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Informe Exposición

La comunidad limitada de gananciales es un régimen patrimonial entre cónyuges que incluye solo las ganancias obtenidas durante el matrimonio, mientras que los bienes propios son aquellos que pertenecen a cada cónyuge antes o durante el matrimonio por herencia o donación. Este régimen se activa automáticamente si no hay capitulaciones matrimoniales y se disuelve por causas específicas como el divorcio o la nulidad del matrimonio. La administración de los bienes propios recae en el cónyuge propietario, y la división de bienes gananciales tras la disolución del matrimonio debe ser equitativa, siguiendo un proceso de inventario, conciliación y distribución de activos.

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Informe Exposición

La comunidad limitada de gananciales es un régimen patrimonial entre cónyuges que incluye solo las ganancias obtenidas durante el matrimonio, mientras que los bienes propios son aquellos que pertenecen a cada cónyuge antes o durante el matrimonio por herencia o donación. Este régimen se activa automáticamente si no hay capitulaciones matrimoniales y se disuelve por causas específicas como el divorcio o la nulidad del matrimonio. La administración de los bienes propios recae en el cónyuge propietario, y la división de bienes gananciales tras la disolución del matrimonio debe ser equitativa, siguiendo un proceso de inventario, conciliación y distribución de activos.

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República Bolivariana de Venezuela

Universidad Católica Santa Rosa

Escuela de Derecho

Cátedra: Derecho de Familia y Sucesiones

Sección: M11A

Profesora: Dra. Doris A. Gedler

Sistema Legal Suplementario

Alumnos:

• Eugenia Elizama García Vezga C.I v- 28.214.691

• Lena Raquel Castillo Vegas C.I v- 26.794.121

Caracas, 20 de Marzo de 2025.


La Comunidad Limitada de Gananciales

La comunidad limitada de gananciales, es esa comunidad que existe entre los


cónyuges, se dice que limitada por que es solo entre estos, es decir no admite a
un tercero. Esta está integrada por aquellos bienes comunes que existen entre los
cónyuges, pero no todos los bienes, ya que estos pueden tener bienes propios sin
que estos formen parte de la comunidad ya que los bienes exclusivos de la
comunidad son las ganancias obtenidas por estos durante el matrimonio por su
trabajo y las rentas o producto de los bienes comunes.

En este sentido, la comunidad limitada de gananciales, es una especie de


comunidad limitada en la cual integran la masa común de bienes, las
adquisiciones a título oneroso es decir, las ganancias obtenidas por los cónyuges
durante el matrimonio por su trabajo y las rentas o productos de los bienes propios
o comunes, conservando cada uno de los cónyuges la propiedad exclusiva de los
bienes que le pertenecían al tiempo del matrimonio, de los que adquieran durante
él a título gratuito o a título oneroso por subrogación de otros bienes propios, de
los derechos personalísimos y los enseres y objetos de uso personal.

Cuando los futuros cónyuges no determinan un régimen patrimonial contractual,


es decir, no constituyen capitulaciones matrimoniales, el legislador nuestro es
previsivo en cuanto se adelanta a establecer un régimen patrimonial legal
supletorio, el de la comunidad limitada de gananciales. Así lo dispone el art. 148
de nuestro C.C.: “Entre marido y mujer, si no hubiere convención en contrario, son
comunes, de por mitad, las ganancias o beneficios que se obtengan durante el
matrimonio”. El régimen que consagra nuestra legislación, es de carácter
supletorio, sólo rige cuando los futuros contrayentes no celebran capitulaciones
matrimoniales o cuando éstas han sido declaradas nulas.

Características

a) Es un régimen supletorio de la voluntad de los contrayentes.


Por ejemplo, el Artículo 148 reza “Entre marido y mujer, si no hubiere convención
en contrario, son comunes, de por mitad, las ganancias o beneficios que se
obtengan durante el matrimonio”.

b) Comienza el día de la celebración del matrimonio y cualquier pacto en


contrario es absolutamente nulo. Artículo 149: “Esta comunidad de los
bienes gananciales comienza precisamente el día de la celebración del
matrimonio; cualquier estipulación contraria será nula”.

Ejemplo, esto quiere decir que la comunidad de los bienes gananciales comienza
a partir del día en que se celebre el matrimonio.

c) Se disuelve única y exclusivamente por las causas taxativamente


determinadas por el Legislador. Artículo 173 del C.C.: “La comunidad de
los bienes en el matrimonio se extingue por el hecho de disolverse éste
o cuando se le declare nulo. En este último caso, el cónyuge que
hubiere obrado con mala fe no tendrá parte en los gananciales. Si
hubiere mala fe de parte ambos cónyuges, los gananciales
corresponderán a los hijos y sólo en defecto de éstos, a los
contrayentes. También se disuelve la comunidad por ausencia declarada
y por la quiebra de uno de los cónyuges y por la separación judicial de
bienes, en los casos autorizados por este Código. Toda disolución y
liquidación voluntaria es nula, salvo lo dispuesto en el artículo 190: “En
todo caso de separación de cuerpos, cualquiera de los cónyuges podrá
pedir la separación de bienes, pero si aquella fuere por mutuo
consentimiento, la separación de bienes no producirá, efectos contra
terceros, sino después de los 3 meses de protocolizada la declaratoria
en la Oficina Subalterna de Registro del domicilio conyugal”.
d) Dentro del régimen de comunidad de gananciales existen tres
patrimonios:
1- El de la comunidad
2- El del marido
3- El de la mujer
Esos bienes (los comunes) no constituyen un patrimonio independiente de los
respectivos bienes propios de cada cónyuge, sino que aparecen mezclados o
confundidos con los bienes particulares. La única diferencia entre uno y otro tipo
de bien es que los propios pertenecen exclusivamente al respectivo propietario, en
cambio, los comunes corresponden de por mitad a ambos cónyuges,
independientemente de que aparezcan a nombre de sólo uno de ellos o de ambos.

