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Resumen
El presente trabajo describe los procesos económicos, sociales y teóricos que permitieron la
puesta en práctica del neoliberalismo como corriente de pensamiento económico y político
que ha imperado desde la década de los ochenta en la mayoría de los países occidentales. El
programa neoliberal, a menudo se asocia con la disminución de la participación del Estado en
la economía y con su clara orientación por los mercados libres, el análisis pone de manifiesto
el peligro que esto constituye y sugiere que el origen del programa nace a partir de reconocer
el error del liberalismo clásico. Se destaca el brutal proceso a través del cual son orquestadas
sus políticas desde los organismos internacionales y se valoran a grandes rasgos algunas de
las consecuencias de la implantación del modelo.
Abstract
This work describes the economic, social, and theoretical process that allowed the implemen-
tation of neoliberalism as a current of economic and political vision that has prevailed since
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1980s in most western countries. The neoliberal program is often associated with a reduction
of participation in the economy, and its clear orientation of free markets, the analyses talk about
the danger of it and suggest that the origin of the program start of recognize the error of clas-
sical liberalism. The brutal process through wich its policies are orchestrated by international
organizations is highlighted and some of the consequences of the implementation of the model.
Introducción
El presente trabajo muestra una narrativa acerca de los procesos sociales, políticos,
ideológicos y económicos que derivaron en la implantación del neoliberalismo sobre
6 las sociedades, se hace una revisión del origen y evolución de este concepto, que puede
entenderse como un programa intelectual que busca la superioridad del mercado ante
todo, considera que la intervención del Estado en la economía a menudo es un obstáculo
al libre funcionamiento del sistema de precios y, por tanto, es fuente de ineficiencia; si
bien se acepta como premisa la necesidad de un Estado, éste debe tener una orientación
distinta, además de mitigar las fallas de mercado debe estar encaminado a orientar, expan-
dir y crear nuevos mercados. El modelo neoliberal se basa en la idea de que el mercado
descansa enteramente en el funcionamiento del sistema de precios y se le atribuye ser
el mejor mecanismo de asignación y distribución en una sociedad, ya que los precios de
la economía son fruto de la interacción entre oferta y demanda y, por tanto, reflejan de
manera inequívoca lo que quiere y valora la sociedad, de este modo se piensa que todo
lo que se provee de manera pública debe pasar al dominio privado.
El neoliberalismo se impuso en casi la totalidad de los países del mundo y sigue siendo
la principal corriente de pensamiento económico y político. En tal dirección, después
de revisar el debate teórico se procede a describir la entrada en escena del modelo en el
contexto internacional y se valoran algunos de sus efectos, también se subraya que el
neoliberalismo no se basa completamente en el liberalismo clásico, sino que parte de sus
errores para modificar sus objetivos.
El trabajo se compone de seis apartados, en el primero se exponen los antecedentes,
en el segundo, se resalta el error del liberalismo clásico que sería parteaguas de los
impulsores de tal movimiento, en el tercero se subraya la importancia del Coloquio
Lippmann –cuna del neoliberalismo– y la influencia de Karl Polanyi sobre las premisas
de aquel encuentro, en el cuarto apartado se analiza la puesta en operación de las ideas
iniciadas en el Coloquio Lipmman que darían como fruto la conformación de la Sociedad
Mont Pelerin. Hacia el quinto apartado se describe el ascenso del Keynesianismo y los
motivos de su derrumbe, mientras que el sexto apartado se contrasta la implementación
del modelo y sus consecuencias inmediatas. Finalmente, en las conclusiones se apunta
una breve reflexión sobre el modelo y se valoran algunos de sus principales resultados.
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El siglo XX fue uno de los más impresionantes en casi todos los aspectos, la civili-
zación humana realizó avances tecnológicos y científicos nunca pensados. No obstante,
este siglo fue sacudido fuertemente por dos guerras mundiales y numerosos conflictos
armados1. Como resultado de estos acontecimientos se abrió paso una reconfiguración de
las potencias mundiales, colocándose EE. UU. y la Unión Soviética como las dos princi-
pales influencias. La rivalidad entre estos dos países sobre su visión del mundo provocó
situaciones de tensión, derivando en conflictos que se trasladaron a varias regiones del
mundo, hacía Oriente Medio, Asía e incluso Centroamérica, mismos que no se han so-
lucionado hasta el día de hoy (UNHCR ACNUR, 2018). El escenario mundial del siglo
pasado no era nada alentador, el totalitarismo causado por los regímenes dictatoriales del
movimiento fascista (fruto de tensiones políticas y económicas que surgen antes, durante
y después de la Primera Guerra Mundial) en Italia y Alemania fueron el escenario perfecto
para que la teoría se replanteara los cimientos y orígenes del liberalismo, mismo que, 7
dentro del contexto casi apocalíptico de la época, parecía haberse diluido por completo.
