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Textos

Cronos, titán del tiempo, castró a su padre Urano y se convirtió en tirano al devorar a sus hijos, hasta que Zeus lo destronó. Saturno, su equivalente romano, fue asociado con la agricultura y celebrado en las Saturnales. Afrodita y Venus, diosa del amor, nacieron de mitos relacionados con Cronos, mientras que Ares y Marte, dioses de la guerra, tienen historias entrelazadas en la mitología griega y romana.

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Cronos, titán del tiempo, castró a su padre Urano y se convirtió en tirano al devorar a sus hijos, hasta que Zeus lo destronó. Saturno, su equivalente romano, fue asociado con la agricultura y celebrado en las Saturnales. Afrodita y Venus, diosa del amor, nacieron de mitos relacionados con Cronos, mientras que Ares y Marte, dioses de la guerra, tienen historias entrelazadas en la mitología griega y romana.

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Cronos

El titán Cronos, dios del tiempo, era hijo de Urano, dios del cielo, y de Gaya, diosa de la tierra. Urano fue cruel
con su esposa, sus hijos, los titanes, los 100 gigantes armados y los cíclopes. A éstos los mantuvo prisioneros
en el cuerpo de su madre, encerrados en lo más profundo de la tierra para que no viesen la luz. Gaya sufrió
dolores terribles como consecuencia de esto. Con la ayuda de una hoz que le había dado su madre, Cronos
castró a su padre y se hizo con el control del universo. Se casó con su hermana Rhea y pronto se convirtió en
un tirano como su padre. Volvió a encerrar a los cíclopes y devoró a sus propios hijos al nacer, ya que le habían
anunciado que uno de ellos le destronaría, Hestia, Deméter, Hera, Hades y Poseidón, sus hijos mayores,
sufrieron este martirio Cuando Rea dio a luz a Zeus, el más pequeño de todos, le dio a su marido una piedra
envuelta en sábanas y dejó que la ninfa alimentase a Zeus en Creta. Cuando el dios se convirtió en un adulto,
hizo que Cronos vomitase a sus hermanos Hestia, Deméter, Hera, Hades y Poseidón con la ayuda de Metis, la
personificación de la inteligencia y la sabiduría. Los romanos identificaron a Cronos con Saturno. Las
Saturnales, fiestas en su honor, eran uno de los acontecimientos más esperados en Roma.

Saturno

Saturno era un dios romano con una historia similar a la de Cronos de la mitología griega. A menudo
representado en el arte empuñando una guadaña, se lo consideraba un dios agrícola, especialmente asociado
con el grano. La fiesta de las Saturnales, que lleva su nombre, era uno de los eventos más importantes y
animados del calendario romano y el dios también tenía un templo importante dedicado a él en el Foro romano
de Roma. La mitología griega y la romana están entrelazadas y para muchos parecen ser la misma. Si bien los
nombres de los dioses y diosas pueden ser diferentes (Zeus se transformó en Júpiter mientras que Hades se
convirtió en Plutón), sus diversos roles y posiciones en la sociedad son bastante consistentes. Desde el
momento en que los romanos entraron en contacto por primera vez con los griegos, su sociedad nunca volvió a
ser la misma y se helenizó, aunque a regañadientes. Los romanos admiraban todo lo griego. Las familias más
ricas y poderosas de Roma incluso contrataban tutores griegos para sus hijos varones. La literatura, el arte, la
filosofía y sobre todo, la religión de la República, y más tarde del Imperio romano, cambiarían para siempre. Uno
de los mejores y más tempranos ejemplos de esta transformación religiosa giraría en torno a un paria: un dios
expulsado de Grecia pero que encontró un hogar en las colinas de Roma. Su nombre era Saturno.

Algunos autores creen que Saturno existió en la mitología romana mucho antes de la "invasión" de la religión
griega y lo asocian con el dios etrusco Satre; sin embargo, si esto es cierto o no es totalmente especulativo. A
medida que la religión griega se romanizó más, Saturno o Saturnus, frecuentemente representado sosteniendo
una guadaña, se asoció más estrechamente con el dios griego Cronos; el dios que devoraba a sus propios hijos
y señor del universo. Era hijo de Urano (cielo) y Gea (tierra). Después de que Zeus y sus hermanos (Poseidón y
Hades) triunfaran sobre los Titanes, Saturno fue expulsado del hogar de los dioses griegos, el monte Olimpo.

según la leyenda, Saturno se instaló en el Lacio, la futura ubicación de Roma. A su llegada fue recibido por el
dios romano Jano, la deidad de dos caras, el dios del principio y del fin. Saturno rápidamente se estableció allí,
fundando incluso la cercana ciudad de Saturnia. Según un antiguo mito, Saturno gobernó sabiamente el Lacio
durante su edad de oro, una época de gran prosperidad y paz. Fue durante esta época cuando se le asoció más
estrechamente con la agricultura (como dios de las semillas), de ahí su típica representación en el arte
sosteniendo una hoz. Instruyó al pueblo sobre los principios básicos de la agricultura y la viticultura (la
producción de uvas). También ayudó a los lugareños a deshacerse de sus costumbres "bárbaras" para adoptar
un estilo de vida más cívico y moral.
La diosa Afrodita

Afrodita, es la diosa del amor y la belleza, y se identifica en Roma con la antigua divinidad itálica Venus. Según
una tradición es hija de Urano y según otra de Zeus y Dione. Su nacimiento ocurre en el momento que Cronos
corta los genitales de su padre Urano y los lanza al mar, de donde surge luego Afrodita. De ahí que se le
conozca como “la diosa nacida de las olas” o “nacida del semen de dios”. Una vez que salió del mar, Afrodita
fue llevada por los vientos Céfiros, primero a Citera y luego a Chipre, donde las Horas la vistieron y la guiaron a
la morada de los Inmortales. Afrodita primero, se casó con Efesto , pero estaba enamorada de Ares. Mientras
los enamorados se entregaban a la pasión en una madrugada, en el lecho de Afrodita, Efesto celoso les había
puesto una trampa, pues el Sol le había contado que su amada le estaba siendo infiel. Cuando los amantes se
dieron cuenta ya estaban atrapados en una red mágica que tenía el esposo de la bella diosa, y éste fue a llamar
a todos los dioses para que fueran testigos del engaño. Todos se burlaron del asunto, pero Poseidón pidió
clemencia y por eso Afrodita y Ares fueron liberados. La diosa avergonzada huyó a Chipre, mientras que Ares
se fue a Tracia. Sin embargo, sus amores tuvieron fruto y de tal unión nacieron Eros (dios del amor) y Anteros,
Deimo y Fobos. Además de Ares, Afrodita estuvo involucrada amorosomente con Adonis y Anquises con quien
tuvo a Eneas y a Lirno. Pero, la diosa fue especialmente conocida por sus maldiciones e iras, pues cuando
alguien caía en la desgracia de ofender a la diosa, se condenaba a tormentos terribles. Los animales favoritos
y a quienes protegía eran las palomas, y estas aves arrastraban su carro. Sus plantas eran la rosa y el mirto.

