OVULÍPAROS
¿Qué son los ovulíparos?
Los ovulíparos son los seres vivos cuya fecundación y desarrollo se produce en huevos dentro del
agua, es decir, que pertenecen a la categoría de los ovíparos. Estos animales se caracterizan por
reproducirse a través de la fecundación externa, lo que significa que el desarrollo del embrión se
produce en un medio fuera de la hembra, particularmente en el agua.
Los animales se clasifican, entre otras cosas, por su forma de reproducción, lo que a su vez garantiza
su supervivencia en el ecosistema porque cada animal es capaz de originar otro ser con las
características que lo definen.
Muchos seres vivos se forman en el útero de su madre o se desarrollan dentro de un huevo.
Considerando este principio, los animales se pueden clasificar en ovíparos, vivíparos u ovovivíparos. A
continuación especificamos la primera especie de ellos.
La definición etimológica de ovíparos proviene del latín ovipărus (ovum = huevo y pariré = parir). Los
animales que se reproducen por este medio depositan sus huevos en un medio externo para completar
su desarrollo embrionario hasta la eclosión o nacimiento del animal.
A esta categoría de seres vivos pertenecen la mayoría de anfibios, peces, insectos y reptiles. Sin
embargo, hay entre los mamíferos una especie de animales ovíparos representados por los
ornitorrincos y los equidnas, que emplean este medio de reproducción.
Ovíparos y ovulíparos
Entre los ovíparos se distinguen dos clases: los animales que depositan sus huevos al aire después
de haber sido fecundados en el interior de la hembra, como es el caso de los insectos, reptiles y aves.
La otra categoría es de aquellos animales que originan huevos blandos depositados en un medio
acuático sin fecundar, como los anfibios, peces y crustáceos.
Este proceso se conoce como fecundación externa, y consiste en la expulsión de esperma del
macho sobre los huevos depositados por la hembra. A estos animales se les identifica con el nombre
de ovulíparos.
Es importante destacar que cada especie animal difiere, de acuerdo a la época de reproducción y
la cantidad de huevos que produce.
Un ejemplo es el caso de las tortugas marinas, capaces de producir entre 70 y 190 huevos, mientras
que algunas aves alcanzan una reproducción por debajo de las dos docenas.
Las formas de reproducción varían en todas las especies, perteneciendo aún a la misma categoría
de animales ovíparos. Los cocodrilos y caimanes, por ejemplo, cuidan a sus huevos y al eclosionar se
mantienen cerca de sus crías.
Por su parte, las serpientes se caracterizan por abandonar sus huevos, y al nacer, las crías son
autónomas y logran sobrevivir sin sus progenitores.
Asimismo, el lugar donde colocan los huevos y la fabricación de los nidos varía de una especie a
otra. Las tortugas entierran sus huevos en la arena, que permanecen allí hasta eclosionar.
Las aves, por su parte, elaboran nidos en lo alto de los árboles donde se mantienen empollando los
huevos hasta el nacimiento de las crías, que luego serán protegidas y cuidadas por ellas hasta que
logren la independencia y la autonomía para volar y sobrevivir.
En la cadena evolutiva, la oviparidad es una ventaja para muchas especies por el hecho de que los
embriones se desarrollan de forma independiente, ya que la estructura del huevo mantiene protegida
a la criatura durante su formación, siempre y cuando el nido de huevos no esté a merced de los
depredadores.
Además, la sustancia gelatinosa que cubre al embrión le proporciona los nutrientes necesarios para
evolucionar correctamente hasta el momento de la eclosión.
Los ovulíparos y la fecundación externa
Este proceso de reproducción sexual es propio de los peces, anfibios y crustáceos, siendo los
primeros la mayor especie que se reproduce a través de la fecundación externa. El proceso de
reproducción ocurre en tres pasos:
– La hembra busca lugares seguros y alejados de los depredadores para expulsar los huevos.
– El macho, atento a la labor de la hembra, ubica los huevos y expulsa su esperma sobre ellos para
fecundarlos, a partir de este momento se forma el cigoto o célula huevo. Es particular de este tipo de
reproducción que los huevos no tengan una cáscara dura, al contrario, su recubrimiento es blando para
adaptarse al medio acuático.
– Por último, el huevo se desarrolla de forma natural sin la presencia de los progenitores, lo que a su
vez compromete la continuidad de la especie, porque si el lugar no es el apropiado pueden quedar
expuestos a los depredadores.
Ejemplos de ovulíparos
– Los animales más representativos de esta categoría son la mayoría de peces pequeños, además del
pejerrey y la trucha.
– Los anfibios, como las ranas, y los moluscos, como el mejillón, también son ovulíparos.
– Las estrellas y los erizos de mar son los equinodermos conocidos por reproducirse a través de la
ovuliparidad.
– Entre los crustáceos ovulíparos están el camarón, el langostino, el cangrejo, entre otros.
– Las ranas, particularmente, se reproducen cuando el macho estimula a la hembra mediante un
proceso llamado amplexus, para que esta libere al exterior sus óvulos. Una vez expulsados, el macho
los fecunda, semanas después las crías nacerán luego de desarrollarse en el líquido gelatinoso del
huevo, del que se liberan al alcanzar el tiempo de incubación.
– Las almejas hembras tienen la capacidad de liberar millones de huevos en el mar, que luego se
convierten en larvas fijándose a superficies firmes para ser fecundados por el macho y dar paso a la
gestación, que dura alrededor de dos semanas.
La madurez sexual de estos moluscos se alcanza al año de edad y se repite el proceso de reproducción
externa.
– En el caso de las estrellas de mar que se reproducen sexualmente, la ovuliparidad ocurre cuando los
huevos que no fueron fecundados se liberan al mar, llegando al mismo lugar donde los machos liberan
esperma, produciéndose la fecundación externa.
Los embriones se desarrollan durante la gestación gracias a los nutrientes que absorben dentro de su
interior y alimentándose de otros huevos de su especie para sobrevivir.