El liberalismo mostraba señales de desgaste a finales del siglo XIX, que se reflejaba en las
pésimas condiciones de vida de la clase obrera de Europa; como resultado, la legislación
adoptada por varios países contemplaba toda clase de restricciones, desde la prohibición
del trabajo infantil hasta jornadas laborales máximas y descanso laboral obligatorio, el
Estado empezó a hacerse cargo de obras y servicios públicos2. Esta intromisión excesiva
del Estado en la economía provocaría los conflictos bélicos más destructivos y terri-
bles de la historia humana, ya que los principios liberales abogaban justamente por lo
opuesto de lo que en ese momento estaba gestando.
El liberalismo clásico había fracasado, el motivo se encuentra en sus premisas –pri-
macía de las libertades políticas sobre cualquier otro tipo de libertades– que fueron fuente
de exigencia de derechos sociales, es decir, de un Estado de bienestar3.
1
Basta mencionar, por ejemplo, la Revolución Rusa, la Revolución Cubana, la Guerra de Vietnam, la
Guerra Fría, la Guerra Cristera, la Revolución Mexicana, entre otras. Este siglo puso fin a la existencia
de los imperios de Alemania, Rusia, Austro-Hungría y Otomano, simultáneamente tenía lugar un proceso
de descolonización en otros países.
2
Este conjunto de medidas se conoció como Nuevo Liberalismo, término que no debe ser confundido con
el de neoliberalismo, ya que el Nuevo Liberalismo surge de preocupaciones económicas de finales del
siglo XIX y principios del XX; postula que la libertad solo tiene sentido si se garantizan de primera mano
un conjunto de derechos y condiciones materiales como educación, salud, vivienda, ingreso mínimo,
entre otros (Ribera, 2003).
3
Por Estado de bienestar se entienden las políticas implementadas por los Estados después de la Segunda
Guerra Mundial que promueven medidas de protección social; seguros de desempleo, la libertad de
sindicalización, el estado funge como rector importante del funcionamiento de la economía. El ámbito
privado de la economía también se deja operar, pero más limitadamente (Adelantado, 2000).
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Para vislumbrar el origen del programa neoliberal es necesario dar un paso atrás y
recordar el liberalismo clásico. A decir verdad, la definición de este concepto contempla
visiones divididas, puesto que sus teóricos no comparten necesariamente las mismas
versiones, de hecho, la pluralidad de ideas en las ciencias sociales es natural, no es un
problema (Escalante, 2015).
Para fines de este trabajo, conviene recordar la propuesta de liberalismo de Barradas
(2018), considerada como un conjunto de ideas económicas y políticas de la Europa de
los siglos XVII y XVIII que son contrarias al poder de monarquías o de algún Estado en
asuntos económicos y civiles (se propone una reducción considerable de su participa-
ción) pues se atentaba contra el ejercicio de libertades individuales en ámbitos políticos,
religiosos y económicos, aboga por una igualdad y libertad política de los ciudadanos
ante la ley. Surge en el contexto de la transición de la época feudal de la edad media al
8 renacimiento que sentó las bases del pensamiento moderno4.
Nuevamente Barradas (2018), basado en Locke (1689), nos recuerda el que podría
considerarse el principio liberal fundamental:
[…] la libertad es un derecho básico, debiendo justificarse todo intento de limitarla. Asi, el
Estado y sus atribuciones deberán estar justificadas, ya que limitan de libertad de los ciu-
dadanos […] Siendo los hombres por naturaleza libres, iguales e independientes, ninguno
puede ser sustraído de esa condición y ser sometido al poder político de otro sin su propio
consentimiento (p. 1).
4
Esta corriente de pensamiento tiene precursores más longevos (griegos, romanos e incluso cristianos)
pero pule sus bases con las aportaciones de personajes como Jhon Locke, Adam Smith, David Ricardo,
Jhon Stuart Mill, entre otros.
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El Coloquio Lippmann fue una reunión llevada a cabo en 1938, convocada por el
filósofo francés Louis Rougier y que tuvo lugar en la ciudad de París5. El objetivo era
discutir la necesidad de revivir el liberalismo ante la situación catastrófica de Europa:
hay que destacar con la máxima fuerza que esta idea tenía una orientación enteramente
económica, sin lugar a dudas pretendían revivir las ideas del liberalismo al respecto de
la economía (entienden por liberalismo el libre funcionamiento del mecanismo de los
precios), recuperaron ideas de Smith y otros economistas clásicos, partiendo de recono-
cer el error de los clásicos anotado en líneas anteriores. Refuerzan, modifican y orientan
nuevamente las ideas liberales, para asegurarse de defender el mercado como el único
mecanismo a través del cual se logra la mejor distribución en la economía. Si bien se
considera la presencia imprescindible del Estado, piensan que éste debe estar regido por
leyes que busquen evitar la arbitrariedad, partiendo de ofrecer un marco legal sólido que
prohíba dictar conductas específicas ni establecer nada sobre los propósitos de nadie ni
sobre lo que cada uno considera valioso, el Estado debe restringirse a delimitar el marco
de la libertad, nada más, nada menos (Escalante, 2015).