La diosa Venus

La diosa Venus, fue en un principio la diosa romana de los jardines y los campos, aunque posteriormente se la
equiparó con Afrodita, la diosa griega del amor y la belleza, con la diosa Astarté de los fenicios o con Urán, la
deidad de los etruscos. Aunque venerada en Roma, la historia de su nacimiento y vida proviene de los mitos
griegos, y apenas fue modificada por los romanos, el único aspecto que se cambió ligeramente fueron las cotas
de sensualidad y crueldad que mostraba en los mitos griegos y que fueron suavizadas por los romanos. En
cuanto a su nacimiento, existen dos leyendas distintas sobre ello, una nos habla de que una gran concha de mar
era mecida por las aguas del Mediterráneo hasta que por azar fue a parar a las costas de la isla Citérea, donde
el choque la hizo abrirse y de su interior surgió la diosa. Desde ese mismo instante, Venus fue conducida ante la
presencia de los dioses del Olimpo, donde fue agasajada y cortejada por éstos de manera gentil. La otra
versión, un poco más cruda, nos cuenta que Saturno mutiló los genitales de su padre y éstos cayeron al mar. De
ellos y la espuma del mar nació Venus, siendo también en esta versión llevada ante los dioses olímpicos.

Sea cual fuere su origen, lo que nos recalca la leyenda es que todos los dioses competían por su amor, siendo
su ferviente deseo el desposarla, hasta que Júpiter ordenó que se debería casar con el herrero del Olimpo,
Vulcano, creador del rayo que sirvió a Zeus para vencer en combate a los gigantes. Pero Venus no vio esto con
buenos ojos, ya que despreciaba a su marido por ser cojo, así que incurrió en la infidelidad y su lista de amantes
no fue precisamente corta. Entre ellos estaban el siempre beligerante Marte de cuya unión nació Rómulo, Adonis
el pastor, Poseidón, Eneas y Mercurio entre los más renombrados. Otros hijos de Venus son Cupido (que luego
tomaría su relevo como deidad del amor) y Anteros.

En sus representaciones, es común verla sentada sobre un carro tirado por aves, y en su pelo una corona de
rosas y mirto. Por otra parte, por todos es conocida la escena de la diosa surgiendo de la concha, aunque esta
escena sólo representa su nacimiento. De vivo temperamento y corazón inquieto, se la asocia con la belleza, el
amor y la fertilidad, además de tener el poder de convertir en inmortales a las personas enamoradas, y también
se dice de ella que por donde pasa florecen y crecen las plantas.
ARES

Ares era hijo de Zeus y Hera, por tanto dios e inmortal, y pronto se proclamó como dios de la guerra. Entre sus
luchas a muerte, (en las que siempre se presentaba con su coraza, su escudo, su lanza, su espada y su casco),
podemos citar la que concluyó con la muerte de Halirrotio, hijo de Poseidón Compañeros de aventuras de Ares,
fueron su hermana Eris, y sus hijos Fobos y Deimos, (Terror y Temor, hijos nacidos de la diosa Afrodita). En
otra ocasión, mientras Ares estaba con Afrodita, (con quien tuvo también otro hijo llamado Eros), el dios de la
guerra encomendó al inexperto Alectrión la guarda y custodia de la puerta para que nada ni nadie entrase, pero
he aquí que éste se durmió en la guardia y Helios, el dios Sol, se coló en la estancia. Desde entonces, Alectrión,
al que Ares convirtió en gallo, canta cada mañana cuando el sol aparece por el horizonte. Este dios fue conocido
en Roma como Marte. Ares, dios Olímpico, no es recordado precisamente por sus hazañas, como se puede ver,
sino más bien por su ansia eternamente insatisfecha de violencia y muerte y por lo mal parado, herido y
humillado que solía terminar en las pelas en las que se metía. El mito de Marte es fundamental para entender la
cultura romana, pues este fue uno de los dioses más trascendentales de dicho pueblo. Según la tradición este
fuel padre de los gemelos Rómulo y Remos que fundarían Roma. También es conocido por ser el dios de la
guerra entre los latinos, un pueblo prolífico en la guerrera.

MARTE

El dios de la guerra fue hijo de Júpiter y Juno, quien quedó encinta del dios bélico gracias a una flor. Cuando
nació Minerva, diosa de la sabiduría, Juno huyó del Olimpo a causa de sus celos. Una vez en la Tierra pidió asilo
a Flora, en uno de sus templos. La diosa de los campos le aconsejó buscar una flor en el corazón de los jardines
del templo. La diosa Juno encontró una flor blanca, que era Júpiter transformado. Juno dio a luz a Marte cuando
llevó la flor a su regazo. Se dice que Marte fue criado entre los titanes y educado por ellos. La naturaleza
guerrera del dios se debe a que fue educado por los antiguos gobernantes del mundo. Estos lo instruyeron en
las artes de la guerra e hicieron de él un experto y eficaz comandante. Para los latinos, sabinos y etruscos Marte
fue el dios a quien encomendaban sus campañas bélicas. Venus. Las tradiciones refieren que la esposa del dios
fue Belona. Sin embargo, la belleza insuperable de Venus lo llevó a cometer actos infieles. Esto dio lugar a un
conflicto divino, pues la diosa era esposa de Vulcano. Se dice que el guardián encargado de vigilar mientras los
dioses infieles se entregaban al amor fue sorprendido por Vulcano. Esta afrenta le costó la expulsión del Olimpo
a Marte, quien castigó al vigía convirtiéndolo en gallo. Marte también se entregó a los placeres con Rea Silva,
madre de los gemelos Rómulo y Remo. Este sería el hecho definitivo que uniría a Marte con el pueblo romano.
Cuando Rea Silva fue internada como sacerdotisa de Vesta, el dios se infiltró en el convento. Ahí encontró a la
joven que anteriormente había visto y lo tenía obsesionado. Marte dejó encinta a la virgen de Vesta de los
gemelos que fundarían el pueblo más poderoso de la historia. Marte se representa con un varonil guerrero que
porta una lanza y un yelmo. Los mitos dicen que el dios de la guerra era acompañado de tres figuras. Delante de
él iba la Discordia, anunciando la presencia bélica de este. Detrás el Clamor y la Cólera. que describían la
naturaleza de la guerra, sus efectos y sus causas. No obstante, el dios beligerante también fue considerado
protector de la vida de los bosques en los que habitaba el pájaro carpintero y el lobo. Ambos símbolos suyos.
Los romanos confiaron los asuntos de guerra a Marte, quien los llevaría a convertirse en la cabeza del mundo.
Hay que recordar que Roma fue el imperio más grande del mundo antiguo, a base de la guerra. Al tratarse de un
pueblo tan belicoso, Marte era un dios primordial ya que guiaba las tropas latinas y garantizaba la victoria.
Además, los hijos del mismísimo dios de la guerra fundaron la ciudad romana y la defendieron con sangre. Tal
fue la influencia de esta divinidad que el día martes lleva su nombre, así como el mes marzo. Actualmente el
término marcial se utiliza para referirse a todo aquello relacionado con la guerra en honor a Marte.
DIONISO

