Derechos humanos, democracia,
ciudadanía.
Conociendo nuestros derechos
Podemos jugar, cantar y bailar, disfrazarnos, peinarnos de una manera,
aplaudir o protestar, decir algo que pensamos o quedarnos en silencio. Y nadie
puede impedir que hagamos esas cosas porque tenemos derecho a hacerlas.
Los derechos son facultades que tenemos las personas y que nos permiten
tener una vida digna y desarrollarnos de manera plena. Cuando conocemos
nuestros derechos sabemos qué podemos hacer y qué es lo que no pueden
prohibirnos. Ir a la escuela para aprender es un derecho. Es el derecho a tener
una educación que nos permita vivir mejor.
Los derechos de todos
Si hablamos de derechos humanos nos referimos a los derechos que deben tener
todas las personas sin distinción de ningún tipo, es decir, sin discriminación. Porque
cada persona es un ser valioso, no importa dónde haya nacido, cual es su cultura,
etcétera.
Los derechos humanos son aquellos indispensables para gozar de una vida con
dignidad. Pero ¿qué quiere decir esta palabra? Dignidad es lo que hace valiosas a las
personas por el solo hecho de ser humanas. Todos somos iguales en dignidad.
Es posible que si les preguntás a otros cuáles son sus derechos humanos, te den
distintas respuestas. Conocer cuáles son nuestros derechos humanos también es un
derecho. Por ejemplo, para vivir con dignidad estos son algunos de los derechos que
tenemos que poder ejercer:
Entre las características propias de los derechos humanos se destacan dos:
Son universales. Quiere decir que pertenecen a todos los seres humanos del mundo,
sin distinciones de identidad de género, lugar de naci-miento, forma de pensar,
creencia religiosa, posición económica, etc.
Nos corresponden a todas y a todos por el hecho de ser personas.
Son obligatorios. Muchos Estados y sus gobiernos se han comprometido a garantizar
que toda la sociedad disfrute de los derechos huma-nos. Por eso los incluyen en sus
leyes y constituciones, y en los tratados internacionales (acuerdos entre los gobiernos
de los paises).
¿Es importante que el Estado nos garantice los derechos humanos?
Si, porque el Estado es el conjunto de instituciones que organizan el país donde
vivimos. El Estado está compuesto por un territorio, la población que habita en él y las
autoridades de gobierno que elaboran y aplican las leyes. Además, el Estado es
soberano porque la población le delega la autoridad máxima para organizar la
sociedad en el territorio.
La declaración Universal de los Derechos Humanos
Para asegurar que los derechos sean respetados y garantizados es importante
que sean reconocidos no solo por la sociedad sino también por los Estados a
través de sus constituciones. Desafortunadamente, el proceso de conquista y
reconocimiento de los derechos humanos no fue igual en todos los países ni en
todas las épocas. Lo que podía ser un derecho humano fundamental en un país,
podía no serlo en otro.
Esto empezó a cambiar cuando el mundo conoció los horrores de la Segunda
Guerra Mundial, entre 1939 y 1945. En ese lapso, millones de personas murieron
en enfrentamientos armados. Además, el régimen nazi que gobernaba Alemania
en ese momento, y que había iniciado la guerra, privó de su libertad a millones
de personas a quienes consideraba "inferiores" y las confinó en campos de
trabajos forzados donde la mayoría perdió la vida. Esta discriminación afectó en
especial a personas judías de Alemania y de otros países invadidos por los
ejércitos alemanes y sus aliados.
Cuando la guerra terminó y el mundo conoció la magnitud y el horror de esos
procedimientos contra los derechos humanos, muchos países consideraron que
las leyes de cada país no eran suficientes para proteger a las personas. Por eso,
en 1945 se creó la Organización de las Naciones Unidas (ONU), integrada por la
mayoría de los países del mundo. El principal objetivo de este organismo
internacional es la promoción y la protección de los derechos humanos y de la
paz internacional.
En 1948, la ONU proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos
(DUDH). Este documento significó el reconocimiento internacional de los
derechos humanos para todos los habitantes del mundo. A partir de entonces,
los países miembros de la ONU que adhirieron a la declaración se
comprometieron a respetar todos los derechos consagrados en ella. Si no lo
hacen, pueden quedar sometidos a sanciones por parte de las demás naciones.
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La Constitución y los derechos
Como ya sabés, la constitución de un país es necesaria para organizar la forma
de gobierno y proteger los derechos de todos sus habitantes. Por eso se
considera que una constitución nacional es la ley fundamental de un Estado, y
está por encima de todas las otras leyes. Por lo tanto, ninguna ley o norma
puede contradecir los principios que establece. Por ejemplo, si la constitución
señala el derecho a la educación, el Estado tiene la obligación de construir y
mantener escuelas en todo el territorio nacional.
Sin embargo, esto no significa que en la constitución de un país estén
incorporadas todas las leyes. Sería imposible, porque cada año se sancionan
nuevas leyes para organizar diversos aspectos de la vida en sociedad.
Como las sociedades van cambiando, las constituciones deben adaptarse a los
cambios. En 1853, cuando se sancionó la Constitución de la Nación Argentina,
muchos temas que hoy preocupan a la sociedad y requieren una ley, no existían.
Por esta razón, la Constitución puede ser reformada. La última reforma fue en
1994, cuando, por ejemplo, se agregó la reelección presidencial, se reconoció la
autonomía de nuestra ciudad y también se incluyeron nuevos derechos, como
los que les corresponden a los pueblos originarios.
Como ya leíste, en 1994 también se incorporaron a la Constitución Nacional los
acuerdos o pactos internacionales firmados por la Argentina en defensa de los
derechos humanos.