No obstante, Karl Polanyi ofreció una buena explicación sobre el funcionamiento
de las sociedades y se caracterizó – tal como señala Godelier en el prólogo a Comercio
y Mercado – por lo contundencia con la que demolió la creencia de los economistas
en los principios universales de la racionalidad económica. Polanyi señala que, en el
5
Esta reunión estuvo encaminada precisamente a reflexionar sobre por qué la sociedad perdió el rumbo
del progreso y a ella asistieron más de 80 personas, desde representantes del mundo político, académicos
e incluso periodistas y se conocerá más tarde como como el Coloquio Lippmann (en honor a Walter
Lippmann, autor del libro The Good Society).
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Ninguna sociedad podría sobrevivir, incluso por poco tiempo, sin poseer una economía, sea
esta de un tipo o de otro. Pero hasta nuestra época, ninguna sociedad de las que han existido
estuvo, ni siquiera por asomo, bajo la dependencia del mercado. Pese a que la institución del
mercado había sido, desde final de la Edad de piedra, un hecho corriente en las sociedades, su
papel en la vida económica siempre había sido secundario (Polanyi, 1947, p. 85).
[…] la lógica del mercado de mercantilizar todas las prácticas humanas representa un error de
seria gravedad y apunta hacia la destrucción misma de la sociedad. La gravedad estriba en la
creación de ciertas mercancías ficticias; trabajo, tierra y dinero, que operan en sus respectivos
mercados. Incluir estos elementos entre los mecanismos de mercado significa subordinar a las
leyes del mercado la sustancia misma de la sociedad (Polanyi, 1944, p. 128).
6
El concepto de mercancía es muy amplio y genera debate, para efectos de este trabajo “una mercancía es
algo que las personas pueden producir y fabricar con la finalidad de que estas sean puestas en el mercado,
es decir, estas mercancías son producidas exclusivamente para la venta” (Polanyi, 1944, p. 17).
7
La autorregulación de los mercados implica que toda la producción está destinada a la venta en el mercado
y que todos los ingresos provienen de ella. En consecuencia, existen mercados para todos los elementos
de la industria, no sólo para bienes y servicios sino también para el trabajo, tierra y dinero cuyos precios
son salario, renta e interés (Polanyi, 1944).
8
Estos elementos que parecen guiar la conducta humana son variables a lo largo del tiempo y se
corresponden con determinados principios, propios de cada cultura. Las sociedades humanas siempre
han tenido fines distintos para lo cual usan la economía, han sido tan diversos y variados que resulta
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mentos que garanticen cuestiones como la posición social de los individuos en términos
de reconocimiento, derechos sociales, conquistas sociales, entre otros (en tal sentido,
los bienes materiales o mercancías sólo adquieren valor en la medida en que sirvan a
estos fines). De esta forma, procesos como la producción y distribución (que tienen fines
económicos específicos) deben ser considerados como etapas que se articulan sobre
determinado conjunto de intereses sociales.
Pero en la sociedad europea de fines del siglo XVIII, ante el claro e imparable avance
de la revolución industrial, permitía que los intereses de las empresas se intensificaran,
entonces la industria producía ya no en función de las necesidades humanas, sino sobre
todo apuntando al aumento del lucro de las empresas, el excedente de la producción y la
mercancía superflua obtuvieron en la publicidad la palanca que necesitaba para inducir
al hombre a consumir, a comprar más de lo que precisa y a necesitar de lo que, en rigor,
es superfluo e incluso perjudicial a la salud (Betto, 2005).
En resumen, las ideas de Polanyi permean y se resumen en que todas las sociedades
tienen mecanismos de defensa para protegerse del mercado, y gracias a sus ideas los 11
asistentes tienen claro9, los miembros del coloquio de Lippmann saben que si preten-
den revivir el liberalismo será fundamental un Estado, uno que logre la independencia
entre el ámbito económico y el político. Quieren separar a la economía de cualquier fin
que persiga la política, saben que eso implica que la economía se vuelva autónoma, se
vuelve superior a cualquier otra actividad humana, no obstante, esto no les constituye
un problema mayor, están de acuerdo.
