Obsesión por lo instantáneo.
El mundo digital ha traído al hombre una peligrosa incapacidad : la de demorarse detenidamente en las
cosas. Hoy, nada debe incitar detenimiento, todo debe referir a lo inmediato. Aquello que se dilata
temporalmente es eliminado a favor de lo que se cumple sin rémora.
Al pasar excesivo tiempo en los contenidos mediáticos de las redes sociales, la virtud de fijar atención se
atrofia y la percepción no puede profundizar. Lo que no dura, no alcanza a ser grabado en la memoria.
La incapacidad del pensamiento se apoya, en buena medida, en una nueva forma de percepción, a
saber, la « percepción serial». De acuerdo con Byung Chul Han:
“ La percepción serial es extensiva […] a causa de su carácter extensivo la percepción serial presta una
atención plana “ ( Byung Chul, 2020 pág. 10)
El pensamiento, sin embargo, es una forma de intensidad contemplativa. El espacio digital que hace
«plana» y «extensiva» a la percepción, ya no tiene posibilidad de profundidad, es decir, de pensamiento.
Lo digital «extensivo» y «serial» es lacerante al pensamiento. No unicamente porque satura la memoria
de información inútil sino porque imposibilita el detenimiento prolongado en algo. El pensamiento que
«va hacia lo intransitado» necesita de una demora profunda y meditativa. Todo lo bello le viene al
hombre por vía de la contemplación. La «aceleración generalizada de la vida» le quita brillo y magia al
mundo.
Solo la contemplación alimenta el recuerdo. Lo que se capta de forma plana y acelerada no puede
recordarse, el pensamiento, que incita a escribir, escribe recordando lo leído. Pensamiento y memoria
permanecen íntimamente ligados. Al escribir, el pensamiento recuerda, «recordar» es el verbo del
pensamiento. Pensar es una forma intensa de recuerdo. La Narración se cumple en el recuerdo. De
acuerdo con Byung Chul Han :
“La Narración y el recuerdo se requieren mutuamente. Quien está totalmente metido en el presente
puntual no es capaz de narrar” ( Byung Chul, 2023 pág. 82)
El espacio digital, gobernado por lo instantáneo tiene por temporalidad al «presente puntual», aquí todo
corre hacia adelante sin detenerse ni quedarse quieto. También todo esta disponible . Por eso ahí son
imposibles los recuerdos, que precisan de la contemplación quieta en algo. Nos pasamos horas y horas
viendo videos e imagines digitales de los que luego no podemos recordar nada. Memorizar es un verbo
que no se aviene con el espacio digital Porque es un verbo de lo lento y prolongado.
“Para evitar que se demoren demasiado , se intenta que las sensaciones se sucedan cada vez mas
rápido. Se produce una aceleración cada vez mas histérica de la sucesión de acontecimientos o
fragmentos, que se extiende a todos los ámbitos de la vida […] eso hace que la percepción se abastezca
constantemente de novedades y radicalismos. El tiempo de puntos no permite ninguna demora
contemplativa “ ( Byung Chul, 2015 pág. 17)
Este ritmo de vida no da lugar a detenerse en algo . Todo es puntual, aditivo e instantáneo. Nada debe
demorarse, lo que se tarda provoca aburrimiento e irritación. Lo digital es una loa a lo laxo o superfluo .
Demorarse es un pecado, pues, como somos adictos de lo nuevo y de lo instantáneo, nuestra
percepción rehuye de lo que se demora, de prácticas fundamentalmente humanas como la lectura y la
meditación.
Expuestos a raudales inacabables de información digital, la percepción se atiborra de imágenes y videos
que desaparecen, casi inmediatamente, de la memoria. Asi, esta va perdiendo su capacidad de «narrar»
y de recordar. Esta peligrosa ausencia, al reflejarse en la lógica de la lectura, nos impide recordar lo
leído, peor aun, nos alecciona a la lectura acelerada, sin guardar entendimiento de lo leído. Por eso hoy,
aunque se presuma de leer bastantes libros al año, y de poseer libreros bien ordenados y numerosos,
raquítico merito posee tal logro, si luego no se puede recordar nada. Sin recuerdos, leer se vuelve una
pérdida de tiempo, un tiempo vacío y sin sentido.
Hoy, el «habito digital» adiestra al humano en lo rápido, de este modo, la adicción al Smartphone se
trueca en adicción a lo instantáneo. El Smartphone representa la instantaneidad, por esta razón, las
practicas que refieren inmediatez se han popularizado, esto sucede al mismo tiempo que se despierta
repulsión por lo que dura o se dilata temporalmente . Videos de larga duración en Facebook o Tik Tok
poseen menos vistas. En YouTube, existe la modalidad «shorts» que en español viene a decir «corto».
Así es como todo glorifica, sin mesura, lo de corta duración. La atención ya no esta habilitada para
concentrarse en lo que dura. No esta habituada en lo contemplativo. Las próximas generaciones, no
sabrán lo que significa demorarse contemplativamente en las cosas. Sentirán hastió por todo lo que
refiera duración.
Asi pues, el espacio digital acarrea una radical enfermedad, a saber, la ausencia del detenimiento
contemplativo en las cosas. En términos de Byung Chul Han, provoca el nacimiento de una “Hiper-
atención", en donde ya nada dura o se demora, mas bien, se disuelve al instante sin dejar huella en el
recuerdo. La «hiper-atención» es un fenómeno exclusivo del espacio digital. Es consecuencia de nuestra
adicción a lo digital.
“Los logros culturales de la humanidad, a los que pertenece la Filosofia, se deben a una atención
profunda y contemplativa. La cultura requiere un entorno en el que sea posible una atención profunda.
Esta es reemplazada progresivamente por una forma de atención por completo distinta, la
hiperatención. Esta atención dispersa se caracteriza por un acelerado cambio de foco entre diferentes
tareas, fuentes de información y procesos “ ( Byung Chul, 2012 pág. 35)
La hiperatención es la atención en su modalidad digital. Es urgente sustraer la vida humana del ámbito
digital y devolverla hacia lo contemplativo. Hoy, no obstante, se hace un uso irreflexivo e histérico del
Smartphone, que cubre a todas las generaciones. Todos estamos «embriagados» de lo digital, la resaca
es cultural, incluso compromete el sentido de la humanifad.
Es pertinente inquirir:
¿Es esta porvenir algo irreversible? ¿Asistiremos a una crisis de lectura y el pensamiento a favor del
medio digital? ¿Desde donde podemos revitalizar la capacidad contemplativa? ¿Como hacer frente a la
erosión de la atención que ocurre en nombre del espacio digital?
Bibliografía.
Byung Chul, Han ( 2012) La Sociedad del Cansancio. Barcelona, España : Herder Editorial pág. 35
Byung Chul, Han ( 2015) El Aroma del Tiempo. Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse.
Barcelona, España : Herder Editorial pág. 17
Byung Chul, Han ( 2020) La Desaparición de los rituales. Una topología de la felicidad. Barcelona,
España : Herder Editorial pág. 10
Byung Chul, Han ( 2023) La Crisis de la Narración. Barcelona, España : Herder Editorial pág. 82 Epub.