0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas342 páginas

6391 475 PB

El documento presenta el directorio y la política editorial de la revista Academia XXII, publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México. La revista se enfoca en la publicación de artículos científicos a través de un proceso de revisión por pares y ofrece acceso abierto a su contenido. Además, se detalla la historia de la revista desde su fundación en 2010, incluyendo su evolución y logros en el ámbito académico.

Cargado por

Ester Marins
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas342 páginas

6391 475 PB

El documento presenta el directorio y la política editorial de la revista Academia XXII, publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México. La revista se enfoca en la publicación de artículos científicos a través de un proceso de revisión por pares y ofrece acceso abierto a su contenido. Además, se detalla la historia de la revista desde su fundación en 2010, incluyendo su evolución y logros en el ámbito académico.

Cargado por

Ester Marins
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

DICIEMBRE 2024 - MAYO 2025

30

A • ACA
N
DE
MIA XX

IVERSA

II
RI
O

DIRECTORIO
Universidad Nacional Autónoma de México Equipo Editorial Academia XXII
Leonardo Lomelí Vanegas Dr. Alejandro Leal Menegus
Rector Universidad Nacional Autónoma de México
Editor en Jefe
Patricia Dolores Dávila Aranda Federico Martínez Delamain
Secretaria general Universidad Nacional Autónoma de México
Facultad de Arquitectura Editor adjunto
Juan Ignacio del Cueto Ruiz-Funes Dra. Vanessa Nagel Vega
Director Universidad Nacional Autónoma de México
Coeditora
Lorenzo Rocha Cito L.D.G. Gabriel Pineda Peralta
Coordinador editorial Universidad Nacional Autónoma de México
María de Lourdes Díaz Hernández Diseño gráfico
Coordinadora del Centro de Investigaciones Mtra. Rocío Bárbara Euroza Antúnez
en Arquitectura, Urbanismo y Paisaje Apoyo editorial
Mtra. Mercedes Cortés Arriaga
Apoyo indexación
POLÍTICA EDITORIAL
Espacios Comerciales a la Medida, S.A. de C.V.
Proceso de revisión por pares
Traducción
Los artículos recibidos serán objeto de dictamen /revisión de pares en Carime Editores
doble ciego. Generación de formatos XML

Acceso abierto Dra. Andrea Berenice Rodríguez Figueroa


La revista provee acceso libre e inmediato a su contenido bajo el princi- Universidad Nacional Autónoma de México
pio de hacer disponible gratuitamente sus contenidos a todo el público, Editora invitada al Dossier
apoyando a un mayor intercambio de conocimiento global. Esta obra
está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-Sin- Comité editorial / Editorial board
Derivar 4.0 Internacional.
Mtro. Alejandro Aguilera González
Código de ética
Universidad Iberoamericana
Todos quienes participan en el proceso de edición de la revista (edito- Dr. Bruno Cruz Petit
res, autores, dictaminadores, revisores, etc.) acatan el Código de ética Universidad Motolinía del Pedregal
publicado por la misma. La revista tiene por política interna revisar a Mtra. Sofía Riojas Paz
través del programa de detección de plagio iThenticate todo el material Instituto Nacional de Antropología e Historia
sometido a dictamen para su publicación. Dr. Pedro Molotla Xolalpa
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
Derechos de autor Dr. Alejandro Pérez-Duarte Fernández
El material que se publique en Academia XXII es propiedad intelectual Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente
de la Universidad Nacional Autónoma de México-Facultad de Arquitec- Dra. Ana Paulina Matamoros Vences
tura. Como parte del Contrato de licencia para publicar, el autor garan-
tiza que la obra no infringe los derechos de autor ni viola ningún otro
Universidad Iberoamericana
derecho de terceros. Dr. Miguel Adolfo Ortiz Brizuela
Universidad Autónoma de San Luis Potosí
Política de preservación digital Dra. Rebeca Hernández Fuentes
Open Journal Systems con protocolo de interoperabilidad Open Universidad Nacional Autónoma de México
Archive Initiative-Protocol for Metadata Harvesting. Documentos en Dra. Elisa María Teresa Drago Quaglia
formatos abiertos XML-JATS con DOI para la asignación de identifi- Universidad Nacional Autónoma de México
cadores, únicos y persistentes, a todos los documentos publicados Dr. Alberto Muciño Vélez
OAI-PMH. La presente política de preservación es la versión 1.1, Universidad Nacional Autónoma de México
liberada el 11 de agosto de 2023. Dra. Yúmari Pérez Ramos
Universidad Nacional Autónoma de México
Indexación
Latindex, ARLA, CLASE, Dialnet, MIAR, Biblat, Aura, DOAJ, Scielo.
Consejo asesor / Advisory board
Dra. Louise Noelle Gras
Universidad Nacional Autónoma de México
Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam Dr. Horacio Torrent Schneider
Pontificia Universidad Católica de Chile
diciembre 2024 - mayo 2025 • ISSN-e 2594-083X Dr. Josep Muntañola Thornberg
[Link] Universidad Politécnica de Cataluña
academiaxxii@[Link]
Foto de portada: Andrea Berenice Rodríguez Figueroa,
[Link] Zoh Laguna, Campeche, 2015.
ACADEMIA XXII, vol. 15, núm. 30, diciembre 2024 - mayo 2025, es una publicación semestral, editada por la Universidad Nacional Autónoma de Mé-
xico, Ciudad Universitaria, Alcaldía Coyoacán, C.P. 04510, a través de la Facultad de Arquitectura, Circuito Escolar s/n, Ciudad Universitaria, Alcaldía
Coyoacán, Ciudad de México, C.P. 04510, teléfono: 55 5623 0064. URL: [Link] Correo: academiaxxii@[Link]. Editor
responsable: Alejandro Leal Menegus. Certificado de Reserva de Derechos al uso Exclusivo del Título No. 04-2017-110715174700-203, ISSN-e: 2594-
083X, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número, Coordinación Editorial
de la Facultad de Arquitectura, Circuito Escolar s/n, Ciudad Universitaria, Alcaldía Coyoacán, Ciudad de México, C.P. 04510, tel.: 55 5622 0318, Fecha
de la última modificación: 1 de diciembre de 2024.
El contenido de los artículos es totalmente responsabilidad de sus autores y no refleja necesariamente el punto de vista del Comité Editorial, de la
Facultad de Arquitectura o de la unam. Se autoriza la reproducción de los artículos (no así de las imágenes) con la condición de que se cite la fuente y
se respeten los derechos de autor.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025
MIA XX
DE

• ACA

II

O
RI
N

A
IVERSA

CONTENIDO

Intervenciones: lugares vivos en transformación

PRESENTACIÓN 15 AÑOS 3-11


Ivan San Martín Córdova y Alejandra Contreras Padilla

DATA, 2010-2024 12-20

EDITORIAL 21-28

DOSSIER

Resignificaciones. Proyectos para jardines históricos en Morelia, México, en el siglo xx 29-58


Ana Lucía Prieto Martínez, et al. - Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
México

Cultura y naturaleza recuperadas. Convento de Santa Ana, Tzintzuntzan, Michoacán 59-85


Saúl Alcántara Onofre, et al. - Universidad Autónoma Metropolitana, México

Reflexiones sobre la conservación del parque de la ermita de Santa Isabel 86-108


Luis Jesús Ojeda Godoy - Instituto Nacional de Antropología e Historia, México

El Cerro de la Silla: un paisaje cultural en la metrópoli regiomontana 109-132


Fabiola Rosamaría Garza Rodríguez, et al. - Universidad Autónoma de Nuevo León, México

Paisaje e identidad. La interpretación en la obra de tres pintores mexicanos 133-156


Tonalli Rueda Flores, et al. - Universidad de Guanajuato, México

Sobreúso del término ‘territorio’ como mecanismo para la desterritorialización urbana 157-182
Beatriz Maturana Cossio - Universidad de Chile, Chile

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 1-2 1
MIA XX
DE

• ACA

II

O
RI
N

A
IVERSA

CONTENIDO

DOCUMENTA

Proyecto de Monumento a Carlos Lazo en cu, 1955 183-188


Elisa Drago Quaglia - Universidad Nacional Autónoma de México, México

ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN

Desde el Flux: Estrategias proyectuales de Franz Beer Chaverri, 1982-1994 189-214


Natalia Solano Meza, et al. - Universidad de Costa Rica, Costa Rica

Percepción de inseguridad y visibilidad en Ciudad Universitaria 215-243


Claudia G. Ortiz Chao, et al. - Universidad Nacional Autónoma de México, México

Investigando las emociones del habitante en la arquitectura: un método práctico 244-275


Erick Adrián Amaro Ortega, et al. - Universidad Nacional Autónoma de México, México

El solar, factor en la calidad de vida rural. Una perspectiva de sustentabilidad 276-300


Raúl Sergio Vallejo Coss, et al. - Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México

REPORTE TÉCNICO

Propuesta de vivienda económica para damnificados del huracán Otis en Acapulco 301-316
Osvaldo Ascencio López, et al. - Universidad Autónoma de Guerrero, México

Tecnología para techo de vivienda de producción social, hacia la sustentabilidad 317-333


Gabriel Castañeda Nolasco, et al. - Universidad Autónoma de Chiapas, México

ESPACIO CIAUP / POSGRADO 334-339

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 1-2 2
PRESENTACIÓN

A
inicios de 2009, cuando coordinaba el entonces Centro de Ivan San Martín Córdova
Investigaciones y Estudios de Posgrado (ciep) de la Fa- Editor fundador, 2010-2016,
cultad de Arquitectura,1 le propuse al entonces director, el primera época
arquitecto Jorge Tamés y Batta,2 la fundación de una nue-
va revista arbitrada adscrita al Centro de Investigaciones,3 dado que
las anteriores revistas similares4 habían desaparecido años atrás.
Mis argumentos fueron que se carecía de un espacio editorial es-
pecializado para publicar artículos científicos5 escritos por los (as)
académicos (as) de Facultad, pero también provenientes de otras
entidades universitarias e instituciones nacionales y extranjeras;
además, le expuse que era indispensable que la nueva publicación
incluyera investigaciones provenientes de los campos disciplinares
de las cuatro licenciaturas que ofrece la Facultad,6 y no sólo pre-
minentemente de arquitectura, como ocurría en las publicaciones
precedentes.
La propuesta fue bien acogida por el director, quien me instruyó
a poner manos a la obra. Así, invité a Lucía Santa Ana, académi-
ca de la División de Posgrado de la Facultad, para que participara
como editora adjunta.7 Juntos conformamos los órganos colegia-

1
Posteriormente esta subdependencia desapareció a raíz de la nueva estructura
del Posgrado unam, que otorgó autonomía académica a los programas de posgra-
do, aunque las plazas del personal de tiempo completo y el banco de horas para el
profesorado de asignatura sigue perteneciendo a la División de Estudios de Posgra-
do de la Facultad de Arquitectura.
2
Su gestión al frente de la dirección fue de 2005-2009 y de 2009-2013.
3
Entonces llamado Centro de Investigaciones Urbano-Arquitectónicas, hoy Centro
de Investigaciones en Arquitectura, Urbanismo y Paisaje (ciaup).
4
Para entonces había ya desaparecido la publicación de Cuadernos de arquitectura
mesoamericana, Cuadernos de arquitectura virreinal y Cuadernos de arquitectura y
docencia.
5
Se tenía la revista Bitácora, que, aunque incorporaba procesos de arbitraje, su
enfoque primigenio fue siempre de divulgación.
6
Arquitectura, Urbanismo, Arquitectura de Paisaje y Diseño Industrial.
7
Además del invaluable apoyo de Silvia Bourdón Solano, y después de Leonardo
Solórzano Sánchez, ambos de la Coordinación Editorial de la Facultad.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 3-11 3
dos de la nueva revista que asegurarían la formalidad institucional
y el rigor científico: la cartera de árbitros, el consejo honorífico y el
comité editorial; los miembros de este último irían rotando entre
los investigadores electos que conformaban el entonces consejo
interno del Centro. También era necesario definir el nombre de la
nueva revista: le propuse sin éxito varias alternativas al director,
quien finalmente me dijo: “Mira, el origen de nuestra escuela está
en el antiguo edificio de San Carlos localizado en el número 22 de
la calle de Academia,8 razón por la cual la nueva revista se llamará
Academia XXII”, así, con números romanos para otorgarle un cierto
velo de misterio.
En febrero de 2010 se publicó el número 0, ya con el nombre
oficialmente registrado en Indautor y en la unam, con periodicidad
semestral, modalidad impresa y digital9 y, sobre todo, de acceso
universal y gratuito, como debe imperar en una universidad pública
con dimensiones nacionales. La revista incorporaba, además de
los artículos de investigación, ensayos y reseñas, tres secciones
para dotarla de una identidad editorial: el apartado de “Entrevistas”,
dado que siempre he considerado indispensable registrar historio-
gráficamente las ideas y opiniones de personajes emblemáticos
antes de que el inexorable paso del tiempo nos los arrebate; una
sección llamada “Espacios” orientada a incluir colaboraciones lite-
rarias –cuentos o poemas– relacionados con las temáticas de la
arquitectura y la ciudad; y, por último, que la revista incorporase
la vena creativa de la comunidad de la Facultad al incluir en cada
número –portada e interiores– una serie de ilustraciones realiza-
das por académicos de carrera, profesores de asignatura, alumnos
y exalumnos, a quienes siempre recordaré por su desinteresada
colaboración: Olga de la Paz Palacios y Limón, Mariano del Cueto
Ruíz-Funes, Lorena Mata Sandoval, José G. Amozurrutia, Alejandro
Isita Velázquez, Jorge Tamés y Batta, Héctor García Olvera, José
Eduardo Pérez Sánchez, Luis Arnal Simón, Antonio Turati Villarán,
José Alejandro Villalobos Pérez, Ana Francisca Medina Magalla-
nes, Sergio Saldívar Díaz y Eduardo Ramírez Plata.
A lo largo de siete años (2010-2016) tuve el honor de fungir como
su editor fundador, publicando ininterrumpidamente quince núme-
ros: catorce semestrales y un número extraordinario dedicado a la
vivienda, ediciones que recogieron más de 100 colaboraciones. Esto

8
Se refería al edificio de la Academia de San Carlos en el Centro Histórico, origen
tanto de la Escuela de Arquitectura como de la Escuela de Artes Plásticas (hoy
facultades de Arquitectura y de Artes y Diseño, respectivamente).
9
Vale la pena advertir que aquella versión digital fue siempre idéntica a la impresa,
a diferencia de la versión electrónica a la que se migró a partir de la segunda época
de la revista.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 3-11 4
permitió que la publicación se fortaleciese y comenzara a ser inclui-
da entre los primeros índices científicos, constituyéndose desde en-
tonces como una revista arbitrada e indizada,10 condición cualitativa
indispensable para un espacio editorial de innovación epistemológi-
ca. De hecho, aquellos primeros logros me condujeron a dejar la re-
vista en 2016, pues siempre he considerado que hay que separarse
a tiempo de las responsabilidades universitarias que nos ha tocado
gestionar –no es sano aferrarse a los vástagos, aunque sean aca-
démicos– y dejar el paso a nuevos liderazgos que imprimirían su
propia huella y consolidarían este proyecto editorial.
Quince años han pasado desde entonces, por lo que me con-
gratulo de las altas tesituras académicas a las que se ha llegado,
por lo que felicito a los (as) brillantes editores (as) que me sucedie-
ron –Johanna Lozoya, Alejandra Contreras y Alejandro Leal–, pues
con su entrega y responsabilidad han consolidado una revista que
ya forma parte del patrimonio editorial de la Facultad de Arquitectu-
ra, entidad que en los años venideros tendrá el desafío institucional
de fortalecer y perpetuar un proyecto intelectual de largo aliento que
orgullosamente forma parte de la Universidad de la Nación.

10
Habitualmente también se le suele llamar “indexadas”, que es la castellanización
del término romano Index.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 3-11 5
PRESENTACIÓN

M
ediante una votación realizada en el Encuentro Anual de Alejandra
Investigadores del Centro de Investigaciones en Arqui- Contreras Padilla
tectura, Urbanismo y Paisaje (ciaup) de la Facultad de Editora en jefe, 2019 -2022,
Arquitectura de la unam en enero de 2019, el grupo aca- segunda epoca
démico decidió por unanimidad que fuera yo la encargada de tomar
la estafeta como editora en jefe de la revista. Mi antecesora fue la
Dra. Johanna Lozoya, quien tuvo como misión académica y editorial
el fortalecimiento de una inclinación transdisciplinaria para la inves-
tigación universitaria a partir de los campos de lo arquitectónico, lo
urbanístico y la arquitectura de paisaje, con lo que surgió la segunda
época de la revista, que además migró al formato digital.
En el periodo en el que estuve al frente de la revista se mantuvo
esa concepción de la investigación, teniendo como principio el ma-
nejo de la inter y la transdisciplina como una estrategia de desarrollo
del conocimiento científico, tecnológico y humanístico. Con ello se
buscaba responder a las necesidades sociales que demandan las
investigaciones actuales.
Con el Comité Editorial reorganizamos la estructura de la revis-
ta con nuevos fundamentos conceptuales y técnicos. En cuanto
a la estructura de la revista, parte de mis funciones era organizar
para cada número las secciones de Artículos de investigación y
Dossier, que servirían de hilos conductores de los temas que res-
pondieran a la pregunta de cada número. Se complementaron con
dos apartados que tuvieron muy buena aceptación: Ensayos y Crí-
tica de libro.
El impacto que se obtuvo con el manejo de las plataformas de
navegación interrelacionadas url y ojs, que sustituyeron al forma-
to impreso, favorecieron potencialmente la consulta en el ámbito
nacional e internacional. Se publicaron de manera ininterrumpida
los siguientes números:

• Núm. 20. Transformación. Habitabilidad


• Núm. 21. Riesgos y vulnerabilidad
• Núm. 22. Fraccionamientos, colonias y barrios del siglo xx
y su arquitectura

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 3-11 6
• Núm. 23. Cambio y crisis: el futuro en la enseñanza de la
arquitectura
• Núm. 24. Vida cotidiana. Urbanismo y arquitectura
• Núm. 25. Arquitecturas religiosas en la modernidad
iberoamericana

Aprovecho estas líneas para extender mi agradecimiento a las


y los investigadores del ciaup, quienes nos dieron su voto de con-
fianza para continuar con este gran proyecto que es Academia XXII.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 3-11 7
A
t the beginning of 2009, when I was in charge of the then Ivan San Martín Córdova
Centro de Investigaciones y Estudios de Posgrado (ciep) Founding editor 2010 -2016
(Center for Research and Postgraduate Studies) of the
Facultad de Arquitectura, I proposed to the then dean,
the architect Jorge Tamés y Batta, the foundation of a new, peer-re-
viewed journal, attached to the Research Center, since previous sim-
ilar journals had disappeared years before. My arguments were that
there was a lack of specialized editorial options for the publication
of scientific articles written by the academics of the school of archi-
tecture, but also from other university entities, plus both national and
foreign institutions. In addition, I explained that it was essential for
the new publication to include research from the disciplinary fields
of the four degrees then offered by the school, and not only architec-
ture, as was the case with previous publications.
The proposal was well received by the dean, who instructed me
to go forward with the project. So, I invited Lucía Santa Ana, a col-
league from the Postgraduate Division of the school, to participate
as an associate editor. Together we formed the collegiate bodies
of the new journal that would ensure institutional formality and sci-
entific rigor: the portfolio of judges, the honorary council, and the
editorial committee; the members of the latter would rotate among
the elected researchers, who formed the then internal board of the
Centre. It was also necessary to define the name of the new maga-
zine: I unsuccessfully proposed several alternatives to the dean, who
finally told me: “Look, the origin of our school is in the former building
of San Carlos, located at number 22 of the street named Academia,
which is why the new magazine will be called “Academia XXII”, using
the Roman numerals to give it an air of mystery.
Issue 0 was published in February 2010, with the name official-
ly registered with Indautor (National Institute of Copyright) and the
unam, and a commitment to publish two issues per year, in both
print and digital formats and, above all, with free, universal access,
as should be the case in a public university with national dimensions.
In addition to research articles, essays and reviews, the Journal in-
corporated three sections, to provide it with an editorial identity: the

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 3-11 8
“Entrevistas – Interviews” section, since I have always considered
it indispensable to record the ideas and opinions of emblematic
figures, before the inexorable passage of time snatches them away
from us; a section called “Espacios – Spaces,” aimed at including
literary collaborations –stories or poems– related to the themes of
architecture and the city; and, finally, that the magazine would in-
corporate the creative vein of the school’s community by including
in each issue -on the cover and inside- a series of illustrations done
by career academics, professors and alumni, whom I will always
remember for their selfless collaboration: Olga de la Paz Palacios y
Limón, Mariano del Cueto Ruíz-Funes, Lorena Mata Sandoval, José
G. Amozurrutia, Alejandro Isita Velázquez, Jorge Tamés y Batta,
Héctor García Olvera, José Eduardo Pérez Sánchez, Luis Arnal
Simón, Antonio Turati Villarán, José Alejandro Villalobos Pérez, Ana
Francisca Medina Magallanes, Sergio Saldívar Díaz and Eduardo
Ramírez Plata.
For seven years (2010-2016) I had the honor of serving as its
founding editor, publishing fifteen issues uninterruptedly: fourteen
biannual issues, plus a supplementary issue dedicated to housing,
editions that overall included over 100 contributions. This enabled
the publication to grow stronger and led to its inclusion in the first
scientific indexes, and thereafter became an arbitrated and indexed
journal, an indispensable qualitative state for an editorial space of
epistemological innovation. In fact, those initial achievements led to
my parting with the magazine in 2016, as I have always considered
that one should separate oneself, in a timely manner, from the uni-
versity responsibilities that we have undertaken –it is not healthy to
cling to the offspring, even if they are academic– and thus make way
for new leaders, who would leave their own mark on the publication
and consolidate this editorial project.
Fifteen years have passed since then, and I am truly grateful for
the height of the academic achievements attained thus far, and I
congratulate the brilliant editors who succeeded me: Johanna Lo-
zoya, Alejandra Contreras and Alejandro Leal, through whose dedi-
cation and responsibility the Journal has been consolidated and now
forms part of the editorial heritage of the Facultad de Arquitectura,
an entity that in the coming years will face the institutional challenge
of strengthening and perpetuating this long-term intellectual project
that proudly forms part of our University of the Nation.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 3-11 9
T
hrough a vote held at the Annual Meeting of Researchers Alejandra Contreras
of the Centro de Investigaciones en Arquitectura, Urbanis- Padilla
mo y Paisaje (ciaup) (Center for Research in Architecture, Editor in Chief 2019 -2022
Urbanism and Landscape) of the Facultad de Arquitectura
of the unam in January 2019, the academic group unanimously
decided that I would be the one to take the baton as Editor in Chief
of the Journal. My predecessor was Dr. Johanna Lozoya, whose
academic and editorial mission was to strengthen a transdisci-
plinary inclination for university research in the fields of architecture,
urbanism and landscape architecture, thus leading to the second era
of the Journal; the publication also migrated to its digital format.
During the period in which I was in charge of the Journal, this con-
ception of research was maintained, with the principle of managing
inter and transdisciplinary themes as a strategy for the development
of scientific, technological and humanistic knowledge. In this way,
we sought to reflect the social needs demanded by the then current
research.
Together with the Editorial Board, we reorganized the structure
of the Journal, introducing new conceptual and technical foun-
dations. Regarding the structure of the Journal, part of my duties
was to organize the sections of Research Articles and Dossiers for
each issue, which would serve as the guiding threads for the topics
that responded to the question posed for each issue. These were
complemented by two further sections that were very well received:
Ensayos (Essays), and Crítica de libros (Book Reviews).
The impact obtained through the use of the URL (Uniform Re-
source Locator) and the OJS (Open Journal Systems) navigation
platforms, which replaced the printed format, potentially favored
consultation on both the national and international levels. The fol-
lowing issues were published on an uninterrupted basis:

No. 20. Transformation. Habitability


No. 21. Risks and vulnerability
No. 22. The architecture of estates, colonies and neighborhoods
in the 20th Century

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 3-11 10
No. 23. Change and crisis: the future in architectural education
No. 24. Everyday life. Urbanism and architecture
No. 25. Religious architecture in Ibero-American modernity

I would like to take this opportunity to thank the researchers of


the ciaup, who gave us their vote of confidence to continue with this
great project: Academia XXII.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 3-11 11
DATA 2010 - 2024

Data, 2010-2024

D
e publicación semestral, en sus primeros 15 años Aca- Equipo editorial
demia XXII ha editado 30 números en 15 volúmenes. A
continuación, algunos datos relevantes como parte de su
conmemoración.1

1
Datos recabados del portal Revistas unam, de la Universidad Nacional Autónoma
de México, consultado el 10 de octubre de 2024, [Link]
catalogo/.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 12-20 12
Con 358 textos publicados desde su primer número en 2010, y
siempre vinculados a la investigación, los artículos especializados
han ocupado la mayor parte de sus páginas. Importantes, tam-
bién, han sido las reseñas y críticas a libros, las colaboraciones edi-
toriales, los ensayos y las entrevistas. En su tercera época –la que
sigue vigente– ha sido fundamental la creación y consolidación de
secciones como los Reportes Técnicos, Espacio ciaup/Posgrado
y Documenta. Con poco más de 800,000 visualizaciones digitales y
descargas, es evidente que Academia XXII se ha fortalecido como un
medio formal de difusión científica en el campo de la arquitectura, la
arquitectura del paisaje y el urbanismo, entre otras disciplinas afines.

Si bien la arquitectura, entendida como el arte y la técnica de


modificar el hábitat humano, es la columna vertebral de las apor-
taciones de numerosos autores, creemos significativo enunciar las
diferentes especialidades con que se han abordado los textos de
investigación y dossiers, ya que dan cuenta de la diversidad de dis-
ciplinas desde las que es posible –y recomendable– nutrir nuestra
área principal de estudio.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 12-20 13
Academia XXII es un medio de difusión de estudios sobre ar-
quitectura y disciplinas afines en idioma español, principalmente.
Cabe destacar su apertura a textos en inglés, que, aunque son to-
davía mínimos, indican una clara voluntad de continuar y ampliar
ese porcentaje. Por otra parte, la equidad de género casi se ha al-
canzado, estadística que indica un equilibrio importante en cuanto
a las oportunidades de publicación sin distinción de género.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 12-20 14
Como revista universitaria, es natural que poco más de la mitad
de sus autores pertenezcan a nuestra máxima casa de estudios; lo
mismo para la nacionalidad de los investigadores, en su mayoría
mexicanos. En ambos casos, cabe destacar la importante presen-
cia de adscripciones ajenas a la unam y de un porcentaje que va en
aumento de autores de nacionalidad extranjera. La siguiente gráfi-
ca indica su distribución por países.

Por último, quisiéramos destacar algunas de las adscripcio-


nes nacionales desde las que se han enviado artículos a nuestra
revista. La gráfica expresa todas las universidades y centros de
investigación que, exceptuando a la propia unam, cuentan con
más de una participación en estos primeros quince años de vida
de Academia XXII.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 12-20 15
Data, 2010-2024

P
ublished every six months, in its first 15 years Academia Editorial staff
XXII has published 30 issues in 15 volumes. The following
are some of the relevant data included to celebrate this
commemoration.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 12-20 16
With the publication of 358 articles since its first issue in 2010, all
of which were linked to research, specialist articles have occupied
the majority of its pages. Also important have been the book re-
views and critiques, editorial collaborations, essays and interviews.
In its third era –the present format– the creation and consolidation
of sections such as Reportes Técnicos, ciaup/Postgraduate Spaces
and Documenta has been fundamental. With just over 800,000 digi-
tal views and downloads, it is clear that Academia XXII has strength-
ened as a formal medium of scientific dissemination in the field
of architecture, landscape architecture and urbanism, among other
related disciplines.

Although architecture, understood as the art and technique of


modifying human habitat, forms the backbone of the contributions
of numerous authors, we believe it is significant to list the different
specialties with which the Reportes Técnicos and Dossiers sections
have been approached, since they reflect the diversity of disciplines
from which it is possible –and advisable– to nourish our main area
of study.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 12-20 17
Academia XXII is a medium for the dissemination of studies on
architecture and related disciplines, mainly in Spanish. However, it is
worth mentioning its openness to including texts in English, which,
although still minimal, indicates a clear intent to continue and ex-
pand that percentage. On the other hand, gender equity has almost
been achieved, a statistic that indicates an important balance in
terms of publication opportunities, regardless of gender.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 12-20 18
As a university journal, it is only natural that slightly more than
half of its authors belong to our university; the same is true for the
nationality of the researchers, most of whom are Mexican. In both
cases, it is worth noting the important presence of authors from out-
side the unam and of the increasing percentage of foreign contribu-
tors. The following graph shows their distribution, by nationality.

Finally, we are pleased to highlight some of the national university


affiliations from whence articles have been sent to our journal. The
graph shows all the universities and research centers which, with
the exception of the unam itself, have had more than one participa-
tion in these first fifteen years of Academia XXII.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 12-20 19
Tercera época
2022-2024 (Núm. 26 - 30 )
Alejandro Leal Menegus, editor

Segunda época
2017-2022 (Núm.15 - 25 )
Johanna Lozoya Meckes, editora (Núm. 15 - 19)
Alejandra Contreras Padilla, editora (Núm. 20 - 25)

Primera época
2010-2017 (Núm. 1 - 14 )
Ivan San Martín Córdova, editor fundador

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 12-20 20
EDITORIAL

A
cademia XXII, revista de investigación de la Facultad [Link]
de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de fa.2007252Xp.2024.15.30.90206
México, publica dos veces por año de forma digital
desde el Centro de Investigaciones en Arquitectura, Urba-
nismo y Paisaje. En estas fechas nos honra recordar el hecho de
que la revista cumple 15 años continuos de publicación. Esta labor
fue iniciada en 2010 por su fundador, el Dr. Ivan San Martín Córdova,
con el apoyo de la Dra. Lucía Santa Ana Lozada; posteriormente,
pasó a manos de la Dra. Johanna Lozoya Meckes y después de
la Dra. Alejandra Contreras Padilla. Estimamos que, en su tercera
época, la revista se ha consolidado como referente en materia
de investigación científica en arquitectura, urbanismo y paisaje, y
representa un espacio que hace comunidad y posiciona a la Facul-
tad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México
al exterior.
Con el presente número titulado “Intervenciones” –hermanado
con el anterior, “Cambiante”– se cierra el segundo par de convo-
catorias, que de forma complementaria, pensamos, y desde una
escala diferente, abonó a la discusión abierta previamente en los
números 27 y 28: “Azul” y “Verde.” A estas temáticas le seguirán para
los números 31 y 32 de la revista: “Envolventes” y “Coexistente”,
convocatorias que abordarán la investigación de la arquitectura de
la América Antigua. La convocatoria “Envolventes” fue publicada
en septiembre pasado y tiene como fecha límite el 17 de marzo del
2025, los invitamos a participar.
Cabe precisar que tanto “Cambiante - Intervenciones”, que aho-
ra cerramos, como “Envolventes - Coexistente”, que vendrán en el
futuro, son resultado de una estrecha colaboración con los respecti-
vos editores invitados al dossier, la Dra. Andrea Berenice Rodríguez
Figueroa y el Dr. Alejandro Villalobos Pérez en cada caso, a quienes
agradecemos su apoyo.
El presente número contiene tres secciones principales dedi- Este trabajo está amparado por
cadas a la investigación: Dossier, Artículos de investigación y una licencia Creative Commons
Reportes Técnicos. Así mismo Documenta, espacio que muestra Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 21-28 21
el patrimonio documental de la Facultad de Arquitectura, y Espa-
cios ciaup y Posgrado, que son apartados de carácter informativo.
Estos últimos a su vez albergan la relación de tesis de doctorado
y maestría en Arquitectura y Urbanismo presentadas en el periodo
que comprende el número.
Aprovecho este espacio para despedirme como Editor en jefe de
la revista y agradecer a todas las personas que han colaborado
en el desarrollo de la revista, al director de la Facultad de Arquitectura,
al coordinador Editorial, al Consejo Asesor, al Comité Editorial y al
equipo editorial: al editor adjunto Federico Martínez Delamain
y al diseñador Gabriel Pineda Peralta, quien sin su apoyo incondi-
cional para este proyecto no hubiéramos logrado todo lo que se
ha conseguido. Al mismo tiempo, le doy la bienvenida a la Dra.
Vanessa Nagel Vega, quien a partir del numero 31 tomará las
riendas de la revista como nueva editora en jefe, y a quien le desea-
mos un promisorio futuro. Estamos convencidos que en su Tercera
época la revista se ha fortalecido como medio de difusión de inves-
tigación de alta calidad y que seguirá en un camino ascendente.

E
l dossier de este número de la revista Academia XXII lleva por Andrea Berenice
título “Intervenciones: lugares vivos en transformación” y se Rodríguez Figueroa
complementa con el número anterior intitulado “Cambiante: Editora invitada (Dossier)
historia de lugares vivos”. Este par de números nacen de un
tema en común: los lugares vivos, lugares que considero como ar-
quitectónico paisajísticos. En este caso nos interesó tratar el tema
de la intervención, ya que los humanos intervenimos continuamente
nuestros lugares vivos y lo hemos hecho de varias maneras. Sobre
todo, nos interesa saber cómo es que se han intervenido los lugares
vivos que tienen una historia que le significa a un grupo de personas.
Algunos de los autores de este dossier coincidimos en que se ha
dejado de lado la conservación y salvaguarda de los lugares vivos
con historia, por ejemplo, de los jardines históricos. Hemos interveni-
do en ellos, muchas veces, como tratamos a los edificios históricos,
los cuales no están construidos con seres vivos, lo que hace que no
crezcan, nazcan o mueran; entonces, ¿será que debemos tratarlos
de la misma manera a pesar de que son lugares vivos?
Desde hace varias décadas —y en algunos países, siglos— se
ha puesto sobre la mesa el tema de la teoría de la conservación
e intervención de jardines y el de la restauración de jardines.1 En

1
José Tito Rojo y Manuel Casares Porcel, “Especificidad y dificultades de la
restauración en jardinería”, PH, núm. 27, Revista del Instituto Andaluz del Patrimonio
Histórico, 1999, [Link]

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 21-28 22
este dossier interesó tratar sobre la restauración/conservación/
intervención/adaptación/resignificación de todos aquellos lugares
vivos. Tema complicado porque, ¿cómo intervenir (en cualquiera de
sus matices) un lugar que es cambiante y dinámico por naturaleza?,
¿cómo conservar un lugar vivo, si éste por naturaleza muere? En
pocas palabras, ¿cómo intervenir un lugar vivo, cíclico y dinámico?
La complejidad es mayor cuando introducimos a la historia porque,
además de que el lugar vivo tiene su propio crecimiento y madu-
rez, resulta que el humano lo habita y, al pasar el tiempo, ese hecho
puede hacer que cambie su función, entonces esta nueva función
puede provocar el cambio de flora o fauna propuestos en un principio,
y muchas veces estos cambios no toman en cuenta la historia
con la que fue pensado y construido ese lugar vivo. Por ejemplo,
si en un jardín privado o la huerta de un exconvento se sustituye la
flora, en muchos casos los motivos de cambio o sustitución son
ajenos al lugar vivo. En este número se presentan algunos casos
de este hecho, aunque también los tenemos en los que se respetó,
por ejemplo, los diferentes tipos de vegetación como seres vivos,
respeto dado por la historia del lugar y vida de las especies; pero
hay vegetación que no corrió esa misma suerte, eliminándose sin
tomar en cuenta la historia cultural y ambiental del lugar. La reflexión
acerca de esto es si es válido y aceptable matar/sustituir un ser
vivo sin tener en claro la toma de esa decisión. Permitirles prime-
ro cumplir con su ciclo de vida sería una opción; al momento de
hacerlo es que podemos ver qué especie ocuparía su lugar. Aquí
se entrecruzan varios ejes centrales para la toma de decisiones:
por las características intrínsecas a la especie (biológicas); por sus
características estéticas, como la textura, altura, color, forma de
vida; por sus características ambientales (externas relacionadas
con el individuo según su especie); por sus características culturales
(externas al individuo).
Cómo intervenir en un jardín histórico si este es un lugar vivo,
ya que sus habitantes nacen, crecen –según las leyes de la natura-
leza– y mueren, son móviles e impredecibles en cuanto a su forma.
Estas preguntas, hoy en día sin respuesta, se podrán ir resolviendo si
abrimos más espacios como el de este número, para que se describa
cómo se han intervenido esos lugares históricos que albergan vida
y cómo los seres humanos compartimos experiencias con ella.
Entonces, no sólo se trata de sustituir un ser vivo (o matarlo),
hay y hubo una intención (natural o cultural) por la cual fue elegido.
Quien interviene un lugar vivo histórico requiere de estudiar esas ca-
racterísticas culturales, biológicas, estéticas, ambientales e históricas
para intervenir esos lugares con vida. Se requiere no sólo respetar la
vida humana, también respetar todo tipo de vida en el planeta. Esta es

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 21-28 23
una de las características que nos define a los arquitectos paisajistas,
tratamos con seres vivos y materializamos lugares vivos.
Los jardines y los lugares vivos alimentan la vida humana, inci-
den sobre los sentidos y sentimientos, sobre la salud, la higiene y el
bienestar humano, sobre la estética, la belleza de lo vivo y sobre
la cultura. Los lugares vivos nos comunican parte de la historia de un
lugar, significan y son parte de la narrativa histórica de un grupo
humano.
Este dossier muestra esas narrativas de varios lugares vivos, en
contextos diversos como jardines, huertos, parques y monumentos
naturales protegidos. Así mismo, motivó a presentar temas como
la relación entre el arte y la naturaleza y el repensar los límites del
territorio. Con ello, este número, a través de los diferentes artícu-
los, aporta una reflexión sobre la conservación de lugares vivos, en
un nivel histórico, en un nivel metodológico y en un nivel de inter-
vención. Sin embargo, aún falta construir una teoría que nos lleve
a pensar y repensar cómo intervenir esos lugares vivos con una
historia cultural y ambiental.

Referencia

Tito Rojo, José y Manuel Casares Porcel


1999 “Especificidad y dificultades de la restauración en jardinería”,
PH, núm. 27, Revista del Instituto Andaluz del Patrimonio
Histórico, especial monográfico Multiculturalidad. Jardines
históricos, pp.138-145,[Link]

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 21-28 24
A
cademia XXII, research journal of the Facultad de Ar-
quitectura de la Universidad Nacional Autónoma de
México, is published online twice a year by the Centro
de Investigaciones en Arquitectura, Urbanismo y Paisaje
(ciaup). On this occasion, we are honored to recall that, with this
Issue, the journal celebrates its 15th Anniversary of continuous pub-
lication. The work was initiated, in 2010, by the journal’s founder:
Ivan San Martín Córdova, with the assistance of Lucía Santa Ana
Lozada; later, the work was undertaken by Johanna Lozoya Meckes,
and thereafter was handed over to Alejandra Contreras Padilla. We
believe that, in its third epoch, the journal has succeed in becoming
a reference point with regards to scientific research in the fields of
architecture, urbanism and landscape, and that it represents a com-
mon ground for academic communities in Mexico and elsewhere,
whilst contributing to the enhancement of the Facultad de Arquitec-
tura role in its disclosure.
With the present Issue, entitled “Interventions - Intervenciones,”
-which is twinned with the previous one: “Changing – Cambiante”-
we bring to a close the second ‘twin call,’ which we consider comple-
mentary, though on a different range of themes, and contri-buted to
the discussions previously presented in No’s. 27 and 28: “Blue” and
“Green,” respectively. These themes will be followed in the upcom-
ing issues of the journal: No’s. 31 and 32: “Enclosed-Envolventes”
and “Coexisting - Coexistente,” respectively; calls that will address ar-
chitectural research throughout Ancient America. The “Envolventes”
call was published last September (the deadline being March 17th,
2025), so we extend our invitation for you to participate.
It should be noted that both “Changing – Interventions,” which
we are now bringing to a close, and “Enveloping – Coexisting,” in
the forthcoming issues, are the result of close collaboration with the
respective Guest editors invited to participate in Dossier, Andrea Ber-
enice Rodríguez Figueroa and Alejandro Villalobos Pérez, respective-
ly, to whom we extend our gratitude for their support.
This Issue contains three main sections devoted to research:
Dossier, Artículos de Investigación and Reportes técnicos. Also,

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 21-28 25
Documenta, which showcases the archival materials of the Facultad
de Arquitectura, along with ciaup and Postgraduate Studies, which
are informative sections. The latter, in turn, hosts the list of Doctoral
Theses and Master’s Degrees in Architecture and Urbanism present-
ed in the period covered by this Issue.
I take this opportunity to announce my farewell as Editor in Chief
of the journal, and to thank all the people who have collaborated in
its development: the Dean of the Facultad de Arquitectura, the edito-
rial coordinator, the Advisory Board, the Editorial Committee and the
editorial team; the deputy editor Federico Martínez Delamain, and
the designer Gabriel Pineda Peralta, without whose unconditional
support, the project would surely not have achieved all that has been
accomplished. At the same time, I welcome Dr. Vanessa Nagel Vega,
who, as of Issue 31, will take over the journal as the new Editor in
Chief, and to whom we wish a promising future. We are convinced
that the journal will continue on its upward path.

T
he Dossier of this Issue of the journal Academia XXII is Andrea Berenice
entitled “Interventions - Intervenciones: living places in Rodríguez Figueroa
transformation,” and complements the previous Issue en- Guest Editor (Dossier)
titled “Changing - Cambiante: a history of living places.”
These two numbers are born from a common theme: living plac-
es, places that I consider as architectural landscapes. In this case,
we were interested in dealing with the issue of intervention, since
humans are constantly intervening in our living places, and have
done so in several ways. Above all, we are interested in getting to
know how living places that have been transformed in some way
by human touch, when the environment has a specific meaning to a
specific community.
Some of the authors of the current Dossier agree that the preser-
vation and safeguarding of living places with history, for example, of
historic gardens, has been cast aside. We have intervened in them,
many times, in the same way as we treat historic buildings, which
are not constructed with living beings, which means they do not
grow, are not born, nor do they die; therefore: Should we treat them
the same way, given that they are living spaces?
For several decades ­—and in some countries, for centuries—,
the theory of the conservation and intervention in gardens, and the
restoration thereof, has been on the table. In this Dossier, it was
interesting to deal with the restoration/conservation/intervention/
adaptation and re-signification of all those living places; a compli-
cated topic, because: How does one intervene (in all its nuances)

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 21-28 26
in a place that is changing and dynamic by nature? How does one
preserve a living place if it dies naturally? In short: How should we
‘intervene’ in a living, cyclical and dynamic place?
The complexity increases when we introduce the theme of his-
tory because, in addition to the living place having its own natural
growth and maturity, it turns out that humans inhabit it, so, as time
passes, this fact can change its function, and this new function can
cause changes in the flora or fauna of the original proposal; often
these changes negate the history with which the living place was
conceived and constructed. For example: if, in a private garden,
or the orchard of an ex-convent, the flora is replaced, in many cases
the reasons for the change, or replacement, are foreign to the living
place. This Issue presents some of these cases, although we also
include several examples in which the different types of vegeta-
tion were respected as living beings, both regarding the history of
the place and the life of the species; but there are times when the
original vegetation did not have the same fate, thereby being re-
moved without having considered the cultural and environmental
history of the place. The reflection, in this regard, is whether or
not it is valid and acceptable to kill/replace a living being without
truly understanding the consequences of the said decision. Allow-
ing them to first fulfill their life cycle would be an option; by doing
so, we would see which species would take their place. Several
central axes in the decision making are interwoven here: the in-
trinsic characteristics of each species (biological); their aesthetic
characteristics, such as texture, height, color, way of life; their en-
vironmental characteristics (external to the individual according to
its species); and their cultural characteristics (external to the indi-
vidual).
How should one intervene in a historic garden if it is a living place,
given that its inhabitants are born, grow according to the laws of
nature, and die; they are mobile and unpredictable regarding their
shape. These questions, today unanswered, can be resolved if we
open up further spaces like this journal, to describe how these his-
torical places, which harbor life, have been intervened in, and how
human beings share experiences with them.
So, it is not only about replacing a living being (or killing it), there is
and was an intention (natural or cultural) for which the decision was
taken. Anyone who intervenes in a living historical place needs to
study those cultural, biological, aesthetic, environmental and histor-
ic characteristics before intervening in living spaces. This requires
not only respect for human life, but also respect for all the forms of
life on the planet. This is one of the characteristics that defines us
as landscape architects, we deal with living beings and materialize
living places.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 21-28 27
Gardens and living places nourish human life, affect the senses
and feelings, health, hygiene, and the well-being of humans; the
aesthetics, and the beauty of life and of culture. Living places
communicate part of the history of a place, they not only signify,
but form part of the historical narrative of a community.
This Dossier displays the narratives of several living spaces in
diverse contexts, including gardens, orchards, parks, and protected
natural monuments. It also motivated us to present issues such as
the relationship between art and nature, and to reconsider territorial
boundaries. Thus, this Issue, by way of the different articles, brings
together a reflection on the conservation of living places on a historical
level, on a methodological level, and also on an interventionist level.
It still remains for us to create a theory that will lead us to consider,
and reconsider, how to intervene in living spaces with a cultural and
environmental history.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 21-28 28
DOSSIER

Resignificaciones. Proyectos para


jardines históricos en Morelia,
México, en el siglo xx
Resignifications. Projects for historic gardens
in Morelia, Mexico, in the 20th Century

Resumen Ana Lucía Prieto Martínez


Universidad Michoacana de
El Centro Histórico de la ciudad de Morelia posee doce jardines pú- San Nicolás de Hidalgo
blicos cuya imagen y fisonomía actual sugieren que se han man-
tenido intactos desde sus orígenes en el siglo xix. El objetivo de Catherine Rose Ettinger
este artículo es mostrar cómo, principalmente en el siglo xx, fueron Mc Enulty
transformados para usos deportivos y para la instalación de juegos Universidad Michoacana de
infantiles, para posteriormente ser remodelados para conformarse San Nicolás de Hidalgo
a la idea de una ciudad colonial con la finalidad de fortalecer la ac-
tividad turística. Se basa en fuentes documentales inéditas, prensa, Fecha de recepción:
fotografía y planimetría. 2 de septiembre de 2024

Palabras clave: Jardines públicos, jardines históricos, Morelia, jue- Fecha de aceptación:
gos infantiles 15 de octubre de 2024

Abstract [Link]
fa.2007252Xp.2024.15.30.90213
The Historic Center of the city of Morelia has twelve public gardens,
whose current image and physiognomy suggest that they have
remained intact since their origins in the 19th Century. The objective
of this article is to show how, mainly throughout the 20th Century,
they were transformed to incorporate options for sporting activities
and the installation of children's playground equipment, only to be
remodeled at a later date, so as to conform to the idea of a Colonial
city, the purpose being to strengthen the city’s tourism appeal. This
paper is based on unpublished documentary sources, press clippings,
photography and planimetry.
Este trabajo está amparado por
Keywords: Public gardens, historical gardens, Morelia, children’s una licencia Creative Commons
playgrounds. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 29
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

E
l Centro Histórico de Morelia —como es el caso de otras
ciudades de pasado colonial en México— se caracteriza por
sus plazas y jardines.1 Estos espacios abiertos, la mayoría
de origen virreinal, como plazas desprovistas de vegeta-
ción y elementos de ornato, asociados a edificios religiosos, fueron
transformados en la segunda mitad del siglo xix para convertirse
en jardines donde los árboles, las plantas de ornato, las fuentes, las
bancas y los faroles alentaban a la población a pasear y disfrutar de
la naturaleza, acorde al pensamiento romántico de la época.
Muchos de estos elementos pueden verse hoy en trazas radiales
que dan la impresión, a residentes y visitantes, de haber llegado a la
actualidad como vestigios del pasado y testimonios inmutables de
la historia de la ciudad. Sin embargo, su imagen actual es resultado,
en gran medida, de actuaciones en la segunda mitad del siglo xx
realizadas con la intención de enaltecer la zona central de la ciudad
como sitio “colonial” con potencial turístico. Estas renovaciones
han borrado el capítulo de la historia de los jardines morelianos en
el que éstos fueron entendidos como espacios para la recreación
y el deporte.
El estudio de los jardines en México ha producido importantes
investigaciones; destaca entre ellas la aportación de Amaya Larru-
cea Garritz y Daniel Jesús Reyes Magaña, quienes clasifican los es-
pacios verdes heredados en “desaparecidos”, “modificados” y “con-
servados”, además de realizar una propuesta metodológica para su
estudio. Consideran la importancia de sustentar la investigación en
fuentes de archivo y hemerográficas, así como en fuentes orales
que permiten aprovechar la memoria narrada de los habitantes, con
el objetivo de lograr estudios más integrales.2
De corte histórico se pueden encontrar trabajos como el de María
del Carmen León Cázares, quien realizó una semblanza de la vida
cotidiana de la sociedad virreinal en los espacios abiertos de la ca-
pital mexicana.3 Félix Alfonso Martínez Sánchez y Saúl Alcántara

1
En este texto se usa el término jardín para referir espacios que tienen por lo menos
30% de áreas permeables siguiendo la propuesta de Larrucea, Jiménez y Meza,
aunque de origen hayan sido plazas desprovistas de vegetación. Amaya Larrucea
Garritz, Eric Orlando Jiménez y María del Carmen Meza (coords.), Espacios verdes
públicos. Estudios culturales, sociales y ambientales, Ciudad de México, Universidad
Nacional Autónoma de México, 2020.
2
Amaya Larrucea Garritz y Daniel Jesús Reyes Magaña, “Espacios verdes públicos
y sustentabilidad cultural”, en Amaya Garritz, Eric Orlando Jiménez y María del
Carmen Meza (coords.), Espacios verdes públicos. Estudios culturales, sociales y
ambientales, op. cit., pp. 22-95.
3
María del Carmen León Cázares, “A cielo abierto. La convivencia en plazas y
calles”, en Pilar Gonzalbo Aizpuru (dir.), Historia de la vida cotidiana en México, t. II:
La ciudad barroca, Ciudad de México, Fondo de Cultura Económica, El Colegio de
México, 2008, pp. 19-45.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 30
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Onofre4 revisaron las ideas y corrientes que inspiraron los planes


paisajísticos de Maximiliano de Habsburgo en México; y Ramona I.
Pérez Bertruy5 llevó a cabo estudios sobre la transformación física
y los usos de diversas áreas verdes de Ciudad de México entre los
siglos xix y xx, con especial atención a la Alameda.6
Por su parte, Silvia Segarra Lagunes se ha encargado de investi-
gar el mobiliario de los espacios públicos en México,7 mientras que,
en un tema estrechamente vinculado al que nos ocupa en el presen-
te trabajo, Aldo Solano Rojas se ha referido a los parques infantiles
que se empezaron a instalar desde la segunda década del siglo xx
en México, con el desarrollo del movimiento de integración plástica.8
El tema de las plazas y jardines de Morelia ha sido tratado por
varios autores; destaca el trabajo de Martín Pérez Acevedo en su de-
tallada revisión de los jardines principales de la ciudad con base en
documentación de archivo municipal.9 De relevancia para el espacio
verde más grande del actual Centro Histórico de la ciudad, el Bosque
Cuauhtémoc, hay numerosos trabajos; esto se debe, en gran medi-
da, a su larga historia (con origen en barrio de indios) y a su carácter
híbrido, pues además de ser paseo tenía en su perímetro casas de
campo.10 Eugenia Maria Azevedo Salomao también aborda estos

4
Félix Alfonso Martínez Sánchez, “Paisaje y jardín, una quimera de Maximiliano en
México”, en Armando Alfonso Navarrete, et al. (coords.), Paisaje y jardín como
patrimonio cultural. Diversas miradas desde México y Brasil, Ciudad de México, Uni-
versidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco, 2019, pp. 178-204; Félix
Alfonso Martínez Sánchez y Saúl Alcántara Onofre, “Maximiliano de Habsburgo:
paisaje y jardín en México (1864-1867)”, en Armando Alfonso Navarrete, et al.
(coords.), Paisaje y jardín como patrimonio cultural. Diversas miradas desde México
y Brasil, op. cit., pp. 181-217.
5
Ramona I. Pérez Bertruy, Planos de la Alameda de la Ciudad de México. Siglos
xviii-xx, Ciudad de México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de
Investigaciones Bibliográficas, 2018; Ramona I. Pérez Bertruy, Parques y jardines
públicos de la Ciudad de México, 1881-1911, tesis de Doctorado, Ciudad de México,
Colegio de México, Centro de Estudios Históricos, 2003; Ramona I. Pérez Bertruy,
Jardines, paseos y parques del centro histórico de la Ciudad de México (1771-
1935), Ciudad de México, Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad
Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco, 2015.
6
Ramona I. Pérez Bertruy, Parques y jardines públicos de la Ciudad de México, op. cit.
7
Silvia Susana Segarra Lagunes, Mobiliario urbano, historia y proyectos, Granada,
Universidad de Granada, 2012.
8
Aldo Solano Rojas, Playgrounds del México moderno, Ciudad de México, Promotora
Cultural Cubo Blanco, A.C., 2018.
9
Martín Pérez Acevedo, “Las plazas”, en Silvia Figueroa Zamudio (ed.), Morelia.
Patrimonio cultural de la humanidad, Morelia, Gobierno del Estado de Michoacán,
Ayuntamiento de Morelia, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
Instituto de Investigaciones Históricas, 1995, pp. 29-43.
10
Ver Catherine R. Ettinger y Carmen Alicia Dávila (coords.), De Barrio de Indios
de San Pedro a Bosque Cuauhtémoc de Morelia, Ciudad de México, Miguel Ángel

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 31
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

espacios pero con un interés principal en su morfología vinculada a


su significación comunitaria.11 De gran utilidad para la elaboración
de este estudio ha sido el trabajo de Aidée Tapia Chávez, quien pro-
porciona una detallada revisión de archivo que da fe de los cambios
en los jardines y plazas de Morelia a finales del siglo xix y la primera
mitad del siglo xx.12
El presente trabajo está basado en documentación inédita de ar-
chivo, fuentes hemerográficas y fotografía histórica; rescata proyec-
tos —algunos no realizados— de mediados del siglo xx que promo-
vieron la instalación de canchas deportivas y juegos infantiles en lo
que habían sido jardines, lo que en su momento llevó a cambios en
la traza y la remoción de elementos de ornato. El interés es visibilizar,
en el contexto de una literatura que ha reconocido la importancia del
periodo posterior a la desamortización de los bienes de la Iglesia y
la época porfiriana, un fenómeno no estudiado que, además, da fe
del carácter cambiante de los jardines e invita a entender su sentido
actual como producto de las diversas capas de historia.

Antecedentes

Los espacios donde se configuraron jardines durante los primeros


tres siglos de existencia de la ciudad de Valladolid-Morelia y hasta
finales del siglo xix y principios del xx fueron, en su mayoría, plazas
públicas; algunos otros habían sido atrios o cementerios de conjun-
tos religiosos.13
Valladolid se fundó en 1541 como asentamiento de españoles
y se desarrolló por poco más de trescientos años bajo una presen-
cia predominantemente religiosa, principalmente por ser sede del
obispado de Michoacán desde 1580.14 En su núcleo se concentró la
población española y, a manera de satélites, se fueron conformando

Porrúa Editores, Gobierno del Estado de Michoacán, Universidad Michoacana


de San Nicolás de Hidalgo y Ayuntamiento de Morelia, 2012, que reúne trabajos
desde diversas perspectivas sobre este espacio. Ver también Catherine R.
Ettinger, “El Paseo de San Pedro, Morelia, México: una mirada a sus jardines”, en
Paisagem e Ambiente, vol. 33, núm. 49, São Paulo, Brasil, 2022, pp. 1-20, [Link]
org/10.11606/[Link].2022.181823.
11
Eugenia Maria Azevedo Salomao, Espacios urbanos comunitarios durante el perio-
do virreinal en Michoacán, México, Gobierno del Estado de Michoacán, Secretaría de
Urbanismo y Medio Ambiente, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
Morevallado, serie Fuentes de la Historia Urbana de Michoacán, núm. 2, 2002.
12
Aideé Tapia Chávez, Morelia 1880-1950; continuidades y rupturas de su espacio
construido, tesis de Maestría, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
2001.
13
Martín Pérez Acevedo, op. cit., pp. 28-43.
14
Eugenia Maria Azevedo Salomao, op. cit., pp. 143, 150, 167.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 32
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

barrios de indios, cada uno con su capilla, atrio y hospital.15 Carlos


Paredes Martínez y Carmen Alicia Dávila identificaron, a través de
revisión documental, quince barrios de indios para el año de 1620.16
La traza de la ciudad partió de un gran espacio abierto al cen-
tro en el cual se construyó, en el siglo xvii, la catedral (1660-1730),
conformándose así dos plazas: la de San Juan de Dios, al oriente,
y la plaza principal o de Armas, al poniente. Las otras plazas esta- Figura 1. Espacio central de la
blecidas durante el virreinato se asociaron con conjuntos religiosos ciudad con la ubicación de las
como el convento de los carmelitas descalzos, el convento de las plazas y jardines en la actualidad.
monjas capuchinas, el convento de las dominicas (conocido como Fuente: Elaboración Daniel García
Las Rosas), el convento de los dieguinos, la parroquia de San José y Barrera y Nurit Zavala Landín en
las capillas de la Soterraña, San Juan y las Ánimas (Figura 1).17 agosto del 2024.

Canchas o juegos infantiles Áreas verdes

1. Plaza Niños Héroes 9. Jardín Manuel Altamirano 16. Jardín Azteca


2. Jardín de la Soterraña (Biblioteca pública) 17. Jardín de San Diego
3. Plaza Carrillo 10. Jardín de Las Rosas 18. Plaza Morelos
4. Andador Juárez 11. Plaza de Armas
5. Plaza del Carmen 12. Plaza Melchor Ocampo
6. Parque Capuchinas 13. Jardín San José
7. Plaza San Juan 14. Jardín Héroes del 1847
8. Bosque Cuauhtémoc 15. Jardín de Villalongín

Juan de la Torre, Bosquejo histórico de la ciudad de Morelia, Morelia, Universidad


15

Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 1986, pp. 77-78, 121.


16
Carlos Paredes Martínez y Carmen Alicia Dávila Munguía, “Sistemas de trabajo
en una ciudad en construcción: Guayangareo-Valladolid, 1541-1640”, en Carlos
Paredes Martínez (dir.), Arquitectura y espacio social en poblaciones purépechas
de la época colonial, Morelia, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
Universidad Keio, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología
Social, 1998, pp. 87-110.
17
Martín Pérez Acevedo, op. cit., pp. 29-35.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 33
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

La mayoría de las superficies de las plazas de esta localidad


tenían una forma rectangular que se ajustaba a la traza ortogonal
original de la ciudad, con algunas irregularidades; como excepción
está la plaza de Las Ánimas, que se asocia con una capilla ubicada
al oriente del núcleo fundacional.18
Durante el periodo virreinal y las primeras décadas después del
término de la guerra de independencia las plazas en Morelia eran
sobrias y sencillas al ser explanadas sin mayores componentes físi- Figura 2. Fotografía de la
cos. Esto permitía que se pudieran adaptar a una gran variedad de Plaza de las Ánimas, hoy
actividades cotidianas: una fuente pública, generalmente ubicada al Jardín de Villalongín, antes
centro del espacio, la picota en aquellas plazas donde se impartía de ser convertido en espacio
justicia, puestos comerciales que se situaban de manera permanen- ajardinado en las últimas
te o temporal, además de algunos árboles o arbustos dispersos que décadas del siglo xix.
crecían naturalmente; éstos no tenían propósito alguno como pieza Fuente: autor desconocido, sin
de ornato, y eran de los pocos elementos que se solían encontrar en título, en Archivo Fotográfico
estos espacios.19 Lo anterior implica que los componentes de estas del Instituto de Investigaciones
plazas fueron establecidos por motivos estrictamente funcionales. Históricas de la Universidad
Una imagen de la plaza de Las Ánimas al oriente del núcleo funda- Michoacana de San Nicolás de
cional de la ciudad atestigua el carácter de estos espacios antes de Hidalgo, Fondo Jesús García
ser convertidos en jardines (Figura 2). Tapia, Fotos, núm. 83 (s. f.).

18
Ibid., pp. 192-193.
19
Martín Pérez Acevedo, op. cit., p. 29.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 34
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

A mediados del siglo xix, la ciudad de Morelia era dominada


por el clero, el cual era dueño de una gran cantidad de bienes in-
muebles y administraba el espacio urbano. Los gobiernos liberales
que tenían el propósito de modernizar y mejorar la calidad de vida
de los habitantes de las ciudades mexicanas, entre ellas la capital
michoacana, poco podían resolver ante el amplio dominio e influen-
cia de la Iglesia sobre la administración de la ciudad y la población.
Poco después, la Ley de Desamortización de los Bienes Ecle-
siásticos (1856) y la Ley de Nacionalización de los Bienes Eclesiás-
ticos (1859) hicieron posible que el gobierno pudiera apropiarse de
propiedades del clero para reorganizar y refuncionalizar el espacio
urbano.20 Fue así como adquirieron nuevas finalidades algunos
atrios, cementerios y huertas conventuales, algunos de los cuales
fueron convertidos en jardines públicos, como sucedió con los de
San Diego y la Compañía. Zonas pertenecientes al barrio de indios
de San Pedro se convirtieron en áreas de recreo para la población: la
parte norte en una alameda y la sur en un paseo.21 Por otra parte,
las plazas virreinales conocidas como la plaza principal o de Ar-
mas, San Juan de Dios, las Rosas, el Carmen, San José, San Juan,
Las Ánimas y Capuchinas también fueron transformadas paulati-
namente en jardines. Este tipo de proyectos tomó mayor impulso
durante la presidencia de Porfirio Díaz y los gobiernos estatales
de Mariano Jiménez (1885-1892) y Aristeo Mercado (1892-1911) en
Michoacán.22
De manera particular, durante el gobierno de Porfirio Díaz se
emprendieron acciones para modernizar con mayor fuerza el país,
con el apoyo de profesionales y expertos que fundamentaron sus pro-
yectos en ideas y conocimientos higienistas, de modernidad y
progreso, tomados de prácticas urbanas en Europa y Estados Uni-
dos. Estas ideas se aplicaron en obras públicas y de planeación
urbana con el fin de actualizar las ciudades mexicanas y proporcio-
nar una mejor calidad de vida a la población.23
La planimetría antigua de Morelia, generada durante el periodo
porfiriano, revela que las trazas radiales fueron las más empleadas
para establecer la distribución espacial general, ya que ayudaban
a constituir pasillos para el tránsito de las personas en el interior
del espacio y entre las jardineras. A estas últimas se les añadió

20
Eugenia Maria Azevedo Salomao, op. cit., pp. 120-123.
21
Mariano de Jesús Torres, Diccionario histórico, biográfico, geográfico, estadístico,
zoológico, botánico y mineralógico de Michoacán, t. I, Morelia, imprenta particular
del autor, 1915, p. 244.
22
Martín Pérez Acevedo, op. cit., pp. 31-35.
23
Ramona I. Pérez Bertruy, Parques y jardines públicos de la Ciudad de México,
1881-1911, op. cit., pp. 17-111, 130-200, 242-272, 273-352.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 35
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

una amplia variedad de especies vegetales, entre árboles, arbustos,


plantas con flor y cubresuelos, donde preponderaron los elementos
de origen exótico, generando una composición saturada, exuberan-
te y ecléctica (Figura 3).24

Figura 3. Composición del jardín


principal (de los Mártires) hacia
finales del siglo xix.
Fuente: Subido por Gerardo
Zárate, “Panorama de la
Catedral”, en México en fotos
(s. f.), consultado el 24 de
agosto del 2024.

24
Archivo General e Histórico del Poder Ejecutivo del Estado de Michoacán
(aghpem), Plano de Morelia 1898, Fondo Secretaría de Gobierno, cajón 2, planero
1, núm. 38.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 36
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Entre las piezas ornamentales se instalaron pedestales con ja-


rrones en la parte superior para colocar algunas plantas, fuentes
con diseños sencillos y quioscos para realizar audiciones y sere-
natas en los jardines Los Mártires (principal), La Paz y la Alameda.
En algunos espacios también se colocaron esculturas, ya fuera en
memoria de algún héroe nacional o local, o de algún personaje de
la mitología griega o que simbolizara alguna virtud humana. Se in-
cluyó también infraestructura para la iluminación, lo cual hacía ac-
cesibles estos espacios de noche, mientras que para el descanso
de los usuarios fueron colocadas bancas de cantería o de fierro
con listones de madera.25

Figura 4. Fotografía donde se


observa la profusa vegetación
con la que contó el jardín
Melchor Ocampo, posiblemente
durante las últimas décadas del
siglo xix.
Fuente: autor desconocido, sin
título, en Archivo Fotográfico
del Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad
Michoacana de San Nicolás
de Hidalgo, Fondo Gerardo
Sánchez Díaz, Morelia I, núm.
30 (s. f.).

Estos cambios físicos embellecieron los espacios públicos y los


hicieron más amenos, por lo que rápidamente se convirtieron en si-
tios predilectos de la población para el recreo cotidiano y, en tanto
que eran de libre acceso, también se utilizaban para organizar fes-
tividades populares y cívicas que ayudaban a reforzar los vínculos
sociales y culturales.

El deporte en la posrevolución

Las primeras instalaciones deportivas en Morelia surgieron en el


siglo xix, en un contexto en el que prevalecían las ideas higienis-
tas, destacando los beneficios para la salud derivados de la exposi-
ción al aire puro en áreas verdes urbanas. Entre estos espacios se
encontraban sitios propicios para caminar, como el paseo de San

25
“Bancas”, en La Libertad, Morelia, Michoacán, 8 de abril 1893, p. 3.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 37
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Pedro, el de Las Lechugas, el parque Juárez y la Loma de Santa


María, los cuales eran frecuentados por las familias morelianas los
domingos y en sus momentos de ocio. Con el transcurso del tiem-
po, algunos de estos lugares expandieron su oferta de actividades,
orientándose hacia sectores de la población con mayor poder ad-
quisitivo mediante el desarrollo de infraestructura adecuada para la
práctica de deportes como el tenis y el ciclismo.26
La práctica de ejercicio físico comenzó a generalizarse entre
amplios sectores de la población moreliana, al generarse una cre-
ciente conciencia sobre su impacto en el mejoramiento de la salud
tanto física como mental. Este fenómeno adquirió mayor impulso
y relevancia social con la llegada de los gobiernos posrevoluciona-
rios. En la década de 1920, José Vasconcelos, entonces secretario
de Educación Pública, incorporó la práctica de actividades relacio-
nadas con la cultura y el deporte dentro de las políticas educativas,
puesto que las consideraba esenciales para el desarrollo óptimo
del ser humano y la sociedad. Asimismo, las actividades deporti-
vas fueron vistas como herramientas valiosas para inculcar en los
ciudadanos valores como el trabajo en equipo, la solidaridad, la
disciplina, la cohesión social y la lealtad.27
Cabe destacar que el periodo posrevolucionario en México coin-
cidió con el de entreguerras en Europa, caracterizado por la ines-
tabilidad política y económica, así como por movimientos nacio-
nalistas, militaristas y expansionistas. En este contexto, los juegos
olímpicos, que habían sido retomados desde 1896, se convirtieron
en el escenario idóneo para que las naciones más poderosas mos-
traran su poder y supremacía a través de las capacidades físicas de
sus ciudadanos. México participó por primera vez en este evento
internacional en 1924, y a partir de ello el gobierno mexicano se
propuso fomentar la educación física entre la población y participar
en la competencia para mostrar al mundo las capacidades de sus
ciudadanos.28

26
Catherine Ettinger, “Los conjuntos deportivos en Morelia. Con miras a los juegos
olímpicos”, en Catherine R. Ettinger y Claudia Rueda Velázquez (coords.), Arquitec-
tura para el ocio. Espacios modernos para el deporte, la recreación y la cultura en
México, Ciudad de México, Docomomo México y Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo, 2024, en prensa.
27
Rodrigo de Jesús Santoyo Hernández, “Historia de la educación física en México”,
Fiep Bulletin, 2009-2010, p. 83; Ramón Vargas Salguero, “La arquitectura de la Re-
volución Mexicana, un enfoque social”, en Fernando Pérez Correa (coord.), México,
setenta años de Revolución, educación, cultura y comunicación, t. II, México, Fondo
de Cultura Económica, 1988, p. 442; Aldo Solano Rojas, op. cit., pp.13-14.
28
Hilda Berenice Aguayo Rousell y Felipe Neri Rivero Sánchez, “La cultura en la edu-
cación física mexicana”, en Larissa Michelle Lara, Vânia de Fátima Matias de Souza
y Antonio Carlos Monteiro de Miranda (orgs.), Educação física e cultura na América
Latina, Maringá, Brasil, Editora da Universidade Estadual de Maringá, 2019, s/p.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 38
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

No puede soslayarse que la niñez mexicana fue un sector de la


población particularmente importante para las políticas públicas
nacionales, ya que se consideraba a los niños un sector que debía
atenderse prioritariamente con miras a la construcción de una so-
ciedad educada, solidaria y con un profundo sentimiento patriótico;
en otras palabras, se buscaba mejorar a la nación a través de la for-
mación de los más jóvenes. En este sentido, el Estado mexicano
impulsó el desarrollo de equipamiento urbano de carácter deportivo
destinado a la formación física de sus ciudadanos, política que se
expandió a diferentes ciudades del país, incluyendo Morelia.29

La resignificación de los jardines: recreación y deporte

Debido a su carácter comunitario y de acceso gratuito, a través de


los espacios públicos se buscó promover la convivencia social y
familiar cotidiana. Varios espacios públicos morelianos, entre ellos
algunos jardines heredados de la época porfiriana, fueron reaprove-
chados parcial o totalmente para establecer allí canchas o juegos
infantiles. En Morelia, este interés parece haber surgido de la socie-
dad. Documentos de archivo atestiguan la inquietud de muchos ve-
cinos por promover ante el Ayuntamiento la mejora de los espacios
públicos de sus colonias. Una de las primeras solicitudes de este
tipo es de 1931, cuando un grupo solicitó a la autoridad municipal la
mejora de la plaza Primero de Mayo, un espacio contiguo al rastro
ubicado al norte de la ciudad que se encontraba en condiciones ina-
decuadas y con muy mala higiene, probablemente por la cercanía
con ese matadero. Los vecinos pedían financiamiento para transfor-
mar el sitio en una cancha deportiva, integrada de manera sencilla
con la colocación de tepetate. A cambio, los vecinos se ofrecieron
a pagar el sistema de luminarias para que la cancha pudiera usarse
también por las noches.30
Para 1932 nuevamente los vecinos del lugar, junto con la pro-
fesora Herlinda Jiménez y el profesor Wenceslao Alvarado Ruiz,
entregaron un croquis a las autoridades en el que planteaban el
establecimiento de dos canchas de básquetbol en la parte sur
del terreno y una pequeña plaza al centro, donde se colocaría
un monumento y se acondicionaría con bancas, árboles y pasto
inglés. El proyecto finalmente se materializó en 1944, constituyén-
dose con frontones y una plaza para la convivencia.31

29
Aldo Solano Rojas, op. cit., pp. 13-14, 19.
30
Archivo Histórico Municipal de Morelia (en adelante ahmm), Fondo independiente,
caja 110, expediente 30, 1931.
31
ahmm, Fondo Independiente II, caja 128, expediente 30, 1932.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 39
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Figura 5. Propuesta de
intervención entregada por los
representantes de los vecinos
de la plaza Primero de Mayo.
Fuente: Archivo Histórico
Municipal de Morelia (ahmm),
Fondo Independiente II, caja
128, expediente 30, 1932.

Otro proyecto revelador de la inquietud por el equipamiento recrea-


tivo se planteó en 1935 para el Bosque Cuauhtémoc. Este espacio
se había proyectado originalmente (1860) con un sentido de jardín
romántico para el paseo y disfrute de la naturaleza. Algunos lotes se
habían destinado a un pequeño lago artificial alrededor del cual
se colocaron cenadores (uno de ellos con alusiones a la arquitectura
asiática), un puente, así como diversos elementos de ornato, como
una casa en miniatura y varias estatuas. En 1935 estos elementos

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 40
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

fueron retirados en su totalidad y el sitio se transformó en una pista


de patinaje que aprovecha el espacio cóncavo que había ocupado el
lago.32 Con el tiempo se instalaron juegos mecánicos y un trenecito,
convirtiendo el espacio en un pequeño parque recreativo.
En 1928 se pretendió transformar la plazuela de la Soterraña.
Los vecinos del barrio pidieron al gobierno municipal que ésta fuera
renovada quitando los puestos comerciales que se encontraban allí
y que causaban problemas relacionados con la higiene y la insegu-
ridad. Los lotes ajardinados que conformaban este espacio serían
arreglados y atendidos por los vecinos, quienes también proponían
que en su costado oriente se estableciera una cancha de básquet-
bol.33 Para 1938 el profesor Carlos Pérez Guerrero, subdirector de
Educación ―se desconoce con certeza si era autoridad estatal
o federal―, solicitó al municipio que en este mismo espacio se
construyera, además de la cancha, un parque infantil que sería
utilizado por los alumnos y profesores de las escuelas cercanas
al barrio; lo anterior para que ahí se pudieran impartir las clases de
educación física, ya que las escuelas de esta zona no contaban
con los espacios idóneos para realizar estas actividades como lo indi-
caba el programa de la Secretaría de Educación Pública (sep). Pese a
que se desconoce si la cancha o el parque infantil se instalaron
o no, la existencia de estos expedientes da constancia de los anhe-
los de la ciudadanía de disponer de espacios deportivos y de juego
cercanos a sus casas y a las escuelas de la zona.34
A mediados de febrero de 1930, el Club Rotario de Morelia empe-
zó a desarrollar la idea de establecer un parque infantil en el antiguo
jardín de El Carmen, situado tres manzanas al norte de la catedral
de la ciudad. El parque estaría conformado por varios aparatos,
como volantines, resbaladillas, pequeños quioscos, columpios
y sube y bajas, entre otros, los cuales estarían rodeados por bancas y
pasto. El espacio fue finalmente inaugurado en octubre de 1930 con
el nombre de Parque Infantil “Rotario”, y a él empezaron a acudir
niños y niñas de todas las clases sociales. Al cabo de un mes de
su apertura, el lugar fue dotado de un vigilante para que evitara
que personas mayores de 14 años hicieran uso de los aparatos, ya que
habían empezado a desbalancearse y descomponerse. Esta historia
se repetiría en las décadas de 1930 a 1960 con otros aparatos de
juego que fueron colocados en otras partes de la ciudad.35

32
Catherine R. Ettinger, “El Paseo de San Pedro, Morelia, México: una mirada a sus
jardines”, op. cit., p. 7.
33
ahmm, Fondo Independiente, caja 333, expediente 2, 1928.
34
ahmm, Fondo Independiente, caja 206, expediente 7, 1938.
35
ahmm, Fondo Independiente, caja 103, expediente 12, 1930.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 41
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Figura 6. Croquis con la propuesta


para intervenir el jardín de El
Carmen para convertirlo en un
parque infantil.
Fuente: ahmm, Fondo
Independiente, caja 103,
expediente 12, 1930.

Otro caso destacable es el de la transformación parcial del jardín


de Capuchinas, ubicado al sureste de la ciudad. A finales de
octubre de 1953 los vecinos del barrio realizaron peticiones
ante las autoridades municipales para que éste fuera objeto de
mejoras, porque no recibía mantenimiento desde hacía ya más de
dos décadas. Los vecinos contaron con el apoyo económico par-

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 42
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

cial del municipio, por lo que organizaron una noche mexicana para
reunir más fondos y poder realizar una mayor mejora del espacio.36
Para los primeros días de noviembre se iniciaron los trabajos de re-
novación del jardín, el cual fue inaugurado el 27 de diciembre del
mismo año.37 Finalmente, la obra consistió en la reparación de los
prados del jardín, la repavimentación de sus andadores, la coloca-
ción de un nuevo sistema eléctrico de iluminación nocturna, nuevas
bancas y, como elemento nuevo, un pequeño parque infantil en el
costado poniente, equipado con sube y bajas, columpios, resbaladi-
llas y juegos de argollas corredizas.38
Expedientes adicionales del Archivo Histórico Municipal de More-
lia (ahmm) de entre 1930 y 1938, aunque escasos, señalan que otros
espacios de lo que actualmente se conoce como el Centro Histórico
de Morelia también fueron dotados con aparatos de juegos infantiles;
entre ellos se mencionan la zona norte de la explanada poniente de
la catedral de la ciudad, el jardín Michelena ubicado al poniente de la
misma (también conocido hacia mediados del siglo xx como Dr. Mi-
guel Silva), la plaza Carrillo ubicada al sur y el bosque Cuauhtémoc.39
Aunque los expedientes de archivo que dan fe de lo anterior no
dan detalles sobre las modificaciones que se hicieron en los espa-
cios que fueron dotados de aparatos infantiles de recreación, sí ha-
cen referencia a algunas mejoras que se tuvo que hacer, lo que da
muestra de que este tipo de áreas fueron muy importantes y estu-
vieron muy presentes dentro de la cotidianidad de los habitantes de
Morelia. También es destacable que, en varias ocasiones, organiza-
ciones vecinales solicitaron el reaprovechamiento y mejoramiento de
los espacios ajardinados como sitios de recreación y deporte. Estas
inquietudes son reflejo de las necesidades sociales e institucionales
de crear espacios donde la población pudiera realizar actividades de-
portivas y de esparcimiento, para así responder a los requerimientos
sociales y objetivos que se planteaba el gobierno en ese momento.

36
“Fiesta en beneficio del jardín de ‘Capuchinas’”, La Voz de Michoacán, Morelia,
Michoacán, 25 de octubre de 1953, p. 1.
37
“Para el día 27 habrá una gran fiesta en Capuchinas”, La Voz de Michoacán,
Morelia, Michoacán, 24 de diciembre de 1953, pp. 1, 6.
“El Jardín y Parque Infantil de Capuchinas, fué inaugurado”, La Voz de Michoacán,
38

Morelia, Michoacán, 29 de diciembre de 1953, pp. 1, 8.


