventurados, estaremos bien
aun con lo poco que tengamos, porque con eso seremos prosperados, en nuestro hogar habrá
paz, alegría, gozo.
6. CONCLUSIÓN:
No te preocupes si tu familia no es funcional… hay muchas historias en la biblia donde vemos
que Dios uso personas poderosamente en medio de familias disfuncionales, como la de José y
llegó a ser un prototipo de Cristo.
Lo que sí debes preocuparte o más bien ocuparte es en hacer caso a los mandatos del Señor y
comenzar a funcionar con Dios como centro de tu familia, porque obtendremos los siguientes
beneficios.
1. Ponemos el fundamente ético y moral que guía a la familia.
2. Transmitimos fe y esperanza a nuestros hijos.
3. Enseñamos a nuestros hijos a confiar en Dios.
4. Creamos una costumbre que nunca se olvida.
5. Nos une como familia.
6. Sabemos acudir a Dios en medio de la crisis.
7. Es una contención para la familia en los momentos cruciales.
8. Nos enseña a dialogar como familia y a escucharnos unos a otros.
9. Nos muestra el camino al éxito duradero.
10. Nos enseña a disculpar el error y a pedir perdón cuando nos equivocamos.
Dios les bendiga muchos….