tu producto está respaldado por expertos o tiene una certificación importante, destácalo.
Las personas tienden a confiar más en aquellos que tienen autoridad sobre el tema.
10. Refuerza la decisión con el principio de coherencia
Una vez que un cliente ha mostrado interés en un producto, refuerza su decisión con
datos y ejemplos que corroboren su elección. Esto hace que se sientan más seguros con
su compra.
11. Simplifica la elección
La sobrecarga de opciones puede hacer que el cliente se sienta indeciso o abrumado.
Limita las opciones y enfócate en las que más se ajusten a sus necesidades.
12. Genera urgencia sin presión
Motiva a tu cliente a tomar acción rápidamente sin hacerle sentir que está siendo
presionado. Ejemplo: "Esta promoción solo dura hasta el final del mes, no queremos
que te pierdas esta oportunidad".
13. Usa el "anclaje"
Presenta un precio de referencia más alto antes de ofrecer el precio del producto que
realmente deseas vender. Esto hace que el precio del producto parezca más atractivo.
14. Crea una historia alrededor de tu producto
Las historias venden. Crea una narrativa que conecte emocionalmente con el cliente,
mostrando cómo tu producto puede cambiar la vida de una persona.
15. Hazlo personal
Cuanto más puedas personalizar la oferta según las necesidades del cliente, más
probable es que te compren. Esto puede incluir recomendaciones basadas en su historial
de compras o preferencias.
16. Sé auténtico y genuino
La honestidad y la transparencia siempre ganan en las ventas. Si tu producto tiene
limitaciones, es mejor mencionarlas y enfocar la conversación en los aspectos positivos.
17. Usa el principio de la reciprocidad
Ofrecer algo valioso de forma gratuita, como contenido educativo o una pequeña
muestra, genera en el cliente un deseo de devolver el favor, lo que incrementa la
posibilidad de una compra.
18. Utiliza la neurociencia del color