0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas4 páginas

La Poesía Española Entre 1939 Y 1975. Claudio Rodríguez

El documento analiza la evolución de la poesía española entre 1939 y 1975, destacando las corrientes de poesía arraigada y desarraigada en los años 40, la poesía social en los 50, y la Generación de Medio Siglo en los 60. También se menciona la influencia de los 'Novísimos' en los 70, quienes rompieron con la tradición y experimentaron con el lenguaje. Claudio Rodríguez es presentado como un poeta clave de la Promoción del 60, cuya obra se centra en la búsqueda de la verdad y la experiencia personal.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas4 páginas

La Poesía Española Entre 1939 Y 1975. Claudio Rodríguez

El documento analiza la evolución de la poesía española entre 1939 y 1975, destacando las corrientes de poesía arraigada y desarraigada en los años 40, la poesía social en los 50, y la Generación de Medio Siglo en los 60. También se menciona la influencia de los 'Novísimos' en los 70, quienes rompieron con la tradición y experimentaron con el lenguaje. Claudio Rodríguez es presentado como un poeta clave de la Promoción del 60, cuya obra se centra en la búsqueda de la verdad y la experiencia personal.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

IES LUCÍA DE MEDRANO DPTO.

LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA 2º BACH

LA POESÍA ESPAÑOLA ENTRE 1939 Y


1975. CLAUDIO RODRÍGUEZ
En este largo periodo, que se corresponde con lo que llamamos “la posguerra” y que
comprende desde el término de la Guerra Civil hasta la muerte de Franco, sobresalen, en
poesía, las siguientes etapas y tendencias:

La década de los cuarenta.

A partir de 1927, la preocupación por el hombre como tema poético había vuelto a
irrumpir con fuerza en la poesía española (rehumanización). Tras el paréntesis de la
Guerra Civil este proceso se continúa en dos corrientes fundamentales:

a) La poesía arraigada: representada por poetas como Luis Rosales, Leopoldo


Panero o Dionisio Ridruejo. Es la poesía de los que han ganado la guerra. Encuentran
que la vida tiene sentido, idealizan a España, la familia y la religión, los tres temas más
tratados. Utilizan formas clásicas en la métrica (especialmente el soneto y la silva) y un
lenguaje que imita el estilo de los poetas del XVI, especialmente el de Garcilaso.

b) La poesía desarraigada: representada por una serie de poetas que expresan un


malestar existencial derivado de las durísimas circunstancias históricas. La angustia ante
la muerte, el vacío de la existencia, la soledad del hombre en un mundo que es un caos
son los temas fundamentales. Formalmente, destaca el empleo de un lenguaje bronco y
violento. Esta corriente se inicia en 1944 con la publicación de Hijos de la ira, de Dámaso
Alonso y Sombra del paraíso, de V. Aleixandre, dos poetas del 27, y la continúan otros
poetas jóvenes: Ángela Figuera, Carlos Bousoño, Gabriel Celaya y Blas de Otero.
Este último es la principal figura y sus dos libros de este periodo, Ángel fieramente
humano y Redoble de conciencia.

c) Al margen de estas corrientes, existen otras más minoritarias, como el denominado


“Postismo”, un intento de continuar el surrealismo anterior a la guerra. Su principal
representante es el poeta Carlos Edmundo de Ory y, por otro lado, el grupo
“Cántico”, caracterizado por la sensualidad y el barroquismo (Pablo García Baena y Juan
Bernier).

d) Por último, habría que recordar la poesía de los exiliados, con una poesía dolorida
centrada en el recuerdo de la patria perdida como tema fundamental.

Los años cincuenta: la poesía social

APUNTES EBAU
IES LUCÍA DE MEDRANO DPTO. LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA 2º BACH

En 1955 aparecen dos libros de poemas que marcaron un hito: Pido la paz y la palabra de
Blas de Otero y Cantos iberos de Gabriel Celaya. En ellos, ambos poetas superan su
anterior etapa de angustia existencial, para situar los problemas humanos en un
marco social. Su estela será seguida por muchos de los que antes se inscribían en la
«poesía desarraigada»: Victoriano Crémer, Eugenio de Nora, Ángela Figuera, Leopoldo de
Luís etc. Se consolida así la llamada poesía social, que dominará hasta mediados los
sesenta. Presenta las siguientes características:

 La poesía se considera un instrumento para cambiar la sociedad, por lo que el


poeta debe denunciar las injusticias, las desigualdades sociales o la falta de
libertades políticas.
 El poeta debe comprometerse políticamente con los problemas del presente que
le ha tocado vivir.
 Se da primacía al contenido del poema: destaca la importancia que adquiere el
“tema de España”, más obsesivo aún que en los «noventayochistas» y con un
enfoque más político. Además aparecen otros temas como la injusticia social, la
alienación del hombre moderno, el mundo del trabajo, el anhelo de libertad y de un
mundo mejor.
 Estilísticamente se trata de una poesía que emplea un lenguaje claro de tono
coloquial, pues va dirigida «a la inmensa mayoría». La poesía se entiende como
“comunicación” con los demás.