39
El Teatro Salón Morelos fue una sala cinematográfica que se encontraba entre
la Catedral y la plaza de los Mártires (principal) hacia el lado sur, cuya fachada
daba hacia el norte, lo que ayuda a deducir con mayor exactitud la ubicación de
los juegos infantiles que se ubicaron en esta área. El jardín Michelena también fue
conocido con el nombre de Jardín Miguel Silva debido a que en su extremo poniente
se ubicó un monumento a este médico moreliano, quien ocupara cargos dentro
de la política michoacana y participara en la Revolución mexicana con las fuerzas
villistas. Fuente: ahmm, Fondo Independiente, caja 103, expediente 14, 1930.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 43
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

El acondicionamiento de numerosos espacios de recreación y


deporte logró revitalizar de alguna manera los espacios públicos a
lo largo del país (entre ellos algunos ajardinados creados durante
el Porfiriato en la ciudad de Morelia) e impulsaron la convivencia y la
unión social; respondían a una necesidad social tan importante
que terminaron por difundirse y ser una tendencia entre 1930 y
1960, alcanzando su declive para la década de 1980.40

El regreso a la historia

A decir de Eugenio Mercado,41 el interés en la conservación de la ar-


quitectura virreinal de la ciudad de Morelia se vincula con la pérdida
de propiedades experimentada por algunas de las familias de alcur-
nia a raíz de la Revolución mexicana. Como se verá más adelante,
la celebración del iv Centenario de la fundación de la ciudad fue una
oportunidad para relavorar el pasado virreinal y su origen vinculado
con los encomenderos españoles.
El culto al origen "colonial" de la ciudad de Morelia se vinculó con
las políticas nacionales que trataban de conservar una imagen his-
tórica de ciudades y poblaciones que fuera atractiva para el turismo,
así como con la promulgación, en 1956, de un reglamento para su
conservación. Ese culto a lo colonial se vería consagrado en la obra
Casas y familias de la antigua Valladolid, de Gabriel Ibarrola,42 y la
publicación de un instructivo para la nueva arquitectura en el centro
histórico en la década de 1960, el cual limitaba la libertad creativa en
aras de crear una arquitectura contextual que conservara las carac-
terísticas del pasado y que sirviera de acompañamiento a los monu-
mentos y edificaciones relevantes de esa zona.43 La imagen urbana
así desarrollada fue ampliamente aceptada por la comunidad local
y apropiada como parte de su identidad.
Para muchas familias asentadas en Morelia que asociaban su
estirpe a los españoles de la Colonia, y cuyo único patrimonio que
pudieron conservar tras la Revolución fueron sus casas —ligadas
con la fundación de la ciudad de Morelia—, éstas simbolizaban el ori-
gen de su linaje y les permitiría refrendar su posición social. Para ello,

40
Aldo Solano Rojas, op. cit., p. 163.
41
Eugenio Mercado López, Turismo, imagen urbana y arquitectura en las políticas
públicas. México en las primeras décadas del siglo xx, Morelia, Michoacán, Univer-
sidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2020, pp. 177-211, 45, 59 y 66-71.
42
Gabriel Ibarrola, Familias y casas de la vieja Valladolid, Morelia, Fimax Publicistas,
1969.
43
Fernando Tavera Montiel, La Antigua Valladolid, hoy Morelia. Instrumentos legales
y recomendaciones para su conservación, Morelia, Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo, Facultad de Ingeniería Civil, 1999.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 44
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

fue necesario promover la conservación de sus inmuebles de la


época virreinal, ideal que adoptó el resto de la sociedad moreliana,
la cual también empezó a valorar y defender la arquitectura
“colonial” de Morelia como símbolo de su identidad y a desarrollar,
paralelamente, un rechazo por lo ajeno y lo nuevo, al no ser repre-
sentativo de lo tradicional moreliano.44
Esta idea se reforzó con motivo de la celebración del aniversa-
rio de los 400 años de la fundación de Morelia (1941), cuando al-
gunos habitantes de la clase media de la ciudad, junto con Antonio
Arriaga, director del Museo Regional Michoacano, resaltaron el ideal
de conservación del núcleo histórico y la necesidad de establecer
los criterios sobre cómo se debía preservar e intervenir este legado
arquitectónico. Estas ideas e inquietudes derivaron en la redacción
del Reglamento para la conservación del aspecto típico colonial de
la ciudad de Morelia, de 1956, y el Instructivo para ingenieros arqui-
tectos y constructores del centro histórico de Morelia, documentos
que surgieron como reacción ante las intervenciones de carácter
moderno que se estaban empezando a realizar en el área antigua de
la ciudad, mismas que afectaban su aspecto típico y colonial. Con
estos documentos se logró identificar lo que caracterizaría el conjun-
to histórico de Morelia, aquello que debería de ser preservado para
mantener su fisonomía urbano-arquitectónica y los criterios a seguir
al realizar una intervención en los bienes inmuebles.45
Las recomendaciones incluidas en estos dos documentos se
centran principalmente en el exterior de las fachadas de los edificios
históricos y en su carácter histórico artístico y estético, en tanto que
identifican sus aspectos más distintivos a ser preservados, con un
claro rechazo hacia lo moderno y lo ajeno; todo ello con el fin de dar
continuidad a la imagen tradicional y colonial de Morelia. Asimismo,
en estos criterios —que eran respaldados por el gobierno estatal y
municipal, así como por un grupo de expertos en el tema— se enfa-
tiza que las intervenciones radicales sólo podrían ser realizadas por
expertos en el tema.46
Por otra parte, desde la década de 1930 el turismo empezó a
cobrar relevancia en las políticas públicas mexicanas debido a que
aportaba grandes beneficios económicos a nivel nacional y local,
además de ayudar a mejorar la imagen del país en el extranjero,
como señal de progreso y modernidad.47 El vasto territorio mexicano

44
Eugenio Mercado López, op. cit., pp. 185-186.
45
Ibid., pp. 170-179.
46
Fernando Tavera Montiel, op. cit., pp. 77-129, 135-151.
47
Jimena Mateos, “El turismo en México: la ruta institucional (1921-2006)”,
Cuadernos 14. Patrimonio Cultural y Turismo, México, Conaculta, 2006, pp. 37-38.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 45
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

contaba con una amplísima gama de riquezas culturales y natura-


les a las que se podía echar mano para desarrollar esta industria,
además de representar una oportunidad para modernizar distintas
regiones del país y contribuir a forjar la identidad mexicana.48
Los gobiernos posrevolucionarios vieron el turismo como una he-
rramienta valiosa para recuperar la economía del país, buscar el de-
sarrollo regional y construir una identidad mexicana basada en sus
expresiones culturales. De esta manera, México lograría restaurar
la imagen nacional y exponer su progreso y modernización ante las
miradas estadounidense y europea. Para poder dar impulso a esta
actividad y atraer a visitantes, el Estado unió fuerzas con el sector
empresarial para desarrollar estrategias, infraestructura y servicios
que dieran soporte a las actividades turísticas en el país.49
Las autoridades de Morelia también vieron el potencial turístico
que tenía la ciudad por el hecho de contar con múltiples monumen-
tos y edificios de carácter colonial, con una imagen e identidad pro-
pias y destacables. En aras de su aprovechamiento se comenza-
ron a realizar mejoras y a reconocer los aspectos y elementos más
característicos de la ciudad, aquellos vinculados con un sentido de
identidad. A partir de la década de 1940 los periódicos de la ciudad
publicaron varias notas que hacían referencia a inmuebles y atracti-
vos locales; entre ellos, los espacios ajardinados del núcleo histórico
de Morelia se distinguieron como elementos representativos por su
composición física, la atmósfera especial que creaban sus diseños
y el enriquecimiento que proporcionaban al paisaje urbano —de la
mano de los monumentos coloniales—, además de su importancia
para la vida cotidiana de los habitantes y el medio ambiente.50
Gracias al reconocimiento del valor de estos espacios públicos
—y de su potencial para funcionar como puntos de interés turístico—
fueron objeto de mejoras y promocionados como parte de la oferta
de la ciudad, sin embargo, las notas periodísticas y guías de turismo
revelan una clara prioridad por resaltar los elementos arquitectóni-
cos.51 En efecto, fueron los edificios los que se concibieron como
los que con mayor claridad trasmitían la imagen y la identidad de
Morelia, caracterizada primordialmente por una arquitectura hecha

48
Eugenio Mercado López, Turismo, imagen urbana y arquitectura en las políticas
públicas. México en las primeras décadas del siglo XX, Morelia, Michoacán,
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2020, pp. 177-211, 45, 59 y
66-71.
49
Ibid., pp. 50-63, 75-87 y 96-99; Jimena Mateos, op. cit., pp. 34-35.
50
Simple, “El turista y Morelia”, La Voz de Michoacán, Morelia, Michoacán, 5 de
febrero de 1949, pp. 3, 6.
“La fisonomía colonial de nuestra ciudad es sagrada”, La Voz de Michoacán,
51

Morelia, Michoacán, 13 de enero de 1954, pp. 1, 6.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 46
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

a base de cantera rosa.52 Dado lo anterior, a partir de la segunda mi-


tad del siglo xx los espacios ajardinados fueron intervenidos desde
dos perspectivas contrastantes: la primera implicó el aprovecha-
miento de estos espacios para dar realce y favorecer la apreciación
de los monumentos, y la segunda, el reconocimiento del valor de
las áreas verdes urbanas como sitios identitarios, es decir, como
parte esencial de la herencia urbano-arquitectónica de la ciudad,
razón por la cual merecían ser conservados.
Cuando las autoridades, empresarios y miembros de la élite mo-
reliana comenzaron a entender a la ciudad como una joya colonial
que formaba parte de su identidad y era digna de ser promocionada
como atractivo turístico, comenzó un proceso de identificación de
los monumentos y de las características de la arquitectura del nú-
cleo urbano de la ciudad; siendo que la difusión debía concentrarse
en los edificios, los espacios públicos ajardinados fueron identifica-
dos como sitios a través de los cuales se podría resaltar y apreciar
la arquitectura colonial de Morelia.53 Sin embargo, la vegetación,
especialmente las copas de los árboles, obstaculizaban la vista de
las bellezas arquitectónicas, de ahí que se empezara a vislumbrar la
necesidad de reducir drásticamente la vegetación de estos espacios
para que las fachadas de los edificios pudieran apreciarse mejor.54
Para inicios de la década de 1960 el jardín Melchor Ocampo, ubi-
cado en el costado oriente de la catedral de Morelia, era uno de los
espacios públicos ajardinados más importantes y emblemáticos de
la ciudad, no sólo por la jerarquía de su emplazamiento, sino también
por su configuración física. Su traza radial, que partía de un quiosco
central, formaba pasillos a través de los cuales la población podía
transitar o sentarse en las bancas desde donde podía disfrutar de la
composición vegetal de cada una de sus jardineras, además de los
elementos ornamentales y la escultura en honor a Melchor Ocampo
que se encontraba situada en el área norte del jardín.55
A pesar de su relevancia urbana, sociocultural y paisajística, las
ideas relacionadas con la exploración de la identidad de Morelia y el
énfasis puesto en la relevancia de la arquitectura para su aprovecha-
miento turístico fueron la causa de la eliminación de este jardín en
1961 para ser convertido en una explanada con escasa vegetación,

52
“Inventario turístico”, La Voz de Michoacán, Morelia, Michoacán, 19 de junio de
1955, p. 2.
53
“Tiraron las palmas de la Av. Madero”, La Voz de Michoacán, Morelia, Michoacán,
4 de septiembre de 1959, pp. 1, 9.
54
“Pese a todo la Avenida Madero se quedará sin camellón, dicen”, La Voz de
Michoacán, Morelia, Michoacán, 23 de enero de 1960, pp. 1, 12.
55
“Piden opiniones sobre una obra de ornato”, La Voz de Michoacán, Morelia,
Michoacán, 3 de julio de 1960, p. 4.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 47
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

justamente buscando resaltar la arquitectura del lado izquierdo del Figura 7. Configuración del
recinto más importante de la ciudad.56 jardín Melchor Ocampo
Estos mismos procedimientos se pretendieron replicar en otros durante las primeras décadas
jardines públicos del centro histórico; ejemplo de ello son las obras posrevolucionarias.
que se pretendían llevar a cabo en el jardín de San José, espacio Fuente: Chávez Ruiz, “Jardín
ubicado a poco más de medio kilómetro al noreste de la Catedral. El Melchor Ocampo. Morelia Mich.”,
sitio se caracterizaba por una depresión gradual del perímetro hacia subido por Gerardo Zárate, en
su centro, donde se encuentra una fuente; había sido construido así México en fotos, consultado el 26
durante el virreinato para permitir la llegada de agua por gravedad de agosto de 2024.
a esta área de la ciudad, que se encontraba en una zona alta. Para
febrero de 1961, el presidente municipal, Alberto Cano Díaz, infor-
mó que el jardín sería radicalmente transformado: se renovarían las
bancas y farolas y se quitarían los árboles innecesarios, que serían
reemplazados por nuevos; pero, sobre todo, se pretendía corregir el
“defecto” del hundimiento del terreno.57
Como era de esperar, los cambios extremos que se pretendía rea-
lizar, a la par de la transformación radical que se estaba produciendo

56
“Aprueba el Gobernador las obras de remozamiento de la Plaza M. Ocampo”, La
Voz de Michoacán, Morelia, Michoacán, 6 de enero de 1961, pp. 1, 13.
57
“Transformarán radicalmente al jardín de San José”, La Voz de Michoacán,
Morelia, Michoacán, 2 de febrero de 1961, pp. 1, 12.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 48
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

en el jardín Melchor Ocampo, causó conmoción entre los habitantes


de la zona, quienes se mostraron en contra de estas mejoras porque
los espacios ajardinados eran importantes para ellos, además de
ser piezas urbanas únicas y sellos distintivos de la ciudad; concebi-
dos así, lo que procedía, a su manera de ver, era protegerlos, porque,
de lo contrario, se deterioraría parte de la imagen tradicional de Mo-
relia, su esencia y legado.58 Finalmente, las demandas sociales en
contra de modificar el jardín de San José propiciaron la valoración
y defensa de los espacios verdes del centro, considerados como
parte del patrimonio de la ciudad de Morelia y de sus habitantes;
además, al ayudar a dar marcha atrás a este proyecto de alguna
manera contribuyeron a salvaguardar la fisonomía del resto de los
jardines de Morelia.59

Reflexiones finales

El recorrido histórico realizado permite observar que los jardines an-


tiguos de la ciudad de Morelia, ubicados dentro de lo que se conoce
actualmente como la Zona de Monumentos Históricos sufrieron, en
poco más de 100 años (de mediados del siglo xix a la sexta década
del xx), cambios constantes, modestos o radicales, debidos a una
multiplicidad de factores, tanto intrínsecos como extrínsecos a es-
tos elementos urbanos.
Como se pudo observar, las circunstancias históricas han reper-
cutido en los enfoques de gestión y manejo de estos sitios, incidien-
do en sus procesos de transformación y salvaguardia. Algunos de
los factores más influyentes fueron las ideas y enfoques que orien-
taron las transformaciones de estos espacios públicos a través del
tiempo. Para mediados del siglo xix, los conceptos de higiene, pro-
greso y modernización fueron los ejes centrales que dirigieron la
transformación de las antiguas plazas virreinales en jardines para
el recreo de la sociedad, con la intención de proporcionar una mejor
calidad de vida a sus habitantes, además de encauzar sus momen-
tos de ocio, al funcionar como espacios moralizantes. Por todo ello,
estos espacios fueron transformados en jardines públicos com-
puestos de andadores, jardineras con profusa vegetación nacional
y exótica, bancas, luminarias, fuentes, quioscos y esculturas; fue así
que se convirtieron en sitios de ornato que pronto adquirieron popu-
laridad entre los habitantes.

58
“Censura Turismo las pretendidas ‘mejoras’ a la Plazuela de Sn. José”, La Voz de
Michoacán, Morelia, Michoacán, 24 de mayo de 1961, p. 1.
“No se nivelará ‘totalmente’ la plaza de San José, dice el alcalde Cano”, La Voz de
59

Michoacán, Morelia, Michoacán, 3 de junio de 1961, pp. 1, 12.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 49
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Durante el periodo posrevolucionario, el anhelo de “modernizar”


el país y mejorar la situación social mediante la inculcación de valo-
res y la formación de una sociedad más culta y unida se hizo presen-
te, materializándose mediante la incorporación de áreas deportivas
comunitarias y aparatos de juego infantil en espacios públicos; esto
implicó el reaprovechamiento y transformación parcial o total de al-
gunos jardines públicos.
Décadas después, a mediados del siglo xx, la búsqueda de la
identidad moreliana a través de la arquitectura característica del
núcleo antiguo de la ciudad y su posterior aprovechamiento como
recurso turístico generó una perspectiva que favorecería su con-
servación y apreciación por encima de algunos espacios públicos,
entre ellos sus jardines; este proceso, sin embargo, despertó inquie-
tudes en la opinión pública que ayudaron a salvaguardar muchas
áreas verdes de la ciudad y, con ello, parte de la esencia y riqueza
paisajística y cultural de la misma.
Todas estas ideas se generaron principalmente en la capital del
país, y posteriormente se difundieron e implementaron en ciudades
del interior, como sucedió en Morelia, donde se adecuaron a las
necesidades, preexistencias, anhelos sociales, culturales y circuns-
tancias históricas locales.
Asimismo, hay que comprender que las áreas ajardinadas a
las que nos hemos referido son espacios al aire libre y de acceso
público, por lo que cada uno de los elementos que las componen,
ya sean fijos o naturales, experimenta un deterioro gradual, tanto
por la exposición a la intemperie como por el uso continuo al que
están sometidos. Por otra parte, contienen elementos vegetales
vivos cuyo crecimiento es constante y acorde a sus ciclos de vida;
así, cada uno tiene requerimientos particulares para subsistir y son
sensibles al entorno en el que viven. Los jardines públicos, en sín-
tesis, están en constante cambio; al ser espacios de naturaleza,
su mantenimiento es complejo.
Todas estas variables han repercutido en las transformaciones
que han sufrido los jardines históricos; cada época ha dejado hue-
llas o capas que relatan la biografía de un lugar, de una sociedad,
de una ciudad y de la humanidad. Tomar conciencia de esto ayuda
a entender su trascendencia, así como los valores patrimoniales
materiales e inmateriales que implica, es decir, a reflexionar sobre
su significación y la importancia de su salvaguardia.
Pese a que los jardines públicos dan la idea de que su materia-
lidad ha permanecido inmutable a lo largo del tiempo, la revisión
histórica realizada devela que su aspecto se ha modificado muchas
veces, de múltiples formas, lo que da muestra de la gran fragilidad
y complejidad de las labores de salvaguardia que se llevan a cabo

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 50
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

en la actualidad, pero al mismo tiempo revelan su capacidad de


resiliencia y su importancia social y cultural.
El estudio y comprensión de los procesos históricos que han ido
moldeando los espacios verdes de Morelia pueden ayudar a com-
prender el proceder de los planes y proyectos de gestión y manejo
actuales por parte de las autoridades, las cuales se han decantado
por su aprovechamiento desde un enfoque turístico, de consumo y
marketing. Esto ha llevado a la banalización de estos espacios y, por
lo tanto, a intervenciones que deterioran paulatinamente su carga
patrimonial material e inmaterial.
De manera particular, se puede observar que las intervenciones de
conservación de los edificios históricos y los jardines son muy
distintas, y que continúa un claro favoritismo hacia la salvaguardia
de los primeros. A pesar de que el Instituto Nacional de Antropología
e Historia (inah) o el Decreto de Zona de Monumentos Históricos de
la Ciudad de Morelia consideran a los jardines parte de los bienes
patrimoniales de la ciudad de Morelia, no se percibe el desarrollo de
una conciencia o la voluntad de salvaguardar estos espacios a partir
de una metodología con bases científicas y teóricas congruentes
con su naturaleza para prevenir la pérdida paulatina de su legado y
evitar intervenciones inadecuadas. De igual forma, actualmente las
intervenciones que se realizan en los jardines privilegian el cuidado
y conservación de los elementos fijos, como la traza, las fuentes y
las esculturas; sin embargo, el resto de piezas compositivas como
bancas, luminarias y, sobre todo, sus elementos vegetales (princi-
palmente arbustos y plantas con flor) no reciben tantas atenciones
y se deterioran rápidamente, provocando cambios constantes que
no consideran su carga patrimonial.
Sin embargo, más allá del panorama descrito, este estudio pue-
de contribuir a encontrar estrategias para la salvaguardia integral y
adecuada de los jardines históricos, como sucedió con la influencia
que ejerció la opinión ciudadana en 1961. Los habitantes, aquellos
que han vivido y hecho parte de su cotidianidad estos espacios, que
se han apropiado de ellos, que los han incluido en su memoria indi-
vidual y colectiva, e internalizado como parte de su identidad comu-
nitaria y territorial, pueden jugar papeles clave en la salvaguardia de
los jardines de su ciudad.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 51
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Referencias

Archivos

Archivo Histórico Municipal de Morelia (ahmm)


Fondo Independiente (fi), caja 333, expediente 2, 1928.
fi, caja 103, expediente 12, 1930.
fi, caja 103, expediente 14, 1930.
fi, caja 110, expediente 30, 1931.
fi II, caja 128, expediente 30, 1932.
fi, caja 206, expediente 7, 1938.

Hemerografía

La Libertad
1893 “Bancas”, t. I, año 13, 8 de abril 1893, p. 3.

La Voz de Michoacán
1949 Simple, “El turista y Morelia”, Morelia, Michoacán, 5 de
febrero, pp. 3, 6.

1953 “Fiesta en beneficio del jardín de ‘Capuchinas’”, 25 de octu-


bre, p. 1.

“Para el día 27 habrá una gran fiesta en Capuchinas”, 24 de


diciembre, pp. 1, 6.

“El Jardín y Parque Infantil de Capuchinas, fué inaugurado”,


29 de diciembre, pp. 1, 8.

1954 “La fisonomía colonial de nuestra ciudad es sagrada”, 13


de enero, pp. 1, 6.

1955 “Inventario turístico”, 19 de junio, p. 2.

1959 “Tiraron las palmas de la Av. Madero”, 4 de septiembre,


pp. 1, 9.

1960 “Pese a todo la Avenida Madero se quedará sin camellón,


dicen”, 23 de enero, pp. 1, 12.

“Piden opiniones sobre una obra de ornato”, 3 de julio de, p. 4.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 52
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

1961 “Aprueba el Gobernador las obras de remozamiento de la


Plaza M. Ocampo”, 6 de enero, pp. 1, 13.

“Transformarán radicalmente al jardín de San José”, 2 de


febrero, pp. 1, 12.

“Censura Turismo las pretendidas ‘mejoras’ a la Plazuela


de Sn. José”, 24 de mayo, p. 1.

“No se nivelará ‘totalmente’ la plaza de San José, dice el


alcalde Cano”, 3 de junio, pp. 1, 12.

Fotografías

elaboración propia
2024 (agosto) Figura 1. Daniel García Barrera y Nurit Zavala
Landín.

Archivo Fotográfico del Instituto de Investigaciones Históricas de


la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
s. f. Figura 2. Autor desconocido, sin título, en Archivo
Fotográfico del Instituto de Investigaciones Históricas de
la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
Fondo Jesús García Tapia, Fotos, núm. 83.

s. f. Figura 3. Subido por Gerardo Zárate, “Panorama de la


Catedral”, en México en fotos, consultado el 24 de agosto
del 2024.

s. f. Figura 4. Autor desconocido, Sin título, en Archivo


Fotográfico del Instituto de Investigaciones Históricas de
la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
Fondo Gerardo Sánchez Díaz, Morelia I, núm. 30.

archivo histórico municipal de Morelia


1932 Figura 5. ahmm, Fondo Independiente II, caja 128,
expediente 30.

1930 Figura 6. ahmm, Fondo Independiente, caja 103,


expediente 12.

México en fotos
Figura 7. Chávez Ruiz, “Jardín Melchor Ocampo. Morelia
Mich.”, subido por Gerardo Zárate, en México en fotos,
consultado el 26 de agosto de 2024.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 53
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Bibliografía

Aguayo Rousell, Hilda Berenice y Felipe Neri Rivero Sánchez


2019 “La cultura en la educación física mexicana”, en Larissa
Michelle Lara, Vânia de Fátima Matias de Souza y Antonio
Carlos Monteiro de Miranda (orgs.), Educação física e cul-
tura na América Latina, Maringá, Brasil, Editora da Universi-
dade Estadual de Maringá, s/p.

Azevedo Salomao, Eugenia Maria


2002 Espacios urbanos comunitarios durante el periodo virreinal
en Michoacán, Morelia, Gobierno del Estado de Michoa-
cán, Secretaría de Urbanismo y Medio Ambiente, Universi-
dad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morevallado,
serie Fuentes de la Historia Urbana de Michoacán, núm. 2.

Chávez González, Mónica Lizbeth


2009 “Construcción de la nación y el género desde el cuerpo. La
educación física en el México posrevolucionario”, Desaca-
tos, núm. 30, mayo-agosto, pp. 43-58.

De La Torre, Juan
1986 Bosquejo histórico de la ciudad de Morelia, Morelia, Univer-
sidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

De Terán, Fernando
1997 La ciudad hispanoamericana. El sueño de un orden, Madrid,
Ministerio de Fomento.

Ettinger, Catherine R.
2012 De Barrio de Indios de San Pedro a Bosque Cuauhtémoc de
Morelia, Ciudad de México, Miguel Ángel Porrúa Editores,
Gobierno del Estado de Michoacán, Universidad Michoa-
cana de San Nicolás de Hidalgo, Ayuntamiento de Morelia.

2022 “El Paseo de San Pedro, Morelia, México: una mirada a


sus jardines”, Paisagem e Ambiente, vol. 33, núm. 49,
pp. 1-20. DOI: [Link]
paam.2022.181823.

2024 “Los conjuntos deportivos en Morelia. Con miras a los jue-


gos olímpicos”, en Catherine R. Ettinger y Claudia Rueda
Velázquez (coords.), Arquitectura para el ocio. Espacios
modernos para el deporte, la recreación y la cultura en Mé-

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 54
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

xico, Ciudad de México, Docomomo México y Universidad


Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2024, en prensa.

Larrucea Garritz, Amaya Y Daniel Jesús Reyes Magaña


2020 “Espacios verdes públicos y sustentabilidad cultural”, en
Amaya Garritz, Eric Orlando Jiménez y María del Carmen
Meza (coords.), Espacios verdes públicos. Estudios cultura-
les, sociales y ambientales, Ciudad de México, Universidad
Nacional Autónoma de México, Facultad de Arquitectura,
pp. 22-95.

Larrucea Garritz, Amaya, Eric Orlando Jiménez Y María Del Carmen


Meza (coords.)
2020 Espacios verdes públicos. Estudios culturales, sociales y
ambientales, Ciudad de México, Universidad Nacional Au-
tónoma de México.

León Cázares, María Del Carmen


2008 “A cielo abierto. La convivencia en plazas y calles”, en Pilar
Gonzalbo Aizpuru (dir.), Historia de la vida cotidiana en Mé-
xico, t. II: La ciudad barroca, Ciudad de México, Fondo de
Cultura Económica, El Colegio de México, pp. 19-45.

Martínez Sánchez, Félix Alfonso


2019 “Paisaje y jardín, una quimera de Maximiliano en México”,
en Armando Alfonso Navarrete, Ana Rita Sá Carneiro, et al.
(coords.), Paisaje y jardín como patrimonio cultural. Diver-
sas miradas desde México y Brasil, Ciudad de México, Uni-
versidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco,
pp. 178-204.

Martínez Sánchez, Félix Alfonso y Saúl Alcántara Onofre


2019 “Maximiliano de Habsburgo: paisaje y jardín en México
(1864-1867)”, en Armando Alfonso Navarrete, Ana Rita Sá
Carneiro et al. (coords.), op. cit., pp. 181-217.

Mateos, Jimena
2006 “El turismo en México: la ruta institucional (1921-2006)”,
Cuadernos 14, Patrimonio Cultural y Turismo, México, Con-
sejo Nacional para la Cultura y las Artes, pp. 34-43.

Mercado López, Eugenio


2013 Ideología, legislación y patrimonio cultural. Legislación local
para la conservación del patrimonio urbano-arquitectónico
en Morelia, 1825-2001, Morelia, Secretaría de Cultura de

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 55
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Michoacán, Universidad Michoacana de San Nicolás de


Hidalgo, H. Ayuntamiento de Morelia, Colegio de Arquitec-
tos del estado de Michoacán.

2020 Turismo, imagen urbana y arquitectura en las políticas pú-


blicas. México en las primeras décadas del siglo xx, More-
lia, Michoacán, Universidad Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo, Facultad de Arquitectura, Red Temática Conacyt
Centros Históricos de Ciudades Mexicanas, Instituto de In-
vestigaciones Sociales de la unam.

Paredes Martínez, Carlos y Carmen Alicia Dávila Munguía


1998 “Sistemas de trabajo en una ciudad en construcción:
Guayangareo-Valladolid, 1541-1640”, en Carlos Paredes
Martínez (dir.), Arquitectura y espacio social en poblacio-
nes purépechas de la época colonial, Morelia, Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Universidad Keio,
Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antro-
pología Social, pp. 87-110.

Pérez Acevedo, Martín


1995 “Las plazas”, en Silvia Figueroa Zamudio (ed.), Morelia.
Patrimonio cultural de la humanidad, Morelia, Gobierno del
Estado de Michoacán, Ayuntamiento de Morelia, Universi-
dad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Instituto de
Investigaciones Históricas, pp. 29-43.

Pérez Bertruy, Ramona I.


2003 Parques y jardines públicos de la Ciudad de México, 1881-
1911, tesis de Doctorado, Ciudad de México, El Colegio de
México, Centro de Estudios Históricos.

2015 Jardines, paseos y parques del centro histórico de la Ciudad


de México (1771-1935), Ciudad de México, Universidad Na-
cional Autónoma de México, Universidad Autónoma Me-
tropolitana, Unidad Azcapotzalco.

2018 Planos de la Alameda de la Ciudad de México. Siglos xviii


-xx, Ciudad de México, Universidad Nacional Autónoma de
México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas.

Santoyo Hernández, Rodrigo De Jesús


2009 “Historia de la educación física en México”, Fiep Bulletin,
núm. 79.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 56
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Segarra Lagunes, Silvia Susana


2012 Mobiliario urbano, historia y proyectos, Granada, España,
Universidad de Granada.

Solano Rojas, Aldo


2018 Playgrounds del México moderno, Ciudad de México, Pro-
motora Cultural Cubo Blanco, A.C.

Tapia Chávez, Aideé


2001 Morelia 1880-1950: continuidades y rupturas de su espa-
cio construido, tesis de Maestría, Morelia, Universidad Mi-
choacana de San Nicolás de Hidalgo.

Tavera Montiel, Fernando


1999 La Antigua Valladolid, hoy Morelia. Instrumentos legales y
recomendaciones para su conservación, Morelia, Universi-
dad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Facultad de
Ingeniería Civil.

Torres, Mariano De Jesús


1915 Diccionario histórico, biográfico, geográfico, estadístico,
zoológico, botánico y mineralógico de Michoacán, tomos I,
II y III, Morelia, imprenta particular del autor.

Vargas Salguero, Ramón


1988 “La arquitectura de la Revolución Mexicana, un enfoque
social”, en Fernando Pérez Correa (coord.), México, setenta
años de Revolución, educación, cultura y comunicación, t. II,
Ciudad de México, Fondo de Cultura Económica.

Planimetría

Archivo General E Histórico Del Poder Ejecutivo Del Estado De


Michoacán (aghpem).

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 57
RESIGNIFICACIONES. PROYECTOS PARA JARDINES HISTÓRICOS EN MORELIA, MÉXICO, EN EL SIGLO XX

Ana Lucía Prieto Martínez


Facultad de Arquitectura
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
0301086g@[Link]
[Link]

Ana Lucía Prieto Martínez es licenciada en Arquitectura por la Uni-


versidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (umsnh). También
es especialista en paisajes y jardines por la Universidad Autónoma
Metropolitana (uam), recibiendo en 2018 mención académica al ha-
ber participado en el trabajo “Unidades de Paisaje de la Zona Me-
tropolitana del Valle de México” en colaboración con el Programa
Erasmus. Actualmente cursa la maestría en Arquitectura y patrimo-
nio cultural que ofrece la umsnh, donde se encuentra finalizando el
trabajo titulado “Tres momentos en la historia de los espacios ajar-
dinados de Morelia. Morfología, vegetación y usos. Siglos xix y xx”.

Catherine R. Ettinger Mc Enulty


Facultad de Arquitectura
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
[Link]@[Link]
[Link]

Catherine Rose Ettinger Mc Enulty es doctora en arquitectura por


la unam. Es autora de numerosos artículos y capítulos así como de
varios libros incluyendo Richard Neutra en América Latina (2018),
La Quinta Eréndira de Lázaro Cárdenas (2021) y La arquitectura
mexicana desde afuera (2016) y coordinadora de libros colectivos
incluyendo De barrio de indios de San Pedro a Bosque Cuauhtémoc
de Morelia (2018) entre otros. Ha dirigido proyectos Conahcyt y de
Fondos Mixtos y dirigido tesis doctorales, de maestría y de licen-
ciatura. Su libro La transformación de la arquitectura vernácula en
Michoacán ameritó el premio Francisco de la Maza (Conaculta-
inah) (2011). Es miembro de Docomomo y de Icomos Mexicano.
Es investigadora emérita del snii.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 29-58 58
DOSSIER

Cultura y naturaleza recuperadas.


Convento de Santa Ana, Tzintzuntzan,
Michoacán
Culture and nature recovered. Convent of Santa Ana,
Tzintzuntzan, Michoacán

Resumen Saúl Alcántara Onofre


Universidad Autónoma
El Plan Maestro de Restauración y Recuperación Monumental y Metropolitana-Azcapotzalco
Ambiental del antiguo convento de Santa Ana en Tzintzuntzan, Mi-
choacán, articula la restauración arquitectónica y natural, valori- Greta Arlet Alcántara
zando tanto los olivos centenarios como la arquitectura histórica. Matías
La intervención integra saberes multidisciplinarios, permitiendo la Universidad Autónoma
estabilización estructural de la arquitectura y el saneamiento de Metropolitana-Azcapotzalco
los olivos, con participación comunitaria, garantizando su preser-
vación cultural y ecológica. Los 56 olivos han adquirido una nueva Fecha de recepción:
relevancia espiritual, vinculándose con elementos sagrados de la 24 de agosto de 2024
comunidad purépecha.
Fecha de aceptación:
Palabras clave: Restauración, naturaleza, arquitectura, olivos, pa- 15 de octubre de 2024
trimonio.
[Link]
Abstract fa.2007252Xp.2024.15.30.90214

The Master Plan for the Monumental Restoration and Recovery of


the former convent of Santa Ana, in Tzintzuntzan, Michoacán; this
paper articulates the architectural and natural restoration thereof,
valorizing both the centennial olive trees and the historic architecture.
The intervention integrates multidisciplinary knowledge, allowing for
the architectural stabilization and the restoration of the olive trees,
through community participation, thereby ensuring both cultural
and ecological preservation. The 56 olive trees have acquired new
spiritual relevance, by linking them with the sacred elements of the
Purépecha community. Este trabajo está amparado por
una licencia Creative Commons
Keywords: Restauration, nature, architecture, olives, heritage. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 59
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

E
l objetivo de este artículo es describir el proceso investi-
gativo y de intervención en un espacio religioso, destacar
la importancia de los espacios arquitectónicos y naturales
en el contexto de la conservación y restauración de monu-
mentos, demostrar cómo la vegetación sagrada es tan significati-
va como los elementos construidos, justificando así la importancia
de estos dos haceres para la conservación patrimonial. El caso
por tratar es la intervención realizada en el conjunto conventual
franciscano de Santa Ana en Tzintzuntzan, Michoacán, del siglo
xvi, a partir de un Plan Maestro de Restauración y Recuperación
Monumental y Ambiental.
A lo largo de la investigación histórica, ambiental y patrimonial
del conjunto arquitectónico se ha determinado que los árboles y
la naturaleza sagrada del antiguo conjunto conventual poseen los
mismos valores artístico, histórico, ambiental, social, escénico y
económico que la arquitectura, ambos requieren la misma atención
científica y filológica que el patrimonio construido. Este énfasis
se hace porque actualmente se le ha dado mayor peso y valor
a los monumentos edificados, dejando de lado a los espacios como
las huertas, atrios y sus habitantes ancestrales. Por otro lado,
manifestaremos que las nuevas tecnologías se pueden aprovechar
para la realización de estos estudios y así obtener una adecua-
da intervención, por ejemplo, el uso del escaneo láser tanto de
la arquitectura monumental como de la vegetación excepcional ha
permitido llevar a cabo la restauración en un tiempo más breve en
comparación con las tecnologías tradicionales.
Los datos de la fundación de Tzintzuntzan se encuentran en la
Relación de las ceremonias y ritos y población y gobernación de los
indios de la provincia de Mechuacan, documento del siglo xvi atri-
buido al fraile Jerónimo de Alcalá, aunque también existen códices
y textos antiguos como el de Aranza, Carapan o lienzos como el de
Jucutácato (Jicalán).
A la muerte de Tariácuri (1420), quien es considerado el funda-
dor de la cultura purépecha, el reino se dividió en tres capitales:
Pátzcuaro, Ihuatzio y la recién instaurada Tzintzuntzan, esta últi-
ma llegaría a ser la población más trascendente. Varias crónicas
del siglo xvi mencionan las características de este asentamiento
purépecha: las riquezas del cazonci, el paisaje, el sistema de tribu-
tación y aspectos relacionados con la religión.

Se dice que el proceso de conquista del antiguo centro del poder


purépecha comenzó en 1522, cuando llegaron las huestes de Cris-
tóbal de Olid, y terminó con el asesinato del último señor purépe-
cha, Tangaxoan II, a manos de Nuño de Guzmán hacia 1529.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 60
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Poco después de Olid llegaron los primeros frailes francisca-


nos, que fueron hospedados en el palacio real de Tzintzuntzan,
mientras construían una casa pobre y una iglesia en el hoy llamado
barrio de Santa Ana. Fray Isidro Félix de Espinosa, en su Crónica de
la provincia franciscana de los apóstoles de San Pedro y San Pablo
de Michoacán, dice que la primera misa se ofició en dicha iglesia
con acompañamiento musical de los purépechas. El sitio original
de la iglesia franciscana no duró mucho tiempo y a la llegada del
obispo Vasco de Quiroga en 1538, la sede de la orden se encontraba
ya en un llano cerca de la laguna, aparentemente en el sitio donde
luego se construiría el convento que hoy vemos en pie.1

Existen dos pictografías en las que se ilustra la población virrei-


nal y su paisaje cultural, y algunos monumentos prehispánicos, así
como caminos y veredas. “La más conocida es sin duda el mapa
de Beaumont, que muestra el cambio de sede episcopal de Tzint-
zuntzan a Pátzcuaro; la otra se relaciona con el códice Tzintzuntzan,
referido por Eduard Seler en 1908.”2
El antiguo conjunto conventual permaneció intacto durante el vi-
rreinato, fungió como uno de los pueblos hospitales más importan-
tes del territorio purépecha, así mismo en el México independiente;
para el siglo xx se continuaban realizando los sacramentos en el
atrio como sucedía en el siglo xvi, a mediados del siglo comenzó un
crecimiento hacia el lago de Pátzcuaro y la zona norte del poblado.
En el año 2009, el Instituto Nacional de Antropología e Historia
(inah) y la asociación civil Adopte una Obra de Arte en Michoacán,
presidida por Josefina Laris, iniciaron la restauración y puesta en
valor del paisaje cultural del antiguo convento franciscano de San-
ta Ana en Tzintzuntzan, Michoacán. El plan maestro y proyectos
ejecutivos específicos estuvieron a cargo de los arquitectos Saúl
Alcántara Onofre y Salvador Aceves García, entonces colaborado-
res de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del
inah. Las premisas principales de intervención han sido el aspecto
ambiental de la arquitectura de los olivos (Olea europaea) cente-
narios y la estabilidad estructural del antiguo conjunto conventual.
El liderazgo y entusiasmo de Josefina Laris fueron decisivos en
la ejecución de las obras de restauración. Otro actor importante
fue el Consejo Directivo del Centro Cultural Comunitario de Tzint-
zuntzan bajo la dirección de Tania Calderón, Filiberto Villagómez y
Nicolás Ponciano. Respecto a los recursos para la rehabilitación,
éstos procedieron del inah, de la Secretaría de Turismo federal, con

1
Eugenia Fernández Villanueva Medina, “Tzintzuntzan, Michoacán a lo largo del
tiempo”, Arqueología Mexicana, núm. 99, 2009, p. 50.
2
Ibid., p. 52.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 61
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

la gestión del doctor Genovevo Figueroa, en aquel tiempo secreta-


rio de Turismo del estado de Michoacán.

Metodología de intervención

En la práctica profesional y de investigación científica es cada vez


más necesario elaborar planes maestros que contemplen la recupe-
ración y puesta en valor del patrimonio cultural y ambiental, debido
a que siempre hay una relación armónica, de orden arquitectónico
y cosmogónico entre la arquitectura mineralizada y la vegetación
monumental, que en su conjunto forjan un paisaje cultural.
De acuerdo con la categoría de paisaje cultural de la Organi-
zación de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (Unesco), el antiguo convento franciscano de Santa Ana
es un paisaje evolutivo, continuo en el tiempo, que sigue teniendo
un papel activo en la sociedad contemporánea, juntamente con la
forma tradicional de vida. El conjunto conventual se destaca por
las dimensiones del gran atrio y su vetusta vegetación de olivos
(Olea europaea), el claustro, las dos capillas abiertas, la pila bautis-
mal por inmersión, el hospitalito y el convento; todo ello comparte la
misma importancia que los templos de San Francisco y la Soledad.
Con relación al emplazamiento paisajístico, es de suma impor-
tancia la relación geográfica entre el lago, las montañas, la zona
arqueológica de las Yácatas, el antiguo convento y el parcelario ur-
bano definido por la morfología lacustre y de montaña. El todo se
concibe como un crisol de la cultura purépecha, es el gran paradig-
ma de pueblo hospital fundado por don Vasco de Quiroga.
El estudio del grabado del siglo xvi de fray Diego de Valadés ha
sido esencial para comprender la evangelización de estos pueblos
hospital. Se construyó, en primera instancia, el atrio como reflejo del
jardín del paraíso, debido a que los antiguos mexicanos no oraban
al interior de las Yácatas, siempre era en las grandes plazas que
dominaban el paisaje lacustre. Don Vasco de Quiroga plantó los oli-
vos (Olea europaea) en los caminos procesionales, en lugar de los
cedros de San Juan de la Cruz (Cupressus lusitanica o Cupressus
lindleyi), en el atrio se efectuaban los sacramentos, posteriormente
se edificó la capilla abierta, el portal de peregrinos, las capillas po-
sas, hoy desaparecidas, las iglesias de Santa Ana y de la Soledad, el
convento y la huerta.
El Plan Maestro de Recuperación Monumental y Ambiental
se debe desarrollar con un enfoque integral para restaurar y
conservar tanto el patrimonio cultural como el paisaje cultural. La
base fundamental es el diagnóstico del patrimonio construido y de
la arquitectura vegetal histórica, lo cual consiste en estudios geofí-
sicos y estructurales que demuestran el deterioro de la antigua

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 62
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

construcción; en el caso del antiguo convento de Tzintzuntzan es


el deslizamiento de la arquitectura hacia la zona lacustre, mientras
la vegetación vetusta ha presentado un deterioro biológico signifi-
cativo de plantas epifitas y parásitas, necropsias, daño de raíces y
desnutrición.
Del Plan Maestro han surgido diversos proyectos de inversión
como la consolidación estructural de los entrepisos del claustro y
anexos del convento, el refuerzo del subsuelo con micropilotes, la
restitución del patio del claustro; con respecto al proyecto de recu-
peración de los árboles monumentales se ha ejecutado un estudio
fitosanitario en raíces, fuste, follaje y en los retoños.
En la práctica de la restauración monumental es cada vez más
necesario realizar el análisis del sitio con la tecnología del escaneo
láser, que define con exactitud la morfología de la arquitectura y de
la vegetación monumental. El levantamiento tiene una precisión
de milímetros, cada punto láser, X, Y y Z, genera una base de datos
que conforman un modelo tridimensional que refleja la realidad del
patrimonio construido y vegetal.
Una constante en el desarrollo de los trabajos de un plan maestro
es la consulta y participación de la comunidad. En el caso de Tzint-
zuntzan, se trabajó de la mano con el Consejo Directivo del Centro
Cultural Comunitario de Tzintzuntzan, los cargueros, que son los en-
cargados de dar mantenimiento y seguridad al conjunto conventual,
el sacerdote y la comunidad en general para la cristalización de los
proyectos. Se han realizado talleres y reuniones con la comunidad,
autoridades estatales y expertos en restauración monumental y
ambiental. Todas las acciones de obra han sido aprobadas por la
comunidad.
Entre los expertos de restauración de monumentos y de paisajes
culturales se han definido las técnicas y métodos adecuados para la
intervención fitosanitaria y de mediación arquitectónica en el anti-
guo convento. En conjunto con la comunidad se han consensuado
las acciones planificadas en los diferentes frentes, caminos proce-
sionales, árboles monumentales, restitución de la barda atrial, la
consolidación estructural del convento, capillas abiertas e iglesia.
Una de las acciones prioritarias de un plan maestro es la
educación y el adiestramiento, por ejemplo, durante el proceso
de intervención en los olivos centenarios (Olea europaea) se ha
instruido a personas para que a futuro den mantenimiento a los
árboles antiguos.
Este enfoque colaborativo y flexible garantiza que el Plan Maes-
tro de Recuperación Monumental y Ambiental no sólo preserve el
patrimonio cultural, sino que también fomente un entorno saluda-
ble, sostenible y sagrado para las futuras generaciones.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 63
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Emplazamiento paisajístico

El pueblo de Tzintzuntzan se localiza en el estado de Michoacán,


en la cuenca del lago de Pátzcuaro, México. El topónimo Tzitnzunt-
zan proviene de la lengua purépecha, y cuyas traducciones podrían
ser “lugar de colibríes”, “lugar del colibrí mensajero” o “palacio del
pájaro cantor”. Generalmente, se le conoce como el lugar donde
están las yácatas, vocablo que proviene de la lengua purépecha y
que significa “piedras acomodadas”.3
El paisaje cultural del convento franciscano de Santa Ana del
siglo xvi se sitúa en el centro del poblado. Su morfología paisajís-
tica se manifiesta por la calzada que une al antiguo convento con
la zona arqueológica de las Yácatas, entre las montañas y el lago
de Pátzcuaro.

Las Yácatas son construcciones de planta mixta, rectangular y cir-


cular; tienen grandes plazas o espacios abiertos, lo que permite
suponer que en las actividades públicas participaba gran cantidad
de población. Los sistemas constructivos son similares, se utilizan
grandes bloques pétreos en el acabado de la arquitectura pública
[…] Tzintzuntzan tiene cinco yácatas y es un asentamiento total-
mente integrado al paisaje, cuyas construcciones con base en un
entramado de terrazas y nivelaciones crearon una singular armo-
nía con las laderas del cerro Tariaqueri.4

En 1538 el obispo electo Vasco de Quiroga tomó posesión en el


templo de Tzintzuntzan, el que aún conserva el gran atrio, el tem-
plo, una capilla abierta y el claustro, así como el llamado Hospital,
el templo de la Soledad y una original pila bautismal.
El paisaje conventual está determinado por uno de los atrios
más grandes de México. Sus caminos procesionales están delimi-
tados por alineamientos de olivos monumentales, de los que los
cronistas le atribuyen su plantación a tata Vasco de Quiroga.
El jardín atrial o jardín del paraíso es el espacio abierto más impor-
tante de este paisaje cultural; ostenta un ordenamiento geométrico
y arquitectónico semejante al grabado del siglo xvi de fray Diego
de Valadés, misionero franciscano, historiador y lingüista políglota
de la Nueva España, quien también desempeñó los oficios de di-
bujante y grabador, por lo que representa al atrio franciscano ideal,
desarrollado por una amplia superficie ajardinada y alineamientos

3
Arturo Oliveros Morales, “Tzintzuntzan, Michoacán”, Arqueología Mexicana, núm.
73, 2005, p. 76.
4
Efraín Cárdenas y Eugenia Fernández V., “Zonas arqueológicas de Michoacán”,
Arqueología Mexicana, núm. 123, 2013, pp. 61-67.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 64
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

de árboles de San Juan (Cupressus benthamii o lucitanica); en su con-


torno se trazan caminos procesionales de piedra cantera y laja volcá-
nica, y caminos que confluyen al centro de la plaza de la cruz atrial.
El emplazamiento paisajístico del poblado de Tzintzuntzan tie-
ne su origen en el dominio y ordenamiento del territorio, con su
traza en retícula cardus e decumanus. Es bien sabido que la traza
en damero es hipodámica y fue heredada de Europa a la Nueva Es-
paña; sin embargo, en el México antiguo ya existía la disposición
urbana en cuadrícula, por ejemplo, México-Tenochtitlan, Ciudad de
México, Ihuatzio, Michoacán, Monte Albán, Atzompa y Mitla, Oaxaca.

Descripción del atrio y su relación con el espacio franciscano


del siglo xvi, grabado por fray Diego de Valadés

Durante la evangelización en el siglo xvi, los españoles construye-


ron espacios abiertos para celebrar los sacramentos católicos. El
atrio era el principal elemento para tal fin, debido a que los mexica-
nos antiguos no entraban a los espacios para orar, lo hacían en el
exterior, en las plazas, patios o pórticos. Posterior a la invasión, los
españoles recurrieron al símbolo medieval del jardín del paraíso
para la evangelización de México, de esta manera se construyen
los primeros atrios. Particularmente, el atrio de los olivos de Tzint-
zuntzan es uno de los cuatro más grandes de México.
Una vez que se creaba este espacio, se levantaban las capillas
posas, la capilla abierta, el portal de peregrinos, el templo, el con-
vento y la huerta. Así, el atrio representa la transición entre el espa-
cio público y el sagrado, entre lo pagano y lo católico; un espacio
perfecto e idílico para la paz y el engrandecimiento del alma, en el
que se representan las cuatro áreas del mundo terrenal delimitadas
por los cuatro ríos del jardín del Edén, cuyo centro es la fuente de
vida, que está representada por la cruz atrial; en Tzintzuntzan esta
cruz data del siglo xviii.

En ilustraciones medievales se representa al paraíso con caracte-


rísticas expresadas por la literatura monacal y teológica que des-
pués impregna a la cultura popular. Aparece separado del mundo
habitable, bien por un muro en llamas, jardín alto, aislado sobre una
montaña, rodeado de mares o tierras misteriosas. Surge así el hor-
tus conclusus. Desde el punto de vista del catolicismo, el jardín ce-
rrado, era un espacio de felicidad protegida, donde gozaron antes
del pecado los primeros seres humanos, y donde algunos pueden
gozar de nuevo, los protegidos y los privilegiados.5

5
Marisa Bueno Sánchez, “Quasi per ignem. Claves figurativas de la topografía del
más allá”, Pecar en la Edad Media, Silex Ediciones, 2008, p. 398.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 65
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

El jardín del paraíso ha sido interpretado con un muro alto, las


personas que se encuentran en el interior viven ajenas al dolor
e inmersas en los sagrados sacramentos. A finales del siglo xvi, el
jardín del Edén se transformó de manera sutil en obras arquitectó-
nicas de contextos monásticos, como acontece en el atrio francis-
cano de los olivos de Tzintzuntzan.
La orden franciscana fue la primera en llegar a América, en el
año de 1524, con un grupo de doce religiosos dirigidos por fray
Martín de Valencia, quien traía la encomienda de instruir a los in-
dígenas en la religión católica, construir conventos, monasterios e
iglesias. Se basó en el grabado de fray Diego de Valadés para erigir
los primeros atrios y dar seguimiento a las actividades religiosas de
la nueva vida cristiana. El atrio era la casa espiritual de los indíge-
nas y se extendieron al frente de los paisajes conventuales.
En la Retórica cristiana, fray Diego de Valadés realizó 27 grabados,
el número 18 corresponde al espacio atrial franciscano que dibujó
entre 1575 y 1577. Llamado Organización franciscana de la evange-
lización en México,6 se define por las capillas posas en las cuatro
esquinas, con el fin de posar al santísimo; los caminos procesionales
son delimitados por alineamientos de cedros de San Juan (Cupres-
sus benthami), símbolo mariano que podemos apreciar en la pintura
mural de la capilla de Nuestra Señora de Loreto en la iglesia de San
Francisco en Tepotzotlán, Estado de México.
En el atrio de Tzintzuntzan, en cambio, Vasco de Quiroga plantó oli-
vos en los alineamientos de los caminos procesionales, delimitados
por una barda atrial construida con técnica constructiva purépecha
de laja volcánica dispuesta en manera vertical. En el centro del atrio
están presentes dieciocho cedros de San Juan, pero no forman
parte de los caminos procesionales; ahí se localiza la alegoría a la
iglesia representada por una cruz atrial del siglo xviii.
El atrio que concibió fray Diego de Valadés asigna espacios
específicos para las actividades evangelizadoras mediante una
nomenclatura ordenada con letras mayúsculas del alfabeto lati-
no, con el fin de hacerlo comprensible y replicable en los lugares
donde esta orden religiosa ha fundado conjuntos conventuales.
A continuación, se describen las funciones de cada uno de estos
lugares. El grabado indica con la letra “A” la representación de San
Francisco al oriente, como su santo guía; a fray Martín de Valencia,
en el lado poniente, como primer franciscano en acudir a las Indias
para llevar a cabo la evangelización. La enseñanza de los sacra-
mentos se define con la letra “B”. La doctrina y decálogo cristiano
con la letra “C”. El espacio más amplio dedicado al sacramento de

6
Diego Valadés, Retórica cristiana, México, Fondo de Cultura Económica, 1989,
p. 465.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 66
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

la penitencia con la letra “D”. La formación para pasar a confesión


se indica con la letra “F”. El área de los confesionarios separados
para hombres y mujeres, con prioridad para los ancianos, seres
impedidos y mujeres embarazadas, con la letra “G”. La impartición
de justicia, con la letra “H”, la representación indica que es la capilla
abierta. La celebración de la misa, la comunión y la extremaunción
con el inciso “I”. El examen matrimonial o las amonestaciones de
matrimonio están definidos con la letra “K”. La notaría, que registra
los matrimonios realizados, con la letra “L”. El espacio dedicado
a la celebración de la misa del matrimonio, los deberes y compro-
misos con este sacramento, con la letra “M”. La enseñanza de la
doctrina cristiana, los artículos de la fe, los diez mandamientos
y los pecados mortales, con el inciso “N”; la iconología expuesta en
el grabado es para el mejor entendimiento y comprensión de los
indígenas. El espacio asignado a los cantores, previo a seguir un
cortejo fúnebre y acompañar a los religiosos de regreso al templo,
se representa con la letra “O”. El espacio dedicado a fray Pedro de
Gante, que enseñaba todas las artes, está denominado con la letra
“P”. La puerta de los enfermos para entrar a confesarse, se indica
con la letra “Q”. Finalmente, el espacio para conducir y dar alivio
a los enfermos se marca con el inciso “R”.
El atrio franciscano de Tzintzuntzan tiene la misma disposición
espacial que el grabado de fray Diego de Valadés. En sus propor-
ciones, la zonificación de todos y cada uno de los sacramentos
enunciados con anterioridad tiene similar la disposición paisajís-
tica y litúrgica.
La delimitación del sitio sagrado de Tzintzuntzan es un gran
muro de mampostería de piedra que evoca un hortus conclusus; en
el proyecto de restauración, los muros atriales se levantaron hasta la
altura que la vista fuera contenida al interior del espacio sagrado.
Los caminos procesionales son semejantes al grabado de fray
Diego de Valadés, los cuales están delineados por olivos centena-
rios, en lugar de los cedros de San Juan (Cupressus benthamii). Falta
recuperar el camino que se traza desde la portada del hospitalito,
pasa por la cruz atrial y llega al muro sur, el cual fue la portada de
acceso de los enfermos.
En la plaza principal se yergue la cruz atrial, fechada en 1764.
Hacia el oriente se observa la capilla abierta, la iglesia y el antiguo
convento. En el atrio, aunque no acompaña a los caminos procesio-
nales, está presente el árbol de San Juan de la Cruz, como lo indica
el grabado de Diego de Valadés y, a un costado de la cruz atrial, doce
ejemplares de fresnos (Fraxinus udhei). Tanto los olivos como los
cedros son especies vegetales que están presentes en los paisajes
conventuales más antiguos, relacionadas con la iconología de la Vir-
gen María, a través de los versos del Cantar de los Cantares.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 67
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Una diferencia entre el atrio de Tzintzuntzan y el grabado de fray


Diego de Valadés es la falta de capillas posas. No obstante, segu-
ramente existieron y en algún momento de la historia se perdieron.
Por otro lado, en el atrio franciscano de Santa Ana aún se reali- 1. Hospitalito
zan varios de los sacramentos que hemos enunciado del grabado 2. Pila bautismal
del siglo xvi: la procesión de los muertos, el catecismo, la doctrina; 3. Capilla abierta
también existe la notaría católica, se efectúa la cantamisa cuando 4. Iglesia de la Soledad
se recibe un sacerdote y realiza su primera misa en el atrio. 5. Olivos centenarios al borde
de los caminos procesionales
6. Plaza de ingreso
7. Cruz atrial
8. Atrio
9. Templo de San Francisco
10. Antiguo convento
franciscano de Santa Ana

El paisaje conventual franciscano de Santa Ana está definido Figura 1. Plan Maestro
por el amplio jardín, el paraíso, o atrio de los olivos, el templo Monumental y Ambiental del
de San Francisco, el antiguo convento de Santa Ana, la esplén- antiguo convento franciscano
dida capilla abierta del siglo xvi, y la capilla de la tercera orden, de Santa Ana, 2010.
el conjunto de la iglesia de la Soledad, su capilla abierta, el hos- Fuente: Colección de los
pitalito y la pila bautismal por inmersión. autores.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 68
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

La magnificencia del espacio que separa el mundo pagano del


espiritual revela la perenne importancia de esta ciudad en el terri-
torio purépecha, sombreado por colosales fresnos (Fraxinus udhei),
ostentosos cedros de San Juan de la Cruz (Cupressus benthamii
o lusitanica) y los centenarios olivos (Olea europaea), el atrio amu-
rallado de laja volcánica de factura indígena, los janamus, que son
piedras colocadas en el muro de fachada de la iglesia de San Fran-
cisco y la capilla abierta, han sido extraídas del centro ceremonial
de las Yácatas. El paisaje cerrado ofrece la sensación de recogi-
miento, de espacio sacro, de protección para quienes lo visitan y de
ser privilegiados al encontrarse en un recinto franciscano prístino.
Los caminos procesionales perimetrales con sendos alinea-
mientos de olivos centenarios que parecen hacer una genuflexión
al viandante, el central que se traza desde la portada principal has-
ta la plaza de la iglesia de San Francisco y el que confluye al centro
viniendo desde la portada del hospitalito, albergan las estaciones
del vía crucis: doce pequeños nichos que sin imágenes se elevan
en medio de las esculturas naturales de los olivos, cuyos nombres
originales conservan la nomenclatura de los barrios del pueblo.
Al centro del vetusto atrio se ubica la cruz de piedra labrada que
fue el emblema que utilizaron los conquistadores y misioneros para
cristianizar al mundo prehispánico. Esta cruz atrial es el símbolo de
centralidad física y metafórica dentro del espacio sagrado cristiano,
es el punto de conexión entre la tierra y el cielo, eje del mundo, así
como la evocación de la fundación de la iglesia por parte de los fran-
ciscanos. La cruz exhibe en su brazo vertical los instrumentos de la
pasión de cristo, pero destaca la ausencia del remate con el clásico
letrero inri, acrónimo escrito en latín, la lengua oficial del imperio
romano, que abrevia la frase Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum (Jesús
de Nazaret, rey de los judíos). Al igual que muchos atrios virreinales
en todo el país, este también se utilizó como cementerio.
Las fachadas del templo de San Francisco, construidas duran-
te los años treinta del siglo xvi y reconstruidas a finales de dicha
centuria, siguen los cánones platerescos de la época. Tres son los
elementos michoacanos por excelencia en las porterías plateres-
cas: “el uso del alfiz que señala el arco de entrada; la disposición de
ajimez, sobre el alfiz; y, el más importante, el empleo de conchas
o veneras como motivo mariano. La peculiaridad de la fachada
es el remate de la portada en forma de frontón que luce una gran
concha”.7 Actualmente, este templo no cuenta con campanario,
pese a ello, en mapas y pinturas virreinales se aprecia dicho espa-

7
Adriana Konzevik Cabib, Cedulario para la realización del Museo de sitio
Tzintzuntzan, México, Centro Cultural Comunitario, inah, 2011.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 69
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

cio; una posible explicación para su ausencia puede ser que haya
colapsado en el terremoto de 1957. Esta iglesia fue transformada
en el siglo xix, su ornamentación interior pertenece al estilo neo-
clásico.
Respecto al antiguo convento de Santa Ana, éste también es de
estilo plateresco, mientras que, al interior, se impone el carácter
barroco.
La capilla abierta dedicada a San Camilo, aunque los tzintzunt-
zeños la conocen como capilla de San Francisco y que hasta hace
no mucho albergaba la pintura de este santo, acoge en el altar una
mesa de piedra o de ara donde se oficiaba misa para los fieles en el
atrio, a la usanza del culto prehispánico. La capilla tiene influencia
plateresca y su composición mudéjar, con un alfiz que enmarca el
arco de ingreso.8 Según las crónicas, Vasco de Quiroga ofició su
primera misa en Tzintzuntzan.
El templo de Nuestra Señora de la Soledad se levanta en la parte
norponiente del atrio y, junto a él, el hospital de indios; al centro del
atrio lateral sur, franqueada por unos enormes fresnos (Fraxinus
excelsior), se localiza la plaza que permite la entrada a la pila bau-
tismal de inmersión del siglo xvi, señera en el mundo novohispa-
no. Este templo tiene un estilo barroco que data del siglo xvii; su
portada responde a la composición plateresca de la iglesia de San
Francisco; se integra al paisaje religioso con la sección superior
que alberga un nicho con la virgen de la Soledad de advocación
mariana que remite al dolor de la Semana Santa. La torre del cam-
panario, de tres cuerpos con cúpula y cruz de piedra, fue construi-
da en el siglo xviii.
En cuanto al antiguo hospital de indios, aún persisten restos
de una arquitectura tradicional de muros de adobe y cubierta con
tejas de barro. El hospital pronunciaba la vida socioeconómica
y política de los naturales, así como su sistema de reciprocidad y
redistribución de excedentes.
La capilla abierta aislada en el atrio de la Soledad también es
de orden plateresco, su estructura portante es de muros de adobe
con pintura mural y su techumbre es de viguería de madera y teja.
Está integrada por un presbiterio con ábside, donde estaba el altar
y una nave transversal. La capilla cuenta con ornamentación rena-
centista, se sitúa en el año de 1619 y presenta un pórtico con tres
arcos de medio punto apoyado en pilares de orden dórico.
El conjunto franciscano de Sana Ana fue edificado con piedra de
cantera rosada, algunos muros con piedra volcánica y paredes in-
ternas en mampostería de adobe. Los muros de fachada tienen
insertos de petroglifos purépechas o janamus, que en purépecha

8
Idem.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 70
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

significa grabados, que son piedras de basalto talladas con diferen-


tes motivos paisajísticos y de la vida cotidiana prehispánica.
En el interior del convento, en el descanso de la escalera princi-
pal del antiguo convento, se encuentra la pintura mural con la figura
del fraile misionero franciscano Jacobo Daciano (1484-1566), quien,
siendo príncipe de la Casa Real Danesa, llegó a México en el año
de 1542; dejó su investidura para dedicarse a la evangelización y
terminó estableciéndose en Tzintzuntzan; recorrió Michoacán para
evangelizar y fundar pueblos-hospital, tal como lo hizo Vasco de
Quiroga. Daciano destacó por su obra social a favor de la cultura
purépecha y por su papel como defensor de los derechos humanos
y su trato igualitario.
El claustro del antiguo convento es de traza cuadrada, de dos pi-
sos y a su alrededor se encuentran distribuidas las habitaciones. Se
forma, en cada uno de sus lados, por cuatro arcos de medio punto;
sus corredores tienen techo de viguería de madera, en una de ellas
se lee 1751, en las esquinas se aprecian cubiertas de madera estilo
mudéjar, a manera de alfarjes. Los muros de los corredores presen-
tan pintura parietal que data de los siglos xvii y xviii.
Existe un aljibe abovedado en el interior del convento en donde
confluían las aguas de los arroyos cercanos y la que caía de la
techumbre del convento, para desde ahí distribuirse para las nece-
sidades del convento y para el riego del atrio.
Actualmente, con la intervención para la restauración del conven-
to han sido recreados con mobiliario y decoración algunos de los
espacios. En la planta baja, la cocina, refectorio o comedor, y en la
planta alta, las celdas. El cubo de la escalera principal que comunica
a la planta alta estaba a punto de colapsar, por lo que se rellenó con
inyecciones de mortero de cal arena y se le colocaron grapas de
cantería para fijar la mampostería.
En la parte posterior del antiguo convento se localiza un espacio
abierto, de donde se observa la fachada lateral del convento que tie-
ne contrafuertes, puertas y ventanas con marcos de piedra cantera;
el área está bardada por gruesos y altos muros de piedra laja a la
usanza purépecha.

Plan maestro de recuperación monumental y ambiental

Al iniciar el plan maestro de restauración, los olivos no habían sido


sujetos a tratamiento fitosanitario y presentaban un deterioro bio-
lógico considerable, pues se construyeron arriates de piedra sobre
sus raíces, se proliferaron necropsias de plantas epífitas parásitas,
se mostraban mutilaciones en las ramas; en síntesis, se exponía
una decadencia fitosanitaria acentuada a pesar de la carga históri-
ca que detenta su estructura biológica.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 71
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Con relación a la arquitectura, este plan consistía en restituir las


condiciones de carga y equilibrio estructural, la rehabilitación de los
caminos procesionales, la recuperación de las plazas de acceso y
de ingreso a los templos, la restauración del claustro, de los muros,
portadas atriales y capillas abiertas, la puesta en valor de la pila
bautismal por inmersión —única en México—, restauración de la
pintura mural y reacondicionamiento de las instalaciones.
El antiguo convento franciscano de Santa Ana tenía problemas
estructurales serios, el estudio de mecánica de suelos, realizado
por el doctor Enrique Santoyo, arrojó que la estructura se estaba
desplazando hacia la zona del lago debido a la humedad en el sub-
suelo, que trabajaba como lubricante.
Para evitar el deslizamiento de la estructura se hincaron cuatro
micropilotes en cada una de las columnas del claustro, se resta-
bleció la capacidad de carga de las columnas, se liberó el claustro
de vegetación parásita y se descubrieron sus niveles originales, así
como el plinto de la arcada. El proyecto de restauración compren-
dió la restitución de la viguería de madera del claustro, tanto de
entrepiso como de cubierta, y se conservó la viguería del siglo xviii.
“Verdaderamente el claustro es un paraíso, una región protegida
por la muralla de la disciplina, en la cual se encuentra una amplia
abundancia de cosas preciosas.”9
De esta manera, se fusiona la idea del claustro y del jardín mo-
nástico. En México, en varios conventos se localiza una fuente o
pozo en el centro del claustro; en Tzintzuntzan no se encontró ves-
tigio de fuente, por lo tanto, se evocó la fuente con una lámina de
agua que se forma cuando llueve, la cual sugiere, según el Génesis,
la fuente del paraíso de la que brotaban los cuatro ríos de la tierra;
así, se convierte en una expresión simbólica del paraíso.
La recuperación de la imagen de jardín del paraíso en el claustro
consistió en definir la geometría de los cuatro cuadrantes y recupe-
rar el plinto de la columnata, también se buscó hacer funcionar los
canales de drenaje del siglo xvi, disponer de un pavimento de recin-
to, cuyo despiece está inspirado en la geometría de los alfarjes de
madera del siglo xvi de las esquinas del claustro; plantar, en el centro
de cada cuadrante, naranjos amargos (Citrus aurantium amara), para
los cajetes de los árboles se usó piedra de rajuela volcánica asen-
tada con arena, que son los únicos pavimentos permeables al agua
de lluvia para de esta manera no se creara una capa de vapor y así
evitar la humedad en el subsuelo, y se retiraron los antepechos para
liberar la arcada y recuperar las proporciones divinas del claustro.

9
San Bernardo, Obras completas. Sermones varios, vol. VI, España, Aranguren y M.
Ballano, 1998, p. 319.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 72
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Figura 2. Restauración del


claustro del antiguo convento,
2011.
Fuente: Colección de los
autores.

Las gárgolas del claustro habían dejado de funcionar debido a


que en un tiempo reciente cambiaron las pendientes de la cubierta
para que el agua de lluvia se dirigiera hacia el exterior del claustro,
lo que originó humedades descendentes de consideración. En la
intervención se corrigieron las pendientes y se pusieron a funcio-
nar nuevas gárgolas que descargaran el agua de lluvia al interior
del claustro; durante las lluvias torrenciales, el claustro se convier-
te en una fuente de agua colosal.

Figura 3. Restauración del


claustro alto, 2011.
Fuente: Colección de los
autores.

Se consolidaron los muros de la escalera monumental y el muro


que delimita al antiguo convento hacia el poniente, pues tenían
problemas de estabilidad. Las cubiertas fueron rehabilitadas. Se
restauró la pintura mural del siglo xvii. Se consolidó y restituyó la

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 73
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

imagen original de las fachadas principales del antiguo convento y


templo de San Francisco.
En el atrio los árboles de olivo presentan gruesos troncos con
una arquitectura biológica impresionante.
Como se ha descrito, la cruz atrial del antiguo convento se lo-
caliza en el centro, sobre el camino que conduce al templo de San
Francisco. Está edificada en piedra y se encuentra conformada por
un basamento cuadrangular donde se levanta una cruz labrada
con símbolos relacionados con la pasión de Cristo. Para contener
el espacio sagrado del atrio, recuperar su identidad con el paraíso
y evitar las disonancias paisajísticas que deterioran el patrimonio
de visuales, se restableció la plazoleta de la cruz atrial y se recupe-
ró la altura de las bardas de piedra atriales, con la misma técnica
indígena de la mampostería de piedra laja.

Por otro lado, se rehabilitaron todas las plazoletas de ingreso al Figura 4. Restitución de la plaza
atrio, de las iglesias de la Soledad y Santa Ana y los caminos proce- de la cruz atrial del siglo xvi,
sionales con la técnica purépecha de la rajuela de piedra volcánica, 2011.
esto con la finalidad de devolverle el carácter sagrado de un hortus Fuente: Colección de los
conclusus. Se restauró la capilla abierta del conjunto de la Soledad, autores.
así como su pintura mural única sostenida por una mampostería de
adobe; se recuperó y puso en valor la pila bautismal por inmersión
−impar en México−.
Como parte de este proyecto falta construir el jardín de herbola-
ria, el huerto de los olivos, servicios, un taller de herbolaria tradicio-
nal y un museo de visita de alfarería. El criterio de diseño del jardín
de herbolaria y del huerto de los olivos surgió de la geometría de

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 74
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

los ejes de la iglesia de la Soledad, de la ubicación de la pila bau- Figura 5. Proceso de


tismal por inmersión, del hospitalito y de la portada de ingreso al restauración de la capilla
atrio, pues su disposición es a manera de damero, con caminos de abierta de la Soledad, 2011.
macadán y guarniciones de placa de acero. Fuente: Colección de los
autores.
Problemática y recuperación de los olivos centenarios

Tzintzuntzan fue uno de los primeros conventos en México en don-


de se utilizó la tecnología del escáner láser, que permitió recabar
la morfología de las raíces y la manera de darles calidad de vida
retirando los arriates de piedra. En su lugar, se le colocó estacas
de madera a cada árbol, las cuales cumplen con la función de pro-
tegerlos durante un tiempo y luego, cuando se pudren, permiten
el crecimiento de las raíces y los troncos que volverán a surgir del
suelo sin prótesis.
El olivo (Olea europaea) es un árbol longevo que pertenece a la
familia botánica oleaceae. Su tronco es grueso y tortuoso, ramifica
a poca altura y su copa es ancha y ramosa. Requiere mucho sol y
poca humedad, es de lento crecimiento y su vida productiva puede
ser de cientos de años.
El atrio cuenta con 56 olivos antiquísimos, su fitopatología
se expresaba con la invasión de plantas epifitas, enfermedades en los

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 75
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

tallos, presencia de polilla, ramas secas y envejecimiento de las ra-


mas; existían “chupones” o “hijuelos” de agua en la base de los
troncos. Otro problema toral eran los arriates de piedra en la base
de los troncos, lo cual provocaba que las raíces se desarrollaran
en forma concéntrica y se convirtieran en raíces ahorcadoras que
dificultaban al árbol la provisión de nutrientes, agua y oxígeno.
Los ejemplares arbóreos de olivos presentaban intrusión de
plantas epifitas como el injerto de pájaro (Psittacanthus calycula-
tus), el heno (Tillandsia usneoides) y el musgo (Bryophyta sensu
stricto), en sus troncos y ramas. La gran mayoría de estas plantas
era muy agresiva, tanto que han llegado a destruir troncos cen-
tenarios y que hoy se conservan como relictos. Las condiciones
ambientales como la humedad relativa, las altas temperaturas du-
rante el periodo de lluvias y la acumulación de agua en los troncos
debido a podas mal realizadas, favorecen el desarrollo de las di-
ferentes especies parásitas. No obstante, las epífitas que no son
agresivas para los olivos son los helechos y las plantas herbáceas;
la gran mayoría de ellas se propagan por los pájaros que son los
germinadores de diferentes semillas.
Factores como una alta humedad relativa durante el periodo de
verano e invierno, las altas temperaturas y la humedad del suelo,
favorecen la presencia y desarrollo de enfermedades y especies
nocivas en los troncos y tallos. Por ejemplo, la polilla de la madera,
extremadamente dañina para los troncos, se localizaba en las grie-
tas o en la corteza de los olivos; cabe resaltar que en estado larvario
son perjudiciales, pues avanzan al interior de la madera y generan
galerías que se prolongan a lo largo de los pliegues de los troncos.
Así, los troncos de los olivos con apariencia de estar muertos o
secos presentaban pudriciones severas ocasionadas por polilla.
Las ramas secas son resultado de la competencia entre ellas mismas
o por enfermedades en el tallo, por especies parásitas que ocasionan
desórdenes fisiológicos como el envejecimiento prematuro de las
ramas y de los fustes.
Los olivos exteriorizaban “chupones” o “hijuelos” en la base de
los troncos, los cuales son una reacción del árbol para continuar
su crecimiento concéntrico; a ese fenómeno natural se le atribuye
la arquitectura fantástica de los troncos de los olivos. Como cual-
quier árbol, el olivo almacena en su sistema radical los carbohidra-
tos, el agua y los minerales obtenidos del suelo.
Cuando se dificulta la evolución fisiológica de las ramas nuevas
y del follaje, el árbol tiende a generar ramificaciones en la base de
los troncos o en las raíces descubiertas. Como se aprecia en la
mayoría de los olivos del atrio, el número de estas ramificaciones
depende del vigor de cada árbol.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 76
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Los arriates de piedra, que les fueron colocados durante la dé-


cada de 1970 y que no permitían el buen desarrollo de las raíces,
estaban generando raíces ahorcadoras. Los niveles de la corona de
la raíz se modificaron, en algunos individuos ocasionó pudriciones
en las bases de los troncos. Con la intervención fitosanitaria se rea-
lizaron podas de raíces a los olivos, se aireó y mejoró el suelo con
composta para su mejor desarrollo.
La falta de mantenimiento de los árboles tiende a deshidratar y
provocar su muerte. También, la destrucción de los nuevos brotes
por parte de los visitantes, cortar ramas en pleno crecimiento para
remedios caseros o para que pase una procesión, o bien para acti-
vidades ajenas al rito religioso, o los “chupones de agua” al pie de
los olivos también pueden ser extremadamente dañinos: las heri-
das generadas se convierten en una entrada de agua que lleva a la
pudrición y permite la generación de plagas. Pese a la longevidad y
dureza de la madera del olivo, son árboles sensibles y frágiles ante
la putrefacción.
Las inclemencias del tiempo también han causado deterioro
biológico y mecánico a los árboles. Los vientos han inclinado va-
rias frondas y troncos, tormentas y rayos han propiciado que las
ramas y parte de los troncos colapsen; así aconteció con un olivo
centenario en octubre del año 2010. Es por esta razón que es indis-
pensable su mantenimiento, a través de podas de formación, retiro
de peso de las copas de los árboles y balancear el peso de cada
ejemplar; además, se deben analizar los beneficios que traería ba-
jar el porte de los árboles.
También como todos los árboles, los olivos requieren para su
desarrollo y vigorosidad la preservación de agua, nutrientes, sol y
dióxido de carbono. Para ello, es necesario el riego, la fertilización,
podas de formación, de saneamiento, de rejuvenecimiento y la pro-
tección contra plagas y enfermedades, acciones que se realizaron
durante el proceso de recuperación y puesta en valor del atrio.
La intervención física sobre los olivos centenarios consistió en la
realización de podas de saneamiento, cepillado de ramas y troncos,
eliminación de los “chupones” e “hijuelos”, sellado de cortes, control
y prevención de plagas y enfermedades, protección de tallos secos
contra pudriciones y polilla, podas de formación de las frondas para
devolverles su arquitectura biológica. En cada una de estas acciones
se trabajó junto con la comunidad; se especializó a jardineros de la lo-
calidad para que puedan llevar a cabo el futuro mantenimiento fitosa-
nitario de los olivos centenarios; desafortunadamente, el personal que
se calificó tuvo que emigrar a Tacoma, Estados Unidos de América.
Las podas se realizaron en invierno, de noviembre de 2010 a fe-
brero del 2011, temporada en la que los árboles están en su míni-
ma actividad metabólica, con lo que se evita, dentro de lo posible,

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 77
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

el agotamiento de sus reservas y desequilibrio fisiológico. Estas


actividades de saneamiento resolvieron los problemas severos
ocasionados por la invasión de plantas epífitas parásitas, de las
enfermedades que habían sido provocadas por la putrefacción en
los troncos y ramas, y por la polilla; también se retiraron las ramas
podridas, secas y desgarradas.
Respecto a los troncos, se realizó la limpieza de las áreas con
necropsias con cepillos de alambre y filamentos de raíz, se retira-
ron a mano las raíces de las plantas epífitas y se eliminaron otras
partes del árbol en proceso de decadencia para evitar el debilita-
miento vegetativo, debido a que el árbol demanda una cantidad
considerable de carbohidratos, agua y minerales.

Figura 6. Olivo centenario


recuperado fitosanitariamente,
2011.
Fuente: Colección de los
autores.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 78
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Los cortes, producto de las podas, se protegieron con caldo bor-


delés, que consiste en sulfato de cobre y cal apagada, en proporción
1:1, mezclado con agua, para sellar y no permitir la penetración del
agua de lluvia y evitar la refracción de la luz solar que pudiera provo-
car calentamiento en los tallos y que implicaría su deshidratación.
Por otra parte, se llevaron a cabo podas de formación para inducir
un equilibrio en el crecimiento de la fronda y evitar desgajamiento
de ramas. En algunos casos se utilizó la poda para bajar las frondas
que estaban desequilibradas y que pudieran ocasionar el desprendi-
miento de algunas ramas.

Figura 7. Restitución del suelo,


protección de las raíces con
estacado de madera y podas
sanitarias de olivo centenario,
2011.
Fuente: Colección de los
autores.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 79
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Se ha tomado la decisión de que a los árboles de olivo que es-


tán en decadencia se les permita el crecimiento de alguno de los
“hijuelos” que se encuentren en la base del tronco, para que pue-
dan desarrollarse como un ejemplar que sustituya al olivo antiguo.
En los jardines más célebres del mundo, como Versalles en
Francia, la Alhambra y Generalife en España, o Het Loo en Holanda,
cuando los árboles están por concluir su ciclo de vida, se sustitu-
yen por árboles jóvenes de gran tamaño, de esta manera se logra
preservar la arquitectura e imagen del monumento histórico. En el
caso de Tzintzuntzan, la sustitución se da con sus propios brotes:
es el mismo individuo, pero revitalizado, como se ha realizado en la
fachada de la Tercera Orden, en donde se plantaron con éxito dos
hijuelos o brotes portentosos que actualmente tienen una estruc-
tura biológica importante.
De lo anterior, se ha creado un proyecto para revalorizar y com-
prender la sobrevivencia de los olivos a través de su propia dinámi-
ca biológica. Con esto se evita la necesidad de traer árboles dife- Figura 8. Recuperación y puesta
rentes a su esencia y preservar la congruencia del mensaje cultural en valor del camino procesional,
que les es inherente. Si bien se proyectó el jardín de los olivos, des- 2011.
afortunadamente no se realizó debido a que no llegó el recurso Fuente: Colección de los
económico estatal a la comunidad. autores.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 80
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Cabe resaltar que es el Consejo Directivo del Centro Cultural Figura 9. Rehabilitación de la
Comunitario de Tzintzuntzan el organismo encargado de la ges- plaza de ingreso a la iglesia
tión, administración y conservación del conjunto conventual, y es franciscana de Santa Ana,
el medio para que la comunidad esté enterada de la salvaguardia 2013.
de su patrimonio cultural y natural. Fuente: Colección de los
El Proyecto Ejecutivo del Plan Maestro se realizó con el apoyo autores.
de la Asociación Civil “Adopte una Obra de Arte”, bajo la excelsa
dirección de Josefina Laris; por parte de la comunidad Tania Calde-
rón, Filiberto Villagómez, Nicolás Ponciano; los autores del proyecto
y dirección de obra son Saúl Alcántara Onofre y Salvador Aceves
García; el saneamiento de los olivos lo realizó Raúl Nieto, y la obra
fue llevada a cabo por Alejandro Vega.

Consideraciones finales

La restauración integral del convento de Santa Ana en Tzintzunt-


zan es un ejemplo paradigmático en la conservación de paisajes
culturales en México, ya que aborda de manera equitativa tanto el
patrimonio construido como el natural. El proyecto no sólo se cen-
tró en la rehabilitación arquitectónica, sino que también puso énfa-
sis en la recuperación y conservación de los elementos vegetales,

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 81
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

en particular los olivos centenarios, que forman parte inseparable de


la identidad cultural y espiritual del sitio.
Uno de los logros más importantes de esta intervención es su
enfoque interdisciplinario, que fusiona técnicas modernas de res-
tauración con un profundo respeto por los saberes tradicionales
y el contexto cultural local. La colaboración con la comunidad
fue primordial, no sólo como beneficiaria del proyecto, sino como
un actor activo en la salvaguardia de su propio patrimonio tangible
e intangible. Este enfoque participativo asegura la sostenibilidad
del proyecto, ya que la comunidad ha adquirido las habilidades
necesarias para mantener los olivos y continuar con la preserva- Figura 10. Restauración de
ción del conjunto conventual en el futuro. la capilla abierta, antiguo
En términos teóricos, la intervención se alinea con los princi- convento, iglesia de Santa Ana,
pios de Cesare Brandi,10 respetando la autenticidad, integridad y la consolidación de la capilla de la
historicidad del sitio. La reversibilidad de las intervenciones arqui- tercera orden, restitución de las
tectónicas y la preservación de las huellas del tiempo en los olivos plazas y camino procesional,
y las estructuras arquitectónicas garantizan que las futuras gene- 2011.
raciones podrán reinterpretar y mantener el valor del conjunto, sin Fuente: Colección de los
comprometer su esencia original. autores.

10
Cesare Brandi, Teoría de la restauración, Madrid, Alianza Editorial, 1963, pp. 30-31.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 82
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Además, este proyecto ha mostrado cómo las tecnologías mo-


dernas, como el escaneo láser y los estudios de geotecnia, pueden
integrarse eficazmente en la restauración de monumentos histó-
ricos y paisajes culturales. El uso de estas herramientas permitió
un diagnóstico preciso y una intervención mínimamente invasiva,
lo que ha contribuido a la preservación de los valores patrimoniales
del sitio.
Finalmente, la recuperación del paisaje cultural del atrio, con
su simbología religiosa y su disposición procesional, ha devuelto
al espacio su función como “jardín del paraíso”, evocando el sig-
nificado espiritual que le otorgaron tanto los franciscanos como
la comunidad purépecha. Este enfoque integral, que reconoce la
interrelación entre arquitectura, naturaleza y cultura, puede servir
como un modelo para futuros proyectos de restauración de paisajes
culturales, no sólo en México, sino en otras partes de Latinoamérica.
Un paisaje cultural es resultado de un conjunto de intervencio-
nes naturales y humanas, se asimila en un palimpsesto, es decir, al
conjunto de trazos, vegetales y minerales que los diferentes arqui-
tectos y jardineros han dejado en el terreno antrópico, testimonios
de estratificaciones de la acción del hombre que se han aplicado y de
los eventos naturales que, en un lapso, han modificado el territorio
antrópico.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 83
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Referencias

Brandi, Cesare
1963 Teoría de la restauración, Madrid, Alianza Editorial.

Bueno Sánchez, Marisa


2008 “Quasi per ignem. Claves figurativas de la topografía del
más allá”, Pecar en la Edad Media, Madrid, Silex Ediciones.

Cárdenas, Efraín y Eugenia Fernández


2013 “Zonas arqueológicas de Michoacán”, Arqueología Mexica-
na, núm. 123, Editorial Raíces/inah.

Fernández Villanueva Medina, Eugenia


2009 “Tzintzuntzan, Michoacán a lo largo del tiempo”, Arqueolo-
gía Mexicana, núm. 99, Editorial Raíces/inah.

Konszevik, Adriana
2011 Cedulario para la realización del Museo de sitio Tzintzunt-
zan, México, Centro Cultural Comunitario, inah.

Oliveros Morales, Arturo


2005 “Tzintzuntzan, Michoacán”, Arqueología Mexicana, núm.
73, Editorial Raíces/inah.

San Bernardo
1998 Obras completas. Sermones varios, vol. VI, España, Aran-
guren y M. Ballano.

Valadés, Diego fray


1989 Retórica Cristiana, México, Fondo de Cultura Económica.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 84
CULTURA Y NATURALEZA RECUPERADAS. CONVENTO DE SANTA ANA, TZINTZUNTZAN, MICHOACÁN

Saúl Alcántara Onofre


División de Ciencias y Artes para el Diseño
Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco
sao@[Link]
[Link]

Arquitecto por la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapot-


zalco (uam-a). Especialización en Restauración de Monumentos y
Centros Históricos en la Escuela de Restauración de Monumentos
y Centros Históricos, Florencia, Italia. Maestría en Arquitectura del
Paisaje en la Universidad de los Estudios de Génova, Italia. Doc-
tor en Diseño por la uam-a. Profesor Titular de la uam-a. Miembro
Titular del Seminario de Cultura Mexicana. Miembro Emérito de la
Academia Nacional de Arquitectura. Presidente del Consejo Inter-
nacional de Monumentos y Sitios Icomos, Organismo “A” Unesco.
Medalla al Mérito en Artes otorgada por el Congreso de la Ciudad
de México. Premio Carlos Chanfón Olmos: Rescate y Conserva-
ción del Patrimonio Arquitectónico por el cam sam.

Greta Arlet Alcántara Matías


Coordinadora General de Paisaje en el Taller de Arquitectura, Espa-
cio Histórico y Paisaje
tallerpaisajeo@[Link]
[Link]

Greta Alcántara es diseñadora textil por la Universidad Iberoame-


ricana, cursa la maestría en Diseño, Planificación y Conservación
de Paisajes y Jardines en la uam-a. Ha participado en los proyec-
tos de restauración: Versalles 28, Colonia Juárez, hoy SoHo House;
colaboró en la documentación e investigación de la restauración
de Bucareli 59, ambos con Grupo Sordo Madaleno Arquitectos.
Obtuvo mención honorífica en el concurso del proyecto paisajístico
de la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec. Coautora del
anteproyecto del sector urbano en el río Zahuapan, Tlaxcala, Tlax-
cala. Coautora del proyecto y obra del jardín botánico en el nuevo
Archivo General Agrario en avenida Juárez 29, Ciudad de México.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 59-85 85
DOSSIER

Reflexiones sobre la conservación del


parque de la ermita de Santa Isabel

Reflections on the conservation of the Santa Isabel


Hermitage Park

Resumen Luis Jesús Ojeda Godoy


Instituto Nacional de
Los proyectos que se desarrollan en contextos con valor patrimo- Antropología e Historia
nial deben respetar aquellos elementos que identifican las diver-
sas periodicidades presentes en el sitio, así como el conjunto de Fecha de recepción:
valores sociales adquiridos a partir del uso y apropiación por parte 30 de agosto de 2024
de los habitantes. Por el contrario, toda acción que en un entorno
patrimonial se desarrolle al margen de ello, implicará una afecta- Fecha de aceptación:
ción a la identidad y la memoria. Considerando estos principios, 15 de octubre de 2024
este trabajo revisa la intervención efectuada hace más de una
década en un conjunto de enorme valor para Mérida, Yucatán, [Link]
México, vinculando dicha acción con escenarios poco afortunados fa.2007252Xp.2024.15.30.90215
en años recientes en cuanto al trabajo para la conservación del
patrimonio cultural en dicha ciudad.

Palabras clave: Monumentos históricos, Zona de Monumentos,


patrimonio cultural, intervención.

