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El sistema penal es criticado por su incapacidad para resolver conflictos y por perpetuar estigmas, siendo una herramienta represiva que simplifica la complejidad social. Se argumenta que la criminalización no reduce la violencia y que las cárceles funcionan como campos de exterminio legales, reflejando deseos de exterminio en lugar de ofrecer soluciones efectivas. La autora aboga por alternativas a la penalización que fomenten la resolución de conflictos a través de la empatía y la interdependencia comunitaria.
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El sistema penal es criticado por su incapacidad para resolver conflictos y por perpetuar estigmas, siendo una herramienta represiva que simplifica la complejidad social. Se argumenta que la criminalización no reduce la violencia y que las cárceles funcionan como campos de exterminio legales, reflejando deseos de exterminio en lugar de ofrecer soluciones efectivas. La autora aboga por alternativas a la penalización que fomenten la resolución de conflictos a través de la empatía y la interdependencia comunitaria.
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Leonor Silvestri

STRANGE FRUIT SUS LEYES NOS HARÁN MÁS FASCISTAS. EXTRAÑO


FRUTO LÍCITO EL DESEO DE EXTERMINIO

Southern trees bear strange fruit


¿ Qué resuelve y a quién contenta el sistema penal? Sin duda, nada.
Pero sabemos de sus efectos. Uno de los principales: la obturación
de mecanismos paralelos de resolución de conflictos, por mencio-
nar solo uno muy abarcativo.
Blood on the leaves and blood at the root El sistema penal es una máquina burocrática industrial de estigma-
Black bodies swinging in the southern breeze tización que reduce las complejidades a estereotipos, donde una misma
tipificación es utilizada para distintos sucesos sin que exista el más
Strange fruit hanging from the poplar trees mínimo gris por los caminos. De hecho, la vida social no es factible de
ser vivida o resuelta a través de la penalización y punitivización de todos
sus exabruptos, fenómenos y estallidos.
Pastoral scene of the gallant south Pero peor que el sistema penal son las subjetividades que funcionan
The bulging eyes and the twisted mouth a nivel molecular más microfacistamente que el mismísimo sistema
penal, que de acuerdo a esta lectura se trata de otro de los aparatos
Scent of magnolias, sweet and fresh
represivos del estado, a partir de la sacralización y divinización de la
Then the sudden smell of burning flesh democracia parlamentaria y sus poderes, entre ellos el judicial, y demás
de sus ficciones. De allí que algunas de las tendencias que intentan no
apelar a los mecanismos represivos sostengan una política de la preven-
Here is fruit for the crows to pluck ción tanto como de la resolución de conflictos por otras vías, un sistema
de interdependencia empática comunitaria entre deseos para contra-
For the rain to gather, for the wind to suck
rrestar los efectos del sistema penal que se ejecuta más allá de las vo-
For the sun to rot, for the trees to drop luntades de las personas que formen parte en el proceso. Es decir, no se
trata de malas leyes, justicia patriarcal o jueces corruptos que pueden
Here is a strange and bitter crop
ser reemplazados, sino de otro sistema —no necesariamente pacífico o
no conflictivo o impoluto— de solución que subjetive a quienes partici-
pen en otro sentido y no les erija en jueces supremos sedientos de sangre
y abone las arcas imperiales de la industria carcelaria, de la cual el siste-
ma penal no puede desdecirse.
En el telón de fondo de los movimientos punitivistas, del cual los fe-
minismos hegemónicos y profesionales y el imperialismo gay con su
pink washing hacen parte, les guste o no, lo que se encuentra es por un con nuestro beneplácito, la privación sistemática e institucional de
lado un tremendo miedo negacionista a la violencia y la incapacidad o la libertad, la atención médica, y conduce a una gran cantidad de
desinterés de ver quién la fomenta y a qué fines e intereses responde, población sometida a ataques físicos y violencias varias.
como si el sistema penal no fuera violento, o como si la cesión del mo- 9. La criminalización por supuesto aumenta la industria punitiva
nopolio de la legítima violencia por vía judicial fuera menos violenta. y todos sus aparatos.
Por algún motivo el verdugo llevaba cubierto el rostro en su oprobioso y
necesario oficio cuando compartía cadalso con la víctima propiciatoria Pero en el fondo de los deseos exterminadores más devastadores
que religaba a las comunidades en torno a un crimen legal. de los seres humanos se encuentra un cuento contado una y mil veces
De allí que este afamado estudioso trans, Dean Spade, en su texto ya hasta creer en él: que quién mal anda mal acaba, cuando para terminar
clásico,1 derribe una serie de mitos sociales que configuran nuestra so- mal, solo hace falta que sea necesario un chivo expiatorio, y el resto se
ciedad contra la usual tendencia asimilacionista de festejar fuerzas de monta. De allí la necesidad extrema de desmitificar el sistema penal, la
ocupación trans: cárcel, las legalidades, y la industria de la judicialización.
1. Criminalizar o patologizar no detiene ni reduce la violencia. Por supuesto, siempre que se intenta dar este debate no falta quien
nos haga —y no se haga— la pregunta de qué a hacer con ciertas figuras
2. La cárcel está llena de gente pobre, marginalizada, racializada
de lo más repulsivo, como el violador, en vez de pensarnos contra carce-
y discapacitada. leros y represores y organizarnos contra ellos y en torno a ellos sin solu-
3. Todo el mundo viola leyes porque una vida dentro de la legali- ciones maniqueas, porque en última instancia soportar la complejidad
dad absoluta es imposible, porque la legalidad está hecha, siguien- de que las cosas no son «o esto o aquello» es el precio que se abona por la
do a Foucault, para singularizar y construir al criminal. lucidez de entender que tanto los derechos para una película como para
4. Las mayores violencias suceden entre personas que se conocen. otra ya estaban vendidos en ambos casos, solo que cuando se trató de
5. La violencia sexual y de género es tanta que no es realista ence- Aileen Wournos se la necesitaba en la silla eléctrica y cuando se trató del
rrar a todo el mundo. mediático caso #metoo del asqueroso de Harvey Weinstein el contrato de
“When this is all over” se lo manejaba él, y acá sigue en pie.
6. La criminalización y patologización, además de una cesión sin
remedio de poder, supone no aprender jamás cómo lidiar con los
conflictos.
7. Las personas más peligrosas y violentas son personas legales
del bien: banqueros, empresarios, militares, policías, etc.
8. Las cárceles son campos de exterminio legales cuya función es
canalizar dentro de un marco político aceptable nuestros deseos
de exterminio a través de instituciones, que suponen asimismo,

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