Por eso mismo, el neoliberalismo pretende frenar aquellos intentos por parte de la
sociedad en contra del mercado. Prueba de ello son los tres pilares básicos sobre los que
descansa; en primer lugar, requiere de un Estado fuerte, capaz de frenar los intentos de
limitar al mercado, a juicio de Von Mises estos son los perdedores (esto en el entendido
de que en el mercado sólo ganan los mejores), y tratan de imponer criterios morales
dentro de la lógica del funcionamiento de la economía; en segundo lugar, se requiere
priorizar las libertades económicas por encima de las libertades políticas, las libertades
económicas deben estar fuera del alcance de las mayorías, es decir, lejos del alcance de la
democracia (la pieza básica de este punto es la autonomía del banco central, que garantiza
que gran parte de las medidas de política económica del Estado puedan ser neutralizadas
por el banco central), tales libertades deben estar sustentadas en el libre funcionamiento
del mecanismo de precios. En tercer lugar, la superioridad técnica de lo privado sobre lo
fácil vislumbrar aquellos fines con tal sólo una mirada en retrospectiva de la historia; en la edad media la
producción estaba destinada a rendir cuentas a la iglesia, quien dominaba por completo la vida humana;
en tiempos más remotos, si miramos cómo era la organización de una tribu cazadora para producir,
distribuir y consumir, nos daremos cuenta de que el fin era, tal vez, venerar a sus ancestros; en tiempos
del dominio imperial romano, por ejemplo, venerar a los dioses, entre otros.
9
Es pertinente apuntar este ejemplo; si el trabajo infantil y las jornadas laborales de 24 horas son prohibidas
no es porque sean políticas ineficientes, sino inmorales y físicamente imposibles, debido a la inevitable
necesidad fisiológica de comer y dormir. Al mercado se le deben poner límites, estos límites estaban
claramente marcados hacía finales del siglo XIX. En contexto, esto significa que las sociedades intentan
subordinar al mercado a algo que ellos consideran de mayor importancia, en este caso, la moral.
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público, este punto que tiene que ver con la distribución, parte de la idea de que existen
dos mecanismos básicos10 de distribución; privado y público (Escalante, 2015). El en-
cuentro finaliza con la elección del nombre que podría adoptar el movimiento, Alexander
Rüstow propone neoliberalismo, destacando que no se trata del liberalismo clásico, tal
como sugiere el prefijo “neo”, pero tampoco de un Nuevo Liberalismo.
A partir de esta línea de ideas, se puede delimitar la definición del concepto que nos
atañe; el neoliberalismo se entiende como un programa intelectual que nace en el Coloquio
Lippmann y, a grandes rasgos, busca la privatización de cualesquiera bienes y servicios
producidos en una economía, bajo la idea de que el mercado es siempre la solución más
eficiente de asignación de recursos, encuentra en la impersonalidad del mercado, donde
cada uno decide por sí mismo, la expresión máxima de libertad y, por tanto, de bienestar.
Se preocupa por la participación del Estado en la economía y considera que los servicios
públicos, bienes públicos e incluso los mismos funcionarios promueven ineficiencia en
el mercado y obstruyen el libre funcionamiento del mecanismo de precios. En el sentido
12 político, el neoliberalismo pretende la transformación del Estado, con la finalidad de que
se garantice el funcionamiento del mercado y, en un sentido menos ambicioso, que sea
capaz de crear nuevos mercados (Escalante, 2015).
Las reuniones posteriores del año siguiente no se pudieron llevar a cabo por el estallido
de la Segunda Guerra Mundial. Más tarde, la popularidad del libro de Hayek publicado
en 1944 Camino de servidumbre –que, a grandes rasgos explica que incluso esfuerzos
bien intencionados de rediseñar la sociedad en términos de una economía planificada
podrían terminar por amenazar la libertad humana, que derivaría en el totalitarismo– hizo
posible que se hiciera conocer en Estados Unidos y, sobre todo, que hubiera personas
dispuestas a financiar reuniones posteriores (Eamonn & Max, 2012).
10
Dentro del ámbito privado, los dos mecanismos que son determinantes de la distribución son: el dinero y
el parentesco, los agentes intercambian bienes y servicios transaccionando con sus recursos monetarios
y/o distribuyen los bienes y servicios a hijos, hermanos, etc. En el dominio púbico, la distribución se
concibe como un derecho, es decir, a diferencia de lo que ocurre en el ámbito privado, no deben estar
presentes ni el dinero ni el parentesco, esto es corrupción. Lo que pretende el neoliberalismo es ir
vaciando gradualmente el espacio de lo público y transferirlo al ámbito privado; sostienen que, cuando
la distribución se concibe como un derecho hace que esta esté en función de discusiones políticas, con
lo que inmediatamente sugieren que, si es político, es ineficiente. (Escalante, 2015)
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11
Entre quienes destacan: Milton Friedman (1912-2006), Maurice Allais (1911-2010), Lodwin Von Mises
(1881-1973), Frank H. Knight (1885-19872), Wilhelm Röpke (1899-1966), Karl Popper (1902-1994) y
Frank D. Graham (1890-1949).