Abstract

Projects that are developed in contexts of patrimonial value must


respect those elements that identify the diverse periodicities pres-
ent at a site, as well as the set of social values acquired from their
use and appropriation on the part of the inhabitants. By contrast,
when an action is carried out in the development of a patrimonial
environment irrespective of these details, it implies an effect on
the identity and memory thereof. Considering these principles, this
paper reviews the interventions carried out, over a decade ago, in
a collection of sites of enormous value in Merida, Yucatan State,
Mexico, linking these actions with unfortunate scenarios in recent
years, regarding work for the conservation of cultural heritage in
that city.
Este trabajo está amparado por
Keywords: Historic monuments, Monuments Zone, cultural heritage, una licencia Creative Commons
intervention. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 86
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

Mérida: la ciudad histórica y el contexto


de la ermita de Santa Isabel

F
undada por los españoles el 6 de enero de 1542, en lo que
fuera el asentamiento maya de T´ho, Mérida, Yucatán, México,
es la ciudad con la segunda zona de monumentos más
extensa del país, la cual comprende 8.7 km2 en un perímetro
conformado por 659 manzanas, en las que se encuentran 572
monumentos históricos (figuras 1 y 2).1

La fundación inicial −habitada por españoles− tomó forma en las Figuras 1 y 2. Plano de la Zona
manzanas ubicadas en el entorno de la que es actualmente la Plaza de Monumentos Históricos
Grande, en cuyos alrededores se conservaron o conformaron asen- de la ciudad de Mérida (1),
tamientos mayas, así como de mexicas y tlaxcaltecas que acompa- establecida en el Decreto
ñaron a los españoles en el proceso de ocupación de la península Federal del 18 de octubre de
de Yucatán. Para el siglo xviii, con el crecimiento de la ciudad éstos 1982, publicado en el Diario
pasaron a conformar barrios como Santa Lucía, San Cristóbal, La Oficial de la Federación, así
Mejorada, Santiago, San Juan y Santa Ana. Sitios como la ermita como su ubicación con
de Santa Isabel y San Sebastián formaron parte de la periferia de respecto a la ciudad de Mérida
la ciudad hasta su integración con Mérida entre los siglos xix y xx. en 2004 (2).
Para el periodo porfirista, derivado del auge económico que propició Fuente: Programa Parcial de
la comercialización del henequén, se presentó la modificación de las Desarrollo Urbano para el
tipologías arquitectónicas existentes y en la forma de edificar con Centro Histórico de Mérida,
la incorporación de nuevos materiales y técnicas constructivas, publicado en el Diario Oficial del
además del surgimiento de nuevas áreas en la ciudad, como el Gobierno del Estado de Yucatán
Paseo de Montejo. el 16 de julio de 2004.

1
El Decreto de la Zona de Monumentos Históricos de Mérida fue firmado por el
presidente José López Portillo y publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18
de octubre de 1982.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 87
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

En este proceso de crecimiento, tomó forma uno de los contextos


más representativos actualmente para Mérida: el entorno de la
ermita de Santa Isabel o de Nuestra Señora del Buen Viaje, edifica-
ción que se ubicaba para el siglo xvii en las afueras de la ciudad,
a la vera del Camino Real a Campeche, y que para el siglo xix quedó
incorporado a ésta a partir del eje conformado por la calle 64 y su
bifurcación sobre la calle 64 A. Esa misma zona, entre las calles 69
y 77, en una extensión de cuatro cuadras de norte a sur, conserva
en sus paramentos construcciones con elementos arquitectónicos
de la etapa colonial. En conjunto con las vialidades que delimitan a
la ermita −calles 66, 77 y 77 A−, el tramo señalado de las calles 64 y
64 A tienen como pavimento piezas de adoquín,2 características en
algún tiempo de las calles del centro histórico.
La ermita de Santa Isabel, cuya fachada principal se ubica sobre
la calle 66 −vialidad paralela al eje de las calles 64 y 64 A−, tuvo
en su conjunto un cementerio y un huerto, de lo que se conserva
anexo al templo un valioso jardín botánico con árboles de la región,
así como un pequeño oratorio que ofrecía servicios espirituales a los
cortejos fúnebres que pasaban por el lugar con rumbo al Cemente-
rio General, ubicado en las afueras de la ciudad. Una explanada que
estuvo en el costado norte del templo y que funcionó para realizar
peleas de gallos, corridas de toros y ferias, dio lugar a un parque,
que tomó forma a mediados del siglo xx al instalarse un quiosco
y consolidarse la pavimentación de las calles. Este conjunto a su vez
se vincula sobre la calle 77, dos cuadras hacia el poniente, con el
parque y el barrio de San Sebastián.
El Cementerio General de la ciudad de Mérida tiene una relación
directa con el conjunto de la ermita, vinculados por componentes
urbanos y hechos históricos como parte del proceso de conforma-
ción de la ciudad. En 1820, el Ayuntamiento compró la hacienda
ganadera de San Antonio X-Coholté, ubicada a la vera del camino
a Campeche, con la finalidad de cumplir las disposiciones de la
Corona española en cuanto a la ubicación del cementerio a las afue-
ras del centro de población, entrando en funciones en noviembre
de 1821; de tal modo que la ermita de Santa Isabel fue paso obligado
hasta las primeras décadas del siglo xx para quienes tomaban
rumbo al cementerio o a la ciudad de Campeche.3
Para el último tercio del siglo xx, el parque y la ermita de San-
ta Isabel pasaron a ser referente de la arquitectura histórica y un

2
Referido de forma errónea como adoquín francés, estas piezas se importaron
desde Chicago, eua, hacia Yucatán para adoquinar las calles, tal como refieren los
sellos de fábrica que tienen grabados varios de ellos.
3
Limbergh Herrera, El Cementerio General de Mérida. Sus voces y su historia, Mérida,
Yucatán, Ayuntamiento de Mérida, 2011, pp. 31-42.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 88
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

espacio público en el centro histórico de la ciudad, escenario tam-


bién del programa de serenatas en la cartelera de eventos culturales.
Fue en este entorno que se desarrolló entre 2007 y 2008 un proyecto
exitoso para Mérida, el cual partió de la intervención de un parque
con valor histórico. Se debe considerar que este texto hace refe-
rencia a “parque” en el concepto que de éste tienen los habitantes
de Yucatán: espacio público con árboles, jardines, mobiliario, juegos
infantiles y elementos diversos para actividades lúdicas, en ocasio-
nes canchas para practicar algún deporte, a diferencia de otras re-
giones del país, en las que jardín y parque refieren diferentes tipos
de espacio.
En Mérida, los primeros parques tomaron forma a partir de los
atrios y explanadas de los templos ubicados en lo que actualmente
es la Zona de Monumentos Históricos. En el siglo xx, el crecimien-
to de la ciudad llevó a la conformación de espacios públicos con
características más específicas, como las instalaciones para activi-
dades deportivas. El Reglamento de construcciones del municipio
establece los conceptos y especificaciones para la disposición de
áreas verdes, regulando su incorporación por medio de diversos
componentes, como los parques.4

4
Ayuntamiento de Mérida, “Reglamento de construcciones del municipio de Méri-
da”, Gaceta Municipal, núm. 932, 5 de enero de 2018.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 89
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

Tomando en cuenta lo anterior, el presente texto aborda el pro-


yecto desarrollado en el parque y contexto de la ermita de Santa
Isabel (Figura 3) efectuando una revisión de la propuesta y funda-
mentación, así como del desarrollo de los trabajos, estableciendo
una relación con el marco normativo y teórico, para así presentar una
valoración del cumplimiento de los objetivos establecidos para dicho
proyecto y, a la par, definir algunos planteamientos a considerar para
otros contextos urbanos de condicionantes y características similares.

Intervención para la conservación y rehabilitación


de un contexto patrimonial5

En 2004 se publicó el Programa Parcial de Desarrollo Urbano para


el Centro Histórico de Mérida, elaborado durante la segunda gestión de
Ana Rosa Payán Cervera como presidenta municipal (2001-2004)
y coordinado por la Dirección de Desarrollo Urbano, con la colabo-
ración de instancias como el Centro inah Yucatán y la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán (uady). El
objetivo del documento fue definir y establecer políticas y acciones
para el centro histórico de la ciudad.
Del conjunto de información que incluye dicho documento deben
destacarse dos datos para los fines de este texto. Por una parte, el
alto porcentaje de construcciones con valor para el patrimonio cul-
tural de la ciudad a partir de sus características arquitectónicas con
el potencial derivado de ello para temas como identidad, turismo
y calidad de vida de los habitantes; por otra parte, el hecho de que
un elevado porcentaje de ciudadanos —incluyendo empresarios y
funcionarios— desconocían la extensión del perímetro de la zona de
monumentos históricos, al referir únicamente como esta superficie
al centro administrativo, comercial y de servicios que se conforma
en el entorno de las manzanas cercanas a la Plaza Grande.
Para muchos, el concepto de centro histórico excluía en su pe-
rímetro el tejido urbano de barrios y manzanas que conforman la
periferia del mismo de acuerdo con el Decreto Federal de 1982,
áreas en las cuales ha predominado el uso habitacional, como refi-
rió en 2004 el Programa Parcial de Desarrollo Urbano para el Centro
Histórico de Mérida, el cual indicó a la vivienda como el uso con
mayor presencia en ese sector de la ciudad, con un total de 10,194
predios, teniendo el comercio segundo lugar como uso de suelo con
3,572 predios.

5
El proyecto que se presenta en este texto fue desarrollado entre 2007 y 2008,
desde la Dirección de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Mérida, por un equipo
de trabajo conformado por el autor del texto y los arquitectos Jorge Lara Jiménez,
René Corona Medina y Pablo Núñez Durán, así como el ingeniero Magdiel Cen Chab.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 90
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

El Programa Parcial de Desarrollo Urbano para el Centro Histó- Figura 4. Plano del
rico de Mérida estableció una serie de estrategias encaminadas a levantamiento del parque
desarrollar proyectos a partir de la particularización de las diversas y ermita de Santa Isabel,
áreas identificadas en la zona de monumentos de la ciudad: es decir, efectuado entre 2007 y 2008.
las acciones para la problemática del conjunto de manzanas del Fuente: Dirección de Desarrollo
centro administrativo, comercial y de servicios conformado en las Urbano, Ayuntamiento de
proximidades de la Plaza Grande deben ser diferentes a las que Mérida.
requiere el Paseo de Montejo, o bien los barrios y el conjunto de
manzanas del perímetro con alta densidad en uso habitacional.
Para este perímetro −conformado a partir de sitios como el con-
texto del parque y la ermita de Santa Isabel, las manzanas ubicadas
al poniente, desde San Sebastián y Santiago, o bien al sur y oriente
desde San Cristóbal, así como la traza al oriente de La Mejorada,
hacia el rumbo en donde se conforma el tejido urbano de Chuminó-
polis−,6 se indicó la importancia de generar la permanencia del uso

6
Chuminópolis se desarrolló en las afueras de Mérida a partir de 1889 con la
lotificación de terrenos para la construcción de viviendas. Debe su nombre a su
fundador, Domingo Sosa, derivado de chumín, el sobrenombre local para domingo,
y la raíz griega polis “ciudad”: “la ciudad de domingo”.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 91
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

habitacional a partir de la regeneración del tejido urbano, con base Figuras 5. Plano del proyecto
en la recuperación de parques, plazas y espacios públicos con áreas efectuado entre 2007 y 2008.
verdes, a la par de la identificación de los monumentos históricos y Fuente: Dirección de Desarrollo
otras construcciones representativas para su intervención y puesta Urbano, Ayuntamiento de
en valor como referentes de identidad. Mérida.
El documento rector al cual se hace referencia contempló en su
contenido acciones para la conservación del contexto de la ermita
de Santa Isabel, a la par de propuestas semejantes para San Juan,
San Sebastián y el eje de las calles 64 y 64 A, que en conjunto defi-
nen una serie de lugares para la ciudad con coincidencia en cuanto
al predominio del uso habitacional, así como la presencia de mo-
numentos históricos y espacios públicos con presencia de áreas
verdes. Se indicó la necesidad de implementar proyectos encami-
nados a mejorar las condiciones para la circulación de los peatones,
propiciar una reducción en la presencia de vehículos y de áreas de
estacionamientos para el transporte público, así como emprender
trabajos para cableado subterráneo con el fin de mejorar la imagen

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 92
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

urbana y la calidad de vida de los vecinos, a la par de impulsar el


mantenimiento y restauración de edificaciones.
Es importante en este punto referir que, si bien desde 1995 el
Ayuntamiento de Mérida estableció un programa para efectuar tra-
bajos en fachadas de edificios ubicados en la zona de monumentos
históricos,7 derivado de los planteamientos del Programa Parcial de
Desarrollo Urbano para el Centro Histórico de Mérida entre 2005 y
2006, las autoridades municipales incrementaron la atención en los
trabajos para edificaciones ubicadas en las calles 64 y 64 A, y pese a
que en esos dos años se presentaron algunas propuestas para con-
formar un proyecto general que fuera implementado en el contexto
de la ermita de Santa Isabel; éste se llevaría a cabo en 2008.
Del análisis y diagnóstico del contexto del parque y la ermita de
Santa Isabel, así como el eje de las calles 64 y 64 A, se identifica-
ron cuatro problemáticas a solucionar como parte de un proyecto
integral:

• Condiciones inadecuadas para la circulación de los pea-


tones ante las diferencias de niveles entre banquetas
y calles con respecto al parque, el atrio de la ermita y
las construcciones de los paramentos del contexto.
• Deterioro en vialidades como consecuencia de los hundi-
mientos en una parte de la superficie ocupada por las pie-
zas de adoquín, resultado del continuo paso de vehículos.
• Afectaciones a las fachadas de edificaciones y a la imagen
urbana por el deterioro en consecuencia de una falta de
mantenimiento o bien por el desarrollo de acciones ina-
decuadas efectuadas por parte de los propietarios.
• Rezago tecnológico en el conjunto de las instalaciones para
el suministro de energía eléctrica, agua potable y telefonía,
entre otros servicios, así como en el conjunto de los compo-
nentes del mobiliario urbano.

La propuesta a desarrollar debía tomar en cuenta los diversos


componentes del “hecho urbano”8 como producto de un conjunto
de elementos físicos, pero también de la percepción colectiva de la

7
El denominado Programa para el Rescate de Fachadas del Centro Histórico
consiste en que el Ayuntamiento efectúa los trabajos con base en la solicitud del
propietario, junto con personal del Departamento de Zonas de Patrimonio Cultural
de la Dirección de Desarrollo Urbano. Todo ello con previo desarrollo del proyecto y
la gestión para la emisión de la licencia respectiva por parte del inah; al propietario le
corresponde la compra y suministro del material necesario para la intervención del
inmueble. Este programa fue implementado en la gestión del presidente municipal
Patricio Patrón Laviada (1995-1998).
8
Pablo Chico Ponce de León, “La configuración de la imagen urbana”, Cuadernos de
Arquitectura, núm. 7, fauady, 1994, pp. 39-42.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 93
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

comunidad a partir de las prácticas sociales y los eventos resguar-


dados en la memoria, con la finalidad de evitar afectaciones a la
identidad del conjunto. El proyecto que desarrolló la Subdirección
de Patrimonio Municipal y el Departamento de Zonas de Patrimonio
Cultural de la Dirección de Desarrollo Urbano, en coordinación con
el Centro inah Yucatán, fue presentado ante los vecinos y represen-
tantes de diferentes sectores económicos con la finalidad de con-
sensuar y valorar la respuesta de la comunidad. Dos de las acciones
consideradas en el proyecto fueron rechazadas: no fue aceptado el
planteamiento de demoler el quiosco y sustituirlo por un escenario
al aire libre, por lo cual se decidió dejar dicha estructura en su sitio
y considerar trabajos de mantenimiento. Por su parte, los empresa-
rios de las rutas de transporte que tienen sobre la calle 66 el parque
y la ermita de Santa Isabel en su recorrido desde colonias del sur
de la ciudad hacia el centro histórico, rechazaron la propuesta de
integrar al parque como espacio peatonal la calle 77 A, tramo que
colinda con la fachada norte del inmueble religioso −fue parte de la
explanada existente entre los siglos xvii y xix para peleas de gallos y
corridas de toros− y que permite a los vehículos bordear el parque
y sobre las calles 64 A y 64 tomar rumbo hacia San Juan; este cambio
hubiera propiciado el uso de otras calles con un incremento en las
distancias y costos de las rutas afectadas (figuras 4 y 5).
El proyecto a efectuar consistió en el desarrollo de seis acciones:

1. Retiro de las áreas de concreto existentes en el parque y el


atrio de la ermita para ampliar las áreas verdes existentes y
hacer coincidir el nivel del parque con las calles, esto con la
finalidad de generar una circulación más cómoda y continua
con las banquetas de los paramentos colindantes.

2. Recuperar las características del adoquinado en las calles co-


lindantes con la ermita y el parque, así como en el eje de las
calles 64 y 64 A hasta el Arco de San Juan, para lo cual se le-
vantaron todas las piezas a fin de nivelar y compactar la base
de polvo y piedra, ajustando pendientes en coincidencia con
los niveles a desarrollar en el parque, atrio y banquetas para
finalmente colocar de nuevo las piezas de adoquín.

3. Intervención en las fachadas de los inmuebles ubicados so-


bre el eje de las calles 64 y 64 A entre 69 y 77, así como de
los paramentos de las calles perimetrales al parque y a la er-
mita de Santa Isabel, para lo cual se desarrollaron de manera
previa diagnósticos y proyectos para cada edificación a fin
de recibir la autorización del inah, teniendo así trabajos que
comprendían desde mantenimiento menor, como resanes y

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 94
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

pintura, hasta intervenciones de mayor exigencia, destinados


a restaurar monumentos históricos con diversos tipos de de-
terioro o afectación, considerando finalmente la intervención
de 130 edificaciones, 117 de ellas ubicadas sobre el eje de las
calles 64 y 64 A.

4. Incorporación de instalaciones subterráneas para los servi-


cios de suministro de electricidad, alumbrado público, telefo-
nía, semaforización y servicios de cable a televisión, así como
sustitución y mejoramiento de las tuberías para el suministro
de agua potable.

5. Mejoramiento de las condiciones del mobiliario público y tra-


bajos de mantenimiento acordados con los vecinos para el
quiosco.

6. Reordenamiento de la circulación vehicular y del paso de las


unidades del transporte público, con la finalidad de mejorar la
accesibilidad para los peatones y de reducir las afectaciones
y el deterioro que ello generaba para este entorno.

Los trabajos se efectuaron entre diciembre de 2007 y mayo de


2008, dando inicio con la prospección arqueológica entre personal
del ayuntamiento y el Centro inah Yucatán, dependencia para la
cual coordinó los trabajos el arqueólogo Rafael Burgos Villanueva;
esta tarea se dio de manera paulatina al mismo tiempo que se retira-
ba el adoquín y procedía a la demolición de superficies de concreto
y banquetas. Este procedimiento inició en el entorno del parque y
la ermita de Santa Isabel, avanzando sobre el eje de las calles 64
y 64 A hacia la calle 69, en donde se ubican el Arco y el contexto del
parque y templo de San Juan.
La prospección arqueológica permitió el registro y seguimiento
de las excavaciones con herramienta de mano efectuadas por el
personal operativo con el objetivo de obtener la estratigrafía e infor-
mación del sitio, a fin de localizar evidencias a partir de la identifica-
ción de materiales prehispánicos e históricos, tarea previa para el
empleo de maquinaria en los trabajos de excavación que se hacían
necesarios para la incorporación de las instalaciones señaladas
como parte del proyecto. De esa labor fueron recuperadas y regis-
tradas piezas y fragmentos de objetos de cerámica, vidrio y metal
que permitieron identificar los procesos económicos y sociales de
los habitantes de la zona en diversas etapas históricas, así como
restos óseos de animales, los cuales arrojaron información con res-
pecto a diversos aspectos, como por ejemplo la dieta y el consumo

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 95
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

de determinados productos por parte de las generaciones que han


habitado el entorno urbano en el cual se desarrolló el proyecto que
aborda este documento.9
En el caso de las piezas del adoquín, el retiro para su manteni-
miento generó al inicio protesta y queja de algunos vecinos ante el
temor de que no se fueran a regresar a su sitio. De ahí que se lleva-
ra un registro para el traslado de las piezas a una bodega en donde
se procedió a su limpieza para que, una vez concluidos los trabajos
destinados a integrar el cableado de forma oculta, los adoquines
fueran colocados de nuevo una vez que las calles fueron debida- Figuras 6 y 7. Trabajos
mente niveladas y compactadas con una base de polvo de piedra, encaminados a colocar
se homogeneizaron alturas y niveles en calles, banquetas y anda- nuevamente las piezas de
dores a fin de facilitar la circulación de los vecinos, para de este adoquín en las calles aledañas
modo permitir la conservación de la fisonomía de las calles en el al parque y la ermita de Santa
contexto intervenido, a la vez que se recuperaron las condiciones Isabel en 2008.
propicias para la circulación de peatones y vehículos (figuras 6 y 7). Fuente: fotografías por el autor.

9
Los resultados de este trabajo de prospección arqueológica permitieron la
publicación del libro El Camino Real a Campeche: una perspectiva arqueológica e
histórica por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Ayuntamiento
de Mérida, de la autoría de los arqueólogos Rafael Burgos Villanueva, Yoly Palomo
Carrillo y Sara Dzul Góngora.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 96
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

La reconstrucción de las superficies destinadas al paso de pea-


tones incluyó la ampliación de la explanada de acceso en la fachada
principal en la ermita de Santa Isabel y la conformación de un paso
peatonal que atraviesa la calle 66, esto con la finalidad de facilitar
la circulación de los usuarios del inmueble y generar, a la vez, un
elemento que obliga a los vehículos a reducir su velocidad al acceder
a esta área. El trazo para los niveles de calles, andadores y banque-
tas derivó que tres de los trece escalones que inicialmente permitían
acceder desde la calle 66 al templo quedaran ocultos al proceder
los trabajos para nivelar y compactar la superficie con material de
relleno previo a la colocación de piezas de adoquín y pavimento,
lo cual quedó debidamente registrado.
La intervención en las fachadas de los 130 edificios identificados
en los paramentos del área a intervenir —30 de ellos cataloga-
dos como monumento histórico—, previa revisión y autorización
de cada proyecto por parte del Centro inah Yucatán, corrió funda-
mentalmente a cargo de empresas contratadas para ello, situación
que se reflejó en cuanto a la capacidad del personal operativo para
efectuar trabajos en edificaciones con valor patrimonial que ésta no
fuera del todo adecuada, a diferencia del personal del Ayuntamien-
to adscrito al Programa de rescate de fachadas, al cual se ha hecho
referencia en párrafos anteriores, toda vez que en ese caso participó
personal operativo especializado. Por todo ello requirió una particu-
lar supervisión en cuanto a la ejecución de los trabajos autorizados
para cada inmueble.
En un mayor porcentaje, estos trabajos comprendieron accio-
nes para recuperar la homogeneidad en los inmuebles por medio
de obras como limpieza de muros y retiro de acabados flojos para
proceder a reintegrar aplanados y pintura. En el caso de los edi-
ficios catalogados como monumento histórico, las labores desa-
rrolladas en sus fachadas significaron una mayor exigencia con
la finalidad de consolidar acabados originales, así como restituir
y resaltar ornamentos que presentaban deterioro. Debe destacar-
se la recuperación de elementos de argamasa en por lo menos
cinco inmuebles con tipología arquitectónica correspondiente al
siglo xviii. A la vez, se evitó la incorporación de marcos, molduras
y otros recursos formales con frecuencia empleados para caracteri-
zar o dar la referencia a un periodo histórico diferente al que deben su
origen las edificaciones, toda vez que esto hubiera propiciado una
alteración en la lectura de los procesos evolutivos del contexto
y en la pérdida de la autenticidad de sitio (figuras 8 y 9).
Se tuvo especial cuidado con una serie de componentes que
refieren hechos históricos y sociales que se conservan en la me-
moria colectiva de la ciudad, como un par de placas de piedra con
textos del siglo xviii que refieren el camino a la ermita, empotradas

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 97
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

en sendas edificaciones, así como las señalizaciones que indican los


nombres de cuatro esquinas en cruzamientos de calles: la esquina
de la ermita (calle 77 x 66), la esquina de El Clarín (calle 73 x 64), la
esquina del Harem (calle 75 x 64) y la esquina del Autogiro (calle
77 x 64 A).
Las bancas ubicadas en el parque recibieron mantenimiento,
respetando los dos tipos existentes en el sitio: las confidentes
y las que están elaboradas con estructura metálica y reglas de
madera, esto con el objetivo de no modificar las tipologías de estos
elementos que caracterizan los parques y espacios públicos que
se ubican en la zona de monumentos históricos de la ciudad. Las
luminarias fueron sustituidas en toda el área de intervención
por un modelo acorde con el conjunto urbano, a su vez, los trans-
formadores fueron retirados junto con todos los cables existentes
como parte de los trabajos destinados a dar paso a su instala-
ción oculta en las banquetas, incorporando también el servicio de
internet público. Un componente que no estaba contemplado
en el proyecto fue un pequeño módulo de juegos infantiles, incor-
porado en el ángulo sur-poniente del parque.
Con la finalidad de propiciar mejores condiciones para los pea-
tones fue modificado el sentido vehicular en un par de calles, ge-
nerando otra alternativa de circulación y la reducción en el paso
de automóviles sobre la calle 77 A, vialidad que, como se ha seña-
lado anteriormente, delimita el parque y la ermita. En el caso de los
autobuses de transporte público, si bien no se modificó la ruta que
los lleva de sur a norte sobre la calle 66 para bordear sobre la 77 A
y tomar la calle 64 A con rumbo a San Juan, la textura del adoqui-
nado y la adecuación en cuanto a niveles para facilitar el recorrido
de los peatones incidió en que vehículos y autobuses se vean obli-
gados a reducir su velocidad al circular por el lugar.
En cuanto a las áreas verdes, se generó una superficie con vege-
tación en el borde del parque hacia la calle 64 A, adicional a las cuatro
secciones de área verde del trazo original. La decena de palmeras
existentes en el conjunto −del tipo Roystonea regia, palmera real de
Cuba, de uso común en los espacios públicos en Mérida− vieron
incrementar en su alrededor la superficie con césped, así como
la incorporación de algunos árboles de makulis rosa —Tabebuia
rosea, kob ab, en maya— y palmeras del tipo kambo o Gaussia maya.
El desarrollo del proyecto no estuvo exento de fricciones entre
los responsables de las acciones de conservación con los res-
ponsables de realizar los conceptos especificados para la obra,
preocupados más por concluir los trabajos, sin entender del todo
la necesidad de que fueran desarrollados con las condiciones es-
pecíficas, situación derivada de la falta de formación para trabajar
en contextos con valor patrimonial.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 98
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

Apropiación e identidad: “redescubrimiento” Figuras 8 y 9. Trabajos para


colocar nuevamente los
Concluidos los trabajos, surgió el proceso de “redescubrimiento” por adoquines en la calle 66, al frente
parte de vecinos y ciudadanos, para muchos de los cuales, a partir de la ermita de Santa Isabel (8),
de las acciones del proyecto desarrollado, el contexto tomó un ma- así como la intervención en uno
yor sentido de “pertenencia”, considerando que este concepto “[…] de los monumentos históricos de
da nombre a los afectos del sujeto y los arraiga en objetos […]”.10 la calle 64 (9) en 2008.
Las nuevas condiciones generadas en el contexto del parque y Fuente: fotografías por el autor.
la ermita de Santa Isabel incentivaron dinámicas como la presen-
cia de niños acompañados de adultos haciendo uso de los juegos
infantiles, mientras que el servicio de internet gratuito —fue de los
primeros espacios públicos en Mérida con este servicio— propició
una mayor permanencia entre los jóvenes. Aunado a ello, el desarrollo
paulatino de una serie de actividades culturales propició que los
habitantes de diversos rumbos de la ciudad se aproximaran al sitio.
Este es el caso de un programa que ha cobrado fuerza en cada
edición y que ha vinculado al contexto del parque y la ermita de
Santa Isabel con la ciudad: el Paseo de las Ánimas, que tuvo su
primera edición en 2008, a unos meses de concluirse los trabajos
referidos en párrafos anteriores. Consiste en organizar durante las
celebraciones de los Fieles Difuntos una multitudinaria exposición
de ofrendas con la participación de diversas dependencias, insti-
tuciones, organizaciones civiles y vecinos a lo largo de la calle 66,
desde el Cementerio General hasta la ermita y de este punto sobre
el eje de las calles 64 y 64 A hasta el contexto del parque de San
Juan, cerrando el paso de vehículos y generando un área peatonal
que se vuelve escenario para diversas actividades. El evento ha

10
Eloy Méndez, El imaginario de la ciudad, México, Universidad de Guadalajara,
2016, pp. 89-97.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 99
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

tomado tal relevancia para los habitantes de Mérida y para el turismo


que, por ejemplo, en 2018 se instalaron 300 ofrendas y asistieron
60,000 personas la noche del 31 de octubre.11
Del mismo modo, la Bici-Ruta, que desde 2005 forma un circuito
destinado a recorridos en bicicleta por varios rumbos de la ciudad
los domingos por la mañana, ha incorporado al parque de la ermita
como uno de los escenarios para el desarrollo de las actividades que
se ofrecen como parte del evento. Falta involucrar en estas dinámi-
cas al jardín botánico de la ermita de Santa Isabel, poco conocido
por los habitantes de la ciudad, que dispone de árboles y especies
vegetales de la región.
En el caso del Cementerio General, la Asociación Yucateca de
Especialistas en Restauración y Conservación del Patrimonio Edi-
ficado, A.C. (Ayerac) presentó entre 2009 y 2011 de forma insis-
tente al Ayuntamiento la propuesta para su Declaratoria como una
zona de patrimonio cultural del municipio, la cual fue rechazada de
manera reiterada por las autoridades,12 hasta que finalmente el 20
de marzo de 2013, previa aprobación del cabildo, fue publicada
dicha Declaratoria en la Gaceta Municipal.13
La propuesta de la Ayerac consideró, en su origen, diversos
proyectos a favor del cementerio, entre los cuales se encuentran
los recorridos guiados que tienen la finalidad de dar a conocer los
componentes patrimoniales del lugar,14 así como la conformación
de un museo de sitio.15 Estas acciones han incidido en la conso-
lidación de actividades culturales vinculadas con el contexto del
parque y la ermita de Santa Isabel. De hecho, la Ayerac y el Comité
Estatal Yucatán del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios
(Icomos) tuvieron por varios años como sede un inmueble ubicado
enfrente del parque, sobre la calle 77.

11
Datos que fueron dados a conocer por la Dirección de Cultura del Ayuntamiento
de Mérida en diversos medios de comunicación.
12
Tres oficios entregados en este sentido entre 2010 y 2011 a la administración de
la presidenta municipal Angélica Araujo Lara, con fechas del 5 de agosto de 2010,
10 de febrero y 23 de marzo de 2011, no recibieron respuesta.
Fue durante la gestión de Renán Barrera Concha (2018-2023) como presidente
13

municipal que finalmente se aprobó y oficializó dicha Declaratoria.


14
La Ayerac desarrolló estos recorridos inicialmente como difusión a su propuesta,
y ello derivó en que el Ayuntamiento incorporara en su programa de actividades
culturales las visitas nocturnas guiadas al cementerio.
15
En 2015, las autoridades municipales entregaron en comodato a la Ayerac la
casona del cementerio, originalmente casa principal de la hacienda de San
Antonio X-Coholté, para incorporar un museo de sitio, que funciona a la fecha en
esa edificación y permite desarrollar actividades culturales coordinadas por esa
asociación civil.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 100
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

Otro aspecto a considerar como parte del proceso para “redes-


cubrir” este contexto, es que se generalizó entre diversos secto-
res de la ciudadanía el conocimiento en cuanto a la extensión que
tiene la Zona de Monumentos Históricos de Mérida, la cual compren-
de también los barrios y sus contextos, no únicamente la superficie
inmediata a la Plaza Grande, en donde toma forma el centro
administrativo, comercial y de servicios. Esto no ha evitado plan-
teamientos burdos, como el que presentó un grupo de empresarios
para reducir el perímetro de la Zona de Monumentos Históricos,
motivados seguramente por el interés en desarrollar proyectos
que no cumplan con las condiciones normativas y criterios para la
conservación de patrimonio que implica el marco de la ley federal
en la materia.16
Para Mérida, el conjunto de lugares que tiene como el eje de
las calles 64 y 64 A, el parque y la ermita de Santa Isabel, el con-
texto de los parques de San Juan y de San Sebastián, así como
el Cementerio General, permite aproximarse a diversas etapas y
componentes de la Zona de Monumentos, con todos los benefi-
cios que pueden generar, como cultura, identidad y turismo. A la
vez, aportan áreas con vegetación para un centro histórico que
cada vez concentra una mayor cantidad de pavimento y concreto.

Figura 10. El parque y la ermita


de Santa Isabel, así como la
sección de calle adoquinada
existente entre ambos elementos,
en una foto de 2019. También
pueden apreciarse el confidente
y la banca con reglas de
madera características de los
espacios púbicos en la Zona de
Monumentos Históricos de la
ciudad de Mérida.
Fuente: fotografía por el autor.

16
En marzo de 2016, un grupo de empresarios del sector turístico informó ante
los medios de comunicación que habían solicitado a las autoridades federales la
reducción del perímetro de la Zona de Monumentos Históricos de Mérida, con el
argumento de que con ello se podría liberar algunas áreas de dicho perímetro de las
restricciones vigentes por parte del inah para el desarrollo de diversos proyectos.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 101
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

Conclusiones

A casi tres lustros de que se efectuó el proyecto de intervención


para el contexto del parque y la ermita de Santa Isabel, esta publi-
cación permite, por vez primera, reflexionar sobre los antecedentes
que justificaron dicha acción y los procedimientos desarrollados
para concretar los trabajos. Es también ocasión para reflexionar
y plantear una serie de conclusiones y consideraciones para otras
áreas de Mérida con características semejantes, toda vez que el
contexto de la ermita ha asumido un papel como sitio de identi-
dad para los habitantes de una ciudad con un crecimiento urbano
que ha sido vertiginoso. Ese referente indudablemente se generó a
partir de que el proyecto desarrollado entre 2007 y 2008 guardó
respeto por el conjunto de valores existentes para el “hecho ur-
bano” entre los vecinos y habitantes del lugar, para entonces bajo
ciertas condicionantes, desarrollar programas culturales, turísti-
cos y de esparcimiento.
Icomos refiere en la Carta de Washington de 1987 para la
Conservación de ciudades históricas y áreas urbanas históricas,
cinco componentes que determinan el carácter histórico de un
asentamiento:

[…] a) la forma urbana definida por la trama y el parcelario; b) la


relación entre los diversos espacios urbanos, edificios, espacios
verdes y libres; c) la forma y el aspecto de los edificios (interior y ex-
terior), definidos a través de su estructura, volumen, estilo, escala,
materiales, color y decoración; d) las relaciones entre población o
área urbana y su entorno, bien sea natural o creado por el hombre;
e) las diversas funciones adquiridas por la población o el área ur-
bana en el curso de la historia [indicando que] Cualquier amenaza
a estos valores comprometería la autenticidad de la población o
área urbana histórica.

Este mismo documento expresa que:

[…] La participación y el compromiso de los habitantes son impres-


cindibles para conseguir la conservación de la población o área
urbana histórica y deben ser estimulados. No se debe olvidar que
dicha conservación concierne en primer lugar a sus habitantes.17

17
Carta Internacional para la Conservación de ciudades históricas y áreas urbanas
históricas (Carta de Washington 1987), adoptada en la Asamblea General de Icomos
en Washington, D.C., en octubre de 1987.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 102
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

El proceso que se siguió para la elaboración, gestión y ejecución


del proyecto permite observar su base con el contenido de la Carta
de Washington en la fundamentación de las acciones desarrolladas:

• El planteamiento del proyecto valoró la forma y el significado


del lugar como resultado del proceso de conformación y con-
solidación de un sector de la ciudad histórica, a partir de
componentes como los espacios públicos y la traza.
• La relación de un conjunto de espacios urbanos definidos
por los procesos históricos de la ciudad: el parque y la ermi-
ta de Santa Isabel, el eje de las calles 64 y 64 A, el contexto
de los parques de San Juan y San Sebastián, así como el
Cementerio General, todos ellos articulados por un conjunto
de componentes tales como traza urbana, edificios, espa-
cios públicos y vialidades.
• La caracterización de las tipologías en el conjunto de edifi-
caciones a fin de definir cómo plantear las propuestas de in-
tervención a fin de respetar etapas arquitectónicas, evitando
la incorporación de elementos que generan la referencia de
falsos datos históricos.
• La identificación y la conservación de las relaciones de la co-
munidad con el entorno, así como de las funciones adjudica-
das al lugar por parte de la población, haciendo esto evidente,
por ejemplo, la respuesta por parte de quienes tenían a cargo
el desarrollo del proyecto ante la solicitud de los vecinos para
dejar en su sitio el quiosco del parque de la ermita que, como
se expresó en párrafos previos, en un principio estuvo pro-
puesta su demolición.

Estos aspectos fueron considerados en consecuencia de la parti-


cipación de un equipo de trabajo por parte de la autoridad municipal
que desde años previos se había involucrado con los temas relati-
vos a la Zona de Monumentos Históricos de la ciudad de Mérida,
así como a la interacción con instancias como el inah. Desafortu-
nadamente, no se dio continuidad al desarrollo de las acciones del
Programa Parcial de Desarrollo Urbano para el Centro Histórico,
como tampoco se ha generado acción alguna para su actualización;
de hecho, puede considerarse que el proyecto para el contexto del
parque de la ermita de Santa Isabel y el eje de las calles 64 y 64 A
quedó inconcluso, pues si bien en el primer trimestre de 2009 se
concluyeron los trabajos iniciados en 2008 en el parque de San
Juan,18 ya no se destinaron recursos para continuar con las acciones

18
Estas acciones desarrolladas entre 2008 y 2009 revirtieron la subdivisión del
parque de San Juan, recuperando la unidad del espacio público a favor de los

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 103
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

contempladas en una visión de conjunto para el contexto del parque


de San Sebastián, como tampoco se generó acción alguna para el
Cementerio General, hasta que, como se expresó en párrafos pre-
vios, la sociedad civil organizada asumió el trabajo a favor de este
sitio. Por el contrario, incluso por parte de las autoridades se han
impulsado proyectos ajenos al conjunto de valores de la Zona de
Monumentos Históricos.
Como conclusiones, resultado de la experiencia de intervención
en un espacio público y su contexto urbano en una zona histórica, se
presentan cinco planteamientos:

1. Para ciudades como Mérida debe ser prioritario políticas


encaminadas a la conservación del patrimonio edificado y la
Zona de Monumentos Históricos, componentes fundamen-
tales en materia de cultura, turismo y calidad de vida. Uno
de los problemas en materia de crecimiento urbano para la
capital yucateca en las dos últimas décadas es el surgimien-
to de nuevos fraccionamientos que implican la destrucción
de áreas verdes y elementos con valor patrimonial, en lu-
gar de incorporarlos y generar, a partir de ello, elementos de
identidad en estos nuevos asentamientos.19

2. Los parques y espacios públicos posibilitan la permanencia


de áreas con vegetación ante la densificación en zonas ur-
banas y, en casos como Mérida, tienen mayor valor ante la
permisividad que en la última década se ha observado con
el surgimiento de nuevos fraccionamientos y la proliferación
de usos de suelo como gasolineras y sucursales de diversas
franquicias comerciales.

3. El trabajo en materia de conservación del patrimonio es mul-


tidisciplinario, requiere de la participación de especialistas
formados en las diversas áreas que inciden en ello. Las au-
toridades locales deben de disponer de personal capacita-
do para ello en las dependencias vinculadas con esta tarea
a fin de ser al menos coadyuvantes en el cumplimiento de
la ley federal.

peatones, retirando las áreas de estacionamiento y paradero de vehículos y


autobuses. Fue desarrollado como una etapa complementaria del proyecto iniciado
en el parque y la ermita de Santa Isabel.
19
Como ejemplo, en mayo de 2018 medios de comunicación dieron a conocer
que maquinaria de una empresa constructora demolió los edificios de la hacienda
San Pedro Cholul, en las inmediaciones de un extenso conjunto habitacional en
desarrollo, que toma precisamente el nombre de esa hacienda.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 104
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

4. En toda acción encaminada a intervenir en un contexto o


inmueble con valor patrimonial es fundamental respetar
las etapas históricas presentes, evitando la incorporación de
elementos que puedan afectar su autenticidad.

5. Es fundamental la vinculación de los contextos históricos con


los habitantes a fin de facilitar su conservación. Las autorida-
des deben generar en este sentido acciones de participación,
valoración y apropiación del lugar.

Los parques y espacios públicos con valor histórico y patrimo-


nial deben ser lugares generadores de actividades que permitan
el encuentro y la convivencia entre la ciudadanía. De ningún modo
deben habilitarse como estacionamientos o paraderos de autobu-
ses, como tampoco permitir la pérdida de elementos que refieren
autenticidad y valores patrimoniales para favorecer actividades
comerciales, turísticas o de servicios. Otros contextos que definen
paisajes patrimoniales en la ciudad de Mérida ameritan proyectos
similares al que fue desarrollado en el parque y la ermita de Santa
Isabel, el cual, a partir de identificar y conservar el “hecho urbano”,
permitió consolidar el sentido de “pertenencia” entre los vecinos y
habitantes. Sitios como San Sebastián y Chuminópolis, por ejemplo,
para el caso de la Zona de Monumentos Históricos, pero también
los centros fundacionales de las comunidades que conforman el
municipio de Mérida,20 así como los espacios públicos de las colo-
nias que remiten su origen a mediados del siglo xx, que en algunos
casos han resentido el deterioro en cuanto a características de ha-
bitabilidad y compatibilidad con la incorporación de diversos usos
del suelo.
El proceso acelerado de crecimiento que se ha presentado en
muchas ciudades requiere valorar los diversos espacios y compo-
nentes ubicados en los contextos fundacionales con la finalidad de
evitar cambios, deterioro y pérdida en la memoria colectiva del lugar.
Cuando por el contrario se deja en la inercia del crecimiento urba-
no los procesos inherentes a ello en aspectos como las actividades
y los usos del suelo, las afectaciones a estos entornos fundaciona-
les son irreversibles, viéndose modificado el paisaje urbano en un

20
Un total de 47 comunidades, cuya mayoría tienen origen a partir de estancias
ganaderas y haciendas desarrolladas entre los siglos xvii y xix, conforman las
comisarías y subcomisarías del municipio de Mérida, conservando de esa
época elementos como la traza urbana, espacios públicos y diversos tipos de
edificaciones. De acuerdo con la Ley de Gobierno de los Municipios del Estado
de Yucatán, comisaría es “[…] el núcleo de población con censo no menor a los
quinientos vecinos”, y subcomisaría “[…] el núcleo de población con censo inferior
a quinientos vecinos […]”.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 105
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

proceso que lleva al olvido y la perdida física de sus componentes.


Es tarea de quienes trabajan a favor del patrimonio cultural, de la
arquitectura y de la ciudad, generar las propuestas que permitan
emprender acciones a favor de la permanencia de los elementos,
lugares y áreas de vegetación que conforman el tejido histórico de
un asentamiento.
Queda la participación en esta publicación colectiva que abor-
da las permanencias y transformaciones de los jardines históricos
en México con un tema sobre Mérida, con el ánimo de que esto
permita la difusión y puesta en valor de lo realizado en el contexto del
parque y la ermita de Santa Isabel. Quizá ello permita propiciar
en autoridades y ciudadanos en la capital de Yucatán el ánimo de
emprender proyectos semejantes a favor de los diversos paisajes
patrimoniales que tiene la ciudad.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 106
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

Referencias

Ayuntamiento de Mérida
2004 “Programa Parcial de Desarrollo Urbano para el Centro
Histórico de Mérida”, 16 de julio, Mérida, Yucatán, Diario
Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán.
2018 Reglamento de construcciones del municipio de Mérida, 5
de enero, Mérida, Yucatán, Gaceta Municipal, núm. 932.

Burgos, Rafael, Yoli Palomo y Sara Dzul


2011 El Camino Real a Campeche: una perspectiva arqueológica
e histórica, Mérida, Yucatán, inah, Ayuntamiento de Mérida,
2011.

Chico Ponce de León, Pablo


1994 “La configuración de la imagen urbana”, Cuadernos de
Arquitectura, núm. 7, Facultad de Arquitectura, Universidad
Autónoma de Yucatán (uady).

Congreso del Estado de Yucatán y Secretaría General


del Poder Legislativo
2012 Ley de Gobierno de los Municipios del Estado de Yucatán, 3
de enero, H. Congreso del Estado de Yucatán.

Herrera, Limbergh
2011 El Cementerio General de Mérida. Sus voces y su historia,
Mérida, Yucatán, Ayuntamiento de Mérida.

International Council on Monument and Sites


1987 Carta de Washington. Carta Internacional para la Conser-
vación de ciudades históricas y áreas urbanas históricas,
Asamblea General.

Instituto Nacional de Antropología e Historia


2016 Mérida. Zona de Monumentos Históricos, Secretaría de
Cultura, inah, Gobierno del Estado de Yucatán.

Méndez, Eloy
2016 El imaginario de la ciudad, Universidad de Guadalajara.

Vega, Rubén
2012 La industria de la construcción en Yucatán, Universidad
Autónoma de Yucatán.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 107
REFLEXIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL PARQUE DE LA ERMITA DE SANTA ISABEL

Luis Jesús Ojeda Godoy


Centro inah Quintana Roo
Instituto Nacional de Antropología e Historia
luis_ojeda@[Link]
[Link]

Arquitecto y maestro en Arquitectura por la Universidad Autónoma


de Yucatán. Desde 2011 se desempeña como Arquitecto Perito del
inah en Quintana Roo, donde ha participado en acciones para la
conservación de diversos monumentos históricos en comunidades
como Tihosuco, X-querol, X-cabil y Sacalaca. Entre 2003 y 2008 se
desempeñó como jefe del Departamento de Zonas de Patrimonio
Cultural y subdirector de Planeación y Patrimonio en el Ayuntamien-
to de Mérida coordinando, entre otros proyectos, la recuperación
del atrio de la Catedral de San Ildefonso, así como la intervención en
el contexto del parque y la ermita de Santa Isabel. También se ha
desempeñado como docente en la Facultad de Arquitectura de
la uady y en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Modelo.
Presidente de la Asociación Yucateca de Especialistas en Restaura-
ción y Conservación, A.C. entre 2009 y 2012.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 86-108 108
DOSSIER

El Cerro de la Silla: un paisaje cultural


en la metrópoli regiomontana

Cerro de la Silla: a cultural landscape


in the Monterrey metropolis

Resumen Fabiola Rosamaría Garza


Rodríguez
El artículo examina la importancia del Cerro de la Silla como pai- Universidad Autónoma
saje cultural del área metropolitana de Monterrey. Se analiza cómo de Nuevo León
la evolución del territorio ha sido influenciada por actividades in-
dustriales y urbanas, configurando un patrimonio que trasciende Enrique Esteban Gómez
lo natural y lo construido. Reconocido desde el año 1991 como Cavazos
Monumento Natural, el Cerro de la Silla no sólo representa un alto Universidad Autónoma
valor ambiental para la metrópoli, sino también un alto valor sim- de Nuevo León
bólico para sus habitantes y, más allá de ello, también alberga un
valioso legado industrial. El artículo también identifica proyectos Fecha de recepción:
de intervención –edificados o no– que se han desarrollado en el 8 de septiembre de 2024
Cerro enfatizando en los impactos generados. Finalmente se dis-
cuten estrategias de conservación. Fecha de aceptación:
15 de octubre de 2024
Palabras clave: Paisaje cultural, Cerro de la Silla, Identidad paisajís-
tica, Patrimonio industrial. [Link]
fa.2007252Xp.2024.15.30.90219
Abstract

This article examines the importance of the Cerro de la Silla mountain


as a cultural landscape within the metropolitan area of Monterrey.
It analyzes how the evolution of the area has been influenced by
industrial and urban activities, thereby creating a heritage that
transcends the natural and the constructed. Recognized, since 1991,
as a Natural Monument, the Cerro de la Silla not only represents a
high-level environmental value for the metropolis, but also a high-
level symbolic value for its inhabitants and beyond; the mountain
also hosts a valuable industrial legacy. The article also identifies
intervention projects –constructed or not– which have been
developed on the mountain, emphasizing the impacts thereof. To
conclude, conservation strategies are also discussed.
Este trabajo está amparado por
Keywords: Cultural landscape, Cerro de la Silla, landscape identity, una licencia Creative Commons
industrial heritage. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 109
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

U
n concepto que conecta el patrimonio tangible e intan-
gible del espacio es el paisaje cultural, el cual es percibi-
do como la interacción de los habitantes con su entorno
y valorado por sus características culturales, producto de
un proceso y soporte de identidad. Precisamente de la relación en-
tre paisaje y patrimonio es de donde surge el concepto de paisaje
cultural, el cual reconoce que el entorno no es sólo un espacio
físico, sino que es un espacio cargado de significados, historias y
prácticas que se entrelazan con el patrimonio material e inmaterial
de una comunidad. De esta manera, el patrimonio es el que aporta
identidad al paisaje, mientras que el paisaje por sí mismo puede ser
considerado también un elemento patrimonial si refleja las formas
de vida, creencias y valores de quienes lo habitan. En ese sentido, el
presente artículo busca inicialmente contribuir en la definición
de paisaje, paisaje cultural y patrimonio, específicamente el indus-
trial, con la intención de generar un marco teórico en donde estos tres
conceptos fluyen. Tomando como caso específico el Monumento
Natural Cerro de la Silla, se presentan en el presente artículo los
siguientes objetivos:

• Analizar el valor ecológico que representa el Monumento Na-


tural Cerro de la Silla para el área metropolitana de Monterrey.
• Identificar los proyectos de intervención –desarrollados
o no– que se han localizado en el Cerro de la Silla y los im-
pactos generados.
• Discutir sobre la conservación de sus componentes natura-
les, culturales e industriales que puedan en un futuro sus-
tentar su preservación patrimonial.

Para llevar a cabo estos objetivos, en la primera parte se realiza


una revisión del marco teórico alrededor de los conceptos paisa-
je, paisajes culturales y patrimonio industrial, con la finalidad de
establecer un eje rector alrededor de ellos y su relación entre cada
uno. Seguido a esto, se analiza el área de estudio, el Monumento
Natural Cerro de la Silla, poniendo énfasis en su valor ambiental
y cultural y la importancia que éste tiene en la identidad regio-
montana. En la tercera parte se identifican los proyectos tanto
realizados como proyectados en el cerro, analizando los impactos
generados. Después, se realiza una discusión entre su importancia
como paisaje cultural y cómo existen actores que, a pesar de las
regulaciones en materia ambiental, siguen observando este monu-
mento como oportunidad de desarrollo. Finalmente, se incorporan
estrategias de conservación y valorización de paisajes culturales
que podrían aplicarse al Monumento Natural Cerro de la Silla y que
ayudarían a catalogarlo como patrimonio.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 110
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

El territorio desde el paisaje cultural y el patrimonio industrial

Desde el siglo xx, el paisaje se ha entendido desde un enfoque


multidimensional, abarcando perspectivas ambientales, sociales y
culturales. Un significado amplio lo propone la Convención Europea
del Paisaje (2000), donde se define como un área cuyo carácter
es el resultado de la acción e interacción de factores naturales y
humanos. Este enfoque integral considera tanto los elementos tan-
gibles, como relieve, vegetación, fauna, agua, como los elementos
intangibles, que hacen alusión a las percepciones, historia, cultura,
identidad, costumbres, tradiciones. Sin embargo, el concepto de
paisaje no siempre se ha concebido de esta manera. En el siglo
xix el paisaje se entendía como el conjunto de elementos físicos,
tanto naturales como antrópicos, asociados mayoritariamente a la
parte estética del mismo. No obstante, a principios del siglo xx
el paisaje comenzó a entenderse de manera más compleja, como el
resultado de la interacción de los componentes naturales junto con
los componentes socioculturales que lo conforman.1
Visto desde la perspectiva geográfica, el paisaje se entiende
como un sistema dinámico en continuo cambio, influido por fe-
nómenos naturales y la intervención humana, requiriendo para
su análisis partir de un enfoque interdisciplinario. De ahí que, poco
a poco, la noción y el concepto de paisaje fuera entendiéndose más
allá de la parte natural y antrópica, tomando en cuenta también
las percepciones sensoriales del lugar,2 lo que genera una riqueza de
significados y simbolismos que reflejan las raíces más profun-
das de la sociedad que lo habita.3 Desde este enfoque, el paisaje
ofrece una herramienta integral para analizar las características
de las huellas producidas por las sociedades humanas a lo largo del
tiempo, así como el valor que éstos les dan, considerando factores
tecnoculturales y sociales.4
Es así como, en la primera mitad del siglo xx, Carl Sauer pro-
puso el concepto de paisaje cultural. Sauer empleó este término
para describir la interacción entre actividades humanas y entorno
natural, definiendo el paisaje cultural como el resultado temporal

1
Elena del Carmen Cambón Freire, “Paisajes culturales como patrimonio: criterios
para su identificación y evaluación”, Revista científica de Arquitectura y Urbanismo,
vol. XXX, núm. 1, Universidad Tecnológica de La Habana “José Antonio Echeverría”,
cujae, 2009, pp. 10-17.
2
Gloria Aponte García, “Paisaje e identidad cultural”, Tabula rasa, núm. 1, 2003, pp.
153-164.
3
Luis Álvarez Munárriz, “The Cultural Landscape Concept”, Revista de Antropología
Iberoamericana, núm. 1, vol. 6, enero-abril 2011, pp. 57-80.
4
Ramón Buxó i Capdevila, “Paisajes culturales y reconstrucción histórica de la
vegetación”, Ecosistemas, núm. 1, vol. 15, 2006, pp. 1-6.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 111
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

de ambos conceptos, destacando especialmente en cómo las


sociedades modifican su entorno adaptándolo a necesidades
cambiantes. De esta manera, los paisajes culturales son produc-
to de la actividad humana y no meras manifestaciones naturales,
reflejando en ellos cultura y prácticas sociales. En la segunda
mitad del siglo xx, el concepto de paisaje cultural se integró a la
planificación urbana y la conservación del patrimonio, inicialmen-
te en Europa. Se comenzó a destacar y puntualizar la importancia
de la conservación de bienes muebles e inmuebles, la importan-
cia del patrimonio y de reconocerlo, y sobre todo se enfatizó en
la incorporación de elementos culturales como constructo social.
Fue entonces cuando, en 1992, a partir de la Convención sobre
Patrimonio Mundial de la Unesco, el término de paisaje cultural
se adoptó oficialmente. A partir de esta Convención, los paisajes
culturales comenzaron a clasificarse como Patrimonio de la Huma-
nidad, reconociendo su valor no sólo por su estética natural, sino
por su historia, prácticas agrícolas y significados simbólicos. La
protección de estos paisajes ayuda a preservar tanto tradiciones
como modernidad, realzando valores naturales pero también los
culturales. Refleja la huella ecológica de las sociedades pasadas y
presentes,5 dándole un peso importante al uso del espacio a partir
de un tiempo y sociedad determinados.
Esta noción enfatiza la relación simbólica entre las prácticas hu-
manas y el entorno físico, subrayando cómo las culturas moldean
y se adaptan a su medio a lo largo del tiempo, con lo que los pai-
sajes proporcionan un sentido de pertenencia para la comunidad.
Uno de los aportes más importantes sobre los paisajes culturales
es la cantidad de elementos que se interrelacionan entre sí para
dotarlos de significado, no sólo es la complejidad y la naturaleza del
entorno,6 sino también los elementos socioculturales que en ellos
se producen y sobre todo cómo es que son percibidos, fortalecien-
do así la comprensión a todos niveles de los efectos humanos en
los ecosistemas biofísicos.
En ese sentido, las interacciones entre elementos bióticos y abió-
ticos se vuelve un testimonio tanto tangible como intangible de la
relación socio-ecológica que trasciende el tiempo. De esta manera,
todos los paisajes contienen aspectos culturales, por tanto, todos
los paisajes pueden considerarse paisajes culturales,7 en donde la

5
Idem.
6
Graeme Aplin, “World Heritage Cultural Landscapes”, International Journal of
Heritage Studies, 2007, pp. 427-446.
7
Adrian Phillips, “The Nature of Cultural Landscapes – a Nature Conservation
Perspective”, Landscape Research, vol. 23, núm. 1, 1998, pp. 21:38.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 112
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

cultura actúa como agente, el paisaje natural como medio y el pai-


saje cultural como resultado.8 Más allá de los valores estéticos y
culturales de los paisajes culturales resulta importante enfatizar en
estrategias de conservación y gestión adecuadas.
De esta manera, en las últimas décadas se han implementado
herramientas de intervención paisajística más eficaces, enfocadas
en cohesionar el territorio y sus habitantes, revalorizando sus atri-
butos para convertirse en motores de desarrollo local. Estas nue-
vas estrategias buscan estructurar las regiones en función de su
identidad como activo principal, sirviendo como base para futuras
propuestas que incorporen herramientas contemporáneas y que
promuevan el desarrollo sostenible.
Los paisajes culturales son significativos porque narran la his-
toria de una región y sus habitantes a lo largo del tiempo, sirviendo
como testigos de procesos históricos, sociales y ecológicos. Este
vínculo establece una conexión con el patrimonio cultural del lugar.
El patrimonio cultural se clasifica en tangible e intangible; el primero
hace referencia a bienes muebles e inmuebles de valor arquitectó-
nico, arqueológico, histórico, artístico e industrial, mientras que el
segundo abarca expresiones como tradiciones, gastronomía, dan-
za, música y oficios que fomentan un sentido de identidad y per-
tenencia en comunidades e individuos. Muchos de los paisajes
culturales tienden a tener elementos tangibles, asociados a las
prácticas antrópicas, que se asocian como patrimonio cultural,
clasificándose ya sea en patrimonio arquitectónico, histórico, ar-
tístico o industrial. En este caso, el enfoque es hacia el patrimonio
industrial, el cual refleja su influencia en la temporalidad y el espa-
cio de intervención, evitando el olvido y la pérdida de memoria del
lugar, modificando la percepción de determinado lugar de manera
permanente.
La promoción de iniciativas orientadas a la conservación de
paisajes y ruinas industriales depende del reconocimiento de los
valores culturales y económicos de un paisaje. Las actividades
culturales y la identidad local son fundamentales para articular
políticas que impulsen el desarrollo sostenible de estos sitios. La
Unesco define el patrimonio industrial como un componente clave
del patrimonio cultural, relacionado con las actividades productivas
humanas, principalmente desde la Revolución Industrial. Ante la
necesidad de proteger un patrimonio industrial invaluable frente
a procesos económicos, sociales y legales en constante cambio,

8
Adriana Gómez Alzate, “El paisaje como patrimonio cultural, ambiental y productivo.
Análisis e intervención para su sostenibilidad”, Kepes, núm. 7, 2010, pp. 91-106.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 113
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

instituciones como el Icomos9 y ticcih10 han promovido principios


generales para facilitar su documentación, protección y conservación.
Se reconoce que el patrimonio industrial abarca sitios, complejos,
estructuras, áreas y paisajes, así como maquinaria, objetos acce-
sorios y documentos que evidencian los procesos industriales y las
relaciones sociales asociadas a momentos históricos específicos.11
El patrimonio industrial tiene una importancia equiparable al pa-
trimonio natural, ya que tanto la cultura como la naturaleza son ejes
fundamentales para reflexionar y evaluar las intervenciones en el
territorio.12 Así, el patrimonio industrial se convierte en un objeto de
memoria colectiva y en un bien cultural que se inserta en un paisaje
específico,13 lo que requiere interpretarlo en su contexto territorial,
en lugar de considerarlo de manera aislada.14 Descubrir la histo-
ria del paisaje implica valorarlo y reconocer el paisaje habitado. La
relevancia de interrelacionar los recursos del paisaje va más allá
de considerarlos objetos aislados; su integración en un sistema
que valore su patrimonio resulta fundamental. Además, aunque el
paisaje se pueda ver como un artificio, no es uno cualquiera; no
es la creación de unos pocos, sino el resultado de una sucesión
de sociedades y civilizaciones.
El Cerro de la Silla, como caso de estudio, ha sido testigo de
la industrialización de la metrópoli y se ha consolidado como pa-
trimonio natural y cultural de la zona. Este ícono es reconocido
por la población y se ha convertido en la imagen representativa de

9
Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), es una organización
internacional no gubernamental asociada con la Unesco. Está dedicada a la promo-
ción de la teoría, metodología y la tecnología aplicada a la conservación, protección
y puesta en valor del patrimonio cultural.
10
Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial (ticcih)
se creó en 1978 durante el III Congreso Internacional sobre la Conservación de
Monumentos Industriales en Estocolmo, Suecia, como un organismo cuyo
objetivo es promover la cooperación internacional en el campo de la preservación,
conservación, localización, investigación, documentación, arqueología industrial y
revalorización del patrimonio industrial, así como fomentar el conocimiento y la
educación en estas materias.
11
Segismundo Engelking, “Una especie en extinción, la arquitectura industrial del
siglo xx; la industria en la zona metropolitana de la ciudad de México y su entorno
urbano”, comunicación presentada en el Primer Coloquio Nacional: Los procesos
de industrialización en México, inah, San Luis Potosí, el 13 de noviembre de 2014.
12
Joaquín Sabaté Bel y Benito del Pozo Paz, “Paisajes culturales y proyecto
territorial: un balance de treinta años de experiencia”, Identidades: territorio, cultura,
patrimonio, núm. 2, 2010, pp. 2-21.
13
Miguel Ángel Álvarez Areces, “Patrimonio industrial, Paisaje y Desarrollo Territorial”,
Áreas. Revista Internacional de Ciencias Sociales, núm. 29, 2010, pp. 21-29.
14
José Ramón Menéndez de Luarca y Arturo Soria y Puig, “El territorio como
artificio cultural. Corografía histórica del Norte de la Península Ibérica”, Ciudad y
Territorio Estudios Territoriales, núm. 99, 1994, pp. 63-94.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 114
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

la ciudad (Figura 1). Además el cerro alberga senderos naturales Figura 1. El Monumento
que conservan vestigios del proyecto del teleférico de mediados Nacional Cerro de la Silla, ícono
del siglo xx, incluyendo torres de acero, ruinas de maquinaria y un natural del área metropolitana
mirador, elementos que por sí mismos, y sobre todo asociados de Monterrey, 2024.
al paisaje natural del cerro, poseen un significativo valor ecológico Fuente: fotografía de Fabiola
y paisajístico. Garza Rodríguez.

El reconocimiento del sitio:


El Monumento Natural Cerro de la Silla

El área metropolitana de Monterrey, que comprende dieciséis


municipios, es la segunda más poblada de México, con aproxi-
madamente cinco millones de habitantes,15 y la segunda en ex-
tensión territorial. Se localiza sobre las provincias fisiográficas: la
Sierra Madre Oriental, la Llanura Costera del Noreste y el Altiplano

15
Censo de Población y Vivienda 2020, México, inegi 2020, disponible en: https://
[Link]/programas/ccpv/2020/.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 115
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

Septentrional. La Sierra Madre Oriental ocupa la parte sur de la


región, generando un corredor que incluye la Sierra de la Silla y
la vertiente oriental, conocida como el Cañón del Huajuco. El Cerro
de la Silla, ubicado en los municipios de Monterrey, Guadalupe y
Juárez, es un emblema de esta área metropolitana. Esta montaña,
que forma parte de la Sierra Madre Oriental, presenta cuatro picos:
Antena, Norte, Sur y la Virgen, siendo el pico Norte el de mayor
altitud.
El Cerro de la Silla se eleva a 1,575 metros sobre el nivel del mar
y abarca aproximadamente 6,038 hectáreas. Desde 1991 cuenta
con declaratoria de Área Natural Protegida (anp) en la categoría
de Monumento Natural. Según la Ley General del Equilibrio Ecoló-
gico y la Protección del Ambiente (lgeepa), las anp son “zonas del
territorio nacional en las que los ambientes originales no han sido
significativamente alterados por la actividad del ser humano, o cu-
yos ecosistemas y funciones integrales requieren ser preservadas
y restauradas.16 Actualmente, México cuenta con 226 anp y el Cerro
de la Silla es una de ellas.
Las anp se clasifican en siete categorías: Reservas de la Biosfe-
ra, Parques Nacionales, Áreas de Protección de Flora y Fauna, Áreas
de Protección de Recursos Naturales, Monumentos Naturales, San-
tuarios y Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación. Los
Monumentos Naturales son definidos como áreas que contienen
uno o varios elementos naturales de carácter singular, con interés
estético, valor histórico o científico. Estas áreas están sujetas a un
régimen de protección que permite únicamente actividades de pre-
servación, investigación científica, recreación y educación.
La vegetación en el Monumento Natural el Cerro de la Silla está
conformada por 295 especies de plantas, distribuidas en 73 fami-
lias botánicas, integradas de manera general por los siguientes
tipos de vegetación: matorral submontano y bosque de encino. En
el caso del matorral submontano subinerme, se detecta la presen-
cia de especies como chaparro prieto, huizache, yerba del potro,
cenizo, mezquite, coma, chapote prieto y palo verde. En el caso
de matorral submontano subinerme subcaducifolio se detecta la
presencia de barreta, anacahuita, ocotillo, corvagallina, candelilla,
tenaza, cenizo, chaparro prieto y hoja dorada. A su vez se detecta
bosque de encino, el cual se compone de las siguientes especies:
encino de asta, encino blanco, encino roble, encino duraznillo, en-
cino molino, monilla, nogal encarcelado, nogal de nuez lisa. Entre

16
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, “Áreas naturales protegidas
de México, ¡disfrútalas y cuídalas!”, Gobierno de México, 17 de diciembre de 2018,
[Link]
disfrutala-y-cuidalas.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 116
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

los arbustos destacan el laurel y la hoja dorada. Así mismo hay


presencia de vegetación de galería, la cual representa asociaciones
de bosques de ébano y encino, en las que también destaca el álamo
sicomoro.
La fauna presente en el Cerro de la Silla destaca por mamíferos
como murciélago trompudo o murciélago lenguilargo, murciélago
ocicudo de Curazao y el jaguarundi. Estas especies se encuentran
amenazadas. También hay presencia de oso negro, especie en peli-
gro de extinción, así como la rata magueyera, el conejo matorralero,
la liebre cola negra, el ardillón de las rocas, la ardilla de tierra, el
coyote, la ardilla arbórea y el jabalí. Las aves presentes en el Monu-
mento Nacional Cerro de la Silla está representada por 80 especies,
entre las que destacan la aguililla negra menor y el tecolote oriental
o tecolotito chillo texano, especies protegidas ambientalmente y
que se encuentran en riesgo. Asimismo se encuentran otras espe-
cies como la paloma huilota, el vaquero ojirrojo, el zorzal pardo, el
aura, el carpintero de Hoffman, el paro crestinegro y la chachalaca.
También se encuentra presencia de especies de reptiles como la
lagartija escamosa de mezquite, la víbora de cascabel o cascabel
diamante y la cascabel verde de las rocas o cascabel de la roca, y la
víbora de cascabel o cascabel de cola negra, estas últimas sujetas
a protección especial. También hay presencia de anfibios como el
sapo común, la rana chirriadora mexicana y la salamanquesa de
color azul. Destaca también la presencia de otro reptil la encinela
de Taylor o salamanquesa de cola parada, catalogada como es-
pecie amenazada por la Semarnat en el año 2010.17 El Programa
de Manejo Monumento Natural el Cerro de la Silla establece que
hasta la fecha no se han cuantificado los servicios ambientales
que brinda, sin embargo es evidente la relevancia natural del cerro
desde la biodiversidad que alberga, la cual brinda a la región bienes
y servicios que contribuyen al sistema ecológico urbano, como la
producción de oxígeno, captura de CO2, captación de agua, con-
servación de suelo y conservación de biodiversidad biológica.18 En
este marco, el Cerro de la Silla es un monumento natural (Figura
2) de gran relevancia histórica y simbólica para los habitantes del
área metropolitana. A lo largo de su historia, ha sido testigo de nu-
merosos intentos de proyectos que pretenden intervenirlo, algunos
de los cuales han sido parcialmente implementados, mientras que
otros han permanecido como meras intenciones.

17
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Programa de Manejo
Monumento Natural el Cerro de la Silla, México, 2014, disponible en: [Link]
[Link]/datos_abiertos/DGCD/[Link].
18
Idem.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 117
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

Proyectos de intervención y valorización del paisaje asociado Figura 2. Características


naturales del Cerro de la Silla,
A lo largo de los años, se han implementado diversos proyectos en 2019.
el Cerro de la Silla centrados en su conservación, desarrollo turísti- Fuente: fotografía de Fabiola
co y sostenibilidad ambiental. En el presente apartado se identifican Garza Rodríguez.
los proyectos propuestos, unos han sido desarrollados mientras
que otros se han quedado en papel, así como también se abordan
las implicaciones que éstos han generado en la ciudadanía.
La primera intervención en el Cerro de la Silla inició en 1951 con
la fundación de la Ciudad de los Niños, un centro educativo y alber-
gue para menores desamparados en el municipio de Guadalupe.
Este proyecto buscaba generar recursos para el centro mediante el
desarrollo de un teleférico que conectara con el cerro, promoviendo
además el turismo en la región. En 1957 inició la construcción
del teleférico, que contaba con un recorrido de 3.3 kilómetros y
culminaba en un mirador para contemplar la zona metropolitana.
La inauguración tuvo lugar el 2 de junio de 1961, pero se vio ensom-
brecida por un trágico accidente en el primer recorrido, donde una
góndola se desprendió causando la muerte de varios ingenieros. A
pesar de continuar en funcionamiento, éste fue clausurado en 1964

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 118
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

tras un segundo accidente fatal. Desde su cierre hace 60 años, el


proyecto del teleférico ha quedado en la memoria colectiva de los
habitantes del área metropolitana. Uno de los argumentos por el
que se enfatiza en el patrimonio industrial en el presente artículo es
porque aún hoy en día permanecen los vestigios de la maquinaria
utilizada para el sistema teleférico, siendo testigos físicos y mate-
riales del proyecto que alguna vez existió (Figura 3). Tanto las torres
como el mirador, permanecen en el sitio.

Figura 3. Vestigios de la parte


baja del mirador del Cerro de la
Silla. Espacio utilizado por los
senderistas para descansar,
2019.
Fuente: fotografía de Enrique
Gómez Cavazos.

A inicios del año 2000 surgió el Concurso Proyecto Obra Comu-


nitaria, asociado a la Cátedra Luis Barragán que desarrollaba en
aquel momento el Tecnológico de Monterrey. El concurso era reali-
zado por estudiantes de arquitectura de diversas universidades de
la región con la intención de realizar una propuesta arquitectónica
que tuviera un impacto positivo y significativo en la ciudad. Resul-
ta importante puntualizar en que la deliberación del concurso la
realizaban arquitectos reconocidos internacionalmente. En algu-
nas ediciones participaron como jueces Pedro Ramírez Vázquez,
Shigeru Ban, Rogelio Salmona, Eduardo Souto de Moura, Carmé
Pinos, entre otros.19 Como parte del Concurso de Proyecto de Obra
Comunitaria de la Cátedra Luis Barragán del año 2002 se propuso
el desarrollo del proyecto “Sendero Cerro de la Silla”. Cuatro déca-
das después de la clausura del teleférico, el objetivo del concurso
era integrar el mirador existente y la infraestructura remanente del

19
Tecnológico de Monterey, Cátedra Luis Barragán, disponible en [Link]
[Link]/cluisbarragan/[Link], consultado el 10 de octubre de 2024.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 119
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

teleférico con un sendero que valorizara el paisaje natural y cultu-


ral del cerro mediante un sendero interactivo.
El proyecto ganador fue elegido por el arquitecto japonés
Shigeru Ban (Figura 4). Fue desarrollado por un equipo de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nue-
vo León y proponía proteger los límites de la reserva natural, así
como crear espacios de descanso y contemplación junto con el
reconocimiento de las ruinas industriales de la antigua plataforma
del teleférico como patrimonio cultural e industrial de Nuevo León.
El proyecto buscaba no sólo quedarse como un ejercicio estudian-
til sino trascender a su materialización, por lo que en el año 2003

Figura 4. Nota del periódico


local El Norte, en donde se
anunciaba el proyecto ganador
de la Cátedra Luis Barragán
en 2002. En la foto aparecen
Anthony Burke, Shigeru Ban y
representantes del municipio de
Guadalupe.
Fuente: periódico El Norte,
sección Vida, 16 octubre 2002.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 120
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

se firmó un convenio entre el municipio de Guadalupe y la Facultad


de Arquitectura de la uanl para que uno de los estudiantes del
equipo ganador formalizara el proyecto como parte de su trabajo
de tesis de grado. En el año 2004 el proyecto estaba terminado y
durante todo el 2005 se llevaron a cabo acercamientos con el mu-
nicipio para presentar y validar la propuesta, sin éxito. El proyecto
permaneció en estado de inacción y fue relegado al olvido.
Uno de los motivos principales se remonta a otro concurso de
la Cátedra Luis Barragán en ese mismo año (2005), en el que el
proyecto sometido a concurso consistía en hacer una propuesta
de reactivación del sistema teleférico. Esta decisión tuvo una re-
percusión social enorme, ya que los vecinos se involucraron desde
la convocatoria del concurso, defendiendo que el terreno en don-
de se pretendía proyectar el teleférico forma parte del anp y que
además no contaban con los permisos suficientes para realizarlo.
A pesar de que el proyecto estaba aún en fase de concurso estu-
diantil la presión de los vecinos hacia el Tec de Monterrey fue tan
mediática y tan organizada, que la academia prefirió salirse de la
ecuación y cancelar el concurso. Sin embargo, de manera paralela
el gobierno municipal de Guadalupe continuaba con los planes
de desarrollo del proyecto del teleférico, entregando a la delegación
estatal de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales
(Semarnat) el estudio del impacto ambiental y técnico del proyec-
to del teleférico en el Cerro de la Silla,20 avalado por expertos, con
el propósito de solicitar permiso para su ejecución. Las protestas
ambientalistas y de vecinos de la zona por defender el Cerro de la
Silla continuaron, alcanzando niveles de participación que ronda-
ban las 800 personas. La lucha finalmente terminó en el año 2006,
un año y medio después de anunciada la intención del proyecto,
con la resolución de la Semarnat de negar el permiso para construir
el teleférico; fue tanta la presión que lograron detener definitiva-
mente el proceso. En 2008, el gobierno del estado de Nuevo León
propuso la construcción de una vía de comunicación conocida
como Arco Vial Sureste. Este proyecto abarcaba un total de 19.8
km de vialidad, distribuidos en 18.3 km en el municipio de Juárez
y 1.5 km en Monterrey. La infraestructura contemplaba la utiliza-
ción de 9.04 km de vialidades existentes, la creación de 8.96 km de
nueva vialidad y la excavación de un túnel de 1.8 km. Un aspecto
crítico del proyecto era que 3.97 km del trazo atravesarían el Área
Natural Protegida del Cerro de la Silla, incluyendo el túnel. La justi-
ficación del proyecto se basó en la necesidad de mejorar la fluidez

20
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas,
Manifestación del impacto ambiental Teleférico Cerro de la Silla, Guadalupe
(Modalidad Particular del Sector Turístico), 2005, Linares, N. L., [Link]
[Link]/dgiraDocs/documentos/nl/estudios/2005/[Link].

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 121
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

del tráfico en el área metropolitana de Monterrey (amm), donde el


alto parque vehicular afectaba significativamente los tiempos de
traslado y los costos de operación. Se argumentaba que el proyec-
to Arco Vial Sureste proporcionaría importantes ahorros en tiempo
de los usuarios, contribuyendo así a mejorar la conectividad entre
el amm y sus municipios periféricos. El proyecto tenía un tiempo de
vida útil de 40 a 50 años, convirtiéndose en una arteria vial signifi-
cativa en la región.21 No obstante, la realización del proyecto enfren-
tó múltiples obstáculos. Para que resultara jurídicamente viable, el
gobierno estatal modificó la legislación ambiental para permitir la
ejecución de obras en áreas naturales protegidas. Sin embargo,
la iniciativa fue desestimada debido a tres razones clave: el cambio
de trazo de la carretera dentro del área protegida, la dificultad para
acreditar la propiedad de los terrenos afectados y la exclusión del
proyecto en el plan de desarrollo urbano vigente.22 De igual forma,
se generó oposición ciudadana hacia el proyecto, lo que nuevamen-
te constituyó un factor significativo para su cancelación.
En el año 2012 se publicó el libro Esta Silla no se vende, el cual
es evidencia de la resistencia de intervención frente a los intentos
de privatización y explotación comercial que sucedieron en el año
2005 y que fue organizada por vecinos y ciudadanos. A lo largo del
texto se detallan las acciones que diversos grupos y comunidades
tomaron para evitar que el Cerro fuera afectado por proyectos que
amenazaban su integridad ecológica y su valor simbólico. Entre los
principales temas que abordó el libro destaca la defensa del patri-
monio cultural y natural, al hacer referencia a que el Cerro de la Silla
no es sólo una formación geológica de gran importancia ecológica,
sino también un símbolo de identidad para los habitantes de Mon-
terrey. Otro aspecto es el de movimientos sociales y participación
ciudadana, en donde se relata cómo hicieron los grupos ciudada-
nos, activistas y organizaciones ambientalistas frente a iniciativas
que buscaban privatizar o urbanizar el Cerro, usando estrategias
de resistencia. Además enfatizaba en la importancia de preservar
la biodiversidad del Cerro, ya que alberga una gran diversidad de
especies de flora y fauna que podrían verse amenazadas por el
avance de la urbanización. El libro se estructura en 13 apartados,
en donde se exponen 125 artículos de opinión ciudadana en defen-
sa del Cerro, en defensa de su valor simbólico, de su importancia

21
Instituto de Ingeniería Civil uanl, Manifestación de Impacto Ambiental
Modalidad Particular: Cambio de Uso de Suelo por la Construcción de Arco
Vial Sureste, 2007, [Link]
estudios/2007/[Link].
22
María Teresa Villarreal Martínez, “Megaproyectos y movilización por la rendición
de cuentas en Monterrey, México”, Revista del Área de Estudios Urbanos, núm. 4,
2004, pp. 224-248.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 122
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

ambiental y del movimiento vecinal que se originó, conformando en


un total de 512 páginas. El libro es la muestra física y tangible de
la resistencia comunitaria y la defensa del medio ambiente frente a
los intereses económicos que podrían dañar uno de los íconos más
importantes de Monterrey, además de evidenciar la importancia del
Cerro como símbolo natural y paisaje cultural.
En el año 2014 se retomó nuevamente el proyecto de infraes-
tructura del teleférico, impulsado por el gobierno municipal de Gua-
dalupe, quien pretendía darle factibilidad legal a la construcción
del teleférico, incluyendo además la obra dentro del Plan de Desa-
rrollo Urbano. En su intención no se aclaró si el proyecto sería
una obra financiada por el sector municipal o por el sector priva-
do, sin embargo, al igual que en la ocasión anterior, necesitaría la
autorización de la Semarnat y también contar con el aval de la Co-
misión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. En medios locales
se informaba que el proyecto ya había sido aprobado, siendo esa
la intención principal de la administración de ese momento, sólo
determinar la factibilidad del proyecto. Sin embargo, en el 2016,
justo dos años después, el nuevo alcalde comenzó la socializa-
ción del proyecto del teleférico, manifestando que la autoridad
federal aprobó el proyecto en el año 2014.23 La particularidad en
esta ocasión es que se planteaba generar un proyecto turístico
integral nombrado “Parque Cerro de la Silla”, el cual consistía en la
instalación y operación de un sistema de transporte aéreo tipo te-
leférico, construido con cabinas colgadas de un sistema de cables
que avanzarían a través de estaciones. El proyecto contemplaba la
construcción de 16 torres para soportar el sistema teleférico, de las
cuales 10 estarían dentro del anp del Monumento Nacional Cerro
de la Silla y 5 más en la subzona de uso público denominada para
este proyecto Teleférico Santa Ana. El entonces alcalde manifesta-
ba que el proyecto se realizaría a través de inversión privada y que,
aunque el proyecto ya estaba autorizado, éste sólo se realizaría si la
ciudadanía lo avalaba,24 por lo que se generaron mesas de trabajo
y consultas ciudadanas. Sin embargo, el proyecto nuevamente fue
rechazado gracias a la movilización y participación ciudadana.
En el año 2019 se reactivó como proyecto la intervención en el
Cerro de la Silla como parte de un ejercicio académico que promovía
la vinculación entre la farq uanl y el municipio de Guadalupe. Este

23
César Cubero, “Inicia Cienfuegos socialización del proyecto del Teleférico”,
Milenio, 26 de mayo de 2016, disponible en: [Link]
inicia-cienfuegos-socializacion-del-proyecto-del-teleferico.
24
Redacción abc, “Teleférico de Guadalupe: sólo si la gente lo quiere”, abc Noticias,
19 de septiembre de 2016, disponible en: [Link]
[Link].

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 123
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

nuevo enfoque retomó los objetivos establecidos del proyecto de


la Cátedra Luis Barragán del año 2002, proponiendo la creación
de un sendero paisajístico y la rehabilitación de la plataforma del
antiguo teleférico como elementos centrales de la intervención.
El nombre del proyecto era “Reordenación urbana: Sendero Paisa-
jístico Cerro de la Silla”. El objetivo consistía en resolver la propues-
ta del sendero lo más natural y ecológicamente posible, con el fin
de promover la conservación ambiental y mediante el proyecto va-
lorizar el sistema natural del Cerro. El proyecto fue una propuesta
estudiantil, que no trascendió más allá de las aulas.

A modo de discusión:
estrategias y retos de conservación y protección

Las intervenciones en el Monumento Natural Cerro de la Silla a


modo de síntesis se observan en la tabla de la Figura 5. El primer
proyecto, el del teleférico en el año 1961, se realizó con inversión pri-
vada y cuya finalidad consistía en promover el turismo regional y
financiar el proyecto social del albergue. A pesar de que el proyecto
estuvo en funcionamiento sólo 3 años, al día de hoy permanecen
los vestigios industriales de la maquinaria que hacía funcionar al
teleférico, junto con las torres y el mirador. Sesenta años después,
estos elementos industriales siguen presentes en el Cerro y se aso- Figura 5. Identificación de
cian con la identidad del territorio, del paisaje y de lo que alguna vez proyectos en el Cerro de la Silla.
ahí existió. Es importante resaltar que este proyecto se concibió Fuente: elaboración Propia.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 124
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

antes de que el Cerro fuera declarado anp y Monumento Nacional,


por lo que no existían limitaciones para su ejecución, hecho que
facilitó que el teleférico fuera ejecutado.
Las ruinas del teleférico en el Cerro de la Silla deben ser consi-
deradas patrimonio industrial de Nuevo León. La significación del
proyecto que fracasó, junto con el impacto espiritual que el Monu-
mento Natural Cerro de la Silla tiene sobre la metrópoli, son pilares
que conforman la identidad paisajística del territorio (Figura 6).

Figura 6. Vestigio industrial de


torre del teleférico, 2019.
Fuente: fotografía de Enrique
Gómez Cavazos.

Las ruinas industriales permiten valorizar el territorio unificando


el patrimonio industrial, natural y cultural.25 El patrimonio industrial
actúa como una variable importante del paisaje y de la cultura.26
Así mismo, una buena estrategia de revalorización del patrimonio
industrial consiste en realizar una documentación histórica que
permita investigar archivos y otros registros que posibiliten preser-
var la historia y el simbolismo del sitio. A su vez, desarrollar rutas y
senderos que pongan en valor la historia industrial y su impacto en
la región. De igual manera resulta esencial integrar los elementos
industriales con el paisaje a fin de resaltar la interacción entre pa-
trimonio y paisaje. Otra estrategia podría ser desarrollar programas
educativos y exposiciones que promuevan la difusión del patrimo-
nio cultural como parte de la historia de la comunidad.