Dioniso, hijo de Zeus y Semele, es el famoso dios del vino, sobre todo si lo tomamos en la forma de Baco, como
era considerado en la civilización romana. Dioniso fue concebido por Zeus y Semele, hija de Cadmo. Zeus le
hizo el amor en forma humana. Cuando Seleme supo de ese engaño, le pidió a Zeus verlo en su verdadera
forma de dios. Cuando Semele vio a Zeus en todo su esplendor quedó prendida fuego, pudiendo el dios salvar a
Dioniso del vientre de su madre justo a tiempo. Hizo una hendidura en su pierna e insertó ahí al pequeño dios.
De esta manera nació Dioniso poco tiempo después e Ino, hermana de Semele, se apiadó de él y lo cuidó un
tiempo. Dioniso le dio a la humanidad el vino. En Aetolia (Etolia), Dioniso fue muy bien recibido. El rey Eneo,
cuyo nombre se parece a la palabra oinos, que significa «vino» en griego, le ofreció a su esposa Altea. De su
unión nació Deianeira, futura madre de Heracles. Dioniso, agradecido, le regaló al rey el don de la viticultura.
Dioniso se casó con Ariadna, hija del rey cretense Minos, que había ayudado antes a Teseo a acabar con el
Minotauro. Según algunas versiones, Ariadna había quedado abandonada en la isla de Naxos al marcharse
Teseo, con el que había huido de Creta, y Dioniso se apiadó de ella. Otras versiones cuentan que Dioniso la
reclamó como esposa y Teseo tuvo que ha-cer el camino de regreso a Atenas en solitario Durante los festivales
dionisíacos de marzo había comedias, tragedias y juegos de sátiros en el teatro de Dioniso situado al pie de la
Acrópolis. La tragedia -del término griego tragoidia que significa «canción de cabra»- se desarrolló a partir de
canciones y bailes que representaban los granjeros disfrazados de cabras. Así, el culto a Dioniso dio origen a un
género literario que se lee y se representa no sólo en su formato original, sino que se ha ido modernizando hasta
llegar a ser lo que es hoy día con las tragedias de los autores contemporáneos.

BACO

Baco era el dios del vino y la juerga en la mitología romana. Considerado el más versátil y escurridizo de los
dioses, con un equivalente griego en Dioniso, Baco se asocia frecuentemente con el dios romano del vino Liber
Pater. Llevaba la alegría allá donde iba, pero si se le traicionaba, podía convertirse en un dios vengativo que
conducía a la locura. Baco era hijo de Júpiter y de la mortal Sémele, hija de Cadmo (rey de Fenicia) y de
Concordia (Harmonía), diosa de la armonía. Tras la muerte de Ino, Baco fue confiado al cuidado de las
Nisíades, ninfas del monte Nisa. Fue en Nisa donde el sátiro (mitad hombre/mitad cabra) Sileno se convirtió en
su guardián; educó a Baco y le acompañó en sus viajes. Según el historiador E. M. Berens en su libro Mitología,
Baco era percibido «como un joven de singular belleza, con una apariencia algo afeminada, la expresión de su
semblante es gentil y encantadora» - «la personificación de la naturaleza Cuando el joven dios se hizo adulto,
descubrió la vid. Se cree que inventó el arte de hacer vino. Después de ver cómo la gente disfrutaba de su vino,
Baco viajó por el Mediterráneo y tan al este como Siria, Egipto, Arabia y la India, plantando vides y enseñando su
cultivo. A menudo se le veía montado en una pantera, llevaba una lanza (el tirso) como cetro y viajaba en un
carro tirado por leones, tigres, panteras y linces, todos ellos sagrados para él.
Deméter

Deméter, la Ceres romana era hija de Cronos y Rea, y hermana de Zeus, Poseidón, Hades, Hera y Hestia.
Como diosa de la tierra, la agricultura y los cereales, era una de las diosas griegas más importantes.

Perséfone era la única hija de Deméter y fue concebida con Zeus. Sin el conocimiento de Deméter, Zeus la
había prometido en matrimonio a su tío Hades, que no manejó la situación con demasiado tacto. Mientras la
joven Perséfone se encontraba en Sicilia recogiendo flores en el bosque con sus amigas, el dios de la oscuridad
apareció repentinamente y se llevó a Perséfone. La muchacha soltó las flores y llamó a su madre temiendo por
su vida, pero nada se pudo hacer. Hades la había raptado y se la había llevado a su reino de los muertos.
Cuando Deméter se dio cuenta de la desaparición de su hija, empezó a buscarla. Helios, el dios del sol le dijo
que su hija estaba en el mundo de los muertos. Deméter quedó tan impresionada que llevó la sequía y la
hambruna a todo el mundo y no regresó al Olimpo, quedándose vagando por el mundo aturdida por la tristeza.
Deméter permaneció en su nuevo templo durante un año, evitando el contacto con los otros dioses. Mientras
tanto, nada creció sobre la tierra estéril. Finalmente, Zeus decidió que Perséfone debería estar parte del año con
su madre y parte del año con Hades. Cuando estuviera con su madre, el grano crecería y maduraría, y cuando
estuviera con Hades, la tierra permanecería estéril. El principio del periodo de Perséfone sobre la tierra estaba
asociado al otoño y duraba hasta el comienzo del verano, desde la siembra hasta la recolección. Durante el
periodo que pasaba en el Averno, los meses de calor a orillas del Mediterráneo hacían que la tierra
permaneciese estéril. Más tarde, quedó establecido que Perséfone estaba con Hades durante el invierno,
cuando la naturaleza descansa, y con Deméter durante la primavera y el verano, cuando la naturaleza crece. Así
es como este mito explica el paso de las estaciones.

