Gasto público Leander
Concepto:
El gasto público se refiere a la cantidad de dinero que el gobierno destina a la
adquisición de bienes y servicios, así como a la realización de inversiones y
transferencias a la población. Este gasto es fundamental para el
funcionamiento del Estado y para el desarrollo económico y social de un país.
Para que un gobierno provea de bienes y servicios a su población es necesario
dispersar recursos de manera estratégica para lograr su objetivo, lo cual se
conoce como gasto público, mismo que es una pieza fundamental para el
desarrollo de un país y de sus habitantes.
También el gasto público es una herramienta clave para la política económica,
ya que puede influir en el crecimiento económico, la distribución del ingreso, y
el bienestar social. A través del gasto público el estado puede invertir en
desarrollo humano y social, y proporcionar servicios esenciales a la población.
Sin embargo, un gasto público excesivo o mal gestionado puede llevar a
problemas como el déficit fiscal y la deuda pública.
Importancia y necesidad del gasto público Yerushalaim
El gasto público es fundamental para el funcionamiento y desarrollo de un país
a gestión del gasto público contribuye a garantizar que los fondos públicos se
gastan de forma eficiente y eficaz, apoyando la prestación de importantes
servicios públicos. Es, por tanto, un elemento clave en el estado . El gasto
público y su gestión, repercute en el crecimiento económico esencial para
lograr la estabilidad macroeconómica y puede ayudar a controlar la inflación y
reducir el déficit. Es fundamental también por otras varias razones como lo es:
1. Provisión de bienes y servicios públicos: El gasto público financia servicios
esenciales como salud, educación, infraestructura, seguridad y justicia. Estos
servicios son vitales para el desarrollo humano y social, y suelen ser
inaccesibles o ineficientes si dependen exclusivamente del sector privado.
2. Redistribución de la riqueza: A través de políticas de gasto social, como
pensiones, subsidios, y programas de asistencia, el gobierno puede reducir las
desigualdades económicas y sociales, promoviendo una mayor equidad en la
distribución de la riqueza.
3. Estimulación económica: En tiempos de desaceleración económica o
recesión, el gasto público puede ser una herramienta crucial para reactivar la
economía, estimulando la demanda agregada a través de inversiones en
infraestructura, subsidios o programas de apoyo a empresas y ciudadanos.
4. Fomento del desarrollo económico: El gasto público también está orientado
al desarrollo de sectores clave como la educación, la investigación y el
desarrollo (I+D), la energía y la tecnología, lo que contribuye a la competitividad
y el crecimiento a largo plazo.
5. Sostenibilidad y estabilidad macroeconómica: El gasto público bien
gestionado es esencial para mantener la estabilidad económica. A través de
políticas fiscales, los gobiernos pueden controlar la inflación, el desempleo y el
crecimiento económico, creando un entorno más estable y predecible para las
inversiones y el consumo.
6. La inversión en la infraestructura: aquí el gasto público es muy importante
para el mantenimiento de las infraestructuras del estado,ya que una adecuada
infraestructura es esencial para el crecimiento económico y la calidad de vida
7. En la Estabilidad Social y Política Un gasto público adecuado puede
contribuir a la estabilidad social al atender las necesidades básicas de la
población, La falta de estos servicios y oportunidades puede llevar a
descontento social, protestas y conflictos
Clasificación de los gastos públicos Angel 1, 2 y Brenda 3 y 4
El gasto público se clasifica de diversas maneras según diferentes criterios,
como su naturaleza, el destino de los recursos y el nivel de gobierno que lo
realiza. A continuación, se presentan las clasificaciones más comunes:
1. Por su naturaleza o función:
• Gasto corriente: Son los gastos destinados a financiar el
funcionamiento regular del gobierno y el mantenimiento de los servicios
públicos, como salarios de empleados públicos, compra de materiales, pago de
intereses de deuda, subsidios y transferencias sociales. No generan activos
fijos, sino que se utilizan para el consumo inmediato.