Sergi Cuadrado Ciuraneta, “Transformacions recents dels assentaments a la plana


25

de l’Alt Empordá. Un exemple de noves dinámiques dúrbanització a Catalunya”,


Documents d´Análisi Geografica, núm. 48, 2006, pp. 83-104.
26
Carlos J. Pardo Abad, “La reutilización del patrimonio industrial como recurso
turístico. Aproximación geográfica al turismo industrial”, Treballs de la Societat
Catalana de Geografia, núm. 57, 2004, pp. 7-32.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 125
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

Se han visto proyectos en relación a un nuevo teleférico en el


Cerro de Silla en estas primeras décadas del siglo xxi y estos proyec-
tos no han sido aprobados, gracias a la presión de residentes locales,
organizaciones que protegen al Cerro y a instituciones como la Se-
marnat que han dado marcha atrás a las propuestas de intervención,
cuya finalidad es detonar desarrollo turístico en un lugar que es, ade-
más, patrimonio natural del área metropolitana. El Cerro de la Silla
es un hito de conservación ambiental, en el que se valora no sólo su
diversidad biológica y ecosistémica sino también, por otra parte, sus
senderos y espacios de los cuales los senderistas se han apropiado.
De esta manera es posible potenciar su narrativa histórica y de paisa-
je, evidenciando además su riqueza cultural y natural, protegiendo su
esencia y ordenando esas piezas patrimoniales que lo conforman.
El sendero natural se ha convertido en un recorrido de peregrinación
natural, de ecoturismo y senderismo que generan contacto con el
medio ambiente que lo rodea, las montañas (Figura 7).

Figura 7. Sendero natural Cerro


de la Silla, 2019.
Fuente: fotografía de Enrique
Gómez Cavazos.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 126
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

El paisaje como proyecto de territorio constituye la visión a fu-


turo de un contexto espacial determinado para mejorar, entre otros
objetivos, su calidad estética, ecológica y social, de acuerdo con las
potencialidades, intereses y aspiraciones de la comunidad que lo
habita. De igual manera congregar a las distintas dimensiones del
ambiente, como natural, construido, social e institucional, buscando
generar una propuesta articulada y amplia sobre el territorio median-
te la recuperación, ordenamiento y puesta en valor de los recursos
materiales e inmateriales que conforman el espacio en cuestión. La
protección de los paisajes culturales puede contribuir a las técnicas
de mantenimiento de una tradición y una modernidad, conservando
y realzando los valores naturales del paisaje.27 Como señala Iñaki
Ábalos, repensar el espacio urbano y el territorio desde el paisaje
permite individualizar estrategias, lugares y programas para equili-
brar los déficits medioambientales de la ciudad en el marco de la
economía global, desde el contexto local. Ello demanda el desarrollo
de análisis e intervenciones ligados a una concepción productiva de
los recursos naturales desde la experimentación de metodologías
en las que confluyan los aspectos económicos, arquitectónicos,
urbanísticos, ecológicos y sociales, para generar nuevas visiones
y concepciones de ciudad: para construir, en suma, una mirada
actualizada sobre el medio urbano, de la cual podrán obtenerse resul-
tados beneficiosos en la medida en que podamos aunar sinérgica-
mente las cuestiones tipológicas-constructivas y las paisajísticas.28
El proyecto de paisaje combina una necesidad social, los recursos
disponibles y un plan de intervención sobre el territorio, integrando
múltiples disciplinas para mejorar la calidad del espacio habitado.
Su alcance va desde lo micro hasta lo macro, desde la escala del
mobiliario o propuesta de materiales hasta la escala de planifica-
ción y ordenamiento territorial. Para ser válido, debe basarse en la
historia del lugar y las aspiraciones de la comunidad, equilibrando
siempre pasado y futuro. Finalmente, se necesitan estrategias que
otorguen sentido al espacio intervenido, orientadas en fortalecer
a la comunidad y al territorio.29

27
Joaquín Sabaté y Benito Paz del Pozo, “Paisajes culturales y proyecto territorial: un
balance de treinta años de experiencia”, Identidades, territorio proyecto y patrimonio,
núm. 2, 2010.
28
Iñaki Ábalos Vásquez, Atlas Pintoresco, vol. 1: El Observatorio, Barcelona: Gustavo
Gili, 2005.
29
Osvaldo Moreno Flores, “Paisaje; Plataforma de Comprensión y Gestión de las
Dinámicas del Ambiente y del Territorio”, 2007, disponible en: [Link]
[Link]/handle/2250/118055.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 127
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

Conclusiones

La implementación de un hilo conductor que funcione como enla-


ce entre la historia del sitio, un itinerario natural junto con el reco-
nocimiento de la biodiversidad existente funciona como narrativa
paisajística para reconocer los valores de identidad que posee el
Monumento Natural Cerro de la Silla. En los últimos 60 años el Área
Natural Protegida del Cerro de la Silla se ha visto afectada por el
desenfreno urbano de la ciudad, afectado escurrimientos naturales,
el deterioro del sendero y de la ruta de ascenso, y el no recono-
cimiento de las ruinas del teleférico. De ahí la importancia de las
regulaciones y catalogaciones con las que cuenta, pero también
la importancia de que los habitantes se apropien de su defensa y
no sólo desde un sentido ambiental sino también cultural. Un factor
de alto valor es la espiritualidad del sitio y lo que representa para los
habitantes, es ahí donde radica su valor y su proyección paisajística
a futuro. Es necesario realizar estudios que especifiquen los valores
culturales que el Cerro de la Silla provee a sus habitantes, con la
finalidad de establecer un precedente que perpetúe su protección
desde el sentido de pertenencia e identidad.
Es un acierto de la planificación urbana incluir e implementar
este tipo de proyectos como herramientas y mecanismos de orde-
nación territorial, teniendo como prioridad el ámbito patrimonial y
paisajístico del lugar, esto sirve para plantear nuevos modelos de
protección a nuestros monumentos naturales, teniendo a la identi-
dad territorial como un motor de desarrollo local.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 128
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

Referencias

Ábalos Vázquez, Iñaki


2005 Atlas Pintoresco. vol. 1: El Observatorio, Barcelona, Editorial
Gustavo Gili.

Álvarez Areces, Miguel Ángel


2010 “Patrimonio industrial, paisaje y desarrollo territorial”,
Áreas. Revista Internacional de Ciencias Sociales, núm. 29,
[Link]

Álvarez Munárriz, Luis


2011 “The Cultural Landscape Concept”, AIBR Revista de An-
tropología Iberoamericana, vol. 6, núm. 1, enero-abril, Ma-
drid, España, Antropólogos Iberoamericanos en Red, doi:
10.11156/aibr.060104e.

Aponte García, Gloria


2003 “Paisaje e identidad cultural”, Tabula rasa, núm. 1, enero-di-
ciembre, Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca Bo-
gotá, Colombia, [Link]

Aplin, Graeme
2007 “World Heritage Cultural Landscapes”, International
Journal of Heritage Studies, vol. 13, núm. 6, [Link]
org/10.1080/13527250701570515, consultado el 10 de
octubre de 2024.

Buxó i Capdevila, Ramón


2006 “Paisajes culturales y reconstrucción histórica de la ve-
getación”, Ecosistemas, vol. 15, núm. 1, Madrid, España,
Asociación Española de Ecología Terrestre, [Link]
[Link]/[Link]/ecosistemas/article/
view/188.

Cambón Freire, Elena del Carmen


2009 “Paisajes culturales como patrimonio: criterios para su
identificación y evaluación”, Revista Científica de Arquitec-
tura y Urbanismo, vol. XXX, núm. 1, Universidad Tecnológi-
ca de La Habana “José Antonio Echeverría”, cujae.

Cuadrado Ciuraneta, Sergi


2006 “Transformacions recents dels assentaments a la plana
de l’Alt Empordá. Un exemple de noves dinámiques
dúrbanització a Catalunya”, Documents d´Análisi
Geografica, núm. 48.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 129
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

Cubero, César
2016 “Inicia Cienfuegos socialización del proyecto del Teleféri-
co”, Milenio, 26 de mayo, disponible en: [Link]
[Link]/politica/inicia-cienfuegos-socializacion-del-pro-
yecto-del-teleferico.

Engelking, Segismundo
2014 “Una especie en extinción, la arquitectura industrial del si-
glo xx; la industria en la zona metropolitana de la ciudad de
México y su entorno urbano”, comunicación presentada en
el Primer Coloquio Nacional: Los procesos de industrializa-
ción en México (inah), San Luis Potosí, 12-14 de noviembre.

Gómez Alzate, Adriana


2010 “El paisaje como patrimonio cultural, ambiental y produc-
tivo. Análisis e intervención para su sostenibilidad”, Kepes,
vol. 7, núm. 6, enero-diciembre, [Link]
[Link]/[Link]/kepes/article/view/481.

Instituto De Ingeniería Civil, uanl


2007 Manifestación de Impacto Ambiental Modalidad Particu-
lar: Cambio de Uso de Suelo por la Construcción de Arco
Vial Sureste, [Link]
cumentos/nl/estudios/2007/[Link]

Instituto Nacional De Estadística, Geografía E Informática


2020 Censo de Población y Vivienda 2020, México, inegi, 2020,
disponible en: [Link]
ccpv/2020/.

Menéndez de Luarca, José Ramón y Arturo Soria y Puig


1994 “El Territorio como artificio cultural. Coreografía histórica
del Norte de la Península ibérica”, Ciudad y Territorio Estu-
dios Territoriales, núm. 99.

Moreno Flores, Osvaldo


2007 “Paisaje: Plataforma de Comprensión y Gestión de las
Dinámicas del Ambiente y del Territorio”, Repositorio aca-
démico de la Universidad de Chile, disponible en: https://
[Link]/handle/2250/118055.

Pardo Abad, Carlos


2004 “La reutilización del patrimonio industrial como recurso
turístico. Aproximación geográfica al turismo industrial”,
Treballs de la Societat Catalana de Geografia, núm. 57.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 130
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

Phillips, Adrian
2007 “The Nature of Cultural Landscapes – A Nature Conser-
vation Perspective”, Landscape Research, vol. 23, núm. 1,
[Link]

Sabaté Bel, Joaquín y Benito del Pozo Paz


2010 “Paisajes culturales y proyecto territorial: un balance de
treinta años de experiencia”, Identidades, territorio proyecto
y patrimonio, Laboratorio Internacional de Paisajes Cultu-
rales, núm. 2, 10.5821/identidades.8786.

Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales


2014 Programa de Manejo Monumento Natural El Cerro de la Si-
lla, 1ª ed., septiembre, disponible en: [Link]
[Link]/datos_abiertos/DGCD/[Link].
2018 “Áreas naturales protegidas de México, ¡disfrútalas
y cuídalas!», 17 de diciembre de 2018, disponible en:
[Link]
protegidas-de-mexico-disfrutala-y-cuidalas.

Tecnológico de Monterey
Cátedra Luis Barragán, disponible en: [Link]
barragan/[Link], consultado el 10 de octubre de
2024.

Villarreal Martínez, María Teresa


2004 “Megaproyectos y movilización por la rendición de cuentas
en Monterrey, México”, Revista del Área de Estudios Urba-
nos, núm. 4.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 131
EL CERRO DE LA SILLA: UN PAISAJE CULTURAL EN LA METRÓPOLI REGIOMONTANA

Fabiola Rosamaría Garza Rodríguez


Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Nuevo León
fgarzar@[Link]
[Link]

Es doctora en Sostenibilidad por la Universidad Politécnica de Cata-


lunya, en Barcelona, España, donde también estudió la maestría en
Sostenibilidad. Es arquitecta por la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Actualmente es catedrática de la Facultad de Arquitectura
de la uanl, donde imparte clases de licenciatura y posgrado. Sus
líneas de investigación se enfocan en la sostenibilidad urbana, la
cultura y la infraestructura verde.

Enrique Esteban Gómez Cavazos


Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Nuevo León
[Link]@[Link]
[Link]

Es doctor en Urbanismo por la Universidad Politécnica de Cata-


lunya, en Barcelona, España, donde también estudió el master
en Investigación en Urbanismo. Es arquitecto por la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Es catedrático de la Facultad de Arqui-
tectura de la uanl, donde imparte clases de licenciatura y posgra-
do. Actualmente pertenece al Sistema Nacional de Investigadoras
e Investigadores (snii), Conahcyt. Sus líneas de investigación se
centran en la forma urbana, los paisajes culturales, el patrimonio
industrial y el ordenamiento territorial.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 109-132 132
DOSSIER

Paisaje e identidad. La interpretación


en la obra de tres pintores mexicanos

Landscape and identity. Interpretation of the works of


three Mexican artists

Resumen Tonalli Rueda Flores


Universidad de Guanajuato
La actual falta de conservación y valoración de los paisajes puede
ser contrarrestada a través de la pintura del paisaje. Se busca deter- José Alberto
minar si ésta puede sensibilizar a la comunidad en la valoración del Ochoa Ramírez
paisaje, a partir de su interpretación artística y su relación con la Universidad de Guanajuato
identidad cultural. Se analizaron obras de los pintores mexicanos
José María Velasco, Rufino Tamayo y Luis García Guerrero. Los Alejandro
resultados destacan cómo cada pintor aporta de manera única al Guzmán Ramírez
paisajismo y a la identidad cultural mexicana: Velasco por su auten- Universidad de Guanajuato
ticidad histórica, Tamayo por su innovación y reflexión subjetiva, y
García Guerrero por su conexión personal con la región. Ellos impac- Fecha de recepción:
tan positivamente en la sociedad y estimulan una mayor conciencia 24 de agosto de 2024
sobre la percepción, valoración y preservación del paisaje.
Fecha de aceptación:
Palabras claves: Paisaje, pintura del paisaje, identidad, interpreta- 15 de octubre de 2024
ción, percepción, valoración.
[Link]
Summary fa.2007252Xp.2024.15.30.90220

The current lack of conservation and appreciation of landscapes may


be counteracted through landscape painting. The aim is to determine
if landscape painting can sensitize the community regarding the
appreciation of the landscape, based on its artistic interpretation, and
its relationship with cultural identity. Works by the Mexican painters
José María Velasco, Rufino Tamayo and Luis García Guerrero were
analyzed. The results highlight how each artist makes a unique
contribution to landscape painting and Mexican cultural identity:
Velasco due to his historical authenticity, Tamayo for his innovation
and subjective reflection, and García Guerrero by way of his personal
connection to the region. They all have a positive impact on society,
stimulating a greater awareness of the perception, appreciation and
preservation of the landscape.
Este trabajo está amparado por
Keywords: Landscape, landscape painting, identity, interpretation, una licencia Creative Commons
perception, appreciation. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 133
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

L
a relación entre el arte y la naturaleza ha sido una constante
fuente de inspiración a lo largo de la historia de la humani-
dad. La pintura del paisaje se ha establecido como una he-
rramienta para la apreciación del paisaje, representándolo
geográficamente y reflejando una identidad cultural.
El objetivo es percibir el valor identitario que las pinturas del
paisaje puedan generar, además de determinar si pueden ser uti-
lizadas como herramienta para aumentar la conciencia pública
sobre la percepción y valoración de éstos, al vincular el paisaje con
ideales y tradiciones culturales de México. En esta dirección, dentro
de la amplia variedad de pintores mexicanos de distintas épocas
y estilos, se escogieron tres artistas mexicanos por su diversidad
de estilos con obras alusivas a la valoración del paisaje: José
María Velasco, con La Alameda de México (1866); Rufino Tamayo,
con Paisaje con rocas (1925); y Luis García Guerrero, con La Bufa,
Guanajuato (1972). En estas obras se plasma un impacto estético
para los espectadores, transmitiendo un mensaje de identidad
histórica y cultural, ya sea nacional o local. Estas referencias y las
más útiles de características similares serán aquellas que sugieran
una relación entre los diversos componentes del paisaje.
Las herramientas para el reconocimiento y la interpretación del
paisaje son fundamentales para valorarlo, lo cual supone identifi-
car, reconocer, interpretar y determinar sus componentes. Será ne-
cesario aplicar metodologías y adaptarlas para un análisis y poder
acercarse al paisaje para apreciarlo. La investigación será cualita-
tiva y cuantitativa, la información se procesará en tablas para una
mejor organización.
A través de la representación artística, los pintores han captura-
do la esencia y la belleza de la naturaleza, la cual se ha ido deterio-
rando con el paso del tiempo, por cambios climáticos o interven-
ciones hechas por el hombre. Se pretende explicar que la pintura
de paisaje puede contribuir a la concientización y conservación de
valiosos paisajes. Analizaremos cómo la pintura del paisaje se ha
señalado como una herramienta fundamental para la conservación
del entorno natural, al mismo tiempo que brinda a la población una
ventana hacia la valoración artística y la apreciación del paisaje.

Antecedentes

Morcillo. Percepción del paisaje: interpretar y alterar una idea


A través de la representación del paisaje en el arte, se puede ana-
lizar cómo éste refleja la identidad de la población. La percepción
del paisaje se refiere a cómo los individuos experimentan y com-
prenden el entorno que los rodea. Como menciona Diego Morcillo,
“el paisaje es una idea en la cual intervienen varios factores, como

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 134
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

el significado, la experiencia, la percepción, la representación, la


sociedad o la cultura”.1 El objetivo de su trabajo es explorar la pintu-
ra como un medio para traducir la alteración del paisaje para poder
comprenderlo como una experiencia compleja y subjetiva del es-
pacio, tanto en un plano físico como intangible. Morcillo realiza un
trabajo teórico-práctico, presenta obras propias y obras represen-
tativas de la pintura del paisaje contemporáneo, posteriormente
reflexiona sobre éstas. Ahonda en el lenguaje pictórico estudiando
sus códigos para comprender sus orígenes y determinar su rela-
ción con la pintura del paisaje, para establecer una relación sensible
entre sujeto y espacio. Lo cual lo llevó a:

Percibir el espacio como un lugar con una historia, unas caracte-


rísticas concretas y una cultura es clave para abordar la mirada
paisajística. Por otra parte, la acción humana ha producido cam-
bios sustanciales en el espacio provocando nuevos diálogos con
el entorno.2

Al aplicar el enfoque de Morcillo, que ve el paisaje como una


experiencia compleja e intangible, este trabajo propone que las
obras de Velasco, Tamayo y García Guerrero deben ser interpreta-
das desde una perspectiva estética y como puentes de construc-
ción de una identidad cultural que se articula a través del diálogo
entre el ser humano, la naturaleza y la sociedad. Por consiguiente,
el paisaje en la obra de los tres artistas podría observarse como
un espacio simbólico donde la acción humana y los significados
culturales se entretejen, generando una percepción del entorno que
contribuye a la construcción de la identidad mexicana.

Duany. Convertir el paisaje en una patria


La pintura del paisaje tiene la capacidad de reflejar la identidad
cultural del espacio representado: “Los artistas visuales y otros in-
telectuales frecuentemente se han propuesto definir y retratar los
paisajes naturales como elementos distintivos y únicos de sus lu-
gares de origen, exaltando las bondades de la tierra y la gente que
vive en ella”.3
La investigación de Duany tiene como objetivo demostrar que
la pintura paisajista sirvió para expresar la identidad nacional cu-
bana, creada por varios pintores paisajistas de los siglos xix y xx.

1
Diego Morcillo, Percepción del paisaje: Interpretar y alterar una idea, tesis de
doctorado, Universidad de Sevilla, 2020, p.11.
2
Diego Morcillo, op. cit., p. 49.
3
Jorge Duany, “Convertir el paisaje en una patria. Pintores paisajistas en Cuba,
1850-1920”, Confluenze, vol. 14, núm. 1, 2022, p. 128.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 135
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

Él realizó el análisis de siete obras representativas de la pintura


paisajista en Cuba (1850 y 1920), las obras dan un ejemplo de las
representaciones artísticas más notables de los paisajes cubanos,
destacando la flora y la fauna como símbolos de la cultura. Para
Duany:

El escurridizo concepto de identidad nacional ha encarnado en la


pintura paisajista de muchos países de Europa y las Américas.
Los artistas visuales y otros intelectuales frecuentemente se han
propuesto definir y retratar los paisajes naturales como elementos
distintivos y únicos de sus lugares de origen, exaltando las bondades
de la tierra y la gente que vive en ella. El propósito fundamental de
estas obras paisajistas es promover un apego emocional al terruño
natal y evocar un sentimiento patriótico entre los habitantes de un
país.4

La investigación de Duany y este trabajo comparten su enfoque


en la interacción entre el paisaje y la identidad cultural, aunque di-
fieren en artistas y contextos. Sin embargo, los pintores paisajistas
pueden compartir un elemento clave, como la construcción de una
identidad paisajista. Por consiguiente, la obra de Velasco, Tama-
yo y García Guerrero puede exaltar tantos aspectos naturales del
paisaje y profundizar en los procesos sociales que han moldeado
la relación de los mexicanos con su entorno.

Apartado teórico o conceptual

Paisaje
El término paisaje es un concepto complejo que manifiesta una
configuración física del entorno, dimensiones estéticas, identitarias
y emocionales. Se puede definir al paisaje como el territorio que
observamos condicionado por su localización y nuestras carac-
terísticas culturales. Es un universo en constante transformación,
donde la interacción entre la naturaleza y la humanidad da forma a la
identidad y al carácter de un lugar. Filipe y Meza mencionan al pai-
saje como:

[…] la dimensión espacial y estética, asociada a una identidad y


a un carácter, como resultado de la combinación única de factores
y procesos ecológicos, culturales y socioeconómicos, así como
una de apreciación emotiva por parte de quien la observa o con
ella convive.5

4
Jorge Duany, op. cit.
5
Carla Filipe Narciso y Michelle Meza Paredes, Paisaje, ordenamiento y sustentabi-
lidad. Diálogos multidisciplinares con la Arquitectura de Paisaje, México, Universidad
Nacional Autónoma de México, 2021, p. 21.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 136
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

Se percibe claramente cómo el paisaje fue inicialmente imagi-


nado como una expresión artística que la naturaleza ofrecía gene-
rosamente, definida por términos como “sitio o lugar dispuesto de
determinada manera, extensión de terreno que se ve desde un sitio
y porción de terreno considerada como un espectáculo artístico”.6
Estos fundamentos históricos resaltan la dualidad estética y fun-
cional que definen la percepción humana del paisaje. Íntimamente
ligado a la historia de las culturas, se convierte en un vínculo esen-
cial para comprender la condición humana, sus momentos clave
y sus transformaciones a lo largo del tiempo, se puede percibir el
concepto de paisaje como:

[…] un concepto inventado por el hombre, pues no se trata de un


lugar físico, sino de unas sensaciones a partir de un lugar observa-
do, vivido, que ha tenido distintas interpretaciones a lo largo de la
historia, dependiendo del contexto cultural, científico y social de cada
época determinada. Este género, ha sido claro testimonio de la re-
lación del hombre-naturaleza, tomando más relevancia en los
momentos culturales en que el ser humano se siente más inte-
grado y en comunión con ella, lo que viene a coincidir con otras
formas de manifestación cultural. El paisaje, pues, está vinculado
a la historia de las culturas, colaborando a un mejor conocimiento
de la condición humana, de sus momentos y cambios.7

La investigación del concepto de paisaje, en definitiva, revela


su naturaleza multidimensional. Se manifiesta como una confi-
guración física del entorno, incorporando dimensiones estéticas,
identitarias y emocionales que lo convierten en un reflejo vivo de
la interacción entre la naturaleza y la humanidad. La definición
propuesta por Filipe y Meza destaca la riqueza del paisaje como
una expresión espacial y estética con una apreciación emotiva por
parte de quien lo observa. La evolución histórica del término se
revela como una manifestación artística de la naturaleza, según lo
expuesto por Lucio y Gutiérrez. Esta dualidad estética y funcional
se convierte en un testimonio de la percepción humana del paisaje
a lo largo del tiempo, marcando sus distintas interpretaciones en
función del contexto cultural, científico y social de cada época.

6
Irving Allan Lucio Duana y Juan José Gutiérrez Chaparro, “La ciencia del paisaje, un
criterio de intervención y ordenación de las ciudades. Una propuesta de actuación
sobre la vialidad Solidaridad las Torres, ciudad de Toluca, México”, Quivera Revista de
Estudios Territoriales, vol. 13, núm. 1, 2011, p. 157.
7
Esperanza Macarena Ruiz Gómez, “Paisaje y jardín en el siglo xxi. El retorno al placer
de los sentidos”, Arte, Individuo y Sociedad, vol. 21, 2009, p. 144.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 137
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

Ruiz, por su parte conceptualiza el paisaje como un término in-


ventado por el hombre, enfatiza su naturaleza subjetiva, vinculada
a sensaciones derivadas de la observación y vivencia del entorno.
El paisaje, entonces, emerge como un vínculo esencial en la histo-
ria de las culturas, revelando la íntima relación entre el ser humano
y la naturaleza.

Pintura del paisaje


La pintura paisajista enaltece la naturaleza y pone los ojos del
mundo en el país que presenta, surge como un testimonio artístico
que captura la belleza y diversidad del entorno natural, encarnando,

[…] imágenes de experiencias y emociones vividas o imaginadas


por el artista que pueden ser transformadas con múltiples posibi-
lidades. La pintura está estrechamente vinculada con la geografía
debido a que el geógrafo, como el pintor, mira a través de la metá-
fora de la ventana.8

La pintura del paisaje ha sido una expresión artística y cultural


que ha capturado la belleza y la diversidad del entorno natural, se ha
manifestado en diversas culturas y épocas. Es una representación
de la naturaleza y una manifestación de la percepción del mundo.
Esta pintura nos permite adentrarnos en la mente de los artis-
tas, conocer sus interpretaciones personales de la naturaleza y ob-
servar cómo la belleza de la tierra se convierte en un lienzo sobre
el cual se proyectan emociones, ideas y perspectivas únicas. Al
hombre desde la Antigüedad le ha preocupado “su relación con
la naturaleza, siendo la pintura de paisaje un medio de transmitir
el concepto de ésta, de negarla o de aceptarla, hacia la fidelidad
descriptiva o su interpretación”.9 Se puede inferir que la pintura del
paisaje es un arte estrechamente vinculado con la geografía a tra-
vés de la metáfora de la ventana, captura la belleza y diversidad del
entorno natural, además se convierte en una manifestación per-
sonal de la percepción del mundo. A lo largo de diversas culturas
y épocas, la pintura del paisaje ha sido una expresión artística y
cultural que refleja la realidad tangible, y la interpretación única de
los artistas sobre la naturaleza.

Identidad
El ser humano es un receptor involuntario de los estímulos del pai-
saje, éstos pueden crear un vínculo especial entre el individuo y

8
Adrián Hernández Cordero, “Pintura y paisaje: un recorrido por la Alameda Mexica-
na”, Cuadernos Geográficos, núm. 51, 2012, p. 146.
9
Esperanza Macarena Ruiz Gómez, op. cit., p. 145.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 138
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

su entorno. No obstante, “es precisamente aquello que penetra al


espíritu sin pasar por la razón, tocando las fibras más sensibles
de los sentidos, lo que puede lograr ese nexo aparentemente inex-
plicable entre el individuo y su espacio vital; aquel que llamamos
identidad”.10 Es necesario conocer y comprender el entorno para
apropiárselo y finalmente identificarse con él, como menciona
Aponte:

La percepción, la apreciación, el análisis y el conocimiento de la


naturaleza de los lugares juegan papeles fundamentales en la con-
creción de una identidad, pues es necesario conocer y comprender
el propio entorno para apropiárselo y finalmente llegar a identificarse
con él.11

Se puede entender “la identidad como un sentido de pertenen-


cias que tienen las personas con respecto a un grupo”, tal como
menciona Rincón.12 Por consiguiente:

Diseñar en pro de la calidad del paisaje equivale a aportar un grano


de arena a la cultura, a través del mejoramiento del hábitat colec-
tivo, a aportar al refuerzo de la identidad a través de la exploración
y rescate de potencialidades aún sin aprovechar.13

En síntesis, el ser humano, siendo receptor involuntario de los es-


tímulos del paisaje, encuentra en esta interacción un vínculo
especial que moldea lo que conocemos como identidad. Es impor-
tante cuidar y valorar el paisaje para fortalecer nuestra identidad
y sentido de pertenencia hacia nuestro entorno, comprenderlo
nos llevará a identificarnos con él. Esbozar en favor de la calidad del
paisaje se convierte así en una contribución a la cultura, mejorando
el hábitat colectivo.

Percepción
La importancia de la percepción del paisaje en la comprensión y
apreciación del territorio la destacan Lucio y Gutiérrez:

En estos términos, la percepción del paisaje se valora por su ca-


pacidad para mostrar la realidad, invisible o no del territorio, para

10
Gloria Aponte García, “Paisaje e identidad cultural”, Tabula Rasa, núm. 1, 2003, p. 154.
11
Ibid., p. 158.
12
Fredy Antonio Rincón Villanueva, “Identidad social y paisaje cultural en la comu-
nidad indígena Embera Chamí de la vereda San Cayetano del municipio de Supía,
Caldas, Colombia”, Novum, vol. 1, núm. 10, 2020, pp. 100-123.
13
Gloria Aponte García, op. cit., p. 162.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 139
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

hacerla entendible y apreciable por las personas que se benefician


así del conocimiento y disfrute de ese bien colectivo.14

Es importante mencionar que los seres humanos perciben al pai-


saje de una forma “compleja ya que considera además los valores
socio culturales del observador”15 y, contando con investigaciones
que “estudian la relación del ser humano con el ambiente, se postu-
la que lo que percibimos hoy no está en sintonía con la dinámica de la
naturaleza”.16 Además, “la percepción en la evaluación del paisaje es
de vital importancia, pues se infiere que un mismo paisaje puede
tener diferentes significados, al ser una representación cognitiva
particular de la realidad para cada individuo”.17 La percepción del
paisaje es un proceso complejo que involucra tanto aspectos físi-
cos como culturales, y su comprensión es fundamental para valorar
y cuidar el territorio como un bien colectivo bien “se puede concebir
como un proceso mental o cognitivo, por el cual se construye el co-
nocimiento o experiencia útil, incitado y fundamentado en el entorno
natural y cultural”.18
Definitivamente, la percepción del paisaje emerge como un ele-
mento fundamental en la comprensión y apreciación del territorio,
según lo destacado por Lucio y Gutiérrez.19 Esta capacidad de per-
cibir el paisaje es valorada por revelar la realidad, ya sea visible o
invisible en el territorio, y por la habilidad de hacer comprensible
dicha realidad para las personas. Se convierte así en un medio
que enriquece el conocimiento y el disfrute de un bien colectivo.
Es crucial reconocer que la percepción del paisaje es un fenó-
meno complejo, influenciado por aspectos físicos, y por valores
socioculturales del observador, como señalan Corner y Villagra.20
La percepción actual del paisaje puede no estar alineada con la
dinámica natural, evidenciando la complejidad y la variabilidad
de la conexión entre el ser humano y su entorno, como sugieren Lu-
cio y Gutiérrez.21 Igualmente, la evaluación del paisaje se vuelve vi-
tal, ya que un mismo paisaje puede adquirir diferentes significados

14
Irving Allan Lucio Duana y Juan José Gutiérrez Chaparro, op. cit.
15
Paula Villagra Islas, “Paisajes cambiantes: percepción, disturbios naturales y la re-
construcción del paisaje”, Revista AUS, núm. 7, 2010, pp. 16-19.
16
Idem.
17
Andrés Bruno Rivera, et al., “La percepción en la evaluación del paisaje”, Revista mexi-
cana de ciencias agrícolas, núm. 9, 2014, p. 1814.
18
Idem.
19
Irving Allan Lucio Duana y Juan José Gutiérrez Chaparro, op. cit.
20
Paula Villagra Islas, op. cit.
21
Irving Allan Lucio Duana y Juan José Gutiérrez Chaparro, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 140
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

para distintos individuos, siendo una representación cognitiva úni-


ca de la realidad para cada observador, según Rivera, et al.22 Este
proceso perceptivo no se limita a aspectos físicos, abarca también
elementos culturales, conformando una experiencia mental o cog-
nitiva mediante la cual se construye el conocimiento útil e influen-
ciado por el entorno natural y cultural.
La comprensión profunda de la percepción del paisaje como un
proceso complejo e influenciado culturalmente es esencial para
valorar y preservar el territorio como un bien colectivo. Con este
conocimiento, se abre la puerta a una apreciación más significati-
va del entorno, fomentando la responsabilidad compartida de cui-
dar y proteger nuestro paisaje en constante cambio.

Interpretación
La interpretación es el proceso de otorgar y explicar el significado de
algo para que otros puedan comprender o tener una mejor idea de lo
que simboliza, el propósito de la interpretación es revelar el significa-
do interno detrás de la expresión. Se puede precisar que:

La interpretación es un mecanismo cognitivo que, en principio, sólo


los seres humanos poseen; porque este mecanismo no se aplica
a cualquier objeto de la realidad –entendiéndose “objeto” como
objeto de conocimiento–, sino sólo a los objetos artificiales, pues
únicamente a estos cabe asignarles sentido o significación; la otra
clase de objetos, los naturales, no se interpretan, se explican. Por
consiguiente, la interpretación consiste en conferirle sentido a la
acción o, lo que es lo mismo, en atribuirle motivos e intenciones al
sujeto agente de la acción. Se trata de un proceso de inferencia no
deductiva, del que se obtienen hipótesis o conjeturas más o menos
probables, pero nunca totalmente ciertas.23

Al referirnos al concepto de interpretación se puede delimitar


como la búsqueda del “sentido interior detrás de lo expresado, en
tanto el expresar da a conocer algo interior”.24 Podemos definir la
interpretación como un proceso cognitivo exclusivo de los seres
humanos, la cual tiene como esencia la explicación del significa-
do que nace de lo expresado, con el propósito de que otros com-
prendan y se formen una idea más precisa de lo que simboliza. Su

22
Andrés Bruno Rivera, et al., op. cit.
23
Antonio Díez Patricio, “Sobre la interpretación. Teoría de la acción”, Revista de la Aso-
ciación Española de Neuropsiquiatría, vol. 33, núm. 117, 2013, p. 48.
24
Julio Amador Bech, “La interpretación de la obra de arte desde la perspectiva de la
Hermenéutica Filosófica de Hans-Georg Gadamer”, Investigación Universitaria Multidis-
ciplinaria, núm. 11, 2012, p. 47.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 141
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

importancia se centra principalmente a objetos artificiales, pues a


ellos se les puede atribuir un significado, mientras que a los obje-
tos naturales se les dota de una explicación, según la perspectiva
de Díez.25 Así mismo, otorga sentido a la acción, atribuyendo inten-
ciones al sujeto de dicha acción.
Cuando exploramos el concepto de interpretación, según
Bech,26 nos adentramos en la búsqueda del sentido interior detrás
de lo expresado, donde el acto de expresar se convierte en la ven-
tana que revela algo interior. En este contexto, la interpretación se
configura como una indagación constante hacia lo más profundo
de la expresión, desentrañando capas de significado que enrique-
cen la comprensión del mensaje. Se insinúa que la interpretación
surge como un proceso cognitivo y una herramienta humana para
descubrir el significado de una expresión, además de una búsque-
da constante de sentido que enriquece la comprensión.

Valoración
El paisaje se establece como un elemento esencial, moldea el en-
torno físico, y las experiencias y percepciones de quienes lo habi-
tan. La valoración del paisaje, especialmente para aquellos cuyo
día a día se entrelaza con él como un espacio vivido, se revela
como un factor crucial que trasciende lo estético. Sin embargo, la
respuesta, en su simplicidad, sugiere que cualquier persona puede
darle una valoración estética al paisaje, y lo hace según sus pro-
pias impresiones y apreciaciones. En este sentido,

La respuesta corta acerca de quién decide la valoración estética y


con qué criterio es cualquier persona y con el criterio que quiera de-
bido a que las impresiones y apreciaciones son diferentes en cada
sujeto (quiero decir que no son idénticas); y el criterio se forma en
base a ellas, entonces cada sujeto cuenta con uno particularmente
diferente.27

La valoración paisajística emerge como un proceso integral que


va más allá de lo estético. Períes y Barraud mencionan que “la va-
loración paisajística supone una comprensión integral del paisaje
que viabiliza su reconocimiento por parte de una comunidad y la
producción de lineamientos para su gestión, tanto inmediata como

25
Antonio Díez Patricio, op. cit.
26
Julio Amador Bech, op. cit.
27
Gonzalo García, “¿Cómo pensar el arte? Valoración estética: ¿quién decide y con qué
criterio?”, Estudios de Filosofía, núm. 17, 2019, p. 196.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 142
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

a largo plazo”.28 El conocimiento profundo del paisaje permite su


reconocimiento ante la población, por consiguiente, establece pau-
tas para su gestión. Con este proceso se refleja la apreciación de
la belleza y la construcción colaborativa del entorno compartido.
La valoración del paisaje, especialmente para aquellos cuya
vida cotidiana se entrelaza con él, se revela como un componente
que trasciende a la apreciación estética. La respuesta sobre quién
decide la valoración estética del paisaje, según García,29 aunque es
aparentemente simple, implica diversas apreciaciones individua-
les. Cada persona, con sus experiencias únicas, forma un criterio
particular que da forma a su valoración estética, generando una
riqueza de perspectivas que enriquece la comprensión del paisaje.

Metodología

Erwin Panofsky, destacado teórico en historia del arte, explica en


su obra Estudios sobre iconología el uso del método que ahora
lleva su nombre, y el cual se abordará en este trabajo, permite
interpretar tanto el significado literal de una obra como el más
profundo o simbólico dentro de un contexto cultural. Este método
consta de tres niveles: el análisis pre-iconográfico, el cual es la
primera vista de las figuras literalmente; el análisis iconográfi-
co, el cual examina los componentes que acompañan a la obra,
estudiando sus diferentes rasgos de acuerdo con el enfoque; y
el análisis iconológico, que examina la obra dentro de su contexto
cultural con el objetivo de comprender su significado.
Contextualizando la época de trabajo de cada pintor, se puede
mencionar que Velasco trabajó en una etapa de consolidación na-
cional tras la independencia de México, donde sus paisajes reflejan
un país en busca de identidad y progreso. Por su parte, Tamayo
vivió en la primera mitad del siglo xx, en un escenario de moderni-
zación y transformación cultural del país, lo que lo llevó a fusionar
elementos indígenas con la modernidad. En cambio, García Gue-
rrero representa una mirada del paisaje en el México de la segunda
mitad del siglo xx, donde se explora la relación entre la historia y
la memoria colectiva.
La vinculación de los autores con los movimientos artísticos
de sus épocas fue: Velasco con su participación en la escue-
la académica del siglo xix, inspirada en las tradiciones europeas
pero adaptada a la geografía mexicana. Por su lado, Tamayo se
desarrolló dentro del muralismo y creó un lenguaje propio dentro

28
Lucas Períes y Silvina Barraud, “La valoración paisajística en los catálogos de paisaje
urbano”, Área, vol. 28, núm. 1, 2021, p. 3.
29
Gonzalo García, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 143
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

del arte moderno, integrando elementos precolombinos y abs-


tractos. Mientras que García Guerrero, influenciado por corrientes
como el realismo y el expresionismo, reinterpretó el paisaje desde
una perspectiva más simbólica y emocional.
A continuación, se presentan las obras de los pintores paisajis- Figura 1. José María Velasco,
tas mexicanos que se someterán a este estudio: La Alameda de México, 1866,
Museo Nacional de Arte, Ciudad
La Alameda de México, 1866 de México, México, col. Museo
Nacional de Arte, inba, Acervo
Óleo sobre tela (70 x 97 cm) de José María Velasco, es una obra Constitutivo.
que captura un paisaje urbano del siglo xix de Ciudad de México. Fuente: Fotografía propia, 2024.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 144
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

Paisaje con rocas, 1925

Óleo sobre tela (39.5 x 49.5 cm) de Rufino Tamayo. La obra es


significativa en el arte moderno mexicano y en la trayectoria del
artista.

Figura 2. Rufino Tamayo,


Paisaje con rocas, 1925, Museo
Tamayo Arte Moderno , Ciudad
de México, col. Museo de Arte
Moderno, inba-Conaculta.
Fuente: Fotografía propia, 2024.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 145
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

La Bufa, Guanajuato, 1972

Óleo sobre fibracel (38 x 27 cm) de Luis García Guerrero. La impor-


tancia de esta obra radica en la conexión del pintor con su entorno.

Presentación de resultados y discusión Figura 3. Luis García Guerrero,


La Bufa, Guanajuato, 1972.
Para la exposición de resultados empezaremos por el nivel preico- Fuente: Sergio Pitol, 1993,
nográfico, evidenciando los elementos visuales, figuras y colores. Luis García Guerreo, 1ª ed.,
En La Alameda de México, Velasco representa con realismo la México, Gobierno del Estado de
Alameda Central, en Ciudad de México. Como elementos visuales Guanajuato. p. 44.
tenemos el parque, el cual está en primer plano, con senderos y
vegetación que enmarcan el paisaje, se percibe como un espacio
de recreación pública. Al fondo se observa un edifico que indica
una integración entre la naturaleza y la urbanización. Utiliza una
amplia gama de tonalidades en color verde y café en la vegetación.
Las figuras humanas no dominan la escena, por lo cual podemos
resaltar el protagonismo del paisaje.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 146
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

En Paisaje con rocas, Tamayo presenta una composición abs-


tracta y simplificada del paisaje. Los elementos visuales que en-
contramos son los magueyes y las grandes rocas que ocupan la
mayor parte de la obra. Las tonalidades que predominan son roji-
zas para las rocas, las cuales contrastan en el fondo en tonalida-
des azules. No presenta figuras humanas, esto permite enfocar la
atención en la fuerza del paisaje.
En La Bufa, Guanajuato, García Guerrero muestra una vista del
cerro de la Bufa en la ciudad de Guanajuato. El elemento visual
que domina la escena es la formación geológica, representada con
contornos curvos y tonalidades terrosas. El cielo ocupa un tercio
de la obra con tonos suaves azulados. La vegetación se presenta
en tonos verdes y cafés mezclándose con la base del cerro. Al igual
que Paisaje con rocas, no existe presencia humana lo que permite
centrarnos en el paisaje y la relación entre la tierra y el cielo.
Con este análisis se puede observar cómo cada obra aborda
de manera distinta la representación del paisaje. Velasco se enfo-
ca en un paisaje urbano y natural realista, donde ambos aspectos
conviven armoniosamente. Por su parte, Tamayo opta por una re-
presentación de los elementos de forma abstracta y más emocio-
nal, con un enfoque en la fuerza de la tierra. Por último, García Gue-
rrero nos ofrece una vista contemplativa del paisaje, entendiéndolo
como un lugar eterno. Con los diferentes estilos de estos pintores
al representar estéticamente elementos del paisaje se empieza a
insinuar el concepto de identidad hacia un espacio.
Se presenta la siguiente tabla (Figura 4) con el propósito de de-
terminar si las obras previamente mencionadas cumplen los re-
quisitos establecidos para el análisis iconográfico e iconológico,
centrándose en una perspectiva paisajista. Para ello, se establecen
las siguientes categorías de observación:

• Composición: Distribución organizada de los elementos


visuales, como las formas, colores y líneas, para lograr un
equilibrio estético; busca la atención del espectador y crear
una armonía visual.
• Naturaleza: Muestras de imágenes de elementos naturales,
como plantas, animales o paisajes. La representación de la
naturaleza en una pintura puede variar según el estilo artís-
tico.
• Ambiente: Entorno que rodea a los elementos representa-
dos, como la iluminación y la diversidad de objetos hasta
llenar el espacio para generar la sensación de profundidad.
• Lugar emblemático: Sitio fácilmente identificable, con im-
portancia simbólica o cultural; puede ser un edificio o un
paisaje con un significado especial para los lugareños.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 147
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

Utilizando la información obtenida de la tabla, se presentarán Figura 4. Parámetros para


los resultados para lograr una comprensión más completa de las la evaluación de pinturas
pinturas paisajistas y su conexión con la identidad cultural. paisajistas.
Fuente: Elaboración propia,
• Composición: Centrándose en los criterios de análisis ico- 2024.
nográficos e iconológicos, expuestos anteriormente, las tres
obras cumplen en cuanto a la composición. En La Alameda
de México, de estilo paisajista realista, se hace uso de una
perspectiva atmosférica para retratar la profundidad de la
Alameda. Los árboles y los elementos arquitectónicos se
disponen de manera que guían la mirada del espectador
hacia el fondo del paisaje. Paisaje con rocas, de estilo abs-
tracto, usa de forma audaz la paleta de color, con lo cual
expresa una vitalidad e intensidad emocional en la obra,
la presencia de rocas podría sugerir la conexión entre la na-
turaleza y la tenacidad, mientras que la disposición espacial
contribuye a la armonía de la composición. La Bufa, Guana-
juato, igualmente de estilo abstracto, por sus medidas es una
composición íntima que invita a la observación detallada.
La escena se desenvuelve como un testimonio visual de la
belleza del entorno natural, con la Bufa como punto focal.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 148
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

• Naturaleza: Las tres obras logran representar adecuada-


mente la vegetación, destacando su riqueza en los paisajes.
Observamos en La Alameda de México la diversidad de árbo-
les y especies vegetales, la variedad de tonalidades verdes y
texturas de las hojas añade realismo a la escena. En Paisaje
con rocas se observan las rocas como elementos principales
y como elementos circundantes a los magueyes; entre ellos
existen contrastes de texturas. En cuanto a La Bufa, Guana-
juato, la paleta de colores seleccionada refleja la luminosidad
de la región, con tonalidades cálidas que resaltan la vegeta-
ción y los rasgos distintivos del terreno. La representación
detallada del elemento principal transmite la majestuosidad
e importancia del lugar.
• Ambiente: En cuanto al ambiente, la obra La Alameda de
México cumple al observar figuras humanas disfrutando
del entorno, la presencia de bancas refleja la funcionalidad del
espacio como un lugar de esparcimiento; los rayos del sol
se filtran entre las copas de los árboles, creando contraste
y calidez, logrando una sensación de profundidad. En cuanto
a Paisaje con rocas y La Bufa, Guanajuato, éstas exhiben
buena iluminación y contienen diversidad de objetos, pero sin
generar sensación de profundidad.
• Aspecto iconológico: En el aspecto iconológico las obras La
Alameda de México y La Bufa, Guanajuato cumplen, al repre-
sentar un lugar emblemático. La Alameda de México, captura
la esencia del lugar, la escena se desarrolla en la Alameda
Central; un parque urbano que ha sido testigo de importantes
eventos históricos y sociales. La Alameda de México trascien-
de su representación visual para convertirse en un testimonio
histórico y cultural. Velasco documenta el paisaje, capturando
la esencia de la vida y la interacción social en la Ciudad de
México del siglo xix. La Bufa, Guanajuato representa una na-
rrativa visual, capturando la esencia y el carácter del lugar.
Emplea al elemento principal como símbolo de la cultura
guanajuatense, es una expresión artística de la conexión del
artista con el lugar. Sin embargo, Paisaje con rocas no logra
transmitir ese aspecto, aun así, la obra invita a la interpreta-
ción personal y expresiva del paisaje.

Estas obras son testimonios visuales de la belleza de los paisajes


mexicanos; se convierten en portadores de significados culturales
y personales. Cada artista, a través de su técnica única, ha logrado
transmitir la esencia de su entorno de manera distintiva, enrique-
ciendo el panorama del paisajismo y demostrando la trascendencia
del arte más allá de lo visual. A continuación, se describen los

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 149
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

aportes paisajísticos e identitarios, fundamentadas en el análisis


previamente realizado de las obras.

José María Velasco

El aporte identitario en la pintura de Velasco representa un paisa-


je emblemático del centro de Ciudad de México, un lugar de gran
relevancia histórica y social. Velasco plasma una visión auténtica
y detallada del entorno físico de la Alameda, además captura la
esencia de la vida pública y el progreso en México durante el siglo
xix. Su representación casi científica del paisaje natural y urbano
construye una identidad nacional basada en un orgullo por el terri-
torio mexicano.
El aporte paisajístico en la pintura de Velasco que se da a tra-
vés de su obra genera una conexión entre la población y el paisaje
al destacar la Alameda como un espacio que representa los idea-
les de progreso del México postcolonial. La Alameda de México se
convierte en un símbolo de identidad nacional emergente, donde
la naturaleza y la urbanización conviven como elementos de la na-
ción. La riqueza de detalles, desde la diversidad de árboles hasta la
presencia de figuras humanas, se convierte en una ventana hacia
la vida y la interacción social en Ciudad de México.

Rufino Tamayo

El aporte identitario en Tamayo, en contraste con el de Velasco, plas-


ma al paisaje de forma más abstracta, nos muestra la capacidad
del espectador de interpretar subjetivamente y generar deseos que
invitan a la reflexión del paisaje. En Paisaje con rocas, las formas
y los colores intensos buscan transmitir una sensación emocional
entre el ser humano y la naturaleza. Tamayo genera un valor iden-
titario al presentar un paisaje que refleja la mezcla de tradiciones
indígenas y la modernidad en México, utiliza símbolos que recuerdan
a la tierra y al carácter primigenio mexicano.
El aporte paisajístico de Tamayo se da a través del valor de iden-
tidad en esta obra que se relaciona con la cultura indígena y su
conexión con la tierra. Nos invita a una interpretación personal y
expresiva del paisaje, no como un escenario geográfico. Por medio
de esta obra, Tamayo alude al sentido de pertenencia a una identi-
dad mexicana ancestral y moderna.

Luis García Guerrero

El aporte identitario de García Guerrero en su obra La Bufa, Guana-


juato presenta al paisaje icónico de la Bufa, una formación geológica

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 150
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

emblemática en Guanajuato. El valor identitario que genera proviene


de la fuerza simbólica del lugar. La representación de este paisaje
resalta una identidad regional.
El aporte paisajístico de García Guerrero nos muestra la co-
nexión de él con el paisaje y su cultura. Lo logra capturando una
formación natural, como símbolo de resistencia y patriotismo. La
obra fortalece una identidad entre el entorno natural y los ideales
de libertad y la fortaleza regional.
Cada pintor aporta al paisajismo y a la identidad de manera úni-
ca, ya sea por su autenticidad histórica y cultural, como en el caso
de Velasco, la innovación y la reflexión subjetiva, en el trabajo de
Tamayo, o la conexión personal con la región, en la obra de García.
La diversidad en enfoques estilísticos y narrativas visuales desta-
ca la riqueza del arte paisajístico mexicano y su contribución a la
identidad cultural y artística del país.

Conclusiones

La relación entre paisaje e identidad a través de las obras de José


María Velasco, Rufino Tamayo y Luis García Guerrero ha revelado
resultados significativos. Cada pintor, con su enfoque único, ha en-
riquecido nuestra comprensión de cómo el paisaje mexicano se
convierte en una expresión cultural, se señala que la conexión con
la naturaleza se convierte en un elemento fundamental de la iden-
tidad. Las pinturas La Alameda de México, Paisaje con rocas y La
Bufa, Guanajuato cumplen con criterios específicos de análisis, lo
que permite contribuir a la identidad de los paisajes mexicanos.
Cada una destaca aspectos propios, La Alameda de México em-
plea la perspectiva atmosférica para crear profundidad, mientras
que Paisaje con rocas y La Bufa, Guanajuato utilizan elementos es-
paciales y dimensiones íntimas para invitar a la observación deta-
llada. Las obras representan la riqueza de la vegetación mexicana,
La Alameda de México muestra diversidad de árboles, Paisaje con
rocas destaca por la presencia de magueyes y La Bufa, Guanajuato
refleja la luminosidad de la región con su paleta de colores. Cada
obra contribuye a la identidad de manera única, pues con sus en-
foques únicos enriquecen al paisaje mexicano y a la identidad cul-
tural de cada región.
El análisis de obra de pinturas paisajistas es una herramien-
ta para comprender la riqueza estética y cultural, además podría
desempeñar un papel significativo en la educación. Al abordar la
interpretación de las obras desde una perspectiva educativa se
puede destacar el estudio interdisciplinario, permitiendo integrar
conceptos de diversas disciplinas, como historia, geografía, ecolo-
gía y sociología.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 151
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

La investigación refuerza la idea de que comprender el entorno


es esencial para identificarnos con él, estableciendo una compren-
sión profunda como un cimiento para la construcción de la identi-
dad. La percepción del paisaje se revela como un proceso complejo,
influenciado por aspectos físicos y socioculturales, destacando la
diversidad de interpretaciones que puede surgir de experiencias
individuales y colectivas.
La investigación, además de explorar la relación entre paisaje
e identidad en la obra de pintores paisajistas mexicanos, también
plantea nuevas preguntas. ¿Cómo afecta la representación de la
flora y la fauna la percepción de la identidad cultural? ¿Cómo influ-
yen los valores socioculturales del observador en la interpretación
y apreciación del paisaje? ¿Puede generar mayor valor al paisaje el
estudio interdisciplinario de obras paisajísticas?
La riqueza de la pintura del paisaje mexicano se revela como un
tesoro cultural diverso que nos invita a percibir, tomar conciencia
y, en consecuencia, valorar el paisaje, enriqueciendo nuestra com-
prensión del arte y destacando la importancia de apreciar y preser-
var el entorno como parte fundamental de nuestra identidad.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 152
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

Referencias

Aponte García, Gloria


2003 “Paisaje e identidad cultural”, Tabula Rasa, núm. 1.

Bech, Julio Amador


2012 “La interpretación de la obra de arte desde la perspectiva
de la Hermenéutica Filosófica de Hans-Georg Gadamer”,
Investigación universitaria multidisciplinaria, núm. 11.

Díez, Patricio Antonio


2013 “Sobre la interpretación. Teoría de la acción”, Revista de la
Asociación Española de Neuropsiquiatría, vol. 33, núm. 117,
[Link]

Duany, Jorge
2022 “Convertir el paisaje en una patria. Pintores paisajistas en
Cuba, 1850–1920”, Confluenze, vol. 14, núm. 1, [Link]
org/10.6092/issn.2036-0967/13527.

Filipe Narciso, Carla y Michelle Paredes Meza


2021 Paisaje, ordenamiento y sustentabilidad. Diálogos multidis-
ciplinares con la Arquitectura de Paisaje, México, Universi-
dad Nacional Autónoma de México.

García, Gonzalo
2019 “¿Cómo pensar el arte? Valoración estética: ¿quién decide
y con qué criterio?”, Estudios de Filosofía, núm. 17, https://
[Link]/10.18800/estudiosdefilosofia.201901.009.

Hernández Cordero,Adrián
2012 “Pintura y paisaje: un recorrido por la Alameda Mexicana”,
Cuadernos Geográficos.

Lucio Duana, Irving Allan y Juan José Gutiérrez Chaparro


2011 “La ciencia del paisaje, un criterio de intervención y ordena-
ción de las ciudades. Una propuesta de actuación sobre la
vialidad Solidaridad las Torres, ciudad de Toluca, México”,
Quivera, vol. 13, núm. 1.

Morcillo, Diego
2020 Percepción del paisaje: Interpretar y alterar una idea, tesis
de doctorado, Universidad de Sevilla.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 153
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

Panofsky, Erwin
2010 Estudios sobre iconología, Madrid, Alianza Editorial.

Períes, Lucas y Silvina Barraud


2021 “La valoración paisajística en los catálogos de paisaje
urbano”, Área, vol.28, núm. 1.

Rincón Villanueva, Fredy


2020 “Identidad social y paisaje cultural en la comunidad indíge-
na Embera Chamí de la vereda San Cayetano del municipio
de Supía, Caldas, Colombia”. Novum, vol. 1, núm. 10.

Rivera, A., et al.


2014 “La percepción en la evaluación del paisaje”, Revista Mexi-
cana de Ciencias Agrícolas, núm. 9.

Ruiz Gómez, Esperanza Macarena


2009 “Paisaje y jardín en el siglo xxi. El retorno al placer de los
sentidos”, Arte, Individuo y Sociedad, vol. 21.

Villagra Islas, Paula


2010 “Paisajes cambiantes: percepción, disturbios naturales y la
reconstrucción del paisaje”, Revista AUS, núm. 7.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 154
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

Tonalli Rueda Flores


Departamento de Arquitectura
Universidad de Guanajuato. Guanajuato, México
[Link]@[Link]
[Link]

Licenciada en Arquitectura por la Benemérita Universidad Autóno-


ma de Puebla. Actualmente es estudiante de la maestría en Arqui-
tectura del Paisaje Patrimonial. Su línea de investigación es Paisaje
y pintura, explorando cómo el arte ha representado y transformado
nuestra comprensión de los espacios naturales y construidos. A
través de su investigación, busca generar un diálogo entre la arqui-
tectura, el arte y la conservación del patrimonio paisajístico, apor-
tando una visión crítica y creativa para el desarrollo de proyectos
sostenibles. Complementa su formación académica estudiando en
el taller de Artes Plásticas del Departamento de Extensión Cultural
de la Universidad de Guanajuato.

José Alberto Ochoa Ramírez


Departamento de Arquitectura
Universidad de Guanajuato. Guanajuato, México
[Link]@[Link]
[Link]

Licenciado en Arquitectura, Maestro en Planeamiento Urbano Re-


gional y doctor en Artes por la Universidad de Guanajuato, México.
Se desempeña como académico e investigador, siendo miembro
activo del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores
(snii), Conahcyt. A lo largo de su carrera, ha contribuido con investi-
gaciones de alto impacto publicadas en medios arbitrados y espe-
cializados a nivel internacional, lo que ha fortalecido su reconoci-
miento en el ámbito académico. Su principal línea de investigación
se centra en la Teoría e Historia de la Arquitectura del Paisaje, ex-
plorando la evolución y la interacción de los entornos, con un enfo-
que innovador y crítico en la preservación del paisaje.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 155
PAISAJE E IDENTIDAD. LA INTERPRETACIÓN EN LA OBRA DE TRES PINTORES MEXICANOS

Alejandro Guzmán Ramírez


Departamento de Arquitectura
Universidad de Guanajuato. Guanajuato, México
[Link]@[Link]
[Link]

Licenciado en Arquitectura y maestro en Planeamiento Urbano


Regional por la Universidad de Guanajuato, México y doctor en
Arquitectura por la Universidad Nacional Autónoma de México.
Actualmente se desempeña como académico e investigador,
siendo miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Inves-
tigadores (snii), Conahcyt. Ha publicado numerosos trabajos en
medios arbitrados y especializados a nivel internacional. Sus líneas
de investigación se centran en la relación entre la arquitectura y los
imaginarios urbanos, en historia, y en la vivienda social autoprodu-
cida. A través de estos temas busca generar una comprensión en
las dinámicas urbanas y su mejoramiento.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 133-156 156
DOSSIER

Sobreúso del término ‘territorio’


como mecanismo para la
desterritorialización urbana
Overuse of the term 'territory' as a mechanism
for urban deterritorialization

Resumen Beatriz Maturana Cossio


Universidad de Chile
En academia y medios de comunicación, el término ‘territorio’ es re-
petido sin cuestionamiento para referirse a todo y decir nada. En Fecha de recepción:
esta reflexión intento demostrar que su sobreúso es deliberado y su 24 de agosto de 2024
propósito es la ‘desterritorialización urbana’ de todo lo que el término
‘territorio’ rehúye; su esencia material y terrestre y los conceptos Fecha de aceptación:
de país, nación, ciudad, región, provincia, comuna, lugar, o barrio. 15 de octubre de 2024
Con ello se desafía también la división política-administrativa del
país, que ha servido para enriquecer y comunicar ideas precisas y [Link]
necesarias para el desarrollo urbano. Todos somos susceptibles fa.2007252Xp.2024.15.30.90222
a ser capturados por descuido en este ‘territorio’.

Palabras clave: territorio, desterritorialización urbana, nuevos terri-


torios, multiterritorialidad, división política-administrativa.

Abstract

In academia and the media, the term 'territory' is unquestioningly


repeated to refer to everything, whilst actually specifying nothing.
In this reflection, I demonstrate that its overuse is deliberate, the
purpose being to contribute to the 'urban deterritorialization' of
everything that the term 'territory' shuns; its material and terrestrial
essence, along with the concepts of country, nation, region, province,
city, commune, place, or neighborhood. Its use also challenges the
political-administrative division of the country, which has served
to enrich and communicate precise and necessary ideas for urban
development. We are all susceptible to being unwittingly captured in
this 'territory'.
Este trabajo está amparado por
Keywords: Territory, urban deterritorialization, new territories, multi una licencia Creative Commons
territoriality, political-administrative division. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 157
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

S
i el lenguaje crea ‘realidad’, idea que no está exenta de con-
troversia, me permito afirmar que algunas de estas reali-
dades tienen consecuencias mayores que otras. Existen
palabras que se ponen de moda y por las cuales podemos
identificar a ciertos grupos, sus disciplinas e intereses. Por ejem-
plo, palabras tales como la ‘coyuntura’ en las décadas de 1980 y
1990; o en las últimas décadas términos como la ‘articulación’ y el
‘momento histórico’. De otro nivel, y poderosamente más influyente
es, por ejemplo, el lenguaje inclusivo, el que por medio del insisten-
te posicionamiento de ciertos conceptos tales como ‘presidenta’,
‘lgbtq’, ‘niñes’ o ‘elle’, intentan cambiar el idioma y la idea del ser
humano, y con ello impulsar políticas que reflejan una premeditada
percepción. Es en este ámbito en el que se sitúa el término ‘territorio’ y
sus declinaciones, palabra cuyo origen etimológico proviene “de terra
o territor[ium] del latín de los romanos, que implicaba una jurisdicción
muy específica, política y de control del espacio, donde el control de
la tierra y la tierra como recurso también eran fundamentales.”1
En esta reflexión, que se origina desde el urbanismo, intento
demostrar que el actual sobreúso del término ‘territorio’ por las
autoridades políticas del país,2 y que ha permeado a los profesio-
nales, académicos y la sociedad en general, no es casual sino deli-
berado, y revela una motivación ideológica que lo ‘desterritorializa’
y despoja de su calidad física y terrestre, lo que va en detrimento
de la institucionalidad del país y de su división política-adminis-
trativa. El término infiltra el discurso para influir en la vida de las
personas, plasmándose en decisiones políticas, las que evaden
la materialidad del territorio, para imponer márgenes líquidos y
con ello una ‘nueva realidad’, la multiterritorialidad o ‘el fin de las
fronteras’,3 y, por tanto, de la soberanía. Como si se tratara de un
lugar recién descubierto y a ser conquistado, como si se tratara del
‘Far West’, o de las guerras por el control ‘territorial’ que protagoni-
zan las bandas narco, quienes, inherente a su condición de ilegalidad,
desconocen cualquier administración formal y judicial del país.

1
Rogério Haesbaert, “Del mito de la desterritorialización a la multiterritorialidad”, Cul-
tura y representaciones sociales, vol. 8, núm. 15, 2013, p. 19. Disponible en: <http://
[Link]/[Link]?script=sci_arttext&pid=S2007-81102013000200001
&lng=es&nrm=iso>
2
Considero pertinente para esta reflexión usar el término sobreúso, definido por
la rae y “escrito en una palabra y con tilde, siendo este un término válido para
referirse a la utilización excesiva de algo”, <[Link]
sobreuso-con-tilde/>, consultado el 6 de noviembre de 2023.
3
Tanto el término desterritorialización, como el de multiterritorialidad han sido
acuñados en el trabajo de Haesbaert (2013). En su trabajo Haesbaert favorece el
proceso de desterritorialización, pero exige rigor en el uso de los términos y, con ello,
de las propuestas. Si bien no comparto su postura, valoro estas y otras definiciones
exploradas en sus artículos.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 158
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Para lo anterior se realiza un sondeo de las bases teóricas que


fomentan la ‘desterritorialización’ y se revisan algunas experiencias
en ámbitos académicos, y casos emblemáticos del área legislativa
(Constitución), políticas públicas, el gremio profesional y asesoría
gubernamental.
Se utiliza el concepto ‘desterritorialización’, tal como definido por
Haesbaert, para sostener que, en Chile, a través de la exageración
en el uso del término ‘territorio’, o su sobreúso —para designar todo,
y por ende decir nada—, se obtiene el mismo propósito —su even-
tual ‘desterritorialización’ (física y de significado), en preparación
para su deconstrucción, o su refundación en el establecimiento
de ‘nuevos territorios’—. La desterritorialización, afirma Haesbaert,
“nunca puede disociarse de la reterritorialización”.4
Aunque importante, no es el foco central de esta reflexión la
exploración teórica y mecanismos de la ‘desterritorialización’, sino
cómo éstos son aplicados y sus resultados más inmediatos. Con
esto espero demostrar que la imposición de la ‘desterritorialización”
constituye una amenaza al conocimiento y a la noción de desarrollo
orgánico (reconociendo las contradicciones referidas por Saquet),5
gradual, natural y democrático. Conceptos que promotores de
la ‘desterritorialización’ tildan de ‘moral burguesa’ y pertenecientes a
un discurso con una visión de ‘desarrollo armónico’, versus el desa-
rrollo basado en la ‘lucha de clases’.6

De lo trivial a lo muy serio

En el artículo titulado “La guerra de nunca acabar contra el cliché


y la jerga”, Robert Fisk declara que le molesta el empleo del tér-
mino ‘espacio’, excepto cuando se utiliza para designar a un
astronauta o una nave espacial.7 Si aplicáramos la lógica de
Fisk al ‘territorio’, cabría entonces preguntar si estamos hablando
de territorios intergalácticos, y si no, ¡por favor sea más específico!8

4
Ibidem, p.13.
5
Marcos Aurelio Saquet, “El Desarrollo en una Perspectiva Territorial
Multidimensional”, Revista Movimentos Sociais e Dinâmicas Espaciais, vol. 2, núm.
1, 2013, p. 112, [Link]
6
Francesc Calvo Ortega, Escuela, espacio, poder. Estudios sobre educación y
territorio, Barcelona, España, Universitat Oberta de Catalunya, 2012 (repr., Digitalia),
p. 75, [Link]
7
Robert Fisk, “The never-ending war against cliché and jargon”, The Independent,
11 de octubre, 2011, <[Link]
fisk/[Link]>,
consultado el 7 de noviembre de 2023.
8
Pregunta que planteo a mis estudiantes (en buen humor) cuando al uso del
término territorio le falta especificidad.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 159
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Habiendo consultado con geógrafos, la respuesta ha sido que su


sobreúso responde a una deformación disciplinar. Razonamiento
que carece de sentido, puesto que fueron los mismos geógrafos
quienes otrora incorporaron a nuestro léxico términos para designar
con mayor precisión la geografía, sus límites, las áreas protegidas,
y con ello las atribuciones y responsabilidades de las autoridades y
ciudadanos dentro de esas zonas. Esos términos, que reconocen la
división política-administrativa del país —definiciones expresadas a
través de las leyes, sus instituciones democráticas y su historia—,
enriquecieron el vocabulario, fortalecieron la identidad, ofrecieron
mayor rigor a la comunicación y a la expresión de las ideas y pro-
gramas de gobierno.
Examinando el trabajo en educación de Lev Vigotsky, Magdalena
Merbilháa declara que “Si se usan más palabras, se piensa más.
Si se manejan menos palabras eso determina las posibilidades de
pensar.”9 Por ende, a un lenguaje pobre podemos al menos atribuir el
poder de deteriorar la capacidad de comunicación, donde la simpli-
ficación excesiva de realidades complejas y la falta de acatamiento
a su sentido inherente, conduce a la ignorancia generalizada. En
el caso específico de la palabra ‘territorio’, conduciría además a la
falta de control, o a la entrega de éste (en su sentido simbólico y
material) referido en el origen etimológico de la palabra —la tierra—,
e implícito en la soberanía de la nación.
Cómo pasar por alto la contribución del Dr. Hans Steffen, geó-
grafo prusiano, quien entre 1892 y 1902 exploró y definió los lími-
tes patagónicos entre Chile y Argentina, a su paso estudiando el
clima, la botánica, los vestigios de asentamientos humanos, los
accidentes geográficos que definen bordes, muchos de los cuales
hoy determinan las municipalidades, sus respectivas provincias y
regiones.10 Conceptos que se desprenden de la experiencia y cono-
cimiento de un ‘territorio’, que por esos tiempos parecía indomable,
fueron aplicados y dieron forma a las ciudades, pueblos, regiones,
provincias, comunas, asentamientos, villas, caseríos, los barrios y
el país mismo (Figura 1), todos con definiciones y funciones con-
cretas en nuestra legislación y cultura.11 Es tal la magnitud de su

9
Magdalena Merbilháa, “Mentes educadas. ¿Cómo las herramientas cognitivas dan
forma a nuestro entendimiento?”, Revista de Historia y Geografía, núm. 38, Santiago,
Chile, Universidad Católica Silva Henríquez, 2018.
10
Sobre la contribución del Dr. Hans Steffen, volúmenes I y II, Hans Steffen, Viajes de
exploración y estudio en la Patagonia Occidental 1892-1902, Rafael Sagredo Baeza
(ed.), vol. I, Santiago de Chile, Cámara Chilena de la Construcción, 2010, <http://
[Link]/visor/BND:355669>.
11
Estos términos se definen y utilizan en nuestras leyes, normativas y el ine (Instituto
Nacional de Estadística), por ejemplo, en “Ciudades, Pueblos, Aldeas y Caseríos”,
<[Link] consultado el 6 de
julio de 2023.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 160
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

obra, que en el prólogo que introduce al trabajo de Steffen, Carlos


Sanhueza mantiene que, “Con Hans Steffen, la Patagonia chilena sa-
lió del territorio de lo mítico para entrar en el campo de lo realizable.”12

Figura 1. En la nota fotográfica


se lee “Bosque de mañigües
derribados en el valle del río
Mañigüales” (marzo de 1897).
Hoy río Mañigüales y pueblo del
mismo nombre en la región de
Aysén, Patagonia chilena.
Fuente: Steffen, Hans, Viajes
de exploración y estudio en la
Patagonia Occidental 1892-1902,
Rafael Sagredo Baeza (ed.), vol.
I, Santiago de Chile, Cámara
Chilena de la Construcción, 2010,
p. 1909.

El ‘lugar’ de la ciudad, del barrio, la región y el país, conllevan


información física y material, geográfica, cultural y principalmente
del quehacer humano,13 y, nos aclara Lewis Mumford, constituyen
“la forma y el símbolo de una relación social integrada”, donde “las
bondades de la civilización se multiplican y replican; aquí es donde
la experiencia humana es transformada en señales viables, símbo-
los, patrones de conducta, sistemas de orden”.14
Son las experiencias que integran lo material e inmaterial de ‘lu-
gar’, lo que proponentes de una nueva forma de entender el ‘territo-
rio’ refutan. Para éstos, la reconceptualización del territorio, con un
enfoque (in)material, es un objetivo apremiante, que requiere “una
postura política e ideológica delante de la problemática territorial
de dominación social”.15

12
Prólogo de Carlos Sanhueza en, Hans Steffen, op. cit., p. XXXII.
13
Véase cómo la comprensión de estos conceptos ha evolucionado y enriquecido
a través de la historia, Instituto Nacional de Estadísticas (ine), Retratos de nuestra
identidad: Los Censos de Población en Chile y su evolución histórica hacia el
Bicentenario, ine Comisión Bicentenario Chile 2010, Santiago, Chile, 2009.
14
Lewis Mumford, The Culture of Cities, Londres, Secker & Warburg, 1938, repr.,
1946, p. 1.
15
Marcos Aurelio Saquet, Enfoques y concepciones de territorio, Bogotá,
Colombia, Editorial UD, 2019, repr., Digitalia, p. 23, [Link]
com/a/125272.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 161
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

El uso del lenguaje y el fomento de la desterritorialización

Esta nueva forma de entender el ‘territorio’ requiere de una nueva


jerga, y así se metamorfosean y relevan conceptos ya conocidos,
tales como periferias, desigualdades, lucha de clases, conflicto
social, y otros más recientes, tales como transescolaridad, inter-
subjetividad, multiescalaridad, interdisciplina, des-re-territorialización,
territorialización (definida por Raffestin como la pérdida y recons-
trucción de relaciones sociales).16
Estos conceptos han irrumpido en la académica, en sus progra-
mas curriculares, sus objetivos, y, por citar uno de muchos ejem-
plos, en las protestas estudiantiles del 2018, bajo el lema “Que todo
el territorio se vuelva feminista”,17 así pasando de la fase política
“crítico-reflexiva a una operativa” y deconstruyendo para crear y di-
fundir estas nuevas representaciones.18
En términos prácticos, coincido con lo observado por Marce-
lo Prado González en su crítica a la profusión del uso del término
‘territorio’ y a su inoperancia cuando es aplicado a la realización
de objetivos centrados en las personas. Prado González detecta que
para el cumplimiento de los objetivos de la Agenda 2030, el uso del
‘territorio’ es inoperante y desconoce “la materialidad de nuestras
acciones”, agregando que la idea “geográfica o topográfica relacio-
nada con la pobreza tal vez remita a momentos históricos donde la
tierra no estaba explorada y se debía ‘ir’ a lugares diferentes de los
que eran el mundo civilizado denominados ‘territorios’”.19
En su crítica, Prado González reprocha la “vaguedad e impre-
cisión” del término, las que irían en detrimento del conocimiento
y exactitud requeridos para la planificación de mejoras reales y
concretas.20 Además de un “sesgo social”, Prado González sugiere
que la palabra ‘territorio’ aparece como “símbolo de cierto estatus
en determinados contextos”.21
El lenguaje es una herramienta para manipular la realidad, ase-
veraba Philip K. Dick, agregando que “Si puedes controlar el signi-
ficado de las palabras, puedes controlar a las personas que deben

16
Ibidem, p. 74.
17
Eslogan y título del libro que describe las ocupaciones de los campos universitarios
en 2018. Véase [Link]
feministas-de-2018-el-estallido-social-fue-impulsado-por-ese, consultado el 21 de
agosto de 2024.
18
Marcos Aurelio Saquet, op. cit., p. 11.
19
Idem.
20
Idem.
21
Idem.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 162
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

usarlas.”22 Es en la falta de rigor, o vaguedad, alejada de la razón, tan Figura 2: La influencia de


propia del relativismo cultural y ético del postmodernismo, donde, Henri Lefebvre en Chile se
nos advierte Alberto Benegas Lynch, no existiría “el sentido propio remonta a su visita con motivo
de nada” y la ‘realidad’ podría significar lo que queramos que signifi- de la Exposición y Encuentro
que.23 El habla “integra un proceso ininterrumpido de convenciones, Internacional de la Vivienda,
pero de allí no se sigue que se pueda interpretar de cualquier modo en octubre de 1972. Esta fue
una palabra, lo cual imposibilitaría la comunicación y significaría la la primera vez que expuso al
destrucción del lenguaje.”24 mundo públicamente su tesis
del “derecho a la ciudad”.
En la foto Lefebvre (izq.) junto
al Arq. Jorge Poblete.
Philip K. Dick, The shifting realities of Philip K. Dick: Selected literary and philosophical
22

writings, Lawrence Sutin (ed.), Nueva York, eua, Vintage Books, 1996, p. 265. Fuente: uso autorizado de
23
Alberto Benegas Lynch, “Una introducción al “lenguaje” posmoderno”, Estudios imagen perteneciente al archivo
Públicos, núm. 83, Santiago, Chile, 2001, p. 200, <[Link] del Arq. Miguel Lawner.
[Link]/cep/article/view/834/1514>, consultado el 15 de abril de 2024.
24
Ibidem, p. 205.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 163
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

El sobreúso del término ‘territorio’, y por tanto la degradación de


su verdadero significado, no es casual, es ideológico. Octavio Spín-
dola Zago reflexiona sobre el sociólogo Henri Lefebvre (Figura 2),
quien “concibe el espacio como específicamente político, tanto en la
dimensión material como en la discursiva”.25 En su crítica al capita-
lismo, Lefebvre asevera que “el espacio público acaba, tarde o tem-
prano, convertido en espacio inmobiliario, espacio para vender”.26
Similar perspectiva comparten Bruno Latour, con “poder, capital y
política” y Pierre Bourdieu, que atribuye la producción del territorio
a los “mecanismos de posesión y posición sobre/en el espacio.”27
Ya en 1987 el filósofo marxista Guilles Deleuze anunciaba el
proceso de ‘desterritorialización’ como una acción fundamental en
la ‘liberalización’ conducente a la creación de ‘nuevos territorios’ y
nuevos límites. Llevado desde la filosofía de Deleuze al urbanismo
y la geografía, Kim Dovey advierte que ésta es una ‘destrucción’,
que expresa un optimismo basado en la ‘fe’ de que el resultado no
será peor que lo que se destruye, y cuando la tarea del urbanista “es
entender la forma en que ciertos intereses y deseos son anulados
en el proceso de desterritorialización y otros son producidos y ca-
nalizados a través de una reterritorialización”.28 Al respecto Dovey
pregunta, ¿cómo y quién evalúa la alternativa de desterritorializa-
ción entre muchas otras opciones y sobre qué bases se realizan
estos juicios?29
Y, sobre la misma pregunta, el geógrafo David Harvey, proponen-
te de la ‘desterritorialización’, reconoció que existen “muchos casos
en los que las estrategias y cercamientos territoriales en el medio
urbano pueden convertirse en un vehículo para que la izquierda
política promueva su causa”.30 En el contexto nacional, Harvey
respondió afirmativamente a la pregunta de si el enfoque ‘territo-
rial’ abre una nueva perspectiva de acción al marxismo, agregando
que la subversión de la segregación social y de las clases sociales,
producto del capitalismo, “No se puede lograr sin movimientos so-
ciales fuertes, que estén enfocados en deconstruir el mundo que

25
Octavio Spíndola Zago, “Espacio, territorio y territorialidad: una aproximación
teórica a la frontera”, Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, vol.
61, núm. 228, 2016, p. 29, <[Link]
arttext&pid=S0185-19182016000300027>, consultado el 12 de abril de 2024.
26
Idem.
27
Idem.
Kim Dovey, Fluid City: Transforming Melbourne’s Urban Waterfront, Sydney, Australia,
28

University of New South Wales Press, 2005, pp. 22-23 [traducción de la autora].
29
Idem.
30
David Harvey, Ciudades rebeldes: del derecho de la ciudad a la revolución urbana,
Juanmari Madariaga (trad.), Madrid, España, Akal, 2013, p. 124.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 164
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

los rodea y proponer una idea nueva.”31 Pero, sobre lo que cons-
tituye esa clase social y obrera, “Hoy no está claro qué significa”,
admite Harvey.32
Por su parte, en el artículo titulado “Del mito de la desterrito-
rialización a la multiterritorialidad”, Rogério Haesbaert examina la
‘exageración’ de la desterritorialización y cuestiona la falta de defini-
ción del ‘territorio’ que se trata de desdibujar. La ‘multiterritorialidad’
(su propuesta) sería el resultado de, entre otros propósitos, destruir
la división política-administrativa existente, la que estaría “marcada
por una tradición muy fuerte del concepto de territorio como te-
rritorio del Estado moderno (de aquí la fuerza del discurso de la
desterritorialización como ‘fin de las fronteras’)”, afirma.33
Tres aspectos del análisis de Haesbaert son significantes para
entender estos procesos. Primero, a modo de crítica, él señala
que en el intento de desterritorializar no se manifiesta explícitamen-
te el tipo de territorio a intervenir, los que define como: territorio
económico, político (perteneciente al Estado moderno), y cultural
y filosófico. Segundo, afirma que los territorios dependen de un
sustento material, “una conexión con la tierra, con lo concreto”.34
Tercero, asevera que la desterritorialización, ya sea explícita o
implícita (como en el caso en Chile), implica siempre la creación
de ‘nuevos territorios’, con sus objetivos y deslindes.
Si bien en Chile no se reconoce explícitamente la intención de
desterritorialización urbana, o la creación de nuevos territorios que
desafían la división política-administrativa —aunque se insinúa,
por ejemplo, en la ‘plurinacionalidad’,35 y ‘territorios indígenas de
Wallmapu’ (prescindiendo de las comunas, zonas, región, pueblos
o sectores físicamente definidos)—.36

31
David Harvey, “Entrevista a David Harvey, geógrafo inglés: “Para erradicar las
distinciones de clase hay que reorganizar la ciudad”,” entrevistado por Simón
Espinosa, 2014, <[Link]
geografo-ingles-para-erradicar-las-distinciones-de-clase-hay-que-reorganizar-la-
ciudad/>, consultado el 17 de abril de 2024 [cursivas de la autora].
32
Idem.
33
Rogério Haesbaert, op. cit., pp. 9-42.
34
Idem.
35
Objetivo expresado en la propuesta de nueva Constitución, la que fue rechazada
en el plebiscito del 4 de septiembre del 2022.
36
Términos usados en la Propuesta de Constitución Política de la República de Chile
del año 2022, rechazada por los ciudadanos. Convención Constitucional, Propuesta
Constitución Política de la República de Chile, Santiago, Chile, Biblioteca Pública
Digital, 2022, <[Link]
la-republica-de-chile-descarga-libre-00512572>, consultado el 11 de diciembre de
2023.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 165
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Desde la academia a los ministerios:


ejemplos de desterritorialización

Ejemplos del inadecuado empleo del término ‘territorio’ y su so-


breúso sobran. Sólo basta escuchar a las autoridades políticas,
dirigentes sociales o estudiantiles, las conferencias, las conver-
saciones cotidianas, en las noticias y entrevistas —tanto los en-
trevistadores como los entrevistados—, su sobreúso no distingue
barreras sociales, ni educacionales y es simplemente tendencia.
En el marco político, es revelador revisar los programas de gobier-
no chileno desde el año 2000 al 2018. El programa del expresidente
Ricardo Lagos (2000-2006) tiene 1 mención del término ‘territorio’, el
de la expresidente Michele Bachelet (2006-2010), también de orien-
tación marxista, 12 menciones, seguido del expresidente Sebastián
Piñera (2010-2014) con 9 menciones, y el segundo gobierno de
Michelle Bachelet (2014-2018) con 52 menciones.37 A partir de este
precedente, y mi experiencia como académica, sugiero que el uso y
sobreúso del término ‘territorio’, complementado con ‘interdisciplina’
y sus variantes, comienzan a introducirse en las universidades públi-
cas a fines del primer gobierno de Michele Bachelet.

La academia y el urbanismo

El sustento marxista del uso de ‘territorio’ se corrobora en la siguiente


aserción, “todos los geógrafos que hoy utilizan el concepto de terri-
torio, aún aquellos que no son (o no son más) marxistas, deben
mucho a la crítica marxista”.38 Afirma Saquet que la influencia de
Deleuze y Guattari “marcará profundamente estudios territoriales
en varios países (como Brasil), especialmente en lo que se refiere
al proceso de des-re-territorialización”.39 Por su parte, Calvo Ortega
propone una ‘educación autónoma’ que responda a la necesidad de
‘flexibilizar el territorio’ en una ‘democracia de base no regulada’ por
la industria y el comercio.40
El sobreúso del término ‘territorio’, e ‘interdisciplina’, impregna
los estudios de arquitectura y el urbanismo, con sociología y an-
tropología. Se promueve y consolida en los programas curriculares
de las ciencias sociales, en los posgrados y conferencias. En ese

37
Los programas de gobierno se encuentran en: <[Link]
busqueda?texto=programa%20de%20gobierno&dc_source=Cat%C3%A1logo%20
Bibliogr%C3%A1fico&npagina=1&orden_por=1&orden_ad=desc&tipo_recurso=>,
consultado el 19 de agosto de 2024.
38
Marcos Aurelio Saquet, op. cit., p. 10.
39
Ibidem, p. 54.
40
Francesc Calvo Ortega, op. cit., p. 144.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 166
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

marco, se devalúa el urbanismo (que siempre ha sido ‘humano’), y


con ello sus avances, contribución al desarrollo del país, identidad,
evolución conceptual, y su desarrollo histórico plasmado en los es-
tudios de, por ejemplo, Raúl Irarrázabal (2017), Patricio Basáez y
Jaime Daroch (2009).41
Desde una mirada marxista de la disciplina, Jean Pierre Garnier
afirmó que existiría un carácter ideológico, capitalista y burgués en la
noción de “lo urbano”.42 Una retórica que, con escaza contribución tan-
gible al urbanismo, no admite que “el capitalismo no es algo externo
a nosotros”.43 Estas aproximaciones teóricas son de tal envergadura,
que demandan un conocimiento verdaderamente práctico, y que a
falta de una práctica real, como diría Scruton, “las creencias traicionan
el conocimiento”.44 Por su transcendencia, la influencia de estas teo-
rías en la Educación merece un estudio propio.
Para ilustrar el deterioro cognitivo que genera el mal uso del tér-
mino ‘territorio’, citaré sólo uno de entre los muchos ejemplos que
como académica veo a diario:
Absolutamente todos los estudiantes a quienes he guiado en
sus seminarios y proyectos de título usan el término ‘territorio’
para referirse a lugares diversos (en cuanto a escala, uso, ubica-
ción, clima, historia), lugares que tienen denominaciones precisas,
las que son evadidas e ignoradas bajo su alero. Ha llegado a tal
el absurdo que, durante un examen de título (arquitectura), un es-
tudiante mostró a la comisión evaluadora una superficie de unos
4 m2 entre dos viviendas y lo llamó territorio.