MITO DE CERES

Ceres era la diosa romana de la agricultura, del crecimiento de las plantas y de las buenas cosechas. Podemos
reconocer a Ceres entre las representaciones romanas porque solía llevar un velo, un cetro de mando y espigas
de trigo. A veces se la representaba también con una antorcha. Sus plantas favoritas eran la amapola y el mirto;
entre las frutas prefería la manzana y la granada; y se acompañaba de animales como la serpiente o la grulla.
Ceres era hija de Saturno y hermana de Júpiter, Juno y Neptuno. Como diosa de la agricultura, Ceres viajará por
todo el mundo repartiendo semillas y enseñando a los hombres a cultivarlas. Una curiosidad: la palabra cereal
viene del nombre de esta diosa. Ceres tuvo una hija, Proserpina. Un día, el dios Plutón la raptó para casarse con
ella y Ceres se puso tan triste que todas las plantas dejaron de crecer en la tierra. Júpiter consiguió convencer a
Plutón para que dejara a Proserpina volver con su madre la mitad del año. Cuando esto ocurría, todas las
plantas y flores volvían a nacer. Para los romanos, este mito explicaba por qué existían diferentes estaciones en
el año. ¿Cómo podemos hacer a Ceres? Busca los siguientes materiales: el interior de cartón de un rollo de
papel higiénico, tijeras y pegamento. Puedes usar lápices de colores o rotuladores para decorar o buscar otros
materiales que tengas por casa. En nuestra página web encontrarás la lámina para imprimir y recortar todas las
piezas. Si no tienes impresora, puedes dibujar las piezas en un folio, con ayuda de un adulto y una regla, con las
medidas* que vienen marcadas en la lámina que encontrarás al final de este documento. Hades estaba casado
con la joven Perséfone, hija de su hermano Zeus y de su hermana Deméter, diosa de la agricultura. Zeus se la
había prometido como esposa sin el conocimiento de la madre. Cuando la muchacha fue raptada mientras
recogía flores en Sicilia, su grito se oyó en todos los lugares, pero su madre no pudo hacer nada para que no se
la llevase al reino de la oscuridad. Hades y Perséfone nunca tuvieron descendencia.
Gea

Gea, la Tellus para los romanos, es la madre Tierra de donde surgen todas las razas divinas. Se une con Urano
y da a luz a los seis titanes: Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Japeto y Cronos. También tuvo a las seis titánides:
Tía, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y Tetis. Después nacieron los cíclopes (monstruos gigantes con un solo ojo),
divinidades relacionadas con el rayo y el trueno. Por último nacieron los Hecatonquiros, seres de cien brazos,
gigantescos y violentos. Urano odiaba a todos sus hijos, por lo que los obligaba a vivir en las profundidades de
su madre. Un día ella decidió liberarlos y les pidió que se vengaran de su padre, pero todos le temían
demasiado. Sólo el menor, Cronos aceptó, pues lo odiaba mucho. Gea le entregó una hoz de acero a su hijo. En
la noche cuando Urano cubrió a Gea toda para unirse con ella, Cronos le cortó los testículos a su padre y los
arrojó detrás de él. La sangre que brotaba de la herida fecundó a Gea y de ahí nacieron los Gigantes, las
Herinias y las Ninfas de los Fresnos, además de todas las divinidades realcionadas con los árboles. Posterior a
esta mutilación, Gea se unió con Ponto de donde nacieron las divinidades marinas: Nereo, Taumante, Forcis,
Ceto y Euribia. Mientras, Cronos reinaba en el mundo y se había vuelto un tirano terrible y había encerrado a sus
hermanos en el Tártaro, por lo que Gea planeó una nueva venganza. Los hijos de Rea y Cronos habían sido
devorados por su padre, pero cuando ella estaba en cinta de Zeus, pidió ayuda. Gea y Urano le revelaron el
secreto de los Destinos y le enseñaron como burlar a Cronos. Cuando el niño nace, Gea lo esconde en una
caverna, al mismo tiempo que a Cronos le era entregada una piedra envuelta en mantillas, a la que devoró sin
notar la diferencia. Cuando Zeus estuvo mayor, luchó abiertamente con Cronos y Gea le hizo saber que
necesitaría la ayuda de los Titanes. Estos al ser liberados por Zeus del Tártaro, le dieron el rayo, el trueno y el
relámpago, armas con las que destronó a su padre. Pero Gea seguía descontenta por la suerte de los
Hecatonquiros, que habían sido derrotados, por lo que se une con Tártaro (dios de los abismos) y engendró a
Tifón, con el que tuvieron que luchar los dioses por largo tiempo. Además nació de esta unión otro monstruo,
Equidna. La mayoría de las teogonías le atribuyen a Gea la maternidad de diversos monstruos como Caribdis,
las Harpías, Pitón, el dragón guardián del vellocino de oro, e incluso la Fama. Con el tiempo, Gea se convirtió en
la madre universal, y conforme el mundo helénico personificaba a sus dioses, la tierra se encarnaba en
divinidades como Démeter o Cibeles, y la tierra como elemento abandonaba la mitología. Gea se consideraba
además, como inspiradora de muchos oráculos, poseía los secretos de los Destinos, y sus predicciones eran
más antiguas y seguras que las del mismo Apolo.