• Gasto de capital: Se refiere a los recursos destinados a la
creación de activos fijos, como la construcción de infraestructuras (carreteras,
hospitales, escuelas), inversiones en equipos y maquinaria, y otros proyectos
de largo plazo. Este tipo de gasto busca generar beneficios a largo plazo para
la economía.
2. Por el nivel de gobierno que lo realiza:
• Gasto central o federal: Corresponde a los recursos administrados
por el gobierno central (nacional) y destinados a áreas de competencia
nacional, como defensa, política exterior, y programas de bienestar social a
nivel país.
• Gasto descentralizado o regional: Es el gasto realizado por los
gobiernos regionales o locales (estados, provincias, municipios) en áreas de su
competencia, como educación básica, salud pública local, transporte urbano y
otros servicios comunitarios.
• Gasto transferido: Son los recursos que el gobierno central
transfiere a los gobiernos locales o regionales para financiar programas
específicos o proyectos de inversión.
3. Por su destino o finalidad:
• Gasto en bienes y servicios: Incluye los recursos destinados a la
compra de bienes de consumo (como material escolar o medicamentos) y
servicios (como energía, transporte público o contratación de servicios
profesionales).
• Gasto social: Engloba todos los recursos destinados a políticas de
bienestar social, como la salud pública, la educación, la seguridad social, la
vivienda y la asistencia social.
• Gasto en defensa y seguridad: Se refiere a los recursos
destinados a la defensa nacional, la policía, y otras fuerzas de seguridad, con
el fin de mantener el orden y la protección del país.
4. Por su origen:
• Gasto obligatorio: Son aquellos gastos que el gobierno está
legalmente obligado a realizar, como el pago de pensiones, el servicio de la
deuda pública o ciertos subsidios establecidos por ley.
• Gasto discrecional: Son los gastos que el gobierno puede decidir
de forma más flexible, dependiendo de las prioridades políticas y económicas,
como programas de inversión en infraestructura o programas de desarrollo
social.
Estas clasificaciones ayudan a organizar y analizar el gasto público según su
impacto económico, social y su capacidad para promover el desarrollo de un
país
Criterios de clasificación: Luisa
Criterios de clasificación: Los criterios de clasificación de los gastos públicos
son fundamentales para analizar, gestionar y evaluar la ejecución del
presupuesto del Estado. A continuación, se presentan algunos de los criterios
más comunes que se utilizan para clasificar los gastos públicos:
1. Criterio Funcional:
- Gastos por programas: Se clasifican según los programas que se
implementan (salud, educación, defensa, etc.).
- Gastos por objetivos: Se categorizan en función de los objetivos que se
persiguen (reducción de la pobreza, desarrollo económico, etc.).
2. Criterio Económico:
- Tipo de gasto: Se agrupan en gastos corrientes (para el funcionamiento diario
del gobierno) y gastos de capital (inversiones en infraestructura y bienes
duraderos).
- Naturaleza de los gastos: Se puede clasificar en salarios, bienes y servicios,
transferencias, intereses, etc.
3. Criterio Temporal:
- Gastos recurrentes: Aquellos que se realizan de manera periódica (anuales,
mensuales).
- Gastos no recurrentes: Gastos que no se repiten de manera regular y son
excepcionales.
4. Criterio de Localización:
- Gastos centralizados: Aquellos que son gestionados directamente por el
gobierno central.
- Gastos descentralizados: Gastos a cargo de gobiernos locales o autonómicos.
5. Criterio de Destino:
- Gastos asignados: Recursos destinados a fines específicos establecidos en el
presupuesto.
- Gastos no asignados: Recursos que no tienen un destino específico
determinado.
6. Criterio de Financiamiento:
- Gastos presupuestarios: Aquellos que se financian directamente a través del
presupuesto público.
- Gastos extraordinarios: Recursos que se obtienen a través de financiamiento
externo, como préstamos o donaciones.
Estos criterios permiten no solo clasificar los gastos, sino también facilitar su
análisis y comprensión en el contexto de la economía y la política fiscal de un
país.