41
Raúl Irarrázabal C., Fundamentos de la ciudad y del campo ideales, Raúl Irarrázabal
C. (ed.), 3 vols., vol. I, Plan para Chile, Santiago, Chile, Ediciones UC, 2017; Patricio
Basáez Yau, Jaime Daroch Núñes, y Constantino Mawromatis Pazderka, Las
zonas típicas de la comuna de Santiago: patrimonio arquitectónico y urbano de la
capital de Chile, Santiago, Chile, fau, Universidad de Chile, 2009; véase también,
Beatriz Maturana, «Emblematic residential projects that transformed Santiago,”
en Véronique Hours y Fabien Mauduit (eds.), Chile: Architectural Guide, Berlin,
Alemania, DOM publishers, 2016; Beatriz Maturana, Anthony McInneny y Marcelo
Bravo, “Urban Transformations in the Culture of Santiago’s Barrios”, Open House
International, vol. 44, núm. 4, 2019.
42
Jean Pierre Garnier y María Masip, “Planificación urbana y neocapitalismo”,
Geocrítica, Cuadernos Críticos de Geografía Urbana, vol. 1, núm. 6, 1976, p. 7.
También en Facundo Cruz, “La urbanización capitalista. Un recorrido histórico
a partir de la producción y circulación del libro de Christian Topalov”, Estudios
demográficos y urbanos, vol. 37, núm. 3, 2022.
43
Patricio Landaeta Mardones, “Perspectivas de la “ecosofía” de Félix Guattari:
el vitalismo de la “ecología transversal maquínica””, Vitalismo filosófico y la crítica a
la axiomática capitalista en el pensamiento de Deleuze, José Ezcurdia (ed.), México,
Universidad Nacional Autónoma de México, 2021, p. 97.
44
Roger Scruton, “The Significance of Common Culture”, Philosophy, vol. 54, núm.
207, 1979, p. 55, [Link] [traducción de la autora].

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 167
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

El 26 de octubre de 2023, en la Universidad de Chile se realizó un


taller denominado “Pensar el territorio desde el quehacer universi-
tario”. El taller, organizado por la Dirección de Innovación, la Unidad
de Transdisciplina y el Núcleo de Investigación en Interdisciplina y
Transdisciplina para la Educación Superior tuvo una duración pre-
sencial de 2 horas, usó una metodología de metálogo, y convocó a
un grupo de 36 académicos y 7 coordinadores.45 En el documento
de presentación del taller se lee:

[…] se ha evidenciado que el uso del concepto de territorio ha tenido


un auge importante en los últimos años, tanto en la investigación
académica como en la formulación de políticas públicas, la dis-
cusión a propósito de gobernanza y gestión de recursos, y en el
debate constitucional.46

Sobre el protagonismo que tuvo el ‘territorio’ en las dos recientes


propuestas constitucionales del 2022 y 2023 (Figura 3), ambas re-
chazadas en favor de la actual Constitución de 1980,47 se revisa este
punto bajo el encabezado Recientes propuestas Constitucionales.

Figura 3. Elaboración propia


a partir de la cubierta del
documento y de la introducción
al mismo.
Fuente: página web Vicerrectoría
De Investigación Y Desarrollo
(vid), Universidad de Chile,
Pensando el territorio desde el
quehacer universitario, Santiago,
Chile, 2024, <[Link]
dam/jcr:7938d3c0-4477-4fa2-
a2f2-9efba4620ea1/Informe%20
metalogo%20consolidado%20
[Link]>, consultado el 29 de
julio de 2024.

45
Mi crítica no va dirigida a la Universidad, de la que me siento orgullosa de
pertenecer, sino a las actuales tendencias ideológicas que dañan su cometido.
46
Tanto éste como todos los documentos referidos, están disponibles si así se
requiere.
47
Constitución vigente de 1980 y actualizada en el 2005.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 168
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Tanto en la reunión general introductoria, como en la discusión


grupal, de forma abreviada presenté las mismas interrogantes que
planteo en este documento, substanciadas con hechos concretos,
que demostrarían las limitaciones que el término ‘territorio’ genera
cuando es aplicado a situaciones reales. La réplica general fue el si-
lencio, sin contrargumento que pudiera haber enriquecido el diálogo.
En respuesta a mi preocupación por la no inclusión de estos
cuestionamientos en el borrador del reporte, se afirma que “el pro-
pósito de este proceso no se levanta desde el uso preconcebido
sobre el concepto de ‘territorio’, si no que se orienta hacia la cons-
trucción de marcos conceptuales participativos, y fue trabajado
bajo una metodología específica”. Sobre el razonamiento que expu-
se en el taller, los organizadores declaran que ésta “fue clara, pero
minoritaria en relación con las demás posturas expresadas”.48 Cabe
destacar que no hubo otras posturas expresadas en relación con la
pertinencia o no del término ‘territorio’, más bien, el taller continuó
como previsto, asumiendo su validez como una verdad inamovi-
ble.49 Se reiteró también que “la idea es que sólo esté firmada por
quienes están de acuerdo con su contenido.”50
Así es como se construyen las ‘minorías’ silenciosas y se conso-
lida el ‘consenso’ hegemónico que contradice la misión educativa
y donde la ideología “no es meramente distinta al conocimiento,
es enemiga del conocimiento, una enfermedad implantada en el
cerebro humano que hace imposible distinguir verdaderas ideas
de las falsas.”51 Esto, en una Universidad que declara el “Pluralismo,
respeto a la diversidad, diálogo, tolerancia y libertad de conciencia,
libertad de cátedra, pensamiento y expresión” como sus valores y
principios orientadores.52

48
Las respuestas aquí citadas están contenidas en la comunicación por correo
electrónico entre de los días 12, 13 y 19 de diciembre de 2023 [cursivas de la
autora]. Dado que mi respuesta a los organizadores no fue compartida con el resto
de los participantes, informé que esta comunicación la haría pública.
49
El informe final consta de 36 páginas, y se hace una mención a mi contribución
en la nota al pie núm. 5. Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (vid), Universi-
dad de Chile, Núcleo de Investigación en Interdisciplina y Transdisciplina para la
Educación Superior, Pensando el territorio desde el quehacer universitario, Santiago,
Chile, 2024, <[Link]
Informe%20metalogo%20consolidado%[Link]>, consultado el 21 de marzo
de 2024.
50
Comunicación vía correo electrónico del 19 de diciembre, 2023 [cursivas de la
autora].
51
Roger Scruton, “The End of the University”, Ethics & Public Policy Center,
Washington, eua, 2015, [Link]
[traducción de la autora].
52
“Misión y visión estratégica de la Universidad de Chile”, Universidad de Chile,
<[Link] consultado el 23
de marzo de 2024 [cursivas de la autora].

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 169
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Territorio, ciudad y vivienda en las políticas públicas

Durante la presentación del Catastro Nacional de Campamentos


2022,53 el ministro Carlos Montes y su jefe de la División de Política
Habitacional de Chile, Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu),
se refirieron a los ‘territorios’, indistintamente de su escala, su ubi-
cación geográfica, las diversas necesidades de los habitantes, o de
si en estos lugares existían compromisos ministeriales específicos,
por ejemplo, en la construcción de viviendas e infraestructura.54
Allí, la encargada Nacional de Asentamientos Precarios (Minvu),
sin citar cifras, hizo una inusual referencia a los inmigrantes como
factor significativo en la marcada proliferación de los campamen-
tos, afirmando que muchos de estos inmigrantes provenían de otros
territorios, palabras que quedaron en un suspenso elocuente, a lo
que agregó, o sea “vienen de otros países”.55 En otro ejemplo referido
a la misma conferencia y tratado en una entrevista, se señaló:

[…] la priorización de los campamentos tiene que ver con criterios,


como la situación de riesgo en que se pueden encontrar, cuáles de
ellos se pueden radicar en los territorios en que están, por ello nos
gustaría colaborar para que se consolidaran en proyectos de urba-
nización, y otros son aquellos que debieran trasladarse y no están
en una situación de riesgo inminente, y por lo tanto van a perma-
necer en el territorio un tiempo más largo de lo que quisiéramos.56

En dicha entrevista, se utilizó el término territorio para referir-


se al lugar de emplazamiento de un campamento, una ocupación
ilegal o toma (con frecuencia ubicada en zonas de riesgo). En
ambas referencias sería pertinente y más preciso el uso del con-
cepto de lugar, ciudad, región, sector, zona o barrio, conceptos que
además ofrecen información respecto a la escala del campamento,

53
En Chile se utiliza el término ‘campamento’ (símil a villa miseria o favelas) para
referirse a grupo de más de ocho viviendas o cobijos precarios e informales,
autoconstruidos en terrenos que no son propios y que conforman un asentamiento
carente de servicios básicos tales como electricidad, alcantarillado y agua.
54
Ministerio de Vivienda y Urbanismo, “Minvu presenta el Catastro Nacional de
Campamentos 2022”, 25 de octubre de 2022, <[Link]
minvu-presenta-el-catastro-nacional-de-campamentos-2022/>, consultado el 19
de diciembre de 2023.
55
Idem.
56
Francisca Rose, “Informe del Ministerio de Vivienda revela la existencia de 28
campamentos en la región de Los Ríos”, Noticias Los Ríos (Región de Los Ríos),
2 de noviembre 2022, <[Link]
centro-de-aprendizaje-de-la-ust-valdivia-participo-en-conferencia-internacional/>,
consultado el 19 de diciembre de 2023.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 170
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

su ubicación específica, los servicios disponibles y, por ende, la


magnitud del problema a abordar. En su lugar se privilegió el uso
de territorio, ese que no tiene adjetivo relacional, o ‘apellido’ (como
pudiera ser el ‘territorio nacional’), ni definición, y que, por ende, ca-
rece de sentido de escala física y del carácter inherente al ‘lugar’
urbano, como definió Lewis Mumford.

Recientes propuestas constitucionales:


sobreúso de ‘territorio’ es político

Como ejemplo de la función política de este término, examinaré


brevemente la Constitución vigente (1980, actualizada en 2005),
y la impulsada por el actual gobierno del presidente Gabriel Boric,
propuesta en el 2022, la que preveía la ‘refundación’ del país (Figura
4).57 Para este propósito evito el juicio de valor de sus contenidos.

Figura 4. Con énfasis en los


cabildos y la “refundación de la
república” se anunciaban
las charlas organizadas por
quienes impulsaban una nueva
constitución para el 2022.
Fuente: Clacso, Charla El
proceso es el producto:
Cabildos constituyentes y la
refundación de la república,
2020, <[Link]
actividad/charla-el-proceso-
es-el-producto-cabildos-
constituyentes-y-la-refundacion-
de-la-republica/>, consultado el
27 de julio de 2024.

57
Se han realizado dos plebiscitos para reemplazar la Constitución vigente (1980,
actualizada en el 2005): la 1ª el 2022 y la 2ª el 2023. Ambas fueron rechazadas en
favor de la actual Constitución. Me enfoco en la propuesta del 2022 por ser la que
más radicalmente se distancia de la actual Constitución.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 171
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

La Constitución vigente tiene 137 páginas y en éstas existen 25


menciones del término territorio(s).58 Estas menciones se realizan
generalmente en el contexto de las tierras que pertenecen al país,
tales como ‘territorio nacional’, ‘territorio extranjero’, ‘ausentarse del
territorio’, ‘territorio de la República’, ‘territorio de su jurisdicción’, ‘te-
rritorio de la región’, ‘territorios denominados unidades vecinales’,
‘territorio comunal respectivo’, y ‘territorios especiales’ para los que
corresponden a isla de Pascua y al archipiélago Juan Fernández.
Se observa que en todos estos casos el territorio lleva un apellido
(contexto) y se circunscribe a bordes institucionalmente acorda-
dos y conocidos, como los son la República, la región, las unidades
vecinales, entre otras.
El texto propuesto de nueva constitución (nc), llevado a plebisci-
to y rechazado el 4 de septiembre del 2022, tiene 178 páginas y en
ellas hay 73 menciones del término territorio(s), los que se ilustran
en los siguientes ejemplos:

El derecho a la ciudad y al territorio es un derecho colectivo orien-


tado al bien común y se basa en el ejercicio pleno de los derechos
humanos en el territorio, en su gestión democrática y en la función
social y ecológica de la propiedad.59

Además del sobreúso del término, en este caso la mención


de la ‘ciudad’ tiene una base material específica reconocida. Sin
embargo, el ‘territorio’ no se define, no tiene apellido como sería el
‘territorio comunal’ y no se circunscribe a un lugar específico
del cual pudiéramos inferir una escala y sus límites, como lo sería el
‘territorio nacional’.
En la siguiente cita de la propuesta de nc, se usa ‘territorio’ para
expresar ideas que tienden a desdibujar la división política-adminis-
trativa, “Chile está conformado por entidades territoriales autóno-
mas y territorios especiales, en un marco de equidad y solidaridad,
preservando la unidad e integridad del Estado.”60 Nótese cómo en
las ‘entidades territoriales autónomas’, lo ‘territorial’ no agrega infor-
mación, al contrario, podría tratarse de una ong, o una fundación,
con o sin legitimidad ciudadana. Para mayor precisión y rigor podría

58
Biblioteca de Congreso Nacional de Chile (bcn), “Constitución Política de la Re-
pública de Chile,” , Decreto 100, Santiago, Chile, Biblioteca de Congreso Nacional
de Chile, Ministerio Secretaría General de la Presidencia 22 de septiembre 2005,
<[Link] consultado el 27 de
noviembre 2023.
59
Convención Constitucional, Propuesta Constitución Política de la República de
Chile, 22 [cursivas de la autora].
60
Ibidem, p. 6.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 172
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

referirse sólo a entidades autónomas, que no necesitan asidero


en lo material o físico.
En la cita a continuación, además del sobreúso, lo ‘territorial’ en
vez de esclarecer, genera confusión:

Es deber del Estado ordenar, planificar y gestionar los territorios, las ciu-
dades y los asentamientos humanos; así como establecer reglas de
uso y transformación del suelo, de acuerdo con el interés gene-
ral, la equidad territorial, sostenibilidad y accesibilidad universal.61

El territorio (ubicado antes de ciudad y asentamientos) sugiere


una escala regional. Éste se vuelve a mencionar como territorial,
pero no material (equidad), seguido de una referencia a la accesibi-
lidad universal, la que se emplea generalmente a escala de vivienda
o infraestructura urbana. El párrafo podría mejorar si la gestión de
‘los territorios’ fuera reemplazada por la gestión del país, las ciuda-
des y los asentamientos humanos, y por equidad nacional.
En el siguiente ejemplo se hace caso omiso de las divisiones
físicas político-administrativas conocidas y vigentes, tales como
regiones, provincias o comunas. Cabe preguntarse, ¿qué o quiénes
son las entidades territoriales? ¿Se referirá el texto al ‘desarrollo
armónico’ de las regiones?

La suficiencia financiera se determinará bajo criterios objetivos ta-


les como correspondencia entre competencias y recursos necesa-
rios para su cumplimiento, equilibrio presupuestario, coordinación,
no discriminación arbitraria entre entidades territoriales, igualdad
en las prestaciones sociales, desarrollo armónico de los territorios,
unidad, objetividad, razonabilidad, oportunidad y transparencia. 62

El uso inapropiado, la ambigüedad y el sobreúso del término ‘te-


rritorio’ bordea en lo absurdo, es premeditado y tiene consecuen-
cias contrarias a los intereses de los ciudadanos. Mal se puede
transparentar la gestión, planificar y exigir responsabilidad de las
autoridades, cuando las propuestas no tienen asidero en lugares
definidos por la normativa vigente y se omite la división política-
administrativa del país con toda su información inherente.

cndu: el Estado, el sector privado, profesional y la sociedad civil

Otro ejemplo significativo es el que involucra al Consejo Nacional de


Desarrollo Urbano (cndu), establecido en el año 2014 para entregar:

61
Ibidem, p. 22 [cursivas de la autora].
62
Ibidem, p. 83 [cursivas de la autora].

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 173
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

[…] una nueva expresión pública de la necesidad de erigir visiones


compartidas entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil,
para la construcción de ciudades más equitativas y justas, más de-
mocráticas y participativas, más dinámicas, prósperas e innovado-
ras. En resumen, ciudades más sustentables.63

En una entrevista realizada en marzo del 2022, el destacado


arquitecto y urbanista, y ex presidente del cndu, Sergio Baeriswyl,
expresaba su preocupación por el desconocimiento del sentido del
cndu, lo que traería como consecuencia la desconexión entre los
programas del gobierno actual y la Política Nacional de Desarrollo
Urbano vigente. Señalaba, además, que llamaba la atención que
la ciudad no se mencionara de forma explícita en el plan de emer-
gencia habitacional del gobierno.64
En la misma publicación, la presidente del directorio de la Fun-
dación Urbanismo Social,65 Pilar Goycoolea, insistió en la necesidad
de aumentar la representación de la sociedad civil y abogando por
propuestas mucho más vinculantes. Las sugerencias de Goycoolea
contradecían la función del cndu que, hasta entonces, tenía como
objetivo crear una visión urbana de mediano y largo plazos, en una
capacidad de carácter consultativo y asesor para los gobiernos.
No es casualidad que, desde el nombramiento del nuevo presi-
dente en septiembre 2023, el cndu pasó a llamarse Consejo Nacio-
nal de Desarrollo Territorial (cndt), prescindiendo así de lo urbanís-
tico y todo lo que el término conlleva, incluyendo la disciplina que
le dio forma. Por primera vez su presidente no es un arquitecto y
urbanista.
Se ha tratado de justificar el cambio de nombre afirmando que
el cndt “fusiona el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y el
Rural, combinando ambos mundos para una mejor planificación

63
Facultad de Arquitectura y Diseño, Universidad del Bio-Bío, “Dos académicos de
nuestra facultad presiden y componen el nuevo Consejo Nacional de Desarrollo
Urbano”, Farcodi, 26 de noviembre 2018, <[Link]
y-articulos/2018/11/26/dos-academicos-de-nuestra-facultad-presiden-y-
componen-el-nuevo-consejo-nacional-de-desarrollo-urbano/>, consultado el 16 de
noviembre de 2023.
64
Joaquín Riffo B., “Gobierno aún no nombra jefe de Consejo de Desarrollo
Urbano, y plan de emergencia habitacional de Montes avanza sin supervisión”,
Interferencia, Santiago, Chile, 15 de noviembre 2022, <[Link]
cl/ ar t iculo s / go b i er n o -au n -n o -n o m b ra-jefe-de-c on s ejo-de-des arrollo-
urbano-y-plan-de-emergencia>, consultado el 12 de noviembre de 2023.
65
ong hoy bajo sumario y desacreditada por el llamado ‘caso convenios’,
<[Link]
aparecen-transferencias-por-520-millones-y-300-millones-a-urbanismo-social/>,
consultado el 17 de diciembre 2023.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 174
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

territorial”.66 Sin embargo, esa justificación omite y menoscaba el


hecho de que el urbanismo de las áreas rurales es proyectación
urbana (en su debida escala y contexto geográfico y demográfi-
co) y que ésta se expresa en la proyectación rural de los pueblos,
asentamientos y caseríos, todos reconocidos en los instrumentos y
normativas vigentes. La omisión de lo urbano y la incorporación del
término ‘territorio’, no sólo desconoce el alcance y valor del urbanis-
mo, que en el sentido más tangible ha sido propulsor de, por ejemplo,
proveer con agua potable y alcantarillado a las localidades remotas
del país, país que con un 89.5% de la población viviendo en ciudades,
se posiciona entre los países más urbanizados del mundo.

A modo de conclusión

Respondiendo a un proceso natural y permanente de cambio, las


ideas evolucionan, algunos términos pueden encontrar su obso-
lescencia, otros, conservando su génesis, podrán ser enriquecidos
en el tiempo. Nuevos conceptos emergen para dar cuenta de na-
cientes procesos y para enriquecer el intercambio de ideas. Pero
eso no es lo que sucede con el sobreúso del término ‘territorio’.
Éste no enriquece, sino que reduce la especificidad y sofistica-
ción de la comunicación. Un sobreúso premeditado que, tal como
enunciado por David Harvey, se constituye como vehículo para la
promoción de una causa ideológica, cuando la imposición del en-
foque (in)material del territorio, manifestado por Saquet, demanda
una ‘postura política e ideológica’ marxista, por sobre los intereses
de las personas.
En Chile las teorías de ‘desterritorialización’, tienen un claro obje-
tivo, la ‘deconstrucción’ o destrucción de lo que la nación moderna
ha creado, para imponer cambios cuyos resultados desconocemos.
Estos objetivos ideológicos toman forma y se intentan consolidar
en las políticas públicas chilenas: sin reflexión, sin cuestionamiento
y sin consulta.
La desterritorialización urbana es un proceso que ignora y can-
cela los marcos políticos-administrativos del país y que falto de
historia, identidad y sin límites definidos, lo prepara para su decons-
trucción y lo conduce a la ‘multiterritorialidad’, su objetivo último.
En el sobreúso y la resultante degradación del término ‘territorio’
deliberadamente se ocultan, ignoran y deslegitiman los logros

66
Consejo Nacional de Desarrollo Territorial (cndt), “Gobierno presenta nuevo Con-
sejo Nacional de Desarrollo Territorial y a su presidenta quien liderará trabajo integral
de planificación urbana y rural,” cndt, 12 de septiembre 2023, <[Link]
cl/gobierno-presenta-nuevo-consejo-nacional-de-desarrollo-territorial-y-a-
su-presidenta-quien-liderara-trabajo-integral-de-planificacion-urbana-y-rural/>,
consultado el 17 de diciembre de 2023.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 175
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

urbanísticos alcanzados por Chile desde su fundación: el barrio, la


ciudad, la región, el país, la historia, identidad, patrimonio, infraes-
tructura, industria, la cultura y sus habitantes. Así se desdibujan
las responsabilidades de las autoridades electas para administrar
esos lugares, permitiendo que realicen promesas sobre ‘territorios’
sin ley, sin forma, sin dimensiones, sin población cuantificable, por
ende, sin compromiso.
El objetivo de ‘desterritorialización urbana’ del país a través
del sobreúso y desvirtuación del término ‘territorio’ se manifiesta de
manera contundente y deliberada en los actuales programas de go-
bierno; en la educación que reduce el vocabulario y la crítica, con
ello la sofisticación del pensamiento —cuando las palabras que
debieran ayudar a precisar e iluminar sobre alguna materia, ocultan
y reducen la capacidad de trasmitir ideas—; en una educación ideo-
logizada; en la injerencia y promoción de una nueva constitución
que conllevaba el objetivo ideológico refundacional del país; en po-
líticas públicas que afectan la vivienda y la ciudad; y en la mutación
del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, hoy denominado Con-
sejo Nacional de Desarrollo Territorial.
Es aquí cuando el ‘desarrollo armónico’ se impugna en favor del
simplismo dicotómico de la ‘lucha de clases’ y ‘las bondades de la
civilización’, descritas por Mumford, no se multiplican ni se repli-
can, si no se desdibujan y desvanecen; donde aplica lo opuesto a lo
expresado por Sanhueza sobre la obra de Steffen y nos reintroduci-
mos al “territorio de lo mítico” para descartar lo realizable.
La ideología imperante, que domina todos los ámbitos de la
sociedad, desincentiva la oportunidad para diálogos que pudieran
ayudar a elucidar éste y otros temas, y que de alguna forma pudie-
ran cuestionar el quehacer actual. Y, porque el lenguaje es omni-
presente, por descuido todos somos susceptibles a ser capturados
en ese ‘territorio’ y repetir el sinsentido, o ser cancelados.
Puede que existan otros y quizás más elocuentes ejemplos que
ilustren la desterritorialización urbana aquí discutida, y por lo mis-
mo, considero que esta es una exploración en progreso, la que es-
pero contribuya a identificar los ‘mecanismos para la manipulación
de la realidad’ advertidas por Phillip K. Dick, donde la desterritoria-
lización urbana es premeditada, es ideológica, es política y tiene
serias consecuencias para los ciudadanos.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 176
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Referencias

Biblioteca de Congreso Nacional de Chile (bcn)


2005 Constitución Política de la República de Chile, Decreto
100, Santiago, Chile, Biblioteca de Congreso Nacional de
Chile, Ministerio Secretaría General de la Presidencia, 22
de septiembre, <[Link]
Norma=242302>, consultado el 27 de noviembre 2023.

Basáez Yau, Patricio, Jaime Daroch Núñes y Constantino Mawromatis


Pazderka
2009 Las zonas típicas de la comuna de Santiago: patrimonio
arquitectónico y urbano de la capital de Chile, Santiago,
Chile, fau, Universidad de Chile.

Benegas Lynch, Alberto


2001 “Una introducción al “lenguaje” posmoderno”, Estudios Pú-
blicos, núm. 83, Santiago, Chile, p. 200, <[Link]
[Link]/[Link]/cep/article/view/834/1514>,
consultado el 15 de abril de 2024.

Calvo Ortega, Francesc


2012 Escuela, espacio, poder. Estudios sobre educación y territorio,
Barcelona, España, Universitat Oberta de Catalunya
(repr., Digitalia), p. 75, [Link]
com/a/20132.

Consejo Nacional de Desarrollo Territorial (cndt)


2023 “Gobierno presenta nuevo Consejo Nacional de Desarrollo
Territorial y a su presidenta quien liderará trabajo integral
de planificación urbana y rural,” cndt, 12 de septiembre,
<[Link]
nacional-de-desarrollo-territorial-y-a-su-presidenta-quien-
liderara-trabajo-integral-de-planificacion-urbana-y-rural/>,
consultado el 17 de diciembre de 2023.

Convención Constitucional
2022 Propuesta Constitución Política de la República de Chile,
Santiago, Chile, Biblioteca Pública Digital, <[Link]
[Link]/info/propuesta-constitucion-politica-de-la-
republica-de-chile-descarga-libre-00512572>, consultado
el 11 de diciembre de 2023.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 177
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Cruz, Facundo
2022 “La urbanización capitalista. Un recorrido histórico a par-
tir de la producción y circulación del libro de Christian
Topalov”, Estudios demográficos y urbanos, vol. 37, núm. 3,
[Link]
php/edu/article/view/2066/2456.

Dick, Philip K.
1996 The shifting realities of Philip K. Dick: Selected literary and
philosophical writings, Lawrence Sutin (ed.), Nueva York,
eua, Vintage Books.

Dovey, Kim
2005 Fluid City: Transforming Melbourne’s Urban Waterfront,
Sydney, Australia, University of New South Wales Press
[traducción de la autora].

Fisk, Robert
2011 “The never-ending war against cliché and jargon”, The Inde-
pendent, 11 de octubre, <[Link]
voices/commentators/fisk/robert-fisk-the-neverending-
[Link]>, consul-
tado el 7 de noviembre de 2023.

Garnier, Jean Pierre y María Masip


1976 “Planificación urbana y neocapitalismo”, Geocrítica, Cua-
dernos Críticos de Geografía Urbana, vol. 1, núm. 6.

Haesbaert, Rogério
2013 “Del mito de la desterritorialización a la multiterritoria-
lidad”, Cultura y representaciones sociales, vol. 8, núm.
15, disponible en: [Link]
script=sci_arttext&pid=S2007-81102013000200001&lng=
es&nrm=iso.

Harvey, David
2013 Ciudades rebeldes: del derecho de la ciudad a la revolución
urbana, Juanmari Madariaga (trad.), Madrid, España, Akal.

2014 “Entrevista a David Harvey, geógrafo inglés: “Para erradicar


las distinciones de clase hay que reorganizar la ciudad”,”
entrevistado por Simón Espinosa, <[Link]
cl/2014/10/24/entrevista-david-harvey-geografo-
ingles-para-erradicar-las-distinciones-de-clase-hay-que-
reorganizar-la-ciudad/>, consultado el 17 de abril de 2024.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 178
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Instituto Nacional De Estadísticas (ine)


2009 Retratos de nuestra identidad: Los Censos de Población
en Chile y su evolución histórica hacia el Bicentenario, ine
Comisión Bicentenario Chile 2010, Santiago, Chile.

Irarrázabal C., Raúl


2017 Fundamentos de la ciudad y del campo ideales, Raúl Irarrá-
zabal C. (ed.), 3 vols., vol. I, Plan para Chile, Santiago, Chile,
Ediciones uc.

Landaeta Mardones, Patricio


2021 “Perspectivas de la “ecosofía” de Félix Guattari: el vitalismo
de la “ecología transversal maquínica””, Vitalismo filosófico
y la crítica a la axiomática capitalista en el pensamiento de
Deleuze, José Ezcurdia (ed.), México, Universidad Nacional
Autónoma de México.

Maturana, Beatriz
2016 “Emblematic residential projects that transformed San-
tiago,” en Véronique Hours y Fabien Mauduit (eds.), Chile:
Architectural Guide, Berlin, Alemania, DOM publishers.

Maturana, Beatriz, Anthony Mcinneny y Marcelo Bravo


2019 “Urban Transformations in the Culture of Santiago’s
Barrios”, Open House International, vol. 44, núm. 4.

Merbilháa, Magdalena
2018 “Mentes educadas. ¿Cómo las herramientas cognitivas
dan forma a nuestro entendimiento?”, Revista de Historia
y Geografía, núm. 38, Santiago, Chile, Universidad Católica
Silva Henríquez.

Ministerio de Vivienda y Urbanismo (minvu)


2022 “Minvu presenta el Catastro Nacional de Campamentos
2022”, 25 de octubre, <[Link]
minvu-presenta-el-catastro-nacional-de-campamentos-
2022/>, consultado el 19 de diciembre de 2023.

Mumford, Lewis
1946 The Culture of Cities, Londres, Secker & Warburg, 1938, repr.

Prado González, Marcelo


2020 Documento de trabajo sobre las limitaciones del concepto
“territorio” en la planificación para el desarrollo de la Agen-
da 2030, Cepal, [Link]

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 179
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

tes/default/files/2020-06/Documento%20Concepto%20
[Link], consultado el 21 de febrero de 2024.

Riffo B., Joaquín


2022 “Gobierno aún no nombra jefe de Consejo de Desarrollo
Urbano, y plan de emergencia habitacional de Montes
avanza sin supervisión”, Interferencia, Santiago, Chi-
le, 15 de noviembre, <[Link]
gobierno-aun-no-nombra-jefe-de-consejo-de-desarrollo
-urbano-y-plan-de-emergencia>, consultado el 12 de
noviembre de 2023.

Rose, Francisca
2022 “Informe del Ministerio de Vivienda revela la existencia de
28 campamentos en la región de Los Ríos”, Noticias Los
Ríos (Región de Los Ríos), 2 de noviembre, <[Link]
[Link]/2022/11/01/academica-del-
centro-de-aprendizaje-de-la-ust-valdivia-participo-en-
conferencia-internacional/>, consultado el 19 de diciembre
de 2023.

Saquet, Marcos Aurelio


2013 “El Desarrollo en una Perspectiva Territorial Multidimensio-
nal”, Revista Movimentos Sociais e Dinâmicas Espaciais,
vol. 2, núm. 1, [Link]
codigo=5842560.

2019 Enfoques y concepciones de territorio, Bogotá, Colombia,


Editorial UD, repr. Digitalia, p. 23, [Link]
[Link]/a/125272.

Scruton, Roger
2015 “The End of the University”, Ethics & Public Policy Center,
Washington, eua, [Link]
the-university/.

Scruton, R.
1979 “The Significance of Common Culture”, Philosophy, vol. 54,
núm. 207, [Link]

Spíndola Zago, Octavio


2016 “Espacio, territorio y territorialidad: una aproximación teó-
rica a la frontera”, Revista Mexicana de Ciencias Políticas y
Sociales,vol.61,núm.228,<[Link]
php?script=sci_arttext&pid=S0185-19182016000300027>,
consultado el 12 de abril de 2024.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 180
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Steffen, Hans
2010 Viajes de exploración y estudio en la Patagonia Occidental
1892-1902, Rafael Sagredo Baeza (ed.), vol. I, Santiago de
Chile, Cámara Chilena de la Construcción, <[Link]
[Link]/visor/BND:355669>.

Universidad de Chile
s/f “Misión y visión estratégica de la Universidad de Chile”,
Universidad de Chile, <[Link]
institucionalidad/mision-y-vision>, consultado el 23 de
marzo de 2024.

Universidad Del Bío-Bío


2018 “Dos académicos de nuestra facultad presiden y compo-
nen el nuevo Consejo Nacional de Desarrollo Urbano”, Fa-
cultad de Arquitectura y Diseño, Farcodi, 26 de noviembre,
<[Link] tajes-y-ar ticulos
/2018/11/26/dos-academicos-de-nuestra-facultad-
presiden-y-componen-el-nuevo-consejo-nacional-de-
desarrollo-urbano/>, consultado el 16 de noviembre de 2023.

Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la Universidad de


Chile, Núcleo de Investigación en Interdisciplina y Transdisciplina
para la Educación Superior
2024 Pensando el territorio desde el quehacer universitario.
Santiago, Chile, [Link]
4fa2-a2f2-9efba4620ea1/Informe%20metalogo%20
consolidado%[Link], consultado el 21 de marzo de
2024.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 181
SOBREÚSO DEL TÉRMINO ‘TERRITORIO’ COMO MECANISMO PARA LA DESTERRITORIALIZACIÓN URBANA

Beatriz Maturana Cossio


Facultad de Arquitectura y Urbanismo
Universidad de Chile
maturana@[Link]
[Link]

Profesora Asociada del Instituto de Historia y Patrimonio, fau, Uni-


versidad de Chile, donde realiza docencia, investigación y asesoría
en temas de urbanismo, vivienda y educación. Obtuvo su título de
arquitecto, magister y doctorado (PhD) en Australia, donde trabajó
en el sector público y privado y en las Universidades de Melbourne,
rmit y Monash. Invitada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo
a contribuir al Diálogo Nacional por la Vivienda y la Ciudad (2021),
como jurado en uia Award on Innovation in Architectural Education
(2019) y Land Art Generator Initiative (2018). Miembro del comité
ejecutivo de la Association of Pacific Rim Universities (apru, 2017-
2023) y actual miembro del comité editorial del ijar, Reino Unido.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 157-182 182
DOCUMENTA

Proyecto de Monumento a Carlos Lazo


en cu, 1955

L
a sección Documenta, dentro del dossier “Intervención: lu- Elisa Drago Quaglia
gares vivos en transformación”, ofrece un expediente inédi- Universidad Nacional
to que se encuentra dentro del fondo documental de Augus- Autónoma de México
to Pérez Palacios, en el Acervo de Arquitectura Mexicana de
la fa/unam ([Link] [Link]
Se trata de seis diapositivas que registran un proyecto monumen- fa.2007252Xp.2024.15.30.90223
tal con la cabeza de Carlos Lazo que estaría adosada a una de las
laderas de la colada volcánica que contienen la joya sobre la cual
se construyó el Estadio Universitario, autoría de Augusto Pérez Pala-
cios, Raúl Salinas Moro y Jorge Bravo.
Particularmente interesante es la primera diapositiva que cons-
ta de tres croquis y cinco fotografías, fechadas en diciembre de
1955. Los croquis muestran la ubicación de la cabeza monumen-
tal al sur del Estadio, en donde actualmente se ubica el Centro de
Estudios del Deporte, entre los estacionamientos E-6 y E-7, y su
integración al terreno por medio de la inserción de la cabeza monu-
mental incrustada en la escarpada al sur, aprovechando una mese-
ta formada en las paredes. Para la talla del rostro se propusieron
3 soluciones: labrado directo sobre la piedra, el careo de la piedra
y chapeo con piedra volcánica, y el vaciado de concreto moldeado
sobre la piedra. Las dimensiones previstas eran de entre 6 y 7 me-
tros. De dimensiones monumentales también se previó una placa
conmemorativa con la leyenda:

Carlos Lazo
Los técnicos colaboradores
Los contratistas y obreros mexicanos
MCMLVI (1956).

No se encontraron registros de las razones por las cuales no


se continuó la ejecución del monumento, pero se puede especular
sobre algunas posibilidades: la primera sería la escala y el alarde
heroico no habrán contado con la simpatía del gobierno en turno, ya
que movería el foco de atención y competiría contra la imagen del
presidente benefactor, cuyo monumento estatuario se levantó a un
costado de la torre de Rectoría —y dinamitado algunos años des-
pués—. La segunda, relacionada con la fecha en diciembre de 1955,
nos indica que Carlos Lazo Barreiro ya había fallecido y se trataría Este trabajo está amparado por
de una especie de cenotafio, lo cual sería inadecuado para el sitio. una licencia Creative Commons
Una tercera posibilidad está relacionada con la falta de recursos Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15


14 • núm. 30
27 • México • unam • diciembre
junio-noviembre
2024 -2023
mayo• 2025
pp. 106-111
• pp. 183-188 183
ya que estos debían de ser destinados hacia la construcción de las
instalaciones que, para 1955 y a pesar de haber sido inaugurada la
cu en 1952 y su mudanza había comenzado en 1954, estaba lejos
de estar concluida y todas las escuelas ubicadas en su nueva sede.
Las perspectivas y trazos técnicos de la propuesta, junto con
las fotografías del sitio muestran que la ejecución estaba en curso
y en estado avanzado: los movimientos de tierra, el trazo de cami-
no, las escaleras y el fondo del espejo de agua son reconocibles y
permanecen como testigos disruptivos en el entorno del Pedregal
de otro proyecto inconcluso para la cu.

Diapositiva 1: Croquis y fotografías de Monumento a Carlos Lazo y su emplazamiento, ca. 1955.


Fuente: Proyecto de Monumento a Carlos Lazo en cu, Estadio Olímpico Universitario, Fondo Augusto Pérez
Palacios, expediente 93, Acervo de Arquitectura Mexicana, Facultad de Arquitectura, unam, 1950-1956.

Tercera época • vol. 15


14 • núm. 30
27 • México • unam • diciembre
junio-noviembre
2024 -2023
mayo• 2025
pp. 106-111
• pp. 183-188 184
Diapositiva 2: Croquis de Monumento a Carlos Lazo y su emplazamiento, ca. 1955.
Fuente: Proyecto de Monumento a Carlos Lazo en cu, Estadio Olímpico Universitario, Fondo Augusto Pérez
Palacios, expediente 93, Acervo de Arquitectura Mexicana, Facultad de Arquitectura, unam, 1950-1956.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 183-188 185
Diapositiva 3: Plano de Monumento a Carlos Lazo, ca. 1955.
Fuente: Proyecto de Monumento a Carlos Lazo en cu, Estadio Olímpico Universitario, Fondo Augusto Pérez
Palacios, expediente 93, Acervo de Arquitectura Mexicana, Facultad de Arquitectura, unam, 1950-1956.

Tercera época • vol. 15


14 • núm. 30
27 • México • unam • diciembre
junio-noviembre
2024 -2023
mayo• 2025
pp. 106-111
• pp. 183-188 186
Diapositiva 4: Maqueta de Monumento a Carlos Lazo, ca. 1955.
Fuente: Proyecto de Monumento a Carlos Lazo en cu, Estadio Olímpico Universitario, Fondo Augusto Pérez Palacios,
expediente 93, Acervo de Arquitectura Mexicana, Facultad de Arquitectura, unam, 1950-1956.

Tercera época • vol. 15


14 • núm. 30
27 • México • unam • diciembre
junio-noviembre
2024 -2023
mayo• 2025
pp. 106-111
• pp. 183-188 187
Diapositiva 5: Vista de avenida de los Insurgentes, ca. 1955.
Fuente: Proyecto de Monumento a Carlos Lazo en cu, Estadio Olímpico
Universitario, Fondo Augusto Pérez Palacios, expediente 93, Acervo de
Arquitectura Mexicana, Facultad de Arquitectura, unam, 1950-1956.

Diapositiva 6: Vista parcial de la Unidad de Habitación para Estudiantes, ca. 1955.


Fuente: Proyecto de Monumento a Carlos Lazo en cu, Estadio Olímpico
Universitario, Fondo Augusto Pérez Palacios, expediente 93, Acervo de
Arquitectura Mexicana, Facultad de Arquitectura, unam, 1950-1956.

Tercera época • vol. 15


14 • núm. 30
27 • México • unam • diciembre
junio-noviembre
2024 -2023
mayo• 2025
pp. 106-111
• pp. 183-188 188
ARTÍCULOS
DE INVESTIGACIÓN

Desde el Flux: Estrategias proyectuales


de Franz Beer Chaverri, 1982-1994*
From the Flux: Project strategies of Franz Beer Chaverri,
1982-1994

Resumen Natalia Solano Meza


Universidad de Costa Rica
En 1982, el arquitecto costarricense Franz Beer asumió la dirección
del estudio de arquitectura Icesa y del taller Flux, un curso de diseño Jeremy Salazar
arquitectónico en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de University of Notre Dame
Costa Rica, desde donde participó en la transformación de la disci-
plina desde 1980. Este ensayo examina los intercambios entre su Fecha de recepción:
producción arquitectónica y labor académica entre 1982 y 1994, con 22 de agosto de 2024
base en entrevistas a Beer y análisis de fuentes documentales. Se
propone que la tensión entre aspiración científica y experimentación Fecha de aceptación:
formal en su obra resultó en una estrategia proyectual alternativa a 14 de octubre de 2024
los métodos de diseño influenciados por el Movimiento Moderno en
Costa Rica. [Link]
fa.2007252Xp.2024.15.30.90224
Palabras clave: Estrategia proyectual, Métodos de diseño, Taller de
diseño Flux, Franz Beer, Movimiento Moderno.

Abstract

In 1982, the Costa Rican architect Franz Beer took over the direction of
the architectural firm Icesa, and of the Flux workshop, an architectural
design course offered at the School of Architecture of the University
of Costa Rica, from where he participated in the transformation of the
discipline, as of 1980. This essay examines the exchanges between
his architectural production and his academic work, between 1982
and 1994, and is based on interviews with Beer, along with the analysis
of documentary sources. It is proposed that the tension in his work,
between scientific aspiration and formal experimentation, resulted
in an alternative design strategy to those of the design methods
influenced by the Modern Movement in Costa Rica.

Keywords: Design strategy, design methods, Flux design workshop,


Franz Beer, Modern Movement.

Este trabajo está amparado por


* Este artículo se desarrolló gracias al “Fondo de apoyo para trabajos finales de gradua-
ción para el año 2020”, otorgado por la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad una licencia Creative Commons
de Costa Rica. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 189
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

E
ste artículo examina los intercambios entre la práctica pro-
fesional y la labor académica del arquitecto costarricense
Franz Beer Chaverri (1937-) entre 1982 y 1994. En 1982, Beer
asumió la dirección de la firma Ingeniería Ciudad Espacio y
Arquitectura (Icesa) y formuló el taller de diseño Flux en la Escuela
de Arquitectura (eaq) de la Universidad de Costa Rica (ucr), siendo
estos los eventos que marcan el comienzo de nuestro estudio. En
1994, Beer dictó la conferencia titulada “Configurando una arquitec-
tura costarricense” durante el II Congreso Costarricense de Arqui-
tectos, donde reflexionó acerca de algunos aspectos presentes en
su obra.1 En ella abordó temas como el auge y crisis del Movimiento
Moderno, la postindustrialización y los métodos de diseño alterna-
tivos surgidos a raíz de esta última. Esta intervención cerró un ciclo
en su trayectoria, delimitando así el periodo de análisis.
Como señala Ofelia Sanou, Beer es parte de una generación que
impulsó transformaciones de alto impacto para la práctica de la ar-
quitectura en Costa Rica.2 Fue uno de los arquitectos que formó a
las primeras personas profesionales en la eaq, fundada en 1971 y
única escuela de arquitectura del país en ese momento. Con ellos,
compartió el interés por la experimentación con materiales y for-
mas. Sin embargo, se diferenció por la forma en la que desarrolló un
método de trabajo basado en la geometría de campo.3
Siendo así, el objetivo de nuestra exploración es entender cómo
las interacciones entre su quehacer docente y su práctica de pro-
yecto resultaron en lo que llamaremos una estrategia proyectual.4
El término se utiliza dentro de nuestra investigación para describir
el proceso de diseño metódico desarrollado por Beer; éste se sus-
tenta en la configuración estratégica y planificada de los elementos
arquitectónicos sobre un sistema de proyecciones geométricas. La
noción de estrategia proyectual sirve, a su vez, como herramienta de

1
Franz Beer, “Configurando una arquitectura costarricense”, en Colección personal
de Franz Beer, San José, Costa Rica, 14 de marzo de 1994, p.7.
2
Ofelia Sanou, “La arquitectura”, en Eugenio Rodríguez (ed.), Costa Rica en el siglo
xx, San José, Costa Rica, Editorial Universidad Estatal a Distancia, 2004, p. 262.
3
Aunque figuras que influencian a Beer, como Frank Lloyd Wright y Mario Botta,
usan la geometría como herramienta proyectual, en este caso nos concentramos
en la particularidad del caso partiendo de cómo el arquitecto reflexiona acerca
de su experiencia usando la geometría de campo, entendida como un campo
diferenciado de la arquitectura y con sus propias limitaciones. Véase: Robin Evans,
The Projective Cast: Architecture and Its Three Geometries, Cambridge, The mit
Press, 2000.
4
Usamos el concepto “estrategia proyectual” en referencia a la definición que
ofrece el arquitecto español Rafael Moneo. En la investigación, independientemente
del empleo que le da Moneo, el término sirve para explicar el proceso de diseño
desarrollado por Beer. Véase: Rafael Moneo, Inquietud teórica y estrategia proyectual
en la obra de ocho arquitectos contemporáneos, Barcelona, España, Actar, 2004.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 190
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

análisis arquitectónico de sus proyectos, pues el concepto permite


comprender el mecanismo de toma de decisiones empleado para
proyectar e imaginar la arquitectura.
La primera parte del ensayo contextualiza la formación y trayec-
toria de Beer y los eventos que le permitieron establecerse en la eaq,
donde desarrolló su estrategia proyectual como parte de su labor
docente. La segunda parte analiza cuatro proyectos ordenados
tanto cronológicamente como por su relevancia en el desarrollo
de las herramientas que conforman la estrategia proyectual del
arquitecto: la Hotelera Porto Bello (1982), en la ciudad portuaria
de Puntarenas; el parque de Curridabat (1986) y el Centro Geronto-
lógico (1987), ambos ubicados en Curridabat, San José; y la casa
Spinelli (1993), en la provincia de Heredia.
Para la investigación se trabajó con fuentes orales, documen-
tos y dibujos. Las entrevistas semiestructuradas realizadas a Franz
Beer fueron la principal herramienta de recolección de información;
en ellas, él participó de forma constante y comprometida.5 Durante
la investigación también se conversó con Asdrúbal Segura, Eugenia
Solís y Sebastián Alfaro (actual director de Icesa). Los tres colabora-
ron con Beer tanto en la universidad como en el ejercicio profesional,
por lo que sus relatos ofrecen perspectivas situadas con respecto a
la trayectoria de Beer y sus aportes al desarrollo de la arquitectura en
Costa Rica durante las últimas décadas del siglo xx. Un grupo
de documentos de la colección personal del arquitecto, incluyendo
un cuaderno de apuntes preparado por Beer durante los primeros
meses del 2020, se suman al archivo de esta investigación.6 Entre
éstos, sobresalen cuatro documentos: “Pautas para el desarrollo de
una propuesta de taller vertical”, “Programación y sustento filosófi-
co del taller Flux”, “Organización interactiva en el proceso de diseño
arquitectónico” y “Configurando una arquitectura costarricense”.7
Se analizan, además, los planos arquitectónicos que Icesa facilitó de
proyectos ejecutados por la firma entre 1982 y 1993.
Debido a que en la conferencia “Configurando una arquitectura
costarricense” Beer esboza una postura crítica hacia al Movimien-
to Moderno, para el análisis se toman en cuenta aquellos aspectos

5
Rosana Guber, Etnografía: Método, campo y reflexividad, Buenos Aires, Siglo XXI
Editores, 2001.
6
Beer empezó el cuaderno para ordenar sus recuerdos y así participar en las
entrevistas. Franz Beer, “Apuntes de Franz Beer Chaverri”, en Colección personal
de Franz Beer, San José, Costa Rica, 2020.
7
Franz Beer, “Pautas para el desarrollo de una propuesta de taller vertical”,
26 de enero de 1981; “Programación y sustento filosófico del taller Flux”,
1982; “Organización interactiva en el proceso de diseño arquitectónico”, s/f; y
“Configurando una arquitectura costarricense”, 14 de marzo de 1994. Todos en
Colección personal de Franz Beer, San José, Costa Rica.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 191
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

del proceso de diseño que, alimentados por su trabajo docente en


la eaq, cuestionan, amplían o desafían las convenciones formales
y conceptuales de la cultura arquitectónica moderna. Para Beer, la
crisis de la arquitectura moderna parte de la ruptura entre Movi-
miento Moderno, entendido como una manifestación estética de la
modernidad, y los valores y necesidades particulares de la sociedad
de la que fue contemporáneo y en la que se inscribió su práctica.8
Así, se argumenta que la postura crítica que Beer expresa en la con-
ferencia es el punto de origen de la estrategia proyectual empleada y
desarrollada en los proyectos analizados. Elementos como el lugar,
el programa, la materialidad, los sistemas constructivos o el tipo de
edificio se consideran sólo cuando fueron relevantes para informar
la consolidación de dicha estrategia.
La investigación amplía la comprensión de las complejas rela-
ciones entre los espacios donde se crean obras arquitectónicas y
aquéllos donde se generan ideas y discursos sobre la arquitectura,
como las escuelas de arquitectura. Específicamente, el caso de Beer
permite identificar intersecciones, diálogos y yuxtaposiciones entre
la labor académica, particularmente la docencia, el ejercicio pro-
yectual, enfocado en el diseño de edificios, y una reflexión personal
relativamente sistemática, y moldeada por la experiencia, sobre la
arquitectura, sus métodos y los procesos de modernización.

Formación y trayectoria

Para 1960, en Costa Rica no existía ninguna escuela de arquitectura.


Algunas personas, que contaban con recursos para ello, estudiaban
en el exterior, principalmente en México y Estados Unidos. Esta si-
tuación ocasionó que el campo de acción de la arquitectura fuese
sumamente limitado y que estuviese subyugado a tendencias for-
males traídas desde el exterior, pero sin oportunidad de reflexionar
con respecto de las prácticas de la arquitectura en el país.
En ese año, Franz Beer viajó a México para estudiar en la Escuela
Nacional de Arquitectura —Facultad de Arquitectura desde 1981—
de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam). Durante
su estancia en Ciudad de México recibió una formación en la cual
los postulados del Movimiento Moderno y su variante comercial, el
Estilo Internacional, ocupaban un lugar central dentro del ámbito
académico, incluso en medio de debates regionalistas que aboga-
ban por el desarrollo de una arquitectura nacional.9 Tras graduarse,

8
Hilde Heynen, Architecture and Modernity: A Critique, Cambridge, Massachusetts,
mit Press, 1999, pp. 9-11.
9
Keith L. Eggener, “Escenarios para la historia y el olvido en el México moderno
1942-1958. La ciudad imaginada por Juan O’Gorman, Luis Barragán, Mathias

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 192
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

regresó a Costa Rica y se unió a la empresa consultora Artec, donde


trabajó junto a profesionales en arquitectura como Jorge Bertheau
(líder de la empresa), Hernán Jiménez, Hernán Cordero, José Ber-
múdez, Eugenio Luján y Rómulo Picado, este último ingeniero civil.
Luego, en 1971, trabajó junto con el arquitecto Fausto Calderón
Laguna en la empresa consultora Icesa.
La formación moderna, influenciada por los principios lecorbu-
sierianos de función y forma, y la influencia mexicana, se reflejan
en proyectos tempranos como el Club Campestre del Colegio de
Ingenieros Agrónomos (San José, 1974) y la sede del Banco Anglo
(Limón, 1977).10 En ellos, procuró combinar técnicas constructivas
tradicionales con técnicas constructivas industriales; un recurso que
había atestiguado durante su formación en la Ciudad Universitaria
de la unam. En ese momento, Beer aún no trataba de alejarse de
los postulados del Movimiento Moderno; su visión cambió luego
de 1972, a raíz de una serie de eventos interconectados con la aper-
tura de la primera escuela de arquitectura del país.
En agosto de 1971, la Escuela de Arquitectura de la ucr abrió
sus puertas, luego de un largo proceso de discusión y negociación
que inició en la década de 1960. La apertura ocurrió gracias a la
colaboración entre el Department of Development and Tropical
Studies (ddts) de la Architectural Association, representada por su
director Otto H. Koenigsberger, y la ucr. Tres arquitectos costarri-
censes idearon lo que fue el proyecto pedagógico de la recién abier-
ta escuela: Rafael “Felo” García, Jorge Bertheau y Edgar Brenes.11
Crearon un programa integrado, organizado alrededor de lo que
llamaron el taller integral en el que confluían todas las actividades
de la eaq. Este programa recibió influencias de las ciencias de la
computación, las arquitecturas experimentales, como Archigram, y

Goeritz y Mario Pani”, Bitácora Arquitectura, núm. 27, 2014, pp. 68-83, [Link]
org/10.22201/fa.14058901p.2014.27.57310; Johanna Lozoya Mecks, “El lenguaje
nacionalista de una élite: Las Pláticas de Arquitectura de 1933”, Bitácora Arquitectura,
núm. 21, 2010, pp. 26-33, [Link]
10
Beer señala que el cruce entre arquitectura moderna e indigenismo está presente
en el Club Campestre del Colegio de Ingenieros Agrónomos. “En el momento en que
hice este proyecto, yo venía recientemente de México. Y las experiencias de México
están ahí metidas. La piedra, por ejemplo, en el basamento, es muy probable que
sea una percepción de cuando estuve viendo ruinas indígenas.” Sobre la sede del
Banco Anglo, menciona que hizo una referencia formal al convento de Sainte Marie
de La Tourette de Le Corbusier y Iannis Xenakis. Franz Beer, entrevista por Jeremy
Salazar, San José, 17 de noviembre de 2020.
11
Natalia Solano-Meza, “Tropical Dissidence: The Creation of the School of
Architecture of the University of Costa Rica at the Department of Development and
Tropical Studies”, Fabrications, vol. 27, núm. 2, 2017, pp. 177-199, [Link]
0.1080/10331867.2017.1297065.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 193
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

de la arquitectura tropical.12 A través del ddts y posteriormente del


Development Planning Unit (dpu) de la University College London
(ucl), la eaq, y Beer a través de esta, construyeron vínculos acadé-
micos con quienes en Londres abordaban temas de arquitectura
y planificación relacionados con el llamado Tercer Mundo, ahora
conocido como el Sur Global.13
En 1972, Beer viajó a Londres para cursar una especialización
en Planificación para el desarrollo y la educación en el dpu. Sus
estudios en Londres coincidieron con el clímax de la crisis de la
Arquitectura Moderna. Durante ese año, Beer asistió a diferentes
debates, eventos y cursos que no sólo ponían en duda lo que él
llama el lenguaje categórico de la arquitectura moderna, sino que
lo caracterizaban como obsoleto, agotado y fallido.14 Se empapó
de las teorías de planificación influenciadas por la ciencias y la aún
incipiente informática que emergían en instituciones como Cambri-
dge o el propio dpu.15 Esto significó que las bases sobre las cua-
les había elaborado su práctica profesional sucumbieron, abriendo
paso a una nueva forma de entender su estrategia proyectual.
En 1973 regresó a Costa Rica y asumió el cargo de coordinador de
nivel horizontal en la eaq.16 Desde entonces, su práctica profesional

12
Natalia Solano-Meza, “Aspiraciones y fracasos de una escuela-computador.
Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica, 1971-1979”, DEARQ,
vol. 1, núm. 27, Bogotá, Colombia, 2020, pp. 37-49, [Link]
dearq27.2020.03; “Arquitectura tropical, enseñanza y desarrollo. Apuntes del
papel de Otto H. Koenigsberger en la creación de la Escuela de Arquitectura
de la Universidad de Costa Rica”, AREA: Agenda de Reflexión Arquitectura y
Urbanismo, núm. 24, Buenos Aires, Argentina, 2018, pp. 163-177, [Link]
net/10669/90833.
13
Natalia Solano-Meza, “Aesthetics of Comfort: A Third Moment in Costa Rican
Histories of Tropical Architecture”, ABE Journal [en línea], núm. 17, 2020, consultado
el 30 de junio de 2024, [Link]
14
Franz Beer, “En el Flux: Extractos de una conversación acerca de la enseñanza
de la arquitectura”, Monografía del Arq. Franz Beer Chaverri, San José, Costa Rica,
Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos, 2019, pp. 32-43.
15
Dean Hawkes, “Bridging the Cultures: Architecture, Models and Computers in
1960s Cambridge”, Interdisciplinar Science Review, vol. 42, núms. 1-2, 2017, pp.
144-157; Sean Keller, Automatic Architecture: Motivating Form after Modernism,
Chicago, Illinois, University of Chicago Press, 2018.
16
El plan de trabajo con el que la eaq inició labores tenía una duración de seis años.
Se organizó a partir de un Taller Integral y cuatro cuerpos organizados según
tipo de conocimiento llamados Técnicas de Observación del Entorno, Técnicas
de Modificación del Entorno, Arquisistemas, y un poco más tarde Técnicas de
Expresión. La definición de contenidos y metodologías de estos cinco cuerpos
fue por veces imprecisa, dada la naturaleza experimental de este primer
currículo. No obstante, es posible señalar que uno de los ejes de acción de éste
fue que el Taller Integral sirviese como lugar de confluencia de saberes. Daniel
Morgan Ball, “La evolución de los contenidos del Plan de Estudios de la Escuela
de Arquitectura, ucr”, Revista Arquis, núm. 1, 2011, pp. 16–24; y Solano-Meza,
“Tropical Dissidence”, op. cit., pp. 177–199.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 194
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

se entrelazó estrechamente con la docencia, generándose un inter-


cambio entre la reflexión académica y el desarrollo de una estrate-
gia proyectual aplicada a su trabajo como arquitecto diseñador.
En 1982 Costa Rica atravesaba una crisis económica sin pre-
cedentes.17 La eaq también atravesaba su propia crisis: el modelo
original del taller integral se había agotado y surgían diversas vo-
ces y visiones con respecto de la arquitectura, generando tensiones
intelectuales. En 1979, la ingeniera Nora Brenes asumió la dirección
de la eaq e inició un proceso de reforma curricular. Esta modifica-
ción implicó la apertura paulatina de opciones de taller, cada una
con un fundamento teórico-metodológico diferenciado. El cambio
tenía por objetivo sustituir a partir de segundo año la dinámica del
taller integral, abriendo espacio para la diversidad ideológica
que imperaba en la eaq y aplicándola a la práctica de proyecto.
Cada opción de taller fue diseñada por un profesor de la eaq. Jorge
Bertheau propuso el taller Espacio Reflejo, Juan Bernal Ponce el ta-
ller Espacio Social, Edgar Brenes diseñó Abraxas, Hernán Jiménez
propuso Espacio Tiempo. Un poco después, Franz Beer propuso
el Flux. Cada proponente debía sustentar sus objetivos a través
de la creación y presentación de documentos ante la Asamblea de
Escuela, un órgano de toma de decisiones formado por docentes
y representantes estudiantiles.
La propuesta del taller Flux resultó del interés de Beer por trabajar
con libertad, profundizando en la cuestión de la estrategia, pero sin
las limitaciones que los valores del Movimiento Moderno le impo-
nían a su práctica. A este interés incipiente se sumó la influencia
de Michael Lloyd, quien en ese momento estaba en Costa Rica.18
En 1963, Lloyd había dirigido el curso de arquitectura en la Kwame
Nkrumah University of Science and Technology (knust), Ghana,
gracias a un convenio con la Architectural Association. Desde ese
momento, se había interesado por cuestiones vinculadas con la
educación en arquitectura en lo que se llamó el Tercer Mundo.19

17
Beer menciona que, en los años previos a la crisis, Icesa se había beneficiado
por la alta demanda en el sector de la construcción en Costa Rica y recuerda que,
cuando inició la crisis económica, la empresa atravesó “una dificultad económica
seria” y sufrió importantes pérdidas. Icesa había participado, como indica Sanou,
“del auge de la industria y de la construcción mediante la construcción de edificios
industriales”. Franz Beer, entrevista por una de las personas autoras, San José, 13
de febrero de 2021; Ofelia Sanou, “La arquitectura”, op. cit., p. 295.
18
Michael Lloyd era director del programa de maestría Design Teaching Methods en
la dpu. Lloyd llegó a Costa Rica en 1979 gracias a la comunicación que mantenía
con Edgar Brenes, quien, en representación de la eaq, lo había invitado a visitar el
país y formar parte del proceso de modificación del plan de estudios. Edgar Brenes,
entrevista con Julio Alberti Matamoros, San José, 2020.
19
Natalia Solano-Meza, “Against a Pedagogical Colonization: The Case of the
School of Architecture at The University of Costa Rica”, Charrette, vol. 4, núm. 22,
2017, pp. 42-43.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 195
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Beer compartió con Lloyd diversas inquietudes.20 Durante sus


intercambios, Lloyd le había sugerido que un taller sería el espacio
idóneo para explorar sus intereses. Este proceso de reflexión derivó
en la apertura del Flux, bajo la dirección de Beer.21 El taller fue conce-
bido como un espacio inestable y fluido, que permitía conectar ideas
a través de la experimentación, tal como Lloyd lo había sugerido.22
En la práctica, el Flux funcionó como un laboratorio más que como
un espacio para diseminar conocimiento erudito acerca de la arqui-
tectura. Reflexionar, cuestionar, confrontar, evaluar, y por sobre todo
experimentar con el proyecto eran, desde la perspectiva de Beer,
los objetivos del Flux.
Ese mismo año, al asumir la dirección de Icesa, Beer inició una
etapa enfocada en desarrollar una estrategia proyectual deliberada.
Su labor de jefe de taller motivó el rigor intelectual que le permitió
consolidar dicha estrategia. Desde su concepción en 1980-81 y
hasta 1988 el taller Flux fue una extensión del ejercicio profesio-
nal de Beer, un espacio para academizar —en el sentido de aclarar,
profundizar, enunciar y registrar— su práctica profesional y para
construir los enunciados de su estrategia proyectual.23 Mientras
tanto, Icesa sirvió como el sitio en el que las ideas enunciadas desde
el Flux se pusieron en práctica.24

Del Flux a la práctica proyectual

A partir de 1982 resulta posible identificar la estrategia proyectual


de Beer en su trabajo en y desde el Flux. Allí, Beer se enfocó en de-
sarrollar un abordaje alternativo a la tradición de la arquitectura

20
Franz Beer, entrevista por Jeremy Salazar, San José, 20 de septiembre de 2019.
21
Franz Beer, “Programación y sustento filosófico del taller Flux”, 1982, Colección
personal de Franz Beer, Escazú, San José.
22
Beer afirma que Lloyd jugaba con el nombre de Flux, para referirse a un espacio
fluido, pero también a las sustancias empleadas en la fundición y aleación de
metales. Conversaciones informales.
23
El taller funcionó bajo la lógica original de Beer hasta aproximadamente 1985,
año en el que asumió la dirección de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad
Nacional de Costa Rica. A partir de 1985, el taller conservó el nombre, pero Ofelia
Sanou asumió la dirección hasta 1988, año en el que el Consejo Universitario de
la ucr intervino la eaq, alterando su organización y estructura. Posteriormente,
Beer siguió liderando un taller de diseño para cuarto y quinto años de carrera.
En la década de 1990, Beer impartió el curso Fundamentos de Diseño III, en el
cual compartió con estudiantes sus criterios para la aplicación de la geometría
de campo. Ver: Franz Beer, “Programa de trabajo. Escuela de Artes Plásticas de
la Universidad Nacional”, en Colección personal de Franz Beer, San José, Costa
Rica, 1985.
24
Franz Beer, entrevista por Jeremy Salazar, San José, 21 de octubre de 2020.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 196
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

moderna.25 A diferencia del ámbito profesional, dentro del ámbito


académico existía cierto grado de exigencia por trabajar temas in-
telectualmente complejos, analíticos, formales y transmisibles; esto
parece que fue especialmente tangible en la eaq tras las presiones
por parte del Consejo Universitario y la Vicerrectoría de Docencia
durante la modificación al plan de estudios de 1979-1982.26 Así, el
trabajo en el Flux lo llevó a formalizar sus inquietudes en cuanto
al diseño de proyectos. Para alcanzar este objetivo, se inclinó inicial-
mente por la ciencia, pues consideró que a través de ésta era posible
asegurar el rigor intelectual:

La investigación y la exploración viene de la ciencia, del método


[científico]. Por ejemplo, registrar, registrar los datos, registrar la tem-
peratura, registrar el momento, registrar las características resultaba
importante. Entonces, la exploración, la investigación empezó a ser
trascendente e importante en sus inicios.27

Sus palabras sugieren que su acercamiento a la ciencia buscaba


formalizar una estrategia proyectual que se equiparara al método
científico por ser precisa y autosuficiente, sin subordinar la práctica
arquitectónica a la ciencia. Sin embargo, faltaba aún una clave que
le permitiera traducir sus inquietudes al método de diseño. Even-
tualmente, se decantó por la geometría, un campo que consideró le
brindaba las herramientas para alcanzar la rigurosidad que buscaba.
Durante el periodo de estudio (1982-1994), su labor como proyec-
tista y docente se centró en identificar los principios geométricos
que explican y permiten la aparición de la forma arquitectónica,
a partir del desarrollo de una estructura de campo.28 El estudio
de la geometría le permitió a Beer liberarse de los mandatos de la

25
Su inquietud sobre los métodos de diseño se puede trazar hasta su tiempo en el
dpu, cuando procuró acercarse a John Christopher Jones, autor del famoso texto
Design Methods.
26
La tendencia se aceleró y desarrolló en las dos o tres décadas posteriores a
la Segunda Guerra Mundial, impulsando un acercamiento de las ciencias de lo
artificial y el diseño hacia las ciencias naturales. Las ciencias naturales abarcan
disciplinas que estudian y explican cómo son y cómo funcionan los fenómenos
naturales, mientras que las ciencias de lo artificial se enfocan en cómo diseñar
artefactos con propiedades específicas. Según Herbert Simon, este movimiento
surgió porque las disciplinas de lo artificial buscaban legitimidad académica, lo
que implicaba adoptar temas más complejos, analíticos y formales, acorde con
las normas vigentes. Herbert Simon, “The Science of Design: Creating the Artificial”,
The Sciences of the Artificial, Cambridge, Massachusetts, mit Press, 3ª ed., 1996,
pp. 111-112.
27
Franz Beer, entrevista por Jeremy Salazar, San José, 20 de setiembre del 2019.
28
Sebastián Alfaro Fuscaldo, entrevista por Jeremy Salazar, San José, 4 de junio
de 2021.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 197
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

cultura arquitectónica moderna, brindándole rigor intelectual y preci-


sión, aunque a veces de manera imprecisa. Sus proyectos con Icesa
materializan esta estrategia, enriquecida indudablemente por su ex-
periencia en el taller Flux.

Hotelera Porto Bello


Figura 1. Plano de planta
La Hotelera Porto Bello sirve como primer ejemplo para analizar de conjunto de la Hotelera
el intercambio entre reflexión académica y práctica proyectual. Su Porto Bello, Franz Beer, 1982,
construcción finalizó en 1982, coincidiendo con la redacción de los Puntarenas, Costa Rica.
documentos que sustentaron la propuesta del Flux. El hotel se ubica Fuente: fotografía del plano
en un lote entre la carretera principal Alberto Echandi Montero y el cortesía de Icesa.
estero de Playa Pochote, Puntarenas, Costa Rica. En este proyecto,
la disposición de las habitaciones en la planta de conjunto sugiere
que Beer recurrió a un recurso previamente empleado en proyectos
como el Club Campestre para el Colegio de Ingenieros Agrónomos
(Moravia, San José, 1974) y el Club Campestre La Gloria (La Garita,
Alajuela, 1975): el desarrollo lineal. El recurso consiste en el despla-
zamiento lineal y repetitivo de un elemento previamente diseñado, en
este caso, las habitaciones del hotel (Figura 1). Éstas se organizan

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 198
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

en dúplex en espejo, con una simetría axial en planta que define su


disposición, resultando en un diseño simple, económico y eficiente.
Beer desplaza este elemento en línea paralela al derrotero del
lote disponiendo las habitaciones hasta lograr una “U” en planta.
En el centro, la piscina queda inscrita en un cuadrado rotado apro-
ximadamente cuarenta y cinco grados con respecto al bloque de
habitaciones rectangular que está ubicado al sur del proyecto. La
ortogonalidad con la que están dispuestas estas secciones del hotel
sugiere que inicialmente las habitaciones ubicadas al este y al oeste
seguían esta estructura. Sin embargo, Beer privilegia la forma irre-
gular del lote por encima de un orden geométrico previo. El conflic-
to generado por estos cambios de dirección y los ángulos atípicos
sustentan esta idea. El diseño de las esquinas sur del proyecto (dos
habitaciones y la recepción) se asemeja más a un fallido intento de
resolver el desarrollo lineal que a una exploración basada en una
geometría irregular. En otras palabras, aunque el proyecto parece
haber sido concebido con una estructura ortogonal, su adaptación
al lote dio lugar a una composición en la que la arquitectura se inte- Figura 2. Dibujo sobre el plano
gra al lugar (Figura 2). de planta de conjunto de la
Existe un aspecto más al que vale la pena prestar atención: la Hotelera Porto Bello.
piscina. El cuadrado en el que está inscrita no es una figura comple- Fuente: J. Salazar Aguilar
ta, le hace falta la sección norte. Esto se debe a que Beer buscaba (2021).

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 199
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

liberar un área de tensión en el vértice hacia el que está orientado


prácticamente todo el proyecto –en esta dirección están orienta-
das las habitaciones, los senderos y las visuales–. Cabría pensar en
este vértice como un remate geométrico que busca establecer una
relación de cercanía visual con el estero. Esta operación reaparecerá
en el diseño de la casa Spinelli casi diez años después.
En este ejemplo, aunque es aún incipiente, el empleo de una es-
tructura geométrica base está presente en la estrategia de diseño.
Asimismo, las operaciones geométricas empleadas en esta obra
—desplazamiento y repetición— anticipan en alguna medida los re- Figura 3. Publicación sobre
cursos que integrarán lo que Beer llama un lenguaje geométrico. En el parque de Curridabat en
este sentido, la Hotelera Porto Bello puede considerarse precursora la revista del Colegio de
de una exploración que buscaba aplicar deliberada y metódicamen- Arquitectos de Costa Rica,
te una estructura de campo al diseño de proyectos. 1988, San José, Costa Rica.
Fuente: imagen tomada de la
Parque de Curridabat revista Habitar, núm. 26.

En el diseño del parque de Curridabat (1986) es posible observar


un avance sobre las ideas anteriores, principalmente sobre la rela-
ción entre la forma geométrica, las partes sueltas y el sitio.29 El lugar

29
La “Teoría de las partes sueltas” influenció el trabajo de Beer, su disertación
en el dpu y algunos conceptos que trabajó en el Flux. La teoría planteaba que “en

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 200
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Figura 4. Dibujo sobre la planta


arquitectónica del parque de
Curridabat.
Fuente: J. Salazar Aguilar (2021).

disponible para la construcción del parque era una cuadra comple-


ta ubicada en el centro de Curridabat, San José, Costa Rica (Figura
3). Como la geometría base estaba dada, Beer usó el cuadrado en
planta como origen del proyecto, trazando la estructura modular del
cuadrado para comenzar a diseñar.30 También prestó atención a las
dinámicas de movimiento del sitio. Un trayecto en particular definió
la organización del proyecto. El sistema ortogonal está atravesado
por una diagonal que cruza el parque de esquina a esquina (Figura
4). Para entender la importancia de este recurso es necesario apun-
tar que al costado este del parque está ubicada la parroquia San

cualquier entorno, tanto el grado de inventiva y creatividad como la posibilidad de


descubrimiento, son directamente proporcionales al número y tipo de variables
que haya”. Según Nicholson, la creatividad está profundamente relacionada con
la posibilidad de “jugar con los componentes y variables del mundo para hacer
experimentos y descubrir cosas nuevas y formar conceptos nuevos”. Simon
Nicholson, “How Not to Cheat Children: The Theory of Loose Parts”, Landscape
Architecture Magazine, vol. 62, núm. 1, 1971, pp. 30-34.
30
Beer transmitió estos principios en el curso “Fundamentos de diseño”. Sebastián
Alfaro, entrevista por Jeremy Salazar, San José, 4 de junio del 2021.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 201
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Antonio de Padua. Para Beer, la posición del parque con respecto


de la iglesia significó una oportunidad para usar la geometría como
lenguaje cargado de símbolos: “¿Entendés la diagonal? La diagonal
implica que no entrás a Dios, no llegás a Dios a través de una línea
recta. No es un camino directo.”31
Así, el parque podría interpretarse como una promenade lecorbu-
sieriana que asciende hacia la parroquia, donde elementos como las
escaleras y la rampa adquieren un valor simbólico y se configuran
como la expresión constructiva de un trazado geométrico preciso.
Estos elementos se disponen para establecer la relación de tránsito
entre el volumen de la parroquia y la superficie del parque.
El proyecto representa un avance significativo en la consolidación
de una estrategia proyectual. A diferencia del caso anterior, aquí la
forma geométrica no responde a exigencias externas (condiciones
del sitio o dimensiones urbanas), sino que el trazado geométrico
rige la composición. Esto quiere decir que en el parque de Curridabat
la geometría actúa como lo que Beer llama la pauta del diseño:

La pauta es una referencia por medio de la cual los otros elementos


de las configuraciones en una composición pueden organizarse. […]
Provee regularidad como referencia a la organización total. Su equi-
valente en la música puede ser el pentagrama, [que] permite áreas
diferentes, silencios, movimientos, acentos, etc.32

Centro Gerontológico

En el Centro Gerontológico, construido en 1987 en Curridabat, San


José, Costa Rica, Beer experimentó con la geometría como herra-
mienta. El proyecto impone una estructura geométrica base que
reta la figura del sitio. La cuadrícula en esta ocasión se encuentra
girada cuarenta y cinco grados con respecto a los linderos del lote.
Al giro se le suma el recurso utilizado en la Hotelera Porto Bello: el
desarrollo lineal. Nuevamente, el elemento que se repite son las ha-
bitaciones en dúplex (Figura 5). Sin embargo, contrario a lo que ocu-
rría en los ejemplos anteriores, en esta ocasión la planta muestra
claramente cómo la forma y la distribución de las habitaciones es re-
sultado directo de un trazado geométrico integral. Las dimensiones
domésticas no modifican el orden planteado. Podría afirmarse,
incluso, que prácticamente cada detalle del Centro fue proyectado
con apreciable congruencia geométrica, ya que no existen elemen-
tos fuera de la estructura de campo (Figura 6).

31
Franz Beer, entrevista por Jeremy Salazar, San José, 27 de noviembre del 2020.
32
Idem.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 202
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Figura 5. Planos arquitectónicos


del Centro Gerontológico, 1987,
San José, Costa Rica.
Fotografía de los planos cortesía
de Icesa.

Casa Spinelli

En 1993 se construyó la casa Spinelli, en San José de la Montaña,


Heredia, Costa Rica. Beer asegura que ésta le ofreció la oportunidad
de explorar plenamente sus inquietudes a partir de algunos princi-
pios derivados de la Teoría del Campo de Atillio Marcolli, un texto
con el que había trabajado en el Flux.33 Afirma que la pauta del pro-
yecto era generar un cambio espacial, y con este propósito definió

33
Attilio Marcolli, Teoría del Campo, Madrid, Sansori, 1978.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 203
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Figura 6. Dibujo sobre la planta


arquitectónica del Centro
Gerontológico.
Fuente: J. Salazar Aguilar (2021).

la estructura geométrica base de la casa. La forma del lote en este


caso no representaba una limitante formal, pues sus dimensiones
admitían la independencia formal del objeto arquitectónico. En línea
con proyectos anteriores, partió de un cuadrado girado cuarenta y
cinco grados. Luego, sobre el centro de este cuadrado rotó otro cua-
drado de igual tamaño cuarenta y cinco grados. Esta es la pauta con
la que inició el diseño de la casa Spinelli (Figura 7). Decidió que este
trazado sería el espacio principal de la casa, y al interior de los cua-
drados ubicó las áreas comunes –sala de estar y comedor–. A par-
tir de los lados, vértices e intersecciones de los cuadrados, proyectó
las formas geométricas que organizan el resto de la casa (Figura 8).

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 204
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Luego, Beer diseñó las demás habitaciones tratando de aplicar Figura 7. Dibujo sobre la pauta
lo explicado por Marcolli en la sección “Campo geométrico-intuitivo” seguida en el diseño de la casa
de la Teoría del campo. El texto dicta que si se disponen objetos Spinelli, Franz Beer, 2021.
según un cierto orden dentro de una estructura de campo (pauta) es Fuente: dibujo cortesía de Franz
posible establecer relaciones entre éstos de forma que su conjunto Beer.
resulte claramente comprensible y unitario.34 Siguiendo esta idea,
Beer procuró establecer relaciones a través de la configuración de
grupos de elementos arquitectónicos y de algunos de movimientos
formales sobre la pauta que había establecido. Dispuso una relación
formal entre la chimenea y una de las paredes de la sala de estar
–una configuración, como la llamará Beer, a partir de la sustracción
y la adición– (Figura 9). Sustrajo la sección inferior de la chimenea
para añadirla a la pared y crear un soporte para una columna de la
cubierta. De esta manera, una tensión espacial –o tensión de cam-
po, en palabras de Beer– era producida entre los dos elementos. A
esta configuración se le agregó un tercer elemento: la iluminación.
Trabajó tanto con la iluminación que se introducía durante el día a
la casa a través de la abertura de la cubierta como con la que ema-
naba la chimenea por las noches. Previó que la trayectoria de la luz

34
Marcolli, Teoría del Campo, op. cit., p. 21.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 205
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Figura 8. Dibujo sobre la planta


arquitectónica de la casa Spinelli.
Fuente: J. Salazar Aguilar (2021).

solar y el movimiento del fuego en la chimenea producirían cambios


constantes y que un efecto particular se generaría cuando la luz del
sol o de la fogata de la chimenea se proyectara sobre las superficies
irregulares de las pirámides. Forma, textura e iluminación al servicio
de una intención arquitectónica: el cambio.

Una geometría que tiene una pauta, que genera un concepto y al-
rededor de ese concepto tratar de alcanzar el movimiento. ¿Cómo
alcanzás el movimiento? A través de la tensión de campo. ¿Dón-
de se da la tensión de campo? La tensión de campo se da en los
elementos más básicos de la teoría del diseño. El color es el más

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 206
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

fuerte asociador (sic) para crear tensión, si tengo dos [elementos]


rojos es una tensión muy fuerte; tamaño, forma, textura, etcétera,
etcétera. Todas estas cosas interactuando son notas musicales
para crear mi concierto. Entonces lo que estamos haciendo son
configuraciones […].
Para poder poner muros, muebles, ventanas, puertas, paredes,
necesitás reunir campos tensionales en el espacio, con éstos hacés
configuraciones de columnas, de techos, de estructura en general,
vigas, tiempo, espacio, movimiento, todos los elementos del espa-
cio. Pero si trato de poner todos en una sola configuración se vuelve
un trabajo muy complejo. Entonces uso tres o cuatro elementos que
voy a tensar, luego hago otra configuración de tres o cuatro elemen-
tos que voy a tensar y lo pongo encima de la anterior. […] Cuando Figura 9. Sala de estar (izq.) y
pongo una tercera se empieza a ver complicado porque tengo que comedor (der.) de la Casa Spinelli,
sintetizar en la planta cómo todos estos elementos están interac- Franz Beer, 1993, San José de la
tuando. E interactúan de una manera que me habla de una relación Montaña, Heredia, Costa Rica.
entre todas las partes vivas, dinámicas, mutándose y transformando Fuente: fotografías cortesía de
unas a otras.35 Icesa.

35
Franz Beer, entrevista por Jeremy Salazar, San José, 20 de septiembre de 2019.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 207
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

En el extracto anterior, Beer habla de una operación que consiste


en superponer una configuración –dibujada en un papel translú-
cido en este caso– sobre otra configuración, y así sucesivamente,
con el fin de identificar nuevas relaciones entre las capas. Para
Beer, el objetivo de este procedimiento es tratar de provocar cam-
bios en objetos arquitectónicos, aplicando la Teoría de Campo,
de forma que ocurran situaciones que él no anticipó.36
Con la casa Spinelli, Beer consideró que estaba un paso más
cerca de alcanzar su meta de hacerle frente a las deficiencias y
omisiones del Movimiento Moderno.37 Finalmente, había logrado
formalizar una estrategia proyectual capaz de integrar diferentes
partes –configuraciones– dentro de un sistema-pauta. Consideró
que era prudente explicar dicha estrategia proyectual, de modo que
escribió un ensayo acerca del tema.38 En él apuntó lo que consideraba
debía ser el proceso del quehacer arquitectónico:

Identifico dos etapas en el proceso creativo del arquitecto: la prime-


ra, de profunda voluntad objetiva, exige un entendimiento del orden
que rige los aspectos esenciales de la pauta reguladora del diseño.
Ésta organiza frecuencias, tiempo, ritmo, silencio, pausa y otros as-
pectos por medio de su regularidad, continuidad y presencia […].
La segunda etapa es de búsqueda subjetiva, de mayor exigencia a
la expresión personal, cuyo sentido verdadero está en el proceso
de articular; esta es la etapa del diseño. La articulación se realiza
cuando logramos que las superficies del proyecto se reúnan con
expresión y carácter intencionales y se configuren en un orden legi-
ble del sistema total con sus valores, acentos, tiempos y otros. Esta
reunión no debe entenderse como una agrupación de partes, sino
como un sistema holístico con todas sus partes interactuando.
[…] el orden de la primera etapa no se construye al articular el
diseño, ya que representa una organización ideal; se debe interpretar
como un regulador o un soporte portador de la forma, […] por lo tanto,
es un sistema que organiza la dinámica de la forma arquitectónica.39

Registrada como tal en el ensayo, la casa Spinelli fue el proyec-


to cúspide de una estrategia proyectual basada en la geometría de

36
Franz Beer, entrevistas por Jeremy Salazar, San José, 21 de octubre del 2020 y
13 de febrero de 2021.
37
Franz Beer, “Configurando una arquitectura costarricense”, en Colección personal
de Franz Beer, San José, Costa Rica, 14 de marzo de 1994.
Franz Beer, “Organización interactiva en el proceso de diseño arquitectónico”, en
38

Colección personal de Franz Beer, San José, Costa Rica, s/f, p. 1.