Tellus

Diosa que personificaba la Tierra nutricia en la mitología romana. A veces era llamada Tellus Mater o Terra
Mater, siendo Mater un título honorífico aplicado también a otras diosas. Era mencionada a menudo en contraste
con Júpiter, el dios del cielo, y estaba relacionada con Dis y los Manes. Su equivalente en la mitología griega era
Gea, y como tal se decía que era la madre de Fama, la diosa de los rumores y de la fama. Los romanos
apelaban a ella durante los terremotos. Durante la guerra contra los picentinos, habiéndose sentido un terremoto
en la batalla, el cónsul Publio Sempronio Sofo mandó construir un templo dedicado a Tellus en el lugar donde
había estado la casa de Espurio Casio, en la calle que llevaba al barrio de Carinae. También era invocada en
solemnes juramentos como la tumba común de todas las cosas, junto con los Manes y con Júpiter, dios del cielo.
Tellus era responsable, junto con la diosa del grano Ceres, de la productividad de las tierras de cultivo. Como la
griega Deméter, también estaba asociada con el matrimonio, la maternidad y los embarazos, tanto humanos
como animales. Así, en la ciudad se celebraban en su honor los festivales de la siembra (feriae sementivae), que
tenían lugar en enero, al final de la temporada de siembra invernal, fijados por el Pontifex en dos días de
mercado consecutivos: la primera parte del 24 al 26 de enero en honor a Tellus y la segunda, una semana
después, en honor a Ceres. Al mismo tiempo se celebraban las paganalia en el campo, en las que se sacrificaba
una cerda preñada a Tellus y Ceres. El 15 de abril, para asegurar la abundancia durante todo el año, se
celebraba un festival dedicado a Tellus llamado Fordicidia u Hordicidia, de fordus u hordus "vaca preñada".
MITO DE APOLO
Apolo fue uno de los dioses griegos más importantes y en Roma fue conocido como Febo. Pertenecía al grupo
de los 12 dioses que habitaban en el Olimpo junto a Zeus. Apolo, hijo de Este y de la diosa Leto, era entre otras
cosas el dios del arte de la adivinación, de las artes -la música, sobre todo- y la arquería. También era el dios de
la luz ligada al sol. Con sus flechas era capaz de causar enfermedades infecciosas, aunque también era capaz
de curar, por lo que se le conocía como «el que ataca de lejos». Esta naturaleza dual también se reflejaba en el
hecho de que fuese la deidad de los pastores que guardaban el ganado y asimismo se le identificase con su
gran enemigo el lobo. Apolo se hizo adulto muy rápido y se trasladó a Delfos, en la península griega donde
habitaba la serpiente gigante Pitón en una grieta de la superficie. Pitón era hermana de Gaya, la diosa de la
tierra. Durante la Guerra de Troya, Apolo fue el más fanático y temido de los seguidores troyanos entre las
divinidades. Causó la epidemia de Plaga entre los griegos cuando éstos secuestraron a la hija de uno de sus
sacerdotes. De acuerdo a ciertas versiones, Apolo fue responsable de la muerte de Aquiles, el héroe griego, que
perdió la vida cuando una de las flechas de Paris le alcanzó el talón. Podría haber sido el propio Apolo el que
hubiese hecho acertar a un arquero medio como aquel en la parte más vulnerable de su cuerpo. Apolo tuvo
descendencia y el hijo que concibió con la princesa Coronis, llamado Asclepio, se convirtió en el dios de la
Medicina. Un aspecto importante del dios Apolo es el poder que tenía su don para el arte y la música. Con su
capacidad creativa lideraba a las nueve musas, deidades que tutelaban las artes y las ciencias. Apolo inventó la
cítara, un instrumento de origen griego, reconocido como antecesor del laúd y de la guitarra. Pero su favorito era
el arpa y es con el que aparece en casi todas sus representaciones, a pesar de no ser invención suya, sino un
regalo de Hermes después de robarle unas cabezas de ganado . Apolo también tocaba la flauta de manera
magistral. Como Apolo daba a los oráculos sus predicciones, se convirtió en fuente de inspiración para poetas,
cantantes y músicos que tocaban los instrumentos que él había creado.

MITO DE FEBO

Los griegos lo llamaban Febo, el resplandeciente. Un nombre muy apropiado para Apolo: además de dios de la
luz solar y la música (inventó la flauta y tocaba la lira que le regaló Hermes), tenía los dones de predecir el futuro
y curar y representaba el orden y la armonía del mundo. También era el más apuesto de los olímpicos, por lo
que personificaba la juventud y el vigor propio de esa edad. En cuanto a su helenidad, los expertos no se ponen
de acuerdo. Para unos es el dios más griego del Olimpo, mientras que para otros su culto en Asia Menor era
anterior. Hijo de Zeus y la titanesa Latona, los mitos difieren en dónde vino al mundo. Como sucedía con otros
dioses, se atribuían el honor muchos lugares, desde Licia a la isla de Delos, la más mencionada. Los nueve
leones del santuario de Apolo. En todo caso, lo más interesante no es dónde, sino cómo, pues la historia tiene
malvada, y no es otra que Hera. Esta vez no hizo de las suyas por sus proverbiales celos; la movía la sangre, un
impulso más poderoso. La Pitón profetizaba a través de una grieta en una roca, el sagrado oráculo de Delfos,
así que, tras matarla, Apolo la sustituyó . Sabía que si Latona tenía un varón, los derechos legítimos de su hijo
Ares se verían amenazados, así que le hizo la vida imposible. Pero todo fue en balde. Para mayor
desesperación de Hera, Latona dio a luz no a uno, sino a dos hijos, Artemisa y Apolo.

El niño, además, salió valiente. Cuando apenas tenía cuatro días, fue a Delfos a enfrentarse con la serpiente que
había aterrorizado a su madre durante el acecho al que la sometió Hera. La Pitón profetizaba a través de una
grieta en una roca, el sagrado oráculo de Delfos, así que, tras matarla, el dios la sustituyó.
Mito de Artemisa
Esta diosa equivale en Roma a Diana, la Cazadora. Según algunas tradiciones, es hija de Démeter (diosa de la
fertilidad); sin embargo es más común que se considere hermana gemela de Apolo (dios del arte y de la
adivinación), y por lo tanto hija de la diosa Leto y Zeus. Luego, recién nacidos, Apolo y Ártemisa que tenían
grandes habilidades de cazadores, mataron a un dragón que se disponía a atacarlos. Pero, una de sus más
renombradas hazañas es la de asesinar, entre los dos, a los hijos de Níobe, quien había insultado a Leto.

Artemisa se mantuvo eternamente joven, por lo que siempre fue un emblema de las doncellas. Nunca conoció la
dependencia a hombre. Su único placer era la caza, y debido a esto andaba siempre armada con un arco, con el
que cazaba y perseguía a sus víctimas que iban desde veloces ciervos hasta humanos caídos en desgracia. Uno
de sus castigos clásicos, es enviar la muerte a las mujeres que van a dar a luz. Las muertes repentinas e
indoloras son también de su cosecha. Es muy propicia a la cólera y es en extremo vengativa.