La “Promoción de los 60” o “Generación de Medio Siglo”

A finales de los cincuenta apareció un grupo de poetas que, sin dejar los temas sociales,
buscaba una mayor elaboración del lenguaje poético y un desplazamiento de lo
colectivo a lo personal. Son los poetas de la Generación de Medio Siglo (Generación
de los 50 o de los Niños de la Guerra), también conocidos como Promoción de los
Sesenta. Ángel González, Jaime Gil de Biedma, José Ángel Valente, Francisco Brines,
Claudio Rodríguez… son algunos de los más importantes. Presentan los siguientes rasgos
comunes:

 Conciben la poesía como un instrumento para conocer el mundo y conocerse a


sí mismos (poesía del conocimiento).
 Los temas preferidos son los que siguen:
o Preocupación por el paso del tiempo: el tiempo pasa y destruye; la infancia
y la adolescencia se presentan como un paraíso perdido.
o El amor (mezclado con el erotismo) y la amistad.
o La reflexión sobre la creación poética.
 En el estilo, siguen empleando un lenguaje coloquial, pero elevan el tono poético
en busca de un estilo individual en el que se utilizan con frecuencia la ironía y el
humor junto a referencias literarias o musicales.

APUNTES EBAU
IES LUCÍA DE MEDRANO DPTO. LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA 2º BACH

Los años 70: Los «Novísimos» (Generación del 68)

El nombre de este grupo de poetas procede de una antología publicada en 1970 por el
crítico José María Castellet con el título Nueve novísimos poetas españoles que incluía
a Pere Gimferrer (la principal figura), Guillermo Carnero, Félix de Azúa, Antonio Martínez
Sarrión, Manuel Vázquez Montalbán, Leopoldo Mª Panero, Ana María Moix, Vicente Molina
Foix y José Mª Álvarez.
Son rasgos fundamentales de su poética:
 La preocupación por la forma y el lenguaje
 La ruptura con la cultura tradicional y la inspiración en el mundo del cine, del
deporte, de la televisión, del cómic, de las canciones de moda
 La incorporación de referencias muy cultas (se les llama los culturalistas) y
menciones de obras y autores extranjeros (también se les llama “los venecianos”
por su gusto por ciudades como Venecia).
 En la métrica prefieren el verso libre y utilizan recursos propios de la literatura
de vanguardia Se trata de una poesía centrada en experimentar con la forma
del poema.

Claudio Rodríguez (1934-1999)

Cronológicamente, es uno de los integrantes de la llamada


“Promoción del 60”, concretamente del “Grupo
madrileño”, con los que coincide en el concepto de
poesía como “conocimiento” y en la necesidad de
dignificar el lenguaje poético. Sin embargo su poesía es
muy personal y bastante diferente de la del resto de su
promoción.
Su producción poética está formada por cinco libros escritos
en un periodo de casi cincuenta años:
Don de la ebriedad, (1953) es su primer libro, comenzado a
escribir cuando sólo tenía 17 años. Los siguientes son Conjuros, (1958), Alianza y condena
(1965), El vuelo de la celebración (1976) y Casi una leyenda (1991).
Toda la poesía de Claudio Rodríguez gira en torno a un tema central: la búsqueda de la
verdad de la existencia (“La verdad, lo único que importa” nos dice en uno de sus
poemas).
En el primer libro el poeta expresa su convencimiento de que la creación poética permite
al poeta llegar a esa verdad, es decir, la poesía es una forma de conocimiento (idea que
asumen todos los poetas de su generación). Y esta capacidad es considerada como un
don, un regalo otorgado al poeta, ante el que no cabe otra respuesta que el éxtasis,
de ahí el título del libro: Don de la ebriedad.

APUNTES EBAU
IES LUCÍA DE MEDRANO DPTO. LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA 2º BACH

Sin embargo, a medida que avanzamos en su obra, esta seguridad inicial en la capacidad
iluminadora de la poesía se va poniendo en entredicho y, en el último libro, expresa ya
claramente la idea de que el hombre no puede llegar a conocer el fondo de las
cosas y la única manera de sobrevivir es aceptar esta verdad con resignación.
Para encontrar esa verdad, el poeta parte de su experiencia personal: personas,
animales, objetos, situaciones reales que describe y ante las que expresa sus emociones
dotándolas de un sentido trascendente, simbólico. Muchos de estos elementos
pertenecen a la tierra en que nació (Zamora): el Duero, los campos de labranza, las
fiestas típicas, etc...
Otros temas sobre los que reflexiona el poeta son el comportamiento humano
(necesaria solidaridad con los otros, y con la naturaleza, de la que formamos parte), la
necesidad de comunicación, el paso del tiempo, el amor…
Entre los rasgos formales que caracterizan su poesía destacamos:
 La preferencia por el verso endecasílabo blanco (sin rima) o asonantado, ya solo
(en su primer libro) o combinado con heptasílabos (silva libre).
 Un léxico concreto referido al ámbito de la naturaleza, al mundo rural o a lo
doméstico, con incursiones en el registro coloquial, que sirve para presentar las
cosas (objetos, seres, circunstancias…) extraídas de la experiencia personal de la
que suele partir el poema; y un léxico abstracto, que contrasta con el anterior, para
expresar el sentido trascendente (la verdad) de esas cosas.
 Muy importante resulta la entonación, que va cambiando a lo largo de su obra: en
los primeros libros domina la exclamativa en consonancia con el sentimiento de
asombro y entusiasmo. En los últimos el tono se hace más reflexivo y meditativo. Por
otra parte destaca la presencia de oraciones interrogativas que no tienen respuesta:
no son en realidad sino preguntas retóricas, formas de expresar lo que el poeta
desconoce, aquello para lo que no tiene respuesta.

APUNTES EBAU

También podría gustarte