Concepciones clásica Geremy
Las concepciones clásicas del gasto público, originadas en los economistas del
siglo XIX, sostenían que el papel del Estado debía ser limitado a funciones
esenciales, como la defensa, la justicia y la seguridad interna. Según
pensadores como Adam Smith, el gobierno debía intervenir principalmente en
la protección de la propiedad, la aplicación de leyes y el mantenimiento del
orden, mientras que el resto de la actividad económica debía dejarse en manos
del mercado y de los individuos. Para los clásicos, el gasto público no debía
exceder lo necesario para cumplir estas funciones, ya que el intervencionismo
estatal se veía como un freno a la libertad económica y la eficiencia del
mercado.
En esta perspectiva, el gasto público debía financiarse principalmente a través
de impuestos directos y con un enfoque restrictivo, evitando el endeudamiento
estatal. Además, los economistas clásicos argumentaban que el gasto debía
ser equilibrado y orientado a la maximización de la eficiencia económica. La
idea era que un gobierno pequeño y con un gasto limitado permitiera que el
mercado y las fuerzas privadas gestionaran la mayoría de las actividades
económicas, con el Estado actuando solo para garantizar la estabilidad y el
cumplimiento de las reglas. Así, el gasto público era visto como una necesidad
mínima para el funcionamiento de la sociedad, sin caer en excesos que
pudieran desincentivar la inversión y la iniciativa privada.
Concepciones modernas Kimberlys
Las concepciones modernas del gasto público han evolucionado hacia una
visión más amplia del papel del Estado en la economía, reconociendo que el
gobierno debe intervenir no solo para garantizar el orden y la seguridad, sino
también para promover el bienestar social y el desarrollo económico. En esta
visión, el gasto público se considera una herramienta fundamental para corregir
fallos del mercado, como las externalidades negativas, la desigualdad y la
provisión de bienes públicos. Economistas como John Maynard Keynes
argumentaron que el Estado debe ser un actor activo en la economía,
especialmente en tiempos de recesión, utilizando el gasto público para
estimular la demanda agregada, crear empleo y fomentar la inversión en
infraestructura, educación y salud, sectores clave para el crecimiento
sostenido.
Además, las concepciones modernas también consideran que el gasto público
debe ser dinámico y adaptarse a las necesidades cambiantes de la sociedad.
Los gobiernos son vistos como responsables de garantizar un sistema de
protección social, brindar servicios de salud y educación accesibles, y abordar
problemas globales como el cambio climático y la pobreza. Esto implica una
expansión del rol del Estado en áreas como la investigación y el desarrollo, la
protección ambiental, la innovación tecnológica y la regulación del mercado,
buscando siempre un equilibrio entre la intervención estatal y la eficiencia
económica. Así, el gasto público se entiende no solo como un medio para
corregir desigualdades, sino como una inversión estratégica en el futuro del
país.
Diferencias de estas concepciones Valentina
1. *Concepción Clásica*:
- *Rol limitado del Estado*: Los economistas clásicos, como Adam Smith,
defendían un gobierno limitado que se enfocara en mantener el orden, proteger
la propiedad y proporcionar bienes públicos esenciales. La intervención estatal
en la economía debía ser mínima.
- *Equilibrio presupuestario*: Se promovía la idea de que el gasto público
debía ser equilibrado con los ingresos, evitando déficits.
- *Mercado autorregulado*: Se creía que el mercado podía autorregularse y
que la intervención del gobierno podía distorsionar esta autoregulación.
2. *Concepción Moderna*:
- *Intervención activa*: Economistas como John Maynard Keynes
argumentaron que el estado debería intervenir activamente en la economía,
especialmente durante períodos de recesión, para estimular la demanda
agregada a través del gasto público.
- *Política fiscal como herramienta*: El gasto público se ve como una
herramienta clave para influir en la economía, abordar problemas sociales y
redistribuir ingresos.
- *Déficit aceptable*: Se acepta la existencia de déficits presupuestarios en
ciertas circunstancias, sobre todo si contribuyen al crecimiento económico y al
bienestar social.