Artemisa era la protectora de las amazonas, quienes eran cazadoras y guerreras como ella y estaban libres del
yugo masculino igual que [Link] culto se expandió por todas las regiones montañosas de Grecia como Arcadia,
el territorio espartano, el monte Taigeto, Élide y Laconia entre otras. Su mayor templo se encontraba en Éfeso,
donde la cazadora había asimilado a la diosa de la fecundidad asiática.

MITO DE DIANA

Diana era la diosa de los partos, la diosa de la fertilidad, la diosa de la luna y la diosa patrona de las bestias
salvajes en la mitología romana. Sin embargo, es más conocida como la diosa de la caza; el ciervo es su animal
sagrado. Su equivalente en la mitología griega es Artemisa. Como ocurre con muchos de los mitos que rodean a
los dioses, tanto de la mitología romana como de la griega, los relacionados con Diana varían de una fuente a
otra y, a menudo, parecen contradictorios. Los marcos cronológicos y los lugares suelen estar en oposición. A
menudo, un mito particular puede reconstruirse a partir de varias fuentes. Además de los clásicos de la literatura
griega, como Homero y Hesíodo, las mejores fuentes de la mitología romana son las Metamorfosis de Ovidio y
La Eneida de Virgilio. A través de estas obras, la literatura romana pudo proporcionar un rico sentido de tradición
e historia ligado a un pasado repleto de leyendas.

Diana era hija de Júpiter y Latona (la equivalente romana de Leto), la diosa de las noches oscuras.
Desafortunadamente, Latona provocó la furia y los celos de Juno. La esposa de Júpiter era muy consciente de
las aventuras de su marido. En un ataque de cólera, Juno desterró a la diosa embarazada a la tierra, declarando
que nadie, mortal o inmortal, debía mostrarle compasión alguna. Forzada por la ira de Juno, Latona deambuló
por el campo cansada y sedienta. Agotada, finalmente llegó a la orilla del mar donde pidió ayuda a Neptuno (la
contraparte romana de Poseidón), dios del mar y hermano de Júpiter. Al escuchar su súplica e ignorar la
amenaza de Juno, envió un delfín para llevar a Latona a la isla de Delos, donde dio a luz a Apolo y Diana.
POSEIDÓN: Poseidón, conocido por los romanos como Neptuno, es el gran dios del mar que reinaba sobre los
mares y todos los medios acuáticos, era hijo de Cronos y de Rea, y hermano mayor de Zeus. Era uno de los 12
dioses mayores que habitaban en el Olimpo, aunque casi siempre estaba en su palacio bajo las aguas y sólo
visitaba el Olimpo cuando quería ver a los otros dioses. Cronos y los otros titanes, habían reinado hasta que
Zeus inició una guerra contra ellos. Pero tras la victoria de los jóvenes dioses Zeus, Hades y Poseidón, el mundo
quedó dividido entre ellos. Zeus dominó el cielo y Po-seidón el mar. Siendo el rey de todos los dioses, Zeus
dominaba además la tierra, el territorio neutral en el que el dios del mar se hacía notar a través de los
terremotos. El iracundo Poseidón era temido como «el que sacudía la tierra», según palabras de Homero, e
instigaba las mareas más abruptas y las tormentas en alta mar. El temible y caprichoso dios del mar, con el que
los navegantes debían llevarse bien, fue adorado en todo el mundo griego y romano. Se han conservado
numerosas imágenes suyas como una figura imponente con su barba y su tridente, arma que utilizaba para
pescar y que había sido un regalo de los cíclopes, que también le dieron a Zeus los rayos y a Hades el casco
que lo hacía invisible. Sin embargo, según algunos, Poseidón había sido al principio un dios de la tierra, pues su
nombre significa «esposo de la tierra», pero posteriormente había sustituido a deidades marinas como Nereo y
Proteo. Se cree que en cierta ocasión también fue adorado con la forma de un caballo, al igual que Hera lo fue
en la de una vaca y Atenea en la de una lechuza. A Poseidón se le atribuía la creación de varios animales, como
el caballo, el toro y el delfín. Su esposa Anfritrita, hija de la deidad marina Nereo, vivía a su lado en un palacio
de oro bajo el mar. Estaban rodeados de un extenso séquito de ninfas. Su hijo Tritón, una especie de sirena
masculina y sus hijas Rodé y Bentesicime también vivían con ellos. Al igual que su hermano Zeus, Poseidón no
era un marido fiel, pues sedujo y forzó a numerosas diosas, ninfas y mortales con las que tuvo incontables
descendientes. Ya antes de su boda con Anfritrita había tenido un amorío con su hermana Deméter e incluso
había concebido al gigante Anteo con su abuela Gaya. El infame cíclope Polifemo también era hijo suyo y
además se le atribuye la paternidad del gran héroe Teseo. Poseidón hizo invulnerable al efecto de las armas a
su hijo Cieno, aunque eso no sirvió para evitar que Aquiles lo matase, cosa que hizo utilizando la correa de su
propio casco. Poseidón transformó después a su hijo en un cisne.