Bienes propios de cada uno de los cónyuges

Son aquellos bienes que pertenecen a cada uno de los cónyuges al momento de
contraer matrimonio así como aquellos que adquieran durante el matrimonio por
donación, herencia, legado o cualquier otro título lucrativo.

Artículo 151 del Código Civil Venezolano “ Son Bienes Propios de los Cónyuges
los que pertenecen al marido y a la mujer al tiempo de contraer matrimonio, y los
que durante éste adquieran por donación, herencia, legado o por cualquier otro
título lucrativo”.

1. Todo lo que un cónyuge poseía antes de contraer matrimonio se considera su


bien propio, ya que fue adquirido de forma individual.

2. Herencias y donaciones: Los bienes recibidos como herencia o donación,


siempre que estén claramente especificados como tales, también se consideran
patrimonio personal de quien los recibe.

3. Bienes adquiridos con dinero propio: Si uno de los cónyuges adquiere un bien
utilizando recursos económicos que son únicamente suyos (por ejemplo, ahorros
previos), dicho bien será considerado propio.

4. Bienes intelectuales: Los derechos de autor, patentes y otros beneficios


derivados de creaciones personales también son considerados bienes propios.

Artículo 152 del Código Civil Venezolano: “Se hacen propios del respectivo
cónyuge los bienes adquiridos durante el matrimonio:
1º. Por permuta con otros bienes propios del cónyuge.

2º. Por derecho de retracto ejercido sobre los bienes propios por el respectivo
cónyuge y con dinero de su patrimonio.

3º. Por dación en pago hecha al respectivo cónyuge por obligaciones provenientes
de bienes propios.

4º. Los que adquiera durante el matrimonio o a título oneroso, cuando la causa de
adquisición ha precedido al casamiento.

5º. La indemnización por accidentes o por seguros de vida, de daños personales o


de enfermedades, deducidas las primas pagadas por la comunidad.

6º. Por compra hecha con dinero proveniente de la enajenación de otros bienes
propios del cónyuge adquirente.

7º. Por compra hecha con dinero propio del cónyuge adquirente, siempre que
haga constar la procedencia del dinero y que la adquisición la hace para sí”.

Se definen dos requisitos para establecer los bienes como propios de uno de los
cónyuges:

1) Que se haga constar que la adquisición se hizo para sí.


2) Que la compra sea hecha con dinero propio del cónyuge adquiriente . Así
se afirma que la adquisición se hizo con el dinero proveniente en parte del
ejercicio del libre comercio, de pequeños ahorros acumulados y del fruto
personal de su profesión.

Los bienes propios de cada cónyuge se dividen en dos categorías principales:


bienes propios por naturaleza y bienes propios por destino.

Los bienes propios por naturaleza son aquellos que, por disposición de la ley,
siempre pertenecen exclusivamente a uno de los cónyuges, independientemente
de si fueron adquiridos antes o durante el matrimonio. Estos bienes incluyen: Los
bienes que cada cónyuge poseía al momento de contraer matrimonio.
Los bienes que cada cónyuge adquiera durante el matrimonio por herencia, legado
o donación.

Los bienes adquiridos por uno de los cónyuges con fondos propios, los cuales
pueden ser identificados y demostrados de manera fehaciente.

Los bienes propios por destino son aquellos bienes que, en principio, son
considerados comunes pero que, por acuerdo entre los cónyuges o disposición de
la ley, se consideran como bienes propios de uno de los cónyuges. Un ejemplo de
esto es cuando uno de los cónyuges vende un bien común y con el producto de la
venta adquiere otro bien a su nombre exclusivamente.

Administración de Bienes Propios

La administración de los bienes propios recae en el titular de dichos bienes, es


decir, en el cónyuge que los adquirió. Este tiene plena libertad para gestionarlos,
venderlos, arrendar o disponer de ellos según su criterio, siempre que no afecte
los derechos del otro cónyuge ni comprometa los intereses económicos de la
comunidad conyugal.

Cuando un matrimonio termina, ya sea por divorcio o anulación, la división de los


bienes gananciales es crucial. La ley estipula que los bienes gananciales se
dividirán equitativamente entre los cónyuges. Este proceso de división
generalmente involucra varios pasos:

1. Inventario y Evaluación:
- Se debe elaborar un inventario de todos los bienes y deudas de la
comunidad. Esto incluye bienes raíces, cuentas bancarias,
inversiones y pasivos.
- Una evaluación precisa es vital para garantizar una división justa, lo
que posiblemente requiera la participación de tasadores financieros o
profesionales legales.
2. Acuerdo de Conciliación:
- Las parejas pueden negociar cómo dividir sus activos y deudas. Si
logran llegar a un acuerdo, se puede formalizar en un acuerdo
conciliatorio, que se presenta a los tribunales para su aprobación.
- Si no se llega a un acuerdo, el tribunal intervendrá, lo que dará lugar
a un proceso potencialmente más prolongado y contencioso.
3. Distribución de Activos:
- El tribunal busca dividir la propiedad de manera equitativa, lo que
significa que, si bien es posible que la división no necesite ser
exactamente igual en todas las circunstancias, debe reflejar la
equidad en el contexto de las contribuciones y necesidades de la
pareja.

Para que un bien sea considerado propio, se deben cumplir ciertas condiciones,

a) Que se haga constar que la adquisición se hizo para sí.


b) Que la compraste allá hecho con dinero propio al cónyuge
adquiriente.
c) Que se haga constar la procedencia del dinero.

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