Franz Beer, “Organización interactiva en el proceso de diseño arquitectónico”, en
39

Colección personal de Franz Beer, San José, Costa Rica, s/f, p. 1.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 208
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

campo. No obstante, la rigurosidad científica parece haber disminui- Figura 10. Franz Beer frente a la
do, cediendo lugar a un interés por provocar sensaciones y efectos a Casa Spinelli, 1993, San José,
partir de las tensiones formales generadas por el juego geométrico. Costa Rica.
Así, aunque la casa Spinelli se presenta como resultado de un Fuente: fotografía cortesía de
diseño fundamentado en una metodología precisa, también refleja la Icesa.
inclinación de Beer hacia una sensibilidad formal que trasciende
la geometría, revelando cuestiones que emergen del diálogo, tenso y
permanente, entre la visión teórica de la arquitectura y su realización.40

40
Aldo Rossi, “Arquitectura para los Museos”, Para una Arquitectura de Tendencia,
Barcelona, España Gustavo Gili, 1977, p. 201.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 209
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Apuntes finales

La práctica arquitectónica de Franz Beer (de 1982 a 1994) ofrece


pistas para entender cómo se enfrentó la crisis de la arquitectura
moderna en Costa Rica, un país en el que los espacios orientados
a la reflexión acerca de la arquitectura y el ejercicio profesional
eran sumamente limitados. Su labor durante el periodo de estu-
dio revela el conflicto que le generaron los valores del Movimiento
Moderno, aprendidos en México, y los métodos informados por
la ciencia de la cultura anglosajona, difundidos por instituciones
como el Development Planning Unit. Al conocer las virtudes y limi-
taciones de ambas tendencias, Beer buscó desarrollar un método
propio de proyección.
La doble condición de Beer como proyectista y docente fue
clave en el desarrollo de su estrategia proyectual. El Flux le permi-
tió reflexionar sobre sus inquietudes, mientras que los proyectos
de Icesa le permitieron poner a prueba sus ideas y retornarlas al ám-
bito académico, generando un intercambio constante entre ambos
espacios y creando un flujo continuo –un Flux– entre la arquitec-
tura como ejercicio teórico y como práctica de proyección. El caso
sirve como ejemplo de las múltiples formas de ejercer la arquitectu-
ra que surgen incluso en realidades como la costarricense.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 210
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Referencias

Beer Chaverri, Franz


1981 “Pautas para el desarrollo de una propuesta de taller
vertical”, en Colección personal de Franz Beer, San José,
Costa Rica.
1982 “Programación y sustento filosófico del taller Flux”, en
Colección personal de Franz Beer, San José, Costa Rica.
1985 “Programa de trabajo. Escuela de Artes Plásticas de la
Universidad Nacional”, en Colección personal de Franz
Beer, San José, Costa Rica.
1994 “Configurando una arquitectura costarricense”, Colección
personal de Franz Beer, San José, Costa Rica.
2019 “En el Flux: Extractos de una conversación acerca de la
enseñanza de la arquitectura”, en Monografía del Arq. Franz
Beer Chaverri, San José, Costa Rica, Colegio Federado de
Ingenieros y Arquitectos.
2020 “Apuntes de Franz Beer Chaverri”, en Colección personal
de Franz Beer, San José, Costa Rica.
s/f “Organización interactiva en el proceso de diseño
arquitectónico”, en Colección personal de Franz Beer, San
José, Costa Rica.

Eggener, Keith L.
2014 “Escenarios para la historia y el olvido en el México
moderno 1942-1958. La ciudad imaginada por Juan
O’Gorman, Luis Barragán, Mathias Goeritz y Mario Pani”,
Bitácora Arquitectura, núm. 27, [Link]
fa.14058901p.2014.27.57310.

Evans, Robin
2000 The Projective Cast: Architecture and Its Three Geometries,
Cambridge, mit Press.

Guber, Rosana
2001 Etnografía: Método, campo y reflexividad, Buenos Aires,
Argentina, Siglo XXI Editores.

Hawkes, Dean
2017 “Bridging the Cultures: Architecture, Models and Computers
in 1960s Cambridge”, Interdisciplinar Science Review, vol.
42, núms. 1-2.

Heynen, Hilde
1999 Architecture and Modernity: A Critique, Cambridge,
Massachusetts, mit Press.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 211
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Keller, Sean
2018 Automatic Architecture: Motivating Form after Modernism,
Chicago, Illinois, University of Chicago Press.

Lozoya Mecks, Johanna


2010 “El lenguaje nacionalista de una élite: Las Pláticas de
Arquitectura de 1933”, Bitácora Arquitectura, núm. 21,
[Link]

Marcolli, Attilio
1978 Teoría del Campo, Madrid, España, Sansori.

Moneo, Rafael
2004 Inquietud teórica y estrategia proyectual en la obra de ocho
arquitectos contemporáneos, Barcelona, España, Actar.

Morgan Ball, Daniel


2011 “La evolución de los contenidos del Plan de Estudios de la
Escuela de Arquitectura, ucr”, Revista Arquis, núm. 1.

Nicholson, Simon
1971 “How Not to Cheat Children: The Theory of Loose Parts”,
Landscape Architecture Magazine, vol. 62, núm. 1.

Pasquali, Laura
2014 “Más allá de la entrevista. Consideraciones sobre el uso
de fuentes orales en la investigación histórica”, Nuevo
Mundo Mundos Nuevos [en línea], [Link]
nuevomundo.67400.

Rossi, Aldo
1977 “Arquitectura para los museos”, en Para una arquitectura
de tendencia, Barcelona, España, Gustavo Gili.

Sanou Alfaro, Ofelia


2004 “La arquitectura”, en Eugenio Rodríguez (ed.), Costa Rica
en el siglo xx, San José, Costa Rica, Editorial Universidad
Estatal a Distancia.

Simon, Herbert
1996 “The Science of Design: Creating the Artificial”, en The
Sciences of the Artificial, Cambridge, Massachusetts, mit
Press, 3ª ed.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 212
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Solano-Meza, Natalia
2017a “Against a Pedagogical Colonization: The Case of the
School of Architecture at the University of Costa Rica”,
Charrette, vol. 4, núm. 2.
2017b “Tropical Dissidence: The Creation of the School of
Architecture of the University of Costa Rica at the
Department of Development and Tropical Studies”,
Fabrications, vol. 27, núm. 2, [Link]
31867.2017.1297065.
2018 “Arquitectura tropical, enseñanza y desarrollo. Apuntes
del papel de Otto H. Koenigsberger en la creación de la
Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica”,
AREA: Agenda de Reflexión Arquitectura y Urbanismo,
núm. 24, Buenos Aires, Argentina, [Link]
net/10669/90833.
2020a “Aesthetics of Comfort: A Third Moment in Costa Rican
Histories of Tropical Architecture”, ABE Journal [en línea],
núm. 17, consultado el 30 de junio de 2024, [Link]
org/10.4000/abe.8146.
2020b “Aspiraciones y fracasos de una escuela-computador.
Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica,
1971-1979”, DEARQ, vol. 1, núm. 27, Bogotá, Colom-
bia, [Link]

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 213
DESDE EL FLUX: ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE FRANZ BEER CHAVERRI (1982-1994)

Natalia Solano Meza


Escuela de Arquitectura
Universidad de Costa Rica
[Link]@[Link]
[Link]

Arquitecta, investigadora e historiadora de lugares colonizados. Pro-


fesora Asociada en la Universidad de Costa Rica, donde enseña en
la Escuela de Arquitectura y el doctorado en Estudios de la Socie-
dad y la Cultura de dicha institución. Ha escrito acerca de educación
en arquitectura en el Sur Global, las prácticas de la arquitectura en
Costa Rica, los Trópicos y los paisajes agrícolas centroamericanos.
Actualmente su campo de investigación explora las relaciones entre
capitalismo, explotación ambiental y configuración territorial. Docto-
ra en Arquitectura por la Universidad de Oporto, Portugal.

Jeremy Salazar Aguilar


School of Architecture
University of Notre Dame
jsalaza9@[Link]
[Link]

Es arquitecto por la Universidad de Costa Rica y actualmente cur-


sa estudios de posgrado en Preservación histórica en la School of
Architecture de la University of Notre Dame. Ha trabajado en ofi-
cinas de arquitectura de Costa Rica y colaborado como asistente
de investigación en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de
Costa Rica. En 2020, su trabajo final de graduación recibió el Fondo
para trabajos finales de graduación otorgado por la Vicerrectoría de
Investigación de la Universidad de Costa Rica. Este trabajo analizó
el desarrollo de la práctica proyectual del arquitecto costarricense
Franz Beer Chaverri, concentrándose en explorar las conjugaciones
entre su labor docente y diseño de proyectos.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 189-214 214
ARTÍCULOS
DE INVESTIGACIÓN

Percepción de inseguridad y visibilidad


en Ciudad Universitaria

Perception of insecurity and visibility


in Ciudad Universitaria

Resumen Claudia G. Ortiz Chao


Universidad Nacional
Este trabajo explora las características morfológicas de algunos es- Autónoma de México
pacios públicos abiertos dentro de Ciudad Universitaria percibidos
como inseguros por la comunidad a partir de los talleres de carto- Alí Pereyra Flores
grafía participativa del proyecto “Espacios de confianza en Ciudad Universidad Nacional
Universitaria”. El objetivo es explorar la relación entre morfología y Autónoma de México
percepción de inseguridad en el campus universitario. Se utiliza el
análisis de visibilidad (vga) con Isovist y tipos de frentes mediante Noemí Selene Sandoval
información levantada en campo. Los resultados indican que existen del Valle
características visuales atribuibles a la morfología que se relacionan Universidad Nacional
con espacios percibidos como más o menos seguros, como los re- Autónoma de México
lacionados con la geometría y topología, incluyendo la continuidad
visual o la presencia de elementos que interrumpen el espacio. Fecha de recepción:
17 de marzo de 2024
Palabras clave: Percepción de inseguridad, campus universitario,
configuración, análisis de visibilidad, vitalidad Fecha de aceptación:
24 de abril de 2024
Abstract
[Link]
This paper explores the morphological characteristics of some of the fa.2007252Xp.2024.15.30.90225
public, open-air spaces within the Ciudad Universitaria of the Natio-
nal Autonomous University of Mexico (unam) perceived as unsafe by
the community, based on the participatory mapping workshops of the
project “Trustworthy spaces in Ciudad Universitaria”. The objective is
to explore the relationship between morphology and the perception of
insecurity within the university campus. Visibility analysis (vga) was
carried out using Isovist, and front types are also taken into account,
using information collected on location. The results indicate that the-
re are visual characteristics attributable to morphology directly rela-
ted to spaces being perceived as more, or less safe, such as those
relevant to the geometry and topology, including visual continuity, or
the presence of elements that interrupt the line of view within a given
space.
Este trabajo está amparado por
Keywords: Perception of insecurity, university campus, configuration, una licencia Creative Commons
visibility analysis, vitality. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 215
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

P
rocurar espacios amables se trata de “[...] hacer lugares que
son más seguros, pero también mejores en una variedad
de maneras. Esto se refiere a la promoción de entornos se-
guros, sostenibles y atractivos, que satisfagan una serie de
objetivos. En breve, se trata de buena planificación en general, y su
rol particular de enfrentar la inseguridad y el miedo a la inseguridad.
[...] Necesitamos crear entornos que las personas quieran ocupar y
usar, creando un sentido fuerte y positivo de identidad comunitaria”.1
La (in)seguridad urbana está entre las preocupaciones sociales
más importantes en países como México. La seguridad ocupa es-
pacios importantes dentro de las agendas nacionales y locales de
administraciones pasadas2 y actuales.3 Es también una de las prin-
cipales inquietudes de la población, como lo muestra la Encuesta
Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública
(Envipe). De acuerdo con los resultados de esta encuesta, en 2023
el 80.1% de la población se sintió inseguro o insegura entre marzo y
abril de ese año, siendo la percepción de inseguridad promedio del
país del 74.6%.4
Los campus universitarios no están exentos de esta problemá-
tica, especialmente aquellos de universidades públicas que contie-
nen diversos espacios públicos abiertos al libre paso de todas las
personas. Este es el caso de la Ciudad Universitaria (cu) de la Uni-
versidad Nacional Autónoma de México (unam) en Ciudad de Mé-
xico. Además, el problema de la “cifra negra” o falta de denuncia
oficial de delitos es mayor en el caso del campus, ya que su situa-
ción de autonomía implica también que una buena proporción de
las ofensas, ya sean las consideradas como delitos u otros tipos
de discordias, que ocurren dentro de sus límites no se denuncian a
las autoridades de la ciudad y se reportan y/o resuelven dentro de las
instancias administrativas de la Universidad.
Esta autonomía no es sólo administrativa sino también física ya
que el diseño de cu estuvo inspirado y estructurado siguiendo las
ideas de la arquitectura y urbanismo del Movimiento Moderno y el
Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (ciam). Construi-
da entre 1948 y 1952, la cu fue claramente zonificada y organizada

1
Office of the Deputy Prime Minister y Home Office, Safer Places. The Planning
System and Crime Prevention, Gran Bretaña, Latimer, 2004, p. 7.
2
Presidencia de la República, “Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018”, Diario Oficial
de la Federación, México, 20 de mayo 2013.
3
Presidencia de la República, “Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024”, Diario Oficial
de la Federación, México, 12 de julio 2019.
4
Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Encuesta Nacional de Victimización
y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe), México, inegi, 2023, [Link]
[Link]/programas/envipe/2023/, consultada el 22 de enero de 2024.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 216
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

alrededor de una serie de espacios públicos y semi-públicos abiertos


con edificaciones mirando principalmente hacia adentro, haciéndolo
un sistema casi autocontenido. Aunado a esto, se encuentra el he-
cho de no haberse concluido con todas las funciones que proponía el
proyecto original, como la vivienda, que le darían la vida integral
de campus universitario moderno que se buscaba.5
Todas las condiciones anteriores presentan una serie de retos
cuando se trata de estudiar la inseguridad y su percepción en cu. Por
una parte, está la falta de acceso a información sobre las ofensas o
hechos de inseguridad que ocurren dentro de cu que, a diferencia
de los datos de la ciudad, no se encuentran abiertos o disponibles
en ninguna plataforma para su consulta ni se permite disponer de
ellos por parte de las autoridades correspondientes. En ese sentido,
recurrimos a los resultados del proyecto de investigación “Espacios
de confianza en Ciudad Universitaria” y presentados en el informe del
mismo nombre6 donde, entre otros resultados, se mapeó la violencia
en los espacios universitarios y periuniversitarios a partir de la infor-
mación resultado de nueve talleres de cartografía participativa.
Por otra parte, la morfología específica del campus la hace dis-
tinta de las geometrías urbanas “tradicionales” de modo que las
maneras de estudiar el fenómeno de la inseguridad en una, por
ejemplo, la incidencia de hechos por tramo de vialidad, no necesa-
riamente son efectivas en la otra. Por ello, en este trabajo se toma
un abordaje distinto: se exploran las características de visibilidad
(mediante propiedades visuales usando el software Isovist y la
interfaz entre espacios usando el análisis de frentes) de algunos
espacios públicos y abiertos dentro de cu que se señalaron como
inseguros en los talleres participativos. El objetivo es conocer si
existe una relación entre morfología y percepción de inseguridad en
el campus universitario y, de ser así, qué rol juegan las característi-
cas espacio-morfológicas.

5
Alejandro Leal, Keila Escamilla, David Morales y Erick Montes, Historia del Barrio
Universitario Moderno del Pedregal. De la centralidad a la dispersión, 1952-1976, Ciu-
dad de México, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Arquitec-
tura, 2022.
6
Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Seguridad Ciudadana, Espacios de
confianza en Ciudad Universitaria. Informe final, México, unam, 2022. Disponible en:
[Link]

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 217
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Seguridad, inseguridad, confianza, malestar, vitalidad

Sobre la idea de seguridad, Inclán y Moctezuma7 explican cómo


la narrativa de seguridad-inseguridad se ha construido, de mane-
ra conveniente en el contexto neoliberal, con base en una serie de
amenazas abstractas homologadas y desde “arriba”, de manera je-
rárquica, fuera de la cotidianeidad de las personas, más como un
mecanismo de control y vigilancia que de protección, que perpetúa
las estructuras existentes de desigualdad y exclusión. Es a partir de
estas reflexiones que surge el proyecto de “Espacios de confianza
en Ciudad Universitaria”, una propuesta transdisciplinaria que, en
lugar de buscar espacios seguros-inseguros, buscó indagar en la
construcción de espacios de confianza y de malestar, consideran-
do que “la confianza es un concepto distinto de la seguridad, que
parte de la interacción social y la horizontalidad de posiciones dife-
rentes”, que “se fomenta a través de una ética social en situaciones
concretas de la vida cotidiana” para “el cuidado de espacios comu-
nes, ya sean físicos o simbólicos”.8
En oposición, para indagar en las formas, lugares y situaciones
en las que se viven distintos tipos de violencia en cu, mismas que
van más allá de delitos denunciados, se mapearon los hechos
que generaron malestar, desconfianza o miedo de acuerdo a los
participantes. Estos incluyen las siguientes categorías: acoso o
violación, homicidio, diferentes tipos de robo, lesiones, suicidio,
narcomenudeo, secuestro, ataque porril, feminicidio, prostitución,
agresión, brutalidad policial, destrucción, mensajes de violencia de
género y toma de instalaciones. La Figura 1 muestra un detalle
del “Mapa de malestar”, donde se observan los espacios donde
tales eventos suceden y el número de incidentes que fueron mencio-
nados en cada lugar. Si bien este no es un registro estadísticamen-
te representativo de los hechos violentos que suceden en cu o de
todas las personas que la habitan, sí está basado en la percepción
y experiencia de los diversos participantes.9

7
Daniel Inclán y Vicente Moctezuma, “La seguridad, aproximación crítica”, en Clau-
dia Ortiz Chao y Julie-Anne Boudreau (coords.), Espacios de confianza: Alternativas
en construcción. Trayectorias divergentes en torno de la seguridad y la violencia en
Ciudad Universitaria, México, unam, en prensa.
8
Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Seguridad Ciudadana, op. cit., p. 63.
9
Se realizaron nueve talleres entre febrero y abril de 2020 con un total de 122
participantes: estudiantes, personal académico, personal de confianza, personal
sindicalizado y vendedores.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 218
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

En general, en lo que se refiere al diseño de mejores espacios Figura 1. Detalle de “Mapa de


públicos, vitales y habitados, la idea del control, promovida por New- malestar”, elaborado a partir de
man en la década de 1970 a partir de sus estudios de unidades ha- los resultados de los talleres del
bitacionales,10 es cada vez menos aceptada y ha sido reemplazada proyecto Espacios de confianza
por otras como la ocupación casual, pero constante en diferentes en Ciudad Universitaria.
horarios, promovida por pautas como la mezcla de usos, activida- Fuente: suisc, Espacios
des y usuarios, los frentes activos, una estructura urbana clara e de confianza en Ciudad
iluminación pública adecuada.11, 12 Universitaria. Informe final,
Más recientemente, Hillier y Sahbaz han usado la metodología México, unam, 2022, p. 82.
de sintaxis espacial, basada en la morfología y configuración de los

10
Oscar Newman, Defensible Space. Crime Prevention Through Urban Design, Nue-
va York, eua, Macmillan, 1972.
11
Jane Jacobs, The Death and Life of Great American Cities, Nueva York, eua
Random House, 1961.
12
Jan Gehl, Ciudades para la gente, Buenos Aires, Ediciones Infinito, 2014.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 219
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

sistemas de espacios,13 para demostrar la relación entre algunos


delitos y la morfología y configuración urbana en Reino Unido. Al
estudiar la incidencia de robo encontraron que existe mayor proba-
bilidad de que suceda de noche y en calles muy conectadas, que los
usos mixtos disminuyen la vulnerabilidad, y que una mayor propor-
ción de usos de larga estadía, más que los de estadía corta, reducen
la probabilidad de robo.14 En lo que se refiere a la vigilancia natural,
los “ojos en la calle”, Van Nes sugiere tres medidas morfológicas
para abordar la vecindad espacial entre espacios de uso público y
privado: la profundidad topológica (número de espacios entre el uso
público y privado), el grado de constitución15 (número de entradas
directamente conectadas al espacio público entre el número de edi-
ficios sobre el frente de calle) y la intervisibilidad (número de entra-
das que se miran de frente entre sí).16
Aunque existen estudios que analizan la relación entre forma
urbana y hechos delictivos, sobre todo robo, los estudios en entor-
nos universitarios, que suelen tener configuraciones diferentes al
tejido urbano que los rodea y características específicas, ya que
deben proveer espacios, tanto abiertos como cerrados, para ac-
tividades culturales, recreativas, sociales, de investigación, etc., y
generan otros tipos de interacciones, son escasos. Soares, et al.,17
analizan la relación entre características de morfología urbana (es-
pecíficamente área visible, integración o permeabilidad/accesibili-
dad, ocupación y diversidad de usos) e incidencia de robo en dos
pares de estacionamientos del campus principal de la Universidad
Federal de Santa Catarina, en Brasil, encontrando que las primeras

13
La aproximación teórico-metodológica de sintaxis espacial o space syntax, su
nombre original en inglés, desarrollada por el grupo encabezado por Bill Hillier y
Julienne Hanson en la University College de Londres, investiga las relaciones entre
la morfología y configuración espacial y diversos fenómenos sociales, económicos
y ambientales. Las principales ideas de esta teoría se encuentran en dos libros: Bill
Hillier y Julienne Hanson, The Social Logic of Space, Cambridge, Inglaterra, Cam-
bridge University Press, 1984; y Bill Hillier, Space is the Machine: a configurational
theory of architecture, Cambridge, Inglaterra, Cambridge University Press, 1996.
14
Ozlem Sahbaz y Bill Hillier, “The Story of the Crime: functional, temporal and
spatial tendencies in street robbery”, Proceedings of the 6th International Space
Syntax Symposium, Estambul, itu, 2007, pp. 022.01-022.14.
15
Traducido por los autores del término en inglés constitutedness. Bill Hillier y
Julienne Hanson, The Social Logic of Space, Cambridge, Inglaterra, Cambridge
University Press, 1984.
16
Akkelies van Nes, “Measuring the urban private-public interface”, wit Transactions
on Ecology and the Environment, vol. 117, 2008, pp. 389-398.
17
Mariana Soares, et al., “O ambiente construído e a ocorrência de crimes: uma aná-
lise em estacionamentos de campus universitário”, parc Pesquisa em Arquitetura
e Construção, vol. 8, núm. 2, 2017, pp. 102-116, [Link]
ojs/[Link]/parc/article/view/8649893, consultado el 14 diciembre de 2017.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 220
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

dos características son efectivamente importantes para reducir la


incidencia de delito mientras que, en el caso de las últimas dos, los
resultados son inversos a lo esperado y lo establecido en la litera-
tura sobre entornos urbanos no universitarios. Otros estudios so-
bre morfología en campus universitarios se han centrado en otros
aspectos como su efecto en las dinámicas del entorno urbano,18 el
diseño y configuración de espacios para mejorar la interacción so-
cial,19 fomentar la creatividad20 o como motores de conocimiento y
regeneración,21 o para evaluar la accesibilidad de personas con dis-
capacidad física y procurar accesibilidad incluyente,22 entre otras.

El caso de la Ciudad Universitaria de la unam

El campus de Ciudad Universitaria (cu) de la unam fue construido


entre 1948 y 1952, en la entonces periferia lejana y no urbanizada
de Ciudad de México, siguiendo las ideas urbanísticas y arquitec-
tónicas de Le Corbusier y la Carta de Atenas del ciam. De acuerdo
con éstas, cu está organizada con base en “estudios funcionales de
luz solar, higiene y espacios adecuados para llevar a cabo las activi-
dades escolares correspondientes”.23 Como resultado, se compone
de edificios independientes, organizados alrededor de grandes es-
pacios centrales abiertos, en una zonificación funcional inicialmente
clara: docencia, habitación, deporte, actividades cívicas y servicios
(Figura 2). La movilidad vehicular y peatonal también se encontraba
claramente diferenciada, otorgando predominancia a los peatones

18
Irem Kurtulus y Sam Griffiths, “The effect of university campuses on the spatial
cultures of two mid-sized towns: A comparative study of Nottingham, UK and
Eskisehir, Turkey”, Proceedings of the 11th Space Syntax Symposium, Lisboa, 2017,
pp. 76.1-76.19.
19
Ingy Ibrahim El-Darwish, “Enhancing outdoor campus design by utilizing space
syntax theory for social interaction locations”, Ain Shams Engineering Journal, vol.
13, núm. 1, 2022.
20
Isabelle Soares, Claudia Yamu y Gerd Weitkamp, “The Relationship between the
Spatial Configuration and the Fourth Sustainable Dimension Creativity in University
Campuses: The Case Study of Zernike Campus, Groningen, The Netherlands”,
Sustainability, vol. 12, núm. 2, 2020, pp. 1-21.
21
Christian Schwander, Christine Kohlert y Raman Aras, “CAMPUSANALYST.
Towards a spatial benchmarking system for university campuses. A case study
of the university Hamm‐Lippstadt”, Proceedings: Eighth International Space Syntax
Symposium, Santiago de Chile, 2012, pp. 8083.1-18.
22
Teresa Heitor, Rita Nascimento, Ana Tomé y Valério Medeiros, “(In)Accesible
Campus: Space syntax for universal design”, Proceedings of the Ninth International
Space Syntax Symposium, Seúl, Corea, 2013, pp. 084.1-084.17.
23
Elisa Drago y Jimena Torre, “Ideales para una ciudad universitaria”, en Salvador Li-
zárraga y Cristina López (eds.), Habitar cu 60 años, México, unam, 2014, pp. 95-131.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 221
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

dentro de las distintas zonas y proponiendo un sistema de circuitos


para los vehículos alrededor de estas áreas, que también funcionan
como límites entre ellas.24

Con el crecimiento de la ciudad alrededor del campus, se hizo evi- Figura 2. Ciudad Universitaria,
dente el contraste entre los patrones organizados a partir de calles plano de conjunto. Autores:
(lineales) de los barrios vecinos y la estructura de cu, organizada a Mario Pani y Enrique del Moral.
partir de áreas o zonas (espacios abiertos no lineales) semi-conte- Fuente: Salvador Lizárraga y
nidas, lo que también se conoce como espacios convexos.25 Ade- Cristina López (eds.), Habitar cu
más, el conjunto universitario está parcialmente bardeado en su 60 años, México, unam, 2014),
perímetro y sus accesos, cerrados durante las temporadas vaca- pp.140-141.
cionales, volviéndolo una especie de “ciudad dentro de la ciudad”,
tanto física como administrativamente. Otro factor que contribuyó
a esta segregación fue que varias de las zonas funcionales ori-
ginalmente planeadas no se construyeron por diversas razones,

24
Alejandra Contreras, “El proyecto definitivo. Los principios de diseño de Mario
Pani y Enrique del Moral”, en Salvador Lizárraga y Cristina López (eds.), Habitar cu
60 años, México, unam, 2014, pp. 133-146.
25
La definición matemática formal de convexo es que ninguna tangente dibu-
jada sobre el perímetro pase por dentro del espacio en ningún punto. También
se puede pensar que existe la condición de convexo cuando ninguna línea recta
dibujada desde cualquier punto del espacio a cualquier otro punto dentro del
mismo espacio sale de su límite. Bill Hillier y Julienne Hanson, op. cit., pp. 97-98.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 222
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

particularmente las habitacionales y sus actividades complemen-


tarias y servicios,26 removiendo la posibilidad de tener actividad y
vigilancia natural tanto de día como de noche.
Aunque la configuración original se ha modificado considerable-
mente con el crecimiento exponencial de la población estudiantil y
laboral que habita cu, las nuevas necesidades funcionales y espa-
ciales, y la tensión entre seguir construyendo y conservar el espacio
natural que queda y que provee importantes servicios ecosistémi-
cos a la zona y la ciudad, la organización alrededor de espacios con-
vexos se mantiene.
En el trabajo “Configuración espacial, vitalidad urbana y riesgo
de robo: el caso de la Ciudad Universitaria de la unam” presenta-
mos una primera exploración de la relación entre configuración
y riesgo de robo en cu.27 En esta propuesta se pusieron a prueba
algunos conceptos y medidas de sintaxis espacial, incluyendo las
expuestas por Van Nes, para la incidencia de robo.28 Los resultados
muestran, por un lado, las particularidades espacio-morfológicas y
funcionales de un campus universitario que difieren mucho de las
calles y otros espacios urbanos de la ciudad y, por otro, la compleji-
dad del problema y cómo diversos factores se interrelacionan para
generar condiciones que influyen en la ocurrencia de los fenóme-
nos, pero de ninguna manera los determinan o es posible afirmar
que establecen una relación causal.
Sin embargo, podemos rescatar algunos de los factores que se
encontraron relevantes para el robo. A escala macro, tienen que ver
con las escalas y redes generales de accesibilidad, tanto vial como
peatonal, del campus: la cercanía a líneas de alta conectividad en
la red vial se relaciona con mayor riesgo de robo, mientras que los
lugares más accesibles o centrales (alta integración) en la red pea-
tonal, con riesgo menor y percepción de espacios más seguros.
En la escala micro, la clave parece estar en las características que
alientan la copresencia y vigilancia natural, particularmente las ac-
tividades de estancia por encima de las de paso, como espacios
abiertos que no se fragmentan con muros ciegos o rejas, y que brin-
dan condiciones de confort, como sombra y lugares para sentarse
y reunirse.
El análisis desde la configuración se basa en la conversión del
espacio continuo y concreto en un modelo de unidades discretas

26
Alejandro Leal, Keila Escamilla, David Morales y Erick Montes, op. cit., capítulos IV y V.
Claudia Ortiz-Chao y Luis S. García, “Configuración espacial, vitalidad urbana y ries-
27

go de robo: el caso de la Ciudad Universitaria de la unam”, Academia XXII, núm. 21,


México, 2020, pp. 149-173, [Link]
28
Jan Gehl, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 223
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

y abstractas que permitan privilegiar sus propiedades topológicas


partiendo de la idea clave de la teoría de sintaxis espacial de que el
arreglo de los espacios influye en la manera en que los utilizamos y
nos relacionamos. Con esta abstracción se construye un grafo que
permite calcular diversos parámetros para medir propiedades de
los espacios.29 Existen tres métodos para este análisis dependien-
do de la unidad de desagregación y abstracción: basado en líneas
(axiales o segmentos), espacios convexos, y retícula (análisis de
visibilidad o visual graph analysis, vga, por sus siglas en inglés).
El análisis lineal ha sido útil para analizar contextos urbanos, so-
bre todo vialidades y movimiento, pero “el espacio se abstrae a tal
grado que muchas de sus propiedades geográficas se descuidan,
especialmente en espacios geométricamente distintos. Además,
las líneas no se refieren a una ubicación clara en el espacio, sino
a una serie de ubicaciones”.30 El análisis de convexos se usa para
investigar las relaciones entre espacios interiores definidos (i.e. ha-
bitaciones) y sus arreglos funcionales, pero al ser adimensional no
captura las relaciones visuales entre espacios y es estático, dejando
de lado el movimiento y los recorridos en el espacio.31 Para contra-
rrestar estos problemas, Turner, et al.,32 proponen el análisis vga, en
el que sobreponen una retícula al espacio: cada célula de la retícula
será una unidad espacial regular, un nodo. Esto permite mayor deta-
lle al describir la configuración. Usa el concepto de isovista de Bene-
dikt33 para conectar los vértices de la retícula creando el grafo que
permite calcular las medidas como en los otros métodos (Figura 3).
El grafo de visibilidad tiene menor nivel de abstracción ya que cada
nodo representa su ubicación en el espacio. Por lo tanto, los nodos
conservan la relación geométrica con su alrededor, cada uno con
propiedades geométricas específicas y, por ende, las características

29
Las cuestiones generales de este tipo de análisis, conceptos, medidas y ejemplos
de aplicación se pueden encontrar en Claudia Ortiz-Chao, “Análisis configuracional
con space syntax: otra forma de ver el espacio urbano”, en Gabriela Lee Alardín
(coord.), Estudios de la forma urbana: análisis contemporáneo en México, México,
Universidad Iberoamericana, 2019, pp. 196-221.
30
Peiman A. Behbahani, Ning Gu y Michael J. Ostwald, “Comparing the properties
of different space syntax techniques for analysing interiors”, en F. Madeo y M. A.
Schnabel (eds.), Across: Architectural Research through to Practice: 48th International
Conference of the Architectural Science Association, Génova, Italia, 2014, p. 687.
31
Ibidem, pp. 685-686.
32
Alasdair Turner, et al., “From isovists to visibility graphs: a methodology for the
analysis of architectural space”, Environment and Planning B: Planning and Design,
vol. 28, núm. 1, 2001, pp.103-121.
33
Una isovista es el polígono que contiene el conjunto de todos los puntos visibles
desde un punto de vista determinado en el espacio. Michael Benedikt, “To Take
Hold of Space: Isovists and Isovist Fields”, Environment and Planning B Planning and
Design, vol. 6, núm. 1, 1979, pp. 47-65.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 224
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

de intervisibilidad que corresponden a cada isovista desde cada posi- Figura 3. Construcción de grafo
ción. El análisis vga revela las propiedades de cada punto o célula de para vga:
la retícula en el espacio,34 por lo que es adecuado para espacios am- a) plano ejemplo,
plios y delimitados, convexos. El trabajo que aquí se presenta utiliza b) isovista que resulta en
este método de análisis en espacios de cu para explorar la percepción polígono,
de inseguridad al considerar que se trata de espacios que, aunque c) aplicación de polígono a
abiertos y públicos, son interiores y convexos, es decir, más parecidos retícula para encontrar las
en forma a los de un edificio que a una calle, ofreciendo resultados de células intervisibles,
alta resolución por su bajo nivel de abstracción. d) construcción del grafo.
Fuente: Petros Koutsolampros,
Entendiendo la morfología de CU: una tipología de espacios et al., “Dissecting Visibility
Graph Analysis”, Proceedings
Para seleccionar las áreas de estudio, se tomaron los puntos con of the 12th Space Syntax
más menciones del “Mapa de malestar” (Figura 1) dentro del cam- Symposium: 3.
pus central: la Facultad de Filosofía y Letras (ffl) (22), salidas hacia
Copilco (7) y estacionamiento de Facultad de Medicina (7). A par-
tir de estos se delimitaron polígonos específicos de zonas públicas
y, por tanto, visibles para cualquier paseante, para cada uno. En el
caso de la ffl se delimitaron dos polígonos, el estacionamiento y
los pasillos. Asimismo, se agregaron los bajopuentes hacia el Es-
tadio (5 menciones) por considerarse de interés por su morfología
y uso de paso. Los polígonos resultantes, de morfologías diversas,
fueron los siguientes (Figura 4):

1. Bajopuente de Insurgentes desde Facultad de Arquitectura (BP.


FARQ)
2. Bajopuente de Insurgentes desde Facultad de Filosofía y Letras
([Link])
3. Estacionamiento de Facultad de Filosofía y Letras ([Link])
4. Pasillos alrededor de Facultad de Filosofía y Letras ([Link])
5. Salidas hacia Copilco y estacionamiento de Facultad de
Odontología (COP)
6. Estacionamiento de Facultad de Medicina ([Link])

34
Peiman A. Behbahani, Ning Gu y Michael J. Ostwald, op. cit., pp. 687-688.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 225
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Asimismo, se decidió seleccionar un espacio no reportado como


de malestar y que, de acuerdo con experiencia, fuera altamente uti-
lizado para múltiples funciones, tanto de estar como de paso, en
diversos horarios a lo largo del día. Esto con el fin de comparar sus
características con el resto de las áreas de estudio:

7. Plazuela y canchas de Facultad de Odontología ([Link])

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 226
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Figura 4. Polígonos de estudio:


¿Importa lo que vemos y si nos ven? a) Bajopuente de Insurgentes por
Facultad de Arquitectura,
Una vez determinadas las áreas de estudio, se utilizó el software de b) Bajopuente de Insurgentes por
acceso abierto Isovist35 para realizar el análisis de visibilidad (vga) y Facultad de Filosofía y Letras,
así conocer tanto las medidas de isovista como las de sintaxis espa- c) Estacionamiento de Facultad de
Filosofía y Letras,
cial. Debido a la amplia extensión de las áreas abiertas y, por tanto,
d) Pasillos alrededor de Facultad
la alta cantidad de pixeles que se generan para ser analizadas por de Filosofía y Letras;
el software mencionado y las consecuentes dificultades de capaci- e) Salidas hacia Copilco y
dad de cómputo,36 se decidió dividir el campus en dos secciones: la estacionamiento de Facultad de
sección poniente, que contiene las primeras tres áreas de estudio, Odontología,
es decir, los dos bajopuentes ([Link], [Link]), el estacionamiento f) Estacionamiento de Facultad de
Medicina,
g) Plazuela y canchas de Facultad
35
Sam McElhinney, The Isovist_App v2.4.9, 2024, [Link] de Odontología.
36
La base de la sección poniente consta de 876,703 puntos y datos (filas) en la Fuente: Elaboración y fotografías
tabla, mientras que la sección oriente consta de 787,747. de los autores.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 227
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

([Link]) y los pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras ([Link]);


mientras que la sección oriente contiene los restantes, salidas hacia
Copilco (COP), estacionamiento de Facultad de Medicina ([Link]) y la
plazuela y canchas de Facultad de Odontología ([Link]).
Aunque se hicieron análisis considerando las condiciones de visi- Fig. 5. Análisis de visibilidad de
bilidad entre semana y en fin de semana (con varios accesos y edi- zona poniente:
ficios cerrados), sólo se incluyen los resultados del primer caso por a) Área;
considerar que no varían de manera importante. Las figuras 5 y 6 b) Covisibilidad;
presentan los resultados de las zonas poniente y oriente, respectiva- c) Longitud de vista;
mente, en cuatro medidas de visibilidad: área, covisibilidad, longitud d) Drift o deriva.
de vista y drift, o deriva, donde el rojo y los colores cálidos indican los Fuente: Elaboración propia con
valores más altos hasta el azul, los más bajos. Isovist.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 228
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

El área expresa todo el espacio visible desde determinado punto Fig. 6. Análisis de visibilidad
de vista, el del sujeto. En vga se refiere a todos los otros puntos a los de zona oriente:
que esa ubicación está directamente conectada,37 por lo que es el a) Área;
equivalente a la medida de conectividad en space syntax. En las figu- b) Covisibilidad;
ras 5a y 6a se observa que los espacios más abiertos y con menos c) Longitud de vista;
obstáculos visuales contienen una mayor área visible. El área más d) Drift o deriva.
conectada de la zona poniente (Figura 5a) se encuentra al norte del Fuente: Elaboración propia
[Link] y, de las cuatro áreas analizadas el [Link] es el de mayor área con Isovist.
y conectividad, mientras que los bajopuentes son los de menos. En
la zona oriente (Figura 6a), la mayor área y conectividad coincide
claramente con [Link] y se difumina hacia el poniente (Torre II Hu-
manidades). Lo contrario se encuentra en los patios interiores de los
edificios y COP.
La covisibilidad representa el promedio del área visible a un “paso”
de conexión de una ubicación38 y se calcula a partir de la media del

37
Alasdair Turner, “Depthmap: a program to perform visibility graph analysis”,
Proceedings of the 3rd International Symposium on Space Syntax, Atlanta, Georgia
Institute of Technology, 2001, citado en S. McElhinney, The Isovist_App: a basic user
guide, v1.7, 2024, [Link]
38
Sophia Psarra y Sam McElhinney, “Just around the corner from where you are:
Probabilistic isovist fields, inference and embodied projection”, The Journal of Space
Syntax, vol. 5, núm. 1, 2014, pp. 109-132, citado en S. McElhinney, op. cit..

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 229
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

área de todas las isovistas generadas desde todos los puntos de la


isovista de origen. Se refiere a la capacidad de ver y ser visto desde
una ubicación, es decir, como su nombre lo indica, es donde “nos
vemos” mutuamente con las implicaciones de copresencia que esto
trae. Al igual que el área, es mayor en los espacios abiertos y sin
obstáculos que interfieran la visual como se puede ver en la figuras
5b y 6b. Esta medida y el área muestran coincidencia, pero destaca
que en la zona oriente la covisibilidad ocupa una zona mayor que
coincide con toda el área central, que incluye [Link].
La longitud de vista es la línea de visión más larga desde cada
ubicación y se relaciona con la radial más larga de cada isovista
y con zonas de visibilidad axial/lineal alta. Se observa que se en-
cuentra en las zonas perimetrales que no tienen obstáculos visuales
hacia las áreas abiertas (figuras 5c y 6c). En el poniente (Figura 5c),
las zonas con menor longitud de vista se encuentran en las partes
“traseras” de los edificios del sur así como en los bajopuentes, sobre
todo [Link]; en el oriente (Figura 6c), en patios interiores y entre las
manzanas al exterior de cu.
El drift o deriva expresa la distancia del sujeto al centro de gra-
vedad de la isovista39 mostrando una especie de “flujo” visual don-
de las zonas de deriva baja, más cercanas al centro de la isovista,
son visibles desde distintas direcciones y las de deriva alta pueden
ver con más facilidad. En ese sentido, la Figura 5d muestra una
parte central más visible que va desde [Link] hasta Rectoría jun-
to con otras zonas menores en las partes traseras de los edificios
que dan al sur, mientras que algunas zonas alrededor del Estadio
pueden ver más que ser vistas. La zona oriente, en cambio, muestra
varios parches de baja deriva y más visibles en plazuelas, espacios
de transición o estacionamientos, y escasas zonas de alta deriva,
por ejemplo, en las calles externas (Figura 6d).
A continuación, se presentan los valores promedio de las medi-
das calculadas para los polígonos de estudio de cada zona. El valor
más alto y bajo para cada medida se resalta en negritas. Se cons-
tata lo observado en los mapas y se observa mayor detalle. En la
zona poniente (Figura 7), el [Link] tiene los mayores valores en área,
siendo el más conectado; en covisibilidad, desde ahí se puede ver y
ser visto en mayor grado; y contiene las visuales más largas tanto
desde cada punto (longitud de vista) como al promediar todas las
radiales de cada isovista. Por otro lado, el espacio con los valores
más bajos es [Link] con área, longitud de vista y radial promedio.

39
Ruth Dalton y Nick Dalton, “OmniVista: an application for isovist field and path
analysis”, Proceedings of the 3rd International Symposium on Space Syntax, Atlanta,
Georgia Institute of Technology, 2001, pp. 25.1-25.10, citado en S. McElhinney, S.,
op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 230
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Sin embargo, el [Link] presenta valores muy cercanos a [Link],


incluyendo el valor más bajo de la zona (marginalmente más bajo
que [Link]) para covisibilidad. Esto, por supuesto, se explica porque
ambos tienen morfologías similares, son cerrados y poco convexos
al ser alargados, pero la ubicación de [Link] le da una ligera ven-
taja al estar contiguo a la ruta de Insurgentes a Arquitectura
pasando al lado de Rectoría donde la viste se abre.
Los pasillos [Link], a pesar de haber sido referidos como espa-
cios de muchos eventos de malestar por la comunidad, exponen
una situación intermedia en lo que se refiere a su morfología, aun-
que más cercana a los valores de ambos bajopuentes que al esta-
cionamiento. En esta zona destaca que los valores de [Link] son
muy superiores a todos los demás espacios: el área promedio
es 6.7 veces mayor que la de [Link], con el valor más bajo, y su
covisibilidad, prácticamente del doble que [Link]. Esto no sucede
entre los otros tres espacios ([Link], [Link] y [Link]) entre los que
se observan valores similares.

En la zona oriente (Figura 8), [Link] exponen condiciones de mu- Figura 7. Tabla que muestra
cha visibilidad, tanto areal con los valores más altos para área y valores promedio por área de
covisibilidad, como lineal con longitud de vista y radial promedio. Lo estudio en zona poniente.
contrario se observa en el [Link] que, a pesar de ser convexo, es un Fuente: Elaboración propia.
espacio parcialmente cerrado por rejas y valores intermedios para
las salidas por COP que, a pesar de estar delimitado por un frente
prácticamente inactivo al norte, un muro casi completamente ciego,
excepto por los accesos peatonales puntuales hacia la zona de Co-
pilco, se abre visualmente en las otras direcciones, es decir, en el
sentido de la vialidad y hacia el estacionamiento de Odontología
al surponiente. La excepción es la longitud de vista, donde este orden
se invierte, pero se observa muy poca diferencia entre los valores.
Es importante mencionar que los espacios seleccionados como Figura 8. Tabla que muestra
áreas de estudio en esta zona no son tan distintos en forma valores promedio por área de
como los de la zona poniente por lo que es de esperar que los estudio en zona oriente.
resultados numéricos del análisis no sean tan distantes entre sí. Fuente: Elaboración propia.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 231
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

La deriva o drift muestra el comportamiento contrario en ambas


zonas, siendo más alto en promedio en el [Link] (zona poniente)
y las salidas hacia COP (zona oriente), desde donde se ve (sin ser
necesariamente visto), y más bajo en el [Link] seguido de [Link],
y el [Link] seguido de [Link], indicando que en estos últimos se es
visible con facilidad desde distintas direcciones.
Finalmente, se incluye la medida choice o selección de rutas,40
una medida de space syntax que se refiere a las rutas potencialmen-
te más utilizadas por ser las más eficientes, misma que confirma
los patrones observados en general en las otras medidas, aunque
muestre un resultado parcial o local al no analizar todo el sistema de
campus central en una sola red. Esto es, que las áreas que ofrecen
mejores condiciones de visibilidad (valores altos de área, covisi-
bilidad, longitud de vista y valores bajos de deriva) se encuentran
también en las rutas más utilizadas (valores altos de choice): [Link] >
[Link] > [Link] > [Link] para la zona poniente, y [Link] > COP >
[Link] para la zona oriente. Se intuye que, de haberse analizado am-
bas zonas en el contexto del campus central como un solo sistema,
[Link] obtendría un valor mayor en la selección de rutas, corres-
pondiendo mejor con la realidad.

Los frentes y la transición entre público y privado

Por último, se registraron los tipos de frente que conforman los lí-
mites de cada uno de los siete polígonos de estudio. Se clasificaron
en cuatro tipos (Figura 9): frente activo, es aquel que cuenta con
transparencia o puertas y ventanas con vista directa al espacio en
cuestión de manera que ofrece visibilidad y posible co-presencia en-
tre lo privado y lo público; frente inactivo, es aquel que no ofrece lo
anterior, un muro ciego; rejas y otras barreras físicas, que ofrecen
poca visibilidad e interrumpen el movimiento al fragmentar el es-
pacio; y frente abierto, que se refiere únicamente al límite del área
de estudio sin que exista una barrera física que impida el paso o la
visibilidad, es decir, que el espacio continúa. Se registraron también
los accesos, vehiculares y peatonales, que interrumpen frentes inac-
tivos y rejas, así como los puntos de venta, por considerar que son
factores que podrían influir en la vigilancia natural y la ocupación.

40
Esta medida se refiere a los nodos, en este caso los puntos, que son más accesi-
bles en promedio al resto por estar en las rutas más frecuentes a los demás nodos.
En redes se denomina betweeness centrality, a veces traducida como centralidad
por intermediación, ​​para diferenciarla de closeness centrality o cercanía, ser más
cercano en promedio a los demás nodos. Más en Sergio Porta, et al.,“The network
analysis of urban streets: a dual approach”, Physica A: Statistical Mechanics and its
Applications, vol. 369, núm. 2, 2006, pp. 853-866.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 232
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

La Figura 10 muestra los resultados del registro antes descrito. Figura 9. Tipos de frente:
Se observa que hacia el interior del campus encontramos más es- a) Frente activo:
pacio abierto (verde) mientras que las fachadas de edificios presen- b) Frente inactivo;
tan una combinación de frentes activos (rojo) e inactivos (azul); los c) Reja;
lados largos de [Link] y [Link] y el límite que colinda con Copilco d) Frente abierto.
están conformados por un frente inactivo, es decir, son muros cie- Fuente: Fotografías de los
gos, excepto por tres puntos de acceso en el segundo, que se abren autores.
o cierran de acuerdo al horario y calendario de la Universidad. Las
rejas (amarillo) rodean casi tres flancos del E. FM y se interrumpen
por accesos vehiculares y uno peatonal; también las hay entre los
bajopuentes y el campus central con acceso peatonal, es decir, se
abre y cierra como otros accesos a cu, y una fija o sin acceso en una
pequeña porción al oriente de la ffl.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 233
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Las figuras 11 y 12 cuantifican los tipos de frente para cada una Figura 10. Frentes y accesos de
de las áreas de estudio. En algunas zonas, como [Link] y [Link] las áreas de estudio.
en la zona poniente (Figura 11), predomina el frente inactivo (69.5% Fuente: Elaboración propia con
y 72.5% del total de frentes, respectivamente). En COP en la zona base en observación en sitio.
oriente (Figura 12) el tipo de frente predominante es el abierto con
40.6%, pero la presencia de muro ciego presenta un porcentaje si-
milar con 38.4%; el primero se encuentra al suroriente y el segundo
cubre todo el frente norte y parte del frente poniente. La ubicación
de frente inactivo es coincidente con la teoría ya que son áreas que
se perciben como de malestar.
A pesar de que este pareciera no ser el caso para el [Link] ya que
lo que prevalece ahí son las rejas (46.5%), es de notar que en este
contexto funcionan como frente inactivo, aunque permitan cierta vi-
sibilidad, ya que fragmentan la continuidad del espacio, algo que ca-
racteriza a buena parte del campus universitario, en especial en los
espacios internos. Asimismo, los accesos vehiculares, incluyendo
los cinco hacia dicho espacio, se dejaron de considerar en el análisis
al observar que tampoco se relacionan con la permeabilidad peato-
nal, la co-presencia o el deseo de estar en los espacios. De hecho,
al considerar las rejas como frente inactivo, [Link] suma un total de
298 m de éste, el 59.8%.
En los casos de [Link] (zona poniente) y [Link] (zona oriente) el tipo
de frente que domina es el abierto, con el 72.5 y 52.0%, respecti-
vamente. Aunque para [Link] el segundo frente más recurrente es
el inactivo (32.3%), éste se encuentra entre los espacios públicos

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 234
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

y el edificio, hacia el Circuito o hacia “afuera”, mientras que hacia


el interior es abierto, como se observó en la Figura 10. El [Link], en
cambio, se abre en tres flancos y parte del cuarto. En [Link], a pe-
sar de que vemos que el porcentaje más alto corresponde a frente Figura 11. Comparativo de frentes
abierto (43.6%), éste no se dispara demasiado de los frentes activo y accesos de áreas de estudio en
(29.9%) e inactivo (20.8%), que se encuentran más o menos en la zona poniente.
misma proporción. Fuente: Elaboración propia.

Por su parte, los accesos peatonales se normalizaron dividien- Figura 11. Comparativo de frentes
do entre la longitud total de frentes de cada polígono debido a que y accesos de áreas de estudio en
éstos presentan diferentes tamaños y morfologías y, por lo tanto, zona oriente.
diferencias importantes en sus longitudes perimetrales. A primera Fuente: Elaboración propia.
vista, el resultado parece contraintuitivo ya que los espacios que
combinan malestar y condiciones pobres de visibilidad en ambas
zonas, [Link], [Link] y COP, tienen también la tasa más alta de
accesos peatonales por metro. Sin embargo, al tomar en cuenta el
contexto específico de cu en contraposición con las calles de una
traza urbana como la de Ciudad de México, debemos considerar
que estos accesos no representan alta permeabilidad debido a que
son aberturas puntuales sobre muros ciegos o rejas (los accesos
en frentes activos no se cuantificaron pues la categoría ya implica
puertas y ventanas que permiten visibilidad y permeabilidad públi-
co-privada). Adicionalmente, dada su morfología, en el campus se
hizo necesaria la existencia de la categoría de frente abierto, que
implica la continuidad del espacio y el libre flujo en todo momento.

Discusión y conclusiones

Un lugar seguro es aquel que las personas quieren ocupar, en el que


deciden permanecer y que, a la larga, genera un sentido de iden-
tidad y pertenencia. Por ende, un lugar seguro es aquel donde no
siento miedo ni malestar. En este trabajo se explora la relación entre

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 235
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

la forma y configuración de los espacios abiertos de cu y la percep-


ción de seguridad/inseguridad. Se utilizó el análisis vga con Isovist
para investigar el rol de la configuración visual en dicha percepción,
utilizando tanto medidas de propiedades de isovista como de sin-
taxis espacial de la red de puntos visibles en el espacio abierto.
Esta aproximación resultó adecuada a la morfología de cu, hecha
de espacios convexos, ya que además permite un alto grado de
resolución donde es posible visibilizar diferencias sutiles en zonas
contiguas o al interior de un mismo espacio.
Los resultados indican que algunas características morfológicas
sí pueden influir en la percepción de seguridad, sobre todo los es-
pacios amplios, más convexos y abiertos, como [Link] y [Link], que
permiten mayor visibilidad, tanto en la cantidad de superficie (área o
conectividad visual) como en la distancia lineal (longitud de vista y
radial promedio) que el usuario puede ver en ellos. Del mismo modo,
se observa la mayor posibilidad de ver y ser visto (covisibilidad), con
las implicaciones de encuentro y co-presencia y, con ello, percep-
ción de seguridad que esto conlleva, en este tipo de lugares. La com- Fig. 13. Gráficas radiales de
paración de las variables analizadas por zona, oriente (izquierda) y zonas de estudio:
poniente (derecha), se presenta en la Figura 13 a manera de gráficas a) zona oriente, y
radiales (sin unidades absolutas ya que mezclan distintas unidades; b) zona poniente.
los frentes en porcentajes). Fuente: Elaboración propia.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 236
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Cabe mencionar que nos referimos a los espacios con los va-
lores más altos de estas medidas al comparar los polígonos de
estudio, que no coinciden necesariamente con los valores más al-
tos de toda una zona, por ejemplo, en la zona poniente, donde lo
más conectado se ubica sobre el circuito, al norte de [Link] (rojo en
Figura 5a), que corresponde con mayor incidencia de robo relacio-
nado a vialidades con mayor conectividad.41 Algo similar pasa con
la longitud de vista: los valores más altos en ambas zonas (rojo en
figuras 5c y 6c), que denotan líneas largas de visión y movimiento
lineal, se encuentran en las partes externas de los edificios y en
o del lado de las vialidades y van “hacia adentro”. Mientras tanto, los
polígonos de estudio con valores altos en realidad tienen valores
intermedios cuando se comparan con toda la zona, por eso apa-
recen en verde. Esto está relacionado con la condición de movi-
miento o flujo que por naturaleza sucede en los espacios lineales,
como las vialidades, en oposición a la estancia y ocupación de los
espacios más convexos.
Por otro lado, las características visuales en espacios parcial-
mente cerrados, interrumpidos por muros o rejas (más que debido
a una forma menos convexa) y que se inclinan hacia la percepción
de malestar, como [Link], [Link], [Link], son de poca visibilidad,
menor posibilidad de ver y ser visto, así como líneas más cortas de
visión. En estos espacios y en COP observamos también mayor
dominio visual (deriva), ubicaciones más puntuales desde donde
ver sin ser vistos, pero que son relevantes al ser sitios donde se
posicionaría un potencial perpetrador.
En general, las distribuciones de frentes en los diferentes polígo-
nos son congruentes con lo observado en el análisis de visibilidad,
donde los espacios con condiciones visuales asociadas a percep-
ción de seguridad cuentan con una mayor presencia, sobre todo
de frente abierto, en algunos casos seguido de frente activo. Esto
es, presentan condiciones que favorecen la posibilidad de co-pre-
sencia y vigilancia natural. Lo contrario sucede en los espacios con
mayor percepción de inseguridad, como los bajopuentes y el [Link],
con predominancia de frente inactivo, incluyendo las rejas. Asimis-
mo, los accesos peatonales, ya que en este caso no se refirieron
a las puertas en frentes activos, sino a aberturas en frentes inac-
tivos, se encontraron relacionados con los espacios de malestar.
A diferencia de los demás polígonos, [Link] y COP, que se refie-
ren a lugares señalados por la comunidad como de muchos inci-
dentes de malestar, no muestran los patrones esperados. En tér-
minos de sus propiedades visuales, ambos aparecen en los rangos

41
Claudia Ortiz-Chao y Luis S. García, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 237
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

intermedios de las medidas estudiadas. En lo que respecta a los


frentes, presentan una mezcla, aunque predomina el frente abierto.
Vale la pena mencionar que aunque la ffl fue el lugar más men-
cionado para incidentes de malestar (ver Fig. 1), no conocemos los
puntos específicos de dicha Facultad donde suceden, por lo que
podría ser en los espacios interiores o un malestar generalizado
que no se asocia a un espacio en específico. También que, en
ambos casos, estos espacios presentan formas más complejas
que los polígonos con los que se comparan, por lo que podría
hacerse necesario explorarlos en mayor detalle o desagregándo-
los en secciones. Otra cuestión relevante resulta, por supuesto,
aquello que no es atribuible a cuestiones morfológicas sino a
prácticas específicas y maneras de habitar y apropiarse del espa-
cio. Por ejemplo, es sabido que la comunidad que habita la ffl
tiene posturas políticas e ideológicas fuertes y suelen expresarse
y participar activamente en manifestaciones y movimientos socia-
les; es posible que esto se perciba o provoque malestar en algunas
personas.
Por lo tanto, es posible procurar condiciones que configuren
espacios encaminados a percepciones de bienestar, confianza
y seguridad, como espacios amplios y abiertos, que propicien la
estancia y el encuentro, con continuidad física y visual y la me-
nor fragmentación posible. De igual manera, la presencia de per-
meabilidad y transparencia, física, pero también visual, puertas y
ventanas (más que accesos puntuales sobre extensiones largas
de muro ciego o reja) donde el espacio abierto se interrumpe por
la presencia de edificios y elementos construidos contribuye a la
posibilidad de co-presencia y “ojos en la calle” que incrementa
la sensación de seguridad. La contraparte, con espacios fragmen-
tados con muros ciegos o rejas que impiden la continuidad física
y visual, tienden a influir hacia percepciones de malestar e insegu-
ridad, además de generar pequeños recovecos de dominio visual
que son oportunidades para algunos tipos de delito u otras activi-
dades no deseables, como tirar basura. Sin embargo, no se debe
dejar de lado que existen factores no atribuibles a la morfología
y configuración y que no se podrán modificar por medio de cam-
bios en el diseño, por ejemplo, la separación entre los intereses
de quienes planifican y quienes habitan cu cotidianamente. Enton-
ces, ¿deberíamos cuestionar si el diseño, tanto formal y espacial
como institucional de hace 70 años de Ciudad Universitaria sigue
siendo vigente y cómo debería cambiar de raíz, o sólo seguir mo-
dificándolo con nuevas rejas y reglas que se añadan a lo que hay?

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 238
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Referencias

Behbahani, Peiman A., Ning Gu y Michael J. Ostwald


2014 “Comparing the properties of different space syntax
techniques for analysing interiors”, en F. Madeo y M. A.
Schnabel (eds.), Across: Architectural Research through to
Practice: 48th International Conference of the Architectural
Science Association, Génova, Italia, pp. 683-694.

Benedikt, Michael
1979 “To Take Hold of Space: Isovists and Isovist Fields”.
Environment and Planning B Planning and Design, vol. 6,
núm. 1, pp. 47-65.

Contreras, Alejandra
2014 “El proyecto definitivo. Los principios de diseño de Mario
Pani y Enrique del Moral”, en Salvador Lizárraga y Cristi-
na López (eds.), Habitar cu 60 años, México, fa-unam, pp.
133-146.

Dalton, Ruth y Nick Dalton


2001 “OmniVista: an application for isovist field and path
analysis”, Proceedings of the 3rd International Symposium
on Space Syntax, Atlanta, Georgia Institute of Technology,
pp. 25.1-25.10.

Drago, Elisa, y Jimena Torre


2014 “Ideales para una ciudad universitaria”, en Salvador Lizá-
rraga y Cristina López (eds.), Habitar cu 60 años, México,
fa-unam, pp. 95-131.

Gehl, Jan
2014 Ciudades para la gente, Buenos Aires, Ediciones Infinito.

Heitor, Teresa, Rita Nascimento, Ana Tomé y Valério Medeiros


2013 “(In)Accesible Campus: Space syntax for universal design”,
Proceedings of the Ninth International Space Syntax
Symposium, Seúl, Corea, pp. 084.1-084.17.

Hillier, Bill y Julienne Hanson


1984 The Social Logic of Space, Cambridge, Cambridge
University Press.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 239
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Hillier, Bill y Ozlem Sahbaz


2011 “Safety in Numbers: High-Resolution Analysis of Crime
in Street Networks”, The Urban Fabric of Crime and Fear,
Dordrecht, Springer, pp. 111-137.

Ibrahim El-Darwish, Ingy


2022 “Enhancing outdoor campus design by utilizing space
syntax theory for social interaction locations”, Ain Shams
Engineering Journal, vol. 13, núm. 1.

Inclán, Daniel y Vicente Moctezuma


En prensa“La seguridad, aproximación crítica”, en Claudia Ortiz Chao
y Julie-Anne Boudreau (coords.), Espacios de confianza:
Alternativas en construcción. Trayectorias divergentes en
torno de la seguridad y la violencia en Ciudad Universitaria,
México, unam.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía


2023 Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Se-
guridad Pública (Envipe), [Link]
mas/envipe/2023/, consultada el 22 de enero de 2024.

Jacobs, Jane
1961 The Death and Life of Great American Cities, Nueva York,
Random House.

Koutsolampros, Petros, Kerstin Sailer, Tasos Varoudis y Rosie Haslem


2019 “Dissecting Visibility Graph Analysis. The metrics and
their role in understanding workplace human behaviour”,
Proceedings of the 12th Space Syntax Symposium, Beijing,
pp. 191.1-191.24.

Kurtulus, Irem y Sam Griffiths


2017 “The effect of university campuses on the spatial cultures of
two mid-sized towns: A comparative study of Nottingham,
UK and Eskisehir, Turkey”, Proceedings of the 11th Space
Syntax Symposium, Lisboa, pp. 76.1-76.19.

Leal, Alejandro, Keila Escamilla, David Morales y Erick Montes


2022 Historia del Barrio Universitario Moderno del Pedregal. De la
centralidad a la dispersión, 1952-1976, Ciudad de México,
Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de
Arquitectura.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 240
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

McElhinney, Sam
2024 The Isovist_App, v2.4.9. Software de acceso abierto,
[Link]
2024 The Isovist_App: a basic user guide, v1.7, [Link]
[Link]/user_guide/.

Newman, Oscar.
1972 Defensible Space. Crime Prevention Through Urban Design,
eua, Macmillan.

Office of the Deputy Prime Minister y Home Office


2004 Safer Places. The Planning System and Crime Prevention,
Gran Bretaña, Latimer.

Ortiz Chao, Claudia


2019 “Análisis configuracional con space syntax: otra forma de
ver el espacio urbano”, Gabriela Lee Alardín (coord.), Estu-
dios de la forma urbana: análisis contemporáneo en Méxi-
co, México, Universidad Iberoamericana, pp. 196-221.

Ortiz Chao, Claudia y Luis S. García


2020 “Configuración espacial, vitalidad urbana y riesgo de robo:
el caso de la Ciudad Universitaria de la unam”, Academia
XXII, núm. 21, pp. 149-173, [Link]
fa.2007252Xp.2020.21.76678.

Porta, Sergio, Paolo Crucitti y Vito Latora


2006 “The network analysis of urban streets: a dual approach”,
Physica A: Statistical Mechanics and its Applications, vol.
369, núm. 2, pp. 853-866.

Presidencia de la República
2019 “Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024”, Diario Oficial de
la Federación, México, 12 de julio.
2013 “Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018”, Diario Oficial de
la Federación, México, 20 de mayo.

Psarra, Sophia y Sam McElhinney


2014 “Just around the corner from where you are: Probabilistic
isovist fields, inference and embodied projection”, The
Journal of Space Syntax, vol. 5, núm. 1, pp. 109-132.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 241
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Sahbaz, Ozlem, y Bill Hillier


2007 “The Story of the Crime: functional, temporal and spatial
tendencies in street robbery”, Proceedings of the 6th
International Space Syntax Symposium, Estambul, itu, pp.
022.01-022.14.

Schwander, Christian, Christine Kohlert y Raman Aras


2012 “CAMPUSANALYST. Towards a spatial benchmarking system
for university campuses. A case study of the university
Hamm‐Lippstadt”, Proceedings: Eighth International Space
Syntax Symposium, Santiago de Chile, pp. 8083.1-18.

Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Seguridad Ciudadana


2022 Espacios de confianza en Ciudad Universitaria. Informe fi-
nal, México, unam, [Link]

Soares, Isabelle, Claudia Yamu y Gerd Weitkamp


2020 “The Relationship between the Spatial Configuration and
the Fourth Sustainable Dimension Creativity in University
Campuses: The Case Study of Zernike Campus, Groningen,
The Netherlands”, Sustainability, vol. 12, núm. 21, p. 9263,
[Link]

Soares, Mariana, Gabriel George Grosskopf, Julia Roberta Eli, Renato


Tibirica de Saboya y Fernando Barth
2017 “O ambiente construído e a ocorrência de crimes: uma
análise em estacionamentos de campus universitário”,
PARC Pesquisa em Arquitetura e Construção, vol. 8, núm. 2,
pp. 102-116, [Link]
php/parc/article/view/8649893, consultado el 14 diciem-
bre 2017.

Turner, Alasdair, Maria Doxa, David O’Sullivan y Alan Penn


2001 “From isovists to visibility graphs: a methodology for the
analysis of architectural space”, Environment and Planning
B: Planning and Design, vol. 28, pp. 103-121.

Turner, Alasdair
2001 “Depthmap: a program to perform visibility graph analysis”.
Proceedings of the 3rd International Symposium on Space
Syntax, Atlanta, Georgia, Georgia Institute of Technology.

Van Nes, Akkelies


2008 “Measuring the urban private-public interface”, wit Transac-
tions on Ecology and the Environment, vol. 117, pp. 389-398.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 242
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y VISIBILIDAD EN CIUDAD UNIVERSITARIA

Claudia G. Ortiz Chao


Facultad de Arquitectura
Universidad Nacional Autónoma de México
[Link]@[Link]
[Link]

Profesora Asociada en la Facultad de Arquitectura de la unam. Ar-


quitecta por la misma institución, maestra en Ciencias y candidata
a doctora en Medio Construido por la Bartlett School of Graduate
Studies, ucl. Su trabajo se enfoca en temas como la morfología ur-
bana, los procesos urbanos emergentes y la aplicación de nuevas
tecnologías. Colabora en los laboratorios de Arquitectura + Diseño
y Tecnología Experimental (late) y Entornos Sostenibles (les) de la
fa; y en PATIO Lab, sobre Cartografías Sociales de la fa-ig.

Alí Pereyra Flores


Facultad de Arquitectura
Universidad Nacional Autónoma de México
316293264@[Link]
[Link]

Estudiante de la licenciatura en Arquitectura en la Facultad de Arqui-


tectura de la unam. Desarrolló su tesis sobre el crecimiento urbano
del Área Metropolitana de Monterrey y su crisis de agua y calor en el
Seminario Especial de Titulación Intersticios. Colaboró en el progra-
ma de servicio social “Recopilación y procesamiento de información
para el estudio de espacios públicos como problema complejo”, que
se enfoca en el diseño e implementación de tecnología con fines de
investigación urbana.

Noemí Selene Sandoval del Valle


Facultad de Arquitectura
Universidad Nacional Autónoma de México
317350962@[Link]
[Link]

Estudiante de la licenciatura en Urbanismo en la Facultad de Arqui-


tectura de la unam. Se encuentra realizando su tesis en el Seminario
de Estudios Críticos sobre Espacio Público con el tema de infancias
y espacio público. Colaboró en el programa de servicio social “Re-
copilación y procesamiento de información para el estudio de espa-
cios públicos como problema complejo”, que se enfoca en el diseño
e implementación de tecnología con fines de investigación urbana.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 215-243 243
ARTÍCULOS
DE INVESTIGACIÓN

Investigando las emociones


del habitante en la arquitectura:
un método práctico
Researching visitor emotions in architecture:
a practical method

Resumen Erick Adrián Amaro Ortega


Universidad Nacional
El artículo aborda el estudio de las emociones sobre la arquitectura Autónoma de México
a partir del interior y el exterior del museo Soumaya de Ciudad de
México; en particular identifica las causas que las generan. Se rea- Luis Javier López Chávez
lizaron veinticuatro entrevistas a personas que ya habían visitado Universidad Nacional
y habitado el museo. Los resultados muestran que el exterior del Autónoma de México
museo evoca emociones positivas, como admiración y satisfacción,
asociadas a su forma. El interior, por su parte, genera una mezcla de Juan Carlos Ortiz Nicolás
emociones negativas, como aburrimiento, y positivas, como relaja- Universidad Nacional
ción, atribuibles a su diseño minimalista y a la falta de conexión con Autónoma de México
el exterior.
Fecha de recepción:
Palabras clave: Arquitectura, emociones, disneyficación, habitante. 31 de agosto de 2024

Abstract Fecha de aceptación:


8 de octubre de 2024
This essay examines the emotions surrounding architecture, from
the interior and exterior of the Soumaya Museum in Mexico City; in [Link]
particular, identifying the causes that generate the said emotions. fa.2007252Xp.2024.15.30.90230
Twenty-four interviews were conducted with people who had already
visited the museum. The results show that the exterior of the muse-
um evokes positive emotions, such as admiration and satisfaction,
associated with its form. The interior, on the other hand, generates a
mixture of negative emotions, such as boredom, and positive ones,
such as relaxation, attributable to its minimalist design and lack of
connection with the outside world. Este trabajo está amparado por
una licencia Creative Commons
Keywords: Architecture, emotions, disneyfication, inhabitant. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 244
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

C
omúnmente se piensa en las emociones como consecuen-
cia subjetiva de nuestra interacción con el mundo y, aunque
esta noción contiene cierta veracidad, su construcción es
mucho más compleja de lo que creemos, lo que se ha reco-
nocido en la teoría de la emoción construida.1 Oatley y Jonhson-Laird,2
a partir de la teoría cognitiva de las emociones, mencionan que tanto
acontecimientos como circunstancias agradables o desagradables
influyen en la manera en que las emociones se experimentan, y que
superan los sucesos emergentes en nuestro cerebro. Ambos definen
las emociones de la siguiente manera: “Una emoción es un juicio de
valor, por ejemplo, que un evento particular es importante, que es
agradable estar con cierta persona o que una preocupación específi-
ca es urgente. Por lo tanto, una emoción no es sólo algo físico, como
un estornudo. Es una evaluación, también llamada valoración. Este
concepto es fundamental porque, en un mundo que no es totalmente
predecible, la evaluación de la significancia de los acontecimientos
cotidianos y de las personas con las que uno interactúa hace que las
emociones sean fundamentales para la vida.”3
Podemos decir que es posible experimentar emociones a partir
de prácticamente cualquier circunstancia: nostalgia al contemplar un
atardecer, tristeza al recibir una mala noticia e incluso admiración
al recorrer un edificio. Si bien en cualquiera de estas circunstancias es
imposible catalogar como variable determinante aquello con lo que
nuestros sentidos interactúan, sí es posible examinar las causas
que llevaron a la construcción de la emoción registrada.
Pero, ¿cómo estudiar las emociones en relación con la arqui-
tectura?
Pongamos por ejemplo el Palacio de Bellas Artes. Esta es una
obra arquitectónica ubicada en Ciudad de México, reconocida a
nivel mundial no sólo por promover el arte nacional, sino también
porque ahí se llevan a cabo diversos eventos de talla internacional.
Tiene sus orígenes en los preparativos para la celebración del cen-
tenario de la Independencia de México, 1910, impulsada por Porfirio

1
Lisa Feldman Barrett, How Emotions Are Made: The Secret Life of the Brain, Boston,
eua, Mariner Books, 2017.
2
Keith Oatley y Phil Johnson-Laird, “Cognitive approaches to emotions”, Trends in
Cognitive Sciences, vol. 18, núm. 3, pp. 134-140, 2014, [Link]
tics.2013.12.004.
3
Ibid., p. 134. “An emotion is a judgment of value (Aristotle, Rhetoric, 1378a); for
instance, that a particular event is important, that it is pleasant to be with a certain
person, or that a specific concern is urgent. So an emotion is not just physical, like
a sneeze. It is an evaluation, now called an ‘appraisal’ [1,2]. This concept is critical
because, in a world that is not fully predictable [3,4], evaluation of the significance of
everyday events and of people with whom one interacts makes emotions central to
life.” Traducción de los autores en el cuerpo del texto.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 245
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Díaz. Sin embargo, debido a los acontecimientos acaecidos por la


Revolución mexicana, fue hasta el 29 de septiembre de 1934 que se
inauguró.
Tanto su interior como su exterior presentan detalles art déco y
art nouveau, que contrastan con los murales pintados en el interior
por artistas mexicanos reconocidos como Diego Rivera, José Cle-
mente Orozco, David Alfaro Siqueiros, entre otros. Los murales dotan
al Palacio de un carácter único en el mundo. La fachada presenta un
eclecticismo que nos remonta a formas y materiales provenientes
de Europa, combinados con elementos prehispánicos que encontra-
mos en su ornamentación. La entrada recibe al visitante y lo dirige
a la escalera imperial de mármol negro que lo lleva a las salas del
Palacio. Así, todos los elementos arquitectónicos se conjugan para
poder ser habitados y una serie de emociones y sensaciones resulta
de dicha visita.
La arquitectura tiene el potencial de evocar emociones en las
personas, tanto positivas como negativas. Esto se puede constatar
a partir de la Teoría Cognitiva de las Emociones.4 Con base en ella,
podríamos sugerir que el contraste de estilos de Bellas Artes, exterior
e interior, evoca sorpresa, esto por el uso de ornamentos en la facha-
da principal en contraposición con el interior cuyo estilo se adoptó de
la moda del momento: el art déco. También podríamos pensar que la
admiración se potencializa por dicha combinación o pensar que las
estructuras del palacio generan confianza debido a la interpretación
de la robustez de la edificación, esto por mencionar algunos ejem-
plos de cómo la arquitectura coadyuva a la vivencia de emociones,
donde participan otros factores como la percepción, la experiencia,
aprendizajes y convenciones socioculturales.
Cuando se habla de emociones en la disciplina de la arquitectura,
generalmente se piensa en la categoría de “Arquitectura Emocional”,
término propuesto por Mathias Goeritz en el año de 1953 a través de
su Manifiesto de Arquitectura emocional.5 El manifiesto fue un medio
para presentar ante el público el Museo Experimental el Eco.6 Este
autor realizó una crítica a la arquitectura del Movimiento Moderno,
señalando su deshumanización y atrayendo el concepto de “emo-
ción” como posible respuesta. Al mismo tiempo, la propuesta pre-
tendía proponer la evocación de emociones a través de la categoría
estética de “lo sublime” de Edmund Burke,7 que emerge una vez que

4
El nombre original es Appraisal Theory.
5
Mathias Goeritz, Manifiesto de la Arquitectura Emocional, Museo Experimental El
Eco, [Link]
6
Rita Eder, “Arquitectura emocional”, Museo de Arte Moderno, s. f., [Link]
[Link]/hevila/e-BIBLAT/CLASE/[Link].
7
Edmund Burke, A Philosophical Enquiry into the Origin of our Ideas of the Sublime
and the Beautiful, Oxford, Inglaterra, Oxford University Press, 1990.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 246
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

el habitante percibe y habita alguna espacialidad. El manifiesto, sin


embargo, no está estructurado por alguna teoría de las emociones.
El manifiesto comenzó a permear en la obra de arquitectos como
Luis Barragán, quién se volvió el máximo representante de la mis-
ma, razón por la cual el manifiesto ha tenido un gran impacto en la
arquitectura en México. Esto trajo como consecuencia que un gran
porcentaje de los textos interesados en arquitectura y emociones
analicen y describan la obra de Luis Barragán a través de la catego-
ría “arquitectura emocional”. Así, manifiesto y arquitecto se tomaron
como epistemes válidas de la relación arquitectura-emociones, rei-
terando que más allá de fundamentarse en aspectos teóricos de las
emociones, se basan en intuiciones. El estudio de las emociones,
sin embargo, es complejo y profundo. Así, gran parte del catálogo
de tesis, revistas y publicaciones en México están repletos de tex-
tos que no profundizan en las emociones y sólo retoman aquel ma-
nifiesto que tiene más de 70 años. De ahí que exista la necesidad
de considerar nuevas aproximaciones que estén estructuradas en
teorías de las emociones y las orienten hacia la arquitectura. Esto
con el fin de extender las implicaciones y posibilidades en cuanto a
la aplicación, descripción, explicación y contraste de lo emocional
y su relación con la arquitectura.
Investigaciones recientes, de los últimos quince años concreta-
mente, han ampliado el término Arquitectura Emocional, el cual tie-
ne resonancia en otras disciplinas donde se han propuesto términos
como “diseño emocional”8 o “diseño emocionalmente duradero”.9
Estas posturas, por un lado, reconocen el impacto de las emociones
que aplican al mundo artificial a partir de teóricas consolidadas y,
por otro, hacen un llamado a tenerlas presentes en el proceso de
diseño. Es decir, las emociones se vuelven elementos a considerar
en el diseño, incluido el arquitectónico. Algunas preguntas que sur-
gen de lo anterior son: ¿Cómo incorporar el conocimiento en torno
a las emociones en el desarrollo del proyecto arquitectónico? ¿Qué
conocimiento y formación requiere el o la arquitecta para tratar de
diseñar considerando emociones? ¿Cuáles son los límites y alcan-
ces del diseño arquitectónico en la generación de emociones? ¿Es
suficiente la intuición de las personas arquitectas para entender
las emociones?
Reconociendo la relevancia del tema en torno a las emociones
y la arquitectura, y que en estos momentos no existen métodos

8
Donald A. Norman, Emotional Design: Why We Love (or Hate) Everyday Things,
Nueva York, eua, Basic Books, 2004.
9
Jonathan Chapman, Emotionally Durable Design: Objects, Experiences and
Empathy, Londres, Inglaterra, Routledge, 2012.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 247
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

particulares para identificar las que emergen de la interacción habi-


tante-arquitectura, es significativo desarrollar estudios al respecto.
El objetivo de esta investigación es implementar un método cualita-
tivo para que los habitantes reporten las emociones y causas que
las estimulan al habitar la arquitectura. El método que implemen-
tamos en este estudio se ha presentado y validado anteriormente
en el campo de la interacción persona-producto,10 y se busca explo-
rar la viabilidad de implementarlo en la disciplina de la arquitectura.
Cumplir esta meta permitirá consolidar métodos particulares para
analizar la experiencia emocional del habitante en la arquitectura, su
valor emergente, interaccional y contextual.
Con base en lo anterior, es necesario precisar algunos con-
ceptos. Retomando a Norberto Chaves, la arquitectura es el pro-
ducto final del proceso de producción de lo edificado, es decir el
producto material que asociamos con el término “edificaciones”,
un producto de la cultura material con el propósito de ser habi-
tado.11 Mientras que para Héctor García Olvera, lo arquitectónico
es el fenómeno que considera el proceso de habitar, donde se in-
volucra el uso y apropiación de las edificaciones por parte de los
habitantes. En este fenómeno, de la interacción habitante-edificio,
se da el desenvolvimiento “bio-psico-socio-antropológico” del ser
humano.12
Como se menciona en el título, este artículo se enfoca en iden-
tificar las emociones y sus causas en el campo de la arquitectura
como un elemento detonante, y por lo tanto deben reconocerse las
experiencias, aprendizajes e intersubjetividades de cada persona
para así establecer las condiciones que intervienen en la construc-
ción de las emociones.
En la siguiente sección se presenta el marco teórico para poste-
riormente reportar la metodología y resultados obtenidos. Las últi-
mas dos secciones del artículo son la discusión y las conclusiones.

10
Juan Carlos Ortiz Nicolás e Irma Hernández López, “Emociones específicas en la
interacción persona-producto: un método de identificación causal”, Economía Crea-
tiva, núm. 9, 2018, pp. 122-162.
11
Norberto Chaves, “Arquitectura y diseño: fronteras y solapamientos”, Conferencia
en la Facultad de Arquitectura de la República, Montevideo, Uruguay, farq, agosto
de 2011, [Link]
fronteras_y_solapamientos.
12
Héctor García Olvera, “La habitabilidad, lo arquitectónico y lo habitable en el sen-
tido de la producción de los bio-psico-socio-antropológico del ser humano vivo, vi-
viente y habitador”, Academia XXII, vol. 10, núm. 20, 2019, pp. 90-106, [Link]
org/10.22201/fa.2007252Xp.2019.20.72315.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 248
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Marco teórico

El estudio de las emociones se ha formalizado e investigado perma-


nentemente, por lo que existen propuestas que han profundizado y
teorizado desde diferentes perspectivas. Por ejemplo, en las cien-
cias sociales y las humanidades se han integrado a la conversación
debido a la insatisfacción epistemológica que supone sólo estudiar
y entender las emociones desde las ciencias naturales (psicolo-
gía, medicina, neurociencias, etc.). Las emociones suceden en el
cuerpo, por lo que se constituyen cultural y socialmente, siendo de
suma importancia su consideración.13 La dimensión social además
impulsó a revisar dualismos modernos, entre los que se encuentra
cuerpo y mente, razón y pasión, naturaleza y cultura. Dicha pers-
pectiva también impactó el campo de la arquitectura. En México
se han desarrollado propuestas como las de Johanna Lozoya14 y
Armando Silva,15 que brindan una aproximación al abordaje de las
emociones en diversas espacialidades, entendiéndolas como una
construcción social que se establece por medio de la significación
y la resignificación.
El giro afectivo, dentro de la literatura mexicana relacionada con
la arquitectura, presenta propuestas que han sido desarrolladas a
partir de las teorías de la percepción, siendo la Dra. Karina Contre-
ras Castellanos una de sus impulsoras, claramente expresada en su
tesis doctoral La significación arquitectónica y urbana en el diseño
para propiciar la vinculación espacio-habitante.16 Por otro lado tam-
bién se han desarrollado tesis de maestría, como Multisensorialidad y
emociones. Un camino para promover el cambio de comportamiento
hacia una vida sostenible,17 en la que se incorpora teorías sobre
la cognición 4E, la cual propone que el comportamiento del ser
humano no es meramente racional, sino que el cuerpo es un ente

13
Claudio Maíz, “Editorial: El “giro afectivo” en las humanidades y ciencias sociales.
Una discusión desde una perspectiva latinoamericana”, Cuadernos de CILHA, núm.
33, 2020, pp. 11-14.
14
Johanna Lozoya, “Giro afectivo: una aproximación al dilema espacial de las emo-
ciones”, Bitácora Arquitectura, núm. 39, 2018, pp. 34-39, [Link]
fa.14058901p.2018.39.67825. Y ver Johanna Lozoya, “Alfabeto de emocio-
nes y movimiento”, Bitácora Arquitectura, núm. 30, 2015, pp. 46–53, [Link]
org/10.22201/fa.14058901p.2015.30.56132.
15
Armando Silva, “Emociones Públicas”, Bitácora Arquitectura, núm. 20, 2016, pp.
108-115, [Link]
16
Karina Contreras Castellanos, La significación arquitectónica y urbana en el diseño
para propiciar la vinculación espacio-habitante, tesis de doctorado, Universidad Na-
cional Autónoma de México, 2020.
17
Mónica Aranzazu García García, Multisensorialidad y emociones. Un camino para
promover el cambio de comportamiento hacia una vida sostenible, tesis de maestría,
Universidad Nacional Autónoma de México, 2020.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 249
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

activo que incorpora elementos físicos, sociales y culturales, y por


esta razón retoma conceptos de lo corporizado, lo embebido, lo ex-
tendido y lo enactivo. Una contribución de dicha tesis es incluir la
teoría cognitiva de las emociones para profundizar en su análisis.
Si bien existen muchas aproximaciones al estudio de las emocio-
nes,18 en este caso nos posicionamos en la citada antes, la Teoría
Cognitiva de las Emociones. Esta teoría reconoce que las emocio-
nes son fenómenos subjetivos y complejos que involucran gestos,
posturas, tendencias de pensamiento-acción, valencia, cambios fi-
siológicos, así como por aspectos experienciales y cognitivos.19 Por
ejemplo, al sentir enojo puedo fruncir el ceño, mi cuerpo se activa y
calienta, el corazón palpita más rápido, existe sudoración, y busco
alejarme de lo que me causa enojo; en términos generales la expe-
riencia es desagradable; la propuesta central de la teoría es que las
personas pueden explicar las causas que evocan una emoción, en
este caso al verbalizar la causa de mi enojo: la cancelación de última
hora del vuelo que me llevaría de regreso a casa.
El interés de la teoría cognitiva se centra en las “valoraciones” de
eventos y situaciones20 que evocan emociones específicas, y que
son informadas a partir de experiencias, aprendizajes e intersubje-
tividades. Esta teoría profundiza y complejiza el panorama al enfo-
carse en las “valoraciones”, las cuales ofrecen un entendimiento en
torno a las causas que evocan emociones. Así, una persona expe-
rimenta alegría porque un familiar cercano se acaba de recuperar
de una enfermedad complicada y por lo tanto la “valoración” puede
estar asociada al hecho de que el tratamiento, cuidados y condi-
ciones de la persona fueron excelentes, así como a que algo de-
seado se cumplió. Moors y colegas21 mencionan que la valoración
de un estímulo o una situación (un museo o ir a un museo el día de
su apertura) pueden ser la causa de elicitación y diferenciación de
emociones experimentadas.22 Una de las fortalezas de esta teoría
es que se centra en el proceso que desencadena el evento emocio-

Herbert L. Meiselman (ed.), Emotion measurement, Sawston, Inglaterra, Woodhead


18

Publishing, 2016.
19
Géraldine Coppin y David Sander, “Theoretical approaches to emotion and its
measurement”, en Emotion measurement, op. cit., pp. 3-37; Klaus R. Scherer, “What
are emotions? And how can they be measured?”, Social science information, vol. 44,
núm. 4, 2005, pp. 695-729.
20
Ira J. Roseman y Craig A. Smith, “Appraisal theory”, en K. R. Scherer, Schorr, A.,
y Johnstone, T. (eds.), Appraisal processes in emotion: Theory, methods, research,
Oxford, Oxford University Press, 2001, pp. 3-19.
21
Agnes Moors, et al., “Appraisal theories of emotion: State of the art and future
development”, Emotion Review, vol. 5, núm. 2, 2013, pp. 119-124.
22
La evaluación de un estímulo o una situación con base en diferentes criterios es
la causa de la elicitación y diferencia entre las emociones.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 250
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

nal y, a partir de esto, explica las diferencias en torno a las diversas


emociones que vivimos los seres humanos, y se reflejan en las va-
loraciones individuales de los eventos en cuestión.23 La teoría cogni-
tiva de las emociones ha sido implementada con éxito en el campo
del diseño,24 en dónde uno de los fines fue identificar las causas que
evocan emociones particulares resultado de la interacción persona-
objeto. Identificar las valoraciones que desencadenan una emoción
es significativo porque puede ser el punto de partida para diseñar.25
Considerando que lo arquitectónico es parte del pensamiento de dise-
ño, la teoría cognitiva de las emociones también puede ser un medio
para entender con profundidad las causas por las que las personas
experimentan emociones a partir de su interacción con las edificacio-
nes. Otro aspecto relevante de la teoría cognitiva de las emociones es
que reconoce el impacto de la cultura al experimentar una emoción,26
así como su evocación a través de los sentidos,27 algo que es par-
ticularmente significativo para la arquitectura y el entendimiento del
fenómeno de lo arquitectónico.

