Louis Althusser.
Marxismo y humanismo en Cuadernos de Marcha, N° 14, Junio 1968
Y para no evitar la cuestión más candente, el
materialismo histórico no puede concebir que una
sociedad comunista pueda ella misma prescindir de
ideología, ya se trate de moral, de arte o de
“representación del mundo”. Se pueden prever con
certeza modificaciones, por ejemplo la desaparición de
No se trata de emprender aquí una definición a fondo ciertas formas de existentes o la transferencia de su
de la ideología. Basta con saber muy esquemáticamente función a formas vecinas; también se puede (sobre la
que una ideología es un sistema (que posee su lógica y experiencia de las premisas ya adquirida), prever el
su rigor propios) de representaciones, (imágenes, mitos, desarrollo de nuevas formas ideológicas (por ejemplo las
ideas o conceptos según los casos) provisto de una ideologías: “concepción del mundo científico”,
existencia y de una función histórica en el seno de una “humanismo comunista”), pero en el estado actual de la
sociedad dada. Sin entrar en el problema de las teoría marxista, considerada en todo su rigor, no es
relaciones de una ciencia con su pasado (ideológico), concebible que el comunismo, nueva forma de
digamos que la ideología como sistema de producción que implica fuerzas de producción y
representaciones se distingue de la ciencia en que la relaciones de producción determinadas, pueda prescindir
función práctico-social predomina en ella sobre la de una organización social de la producción, y de las
función teórica (o función de conocimiento) formas ideológicas correspondientes.
¿Cuál es la naturaleza de esa función social? Para La ideología no es pues una aberración o una
entenderla, hay que remitirse a la teoría marxista de la excrecencia contingente de la historia: es una estructura
historia. Los “sujetos” de la historia son sociedades esencial para la vida histórica de las sociedades. Por otra
humanas dadas. Se presentan como totalidades, cuya parte, solamente la existencia y el reconocimiento de su
unidad está constituída por un cierto tipo específico de necesidad pueden permitir actuar sobre la ideología y
complejidad que pone en juego instancias que se pueden transformarla en instrumento de acción reflexivo sobre la
esquematizar, luego de Engels, reduciéndolas a tres: la historia.
economía, la política y la ideología. En toda sociedad se Se ha acordado decir que la ideología pertenece a la
comprueba que, bajo formas muy paradojales, la región “conciencia”. No hay que engañarse con esta
existencia de una actividad económica de base, de una denominación que está contaminada por la problemática
organización política, y de formas “ideológicas” (moral, idealista anterior a Marx. En verdad, la ideología tiene
religión, filosofía, etc.). La ideología, pues, forma parte muy poco que ver con la “conciencia”, suponiendo que
orgánicamente, como tal, de toda totalidad social. Todo este término tenga un sentido unívoco. Es
sucede como si las sociedades humanas no pudieran profundamente inconsciente, incluso cuando se presenta
subsistir sin estas formaciones específicas, estos sistemas (como en la “filosofía” premarxista) bajo una forma
de representadores (de nivel diverso) que son las reflexiva. La ideología es bien un sistema de
ideologías. Las sociedades humanas segregan la representaciones: pero estas representaciones la mayoría
ideología como el elemento y la atmosfera de las veces nada tienen que ver con la “conciencia”; la
indispensables para su respiración, para su vida histórica. mayoría de las veces son imágenes, a veces conceptos,
Sólo una concepción ideológica del mundo pudo pero es ante todo como estructuras que se interponen a la
imaginar sociedades sin ideologías, y admitir la idea inmensa mayoría de los hombres, sin pasar por su
utópica de un mundo donde la ideología (y no alguna de “conciencia”. Son objetos culturales percibidos,
sus formas históricas) desaparecería sin dejar rastros, aceptados, experimentados, y actúan funcionalmente
para ser reemplazada por la ciencia. Esta utopia está, por sobre los hombres por un proceso que a éstos se les
ejemplo, en el principio de la idea que sostiene que la escapa. Los hombres “viven” su ideología, como el
moral, que es, en esencia, ideología, podría ser cartesiano “veía” o no veía –aunque no la fijara– la luna
reemplazada por la ciencia o transformarse poco a poco a doscientos pasos: de ninguna manera como una forma
en científica; o la religión disipada por la ciencia, que de de conciencia, sino como un objeto de “su mundo”,
alguna manera ocupará su lugar; que el arte podría como su “mundo” mismo. ¿Qué significa, no obstante,
confundirse con el conocimiento o transformarse en decir que la ideología concierne a la “conciencia” de los
“vida cotidiana”, etc. hombres? Primero, que se distingue la ideología de las
otras instancias sociales, pero también que los hombres
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viven sus acciones, comúnmente relacionadas por la razón, da a su propia reivindicación la forma de la
tradición clásica con la libertad y con la “conciencia”, en universalidad, como si de esta manera quisiera controlar
la ideología, a través y por la ideología; en una palabra: en sus filas, a los mismos hombres que solo liberara para
que la relación "vivida" de los hombres con el mundo explotarlos. Ese es el mito "rousseauniano" del origen de
incluida la historia (en la acción o la inacción políticas), la desigualdad: los ricos diciendo a los pobres el
pasa por la ideología, mejor aún, es la ideología misma. "discurso más reflexivo" que haya sido concebido jamás
Es en este sentido que Marx decía que es en la ideología para convencerlos de vivir su esclavitud como su
(como lugar de luchas políticas) donde los hombres libertad. En verdad, la burguesía primero tiene que creer
toman conciencia de su sitio en el mundo y en la en su mito antes de convencer a los demás, y no sólo