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trastaba en buena medida con la visión de los economistas clásicos12 y que, a su vez,
resaltaba la importancia de una política económica activa13.
Keynes sugiere que el desempleo es producto de una insuficiencia en la DA, por
tanto, estimularla con ayuda de políticas fiscales expansivas es lo más pertinente, ya
que así se disminuirán los niveles de desempleo dado que las empresas contratarían a
más personal para poder satisfacer la demanda. En cuanto a la inflación, Keynes señala
que esta es producto de una DA excesiva, demanda que debe frenarse mediante políticas
fiscales contractivas.
Lo cierto es que, en el periodo comprendido de 1945 a 1970, las propuestas de Keynes
sobre el control de la economía bajo el monitoreo y control del Estado fueron domi-
nantes en el marco mundial, esto dio como resultado que tanto en Norteamérica como
en Europa se crearan seguros de desempleo, sistemas de seguridad social y aumentara
considerablemente la cobertura y creación de sindicatos. Estas medidas tienen éxito y
llevan a muchos países por el rumbo del crecimiento, a esta etapa de la historia se le
14 conoce como la época dorada del capitalismo (Palley, 2005).
Sin embargo, Keynes no contempló la coexistencia de inflación y desempleo, a su juicio
tal situación era ilógica, casi antagónica. Por eso, el Keynesianismo se derrumba tras 25
años de vigencia, fueron varios los motivos, de los cuales hay que subrayar los políticos y
económicos; hubo dos en particular que tuvieron gran incidencia internacional; el colapso
del sistema monetario internacional de Bretton Woods14 que descansaba en el patrón oro
(EE. UU. imprimió mucho dinero financiando la Guerra Fría, lo que hizo insostenible
la paridad dólar/oro, había más dólares en la economía que oro para respaldarlo), y las
tensiones y acontecimientos bélicos entre EE. UU. y la Unión Soviética que no sólo se
libraban en Vietnam, Corea del Norte y Taiwán sino también en países de Oriente Medio
como Pakistán, Israel entre otros, algunos eran miembros de la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP).
La combinación de estos dos eventos derivaría en serios problemas que impactarían
al mundo igual o más que la Gran Depresión. Siendo más precisos, el resultado del
12
Keynes sugiere que la economía capitalista está destinada a caer constantemente en crisis, que surgen
predominantemente por el espíritu animal de los hombres, por eso es necesaria la intervención de un
Estado capaz de atenuar los efectos de las crisis. Este debe actuar de tal forma que logre incidir en las
variables que componen la Demanda Agregada (DA).
13
La política monetaria se concibe como el control que posee la Banca Central de un país para influir en las
tasas de interés, las cuales incidirán en la cantidad de dinero en la economía. Por su parte, la política fiscal
hace referencia a los ingresos y gastos del gobierno y cómo estos influyen en la actividad económica.
14
Los acuerdos de Bretton Woods fueron el resultado de la conferencia monetaria y financiera de las
naciones unidad que tuvo lugar entre 1 y el 22 de julio de 1944. Dichos acuerdos fueron muy importantes;
se establecieron las normas a cumplir en las relaciones comerciales y financieras entre los países, el
dólar sería la moneda de referencia global, la deuda emitida en dólares estaría siempre respaldada por
el oro en posesión de la Reserva Federal de EE. UU. (35$/Onza de oro), se crea el Fondo Monetario
Internacional (FMI) así como el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de desarrollo (BIM),
también se crea la Organización Mundial del Comercio (OMC) encaminada a corregir y aminorar las
tensiones por el comercio internacional.
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conflicto bélico provocó aumentos en el precio del petróleo15, este evento daría origen
a la inflación tan alta que se vivió durante la década de los setenta y ochenta, era una
inflación de costos y no de demanda, es decir, se gestaban los inicios de la estanflación16,
situación que, como ya se apuntó, era inimaginable para Keynes.
Así, el efecto inmediato sobre los Estados de la época (Estados de bienestar) fue que
incurrieron en un déficit público considerablemente grande, pues en poco tiempo pagaron
una factura energética más alta (a la cual no podían renunciar ya que la industria depen-
día totalmente del preciado oro negro), al mismo tiempo hacían grandes desembolsos
por concepto de seguros de desempleo y, por si fuera poco, otros factores agravaban la
situación, por ejemplo el boom demográfico experimentado en Europa.
Como consecuencia del alza en el precio del petróleo, se produjo una transferencia
de renta de los países importadores hacia los países productores, la fase siguiente es co-
nocida, las economías periféricas se endeudaron con la banca privada para poder hacer
frente a sus graves problemas de financiamiento, mientras que la banca privada estaba
presionada por colocar los llamados petrodólares al alcance de quien requiriese. Los 15
bancos viven de ello, de prestar el dinero de sus clientes. El origen de la crisis y arribo
del neoliberalismo en los años ochenta se encuentra precisamente en el endeudamiento
de los países periféricos.
