Túpac Amaru II (José Gabriel Condorcanqui) fue un líder indígena peruano, nacido en
1738 en Surimana, Cuzco, dentro del Virreinato del Perú. Fue descendiente directo de
Túpac Amaru I, el último soberano inca, y adoptó su nombre en honor a su linaje,
asumiendo el liderazgo en una de las rebeliones indígenas más importantes contra el
dominio español.
Educación y vida temprana:
Túpac Amaru II recibió una educación formal en el Colegio San Francisco de Borja en
Cuzco, donde se formó en historia, religión y las tradiciones de los incas. Al ser cacique
de varias comunidades, conoció de primera mano los abusos cometidos por el régimen
colonial contra los indígenas, los mestizos y otros grupos marginados, quienes sufrían
bajo el sistema de mita y los tributos excesivos.
La Rebelión:
En 1780, Túpac Amaru II inició una rebelión en respuesta a las injusticias y explotación
de la población indígena. La rebelión comenzó con la captura y ejecución del corregidor
español Antonio Arriaga, un acto que impulsó a miles de seguidores a unirse a su causa.
La revuelta se extendió por el sur del Perú, el Alto Perú (actual Bolivia) y otras partes
de Sudamérica.
Aunque la rebelión ganó impulso en un principio, el movimiento fue eventualmente
sofocado por las autoridades coloniales. Túpac Amaru II fue capturado junto a su
familia en 1781.
Muerte y legado:
El 18 de mayo de 1781, Túpac Amaru II fue brutalmente ejecutado en la Plaza de
Armas de Cuzco. Su muerte fue un intento por parte del gobierno colonial de sofocar
futuras rebeliones, pero su sacrificio inspiró a generaciones posteriores de líderes
independentistas en Sudamérica, como Simón Bolívar y José de San Martín.
Impacto:
Túpac Amaru II es recordado como un símbolo de resistencia indígena y lucha por la
justicia social. Su legado se mantiene vivo en Perú y otros países de América Latina,
donde es celebrado como un héroe nacional y un defensor de los derechos de los
pueblos originarios.