Metodología

El método empleado se basa en la teoría cognitiva para identificar


y comprender las causas que provocan las emociones estimula-
das por la arquitectura y su contexto o aquello que se presenta
en el fenómeno de lo arquitectónico. Este método fue propuesto
por Ortiz y Hernández,28 es de carácter de identificación causal-
cualitativo y permite identificar las causas que estimulan ciertas
emociones y que, una vez identificadas, se nombran como temas
de valoración. Este concepto sintetiza una razón que desencadena
una emoción en particular. Roseman y Smith,29 por ejemplo, sugie-
ren que la pérdida de un objeto valioso genera tristeza. Los temas
de valoración, por un lado, permiten entender las causas que de-
sencadenan una emoción en particular, y por otro, dicha valoración

23
Ira J. Roseman y Craig A. Smith, op. cit.
24
Pieter Desmet, Designing emotions, Delft, Países Bajos, Delft University of
Technology, 2002; Juan Carlos Ortiz Nicolás e Irma Hernández López, op. cit.
25
Pieter Desmet, op. cit.
26
A otras aproximaciones asociadas al estudio de las emociones no les interesa la
dimensión cultural, como a la teoría universal de las emociones, en donde uno
de sus fines es identificar las emociones que todas las personas viven sin importar
el lugar al que pertenecen.
27
Géraldine Coppin y David Sander, op. cit.
28
Juan Carlos Ortiz Nicolás e Irma Hernández López, op. cit.
29
Roseman y Smith, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 251
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

puede ser el punto de partida en el diseño arquitectónico para su


implementación, según los alcances del proceso de diseño. Por
ello el acercamiento directo con las personas que habitan lo cons-
truido es primordial para la presente investigación.
A continuación reportamos los pasos que se establecieron para
cumplir el objetivo de esta investigación: identificar las emociones y
sus causas que evocan el interior y el exterior del museo Soumaya
de Ciudad de México.

Participantes

Reconociendo que esta investigación es de corte cualitativo, prime-


ro se definieron criterios de participación de la población a partir de
las siguientes características: ser personas que se encuentran en
el rango de 20 a 29 años de edad, ya que son aquellos que visitan
más constantemente los museos según datos del Instituto Nacio-
nal de Estadística y Geografía (inegi).30 Se determinó también que
las personas participantes no tuvieran estudios en arquitectura para
evitar algún sesgo preconcebido debido a la formación. No se con-
sideró significativo el grado de formación académica de las perso-
nas participantes, pues las emociones son un aspecto humano. Un
factor primordial para participar en el estudio es que las personas
hubieran visitado el museo con anterioridad, y con ello indagar lo
que habían vivido al visitar el museo. A partir de los criterios de se-
lección se realizó un acercamiento a un total de 24 personas (ss).31
Participaron 12/ss masculinos y 12/ss femeninos. La decisión de
tener una población balanceada por sexo fue para hacer un análisis
comparativo. Esto a partir de las siguientes razones: en el estudio
de las emociones es significativo identificar las causas que las evo-
can tanto en hombres y mujeres32 y con ello tener datos precisos de
cada población. Investigación previa ha señalado que solo al sepa-
rar los datos por sexo se pueden indagar las causas particulares.33

30
inegi, “Estadísticas de museos comunicado de prensa”, Comunicado de pren-
sa núm. 330/22, inegi, 22 de junio de 2022, [Link]
saladeprensa/boletines/2022/EstMuseos/[Link].
31
“ss” se entiende por “sujetos” o “personas” para hacer referencia a la frecuencia de
asistencia repetida, según los datos presentados.
32
Feldman, op. cit., p. xiv. La autora explica cómo los estereotipos de género
pueden tener impacto directo en el bienestar de las personas a partir de ideas pre-
concebidas, tales como que las mujeres son más emocionales que los hombres.
33
M. Dolores Ariño, et al., “¿Se puede evaluar la perspectiva de género en los proyec-
tos de investigación?”, Gaceta Sanitaria, vol. 25, núm. 2, 2011, Barcelona, España,
pp. 146-150.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 252
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Caso de estudio

El desarrollo tecnológico ha significado un gran avance para lo


que puede construirse hoy en día, pues ayudó a superar muchas
de las limitaciones formales que anteriormente condicionaban la
materialización de un edificio. Ahora, es posible imaginar y habitar
edificios de gran complejidad formal que dada su dificultad técnica
lo dotan de un factor sorpresa, en donde el exterior es el centro de
atención a costa del interior, característica que algunos teóricos
han denominado como “disneyficación”.
Peter K. Fallon, a quien se le acuña el término,34 explica que
la disneyficación consiste en una especie de “higienización” y
despojo del carácter original de los lugares donde se emplazan
edificaciones donde lo que realmente llama la atención es el de-
corado, las fachadas de los edificios y el exterior de éstos.35 Ben
A. Heller y Hope Hollocher retoman a Karen Klugman quien define
a la disneyficación como “la aplicación de estándares estéticos,
intelectuales o morales simplificados a una cosa que tiene el po-
tencial de una expresión más compleja y que invita a la reflexión”,36
estos mismos autores definen a la disneyficación como “el proceso
de crear y hacer dinero desde simulacros”,37 por otro lado, Jordi
Nofre y Jao Carlos Martins citan a Alan Bryman, quien denomina
al término como “disneyzation” (en inglés), quien menciona que
“El consumo está en el corazón de la Disneyficación y, como tal,
las cuestiones relacionadas con el control y la vigilancia están
íntimamente conectadas con la maximización de la capacidad e
inclinación del visitante/consumidor para consumir bienes y ser-
vicios”.38 Michael Sorkin denomina disneyficación al proceso de

André Kehoe, Christian contradictions and the world revolution: Letters to my son,
34

Dublín, Irlanda, Glendale, 1991, p. 151.


35
Ver Pedro Torrijos, “Disneyficación, o por qué el turismo está convirtiendo nues-
tras ciudades en parques temáticos”, El Economista, Madrid, España, Ecoprensa,
20 de febrero de 2017, [Link]
noticias/8167233/02/17/Disneyficacion-o-por-que-el-turismo-esta-convirtien-
do-nuestras-ciudades-en-parques-tematicos.
36
Ben A. Heller y Hope Hollocher, “Ecotopias: The Disneyfication of Latin America
and Caribbean Nature in the Age of Globalization”, informe preparado para la 1998
Meeting of the Latin American Studies Association, Chicago, eua, pp. 1-20, https://
[Link]/1209027/Hofstra_University_Hope_Hollocher_Princeton_
University_Ecotopias_The_Disneyfication_of_Latin_American_and_Caribbean_
Nature_in_the.
37
Ibid., p. 3.
38
Jordi Nofre y J. Carlos Martins, “The disneyfication of the neoliberal urban
night”, Keep it Simple, Make it Fast!, vol. 3, Paula Guerra and Tânia Moreira (eds.),
An approach to underground music scenes, Universidade do Porto, Porto, Portugal,
pp. 113-124, tomado de [Link]

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 253
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

transformación cuando las redes de comunicación y consumo


sustituyen los materiales para “construir un nuevo tipo de ciudad
a-geográfica que no conecta con un lugar, sino que borra lo físico
para habitar lo conceptual”.39 Finalmente, Greg Siegel, explica que
la “disneyficación” es un “modo de desarrollo urbano, en el que un
espacio circunscrito es estratégicamente desinfectado y especta-
cularizado para un consumo máximo y múltiple.40 Este mismo au-
tor nos habla de que la reconfiguración del paisaje es importante
para este fenómeno.41
Es decir, la disneyficación es un fenómeno que propone una es-
pecie de “simplificación” e “higienización” de aquello que es inicial-
mente percibido por los habitantes. Por lo tanto, la fachada de las
edificaciones tiene un rol importante, cuyo fin se traduce en un ma-
yor consumo a partir de la exposición masiva. Este fenómeno pone
énfasis en la estética del exterior que es aquello que llama la aten-
ción para una esperada acción de consumo de algún bien o servicio.
Este fenómeno, propio de nuestro tiempo, tiene como meta
obtener atención, principalmente, en redes sociales, medios y
herramientas utilizados para una mayor exposición y consumo
masivo. La disneyficación se presenta a niveles y escalas diversas,
desde ciudades, espacialidades más pequeñas o en algunos edifi-
cios (como un museo). A partir de esta premisa se presume que el
museo Soumaya de Ciudad de México, diseñado por el arquitecto
Fernando Romero, cumple con principios de disneyficación, consi-
derando que potencialmente la fachada contribuye a la generación
de emociones positivas, a diferencia de lo que ocurre dentro del
edificio, considerando que, desde el factor mediático, su exterior
ha sido referenciado por los principales motores de búsqueda en
línea como un edificio “instagrameable”42 que, como ya se mencio-
nó, es un elemento del fenómeno. Esto coincide en cierto sentido
con lo escrito por Jean Baudrillard43 cuando habla sobre la naturale-
za de la realidad y la hiperrealidad, mencionando que lo importante
es lo que se ve, lo que parece ser y no lo que en realidad es.

39
Ver William Nichols, “Viajes al futuro y sociedad del simulacro: Modernidad, Dis-
neyficación y ruinas de la resistencia en Quinteto de Buenos Aires de Manuel Váz-
quez Montalbán”, MVM: Cuadernos de Estudios Manuel Vázquez Montalbán, núm. 5,
Oslo, Noruega, Universitetet i Oslo, 2020, p. 134.
40
Greg Siegel, “Disneyfication, the Stadium, and the Politics of Ambience”, en Mike
Budd y Max H. Kirsch (eds.), Rethinking Disney. Private Control, Public Dimensions,
Middletown, ct, eua, Wesleyan Public Press, 2005, p. 300.
41
Idem.
42
El principal motor de búsqueda en internet, Google, arroja más de 1,900 resulta-
dos que asocian las palabras “museo Soumaya” e “instagrameable”.
43
Jean Baudrillard, Cultura y simulacro, Barcelona, España, Kairós, 1978.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 254
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Estímulos fotográficos

Para implementar el estudio en diferentes zonas de Ciudad de Méxi-


co se prepararon cuatro fotografías impresas a color en tamaño car-
ta desde dos perspectivas interiores y dos exteriores (ver figuras 1 y
2 del exterior, y figuras 3 y 4 del interior). Se reitera que las personas
participantes en este estudio ya habían visitado el museo y que con
las fotografías sólo se buscaba detonar su experiencia emocional.

Figura 1. Exterior del museo


Soumaya.
Fuente: Rafael Gamo, 2011,
Museo Soumaya / FR-EE /
Fernando Romero Enterprise.
Archivo fotográfico de Rafael
Gamo. Archdaily, [Link]
[Link]/mx/02-314551/
museo-soumaya-fr-ee-fernando-
romero-enterprise.

Figura 2. Exterior del museo


Soumaya.
Fuente: Rafael Gamo, 2011,
Museo Soumaya / FR-EE /
Fernando Romero Enterprise.
Archivo fotográfico de Rafael
Gamo. Archdaily, [Link]
[Link]/mx/02-314551/
museo-soumaya-fr-ee-fernando-
romero-enterprise/57337300e58e
cee07000001b-museo-soumaya-
fr-ee-fernando-romero-enterprise-
photo?next_project=no.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 255
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Figura 3. Interior del museo


Soumaya
Fuente: Recorrido interior por el
Museo Soumaya, Arcux, https://
[Link]/blog/historia-del-
importante-museo-soumaya/.

Figura 4. Interior del museo


Soumaya.
Fuente: Nicolás José/Hemis.
FR. (s/a), National Geographic.
[Link]
com/agenda/el-museo-soumaya-
ofrece-todos-los-dias-dos-
recorridos-virtuales/.

Las fotografías cumplen requisitos particulares. Las del exterior


se eligieron debido a que en la primera se logra percibir un poco
del entorno en el que el edificio está emplazado, mientras que en la
segunda se da un acercamiento a los materiales, formas y colores
de manera más puntual. Por otro lado, las imágenes selecciona-
das del interior permiten, en la primera imagen, ver el recorrido
general que se presenta en el museo debido a su forma, colores,
materiales y contenido del edificio, y la segunda muestra parte de
la colección permanente del museo.

Procedimiento

Las entrevistas se realizaron de manera presencial y de forma direc-


ta a los sujetos entrevistados, los cuales fueron invitados a partici-
par a través del contacto en las calles como transeúntes de Ciudad

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 256
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

de México, esto con el fin de aproximarnos a personas que lo hu-


bieran habitado. El primer paso fue corroborar que todos los partici-
pantes habían visitado el museo en un periodo menor a tres meses
previos a la realización de las entrevistas. Esto con el objetivo de
asegurar un recuerdo más consciente de las emociones evocadas
por el museo y evitar la reducción del análisis a meras percepciones
de las impresiones fotográficas.
Posteriormente, las personas recibieron las fotografías del ex-
terior de manera impresa en un tamaño de 18 X 22 cm para que
ellos las manipularan y tuvieran un mejor acercamiento, y se les
pidió que observaran las fotografías durante un minuto. A continua-
ción, se les entregó un set de 30 tarjetas impresas con nombres de
emociones positivas y negativas (Figura 5). Estas emociones han
sido validadas anteriormente en su relación con el mundo artificial
y consideran dicha relación.44 Se aclara que para este estudio se
entienden emociones “positivas” o “negativas” no por su carácter
valorativo socialmente adquirido, sino que se toman las caracte-
rísticas con base en el nivel de valencia (agradable-desagradable)
y excitación (alto o bajo) de las emociones.

Figura 5. Tabla que muestra


emociones utilizadas y definidas
por Ortiz y Hernández, Juan Carlos
Ortiz Nicolás e Irma Hernández
López, op. cit.

Las tarjetas les fueron entregadas de forma impresa, en un ta-


maño de 7 X 4 cm, con letra negra y fondo blanco, asegurando que
lo único que resaltase fuera el nombre de la emoción; se les pre-
sentaron sin algún orden en particular para que los participantes
interactuaran con ellas.
Cada participante seleccionó las tarjetas que describían de mejor
forma aquellas emociones evocadas por los estímulos presentados
y eligieron tantas como quisieron; por ejemplo, algunas personas
eligieron 2 tarjetas, otras 5 o 6 para describir su experiencia emocio-
nal. Posteriormente, recibieron una hoja tamaño carta color blanco y
explicaron de manera escrita los motivos por los cuales experimen-
taron las emociones elegidas, haciendo énfasis en la explicación de
ellas para poder tener una mayor comprensión de la relación entre
la edificación y las emociones, y sus valoraciones.

44
Juan Carlos Ortiz Nicolás e Irma Hernández López, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 257
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

El procedimiento que se acaba de reportar respecto al exterior se


repitió con las fotografías del interior del museo, lo que se establece
como una segunda parte del estudio realizado.
La sesión concluyó con la descripción del objetivo de la investiga-
ción y se aclararon dudas generales de las personas participantes,
en caso de tenerlas.

Resultados

Para reportar los resultados primero presentamos un panorama


general a partir de las emociones identificadas para el interior y el
exterior a través de nubes de palabras. Posteriormente se presentan
los hallazgos a partir del análisis de contenido, correspondiente a
las causas que las personas reportaron resultado de las emociones
experimentadas y segmentada por sexo.

Interior

Como se mencionó en el procedimiento, las personas podían elegir


más de una tarjeta de las 30 asignadas, y en esta parte del estudio
reportaron en total 54 de las cuales 28 corresponden a emociones
positivas, 2 neutras y 24 negativas. En promedio cada persona eligió
2.25 emociones. Las más frecuentemente reportadas fueron: Re-
lajación (7 veces), Aburrimiento (7 veces), Admiración (4 veces) e
Inspiración (4 veces). La Figura 6 presenta la nube de palabras que
permite visualizar las emociones reportadas.

Figura 6. Nube de palabras:


emociones evocadas por el
interior.
Fuente: Elaboración propia.

Exterior

Por otro lado, las personas eligieron 53 tarjetas con los nombres
de emociones asociadas al exterior, de las cuales 35 fueron positi-
vas, 3 neutras y 14 negativas. En promedio cada persona eligió 2.2

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 258
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

emociones. Las más frecuentemente reportadas fueron: Admira-


ción (8 veces), Satisfacción (6 veces), Fascinación (5 veces), Sor-
presa (5 veces) y Relajación (5 veces). La Figura 7 presenta la nube
de palabras que permite visualizar las emociones reportadas.

Figura 7. Nube de palabras:


emociones evocadas por el
exterior.
Fuente: Elaboración propia.

Si bien tanto el interior como el exterior evocan más emociones


positivas que negativas, la cantidad de emociones negativas repor-
tadas para el interior es notablemente mayor a las del exterior. A
continuación presentamos detalladamente las causas que evocan
las emociones, para lo cual realizamos un análisis de contenido.

Proceso de análisis de contenido

Buscando el rigor en el análisis de contenido realizamos tres ejer-


cicios. En el primero se analizaron los datos con el fin de identi-
ficar los elementos formales arquitectónicos (formas, volúmenes,
texturas, etc.) que evocaban las emociones reportadas. En el
segundo, el enfoque se centró únicamente en identificar las cau-
sas que evocaban las emociones frecuentemente reportadas.45
Finalmente, el tercer ejercicio, que denominamos de integración,
presenta las categorías que explican cómo el museo evoca las
emociones identificadas. La lógica de este proceso es que tan-
to la primera como la segunda aproximaciones nos permitieron
familiarizarnos a profundidad con los datos, aspecto fundamental al
analizar datos cualitativos, y las diferentes razones que las perso-
nas reportaron al experimentar una emoción, así como reflexionar

45
Un ejemplo de este tipo de análisis puede encontrarse en Juan Carlos Ortiz
Nicolás, “Analizando respuestas verbales para identificar evaluaciones temáticas
en la interacción persona-objeto”, RChD: creación y pensamiento, vol. 3, núm. 4,
2018, pp. 1-13.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 259
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

en torno a los códigos y las categorías propuestos en dichas eta-


pas. A continuación se presentan los resultados organizados por
interior y exterior, y segmentados por sexo.

Análisis del espacio interior: mujeres

Las mujeres reportaron 16 emociones negativas, 13 positivas y una


neutra. Los resultados indican que el interior del museo genera
una diversidad de emociones negativas y positivas. Las categorías
que explican las razones por las que experimentaron ambas emo-
ciones se explican a continuación.

Emociones negativas
• Una solución monótona. Se reporta una falta de imaginación del
diseño arquitectónico del interior, por ejemplo, a través del uso
del color (otro además del blanco), las formas/geometría plana
y espacios vacíos generan Aburrición. Participante (P) 5 “Es un
lugar con los mismos colores y todo parece igual.”

• Sensación de vacío. Se percibe bello por fuera y vacío por den-


tro, lo que genera Insatisfacción. P. 8. “Está vacío, no se siente
con personalidad.”

Emociones positivas
• Visitar un museo como actividad recreativa. Evoca emociones
positivas como el Entusiasmo. P. 16. “Porque visitar un museo
siempre me hace ver la vida de otra manera.”

• Solución minimalista. Un espacio con pocos elementos y colo-


res blancos evoca Tranquilidad y Paz en las personas, lo que se
asocia a Relajación.46 P. 3. “Me genera un sentimiento de paz al no
tener demasiadas personas ni colores explosivos que me generan
angustia.”

• Rememorar visitas previas y agradables. Evoca Nostalgia por


dichos momentos o las personas que los acompañaron en aque-
llas visitas. P. 16. “Nostalgia porque ahí fui con una persona muy
especial.”

46
Las emociones, al ser fenómenos subjetivos, pueden ser desencadenadas por
causas similares con resultados diferentes, lo que a una persona le causa Relaja-
ción a otra le genera Aburrimiento. Estos hallazgos se reflejan en los resultados que
se reportan en esta sección.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 260
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Análisis del espacio interior: hombres

Los hombres reportaron 15 emociones positivas, 13 negativas y 1


neutra. De manera similar a las mujeres, el interior genera reaccio-
nes mixtas. A continuación se explican las categorías y las razones
por las que experimentaron las emociones identificadas.

Emociones negativas
• Una solución monótona. El uso del color (blanco), las formas/
geometría plana y espacios vacíos generan Aburrición. P. 13.
“Aburrimiento por la falta de colores, más grande, ambiente frío.”

• Espacio cerrado. El edificio, al no contar con ventanas, genera


una sensación de encierro, lo que evoca Miedo. P. 12. “Miedo, un
lugar grande pero sin ventanas.”

• Falta de integración. El que no exista concordancia entre el


exterior y el interior impacta negativamente en las expectativas
de las personas, que experimentan Decepción o Insatisfacción.
P. 21. “Decepción porque el lugar es mucho más bonito por fuera
que por dentro.”

Emociones positivas
• Visitar un museo como actividad recreativa. Evoca emociones
positivas como la Diversión. P. 23. “Generalmente visito museos
para divertirme.”

• Exhibición. La exhibición es interesante, lo que provoca Sorpre-


sa y Admiración. P. 19. “Sorpresa y admiración por las obras y
esculturas que hay dentro del museo.”

Análisis del exterior: mujeres

Las mujeres reportaron 9 emociones negativas, 22 positivas y 1


neutra. En comparación con el análisis del interior, los resultados
indican que existe una tendencia hacia las emociones positivas.
Las categorías que explican las razones por las que experimenta-
ron las emociones identificadas se muestran a continuación.

Emociones positivas
• Forma poco común del edificio. Asociada al uso de una geome-
tría curva, orgánica, lo que evoca Admiración y Satisfacción. P. 9.
“Fascinación por la forma del museo y su diseño.”

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 261
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

• La manera en la que se resolvió el desarrollo de la edificación.


Esto, asociado a aspectos constructivos como la estructura
que sostiene al edificio, evocan Admiración. P. 16. “Admiración
porque se necesita mucho intelecto para poder construir algo así.”

• Materiales de la fachada. El uso del material permite el refle-


jo de elementos del entorno, lo cual es algo agradable para las
personas. P. 6. “Diversión por el reflejo del sol a diferentes puntos
espaciales.”

• Escala. El tamaño del museo genera una reflexión en torno a


la dimensión de las personas. P. 8. “Admiración por el tamaño
del edificio, su forma poco común y lo pequeña que me siento en
comparación con el edificio.”

Emociones negativas
• Desagrado por la solución arquitectónica. Algunas personas
manifestaron su Desagrado por la manera en la que se resolvió
la forma de la edificación. P. 10. “Desencanto porque el edificio
no me gusta y es aburrido, siento que no tiene nada interesante.”

Análisis del exterior: hombres

Los hombres reportaron 20 emociones positivas, 3 negativas y 3


neutras. En este caso, las emociones positivas emergen de mane-
ra constante respecto al estímulo analizado. Las categorías que
explican las razones por las que experimentaron las emociones
identificadas se enumeran a continuación.

Emociones positivas
• Forma poco común del edificio. Asociada al uso de una geo-
metría curva, orgánica, lo que evoca Admiración y Satisfacción.
P. 15. “La forma que tiene resulta admirable y satisfactoria a la vista.”

• La manera en la que se resolvió el desarrollo de la edificación.


Esto asociado a aspectos constructivos, tales como la estructu-
ra que sostiene al edificio, evocan Admiración. P. 23. “Admiración
por cómo la estructura está diseñada por dentro.”

• Escala. Se reconoce y sorprende el tamaño colosal del museo


respecto a las dimensiones humanas. P. 12. “Sorpresa porque es
un edificio colosal.”

• Contraste exterior-interior. La reflexión de la fachada contra


los colores usados en el interior genera un contraste. P. 22.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 262
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

“Admiración por la estructura llena de color a diferencia del interior.”

• Rememorar visitas previas y agradables. Evoca Nostalgia por


dichos momentos o las personas que los acompañaron en di-
chas visitas. P. 19. “Nostalgia por algunas de las veces que he ido
acompañado al museo.”

Debido a las pocas emociones negativas reportadas no se iden-


tificaron categorías concretas.

Resultados comparativos entre el interior y el exterior

El análisis comparativo de los resultados entre el interior y el


exterior, segmentados por sexo, muestra coincidencia en térmi-
nos de emociones reportadas, así como sus causas. En términos
generales, y a partir de las causas declaradas, se identifica que
hay una coincidencia respecto a los resultados organizados por
sexo: el exterior tiende a evocar emociones positivas. Realizar el
análisis por sexo también ayuda a identificar diferencias en algu-
nas categorías, por ejemplo, las mujeres hacen referencia al
material del exterior, principalmente por la forma característica del
museo. Las mujeres también reportaron más emociones negati-
vas que los hombres respecto al exterior y asociadas al desagra-
do de la propuesta formal del edificio. Estas diferencias reflejan
aspectos significativos para cada población.
La aproximación metodológica planteada para cumplir el objeti-
vo permitió dar una respuesta profunda y detallada, por lo que esta
investigación cumplió la meta de identificar las emociones y las
causas que la evocan a partir de un museo, resultado de la práctica
arquitectónica.
Elegir el museo Soumaya nos permitió analizar el fenómeno de
la disneyficación y de la “instagrameabilidad” del edificio, y el medio
para realizar el análisis fue a través del estudio de las emociones.
Los resultados muestran una diferencia notable entre las emocio-
nes evocadas por el interior con respecto a las del exterior del mu-
seo (ver nubes de palabras). Las dos poblaciones reconocen que
la forma externa es única, y se refleja en las emociones reportadas
más frecuentemente: Admiración y Satisfacción, las cuales tienden
a ser más excitantes,47 lo que contrasta con el interior. Las emo-
ciones más frecuentes para el interior son Relajación (agradable)

47
Lauri Nummenmaa, et al., “Bodily maps of emotions”, Proceedings of the National
Academy of Sciences, vol. 111, núm. 2, 2014, pp. 646-651.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 263
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

y Aburrimiento (desagradable), las cuales son de baja excitación.48


Así, las emociones identificadas muestran un indicio de una aparen-
te desvinculación entre estas dos espacialidades a partir de tres di-
mensiones de las emociones: las valoraciones reportadas, así como
la valencia (agradable-desagradable) y excitación (alta-baja) de las
emociones.
Por otro lado, las emociones identificadas y las valoraciones que
las explican muestran procesos relacionados con la memoria, la
experiencia, aprendizajes y el reconocimiento de ciertas cualidades
técnicas en una combinación de lo material, lo sensible y lo cogniti-
vo de los sujetos. Esto implica que la arquitectura no es el único de-
tonador de emociones. Las personas reportaron experimentar diver-
sión por el hecho de visitar un museo, esto en términos generales. O
experimentar Nostalgia por recordar la última visita que realizaron al
museo en compañía con un ser querido. Esto ilustra la complejidad
del estudio de las emociones en la arquitectura, en donde se pueden
identificar elementos concretos asociados a la práctica de la arqui-
tectura, y otros que son más difíciles de asociar a ella.
Es significativo tener presente que las construcciones sociales
están involucradas al vivir una emoción. El color, por ejemplo, pue-
de tener un significado específico para una comunidad, el cual a su
vez está influenciado por la forma del edificio, entre otros factores.
Debido a esta interacción de factores, el “color” está involucrado en
emociones tanto positivas como negativas, tanto con respecto al
interior como al exterior, lo que demuestra un avance y contraposi-
ción con aquellos determinismos arquitectónicos que asumen que
un color particular, como el blanco, genera un tipo de emoción espe-
cífica siempre y de modo concreto.

Discusión

Gran parte de las investigaciones relativas al diseño arquitectónico


y a la arquitectura en general está repleta de propuestas con tinte
asimétrico en la relación habitante-arquitectura, siendo esta última
la de más jerarquía y sobre la cual se centran la mayoría de las
investigaciones. En los últimos años, sin embargo, han surgido pro-
puestas que fundamentan que dicha relación debería de dar un giro
para centrar la importancia de las investigaciones en el habitan-
te; dos ejemplos concretos se encuentran en González Ochoa49 o

48
Panteleimon Ekkekakis y Zachary Zenko, “Measurement of affective responses to
exercise: From “affectless arousal” to “the most well-characterized” relationship be-
tween the body and affect”, en Meiselman, Herbert L. (ed.), Emotion measurement,
Sawston, Inglaterra, Woodhead Publishing, 2016, p. 309.
49
César González Ochoa, El significado del diseño y la construcción del entorno,
Designio, 2007.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 264
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Lomelí.50 Dicha transformación es fundamental, pues reconoce


que la arquitectura está orientada a las personas. La investigación
presentada en este artículo aporta en esa dirección al identificar
las emociones y las causas que un grupo de habitantes experi-
menta en un museo. Los resultados presentan evidencia para rea-
lizar el cambio de enfoque porque ponen en entredicho, a partir
de la teoría y los resultados obtenidos, la idea de que el arquitecto
tiene la capacidad de controlar las emociones del habitante a tra-
vés de sus propuestas, lo cual es problemático pues se asume que
la intuición propia de la persona arquitecta es suficiente, y, en sen-
tido contrario, muestran la relevancia de centrar las decisiones de
diseño en el habitante.
Integrar el estudio formal de las emociones en la disciplina de
la arquitectura es un área de oportunidad para fortalecer la forma-
ción de arquitectos y arquitectas. Esto a partir del hecho de que el
estudio de las emociones no está presente en los planes de estudio
de la carrera de arquitectura,51 lo que es un indicativo de su actual
irrelevancia académica. En vista de lo anterior es que resulta signi-
ficativa la incorporación del estudio de las emociones a través de
teorías consolidadas (como la cognitiva o la de la construcción
de las emociones) en la formación de futuros arquitectos y arqui-
tectas, lo cual puede representar al menos dos ventajas: primera,
fortalecer la granularidad emocional52 de las y los arquitectos y,
segunda, ser un medio para entender la dimensión emocional del
habitante, pasando así del diseño centrado en el edificio a la arqui-
tectura centrada en las personas.
Al mismo tiempo, y con el fin de destacar lo descrito anteriormen-
te, resulta oportuno traer a la discusión lo que sucede en el caso de
estudio presentado, donde a partir de la incorporación práctica
de la teoría cognitiva de las emociones pudimos evidenciar cómo la
disneyficación emerge del diseñocentrismo. Más allá de señalar
la polaridad existente entre el interior y el exterior, los datos a partir
de emociones particulares son un indicativo de una desvinculación
o desinterés entre el habitante y la edificación. Este efecto toma sen-
tido cuando analizamos que 10 de las 28 personas que reportaron

50
Donovan Lomelí, Acercamiento a la agentividad comunicativa en la producción
de lo arquitectónico: una crítica de la individualización en la praxis de diseño, tesis de
maestría, Facultad de Arquitectura, unam, 2021.
51
Un ejemplo de esto es: Facultad de Arquitectura, unam, Plan de Estudios de la
licenciatura en Arquitectura, 2017.
52
Entendiendo la granularidad emocional como el conocimiento personal de las
experiencias emocionales que afectan mi ser y por lo tanto mi relación con otras
personas. Ver Lisa Feldman Barrett, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 265
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

emociones positivas asociadas al interior del edificio las vincularon


con una experiencia personal o compartida con otras personas y
no con aspectos del edificio en sí, contrario a lo que sucede con
las emociones positivas reportadas en el exterior, donde sólo 4 de las
35 emociones positivas fueron asignadas a experiencias perso-
nales y las demás a características propias del edificio. Si bien es
difícil considerar la intencionalidad de las y los arquitectos durante
el proceso de diseño del museo, es posible señalar que las emocio-
nes registradas podrían tener un impacto en el mismo proceso de
diseño, en particular en su interior. Esto a partir de los resultados
obtenidos.
El estudio de las emociones también tiene el potencial de facilitar
su incorporación en investigaciones orientadas a la experiencia del
habitante en la interacción con la arquitectura.53 Un hallazgo particu-
lar en el campo de la arquitectura en términos de causas que evocan
una emoción específica fue la escala del edificio, con un total de 10
registros en las entrevistas. Esto en comparación con estudios simi-
lares en el campo de diseño de producto,54 lo cual es un indicativo
de las particularidades de realizar investigación en arquitectura, con
respecto a la investigación en diseño.
Una vez que hemos implementado el método propuesto por
Ortiz y Hernández,55 así como realizado el análisis, sugerimos la
incorporación de métodos etnográficos para mejor la exploración
del estudio de las emociones, con herramientas como el mapeo
etnográfico o la observación participante; su implementación po-
dría extender el entendimiento del estudio de las emociones en el
contexto correspondiente.
Por último, nos gustaría destacar como uno de los grandes
aportes de la teoría cognitiva de las emociones y la metodología
implementada en este estudio, es que genera condiciones para el
acercamiento directo entre los profesionales de la arquitectura y los
habitantes, lo que establece condiciones particulares para que las y
los arquitectos puedan relacionarse y aprender de ellos. Desde lo ar-
quitectónico, además, permite ver y comprender los modos de habi-
tar y vincularse con las espacialidades, reconociendo que este es un
fenómeno diverso para cada persona. También permite reconocer
la diversidad de causas que estimulan una emoción; dos ejemplos
son: el edificio en sí mismo, y las actividades que en él se realizan.
Reconocer que la experiencia emocional es dinámica y que se va

53
Claudio Zaldívar Araujo, “Sobre el diseño arquitectónico y la experiencia del ha-
bitar, ¿podemos diseñarla?”, RChD: creación y pensamiento, vol. 8, no. 14, 2023,
pp. 39-51, [Link]
54
Ver por ejemplo Juan Carlos Ortiz Nicolás, “Analizando respuestas verbales”, op. cit.
55
Juan Carlos Ortiz Nicolás e Irma Hernández López, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 266
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

transformando a través del tiempo, conocer un lugar por primera


vez informará mi experiencia futura, lo que nos lleva a comprender
que el habitar no es único ni unívoco.

Conclusiones

Los resultados de esta investigación apuntan a que es viable


identificar las emociones que experimenta un habitante a partir de
su interacción con la arquitectura, y que el método presentado
en este artículo es un medio para cumplir dicha meta. Las personas
que visitaron el museo que en esta investigación proponemos, y que
cumple con los criterios de disneyficación, experimentan emocio-
nes que contrastan en términos de las causas, así como de otras
dos dimensiones: excitación y valencia.
Las emociones experimentadas por el habitante no emanan ex-
clusivamente de la edificación. La valorización de ella por parte de
los habitantes se produce con base en sus valores intersubjetivos
y condicionantes como la experiencia y aprendizajes a priori, que
se conjugan con los elementos arquitectónicos formales de estas
edificaciones, así como con otros aspectos, la actividad de visitar el
museo, por citar un ejemplo.
El método presentado en este artículo, además de cumplir su
meta, es una vía para que las personas arquitectas puedan apro-
ximarse al habitante, así como para establecer condiciones que
orienten el proceso de diseño poniendo atención en la dimensión
emocional de la persona. Esto en lugar de aislarlo y presentarlo
como secundario.
Las emociones son una parte integral del ser humano. A pesar de
esto, muchas veces no se les considera o se asumen como secun-
darias, privilegiando las condiciones formales de los edificios frente
a las cualidades bio-psico-socio-antropológicas del habitante. Por lo
anterior es relevante integrar las emociones en la arquitectura, supe-
rando la separación sujeto y objeto, y reconociendo el papel activo
de los habitantes en la creación de lo arquitectónico.
En este estudio hemos cuestionado la disneyficación, esto como
un medio para reflexionar en torno a los motivos del por qué se dise-
ña de esta forma, ¿estamos regresando a un fachadismo que produ-
ce cascarones?, ¿son las dinámicas del mercado y el capital las que
han subsumido el fenómeno de lo arquitectónico beneficiando sólo
aquello que genera más notoriedad? Y finalmente reflexionar sobre
los modos de habitar y preguntarnos si lo que importa es el habitar
en el exterior, en el interior o en su integridad, si es que en verdad nos
importa el fenómeno de lo arquitectónico.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 267
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Superar enfoques tradicionales que priorizan la forma del edificio


e ignoran al habitante del entorno construido permitirá fortalecer la
formación de arquitectos y arquitectas. La incorporación del estu-
dio de las emociones en la arquitectura es un medio para poner en
el centro del proceso de diseño a las personas y al mismo tiempo
un área de oportunidad, reconociendo que la arquitectura no se li-
mita a la materialización de objetos, sino a una vivencia humana
significativa, compleja y profunda.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 268
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Referencias

Ariño, M. Dolores, et al.


2011 “¿Se puede evaluar la perspectiva de género en los
proyectos de investigación?”, Gaceta Sanitaria, vol. 25,
núm. 2, Barcelona, España.

Barrett, Lisa Feldman


2017 How Emotions Are Made: The Secret Life of the Brain,
Boston, eua, Mariner Books.

Baudrillard, Jean
1978 Cultura y simulacro, Barcelona, España, Kairós.

Burke, Edmund
1990 A Philosophical Enquiry into the Origin of our Ideas of the
Sublime and the Beautiful, Oxford, Oxford University Press.

Chapman, Jonathan
2012 Emotionally Durable Design: Objects, Experiences and
Empathy, Londres, Inglaterra, Routledge.

Chaves, Norberto
2011 “Arquitectura y diseño: fronteras y solapamientos”,
Conferencia en la Facultad de Arquitectura de la República,
Montevideo, Uruguay, farq, [Link]
com/articulos/texto/arquitectura_y_diseno_fronteras_y_
solapamientos.

Contreras Castellanos, Karina


2020 La significación arquitectónica y urbana en el diseño
para propiciar la vinculación espacio-habitante, tesis de
doctorado, Universidad Nacional Autónoma de México.

Coppin, Géraldine y David Sander


2021 “Theoretical approaches to emotion and its measurement”,
en Meiselman, Herbert L. (ed.), Emotion measurement,
Woodhead Publishing, pp. 3-37.

Desmet, Pieter
2002 Designing emotions, tesis de doctorado, Delft, Países
Bajos, Delft University of Technology.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 269
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Eder, Rita
s. f. “Arquitectura emocional”, [Link]
BIBLAT/CLASE/[Link].

Ekkekakis, Panteleimon y Zachary Zenko


2016 “Measurement of affective responses to exercise: From
“affectless arousal” to “the most well-characterized”
relationship between the body and effect”, en Meiselman,
Herbert L. (ed.), Emotion measurement, Sawston, Inglaterra,
Woodhead Publishing, pp. 299-321.

García García, Mónica Aranzazú


2020 Multisensorialidad y emociones: un camino para promover
el cambio de comportamiento hacia una vida sostenible,
tesis de maestría, Universidad Nacional Autónoma de
México.

García Olvera, Héctor


2019 “La habitabilidad, lo arquitectónico y lo habitable, en
el sentido de la producción de lo bio-psico-socio-
antropológico del ser humano vivo, viviente y habitador”,
Academia XXII, vol. 10, núm. 20, pp. 90-106, [Link]
org/10.22201/fa.2007252Xp.2019.20.72315.

Goeritz, Mathias
1953 Manifiesto de la Arquitectura Emocional, Museo
Experimental El Eco, [Link]
de-la-arquitectura-emocional-1953/.

González Ochoa, César


2007 El significado del diseño y la construcción del entorno,
Ciudad de México, Designio.

Heller, Ben A. y Hope Hollocher


1998 “Ecotopias: The Disneyfication of Latin America and
Caribbean Nature in the Age of Globalization”, informe
preparado para la 1998 Meeting of the Latin American
Studies Association, Chicago, eua, [Link]
edu/1209027/Hofstra_University_Hope_Hollocher_
Princeton_University_Ecotopias_The_Disneyfication_of_
Latin_American_and_Caribbean_Nature_in_the.
inegi
2022 “Estadísticas de museos”, Comunicado de prensa, 22 de
junio, [Link]
boletines/2022/EstMuseos/EstMuseos2021.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 270
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Kehoe, André
1991 Christian contradictions and the world revolution: Letters to
my son, Dublín, Irlanda, Glendale.

Lomelí Mendoza, Donovan Jorge


2021 Acercamiento a la agentividad comunicativa en la produc-
ción de lo arquitectónico: una crítica de la individuación en
la praxis de diseño, tesis de maestría, Facultad de Arquitec-
tura, Universidad Nacional Autónoma de México.

Lozoya, Johanna
2016 “Alfabeto de emociones y movimiento”, Bitácora Arqui-
tectura, núm. 30, pp. 46-53, [Link]
fa.14058901p.2015.30.56132.

2018 “Giro afectivo: una aproximación al dilema espacial de


las emociones”, Bitácora Arquitectura, núm. 39, pp. 34-39,
[Link]

Maíz, Claudio
2020 “Editorial: El “giro afectivo” en las humanidades y
ciencias sociales. Una discusión desde una perspectiva
latinoamericana”, Cuadernos de CILHA, núm. 33, Buenos
Aires, Argentina, Centro Interdisciplinario de Literatura
Hispanoamericana, pp. 11-14.

Meiselman, Herbert L. (ed.)


2016 Emotion measurement, Sawston, Inglaterra, Woodhead
Publishing.

Moors, Agnes, et al.


2013 “Appraisal theories of emotion: State of the art and future
development”, Emotion Review, vol. 5, núm. 2, pp. 119-124.

Nichols, William
2020 “Viajes al futuro y sociedad del simulacro: Modernidad,
Disneyficación y ruinas de la resistencia en Quinteto
de Buenos Aires de Manuel Vázquez Montalbán”, MVM:
Cuadernos de Estudios Manuel Vázquez Montalbán, núm.
5, Oslo, Noruega, Universitetet i Oslopp. 127-145.

Nofre, Jordi y J. Carlos Martins


2017 “The disneyfication of the neoliberal urban night”, Keep
it Simple, Make it Fast!, vol. 3, Paula Guerra and Tânia
Moreira (eds.), An approach to underground music scenes,

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 271
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Universidade do Porto, Porto, Portugal, tomado de https://


[Link]/uploads/ficheiros/[Link].

Norman, Donald A.
2004 Emotional Design: Why We Love (or Hate) Everyday Things,
Nueva York, eua, Basic Books.

Nummenmaa, Lauri, Enrico Glerean, Riitta Hari y Jari K. Hietanen


2014 “Bodily maps of emotions”, Proceedings of the National
Academy of Sciences, vol. 111, núm. 2, pp. 646-651.

Oatley, Keith y Phil Johnson-Laird


2014 “Cognitive approaches to emotions”, Trends in Cognitive
Sciences, vol. 18, núm. 3, pp. 134-140, [Link]
org/10.1016/[Link].2013.12.004.

Ortiz Nicolás, Juan Carlos e Irma Hernández López


2018 “Emociones específicas en la interacción persona-
producto: un método de identificación causal”, Economía
Creativa, núm. 9, pp. 122-162.

Ortiz Nicolás, Juan Carlos


2018 Juan Carlos Ortiz Nicolás, “Analizando respuestas verbales
para identificar evaluaciones temáticas en la interacción per-
sona-objeto”, RChD: creación y pensamiento, vol. 3, núm. 4,
pp. 1-13, [Link]

Roseman, Ira J. y Craig A. Smith


2001 “Appraisal theory”, en Scherer, K. R., Schorr, A., y Johnstone,
T. (eds.), Appraisal processes in emotion: Theory, methods,
research, Oxford, Oxford University Press, pp. 3-19.

Scherer, Klaus R.
2005 “What are emotions? And how can they be measured?”,
Social Science Information 44, núm. 4, pp- 695-729,
<[Link]

Siegel, Greg
2005 “Disneyfication, the Stadium, and the Politics of Ambience”,
en Mike Budd y Max H. Kirsch (eds.), Rethinking Disney.
Private Control, Public Dimensions, Middletown, ct, eua,
Wesleyan University Press.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 272
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Silva, Armando
2016 “Emociones públicas”, Bitácora Arquitectura núm. 30,
pp. 108-115, <[Link]
1p.2015.30.56148>.

Torrijos, Pedro
2017 “Disneyficación, o por qué el turismo está convirtiendo
nuestras ciudades en parques temáticos”, El Economista,
Madrid, España, Ecoprensa, 20 de febrero, https://
[Link]/construccion-inmobiliario/
noticias/8167233/02/17/Disneyficacion-o-por-que-el-
turismo-esta-convirtiendo-nuestras-ciudades-en-parques-
tematicos.

Universidad Nacional Autónoma de México


2017 “Plan de Estudios de la Licenciatura en Arquitectura”,
<[Link]
YVXNKNGc/view?resourcekey=0-vDtwiQ2kqVdKoeZwg
Td3sA>.

Zaldívar Araujo, Claudio


2023 “Sobre el diseño arquitectónico y la experiencia del habitar,
¿podemos diseñarla?”, RChD: creación y pensamiento,
vol. 8, núm. 14, pp. 39-51, [Link]
837X.2023.69980.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 273
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Erick Adrián Amaro Ortega


Programa de Posgrado en Arquitectura
Universidad Nacional Autónoma de México
adriamarort@[Link]
[Link]

Licenciado en Arquitectura por la Universidad Nacional Autónoma


de México y actualmente es maestrando del programa de maes-
tría en Arquitectura en el campo del Diseño Arquitectónico en la
misma universidad. Ha participado en proyectos arquitectónicos
a diferentes escalas y realizado estudios de investigación en la
Universidad Nacional de Colombia (unal). Se interesa en los pro-
cesos cognitivos y semióticos presentes durante la praxis del
diseño arquitectónico.

Luis Javier López Chávez


Programa de Posgrado en Arquitectura
Universidad Nacional Autónoma de México
luislopez@[Link]
[Link]

Es licenciado en Relaciones Internacionales egresado de la Fa-


cultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional
Autónoma de México. Actualmente es maestrando del programa de
maestría en Arquitectura de la Facultad de Arquitectura de la Uni-
versidad Nacional Autónoma de México. Es profesor de la Facultad
de Ciencias Políticas y Sociales en la licenciatura de Relaciones Inter-
nacionales en la rama de Política. Ha realizado estudios en el campo
de Diseño Arquitectónico, hábitat e interiorismo de la Universidad
Católica de Lovaina, Bruselas, Bélgica. Sus líneas de investigación
son diseño arquitectónico, espacio público, arquitectura y política.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 274
INVESTIGANDO LAS EMOCIONES DEL HABITANTE EN LA ARQUITECTURA: UN MÉTODO PRÁCTICO

Juan Carlos Ortiz Nicolás


Facultad de Arquitectura
Universidad Nacional Autónoma de México
[Link]@[Link]
[Link]

Diseñador industrial egresado de la unam, realizó estudios de maes-


tría en Diseño para la interacción en la Universidad Tecnológica de
Delft, Países Bajos, y de doctorado en el campo de la Experiencia del
usuario en el Imperial College London. Es profesor de la maestría
en Arquitectura y de la licenciatura en Diseño Industrial de la Fa-
cultad de Arquitectura, unam. Sus publicaciones abarcan los temas
de experiencia de usuario, innovación social, derechos humanos y
educación en diseño. Desde 2016 es miembro del Sistema Nacional
de Investigadoras e Investigadores (snii) del Conahcyt, actualmente
es reconocido con el Nivel 1.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 244-275 275
ARTÍCULOS
DE INVESTIGACIÓN

El solar, factor en la calidad de


vida rural. Una perspectiva
de sustentabilidad
The land lot, a factor in the quality of rural life.
A sustainability perspective

Resumen Raúl Sergio Vallejo Coss


Universidad Autónoma
El solar o traspatio es un componente básico de la vivienda rural, de San Luis Potosí
que a su vez surge de una tradición cultural con siglos de antigüe-
dad, y es esencial dentro del modo de vida campesino e indígena, Jorge Aguillón Robles
basado en la agricultura. Es por eso que adquiere un valor dentro Universidad Autónoma
de la calidad de vida más allá del ámbito cultural, al mismo tiempo de San Luis Potosí
de ser un ejemplo de sustentabilidad en diversas dimensiones. Este
texto se centra en analizar de manera conceptual el valor del solar Gerardo Javier Arista
dentro de la calidad de vida en el medio rural, identificando los fac- González
tores que la componen desde una perspectiva de sustentabilidad. Universidad Autónoma
de San Luis Potosí
Palabras clave: Solar, calidad de vida, sustentabilidad, vivienda rural.
Fecha de recepción:
Abstract 5 de agosto de 2024

A land lot, or backyard, is a basic component of rural housing, which – Fecha de aceptación:
in turn– arises from a centuries-old cultural tradition, and is essential 10 de octubre de 2024
to the peasant and indigenous way of life, which is based on agricul-
ture. That is why it acquires a value within the quality of life beyond [Link]
only the cultural sphere, whilst at the same time being an example fa.2007252Xp.2024.15.30.90231
of sustainability in several ways. This text focuses on analyzing, in a
conceptual way, the value of the land lot regarding the quality of life in
the rural environment, identifying the factors that it comprises from a
sustainability perspective. Este trabajo está amparado por
una licencia Creative Commons
Keywords: Land lot, quality of life, sustainability, rural housing. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 276
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

L
a vivienda rural es el producto de la construcción destina-
da a la habitación levantada por sus propios habitantes,
como un testimonio de racionalidad económica, sobriedad,
belleza y funcionalidad, donde se muestra a nivel espacial
su manera de vivir, de ser, de crear y de pensar.1 Y como parte de
este modo de vida, la actividad agrícola es la base del tejido social
y económica de la cultura del medio rural.2 Es con base en esto que
el solar surge como un componente básico de la vivienda rural, un
espacio para el cultivo y las interacciones sociales, el cual sirve de
manera general para el sustento de la vida campesina, tanto para
proveerle a sus propios habitantes insumos como para integrarlos
dentro de la comunidad y ser una fuente de ingresos monetarios.
El tema del solar es generalmente visto desde el punto de vista de
la generación de alimentos familiares y como un sistema bióti-
co para la producción de insumos de carácter alimenticio, así como
desde la perspectiva de la ecología como un medio para el desarro-
llo de ciertas especies animales y vegetales. Hay limitados estudios
o análisis del solar que lo consideren un componente de la cultura
campesina y un factor influyente dentro de los modos de habitar y
de vida de la población rural, la cual en su mayoría se dedica a las
actividades de cultivo.3
Este trabajo hace un estudio conceptual sobre la definición
del solar de la vivienda tradicional huasteca en México y a nivel
teórico observa cómo este es un componente esencial que influye
en la calidad de vida de los habitantes de las comunidades rurales y
campesinas, esto bajo un enfoque de sustentabilidad.
La metodología a seguir es de un análisis teórico donde en prin-
cipio se desarrolla una definición conceptual de lo que es el solar,
la calidad de vida y la sustentabilidad, revisando distintos autores,
haciendo un ejercicio de síntesis siguiendo con la identificación de
los aspectos que componen dichos conceptos, para después anali-
zar cómo éstos interactúan y se relacionan entre sí, con el objetivo
de ver la influencia del solar como elemento generador del modo de
vida campesino y sobre la calidad de vida de sus habitantes, mien-
tras se identifican los valores de sustentabilidad dentro de éste,

1
Manuel Villar Rubio, “Lo valorable en la vivienda rural”, Vivienda Rural: 3er seminario
sobre vivienda rural y calidad de vida en los asentamientos rurales. Memoria,
Santiago de Cuba, Seminario Iberoamericano de Vivienda Rural y Calidad de Vida
en los Asentamientos Rurales, 2001, pp. 81-90.
2
María Evangelina Galindo González, Habitabilidad básica de la vivienda rural:
correlación de los factores determinantes de la habitabilidad básica, tesis de
maestría, Universidad Autónoma de San Luis Potosí, 2017.
3
Coneval, Características productivas de los hogares rurales en México, 2013,
tomado de <[Link]
contra%20el%20Hambre/Caract_Prod_hogares_rurales.pdf>.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 277
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

Figura 1. Solar en la comunidad


de Matlalapa San Luis Potosí,
2024.
Fuente: fotografía por Irbin
Andrade.

para de esta forma reconocer el valor del solar dentro de las zonas
rurales y la población que las habita, en sus modos de vida, con-
templando los diversos factores que influyen dentro de éste.

Desarrollo

El solar
El solar, también llamado traspatio, huerto familiar, corral o parcela
(Figura 1) es un espacio aledaño a la vivienda rural donde se pro-
ducen alimentos, tanto de vegetales como de animales de corral,
producción que le permite a la familia obtener insumos, ya sea
como alimentos propios, productos o subproductos derivados
de los propios cultivos, o cría de animales que sirven para llevar
ingresos económicos a la familia.4 Es el espacio del que surge
la reproducción social, cultural y simbólica, que brinda sentido a la
identidad del individuo que lo habita y cultiva.5
El solar se define como un agroecosistema tradicional que surge
desde las antiguas culturas indígenas, ya sea de regiones templa-
das o tropicales, siendo en estas últimas donde mayoritariamente
se ha mantenido dicha tradición. Es un sistema que se compone por
los habitantes, plantas, animales, suelo y agua en un área aledaña a
4
Rigoberto Lárraga Lara, Componentes de sostenibilidad de la vivienda tradicional
en el ámbito rural de la región huasteca de San Luis Potosí: hacia una arquitectura
rural sustentable, México, Universidad Autónoma de San Luis Potosí / Eumed, 2014.
5
Ramón Mariaca Méndez, El huerto familiar del sureste de México, México,
Secretaría de Recursos Naturales y Protección Ambiental del Estado de Tabasco /
El Colegio de la Frontera Sur, 2012.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 278
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

la vivienda, el cual forma parte integral de la economía y alimenta-


ción para la población campesina.6
Al ser un agroecosistema fundamental dentro de la familia en
el ámbito rural y surgir de las comunidades indígenas, se detecta
que el solar cumple una función productiva social y cultural, como
un espacio para el esparcimiento y bienestar para la familia y sus
integrantes, así como para el experimento con nuevos cultivos y
formas de manejar las plantas y animales, lo que le da una cierta
dinámica evolutiva, puesto que los individuos que lo habitan dis-
ponen de cierta capacidad de adaptación a los cambios dentro del
entorno socio-económico y cultural.7
Desde el punto de vista social, el solar se puede entender como
un sitio social donde convergen un cúmulo de acciones y sentidos,
inmersos dentro de un ámbito de relaciones sociales, de poder,
resistencia, apropiación, adaptación y transformación que se si-
túan dentro de circunstancias socioeconómicas. Conforma un
espacio social y simbólico donde se vinculan los satisfactores
determinantes para la familia, en especial en los aspectos alimen-
tarios y de salud.8

Figura 2. Solar en la
comunidad de Matlalapa,
San Luis Potosí, 2024.
Fuente: fotografía por
Irbin Andrade.

6
Jesús García de Miguel, Etnobotánica maya: origen y evolución de los huertos
familiares de la Península de Yucatán, México, tesis de doctorado, Universidad de
Córdoba, España, 2000.
7
Margarita Cano Ramírez, et al., “Migración rural y huertos familiares en una
comunidad indígena del centro de México”, Sociedad Botánica de México, A.C.,
Botanical Sciences, vol. 90, núm. 3, cdmx, México, 2012, pp. 287-304, [Link]
org/10.17129/botsci.391.
8
Eréndira Juanita Cano Contreras y Verónica Moreno Uribe, “Consideraciones
finales”, en Mariaca Méndez, Ramón (ed.), op. cit., pp. 522-535.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 279
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

El solar se encuentra presente especialmente en los trópicos y


subtrópicos del planeta, desarrollándose ajeno a los puntos de ori-
gen de la agricultura.9
Profundizando dentro del contexto mexicano, y más propia-
mente en las culturas descendientes de los mayas, el solar son los
agroecosistemas de mayor relevancia para la población campesina
tradicional, debido a que forman parte integral de sus estrategias
para su subsistencia alimentaria.10 También forma parte del mane-
jo de los recursos naturales que han llevado a cabo los diferentes
grupos étnicos a lo largo de su historia y juegan un rol esencial para
su propia subsistencia. Tienen la característica de ser dinámicos al
irse adaptando y modificando de acuerdo con los intereses y prefe-
rencias de la familia.11
En sí mismo el solar es un componente de un sistema productivo
complejo y múltiple que se sustenta en el autoconsumo, se refiere a
espacios con la función de servir para producir hortalizas o también
formando parte de la milpa o parcela; el solar es el espacio exterior
que rodea la casa, donde en conjunto hay árboles, arbustos, plantas
medicinales, ornamentales o inclusive animales domésticos.
Se define al solar como un espacio abierto perteneciente a la vi-
vienda rural, el cual surge de la cultura prehispánica y funciona como
fuente de algunos alimentos básicos, a través de sus cultivos. En la
actualidad el uso de este espacio fomenta la provisión de alimentos
y la transmisión de conocimientos sobre cultivos y herbolaria.12
El solar –también llamado huerto– maya yucateco es un espa-
cio exterior dentro de la vivienda tradicional, delimitado por piedras,
con cultivos de frutas, fibras, condimentos, plantas medicinales, de
ornato o para la fabricación de otros productos de uso común, colo-
rantes, e ingredientes para las actividades ceremoniales, las cuales
están a cargo de las mujeres, mientras que los hombres hacen el
trabajo dentro de la milpa. De esta manera, el solar con su milpa
constituye el sistema de agricultura indígena, que provee a las
familias de insumos.13 Como señala Vara,14 se integra por: la milpa,
9
Ramón Mariaca Méndez, idem.
10
A. Gomez-Pompa y A. Kaus, “Traditional Management of Tropical Forest in
Mexico”, en Anthony B. Anderson (ed.), Alternatives to Deforestation: Steps toward
Sustainable Use of the Amazon Rain Forest, Nueva York, Columbia University Press,
1992, pp. 45-64.
11
Patricia Irene Montañez Escalante, et al., “Los huertos familiares Maya-Yucatecos:
situación actual y perspectivas en México”, Ambienta, núm. 107, 2014, pp. 100-109.
12
Rigoberto Lárraga Lara, op. cit.
13
Ramón Mariaca Méndez, Alba González Jácome y Luis Manuel Arias Reyes,
El huerto maya yucateco en el siglo xvi, Mérida, El Colegio de la Frontera Sur, 2010.
14
Adelaido Vara, “La dinámica de la milpa en Yucatán”, Seminario sobre producción
agrícola en Yucatán, México, Gobierno del Estado de Yucatán / Colegio de
Postgraduados de Chapingo, 1980, pp. 305-342. Rigoberto Lárraga Lara, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 280
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

el sistema de mayor valor desde la perspectiva social porque es una


representación de la base de la subsistencia campesina maya; hub-
ché, espacio para la vegetación secundaria, donde se pueden llegar
a encontrar los materiales de construcción para sus propias vivien-
das y combustibles; pach pakal, se refiere a espacios con la función
de ser hortaliza o también formando parte de la milpa o el solar.
El solar es una parte integral de la vivienda rural, puesto que la
organización de éste en relación con la distribución y uso de las ha-
bitaciones concibe el hábitat para las comunidades rurales, y debido
a esto la vivienda rural debe considerarse como la suma de factores
que confluyen en un espacio y tiempo para generar una dinámica
específica con la cual se producen soluciones espaciales que se
adecuan a las necesidades de sus habitantes.15

Figura 3. Solar en Puerto del


Aire, Nuevo León, 2024.
Fuente: fotografía por Cuerpo
académico del Hábitat uaslp.

La vivienda rural se relaciona primordialmente con el contexto


natural, construido y comunitario, que conforma una herencia cul-
tural que sostiene a nivel emocional la cohesión de las familias,
basándose en esencia en sus actividades económicas y comuni-
tarias.16 Sumado a esto las actividades agrícolas forman parte del
tejido social de las comunidades rurales, influyendo en los ámbitos
económico, social y cultural, variando según su zona y ubicación
geográfica.17 Con base en lo anterior se puede entender que el solar,

15
Rigoberto Lárraga Lara, op. cit.
16
Concepción Sánchez Quintanar y Eric Orlando Jiménez Rosas, “La vivienda rural.
Su complejidad y estudio desde diversas disciplinas”, Revista Luna Azul, núm. 30,
2010, pp. 174-196.
17
María Evangelina Galindo González, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 281
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

como espacio dedicado a la actividad principal de las comunidades


rurales, forma parte integral del valor intrínseco que posee por sí
misma la vivienda rural o tradicional como parte de una tradición
cultural que lleva siglos de historia.
En síntesis, el solar es un espacio inherente de la vivienda rural
y tradicional, –aunque no necesariamente es exclusivo de este tipo
de vivienda– el cual funge como la base de la actividad agrícola y
económica, al mismo tiempo que es parte de la herencia cultural que
constituye la vivienda tradicional, y principal influyente en el modo
de vida de las comunidades rurales. Basándose en lo previamente
analizado, se identifican los siguientes factores como componentes
del solar (Figura 4):

• Social: trata del valor del solar como un espacio que integra Figura 4. Aspectos que
a la familia dentro de una comunidad y funge como principal conforman al solar.
motor para la vida en el medio rural. Fuente: elaboración propia.
• Económico: refiere a la función del solar para abastecer de
insumos y recursos para el mantenimiento de la familia.
• Cultural: es el producto de una tradición y herencia de gene-
raciones a partir de la cual surge el estilo de vida campesino
propio de las comunidades rurales.
• Físico: habla de los componentes físicos que constituyen el
solar siguiendo una tradición constructiva, bajo una tipología
específica de vivienda según la región.
• Ambiental: aprovecha las condiciones del lugar donde se
asienta, para generar un sistema adaptado al medio natural,
con el cual las familias se puedan sostener.

La calidad de vida
La calidad de vida abarca distintos aspectos de bienestar social que
hacen referencia a las necesidades sociales, económicas, psicoló-
gicas y biológicas, tanto de manera individual como a nivel comu-
nitario. De esta forma, la calidad de vida conjunta diversos compo-
nentes objetivos y subjetivos del bienestar social, que se sustentan
en la experiencia individual y comunitaria dentro de la vida social y
cultural. Desde el punto de vista individual, la calidad de vida se com-
prende como una relación global, en la que se plantean variantes

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 282
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

positivas, a la par de circunstancias de dificultad en la vida cotidia-


na, generando una relación entre lo individual y lo comunitario en la
práctica de los valores sociales, por lo que resulta una interrelación
continua entre los ámbitos sociales, económicos, entornos, libertad
emocional, condiciones de salud y las necesidades individuales.18
Se define como calidad de vida a un estado de satisfacción
general que surge del cumplimiento de las potencialidades del
individuo. Se conforma de factores objetivos, como las relacio-
nes armónicas con el entorno físico y el entorno social, la salud,
y la economía; así también de factores subjetivos, refiriéndose a
la sensación subjetiva del bienestar psicológico, físico, social, la
expresión emocional, la intimidad y la productividad personal.
En sí misma, la calidad de vida considera también el desarrollo
humano, los conflictos personales, interpersonales y sociales, así
como los aspectos transculturales. También, hay que señalar
que la calidad de vida no debe compararse bajo los mismos pará-
metros en el mundo industrializado que en el mundo en desarrollo.19
Salazar, et al., señalan los siguientes aspectos que comprenden la
calidad de vida y el bienestar (Figura 5):

• Físico: hace referencia a lo relacionado con la salud física y su Figura 5. Aspectos de la calidad
seguridad. de vida.
• Material: habla de los bienes materiales indispensables para Fuente: elaboración propia.
las necesidades contemporáneas, una vivienda digna que
cuente con la infraestructura necesaria, alimentos y medios
de transporte.
• Educativo: accesibilidad a una educación que fomente el cre-
cimiento de los conocimientos tanto a nivel individual como
colectivo.
• Emocional: consiste en el desarrollo y crecimiento del estado
emocional para que los individuos puedan interrelacionarse.

18
José Guadalupe Salazar Estrada, et al., “Calidad de vida: hacia la formación del
concepto”, Investigación en Salud, vol. VII, núm. 3, 2005, pp. 161-165.
Rubén Ardila, “Calidad de vida: una definición integradora”, Revista Latinoamericana
19

de Psicología, vol. 35, núm. 2, 2003, pp. 161-164.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 283
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

• Social: trata de las opciones interpersonales como la familia y


amistades que permitan el desarrollo del individuo.

La calidad de vida parte de un constructo cultural e histórico


basado en valores vinculados con las variables del tiempo, espa-
cio e imaginarios, y los distintos niveles de desarrollo de cada
sociedad y época, lo que da como resultado que los valores,
ideales, apetencias de las diferentes estructuras sociales sean
distintos dependiendo tanto del tiempo como de la ubicación geo-
gráfica, por lo que no es posible generar un único concepto de
calidad de vida.20 Esto se sustenta en la síntesis de Fadda y Jirón,21
quienes señalan a la calidad de vida como el producto de la suma de
los factores objetivos y subjetivos que inciden en el bienestar de los
individuos dentro de un entorno específico.
Conceptualmente, la calidad de vida es multifactorial, es la bús-
queda del bienestar del individuo, sustentado en la relación con su
propio ser, y a nivel social de la consideración de los aspectos que
las personas atribuyen a una buena vida.22 En adición a lo anterior, la
calidad de vida se define como la manera en que las personas
se autoperciben de manera individual, en relación con su lugar den-
tro del sistema cultural y social en el que habitan, considerando sus
expectativas, metas, preocupaciones y estándares.23
El trabajo de Nava24 realiza una clasificación de la calidad de vida
partiendo de diferentes teorías, lo que puede permitir ver lo multidi-
mensional de manera más clara conceptualmente. La clasificación
es la siguiente:

• Calidad de vida y felicidad. Hace referencia a la satisfac-


ción de deseos o preferencias y el cumplimiento de las
necesidades naturales, que representan aquellas que no son
satisfechas y producen malestar físico, como el alimento y

20
Oscar Mauricio Espinosa Henao, “Enfoques, teorías y nuevos rumbos del concepto
calidad de vida. Una revisión aplicada para América Latina desde la sostenibilidad”,
en 2do Congreso Virtual de Antropología y Arqueología, 2000.
21
Giulietta Fadda y Paola Jirón, “El concepto de calidad de vida aplicado a la
intervención urbano-habitacional”, ponencia presentada a las jornadas El Sentido
de la Investigación en la Investigación Social Contemporánea, Universidad Católica de
Valparaíso, Chile, 2002.
22
José Guadalupe Salazar Estrada, et al., op. cit.
23
Organización ;Mundial de la Salud (oms), Sobre la calidad de vida (grupo de
trabajo), “¿Qué calidad de vida?”, Foro Mundial de la Salud 17, 1996, pp. 385-387,
<[Link]
24
María Guadalupe Nava Galán, “La calidad de vida: Análisis multidimensional”,
Enfermería Neurológica, vol. 11, núm. 3, 2012, pp. 129-137, <[Link]
org/10.51422/ren.v11i3.143>.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 284
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

el vestido; las necesidades naturales pero no necesarias, que


refieren a los placeres y abundancias.
• Calidad de vida instrumental. Surge de un fin utilitario, extrínseco
y formal. Consiste en la adquisición de bienes materiales, bajo
un paradigma de los objetivos de la humanidad, independiente
del valor político, cultural y ecológico.
• Calidad de vida sustantiva. Considera el valor ético e intrínse-
co del humano como agente individual y social, priorizando
la satisfacción de las necesidades básicas y la promoción
del colectivo poblacional en su entorno cultural, y señalando
la importancia de la calidad del entorno, calidad de acción y
calidad de resultado como expresiones de la calidad de vida.
• Calidad de vida y ética de las capacidades. Se vincula esencial-
mente con las capacidades del individuo, así como con ver a
la vida como una mezcla de quehaceres y facetas en las que
éste puede interesarse o realizarse a nivel personal.

Si bien estos aspectos son vistos desde la perspectiva del área de


la salud, bien pueden aplicarse a la construcción rural como área
de análisis para medir los aspectos esenciales de la calidad de vida
generados a través de las condiciones formadas por la construc-
ción de espacios para el hábitat humano.
La calidad de vida se conforma por aspectos biológicos, físicos,
psicológicos y sociales, inmersos dentro de un medio ambiente, lo
que implica que el espacio geográfico se vincula con la calidad de
vida para poder cumplir con las necesidades de las comunidades
humanas.25 Es a partir de esta definición que se puede vincular a la
calidad de vida con la arquitectura y la construcción, donde éstas
buscan no sólo satisfacer las necesidades elementales de los indi-
viduos, sino que también las necesidades psicológicas, espirituales
y sociales, al mismo tiempo que su relación con los elementos que
conforman el entorno físico y ambiental donde se sitúan, a través de
los elementos arquitectónicos.26 De este modo aportan a la calidad
de vida de sus propios habitantes, por lo que se afirma que todo pro-
yecto arquitectónico/constructivo debe considerar la autopercep-
ción del habitante en relación con el lugar a ocupar, contemplando
los aspectos culturales, sociales, el sistema de valores y metas del
cliente, así como el medio donde se edifica.27 Dentro del ámbito rural

26
Jesús Aguiluz León, Mercedes Ramírez Rodríguez y Ramón Gutiérrez Martínez,
“Sustentabilidad y calidad de vida por las emisiones de contaminantes del transporte
público urbano colectivo en el área metropolitana de Toluca”, en Jiménez Jiménez,
José de Jesús, et al. (eds.), El diseño para la calidad de vida en el espacio habitable,
México, Universidad Autónoma del Estado de México, 2015, pp. 157-170.
27
Aída Escobar Ramírez, “Elementos de una articulación teórica entre calidad de
vida, urbanismo y arquitectura: necesidades satisfactores y capacidades”, ACE:
Architecture, City and Environment, vol. 18, núm. 54, pp. 1-24, 2024 <[Link]
org/10.5821/ace.18.54.11951>.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 285
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

hace referencia a que la construcción habitacional debe satisfacer


las necesidades de sus habitantes adecuándose a su modo de vida
particular, adaptándose al medio, siguiendo los esquemas tradicio-
nales, lenguajes y conceptos formales propios del lugar donde se
insertan, al mismo tiempo de ser el espacio para el desarrollo social
y cultural de la familia, que le permita a sus integrantes desarrollarse
de manera individual y colectiva.
Sintetizando, el concepto de calidad de vida se plantea como el
grado de satisfacción en cuanto al bienestar, ya sea a nivel individual o
social, de todos los factores tanto objetivos como subjetivos que in-
ciden principalmente en las necesidades y la autopercepción del
individuo, los cuales se pueden identificar como factores físicos,
psicológicos, sociales, culturales y económicos. Éstos se ubican
en un contexto específico con tiempo y localización geográfica
particulares, determinantes en la forma en que se perciben los
individuos, por lo que la calidad de vida es un concepto que se
abarca según el tiempo y la sociedad, y su conceptualización cam-
bia y evoluciona con el paso de la historia y el desarrollo humano.

Sustentabilidad
En la actualidad uno de los objetivos más constantes de la sociedad
moderna es el de mejorar la calidad de vida de los asentamientos
humanos, lo que remite al concepto de sustentabilidad, no como
una estrategia de trabajo sino más bien como un criterio que con-
forme el modo de trabajo a la par de sus objetivos, esto bajo la de-
finición de la sustentabilidad como la capacidad de un sistema, ya
sea natural o social, para mantenerse en sus funciones óptimas
contra el paso del tiempo y sus inclemencias.28 Para un cambio real
en cuanto al desarrollo humano y la calidad de vida es necesario
incorporar la sustentabilidad de manera que fomente la satisfacción
de las necesidades físicas, psicológicas, sociales y culturales.29
De manera práctica, una actividad es sustentable cuando pre-
tende asegurar que las futuras generaciones puedan disponer de
los recursos indispensables para prosperar y renovar los facto-
res sociales, políticos, económicos, ambientales y culturales.30 La

28
Jorge Aguillón Robles, “Habitabilidad en la vivienda rural, conceptos básicos”
(ponencia), Colima, Seminario de Habitabilidad y Sustentabilidad de la Vivienda,
Univerdidad de Colima, 2011.
29
Jorge Aguillón Robles y Víctor Benítez Gómez, “Sustentabilidad. Fundamento para
una Arquitectura del Siglo xxi”, Ámbito Arquitectónico. Revista Nacional de Difusión
Asinea, Universidad Autónoma de San Luis Potosí, 2007, pp. 157-170.
30
Sedatu, Guía metodológica para la elaboración de Programas de Ordenamiento
Territorial, México, Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, 2014,
tomado de [Link]
Metodolo_gica_OT.pdf.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 286
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

sustentabilidad se percibe como la capacidad de alcanzar la pros-


peridad económica apoyada en el tiempo y manteniendo un nivel
ideal de calidad de vida para los individuos, mientras protege los
sistemas naturales del planeta.31
La sustentabilidad o sostenibilidad en un nivel conceptual plan-
tea que las actividades económicas y de desarrollo humano deben
regirse y funcionar de manera que satisfagan las necesidades
del bienestar de la sociedad sin arriesgar al medio ambiente ni su
capacidad de generar recursos naturales.32
Al integrar el bienestar, se puede hablar también de calidad
de vida, lo que vuelve a la sustentabilidad también un concepto
multidisciplinar. Como señala González Lugo,33 la sustentabilidad a
partir de su concepto puede ser vista desde distintas disciplinas y
dimensiones, por lo que es posible tener más de un solo criterio para
implementarse. Lárraga34 identifica dentro del marco de la vivienda
tradicional cinco dimensiones de sustentabilidad (Figura 6):

• Ambiental: La protección del sistema biofísico que sirve como Figura 6. Dimensiones de
proveedor de recursos; el manejo sustentable de éstos. sustentabilidad según Lárraga.
• Social: el cuidado general de la calidad de vida de manera Fuente: elaboración propia.
equitativa, garantizando las mismas oportunidades para las
próximas generaciones, así como la diversidad.
• Económica: el uso y manejo adecuados de los recursos dispo-
nibles, haciendo una diferencia entre los renovables y los no
renovables.
• Cultural: se refiere al cuidado, la utilización, renovación y trans-
misión de los elementos culturales de la identidad de manera
colectiva.

31
Misael Antonio Olmos y Wilson González Santos, “El valor de la sustentabilidad”,
Revista Ciencia y Agricultura, vol. 10, núm, 1, 2013, pp. 91-100.
32
Camilo Antonio Castaño Martínez, Los pilares del desarrollo sostenible. Sofisma o
realidad, Bogotá, Universidad Santo Tomás, 2013.
33
Jonathan Hammurabi González Lugo, “Una visión sobre los principios de la
sustentabilidad para la enseñanza de la arquitectura”, DOCERE, núm. 19, 2018, pp.
22-25, <[Link]
34
Rigoberto Lárraga Lara, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 287
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

• Política: consta en la participación comunitaria en el desarro-


llo y las regulaciones legales e instrumentos para asegurar la
sustentabilidad ambiental.

La sustentabilidad de un sistema socio-ecológico surge de la re-


lación entre la naturaleza y la sociedad, y bajo este planteamiento
se pueden identificar tres dimensiones dentro de la sustentabilidad:

• La dimensión físico-natural, que considera la preservación


del medio natural y el cuidado de sus recursos, manteniendo
un equilibrio entre el consumo y la capacidad de regeneración,
así como la conservación de la biodiversidad y reduciendo lo
más posible el daño generado por las actividades humanas.
• La dimensión económica, que considera los aspectos de
producción limpia, eficiencia y responsabilidad social, adap-
tando los recursos económicos dentro de los flujos energéticos
y sociales bajo los criterios de una sustentabilidad ambiental y
social; y
• La dimensión social, que se refiere a la calidad de vida,
identidad, preservación, solidaridad, participación social, y
recuperación de valores, que busca mejorar la calidad de
vida de las personas a nivel físico y mental, un bienestar
social que cuente con riqueza cultural y confort, así como
la relación de las distintas dimensiones para conformar la
sustentabilidad.35

Sintetizando, el concepto de sustentabilidad se trata de una


base de criterios y distintas dimensiones que interactúan entre sí
para mantener la estabilidad funcional de un sistema, manteniendo
un equilibrio con el contexto que lo rodea, para que dicho sistema
pueda continuar con sus funciones y autorregularse frente a las
dificultades o adversidades del propio medio donde se sitúa.

El vínculo del solar con la calidad de vida y la sustentabilidad

El solar es una parte integral de la tradición y la vivienda rural como


un componente espacial generado por los ámbitos económico,
social y cultural que rodean a la vida campesina del medio rural
e indígena. Como señala Mariaca,36 el solar aporta a la identidad
de los individuos que habitan la vivienda rural, y que tiene una fun-
ción cultural y social para éstos dentro de la comunidad. También,
35
Víctor Manuel García Izaguirre, “Propuesta metodológica para el proyecto del
análisis de vivienda rural en La Huasteca”, en Compendio cartográfico de la vivienda
rural de un sector de La Huasteca mexicana. Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí,
México, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 2020, pp. 65-80.
36
Ramón Mariaca Méndez, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 288
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

como refiere Cano,37 el solar juega un papel crucial dentro de la ca-


lidad de vida de los habitantes de la vivienda rural, al mismo tiempo
que es posible encontrar elementos de sustentabilidad en sus dife-
rentes dimensiones (Figura 7).

Figura 7. Vínculo entre solar,


sustentabilidad y calidad de vida.
Fuente: elaboración propia.

Para entender esta relación del solar como un componente den-


tro de la calidad de vida en el ámbito rural, hay que hacerlo con
base en los factores que componen a esta última, que son físicos,
materiales, educativos, emocionales y sociales; mientras que los
componentes de la sustentabilidad, según Lárraga,38 son ambien-
tales, sociales, económicos, culturales y políticos. A partir de la
identificación de los factores que conforman la calidad de vida y
la sustentabilidad, así como al observar los ámbitos a partir de los
cuales surge el solar como espacio, se ven los puntos de cone-
xión entre los tres conceptos, que vienen siendo básicamente el
aspecto social, cultural y económico donde convergen (Figura 7).
Esto refiere a que el solar surge de distintos componentes que in-
fluyen directamente en la calidad de vida y que desde la perspectiva
de la sustentabilidad se pueden promover para mejorar la vida de los
habitantes del medio rural. Bajo este esquema se aborda a la in-
tervención del solar o traspatio en la calidad de vida desde los
aspectos sociales, culturales y económicos, donde la perspectiva
de la sustentabilidad considera la búsqueda de mantener dichos
aspectos a flote en pro del bienestar de sus habitantes.
Primordialmente, el solar es un espacio con un valor cultural, al
encontrar diversos elementos y características que fungen como

37
Margarita Cano Ramírez, et al., op. cit.
38
Rigoberto Lárraga Lara, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 289
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

determinantes de éste, tales como ser producto de una cosmovi-


sión particular al ser considerado en diversas comunidades un
espacio sagrado o ritual, una muestra de la historia y desarrollo del
huerto para siembra; es un espacio que adicionalmente sirve para
la transmisión de conocimientos y tradiciones.39 Es aquí donde se
identifica también a la tradición constructiva de la vivienda rural,
siendo los materiales componentes esenciales de ésta última, los
cuales se pueden producir en el traspatio como elementos primor-
diales de la cultura campesina e indígena que, como se señaló
antes en la conceptualización del solar, la actividad edificadora
de la vivienda rural o tradicional es otra de las actividades com-
plementarias de la vida campesina, como la agricultura y ganadería,
–siembra de plantas y cría de animales menores– siendo el so-
lar o traspatio el espacio dedicado para estas actividades, por lo
que lo vuelve el espacio de mayor relevancia dentro de la tradición
de cómo concebir la vivienda rural, como una parte integral de la
cultura y expresión de identidad del modo de vida campesino.
Es a partir de lo anterior que la sustentabilidad, desde su di-
mensión cultural, se hace presente en el solar, y que, como señala
Lárraga,40 consta de la continuidad en la transmisión de los elemen-
tos culturales, y a todas las expresiones colectivas de identidad
de carácter social religioso o étnico.41 Y que, como se mencionó
anteriormente, el solar siendo parte de una tradición constructiva
que conforma una forma de expresión de identidad por medio de un
espacio físico destinado tanto a la actividad de huerto y corral como
también a la transmisión de conocimiento en diversas áreas. Así,
el solar adquiere un valor cultural, no sólo como un espacio dentro
de la construcción sino como el componente primordial y caracte-
rístico de la vivienda tradicional, que por sí mismo sirve como un
medio para la sustentabilidad cultural del medio rural.
El solar en el aspecto social de la calidad de vida es el espa-
cio principal de la vivienda rural donde se lleva a cabo la vida que,
como diversos autores han señalado, es un lugar para el desarro-
llo familiar y su bienestar, el esparcimiento, la vida cotidiana y la
actividad de solar y corral. Siendo estas últimas las principales ac-
tividades económicas de las localidades rurales,42 el solar es por
lo tanto un componente primordial no sólo en la vivienda rural
y campesina, sino en la familia quien lo configura en su forma,

39
Ramón Mariaca Méndez, op. cit.
40
Rigoberto Lárraga Lara, op. cit.
41
Mariano Miguel Acosta, Estado actual de la economía a nivel mundial, tesina de
licenciatura, Universidad Abierta Interamericana, 2013.
42
Coneval, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 290
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

estructura y función, volviéndolo un espacio para la unidad familiar.43


Al ser el espacio esencial de la vida campesina es un lugar donde se
prolifera la experimentación, enseñanza y aprendizaje, generación
de estatus, reputación, prestigio, y el fortalecimiento de las relacio-
nes sociales por medio del intercambio mutuo entre las familias y la
reciprocidad entre éstas.44 La dimensión social de la sustentabilidad
se presenta en el solar con la búsqueda de modelos de desarrollo y
recursos que puedan beneficiar de manera general a la población.45
Esto se debe a que, como tal, el solar es el espacio que permite
el desarrollo y la interacción de los individuos, no sólo como una
fuente de ingresos o de autoconsumo, es también el espacio donde
se realiza la vida campesina como eje central de la vivienda, como
lugar de integración familiar y social dentro de la comunidad y es el
motor de producción para sus habitantes. El solar es a nivel social
el espacio básico donde prolifera la vida campesina, y que le da un
sentido a sus habitantes, así como a su desarrollo a nivel colectivo.
Desde el ámbito económico o material de la calidad de vida,
como se señaló antes el solar es el lugar donde se realizan las prin-
cipales actividades de la vida campesina, la siembra y la cría de
animales que, aunque en muchas ocasiones no son la fuente prin-
cipal de ingresos para la familia, sus actividades primordialmente
agrícolas de producción están destinadas al autoconsumo.46 El
huerto es el medio por el cual la familia se permite tener ahorros,
aumentar sus recursos económicos e invertirlos en productos
que por su uso pueden ser intercambiados por bienes con valor
de cambio; es el lugar en el que convergen distintos sistemas de
producción agrícola con alimentos, material para la construcción
o leña y actividad ganadera; de ahí se generan diversos satisfacto-
res para la familia, así como productos para el autoabastecimiento
de insumos durante el año, y también fungir como el medio para
ser proveedores de los mercados locales.47 Por todo lo anterior, el
aspecto económico del solar no se relaciona sólo con cuestiones
monetarias, en cuanto al poder adquisitivo o flujo y movimiento
económico, sino que abarca la producción y manejo de recursos
naturales derivados de la actividad agrícola y ganadera, siendo la
primera la de mayor relevancia para el modo de vida campesino.
La producción agrícola del huerto se basa en productos alimenti-

43
Mariaca Méndez, op. cit.
44
Diana Gabriela Lope-Alzina, “Avances y vacíos en la investigación en huertos
familiares de la Península de Yucatán”, en Ramón Mariaca Méndez (ed.), El huerto
familiar del sureste de México, op. cit.
45
Mariano Miguel Acosta, op. cit.
46
Coneval, op. cit.
47
Ramón Mariaca Méndez, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 291
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

cios, plantas medicinales, leña y material para edificar sus viviendas.