Adicionalmente, los años setenta se caracterizan por una degradación sistémica en
los Estados en muchos países, por donde quiera que se mire existen protestas, huelgas
violentas como protesta de los problemas que eran aparentemente generados por las
burocracias. En América Latina es evidente el desgaste del modelo de sustitución de
importaciones (Muato, 2007).
15
El aumento en el precio del commodity se traducía en aumentos en los costos de producción, fenómeno
que fue fruto de las tensiones ideológicas, políticas y comerciales entre EE. UU y la Unión Soviética que
se libraban en Oriente Medio. El control del precio del petróleo por parte de la OPEP fue una estrategia
e instrumento político en contra de Occidente que, durante años había disfrutado precios bajos del
petróleo y que había influido positivamente en el crecimiento de la economía mundial, recuérdese que
la industria de las naciones desarrolladas descansaba enteramente en el consumo de petróleo. La OPEP
hizo patente su poder de monopolio, argumentando, además, que los precios tan bajos no permitían a
las grandes petroleras explorar y desarrollar zonas estratégicas.
16
La estanflación ocurre cuando una economía presenta tasas altas de desempleo junto con una elevada
inflación. Durante el siglo pasado, la economía de EE. UU. y de RU y la de muchos países en el mundo
la padecieron.
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característicos y centrales de los años setenta y por eso el neoliberalismo, tras 30 años
de trabajo pudo por fin aparecer en escena. Eran las ideas de Hayek, Mises y Friedman
que, en conjunto y con marcadas diferencias comparten una dirección clara, el enemigo
es el Estado y se debe actuar en consecuencia, la idea de eficiencia de los mercados libres
desregulados y comandados por el sector privado parece atractiva, dada la ineficiencia
de la gestión Estatal (Béjar, 2004 y Escalante, 2015).
Se popularizó la idea de que el mercado es el mejor indicador de lo que valora la
sociedad, por tanto, el mercado no se puede equivocar porque da a cada uno lo que me-
rece. Esta concurrencia de ideas se acompaña de un ambiente político caracterizado por
ser contrario al Keynesianismo (Reagan y Thathcer), así, se fortaleció la idea de que, en
efecto, los Estados fueron los culpables por haber provisto de bienes y servicios públicos
a la población, lo que atentó contra los resultados de mercado.
En tal sentido, Keynes había perdido la batalla mientras que la lógica de los mercados
eficientes y libres serían desde entonces los pilares de la economía mundial (Marquand,
16 2005). A nivel teórico, Palley (2005) nos recuerda que, para visualizar mejor las causas
del derrumbe del Keynesianismo, es importante tener claras las divisiones intelectuales17
dentro del keynesianismo, pues a su juicio fue lo que permitió la entrada del modelo
neoliberal. De manera secundaria, considera que, dada la prosperidad económica de los
años precedentes, se pensó que se habían solucionado por fin los problemas económicos,
esto hacía innecesaria la inexistencia de políticas e instituciones como los sindicatos.
De hecho, Milton Friedman fue muy crítico al respecto, señalando que los intentos de
los Estados por aminorar los niveles de desempleo en realidad eran contraproducentes,
es decir, provocaban aumentos en la inflación y tambien en el desempleo (a menudo
provocado por la falta de transparencia del Estado en cuanto a medidas monetarias);
para los hechos concretos de la época, esta idea encaja bien y proviene básicamente de
su crítica sobre el manejo de la Curva de Phillips, de modo que los objetivos de las po-
líticas Keynesianas –basadas en la idea del pleno empleo– fueron sustituidas por la idea
de una tasa natural de desempleo18, concepto acuñado precisamente por Friedman bajo
el argumento de que la economía tendería naturalmente al equilibrio, en tal situación
el nivel de desempleo sería “natural” (a su juicio, la idea del pleno empleo es errónea
porque es imposible tener a toda la población empleada; los movimientos en el mercado
de trabajo son permanentes).
17
Tal división toma lugar entre neokeynesianos (economistas norteamericanos influenciados
importantemente por la visión de Keynes) y poskeynesianos (economistas ingleses, mayoritariamente
asociados con Cambridge y Reino Unido se orientan por la visión económica de Keynes) al respecto
de la distribución del ingreso Los neokeynesianos concordaban con la visión neoliberal asociada a la
distribución; el mercado paga a los factores lo que valen, mientras que los poskeynesianos diferían al
respecto, pues consideraban que la distribución depende de factores institucionales y no sólo de la escasez
y productividad de un factor (lo cual implica pensar que tanto sindicato, leyes de regulación laboral y
sistemas de seguridad social como el seguro de desempleo eran fundamentalmente importantes).