MITO DE NEPTUNO: Neptuno es un dios de la mitología romana, pero proveniente de la mitología griega, hijo
de los dioses Saturno y Ops, hermano de Júpiter y Plutón. Gobierna todas las aguas y mares y cabalga las olas
sobre caballos blancos. Todos los habitantes de las aguas deben obedecerlo Neptuno eligió el mar como
morada y en sus profundidades existe un reino de castillos dorados. Con su poderoso tridente agita las olas,
hace brotar fuentes y manantiales donde quiera y encausa su ira provocando los temibles sismos o terremotos.
Fue asociado con manantiales de agua dulce antes que el [Link] por los romanos también como un dios
de caballos, bajo el nombre de Neptuno Ecuestre, patrón de las carreras de caballos. Este dios es un rey
inseparable de sus caballos. Por esta y más razones, se le simboliza con un caballo. Neptuno no viste con
ropajes suntuosos, ya que su aspecto es suficiente para demostrar su poderío. El dios de los mares es un muy
peligroso e inestable elemento, con sus emociones puede provocar desde terribles tormentas y tempestades
hasta olas tranquilas y pacíficas, por lo que nunca nadie intenta provocarlo sin un importante motivo. Neptuno,
aparte de sus caballos y de ser conocido bajo la forma de un caballo, tuvo siempre a su lado a los delfines como
cabalgaduras y compañeros. Aunque no fue un amante ni tan afamado ni tan divertido como su hermano
Júpiter Neptuno tuvo su línea de amoríos apasionados y pasajeros. Su esposa principal fue Anfitrite, una Nereida
que le dio como hijos a los tritones, monstruos marinos con rostros humanos barbados y colas como las de los
delfines. Los cabellos son algas, tienen agallas tras las orejas y manos que parecen caracoles.
MITO DE ATENEA
Atenea formó parte de los habitantes del Olimpo junto al dios supremo Zeus. Era una de las diosas griegas más
importantes y presentaba un gran número de rasgos característicos. Era la diosa de la guerra, de la sabiduría y
de la ciencia, además de patrona de diversas actividades. Atenea también tenía una afinidad especial con las
ciudades, sobre todo con Atenas, donde era adorada en muchos templos como la deidad tutelar principal. En
cierta ocasión Zeus había concebido un hijo con Metis y Urano dijo que quien naciera de esa unión sería
superior a su padre Zeus. El dios supremo montó en cólera lo que provocó que tuviese un intenso dolor de
cabeza. Hefesto, el artesano de todos los dioses, tuvo que utilizar sus herramientas para abrir la cabeza de
Zeus, de donde salió Atenea completamente vestida y ya adulta. De este modo, podría decirse que era la
favorita de su padre Zeus y que en cierto sentido se parecía a él. El valor era el rasgo más característico de
Atenea. Su figura alta y delgada siempre estaba acompañada por el casco y la lanza. Llevaba la piel de cordero
que le entregó su padre para cubrir sus hombros. Un búho que simbolizaba su sabiduría solía acompañarla a
todos los sitios. Atenea no era tímida ni escrupulosa, y no quería vivir sola en los bosques y la montaña alejada
de todo el mundo. Minerva, como se conoció a Atenea en Roma, era adorada en toda Italia. Hefesto se había
enamorado de Atenea desde que salió de la cabeza de Zeus, pero Atenea odiaba el romance y no quería
casarse aún así, Hefesto la siguió, y un día envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Atenea, y manchó su
falda con su llanto. Atenea, asqueada, lo empujó y se limpió con un pañuelo que tiró y cayó a la tierra, pero
debido a que el pañuelo tenía la esencia de ambos dioses, de alguna forma, se convirtió en un bebé mortal,
llamado Erictonio.

MITO DE MINERVA

Minerva era la diosa romana de la sabiduría. Era una diosa guerrera y también la protectora de las artes.
Minerva iba vestida con armadura o vestido y siempre llevaba casco. Sus atributos eran la lanza, el escudo y la
égida: un símbolo protector que llevaba en el pecho en el que aparecía la cabeza de Medusa. Sus animales
predilectos eran la lechuza y la serpiente. Minerva era hija de Júpiter, el rey de los dioses. Su nacimiento fue
bastante peculiar: ¡nació de la cabeza de Júpiter! Minerva formaba parte de la Tríada Capitolina junto con su
padre Júpiter y Juno. Estos tres eran los dioses más importantes para los romanos y, por tanto, muchas
festividades y ritos estaban dedicados a ellos. En una ocasión una humana, la hilandera Aracne, se atrevió a
desafiar a Minerva en un concurso en el que tenían que tejer un tapiz. Como podéis imaginar, Minerva ganó el
desafío y castigó a la joven Aracne por pensar que era mejor que una diosa. ¿Cuál fue ese castigo? ¡La convirtió
en araña!
MITO DE ZEUS: Zeus era hijo de los titanes Cronos y Rea, y fue el dios supremo de los griegos, que vivía en el
monte Olimpo al noreste de Grecia. Allí moraba con su esposa Hera y los otros diez dioses mayores. . Regía y
explotaba todas las fuerzas de los cielos, la lluvia, la nieve, el granizo y la tormenta. A él se asocian criaturas
como el águila, el ave de presa que reinaba en los cielos y con cuya forma raptó y forzó a Ganímede. Su árbol
sagrado era el roble. Su arma favorita era el rayo, con el que destruía a todos sus enemigos. También llevaba
una capa de piel de cabra sobre sus hombros, que le servía como escudo, Zeus anunciaba su llegada
extendiendo la capa y oscureciendo los cielos. Zeus es retratado como una figura imponente y majestuosa con
abundantes cabellos y una barba larga mientras vigila a los dioses del Olimpo haciendo de paterfamilias. Los
otros dioses tenían sus propios intereses, pero siempre era el análisis de Zeus el que se convertía en ley. Las
reuniones en el Olimpo no eran para discutir, sino para anunciar sus decisiones. Zeus era el más joven de los
hijos de Cronos y Rea. Sus hermanos eran Hestia, Deméter, Hera, Hades y Poseidón. Todos ellos habían sido
devorados por su padre al venir al mundo, pues sabía que sería destronado por uno de ellos. Al nacer Zeus, Rea
le dio a su marido una piedra envuelta en unos pañales, mientras el bebé era llevado a Creta para que Amaltea
cuidase de él en el monte Ida. Zeus estaba casado con Hera, su hermana y diosa protectora del matrimonio,
pero nunca le fue fiel. Sus hijos fueron Ares, Eileitia y Hebe. Se cree que Hefesto también era hijo suyo, pero
Hesiodo creía que sólo era hijo de Hera. Zeus tuvo más descendencia con ninfas, mortales y otras diosas. Hera
se convirtió en su séptima esposa, según la versión de Hesiodo. Tuvo muchos amoríos e hijos con otras diosas.
El culto a Zeus empezó pronto en el mundo griego, con un santuario en Dodona (Epiro). Del roble sagrado que
hacía de oráculo predecía el futuro de los hombres sacudiendo las hojas. Sus intenciones podían leerse en los
rayos y en el vuelo de las águilas. Olimpia, que no el Olimpo, era uno de los centros de adoración de Zeus,
siendo el lugar donde se celebraban los Juegos Olímpicos cada cuatro años en su honor. Allí se le erigió un
templo, con la famosa estatua esculpida por Fidias que con sus 12 m de altura fue considerada una de las siete
maravillas del mundo antiguo. Júpiter, el equivalente romano de Zeus, era el dios del cielo y de la meteorología.
Su templo más conocido está en la colina Capitolina, mirando hacia el foro romano.

