Espacio (física)
En física, el espacio es una entidad geométrica en la que interactúan los objetos físicos y en el que
los sucesos que ocurren tienen una posición y dirección.1 El espacio físico es habitualmente
concebido con tres dimensiones lineales, aunque los físicos modernos usualmente lo consideran,
junto con el tiempo, como una parte de un continuo de cuatro dimensiones conocido como
espacio-tiempo, que en presencia de materia es curvo. En matemáticas se examinan espacios con
diferente número de dimensiones y con diferentes estructuras subyacentes. El concepto de
espacio es considerado de fundamental importancia para una comprensión del universo físico
aunque haya continuos desacuerdos entre filósofos acerca de si es una entidad, una relación entre
entidades, o parte de un marco conceptual.
Muchas de estas cuestiones filosóficas surgieron en el siglo XVII, durante el desarrollo temprano
de la mecánica clásica. Según Isaac Newton, el espacio era absoluto, en el sentido de que era
permanente y existía independientemente de la materia.2 En cambio, filósofos como Gottfried
Leibniz, pensaban que el espacio era una colección de relaciones entre objetos, dada por su
distancia y dirección desde otro. En el siglo XVIII, Immanuel Kant, consecuente con la filosofía
idealista, describió el espacio y el tiempo como formas a priori, es decir, existentes solo en la
mente humana, no fuera de ella, que nos permiten estructurar experiencias.
En los siglos XIX y XX los matemáticos comenzaron a examinar la geometría no euclidiana, cuyo
espacio puede decirse que es curvo, más que plano. De acuerdo a la teoría general de la
relatividad de Albert Einstein el espacio alrededor de los campos gravitatorios se desvía del
espacio euclídeo.3 Pruebas de la relatividad general han confirmado que el espacio no euclídeo
provee un mejor modelo para la forma del espacio.