18
Hace referencia a una tasa de inflación no acelerada del desempleo, también es conocida como NAIRU
por sus siglas en inglés.
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19
Presidente No. 40 de Estados Unidos de América durante el periodo 1981-1989, a quien se le atribuye
la instalación del modelo neoliberal en la economía estadounidense.
20
Primera ministra del Reino Unido durante el periodo 1979-1990 a quien, junto con Reagan, se les
considera padres ejecutores del modelo neoliberal.
21
Reagan era un ávido lector y conocedor de las teorías económicas de Hayek, Von Mises y de Friedman.
Thatcher, a pesar de haber estudiado quimica en Oxford, tambien se permitió leer las obras de Hayek y
de esbozar el monetarismo de Friedman. Este acercamiento intelectual marcaría una importante influencia
años más tarde ambos mandatarios se declaraban abiertamente partidarios de las ideas de Hayek y
Friedman. Friedman era más cercano a la política, pues tambien fue asesor del presidente Nixon. Poco
despues, Hayek y Friedman sostenían reuniones con quien pocos años despues se convertiría en primera
ministra de Gran Bretaña, donde se presume que Thatcher quedaba encantada con las explicaciones de
los profesores de la Escuela de Economía de Chicago.
22
A la administración Thatcher le es dificil implementar las medidas estrictas del monetarismo, tanto así
que, al llegar al poder en 1979, Thatcher llega armada con un equipo de economistas formados en su
mayoría en los centros de estudio que han sido fruto de la Sociedad Mont Pelerin. Thatcher fue la principal
discípula de Friedman y Hayek, lo que se vio reflejado en las medidas que adoptó; monetarismo estricto,
reducción del estado en la economía, presupuestos equilibrados y privatización masiva de empresas y
activos púbicos. Thatcher era firme creyente de que el Estado de Bienestar era un despilfarrador. Defiende
el nuevo modelo implementado con su conocida frase “There is no alternative” (Pampillón, 2006).
23
Las medidas monetarias adoptadas por el presidente de la FED en 1979 tuvieron no sólo un grave costo
electoral para Carter, sino que daría lugar a una crisis económica mundial, con efectos inmediatos sobre
Latinoamérica. El presidente de la FED aumentó brutalmente la tasa de interés -dado que fue la principal
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Estas consideraciones son necesarias para entender el llamado Shock Volcker, cuyo
resultado inmediato es la dramática crisis de la deuda, México fue el primero en declararse
en suspensión de pagos, esto generó pánico porque meses después ocurriría lo mismo
con Chile, Brasil, Argentina. De un día a otro la deuda que de estos países se volvió im-
pagable y en este escenario aparecen los organismos internacionales ofreciendo líneas
de crédito para que estos países pudieran pagar los intereses de la deuda contraída años
atrás. El otorgamiento de este crédito estaba sujeto, por primera vez, a que los países
receptores adoptaran ciertas políticas estructurales dictadas por el Fondo Monetario
Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio,
tales medidas encuentran su origen y diseño en las teorías de la Universidad de Chica-
go, los miembros de estos organismos internacionales son partidarios indiscutibles de
las medidas propuestas por el corolario neoliberal, en este sentido, estaban lejos de los
objetivos que originalmente se les había encomendado (Muato, 2007). Lo irónico es que
estos organismos se crearon con la premisa de que los mercados no funcionan bien, pues
18 presentan las llamadas fallas del mercado24, el bando neoliberal no tardaría en responder,
años más tarde acuñó el irónico término fallas del estado25, idea que pone de manifiesto
que, si bien el mercado presenta fallas, acudir al Estado puede ser peor, pues su acción
está sujeta a decisiones políticas, y eso es fuente de ineficiencia (Stiglitz, 2000).
Siguiendo con la imposición del modelo, al llegar a la Casa Blanca, la influencia
de Friedman como asesor del presidente Reagan26 y sobre el presidente de la Reserva
Federal, Volcker (partidario de la teoría del capital de la escuela austriaca, pensaba que
el control de la oferta monetaria podría ser la solución al problema de la estanflación)
se manifestó en las medidas de Reagan sobre cómo tratar la crisis de los ochenta, imple-
mentó el estricto control monetario propuesto por el profesor de Chicago, además de que
Friedman acordara con Volcker que la única solución al grave problema de la inflación
era un agravamiento de la recesión. No obstante, Reagan estaba dispuesto a asumir las
consecuencias de una recesión más prolongada (Wapshott, 2013).