El solar es el principal medio económico por el cual se sustenta la
vida rural.48
De esto se rescata principalmente la capacidad del solar para
brindarles a los habitantes los recursos para su sustento, que más
allá de una fuente de recursos es la base de la vivienda rural.
La dimensión económica de la sustentabilidad, como refiere
Acosta,49 consta de la disposición de los recursos para mantener
los procesos y que como se describió ampliamente, el solar es el
espacio dedicado a la producción directa de los insumos para la
manutención de la familia dentro del medio rural, ya sea por medio
del autoconsumo o generando ingresos monetarios al ser provee-
dores de mercados locales. Es con esto que lo económico dentro de
la vivienda rural hace referencia principalmente a los recursos e
insumos para el autoabastecimiento, y los ingresos adicionales
pueden o no estar presentes, dependiendo de si la familia usa su
producción para llevarla a los mercados. Como señala Coneval,50 si
bien la agricultura es la principal actividad económica, la mayor
fuente de ingresos es por parte de los miembros de las familias que
deciden emigrar a la ciudad y enviar cierto porcentaje de sus ganancias.
En la dimensión política se relaciona con la participación de la
sociedad en el manejo de los recursos por medio de políticas que
sean equitativas, participativas y consensuadas, de manera que se
proteja aquellos aspectos sociales y medio ambientales que sean
más vulnerables y estén amenazados.51 Es de esta forma que la
política se integra dentro de la sustentabilidad y la calidad de
vida de la vivienda rural, siendo el factor que puede ayudar no sólo
a cuidar sino también a lograr el avance de estas comunidades en
materia de calidad de vida.
Al ver las distintas dimensiones de la sutentabilidad dentro del
solar, éstas interactúan y se relacionan profundamente entre sí,
porque al ser la actividad agrícola es la principal a la que está des-
tinado, el traspatio sirve como espacio para la interacción familiar,
social, cultural y económica tanto de manera interna como externa
con el resto de la comunidad. En lo social, por ser un espacio
para la interacción familiar y con otras familias; en lo cultural, como
una tradición que es parte del modo de vida campesino, donde cada
comunidad posee sus propias formas de vida; y en lo económico,
por ser el espacio donde se lleva a cabo la actividad que provee de

48
Eréndira Juanita Cano Contreras y Verónica Moreno Uribe, op. cit.
49
Mariano Miguel Acosta, op. cit.
50
Coneval, op. cit.
51
Rigoberto Lárraga Lara, op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 292
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

insumos a la familia. Bajo estas dimensiones es como se integra a


la calidad de vida de las familias del campo abordando elementos
educativos, emocionales, sociales, afectivos, familiares, materiales
y de tradición constructiva, debido a que éstos se relacionan direc-
tamente con las dimensiones social, cultural y económica de la sus-
tentabilidad.

Conclusión

El solar, traspatio o corral como espacio externo de la vivienda rural


se conforma por componentes biofísicos, condiciones climáticas
y el propio entorno natural donde se sitúa, considerado como eje
a partir del cual se desarrolla la vida dentro de las comunidades
rurales, siendo el punto donde convergen los ámbitos cultural, social
y económico que conforman el contexto del medio rural, lo que lo
convirte en el espacio principal de la vivienda rural a partir del cual
se generan los espacios habitables que la conforman.
Es por lo anterior que se identifica la influencia del solar en la
calidad de vida de los habitantes de las comunidades rurales, dentro
de sus modos de vida y de habitar y configurar sus espacios, lo
que denota el valor intrínseco dentro de la tradición cultural de las
comunidades rurales para levantar sus viviendas.
Por otro lado, como espacio social, permite a las familias interac-
tuar con otras y ser un área para la convivencia, que les da estatus y
un lugar dentro de la comunidad; y todo esto a la par de ser un lugar
donde se desarrolla la actividad principal de sustento económico, el
cultivo de productos, lo que permite a las familias autoabastecerse
de insumos e inclusive conseguir un ingreso monetario. Como se
mencionó anteriormente, son aspectos que se relacionan con diver-
sos factores de la calidad de vida, y al mismo tiempo la interacción
de dichos factores y aspectos entre sí le dan a la vivienda rural un
valor de sustentabilidad, generando una capacidad evolutiva y diná-
micas adaptables de la tradición constructiva y los modos de vida
campesinos, de ir cambiando según las necesidades de las familias,
manteniendo una esencia cultural y social dentro de su integración
con el medio físico.
De igual manera es necesario señalar que la calidad de vida
no hace referencia solamente a los aspectos monetarios ni al po-
der adquisitivo, sino más bien a los aspectos social, cultural y eco-
nómico –este último abordado desde la capacidad de producción
de recursos e insumos–, y el cómo estos aspectos interactúan de
forma que integran el modo de vida de las comunidades rurales.
Todo lo anterior hace de las viviendas rurales tradicionales
un ejemplo de sustentabilidad, adaptación y evolución que se han
mantenido a lo largo de la historia, y por lo tanto es también un

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 293
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

área de estudio que necesita ser más explorada y trabajada desde


perspectivas más allá del enfoque de producción o valor biofísico,
analizando desde diversas disciplinas las interacciones del solar
tanto con sus habitantes como con el medio donde se insertan y
cómo se relacionan entre sí.
Se concluye que el solar funge como el principal medio que
da sustento a las comunidades rurales, y es mayor influencia en la
calidad de vida de sus habitantes, pues es a partir de las activida-
des que se realizan en él que se edifica la vivienda y, en términos
de sustentabilidad, permite mantener el estilo de vida campesino,
procurando un equilibrio en las interacciones de los individuos con
el medio físico en el que habitan.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 294
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

Referencias

Acosta, Mariano Miguel


2013 Estado actual de la economía a nivel mundial, tesina de li-
cenciatura, Buenos Aires, Argentina, Universidad Abierta
Interamericana.

Aguillón Robles, Jorge y Víctor Benítez Gómez


2007 “Sustentabilidad. Fundamento para una Arquitectura del
Siglo xxi”, Ámbito Arquitectónico. Revista Nacional de Difu-
sión Asinea, Ciudad de México, México, Asinea, Universidad
Autónoma de San Luis Potosí, 2007, pp. 157-170.

Aguillón Robles, Jorge


2011 “Habitabilidad en la vivienda rural, conceptos básicos” (po-
nencia), Colima, Seminario de Habitabilidad y Sustentabili-
dad de la Vivienda, Universidad de Colima.

Aguiluz León, Jesús, Mercedes Ramírez Rodríguez y Ramón Gutiérrez


Martínez
2015 “Sustentabilidad y calidad de vida por las emisiones de
contaminantes del transporte público urbano colectivo en
el área metropolitana de Toluca”, en José de Jesús Jimé-
nez Jiménez, et al. (eds.), El diseño para la calidad de vida
en el espacio habitable, México, Universidad Autónoma del
Estado de México.

Ardila, Rubén
2003 “Calidad de vida: una definición integradora”, Revista Lati-
noamericana de Psicología, vol. 35, núm. 2, Bogotá, Colom-
bia, pp. 161-164.

Cano Contreras, Eréndira Juanita y Verónica Moreno Uribe


2012 “Consideraciones finales”, en Ramón Mariaca Méndez
(ed.), El huerto familiar del sureste de México, México,
Secretaría de Recursos Naturales y Protección Ambiental
del Estado de Tabasco / El Colegio de la Frontera Sur, pp.
522-535.

Cano Ramírez, Margarita, et al.


2012 “Migración rural y huertos familiares en una comunidad
indígena del centro de México”, Sociedad Botánica de
México, A.C., Botanical Sciences, vol. 30, núm. 3, cdmx,
México.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 295
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

Castaño Martínez, Camilo Antonio


2013 Los pilares del desarrollo sostenible. Sofisma o realidad,
Bogotá, Colombia, Universidad Santo Tomás.

Coneval
2013 “Características productivas de los hogares rurales en Mé-
xico”, <[Link]
Cruzada%20contra%20el%20Hambre/Caract_Prod_
hogares_rurales.pdf>.

Escobar Ramírez, Aída


2024 “Elementos de una articulación teórica entre calidad de
vida, urbanismo y arquitectura: necesidades satisfactores y
capacidades”, ACE: Architecture, City and Environment, vol.
18, núm. 54, <[Link]

Espinosa Henao, Oscar Mauricio


2000 “Enfoques, teorías y nuevos rumbos del concepto calidad
de vida. Una revisión aplicada para América Latina desde
la sostenibilidad”, en 2do Congreso Virtual de Antropología
y Arqueología.

Fadda, Giulietta y Paola Jirón


2002 “El concepto de calidad de vida aplicado a la intervención
urbano-habitacional”, ponencia presentada a las jornadas
El Sentido de la Investigación en la Investigación Social
Contemporánea, Universidad Católica de Valparaíso, Chile.

Galindo González, María Evangelina


2017 Habitabilidad básica de la vivienda rural: correlación de los
factores determinantes de la habitabilidad básica, tesis de
maestría, Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

García de Miguel, Jesús


2000 Etnobotánica maya: origen y evolución de los huertos fami-
liares de la Península de Yucatán, México, tesis de doctora-
do, Universidad de Córdoba, España.

García Izaguirre, Víctor Manuel


2020 “Propuesta metodológica para el proyecto del análisis de
vivienda rural en La Huasteca”, en Compendio cartográfico
de la vivienda rural de un sector de La Huasteca mexicana.
Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, México, Universidad
Autónoma de Tamaulipas.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 296
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

Gomez-Pompa, A. y A. Kaus
1992 “Traditional Management of Tropical Forest in Mexico”, en
Anthony B. Anderson (ed.), Alternatives to Deforestation:
Steps toward Sustainable Use of the Amazon Rain Forest,
Nueva York, Columbia University Press.

González Lugo, Jonathan Hammurabi


2018 “Una visión sobre los principios de la sustentabilidad para
la enseñanza de la arquitectura”, DOCERE, núm. 19, Aguas-
calientes, México, Universidad autónoma de Aguascalien-
tes, <[Link]

Lárraga Lara, Rigoberto


2014 Componentes de sostenibilidad de la vivienda tradicional en
el ámbito rural de la región huasteca de San Luis Potosí:
hacia una arquitectura rural sustentable, Universidad Autó-
noma de San Luis Potosí / Eumed.

Lope-Alzina, Diana Gabriela


2012 “Avances y vacíos en la investigación en huertos familiares
de la Península de Yucatán”, en Ramón Mariaca Méndez
(ed.), El huerto familiar del sureste de México, México, Se-
cretaría de Recursos Naturales y Protección Ambiental del
Estado de Tabasco / El Colegio de la Frontera Sur.

Mariaca Méndez, Ramón (ed.)


2012 El huerto familiar del sureste de México, México, Secretaría
de Recursos Naturales y Protección Ambiental del Estado
de Tabasco / El Colegio de la Frontera Sur.

Mariaca Méndez, Ramón, Alba González Jácome y Luis Manuel Arias


Reyes
2010 El huerto maya yucateco en el siglo xvi, Mérida, El Colegio
de la Frontera Sur.

Montañez Escalante, Patricia Irene, et al.


2014 “Los huertos familiares Maya-Yucatecos: situación actual
y perspectivas en México”, Ambienta, núm. 107.

Nava Galán, María Guadalupe


2012 “La calidad de vida: Análisis multidimensional”, Enferme-
ría Neurológica, vol. 11, núm. 3, <[Link]
ren.v11i3.143>.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 297
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

Olmos, Misael Antonio y Wilson González Santos


2013 “El valor de la sustentabilidad”, Revista Ciencia y Agricultu-
ra, vol. 10, núm, 1.

OMS Sobre la calidad de vida (grupo de trabajo)


1996 “¿Qué calidad de vida?”, Foro Mundial de la Salud, vol. 17,
<[Link]

Salazar Estrada, José Guadalupe, et al.


2005 “Calidad de vida: hacia la formación del concepto”, Investi-
gación en Salud, vol. VII, núm. 3.

Sánchez Quintanar, Concepción y Eric Orlando Jiménez Rosas


2010 “La vivienda rural. Su complejidad y estudio desde diversas
disciplinas”, Revista Luna Azul, núm. 30,.

Sedatu
2014 Guía metodológica para la elaboración de Programas de
Ordenamiento Territorial, México, Secretaría de Desa-
rrollo Agrario Territorial y Urbano, [Link]
cms/uploads/attachment/file/300383/Gui_a_Metodolo_
gica_OT.pdf.

Vara Morán, Adelaido


1980 “La dinámica de la milpa en Yucatán”, Seminario sobre pro-
ducción agrícola en Yucatán, México, Gobierno del Estado
de Yucatán / Colegio de Postgraduados de Chapingo.

Villar Rubio, Manuel


2001 “Lo valorable en la vivienda rural”, en Vivienda Rural: 3er se-
minario sobre vivienda rural y calidad de vida en los asen-
tamientos rurales. Memoria, Santiago de Cuba, Seminario
Iberoamericano de Vivienda Rural y Calidad de Vida en los
Asentamientos Rurales.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 298
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

Raúl Sergio Vallejo Coss


Facultad del Hábitat
Universidad Autónoma de San Luis Potosí
a235690@[Link]
[Link]

Arquitecto y maestrando del programa de maestría en Ciencias del


Hábitat en la línea de Espacio arquitectónico y urbano por el Ins-
tituto de Investigación y Posgrado de la Facultad del Hábitat de la
Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Diplomado en Diseño de
Interiores por la Escuela de Diseño Magdalena Sofía Barat. Ha par-
ticipado en la convocatoria del Foro “Hacer Ciudad” por la uaslp.
Ha presentado el artículo de “La tradición constructiva huasteca
desde una perspectiva de sustentabilidad” para la revista Vivienda y
comunidades sustentables el cual fue aceptado y está próximo
a publicarse.

Jorge Aguillón Robles


Facultad del Hábitat
Universidad Autónoma de San Luis Potosí
aguillon@[Link]
[Link]

Arquitecto y maestro en Diseño Bioclimático, doctorando del Pro-


grama Interinstitucional de Doctorado en Arquitectura, Universidad
de Colima. Profesor de asignatura desde 1980 y de tiempo com-
pleto desde 1997. Actualmente director de tesis de licenciatura y
maestría. Académico de la Maestría en Ciencias del Hábitat. Ha
presentado y publicado en memorias de congresos nacionales e
internacionales, publicado capítulos de libros y en revistas naciona-
les. Miembro del Cuerpo Académico Consolidado UASLP-CA-218
“Hábitat Sustentable” en la línea Diseño y Edificación Sustentable
del Espacio y su Habitabilidad en el Instituto de Investigación y
Posgrado de la Facultad del Hábitat de la Universidad Autónoma
de San Luis Potosí. Evaluador Académico de anpadeh. Miembro del
comité editorial y arbitraje de la revista H+D Hábitat más diseño,
de la Facultad del Hábitat, Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Miembro de la Red de Vivienda Conahcyt.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 299
EL SOLAR, FACTOR EN LA CALIDAD DE VIDA RURAL. UNA PERSPECTIVA DE SUSTENTABILIDAD

Gerardo Javier Arista González


Facultad del Hábitat
Universidad Autónoma de San Luis Potosí
garista@[Link]
[Link]

Arquitecto, maestro en Valuación y doctor en Arquitectura. Miem-


bro del snii, Nivel 1. Profesor de asignatura y profesor investiga-
dor de tiempo completo. Ha sido director de tesis de licenciatura
y maestría. Académico de la maestría en Ciencias del Hábitat y
del doctorado Interinstitucional en Ciencias del Hábitat en uaslp
y uady. Ha presentado y publicado en memorias en congresos
nacionales e internacionales, publicado capítulos de libros y en
revistas nacionales. Líder y miembro del Cuerpo Académico
Consolidado UASLP-CA-218 “Hábitat Sustentable” línea Diseño y
Edificación Sustentable del Espacio y su Habitabilidad Facultad
del Hábitat, Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Evaluador
Académico de anpadeh. Miembro del comité editorial y arbitraje
de la revista H+D Hábitat más diseño de la Facultad del Hábitat,
uaslp. Miembro de la Red de Vivienda Conahcyt.

Agradecimiento

Agradecimiento especial al Consejo Nacional de Humanidades,


Ciencias y Tecnologías por el apoyo recibido para la realización de
estudios de posgrado No. CVU: 1240984.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 276-300 300
REPORTE TÉCNICO

Propuesta de vivienda económica


para damnificados del huracán Otis
en Acapulco
Proposal for affordable housing for hurricane
Otis victims in Acapulco

Resumen Osvaldo Ascencio López


Universidad Autónoma
El paso del huracán Otis por las costas de Guerrero dejó graves da- de Guerrero
ños en las ciudades de Acapulco y Coyuca de Benítez, en particular
casi la totalidad de las viviendas de ambas ciudades sufrieron algún Constantino
tipo de daño, que en muchos casos representó una pérdida total Jerónimo Vargas
del patrimonio. Las lecciones por aprender son varias y en muchas Universidad Autónoma
materias; en vivienda la preocupación inmediata es reconstruir de de Guerrero
la mejor manera posible y con los recursos disponibles. El objetivo
del presente trabajo es proveer de propuestas económicas, de creci- José Francisco
miento progresivo que se adapten a la economía de sus habitantes Sotelo Leyva
y que además provean seguridad ante sismos y huracanes, los inci- Universidad Autónoma
dentes más comunes en la región. Para ello se realiza una propues- de Guerrero
ta que, además de los aspectos de seguridad mencionados, provea
de espacios con confort térmico y adecuada habitabilidad. Fecha de recepción:
30 de agosto de 2024
Palabras clave: Vivienda, Acapulco, huracán Otis, confort térmico.
Fecha de aceptación:
Abstract 15 de octubre de 2024

The passage of hurricane Otis along the coasts of Guerrero left [Link]
serious damage in the cities of Acapulco and Coyuca de Benítez, in fa.2007252Xp.2024.15.30.90233
particular; almost all the houses in both cities suffered some kind
of damage, which in many cases represented a total loss of the
property. The lessons to be learned are many and cover many areas;
regarding housing, the immediate concern is to rebuild in the best
possible way and with available resources. The objective of this paper
is to provide economic proposals of progressive growth that adapt
to the economy of its inhabitants, and also provide security against
earthquakes and hurricanes, the most common natural phenomena
in the region. To this end, a proposal is put forward that, in addition
to the abovementioned safety aspects, provides spaces with thermal
comfort and adequate habitability. Este trabajo está amparado por
una licencia Creative Commons
Keywords: Housing, Acapulco, hurricane Otis, thermal comfort. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 301
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

E
l día 24 de noviembre de 2023 la Lic. María Estrella Leal Or-
tuño, presidenta de la organización sin fines de lucro X la
Dignidad e Igualdad de las Personas, solicitó al Laboratorio
de Vivienda y Asentamientos Emergentes de la Facultad de
Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Autónoma de Guerrero
la generación de una propuesta de vivienda económica y progre-
siva, con crecimiento en etapas y que considerara la vulnerabilidad
de la región ante los fenómenos meteorológicos y sismológicos.
La solicitud se originó por la preocupación ante el desastre pro-
vocado por el huracán Otis y la pérdida de viviendas de Acapulco
y Coyuca de Benítez, lo que ha dejado en vulnerabilidad e incerti-
dumbre a miles de familias. Si bien los gobiernos estatal y federal
están atendiendo a la población para facilitar la reconstrucción, no
se espera que ésta pueda ser total pues el presupuesto, en muchos
casos, no será suficiente si se ocupan los sistemas constructivos
tradicionales.
La propuesta elaborada y que aquí se presenta está diseñada
para el clima cálido húmedo característico de Acapulco y Coyuca de
Benítez, tomando en cuenta el asoleamiento, vientos dominantes,
aplicando estrategias bioclimáticas que ayuden a mejorar la sensa-
ción térmica dentro de los espacios diseñados, así como la forma y
sistema constructivo que contribuyan a disminuir la vulnerabilidad
frente a los mayores riesgos naturales en Guerrero, como son los
hidrometeorológicos y sísmicos, comunes debido a la ubicación
geográfica de ambas ciudades.

Materiales y métodos

Para el desarrollo de la propuesta de vivienda se desarrollaron los


siguientes procesos:

1. Determinación de las estrategias bioclimáticas.


2. Diseño de protección solar en el prototipo.
3. Análisis de la ventilación en el prototipo.
4. Simulación por computadora del comportamiento térmico
del prototipo.

Determinación de las estrategias bioclimáticas

Para la determinación de las estrategias bioclimáticas se analizaron


los datos históricos del clima en Acapulco usando el software Clima-
te Consultant y datos del repositorio de climas para simulación.1 En

1
Repository of Building Simulation Climate Data, disponible en: [Link]
[Link]/[Link], consultado el 5 de noviembre de 2023.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 302
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

primer lugar, se determinó el modelo de confort y se decidió por el


modelo de confort adaptativo por ser más versátil, al permitir a los
habitantes tener control sobre los mecanismos a seguir –usar ropa
más ligera o abrigadora, abrir o cerrar ventanas, encender o apagar
ventiladores, y otras estrategias según sea requerido–, permitiendo
así ampliar la zona de confort.
El modelo de confort adaptativo se basa en el uso de la ventila-
ción natural en los espacios edificados y es adecuado para el aná-
lisis de vivienda, pues se basa en la premisa de que sus ocupantes
tienen una actividad de 1.0 a 1.3 met, esto es una actividad seden-
taria como estar de pie o una actividad ligera. Para el clima de Aca-
pulco, el modelo adaptativo prevé que con una adecuada ventilación Figura 1. Gráfica psicométrica,
natural se tendrán 4,485 horas anuales de confort, esto es el 51.2% 2023.
de las horas del año (Figura 1). Fuente: software Climate
Consultant.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 303
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

De esto se desprenden las siguientes estrategias:

1. Una buena ventilación natural puede reducir o eliminar el


aire acondicionado en climas cálidos, si las ventanas tienen
buena sombra y están orientadas a la brisa predominante.
2. Para capturar la ventilación natural, la dirección del viento se
puede cambiar hasta 45 grados hacia el edificio mediante
las paredes exteriores y la vegetación.
3. Una planta arquitectónica de la vivienda larga y estrecha
puede ayudar a maximizar la ventilación cruzada.
4. Para facilitar la ventilación cruzada, ubicar las aberturas
de puertas y ventanas en lados opuestos del edificio con
aberturas más grandes orientadas contra el viento cuando
sea posible.
5. En días calurosos, los ventiladores de techo o el movimiento
del aire interior pueden hacer que la sensación térmica baje
2.8 °C o más.

Diseño de protección solar

Para el diseño de la protección solar se analizaron las característi-


cas del asoleamiento y clima en la ciudad de Acapulco. Para ello se
descargaron los datos climáticos de la ciudad,2 se obtuvo también
la información estadística climatológica3 para obtener el dato de la
temperatura promedio anual de la ciudad (25.1 °C) y calcular el ran-
go de confort y la temperatura de neutralidad o confort.

Tn = b + m (Tem)
Donde:
Tn = Temperatura de neutralidad o confort
b = Punto donde la recta de regresión corta el eje de las
ordenadas
m = Pendiente de la recta de regresión
Tem = Temperatura exterior promedio

Para obtener los valores b y m nos basamos en el modelo de


Auliciems,4 de tal manera que el resultado de la temperatura neutra
para Acapulco es 25.4 °C:

2
Idem.
3
Información Estadística Climatológica, disponible en: [Link]
mx/es/climatologia/informacion-climatologica/informacion-estadistica-
climatologica, consultado el 7 de noviembre de 2023.
4
Gabriel Gómez Azpeitia, Gonzalo Bojórquez Morales y Raúl Pavel Ruiz Torres,
“El confort térmico: dos enfoques teóricos enfrentados”, Palapa, vol. 11, núm. 1,
2007, Universidad de Colima, Colima, México, pp. 45-57, disponible en [Link]
[Link]/pdf/948/[Link], consultado el 28 de octubre de 2024.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 304
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

Tn = 17.6 + 0.31 (25.1)


Tn = 25.4

El rango de confort se obtiene con un rango de 2.5 °C superior e


inferior a la temperatura neutra:

Límite superior del rango de confort (+2.5 °C) 27.9 °C


Temperatura neutra 25.4 °C Figura 2. Determinación
Límite inferior del rango de confort (-2.5 °C) 22.9 °C del horario deseable de
sombreado.
Una vez determinado el rango de confort –22.9°C - 27.9°C– se ob- Fuente: “Weather Data”,
tuvieron los datos del mes más cálido en Acapulco de acuerdo con disponible en: https://
los datos climáticos históricos y el horario deseable para prever som- [Link]/software/
bra en las ventanas que permita minimizar la ganancia de calor por weather-data-web/, consultado
radiación solar directa en el interior del espacio habitable. Para ello el 5 noviembre 2023, con datos
se recurrió a herramientas virtuales que nos permitieron el análisis y de: [Link]
la obtención de datos, y se concluyó que en junio es recomendable org/[Link], consultado el
sombrear las ventanas desde las 7:30 a.m. a las 6:00 p.m. (Figura 2). 5 noviembre 2023.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 305
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

Análisis de la ventilación

El análisis de la ventilación se dividió en dos partes: las condicio-


nantes exteriores de vientos dominantes y velocidad, así como
las condicionantes de ventilación natural al interior de la vivienda.
Para conocer las características del viento se recurrió al software
Climate Consultant usando la base de datos climáticos de onebuilding.
org, de esta manera se obtuvo que a lo largo del año predominan
los vientos del oeste –270°– con una velocidad promedio de 1 m/s.
Resultó imperativo tratar de aprovechar los vientos del oeste
para ventilar de manera natural los espacios habitables y mante-
nerlos dentro de la zona de confort. Orientar ventanas debidamente
protegidas de la incidencia solar o celosías en esta dirección ayuda-
ría para este propósito.
Las condicionantes para la ventilación al interior de los espacios
habitables se determinaron haciendo uso del software mit CoolVent.
Se aplicó el análisis en el mes de junio con los siguientes datos ge-
néricos en un modelo teórico:

• La intención era únicamente analizar la ventilación y su efecto


al interior del espacio habitable, por ello se ignoró la ganancia
de calor solar y la ganancia de calor por las paredes laterales.
• Se orientaría la fachada principal hacia el oeste (para
este análisis se consideró que las ventanas tendrían una
apropiada protección solar, por ello se ignoró la ganancia de
calor solar).
• El modelo simulado fue de un nivel y con dos secciones
adyacentes de 3 m x 3 m cada uno y una altura de 3.5 m.
• Cada sección tendría una ventana de 2 m2, de los cuales la
mitad puede abrirse para permitir la ventilación natural.
• Habría ventilación cruzada entre las secciones.
• Se consideró la cubierta y piso de concreto de 10 cm de espesor.
• Las ventanas se cerrarían cuando la temperatura del interior
fuera menor que la exterior.
• Se encendería un ventilador cuando la temperatura de la
sección fuera mayor a 24 °C.
• Se usó el modelo Estándar ashrae 55 de Confort Adaptativo.

El resultado de la simulación con mit CoolVent mostró que


en la sección que se encuentra en la fachada principal –Oeste– el
76.1% de las horas ocupadas se encontraba en zona de confort,
y que la sección orientada al Este contaba con el 82.6% de las
horas ocupadas en confort. Se puede concluir que los parámetros
simulados dieron resultados satisfactorios y se podían aplicar a
las propuestas de diseño.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 306
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

Experimentación

La propuesta está diseñada para que pueda ser construida en eta-


pas y con el sistema constructivo de ferrocemento en dos módulos
que contienen dos recámaras, cocina, sala-comedor, baño y área
de lavado. En la fase 1 se construye la envolvente de los módulos
1 y 2, que funciona como un primer refugio inmediato donde las
paredes externas podrían ser de material desechable; en la fase 2
se subdivide el módulo 1 para la primera recámara y en el módulo
2 se construye el baño, zona de lavado y cocina; finalmente la fase
3 consta de la segunda recámara en el módulo 1 y se cierra la zona
de cocina para contener la sala-comedor (figuras 3, 4 y 5).

Módulo 1 Módulo 2

Figura 3. Plantas
arquitectónicas.
Fuente: Elaboración propia.

Fase 1 Fase 2 Fase 3

Figura 4. Fases de crecimiento.


Fuente: Elaboración propia.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 307
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

Figura 5. Perspectiva módulo 2.


Fuente: Elaboración propia.

Los módulos pueden acomodarse de acuerdo con la configura-


ción del terreno de forma lineal (Figura 3), paralela (Figura 4) o en “L”.

Sistema constructivo

En la propuesta, la prioridad es la seguridad de la edificación con un


sistema constructivo ligero, económico y resistente tanto a sismos
como a huracanes. Por ello se decidió utilizar el ferrocemento para
su edificación por considerar que cumple con todas estas premisas.
Especialmente se busca que las recámaras puedan fungir como re-
fugio en caso de presentarse algún evento de los mencionados.
Básicamente se formaría un cascarón rígido homogéneo desde
el piso hasta la cubierta con una malla formada con varilla de ½”
a cada 30 cm cubierta con tela de gallinero revestida con mortero
cemento-arena para muros y cubierta con un espesor de 10 cm en
la base y terminando en 7 cm en la parte superior; y malla electro-
soldada 6 x 6 10/10 para el piso con concreto de 8 cm de espesor
(Figura 6).

Figura 6. Esquema del sistema


constructivo de los módulos.
Fuente: Elaboración propia.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 308
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

Comportamiento térmico

Además de la seguridad ante los fenómenos de origen natural más


comunes en Acapulco, se realizó el análisis del comportamiento tér-
mico del prototipo realizando simulaciones por computadora con
OpenStudio y aplicando las normas NMX-C-7730-ONNCCE-20185 y
la norma Estándar ashrae 55-20236 –modelo adaptativo– a lo largo
de todo el año, en el mes más frío, el más caluroso, un día de diseño
en invierno y un día de diseño en verano, bajo las siguientes consi-
deraciones:

1. Sitio: Acapulco, Guerrero. Días de diseño crítico: 21 de febrero


y 21 de junio.

2. Calendarios: para las recámaras se generó un set de calenda-


rios que contienen la actividad con un nivel de actividad pro-
medio de 60 w/persona, el uso de ventilador y televisión, el
uso de luminarias con horarios establecidos, con un tiempo
de uso de las recámaras y ventilación natural –infiltración–.

3. Construcción:
a) Materiales7, 8
i. Mortero
1. Espesor 0.015 m / 0.05 m
2. Conductividad 0.530 W/mK
3. Densidad 1570 kg/m3
4. Calor específico 1000 J/KgK
ii. Impermeabilizante blanco
1. Espesor 0.001 m
2. Conductividad 0.160 W/mk
3. Densidad 1121 kg/m3
4. Calor específico 1460 J/KgK

5
Diario Oficial de la Federación, Industria de la Construcción - Ergonomía del ambiente
térmico - Determinación analítica e interpretación del confort térmico mediante el
cálculo del vme y pei y los criterios de confort térmico local, 2019.
6
ashrae, Thermal Environmental Conditions for Human Occupancy, disponible en:
[Link]
2023, consultado el 30 noviembre 2023.
7
Eduardo Manuel González Cruz, “Selección de materiales en la concepción
arquitectónica bioclimática”, en Estudios de arquitectura bioclimática. Anuario 2004,
México, Limusa, 2004.
8
“Ener-Hábitat”, “Evaluación térmica de la envolvente arquitectónica”, disponible en:
[Link] consultado el 30 octubre 2023.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 309
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

4. Cargas: 2 personas por recámara, luminarias led de 14 W, tele-


visión de 105 W de consumo, ventilador de pedestal de 48 W.

5. Tipos de espacio:
a) Se genera el espacio Recámara
i. General
1. Set de construcción por default: ferrocemento
2. Set de calendario por default: recámara
3. Especificación de aire exterior por diseño
a) Nombre: especificación de aire exterior
b) Método de aire exterior: Sum
c) Flujo de aire exterior por persona: 0.007079 m3/s
persona
d) Flujo de aire exterior por área de piso: 2 m/s
e) Ratio de flujo de aire exterior: 0.0 m3/s
f) Cambios de aire del flujo exterior: 10 1/h
g) Nombre de calendario: ventilación natural
4. Diseño de ratio de infiltración del flujo de aire por
espacio
a) Nombre: renovaciones de aire recámaras
b) Método de cálculo de diseño de flujo:
AirChanges/Hour
c) Ratio de flujo por diseño: --
d) Flujo por área de espacio en piso: --
e) Flujo por área de superficie exterior: 2 m/s
f) Cambios de aire por hora: 10 1/h
g) Coeficiente constante: 1.0
h) Coeficiente temperatura: 0.0
i) Coeficiente de velocidad: 0.0
j) Coeficiente de velocidad al cuadrado: 0.0

6. Instalaciones:
a) Edificio
i. Tipo de espacio: recámara
ii. Set de construcción por default: ferrocemento
iii. Set de calendario por default: recámara

7. Variables de salida:
a) Site Outdoor Air Drybulb Temperature
b) Zone Air Relative Humidity
c) Zone Mean Air Temperature
d) Zone Mean Radiant Temperature
e) Zone operative temperature

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 310
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

8. Mediciones:
a) OpenStudio Results
i. Cambio en Sistema de medidas a SI
b) Add Wind and Stack Open Area

Se realizaron simulaciones con dos orientaciones principales:


norte-sur y este-oeste, con los siguientes resultados:

Orientación norte-sur

Figura 7. Aplicación de la
Norma Mexicana NMX-C-
7730-ONNCCE-2018 –método
analítico– y ashrae Standard
55-2023 –modelo adaptativo–.
Fuente: Elaboración propia.

Variables:
• Tasa metabólica: 1.2 met
• Vestimenta: 0.5 clo
• Velocidad relativa del aire –método analítico–: 0.1 m/s
• Trabajo externo: 0 W/m2
• Velocidad del viento –modelo adaptativo–: 1.2 m/s

Para el análisis estadístico de los resultados de la simulación se


estimaron los rangos de confort con el proceso de regresión lineal
de Auliciems:9
Tn = b + m (te)
Donde:
Tn = Temperatura de neutralidad o confort
b = Punto donde la recta de regresión corta el eje de las
ordenadas

9
Gabriel Gómez Azpeitia, Gonzalo Bojórquez Morales y Raúl Pavel Ruiz Torres,
op. cit.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 311
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

m = Pendiente de la recta de regresión Figura 8. Rangos de confort


te = Temperatura exterior promedio anual higrotérmico.
Fuente: Construcción con datos
de la estación meteorológica
12142 ubicada en Acapulco,
Guerrero, [Link]
[Link]/tools/RESOURCES/
Normales8110/NORMAL12142.
Las figuras 9, 10 y 11 muestran los resultados promedio de la TXT. Elaboración propia.
simulación del mes más fresco –febrero–, del mes más caluroso
–junio– y anual con los rangos de confort. En las simulaciones
sólo se consideró la ventilación natural sin ningún sistema hvac
–sólo el uso de ventilador de pedestal–. De acuerdo con esto en
febrero y junio se presentan 12 horas en zona de confort, mientras
que en el promedio anual el prototipo tiene 18 horas dentro de la
zona de confort, lo cual se considera aceptable.

Figura 9. Resultado del


comportamiento térmico
promedio del módulo 1 –línea
azul– y del módulo 2 –línea
amarilla– de febrero, con
rangos de confort higrotérmico
–superior en rojo e inferior en
cian–.
Fuente: Elaboración propia.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 312
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

Figura 10. Resultado del


comportamiento térmico
promedio de junio con rangos
de confort higrotérmico.
Fuente: Elaboración propia.

Figura 11. Resultado del


comportamiento térmico
promedio anual con rangos de
confort higrotérmico.
Fuente: Elaboración propia.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 313
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

Orientación este-oeste

Figura 12. Aplicación de la


Norma Mexicana NMX-C-
7730-ONNCCE-2018 –método
analítico–) y ashrae Standard
55-2023 –modelo adaptativo–.

Conclusiones

El presupuesto estimado del prototipo –2 módulos– es de $86,000.00


pesos M.N. bajo las siguientes aclaraciones:

• Presupuesto realizado en enero de 2024.


• Sólo incluye el costo directo de los materiales de construcción
–no incluye mano de obra, costos indirectos, costo del
terreno, ni de otra clase–.
• No incluye mobiliario ni acabados –obra blanca–.

De acuerdo con las simulaciones, el prototipo propuesto cubre


las expectativas mínimas de costo, crecimiento por etapas y confort
térmico con 18 horas al día dentro de la zona de confort en prome-
dio anual.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 314
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

Referencias

ashrae
2023 Thermal Environmental Conditions for Human Occupan-
cy, disponible en: [Link]
PREVIEW_ONLY_STANDARDS/STD_55_2023.

Conagua
2023 Información Estadística Climatológica, disponible: https://
[Link]/es/climatologia/informacion-
climatologica/informacion-estadistica-climatologica.

Ener-Hábitat
2023 “Evaluación térmica de la envolvente arquitectónica”,
[Link]

González Cruz, Eduardo Manuel


2004 “Selección de materiales en la concepción arquitectónica
bioclimática”, en Estudios de arquitectura bioclimática. Anua-
rio 2004, México, Limusa, [Link]
publication/351564413_SELECCION_DE_MATERIALES
_EN_LA_CONCEPCION_ARQUITECTONICA_BIOCLIMATICA.

Gómez Azpeitia, Gabriel, Gonzalo Bojórquez Morales


y Raúl Pavel Ruiz Torres
2007 “El confort térmico: dos enfoques teóricos encontrados”,
Palapa, vol. 2, núm.1, Universidad de Colima, Colima, Méxi-
co, [Link]

Marsh, Andrew J.
2023 “Weather Data”, [Link]
weather-data-web/, con datos de: [Link]
[Link]/[Link].

[Link]
2023 Repository of Building Simulation Climate Data, disponible
en: [Link]

onncce
2019 Industria de la Construcción - Ergonomía del ambiente
térmico - Determinación analítica e interpretación del con-
fort térmico mediante el cálculo del vme y pei y los criterios
de confort térmico local, Diario Oficial de la Federación.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 315
PROPUESTA DE VIVIENDA ECONÓMICA PARA DAMNIFICADOS DEL HURACÁN OTIS EN ACAPULCO

Osvaldo Ascencio López


Facultad de Arquitectura y Urbanismo
Universidad Autónoma de Guerrero
oascencio@[Link]
[Link]

Doctor en Arquitectura por la Universidad Nacional Autónoma de


México. Profesor Investigador de tiempo completo en la Facultad
de Arquitectura y Urbanismo (fau) de la Universidad Autónoma de
Guerrero, con experiencia en la docencia e investigación. Investi-
gador con especialidad en las áreas de vivienda y confort térmico
en la vivienda. Integrante del Cuerpo Académico “Gestión del Es-
pacio Urbano, Territorio y Vivienda”. Coordinador del Doctorado en
Arquitectura y Urbanismo y del Laboratorio de Vivienda y Asenta-
mientos Emergentes de la fau. Miembro del Sistema Nacional de
Investigadoras e Investigadores del Conahcyt Nivel I.

Constantino Jerónimo Vargas


Facultad de Arquitectura y Urbanismo
Universidad Autónoma de Guerrero
cjeronimo@[Link]
[Link]

Doctor en Arquitectura por la Universidad Nacional Autónoma de


México. Profesor Investigador de tiempo completo en la Facultad
de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Autónoma de Gue-
rrero a nivel licenciatura y posgrado. Investigador con especialidad
en tecnologías de la construcción. Integrante del Cuerpo Académi-
co “Gestión del Espacio Urbano, Territorio y Vivienda”. Miembro del
padrón Estatal de Investigadores del Estado de Guerrero.

José Francisco Sotelo Leyva


Facultad de Arquitectura y Urbanismo
Universidad Autónoma de Guerrero
jfsotelo@[Link]
[Link]

Doctor en Arquitectura, Diseño y Urbanismo por la Universidad Autó-


noma del Estado de Morelos. Profesor Investigador de tiempo com-
pleto en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad
Autónoma de Guerrero a nivel licenciatura y posgrado. Investigador
con especialidad en gestión del riesgo y prospectiva. Coordinador
del Cuerpo Académico “Gestión del Espacio Urbano, Territorio y Vi-
vienda” y miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e investi-
gadores del Conahcyt Nivel C y perfil deseable Prodep.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 301-316 316
REPORTE TÉCNICO

Tecnología para techo de vivienda


de producción social, hacia la
sustentabilidad
Technology for the production of social housing roofing,
towards sustainability

Resumen Gabriel Castañeda


Nolasco
La oferta de vivienda en México, especialmente en Chiapas, contrasta Universidad Autónoma
con la producción social de vivienda (psv). A pesar de sus beneficios de Chiapas
demostrados, la psv es ignorada debido a una visión economicista. Helmer Ferras Coutiño
En el Laboratorio Nacional de Vivienda y Comunidades Sustenta- Instituto de Ciencia,
bles, sede Universidad Autónoma de Chiapas lnvcs-unach, se han Tecnología e Innovación
adaptado tecnologías para psv, enfocadas en techos sostenibles del Estado de Chiapas
y seguros en zonas sísmicas. Los resultados son prometedores. Es Neín Farrera Vázquez
necesario sumar esfuerzos para ampliar su impacto y promover Universidad Autónoma
una vivienda adecuada y sostenible para todos. de Chiapas
José Luis Jiménez Albores
Palabras clave: Vivienda de producción social, sostenibilidad, vulne- Universidad Autónoma
rabilidad, techos alternativos de Chiapas

Abstract Fecha de recepción:


9 de septiembre de 2024
The housing supply in Mexico, especially in Chiapas, contrasts with
Social Housing Production (shp - psv in Spanish). In spite of its proven Fecha de aceptación:
benefits, shp is ignored due to an economistic vision. In the Labora- 18 de octubre de 2024
torio Nacional de Vivienda y Comunidades Sustentables – National
Laboratory for Housing and Sustainable Communities, at the Universi- [Link]
dad Autónoma de Chiapas (lnvcs-unach) – Autonomous University fa.2007252Xp.2024.15.30.90234
of Chiapas, technologies have been adapted for shp, focused on
sustainable and safe roofing in seismic zones. The results are
promising. Efforts should be pooled so as to expand their impact
and promote adequate, sustainable housing for all.
Este trabajo está amparado por
Keywords: Social Housing Production, sustainability, vulnerability, una licencia Creative Commons
alternative roofing. Atribución-No Comercial, 4.0

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 317
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

Introducción

E
n Chiapas, como en el resto del país, se observa una crecien-
te dependencia que permea todos los ámbitos, incluyendo
la arquitectura en particular y la industria de la construcción
en general; sin ser cuestionada e incluso impulsada por el
mercado. Esta tendencia se manifiesta en las distintas etapas del
proceso arquitectónico: desde la concepción del proyecto a través
de los programas de cómputo, hoy determinantes en el campo labo-
ral, hasta la elección de los materiales estandarizados ante la condi-
cionante de la sustentabilidad, e incluso en la adopción de sistemas
constructivos importados por el mismo motivo. Esta dependencia
conlleva la descalificación de las tecnologías propias, locales y/o
regionales, atribuyéndoles un pobre o nulo desarrollo para respon-
der a las demandas actuales de la industria de la construcción. Se
argumenta la necesidad de una construcción con menor impacto
ambiental de producción masiva y que cumpla con los estándares
internacionales enfocada hacia la sustentabilidad (reducción de
consumo energético, conocimiento de su ciclo de vida, reducción
de emisiones de CO2 en su proceso de fabricación y vida útil, reúso
y reciclado, etc.), pero, sobre todo, que sea rentable desde un enfo-
que economicista.1
La dependencia de los productos importados es abrumadora,
evidente en el consumo diario generalizado, desde aquellos utili-
zados de manera cotidiana, como los equipos de cómputo o te-
lecomunicaciones, hasta los necesarios en ocasiones específicas,
como al construir una casa y los materiales del sector constructivo.
Es difícil encontrar productos nacionales, especialmente aquellos
generados en procesos industriales que den respuesta a las nece-
sidades de los diferentes sectores de la población, máxime si se
considera que una vivienda debería ser diseñada para cada familia
y no responder sólo a una expectativa económica, tanto del oferen-
te como del demandante.
En este contexto, la mayoría de los productos que se ofertan son
fabricados con diseños, especificaciones y métodos de construir
importados o que distan mucho de las exigencias, por lo menos,
de la población local y regional, debido al origen del mismo, que, al
responder a un estándar no contempla las condicionantes del con-
texto natural y social en su totalidad, dejan en el mejor de los casos
un vacío para la adaptación forzada de la población, consecuencia
de la globalización y el comercio internacional, que hacen que los

1
Alma Angelina Haro Martínez e Isabel Cristina Taddei Bringas, “Sustentabilidad
y economía: la controversia de la valoración ambiental”, Economía, Sociedad y
Territorio, vol. 14, núm. 46, 2014, pp. 743-767.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 318
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

países industrializados viertan sus productos en mercados que no


tienen capacidad, no existe la voluntad política o no cuentan con la
posibilidad de fabricarlos por sí mismos.
Lo anterior se acrecienta en los estados del sur y principalmen-
te en Chiapas, contexto geográfico de grandes contrastes, como la
enorme desigualdad económica (75% de su población es pobre2)
y su gran riqueza natural, donde existe una población significativa
de comunidades indígenas, quienes cada día ven agredida su cul-
tura en todos sentidos, incluida la manera de resolver la vivienda
tanto en los aspectos funcionales, estéticos, como constructivos,
lo que afecta profundamente la cultura constructiva al transformar
radicalmente la vivienda (tanto rural como urbana). Potenciando
dichos impactos negativos están los desastres climáticos ocurri-
dos en la geografía nacional, donde las estrategias para la recons-
trucción atienden lo más posible el efecto negativo, tratando pocas
veces la construcción de vivienda de manera amplia para mejorar
la calidad de vida de los habitantes, incluyendo la participación
efectiva de los mismos en la concreción del objeto arquitectónico.
En el sector de la construcción, especialmente en el género ar-
quitectónico más demandado, la vivienda, la necesidad en general
es muy importante ya que todos requerimos un espacio adecuado
para vivir, por lo que hoy el concepto aceptado de vivienda ade-
cuada renueva las discusiones académicas, institucionales y más,
pero poco se refleja en la producción o manifestación de dicha
vivienda. Se evidencia así una lucha permanente entre el discur-
so y las utilidades monetarias de quienes invierten en este sector,
lo que deja al descubierto interrogantes que la investigación con
incidencia social, ahora impulsada desde el Conahcyt, nos orienta
para mejorar dicha situación.
Por lo anterior, el presente trabajo se expone en tres partes:

1. El problema del déficit de vivienda abordado desde la catego-


rización de los diferentes sectores económicos de la pobla-
ción y la limitada atención de la vivienda masiva.
2. Las tecnologías desarrolladas en el lnvcs-unach.
3. Reflexión con base en la experiencia lograda ante las tecno-
logías desarrolladas.

2
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, Informe de
Pobreza y Evaluación 2022, Chiapas, 2022.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 319
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

El problema del déficit de vivienda abordado desde la categoriza-


ción de los diferentes sectores económicos de la población y la
limitada atención de la vivienda masiva.

Se puede dividir la demanda de vivienda en tres partes, sin profun-


dizar en la categorización:

• El 10% de la población cuenta con los recursos suficientes


para construir utilizando los materiales disponibles en el
mercado global. Este grupo puede contratar a profesionales
y utilizar los materiales y sistemas constructivos que deseen,
sin limitaciones más allá de las tendencias o sus propias pre-
ferencias.
• El siguiente grupo, que representa aproximadamente el 30%
de la población, tiene trabajos estables que les permiten ac-
ceder a créditos formales y, con el tiempo, pagar su vivienda,
disfrutando la posibilidad del crédito, aunque en la mayoría
de las veces la vivienda adquirida no satisfaga totalmente su
necesidad de habitar. Figura 1. Participantes en la
• Finalmente, el 60% de la población restante no cuenta con atención al déficit de vivienda
los recursos suficientes para construir o acceder a créditos, al sector mayoritario de la
lo que representa un reto para las administraciones guberna- población.
mentales, quienes deben implementar programas especia- Fuente: Héctor Masshu,
les para intentar satisfacer la demanda de vivienda cada vez “Conferencia inédita
mayor. Lo anterior sin contabilizar una parte de este sector Universidad Politécnica de
que cuenta con recursos suficientes pero que no se registra Cataluña Barcelona España”,
en las estadísticas institucionales por mantenerse en el mer- presentación inédita, Barcelona,
cado informal (Figura 1). España, 10 de enero de 2005.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 320
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

De acuerdo con la Figura 1, la población de menores ingresos y


quienes “primero habitan y después construyen” son atendidos de
manera muy superficial por parte del Estado, con algún programa
asistencialista que dista mucho de llevar a la solución del proble-
ma, aunque se han planteado estrategias que no profundizan en la
totalidad del problema y dejan a su suerte al grueso de la población
desfavorecida, en un estado vulnerable que fácilmente incrementa
la lista de afectados en cualquier momento cuando se aproxima un
desastre.
Por otra parte, los empresarios, quienes buscan generar riqueza a
partir de una visión mercantil, difícilmente orientarán algún esfuerzo
a este sector poblacional, ya que no pueden asegurar la rentabilidad
de su negocio como conceptualizan la rentabilidad, lo que los lleva
a desestimar el volumen de acciones que podrían realizarse y don-
de todos podrían ampliar su efecto, posiblemente con el apoyo de
microcréditos.3 Porque lo que también es innegable y que represen-
ta una de las más grandes contradicciones, es que los pobres son
quienes más recursos invierten y menos beneficios obtienen pro-
porcionalmente. Por mencionar algunos ejemplos, habitan en los
lugares menos apropiados, donde no cuentan con servicios como
agua potable, energía eléctrica, salud, etc. (los servicios en general),
por lo que pagan más en movilidad, y todos esos servicios indis-
pensables. Sin embargo, el interés de los inversionistas se encuen-
tra en un sector más arriba de la pirámide, el tan socorrido nivel de
“Interés social”.
En ese contexto, las organizaciones no gubernamentales (ongs)
o las asociaciones formadas por la población organizada permiten
profundizar las acciones atendiendo el problema de raíz y, general-
mente, incluyendo a los habitantes a la resolución de la vivienda. No
obstante, al ser tan pocas las prácticas desarrolladas, no represen-
tan un efecto significativo ante la dimensión del déficit, por lo que
el esfuerzo de dichas instituciones se diluye y no logra alcanzar los
objetivos pretendidos.
Los únicos actores en la Figura 1 que realmente profundizan en
la atención al déficit son los mismos pobladores, por la necesidad
de un lugar dónde habitar y obtener los beneficios de una vivienda
adecuada, que al no contar con los recursos necesarios, tanto eco-
nómicos como de conocimientos al irse perdiendo la cultura cons-
tructiva, los resultados de su esfuerzo son de muy baja calidad y
con grandes deficiencias en la durabilidad de las construcciones,
por ser muchas veces con materiales de reúso o de desecho, ade-
más de la aspiración a utilizar materiales de alto costo como el

3
Bertrand Moingeon, Muhammad Yunus y Laurence Lehmann-Ortega, “Building
Social Business”, Long Range Planning, núm. 43, 2010, pp. 308 - 325.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 321
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

concreto y el acero, por lo que finalmente tampoco logran la vivien-


da adecuada.

Las tecnologías desarrolladas en el lnvcs-unach

En la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de


Chiapas (unach), inicialmente desde el cuerpo académico Compo-
nentes y Condicionantes de la Vivienda (Cocovi), y posteriormente
desde el Laboratorio Nacional de Vivienda y Comunidades Susten-
tables (lnvcs) del Conahcyt, se han desarrollado investigaciones
en dos líneas principales con las que se han abordado los desa-
fíos que enfrenta la vivienda en nuestra región, principalmente los
aspectos técnicos constructivos, donde la tecnología juega un
papel preponderante, sumado a los materiales propios del contex-
to inmediato y enfatizando en la posibilidad de ser aplicada en los
procesos de la producción social de vivienda (psv).
La primera línea de investigación que se desarrolló se centra
en la “Transferencia de tecnología para la vivienda bioclimática”,
con la cual se busca llevar al contexto social los productos gene-
rados al interior de la universidad, toda vez que los proyectos de
donde se derivan se abordan desde el diseño participativo, en los
que la comunidad con la cual se trabaja tiene una participación
preponderante en la búsqueda de soluciones innovadoras para la
construcción de una vivienda en el marco de la sustentabilidad,
siempre respetuosa del medio ambiente y del contexto social don-
de se ubica.
En este sentido se han desarrollado diferentes tecnologías y sis-
temas constructivos que nos han permitido materializar soluciones
orientadas a una vivienda al alcance del contexto social objetivo y
siempre contemplando elementos bioclimáticos, como la ilumina-
ción natural, el aislamiento térmico donde lo requiera, la ventilación,
orientado al ahorro energético y minimizar el impacto ambiental.
Además, se han estudiado y desarrollado materiales y sistemas
constructivos que permiten una mayor eficiencia en la construc-
ción, lo que al final redunda en menores costos en general.
La segunda línea de investigación se enfoca en la “Vivienda,
contexto y sustentabilidad”, y busca analizar y resolver los pro-
blemas relacionados con la vivienda en el contexto regional. Esta
línea de investigación se centra en el estudio de patrones de vida y
las necesidades de las comunidades locales para luego desarrollar
soluciones que se adapten a sus condiciones específicas.
En este sentido, se ha trabajado con comunidades rurales, urba-
nas y periurbanas, procurando comprender mejor sus necesidades
y aspiraciones mediante la metodología expuesta en la Figura 2.
Luego se han diseñado y construido viviendas que se adaptan

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 322
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

a las condiciones climáticas y geográficas locales, proponiendo la Figura 2. Metodología de diseño


utilización de materiales y sistemas constructivos disponibles y participativo.
accesibles en la región. Fuente: Gabriel Castañeda
En los proyectos desarrollados siempre se aborda la utilización Nolasco, Metodología de diseño
de mano de obra no especializada, con el objetivo de lograr una tec- participativo, Tuxtla Gutiérrez,
nología propia que pueda ser apropiada y orientada a la sostenibili- Chiapas, Universidad Autónoma
dad, procurando utilizar lo más posible técnicas y materiales tradi- de Chiapas, Facultad de
cionales, así como la capacitación y formación de los constructores Arquitectura Campus 1, Taller
locales, ambicionando siempre ampliar las capacidades locales de materiales alternativos,
para aumentar las posibilidades de fuentes de empleo. 2008.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 323
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

Entre los resultados más destacados de estas investigaciones


se encuentran sistemas de techos y paredes prefabricados, que se
trabajaron con la metodología expuesta en la Figura 3.

Figura 3. Esquema metodológico


de adaptación tecnológica.
Fuente: Gabriel Castañeda
Nolasco, Adaptação tecnológica
para teto de habitação, tesis
doctoral, Universidade de São
Paulo, 2008.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 324
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

A continuación, se muestran algunas de las tecnologías desa-


rrolladas en la Universidad Autónoma de Chiapas (figuras 4, 5, 6,
7, 8, 9, 10).

Figura 4. Techo prefabricado


Domotej, desarrollo tecnológico
de Gabriel Castañeda Nolasco,
2008.
Fuente: Gabriel Castañeda
Nolasco.

Figura 5. Techo prefabricado


Placalosa, desarrollo tecnológico
de Gabriel Castañeda Nolasco,
2003.
Fuente: Gabriel Castañeda
Nolasco.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 325
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

Figura 6. Techo prefabricado


Termolosa con acabado
aparente integrado (petatillo),
desarrollo tecnológico de Gabriel
Castañeda Nolasco, 2010.
Fuente: Gabriel Castañeda
Nolasco.

Figura 7. Techo prefabricado


Termolosa, desarrollo
tecnológico de Gabriel
Castañeda Nolasco, 2024.
Fuente: Gabriel Castañeda
Nolasco.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 326
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

Figura 8. Techo verde para


vivienda de interés social,
adaptación tecnológica de
Gabriel Castañeda Nolasco,
2003.
Fuente: Gabriel Castañeda
Nolasco.

Figura 9. Techo prefabricado


Vigalosa, adaptación
tecnológica de Gabriel
Castañeda Nolasco, 2005.
Fuente: Gabriel Castañeda
Nolasco.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 327
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

Figura 10. Techo prefabricado


Tejuelón, desarrollo tecnológico
de Gabriel Castañeda Nolasco,
2003.
Fuente: Gabriel Castañeda
Nolasco.

Todas las tecnologías para techo expuestas anteriormente, y en


general las que se han desarrollado, tienen como punto de partida
la reducción y optimización en el consumo de los materiales indus-
trializados (cemento y acero) y la utilización de materiales locales
o regionales, incluyendo la mano de obra no calificada, tendiendo a
una semi industrialización por el volumen de viviendas por construir,
además de responder principalmente al contexto urbano y/o pe-
riurbano, donde la población aspira a la utilización de la tecnología
dominante, aquella que se ha difundido por todos los medios que
es la mejor por la utilización del cemento y el acero, situación
que es reforzada por la academia al contemplarse de manera exclu-
siva en prácticamente todos los planes de estudio de la formación
universitaria. Tal situación ha llevado a un abuso en el consumo de
los materiales que lo conforman, lo que cada vez se percibe con
mayor claridad en los impactos al ambiente que se ve amenaza-
do constantemente, principalmente en la periferia de las ciudades
medianas y grandes, sumado a diversos efectos negativos durante
el ciclo de vida de los materiales.
En síntesis, las investigaciones realizadas en el lnvcs-unach
buscan abordar los desafíos que enfrenta la construcción de
viviendas en la región mediante el desarrollo de tecnologías inno-
vadoras y sostenibles. Estas investigaciones buscan promover una
construcción más eficiente, eficaz y respetuosa con el ambiente, lo
que puede contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas,
enfatizando en que la tecnología es un medio y no el fin, por lo que

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 328
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

es de gran importancia la coparticipación de todos los actores en


aras de un resultado integral y que coadyuve a la reducción de la
dependencia, generando al mismo tiempo capacidades y compe-
tencias locales para la ampliación de oportunidades de trabajo.

Reflexión con base en la experiencia lograda ante las tecnologías


desarrolladas

Con los resultados logrados hasta hoy, después de aplicar el “Diag-


nóstico de madurez de la tecnología” que plantea el Conahcyt, se
ha logrado diferentes niveles de madurez, desde el nivel trl 3, al-
gunas se encuentran en nivel trl 5 y sólo en un producto se ha
logrado el nivel trl 9, este último se trata del sistema de techo
Domotej. Sin embargo, y a pesar de ser una contradicción, las uni-
versidades en general no cuentan con los medios para que dichos
productos se puedan comercializar de manera masiva, lo que lleva
a la siguiente pregunta: ¿Qué se debe hacer para lograr que los pro-
ductos de la investigación expresados en desarrollos tecnológicos
lleguen al mercado?
La universidad pública tiene como actividades sustantivas a la
docencia, la investigación y la extensión. Dicho de otra forma, la do-
cencia es la transferencia de conocimientos que forma a los nuevos
profesionales que darán respuestas a las demandas de la sociedad
pero, para realizar dicha docencia con conocimiento disciplinar ac-
tualizado y de su entorno para la mejor formación de los estudiantes,
es conveniente que los docentes fortalezcan la investigación que le
proporcione dicha actualización y comprensión del contexto al que
se enfrentarán los egresados. Adicionalmente, el docente investiga-
dor, en cumplimiento de la responsabilidad social universitaria, debe
transferir los conocimientos generados en la institución al contexto
social, dando respuesta a los problemas cotidianos y aun más allá.
Con base en todo lo anterior y al reconocer lo que sucede en el
contexto universitario, se percibe que sólo la docencia se enfatiza
para ser atendida, minimizando la actuación en las otras dos ac-
tividades sustantivas (investigación y extensión), salvo honrosas
excepciones.
Así como en el caso del Laboratorio Nacional de Vivienda, sede
unach, se cuenta con los desarrollos tecnológicos citados y exis-
ten más productos en otros cuerpos académicos de la misma fa-
cultad de arquitectura y de las otras facultades de la unach, a dife-
rentes niveles de desarrollo, pero sin alternativa alguna para llegar
al mercado de manera masiva.
Enfocando al tema de la vivienda y las propuestas de tecnología
desde el lnvcs, es importante reflexionar sobre la conveniencia de
replantear la manera en que hasta hoy se aborda la demanda de

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 329
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

vivienda por los grupos mayoritarios. Hoy estamos seguros que


también es importante la participación integral de todos los acto-
res citados para mejorar los resultados, donde los aspectos tecno-
lógicos no son la solución, pero sí el medio para ampliar los bene-
ficios para la población objetivo, adicionalmente y de gran valor es
la oportunidad de evitar la dependencia de la tecnología externa al
contexto que se estudia. Posiblemente la mejor participación se
manifestaría por medio de la innovación social, donde los benefi-
cios son comunitarios y de la misma forma la distribución de las
responsabilidades permitiría una aplicación mayor de los produc-
tos generados en la Universidad.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 330
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

Referencias

Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social


2022 Informe de Pobreza y Evaluación 2022, Chiapas.

Haro Martínez, Alma Angelina e Isabel Cristina Taddei Bringas


2014 “Sustentabilidad y economía: la controversia de la valora-
ción ambiental”, Economía, Sociedad y Territorio, vol. 14,
núm. 46.

Moingeon, Bertrand, Muhammad Yunus y Laurence Lehmann-Ortega


2010 “Building Social Business”, Long Range Planning, núm. 43.

Castañeda Nolasco, Gabriel


2008 Adaptação tecnológica para teto de habitação, tesis doc-
toral, Universidade de São Paulo.

Metodología de diseño participativo, Tuxtla Gutiérrez,


Chiapas, Universidad Autónoma de Chiapas, Facultad de
Arquitectura Campus 1, Taller de materiales alternativos.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 331
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

Gabriel Castañeda Nolasco


Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Chiapas
[Link]@[Link]
[Link]

Doctor en Ciencias de la Ingeniería Ambiental (usp San Carlos, sp,


Brasil), maestro en arquitectura (uady) y arquitecto (unach), espe-
cialista en Evaluación Social de Proyectos (itam), líder del Cuerpo
Académico Componentes y Condicionantes de la Vivienda (Coco-
vi), director del Laboratorio Nacional de Vivienda y Comunidades
Sustentables, sede unach. Miembro del comité ejecutivo del Pro-
grama Nacional Estratégico de Vivienda y del snii, nivel 1. Actual-
mente es profesor investigador de la Universidad Autónoma de
Chiapas.

Helmer Ferras Coutiño


Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación
del Estado de Chiapas
helmerferras@[Link]
[Link]

Doctor en Ciencias Políticas y Sociales (fldch, Tuxtla Gutiérrez,


Chiapas, México) maestro en Ciencias de la Ingeniería (Universidad
de Ciencia y Tecnología Descartes), maestro en Administración y
Políticas Públicas (iap), licenciado en derecho (Centro Universita-
rio y Cultural Morelos) e Ingeniero en sistemas computacionales
por el iesch. Diploma en Estrategias Didácticas para la Enseñanza,
otorgado por la Facultad de Ciencias. Actualmente es director ge-
neral del Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado
de Chiapas.

Neín Farrera Vázquez


Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Chiapas
nein.farrera68@[Link]
[Link]

Posdoctorante Facultad de Arquitectura unach-pronace Vivienda


Conahcyt. Doctor en Ciencias en Desarrollo Sustentable. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 2. Reconocimiento
estatal por trayectoria en investigación otorgado por el icti 2024.
Reconocimiento 2023 con “Práctica Excepcional” otorgado por el
Consejo Coordinador Empresarial. Reconocimiento a las Mejores
Prácticas Universitarias otorgado por el cemefi 2020. 12° David A.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 332
TECNOLOGÍA PARA TECHO DE VIVIENDA DE PRODUCCIÓN SOCIAL, HACIA LA SUSTENTABILIDAD

Wilson Award for Excellence and Innovation in Higher Education


Teaching & Learning 2018. Premio Lince uvm 2017. Reconocimien-
to al Mérito Estatal en Investigación 2024, 2017 y 2012. Best Aca-
demic Iniciative Latam Award 2015. Medalla de Oro “José Ortega
Romero” 2013. Miembro del Consejo Consultivo Científico y Tecno-
lógico de Chiapas.

José Luis Jiménez Albores


Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Chiapas
[Link]@[Link]
[Link]

Ingeniero arquitecto por el Instituto Politécnico Nacional, en 1981.


Maestro en arquitectura, por la Universidad Autónoma de México,
en 2000. Maestro en Arquitectura y Urbanismo, en 2010. Actual-
mente estudiante del doctorado en Educación. Profesor del área
de ciencias de la construcción en el Sistema Mexicano, Conalep,
en 1990. Profesor de la licenciatura en Arquitectura en la Universi-
dad Autónoma de Chiapas, de 1991 a la fecha. Miembro fundador
de C.A. de Componentes y Condicionantes de la Vivienda, 2006.
Miembro de las academias de Diseño y Tecnologías. Líneas de ge-
neración y aplicación del conocimiento: Sustentabilidad, Tecnolo-
gía y Didáctica de la enseñanza de la arquitectura.

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 317-333 333
CENTRO DE INVESTIGACIONES EN
ARQUITECTURA, URBANISMO Y PAISAJE

E
l ciaup es el espacio académico de la Facul- Coordinación
tad de Arquitectura de la unam dedicado es- • Dra. María de Lourdes Díaz Hernández
pecíficamente a la generación, transmisión y Coordinadora
extensión de nuevo conocimiento en las áreas que • Mtra. Isabel García Sacristán
lo integran. Tiene como visión realizar investigación Secretaria Técnica
original en Arquitectura, Urbanismo y Arquitectura • Sra. Elsa Méndez Bourgeois
de Paisaje, la cual se difunde en publicaciones de Asistente Ejecutiva
alta calidad académica y por tanto de prestigio in- Investigadores
ternacional. Además, contribuye en la formación, Mtro. José Víctor Arias Montes
Dr. Jorge Fernando Cervantes Borja
actualización y superación académica de estudian-
Dra. Alejandra Contreras Padilla
tes de licenciatura y posgrado del más alto nivel en Dra. María de Lourdes Cruz González Franco
los campos de conocimiento que en él se trabaja. Dr. Juan Ignacio del Cueto Ruíz Funes
Dra. María de Lourdes Díaz Hernández
Dra. Elisa María Teresa Drago Quaglia
Se estructura de la siguiente manera:
Dra. Carla Alexandra Filipe Narciso
Mtro. Héctor García Olvera
• Tres Áreas de Conocimiento Dr. Tomás García Salgado
Arquitectura, Urbanismo y Arquitectura Dra. María Lilia González Servín
Dr. Fernando Greene Castillo
de Paisaje.
Dr. Omar Alejandro Gómez Carbajal
Dr. Agustín Hernández Hernández
• Cuatro Campos de Investigación Dr. Miguel Hierro Gómez
Patrimonio, Territorio, Teoría y Tecnología. Dr. Ignacio Kunz Bolaños
Dra. Amaya Larrucea Garritz
Dr. Alejandro Leal Menegus
• Líneas de Investigación Dra. Johanna Lozoya Meckes
Arquitectura y urbanismo virreinal y de Dr. Gabriel Mérigo Basurto
los siglos xix y xx; Arquitectura religiosa; Mtra. Erika Miranda Linares
Arquitectura de la salud; Arquitectura, Dr. José Diego Morales Ramírez
Dr. Alberto Muciño Vélez
arqueología y paisajes mesoamericanos; Dr. Esteban García Brosseau
Historiografía de la arquitectura y Dr. Juan Gerardo Oliva Salinas
arquitectos mexicanos; Patrimonio urbano, Mtra. Eva Leticia Ortiz Ávalos
conservación y restauración del patrimonio Dra. Diana Ramiro Esteban
Dra. Andrea Berenice Rodríguez Figueroa
histórico; Teoría de la habitabilidad;
Dra. Abe Yillah Román Alvarado
Emociones, imaginarios urbanos y políticos; Dr. Ivan San Martín Córdova
Áreas verdes, espacio urbano, valores Mtro. Naoki Enrique Solano García
del suelo; Espacio y políticas públicas; Mtra. Berta Esperanza Tello Peón
Dra. Carmen Valverde Valverde
Sistemas de monitoreo y constructivos;
Dr. Alejandro Villalobos Pérez
Estructuras, cubiertas ligeras, geometría y Dra. María de los Ángeles Vizcarra de los Reyes
materiales. Mtra. Gabriela Wiener Castillo

[Link] Unidad multidisciplinaria


ciaup@[Link] Facultad de Arquitectura
55 5622 1599 / 55 5623 0065 Ciudad Universitaria, unam, cdmx

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 334-339 334
PROGRAMA DE MAESTRÍA Y DOCTORADO
EN ARQUITECTURA

E
s uno de los 42 programas del posgrado Líneas de investigación de doctorado
unam; sus dos planes de estudio —maes- • Teoría y crítica de la arquitectura
tría y doctorado— se articulan gracias a la • Producción arquitectónica
participación de tutoras y tutores expertos de • Pensamiento y producción científica
la Facultad de Arquitectura, del Instituto de Inves- tecnológica de la arquitectura
tigaciones Históricas y de la fes-Aragón, princi- • Arquitectura, medioambiente y
palmente. La maestría ofrece a sus estudiantes sustentabilidad
una formación en investigación aplicada a través • Expresión y representación arquitectónica
de sus cinco campos de conocimiento, con ac- • Arquitectura histórica y patrimonio
tividades docentes y tutorales, y el doctorado, • Arquitectura y habitabilidad
orientado a la investigación, y exclusivamente • Arquitectura y territorio
tutoral, de sus diez líneas de investigación. Las • Conocimiento transdisciplinario en la
tesis de grado en ambos niveles, producto de arquitectura (línea transversal)
investigación en sus campos y líneas, son con- • Paradigmas en la comunicación y la
tribuciones originales e inéditas en su calidad enseñanza de la arquitectura (línea
de producciones de conocimiento disciplinar e transversal)
interdisciplinar de la Arquitectura. Recientemen-
te, ambos planes de estudio fueron acreditados Coordinación
por el CONAHCyT en la categoría 1 del Sistema • Dra. Diana Ramiro Esteban
Nacional de Posgrados (snp) en reconocimiento Coordinadora
a su orientación a la investigación humanística, • Mtro. Mario Raúl Martínez Lara
científica y tecnológica. Secretario auxiliar
• Mtra. Fernanda Vargas Rodríguez
Campos de conocimiento de maestría Enlace
• Arquitectura, desarrollo y sustentabilidad
• Diseño arquitectónico
• Restauración del patrimonio arquitectónico
• Arquitectura, ciudad y territorio
• Tecnologías

[Link] Unidad de Posgrado


posarq@[Link] Edificio H-118, primer piso de Unidad de Posgrado (cerca al Centro
55 5623 0222, ext. 80148 Cultural Universitario), Ciudad Universitaria, unam, cdmx

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 334-339 335
Tabla de graduados en el periodo: la cuestión desde esta institución. Así mismo, su difu-
noviembre 2023 - mayo 2024 sión tiene otro objetivo: contribuir a los propósitos de
La presente relación de tesis de grado del Programa ética universitaria y combatir el plagio académico por
de Maestría y Doctorado de la unam visibiliza la pro- mal uso de documentos de tesis.
ducción semestral no sólo en términos de la cantidad, Las tesis se pueden consultar de forma digital y
sino sobre todo de su temática. Es decir, funge como gratuita en la página de tesiunam:
termómetro de lo que se está investigando en la ac- [Link]
tualidad en nuestra universidad y por tanto representa cal_base=TES01
un instrumento eficaz para comprender el estado de

MAESTRÍA
TÍTULO CAMPO DE CONOCIMIENTO AUTOR
Arquitectura y vegetación. Conservación y potencial
Valeria Bastidas
estético de las Crasuláceas en jardines, cubiertas Diseño Arquitectónico
Hiniojosa
vegetales y espacios verdes públicos
La proyección de la vivienda rural, frente al desarrollo Ashanttya Daniela
Arquitectura, Desarrollo y
de conectividad y movilidad sustentables, en el Istmo Cristina Enriquez
Sustentabilidad
de Tehuantepec Contreras
Hacia la transformación del paradigma de
Arquitectura, Desarrollo y Daniela Hernández
habitabilidad de la vivienda para el joven profesional
Sustentabilidad Nogueira
en México. Caso de estudio: Xalapa, Veracruz
Revisión del discurso mediático en torno a la vivienda
flexible. Aproximaciones sobre la producción Karen Jocelyn
Diseño Arquitectónico
arquitectónica, la actividad del diseño y la transactiva Guerrero Escamilla
relación con el ser humano
Diseño de envolvente bioclimática mediante CFD César Iván Heredia
Tecnologías
para clima cálido húmedo García
Planeación organizacional de empresas Omar Adrián
Tecnologías
constructoras MiPymes nayaritas Murillo Salas
El Cuescomate en Temoac y Chalcatzingo, Morelos,
México, su fábrica tradicional y la importancia de su Diseño Arquitectónico Julio Sánchez Parra
uso y conservación
La automatización y el potencial análisis big data del
Claudia Angélica
diseño arquitectónico en BIM: su aplicación en los Tecnologías
Orihuela Martínez
sistemas de detección de incendios
Desigualdades y resistencias espaciales basadas
en los roles de género en el espacio doméstico-
Arquitectura, Desarrollo y Allison Melissa
privado. Un caso de estudio en la colonia Santa Anita
Sustentabilidad Steiger Ávila
Zacatlamanco Huéhuetl, Alcadía Iztalcalco en Ciudad
de México
La normatividad urbana y sus efectos en la
conservación y transformación de zonas
Claudia Verónica
patrimoniales. La transformación turística asociada Arquitectura, Ciudad y Territorio
Zárate García
al uso de Airbnb en las colonias Juárez y Centro
(Ciudad de México)
Vivienda en altura. El Centro Urbano Presidente
Salvador Magdaleno
Alemán y la Casa Bloc, un estudio comparativo con el Arquitectura, Ciudad y Territorio
Pimentel
empleo del método Klein-González y Lobo

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 334-339 336
MAESTRÍA
TíTULO CAMPO DE CONOCIMIENTO AUTOR
El compromiso social de la licenciatura en
Arquitectura, Desarrollo y Ricardo Guzmán
Arquitectura en la FES Acatlán a través de su plan de
Sustentabilidad Lazcano
estudios 2012
Relación de los ecosistemas acuáticos costeros
Arquitectura, Desarrollo y Benito Mejía
con el crecimiento urbano en la ciudad de Mazatlán,
Sustentabilidad Palacios
Sinaloa
Modernidad capitalista en la construcción de
Arquitectura, Desarrollo y María Fernanda
ciudades costeras: Playa del Carmen, Quintana Roo,
Sustentabilidad Beltrán Castillo
México. 1990-2020
La morfología urbana de la colonia Santa María la
Mariana Matilde
Ribera en los siglos XIX y XX. Procesos formativos en Arquitectura, Ciudad y Territorio
Luna Martello
la Ciudad de México
Entrepiso semiprefabricado de pajarcilla Tecnologías Alan Sosa Contreras
Las viviendas funcionalistas de Luis Barragán. Un Restauración del Patrimonio Ricardo García
patrimonio moderno inadvertido Arquitectónico Santander
El potencial comunicativo de la relación espacio
– habitante a través del cine de crítica social y su Manuel Ruiz
Diseño Arquitectónico
influencia en la arquitectura y su consumo. Un Espinosa
análisis semiótico - agentivo
Vecindades y cités: conservación y transformación
María Fernanda
de viviendas deterioradas en los centros históricos de Arquitectura, Ciudad y Territorio
Aguilar Fernández
Ciudad de México y Santiago de Chile
La capacidad comunicativa de los espacios del Tania Karina
entorno construido y su influencia en la experiencia Diseño Arquitectónico Valdespino
del habitante durante situaciones de emergencia Hernández
Impacto de la autoconstrucción en Texcoco. Una Arquitectura, Desarrollo y Gloria Cynthia
alternativa para la producción de vivienda sostenible Sustentabilidad Sánchez Ayala
Intermediaciones interior-exterior. Experiencias del Rodrigo García
Diseño Arquitectónico
confinamiento para la arquitectura postpandémica Hernández
DOCTORADO
TíTULO CAMPO DE CONOCIMIENTO AUTOR
Arquitectura y diseño participativo. Una reflexión
Gustavo Romero
crítica de las propuestas teóricas, metodológicas y Arquitectura y Habitabilidad
Fernández
prácticas

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 334-339 337
PROGRAMA DE MAESTRÍA Y DOCTORADO
EN URBANISMO

E
l programa surgió en 1967 con la primera Líneas de investigación
maestría en Urbanismo y se consolidó en
1981 con la inauguración del doctorado y • Procesos socioterritoriales de escala urbana
con la Facultad de Arquitectura como sede. En el • Transporte y sistemas urbanos
año 2000 se integraron las entidades participan- • Vivienda, bienes públicos y suelo urbano
tes: la fes Acatlán y los institutos de Ingeniería, • Teoría, historia y cultura urbana
Geografía e Investigaciones Sociales. • Medio ambiente y sostenibilidad urbana
Su objetivo es formar investigadores, docen- • Procesos metropolitanos
tes y profesionales del urbanismo capaces de • Centros históricos y patrimonio urbano
abordar los problemas que aquejan a nuestras • Métodos y herramientas para el diseño y la
ciudades desde una perspectiva interdisciplinar. planeación urbana
A través de sus 4 campos de conocimiento en la • Política y sociología urbana aplicadas al
maestría y de las 9 líneas de investigación en el ordenamiento territorial
doctorado, los estudiantes generan investigacio-
nes novedosas guiadas por un tutor o tutora del Coordinación
prestigioso padrón del programa.
Dr. David Morillón Gálvez
Campos de conocimiento Coordinador
Mtra. Dafne Camacho
• Economía, Política y Ambiente Secretaria Auxiliar
• Gestión Urbana y Políticas Públicas Arq. Delta Lara Laison
• Desarrollo Inmobiliario Asistente de procesos
• Desarrollo Urbano y Regional Mtro. Hugo Molinero Flores
Secretario Académico

[Link] Unidad de Posgrado


urbanismo@[Link] Edificio H-118, primer piso de Unidad de Posgrado (cerca al Centro
5556230222, ext. 80149 Cultural Universitario), Ciudad Universitaria, unam, cdmx

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 334-339 338
Tabla de graduados en el periodo: importancia al generar información de vanguardia
noviembre 2023 - mayo 2024 sobre las problemáticas nacionales más relevantes
En esta relación mostramos las investigaciones en la actualidad.
realizadas por los estudiantes graduados de maes- Las tesis se pueden consultar de forma digital y
tría y doctorado en Urbanismo en el transcurso de gratuita en la página de tesiunam:
los últimos meses. Las investigaciones presen- [Link]
tadas forman un acervo académico de la mayor cal_base=TES01

MAESTRÍA
TÍTULO DE LA TESIS CAMPO DE CONOCIMIENTO AUTOR
Transporte público y movilidad cotidiana en el
Norma Verónica
municipio de La Paz, Estado de México: Políticas Desarrollo Urbano y Regional
Mendoza Ávila
públicas y calidad de vida
Perspectivas de sustentabilidad del río Sabinal al Humberto
Economía, Política y Ambiente
contexto urbano, Tuxtla Gutiérrez Correa Morales
Apropiación del espacio público por comerciantes Olimpia Guadalupe
Gestión Urbana y Política Pública
callejeras a partir de la pandemia del COVID-19 Linares Holguín
Estrategias para una regeneración urbana sostenible,
José Alberto
caso de estudio: Márgenes del río de la ciudad de Desarrollo Urbano y Regional
García Muñoz
Tuxpan, Veracruz
La gestión pública como una forma de exclusión Josué Leonardo
Gestión Urbana y Política Pública
territorial: el caso del transporte público en Milpa Alta Cortés Sandoval
La permanencia de concepción de la traza urbana
Abril Magnolia
histórica y su regeneración a las necesidades actuales Desarrollo Urbano y Regional
Muro Contreras
en el barrio de Santa María la Redonda
La vivienda popular. Valoración de pequeñas plantas José Roberto
Análisis, Teoría e Historia
de vivienda con el método Klein-González Lobo Maldonado García
Morfologías habitacionales en la Ciudad de México Eloisa Queijeiro
Análisis, Teoría e Historia
desde 1850. Historia de los procesos habitacionales Barroso
Sobre el movimiento feminista mexicano y sus
María Fernanda
impactos en la centralidad política de la Ciudad de Gestión Urbana y Política Pública
Pérez Pazos
México: 2019- 2021
La construcción social del riesgo, su desarrollo y
Abraham Said
efectos: el impacto de la tormenta tropical “Manuel” en Economía, Política y Ambiente
Figueroa Zuñiga
Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, 2010-2015
DOCTORADO
TÍTULO LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN AUTOR
El Bosque de Chapultepec, espacio público histórico-
Blanca Mónica
patrimonial. Un estudio sobre la habitabilidad, usos y Sin Línea
Garduño Serrano
disfrute 2000-2018
Historia, alcances, limitaciones y posibilidades de la
Producción Social de Vivienda en la Ciudad de México Sin Línea Rogelio López Gómez
(1997-2018).

Tercera época • vol. 15 • núm. 30 • México • unam • diciembre 2024 - mayo 2025 • pp. 334-339 339
CONVOCATORIA 31
FECHA LÍMITE
17 de marzo 2025

ACADEMIA XXII convoca a la presentación de trabajos académicos inéditos y originales –artículos de investigación
y reportes técnicos– para el número 31 (junio 2025), alrededor del tema:

ENVOLVENTES: espacios colectivos


de la América antigua
En la planificación urbana y arquitectónica antigua de nuestro continente, el uso de la envolvente geométrica
es un aspecto que refleja la comprensión sofisticada de la tectónica del entorno físico circundante y la orga-
nización espacial de los lugares para la colectividad en las civilizaciones nativas americanas. Al examinar los
principios, constantes y patrones en las intersecciones, nodos y envolventes geométricas, podemos obtener
información sobre los factores culturales, ideológicos y sociales tradicionales o subyacentes que influyeron en
el reconocimiento de los límites de su paisaje, del diseño y la comprensión del contexto que inspiró la perma-
nencia que, en las ciudades, tuvieron las sociedades originales de nuestro continente.

Esta convocatoria invita a académicos, investigadores y profesionales a reflexionar y profundizar sobre el papel
que la envolvente geométrica tuvo en la planificación y organización de los espacios colectivos de la América
antigua, así como el legado perdurable de estas sociedades en la configuración de un entorno construido
que trascendió y permanece hasta nuestros días. Esta temática permitirá ampliar el conocimiento sobre esas
civilizaciones y puede ser estudiada desde diversas disciplinas como la arquitectura, la arquitectura de paisaje,
el urbanismo, la arqueología, la geografía, la biología, la antropología, la historia o la ecología, entre otras.

Ejes temáticos:
• Arqueoastronomía de ciudades arqueológicas
• Arqueología del paisaje urbano extinto
• La idea de infraestructura urbana en civilizaciones nativas americanas
• La tectónica y la geometría como antagónicos o complementarios en el diseño
• Los géneros o vocaciones en los asentamientos humanos de la Antigüedad
• El diseño de base geométrica o calendárica, economía vs. ideología
• Supervivencias e interacciones en entornos patrimoniales contemporáneos,
la arqueología urbana

Envíos a:
[Link]

Bases y requisitos:
Contacto:
academiaxxii@[Link]
Página web:
[Link]

También podría gustarte