MITO DE JÚPITER: es el principal dios de la mitología romana, padre de dioses y de hombres, aunque esta
deidad latina no fue tomada de la mitología griega, como sí ocurrió en otros casos. Sus atributos son el águila, el
rayo y el cetro. Hijo de Saturno y Ops, Júpiter fue la deidad suprema de la tríada capitolina, integrada además
por su hermana y esposa, Juno, y por su hija, Minerva. Originariamente se consideró a Júpiter un dios del cielo,
del clima y los ciclos agrarios. Después fue protector de la confederación de ciudades latinas, hasta que con el
tiempo adoptó atributos acordes al Estado romano, la justicia, el derecho y la autoridad de las leyes, aunque
conservó elementos de su anterior concepción, como el de ser portador del rayo al igual que Zeus en la
mitología griega; y, al igual que él, finalmente se convirtió en el dios de los dioses. Saturno, hijo menor de
Coelus y Terra, devoraba a sus propios hijos. Sin embargo, Ops, esposa de Saturno, logró sustraer a Júpiter,
Neptuno y Plutón de aquel destino. A Júpiter lo escondió en la isla de Creta, Una vez que hubo crecido, Júpiter
hizo guerra contra Titán primero, y después contra su padre, hasta destronarlo. Saturno había devorado a sus
hijas, Vesta, Ceres y Juno. Fue necesario, para que las devolviera, un vomitivo preparado por Metis.14
Enseguida Júpiter asignó a Neptuno el reino de los mares, y a Plutón el Inframundo15 y luego se casó con Juno,
su hermana.
MITO DE HERA Hera es la diosa con mayor rango en el Olimpo, pues es esposa y hermana de Zeus, el dios de
los dioses en la mitología griega. Esta diosa es la hija mayor de Cronos y Rea, y como todos sus hermanos fue
tragada por su padre, hasta que Zeus fue salvado de las terribles fauces paternas y, luego, pudo entonces liberar
a todos sus hermanos. Una vez que Zeus ganó la gran batalla y se estableció el poder olímpico, éste contrajo
matrimonio con Hera. Se cuenta que ella era su tercera esposa, después de Metis y Tetis, no obstante el amor
entre Hera y Zeus era anterior incluso a la batalla con los titanes. La boda fue más que suntuosa, y de acuerdo a
la tradición, se indica como lugar de la celebración el jardín de las Hespéride. La divina unión tuvo como frutos
cuatro hijos: Hefesto, Ares, Ilitía y Hebe. Como esposa del líder de los dioses, Hera se convirtió en la protectora
de todas las mujeres casadas. Por ello, se la representa como mujer celosa, vengativa y violenta, pues Zeus -
que le era infiel constantemente- provocaba sus iras, de las que hacía víctimas no sólo a las amantes sino a los
hijos producto de los amores prohibidos. Sus atributos comunes eran el pavo real y sus plantas eran la granada
y el lirio. En la mitología latina o romana fue conocida como Juno.

MITO DE JUNO: En la mitología romana, Juno era una diosa, equivalente a la Hera griega, diosa del matrimonio
y reina de los dioses. Hija de Saturno y Ops, hermana y esposa de Júpiter, con el que tuvo dos hijos, Marte y
Vulcano y una hija, Lucina, aunque es posible que Lucina fuera simplemente un epíteto de Juno en su función
como diosa de los alumbramientos. Juno fue una deidad mayor de la religión romana y formó parte, junto a
Júpiter y Minerva, de la Tríada Capitolina, un importante culto romano. En la mitología romana Juno representa a
la maternidad. La teología de Juno es uno de los temas más complejos y discutidos de la religión romana.
Incluso más que otras deidades romanas importantes, Juno tenía una gran cantidad de epítetos , nombres y
títulos significativos y diversos que representaban varios aspectos y roles de la diosa. De acuerdo con su papel
central como diosa del matrimonio, estos incluían a Pronuba y Cinxia ("la que suelta el cinturón de la novia"). Sin
embargo, otros epítetos de Juno tienen implicaciones más amplias y están menos vinculados temáticamente. Si
bien ahora se reconoce generalmente su conexión con la idea de fuerza vital, plenitud de energía vital, eterna
juventud, la multiplicidad y complejidad de su personalidad ha dado lugar a diversas interpretaciones, a veces
irreconciliables, entre los estudiosos modernos. Juno es ciertamente la protectora divina de la comunidad, que
muestra tanto un carácter soberano como de fertilidad, a menudo asociado con uno militar. En Roma fue desde
la antigüedad llamada Lucina, Mater y Regina. Se debate si también se la conocía como Curitis antes de la
evocatio de la Juno de Falerii: esto parece probable.3También fue asimilada a la diosa púnica Tanit, lo que
explica las tempranas referencias a su culto en el sur de Hispania. Otros epítetos suyos que se usaban en
Roma son Moneta y Caprotina, Tutula, Fluonia o Fluviona, Februalis, estos últimos asociados a los ritos de
purificación y fertilidad de febrero. Sus diversos epítetos muestran así un complejo de funciones
interrelacionadas entre sí que, en opinión de Georges Dumézil y Vsevolod Basanoff (autor de Les dieux Romains
), se remonta a la ideología trifuncional indoeuropea: como Regina y Moneta, es una deidad soberana, como
Sespeis , Curitis (portadora de la lanza) y Moneta (nuevamente) es una protectora armada, como Mater y Curitis
(nuevamente) es una diosa de la fertilidad y la riqueza de la comunidad en su asociación con las curiae . El
epíteto Lucina es particularmente revelador ya que refleja dos aspectos interrelacionados de la función de Juno:
la renovación cíclica del tiempo en el menguante y creciente de la luna y la protección del parto y el nacimiento
(como ella que saca a la luz al recién nacido como vigor, fuerza vital). Los antiguos la llamaban Covella en su
función de ayudante en las labores de la luna nueva. Los estudiosos ya no aceptan la opinión de que ella
también era una diosa de la Luna, ya que ese papel pertenece a Diana Lucifera.: a través de su asociación con
la luna gobernaba las funciones fisiológicas femeninas, el ciclo menstrual y el embarazo: por regla general, todas
las deidades lunares son deidades del parto. Estos aspectos de Juno marcan los lados celestial y mundano de
su función. Ella está así asociada a todos los comienzos y las suyas son las kalendae de cada mes: en
Laurentum se la conocía como Kalendaris Iuno En Roma, en las calendas de cada mes, el pontífice menor la
invocaba, bajo el epíteto de Covella.

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