En lo que refiere a la relación entre el neoliberalismo y la economía neoclásica, se
destaca que el primero hace uso del modelo de mercado neoclásico porque sirve a sus
fines, ya que el neoliberalismo y la economía neoclásica no son lo mismo27. La simplicidad
encomienda del presidente Carter fue controlar la inflación a costa de lo que sea- indudablemente era
una solución descabellada. Con el tiempo se logró abatir el proceso inflacionario, sin embargo, esto
generó cambios en la relación entre acreedores y deudores en el plano internacional (NADAL, 2019).
24
Las fallas del mercado usualmente se asocian con problemas de monopolio, bienes públicos,
externalidades, asimetría en la información, ausencia de competencia, desempleo de los factores, ausencia
de competencia.
25
Las fallas del Estado tienen que ver con una serie de cuestiones tales como; información limitada, limitado
control de las empresas privadas, limitaciones a la burocracia y limitaciones derivadas de procesos
políticos.
26
Reagan y Friedman tenían buena relación, se conocían desde antes del periodo de gobernador de Reagan.
Como gobernador, Reagan llamó a Friedman para que lo asesorara a reducir la dimensión del Gobierno
del estado de California.
27
Hay neoliberales miembros de la sociedad Mont Pelerin contrarios a la economía neoclásica (como
Ronald Coase) y neoclásicos contrarios al neoliberalismo (como Paul Krugman). La afinidad de sus ideas
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Con el bloque comunista casi perdido, EE. UU. se alzaba como ganador e iniciaba
su supremacía como potencia hegemónica en casi todos los sentidos, no es de sorpren-
derse que desde entonces ese país sostenga la supremacía económica, política, cultural
y tecnológica.
Sin embargo, hay que resaltar que el ámbito financiero tiende a desarrollarse más
rápido que la esfera comercial, y en ese sentido, se puede afirmar que vivimos una era
de lo financiero sobre lo real, la idea de los mercados eficientes en el contexto actual
ocasionaría que, ante cualquier tensión en los mercados financieros, pueda ocurrir un
colapso de la economía mundial con consecuencias inimaginables.
Ya bien Keynes decía que: “Nos hemos metido en un lío colosal al tratar de controlar
una maquina muy delicada, cuyo funcionamiento no entendemos” (Keynes, 1930, p.
26). Prueba de ello serían las constantes crisis de la década de los noventa, durante esta
década, las copulas más ricas del planeta aumentaron mucho más su riqueza, mientras
que los más pobres se hicieron más pobres (Bell, 1990 y Stglitz, 2003). En tal dirección,
20 el presidente de la FED, Alan Greenspan, se pronunciaba años más tarde afirmando que:
La totalidad del edificio intelectual ha colapsado […] cometí un error al asumir que el egoís-
mo de las organizaciones, especialmente de los bancos, era tal que eran los que mejor podían
proteger a sus accionistas y a su capital en las empresas (Greenspan, 2008).
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neoliberal, la pérdida del poder adquisitivo del salario ha mostrado una trayectoria a la
baja e incluso se ha estancado; en el periodo de 1976-2013 el salario real ha disminuido
en un 72.4% (a precios del 2010) esto es una pérdida de casi tres cuartas partes de su
poder compra. Adicionalmente, analiza la participación de los salarios como porcentaje
del PIB, encuentra que de 1976 a 2008, la proporción pasó del 40% al 27%, esto sugiere
que el poder adquisitivo del salario no se ha esfumado, sino que ha ido a parar a los bol-
sillos de los más ricos, sugiere que esto es consistente con lo que afirma Forbes: a partir
de 1994 México es uno de los países con mayor concentración de ricos.
Otra consecuencia que merece ser subrayada es que, el discurso político y su margen
de maniobra pierden alcance tras la adopción de medidas como: autonomía del banco
central, liberalización comercial y liberalización financiera, austeridad fiscal y reducción
del déficit como principio constitucional. Estas medias amarran a las economías nacio-
nales al marco regulatorio del sistema privado internacional, el Estado pierde medidas
tan fundamentales como devaluar o revaluar la moneda de un país (para hacer más o
menos competitiva la economía) o de implementar medidas de política de subsidios al 21
comercio exterior (la liberalización comercial regida por tratados multilaterales obliga
a disminuir subsidios y evitar aranceles).
Desde esta perspectiva, adquiere total vigencia la bien conocida frase “todos los
políticos son iguales”, la verdad de las cosas es que el discurso político puede prometer
mucho, sin embargo, en la práctica no puede cumplir casi nada porque dispone de pocas
herramientas de política económica que influyan verdaderamente sobre la economía; si
los Estados pretenden impulsar medidas de regulación suele hablarse inmediatamente
de que los mercados se ponen nerviosos como señal de que el capital especulativo puede
impulsar, ante cualquier señal se amenaza a sus intereses, una fuga de capitales, lo que
dañaría al tipo de cambio y con ello a la economía nacional, de este modo, las autoridades
tienen constantemente la encomienda de atraer capitales y de no ahuyentarlos.
Conclusiones
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