historia: es en el seno de esta inconciencia ideológica para convencerlos, pues lo que ella vive en su ideología
que los hombres llegan a modificar sus relaciones es esa relación imaginaria con sus condiciones de
“vividas” con el mundo y a adquirir esta nueva forma de existencia reales, que le permite a la vez actuar sobre sí
inconciencia especifica que se llama “conciencia”. (darse conciencia jurídica y moral, y las condiciones
La ideología comprende pues la relación vivida de jurídicas y morales del liberalismo económico) y sobre
los hombres con su mundo. Esta relación que no aparece los demás (sus explotados y futuros explotados: “los
“consciente” sino a condición de ser compleja, de no ser trabajadores libres”) a fin de asumir, cumplir y soportar
una relación simple, sino una relación de relaciones, una su papel histórico de clase dominante. En la ideología de
relación de segundo grado. En la ideología, los hombres la libertad, la burguesía vive así muy exactamente su
expresan, en efecto, no las relaciones con sus relación con sus condiciones de existencia: es decir, su
condiciones de existencia, sino la manera cómo viven su relación real (el derecho de la economía capitalista
relación con sus condiciones de existencia: lo que liberal) pero incluida en una relación imaginaria (todos
supone, a la vez, relación real y relación “vivida”, los hombres son libres, comprendidos los trabajadores
“imaginaria”. La ideología es, pues, la expresión de la libres). Su ideología consiste en este juego de palabras
relación de los hombres con su “mundo”, es decir la sobre la libertad que denuncia tanto el propósito burgués
unidad (sobredeterminada) de su relación real y de su de mistificar a sus explotados (¡”libres”!) para llevarlos
relación imaginaria con sus condiciones de existencia de las riendas, por el chantaje a la libertad, como la
reales. En la ideología, la relación real está necesidad de la burguesía de vivir su propia dominación
inevitablemente incluida en la relación imaginaria: de clase como la libertad de sus propios explotados. De
relación que expresa más una voluntad – (conservadora, la misma manera que un pueblo que explotara a otro no
conformista, reformista, o revolucionaria) también una podría sentirse libre, así también una clase que utiliza
esperanza o una nostalgia—, que describe una realidad. una ideología, se siente también sometida a ella. Cuando
En esta sobredeterminación de lo real por lo se habla de la función de clase de una ideología, hay que
imaginario y de lo imaginario por lo real que la ideología comprender, pues, que la ideología dominante, que le
es, en su principio, activa, que refuerza o modifica la sirve a ésta no sólo para dominar a la clase explotada
relación de los hombres con sus condiciones de sino también para constituirse en clase dominante,
existencia, en esa misma relación imaginaria. De esto haciéndole aceptar como real y justificada su relación
surge que esta acción no puede ser nunca puramente vivida con el mundo.
instrumental: los hombres que utilizaran una ideología Pero hay que ir más lejos y preguntarse qué pasa con
como a un puro medio de acción, como a una la ideología en una sociedad donde las clases han
herramienta, serían atrapados por ella y concernidos por desaparecido. Lo que acabamos de decir permite una
ella en el mismo momento de utilizarla y cuando se respuesta. Si toda la función social de la ideología se
creen los dueños absolutos. resumiera en el cinismo de un mito (como las "bellas
Esto es perfectamente claro en el caso de una mentiras" de Platón o las técnicas de la publicidad
sociedad de clases. La ideología dominante es entonces modernas), que la clase dominante fabricara y manejara
la ideología de la clase dominante. Pero la clase desde afuera, para engañar a quienes explota, la
dominante no mantiene con la ideología dominante, que ideología desaparecería con las clases. Pero como hemos
es su ideología, una relación exterior y lúcida de utilidad visto que, incluso en el caso de una sociedad de clase, la
o de astucia puras. Cuando la "clase ascendente", ideología actúa sobre la clase dominante y contribuye a
burguesa, desarrolla en el transcurso del siglo XVIII, una formarla, a modificar sus actitudes para adaptarla a sus
ideología humanista de la igualdad, de la libertad y de la condiciones reales de existencia (por ejemplo: la libertad
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jurídica), es claro que la ideología (como sistema de
representaciones de masa) es indispensable en toda
sociedad para formar a los hombres, transformarlos y
ponerlos en condiciones de responder a las exigencias de
sus condiciones de existencia. Si como decía Marx, la
historia es, también en una sociedad socialista, una
perpetua transformación de las condiciones de existencia
de los hombres, los hombres deben transformarse
constantemente para adaptarse a esas condiciones; si esta
“adaptación” no puede ser dejada a la espontaneidad,
sino que constantemente debe ser asumida, dominada,
controlada, es en la ideología que se expresa esta
exigencia, se mide esta distancia, se vive esta
contradicción y que su resolución está “obrada”. Es en la
ideología que la sociedad sin clase vive la inadecuación-
adecuación de su relación con el mundo, es en ella y por
ella que ella transforma la “conciencia” de los hombres,
es decir su actitud y su conducta para colocarlos al nivel
de sus tareas y de sus condiciones de existencia.
En una sociedad de clases, la ideología es el resorte por
el cual y el elemento en el cual la relación de los
hombres con sus condiciones de existencia se regula en
provecho de la clase dominante. En una sociedad sin
clases, la ideología es el resorte por el cual y el elemento
en el cual la relación de los hombres con sus condiciones
de existencia se vive en provecho de todos los hombres.