¿Abandonamos la huerta hasta la primavera
o aprovechamos el otoño para fortalecerla?
Esta es una de las preguntas que más suena entre los que tienen un espacio
verde para producir alimentos. Desde el INTA AMBA, los profesionales
aseguran que es un buen momento para rediseñarla y comparten cinco
secretos para producir hortalizas sanas y frescas todo el año.
25.05.2021
INFOCAMPO
Si bien desde Infocampo brindamos recomendaciones acerca de cómo manejar la
huerta en otoño, técnicos del INTA aportaron más consejos a la hora de lograr producir
alimentos bajo las condiciones climáticas típicas de esta estación, como
menores temperaturas y más precipitaciones.
El fin de los técnicos del INTA, es que los habitantes consuman cada vez más
frutas, hortalizas y aromáticas cultivadas en los hogares, ya que mejora los hábitos
alimenticios, reduce el estrés, promueve la integración con la naturaleza y restablece
la biodiversidad.
Para Francisco Pescio, técnico del INTA Área Metropolitana de Buenos Aires y uno de
los autores del libro Mi casa, mi huerta, “el otoño tiene sus bondades y resulta un buen
momento para sembrar los cultivos de invierno, fortalecer el suelo y realizar algunas
podas”.
Asimismo, destacó la importancia de sembrar las especies adecuadas “tenemos que
conocer cuáles son las especies que prosperan en otoño e invierno para lograr un buen
cultivo”, al tiempo que recomendó continuar con la siembra de acelga, lechuga,
achicoria, rabanito y zanahoria.
“Son hortalizas que además de ser muy consumidas, permiten mantener una producción
regular todo el año, ya que también se adaptan a la temporada primavera-verano”, indicó.
No obstante, existen otros cultivos que funcionan bien en un escenario de bajas
temperaturas, como la cebolla, el puerro, la coliflor, el brócoli y el repollo. Sucede lo
mismo con la espinaca, escarola, remolacha, ajo, habas y arvejas.
Por otro lado, en cuanto a las especies leguminosas (habas y arvejas, por ejemplo) se
destacan por su aporte a los cultivos, en tanto fabrican algunos de los nutrientes que
consumen y eso ayuda a reponer la fertilidad del suelo.
“Además de saber cuáles son las especies que crecen en esta época, es
importante consultar el calendario a fin de identificar el mejor momento para iniciar los
cultivos y la técnica de siembra apropiada en cada caso”, recomendó Pescio.
Los datos se encuentran en el Cuadro Planificador Prohuerta, disponible para la
descarga en la web institucional (hacer click acá).
Otra de las recomendaciones del especialista apunta al uso de coberturas. “Siempre es
aconsejable cubrir canteros o almácigos con algún tipo de cobertura vegetal seca, como
pueden ser las hojas secas o viruta de madera”, señaló.
“Esto favorece la retención de humedad al comienzo de la temporada, una condición
indispensable para lograr una emergencia uniforme de los cultivos. Además, la cobertura
protege al suelo de las lluvias, manteniendo su estructura”, amplió.
A la hora de producir semillas, remarcó que “es conveniente dejar en la huerta
algunas plantas con frutos de la temporada primavera-verano, especialmente aquellas
que se cosechan al final de la temporada como zapallitos, zapallos y chauchas, de manera
que maduren completamente en la planta”, Y agregó: “Así, los frutos van a poder formar
buenas semillas y podrán ser conservadas para iniciar la próxima campaña”.
A su vez, se refirió a la importancia de agregar abono al suelo. “Además de continuar con
el reciclaje de los desperdicios orgánicos, el otoño es un buen momento para fortalecer el
suelo y recompensarlo con nutrientes por su trabajo durante la temporada estival”,
expresó.
Por último, considera muy importante realizar algunas podas: “Otra de las bondades del
otoño es que le permite al huertero hacer algunas podas de los frutales, ya que las
plantas pueden cicatrizar los cortes relativamente rápido. En invierno, si bien la planta
sufre menos la poda, no cicatriza con tanta facilidad”.